Estábamos muy cercanos al horario, así que había que apurarse. Vamos a ver si nos vemos aquí. Un cojincito. Bien. Saludar, aquí voy a saltar de protocolo, agradecer a la municipalidad, a su alcalde, a su concejo municipal, a quienes nos han dado esta posibilidad de poder estar acá sesionando, así como a todo el equipo municipal que está hoy día colaborando para que se transmita esta sesión a cada uno de los parlamentarios de Arica, quienes insistieron en que llevemos a cabo esta sesión escuchando las voces de las dirigentas y de los dirigentes. Agradezco especialmente al senador Durana, que está aquí presente y que también había solicitado en una audiencia la posibilidad de que sean escuchadas las voces de los ariqueños. Asimismo, quiero agradecer a los parlamentarios que vienen del sur, el diputado Rosa y el diputado Matterson. Agradezco a cada uno de ellos y a nuestro abogado secretario, don Andrés, quien es el ministro de fe y, por lo tanto, quien también va a hacer que esta sesión, de acuerdo a los procedimientos establecidos, se pueda llevar a cabo.
No sé si alguien más, de acuerdo al protocolo, se va a incorporar. Señor alcalde, don Orlando Vargas, le saludo. Estamos iniciando esta sesión. Ya le estaba agradeciendo a usted por la posibilidad de permitirnos sesionar aquí en Arica, en su municipalidad, donde también usted y su equipo municipal nos han habilitado esta posibilidad a raíz de la solicitud que le hicieron el senador Durana, el diputado Enrique Lee, y donde también el diputado Maya está presente, así como el diputado Blado, quien me imagino se incorporará en un rato más.
Posteriormente, cada uno también tendrá la posibilidad de señalar claramente el objetivo de esta sesión. Así que le agradezco si usted... En este protocolo le voy a dar la palabra, porque no se acostumbra, pero vamos a salirnos del protocolo, señor alcalde.
Gracias, presidenta. Muy buenos días a todas y todos. Encantado de recibirlos aquí en la ciudad de la eterna primavera. Creo que estas reuniones que llegan a las regiones extremas le hacen muy bien al país y a la política. Nada más que decirles que disfruten la sesión y el tiempo que tengan aquí en Arica.
Esta gestión municipal lo único que quiere es contribuir a que el país se desarrolle, que nuestra ciudad se desarrolle y que cada día tengamos una mejor ciudad. Bienvenidos todos y todas. Muchas gracias, señor alcalde. Quiero señalar que, si usted lo desea, puede quedarse durante toda la sesión, ya que también es importante para esta comuna las resoluciones de los problemas, o quizás alguien de su gabinete pueda acompañarnos.
Gracias, presidenta. Mi administrador se quedará, pero yo debo seguir con la agenda del día, el alcalde está 24/7. Muchas gracias. Adelante también el consejero Zenón Alarcón, puede pasar a tomar asiento, ya que estamos ingresando los temas que vamos a abordar.
Damos inicio a la sesión. El acta de la sesión número 134 se da por aprobada por no haber sido objeto de observaciones. El acta de la sesión número 135 queda a disposición de las señoras y señores diputados. El secretario dará lectura a la cuenta.
Se han recibido los siguientes documentos para la cuenta: Nota de la bancada del Partido Socialista de Chile y del Comité Frente Amplio Independiente, por la cual comunican que el diputado señor Patricio Rosas reemplazará a la diputada señora Denise Astudillo en la presente sesión. Nota del Comité Social Cristiano, Nacional Libertario e Independientes, por la cual comunican que el diputado señor Enrique Lee reemplazará al diputado señor Juan Fuenzalida en la presente sesión. Nota de los Comités Demócratas Amarillos e Independientes y Mixto Radical Liberal, por la cual comunican que el diputado señor Luis Maya reemplazará al diputado señor Jorge Saffirio en la presente sesión. Esa es toda la cuenta, presidenta.
¿Hay alguna observación sobre la cuenta? Ofrezco la palabra al diputado Enrique Lee. Presidenta, no escuché, a lo mejor no estuve poniendo suficiente atención. ¿Llegó algún reemplazo del diputado Mirosevic para esta sesión? Por el momento no, voy a revisar si llegó algo de última hora.
Presidenta, y también sobre la cuenta, sé que usted agradeció al comienzo, pero se saltó a alguien muy importante, que es usted misma. Gracias a su gestión, estamos aquí, y es importante que alguien lo valore. Como ariqueños, estamos muy agradecidos de usted en su calidad de presidenta de la Comisión de Vivienda, ya que lo que estamos solicitando hace tanto tiempo se haya hecho realidad.
