El primer punto en la tabla es conocer los antecedentes del proyecto Parque Eólico El Rancho, que busca operar en la comuna de La Unión, en la región de Los Ríos, así como la oposición y la preocupación que ha enfrentado por parte de la comunidad y la autoridad local. Desde un punto de vista más informal, quiero dar la bienvenida a todos y desearles un buen 2026 a quienes nos acompañan. Indicarles que el presidente de la comisión, el senador Alfonso Urresti, se incorporará en breve.
Ocurren varias cosas simultáneas en este edificio; estamos con el senador Sergio Gaona, y la idea es comenzar a conocer las opiniones que tiene la comunidad y el gobierno local sobre este proyecto. Para estos efectos, entiendo que nos acompañan desde el gobierno regional de Los Ríos, el señor Sebastián Gómez, que estaría presente por Zoom; de la Municipalidad de La Unión, la concejala señora Jessica Cossio; de la Junta de Vecinos del sector El Estero, el representante señor Francisco Espinoza; de la Junta de Vecinos de El Guape, doña Cristina Vera; y, por último, de la comunidad indígena Wenewe Mapun, el lonco Mauricio Huenulef.
Le doy la bienvenida a todos y creo que lo pertinente sería conocer la opinión de la comunidad. Señora secretaria, ¿se les habrá explicado la disponibilidad de los tiempos que tienen para hacer sus intervenciones? Entendiendo que tenemos dos temas que ver, además de un proyecto de ley que comenzará a despachar, estamos citados hasta las 14 horas, si no me equivoco.
Voy a decirlo por mí mismo: si no está definido, les doy la bienvenida nuevamente a las autoridades regionales, locales, a los concejales y a los dirigentes de los territorios. Si les parece, intentemos acotar los tiempos, ya que tenemos que ver dos proyectos hoy. No sé si me escuchan bien al otro lado; pueden hacer un gesto corporal como diciendo que sí. Bien, entonces, no sé en qué orden van a hacer uso de la palabra, si comenzando por el gobierno regional, el gobierno local o los dirigentes. Quedo a disposición de ustedes. Diez minutos cada uno sería suficiente, ya que tenemos que abordar otro proyecto. Agradezco su participación y paciencia.
Adelante. Hay que minimizar la mayor cantidad posible de información que pase por su escritorio. Esto debe ser revisado por las personas que tengan que verlo, pero no puede ser algo que pase por toma de razón, a mi parecer. Muchas gracias. Hay varios temas que han surgido aquí, y voy a aprovechar para plantear uno. Tiene la palabra, por favor.
Habiendo quórum suficiente, inicio la sesión en nombre de Dios, la patria y el medio ambiente. ¿Hay algún problema de audio?
Gracias, presidente. En primer lugar, saludo a los senadores aquí presentes y les deseo a todos un feliz año. También saludo a la comunidad aquí presente y a los dirigentes. Se me ha solicitado informar acerca de la evaluación de impacto ambiental del proyecto Parque Eólico El Rancho. Este proyecto se está evaluando en la región de Los Ríos, específicamente en las comunas de La Unión y Paillaco. Ingresó por la tipología principal de centrales generadoras de energía mayores a tres megavatios, así como por tipologías secundarias de línea de transmisión y de subestaciones.
El proyecto representa una inversión de 319 millones de dólares y actualmente se encuentra en evaluación, suspendido para la entrega de su adenda hasta el 10 de junio de este año. Ingresó a la Dirección Regional de Los Ríos el 11 de julio de 2025, fue admitido el 21 de julio, tuvo su primera Ixara el 10 de octubre y se desarrolló un proceso de participación ciudadana entre el 1 de agosto y el 29 de octubre. Como mencioné, el 10 de junio es el plazo para la presentación de la adenda.
El proyecto contempla la instalación de 30 aerogeneradores, cada uno con una potencia de aproximadamente 7,2 megavatios. Cada aerogenerador tendrá una altura de 166 metros, con palas de 86 metros de longitud y un diámetro de 172 metros.
