La sesión. La señora secretaria dará lectura a la cuenta. Gracias, Presidente. Se han recibido los siguientes documentos: una carta del presidente del directorio de Codelco, señor Máximo Pacheco, de fecha 23 de diciembre, mediante la cual excusa su asistencia a la sesión de hoy, comunicando su disposición para asistir en otra fecha que acuerde la Comisión. Un oficio de la Superintendenta de Electricidad y Combustibles, señora Marta Cabeza, de fecha 24 de diciembre, por medio del cual se da respuesta a lo requerido por la Comisión en el oficio 331, en relación a su solicitud de informar sus remuneraciones brutas percibidas. Un correo del ingeniero señor Daniel Jiménez, de fecha 24 de diciembre, mediante el cual excusa su asistencia a la sesión de hoy debido a un viaje programado al extranjero; sin embargo, expresa su disponibilidad para participar en una nueva fecha.
Un oficio del Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, señor José Miguel Benavente, de fecha 26 de diciembre, por medio del cual se informa sobre los recursos recaudados por la Corporación, producto de los contratos de explotación de las pertenencias mineras en el Salar de Atacama con las empresas SQM Salar S.A. y Albemarle Limitada, en cumplimiento de lo expuesto en la glosa 22 del programa 01, Corporación de Fomento de la Producción, del presupuesto de Corfo para el año 2025. Un oficio del presidente del Consejo Directivo del Coordinador Eléctrico Nacional, señor Juan Carlos Olmedo, de fecha 31 de diciembre, mediante el cual informa el balance del sistema eléctrico nacional en el año 2025 y las perspectivas para el 2026, el cual contiene las estadísticas más relevantes de la operación y evolución del sistema eléctrico nacional durante el año pasado, así como algunos antecedentes respecto a las perspectivas para el presente año.
Un oficio del director subrogante del Servicio de Impuestos Internos, de fecha 31 de diciembre, por medio del cual responde el oficio 330 de esta Comisión, en relación a la solicitud de informar el monto de las remuneraciones brutas que percibe la directora del Servicio de Impuestos Internos. Un correo del asesor del abogado Francisco Zúñiga, de fecha 2 de enero, mediante el cual excusa la asistencia del abogado por compromisos previamente agendados, manifestando su disposición a participar en una futura oportunidad en tanto su agenda lo permita. Un oficio de la Superintendenta de Seguridad Social, señora Andrea Verónica Soto, de fecha 5 de enero, mediante el cual responde al oficio 246, relativo a un requerimiento de información efectuado a la Contraloría General de la República, solicitando información sobre trabajadores de la División Salvador de Codelco con licencia médica por accidentes del trabajo y/o enfermedades profesionales, remitiendo la respuesta directa por tratarse de materias de su competencia.
Un oficio del secretario general de la Corporación, señor Miguel Landeros, de fecha 7 de enero, por medio del cual comunica que en la Comisión de Minería y Energía, la diputada Nathalie Castillo reemplazará en forma permanente al diputado Jaime Mulet. Y finalmente, un oficio de la presidenta del Banco Central, señora Rosanna Costa, de fecha 19 de diciembre, mediante el cual se da respuesta al oficio 328 de esta Comisión, relativa a la solicitud de información sobre las remuneraciones brutas del Consejo.
Es toda la cuenta. Muchas gracias, Presidenta. ¿Se ofrece la palabra sobre la cuenta? Diputado Tapia tiene la palabra. Sí, Presidente, tengo una sola duda en la respuesta de Codelco a la invitación que se le ha hecho el día de hoy. Porque al parecer se menciona que Máximo Pacheco no podía venir, pero nosotros no lo invitamos a él; nosotros invitamos a Rubén Alvarado, el presidente ejecutivo, no el presidente del directorio. Entonces...
Como que no cuadra una excusa de Pacheco. Entonces, si es así, para ratificar una próxima visita, pero yo voy a insistir en que no se debe recibir al presidente del directorio. Ese fue el acuerdo que tomamos aquí, porque es más útil que venga Rubén Alvarado. ¿Por qué? Porque el tema que íbamos a tratar es el colapso de la chimenea de la Fundición Potrerillos. Rubén Alvarado estuvo presente cuando realizamos la sesión especial en El Salvador y hablamos profundamente sobre este asunto. Él es quien tiene todos los antecedentes.
