Señor Palacio:
Además de lo señalado en la exposición pasada, este proyecto de ley faculta al Ministerio del Medio Ambiente para dictar una norma de emisión de salmuera. Actualmente, todas las plantas han sido evaluadas con una norma extranjera, en su mayoría la australiana; por ello, es positivo contar con una norma propia, basada en información de nuestras costas y no de otro país. Por su intermedio, Presidente, para responder a la diputada Barquessi respecto de la duplicidad de permisos mencionada en la sesión pasada, estimo que se refería exclusivamente a la tramitación del proyecto que reforma el sistema de concesiones. Efectivamente, si ese proyecto continuara su tramitación, en conjunto con éste podría producirse duplicidad o un procedimiento más complejo. Sin embargo, entendiendo ambos como una unidad, no se generan tales duplicaciones.
El señor Presidente:
Gracias, señor Palacio. Agradecemos a todos los expositores. Solicito a la Sala, antes de entrar en votación, extender la sesión. Se acuerda. Señor Secretario, proceda con la votación del proyecto.
El señor Secretario:
Voy a tomar la votación en general del proyecto de ley. Diputada Barquessi.
La diputada Barquessi:
A favor.
El señor Secretario:
Diputado Barría.
El diputado Barría:
Gracias, Presidente. Quiero agradecer el trabajo realizado por las diversas instituciones y el espacio de diálogo que se ha generado. Estoy a favor de este proyecto porque pone en el centro la vida humana y el consumo de agua, que es vital, y además impulsa que nuestro país cuente con una estrategia de desarrollo para un proceso tan importante. Soy de la Región de Los Lagos, y en las costas de Manquemapu y San Pedro también tenemos un grave problema de déficit hídrico y de acceso al agua. Por lo tanto, no es un tema que afecte solo al norte. Sabemos que esto puede tener impactos; hay que ir midiéndolos, pero tenemos que ser capaces de avanzar. A favor.
El señor Secretario:
Diputada Tello.
La diputada Tello:
A favor, señor Secretario.
El señor Secretario:
Diputada Castillo.
La diputada Castillo:
Gracias, señor Secretario. Quiero justificar mi voto. Me parece muy acotado el tiempo que se otorga para discutir una estrategia nacional de desalinización, que en el fondo es lo que plantea este proyecto, sobre el uso de agua de mar para desalinización. A mi juicio, los actores convocados a exponer han sido limitados. Como diputada de la Región de Coquimbo, que ha enfrentado una crisis hídrica por más de veinte años, esto me parece insuficiente. Más allá de los esfuerzos del Ministerio de Obras Públicas por explicar el alcance, creo que ya hemos dado avances importantes en este gobierno, como la Ley N° 21.639, de 19 de diciembre de 2023, aprobada en esta Cámara, para desarrollar infraestructura hídrica y de desalinización destinada al cumplimiento de la subsistencia y al riego. Bajo esa lógica, lo que a mí me interesa, y a varios más, es asegurar el consumo humano y el saneamiento básico. En el artículo 9 de este proyecto no veo aquello garantizado, más allá de la referencia a una desaladora multipropósito. Vamos a trabajar en particular las indicaciones correspondientes. Coincido con quien planteó la necesidad de “desestresar” las aguas continentales cuando se ejecuta este tipo de infraestructura; es evidente. De hecho, el Gobernador de la Región de Coquimbo estuvo hace poco aquí por el tema de la reutilización de aguas y se refirió a ello.
El señor Presidente:
Disculpe, diputada, estamos muy ajustados de tiempo.
La diputada Castillo:
Termino, Presidente. Aun así, no hay obligatoriedad ni claridad sobre cómo se devuelven o se “desestresan” esas aguas. Por ejemplo, hoy día Minera Los Pelambres debe 400 litros por segundo al río Choapa, que debían ser entregados en 2024 y a la fecha no han sido retribuidos; la normativa no lo asegura. Hay mucho que avanzar. Es necesario establecer una estrategia nacional responsable. Mi voto es abstención, Presidente.
Gracias, diputada. Diputado Rathgeb.
A favor.
Gracias, diputado. Diputada González.
