Las autoridades presentes. El acta de la sesión número 193 se da por aprobada y la sesión número 194 queda a disposición de las señoras y señores diputados. Tenemos a nuestro estimado secretario, que dará lectura a la cuenta.
Gracias, señor presidente. Se han recibido los siguientes documentos. Mensaje de Su Excelencia el Presidente de la República, por el cual da inicio a la tramitación del proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo con el objeto de regular un sistema de negociación colectiva multinivel, correspondiente al boletín número 18.044-13.
Asimismo, se ha recibido un oficio de Su Excelencia el Presidente de la República, mediante el cual se presenta la urgencia calificada de suma para el despacho del proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo con el mismo objetivo.
Adicionalmente, se encuentra el proyecto de ley, iniciativa de las diputadas señoras González, doña Marta; Marzán y Tello, y de los diputados señores Bianchi, Cuello, Giordano, Ilabaca, Soto, don Raúl, y Ulloa y Undurraga, don Alberto, que interpreta el artículo 13 de la ley número 19.728, que regula el seguro de desempleo, estableciendo su real sentido y alcance.
Otro proyecto de ley, señor presidente.
De la diputada señora Ahumada y de los diputados señores Arroyo y Pino, que modifica el Código del Trabajo en cuanto a la cantidad y forma de cómputo de trabajadores extranjeros que pueden servir a un mismo empleador. Un oficio del secretario general de la corporación, mediante el cual comunica que la Comisión de Trabajo informará como segunda comisión técnica el proyecto de ley que modifica la Carta Fundamental para reforzar el quórum de aprobación, modificación y derogación de normas relativas a los derechos laborales y previsionales que indica.
Un oficio de la ministra de Salud, a través del cual informa sobre la situación que afecta a trabajadores de la salud municipal de la comuna de Caldera, quienes han sufrido reiteradas intoxicaciones producto de emanación de gases en su lugar de trabajo, adjuntando antecedentes proporcionados por la Seremi de Salud de Atacama.
Un oficio del subsecretario de Justicia, mediante el cual expone la justificación normativa y técnica para la inclusión en el proyecto de ley, Boletín número 17.007-7 del artículo segundo, que priva del derecho de asociación a los funcionarios que se desempeñen en el futuro Departamento de Seguridad Especial de Gendarmería de Chile.
Una carta del presidente del directorio de la Corporación Nacional de Codelco, mediante la cual remite nota emitida por el gerente general de la División El Teniente, que da respuesta a las consultas formuladas por la Comisión respecto del protocolo de atención y las medidas adoptadas con ocasión del accidente ocurrido en la División El Teniente, en el que se vio involucrado un bus con trabajadores.
Correo electrónico de la señora Paz Urrutia Veloso, de Fábula Producciones, mediante el cual agradece la invitación cursada a la Comisión, excusando su participación por razones de agenda y manifiesta su disposición a colaborar en futuras instancias de diálogo relativas a materias del sector audiovisual.
Un correo del señor Luis León, ex trabajador de Netmóvil, empresa distribuidora oficial de Transbank, quien junto a 59 trabajadores fueron despedidos el 1 de diciembre y a la fecha aún no les cancelan sus finiquitos. Comentan que hicieron un reclamo a la Inspección del Trabajo y hubo un comparendo el día 6 de enero, donde no se presentó ninguna de las empresas. Al respecto, solicita los buenos oficios de la Comisión para obtener una solución al problema que les aqueja, pues lamentablemente señala que no tienen dinero para contratar abogados para demandar en juzgados laborales.
Y por último, señor presidente, una carta del Comité Comunista, Federación Regionalista Verde Social, Acción Humanista e Independientes, mediante la cual comunican que el diputado señor Luis Cuello será reemplazado por la diputada señora Daniela Serrano en la presente sesión.
Esa es toda la cuenta, señor presidente. Muchas gracias, señor secretario. Saludamos a la diputada Serrano, que se integra en esta jornada a la Comisión de Trabajo.
