El cual retira de su presente la urgencia calificada de simple para el despacho del proyecto de ley que regula la creación y difusión de imitaciones digitales realistas de la imagen, cuerpo o voz de las personas generadas mediante inteligencia artificial.
Correo electrónico de la diputada Paula Labra, por medio del cual solicita invitar a una próxima sesión al Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para que se refiera a los siguientes temas: Uno, explicar en detalle el acuerdo suscrito entre Chile y México el 4 de diciembre de 2025 para impulsar el desarrollo responsable de la inteligencia artificial, especificando el mecanismo de trabajo entre ambos países para concretar las medidas acordadas. Y dos, dar a conocer detalles del lanzamiento de la TAMGPT, impulsada por el Gobierno en conjunto con el SENA y otros organismos, señalando de qué se trata la iniciativa y los aspectos relevantes relacionados con ella.
A través del sistema de la ley del lobby de la Cámara de Diputados, se ha recibido una solicitud de audiencia derivada por el diputado Daniel Ilayú, requerida por la señora Luciana Lima de la Corporación de Actores de Chile, para referirse al proyecto de ley sobre réplicas digitales de imagen, cuerpo y voz.
Asimismo, se recibió un correo electrónico del presidente de Acción Consumidores, señor Juan Cavieres, a través del cual hace llegar informes sobre el impacto del mercado de criptomonedas en el derecho de los consumidores, elaborado por Acción Consumidores. Señala que el estudio combina una mirada tecnológica con un análisis jurídico-regulatorio centrado en la experiencia del usuario, identificando riesgos de ciberseguridad, custodia, opacidad algorítmica y asimetrías de información, y proponiendo estándares de transparencia, pruebas de idoneidad, reglas de promoción y mecanismos de reparación. Destaca que el documento aporta referencias comparadas y una hoja de ruta de política pública para que la innovación digital se despliegue con confianza y protección efectiva a las personas. Queda disponible para exponer el informe y colaborar en instancias de trabajo que integren ciencia, tecnología y protección del consumidor.
Además, se recibió un correo electrónico del consejero político de la Secretaría de Amnistía Internacional, señor Marco Perolini, quien señala que Amnistía Internacional Chile y el Global Law and Policy Programme de Amnistía Internacional están llevando a cabo un proyecto para desarrollar recomendaciones de derechos humanos sobre la desinformación, especialmente en el contexto del auge de las prácticas autoritarias. En el marco de esta iniciativa, están realizando una investigación en Chile para identificar patrones de desinformación durante las elecciones de 2025 y analizar las medidas y respuestas adoptadas por diversos actores, extrayendo lecciones a partir de sus experiencias. Con este fin, plantean llevar a cabo entrevistas en Chile con diversos actores y les interesa reunirse con el presidente de esta comisión y otros integrantes durante su visita a Chile entre el 14 y el 23 de enero.
Finalmente, se recibió un correo electrónico del investigador del Subcomité de América Latina y el Caribe de la campaña por una Corte Internacional Anticorrupción, señor Sebastián Hernández, quien ha solicitado audiencia con la comisión para referirse al proyecto de ley que regula la creación y difusión de imitaciones digitales realistas de la imagen, cuerpo o voz de las personas generadas mediante inteligencia artificial. Sostiene que el enfoque del proyecto presenta vacíos normativos relevantes desde la perspectiva de la fe pública, la integridad institucional y la prevención de la corrupción sistémica.
Esto da cuenta, Presidenta. Muchas gracias. Ofrezco la palabra. ¿Palabras sobre la cuenta? No. Yo me voy a referir al punto dos. La diputada Labra solicita invitar al ministro para la próxima sesión. Le vamos a hacer llegar la invitación al ministro, tomando el acuerdo para que venga a la próxima sesión el Ministro de Ciencia. Es que siempre se le invita al Ejecutivo, para seguir cumpliendo formalmente con las ocasiones.
Se le envía a copiar los documentos. Hay otra solicitud del diputado Daniel Lillayú, relacionada con una audiencia por lobby. Sin embargo, el proyecto que ya estamos viendo fue votado en general y no podemos recibir más audiencias. Estamos bien con eso entonces. La secretaria nos hará llegar información por WhatsApp.
