Les pedimos, por favor, que tomen asiento y les damos la bienvenida a este foro que dará inicio en breve. Muchísimas gracias y esperamos que se acomoden.
Agradecemos que, por favor, tomen asiento para dar inicio de inmediato. Muchas gracias. Muy buenos días. Damos la bienvenida a los excelentísimos señores jefes de Estado y Gobierno de Panamá, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, al primer ministro de Jamaica, al presidente electo de Chile y al presidente ejecutivo de CAF.
Por favor, les solicitamos que tomen asiento. Para poder dar inicio, necesitamos que despejen la tarima principal y se acomoden en sus asientos. Muchas gracias.
Todo empieza con una materia prima excelente. Fértiles campos y exuberantes bosques, ríos y océanos dan vida a la más diversa colección de organismos en el planeta, que a su vez se transforman, con las manos, la sabiduría y el ingenio de hombres y mujeres, en fibras con las que se teje un destino común.
En América Latina y el Caribe, cada día amanece con una esperanza renovada de construir un mejor presente, más justo, más próspero y más resiliente. Los desafíos que enfrentamos como región son complejos: la baja tasa de crecimiento económico, la inseguridad ciudadana y la profunda desigualdad que impide romper el ciclo de la pobreza, entre otros, limitan las oportunidades a millones de personas de alcanzar mayor bienestar.
Nuestra región puede aportar muchas de las soluciones necesarias para encarar los retos comunes a toda la humanidad. La diversidad y productividad de nuestros campos y mares son clave para la seguridad alimentaria mundial. Nuestros ecosistemas estratégicos mantienen el balance natural del planeta y albergan la mayor biodiversidad natural, así como la sabiduría ancestral que la protege.
En una nueva era de vertiginosos avances tecnológicos y desafíos a escala global, América Latina y el Caribe necesita de iniciativas frescas, renovadas y ambiciosas que vayan más allá de lo establecido y apuesten por un futuro de bienestar en armonía con la naturaleza. Estos deseos confluyen hoy aquí en Panamá, el punto de encuentro del continente, donde hace 200 años se plantó la semilla del multilateralismo, un enfoque basado en el diálogo y la cooperación, hoy más necesarios que nunca para asegurar un desarrollo más equitativo y defender los anhelos de libertad y bien común que compartimos desde nuestro nacimiento.
La combinación entre capital natural y humano que posee América Latina y el Caribe es extraordinaria y se traduce en beneficios para habitantes de ciudades y regiones dinámicas, creativas y pujantes, que brindan posibilidades de una mejor vida y generan riqueza diariamente. Nuestras empresas e industrias aplican la innovación para convertir talento y recursos sostenibles en empleo digno, cadenas de valor y ecosistemas unidos, bajo la promesa de un mejor mañana para todos.
CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Muy buenos días a todos. Yo soy Caroline Schmidt y para mí es un verdadero gusto darles la bienvenida al Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026. ¿Cómo posicionar la región en el EC2026? ¿Cómo posicionar la región en el escenario global? Este evento es organizado por CAF, con el apoyo del Gobierno Nacional de Panamá.
En nombre del presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, saludamos a los excelentísimos señores: José Raúl Mulino, presidente de Panamá; Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Rodrigo Paz, presidente de Bolivia; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Daniel Noboa, presidente del Ecuador; Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala; y Andrew Holness, primer ministro de Jamaica. Para asegurar un desarrollo más equitativo y defender los anhelos de libertad y bien común que compartimos desde nuestro nacimiento, como individuos y como naciones.
El desarrollo sostenible y la integración regional son los dos grandes pilares que sostienen nuestro trabajo diario para apoyar a nuestros países a lograr sus objetivos y a sus habitantes a cumplir sus sueños. Hoy nos reunimos para mirarnos a los ojos, escuchar nuestros acentos y, con esa exuberante diversidad que nos caracteriza y que se yergue como nuestra mayor fortaleza, trabajar de la mano para forjar esa región que tanto queremos y debemos cuidar.
