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Otros - Otros - 21 de enero de 2026

21 de enero de 2026
12:00

Contexto de la sesión

Clapes UC "Presidente Electo José Antonio Kast: Reflexiones sobre Chile 2026 - 2030"

Vista pública limitada

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15:00
Autoridades presentes, señoras y señores, muy buenos días. El Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile les da la más cordial bienvenida al seminario "Reflexiones sobre Chile 2026-2030". Preside esta ceremonia el Rector de la Pontificia Universidad de Chile, señor Juan Carlos de la Hiera. Junto a él, saludamos al presidente electo de la República, señor José Antonio Kast. Agradecemos la presencia del Vice Gran Canciller UC, presbítero Osvaldo Fernández de Castro; de la Prorrectora, señora Marían Krause; del Prorrector de Gestión Institucional, señor Francisco Gallego; y del Director de CLAPES UC, señor Felipe Larraín. Nos distinguen además con su presencia el expresidente de la República, señor Eduardo Frei Ruiz-Tagle, así como los vicerrectores de esta universidad, parlamentarios, alcaldes, autoridades universitarias y diplomáticos presentes. Saludamos de manera muy especial a quien será panelista esta mañana, el señor Jorge Quiroz, futuro Ministro de Hacienda del presidente electo, señor José Antonio Kast, y a la periodista del Canal 13, señora Cristina González. Agradecemos también la presencia de académicos, representantes y autoridades del sector público y privado, dirigentes de la FEUC, estudiantes y a quienes nos acompañan de manera presencial y vía streaming. Para comenzar, se dirigirá a los presentes el Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, señor Juan Carlos de la Hiera. Excelentísimo señor presidente electo, don José Antonio Kast. Muy distinguido señor expresidente Eduardo Frei, señores ministros, autoridades académicas y civiles, estimados y estimadas miembros de la comunidad universitaria, damas y caballeros. Es un honor para la Pontificia Universidad Católica de Chile poder recibirlo hoy por primera vez en nuestra universidad, desde que la ciudadanía lo eligiera para dirigir los destinos de nuestro país durante los próximos cuatro años. Lo saludamos y felicitamos especialmente por el resultado de esta elección y la enorme responsabilidad que trae consigo su nuevo cargo. Y lo hacemos en este salón tan emblemático de nuestra universidad, que lleva el nombre de Manuel José Irarrázabal, gran ideólogo del catolicismo político chileno del siglo XIX y benefactor de nuestra universidad. Usted será oficialmente el trigésimo quinto presidente de Chile. Para nosotros es motivo de especial orgullo que, siendo usted nuestro exalumno, haya podido acoger esta invitación de nuestra universidad y de CLAPES UC en un tiempo de tantas demandas y compromisos. Es un hecho muy simbólico e histórico para nuestra comunidad académica que agradecemos sinceramente, en un momento de profundo dolor para nuestro país por el desastre ocasionado por los incendios y ante el probablemente noticioso día siguiente después de conocer su gabinete de unidad nacional. Aprovecho también de felicitar a todos.