¿Algún punto vario? No. Ok, cerramos entonces y pasamos a la orden del día. Esta sesión ordinaria ha sido citada con el objeto de ocuparnos de los siguientes asuntos. En primer lugar, recibiremos a los integrantes de la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología, quienes expondrán acerca de su organización, que crea una red de jóvenes científicos innovadores, empoderando a jóvenes a través de la ciencia y apoyando proyectos visionarios desde cero.
Escucharemos a la presidenta y fundadora de la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología, señora Sofía Pavez García. La acompañan los siguientes integrantes de la asociación: la señorita Constanza Madrid Padilla, Fabiana Bruno Cortés, Javier Maza Barraza, Franco San Martín Valderrama, Joaquín Lara Arce, Pilar Muñoz Aravena, Matilda Corbalán y María Cecilia Orozco Vásquez.
En segundo lugar, mientras se organizan nuestros invitados, continuaremos con la tramitación del proyecto de ley originado en moción de los diputados Johannes Kaiser, Tomás Lagomarsino y Cristóbal Urruticoechea, que establece límites al desarrollo de la inteligencia artificial en resguardo de los derechos humanos fundamentales, en primer trámite constitucional. El diputado Kaiser nos ha comentado que enviará a la comisión la lista de invitados para poder escuchar sobre este proyecto.
Vamos entonces a recibir a la asociación. Ustedes traen una presentación, ¿verdad? ¿Ya la tienen lista? Invitamos a todos los integrantes a tomar asiento en la mesa para que puedan acompañar a la directiva de esta asociación.
Mientras se acomodan los jóvenes, quiero comentar a la comisión que me reuní con ellos hace unos días, precisamente en Semana Distrital. Los invitamos a la comisión porque era de su interés venir a exponer quiénes son, qué es lo que hacen, cuáles son sus planes y proyectos futuros. Desde la comisión, levantaremos algún oficio que podamos enviar en apoyo a esta asociación. Son jóvenes recién salidos del colegio, por lo tanto, tienen una mirada bastante realista sobre lo que viven en la calle, en el terreno, respecto de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Les daremos la palabra de inmediato. No sé quién va a partir. ¿Sofía? Si no puede ingresar, le daré la palabra a Ignacio, si te parece. ¿Partes tú? Tienes que acercarte al micrófono. Suspendemos dos minutos mientras se organizan con la presentación.
Retomamos entonces. Voy nuevamente a presentar a nuestros invitados para que los diputados que se vienen integrando a la comisión sepan quiénes son. Estamos recibiendo hoy día a los integrantes de la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología, quienes expondrán acerca de su organización, que crea una red de jóvenes científicos innovadores, empoderando a jóvenes a través de la ciencia y apoyando proyectos visionarios desde cero. Escucharemos entonces a la presidenta y fundadora de la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología, señorita Sofía Pávez García. Ya nombramos a todos los integrantes que la acompañan, así que vamos a darle de inmediato la palabra para que puedan comenzar con la presentación. Bienvenidos y bienvenidas.
Buenas tardes, honorables diputados y diputadas. De verdad, muchas gracias por esta instancia que nos están otorgando. Como fundadora y presidenta de la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología, estamos muy honrados de poder compartir hoy con ustedes y mostrarles lo que traemos como asociación, así como el objetivo y propósito que queremos lograr este año y en los años venideros.
Mi nombre es Sofía Pávez García, vengo del Colegio Josefino Santísima Trinidad y tengo 18 años. Doy la palabra a la directiva de la AJCT.
Buenas tardes a todos los honorables diputados y diputadas. También me gustaría agradecer nuevamente por la invitación. Mi nombre es Joaquín Ignacio Lara Arce, tengo 18 años, soy recién egresado del Colegio San Ignacio El Bosque.
Hola, buenas tardes a todos. Mi nombre es Matilda Corbalán Jensenbult, tengo 18 años y vengo del Colegio Sagrados Corazones de Alameda. Estoy muy orgullosa y contenta de poder estar aquí en esta maravillosa oportunidad.