Saludamos al Primer Ministro de Jamaica, Andrew Holness, y al presidente electo de Chile, José Antonio Kast. También extendemos un cordial saludo a los presidentes de los parlamentos de América Latina y el Caribe, ministros de Relaciones Exteriores, jefes de delegaciones oficiales y representantes de organismos internacionales. Bienvenidos a Panamá, a todas las altas autoridades del gobierno panameño, expresidentes, líderes del sector empresarial, panelistas e invitados especiales.
Durante dos días, en el Panama Convention Center, tendremos un punto de encuentro para autoridades, empresarios, líderes y tomadores de decisiones de más de 70 países del mundo, para abordar temas prioritarios para América Latina y el Caribe y discutir acciones conjuntas que impulsen el crecimiento, la inclusión y la competitividad de la región.
Nuestro evento se está transmitiendo en estos momentos en español, inglés y portugués vía streaming, y contamos con traducción simultánea. Les invitamos a compartir sus experiencias durante este foro y sus reflexiones en las redes sociales, utilizando el hashtag #ForoEconómicoCAF y seguirnos a través de la @AgendaCAF en X, Instagram y Facebook. Cada uno de los asistentes en la plenaria cuenta con un receptor en su silla para la traducción: para el idioma inglés, presione el número 1; para el español, el número 2; y para el portugués, el número 3.
Sin más preámbulos, quiero invitar al escenario a Sergio Díaz Granados, presidente ejecutivo de CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, para hacer la apertura oficial. Les doy la más cordial bienvenida a una nueva edición del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe.
Quiero iniciar destacando el liderazgo del gobierno de Panamá para garantizar el éxito de este foro. Muchas gracias, presidente José Raúl Mulino, a usted y a todo su gabinete, en particular al canciller Javier Martínez Sacha, al ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, y a la ministra de Cultura, Maruja Herrera, con quien ayer instalamos en este mismo auditorio el Primer Festival de Ideas para América Latina y el Caribe.
Un saludo muy especial a todos los jefes de Estado y de Gobierno que nos acompañan, así como a los jefes de delegación. Destaco la presencia muy importante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva como orador principal de esta jornada.
Esta mañana quiero compartirles, a nombre de todo el equipo de CAF, tres reflexiones: primero, ¿para qué hemos convocado este foro? Segundo, ¿cómo vemos la región en el nuevo panorama global? Y tercero, ¿cuál es el rol de CAF en este escenario? Permítanme iniciar con la razón del tema central que escogimos para este año. En este 2026 se celebra el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, una idea audaz de Simón Bolívar frente al nuevo orden que tomaba lugar dos siglos atrás.
Libertador Panamá era el escenario ideal para construir una región integrada, fuerte y solidaria. Este foro tiene la misma esencia: pensar en cómo dotamos a nuestras naciones de las capacidades necesarias de coordinación y cómo potenciamos nuestra región, integrándonos entre nosotros y con el resto del mundo. En medio de la fragmentación, necesitamos espacios de reflexión amplios, audaces y de alto impacto para generar encuentros, sumar protagonismo geopolítico y dotar a la región de una voz propia que aporte soluciones concretas y vías de acción.
Registramos un interés y una acogida sin precedentes, con más de 6.000 personas inscritas en este foro provenientes de más de 70 países. Este evento es, además, la cita más importante para la movilización y la creación de alianzas. Las deliberaciones de estos dos días proporcionarán insumos para convertir las ideas en hechos que mejoren la vida de las personas en toda nuestra región. América Latina y el Caribe cuentan con las piezas necesarias para resolver sus dilemas. La fórmula del éxito radica en el diálogo, el esfuerzo sostenido y la suma de potencialidades.
Este panorama global nos ofrece un escenario inédito. Estamos viviendo un cisma en el sistema basado en reglas, un sistema imperfecto que brindaba un piso de certidumbre, que hoy se opone a otro centrado en intereses y en disputas por el control de elementos esenciales para las transiciones digital y energética. Para generar certidumbre y construir confianza, destacamos la buena noticia de la firma del acuerdo de Mercosur con la Unión Europea hace un par de semanas. Más que asustarnos, los vientos de cambio asociados a la tecnología, la renovación institucional y las nuevas tendencias deben servir para potenciar nuestro avance.