Los generadores contemplan un sistema de control operativo para su detención automática, de manera de evitar la superación del criterio de evaluación de máximo de ocho horas por año y treinta minutos al día de efecto sombra parpadeante. Incluye una línea de alta tensión de aproximadamente 16,2 kilómetros de extensión que permitirá conectar, si se aprueba, el parque eólico con la nueva subestación Pichirrucuyi, localizada en Paillaco. Este proyecto contempla una construcción de 24 meses y una operación de 25 años, al término de los cuales, en función de la rentabilidad, se desmantelaría o podría considerarse una continuación.
El proyecto ingresó declarando como impacto significativo efectos adversos sobre la cantidad y calidad de los recursos naturales, específicamente sobre la pérdida de zonas agrícolas. El informe consolidado de observaciones, conocido como Icsara, solicita incorporar estudios de mecánica de suelos, describir en detalle cómo se conectan los aerogeneradores con las líneas de transmisión, y detallar la línea de alta tensión y sus obras. También se requiere referirse a la presencia de humedales, justificando la ubicación de siete aerogeneradores en particular en estos humedales.
Adicionalmente, se solicita al titular del proyecto justificar o ampliar información respecto de los receptores considerados para el ruido en operación, así como justificar la inexistencia de impactos sobre receptores de ruidos ubicados a menos de 500 metros de cada aerogenerador. También se le pide justificar impactos en relación con el efecto sombra sobre 66 de los 162 receptores humanos considerados y ampliar la información en relación con grupos humanos pertenecientes a pueblos indígenas, en particular, para descartar efectos sobre la manifestación de la cultura y tradiciones, dada la presencia de rewe y sitios de significación cultural en el área de influencia.
Asimismo, se solicita ampliar información para descartar efectos del artículo 11 sobre fauna, específicamente sobre quirópteros, aves y sus rutas de vuelo, incluidas especies migratorias, y establecer otras medidas operacionales para hacerse cargo de las mortalidades de aves y avifauna en general.
Esto es lo que puedo informar específicamente sobre el estado de evaluación de este proyecto, que está pendiente de la presentación de su adenda. También tengo aquí el informe final del proceso de participación ciudadana, en el cual se presentaron 219 observaciones y se realizaron ocho actividades de información ambiental. El informe PAC completo está disponible en el expediente, donde se pueden ver actividades como visitas a terreno, encuentros con la ciudadanía, distribución de material impreso y casa abierta, con el detalle de las actividades desarrolladas y el número de personas que recibieron información en esas ocasiones. Todo lo cual está disponible en el expediente.
Quedo disponible para cualquier pregunta que se pueda tener. Gracias.
Gracias. Vamos a reanudar. Si pueden conectarse, porque ahora, al parecer, ha vuelto el sonido. Hola, buenos días. Perfecto. Procedemos a darles la palabra. Ya expuso y ustedes habrán escuchado la presentación de la directora del Servicio de Evaluación Ambiental. Sería importante que se identifique cada uno de quienes van a usar la palabra para efectos de poder tener el registro. De acuerdo a lo que tenemos aquí, están el consejero regional, don Sebastián Gómez; la concejala, señora Jéssica Cossio; don Francisco Espinoza de la Junta de Vecinos del Guape; Cristina Vera; y don Mauricio Guanulef. Se identifica, por favor, el que hable para efectos del registro. Tiene la palabra.
Bueno, primero que todo, soy Sebastián Gómez, consejero regional de la región de Los Ríos. Saludo al senador presidente y a todos los senadores que nos acompañan. Efectivamente, hemos estado en una reunión, y estamos aquí en compañía de otros dirigentes. Sin embargo, vamos a respetar el protocolo acordado previamente. Para nosotros es muy importante y agradecemos al presidente de la Comisión poder tener opinión y ser escuchados por la Comisión de Medio Ambiente del Senado, precisamente porque es relevante tener la opinión ciudadana.
Hemos estado acompañando durante mucho tiempo el desarrollo de este proyecto que está en evaluación, pero consideramos que hay algunos aspectos que no están considerados dentro de los estudios realizados y que buscamos visibilizar. También tenemos algunas solicitudes que hacer respecto a las competencias que tienen como senadores y como comisión. Hemos estructurado una presentación que será realizada por Francisco Espinoza, representante de la Junta de Vecinos de Los Esteros, un sector rural que está siendo afectado por este proyecto.
Es importante que se pueda hacer la presentación por parte de quien exponga, y que se tomen los acuerdos de oficios o medidas que se deseen implementar. Así que, sin más, escuchemos.