Habiendo dicho esto, se abren palabras sobre la cuenta. Puntos varios. Algún día del mes de enero para darle un realce a esta discusión, que es importante y representa una deuda histórica relevante y demanda de los trabajadores y trabajadoras organizados. Buena parte de ellos, hoy día, de las organizaciones más representativas del país, están presentes y van a seguir presentes durante el debate. Por lo tanto, me interesa que podamos tener un debate que sea lo más amplio posible, lo más diverso, donde podamos escuchar diversas miradas, pero donde no rehuyamos de la necesaria conversación que tenemos que tener sobre la negociación colectiva en Chile, que efectivamente tiene una serie de restricciones que en el derecho comparado nos han valido.
Esto es excepcional, no tenemos puntos varios en la Comisión de Trabajo, así que iremos directo al grano. La presente sesión, y como saben los colegas parlamentarios y parlamentarias, cambió la tabla del día en función de que tenemos que iniciar el estudio del proyecto de ley originado en mensaje de su excelencia el Presidente de la República, que modifica el Código del Trabajo con el objeto de regular un sistema de negociación colectiva multinivel, correspondiente al Boletín 18.044-13, dado que está calificado con urgencia de suma.
De hecho, es lo que les voy a proponer. Aprovechando que todavía no ha ingresado el ministro, les propongo, en función de que tiene urgencia suma este proyecto de ley, a los parlamentarios y parlamentarias presentes, una modalidad para establecer un calendario de audiencias. Mi intención es que podamos aprovechar lo que queda del mes de enero para darle un realce a esta discusión.
Les quiero solicitar que seamos responsables de manera tal que podamos organizar sesiones donde tengamos contraposición de opiniones, donde puedan venir representantes gremiales, representantes sindicales, académicos, centros de pensamiento, etcétera, como cada parlamentario lo considere. Lo que les pido es que sea un máximo de dos invitados por parlamentario. Esto lo vamos a canalizar a través de las bancadas o de alguna manera específica que cada partido decida.
Es importante destacar que Chile enfrenta una serie de restricciones que, en el derecho comparado, nos han valido llamados de atención incluso de organismos internacionales. Por lo tanto, hoy se abre una oportunidad particularmente relevante a propósito del estancamiento productivo que tiene Chile, de la desigualdad extrema en la distribución de la riqueza que hemos enfrentado en los últimos años y, por cierto, también en la necesidad de mejorar las condiciones laborales.
En función del diálogo social, que ha sido algo que, durante esta legislatura en particular, hemos visto que ha tenido buenos frutos con leyes como las 40 horas, el aumento del salario mínimo y la reforma de pensiones, entre otras, que han permitido que trabajadores y empleadores puedan arribar a distintos acuerdos que se traducen en materia legislativa. El hecho de que podamos otorgarles herramientas permanentes para regular las condiciones laborales es, sin duda, un tremendo desafío.
Por lo tanto, les propongo que durante lo que queda de esta semana y la próxima, puedan hacernos llegar, a través de la secretaría, un máximo de dos invitados por parlamentario. Yo tengo una sesión extraordinaria convocada para mañana, donde vamos a recibir solo organismos técnicos, pero a partir de la siguiente semana, lo que nos interesa es que puedan participar las distintas visiones que son relevantes en esta materia.
Así que, les pido que nos hagan llegar un máximo de dos invitados por parlamentario a través de la secretaría para poder organizar las siguientes sesiones. Cuando tenga el calendario, lo compartiré por el grupo WhatsApp de la comisión.
Agradecemos la asistencia de las autoridades de gobierno presentes y le damos la palabra al ministro para que pueda iniciar su presentación. ¿Tenemos una presentación que proyectar? Estamos en las gestiones técnicas.
Conocimiento de cuál va a ser el escenario de conversación y de debate que tendrá esta comisión durante lo que resta del mes de enero. Habiendo dicho eso, hemos invitado, por cierto, para esta sesión al ministro del Trabajo, señor Giorgio Boccardo. Nos acompaña también el subsecretario del Trabajo y el director del Trabajo, quienes nos expondrán el contenido.
Esto es lo que sucede cuando estamos en vivo; tenemos problemas técnicos, pero, ministro, en algún momento va a aparecer la presentación, lo que permitirá que podamos tener el espacio pertinente de preguntas y sacarle el mayor provecho a la siguiente sesión. Le vamos a pedir que inicie su exposición, y eventualmente se proyectará en la pantalla tanto para los parlamentarios y parlamentarias como para quienes nos puedan estar observando vía telemática.
