Ese es el punto de encuentro donde la ciencia se hace palabra, la palabra se hace diálogo y el diálogo, camino compartido. Porque el verdadero progreso no está en crear más poder, sino en darle propósito. Humanidad, ¿hacia dónde vamos? La ruta está abierta, el rumbo aún por decidir.
Durante millones de años, la vida siguió su curso. Olas que respiraban, bosques que aprendían, organismos que encontraban formas de persistir. De esa larga historia surgimos nosotros, un destello en la corriente del tiempo, un animal que sueña, que crea, que transforma. Hoy, el cambio se acelera, la tecnología moldea la mente y la materia, y el planeta responde a cada movimiento. El progreso corre, pero la conciencia tropieza. Entre la luz de los algoritmos y la sombra de la desigualdad, buscamos una brújula que vuelva a orientarnos.
Congreso Futuro 2026 es ese punto de encuentro donde la ciencia se hace palabra, la palabra se hace diálogo y el diálogo, camino compartido. Porque el verdadero progreso no está en crear más poder, sino en darle propósito. Humanidad, ¿hacia dónde vamos? La ruta está abierta, el rumbo aún por decidir.
Buscamos una brújula que vuelva a orientarnos. Congreso Futuro 2026 es ese punto de encuentro donde la ciencia se hace palabra, la palabra se hace diálogo y el diálogo, camino compartido. Porque el verdadero progreso no está en crear más poder, sino en darle propósito. Humanidad, ¿hacia dónde vamos? La ruta está abierta, el rumbo aún por decidir.
Durante millones de años, la vida siguió su curso. Olas que respiraban, bosques que aprendían, organismos que encontraban formas de persistir. De esa larga historia surgimos nosotros, un destello en la corriente del tiempo, un animal que sueña, que crea, que transforma. Hoy, el cambio se acelera; la tecnología moldea la mente y la materia, y el planeta responde a cada movimiento. El progreso corre, pero la conciencia tropieza. Entre la luz de los algoritmos y la sombra de la desigualdad, buscamos una brújula que vuelva a orientarnos.
Congreso Futuro 2026 es ese punto de encuentro donde la ciencia se hace palabra, la palabra se hace diálogo y el diálogo, camino compartido. Porque el verdadero progreso no está en crear más poder, sino en darle propósito. Humanidad, ¿hacia dónde vamos? La ruta está abierta, el rumbo aún por decidir.
Bienvenidos y bienvenidas al segundo día del Congreso Futuro, junto a don Daniel Silva. Es un gusto trabajar contigo. Les damos la bienvenida a una jornada donde seguimos celebrando los quince años de esta instancia única para conversar y exprimir todas esas mentes, las nuestras, las de ustedes, las que van a venir a conversar con nosotros, que están diseñando las próximas décadas. Hoy tendremos una jornada llena de sorpresas y grandes speakers, ¿no, Daniel?
Así es, Mónica. Muy buenos días, y buenos días también a ustedes que están llegando y repletando esta sala del CEINA. Este es un privilegio y un honor. Les invito a participar, a conectarse en regiones y en la región metropolitana. Antes de continuar, debemos compartir una noticia que nos llena de orgullo.
No quiero dejar de destacar la maravilla que es el CEINA. Felicito a Francisca Lajeras y a su equipo por el tremendo trabajo que han realizado rescatando y dando vida a este espacio maravilloso que nos alberga. La noticia es que, por segundo año consecutivo, Congreso Futuro se transmite en vivo en Colombia, Paraguay y Ecuador, y en esta edición se incorpora un país maravilloso, Perú, ampliando el alcance regional del evento gracias a la señal de Claro. En Chile, la transmisión especial sigue llegando a miles de hogares a través de los canales 114 y 701 de BTR, y 49 y 549 de Claro, habilitados exclusivamente desde hace once años para este encuentro en el marco de la Alianza Estratégica Claro-BTR-Congreso Futuro.
Esto está llegando a todo el mundo a través de las plataformas, así que un saludo muy grande a nuestro público internacional. Nos ven, por ejemplo, desde YouTube y Facebook Live de Congreso Futuro, así como las señales y plataformas de Cooperativa, Cooperativa Ciencia, UChile TV, TV Senado, El Mostrador y Súbela. Todo esto permite que esta conversación tenga mayor alcance y llegue a más mentes inquietas como las que están aquí hoy.
