Obviamente, saludo también al senador Sandoval, a Darius y a todos quienes nos acompañan, ya los vamos a presentar, quienes están conectados. Pero antes de eso, secretario, tenemos cuenta. Señor Presidente, se han recibido sendas comunicaciones del señor Ministro de Vivienda y Urbanismo, remitiendo los siguientes documentos: cuaderno de reflexión elaborado a partir del seminario "Vivienda industrializada: nuevas tecnologías para aportar en la reducción del déficit habitacional", realizado en noviembre del año pasado, y cuaderno de reflexión elaborado a partir del seminario "Censo 2024: tendencias históricas y desafíos futuros del déficit habitacional", realizado en la misma fecha.
Los antecedentes pertinentes ya fueron enviados a sus correos electrónicos. Por otra parte, en sesión del Senado del día 6 del mes en curso, se dio cuenta del siguiente asunto que pasó a esta Comisión: Proyecto de ley en primer trámite constitucional, iniciado en moción de los Honorables Senadores, señoras Provoste y Órdenes, y señor Flores, que modifica la ley N° 21.442, que aprueba la nueva ley de copropiedad inmobiliaria, con el objeto de garantizar el derecho de los copropietarios a implementar medidas de seguridad en sus unidades de dominio exclusivo.
Cabe señalar que en esa misma sesión la Sala autorizó refundir todas las iniciativas sobre la aludida temática que están radicadas en esta Comisión. Igualmente, se permitió discutir tales proyectos en general y en particular con ocasión del primer informe. Finalmente, llegó una comunicación de la Cámara Chilena de la Construcción, que estaba invitada a asistir a la sesión del día de hoy, excusando su inasistencia debido a compromisos impostergables adquiridos con anterioridad. No obstante lo consignado, esta entidad hizo llegar su opinión por escrito respecto de los proyectos que figuran en la tabla de hoy, documento ya remitido a vuestros correos y que está cargado en el tablet que tienen en su escritorio.
Eso es la cuenta, señor presidente. Muy bien, gracias, secretario. ¿Se ofrece la palabra sobre la cuenta? Hubo varios comentarios. Bien, procedemos a saludar entonces a nuestros invitados. Tenemos a la familia Brian Gutiérrez, Fernando y Pamela, que han estado en conversaciones con distintos parlamentarios para impulsar justamente este proyecto. Ellos compartirán su propio testimonio y las ideas que han estado promoviendo. De la Asociación de Desarrollo Inmobiliario se va a conectar, entiendo, a eso de las 11, estaba en otra reunión, Slaven Razmilic.
Asimismo, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo saludamos a Doris González, secretaria ejecutiva de condominios; a Felipe Reyes, coordinador técnico de la secretaría ejecutiva de condominios; y a Jorge Alcaíno, jefe de departamento de planificación y normas de la División de Desarrollo Urbano. También está presente Janet Tapia, asesora legislativa del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Como decía el secretario, la Sala la semana pasada autorizó refundir todos los proyectos que se han presentado en el Senado, siendo varias mociones parlamentarias. De hecho, la semana pasada se presentó uno nuevo que dio cuenta de la senadora Provoste, y por tanto, la biblioteca ha estado trabajando en una propuesta que puede ser comentada durante la sesión, dado que son varios textos que apuntan a distintos artículos, y debemos tomar decisiones respecto a la dirección que tomaremos.
Además, como se mencionó la semana anterior, el Ministerio de Vivienda presentó una propuesta de modificación de ordenanza a nivel reglamentario, por lo que el proyecto de ley que tramitemos debe estar en coherencia y ser consistente con esa modificación reglamentaria.
En primer lugar, quisiera darle la palabra a la familia Brian Gutiérrez. Les damos la palabra para ocupar una primera parte del tiempo de la sesión y agradecemos su disposición para conectarse. Buenos días, verifico el audio, ¿se escucha bien? Perfecto. Entonces, primero que todo, muy buenos días a todos. Agradecemos profundamente el trabajo que se ha realizado hasta hoy y, por supuesto, el espacio para seguir contribuyendo en este gran proyecto.