Gracias, presidente. Justifico mi voto. Considero que el desarrollo, cuando se realiza en conjunto con la industria y las comunidades, es un desarrollo sostenible, acorde y hacia eso debemos apuntar. Comparto también que los beneficios del royalty se orienten a estas necesidades, porque en la sexta región, por ejemplo, hay muchas comunidades que no tienen acceso al agua potable ni al alcantarillado. En estos tiempos tenemos territorios que se han desarrollado de una manera y otros que han quedado rezagados; esa es la brecha que debemos subsanar. En materia hídrica, se requiere una mirada macro, que garantice que nadie quede atrás y sin acceso a un recurso tan importante como el agua. Tengo reparos con el proyecto, pero presentaremos algunas indicaciones. Mi voto es a favor, presidente.
Gracias, diputada. Diputado Moreno.
Gracias, presidente. Quiero partir solicitando al Ejecutivo, por su intermedio, que se lleve esta petición a la Segpres: que retire la discusión inmediata del proyecto, para poder discutirlo en serio y con calma, sin presión. Este proyecto nos llegó la sesión pasada y tuvimos apenas una sesión y media para escuchar. Por más años que hayan transcurrido, como usted mismo señaló, señor presidente, don Carlos, este es un proyecto absolutamente distinto. Desde esta comisión despachamos otro proyecto que quedó durmiendo en el Senado, y no se nos ha dado explicación de por qué se privilegia este y no el anterior. Con todo, creo que es un proyecto necesario, pero pido que se retire la discusión inmediata para hacer el trabajo legislativo como corresponde. Voto a favor.
Gracias, diputado. Diputada Pérez.
Buenos días. Cinco minutos nos separan de las diez de la mañana. Interrumpimos la transmisión de la Comisión de Recursos Hídricos y Desertificación, que está en pleno proceso de votación, porque en breves instantes, como es habitual los días martes, se celebrará la 97ª sesión ordinaria de la 373ª Legislatura, iniciada el pasado 11 de marzo.
La tabla parte con dos proyectos con modificaciones del Senado: la moción que protege, entre otras materias, los derechos de los estudiantes cuidadores de la educación superior, y el proyecto que prohíbe y regula el uso de dispositivos digitales en establecimientos educacionales. En tercer lugar, se abordará la moción que crea un tipo penal especial de daños en la infraestructura penitenciaria. Luego, los proyectos que regulan y sancionan la prestación no autorizada de servicios de cuidado de vehículos y limpieza de parabrisas en la vía pública; que eliminan la unidad de fomento como sistema de reajustabilidad en los casos que se indican; y que prohíben y sancionan las carreras de perros.
Les invitamos a seguir la sesión a través de nuestras plataformas: la página de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile, con información de prensa, asistencia, votaciones, tabla semanal y calendario legislativo; el canal de la Cámara, donde se puede ver esta transmisión y el trabajo de las comisiones, incluida la de Recursos Hídricos que continúa votando; la radio de la Cámara, con programación cultural y cobertura del trabajo en sala y comisiones; y nuestras redes sociales, que actualizan la información sobre la labor legislativa, de representación y fiscalización. Ahora, profundizaremos en los distintos aspectos que abordará la Corporación en esta jornada de martes 2 de diciembre.
Vamos. El trabajo legislativo va a comenzar con las modificaciones que propone el Senado al proyecto de ley, iniciado en moción, que protege los derechos de estudiantes cuidadores de la educación superior, promoviendo la corresponsabilidad y asegurando la conciliación entre actividades familiares, académicas y formativas.
En el artículo 1°, el Senado propone reemplazar la frase “esta ley tiene por objeto establecer y regular el derecho de estudiantes” por “los derechos de los estudiantes de la educación superior que se encuentren en situación de embarazo, maternidad o paternidad; que tengan el cuidado personal de un niño o niña; o que acrediten tener la calidad de cuidador o cuidadora principal de una persona con discapacidad o dependencia, para asegurar la conciliación entre sus responsabilidades familiares y sus actividades académicas y formativas, en concordancia con el principio de corresponsabilidad social y familiar del cuidado”.
En el artículo 2°, se establece que las instituciones de educación superior a que se refiere la Ley N° 21.091 deberán dar cumplimiento a las disposiciones de esta ley dictando normas internas con políticas y acciones que garanticen y faciliten el ejercicio del derecho a la educación de sus estudiantes que: a) se encuentren en situación de embarazo; b) maternidad; c) paternidad; d) tengan el cuidado personal de un niño o niña; o e) acrediten ser cuidador o cuidadora principal de una persona con discapacidad o dependencia. La edad máxima aplicable a los niños o niñas es la que consigna el artículo 26 del Código Civil, reemplazando lo aprobado por la Cámara, que consideraba un máximo de diez años. La información anterior tendrá el carácter de reservada.