Me gustaría que se ratificara la invitación al presidente ejecutivo. Gracias, diputado. Mire, entiendo que, según lo conversado en otras oportunidades, Codelco actúa en cuanto al presidente del directorio como representante de todas las divisiones y de los demás ejecutivos. Esto se ha planteado en varias ocasiones. Por ello, probablemente, el presidente del directorio responde en nombre de todas las divisiones y gerencias.
La información que se nos proporcionó anteriormente indica que la representación de la empresa frente a los requerimientos de información de la Comisión de Minería corresponde a su presidente ejecutivo, de acuerdo con el decreto ley 1350 y la ley orgánica de Codelco, así como el artículo 9A de la ley orgánica constitucional del Congreso. La invitación se formuló al presidente ejecutivo, sin perjuicio de que podamos reiterar la invitación.
Diputado, solo quiero concluir con esto. El rol del presidente del directorio es muy diferente al del presidente ejecutivo. Por lo tanto, lo que queremos abordar es un tema más técnico. Sin entrar en polémica con el señor Pacheco, sabemos que no van a responder nada. Queremos que venga alguien que pueda responder.
Secretaria, si podemos ratificar. Por favor, orden, diputados. Bien, sobre la cuenta, ¿alguien más desea hacer uso de la palabra? El acta de la sesión 145 se da por aprobada por no haber sido objeto de observaciones. El acta de la sesión 146 queda a disposición de las diputadas y diputados.
Inmediatamente pasaremos a la orden del día. Como se indicó anteriormente, no será posible recibir al presidente ejecutivo de Codelco y a los dirigentes del Sindicato N° 2 de la División Salvador de Codelco, a fin de que se refieran a la situación actual de la Fundición Potrerillos, ubicada en la División Salvador, a raíz del colapso de su chimenea. En particular, se busca esclarecer los antecedentes existentes respecto de la eventual imposibilidad de reconstruir dicha infraestructura en el mismo emplazamiento, con el consiguiente aumento de costos y las posibles definiciones futuras en relación con la continuidad de la referida fundición.
Está con nosotros presente el primer director del Sindicato N° 2 de la División Salvador de Codelco, el señor Patricio Elgueta, y junto a él, el dirigente, el señor Fernando Latorre, a quien le daremos inmediatamente la palabra para iniciar este punto de la tabla. Don Patricio, tiene la palabra.
Primero que nada, saludo a todos y a todas en este nuevo año. Creo que tenemos desafíos enormes y envío un saludo de parte de los trabajadores que represento. En primer lugar, no traemos presentación, ya que se entendía que era la continuación de la reunión que tuvimos en El Salvador. Venimos a buscar respuestas. Aprovechando este tema, quiero explayarme y buscar un hilo conductor para desarrollar lo que podemos comentar.
Quien me acompaña es Fernando Latorre, director y consejero nacional de la Federación de Trabajadores del Cobre. En primer lugar, quiero abordar un tema histórico relacionado con la fundición y refinería de Potrerillos. Después, dejaré la palabra a Fernando y, posteriormente, complementaré en función de los cambios en la situación. Quiero señalar que comparto lo que dice el diputado Tapia, porque Codelco tiene una orgánica diferente. Es cierto.
De que para representar a Codelco está el presidente ejecutivo, don Rubén Alvarado, pero tienen roles totalmente diferentes. Uno tiene que ver con el manejo de la empresa y el otro con el desarrollo operacional de las divisiones. La vez pasada, también asistimos para estar aquí presentes y les contamos sobre dos desafíos que teníamos. Uno de ellos tenía que ver con el tema de la refinería. En la refinería hicimos una presentación donde explicábamos en qué consistía fundir y refinar. Consideramos que, al hablar de buscar las vías de desarrollo de un país, es fundamental buscar la matriz productiva. No solo se trata de llegar a la materia prima, sino también de la industrialización, lo cual es un paso crucial en estos desafíos.
La fundición de Potrerillos surge en el año 1927 con Angloamérica, y posteriormente, con la chilenización y nacionalización del cobre, se comprometían a procesar 100.000 toneladas, mientras que hoy en día, bajo la lógica de dinámica de inversión, podría llegar a 600.000 toneladas de fusión. Esto no solo implica procesar el mineral que proviene de El Salvador, sino también de otras regiones. A veces, como era complejo, ustedes saben que se cerró Enami, y en el caso de Ventana, se recibía mineral de otras divisiones para poder subsistir, buscando un polo industrializado y social para la región.