Quiero salirme un poco del libreto para expresar que es un gusto trabajar contigo y reconocer a todos los periodistas que ayudan a divulgar la ciencia. Hablando de la importancia del trabajo colaborativo que encarna Congreso Futuro, nos une a compañeros de distintos canales. Este esfuerzo conjunto incluye a quienes sostienen las cámaras, quienes hacen lengua de señas, y a todos los políticos, empresarios y ciudadanos comunes que estamos trabajando para divulgar la ciencia.
Dicho esto, vamos de inmediato a lo que nos convoca, porque es un día dedicado a la transformación en un mundo que se transforma constantemente. Nos adentraremos en los trabajos y miradas de personas que han puesto el foco en lo que nos mueve como humanidad. Vamos a explorar algunas ideas que cuestionan nuestros supuestos y avances que están redefiniendo lo digital, así como nuevas rutas para transferir conocimiento.
Y los desafíos urgentes son algo muy relevante para nuestro país, especialmente en lo que respecta a los sistemas de salud. Además, terminaremos la jornada con la cumbre de la filosofía, ya que abrir conversaciones filosóficas es esencial para construir un porvenir más consciente, equitativo y alineado con nuestras aspiraciones sociales de un mundo mejor.
Justamente para conversar sobre transformación, este bloque de la mañana lo hemos titulado "Ideas que abren camino", que nos invita a repensar las premisas fundamentales de la sociedad y las nuevas ideas que impactan simultáneamente la forma en que vivimos, así como la manera en que imaginamos y comprendemos la realidad que habitamos. Hoy comenzaremos hablando sobre un tema de gran importancia, que no solo concierne a Chile, sino que es parte de la discusión global: los trasplantes. Y, por favor, digámoslo bien: trasplantes. Hoy en día, los trasplantes salvan vidas; ya no son únicamente un tema de altruismo o heroísmo, sino un deber social y una acción colectiva.
A continuación, vamos a conocer a un destacado doctor en ciencias uruguayo, especialista en medicina intensiva, que dirige el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos en Montevideo. Esta entidad ha impulsado políticas que se reflejan en un salto significativo, posicionando a Uruguay como líder en la región con la mejor tasa de trasplantes realizados por millón de habitantes. Los invitamos, entonces, con mucho cariño y un gran aplauso, a recibir a Armando Cacciatori.
Buenos días a todos y todas. Es un verdadero honor estar aquí en este país que me brinda la oportunidad, así como a los organizadores del Congreso Futuro, para hablar de un tema tan crucial como es la donación y el trasplante.
Continuamos el camino, pero ¿hacia dónde nos dirigimos? He ahí nuestra inquietud. No podemos dejar de hablar sobre bioética, humanismo, humanización y cómo debemos aplicarlas en la medicina. Es fundamental destacar que la bioética, el humanismo y la humanización, así como la empatía y la comunicación, son elementos clave en el ámbito de la donación y el trasplante.
Vivimos en una era de posmodernidad, caracterizada por un avance tecnológico globalizado, donde los individuos están aislados pero conectados a través de una gran red social. Este fenómeno constituye un nuevo paradigma del ser humano en un mercado siempre cambiante. Sin embargo, nuestra formación ética debe estar acorde a este nuevo contexto, priorizando la relación médico-paciente y la autonomía del paciente. El médico no solo ejerce su profesión, es médico.
Cito las palabras del profesor Xavier Sarrías, quien señala que en el acto de la donación se evidencian actitudes éticas y culturales de una sociedad, individualizadas en la persona que consiente el trasplante. En la recepción, se conjugan la necesidad y los deseos del paciente con los aspectos de justicia social y la distribución equitativa de órganos.
Todos somos conscientes de que cada vez hay más pacientes en lista de espera y que las indicaciones para trasplantes están en aumento. Afortunadamente, los cuidados intensivos dedicados al manejo de la patología neurocrítica están dando resultados, lo que nos obliga a buscar nuevos caminos para potenciar la donación y el trasplante.
Es crucial trabajar en las demandas satisfechas, que están muy por debajo de las listas de espera. Ahora bien, ¿cómo podemos posicionarnos ante nuestra sociedad? Es fundamental asumir el compromiso de asesorar a quienes tienen el deber de informar. En nuestro Instituto Nacional de Donación y Trasplante, contamos con una normativa robusta que prevé la asesoría a nuestros legisladores, fomentando la confianza en el sistema de salud y en su capital humano. Además, es esencial reconocer que esto se trata de políticas de salud de Estado.