Señor ministro Boccardo, tiene la palabra.
— Buenas tardes, presidente, diputados y diputadas de la Comisión de Trabajo. Acabamos de salir de la comisión de Hacienda por la ley de reajuste y la ley miscelánea. Me corresponde el día de hoy presentar el proyecto de negociación colectiva multinivel, mensaje presidencial del presidente Gabriel Boric, que busca dar a conocer un proyecto que es parte del programa de gobierno y que esperamos que podamos debatir intensamente en estas semanas.
Para comenzar, quisiera advertir que esta será una presentación no tan corta; dada la magnitud del proyecto, nos parece importante ofrecer una primera presentación robusta al respecto. Durante la exposición, intercambiaremos en algunos momentos con el subsecretario Pablo Chacón, quien me acompaña, y con el director de la Dirección del Trabajo, Sergio Santibáñez, a propósito de los distintos aspectos que abordamos en esta discusión.
Los contenidos del proyecto se centran en el panorama internacional y las recomendaciones para Chile, además de ser un proyecto de ley trabajado con distintos informes de la OIT y de la OCDE. Posteriormente, daremos cuenta de la realidad del sistema de relaciones laborales en Chile, así como de los contenidos y objetivos de este proyecto, y los principios que lo animan.
La siguiente, por favor. Disculpe, presidente, hay un tema de aforo que siempre se ha respetado, no solo por un tema de protocolo, sino también por seguridad. Así que, presidente, le pido que considere si esto amerita una revisión. Ya se está resolviendo, entendemos que hay un aforo restrictivo, pero también queremos que este sea un espacio adecuado para todos.
Les pedimos a quienes están hoy día presentes en la sala que mantengan un comportamiento adecuado a la presentación que estamos escuchando, sin perjuicio de que atenderemos la normativa interna de la Cámara en relación a los aforos permitidos en las comisiones. Ministro, puede continuar con su exposición, perdone la interrupción.
Bien. Entonces, como señalaba, los contenidos que vamos a presentar el día de hoy incluyen una pequeña introducción de contexto y también el panorama. Este es un proyecto de ley que responde a distintos elementos que justificaremos a lo largo de la presentación. El primero tiene que ver con que ha sido parte integral del programa de gobierno, buscando construir un sistema de negociación que avance en la ampliación de la cobertura de la negociación colectiva, caracterizada como multinivel. Explicaremos en detalle por qué presentamos este modelo y no simplemente el modelo de ramal, que es un componente de este diseño, entendiendo que buscamos adaptarnos a los estándares aceptados por la OIT.
Asimismo, es de conocimiento público que esto ha sido parte de las cuentas públicas del Presidente en distintos momentos, así como acuerdos en materias sociales entre el Ministerio del Trabajo y Hacienda y la Central Unitaria de Trabajadores, que han sido parte de los sucesivos acuerdos de transformación en la matriz productiva, permitiendo capturar de mejor manera las oportunidades de expansión y desarrollo. Al mismo tiempo, los sistemas totalmente descentralizados, como es el caso chileno, donde el foco está anclado fundamentalmente en la empresa, muchas veces aparecen rígidos en momentos de crisis y en períodos de recuperación. A diferencia de los modelos coordinados, que es la propuesta que estamos haciendo como Ejecutivo, estos se asocian a mayores tasas de empleo y menores tasas de desempleo estructural.
La evidencia internacional contenida en los informes referidos en el mensaje permite justificar la reforma como un proceso que promueve la construcción de capacidades de los interlocutores sociales, algo que consideramos muy relevante para fomentar el diálogo social y el tripartismo. Además, tenemos la convicción de que los actores de la producción del trabajo, tanto empleadores como trabajadores, pueden acordar de manera más eficiente que lo que se puede llevar adelante aquí en este Congreso, ya que son quienes conocen los aspectos específicos de la producción y el trabajo.
