Esta Comisión remite un informe pormenorizado de la legislación comparada en materia de sistemas de protección de huevos sin jaula. Se ha recibido una carta abierta de la Dirección del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, en la que se exponen consideraciones vinculadas a la no adjudicación de fondos en el concurso de Centros de Interés Nacional de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, lo que consideran que perjudica el desarrollo de la ciencia de excelencia y su contribución en la toma de decisiones sanitarias.
Asimismo, se ha recibido un oficio del Subsecretario de Medio Ambiente, mediante el cual responde a esta Comisión e informa sobre las medidas de mitigación que se pretenden considerar a corto, mediano y largo plazo con el objeto de proteger el Santuario de la Naturaleza Quebrada de la Plata, ubicado en la comuna de Maipú. También se ha recibido un oficio de la Biblioteca del Congreso Nacional, que remite un informe pormenorizado del señor Correa, médico veterinario, sobre el proyecto que regula la crianza sin jaulas de gallinas y otras aves ponedoras de huevos, estableciendo sistemas de sexaje.
Adicionalmente, se han recibido cuatro oficios de diversos servicios públicos, en los cuales se remite información sobre las glosas respectivas en cumplimiento de la ley de presupuesto del año 2005, así como un boletín informativo sobre la coyuntura económica nacional y el escenario internacional elaborado por el Congreso Nacional.
En cuanto a los puntos varios, se solicita que la Comisión acuerde oficiar a la Municipalidad de Antofagasta para que, en el más breve plazo, informe sobre el cumplimiento del contrato de vigilancia dispuesto en el sector La Chimba. Lamentablemente, las quemas que han sido denunciadas reiteradamente por distintos parlamentarios siguen siendo un problema en esta área. Es crucial saber si se está cumpliendo efectivamente el contrato millonario que la Municipalidad de Antofagasta firmó con una empresa encargada de prestar servicios de vigilancia, que, según lo comprometido por el alcalde, debía poner fin a las quemas.
El día martes en la madrugada, se produjo una gran quema que generó un daño ambiental significativo y ha causado frustración y molestia en los vecinos de La Chimba, muchos de los cuales han llegado a vivir en el sector hace menos de cinco meses tras recibir sus viviendas sociales. Es fundamental conocer cuáles son los servicios contratados y si el municipio está fiscalizando su cumplimiento, así como obtener una explicación por parte de la empresa sobre por qué siguen ocurriendo estas quemas.
¿Habría acuerdo de la Comisión? Acordamos.
El Diputado Daniel Melo solicita que la Comisión reciba al alcalde de la Ilustre Municipalidad de Antofagasta. Esta situación, que ya traspasa todos los límites de lo aceptable, requiere que el municipio rinda cuentas a esta Cámara de Diputados sobre el cumplimiento de este contrato millonario, ya que aparentemente no se están prestando los servicios comprometidos. Es inexplicable que sigan ocurriendo quemas cuando se supone que hay vehículos, drones, teleoperadores y personal de vigilancia desplegados las 24 horas, los 7 días de la semana, y esos no son los resultados que se están observando.
Solicito el acuerdo de la comisión para que podamos oficiar al alcalde de Antofagasta, con el objeto de que pueda informar en el más breve plazo y de manera detallada sobre los servicios que pudieran recibir la audiencia. El alcalde de la Ilustre Municipalidad de Putaendo, Mauricio Quiroz, solicitó en julio del año 2025 al Ministerio del Medio Ambiente que se declarara como área de conservación de múltiples usos el cajón del río Rocín en su comuna. Existe un conflicto socioambiental relacionado con un eventual proyecto minero, denominado Vizcachitas. Hasta la fecha, el Ministerio del Medio Ambiente no ha proporcionado respuesta. Por lo tanto, solicito que se reciba al alcalde para que, frente a la comisión, pueda expresar las razones de esta solicitud y describir qué implica el avance de este proyecto minero para la comunidad de Putaendo.
Presidente, si es solo el alcalde, podemos recibirlo el próximo miércoles. ¿Estamos de acuerdo? Acordado.