La presentación. Perfecto. Bueno, voy a iniciar y de nuevo agradeciendo a la comisión. Mi nombre es Pencinocie y represento a Los Esteros Cordillera. Me he reunido con algunos de los presentes, incluyendo a la señora Valentina, con quien tuvimos una reunión el año pasado. Agradezco ese tiempo y quiero comenzar ofreciendo disculpas por no poder estar presente. Teníamos la intención, pero lamentablemente, por temas de recursos, siendo comunidades rurales, es complejo poder asistir en persona. Agradecemos la posibilidad de hacerlo de forma remota.
Voy a ser breve en la presentación, ya que tenemos poco tiempo. Aquí está el listado de las organizaciones locales que han sido parte de este proceso y que han participado en las instancias que la señora Valentina acaba de exponer. Contamos con comunidades, juntas de vecinos y comités de agua rurales que están impactados por el proyecto en el área de influencia. Además, hay cuatro comunidades indígenas de las ocho que están afectadas por este proyecto, y tenemos una representada aquí con Mauricio Huenulef.
Para contarles un poco sobre lo que hemos hecho como organización, nos hemos reunido a través de la plataforma del lobby con todos los servicios que son parte de este proceso, presentando material similar a este a medida que hemos ido recopilando información disponible en el CIA. También pueden ver algunas campañas de comunicación que hemos realizado en base a los aspectos técnicos que hemos recopilado, así como las reuniones que hemos llevado a cabo.
Lo que vamos a revisar son cinco puntos. No me detendré en aspectos muy técnicos, pero asumo que esta comisión está familiarizada con varios de ellos. Quiero hablar primero del contexto, que considero importante para entender este proyecto. Ustedes pueden ver aquí la zona de la región de Los Ríos, donde se encuentra Valdivia. Con el puntero, señalaré que está el parque eólico Camán, aprobado en 2020, que aún no se ha construido. También está el parque eólico Ovejerasur, aprobado en octubre del año pasado, después de un largo proceso de evaluación. Y más o menos al frente, entre Pichirropulli y Lago Ranco, se encuentra el parque eólico El Rancho.
Como mencionó la señora Valentina, el proyecto contempla 30 aerogeneradores, que alcanzan una altura de 256 metros, incluyendo las aspas. Hay que considerar no solo la base, sino también las aspas. Además, se prevé una línea de alta tensión de 16 kilómetros y 50 torres, aunque en algunas partes del informe se mencionan 51. La duración del proyecto abarca 38 años, incluyendo la construcción, operación y eventual cierre, con una inversión estimada de 319 millones de dólares. Este proyecto fue presentado en julio en el CA, y la evaluación de impacto significativo se centró en el suelo.
La empresa responsable es Photowatt Renewable Energies, con matriz en España y capitales saudíes. Esta empresa tiene otro proyecto presentado en el SEA en la región del Bío Bío, y según nuestra investigación, se dedica principalmente a parques fotovoltaicos, sin tener ningún parque eólico operativo en el mundo.
En cuanto al área de influencia del parque eólico, la información recopilada por el titular, basada en el censo del año 2000, indica que impacta a más de 2.000 personas. En el mapa que se presenta, pueden observar que los cuadraditos representan la línea de alta tensión que llega al área de influencia, los puntos azules son los aerogeneradores y los puntos redondos, negros con blanco, son viviendas, escuelas, viveros y distintas casas que son utilizadas, ya sea de forma temporal o permanente, por las comunidades que residen en la zona.
Asimismo, pueden ver las distintas juntas de vecinos: Los Esteros Cordillera en azul, Puñumán en gris, Los Chilcos en morado, y Los Leones, Pilmaiquén y Huepe Rorroy, que también están representados aquí y que harán comentarios más adelante. Es importante destacar que las estrellitas que aparecen en el mapa representan comunidades indígenas. Las estrellitas en gris fueron identificadas por el titular, quien reconoció cinco comunidades indígenas afectadas por el proyecto.
Las comunidades indígenas que no fueron levantadas no están en la línea base. De hecho, hay una que se encuentra en la mitad de los aerogeneradores, la comunidad indígena Nininco. Las otras comunidades están más impactadas por la línea de alta tensión. Esto es sumamente relevante, ya que en todos los estudios que hemos revisado, es crucial que se levanten a todas las comunidades. Además de las comunidades indígenas, hay personas con calidad indígena en este sector, también en los Esteros Cordillera y en otros lugares, que no fueron consideradas. Esta omisión es significativa y fue planteada como parte de las observaciones en el ICSAR.