En el ajedrez político global, nuestra región no es un jugador marginal, sino un actor de primer orden. América Latina y el Caribe, con más de 650 millones de habitantes, poseedora del 15% de la superficie terrestre y una diversidad incomparable, es un verdadero motor de soluciones para los dilemas globales. Podemos navegar en medio de esta realidad con plena confianza, porque la región tiene lo que el mundo espera y necesita. Para la seguridad alimentaria global, nuestros campos ofrecen la despensa más grande del planeta.
Desde CAF, creemos que el detonante de las oportunidades está en la corrección de los desbalances estructurales que nos aquejan, como la alta informalidad, la persistencia de la pobreza, el desempleo, la inseguridad, las migraciones repentinas y el desgaste de las instituciones democráticas. Los problemas que afectan a la región encontrarán respuestas a partir de una acción colectiva que privilegie el bienestar y convoque por encima de las diferencias ideológicas. Nuestra fuerza como región reside en la unidad y la cooperación, y por ello, fortalecer la integración es más que una aspiración; es un imperativo estratégico. Es integración para crecer, para irrigar la prosperidad y para materializar todo nuestro potencial colectivo.
Un tercer mensaje es el rol de CAF en este momento. Hace más de 80 años, para la reconstrucción del mundo tras la Segunda Guerra Mundial, se llevó a cabo la reunión de Bretton Woods. En primer lugar, nuestro objetivo es impulsar las oportunidades en América Latina y el Caribe, concentrándonos tanto en nuestras ciudades como en el sector rural. En segundo lugar, buscamos ser un banco aún más cercano, ágil y flexible a las necesidades de nuestros países. Y en tercer lugar, planeamos la expansión de nuestros servicios financieros en los próximos cinco años. Tenemos las bases puestas para lograr un crecimiento exponencial de nuestra cartera.
Aspiramos a crecer el banco en al menos un 70% de aquí al 2031. Esto significa 100 mil millones de dólares en nuevas aprobaciones, y al menos el 20% de ellas movilizadas con el sector privado para generar un mayor impacto en el desarrollo. Vamos a consolidarnos como la principal ventanilla de financiamiento al desarrollo de América Latina y el Caribe, y reforzaremos la coordinación a través de iniciativas como este foro.
Tenemos enormes oportunidades por delante y las vamos a aprovechar a partir de un modelo de integración pragmática. Todo este trabajo lo seguiremos potenciando junto a un grupo extraordinario de instituciones multilaterales, convirtiéndonos en el banco de desarrollo con mayor presencia geográfica en la región. Ya somos el principal emisor no soberano de América Latina y el Caribe, y contamos con la mejor calificación crediticia de nuestra historia, haciendo crecer nuestra institución en balance y en liquidez. Estamos innovando y movilizando cada vez más recursos hacia la región, consolidándonos como una plataforma que promueve a América Latina y el Caribe en todo el mundo. Lo que era impensable hace medio siglo es hoy una realidad concreta, llena de potencial al servicio de todos los latinoamericanos y caribeños.
Por eso, quisiera reforzar un mensaje sobre la acción que tenemos hacia adelante en los próximos cinco años. Todo este trabajo lo seguiremos potenciando junto a un grupo extraordinario de instituciones multilaterales con las que avanzamos en temas como transformación digital, transición energética, seguridad, comercio, sostenibilidad, infraestructura y resiliencia. De hecho, esta semana esperamos cerrar cerca de 35 acuerdos con socios estratégicos que han venido de más de 70 países para avanzar en la construcción de una América Latina y el Caribe mucho más próspera.
El gran debate que sostendremos estos dos días nos ayudará a definir las acciones y programas nuevos para la región. Por ello, quiero agradecer nuevamente la presencia de los jefes de Estado. Muchísimas gracias al señor Díaz Granados por sus palabras. Ahora le damos la bienvenida a este escenario al señor José Raúl Mulino, presidente de Panamá.