Con su venia, señor presidente, señoras y señores integrantes de la Comisión, comparecemos hoy no solo como padres, sino como impulsores y co-creadores del núcleo estructural de la Ley Valentín. Esta ley nace desde una realidad concreta y dolorosa. En Chile, miles de viviendas, especialmente en altura, no cumplen estándares mínimos de seguridad, y eso no puede seguir siendo una omisión aceptada.
La Ley Valentín no busca culpas retrospectivas, sabemos que no es posible. Busca responsabilidades hacia el futuro, que la vivienda sea, por definición, un espacio seguro para habitar, especialmente para niños y niñas. Hablamos de protecciones en ventanas, balcones y vanos, de normativas claras, exigibles y fiscalizables, y de terminar con la lógica de que la seguridad es opcional dependiendo del criterio de cada familia. Un país que legisla vivienda sin considerar la seguridad infantil legisla incompleto. Esta ley viene a cerrar ese vacío. Esperamos que Chile entienda que la Ley Valentín es una herramienta concreta de prevención que puede salvar vidas sin afectar el desarrollo inmobiliario ni el acceso a la vivienda. Lo que pedimos es simple y profundo: que ningún niño más esté en riesgo por una falla estructural completamente evitable.
Buenos días a todos. En primer lugar, agradecer la invitación. También hemos leído atentamente las tres propuestas que se presentaron en la comisión de la semana anterior, las cuales valoramos profundamente por abordar los dos grandes puntos que buscamos mejorar. Agradecemos al Ministerio de Vivienda que haya acogido ambas propuestas. Como se mencionó en un comienzo, se habla de la modificación de la Ordenanza General de Urbanismo y de la Ley de Copropiedad Inmobiliaria.
Al mismo tiempo, queremos aprovechar para agradecer la propuesta del senador Kusánovic y de la senadora Gatica, quienes dieron un paso más allá y contribuyen a visibilizar el ámbito jurídico que los niños, niñas y adolescentes son titulares de derechos, entre ellos el derecho a vivir en espacios seguros, lo cual es muy valorable. Coincidimos en que la Ley General de Urbanismo y Construcción debe ser modificada y mejorada, aumentando los estándares de seguridad para ventanas y balcones. Asimismo, coincidimos en que la Ley de Copropiedad Inmobiliaria debe ser trabajada y modificada, ya que hoy existen más de un millón doscientas mil viviendas en altura que se rigen por esta ley y no por la modificación de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción.
Por ende, para nosotros, lo más prioritario a trabajar hoy, y que puede ser lo más difícil, es la Ley de Copropiedad Inmobiliaria. Actualmente, como mencioné, existen más de un millón de viviendas que no tienen un estándar mínimo de seguridad requerido en las ventanas ni en los balcones. Si bien hay normativas que buscan garantizar la seguridad estructural, estas no exigen que las ventanas cumplan con aperturas mínimas o máximas, ni que los balcones tengan alturas mínimas donde no sean escalables.
Lamentablemente, han pasado siete meses desde el accidente que nos afectó, y hemos dado vueltas muchas veces en cómo abordar esto, enfrentando dificultades que discutimos en su momento con el Ministerio de Vivienda. Una de las principales dificultades es la fiscalización: a quién se le adjudica y cómo se lleva a cabo. También es necesario determinar cómo verificar que en las viviendas en altura existan o no menores habitando en ellas.
Es fundamental adoptar una perspectiva proactiva para lograr una buena ejecución de estas normativas. Como comenté en alguna ocasión, hay leyes que han sido implementadas, como la del cinturón de seguridad o la de la silla infantil en los automóviles. Actualmente, no existe una fiscalización 100% activa que revise vehículo por vehículo si se está utilizando el cinturón de seguridad o si se cuenta con una silla infantil instalada. Sin embargo, sí existe una fiscalización ex post, es decir, posterior a un accidente, donde quienes no hayan cumplido con estas obligaciones son sancionados y declarados responsables por haber infringido la ley. Si extrapolamos esta analogía al caso de la edificación en altura, se hace evidente la necesidad de una regulación más estricta y efectiva.