20:00
Miembros de su gabinete, reconozco un especial orgullo por todos quienes son nuestros exalumnos. Le deseamos, excelentísimo señor Presidente, el mayor de los éxitos en la misión que le ha encomendado nuestro país a partir del 11 de marzo próximo. Tal como lo dijo anoche, sabemos que la tarea será ardua y difícil, pero también profundamente gratificante. Hay demasiado por hacer para mejorar la vida de nuestros compatriotas. Mi conclusión, después de muchos años de trabajo con el Estado, es que mucho tiene que ver con problemas graves de gestión. En este hermoso desafío, y tal como lo estamos haciendo con la comunidad universitaria en respuesta a los incendios, queremos expresar nuestra total disposición a colaborar desde lo que sabemos hacer como academia. Nuestra universidad también tiene un sueño para el periodo 2026-2030: contribuir con humildad, pero con profunda determinación, a iluminar caminos para concebir, diseñar y encauzar soluciones a las grandes preocupaciones del país. Algunas de estas preocupaciones son complejas y requieren esfuerzos coordinados, rigurosos y sostenidos, que no son únicamente responsabilidad de la academia. Reitero que estamos disponibles y comprometidos para aportar con nuestras mentes, corazón y manos, desde una profunda voluntad de servicio y una mirada trascendente del ser humano. Estas no son palabras de cortesía ni un gesto protocolar, provienen de un convencimiento profundo de que los cambios se pueden y deben lograr. La universidad está dispuesta a asumir la responsabilidad de aportar de manera concreta a esos cambios que nuestro país requiere y la esperanza que se merece. Lo hacemos desde la excelencia académica, formando los talentos del país en sus disciplinas, educando ciudadanos responsables y comprometidos, avanzando en la frontera del saber y transformando ese conocimiento en acciones que resulten en valor para la sociedad. Creemos firmemente que el Estado y el Gobierno de Chile deben considerar a sus universidades como verdaderos aliados estratégicos en la solución de problemas complejos. Somos instituciones con capacidad para incidir en el rumbo de esos problemas: el estancamiento y la falta de ideas para el crecimiento económico, deficiencias en la gestión de la salud, educación, infraestructura, seguridad, migración, desastres, desempleo, y la urgente digitalización y modernización del Estado, entre otros que su programa de gobierno ha identificado. Todo esto ocurre en un mundo dinámico, de rápidas transformaciones y altas tensiones, que exige respuestas ágiles, informadas y creativas. Nuestra fortaleza radica en concebir, crear, modelar, analizar, diseñar, reflexionar, implementar y ayudar a gestionar sistemas complejos, especialmente aquellos mediados por interacciones humanas. Nuestra tarea será siempre poner el rigor científico y la deliberación intelectual al servicio de políticas públicas sólidas, basadas en evidencia, innovaciones con impacto social y en la formación de líderes con una profunda vocación de servicio, modelo que usted ha representado desde sus años de estudiante. Quisiera subrayar un punto esencial: la única forma real y sustentable de avanzar como país es ubicando al conocimiento en un rol central como elemento diferenciador. No hay atajos a esto; descubrir, crear y atreverse a implementar ideas robustas, fundamentadas en evidencia, con el potencial de transformar la realidad para bien, ha sido la fórmula seguida por los países que han logrado dar saltos significativos en su desarrollo. Por ello, ofrecemos a su gobierno, excelentísimo señor Presidente, la mejor disposición de nuestra universidad para entablar un diálogo abierto, permanente, riguroso y respetuoso. Queremos colaborar en el diseño y evaluación de políticas públicas efectivas, en proyectos innovadores que le permitan avanzar a Chile, y en profundizar constantemente una formación de excelencia para las futuras generaciones que el país necesita. Lo haremos siempre desde la independencia intelectual, cuidando la autonomía universitaria, la integridad y la ética en la búsqueda de la verdad y el compromiso irrestricto con ella. Finalmente, reitero nuestro más profundo agradecimiento por su presencia. Esperamos que este encuentro sea el inicio de una relación constructiva entre el futuro gobierno y la Universidad Católica, basada en el respeto mutuo y en la búsqueda del bien común. Agradezco también a CLAPES por organizar este importante y exitoso encuentro. Estamos muy interesados en escucharlo.