Quiero realzar la presencia de los diputados Matteson y Rosas, quienes han dado el quórum necesario; sin su presencia, esta comisión hubiese fracasado una vez más. Gracias, presidenta.
Diputado Enrique Lee, quisiera salirme del protocolo para darle la palabra a los diputados, muy brevemente, para que saluden si no los conocen, partiendo por Blando, por el senador y por todos los presentes.
Gracias, presidenta. Primero, agradecemos su visita a Arica, un territorio que a menudo se siente lejano y abandonado. Valoramos que vengan a nuestra tierra y que las instituciones nacionales de la República estén aquí. Agradecemos también a nuestros diputados; el diputado Matteson ha venido desde Magallanes y el diputado Rosas desde Valdivia, lo que demuestra un gran esfuerzo por cumplir con su labor.
Bienvenidos a Arica, Jayaya, que es nuestra forma de desear buena ventura. Esperamos que nos vaya bien en la sesión de hoy. Muchas gracias, presidenta, por estar aquí. Reitero mi agradecimiento a su persona por hacer posible que la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados, en su rol fiscalizador, esté en Arica, atendiendo problemas que, como usted puede ver, son sensibles y afectan a las personas, el sueño de la casa propia.
Se produce, muchas veces, y se traduce en una pesadilla. Esta es la oportunidad en que, si bien tenemos que cumplir la norma, también hay que poner un poco de sentimiento, un poco de corazón y un poco de realidad en torno a quién finalmente se pueda estar afectando. Muchas gracias por esta oportunidad.
Gracias, presidenta. Las grandes problemáticas del déficit de vivienda, del programa habitacional de emergencia, de las casas que están mal construidas y socavadas, y ahora, un problema tan grave como el desalojo, luego de un proceso administrativo judicial que es bastante cuestionable, son el objeto principal de esta comisión. Usted ya los conoce de sobra, lo hemos revelado en la Comisión de Zonas Extremas y Vivienda. Espero que sean las propias protagonistas, las afectadas, quienes se explayen mayormente sobre esta problemática.
Me voy a abocar nuevamente para que esta comisión no tenga ningún traspié y que cumplamos el reglamento que nos rige en la Cámara de Diputados, solicitando autorización para que el concejal que está en la mesa también sea autorizado a estar presente, dado que no se encuentra. Muchas gracias, presidenta.
Ofrezco la palabra al diputado Rosas. Primero que nada, saludo a las autoridades y a las personas que se encuentran aquí en Arica. Tal como lo adelantó el diputado Mirosevic, soy médico y presidente de la Comisión de Salud. Vengo a unas visitas que tienen que ver con la red sanitaria de Arica y Parinacota. Agradezco la invitación del diputado Li y del diputado Lee para participar y dar quórum a esta sesión, que busca abordar problemas que afectan la calidad de vida de muchas familias. Es fundamental que una comisión como esta de vivienda sesione en un territorio tan extremo. Esto es parte de la gestión territorial que debemos realizar como parlamento y como país.
Es importante que las comisiones no se limiten a Santiago, ya que Chile es mucho más que lo que se conoce. Aquellos de nosotros que somos de regiones más lejanas sentimos que el país se percibe como si fuera solo entre Rancagua y La Serena. Pero Chile es mucho más grande y significativo. Por ello, es crucial que las comisiones legislativas estén presentes en los extremos y en las regiones. Gracias por la invitación, y escucharemos lo que tengan que exponer las distintas sensibilidades de la comunidad.
Diputado Matterson, ofrezco la palabra. Gracias, presidenta. Saludo a toda la gente de Arica y a las autoridades presentes. Hoy me correspondía estar en mi región, en mi distrito, a 4.500 kilómetros de distancia, pero sentimos el deber de estar aquí, porque considero que debemos estar en los lugares donde se producen los problemas y donde la gente tiene preocupaciones que surgen, quizás, por una gestión deficitaria o porque no se ha comprendido realmente la significación que tiene la vivienda para cada uno de los habitantes que no cuentan con ella.
He trabajado permanentemente con agrupaciones de vivienda desde el año 2010. En 2017, incluso, estuve conformando una entidad patrocinante en la Municipalidad de Punta Arenas. Lo hice a donores, y estuve seis meses trabajando en la conformación de esta entidad, conviviendo con 1.700 familias que logramos reunir en distintas agrupaciones. Sé que el poder contar con una vivienda es fundamental para la dignidad de cada persona.