También puede ser lo mismo, ya que entendemos que es muy difícil identificar, dadas las altas rotaciones de personas que entran y salen en los arriendos o las compras. Ese mismo principio podría aplicarse en materia de seguridad en ventanas y balcones, estableciendo una obligación clara y exigible para que toda edificación de dos o más pisos, tenga o no bajo su responsabilidad a un niño, niña o adolescente, imponga sistemas de limitación de apertura en ventanas y balcones, permitiendo así prevenir accidentes y al mismo tiempo generar responsabilidad cuando dicha obligación no se cumpla.
Como último alcance, deseamos que la protección que proyecta la Ley Valentín no debe limitarse únicamente a viviendas particulares. Cuando hablamos de seguridad, nos referimos a todos los espacios donde niños, niñas y personas vulnerables habitan. Por ello, esta ley también contempla jardines infantiles, establecimientos educativos y edificios de uso público y privado en general. Nuestro propósito es simple y profundamente responsable: ni una excepción, sino un estándar transversal. La seguridad no puede depender del edificio, del nivel socioeconómico ni del lugar donde se viva o se atienda a una persona. La protección debe ser para todos. Ese es el espíritu de la Ley Valentín y ese es el llamado que hoy dejamos a esta comisión.
Muchas gracias. Agradecemos a Fernando y Pamela, y les pedimos que nos compartan el escrito que quede como un insumo para la comisión, ya que hay equipos técnicos trabajando en el proyecto y sus recomendaciones nos interesan mucho, además del testimonio que podamos incorporar.
A ver, secretario, si podemos leer brevemente el escrito de la Cámara Chilena, que no es tan largo; es una minuta más extensa, pero hay un par de páginas donde ellos van al grano en términos de su posición respecto a este tema y también la disposición que tienen para colaborar con las mesas técnicas. La Cámara de la Construcción hizo llegar efectivamente una carta en que, en primer lugar, entienden que en esta sesión se contará con la presencia de familias que han sufrido la irreparable pérdida o el accidente de un ser querido, y como gremio expresan su profunda solidaridad y respeto hacia su dolor.
La seguridad en el hogar, especialmente la de nuestros niños, niñas y adolescentes, es un imperativo ético que compartimos plenamente. Precisamente porque el objetivo es proteger vidas, nos sentimos en el deber de aportar nuestra visión técnica para asegurar que la legislación resultante sea efectiva, permanente y aplicable en la realidad.
Al respecto, y basándonos en nuestra experiencia técnica y normativa, hacemos llegar las siguientes consideraciones para el debate legislativo. El foco debe estar en el uso y la mantención, no solo en la construcción inicial. La instalación de mallas o protecciones es una necesidad que varía según la composición del hogar, la presencia de menores, mascotas y adultos mayores. Si se obliga la instalación como requisito constructivo para la recepción municipal, como propone el Boletín 17.591-14, se corre el riesgo de generar una falsa sensación de seguridad. Los materiales de protección, especialmente mallas, tienen una vida útil limitada y requieren recambio. Si la norma se centra solo en la entrega del edificio, no se garantiza la mantención futura ni la protección cuando cambian los habitantes.
Apoyamos la eliminación de trabas en la copropiedad, Boletín 18037, coincidiendo plenamente con el espíritu de los proyectos que buscan impedir que los reglamentos de copropiedad prohíban estas instalaciones por razones estéticas. Es fundamental consagrar el derecho de las familias a proteger sus hogares. En ese sentido, vemos con muy buenos ojos el Boletín 18037-14, que establece este derecho irrenunciable, equilibrando la seguridad con estándares objetivos de la comunidad. Sin embargo, tenemos una observación técnica respecto al Boletín 9301-14, que es el del senador Chahuán, que modifica la ley anterior. Hacemos presente que este propone modificar justamente esa ley que ha sido derogada, por lo que es necesario revisar la vigencia técnica; sin perjuicio de lo cual, como se vio en su momento, la propuesta del senador Chahuán es plenamente aplicable al artículo octavo.