Excelentísimo señor, el gran debate que sostendremos estos dos días nos ayudará a definir las acciones y programas nuevos para la región. Quiero agradecer la presencia de los jefes de Estado y de Gobierno que nos acompañan hoy, porque ustedes son pioneros en la construcción de esta alianza público-privada por el bienestar y el progreso. Este es el momento de elevar la mirada con la mentalidad del buen ancestro, el que trabaja con los pies en el presente, pero con el corazón puesto en quienes aún no han nacido.
Una vez más, les doy la bienvenida a este segundo Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe. Muchas gracias.
Excelentísimo señor Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de la República Federativa del Brasil y querido amigo. Excelentísimo señor Rodrigo Paz Pereira, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia y señora. Excelentísimo señor Gustavo Petro, presidente de la República de Colombia y gran vecino. Excelentísimo señor Bernardo Arévalo, presidente de la República de Guatemala. Su Excelencia Andrew Holness, Primer Ministro de Jamaica. Honorable señor José Antonio Kast, presidente electo de la República de Chile y señora. Honorable señora Maricel Cohen de Molino, Primera Dama de la República de Panamá.
Excelencia Jorge Herrera, presidente de la Asamblea Nacional. Su Excelencia María Cristina Chen, presidenta de la Honorable Corte Suprema de Justicia. Honorable señor Sergio Díaz Granados, nuestro anfitrión y querido amigo, presidente ejecutivo de la CAF, Banco de Desarrollo de América Latina. Excelencias todas. Señores jefes de misiones diplomáticas y organismos internacionales acreditados en la República de Panamá, honorables senadores, diputados, gobernadores y alcaldes de Latinoamérica y el Caribe, señores expresidentes de algunos países de la región que nos visitan, amigos todos.
Hoy somos anfitriones de América Latina, y Panamá les da la bienvenida a todos los presentes. Este es un hecho histórico en nuestro país, pues no se trata de una cumbre oficial, sino de una reunión de quienes estamos interesados en el desarrollo de nuestras naciones. Debo manifestar el orgullo que nos embarga a los panameños por su participación, y les agradezco mucho. Este encuentro es fundamental para enriquecer nuestro conocimiento sobre inversiones, innovación y sostenibilidad en una región que lo tiene todo, pero le falta mucho.
Soy un defensor de la libre economía, de la asociación entre países y del trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado, como lo vemos hoy en este lugar, reunidos e intermezclados. Sin embargo, también sé que para generar igualdad de oportunidades, el Estado debe hacer su parte para disminuir las inmensas brechas que existen, y en eso estamos trabajando.
Por mi profesión, he trabajado en acuerdos transnacionales en el intercambio de bienes y servicios, compitiendo sin temor, siempre pensando en el libre comercio y en la complementación entre naciones. Esa experiencia como abogado marítimo por más de treinta años me abrió, entre otras oportunidades, la puerta al mundo. Desde este pequeño país, muchos abogados panameños hemos caminado las calles del mundo promocionando nuestro país y nuestras instituciones, así como nuestra entonces incipiente posición geográfica.
Señoras y señores, vivimos una realidad compleja, en parte por la dificultad de los organismos internacionales para resolver conflictos, donde aparece la imposición del poder fáctico de cada país. Esto rompe el equilibrio ante las inmensas asimetrías que existen. Estoy convencido de que América Latina debe conformarse como un bloque único, pues solo así tendrá poder de negociación y un poder concreto ante posibles amenazas. Solo así podremos reclamar el lugar que nos corresponde como miembros permanentes y no rotativos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para garantizar la paz en nuestro mundo.
El mundo está, desde hace tiempo, en la tensa antesala de una gran tormenta. Panamá, por su canal y sus puertos estratégicos, ha convivido con esta tensión durante años, pero se ha profundizado. Como anfitrión, quiero extender unas palabras a mis colegas aquí presentes.
Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con sus palabras de invitación formalizamos hace poco, bajo su Secretaría Pro Témpore, la integración de Panamá al bloque más importante de la región, Mercosur. Quiero agradecerle la confianza extendida desde el primer día de mi mandato, junto a los demás mandatarios del bloque, así como su fraterno recibimiento en varias ocasiones que nos hemos encontrado en Brasil y otros países de la región.