Como mencionó la señora Valentina, estamos a la espera de la primera adenda. Sin embargo, hasta ahora, desde que se emitió el ICSAR en octubre, la comunidad indígena Nininco no ha sido contactada por el titular del proyecto. De las otras comunidades, desconozco si ha habido algún acercamiento, pero dudo que se haya realizado.
Quisiera enumerar algunos puntos importantes. Sé que esta comisión está al tanto de muchos de los beneficios e impactos de este tipo de proyectos, pero es fundamental destacar ciertos aspectos. Quiero dejar claro que nosotros, como comunidades aquí representadas, no estamos en contra de las energías renovables. Estamos en contra de los parques eólicos en zonas rurales habitadas, debido al impacto que generan.
Los beneficios del proyecto se pueden resumir en cuatro puntos, tal como se indica en el estudio. En primer lugar, la potencia nominal de 7,2 megawatts implica que los aerogeneradores funcionarían las 24 horas del día, los 7 días de la semana. No obstante, sabemos que esto no es así, ya que depende de las condiciones climáticas y de un mecanismo de autodetención basado en la sombra parpadeante, lo que significa que también estarían apagados en ciertos momentos.
En cuanto a la potencia real, hemos realizado un estudio basado en la información proporcionada por el Ministerio de Energía, que indica que la energía que se generaría en base al viento en la zona representa solo un 0,17% de la potencia que necesita Chile, según los datos de la SEC de junio del año pasado.
Respecto a la inversión de 319 millones de dólares, aunque es una cifra considerable, la mayoría de los materiales son importados. Cada aerogenerador que se planea importar cuesta entre 1,8 y 2 millones de dólares, y se proyecta instalar 30. Por lo tanto, la inversión que realmente quedará en Chile no es tan significativa, ya que la mayoría de los componentes serán adquiridos en el extranjero. Es probable que se generen algunos impuestos de importación, pero más allá de eso, el impacto económico será limitado.
Además, la mano de obra necesaria para la operación es bastante baja, con solo 10 personas requeridas para operar estos parques, dado que no requieren mucha mantención y la mano de obra calificada es mínima. Durante la fase de construcción, se menciona la posibilidad de emplear a 180 personas, pero esto dependerá de la disponibilidad de mano de obra calificada. En esta zona, el desempleo es muy bajo, ya que la mayoría de las personas tienen pequeñas parcelas que trabajan, apoyadas por programas estatales de riego y hortalizas. Por lo tanto, no hay desempleo significativo. Si se llegaran a emplear en la construcción, después de dos años esas personas quedarían desempleadas, lo que plantea un riesgo en términos de generación de empleo.
Finalmente, hay un beneficio relacionado con el arriendo de los predios de los propietarios donde se instalarán los aerogeneradores. Sin embargo, la línea de alta tensión no se establece mediante arriendo, sino que se basa en expropiación. La solicitud de expropiación fue presentada en enero del año pasado y admitida en noviembre del mismo año. Hemos realizado observaciones al SEC, ya que el proyecto atraviesa áreas que no corresponden. Por lo tanto, es fundamental discutir cuál es el verdadero beneficio para las comunas de La Unión y Paillaco, un aspecto que realmente desconocemos.
Los impactos del proyecto Parque Eólico El Rancho, que busca operar en la comuna de La Unión, región de Los Ríos, son significativos y han generado preocupación en la comunidad local. Durante la construcción, se producirán emisiones atmosféricas debido al tránsito por caminos de ripio, lo que generará polvo y afectará la calidad del aire. El plan de humectación propuesto, que contempla el uso de aguas servidas de los empleados de la construcción, ha sido cuestionado por el Ministerio de Salud de Los Ríos, que ha señalado que el tratamiento de estas aguas es inadecuado. Esto refleja un mensaje poco apropiado hacia las comunidades afectadas, ya que las medidas de mitigación son consideradas burdas.