Muy buenos días, muy buenas tardes, honorables diputados y diputadas. Mi nombre es Fabiana Bruno Cortés, tengo 18 años y recién egresé del Colegio The English Institute de Providencia, Santiago.
Hola, buenas tardes. Mi nombre es Constanza Belén Madrid Padilla, tengo 18 años, soy egresada del Colegio Teresa de los Andes de Algarrobo y también pertenezco a la Fundación Odech de Valparaíso. Muchas gracias.
Muy buenas tardes, mi nombre es Pilar Muñoz Aravena, egresé del Colegio Santa Cruz de Unco, en la Sexta Región, y estoy muy contenta de estar aquí.
Hola, muy buenas tardes. Yo soy Franco San Martín, del Liceo Nacional de Maipú, ubicado en Santiago, y agradezco igualmente, al igual que todos mis compañeros de la directiva, por estar aquí con ustedes hoy.
Ahora, partimos con la presentación. Antes de empezar, les hemos entregado un papel donde podrán seguir la estructura de la presentación que les vamos a hacer: la introducción, la problemática y, finalmente, nuestra iniciativa, así como nuestras conclusiones y cierre.
Primero que nada, todos en esta sala hemos tenido sueños, y sueños muy grandes. Sin embargo, muchas veces estos sueños no son capaces de cumplirse, ya que a veces no existe la puerta que nos lleve a cumplirlos; a veces la puerta está cerrada o incluso ni siquiera está creada. En Chile, existe una de estas puertas, que es el acceso a la ciencia, que los jóvenes no podemos tener hoy en día. Este es un desafío que muchos jóvenes, e incluso muchos adultos, aún no se dan cuenta que poseemos en el país. Es un desafío que nos está haciendo mucho daño como jóvenes y que ralentiza nuestro avance hacia la ciencia, la tecnología y un mundo nuevo.
Esta historia empieza conmigo, en enero de 2025. En mi colegio, el Josefino Santísima Trinidad, donde solo somos 30 alumnos en un curso, quise hacer algo más que ser solo una alumna. Quise crear el primer taller creado por una alumna dentro de mi institución. Primero intenté crear algo relacionado con la ciencia, pero no tuve mucho apoyo. Después quise hacerlo con debate y lo logré, pero duró solo un año, ya que mi institución tardó dos años en darme la autorización para poder crearlo. Finalmente, ahora que he salido del colegio, ese taller ya no existe, porque quien lo hacía vivir era yo y nadie más me apoyaba.
La siguiente, por favor. Después de eso, nos dimos cuenta de lo siguiente: si yo quería hacer algo grande, un taller de ciencia como tal, me pregunté, ¿para qué voy a beneficiar a unos pocos dentro de un taller de ciencia en mi colegio que solo iba a beneficiar a unos 20 o 30? ¿Por qué no beneficiar a más gente? Así, comencé a comunicarme con otros jóvenes que eran como yo, del Instituto Nacional y de otras instituciones, quienes también carecían de espacios para realizar ciencia y tecnología en sus establecimientos. Siempre me hacía falta un lugar donde pudiera hacer ciencia, realizar investigaciones, además de las clases de química y biología que teníamos en el colegio.
Nos empezamos a dar cuenta de que ya no era solo un contexto personal, sino un contexto nacional. Joaquín también va a contar un poco sobre este contexto nacional. Según el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, tan solo un 1% de todos los estudiantes escolares en Chile puede participar en iniciativas de ciencias extracurriculares. Y déjenme decirles que esto no es porque no haya motivación e interés en la juventud chilena, sino porque estas oportunidades no se les ofrecen. Tenemos vocaciones, conocimiento, motivación y determinación para ser parte de esto; sin embargo, no está la oportunidad, no había el canal para poder verdaderamente llegar a ser científicos y científicas del futuro de Chile.
En esta misma línea, si pudieran pasar la diapositiva, vimos que esto no es un contexto local, ni siquiera de Santiago o de la región, sino un contexto nacional. El 74% de los jóvenes chilenos ve la ciencia y la tecnología como un avance puro, como el progreso necesario para convertirnos en una nación de primer mundo. Además, el 86% cree que la tecnología mejora las oportunidades laborales y que es parte del futuro. Si verdaderamente queremos progresar e innovar, es necesario un cambio a nivel nacional, y eso es lo que hoy les traemos.