25:00
Excelentísimo señor Presidente, nuestra comunidad universitaria, amplia y diversa como es, pertenece y es para Chile, y estará siempre dispuesta a apoyar a las personas e ideas de bien. Sea muy bienvenido a su alma mater y reciba los mayores parabienes para su futura gestión. Agradecemos las palabras del señor Rector. Continuando con este seminario, hará uso de la palabra el director de Clapes UC y profesor titular de la Universidad, señor Felipe Larraín. Muy buenos días. Quiero saludar muy especialmente al dueño de casa, al rector Juan Carlos Latorre, al presidente electo José Antonio Kast, al expresidente de la República don Eduardo Frei, a los futuros ministros que nos acompañan y sus colaboradores, a las autoridades académicas, estudiantes de nuestra universidad, parlamentarios, embajadores y embajadoras, señoras y señores que nos acompañan hoy en esta histórica Aula Magna Manuel José Irarrázabal, así como a quienes nos siguen a través de las plataformas digitales. Les invito a que, por un momento, no miren adelante, sino que traten de observar la belleza que tenemos en esta aula magna. Para mí, en lo personal, es el lugar más lindo que hay en nuestra universidad. Para Clapes UC es un honor y una responsabilidad darle la bienvenida. Nos reunimos en este recinto no solo para continuar con una misión de mejores políticas públicas, sino para renovar un compromiso: ser un espacio fecundo de diálogo entre el saber técnico y la deliberación política al servicio de un Chile más justo, más próspero y más cohesionado. Antes de adentrarnos en las ideas que nos convocan, no puedo omitir una palabra de dolor. Quiero expresar nuestra más profunda condolencia a las familias que han perdido a sus seres queridos y sus hogares como consecuencia de los trágicos incendios que azotan las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía. Nuestro reconocimiento va, asimismo, a los cuerpos de bomberos, a CONAF, Carabineros de Chile, Fuerzas Armadas y a los numerosos voluntarios que, con coraje y entrega, han acudido al llamado de la emergencia. Hacemos votos por un pronto control de la catástrofe y por una reconstrucción rápida, transparente y efectiva que devuelva la esperanza a tantas comunidades golpeadas. Este año, Clapes UC conmemora doce años de trabajo continuo en la generación de conocimiento al servicio del país. Recientemente, fuimos testigos de una instancia de gran valor democrático: la presentación de los principales candidatos presidenciales, Evelyn Matthei, Janet Jara, Franco Parisi, Johannes Kaiser y, por cierto, quien hoy nos acompaña como presidente electo para exponer su visión del Chile que desean construir para el período 2026-2030. De hecho, presidente, como usted puede reconocer, esa foto es de cuando usted era candidato presidencial en el Salón de Honor San Alberto Hurtado. Esta vocación también nos llevó en 2023 a convocar a los expresidentes Ricardo Lagos, Sebastián Piñera, Eduardo Frei y Michelle Bachelet en un hecho sin precedentes para reflexionar juntos sobre el Chile del 2050. El resultado fue el libro "Chile 2050: Un país, cuatro presidentes", editado por Ediciones UC, que entregamos a los candidatos presidenciales como insumo para una mirada de Estado. Señoras y señores, Chile se encuentra en un punto de inflexión. La administración entrante enfrentará un reto que no admite demora: reimpulsar con decisión y sentido de urgencia nuestra matriz económica. Si bien el consenso técnico está claro, las condiciones no son fáciles. En breve, el futuro ministro de Hacienda, don Jorge Quiroz, compartirá con nosotros elementos de la hoja de ruta del nuevo gobierno. Pero el diagnóstico es inequívoco.
30:00
La recuperación post-pandemia ha sido débil y el dinamismo que caracterizó a nuestra economía entre 1990 y 2013, con un crecimiento promedio del 5,3%, parece hoy una meta lejana. El gobierno saliente cerrará su ciclo con una expansión estimada en torno al 1,9%, la segunda más baja desde el retorno a la democracia. Incluso considerando el repunte de 2,6% en nuestra economía durante 2024 y el cierre cercano al 2,4% en este año, las expectativas para 2026 oscilan entre el 2% y el 3%. Estas cifras no son suficientes; no habrá reactivación automática. Se requiere coraje político, claridad estratégica y liderazgo decidido. Porque el crecimiento no es una estadística