Respecto de la acreditación de la calidad de cuidador o cuidadora principal, el Senado propone que se efectúe mediante la presentación del certificado de inscripción en el Registro Nacional de la Discapacidad, conforme a la Ley N° 20.422, o de la credencial o documento que acredite la inscripción del estudiante como persona cuidadora principal en el registro correspondiente. Sin perjuicio de ello, las instituciones de educación superior podrán tener por acreditada dicha calidad mediante otros documentos o certificados oficiales. La negativa de la institución será reclamable ante la Superintendencia de Educación Superior, de conformidad con la Ley N° 21.091.
La persona que se encuentre en alguna de las situaciones mencionadas podrá postergar o suspender sus estudios por un período equivalente a dos semestres académicos, continuos o discontinuos. Este plazo podrá prorrogarse por única vez por hasta dos semestres académicos, continuos o discontinuos, en caso de que se acredite la calidad de persona cuidadora. Sin perjuicio de lo anterior, las instituciones de educación superior podrán autorizar una suspensión por un período mayor cuando consideren que alguna de las situaciones del artículo 2 constituye un caso de fuerza mayor o una circunstancia calificada.
En segundo término, también con modificaciones del Senado, la Cámara abordará el proyecto de ley, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Ley N° 20.370, General de Educación, con el objeto de prohibir y regular el uso de dispositivos digitales en establecimientos educacionales.
El uso responsable de la tecnología en el proceso formativo. Se trata de un literal que el Senado ha modificado, sustituyéndolo por “educación digital”. El sistema educativo promoverá el uso responsable y seguro del contenido digital y de las tecnologías que lo soportan durante el proceso formativo, en particular de aquel contenido vinculado a la información, la comunicación y la conectividad digital.
Asimismo, se propone disponer de actividades para fomentar la interacción social y el encuentro comunitario, tales como juegos en equipo y ejercicios grupales durante los recreos, con el propósito de desincentivar el uso excesivo de dispositivos móviles electrónicos de comunicación personal. Igualmente, se establece el deber de las madres, padres o apoderados de supervisar y acompañar el uso de dispositivos móviles electrónicos de comunicación personal por parte de los estudiantes fuera del horario escolar, así como asumir la responsabilidad por las consecuencias derivadas de su utilización indebida.
Respecto de la prohibición de uso de dispositivos móviles electrónicos de comunicación personal en los establecimientos educacionales que imparten niveles de educación parvularia, básica o media, excepcionalmente se podrá autorizar su empleo en las siguientes situaciones:
- Si el estudiante presenta necesidades educativas especiales respecto de las cuales el uso adecuado de estos dispositivos se considera una ayuda técnica al servicio de sus aprendizajes. Esta circunstancia deberá ser acreditada por la madre, padre o apoderado mediante certificado emitido por profesional competente.
- Si existe una situación de emergencia, desastre o catástrofe.
- Si el estudiante presenta una enfermedad o condición de salud diagnosticada por un médico que requiera monitoreo periódico a través de dispositivos móviles. Esta circunstancia deberá ser acreditada por la madre, padre o apoderado mediante certificado médico.
- Cuando la utilización de estos dispositivos sea útil para la enseñanza, atendida la naturaleza de la actividad curricular o extracurricular, en los establecimientos que imparten educación básica o media.
- Si la madre, padre o apoderado lo solicita fundadamente y de forma temporal, solo por razones de seguridad personal o familiar del estudiante.
Las excepciones deberán ser autorizadas expresamente por el director del respectivo establecimiento, en concordancia con las instrucciones que imparta la Superintendencia de Educación. Para la actualización, aprobación y difusión de los reglamentos internos, los establecimientos educacionales deberán disponer medidas para materializar tanto la prohibición establecida en el inciso primero como las excepciones señaladas, considerando mecanismos, condiciones y consecuencias aplicables al uso de dispositivos móviles. La prohibición se aplicará especialmente durante el desarrollo de actividades curriculares dentro de la sala de clases y se extenderá a todos los integrantes de la comunidad educativa, salvo los casos excepcionales contemplados.
Se recuerda que, si estas propuestas del Senado son aprobadas en los mismos términos, la iniciativa culminará su tramitación legislativa, quedando en condiciones de ser remitida al Ejecutivo para su promulgación como ley. Lo mismo aplica al primer proyecto de la tabla, que también viene con modificaciones del Senado. Este proyecto se presenta en el segundo punto del Orden del Día.