Incluso, al analizar el contexto nacional, nos dimos cuenta de que esto es un fenómeno mundial, algo mucho más grande. En múltiples estudios y hechos lamentables, se ha evidenciado que los jóvenes a nivel mundial no tienen acceso a la ciencia, no cuentan con el canal, la vía, la puerta para llevar sus sueños a la realidad. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. Ahora, Sofía va a contar cómo comenzó todo.
Como comentaba Joaquín, la ciencia es un tema importante para nosotros. Aunque podría parecer que esto es una minoría, ahora vemos que es algo que nos mueve como jóvenes. En economías emergentes, 7 de cada 10 jóvenes ven en STEM un motor de desarrollo y movilidad social. Más del 15% postulan a carreras relacionadas con inteligencia artificial y ética. Esto demuestra que los jóvenes realmente queremos ciencia en nuestro día a día. Además, el activismo científico ha aumentado un 20% en la participación juvenil en la ciencia ciudadana entre 2022 y 2025.
Entonces, ¿qué nos demuestra esto? Que la ciencia y la tecnología son temas que nos importan como sociedad. Sin embargo, ¿por qué no podemos lograr todo lo que deseamos? Por las brechas. Existen tres tipos de brechas: la de género, la territorial y la educativa. Estas brechas impiden que los jóvenes accedan a la ciencia, ya sea a través de talleres u otras dinámicas.
La primera brecha que presentamos es la brecha educativa. A nivel internacional, el 88% de las escuelas en Latinoamérica carecen de laboratorios y espacios para realizar ciencia. Según la OCDE, en los países que forman parte de esta organización se invierten 10.000 dólares por alumno en facilidades para ciencia y tecnología, mientras que en Guatemala solo se invierten 595 dólares por estudiante. Estas cifras evidencian por qué los jóvenes aún no podemos acceder a la ciencia. Además, el 58% de las instituciones académicas no tienen acceso a bases de datos académicos relacionados con ciencia.
Entonces, ¿qué pasa si un estudiante quiere acceder a datos que le sirvan para una investigación? No los tiene. Si nos enfocamos en un contexto más nacional, vemos que en nuestra misma región, el Ceremi de Desarrollo Social menciona que en lugares como La Pintana, San Ramón, Cerro Navia, Lo Espejo y San Bernardo...
Sienten vulnerabilidad económica, lo que les impide priorizar la ciencia y la tecnología, ya que consideran otros temas más relevantes. En contraste, comunas como Providencia, Las Condes y Vitacura tienen esas prioridades satisfechas, por lo que se preguntan qué otros aspectos pueden priorizar, y la ciencia y la tecnología emergen como una opción.
La brecha educativa es un punto crucial que dificulta el acceso a la ciencia y la tecnología, así como otros factores, como el territorial. Joaquín explicará más al respecto. Solo una palabra: descentralización. Las oportunidades están centralizadas en la región metropolitana, lo que impide que lleguen a las personas de otras regiones. Algunos datos: la región metropolitana de Valparaíso y la de Bío Bío concentran el 71,7% de la matrícula universitaria a nivel nacional. Solo la región metropolitana representa el 45,6% de la matrícula de programas presenciales y semipresenciales a nivel universitario y escolar. Esto revela una situación grave que debemos cambiar. Según el informe de matrícula de educación del Ministerio de Educación, Santiago creció un 5,1% en matrículas escolares en 2024, mientras que otras regiones, como Aysén, decrecieron un 6,7%. Esta diferencia de magnitud es inaceptable y como asociación estamos comprometidos a cambiarla.
En el área de investigación, entre el 50% y el 55% de los proyectos a nivel nacional provienen de la región metropolitana. En comparación, en la región de Aysén hay 0,5 investigadores por cada mil personas, mientras que en la región metropolitana hay 3,8. Esto evidencia una escasez de oportunidades y canales para que los jóvenes puedan realizar sus sueños y convertirse en científicos.