Y una casa en buenas condiciones es el puntapié inicial para salir de la pobreza. Por ello, esta es una de mis grandes preocupaciones. Agradezco la atención que ha tenido el diputado Lee en insistir sobre esta situación en Arica, ya que, en la misma comisión en Santiago, nos enteramos de las problemáticas que existen en esta región. Considero que es nuestro deber concurrir de forma presencial a los lugares donde se producen este tipo de preocupaciones y deficiencias.
Lamento que no esté presente el Ministro de Vivienda o la Subsecretaria, lo cual es algo a lo que nos hemos tenido que acostumbrar al enfrentar situaciones difíciles. Es lamentable que el ministro no asista, y la subsecretaria tampoco, lo que habría sido lo ideal, dado la problemática que explicitó el diputado Lee en esta oportunidad.
Muchísimas gracias, presidenta. A continuación, ofrezco la palabra al diputado Maya.
Gracias, presidenta. Quiero agradecer a la comisión por estar aquí, por estar en Arica, principalmente a usted, presidenta Nuyado, así como a los colegas Rosa y Matteson, quienes vienen de lejos. Sabemos lo que significa estar un fin de semana alejado de nuestra gente, de nuestras regiones, de nuestros distritos y de nuestras familias. Agradecemos este gesto tan significativo.
Saludo a las autoridades presentes, al Instituto Nacional de Derechos Humanos, a Ceremi Vivienda Nacional, a los diputados Vlado Mirosevic, al senador Durana, al diputado Lee y al concejal Maximiliano Manríquez, quien también es poblador de Los Industriales y uno más de los afectados por el plomo, el arsénico y los metales pesados de Cerro Chuño.
Agradezco también al secretario de la comisión por estar aquí, así como a las dirigentas que van a exponer, quienes luchan día a día por sueños colectivos. Bienvenidos a Arica, a esta Arica de socavones, de suelos salinos, de hoyos en las calles y de fiscalizaciones mal hechas. Bienvenidos a esta Arica que, a pesar de sus problemas, es una Arica de gente buena, donde se pueden ver los atardeceres más hermosos de Chile. Estoy seguro de que los colegas que vienen del sur se darán cuenta de ello.
Gracias por este ejercicio de descentralización, colegas. Agradezco a la Comisión de Vivienda por escuchar a Arica.
Ya vamos a adentrarnos en el tema que nos convoca hoy, como mencionaba el diputado Enrique. Saludo al administrador municipal, el Seremi de Bienes Nacionales, Rodrigo Díaz. El concejal intervendrá posteriormente si desea plantear algún tema específico.
Esta sesión tiene por objeto abordar la problemática de la agrupación "Arica no se desaloja", debido a la aplicación retroactiva de la ley N° 17.635, ex CORVI, por parte del Servicio de Vivienda y Urbanización de Arica y Parinacota, que ha originado desalojos masivos y revocaciones de subsidios habitacionales. Asisten las señoras Gabriela Chamorro Castro y Patricia Choquehuanca, en representación de la agrupación.
La población ariqueña no se desalojó. Ofrezco la palabra a la señora Gabriela Chamorro, quien se encuentra presente, y posteriormente también tendremos a la jefa de División Jurídica del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, señora Verónica Ibacache Parraguez. ¿La señora Verónica dónde está? Bien, entonces, cuando le toque exponer, la vamos a invitar. También está presente en representación del Ministerio de Bienes Nacionales, el secretario regional ministerial, señor Rodrigo Díaz. El gobernador de Arica y Parinacota, señor Diego Paco Mamani, está aquí. El alcalde de Arica, don Orlando Vargas Pizarro, ya lo saludamos. La directora del Servicio de Vivienda y Urbanización de Arica, señora Gladys Acuña Rosales, también está presente. La presidenta de la Comisión de Vivienda del Consejo Regional de Arica, señora Lin Qli, viene en camino. El director regional del Instituto de Derechos Humanos de la región, señor Carlos Baeza Villar, está aquí.
Ahora, le otorgamos la palabra a la señora Gabriela Chamorro. Tiene usted la palabra.