Asimismo, agradezco profundamente al presidente de Colombia, Gustavo Petro, vecino de nuestra nación. Esa hermandad ha convivido con esta tensión durante años, pero se ha profundizado en los últimos tiempos. Nadie le viene con cuentos a Panamá respecto de cómo resistir presiones. Esto no nos apabulló, sino que nos mostró cuán importantes somos como una vía estratégica a nivel mundial, sea para Norteamérica, Suramérica, Asia o Europa.
Se está buscando un nuevo orden internacional, más alejado del idealismo y más cercano a la diplomacia realista. Esto ya lo vivimos en nuestra historia cíclica y no podemos cometer los mismos errores del pasado. Somos parte de una región estratégica, productora de alimentos, con reservas hídricas, la mayor biodiversidad y abundancia de minerales.
Entre todos, terminamos la crisis de inmigración ilegal fronteriza. También quiero agradecer la presencia del presidente del Ecuador, Daniel Noboa. Creo profundamente en la diplomacia que se nutre de la justicia y el respeto mutuo. Celebramos los esfuerzos que han permitido a Panamá salir de la lista de paraísos fiscales en la que injustamente figuramos.
La hermandad con el presidente Gustavo Petro hoy rinde frutos tangibles, como la consolidación del proyecto de interconexión eléctrica, un hito que garantizará la seguridad energética indispensable para el desarrollo y competitividad de ambos pueblos. Igualmente, quiero reconocer el trabajo conjunto del Ejército colombiano y la Policía Nacional con todos nuestros estamentos de seguridad en capacitación y trabajos conjuntos.
En correspondencia a este acto de confianza, hemos levantado todas las medidas de retorsión con Ecuador, despejando el camino para un comercio fluido y transparente para el segundo usuario de América Latina del Canal de Panamá, que no es poca cosa. Estos avances me recuerdan las poderosas palabras del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, pronunciadas recientemente en Asunción, Paraguay: "El distanciamiento entre hermanos, nunca más".
Pensemos en crecer y en desarrollarnos. Panamá ha sido hogar para su familia y es un país amigo de usted. Nuestros pueblos nos exigen que trabajemos más en las coincidencias que en las diferencias, que estemos más unidos.
En las diferencias, que estemos más unidos para el beneficio de nuestras naciones. Reitero una vez más, Panamá no es un competidor de sus países, sino un complemento de sus economías. El comercio mundial, las importaciones y exportaciones son necesarias, pero se hacen más eficientes si utilizan nuestro canal, que está al servicio de toda América Latina y el Caribe. Aprovecho también para saludar al primer ministro de Jamaica. Panamá ostenta en este momento la Secretaría Pro Témpore de la Asociación de Estados del Caribe, y me place mucho tener a Jamaica presente en esta sede.
Ponemos el canal y nuestra posición estratégica a su disposición para que puedan exportar al mundo los buenos productos que sus países tienen. Trabajemos juntos y sigamos unidos como lo estamos hoy, fortaleciendo nuestras economías, nuestras amistades y nuestra posición frente al mundo para hacer un contrapeso de paz, diálogo y equilibrio global. Gracias a todos.
Muchísimas gracias al presidente Mulino por sus reflexiones. En estos momentos, también queremos recordarles que si requieren traducción al portugués, solo deben presionar la tecla tres del receptor que tienen cada uno en su silla. A continuación, le damos la bienvenida al señor Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil.
Querido amigo, José Raúl Mulino, presidente de la República de Panamá, y a mi querido amigo Sérgio Dias Granados, presidente ejecutivo de la CAF. Señores jefes de Estado, jefes de gobierno, empresarios y todos los invitados de este foro económico internacional América Latina y Caribe. Es con mucha alegría que acepté el convite para participar de un evento como este, porque nosotros, presidentes y gobernantes de América Latina, no podemos perder la oportunidad de discutir temas de interés para nuestra región.
Saludo a todos los jefes de Estado y de gobierno aquí presentes, así como a los empresarios y a todas las personas, hombres y mujeres, que participan en este evento. Es muy oportuna la realización de este foro en un contexto de crecientes retos de orden geopolítico, económico y tecnológico para el mundo.