Además, el acceso a herramientas avanzadas para la ciencia de datos es un 30% mayor en Santiago que en liceos y universidades rurales a lo largo de Chile. Esta es una brecha territorial, y hay otra, aún más preocupante, que es la brecha de género. Como mencionó Joaquín, esta brecha es común, pero persiste en la actualidad. Se basa en tres puntos fundamentales: primero, los sesgos cognitivos. Las mujeres y las niñas a menudo son percibidas como menos capaces en ciencia y matemáticas. A muchas niñas se les dice que las matemáticas son difíciles solo por ser mujeres, lo que crea una mentalidad limitante.
El segundo punto es la falta de modelos. En los libros y documentos científicos, más del 80% de los autores son hombres, lo que limita la representación de mujeres en la ciencia. Esto impide que las niñas tengan referentes que les digan que pueden lograrlo. El tercer punto es la corresponsabilidad. Las mujeres están asociadas a las tareas de cuidado, lo que les roba tiempo para dedicarse a la ciencia y la tecnología. Necesitan dormir y comer, y el tiempo para la recreación y el desarrollo científico se ve comprometido.
Estas tres barreras constituyen nuestra problemática inicial. Además, podemos observar que no enfrentamos solo una barrera a nivel nacional, sino que también se refleja en nuestros jóvenes de la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología (AJCT). Según una encuesta realizada, el 70% de los jóvenes a nivel nacional no tiene acceso a talleres de ciencia, mientras que solo el 30% sí los posee, con un total de 83 participantes.
La problemática que venimos a tratar hoy es que los jóvenes no tienen acceso a un espacio extracurricular de encuentro científico y tecnológico en sus establecimientos educacionales. Estas brechas nos llevan a plantear una solución concreta: les presentamos a AJCT, la primera asociación juvenil de ciencia y tecnología en Chile y en Latinoamérica, creada por jóvenes para jóvenes. No venimos a resolver esta problemática con charlas o palabras bonitas, sino de manera concreta, ofreciendo talleres para jóvenes. Si no tienen talleres de ciencia, nosotros se los proporcionamos.
No contratamos a gente experimentada, sino que lo hacemos nosotros mismos. Con esto cumplimos dos objetivos claves: el primero, que nosotros como jóvenes podemos llevar la ciencia, y el segundo, que los jóvenes pueden recibirla por parte de nosotros.
AJCT, la Asociación Juvenil de Ciencia y Tecnología, es una iniciativa juvenil dedicada a la promoción y divulgación de la ciencia, comprometida con el fortalecimiento del conocimiento STEM dentro de comunidades juveniles a nivel nacional. Fomentamos la participación activa, el desarrollo del pensamiento crítico y el acceso equitativo a oportunidades. Todo esto se realiza mediante diversas acciones principales y secundarias que desarrollaremos más adelante, pero es fundamental señalar que todo esto es desde jóvenes hacia jóvenes. Este es un punto clave, ya que muchas personas pueden pensar que hay iniciativas creadas por adultos que abordan problemas para jóvenes, pero cuando se crea desde la misma perspectiva, la solución es más efectiva. Nosotros somos quienes experimentamos el problema y, en lugar de quedarnos con los brazos cruzados, decidimos actuar y buscar soluciones.
Ahora, Sofía presentará la misión y visión de AJCT.
Nuestra misión es conectar a los jóvenes a través de la ciencia y la tecnología en todo el país y en toda la región de Latinoamérica. En cuanto a nuestra visión, se basa en el objetivo de democratizar el acceso a la ciencia y la tecnología para los jóvenes, generando una red global para que ningún joven se quede sin acceso, aunque no posea los espacios necesarios.
Dentro de nuestra asociación, hemos establecido objetivos primarios y secundarios. Los objetivos primarios son: reducir las brechas de género en el ámbito STEM mediante diversas acciones; fortalecer la cultura científica entre los jóvenes, brindándoles oportunidades y canales de acceso; y conectar en proyectos científicos mediante la creación de una red de jóvenes a nivel nacional e internacional. Actualmente, contamos con miembros de República Dominicana, Perú, España y Puerto Rico, lo que nos ha permitido expandirnos más allá de lo que inicialmente habíamos imaginado. Nuestro último objetivo es crear espacios colaborativos a través de talleres y encuentros.