En relación al tema de la refinería, planteamos en una sesión que estaba en un deterioro tremendo y que necesitábamos inversión. Estuvo presente don Máximo Pacheco, quien mencionó que había inversiones. Sin embargo, buscamos un compromiso real, ya que a veces las palabras se las lleva el viento. Bajo esta misma situación, vino un hecho no deseado: la caída de la chimenea. Los antecedentes indicaron que este hecho era evitable, puesto que los trabajadores habían comunicado previamente la situación.
Si analizamos una fundición sin chimenea, no puede funcionar, ya que debe cumplir con la normativa medioambiental para fundir, lo que incluye el manejo de anhídrido sulfuroso (SO2) y arsénico. La interrogante en ese momento era qué pasaba y cuáles eran los desafíos, reconociendo que los trabajadores no tenían la culpa de lo sucedido.
Con el tiempo, supimos que el lugar donde cayó la chimenea fue un descuido, ya que existían las alertas necesarias y los trabajadores habían hecho la denuncia. Se pensaba reconstruir en el mismo sitio, pero un estudio del suelo reveló que estaba contaminado debido a un derrame anterior, lo que imposibilitó la construcción en ese lugar. Esto llevó a que se prolongaran las expectativas, inicialmente se decía que la chimenea estaría lista en julio, luego en agosto, octubre, y finalmente se anunció que podría estar operativa en enero de 2027, lo que significa que enfrentaremos un año de espera.
Hemos sido autocríticos porque queremos una empresa eficiente y rentable, pero también es importante no involucrar a los trabajadores en esta situación, ya que es fácil decir que no están haciendo nada. Por lo tanto, planteamos la necesidad de abordar la responsabilidad en este contexto.
Asamblea administrativa bajo este tema de alertas que han surgido. Siguiendo con este hilo conductor, se creó una mesa de trabajo, y yo tenía sentimientos encontrados sobre si debía asistir o no. ¿Por qué? Porque después se podría calificar como populismo, pero mi deber como dirigente sindical es representar a los trabajadores. En ese sentido, hemos estado llenos de incertezas. ¿Y por qué? Porque al final, se presenta el tema del cuento del lobo: de tanto va el cántaro al agua que la refinería se cierra. Sin embargo, Codelco sostiene que no es un cierre, sino un cese. La primera dinámica que debemos entender es la diferencia entre cierre y cese, y quiero dejar claro que, en esencia, son lo mismo. Solo se trata de una cuestión de terminología técnica.
Si hoy tengo que hablar de cierre, debo mencionar que tengo que cumplir con las normativas que impone Sernageomin. Entonces, en vez de invertir en el cierre, uno podría preguntarse: si vamos a cesar, ¿por qué no invertimos en mejorar las instalaciones de la refinería? Pero cuando se menciona el cese, es una palabra tan sutil que, como ocurrió en Ventana y Paipote, se dice que nos vamos a cesar. ¿Por qué? Porque nadie invierte, y luego se les dice a los trabajadores que deben asumir esa situación.
Por ejemplo, si quiero invertir para cerrar, tendría que gastar más de 80 millones de dólares en cerrar las instalaciones, pero si solo tengo que parar la refinería, la inversión sería de 50 millones. Sin embargo, si digo que no hay nada, invierto cero. Por eso agradezco que me escuchen, porque esto es un tema técnico que merece atención.
La situación actual de la refinería es preocupante, ya que Codelco ha indicado que no habrá inversiones. Esto se complementa con el hecho de que se han cerrado Ventana y Paipote, y se ha anunciado la construcción de una nueva fundición en Paipote, que deberá cumplir con las normativas medioambientales que se implementarán para el 2032. Esto genera la sensación de que el tema se está dilatando y que, al final, no se realizará la inversión necesaria.
Además, se ha anunciado que se construirá una mega fundición privada en Antofagasta. Esto plantea interrogantes sobre nuestro futuro, quedando en indefensión y duda. Por ello, era fundamental que el presidente ejecutivo estuviera presente para abordar cómo funciona la empresa desde un enfoque operacional, no solo administrativo.
Quiero dejar la palabra a Fernando para que continúe y luego yo cerraré esta introducción, quedando a disposición de las preguntas que ustedes puedan tener.