vacía, es la condición esencial para el progreso social, el empleo digno y la salud fiscal. Sin crecimiento, no habrá recursos para sostener políticas sociales, invertir en seguridad y modernizar nuestro Estado. Este imperativo económico se entrelaza con un segundo desafío de magnitud: la seguridad. La delincuencia, el narcotráfico y la violencia han erosionado gravemente la confianza ciudadana. Clapes UC ha estimado que el costo directo de la criminalidad alcanza el 2,1% del PIB anualmente, es decir, unos siete mil millones de dólares. Y si sumamos las inversiones disuadidas, la cifra asciende a cerca de nueve mil millones de dólares por año. A ello se añade el impacto de las recientes catástrofes naturales. Si bien aún no hay cifras definitivas sobre los costos de los incendios actuales, nuestros estudios sobre el desastre de Valparaíso en 2024 estimaron un daño total de aproximadamente 724 millones de dólares, considerando viviendas e infraestructura. Estamos, pues, ante una encrucijada que definirá el destino de nuestra nación. Permítanme concluir con una reflexión. Más allá de las cifras y del análisis técnico, este momento exige de nosotros una actitud distinta, una disposición al diálogo honesto, a la colaboración generosa y a la acción conjunta. La construcción de un Chile mejor no será obra de un gobierno aislado ni de un grupo de expertos; necesita de todos: de la academia, de la sociedad civil, de los empresarios, de los trabajadores y de los ciudadanos comprometidos. El cambio de mando en marzo no es un simple relevo institucional; es una oportunidad histórica. Es el llamado a trazar una nueva ruta con sentido de urgencia, con visión de futuro y con profundo amor por Chile. Tenemos la obligación moral de estar a la altura. El país nos está mirando, y las generaciones venideras nos lo demandarán. Presidente, le deseamos lo mejor a usted y a su equipo en el gobierno que está por asumir. Muchas gracias. Agradecemos sus palabras. A continuación, se dirigirá a los presentes el Presidente Electo de la República, señor José Antonio Kast. Muy buenos días. Me siento casi dando examen, como en mi juventud. Alguna vez estuve aquí en alguna mesa rindiendo examen en este salón maravilloso. Quiero darle las gracias por invitarme una vez más al rector, gracias rector, a Felipe Porclápez, al vicegran canciller y a cada uno de los miembros del Consejo Superior que hoy día integran la dirección de la universidad. Conocí el salón antiguo y también me tocó llegar a ese salón cuando era muy joven y tímido. Sigo siendo joven, perdí la timidez. Quiero agradecer a los alumnos que están presentes y decirles que esta es una gran alma mater, que la cuiden. Cuiden lo que tienen, porque son jóvenes privilegiados. Todos los universitarios son privilegiados, pero cuando uno ama lo que tiene, lo cuida, lo respeta y lo proyecta. Ustedes, los jóvenes, están en un proceso de formación que debe plasmarse en lo que tengan que entregar a la ciudadanía. Yo siempre fui muy partidario de...
35:00
Que todos los jóvenes participen en acciones comunitarias, sociales y espirituales, porque ahí se dan cuenta de lo privilegiados que son y salen más enriquecidos de lo que ustedes pueden entregar. Se producen grandes transformaciones, porque esa experiencia luego la pueden llevar a sus oficios y profesiones, marcando una gran diferencia. Gran diferencia tiene un arquitecto que conoció las villas donde no hay capacidad de estacionar los vehículos, un ingeniero forestal que puede ayudar a prevenir situaciones como las que estamos viviendo hoy, y un médico que ve a un paciente, no un número, y se da cuenta de la diferencia que marca un buen médico, a pesar del poco tiempo que tenga para atender a las personas. Agradezco, como les mencioné, a los parlamentarios presentes por la labor que realizan; tienen un tremendo desafío. También agradezco a quienes forman parte del equipo que presentamos anoche como nuevo gabinete. Aquí hay dos de los futuros ministros, que son ya ministros, preministros, porque tenemos que jurar todos. Así que gracias, Daniel Mas, por aceptar el desafío del biministerio, y gracias, Jorge, por poner tus conocimientos y entusiasmo, que es lo que más valoramos, a disposición de la patria. Así como ya les agradecí por la invitación, ahora les agradezco por el compromiso. Somos cobradores, ya que nos