De la ley actual, quisiera referirme a los conflictos normativos con la evacuación de incendios, ya que es vital que cualquier exigencia de protección física rígida, como rejas fijas, sea compatible con las vías de evacuación ante incendios. La normativa no debe solucionar un riesgo, como las caídas, creando otro, como el atrapamiento. Por ello, sugerimos que la regulación técnica de los dispositivos quede radicada en la ordenanza general y no en la ley rígida, permitiendo certificar sistemas que sean seguros para niños, pero liberables en emergencias.
En coherencia con esto, informamos a la Comisión que la Cámara Chilena de la Construcción ha participado activamente en la reciente consulta pública del Ministerio de Vivienda y Urbanismo para la modificación de la ordenanza sobre condiciones de seguridad en vanos y cerramientos. En dicha instancia, hemos aportado antecedentes técnicos para definir estándares de resistencia y anclaje que sean seguros y fiscalizables. Creemos que este proceso administrativo es el camino correcto para obtener una regulación técnica de detalle, flexible y compatible con otras normas de seguridad, sin necesidad de legislar sobre aspectos constructivos específicos que podrían quedar obsoletos o generar rigideces innecesarias.
En ese mismo ámbito, consideramos que existen conceptos sin una definición clara, como lo que se entiende por elementos escalables. Por otro lado, quisiéramos hacer énfasis en el rol de la administración, citando el boletín 17-012-594, valorando que se involucre a la administración de los condominios en la gestión de la seguridad. Sin embargo, se debe cuidar de no sobrecargar a los comités de administración con responsabilidades de fiscalización técnica para las cuales no siempre están capacitados. Sugerimos que su rol sea de registro y fomento de la certificación de las instalaciones, más que de policía interna.
Finalmente, adjuntamos una minuta elaborada por el área regulatoria que contiene consideraciones respecto a los proyectos que buscan mejorar la seguridad en edificios residenciales para prevenir caídas accidentales, que están en primer trámite constitucional en la Cámara de Diputados, de similar naturaleza a los proyectos de ley actualmente en el Senado. Manifiestan estar disponibles para colaborar en las mesas técnicas que se deriven de esta discusión, con el fin de lograr una normativa que proteja eficazmente a las familias chilenas, sin generar barreras de acceso a la vivienda ni soluciones que pierdan efectividad con el tiempo. Agradecen la comprensión de la Comisión y reiteran su compromiso con la seguridad habitacional.
Firma el presidente de la Cámara, don Alfredo Echeverría. Esa es la carta y hay una minuta que ellos adjuntan con algunas ideas generales, fundamentalmente relacionadas con los proyectos de la Cámara, pero que son aplicables también a la naturaleza de los proyectos aquí en la Comisión.
Esa minuta está en sus tablets y le pedimos también compartirla por correo al secretario de la Comisión. Perfecto, entonces tenemos esos insumos de la Cámara Chilena de la Construcción.
Se conectó... Perfecto, entonces está conectado en representación de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, Carlos Franz Kuller. No lo veo en pantalla, pero está conectado y está en condiciones para ofrecer la palabra y poder presentar los contenidos en representación de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios.
Buenos días, señor presidente. Estoy conectado para exponer por parte nuestra. Está tratando de conectarse porque se le estaba cortando, por lo que le pido, por favor, si nos puede dar algunos minutos más.
Sí, secretario. Presidente, muy breve. Entiendo que habría acuerdo de la Comisión para incorporar en el informe la opinión escrita de la Cámara de la Construcción, para que conste en el informe, ¿no es cierto? ¿Le parece, presidente? Habría acuerdo, ¿no? Habría acuerdo. Es un insumo valioso de la Cámara chilena y, obviamente, ellos están disponibles para las mesas técnicas, solo que hoy no pudieron venir a exponer. ¿Les parece? ¿Habría acuerdo? Perfecto.