Buenas tardes, señores diputados y a todos los presentes. Mi nombre es Fernando Latorre González. He estado aquí en varias ocasiones. Hace unos años, cuando se planteó el cierre de Ventana, hice una consulta: ¿a quién rinden cuentas los señores de la administración de Codelco? Porque parece que se mandan solos. El señor Rubén Alvarado, que fue citado y hoy no asistió, podría estar prestando apoyo al señor Máximo Pacheco. Pero nosotros tuvimos una reunión...
Federación, el cuatro de diciembre del año dos mil veinticinco, en el Hotel San Francisco, Santiago, donde estuvo toda la plana mayor de Codelco, incluido el señor Rubén Alvarado. Quiero hacer eco de lo que dice mi compañero Patricio. Se nos informa que en esos mismos días el señor Pacheco había hecho un acuerdo con Glencore para construir una megafundición en el norte, ni siquiera en las divisiones de Codelco. Esta megafundición se comenzará a construir en el año dos mil veintinueve y estaría lista, prácticamente, en el año treinta y dos, operativa.
En esa misma reunión se nos comunica que para la refinería de Potrerillo no hay inversión, por lo tanto, se cierra. Lo tengo anotado, por eso estoy con la agenda. La fundición no comenzará, como se había dicho, en el primer semestre del dos mil veintiséis, debido a problemas con el subsuelo donde estaba la chimenea, que debe ser reemplazada, con un costo estimado de entre doce y trece millones de dólares. No estaría operativa hasta finales del año dos mil veintiséis, incluso podría trasladarse al primer semestre del año veintisiete. Sin embargo, esa puesta en marcha estará bajo observación hasta el año dos mil treinta, siendo analizada anualmente si se cierra o no, pero lo definitivo es que no pasará más allá del dos mil treinta.
Esto coincide prácticamente con la megafundición, y lo que estamos diciendo es que este acuerdo que hizo Máximo Pacheco tiene implicaciones serias. Además, se menciona la fundición de Chuquicamata, que los trabajadores han señalado que tampoco ha recibido inversiones y se está deteriorando. Lo que queremos es llamar la atención sobre todos estos acuerdos que ha hecho Máximo Pacheco en cuatro paredes, primero con el litio, luego con el acuerdo entre Los Bronces y Andina, conocido como el MOU. Hoy, con esta megafundición, ¿cuál es la verdadera intención? Aquí hay que ser claros y transparentes; estamos pidiendo transparencia. Digan de una vez si van a cerrar la refinería de Potrerillo y la fundición de Potrerillo, y qué pasará con Chuquicamata. No engañen a los trabajadores, porque esta administración, como ya se está cambiando, en un par de años podría no estar, y se lavarán las manos.
Con este cambio de gobierno, lo más probable es que muchos de ellos salgan. Los nuevos que lleguen dirán que no tenían idea y se lavarán las manos, cerrando y privatizando, que es lo que estamos observando. Nosotros, como federación, hemos levantado estos temas, pero parece que Codelco tiene una autonomía que no responde a quienes están pidiendo explicaciones, sobre todo a Máximo Pacheco.
En esa misma reunión, se nos informó que Codelco podría llegar a tener una deuda de cuarenta mil millones de dólares. Están pensando en esta megafundición para procesar un millón setecientas mil toneladas de cobre anuales, lo que Codelco no ha logrado, ya que actualmente está en un millón trescientos mil. La pregunta es, ¿por qué? Codelco antes tenía el setenta por ciento de la minería del cobre en nuestro país, hoy tiene menos del treinta por ciento. Ahí está el escape de las toneladas de concentrado. Quieren una fundición para unir todas esas toneladas, ¿saben por qué? Porque no las van a exportar como concentrado, ya que habrá una normativa ambiental que lo prohibirá.
Está concentrado en los barcos. Esta megafundición, hecha por los chinos para los chinos, se la van a llevar en cátodo, en ánodo, en otra forma. Está pasando en Paipote, y también esta fundición se está construyendo con mano de obra china, con inversión china. Si eso no lo ven los demás, no sé por qué. Nosotros lo estamos denunciando hace tiempo, pero no tenemos respuesta. Hoy día no está presente el señor Rubén Alvarado para dar respuesta a todo lo que va a pasar en Potrerillos. Esto es grave para el país. Ahora, si quieren seguir regalándole toda nuestra riqueza a las empresas foráneas, díganlo, y no perdamos el tiempo en estas reuniones que al final no nos llevan a ninguna respuesta clara, precisa y concisa de lo que nosotros, como dirigentes sindicales, estamos pidiendo.