Pasemos al punto uno de la tabla, que tiene por objeto continuar la discusión del proyecto de ley que regula la crianza sin jaulas de gallinas y otras aves ponedoras de huevos, y establece el sistema de sexaje de las aves en plantas de producción y un sistema de etiquetado de huevos, correspondiente al Boletín 13.839-12. Entiendo que hay personas conectadas en Zoom para esta exposición, como doña Daniela Benavides y doña Francisca Ugarte.
Le ofrezco la palabra a doña Francisca. Buenas tardes a todas y todos. Quisiéramos, ante todo, agradecer la invitación a la comisión y a sus miembros, así como a nuestra organización, para exponer acerca del Boletín 13.839-12. Manifestamos nuestro apoyo al avance y la aprobación de esta iniciativa, que consideramos un gran avance para la industria y que posicionará a Chile en los más altos estándares de producción a nivel internacional.
A su vez, hemos invitado a Daniela Benavides, médico veterinaria de la Universidad de Chile y magíster en gestión en sistemas de la Universidad de Queensland, quien es directora en Chile de la organización Human Work for Animals. Ella nos presentará en detalle la visión técnica sobre este proyecto de ley. Daniela, por favor, adelante con tu presentación.
Muchas gracias. ¿Se ve bien en pantalla completa? ¿Se escucha correctamente?
Muy buenas tardes, honorables diputados y diputadas, y asistentes de la sala. Primero que nada, agradezco el espacio y a la ONG Te Protejo por invitarme a presentar hoy respecto a este proyecto de ley, que considero muy relevante. Soy médico veterinaria de la Universidad de Chile y fui funcionaria del Servicio Agrícola y Ganadero entre 2005 y 2014, participando en la institucionalización del bienestar animal y en la discusión de la promulgación de la ley 20.380 y sus decretos, entre ellos el decreto 29, que se ha discutido en esta sala. También he sido asesora de la industria productiva en proyectos de transición hacia la agricultura sustentable y he trabajado como investigadora en metodologías de innovación.
y transición hacia la sostenibilidad. Actualmente trabajo como directora para Humane Works for Animals, una organización de protección animal, y desde 2019 colaboro con productores de huevos, certificadoras, ONGs, funcionarios de gobierno e investigadores promoviendo el bienestar animal en los sistemas productivos. Estos patrones de conducta y comportamiento están arraigados a su genética, lo que les confiere un valor significativo para su bienestar. Es un rasgo asociado a su supervivencia; por lo tanto, si una gallina no pone o no esconde un huevo, compromete su reproducción. Asimismo, si una gallina no tiene un lugar donde posarse bajo algún grado de protección, se expone a los depredadores y arriesga su vida. Por lo tanto, no podemos hablar de bienestar en gallinas ponedoras si estas no pueden estirar sus alas, no tienen dónde posarse por su biología evolutiva o su sistema musculoesquelético, o si no pueden acceder a un nido, especialmente en el momento de la postura.
Las ciencias del bienestar animal han evolucionado enormemente en las últimas tres décadas, mostrando que las necesidades de comportamiento son mucho más importantes de lo que se pensaba anteriormente y que no son transables cuando hablamos de bienestar animal en una especie en particular. Estudios de comportamiento realizados en laboratorio demuestran que una gallina empuja más peso para acceder a un sitio de anidación que para acceder a un ser sensible y sintiente, como lo es un perro o un gato. Si un perro o un gato fuera mantenido en una jaula durante toda su vida, probablemente sería sancionado por la ley 21.020 de tenencia responsable o por el código penal como un acto de maltrato o crueldad.
Es importante mencionar que, a pesar de los 3.500 años de domesticación y los millones de años de evolución, esta especie mantiene conductas esenciales. Por lo tanto, no podemos hablar de bienestar en gallinas ponedoras si estas no pueden estirar sus alas, no tienen dónde posarse o no pueden acceder a un nido. Todas estas características indican que esta es una especie altamente compleja que no solo reacciona a estímulos, sino que además experimenta emociones como el miedo, el dolor y el placer. Por lo tanto, un nido es más importante que la comida y el agua al momento de poner un huevo.