Muy bien, a ver, mientras llega el representante de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, tenemos la presentación de la familia Gutiérrez y también el...
El insumo de la Cámara Chilena. Mientras tanto, no sé si quisiera ofrecer la palabra a la comisión, ya sea para preguntas o comentarios; está el Ejecutivo también conectado. Si hay alguna pregunta, comentario, sí, don David.
No es para rellenar, presidente, porque estamos hablando de un tema que esta comisión ha venido planteando de manera reiterativa desde hace ya, yo diría, unos dos o tres años, requiriendo del Ejecutivo alguna respuesta y buscando diferentes canales para procurar que los hechos lamentables que hemos tenido que vivir sean atendidos. Desde aquí, mandamos nuestra solidaridad a la familia Bryan.
Los mecanismos que se han tratado de resolver han sido por diferentes vías, algunos buscando un camino lo más expedito posible, puesto que hechos de esta naturaleza se han venido repitiendo. Aquí teníamos los nombres de varios casos de niños que, por diversas circunstancias, han tenido situaciones similares. Con el propio ministro hemos hablado más de una vez y han habido compromisos de buscar un mecanismo más expedito.
En un momento, no se olviden que la tramitación en el Senado de estos proyectos, algunos de los cuales no recuerdo la fecha de los primeros, se remonta a por lo menos tres años atrás. La razón por la cual no se avanzó más en ese momento fue una decisión exclusivamente expresada por el Ejecutivo, incluso por el propio ministro, de que ya en la Cámara existían algunos proyectos en desarrollo y, por lo tanto, entendíamos que no tenía sentido duplicar los esfuerzos respecto de este particular.
El problema está en que, a pesar de toda esta situación, seguimos entrampados en el mismo punto. Las voluntades que se han expresado nos llevan a plantear que, si no podemos modificar la ley, en un momento sugerimos la ley de copropiedad, que creíamos que era el punto específico donde podía estar. Si no se podía modificar la ordenanza, es necesario establecer algún otro mecanismo expedito. Queremos evitar esta situación.
Lamentablemente, en términos generales respecto a esta norma, en la última década han fallecido cerca de 500 menores, niños, niñas y adolescentes en nuestro país a consecuencia de diversas causas. Desgraciadamente, en Chile tenemos que legislar sobre cuestiones que deberían ser consideradas como un criterio común. El caso del uso de los cinturones de seguridad o las sillas de transporte de niños en vehículos es un ejemplo claro. Uno se pregunta cómo enfrentamos una situación de esta naturaleza. Creo que esto debe ir fuertemente acompañado de una gran campaña de concientización social, ya que cuando hablamos de estos riesgos, estamos hablando de lo más preciado que tiene una familia. Por ello, entiendo el dolor de la familia, la angustia y el interés respecto de esta situación.
Aun cuando se hacen normas y se legisla sobre el particular, a veces las mismas personas no cumplen lo que se espera. Por eso, nos matriculamos rápidamente hace algunos años respecto a la necesidad de avanzar en este sentido. Nos tocó tramitar la ley de copropiedad, así como la ley de integración social y urbana. Hemos analizado diversas normas en materia de regulaciones y hemos visto el interés reactivo del Parlamento frente a hechos de esta naturaleza que hace tiempo queremos normar.
Hay varias mociones, algunas se repiten en contenido y forma, pero lo importante, más allá de la repetición, es que reflejan una voluntad y un deseo de avanzar. Por eso, para nosotros es fundamental que el Ejecutivo, que la semana antepasada presentó alguna idea sobre este particular, podamos avanzar rápidamente en este tema.
El riesgo en este mismo minuto está latente en cada uno de los edificios que no cuentan con las condiciones adecuadas de protección de barrera o de ventanas, porque no solamente estamos hablando de balcones. Es necesario compatibilizar esto frente a la diversidad de dudas que existen en relación a su implementación. ¿Qué pasa con los edificios? ¿Cómo se va a realizar este tema? ¿Cuáles son las características? ¿Qué tipo de uso de materiales? ¿Cuánto tiempo van a durar? ¿Qué pasa, en fin, con la gente que arrienda, no con la que vive o habita permanentemente? Son una serie de normas que esperamos que se regulen precisamente, y esa es la voluntad que manifestamos siempre.