Creo que la fundición y la refinería de Potrerillos, en mi apreciación, tienen una fecha de término. Hoy día está Patricio aquí representando a los trabajadores de El Salvador, y ojo que eso tiene un costo social. Si se cierra Portrerillos, se cierra la fundición, se muere la ciudad de El Salvador y todas las ciudades que están aguas abajo. Hay mucho más allá de cerrar una fundición y una refinería para nuestro país, porque es para nuestro país. Nuestro discurso siempre ha sido fundir y refinar en nuestro país, y hacen todo lo contrario. ¿Quién lo entiende?
Ahora, para continuar, quiero ocupar mi rol como dirigente sindical. Estamos sumamente preocupados los trabajadores con respecto a nuestras fuentes de trabajo. Hoy día hay muchas incertidumbres. La refinería dice que no hay un cese, pero que hay una hidro, y ustedes escucharon que hubo un conflicto social con Salfa. Esa hidro puede ser llevada con nuestros trabajadores, pero con una comisión de servicio de tres meses. Incerteza porque no hay nada claro con la posible internalización de la hidro. Nuestros trabajadores fueron para allá porque tienen la camiseta puesta para averiguar toda la situación, pero aquí se produce una disyuntiva que no tiene las condiciones mínimas, y se genera un abismo entre trabajadores de primera y segunda categoría. Los contratistas no cumplían las condiciones de higiene ni de seguridad, y recién se están levantando después de que ocurrió toda esta situación.
La segunda brecha que enfrentamos es que, como dice Fernando, lo que exigimos es que se nos diga la verdad para estar preparados y no encontrarnos con sorpresas como lo que ocurrió en Ventanas y en otras situaciones. Lo único que piden los trabajadores es dignidad. Necesitamos claridad sobre qué va a pasar con nuestras fuentes de trabajo. Busquemos alguna alternativa, y si no es posible, veamos, pero sentémonos con cosas claras y no con ambigüedades. No puede ser que digan que van tres meses y no sabemos qué va a pasar con ustedes. O que se nos diga, por ejemplo, que la chimenea tiene una fecha, luego se cambia, y después nadie se hace responsable.
Esa es la realidad que estamos enfrentando hoy día. Estamos hablando de industrializar, de un valor agregado que es importante. Y, discúlpeme, ya que no tuve la posibilidad de preguntarle a don Rubén Alvarado, como diputado de la República y miembro de una comisión tan importante de minería, es fundamental que privilegiemos el tema de la industrialización y no hagamos vista gorda a lo que está ocurriendo en El Salvador, con su fundición y su refinería. Eso es todo. Muchas gracias.
Muchas gracias, presidente. Quiero saludar a los trabajadores; personalmente, me es muy grato escuchar a los trabajadores. Hay una palabra que para mí tiene un sentido vital y es muy importante, sobre todo en estos tiempos, y esa palabra es credibilidad. La credibilidad es una virtud escasa en estos tiempos, lamentablemente. Vale incluso más que una firma ante notario. Quiero señalar esto porque todo lo que ustedes están desarrollando, todo lo que están conversando, me deja de manifiesto una situación bien compleja.
He sido, durante estos últimos tres años y medio, prácticamente un defensor de la gestión de Codelco. Esto ha dado lugar a bromas internas, pero esa es mi verdad, esa es la realidad. Siempre he señalado que la dirección y cómo se ha manejado Codelco ha sido una gestión satisfactoria. Soy de aquellos que reconoció y valoró la nueva política nacional del litio, entendiendo las complicaciones que ello podría tener con Ponce Lerou, pero lo entendía como algo positivo para Chile.
Sin embargo, hoy estoy con cierto nivel de desazón, de desilusión. Cuando recién asumí como diputado, estaba justo en el proceso de cierre de la Fundición Ventanas. En ese momento, el desafío era cerrar Ventanas para evitar más eventos de contaminación. Sin embargo, todos los eventos de contaminación continuaron. Actualmente, hay una intoxicación por mes en la comuna de Puchuncaví, específicamente en Ventanas y también en Quintero. Por lo tanto, no se solucionó el tema, y parece que el cierre de la fundición no fue más que una búsqueda de otro sentido.