Los objetivos secundarios son aquellos que se cumplen mediante la realización de actividades, con el fin de alcanzar los objetivos primarios.
Es importante destacar cómo trabajamos estos objetivos. Desarrollamos instancias formativas donde no solo enseñamos a los jóvenes en un aula de clases, sino que lo hacemos de manera didáctica. No somos un profesor que se sienta al frente y habla de manera monótona, sino que fomentamos la participación activa de los jóvenes, ayudándoles a hacerse cargo de la ciencia y la tecnología que desean construir.
Asimismo, realizamos vinculación con diversos organismos que pueden ayudar y generar alianzas, como el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MIM), que nos ha apoyado de manera significativa desde marzo de 2025. En febrero de este año, tendré la oportunidad de realizar una charla en el MIM, en el Día Internacional de la Niña, donde abordaremos cómo las mujeres y las niñas podemos lograr nuestros objetivos, incluso cuando no contamos con apoyo desde el inicio.
Finalmente, trabajamos a través del liderazgo. Enseñamos a los jóvenes a ser verdaderos líderes, a expresar sus opiniones y a no quedarse callados ante situaciones que no les agradan, siempre promoviendo el respeto y la escucha activa para lograr una colaboración efectiva entre pares.
Por ejemplo, el fomento del trabajo en equipo, la capacitación mediante una formación, la promoción de la inclusión, la equidad y la participación juvenil, así como el empoderamiento para que no se queden callados y puedan solucionar problemas por sí mismos. Ahora pasaremos a nuestras acciones principales y secundarias, es decir, cómo trabajamos y cómo cumplimos nuestros objetivos dentro de la asociación.
Es importante destacar que, aunque podríamos parecer solo palabras bonitas, este año hemos estado constituidos como asociación, aún en proceso de legalización, pero llevamos un año moviéndonos y realizando diversas actividades. Nuestra acción principal está relacionada con los talleres de ciencia. La problemática inicial que identificamos es que los jóvenes no tienen acceso a talleres de ciencia. Por lo tanto, nuestra solución es proporcionarles estos talleres.
Presentamos la primera edición de los talleres con cierto temor, temiendo que la gente no participara o que los jóvenes no fueran activos. Sin embargo, fue todo lo contrario. Tuvimos más de 80 jóvenes participando a nivel nacional, con una baja representación internacional, ya que solo contamos con participantes de México en esa primera edición. Aun así, logramos reunir a jóvenes de diversas regiones, incluyendo Biobío, O'Higgins, Valparaíso, y hasta el norte de Arica y Parinacota, así como hasta la región de Los Lagos. Todo esto ocurrió con solo 300 seguidores en Instagram y sin ser muy conocidos.
Ahora, para nuestra segunda edición, que comenzamos mañana, ya hemos conseguido más de 80 inscritos, de los cuales el 20% son internacionales. Como mencionó Joaquín, contamos con participantes de México, Perú, Bolivia, Argentina, República Dominicana y Puerto Rico. Esto es significativo, ya que en solo un año hemos logrado captar la atención de jóvenes de otros países, quienes creen en nuestra propuesta.
En cuanto a la brecha de género, hemos logrado que el 56,6% de nuestros participantes en los talleres sean mujeres, y en la asociación, este porcentaje supera el 60%. Esto nos permite abordar no solo una, sino tres brechas que muchas fundaciones suelen considerar. También es relevante mencionar el rango etario de nuestros participantes, que va desde los 11 años hasta los 21. Nuestros talleres están diseñados para ser comprensibles y dinámicos, sin imponer un rango estricto, ya que buscamos que los jóvenes puedan demostrar lo que pueden lograr con los conocimientos que les proporcionamos.