Nos alegramos de que la Cámara Chilena de la Construcción sea copartícipe de que hay que avanzar en esta misma dirección, presidente. Muchas gracias, senador Sandoval. ¿Alguna palabra mientras tanto, senadora Gatica? Le damos la bienvenida también a la senadora Yasna Provoste.
Sí, está pidiendo la palabra Pamela o Fernando, o ambos. Adelante. Con su venia, señor presidente. La verdad es que queríamos comentarles que nosotros también hemos tomado la antorcha de todo este proceso y hemos registrado todas las personas que se han caído a través de ventanas y balcones desde el fallecimiento de nuestro Valentín, ya que hoy en día no existe un seguimiento estadístico de las personas que se han caído. Nos hemos enfocado desde el fallecimiento de nuestro chiquitito hasta el día de hoy, registrando catorce personas, de las cuales once han sido niños, sin mencionar las que no han fallecido y que quedan con secuelas de por vida, como le ocurrió al amigo de nuestro hijo.
A partir de esto, hemos comenzado con campañas de prevención, porque no queremos esperar a que esto sea una ley para empezar a trabajarlo. Desde ya lo estamos haciendo y hemos comenzado con la impresión de estos flyers que también se los vamos a enviar, que aparecen con la foto de nuestro hijo. El mensaje que queremos transmitir es que se protejan a sus hijos de las ventanas y balcones, ya que nuestro hijo se cayó desde una ventana, no desde un balcón.
Recuerdo que en nuestra visita al Congreso, ninguna de las ventanas tenía bloqueo, y yo le pregunté a los congresistas qué rico es que los nietos o sus hijos vayan a visitar y se expongan a estos riesgos. Este déficit está presente en todos lados. Además, queremos señalar que existe una prohibición respecto al tipo de material que se desea utilizar en los balcones. Hablamos de las mallas de seguridad, que quedan a criterio de la persona y deben renovarse con el tiempo, pero los bloqueos y topes de las ventanas son incluidos en los edificios más modernos y no requieren mayor asistencia, salvo una lubricación después de muchos años. Su costo es de aproximadamente cinco o seis mil pesos.
En cuanto a los acrílicos, mi esposo, que es del área técnica de la inmobiliaria, puede comentar al respecto. Si bien la malla es una solución propuesta, no es la más idónea. También se pueden identificar en balcones cierres perimetrales acrílicos. Sin embargo, sabemos que, en la gran mayoría de los casos, el balcón es un área común del edificio, aunque esté dentro del área privada del propietario, lo que limita la posibilidad de cerrarlo de forma estructural.
Esto también afecta la seguridad dentro del balcón, y considero que es fundamental revisar junto al ministerio la ordenanza sobre los tipos de cierre en balcones. Hay muchas personas que involucran el tema de estos ventanales en sus balcones, pero si un fiscalizador pasara, esas personas no tendrían una recepción municipal ni una aprobación de toda la copropiedad, lo que se requeriría para tener un cierre estructural dentro de un balcón. En resumen, esos serían terrenos de uso común del edificio y no parte del propio dueño o arrendatario del espacio.
Eso es todo, muchas gracias, señor presidente. Muy bien, muchas gracias, Pamela y Fernando.
Veo que está conectado, ahora sí, le damos la bienvenida al director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, y le ofrecemos la palabra para su opinión y observaciones sobre los proyectos a tratar. Muy buenos días, ¿se escucha bien?
Muchísimas gracias, presidente. En primer lugar, saludo a los integrantes de la comisión, a los invitados, en particular a Pamela, a Fernando y al equipo del ministerio. A propósito de esta discusión, creemos que es muy relevante y pertinente, y considero que debemos abordarla. Esto se puede observar a la luz de las distintas iniciativas que se han generado en diversos momentos, las cuales se van acumulando y traslapando, y sin embargo, no ha sido posible aunarlas en un proyecto concreto.