Existía una apuesta, que era que se iba a transformar en una refinería, que habría una inversión fuerte y que eso generaría empleabilidad. Durante el tiempo que se extrajeran todos los elementos de la fundición, se esperaba que se generara trabajo y se potenciara la fundición en otros lugares. En concreto, ¿qué existe hoy respecto de una política clara, pero con credibilidad, en relación con los procesos de fundición? En mi concepto, nada. Algunas palabras, algunas sonrisas, pero en lo concreto, en este período legislativo que ya comienza a terminar, tengo la desazón de que no existe una estrategia real y concreta respecto de los procesos de fundición, y eso es dramático para Chile.
Es dramático no solo porque no se le otorga valor agregado al concentrado, sino porque en el concentrado van muchos otros materiales que estamos regalando a otros países, incluso oro y tierras raras. Quiero ser muy categórico; por eso quizás me alargué, estimado presidente, le pido disculpas a usted y a todos los asistentes. Lo que estoy planteando no proviene de un prejuicio, todo lo contrario. Fui un constante defensor de la gestión de Codelco, pero prácticamente terminando este período legislativo, tengo que decir que estoy muy desilusionado. Lamentablemente, no hay ninguna señal clara respecto de lo que va a hacer Codelco, de lo que se va a hacer en Chile en relación con la fundición y el refinamiento, o si simplemente vamos a seguir incentivando las fundiciones privadas que pertenecen a los grandes dueños de este país, seamos honestos, como Angloamérica en Catemu, que pertenece a Luxi. Parece que quisiéramos favorecer más a ese mundo que a lo que corresponde al Estado de Chile.
Quisiera dar esta reflexión y que ojalá, antes de que termine este período legislativo, pudiera venir nuevamente el presidente Pacheco y decirnos, esta vez con algo cierto, cuál va a ser de verdad nuestra política nacional respecto de los procesos de fundición del cobre. Muchas gracias, diputado. Diputado Tapia tiene la palabra.
Porque creo que aquí hay un engaño, y el engaño no solamente a nosotros como parlamentarios, que somos quienes representamos a las regiones y a este país. Hay un engaño a la clase trabajadora, hay un engaño a los dirigentes sindicales, y parece que detrás de esto hay un poder económico.
Y sabe qué, presidente, desde que se plantea este tema en Venezuela, muchos, y tal vez con justa razón, hablan de que Trump va a invadir o está invadiendo Venezuela porque le interesa el petróleo. Cuando escucho que Venezuela es un país tremendamente rico en reservas naturales, como el petróleo, el oro y otros minerales, pero que tiene tanta pobreza, me pregunto: ¿y nosotros? ¿No tiene Chile riqueza? Nos comparamos o criticamos a Venezuela, pero nosotros tenemos riqueza y no tenemos necesidades. No nos faltan recursos para salud, educación, vivienda, seguridad, para todo lo que se necesita en este país. Sin embargo, estamos ante un directorio encabezado por, a mi juicio, el peor presidente que ha pasado en la historia de Codelco, Máximo Pacheco, quien prácticamente no ha vendido.
Si nos referimos a la fundición de Potrerillos, no era novedad lo que iba a pasar. Están esperando que ocurriera esto para tener una justificación para cerrar. Esto no es una decisión que nos involucre a nosotros, sino que es una decisión de un directorio de nueve personas que toma decisiones por casi veinte millones de habitantes de nuestro país, irresponsablemente. Todo esto lo enteramos por la prensa, por los trabajadores, cuando se firma este contrato para unir Los Bronces con Andina. Nadie sabía en qué iba a terminar eso. Se sabía que Andina tiene más minerales que Los Bronces, y le estamos regalando ahora a una empresa extranjera.
Esta fundición, que con bombo y platillo se resalta en Antofagasta, va a ser privada. Es decir, ¿otro engaño más? Cuando se dice que somos líderes en el litio, no son capaces de administrar una empresa como Codelco, y ahora quieren administrar el litio. Somos productores mundiales, pero no somos capaces de fabricar una batería. Entonces, ¿para dónde vamos? Este gobierno, del cual soy parte, lamentablemente también tiene responsabilidad. ¿Dónde está la ministra de Minería? Si ella no puede decir que Codelco es autónomo y toma sus decisiones. Pero si el presidente del directorio lo nombra el presidente de la República, que es Gabriel Boric, entonces, cuando hablamos de sectores políticos y de ser defensores del pueblo, ¿dónde queda esta defensa del pueblo?