hicieron un ofrecimiento importante de colaboración. Conversamos con el rector antes de entrar al salón sobre todo lo que se puede prevenir en este tipo de situaciones. A veces no se pueden evitar, pero sí se puede prevenir, sabiendo cuáles son las condiciones de temperatura y viento, y cómo se va generando la vida en la ciudad junto con la vida en el campo industrial. Esto nos permite afirmar que seremos grandes aliados, porque ustedes tienen conocimiento, experiencia y han desarrollado investigaciones que son muy útiles para enfrentar situaciones críticas como la que nos encontramos hoy. Esto nos permitirá avanzar más rápido de lo que podríamos haber imaginado, ya tener antecedentes concretos y dimensionar el costo de lo que esto puede implicar. También nos ayudará a ver dónde en el Estado podemos, con diálogo y verdad, plantear a nuestros colaboradores que todos debemos hacer un sacrificio, sobre todo en este primer año, que no se presenta fácil. Cuando se explican bien las cosas, la gente está dispuesta a comprometerse, y eso es lo que pretendemos hacer. En especial, agradezco al presidente Frei, quien siempre está presente, marcando un hito y una manera de hacer política muy distinta a la que se ha dado en el último tiempo. Durante la campaña presidencial, ustedes, como lo ven en la foto, acogieron a los distintos candidatos, permitiendo que se diera un diálogo y se cuestionaran las propuestas de cada uno de nosotros. Esto es relevante, porque a veces se planteaban diagnósticos incómodos por parte de los candidatos, y nos alegramos de que se debatiera sobre la responsabilidad fiscal. Más allá del monto que uno podía plantear, lo importante fue que, al ir en avanzada, instalamos un punto. Parte del debate era cómo nos hacemos responsables de los escasos recursos que tenemos y cómo los aplicamos para solucionar los graves problemas y dificultades que viven tantos compatriotas. Instalamos algunos hitos que hasta el día de hoy están y nos ayudarán en lo que será el próximo gobierno. Hoy vuelvo en un contexto distinto, porque ya no es la competencia electoral. Hoy tenemos la responsabilidad, todos como equipo, de dirigir los destinos del país. Por eso fue bueno instalar algunos conceptos en la campaña, para que todos se comprometieran en cierto aspecto y no puedan decir, "no, yo nunca dije eso". Todos hablamos de responsabilidad fiscal, todos hablamos de cómo mejorar situaciones que se venían arrastrando en el tiempo. Ayer, en el anuncio del gabinete, buscamos presentar a los distintos ministros por prioridades y emergencias. Ustedes habrán visto que se agruparon, porque, si bien cada uno es tremendo e irrepetible, en conjunto como equipo se potencia mucho más. Lo que planteamos durante la campaña fue el concepto de emergencia.
40:00
Que Chile vive una emergencia, y eso se constata día a día. Lamentablemente, ya no es una emergencia pasajera, sino que se ha convertido en una situación estructural, en una emergencia estructural. A lo largo del tiempo, esta situación se ha ido instalando, generando un debate que nos ha distanciado y que ha dificultado un buen diálogo entre las personas. Eso es lo que nosotros buscamos ahora, y por ello, a finales de la campaña, comenzamos a instalar el concepto de gobierno de unidad, para llamar la atención sobre que un gobierno de emergencia es necesario para enfrentar una situación crítica, pero eso no lo íbamos a lograr solos. Teníamos que entrar en un diálogo. Quiero agradecer una vez más al presidente Frey, quien fue un hito que rompió con una situación de distanciamiento permanente y permitió establecer una manera de enfrentar lo que venía, cuando él amablemente y generosamente nos recibió en su hogar y nos orientó en ciertas áreas. No comprometió una posición u otra, pero la imagen de poder compartir visiones distintas en el pasado fue abrir una puerta, y hoy queremos aprovechar esa ventana que se abrió y profundizarla. Intentamos también, como equipo, reflejarlo en el día de ayer con distintas miradas políticas anteriores, para ver cómo enfrentamos un futuro en estas emergencias que tenemos por delante. Una de estas emergencias es la de la seguridad. Felipe Larraín nos decía que el costo adicional que implica el tema de la seguridad es más de siete mil millones de dólares, y si a eso le agregamos lo que se detiene en inversiones, se habla de