Es importante destacar que recogemos una demanda histórica de distintos actores del mundo del trabajo, particularmente de la Central Unitaria de Trabajadores, y que este proyecto forma parte de muchas de las reformas que hemos impulsado como gobierno, tales como el salario mínimo, la jornada de 40 horas y la reforma de pensiones. Creemos que, además de los elementos redistributivos que tiene un proyecto de ley como este, también es fundamental abordar los problemas presentes y futuros, en el contexto de los desafíos que enfrentamos a nivel global y nacional, especialmente en términos de productividad. Este tipo de herramientas pueden ser una contribución esencial para enfrentar esos desafíos.
Que los elementos de diálogo social son fundamentales aquí en este Congreso, porque son los que finalmente conocen los aspectos específicos de la producción y el trabajo. También generan beneficios a partir de la resiliencia ante crisis y reducen las desigualdades salariales, como se ha visto en otros contextos en los países que tienen algún tipo de modelo coordinado, ya sea más centralizado o menos centralizado, que incluye las negociaciones sectoriales. Esto da lugar a menores desigualdades de salario y también a una necesaria modernización de la institucionalidad laboral frente a los cambios productivos y de organización del trabajo.
¿Por qué señalo esto? Porque creo que es parte del modelo de negociación colectiva multinivel de carácter coordinado. En una empresa de gran tamaño pueden existir cincuenta, sesenta, hasta cien sindicatos, y esto tiene implicaciones significativas en materia de negociación colectiva. Esta situación permite tanto a empleadores como a trabajadores tratar en igualdad de condiciones materias relacionadas con condiciones de trabajo, productividad y los desafíos actuales de nuestra economía, lo que a su vez permite alcanzar un desarrollo que mejore la calidad de vida de las personas.
El modelo fragmentado, que es el que actualmente tenemos, a nuestro juicio y en la visión del Ejecutivo, restringe el acceso al derecho a negociar a un grupo específico de trabajadores. Lo vamos a argumentar a lo largo de la presentación, pero Chile presenta una tasa de sindicalización relativamente baja si se compara con los países de la OCDE, situándose en torno al promedio de estos. Lo que es particularmente bajo es más bien la cobertura que tienen los contratos colectivos y el alcance que estos tienen para una parte importante de los trabajadores.
Adicionalmente, entendemos que los elementos de diálogo social son fundamentales para la construcción de un orden democrático. La experiencia que hemos recogido durante estos cuatro años de gobierno, así como de otras experiencias anteriores, demuestra que cuando se fortalecen las herramientas de diálogo social, también se fortalece la democracia. En este marco, es imprescindible comenzar un debate que apunte a una reconfiguración del sistema de relaciones laborales chileno, transitando de un esquema de negociación muchas veces atomizado hacia un modelo de negociación colectiva más inclusivo.
En ese sentido, hay ciertos pisos que las negociaciones colectivas permiten, y que, en la medida que están restringidas a un grupo particular de trabajadores, no se pueden expandir a aquellos que no acceden a estos tipos de pisos salariales y laborales. Asimismo, es importante destacar que el Tribunal Constitucional, en los roles 12.988 y 13.263 del 6 de abril de 2023, ha señalado que la Constitución garantiza un nivel mínimo, permitiendo que los trabajadores negocien colectivamente en el ámbito de la empresa. Sin embargo, esto no constituye una norma prohibitiva, lo cual es relevante para el debate.
Este trabajo se ha llevado adelante como Ministerio, y esta comisión ha sido testigo de la agenda legislativa que hemos tenido en distintas materias. Por aquí han pasado proyectos muy emblemáticos y neurálgicos, y este trabajo se inicia hace ya por lo menos tres años, a partir de recomendaciones de organismos internacionales, particularmente de la Organización Internacional del Trabajo y la OCDE, respecto a las orientaciones que debiéramos asumir como país. Por lo tanto, estamos sometiendo hoy día al debate este proyecto de ley y otras materias relevantes.
Que impida al legislador diseñar otros niveles de negociación colectiva. Cuáles son los alcances como país en la medida que, al menos como Ejecutivo, buscamos plantear este proyecto de ley que estamos sometiendo hoy día al debate en este Congreso.