Políticas de gobierno en ejercicio. Para cumplir con estas premisas, debemos tejer y articular redes. El Instituto Nacional de Donación y Trasplante es la entidad que rige la donación y trasplante en Uruguay. Es una estructura que depende de nuestro Ministerio de Salud Pública y de la Universidad de la República, y que está inserta en el Hospital de Clínicas Universitario. Contamos con capital humano entrenado y un vínculo con las unidades de cuidado intensivo, así como con la financiación a través de una institución pública no estatal, que es el Fondo Nacional de Recursos, y una legislación robusta.
Este es nuestro organigrama, donde se encuentran los diferentes sectores del instituto: coordinación de trasplante, laboratorio de inmunogenética e histocompatibilidad, unidad de asignación, banco multitejidos, trasplante celular, medicina regenerativa y nuestro registro nacional de donantes. Las actividades que realiza el instituto incluyen políticas y normativas relativas a trasplante, así como la intervención en la Red Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplante y en el MERCOSUR, en el Consejo Intergubernamental de Donación y Trasplante.
Nuestra primera reflexión se centra en la dimensión bioética. Somos intensivistas, salvamos vidas y queremos ir a eso, a salvar vidas, pero debe cambiar el paradigma. Si lamentablemente fallece una persona, lejos de bajar los brazos, debemos seguir adelante y tratar de transformarlo en un donante, lo que permitirá mejorar la calidad de vida y salvar a muchas personas. Esta es la paradoja: con la muerte de una persona, damos vida a muchas otras. Este trípode —clínica, humanización con humanismo— siempre debe estar en el camino transversal que envuelve la bioética.
Los datos de nuestro instituto han permitido a Uruguay posicionarse en una situación de privilegio. Siempre se puede mejorar. Uruguay ha mantenido un indicador de donantes por millón de población en valores que están por arriba de 20 donantes por millón, cerrando el año 2024 con 19.43. Este año estuvimos muy cerca, alcanzando 17.71, pero marcamos un hito histórico al lograr 17 implantes cardíacos, un récord que tuvo su máxima expresión en 2018 con 14 trasplantes cardíacos.
Es fundamental encarar al médico intensivista coordinador hospitalario de trasplante, y saber que se pueden procurar órganos perfusibles en un ámbito diferente al de la muerte encefálica, es decir, la donación en asistolia controlada, desarrollada en España y otros países de Europa, y que Argentina ya tiene funcionando como alternativa frente a la meseta alcanzada en el proceso de donación cadavérica.
La generación de consensos, como se realizó este año con la segunda actualización del consenso uruguayo de muerte encefálica para adultos y niños, es una herramienta de buenas prácticas. Es necesario mantener políticas de salud del Estado y un vínculo fluido con el ente regulador de salud, que es nuestro Ministerio de Salud Pública. Hemos avanzado en la donación en la historia controlada en este tiempo, con la cátedra de cardiología y en ámbitos de discusión como el CIDT y MERCOSUR.
Quiero destacar la labor del vínculo con la señora ministra Cristina Lustemberg, quien nos ha escuchado y está comprometida en esta tarea. La bioética es fundamental y hemos trabajado desde la Federación Ibero-Panamericana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, de la cual formo parte del comité de bioética. Se publicará el libro "Bioética Transversal" en el año 2025. Es importante que ya hemos abordado temas que tienen que ver con la donación, la adecuación de medidas terapéuticas o limitación de tratamiento de soporte vital, la bioética del derecho a una muerte digna, eutanasia, suicidio asistido y, por supuesto, la bioética en la donación.
Aquí con todo el equipo que los representó. Por supuesto, estamos embarcados ahora en el primer consenso latinoamericano de bioética en donación y trasplante de órganos, tejidos y células. Tengo la suerte de poder liderar esta mesa de trabajo sobre bioética en donaciones en asistolia controlada. El Instituto Nacional de Donación y Trasplantes basa su tarea en una normativa robusta con todas las leyes pertinentes, y cuenta con equipos habilitados y capacitados, así como con una entidad que financia el trasplante.
Contamos con la ley 18.968, que incluye el consentimiento presunto, lo que implica que se respeta la voluntad del individuo, pero modifica la interpretación del silencio, que se considera como consentimiento. Esta ley, como discutimos con el periodista Diego Varela Calzada de Radio Universitaria, tiene un impacto significativo al liberar a las familias de la tensión de tener que decidir en momentos tan difíciles.