En términos de distribución territorial, el 65,1% de nuestros participantes proviene de la Región Metropolitana, pero también tenemos presencia en regiones como Valparaíso (3,6%), O'Higgins (4,8%), Atacama (1,2%), Los Lagos (2,4%), Coquimbo (2,4%), Maule (4,8%) y Araucanía (2,4%). A nivel internacional, representamos un 12%. En nuestra primera edición, tuvimos un participante mexicano; ahora contamos con entre 15 y 20 participantes internacionales, lo que refleja un aumento significativo y nuestra creciente presencia en el continente.
Además de los talleres, hemos realizado otras actividades. Uno de nuestros logros fue el primer encuentro de la asociación en la Región Metropolitana, al que asistieron más de 20 personas de diversas regiones. En este encuentro, participaron más de 60 personas, se llevaron a cabo charlas y paneles de conversación, todos organizados por jóvenes. También realizamos una competencia en la que los participantes debían construir un filtro de agua, lo que refleja nuestro enfoque dinámico y práctico.
Sino quién es el más capaz en el tema dinámico de poder generar un cambio, una solución variada, y que lo logre dentro de este tipo de instancia. También, nosotros hemos sido invitados a distintos eventos, como charlas TED y eventos en el Museo Mirador Innovador (MIM), donde hemos tenido presencia con nuestro stand. Allí, podemos invitar a los asistentes a participar en nuestras charlas y talleres, y así hacemos presencia, llegando a diferentes lugares. No solo subimos un video a Instagram diciendo "únanse", sino que vamos a las regiones, a Santiago, al lugar donde nos llamen. Como ustedes saben, los jóvenes somos movidos; si nos llaman a un lugar, nosotros vamos.
Una de nuestras presencias más importantes fue cuando NTV nos hizo una nota en vivo, donde pudimos contar quiénes éramos y cuál era nuestra misión. Ahora, como una de las cosas importantes que se nos vienen, el 24 de enero tenemos como objetivo generar nuestro segundo evento AJCT, donde queremos tener charlas, talleres prácticos y una mayor asistencia. Queremos hacer algo más dinámico; ya no queremos dar las charlas nosotros, sino que ahora los jóvenes podrán inscribirse a través de un formulario y subir un video de un minuto sobre su charla. Este video se subirá a Instagram, y el que reciba más "likes" tendrá la oportunidad de viajar a Santiago y presentar su charla en el evento. También tendremos una competencia y, lo más importante para nosotros, el networking, donde los jóvenes podrán coincidir y crear oportunidades entre ellos.
Ahora, Joaquín les contará un poco del impacto y el alcance que hemos logrado. Como asociación, hemos generado diversas alianzas estratégicas y hemos tenido un impacto educativo, académico y juvenil dentro de las comunidades. Por ejemplo, tenemos alianzas con el MIM y otras organizaciones. Hemos participado en charlas TED y en modelos de Naciones Unidas, generando un impacto significativo entre las juventudes. Lo que más destaca de la AJCT es la cercanía con la comunidad. Al ser una iniciativa hecha por y para jóvenes, tenemos una cercanía total con nuestros miembros, lo que permite que el proceso de reglamentación sea inclusivo. Los miembros pueden presentar sus propuestas, y nosotros las recogemos a través de diversos canales de retroalimentación.
Todo esto busca generar una comunidad científica y juvenil basada en la cercanía y la innovación. Nuestros pilares son una comunidad cercana y un enfoque en el aprendizaje, brindando oportunidades a las juventudes que actualmente no las tienen. En cuanto a nuestro impacto, hemos mencionado cifras de eventos anteriores; a día de hoy, el 12% de la asociación es internacional, con presencia en países como República Dominicana, diversas regiones de Perú, España, Puerto Rico, Argentina, Bolivia e incluso en casi todas las regiones de Chile. Esto lo hemos logrado en menos de un año de existencia.
La pregunta que nos hacemos es: ¿qué más podemos lograr si mantenemos la misma motivación y determinación? ¿Hasta dónde podemos llegar? El siguiente punto lo abordará Sofía García.