La Organización Internacional del Trabajo y el caso chileno es un tema pendiente a partir de la publicación de la OCDE del año 2024. La Comisión pide al Gobierno que proporcione información sobre las medidas tomadas o previstas para promover la negociación colectiva en todos los sectores productivos y niveles. Asimismo, se solicita información estadística detallada sobre el número de instrumentos colectivos adoptados por nivel, comparando en particular entre el nivel de empresa y los niveles superiores, así como el número de trabajadores cubiertos.
Un tema pendiente es, a la luz de lo que antecede, la invitación a que el Gobierno de Chile someta al diálogo social la consideración de soluciones compartidas para estimular el pleno desarrollo y uso de procedimientos de negociación colectiva en sus distintos niveles. La Comisión también pide al Gobierno que siga informando sobre el impacto de la reforma laboral en el ejercicio de la negociación colectiva, con datos comparativos sobre el número de convenios colectivos adoptados por nivel sectorial.
En particular, a partir de un documento que está a disposición, cuando puedan recibir la versión online de esta presentación, pueden descargar el estudio que se adjunta respecto a la negociación colectiva coordinada y multinivel, experiencia internacional y opciones de política para Chile. Uno de los elementos que se señalan es la necesidad de generar incentivos claros para la participación de sindicatos y empleadores en la negociación sectorial, así como fortalecer las capacidades técnicas, jurídicas y administrativas de las organizaciones.
Es fundamental fortalecer el rol del Estado en materias como la conciliación, resolución de conflictos e inspecciones laborales, promover información confiable para la negociación y fomentar el diálogo social mediante formación, asistencia técnica y difusión, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Por lo tanto, cuando puedan ver los transitorios de este proyecto de ley, efectivamente tiene una serie de etapas en términos de cómo se va fortaleciendo el papel de los organismos que pueden acompañar a los sectores productivos en materia de negociación.
Además, es necesario reducir la fragmentación sindical y empresarial en términos de la representatividad de estas, promoviendo una representación más centralizada y efectiva. Este es un primer principio a propósito de este documento. El segundo es alinear la legislación laboral con los convenios internacionales que el país ha ratificado, eliminar algunos obstáculos que existen en la negociación multiempresarial, establecer reglas claras de coordinación horizontal y vertical, y ampliar el alcance de inclusividad de la negociación colectiva.
¿Qué ha señalado la OIT respecto a los impactos positivos que genera la negociación en sus distintos niveles? Aquí estamos hablando de niveles que pueden ir desde la empresa a un nivel intermedio y un nivel sectorial. Es importante destacar que cuando planteamos la negociación colectiva multinivel, estamos pensando en un sistema coordinado entre los distintos niveles de negociación.
Primero, esto reduce los conflictos laborales, lo que permitiría tener un ajuste más equilibrado entre salarios mínimos y productividad. También hay ciertos desafíos que se están enfrentando que, a nuestro juicio, no pueden ser abordados empresa por empresa, donde evidentemente el rol de la política pública tiene un papel crucial. En cuestiones como las transiciones climáticas que están afectando al país, hay sectores productivos completos que se ven afectados por los déficits de recursos hídricos o la expansión de la desertificación.
En resumen, la negociación colectiva multinivel no solo reduce los conflictos laborales, sino que también fortalece la confianza entre los interlocutores sociales y refuerza la legitimidad de las instituciones democráticas. Hay distintos estudios que se pueden hacer llegar al comité respecto a cómo, en los últimos años, el tipo de conflictividad ha aumentado.
La conflictividad extrainstitucional se refiere a aquellas instancias donde no hay espacio institucional para procesar la conflictividad en el mundo del trabajo. El desempeño del mercado laboral se asocia a mejores resultados de empleo, con beneficios extendidos a grupos tradicionalmente desfavorecidos. Este desempeño económico muestra un impacto positivo en productividad, eficiencia e innovación a nivel de la empresa, especialmente en sistemas coordinados, contribuyendo a una distribución más equitativa de ingresos y reduciendo los salarios más bajos.
Un ejemplo que a menudo se presenta en el debate es el salario mínimo. Si el ajuste es demasiado bajo, no abarca a una población significativa; por el contrario, si es demasiado alto, no se ajusta a la heterogeneidad de los distintos sectores productivos. La negociación colectiva es un componente relevante dentro de las relaciones laborales, aunque su diseño institucional varía significativamente de país en país. Es importante señalar que, a pesar de la heterogeneidad, un 47% de los países tiene un modelo de negociación colectiva donde predomina el nivel de empresa, mientras que hay 20 países con sistemas combinados, donde a veces predomina el nivel sectorial.