nueve mil millones de dólares. Esto se ve en la práctica cada uno de nosotros. Antiguamente, con el respeto que se le tenía a las instituciones policiales, bastaba. Hoy día no es suficiente contar con guardias, alarmas y todas las medidas de seguridad que debemos implementar, porque se ha perdido el respeto a instituciones fundamentales para la República. Esto es algo que queremos cambiar, más que cambiar, queremos recuperar el respeto a la autoridad. Esto comienza en la sala de clases, se da en la familia y se manifiesta en la calle, donde uno debe respetar los bienes ajenos. Por ello, algunas medidas que pueden parecer duras, como el rol único de vándalos, las RUF, que no son las RUF solicitadas para las Fuerzas Armadas y las policías, deben ser una realidad. Si un joven sale de esta universidad o de cualquier establecimiento educacional para destruir o vandalizar, debe enfrentar una sanción. Lo que ha ocurrido con el Instituto Nacional y otros establecimientos emblemáticos es dramático y le quita la esperanza a miles de jóvenes que veían en la educación una forma de salir de la violencia, la pobreza y la miseria. Esto no puede ser. Vamos a recuperar el control territorial, el control de nuestras fronteras y el control que siempre deben tener nuestros gendarmes. Una gran institución como Gendarmería hoy se ve atrapada entre el reclamo de la ciudadanía y el abuso del crimen organizado. Este no es un problema netamente policial, es un problema de autoridad y de legitimidad institucional. El Estado que no controla las calles, las áreas verdes y las fronteras hace que las personas pierdan la esperanza, se pierda la fe y no se cumpla la ley. La segunda emergencia dentro de esta emergencia estructural es la emergencia económica. Por ello, en el gabinete verán a muchas personas con experiencia acumulada en temas de crecimiento económico y presupuesto. A veces, al analizar quienes integran los gabinetes, se carga mucho la mano a los abogados. Como soy abogado, propuse menos abogados y más economistas. Es un conjunto diverso, y nos enorgullece contar con psicólogos, arquitectos, abogados, ingenieros y profesores.
45:00
Es un conjunto que además armoniza la experiencia de algunos ministros con la juventud de la mayoría, que son ministras. La ministra más joven tiene treinta años, y eso es un orgullo para nosotros. Algunos podrían cuestionar su experiencia, pero tiene mucha, además de energía y voluntad para sacar las cosas adelante. La falta de experiencia o conocimiento se complementa frecuentemente con alguien que posee más conocimiento. Por eso, el plato fuerte en temas económicos lo va a dar Jorge Quiroz, y si no estuviera él, estoy seguro de que Daniel también podría asumir esa responsabilidad. Aunque algunos digan que este señor, más que ingeniero economista, es agrónomo, la economía agraria tiene su relevancia. En un equipo, cuando falla uno, el otro toma la bandera y sigue adelante. Eso es lo principal: el equipo. Esto no es una individualidad, no es el gobierno de una persona, es un gobierno de un equipo, y quiero seguir destacándolo de manera permanente. Además, enfrentamos una tremenda emergencia social, la negligencia del Estado, que es lo que más nos duele. Hablaba recientemente con Cecilia Bolocco, quien está aquí acompañándonos. Es un gran dolor no contar con atención oportuna y eficaz en salud. Muchos de los que estamos aquí tenemos el privilegio de acudir a la salud privada, pero muchas personas no lo tienen. La Universidad Católica realiza una labor muy importante en una comuna enorme, en Puente Alto, donde brinda atención a través de CESFAM y lleva a sus alumnos y su experiencia a ese lugar. En San Bernardo, el Hospital Parroquial es fundamental. Si no existiera, miles de personas de la zona sur no tendrían atención, ya que el centro de salud que tenemos, el Barros Luco, no da abasto. El Hospital El Pino está colapsado. Se están construyendo nuevos hospitales, y aunque tendremos una gran infraestructura, necesitamos especialistas, necesitamos médicos. Requerimos médicos con vocación en lugares donde quizás no sean los especialistas, pero sí médicos de familia, esos médicos antiguos que eran capaces de diagnosticar una torcedura o un dolor de estómago. El especialista a veces se limita a su área, olvidando la integralidad de la persona. Es importante tener al