Pongámonos de pie, por favor. Como es costumbre; son buenas las costumbres y mantenerlas. En nombre de Dios y la Patria, se abre esta sesión. Pueden sentarse. El acta de la sesión 87 se declara aprobada. El acta de la sesión 88 queda a disposición de las señoras diputadas y los señores diputados. El señor Prosecretario, don John Smok, dará lectura a la Cuenta.
Gracias, Presidente. Buenos días. Esta es la Cuenta de la sesión de Sala número 97, de 2 de diciembre de 2025. Se ha recibido un oficio del Presidente de la República, por el cual retira y hace presente la urgencia calificada de discusión inmediata para el despacho del proyecto que crea el subsistema de inteligencia económica y establece otras medidas para la prevención y alerta de actividades relacionadas con el crimen organizado. Informe de la Comisión de Educación.
En el proyecto de ley, iniciado en mensaje con suma urgencia, que modifica la ley N° 21.040 y otros cuerpos legales, fortaleciendo la gestión educativa y mejorando las normas sobre administración e institucionalidad del Sistema de Educación Pública.
Proyecto iniciado en moción de las diputadas señoras Cicardini, Jiles, Morales doña Javiera, Santibáñez, Tello y Veloso; y de los diputados señores Ilabaca, Manouchehri y Melo, que modifica la Carta Fundamental para asegurar el derecho a la salud sexual y reproductiva.
Proyecto iniciado en moción de las diputadas señoras Morales doña Javiera, Cicardini, Fries, Molina y Plasencia; y de los diputados señores Manouchehri, Mirosevic y Ulloa, que modifica la Carta Fundamental para limitar la facultad del Presidente de la República para conceder indultos particulares.
Es toda la Cuenta, señor Presidente.
Muchas gracias, señor Prosecretario. Palabras sobre la Cuenta. Tiene la palabra la diputada Cicardini.
Presidente, en el punto 3 de la Cuenta, solicito que el proyecto, luego de la Comisión de Constitución, pase a la Comisión de Mujeres.
¿Habría acuerdo para esto? No hay acuerdo. Entonces, en votación. La solicitud saldrá inmediatamente en sus pupitres y en las pantallas. Por favor, les pido votar.
Primer llamado. Segundo llamado. Han votado todas las señoras y señores diputados. Resultado de la votación: 27 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. Rechazado.
¿Alguna otra palabra sobre la Cuenta? Cerrada la Cuenta.
Diputado Rathgeb, ¿quería hablar sobre la Cuenta? No.
A continuación, y a petición de la diputada Emilia Schneider, la Corporación guardará un minuto de silencio. Les pido ponerse de pie, por favor, tanto en las tribunas como en sus pupitres. La Sala de la Corporación guardará un minuto de silencio por el sensible fallecimiento, el pasado 29 de noviembre, de doña Claudia Rodríguez Silva, feminista, activista trans, performista, actriz y escritora, que compartió sus trabajos y reflexiones poéticas y filosóficas de la existencia trans; asimismo, fue la primera persona trans en entrar a estudiar una carrera universitaria, logrando abrir espacios para esta comunidad. Solicito mantener silencio y ponerse de pie las señoras y señores diputados y los invitados presentes en la tribuna.
Muchas gracias. Pueden sentarse.
Se inicia el Orden del Día. Corresponde tratar las modificaciones del Honorable Senado recaídas en el proyecto de ley, iniciado en moción, que protege los derechos de estudiantes cuidadores de la educación superior, promoviendo la corresponsabilidad y asegurando la conciliación entre actividades familiares, académicas y formativas, Boletín N° 15.221-34.
Para su discusión, se otorgarán tres minutos a cada diputada o diputado que se inscriba para hacer uso de la palabra.
Antes de comenzar, saludamos a la diputada Pamela Jiles, quien estuvo de cumpleaños el día 30. Nuestras felicitaciones.
Tiene la palabra la diputada Carolina Tello.
Muchas gracias, presidente. Quiero invitar hoy a pensar una escena sencilla, injusta y más frecuente de lo que creemos: una joven llega atrasada a su clase porque estuvo de madrugada acompañando a su abuela en una crisis de salud. No había con quién dejarla ni pudo encontrar atención oportuna. Al llegar a la universidad le dicen que perdió la evaluación y que no existen pruebas de recuperación. Poco a poco, el sistema le va diciendo: “¿No puedes? Tú no calzas aquí”.