Además, es relevante considerar los recursos hídricos y la expansión de la desertificación que afectan a sectores productivos completos, así como las transiciones tecnológicas y productivas. Creemos que una instancia ideal para discutir estas cuestiones es a nivel sectorial, más allá de lo que cada empresa en particular pueda llevar adelante. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha transmitido que, en al menos cinco dimensiones, determinados modelos de negociación colectiva multinivel pueden tener impactos positivos, siempre que los sistemas estén lo suficientemente coordinados y existan niveles de negociación que vayan desde el nivel de la empresa hasta el nivel sectorial.
Por otro lado, es relevante conocer la opinión y el acompañamiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que realiza una revisión permanente en materia de negociación colectiva. A pesar de la enorme heterogeneidad de diseños, es fundamental señalar que la negociación colectiva es un componente tanto de la empresa como del sector, donde a veces predomina el nivel sectorial. Lo relevante es que exista algún tipo de coordinación entre todos los niveles.
Si se realiza un análisis más específico de los países que se asemejan a Chile en términos de tasa de sindicalización, se observa que estas tasas varían entre un 10% y un 20%. Se cuentan con modelos donde predomina el nivel de empresa y otros donde prevalece el nivel sectorial.
En este contexto, es importante destacar el avance en la cobertura, que es un elemento relevante y uno de los objetivos que buscamos a partir de este proyecto: que ciertos pisos mínimos de condiciones de trabajo puedan ser abordados por todo el sector o, en este caso, el subsector.
Finalmente, la OCDE analiza el impacto de los sistemas de negociación en salarios, empleo y productividad, concluyendo que los resultados dependen del diseño institucional. Esto implica que la negociación multinivel no es una cuestión sencilla, y es fundamental considerar cómo se relacionan estas variables en el contexto de la tasa de afiliación sindical.
Uno puede observar que hay un grupo de países que se sitúan en la parte superior, trabajando con un modelo más próximo al nivel de empresa. Existe otro grupo en el medio, donde hay una coordinación entre empresa y sector, y finalmente, países en la parte inferior, donde predomina el nivel sectorial. Cuando menciono que predomina, no significa que el otro elemento no exista, sino que los resultados dependen del diseño institucional. Esto no se reduce a una simple dicotomía entre negociación multinivel sí o no; hay determinados diseños que, en contextos nacionales específicos, pueden generar resultados positivos si operan adecuadamente.
El primer aspecto, y quizás el más evidente, se relaciona con los mayores beneficios salariales en aquellos países donde los empleados están cubiertos por negociaciones a nivel de empresa y sector. La desigualdad salarial es menor entre los trabajadores que están bajo negociación sectorial. Sin embargo, insisto en que esto también presenta una ventaja, ya que las medidas relacionadas con el empleo y los salarios, así como la forma de abordar la situación económica, especialmente a nivel macro, resultan en un mayor empleo y menor desempleo, en contraste con aquellos sistemas donde predomina únicamente el nivel de empresa.
En términos de productividad, se observan mejores resultados cuando hay una mayor coordinación entre los niveles de negociación, es decir, entre el nivel sectorial, intermedio y de empresa. Es fundamental que estos tres niveles coexistan de manera coordinada. Esto no implica eliminar alguno de los niveles existentes; por el contrario, es crucial que se mantengan. Las empresas con niveles de productividad considerablemente más altos, donde los sindicatos tienen acuerdos colectivos relevantes, podrán continuar operando de esa manera, independientemente de que se establezcan pisos a nivel sectorial.
Estos tres elementos son relevantes en el contexto de los debates que hemos sostenido en el Congreso. Además, es necesario contar con un sistema coordinado que aborde temas de relevancia nacional que trascienden los aspectos estrictamente laborales. Recordemos que el país lleva más de una década con la productividad estancada. Si bien hay múltiples razones que explican esta situación, consideramos que esta herramienta puede abordar no solo los aspectos laborales, sino también los temas de productividad, ya que tanto a trabajadores como a empleadores les interesa que se redistribuya de mejor manera lo que se produce en el sector y que estos sectores se tornen más productivos.