Los modelos de producción en jaulas en batería poseen un problema estructural que no permite garantizar la expresión de necesidades de comportamiento mínimas para una gallina ponedora, lo que impide que esta pueda tener una vida digna y minimizar el sufrimiento que este tipo de infraestructura genera a lo largo de su vida productiva.
Es relevante señalar que existe dentro de la academia y del mundo productivo una mirada transaccional del bienestar animal. Algunos investigadores o asesores aplican un análisis que sostiene que la producción de huevos de gallinas ponedoras en confinamiento intensivo podría cubrir todas las necesidades básicas de un animal, lo cual sería suficiente. Este análisis, aunque fue certero en su momento, se basa en estudios de 2006 que hoy resultan obsoletos al ser contrastados con las ciencias del comportamiento y del bienestar animal actualizadas. Hoy en día, es fundamental considerar las necesidades intrínsecas de comportamiento de los animales para hablar de bienestar animal.
Este criterio transaccional genera confusión, no solo a nivel de bienestar animal como ciencia, sino también a nivel del consumidor y del público en general. Cuando esto se traduce en un atributo de valor en la cadena de comercialización, comienza a promocionarse como algo que no necesariamente cumple con los mínimos estándares de bienestar animal. Aquí es donde utilizamos el concepto de "humane washing" o lavado de imagen humanitaria, que se relaciona con la publicidad engañosa. En esta foto que les muestro a continuación, se presenta un sistema libre de jaula.
A un productor mexicano con el cual hemos estado trabajando durante bastante tiempo, él tiene 70.000 gallinas y desde hace dos años comenzó a migrar su sistema a uno libre de jaula. Al cierre del año 2025, ya tenía el 50% de sus aves en este sistema. Como se puede apreciar en la fotografía, las aves se ven perfectamente sanas, y este sistema no necesariamente presenta problemas de parasitosis, pododermatitis ni mortalidades elevadas, como se ha expuesto en otras presentaciones. Esto se debe principalmente al buen manejo productivo de este productor en su sistema libre de jaula.
Quiero destacar que este productor decide transitar a un sistema libre de jaula no solo porque le parece ético y mejor, sino también porque, asesorado por especialistas en bienestar animal, obtiene mejores resultados, menores mortalidades y picos de postura equivalentes a los de las aves en jaula, incluso más prolongados. Los indicadores que ha ido obteniendo en comparación con los sistemas en jaula han demostrado que no hay diferencias significativas en mortalidad entre ambos sistemas.
Permítanme profundizar en esta situación, ya que es muy importante desmitificar lo que el sistema libre de jaula intenta resolver. Un estudio reciente, un metaanálisis realizado en 2022, considera 6.000 parvadas y 176 millones de gallinas en 16 países diferentes. Este análisis concluye que muchos de los problemas asociados con los sistemas libres de jaula, como mortalidades más altas, pododermatitis y parasitosis, están fundamentados en estudios antiguos, de 2008, que hoy resultan obsoletos. Los modelos de producción libres de jaula se han perfeccionado en los últimos 20 años y su éxito actual se relaciona con el buen manejo y el aprendizaje acumulado.
A medida que evoluciona el conocimiento en manejo y se optimiza la genética, los nuevos productores que migran a sistemas libres de jaula pueden experimentar tasas de disminución más rápidas en lo que respecta a mortalidad. Nuestros resultados refutan la idea de que la mortalidad es intrínsecamente mayor en la producción libre de jaula e ilustran la importancia de considerar el grado de madurez de los sistemas productivos en cualquier investigación sobre salud, comportamiento y bienestar animal.
Los datos presentados en audiencias anteriores se contrastan y quedan obsoletos con esta nueva perspectiva, así como también las variables controlables en estos sistemas, como la temperatura, ventilación, iluminación, suministro automático de alimentos, medicamentos, agua y recogida de huevos, son todas variables que se pueden gestionar en un sistema libre de jaula. Es importante señalar que hay muchos sistemas sin jaula que aún no controlan algunas de estas variables.