En relación a nuestro impacto, hemos observado un gran avance en la brecha de género en STEM. Como asociación, hemos logrado que no exista esta brecha dentro de nuestra fundación, sin necesariamente tener una perspectiva de género, ya que muchas fundaciones se enfocan en ello. Estamos incluyendo a todos, pero también es importante considerar a los hombres que desean participar en ciencia, quienes a veces se sienten excluidos. Nuestro objetivo es avanzar hacia un futuro donde tanto hombres como mujeres tengan acceso a las mismas oportunidades. Queremos demostrar que no existe una brecha de género, y que cualquier persona, independientemente de su género, puede participar, porque todos compartimos un interés común: la ciencia y la tecnología.
Es fundamental destacar que, aunque hacemos muchas cosas, aún no hemos terminado este camino. Cada vez buscamos más, y la pregunta es: ¿qué buscamos en este momento?
Si bien como asociación nos estamos recién constituyendo y comenzando este proceso para ser reconocidos oficialmente, es fundamental que busquemos apoyo para ser reconocidos como un ente que desea ayudar a los jóvenes. Hoy en día existen muchas instituciones que ofrecen lo mismo, pero lo que nos distingue es que queremos mostrar un cambio real dentro de los jóvenes. Como comentaba Joaquín, pueden existir muchas iniciativas que buscan ayudar a los jóvenes en ciencia, pero estas están lideradas por adultos. ¿Por qué un adulto debe proporcionar soluciones a problemáticas que nos afectan? Por ello, proponemos crear una asociación donde los propios jóvenes identifiquen sus problemas y, a la vez, logren dar soluciones.
Esto es lo que busca JCT. En este momento, solicitamos su ayuda para generar publicidad y un impacto que nos permita ser reconocidos como asociación. Queremos que, cuando un joven exprese su deseo de participar en ciencia y tecnología, no sienta que no tiene posibilidades o que deba recurrir a los recursos tradicionales, como los del ministerio o participar en Explora. Deseamos establecer una red de jóvenes, AJCT, que no solo ofrezca talleres de ciencia, sino que sea mucho más: la primera asociación juvenil de ciencia y tecnología, reconocida como un grupo de jóvenes que busca un cambio.
Es importante también compartir nuestras proyecciones a futuro como asociación. A corto, mediano y largo plazo, nuestros objetivos incluyen formalizar a JCT como una corporación sin fines de lucro, alcanzar un 25% de presencia en regiones en nuestros talleres —actualmente tenemos un 19%—, contar con más de 100 inscritos en nuestros talleres, organizar un segundo evento con más de 200 participantes y realizar un primer concurso que fomente la investigación e innovación libre. En un plazo de 2 a 3 años, nos gustaría alcanzar un 50% de presencia regional en nuestros talleres y consolidar alianzas con más de 10 universidades, ONG o instituciones públicas.
Es crucial que nos conozcan como asociación. Cuando en enero de 2025 inicié esta red, utilicé mis propios contactos, pero deseo que la asociación desarrolle sus propios vínculos, de modo que no se nos reconozca solo por conexiones personales, sino como una entidad constituida y reconocida a nivel mundial y regional. También planeamos postular a fondos públicos y recibir financiamiento de organizaciones patrocinantes, así como llevar a cabo una cumbre de líderes regionales y miembros destacados.
La importancia de los fondos públicos radica en que, en nuestra primera jornada, el encuentro fue algo casero, organizado por nosotros mismos. La comida no fue financiada por una organización, sino que tuvimos que hacer una colecta entre los jóvenes de nuestra organización. Esto demuestra que no se trata solo de un joven interesado, sino de un grupo que se unió para generar una instancia como esta. En ese encuentro, 60 jóvenes no se quedaron solo una o dos horas, sino que participaron desde las 8 de la mañana hasta la 1:30 de la tarde, lo que refleja un gran interés en lo que estamos haciendo. No solo asistieron personas de Santiago, sino también jóvenes de regiones como Valparaíso y O'Higgins, quienes tomaron buses para llegar.
De aquí a cinco años, nos gustaría expandir oficialmente AJCT a nivel internacional y, como un sueño, organizar una gira nacional. Queremos que, como AJCT, podamos ver a nuestros miembros regionales de manera presencial, ofrecerles clases dinámicas, ayudarlos y escuchar sus propuestas. Esto es fundamental, ya que hoy en día existen muchas fundaciones, pero nuestra propuesta es única y centrada en los jóvenes.