En cuanto a los impactos acústicos, se han identificado 162 receptores afectados, y aunque se han tomado en cuenta 50 de ellos, se estima que más de 400 viviendas están en riesgo. La norma utilizada para evaluar el ruido es la más básica y no se ajusta a las necesidades de un parque eólico, lo que ha llevado a la conclusión de que no se requiere realizar acciones adicionales para mitigar el ruido.
El proyecto también contempla la tala de 17,33 hectáreas de bosque nativo sin la reposición correspondiente de árboles, lo que contraviene las indicaciones de la CONAF, que exige la reforestación uno a uno. Además, la evaluación de la pérdida de aves y quirópteros es insuficiente, ya que no se ha utilizado la última guía del CEA y del SAC. La disposición de los aerogeneradores en línea, en lugar de en grupos, aumenta el riesgo de mortalidad aviar debido a la creación de barreras.
Respecto al desvío de cauces de agua, no se ha presentado un informe de impacto adecuado, y se planea la instalación de al menos tres aerogeneradores sobre un humedal declarado. En términos de uso de suelo, se requieren en promedio 5.600 metros cuadrados de hormigón por cada aerogenerador, lo que representa una cantidad considerable de material, aunque no se ha especificado la profundidad de las cimentaciones.
Los riesgos asociados durante la operación del parque son preocupantes, especialmente en relación a incendios. Los bomberos más cercanos se encuentran a 31 kilómetros, y las medidas de mitigación propuestas son insuficientes, limitándose a capacitación para incendios menores y la disponibilidad de extintores. Existen antecedentes de incendios generados por aerogeneradores en otros países, lo que aumenta la preocupación por un posible incendio forestal en esta zona rural habitada.
La ruta vial T-75, que conecta la Ruta 5 con el Lago Ranco, es la única vía de acceso y se verá afectada por el aumento del tráfico durante la construcción, sin que se hayan implementado medidas de mitigación vial adecuadas. Este incremento de personas en una zona rural, donde la circulación de extraños es escasa, podría aumentar la inseguridad, especialmente considerando que el retén de carabineros más cercano se encuentra a más de 30 kilómetros.
Finalmente, se plantea la preocupación por la desvalorización de los terrenos en la zona, lo que podría tener un impacto económico significativo en la comunidad local.
Ha determinado, y tengo el estudio que puedo entregar, que la desvalorización de los terrenos donde se instalan parques eólicos es, en promedio, un 12%. Esto impactará a todos nosotros que vivimos en la zona. Es importante señalar que ninguno de los propietarios que pretende arrendar sus predios vive en el sector; son agricultores industriales que no residen aquí, por lo tanto, el impacto en su día a día y en su calidad de vida es nulo, siendo este un beneficio económico para ellos.
Respecto al beneficio energético, que discutí con la Comisión de Energía de la Región de Los Ríos, me manifestaron que no pueden hacer mucho, a lo cual personalmente estoy en desacuerdo. Aquí hay una tabla que muestra cada uno de los aerogeneradores. La línea blanca representa el factor de planta, que el Ministerio de Energía exige como mínimo un 30% de energía generada en promedio. Las dos líneas de simulación que utilizamos se basan en datos del Ministerio de Energía, no en nuestros propios datos, y reflejan cada punto geográfico en función del viento disponible. Muchos de los aerogeneradores están en el límite y algunos por debajo del promedio. Por ello, no entendemos por qué se quiere instalar el parque eólico en esta ubicación, ya que no hay suficiente viento.
En reuniones anteriores, un consejero regional nos dijo que con este proyecto se generaría energía y se eliminarían centrales termoeléctricas. La central termoeléctrica Guacolda, una de las más grandes de Chile, tiene una capacidad de 760 megawatts, lo que significa que necesitaríamos 12 parques eólicos en El Rancho para reemplazar una de las 28 centrales que tiene Chile. Esto también nos preocupa, porque hay poco viento y se está tratando de justificar un proyecto que realmente no tiene fundamento.
La señora Valentina ya mencionó el tema de las observaciones. Se entregaron 449 observaciones por parte de los organismos del Estado, y lamentablemente la CONADI no se pronunció, lo que genera frustración, dado que hay ocho comunidades indígenas impactadas. Se estableció un plazo hasta el 10 de junio de 2026 para la primera adenda. Quiero hacer una corrección, señora Valentina: hay 219 personas u organizaciones que entregaron observaciones en la participación ciudadana. Dentro de esas observaciones, hay muchas, de hecho, una persona presentó un documento con aproximadamente 150 observaciones. Hemos revisado todas, sumando más de 500, aunque algunas son duplicadas, lo que es comprensible, pero son muchas las personas afectadas.