Finalmente, es relevante preguntarse por qué, si la producción libre de jaula es tan riesgosa e inviable, sigue aumentando. Observamos una tendencia al crecimiento en muchos países, no solo en aquellos considerados más exitosos, como Austria, Luxemburgo y Suiza. Aunque el sistema en jaula de batería sigue siendo predominante, hoy podemos hablar de una tendencia al aumento, que ha estado acompañada por procesos legislativos clave en esos países donde se ha regulado, guiando a los productores hacia esta transición.
Sus inversiones deben mirar hacia el futuro, considerando la innovación productiva dentro de modelos que responden a una nueva exigencia por parte de la sociedad y de los consumidores. En esta diapositiva, es importante destacar que en 2012 entró en vigor la prohibición de las jaulas en la Unión Europea. Sin embargo, esta prohibición dejó la puerta abierta para el modelo de jaula enriquecida, que no soluciona el problema en definitiva, ya que simplemente amplía un poco más la jaula.
En el año 2020, 1.3 millones de personas firmaron una petición para que la Unión Europea acabe con el confinamiento intensivo en la producción. Es necesario reconocer que el avance en la Unión Europea se ha visto retrasado, y han ido aprendiendo a sobrellevar los distintos desafíos que han surgido. No obstante, un hecho concreto es que hoy en día la Unión Europea tiene un 60% de su producción en sistemas libres de jaula, y esta cifra sigue en aumento. Además, los países de la Unión Europea han creado legislaciones nacionales que prohíben la producción en jaula, comenzando por prohibir las nuevas construcciones de estos modelos productivos y estableciendo un periodo de transición apropiado para evitar crisis y conflictos, permitiendo así a los productores transitar de manera armónica hacia estos nuevos sistemas.
Otro ejemplo interesante es el de Estados Unidos, donde, a pesar de las resistencias, la presión ciudadana y de los consumidores ha logrado que se prohíban las jaulas en batería en once estados. Esto ha implicado un aumento exponencial en la transición de los productores a modelos productivos más sostenibles, alcanzando actualmente un 45% de la producción nacional en Estados Unidos en sistemas libres de jaula.
Es fundamental reflexionar sobre la complejidad de la transición hacia un modelo productivo sostenible. Nos preguntamos si una jaula en batería puede considerarse un modelo de producción sostenible, dado el estado en que se mantienen a los animales, independientemente de las innovaciones ambientales que puedan surgir. Aquí es donde surge la necesidad de aplicar una perspectiva que contemple el bienestar animal, aunque no necesariamente resuelva el problema en su totalidad.
Organizaciones internacionales como la FAO, la OCDE y la International Finance Corporation han incorporado el bienestar animal como parte integral de sus modelos de sostenibilidad. Por lo tanto, es cuestionable pensar que un modelo de jaula en batería pueda garantizar el bienestar animal. Este tema ha emergido como una preocupación corporativa, donde los consumidores exigen a las empresas que resuelvan estas cuestiones, que aún no están completamente abordadas desde el marco legal.
Las empresas han comenzado a integrar el bienestar animal en sus modelos de sostenibilidad corporativa, y este aspecto ha pasado a ser un indicador más en los índices de sostenibilidad y en los puntajes financieros. Así, no solo se menciona el bienestar animal, sino que muchas veces se especifica que los productos son libres de jaula, lo que refleja una creciente demanda por parte de los consumidores.
Dentro del marco de lo que se habla sobre bienestar animal, quiero presentar un ejemplo relevante de finales del año pasado, noviembre de 2025. Esta es una empresa, una de las principales en la industria alimentaria a nivel global, MBRF, que ha completado su transición en su cadena de suministro, dejando de proveerse de huevos de jaula en batería y comenzando a utilizar un 100% de huevos libres de jaula. En palabras de su director agropecuario, esta adopción global de un sistema "cage-free", que significa libre de jaula, refleja el compromiso de la empresa con prácticas productivas éticas y sostenibles. Este modelo elimina el confinamiento de las aves en jaulas, permitiendo que expresen comportamientos naturales y se muevan libremente, alineándose con los principios de una sola salud. En la práctica, esta iniciativa contribuye significativamente al bienestar animal y responde a las expectativas de los consumidores.