Esta historia se repite en muchos hogares. Un sondeo reciente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia revela que una de cada cuatro jóvenes realiza labores de cuidado y que el 64% de quienes cuidan son mujeres. Son jóvenes que sostienen la vida: cuidan a niños, a personas mayores, a personas con discapacidad. Cuidan antes de estudiar y después de estudiar. Esa protagonista puede ser tu hermana, tu hermano, tu prima o un amigo. Muchas personas que conocemos estudian y cuidan.
Quiero agregar un dato: según el Instituto Nacional de Estadísticas, los nacimientos en Chile cayeron un 11,3%. Somos un país con natalidad a la baja, pero que, paradójicamente, tampoco facilita las condiciones para quienes cuidan y buscan mantenerse y concluir exitosamente su educación superior. En Chile no hay suficiente apoyo para quienes cuidan, ni para quienes estudian y cuidan. Esa combinación es una barrera estructural.
Por eso, cuando fui presidenta de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género, y la diputada Emilia Schneider me invitó a suscribir este proyecto “Yo Cuido y Estudio”, no dudé ni un segundo. Me parece que esto es lo que se requiere hoy para construir una sociedad más justa. Acompañemos esta tremenda iniciativa y agradezcamos, por cierto, al ministro de Educación, que ha apoyado este proyecto en todas sus instancias.
Gracias, diputada. Tiene la palabra la diputada Emilia Schneider.
Muchas gracias, presidente. Como una de las autoras del proyecto “Yo Cuido y Estudio”, estoy muy contenta de que estemos tan cerca de convertirlo en ley para mejorar la vida de las y los estudiantes de Chile. Este proyecto reconoce y protege a estudiantes que cuidan, ya sea a un hijo o hija, o a una persona dependiente o con discapacidad. Abordar los cuidados es, en particular en esta área, un desafío clave para la modernización de la educación superior.
Hoy en la educación conviven diversas realidades socioeconómicas, identitarias y de género; es necesario que la educación superior dé cabida a todas esas realidades y aporte al país. Tenemos grandes desafíos para que la educación superior esté acorde al desarrollo y al futuro de Chile. Aquí, además, tenemos una deuda con las mujeres: aunque ingresaron hace mucho tiempo a la educación superior, sigue pendiente una transformación profunda con perspectiva de género que garantice igualdad efectiva.
Esta iniciativa dialoga con lo que ha impulsado el Gobierno del Presidente Gabriel Boric en el marco del Sistema Nacional de Cuidados, que esperamos prontamente implementar, mejorando la vida de las chilenas y los chilenos. Este proyecto, además, es importante frente a la crisis de natalidad que vivimos: debemos dejar de cargar sobre las mujeres toda la mochila de los cuidados.
Promover la corresponsabilidad y la conciliación son medidas indispensables, porque precisamente si las personas hoy día no están teniendo hijos e hijas es porque no están dadas las condiciones: porque la educación es muy cara y está privatizada, porque la salud está precarizada, porque no hay derechos sociales como corresponde y porque los cuidados son una carga que las familias tienen que gestionar privadamente. Los cuidados son una tarea social, de toda la sociedad, y tenemos que abordarla con políticas públicas a la altura. Este proyecto va en favor de la autonomía económica de las mujeres, a quienes les hemos cargado la mochila del trabajo de cuidados. Poder terminar sus estudios y no verlos interrumpidos por las tareas de cuidado va precisamente en favor de su autonomía. Y, finalmente, Presidenta, quiero decir que este proyecto es una fiel demostración de que las ideas feministas buscan reconocer el trabajo de cuidados invisibilizado en nuestra sociedad y en la vida cotidiana de la gente. Muchos dicen que las ideas feministas son de elite, una ideología perversa; pero lo cierto es que con esto estamos avanzando en proteger a las familias, a las mujeres y a las personas que requieren cuidado.
Tiene la palabra el diputado Héctor Barría. Diputado, tiene usted la palabra.
Muchas gracias, Presidenta. Por su intermedio, saludar al ministro y especialmente también a las diputadas y diputados que patrocinaron esta iniciativa. Una sociedad tiene que avanzar en calidad, en gestión, en crecimiento económico y, sobre todo, en lo humano. Creo que esto es muy importante. Muchos de los que estamos acá fuimos formados en universidades con un tremendo rigor, un rigor muchas veces alarmante, en el que había discriminación y maltrato, principalmente hacia las estudiantes mujeres. Hablar de estas materias era, muchas veces, impresentable; lo más probable era ganarse la burla de la académica o del académico, de quienes revisaban si efectivamente ameritaba una justificación el incumplimiento de una cátedra o el no rendir un examen.