El estudio realizado por el titular evaluó solo 11 de los 45 componentes. Muchos aspectos fueron excluidos, como la sombra parpadeante, la fauna invertebrada y la calidad del agua superficial. Francisco, le pido que acorte su presentación, ya que tenemos hasta la una y media para ello. Me imagino que alguien más también desea hablar y responder. Quiero señalar que la presentación la tenemos en nuestras carpetas, fue distribuida, y lo importante de estas comisiones es generar un debate más que una nueva exposición, dado que todos conocemos el proyecto a través de la presentación.
Por lo tanto, lo que solicitamos a la comisión es seguir el debido proceso a través del SEA. Nos sorprendió que no se haya terminado anticipadamente, dado que no están identificadas todas las comunidades indígenas. Pedimos la correcta evaluación del impacto significativo y la consulta indígena. Pregunté al SEA de Los Ríos cuándo se realizaría esto y me dijeron que debíamos esperar a la adenda. Personalmente, creo que si ya sabemos que hay ocho comunidades indígenas afectadas, deberíamos iniciar el proceso de consulta desde ya para agilizar los plazos de evaluación.
Finalmente, solicitamos a las comunas de La Unión y Paillaco que definan o actualicen el plan de acción comunal de cambio climático. Con esto, concluyo y le doy la palabra a don Mauricio por unos minutos para que pueda hacer sus comentarios.
Gracias, senadores. Me presento nuevamente, Mauricio Bruno Leopoldo, del territorio de Daglipulli, actual comuna de La Unión. Estamos profundamente preocupados, ya que somos más del 30% de la población afectada. Efectivamente, somos ocho comunidades que solicitamos que el titular y el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) sean capaces de caracterizar adecuadamente a las comunidades impactadas. Esto significa que han dejado a tres de nuestras comunidades fuera de esta evaluación, las cuales también serán afectadas por las torres de 256 metros que impactarán nuestra práctica espiritual, nuestro feyentún.
Esta es una zona rica en lagüenes, remedios naturales, plantas y hierbas. Además, es una ruta migratoria para muchas especies, como loros y cisnes, que, como ustedes saben, son fundamentales para la polinización y la distribución de la diversidad de plantas. Sin embargo, no han sido capaces de caracterizar adecuadamente esta realidad. Por ejemplo, en mi comunidad utilizaron un video de hace cinco años sobre las plantas medicinales, mientras que hoy esa realidad ha cambiado considerablemente. Las autoridades espirituales y ciertos significados culturales no han sido considerados ni capturados en su estudio.
Lo que han identificado arqueológicamente ha sido minimizado. Los estudios presentados, donde se descubrieron numerosos restos arqueológicos, no se completaron adecuadamente, bajo la excusa de que había una cubierta vegetal. Esto es inaceptable. Además, nos preocupa que se estén firmando convenios de colaboración voluntarios, y hay dos comunidades que han sido forzadas a firmar convenios unilaterales. No existe la posibilidad de que las comunidades cuenten con asesoría jurídica para evaluar estos convenios, que supuestamente son de colaboración, pero sin tener toda la información sobre los impactos de estos proyectos.
Ya nos ocurrió con el proyecto Girasol, el cual hemos impugnado y cuya resolución de admisibilidad fue desfavorable. Por lo tanto, solicitamos a los senadores que la consulta se realice bajo nuestros términos, en el sentido de que sea de buena fe, como está indicado en el convenio, y que sea previa. Para ello, necesitamos tener toda la información disponible. No se nos puede consultar sobre un proyecto que va transformándose con el tiempo, según las adendas y la ISARA. Esto es lo más preocupante, ya que el proyecto que comenzó no es el mismo que ha terminado.
Los temas a consultar son establecidos por el titular, no por la ciudadanía, lo que nos genera inquietud. Es crucial que la consulta se realice en los términos establecidos por la legislación nacional, ya que siempre hay desfases entre las adendas y la consulta. Este es el peligro, que finalmente no se consulte lo que es pertinente. Insisto, ni el SEA ni el titular han sido capaces de caracterizar nuestra afectación.