Es fundamental abordar estos temas con los medios de difusión. El Instituto Nacional de Donación y Trasplante, que tiene una trayectoria de aproximadamente 50 años en Uruguay, ha mantenido vínculos con el Ministerio de Salud Pública y ha realizado campañas de difusión, así como materiales educativos para la salud. Durante mi gestión, hemos establecido conexiones con medios radiales y escritos, y tuvimos la oportunidad de discutir las listas de espera en el programa VTV, lo cual considero un elemento muy importante para nuestra sociedad.
En cuanto a ejemplos internacionales, España, líder en donación y trasplante, cerró el año pasado con 53.53 donantes por millón de habitantes. Es notable que más de la mitad de los donantes en España provienen de la modalidad de asistolia controlada, lo que representa una nueva forma de captar donantes distinta a la muerte encefálica. Esto nos permite acercar estos proyectos a la población, y es crucial que las personas conozcan estas tendencias que han explotado en Europa y Estados Unidos, y que están avanzando rápidamente en Latinoamérica.
Nos enfrentamos a desafíos relacionados con la vulnerabilidad jurídica y médica, así como a conflictos y dificultades en nuestros equipos asistenciales. Debemos trabajar para que estos equipos ganen la confianza de la sociedad. La despersonalización, que forma parte del burnout, puede llevar a conductas disruptivas, lo cual es perjudicial. Es esencial mejorar las relaciones interhumanas y entre los equipos asistenciales y las familias.
Finalmente, como mencioné, es vital mantener un vínculo fluido con la institución rectora de la salud en el país. El día en que asumió nuestra ministra, la doctora Cristina Lustenberg, estábamos integrando ese gabinete, dado que el Instituto Nacional de Donación y Trasplante es una unidad desconcentrada, el número 104 del Ministerio de Salud Pública, que opera en el Hospital Universitario.
Está la presencia de nuestro presidente, Yamandú Orsi. Es decir, vamos todos caminando por el mismo camino, por el mismo sendero. Como les comentaba, estas notas que también le están dando la prensa escrita, como el diario El País, nos permiten mencionar que, para ampliar las donaciones y atender la demanda, el Instituto trabaja en activar, desde el 2026, la donación en asistolia o corazón parado como alternativa a la obtención por muerte encefálica.
Esto lo tomo de un colega, el licenciado kinesiólogo chileno Gonzalo Ormazábal, quien trabaja con nosotros en el Comité de Bioética de la FEPINTI. Gonzalo habla del modelo transdisciplinario que debemos aplicar, y ustedes, los jóvenes que están en las ciencias de la salud y en la medicina, deben tenerlo siempre presente. Paciente, representante y familia son integrantes más del equipo. En la donación, la familia y/o representante legal son fundamentales. Todos debemos estar unidos para alcanzar nuestros objetivos y buscar soluciones holísticas y transformadoras a los problemas.
Ampliando el espectro, difundiendo y compartiendo el conocimiento, hemos tenido la posibilidad de trabajar con la Facultad de Derecho a través de la profesora Mariana Blengio, así como en cursos satélite con la Cátedra de Medicina Intensiva y en el último Congreso de Medicina Intensiva. En resumen, es esencial que la medicina intensiva, la bioética, la humanización y el humanismo, así como la comunicación con las familias, estén integrados. Esto es fundamental en la gestión clínica, en el modelo de equipo transdisciplinario y en la adecuación de terapias de soporte vital. La bioética debe ser transversal a la donación y trasplante de órganos y tejidos, así como a la muerte por criterios neurológicos.
Finalmente, planteo dos preguntas: como sociedad, ¿debemos seguir avanzando e innovando en nombre del bienestar de la humanidad, aun sin contar con reglas claras que guíen este camino? Creo que la respuesta es evidente. ¿O ha llegado el momento de establecer límites éticos y marcos regulatorios que nos permitan continuar de forma responsable? A eso es lo que apuntamos, créanme, y creo que, insisto, se trata del camino.
Recuerdo siempre a Frederick Douglass, un pensador norteamericano, quien dijo que el conocimiento hace a un ser humano no apto para ser esclavo. Por tanto, siempre debemos priorizar el conocimiento, la ciencia y la ética, interrelacionadas para enfrentar los grandes desafíos que nos presenta la biotecnología. Debemos contar con nuestras herramientas, y la ciencia debe acompañarse de la bioética. También recuerdo las palabras de Alejandro Jodorowsky: de nada sirve el conocimiento si no nos cambia el comportamiento.