¿Cuántos cesantes se dejaron en la fundición en Andacollo de la Lira? Más de mil personas. Y toda la cadena productiva de los contratistas queda afectada. ¿Cuánto va a quedar aquí en Potrerillos? No tengo dudas de que si no son capaces de venir a dar la cara, es porque no quieren explicar qué realmente pasa en Potrerillos. No han sido capaces de explicar este acuerdo de unir los dos yacimientos en la Región Metropolitana y en la Quinta Región. Es decepcionante, y lamentablemente no hay conciencia.
¿Cuál es el interés detrás de todo esto? Presidente, voy a ratificar que ellos deben estar aquí la próxima semana. También tenemos una tremenda responsabilidad, porque cuando se cambió la administración corporativa de Codelco, ni siquiera la Contraloría puede entrar a Codelco. Nadie puede fiscalizar a Codelco en este país, porque tienen un trato como del mundo privado. El directorio no ha gastado ni un peso en Codelco, a diferencia de una empresa privada, donde los accionistas son quienes ponen el capital. Las pérdidas que han tenido son alarmantes. Por ejemplo, el Rajo Inca, que iba a tener una inversión de 1.300 millones de dólares, ahora se estima que alcanzará los 2.700 millones de dólares.
Producción. Cuando el día 2024 tenía que estar en producción, entonces, ¿quién se hace responsable de eso? Cuando tenemos diez trabajadores muertos en Codelco en los últimos tres años, ¿y quién pone la cara sobre eso? Todo es palabra bonita, que vamos avanzando, que somos capaces. Yo voy a defender siempre a Codelco como una empresa del Estado, pero en las condiciones actuales, hay que hacer un cambio radical. Ojalá el nuevo presidente que venga ponga gente técnica y no gente con colores políticos, y que no siga tratando mal a los trabajadores. ¿Cuánto nos costó sacar el tema de las enfermedades profesionales? Cerca de dos años para que se empezara a hacer justicia. Y todavía están presionando a algunos trabajadores que me llamaron ayer, que están con licencia médica, para que tomen vacaciones y entren a trabajar. ¿Es esa la empresa estatal que queremos?
Hago un llamado, presidente, a todos nosotros, parlamentarios, independientemente del color político. Cuando uno llega a la región y ve la necesidad de un hospital en una población, lo vemos todos los que estamos aquí. Pero no lo ve el señor Pacheco, que está sentado en una oficina, ni el presidente de la República en La Moneda, ni la ministra de Minería. Para ellos, este tema parece ser indiferente. Si realmente les interesara, defenderíamos esta empresa, la haríamos productiva y la proyectaríamos hacia más fundición, refinación e industrialización para el futuro. Estamos hablando de riquezas. Chile no debería estar pasando necesidades si podemos tener una buena administración.
Estoy, igual que el diputado Venegas, profundamente decepcionado. Estoy dolido, estoy molesto, porque nosotros representamos a la ciudadanía. Mañana iremos a un hospital, a una población donde la gente tiene necesidades. ¿Y cuántos se están llenando los bolsillos con esta riqueza? Quiero dejar esta reflexión, presidente, y reiterar que la próxima semana no importa que venga Pacheco, pero que venga a dar la cara por todas las cosas que estamos discutiendo hoy aquí.
Gracias, presidente. ¿Alguien más solicita la palabra? Antes de terminar, me gustaría también intervenir y hacer una pequeña reflexión. Esta comisión la integramos con distintas miradas, y en el fondo de las críticas que se han hecho, estamos todos de acuerdo. Sin embargo, el camino, la forma y las perspectivas son diversas. Quiero señalar que ha faltado información, tanto para ustedes, los trabajadores, como para esta comisión, respecto a la política de la empresa estatal en relación con la fundición. No hay información clara.