Es interesante observar que, según un estudio realizado en 2022, un 96,8% de los encuestados en Chile expresó un interés positivo en el bienestar de los animales. Esto refleja un cambio de paradigma en el consumidor, que está más informado y comprometido con la sostenibilidad y el bienestar animal. Los ciudadanos comprenden que desean consumir huevos, pero no aquellos que provienen de sistemas que implican un sufrimiento elevado para los animales, como los sistemas de jaula en batería.
Además, hoy en día existe un avance tecnológico y factibilidades técnicas que respaldan este cambio, lo que hace que esta transición sea posible y viable, a diferencia de lo que ocurría hace 20 años. Sin embargo, es importante mencionar el miedo que esto puede generar en el mundo de los productores, especialmente en el contexto de pequeños productores y comunidades rurales en situación de vulnerabilidad. La experiencia internacional indica que estos pequeños productores, en su mayoría pertenecientes a la agricultura familiar campesina, continúan gestionando y perfeccionando sus modelos productivos, que pueden ser libres de jaula.
Con un poco de asesoría y algunas exigencias de etiquetado, estos productores pueden beneficiarse y generar nuevos modelos cooperativos que potencien su alcance y les permitan acceder a nuevos mercados. Los modelos productivos son mejorables y los riesgos pueden minimizarse si la gestión productiva se realiza adecuadamente. Un ejemplo de esto es una cooperativa de pequeños productores en México, que cuenta con entre 50 y 2.000 aves y está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este tipo de proyectos se han vuelto relevantes porque en otros países los productores se benefician de la profesionalización de sus modelos productivos.
Finalmente, surge la pregunta sobre qué sucede con los medianos y grandes productores, lo cual podría representar un conflicto en este proceso de transición.
Sí, recordamos que el INE en 2023 menciona que en Chile tenemos aproximadamente 6 mil millones de gallinas de postura. Odepa describe que la distribución está en manos de 300 productores, de los cuales 57 concentran el 90% de la producción nacional y se ubican en la zona central. De estos, hay productores que tienen entre 50 y 2.000 aves, y este es un proyecto que se enmarca dentro de los objetivos de desarrollo sostenible.
¿Por qué ha pasado a ser un proyecto relevante? Básicamente, porque genera empleo y actividad en comunidades alejadas y rurales. Permite el autoconsumo y el abastecimiento local, genera modelos de cooperación y facilita la participación de mujeres, dueñas de casa, que tienen pocas posibilidades de buscar recursos para sus familias. Además, cuenta con apoyos veterinarios y asesoría del gobierno para cumplir con las disposiciones sanitarias.
Hemos observado experiencias exitosas en países como México, Vietnam, Malasia e India, donde los productores han adoptado modelos comerciales de producción libre de jaula, los cuales están certificados y avalados internacionalmente. En Chile, al menos 12 de los 30 o 31 productores agrupados bajo la Asociación de Productores de Chile Huevo, que concentran el 60% de la producción nacional, ya han implementado y certificado modelos libres de jaula.
Es importante destacar que esta transición requerirá colaboración público-privada, incentivos financieros e instrumentos técnicos. Un ejemplo de coordinación es el Banco BBVA en México, que ha generado créditos especiales con tasas preferenciales para productores de sistemas libres de jaula. Por lo tanto, es necesario adoptar una mirada más compleja e integrada sobre lo que significa esta transición.
Quisiera hacer una breve mención sobre la propuesta del Decreto Supremo 29, que se refiere a la protección de los animales en los sistemas productivos. Este decreto, aunque no ha sido socializado públicamente ni ha ido a consulta, probablemente signifique un avance en bienestar animal. Sin embargo, es crucial reconocer que no prohibirá el sistema de jaula en batería.
Ya el 20% de los productores han comenzado la transición a sistemas libres de jaula, lo cual representa una innovación que el sector ya conoce. Legislar en esta materia podría ser un hito que movilice la inversión hacia modelos sin jaula y guíe a la industria hacia los estándares de bienestar animal que deseamos como país.
La coexistencia de ambos sistemas no resolverá la problemática existente. A nivel mundial, hay una tendencia tanto legislativa como de mercado hacia la producción libre de jaula, lo que implica un cambio de paradigma y una innovación productiva que muchos países ya están implementando.