Buenos días, estimada presidenta Emilia Nuyado y estimados diputados. Agradecemos por darnos este espacio en esta comisión. Antes de comenzar, queremos manifestar un breve resumen de la situación que están viviendo nuestras familias. Muchas familias viven con miedo, miedo a perder lo único seguro que tienen: su hogar. Los desalojos, fiscalizaciones mal ejecutadas y prácticas cuestionables por parte del Serviu están dejando a personas en la incertidumbre, la angustia y la amenaza constante de quedar en la calle. Esta es una realidad que no puede seguir siendo ignorada.
Hemos sido pasados a llevar y humillados, juzgados por no hablar con el dialecto correcto, ignorados por no tener los medios económicos para defendernos. Madres solteras, personas de la tercera edad, personas con discapacidad y familias vulnerables enfrentan acusaciones de supuestos incumplimientos levantados por el Serviu, que pretenden pasar por encima de nuestra dignidad. No somos números ni expedientes, somos personas que hoy viven con miedo e injusticia.
Me están desalojando injustamente. Hoy, carabineros están embargando mis cosas y dejándolas en la calle. No sé dónde ir, no sé qué hacer. Estoy muy angustiada porque tengo una discapacidad visual y no tengo los recursos para contratar un abogado que me defienda. La corporación que nos representó no cumplió con su deber. Esta es nuestra cruda realidad. Aquí, a la orilla del Morro, cuántas veces he pensado en tirarme de aquí. Me dan ganas, pero no puedo dejar que esto me venza.
Exijo que a mí y a todos mis vecinos nos dejen en paz. Basta de vivir con miedo. He tenido un maltrato constante. Este es mi hogar, el lugar que he construido poco a poco, y no permitiré que me lo quiten.
La situación que enfrentamos es compleja. Mi baño es pequeño, pero cuenta con califón, lo que para algunos es un lujo: bañarse con agua caliente, dormir en una cama, tener un sillón y, en definitiva, su primera vivienda. Para otros, no es un exceso ni una comodidad, sino una oportunidad, la oportunidad de vivir con dignidad. Por favor, les pido con mucho corazón que no me quiten mi hogar. Este es el único sueño que se me ha cumplido en toda mi vida, y nos quieren dejar sin nada. Todo lo que he logrado lo he construido con esfuerzo.
Yo me trasladé aquí para cuidar a mi madre, quien tiene una discapacidad, y soy su cuidadora. Sin embargo, el servicio me exige que esté presente 24/7. Si me desalojan, no tengo dónde ir; tendría que irme a la catedral. Es lamentable que las autoridades no se pongan la mano en el corazón. He reclamado en dos oportunidades por la mala fiscalización. Estaba en mi departamento y no escuché la visita de los fiscalizadores. Nadie está en contra de las fiscalizaciones, pero deben realizarse de manera adecuada. Basta de fiscalizaciones arbitrarias; es injusto que paguen justos por pecadores.
Me presento: soy Eulogia Vilma Pasaponga, tengo 59 años. Estoy preocupada porque, si me desalojan, no tengo dónde vivir. He postulado durante quince años para obtener esta vivienda. Ahora, después de cinco años de haber recibido el departamento, me dicen que debo devolverlo por no cumplir con ciertos requisitos que no se me informaron adecuadamente. Este es mi hogar, y no puedo imaginarme quedando en la calle.
Mi nombre es David Blanco, resido en el condominio Arco de la Ciudad, en el bloque B, departamento 208, el cual fue entregado el 16 de diciembre de 2022. Este es mi hogar, donde vivo con mi hija mayor, Montserrat. Mi situación es complicada, ya que no tengo contrato de trabajo ni horarios fijos, pero este es el lugar que considero mi casa.
Aproximadamente hace seis años estoy viviendo en el conjunto habitacional Vista Horizonte. Hace un año recibí una demanda de Serviu, en la cual se me indica que debo devolver mi vivienda por no cumplir con los requisitos exigidos, que eran parte de una fiscalización. Lamentablemente, no me encontraron en casa debido a motivos laborales, los cuales estaban justificados. Estoy aquí para expresar mi realidad, llena de tristeza y angustia, y en cualquier momento podríamos ser desalojados.
Incluso en algunas fiscalizaciones, a veces uno se encontraba con los fiscalizadores en los pasillos, pero una vez que los fiscalizadores notificaban bajo puerta, se daba por entendido que no se había encontrado moradores en la vivienda. Mi nombre es Edgar Guarachi, soy jefa de hogar y madre soltera. Mi núcleo familiar lo componen mi hijo y yo. Salgo temprano en la mañana a trabajar y regreso en horas de la noche, incluso realizo trabajos extraordinarios para poder costear la carrera de mi hijo, quien actualmente se encuentra cursando en la universidad. Si en estos momentos mi hijo y yo fuéramos desalojados, lamentablemente no sabríamos dónde vivir, prácticamente quedaríamos en la calle. Si ustedes pudieran conocer la realidad que estamos viviendo, no solo yo, sino muchos vecinos que están pasando por la misma situación, entenderían la angustia constante que sentimos, sabiendo que en cualquier momento podría llegar una notificación de desalojo.