Hoy en Chile sabemos que tenemos una pirámide inversa: muchos adultos mayores, padres y abuelos que dependen de ser cuidados por sus hijas e hijos, por sus nietos. En esa línea, creo que es muy importante avanzar en esto. Hoy se han cerrado muchas casas de adultos mayores; sabemos que hay, muchas veces, indiferencia con aquellas personas de la tercera edad. Necesitamos generar y crear las condiciones para que quienes los cuidan tengan la posibilidad de no restarse de su vida académica y, por supuesto, también poder hacerse cargo de aquellas personas que así lo requieren. Estos casos son múltiples en la región donde yo vivo. Además, si le sumamos las distancias —desde San Juan de la Costa a Osorno, desde Puerto Varas a Puerto Montt, desde Fresia a Puerto Montt—, cuando una persona tiene que ser atendida en un centro médico debe ser acompañada por alguien. Muchas de esas personas se han restado de estudiar hasta el día de hoy porque justamente no cuentan con estas flexibilidades. Totalmente a favor: tenemos que seguir humanizando la vida y no cortar las posibilidades de aquellas personas que, por cuidar a otra, no pueden estudiar y mejorar su calidad de vida. Muchas gracias. He dicho, Presidenta.
Muchas gracias, diputado don Héctor Barría. Tiene la palabra la diputada Natalia Castillo. Diputada, tiene usted la palabra.
Gracias, Presidenta. Saludar a nuestro ministro. Este proyecto es una iniciativa indispensable; es muy importante para miles de estudiantes que, además de estudiar, cumplen labores de cuidado, trabajos que históricamente han sido invisibilizados. Hablamos de madres, de padres, de jóvenes, de mujeres embarazadas, de personas que cuidan a niños y niñas o a personas mayores con discapacidad. Hablamos de jóvenes —en su mayoría mujeres— que hacen esfuerzos enormes para continuar con sus estudios sin que el sistema les asegure las condiciones que merecen. Este proyecto, además, reconoce por primera vez quiénes son los estudiantes cuidadores: quiénes están embarazadas, quiénes son madres o padres, quiénes tienen el cuidado personal de un niño o una niña, quiénes son los cuidadores principales de un hogar o de una persona en situación de dependencia. Nombrar esta realidad es fundamental, porque detrás de cada deserción en el mundo estudiantil muchas veces hay un exceso de responsabilidades y falta de apoyo.
Además, establece medidas concretas: prohíbe la discriminación por ser cuidador; obliga a las instituciones a generar reglamentos de apoyo y de flexibilización académica; resguarda la confidencialidad; permite suspender estudios hasta por cuatro semestres; y garantiza la justificación de inasistencias por razones médicas, que sabemos son reiterativas en las casas de estudio de educación superior. Asimismo, las instituciones deberán responder solicitudes en un máximo de diez días hábiles, dando tranquilidad a las personas. Un punto clave es el rol de la Superintendencia de Educación Superior, que deberá dictar normas generales y fiscalizar su cumplimiento, evitando la discrecionalidad y asegurando derechos efectivos, que es una de las ideas matrices de este proyecto.
Por último, quiero señalar con mucha fuerza que este proyecto es fruto de la larga batalla por la igualdad y la dignidad de las mujeres, una lucha que no se regaló y que ha costado organización, esfuerzo y persistencia por décadas. No queremos retroceder. Vivimos un momento político donde el resultado de una elección puede transformarse en un obstáculo para políticas de este tipo: políticas de cuidado, de igualdad, de protección social. Por su intermedio, señora Presidenta, hago un llamado a todas las mujeres de nuestro país, a las niñas que votarán por primera vez: pongamos atención. Cada avance que logramos puede perderse si renunciamos a defenderlo. Este proyecto es un paso más para asegurar que estudiar y cuidar no sean mundos incompatibles. Por eso vamos a aprobar y, por eso también, insistimos: no queremos más retrocesos ni negacionismo en materia de género para nuestro país y para el futuro de las niñas de Chile. Muchas gracias, señora Presidenta.
Muchas gracias, diputada. Tiene la palabra la diputada Erika Olivera.
Muchas gracias, señora Presidenta. Saludo al ministro, por su intermedio. Este proyecto ya pasó por esta Cámara y se encuentra en tercer trámite constitucional. La idea matriz, para recordar, consiste en establecer un marco legal de resguardo y protección a estudiantes de la educación superior en situación de embarazo, maternidad o paternidad, o que detenten el cuidado personal de un menor o de una persona dependiente, que permita asegurar condiciones de conciliación entre sus responsabilidades familiares y sus actividades académicas y formativas, en concordancia con el principio de corresponsabilidad social y familiar del cuidado.