Finalmente, es fundamental en Chile generar un punto de inflexión que formalice el inicio de este proceso de transición, que requerirá tiempo, incentivos y colaboración. Los productores podrán beneficiarse de esta transición si se lleva a cabo de manera coordinada. Actualmente, contamos con al menos 12 productores comerciales medianos a grandes que han adoptado modelos de libre jaula, y un 96,8% de la ciudadanía manifiesta interés por el bienestar animal en los sistemas de jaula.
Agradezco su atención y reitero la importancia de reconocer que este decreto no prohibirá el sistema de jaula en batería, y por lo tanto, el cambio a modelos de libre confinamiento es un paso necesario.
Es un cambio que no debe confundirse con este decreto y que no reemplaza la discusión de esta propuesta de legislación. Antes de concluir, quisiera señalar que existen grandes avances en la ciencia del bienestar animal en los últimos treinta años. Es esencial incorporar el comportamiento en este análisis, y las jaulas de batería probablemente no proporcionarán las condiciones mínimas necesarias para garantizar el bienestar de las aves.
En este contexto, me toca hacer esta exposición en un día en que los incendios nos están afectando a todos y que muestran nuestra fragilidad común. Por lo tanto, legislar en materias de bienestar animal y crear sistemas que causen menos sufrimiento y garanticen el bienestar animal son para nosotros una señal de coherencia ambiental y de una ética comprometida con la sostenibilidad. Muchas gracias.
Agradezco a la señora Francisca y a doña Daniela por sus exposiciones. Ofrezco la palabra a doña Nicole Valdebenito.
¿No está? Bien. Maritza Durán Lizana, le ofrezco la palabra.
Buenas tardes a todos. Voy a presentar pantalla. ¿Estamos viendo bien? No logro percibir eso, ¿me ayudan? Ahí está perfecto.
Primero que todo, muy buenas tardes, honorables diputados, diputadas, señoras y señores presentes en la sala. Me presento, mi nombre es Maritza Durán Lizana, soy la actual secretaria de la mesa avícola del Maule. Esta mesa se inició en la región del Maule en 2022, con el objetivo de profesionalizar la avicultura en nuestra región.
¿Qué es la mesa avícola? Es un espacio de colaboración entre públicos y privados, que nace por la iniciativa de un privado para fortalecer la pequeña avicultura familiar campesina, elevando así los estándares de producción y aumentando el crecimiento productivo. No solo buscamos crecimiento, sino también conciencia y cultura, ya que hoy existe un consumidor más exigente, preocupado por saber de dónde provienen los alimentos que llegan a su hogar.
Dado esto, y considerando que la región del Maule aporta un 8% en la producción avícola, es evidente que no podíamos quedar atrás en este auge. Vimos esto como una oportunidad real para que los productores se profesionalizaran y la avicultura familiar campesina se beneficiara con este proceso.
¿Cuáles son los objetivos clave de la mesa? Compartir experiencias y desafíos del rubro, acceder a capacitaciones y charlas de expertos, generar redes de contacto valiosas y levantar ideas y necesidades para potenciar el rubro en la región. Todo esto también significa reducir el aislamiento rural.
La misión de la mesa es promover y potenciar la producción avícola bajo el manejo del bienestar animal y el respeto al medio ambiente, con prácticas éticas, limpias y sustentables. Estos fueron los primeros pasos que dimos, y desde ahí iniciamos el proceso de la mesa, acordando que esta era nuestra misión de producción.
Sabemos que hoy existe una gran demanda de huevos y una oportunidad significativa por delante.
Según datos del INE, Chile alcanzó el consumo récord de 251 huevos per cápita. El consumidor actual busca información sobre lo que está comprando, deseando conocer de dónde proviene el producto y cómo se producen los alimentos. Es en este contexto donde la Mesa Avícola del Maule se ha convertido en un vehículo para que pequeños productores cumplan con estas demandas. Esta mesa cuenta con 350 usuarios PRODESAL, de los cuales el 100% maneja aves de traspatio, y el 12% tiene a la avicultura como su rubro principal.