especialista, pero nunca debemos perder de vista a la persona. Esa persona que hoy, para llegar al consultorio, enfrenta problemas de seguridad y tiene temor. Y cuando llega, a veces no está el especialista o ni siquiera está disponible su ficha médica digital. Muchos de nosotros podemos ir a un médico y luego a otro, y la ficha está en el mismo celular. En el ámbito social, en salud y vivienda, se ha perdido el sueño de la vivienda propia. Se ha perdido la posibilidad de salir a una plaza y estar tranquilo. También se ha perdido la oportunidad de tener un trabajo digno, debido a la falta de inversión en Chile. Por lo tanto, no nos sorprendamos si la tasa de natalidad en Chile es de las más bajas del mundo. Si no tengo esperanza de tener vivienda, si no puedo salir a una plaza a jugar con mis niños, si no tengo la posibilidad de estudiar y desarrollarme porque la educación pública fue literalmente destruida, ¿voy a tener alguna intención de formar una familia? Es muy difícil. Podemos implementar políticas puntuales para intentar mantener la situación, pero si no pensamos en la integralidad de la emergencia social, no será posible. Finalmente, después de mencionar estas emergencias, también tenemos una gran posibilidad: la del diálogo político. Lo que planteamos ayer, incluso los ministros más entrevistados no eran los republicanos ni los de Chile Vamos. La prensa se enfocó en ministros con trayectoria, y quiero agradecer al ministro de Agricultura, Jaime Campos, un maestro, quien tiene mucha experiencia acumulada y no tiene ningún problema en responder de manera directa. Me sentí orgulloso al ver cómo presentaban a los ministros.
50:00
Rubilar, exministro de Agricultura del gobierno del presidente Lagos y exministro de Justicia de la expresidenta Bachelet, expresó su orgullo por la presencia de figuras como Ximena Rincón, exministra del gobierno de Michelle Bachelet, y Andrés Ioannelli, quienes forman parte de los presidentes de partido. Destacó que esto abre una gran posibilidad de avanzar a través del diálogo, afirmando que sin este, la crisis estructural no podrá ser superada. Señaló que en la historia de Chile hemos enfrentado emergencias y desastres naturales de manera constante, y que no debe sorprendernos la ocurrencia de terremotos, inundaciones, aludes o incendios. En este contexto, enfatizó la importancia de la colaboración entre la academia, la política, la cultura y todas las áreas del saber para poder prevenir estas situaciones. Aclaró que prevenir no es un gasto, sino una inversión, ya que lo que podría haberse destinado a la prevención se traduce en mayores costos al enfrentar las consecuencias de no actuar a tiempo. Rubilar subrayó que su gabinete no obedece a cuoteos, imposiciones ni presiones, y que se mantendrán firmes en esta postura. Aseguró que no responderán a presiones y que ha tratado de comunicar esto a cada integrante del equipo ministerial. Explicó que actuar bajo presión genera temor y que, si se comete un error, el primero en salir sería el ministro responsable. Sin embargo, reafirmó su compromiso de trabajar unidos y honestamente, mirando a las personas de frente. El compromiso de su administración, según Rubilar, no es con el presidente ni con el partido político que lo llevó al triunfo, sino con Chile. Indicó que su lealtad es con el país y que es fundamental aprender a priorizar y focalizar el gasto público en quienes más lo necesitan. Reconoció que el año que se avecina será complejo y que no se debe esperar que el cambio de gobierno traiga soluciones inmediatas. Hizo un llamado a la colaboración, señalando que las altas expectativas pueden llevar al desencanto ante el primer traspié. Destacó que muchos en la sala tienen influencia en la sociedad y pidió su apoyo, ya que la emergencia que enfrentamos no es puntual, sino estructural. Finalmente, abordó la situación de la educación en la primera infancia, criticando que se hayan priorizado temas ideológicos por sobre lo relevante, lo que ha llevado a que niños en tercero o cuarto básico no sepan leer ni escribir ni comprendan lo que leen. Mencionó a Ximena Lincollao, una destacada mujer que ha vivido casi treinta años fuera de Chile, quien aceptó el desafío de hacerse cargo del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimientos e Innovación.
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