Como se ha dicho en esta Sala, desde la Comisión de Mujer y Equidad de Género tuvimos la oportunidad de escuchar a distintas personas, quienes nos dejaron muy claras las desigualdades que existen hoy dentro del ámbito de la educación superior, sobre todo cuando se trata del cuidado de hijos e hijas. Es un tema que, como también se ha señalado, afecta principalmente a las mujeres. Sin embargo, no olvidemos que este proyecto aborda tanto la maternidad como la paternidad: es importante dejar en claro que pensamos también en aquellos hombres que son cuidadores, que son padres y que muchas veces se dedican al cuidado de sus hijos.
Quiero mencionar algunos de los cambios propuestos por el Senado que considero importantes de mantener. Por ejemplo, el Senado modifica el límite de edad de los niños o niñas respecto de los cuales se habilitan justificativos y flexibilidades académicas. Mientras la Cámara fijaba un tope rígido de diez años, el Senado cambia dicho parámetro y remite al artículo 26 del Código Civil, lo que amplía el universo de personas beneficiarias y evita la exclusión temprana de hijos o personas a cargo que superen el límite inicial. Este ajuste amplía el alcance de la protección, aunque convive con restricciones en otros ámbitos.
Asimismo, señora Presidenta, hay un punto que me llama la atención y respecto del cual solicito al señor ministro que nos pueda aclarar: lo relativo a la infraestructura que las universidades y, en general, las instituciones de educación superior deberán adaptar. ¿Qué exigencias en materia de infraestructura deberán implementarse para asegurar efectivamente la conciliación entre el cuidado y la vida académica?
…estructura para el cuidado de los niños mientras los padres se dedican a estudiar. Muchas gracias, diputada. Tiene la palabra la diputada Claudia Mix. Diputada, tiene usted la palabra.
Gracias, Presidente. Hoy discutimos un proyecto que no solo moderniza nuestro sistema de educación superior, sino que lo vuelve más humano y más realista frente a las condiciones de vida de miles de estudiantes. Me refiero a la ley que protege a estudiantes embarazadas, madres, padres y personas cuidadoras, que busca asegurar que nadie tenga que elegir entre estudiar o cuidar.
Esa disyuntiva, tan común en nuestro país, expulsa a miles de jóvenes cada año, especialmente a mujeres de sectores populares, que ven truncados sus proyectos por falta de apoyo institucional. En Chile no existen normas generales y obligatorias que garanticen la conciliación entre responsabilidad familiar y vida académica. Hoy cada estudiante debe negociar caso a caso con docentes o jefaturas, con resultados impredecibles y muchas veces con trato discriminatorio. Esta realidad empuja a la deserción, al endeudamiento, al abandono de becas y a una sobrecarga incompatible con la vida.
Este proyecto ya venía sólido desde su origen, pero las enmiendas del Senado lo fortalecieron todavía más. Se amplió la protección no solo a madres y embarazadas, sino también a padres, cuidadores principales y estudiantes responsables de personas con discapacidad o dependencia. Además, se obliga a las instituciones a dictar políticas reales, protocolos internos y mecanismos de acreditación formales, asegurando incluso la confidencialidad de la información. No más favores, no más acuerdos informales: ahora habrá derechos exigibles.
Se incorporó, asimismo, la posibilidad de reclamar ante la Superintendencia de Educación Superior frente a cualquier negativa injustificada, lo que garantiza fiscalización y cumplimiento efectivo. También se reguló de manera clara la suspensión de estudios, estableciendo plazos razonables y prórrogas justificadas, asegurando que no se pierdan la gratuidad, las becas y los beneficios estudiantiles. Y se extendieron estos derechos a quienes están realizando su práctica profesional en corporaciones de asistencia judicial.
Estamos ante un proyecto integral, responsable y maduro; un proyecto que reconoce que el cuidado es una responsabilidad social, no una carga individual, y que entiende que proteger a quienes cuidan y a quienes están por nacer no debilita la educación, sino que la fortalece. Agradezco a las diputadas Camila Rojas y Emilia Schneider por invitarme a firmar este proyecto. Les pido votar a favor, porque estudiar y cuidar no deben ser incompatibles. He dicho, Presidente.
Muchas gracias, diputada. Tiene la palabra la diputada Flor Weisse. Diputada, tiene usted la palabra.