Voy a intentar compartir una breve presentación. Espero que se esté viendo. Sí, se ve bien la presentación. No la tenemos nosotros en las tablets, pero después se la vamos a pedir.
Comentarles que esto será muy breve y se centrará en criterios generales para abordar una situación que es grave y tiene un potencial de riesgo evidente. Existen maneras de abordar esos riesgos que son más eficientes y efectivas que otras, y es importante considerar las opciones disponibles.
En este contexto, quiero señalar tres criterios generales que iré desarrollando posteriormente. El primer elemento es que el diseño debe permitir la instalación de elementos de seguridad. En segundo lugar, las normas de convivencia no pueden impedir la instalación de estos elementos de seguridad, lo cual consideramos muy importante. Y, en tercer lugar, la prevención efectiva depende de quién asume la responsabilidad y quién está más atento a estas circunstancias para mitigar los riesgos asociados.
Respecto al diseño, este debe facilitar la instalación de elementos de seguridad. Me gustaría hacer un símil con la discusión que tuvimos hace algunos años sobre las sillas de seguridad en los autos. Naturalmente, no todos los vehículos salen de fábrica con sillas para un lactante o para un niño de tres años, y sería absurdo que todos los automóviles tuvieran las distintas sillas instaladas de manera permanente. La normativa exige que haya mecanismos de anclaje para las sillas correspondientes. Por lo tanto, el estándar mínimo debe permitir y facilitar la implementación de medidas específicas según las circunstancias de cada familia.
Finalmente, es importante señalar que algunos elementos de duda respecto de la modificación de la ordenanza tienen que ver con criterios y conceptos. Es fundamental ser precisos en lo que se entiende por "no escalable", cómo se determinará y cómo se validará posteriormente.
También entramos en estas interpretaciones y sobreinterpretaciones que dificultan a todas las partes involucradas saber exactamente qué es lo que hay que hacer, cómo se cumple y cómo se acredita. Existen elementos que son bien técnicos del procedimiento que se pueden trabajar de una manera implementable. En ese sentido, el boletín del proyecto de ley del senador Van Rysselberghe va en esta dirección, estableciendo en la ley general la obligación de incluir y revisar esto en la ordenanza, y que la ordenanza efectivamente contemple los aspectos técnicos de cómo se deben implementar estos elementos.
Conceptualmente, este enfoque es el correcto, ya que la ley general debe ser pareja para todas las unidades, sean viviendas o cualquier otra área. La sala define exactamente cómo se tiene que cumplir, y en ese sentido creemos que es una obligación bien orientada. Se toman elementos de este tipo con la lógica de, por ejemplo, subir la exigencia mínima de altura de barandas y antepechos, que actualmente está en 95 centímetros, a un metro diez. Este tipo de cambios, que son estándares mínimos generales, son razonables de implementar y deben ser discutidos y fiscalizados en el momento de la reforma.
Otro elemento relevante se encuentra en otros proyectos de ley, en particular en el que presentaron la senadora Provoste y el senador Flores, así como en un proyecto más antiguo del senador Chahuán y Ossandón. También se considera la opinión de exsenadores como la senadora Goic, el senador Montes y el senador Tuma, quienes abogan por modificar la ley de copropiedad para impedir que las comunidades puedan autorregularse, limitando la instalación de medidas adicionales de seguridad. Creemos que esto no corresponde y que debe ser restringido en la ley de copropiedad.
Es importante separar qué elementos van en la ley de copropiedad y cuáles en la Ley General de Urbanismo y Construcciones y su ordenanza. Todo lo relacionado con definiciones técnicas y estándares técnicos debe estar en la Ley General y en su ordenanza, mientras que todo lo que tiene que ver con la convivencia y las decisiones que toma la comunidad debe regirse por la ley de copropiedad. Por lo tanto, es fundamental abordar ambas cuestiones por separado, cada una en su mérito y ámbito de aplicación.