Nuestra salud mental ya se encuentra agotada, porque hemos buscado ayuda y hemos tocado puertas, pero lamentablemente no hemos tenido respuestas favorables. Hemos acudido a diversas autoridades, incluyendo diputados, senadores, jefes de justicia, delegados presidenciales y hasta el ministro don Carlos Montes, pero seguimos sin respuestas.
Estamos a favor de las fiscalizaciones, pero que se realicen como es debido. ¿Quién fiscaliza a Serviu? Mi nombre es Segundo Covarrubias Díaz, tengo 66 años y padezco de diversas enfermedades. Trabajo como guardia de seguridad y, aunque tengo un turno variable, no puedo estar encerrado en casa sin trabajar. Hay mujeres solteras, adultos mayores, cuidadores de personas y agricultores que trabajan en nuestros valles, e incluso personas que operan desde sus hogares, vendiendo pan y comida, y aún así son acusados por no habitar sus departamentos. No es posible que por trabajar y ganarnos la vida estemos cometiendo un delito ante los ojos del Estado.
Hoy, muchas familias viven con miedo, miedo a perder lo único seguro que tienen: su hogar. Los desalojos, las fiscalizaciones mal ejecutadas y las prácticas cuestionables por parte de Serviu están dejando a las personas en la incertidumbre, la angustia y la amenaza constante de quedar en la calle. Esta es una realidad que no puede seguir siendo ignorada. Nos encontramos frente a una situación grave que afecta a nuestras familias de Arica, provocada por un marco de fiscalizaciones masivas y regulares que han impactado con especial dureza a las familias vulnerables.
Viven en sus hogares, pero no han sido escuchadas por el Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU). Esta falta de atención está dejando a las familias en una profunda afectación a su salud mental y física, e incluso ha llevado a algunas a la situación de calle, obligándolas a refugiarse en residencias familiares y perdiendo la estabilidad que con tanto esfuerzo habían construido en sus hogares. Solo pedimos, con respeto y urgencia, que por favor nos escuchen.
Ahora voy a dejar la palabra a Patricia, quien expondrá su caso y lo que está viviendo en persona. Gracias.
Buenos días, señora presidenta, diputados y público en general. Por intermedio de usted, señora presidenta, quiero referirme a la decisión de la directora de SERVIU, Gladys Acuña, en relación a la acción de demandarnos, sabiendo que nuestra realidad no nos permite la posibilidad de acceder a otra vivienda, ya que hemos postulado en comités por más de 15 años. Entre los afectados se encuentran, en su mayoría, mujeres jefas de hogar, adultos mayores, personas de ascendencia indígena, discapacitados, menores de edad y niños con condiciones especiales, quienes estamos sufriendo un alto impacto negativo en nuestra salud mental.
Reiteramos que estas demandas fueron realizadas hace un mes, justo al cumplir el plazo de cinco años que nos exige el servicio, habiendo pasado todos los filtros para que nos entreguen el título de dominio. Las personas pensaban que finalmente vivirían en tranquilidad, ya que no podemos estar en nuestros hogares las 24 horas del día, debemos trabajar y vivir libremente. El sueño de la casa propia se ha convertido en una pesadilla, por la que hemos estado luchando durante más de dos años. Ya no sabemos qué hacer o a dónde ir cuando nos llegue el desalojo.
Durante los últimos meses, hemos tenido reuniones con diputados de la Comisión de Vivienda y senadores, entre otras autoridades. Esta problemática no es solo administrativa, tiene una dimensión clara que vulnera nuestros derechos. Por ello, le solicitamos respetuosamente que revise nuestras carpetas y detenga los casos judiciales y los desalojos que afectan a estas 32 familias de los diferentes conjuntos habitacionales de la región de Arica y Parinacota, ya que más de 150 familias quedarán en la calle sin sus hogares.
Muchas gracias. Ahora voy a otorgar la palabra al director regional del Instituto de Derechos Humanos para que, posteriormente, hagamos las consultas al senador y a los diversos diputados presentes.