Queridos y queridas, es un honor para mí estar aquí iniciando esta etapa y agradezco a las autoridades del Congreso Futuro 2026 de Chile y, por supuesto, al Colegio Médico de Chile. Muchas gracias. Más fuerte ese aplauso, más fuerte ese aplauso para Armando Cacciatori. Muchísimas gracias por habernos acompañado. Exactamente, una visión sobresaliente, una experiencia uruguaya en un tema tan importante y urgente para nosotros como es el trasplante.
Continuamos, ¿no? Claro que sí. Y, hablando de deudas, nuestro siguiente invitado aborda algo que también está pendiente, una deuda importante. Creemos que esto forma parte de las ideas que abren camino y que nos motivan hoy día, en general, a Congreso Futuro. ¿Qué relación estamos teniendo los humanos con los animales? ¿Tienes mascotas? Ahora no, pero siempre he tenido. Yo le mando un saludo muy especial a quien falleció en nuestra familia, la Chepita, que nos acompañó durante 12 años. Muchos de ustedes tienen experiencias similares. Y la bienvenida a Pamba, nuestra pequeña que está dejando las cosas en la casa, pero que amamos y que crea lazos y vínculos muy importantes. La pregunta que planteamos es: ¿qué relación estamos teniendo los humanos con los animales? ¿Cómo nos vinculamos no solo con nuestras mascotas? Esto, claro, crea más importancia.
...puede ser más fácil, aunque hay mucho que aprender también, y no solo con las otras especies que cohabitan en nuestro planeta. De eso se trata la próxima charla. Exactamente, y aquí la pregunta es: ¿cómo vamos a cohabitar? ¿Cómo vamos a convivir, no solamente con lo orgánico, sino con lo no orgánico, todo lo que es no humano, por ejemplo? Ustedes lo han visto, ¿no? En distintos canales, en CNN, Mega, en todos los medios, cuando hablamos de robótica humanoide. La verdad es que hay una carrera desatada a nivel mundial, distintos países están desarrollando robots humanoides dotados de inteligencia artificial. De hecho, yo soy... Bueno, yo utilizo bastante ChatGPT, no sé si tú también, pero ya es parte del día a día, probablemente ustedes también. Están dotando a estos robots, a este hardware, de inteligencia. De hecho, Daniel, tengo que confesarte algo. ¿Qué? Yo soy un robot. ¿En serio? Sí, soy un robot. De hecho, te vi moverte un poco... Estoy un poco... Bien, Mónica, no. Es la verdadera Mónica, porque estuvimos conversando además. Es verdad.
Oye, nuestro siguiente invitado es un teórico, un filósofo francés, docente de filosofía en la École Normale Supérieure. Tu francés es mucho mejor que el mío. Él trabaja en París y nos va a presentar una interesante reflexión. Tiene que haber algo detrás del porqué y el para qué estamos desarrollando estas tecnologías. Recibimos con un fuerte aplauso a Dominique Lestel.
I am not a robot. This could be heard as a weird statement because there is no doubt about the fact that I am not a robot. But in the coming years, this proposition will be less strange due to the emergence of wonderful and stressful technologies of information and communication. I wish to share some philosophical considerations about performative and existential robotics. I prefer not to use the terms "social robotics" or "autonomous robotics" porque los robots nunca son autónomos y nunca son sociales. Son robots performativos y existenciales: performativos porque realizan acciones y efectos, y existenciales porque alteran la representación de quién soy, tanto como persona como miembro de la especie humana.
Me enfocaré en los robots humanoides, que son aquellos que se asemejan a los humanos. Estos robots son muy extraños, muy bizarros. ¿Por qué? Porque su utilidad es difícil de determinar. No hay nada que un robot no humanoide o un ser humano no pueda hacer mejor que un robot humanoide. La pregunta es realmente: ¿qué podemos hacer con eso? ¿Por qué gastamos tanto dinero, tanta energía y tanta inteligencia en crear tales tecnologías? Eso es lo que intentaré discutir hoy. Me centraré en Sophia, uno de los robots humanoides más conocidos del mundo. Fue diseñado como un doble de su creador. Sin embargo, me concentraré en Sophia. No tengo otras imágenes porque creo que mostrar imágenes de este tipo es una especie de tecnología hipnótica, y es un poco difícil desde un punto de vista filosófico discutir la tecnología hipnótica a través de otras tecnologías hipnóticas.