Cuando hablan de humedales, nosotros hablamos de Minoco, donde hay un espíritu del agua que protege ese lugar. Allí se encuentran las plantas medicinales que no existen en otros lugares. Muchas de las torres de alta tensión y aerogeneradores están planificadas para ser instaladas en zonas de humedales, donde hay plantas que no se reproducen en nuestro espacio, y en áreas que son los últimos relictos de bosque nativo que quedan, que son esenciales para la protección de aves y la avifauna. Para nuestra forma de vida, estos lugares son necesarios y no pueden ser interrumpidos.
Por lo tanto, solicitamos que todas las medidas que pueda plantear el titular sean idóneas y tengan la pertinencia cultural requerida. Hoy en día, los informes del SEA respecto a nuestras características culturales parecen informes de asistencia social. Nosotros no somos simples campesinos; somos mapuche, tenemos una herencia, una creencia y una forma de vida que debemos resguardar.
Protege el territorio, que protege las aguas y el aire. El Ñienko es el dueño de los vientos, por lo que aquí se van a interrumpir muchos ciclos de vida, y eso es lo que nos preocupa. Gracias, Mauricio, por la exposición. También, si tienen documentos, es recomendable que los hagan llegar a la comisión, ya que quedarán a disposición.
¿Hay alguien más presente? Sí, la señora Cristina Vera, de la Junta de Vecinos. Unos minutos, por favor. Mi nombre es Cristina Vera García, soy la presidenta de la Junta de Vecinos del Guape. Cuando escuchamos por primera vez el proyecto de las energías eólicas, se mencionó que eran 86 casas en mi territorio, en el Guape, donde yo soy presidenta. Eso es falso, porque son 187 casas las que me pertenecen en mi sector.
Quiero señalar que la comuna de La Unión tiene muy poco terreno agrícola. La mayor parte de los terrenos agrícolas se encuentran desde la carretera hacia el lago Ranco, y en medio de eso van a instalar estas torres de alta tensión. Para nosotros, esto es muy dañino. Chile es un país grande donde pueden colocar sus torres en lugares donde no haya comunidades, donde no haya habitantes, donde no causen daño. Pero aquí, nosotros no las queremos, y es por el daño que esto implica.
Imagínense, de esos humedales nacen las aguas que nosotros bebemos. El APR del Guape no aparece en los registros de la empresa; no existe, según ellos. Nosotros tenemos APR desde hace más de 22 años, y de allí nacen nuestras aguas. ¿Cuál es la esperanza de la municipalidad para abastecer de agua a tanta gente? Esa es una de mis preguntas.
La otra pregunta es sobre las personas de edad, a quienes no se les ha respetado su tranquilidad. Además, me preocupa que la perforación para colocar esas torres profundice hasta 20 metros, lo que podría romper las napas subterráneas de agua. Esto jamás se ha tratado y es muy delicado; sería una pérdida enorme para nuestra comuna.
Señores senadores, ¿qué haríamos nosotros sin agua? No somos cinco personas, somos más de dos mil, y eso es peligroso. Por favor, les pedimos de corazón. Yo tengo 82 años, vine de Puerto Montt, compré un terreno aquí y quiero tranquilidad, morir en paz. Todos mis vecinos también piden lo mismo. No queremos ruido, no queremos nada. Imagínense ustedes en la noche, con ruido día y noche; eso sería insoportable. Somos chilenos y les pido que respeten nuestra vida.
Muchas gracias, señora Cristina, por su exposición. Reitero que sus presentaciones y los documentos que nos acompañaron están en las carpetas a disposición de los señores senadores.
Voy a ofrecer la palabra a los señores senadores. Señora directora, quiero agradecer su disposición y sugerir que, no obstante, y en esto también hay un principio de legalidad, el proyecto está siguiendo su tramitación en el Servicio de Evaluación Ambiental. Nosotros, como senadores, no podemos intervenir en ese proceso, pero lo que sí me permitiría es que oficiáramos a la CONADI para que informara por qué no se han pronunciado respecto de esta solicitud y, principalmente, que informe cuáles son las comunidades que se encuentran en el sector, ya que claramente hay una omisión por parte de ellos en la respuesta. También es importante que nos informen que todas las comunidades deben ser consultadas de buena fe, de acuerdo al catastro existente. ¿Habría acuerdo?