La singularidad de este modelo es que el 100% de los sistemas son en aviario o libre pastoreo, lo que es transversal en los campos de Chile, no solo en la región del Maule. En el año 2025, se iniciaron 38 nuevos pequeños productores, y nuestras actividades impactan a todos los productores a nivel regional. Esto se logra a través de transferencia técnica y seminarios. En 2022, comenzamos a realizar seminarios para capacitar y profesionalizar a los productores, en colaboración con la academia, destacando la participación de INACAP.
En la actualidad, contamos con 42 participantes activos en la mesa, y tenemos un impacto regional de 200 pequeños productores provenientes de la pequeña avicultura familiar campesina. Las actividades de transferencia tecnológica no solo se limitan a los 42 participantes, lo que ha sido un aporte significativo para la región. Consolidamos este proceso en junio de 2025 con un gran seminario, donde impactamos a más de 250 personas en un evento centrado en la sustentabilidad y el bienestar animal.
Invitamos a expositores de todo Chile, así como a expertos internacionales, quienes compartieron sus conocimientos sobre el proceso de crianza en bienestar animal, fortaleciendo así la confianza de los pequeños productores de nuestra región. Este modelo garantiza importantes proyecciones, como la adaptación al mercado, ya que sabemos que la demanda por huevos de gallina libre seguirá en aumento. Además, se asegura la seguridad sanitaria mediante colaboraciones con diversas universidades y academias de la región, que amablemente nos brindan sus espacios para desarrollar estas actividades. La transferencia tecnológica se realiza a través de boletines técnicos y días de campo, todo adaptado a las necesidades del pequeño productor.
Tenemos un hito muy importante en la crisis sanitaria del 2023 y 2024, cuando nos atacó la influenza aviar. Nos dimos a la tarea, en conjunto con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), de recorrer la región entera. Visitamos las cuatro provincias de la región del Maule, capacitando de manera gratuita a todos los avicultores y pequeños productores de la región, enseñándoles temas tan importantes como la bioseguridad y la sanidad, así como la necesidad de mantener sus construcciones y documentación al día. Hemos incentivado que los pequeños productores puedan ingresar sus aves y obtener un RUT para ellas. Este es un paso de la subsistencia hacia una avicultura de clase mundial. La región del Maule ya ha dado este primer paso, y creemos que es trascendental que otras regiones puedan replicar este modelo de negocio para potenciar estos procesos colaborativos y mejorar la avicultura en nuestros campos chilenos, incluyendo la avicultura de traspatio y la crianza con bienestar animal.
Muchas gracias por su atención. Ofrezco la palabra a los diputados para realizar preguntas a doña Maritza, doña Daniela o doña Francisca. Tiene la palabra el diputado Cristóbal Martínez.
Gracias, presidente. He investigado sobre las gallinas libres de jaula y me salieron varias imágenes que me llaman la atención. No sé si tienen especificaciones sobre qué consideran ustedes como gallinas libres de jaula, porque las avícolas que vi muestran muchas gallinas juntas en un gran gallinero. Esto me lleva a cuestionar si realmente hay una diferencia significativa entre las jaulas pequeñas y un gran gallinero. Además, quisiera saber cuánta producción de lo que se consume hoy en día en el país proviene de estos pequeños productores. El huevo es un alimento básico, así que me gustaría que me comentaran más sobre esto y también si hay productores medianos o grandes que se comercializan en el retail y que trabajen bajo este modelo.
Gracias, diputado Martínez. Su pregunta es muy relevante. Voy a hacer algunos comentarios para ilustrar la situación. Efectivamente, al hablar de modelos libres de jaula, nos referimos a un nuevo mundo productivo con muchos y diversos modelos de producción. Algunos cuentan con más tecnología y otros con menos. Lo que está definido son los criterios técnicos de bienestar animal dentro de estos modelos. No necesariamente un modelo libre de jaula cumple con los estándares de bienestar animal, por lo que deben existir ciertos criterios técnicos, como el espacio por gallina, el número de metros lineales de percha y el sistema de ventilación, entre otros aspectos.