Ofrezco la palabra a don Carlos Baeza. Muchas gracias, señora presidenta. Saludos a todos y a todas, a los diputados, al senador presente y al público en general, y sobre todo a las familias que recién acaban de exponer.
Voy a hacer una breve presentación, presidenta, respecto a la materia de derechos humanos y los estándares que deben ser considerados bajo cualquier normativa en este aspecto, así como algunas consideraciones relevantes en el caso particular.
En este sentido, los estándares internacionales en derechos humanos relacionados con la vivienda, que afectan evidentemente este caso, se refieren al artículo 11.1 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. La interpretación del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales precisa que este derecho debe entenderse de manera amplia, no como un bien material aislado, sino como una condición indispensable para vivir con seguridad, paz y dignidad, estrechamente vinculada a otros derechos de la vida, como la integridad personal, la salud, la vida familiar, la educación y la no discriminación.
En consecuencia, la vivienda adecuada es un derecho exigible que impone a los Estados la obligación de respetar, proteger y cumplir, facilitar y, cuando corresponde, proveer el acceso a la permanencia de una vivienda en condiciones compatibles con la dignidad humana. Los componentes de la vivienda adecuada, según la Observación General número 4, establecen e identifican elementos mínimos que permiten evaluar la adecuación de la vivienda para efectos de control de legalidad y razonabilidad de políticas públicas, resultando especialmente relevantes.
La tenencia jurídica, la protección contra el desahucio, el hostigamiento u otras amenazas, cualquiera sea la forma de tenencia—propiedad, arriendo, cooperativa, ocupación o emergencia—exige medidas inmediatas para conferir protección efectiva a quienes carecen de ella. Es fundamental garantizar la disponibilidad de servicios e infraestructura, así como el acceso al agua potable, energía, saneamiento, eliminación de residuos, drenaje y servicios de emergencia, como condiciones básicas para la habitabilidad.
Asimismo, los gastos deben ser soportables y la asequibilidad es clave; los costos de la vivienda no deben impedir el ejercicio de otros derechos o la satisfacción de necesidades básicas. El derecho debe prevenir cargas desproporcionadas.
En progreso. Discriminación, integrado a un enfoque de derechos humanos y de interseccionalidad. En particular, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) observa que la aplicación rígida y formalista de la norma, sin una evaluación individualizada de las circunstancias personales, culturales y territoriales, resulta incompatible con los estándares internacionales vigentes. La ausencia de información clara, accesible y comprensible para personas con baja escolaridad compromete el derecho al debido proceso administrativo.
El riesgo de la pérdida de la vivienda única de familias en situación de alta vulnerabilidad, sin medidas alternativas reforzadas de protección por parte del Estado, es alarmante. En este contexto, el INDH considera necesario que el Estado revise los procedimientos de restitución de viviendas sociales, incorporando salvaguardas sustantivas y procesales acordes a los estándares internacionales, privilegiando soluciones administrativas, evaluando caso a caso y asegurando que ninguna actuación estatal derive en situaciones de desalojo forzoso o privación arbitraria del derecho a la vivienda.
Eso, señora Presidenta, como opinión del Instituto Nacional de Derechos Humanos. Muchas gracias.
A continuación, ofrezco la palabra a la señora Verónica Ibacache, jefa de la División Jurídica del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Gracias, señora Presidenta. Saludo en primer lugar al senador y a los diputados integrantes de esta comisión. En representación del ministro, señor Carlos Montes, me gustaría señalar que, de acuerdo a los antecedentes revisados y a lo expuesto por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, así como a los casos que han sido presentados al ministerio, es importante aclarar que la ley N° 17.635, conocida como la ley CORVI, fue modificada en el año 2014, incorporando un título ejecutivo que permite realizar fiscalizaciones y procedimientos judiciales.
Es fundamental destacar que el objetivo de estos procedimientos no es el desalojo de las viviendas. El procedimiento judicial tiene como finalidad la recuperación de la inversión del Estado a través de un subsidio habitacional, tal como lo establece la ley. La ley se refiere a la recuperación del subsidio habitacional cuando se ha producido un incumplimiento en las obligaciones de los beneficiarios originarios de este subsidio.
El desalojo del cual hablan las familias y el Instituto Nacional de Derechos Humanos es una consecuencia derivada del hecho de que el Estado, al cobrar el subsidio por este incumplimiento y al no poder ser restituido, permite que este procedimiento legal establecido por la ley conduzca a que el tribunal adjudique la propiedad al servicio respectivo en pago de este subsidio habitacional.