Recuerdo haber planteado esto en mi intervención cuando la diputada Ahumada era presidenta de esta comisión, cuando se cerraron ventanas. Había que ser sinceros: ¿esto es parte de una programación más extensa respecto a las fundiciones? El diputado Venegas, representante de esta región, lo señala claramente. Se cierra una refinería de un cordón industrial que sigue en funcionamiento, mientras que 19 empresas continúan operando. Cuando se nos dice que es por contaminación, yo dudé. Creí que se estaba disfrazando una realidad. A lo mejor se estaba tomando una decisión porque no se estaban cubriendo los costos; se justificó de otra forma y se cerró.
Si hay problemas de recursos para mantener estas fundiciones, que son antiguas y requieren una alta inversión, debemos reconocerlo. Yo soy partidario de buenos acuerdos en el mundo público-privado. Si finalmente el Estado no puede sostenerse, debe ser licitado y gestionado por privados. Esa es mi visión.
Esa es mi percepción personal, que ahí ya nos distanciamos con los demás diputados. Cierto, pero cada uno tiene y defiende sus posiciones. Lo primero básico es sincerar la realidad de esto, porque si hay un problema de costo para mantener, hay que decirlo. Lo podremos criticar, lo podemos hacer, pero no podemos ignorar la realidad. La realidad señala que la línea de las fundiciones y las inversiones a futuro para poder modernizar y competir probablemente no están alineadas con la situación económica actual, y hay que sincerarla y buscar, ahí viene la segunda parte, cuál es el camino para desarrollar esta línea de las fundiciones.
Ese camino debe ser amplio, y ahí surgen diversas miradas personales; podría ser eventualmente la creación de fundiciones privadas, o un gran plan de inversión estatal para mejorar las que están activas. Sin embargo, en todo este tiempo no ha habido una información clara al respecto, y es por eso que la información llega a cuentagotas. Especialmente ustedes, los trabajadores, no saben exactamente qué es lo que está sucediendo y tienen que andar averiguando entre pasillos, por rumores. Creo que eso ha hecho mucho daño.
Es fundamental sincerar las cosas y buscar caminos. Según mi punto de vista, esos caminos deben ser amplios, no deben limitarse solo al mundo público estatal; deben abrirse a otras posibilidades, al menos explorarlas, revisarlas y analizarlas. Insisto, nosotros estuvimos en Porelillo, vimos in situ la realidad y supimos de primera fuente la información. Los trabajadores que están ahí, que son la primera línea de este proceso, merecen el respeto de tener la primera información y la posibilidad de sentarse a una mesa, analizar y debatir, independientemente de las miradas.
En ese sentido, debiera haber una información más transparente y actitudes de largo plazo, en lugar de las pequeñas situaciones que se han ido dando, lamentablemente con cierres no programados y, sobre todo, no informados. Quisiera terminar mi intervención con esta reflexión para darle la palabra a la diputada Giovanna Omaña.
Muchas gracias, presidente. Me sumo a sus palabras y a las de todos los parlamentarios anteriores respecto de lo que hemos vivido en esta comisión, particularmente por nuestros trabajadores. Ha sido una gran batalla durante todo este tiempo. Desde que partí en esta comisión y como presidenta, los hemos escuchado. Hubo comisiones especiales e investigadoras, vimos el cierre de Ventanas, vivimos y sufrimos todo ese proceso. Hicimos compromisos para poder hacer seguimiento y ver los cumplimientos, que iban a reforzar la estabilidad de los trabajadores que iban a quedar sin una fuente laboral.
Así como lo dijo el diputado Sulantay, siempre supimos que la justificación medioambiental nunca había sido la verdad en el caso de Ventanas. Cada vez que los escuchamos, duele, porque como comisión hemos viajado, hemos estado en terreno, hemos ido a varios lugares a ver la realidad in situ, y el actor que se mezcla y coincide siempre es Codelco.
Creo que esta es una gran reflexión que queda. Este tiempo y este periodo se van terminando, y esta es una lucha que no puede quedar aquí. Los cambios son necesarios. Hoy estamos hablando de cambiar la gobernanza de ENAMI, entre comillas, para mejor. Las empresas del Estado, al parecer, necesitan un cambio para que sean, como lo dijo el diputado Tapia, más bien técnicas que políticas y tengan esa visión.
Así que solo me sumo a las palabras y espero que podamos seguir manteniendo desde esta comisión el trabajo que se ha realizado hasta el día de hoy, y que ustedes comprendan y sientan que efectivamente están acompañados y no solos.