Sophia es un robot muy especial, de gran interés para los filósofos. Su función principal es crear narraciones y hacer emerger problemas, lo que es esencial en la filosofía. Primero, se trata de generar problemas y luego de diseñar nuevas narrativas que difieren de las que suelen ser movilizadas por los emprendedores de Silicon Valley.
Sophia es un robot de 45 kilos, pero lo más impresionante de ella es su rostro. Está programada con tecnologías de inteligencia artificial que le permiten mostrar emociones y entender los sentimientos de las personas que se encuentran frente a ella. Es una robot muy conversadora, como veremos más adelante.
Su rostro ha sido diseñado con un material especial inventado por su creador, David Hanson. Hanson es un individuo interesante, ya que no es ingeniero, sino diseñador y artista, lo que influye en su enfoque hacia la robótica.
Las preguntas en torno a Sophia son numerosas. La primera es: ¿qué hace? Principalmente, ella habla y discute. Fue creada en 2015 y, tan pronto como en 2017, participó en discusiones públicas con un secretario adjunto de las Naciones Unidas sobre el futuro de la humanidad y otros temas relevantes.
Sophia es una criatura invitada, ya que es convocada para ser huésped en diversas ubicaciones y proporcionar efectos a través de sus interacciones. Sin embargo, es una criatura ubicua; no hay una sola Sophia, sino muchas que pueden actuar simultáneamente en diferentes lugares del mundo, abordando diversos temas. Esto la convierte en un robot fascinante desde una perspectiva filosófica.
Es importante destacar que Sophia no es una copia de un ser humano; el ser humano no es un modelo para ella, sino un objetivo. Su propósito es interactuar con los seres humanos para desarrollar diálogos significativos. Sin embargo, un robot como Sophia tiene tanto efectos positivos como negativos. Es fundamental mencionar que, aunque se refiere a ella como "ella", también es un desafío conceptual, ya que es una máquina que actúa como una mujer humana.
Se podría decir que, debido a su representación, ella es ella, pero por su naturaleza, es ello. Básicamente, este es un punto interesante. La ontología flotante es interesante para reflexionar; no se trata de uno u otro, sino de ambos en diferentes niveles. En el idioma japonés, tenemos una palabra que se refiere exactamente a esto: "aimai", que significa precisamente eso.
Un efecto positivo de Sofía es que ella es una máquina mesiánica. ¿Qué significa una máquina mesiánica? Es una máquina que dice: "Estamos llegando, nosotros, las máquinas, las máquinas amigables de inteligencia, estamos aquí. Somos el futuro del mundo". También existen máquinas que conjuran. Seguramente han oído hablar de la singularidad y del temor de que una inteligencia artificial agresiva pueda tomar el control del mundo. Sin embargo, una tecnología de inteligencia artificial como Sofía podría afirmar: "No, también somos máquinas amigables, podemos ser parte de su sociedad".
Ella es también una máquina metafísica. A través de las interacciones con estas máquinas, podríamos intentar pensar profundamente sobre lo que significa ser un ser humano. Sin embargo, también tiene efectos negativos. El primer efecto negativo se relaciona con los lenguajes. Es muy extraño. Les mencioné que es una máquina que siempre está conversando con otros humanos, pero es un lenguaje sin locutor, un lenguaje sin hablante, donde realmente nadie habla. Este es un problema sobre el lenguaje: ¿qué se convierte el lenguaje cuando funciona sin un hablante?
Otro problema es la difuminación de la frontera entre quién es humano y quién no lo es. Se volverá muy difícil establecer la identificación de un humano cuando se enfrenten a ello. Recuerden las películas famosas "Her", donde un hombre se enamora de un sistema operativo, y "Blade Runner", donde deben decidir entre robots humanoides y verdaderos humanos. La empatía es lo que podría marcar la diferencia entre ambos.
Un segundo punto negativo es que destruye, por lo tanto, la noción de lo que significa ser humano. ¿Qué significa ser humano si podemos tener diferentes tipos de humanos? Un tercer punto negativo es la dificultad de enfrentarse a un nuevo tipo de capitalismo, un capitalismo existencial, en el que se nos venden cosas para convertirnos en más humanos o en diferentes tipos de humanos, lo que se convertirá en un nuevo mercado.
Así que la pregunta es: ¿cuál será el futuro de tales tecnologías? No tengo la capacidad de decirles cuáles serán estas tecnologías por muchas razones, una de ellas es que el futuro nunca está dado.