Por último, en relación a la prevención efectiva, es necesario ser cuidadosos en cómo buscamos lograr el objetivo de prevención y cuidado de manera efectiva y eficiente. A priori, no podemos prohibir que los edificios tengan ventanas, ni que se avance hacia la accesibilidad. Los elementos específicos de seguridad, que dependen de las circunstancias particulares, deben ser considerados a nivel de unidad en función de quién las ocupa. Desde la industria, al igual que en el caso de los automóviles que no vienen con sillas especiales para cada niño, no se sabe quién residirá en cada vivienda, y estas tienen entradas y salidas, cambiando de arrendatario y teniendo distintos usuarios.
Lo importante es que se establezcan, a nivel de ley general y ordenanza, los estándares mínimos y las condiciones de diseño que permitan a los residentes tomar las acciones de seguridad y mitigación que correspondan, asegurando que el diseño esté habilitado para ello y que las comunidades no puedan impedirlo. Asimismo, es interesante lo que plantean los proyectos del senador Sandoval, Espinosa y Kusano, así como de la senadora Gatica, en la lógica de que las comunidades tengan planes de prevención, dado que la comunidad actúa como una familia.
Nos hacemos cargo de esto, lo discutimos y está contemplado y revisado. Ese espacio de revisión y monitoreo cumple un doble rol: por un lado, no puede impedir los elementos de seguridad y, por otro lado, se preocupa de que haya un plan y que este plan se cumpla. Estos elementos son específicos a las comunidades y a las unidades de la comunidad. Por lo tanto, debemos pensar en cuál es el mecanismo más costo-efectivo de prevención que se puede implementar en las unidades.
Creemos que los proyectos en discusión van en un sentido correcto. A modo de síntesis, es importante que desde la ley general a la ordenanza se regulen las alturas de vanos y ventanas. La idea de elevarlas de 95 a 110 centímetros es razonable. Además, los limitadores de apertura, en términos de diseño de ventana, son pertinentes y se pueden considerar en clave de un estándar común.
Es fundamental explicitar criterios estéticos que no pueden estar por sobre el derecho de los padres y tutores legales de proteger a sus familias. También es necesario complementar con el desarrollo de planes de prevención e implementación específicas en inmuebles donde residan menores, en un contexto de supervisión comunitaria.
Es esencial que se puedan ejercer las medidas de diseño y que la comunidad no impida su implementación. Debemos buscar espacios de fiscalización y monitoreo, considerando las características específicas de cada comunidad. En este sentido, los distintos proyectos de ley que están en el Senado tienen una buena oportunidad, con algunas adecuaciones, de fusionarse y lograr un proyecto coherente.
Es importante tener en cuenta que en la Cámara hay otras iniciativas; creo que son ocho o nueve proyectos que están en discusión. El refundido de proyectos en la Cámara es mucho más difícil que en el Senado, donde los proyectos son más complementarios entre sí y podrían formar un conjunto más coherente. Esto aumentaría las posibilidades de aprobación y evitaría que corran la misma suerte que otros proyectos que han estado discutiéndose durante años.
Señor presidente, agradezco el espacio. Agradezco también a Slaven Razmilic, de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, director ejecutivo, por su presentación. Como se mencionó, solicitaremos la presentación para incorporarla como insumo en el trabajo de la mesa técnica.
A continuación, quisiera dar la palabra a Verónica de la Paz, representante de la biblioteca, quien sigue permanentemente el trabajo de la comisión. Ella ha estado avanzando en una propuesta borrador que debe ser socializada, enfocándose en cómo trabajar sobre un texto. El esfuerzo de la sala al autorizar el refundido de todas las mociones es importante, ya que si bien apuntan a una misma idea matriz, tienen caminos distintos. Debemos intentar compatibilizar y conciliar, y el desafío es trabajar sobre una propuesta de texto base, sobre la cual se puedan presentar indicaciones. En este esfuerzo, la biblioteca ha estado colaborando.