La discusión sobre estos temas, que a menudo es difícil de regular específicamente a nivel del Código del Trabajo, se basa en la confianza de que los propios actores pueden velar de manera más efectiva por sus intereses. Según lo indicado por la OCDE en estos modelos, no se han observado efectos negativos sobre la productividad. Para más información, pueden revisar la fuente y descargar el informe correspondiente, lo que permitirá una evaluación más completa de lo que estamos señalando.
Finalmente, la OCDE también ha planteado recomendaciones específicas para Chile, además de realizar un seguimiento anual que incluye análisis desde 2010, tras la crisis subprime, sobre cómo se han implementado estos modelos de negociación multinivel y las demandas asociadas.
Legítimas, por supuesto, de estatutos sectoriales y subsectoriales, donde hemos comenzado a regular cada vez más sectores muy específicos del mercado laboral. Esto, evidentemente, muchas veces plantea dilemas que se podrían resolver de mejor manera a través de este tipo de herramientas. La coordinación de la negociación salarial aumenta también la resiliencia de los mercados laborales, ya que ayuda a los agentes sociales a tener en cuenta la situación del ciclo económico. Los informes posteriores a 2018 han presentado distintas miradas al respecto, pero nosotros particularmente planteamos unas recomendaciones para Chile, donde los sistemas de negociación colectiva coordinados se asocian a un mayor nivel de empleo y un menor nivel de desempleo que los sistemas totalmente descentralizados. Las negociaciones colectivas pueden ayudar a las empresas a responder a los desafíos demográficos y tecnológicos de una manera más flexible y pragmática que la regulación laboral.
En esta comisión hemos sido testigos de la importancia de que los agentes sociales consideren la situación del ciclo económico y los efectos macroeconómicos de los acuerdos salariales en la competitividad a la hora de negociar. Esto es lo que nos plantea este estudio, que dejaremos a disposición de la comisión para su revisión en detalle.
Adicionalmente, se recomienda una introducción gradual de la negociación multinivel, ya que esto implica cambios culturales, no solo legislativos. Es fundamental que se construyan las confianzas entre los grupos de interés, tanto sindicatos como empleadores, quienes deben contar con los apoyos necesarios para actuar como representantes creíbles y efectivos en sus sectores. Esto incluye formación, dotación de recursos y apoyo institucional.
A la hora de abordar cuestiones tan variables como la distribución de salarios, la calidad del empleo y la adaptación del lugar de trabajo a nuevas tecnologías, la negociación colectiva sigue siendo un instrumento excepcional para que los administradores y los agentes sociales encuentren soluciones adaptadas y justas. También se recomienda introducir mecanismos de incentivo bien diseñados, específicos y provisionales para que los empleadores participen en las negociaciones sectoriales. Al final de esta presentación, veremos cómo se incorporan elementos tributarios que incentivan a los empleadores a participar en estas negociaciones.
Es vital garantizar la participación de los empleadores y generar un consenso político sobre los beneficios de la negociación multinivel, especialmente en situaciones donde las condiciones laborales están por debajo de ciertos estándares, lo que puede implicar competencia desleal o afectar la estabilidad laboral.
La negociación colectiva solo puede contribuir a la inclusión en el mercado laboral y tener un efecto macroeconómico significativo si abarca un amplio porcentaje de trabajadores y empresas, lo cual es un elemento relevante.
Si me permite, presidente, esta tercera parte de la realidad del sistema se ha visto marcada por el debilitamiento de la influencia sindical en la economía, priorizando una reducción de costos laborales y la eliminación de barreras a la inversión, sacrificando así derechos colectivos. Este plan sustituyó la tradición previa inscrita en el Código del Trabajo de 1931, que fomentaba la sindicalización y la huelga, por un esquema que confinó la negociación colectiva exclusivamente al nivel de la empresa, lo que significó un mecanismo de fragmentación.
El subsecretario presentará ahora esta tercera parte de la realidad del sistema de relaciones laborales en Chile, para posteriormente abordar los objetivos y contenidos del proyecto. Gracias, ministro. Señor subsecretario, tiene la palabra.