Muchas gracias, Presidente. Este proyecto es un avance, un avance necesario cuando se trata de compatibilizar la vida familiar con el trabajo y con la educación, o con la preparación para enfrentar el mundo laboral con la capacitación adecuada en la educación superior. Efectivamente, hoy la disyuntiva suele ser cuidar o estudiar, ser madre o, simplemente, no poder seguir avanzando en materia profesional o de desarrollo.
Desde esa mirada, valoro que se haya superado una visión exclusivamente de género, porque esto no es solo un tema de mujeres: se refiere en general a cuidadores y cuidadoras, que también pueden ser hombres, más allá de que el embarazo recaiga en las mujeres. Son muchas las situaciones en que la rigidez de las condiciones para educarse termina afectando a quienes asumen tareas de cuidado.
Hoy tenemos una tasa de natalidad a la baja; nos estamos convirtiendo en un país con una población crecientemente mayor y necesitamos políticas públicas que protejan y generen condiciones para que existan más nacimientos y, sobre todo, para que quienes cuidan puedan continuar sus trayectorias educativas. Este proyecto va en esa línea, pero para que sea realmente efectivo es clave que el reglamento defina con claridad las condiciones y los requerimientos que deben cumplir las instituciones de educación superior, de modo que estas garantías se traduzcan en una realidad para las y los estudiantes.
Un avance de un sector político, de izquierda o de derecha, me parece que es un tema de sociedad; es un tema necesario. Yo, que soy una mujer de derecha, que defiendo la vida y la familia, defiendo también las condiciones para que las mujeres puedan efectivamente optar al mundo del trabajo, pero no tengan que estar en la disyuntiva de si lo pueden hacer o no. Estamos convencidos de que debemos avanzar en esta materia y estaremos muy atentos a lo que viene también, en un gobierno que esperamos sea el de José Antonio Kast, donde se respeten las condiciones para que puedan educarse las mujeres u hombres que deban estudiar y que tengan a su cargo a alguna persona, ya sea por discapacidad o por edad. Me parece bien que no exista rigidez en el rango etario. Estos son temas que, más allá de discursos ideológicos, deben unirnos y que debemos mirar como un avance. Hoy día es necesario que en Chile hombres y mujeres se puedan educar, trabajar y cuidar de la misma manera. Para ello, el sistema público, el Estado, tiene que entregar las condiciones.
Gracias, diputada. Tiene la palabra la diputada Daniela Serrano. Doña Daniela, tiene usted la palabra.
Muchas gracias, señor Presidente. En el último año se ha hablado mucho sobre el descenso de la natalidad como un problema. Sin embargo, cabe preguntarse si, como parlamentarios y parlamentarias, hemos aportado lo suficiente para mejorar las condiciones de aquellas personas que, queriendo ser padres y madres, deben terminar eligiendo entre criar, trabajar o estudiar. Sobre esto último es que estamos discutiendo en esta Sala el proyecto de ley denominado “Yo Cuido, Yo Estudio”, que trabajamos desde 2022.
Durante mucho tiempo, las jóvenes embarazadas eran expulsadas de los colegios, truncándose así sus posibilidades de estudio. Este Congreso legisló prohibiendo esa práctica, tan normalizada en algunas escuelas y liceos de nuestro país, estableciendo que el embarazo y la maternidad no pueden ser razones para negar el derecho a la educación. Sin embargo, ¿qué pasa con los establecimientos de educación superior? Las jóvenes embarazadas, las madres y los padres no necesitan ser expulsados para ver coartado su derecho a la educación: la carga académica y la falta de flexibilidad también terminan haciéndolo. Así, las condiciones de permanencia no son las mismas para madres y padres dentro de la universidad.
Esta normativa entrega flexibilidad a las estudiantes embarazadas, a las madres, a los padres y también a quienes son cuidadores de personas con discapacidad o con alguna dependencia, para asegurar la conciliación entre las labores de estudio y las responsabilidades familiares y, en muchos casos, laborales. En concreto, permite, por ejemplo, justificar inasistencias a actividades y evaluaciones académicas, y la asistencia a controles médicos, y mandata a las instituciones de educación superior a contemplar mecanismos de recuperación de esas evaluaciones y actividades.
¿Por qué discutimos esto? Porque no puede quedar solo en la voluntad de una casa de estudios. Hoy queremos establecer una obligación para las instituciones de educación superior, para que esto no dependa de la buena voluntad de un profesor o profesora que, eventualmente, permita faltar a una evaluación, pero que muchas veces no contempla la realidad de quien estudia, cría o debe llevar a su hijo a un control médico.
Señor Presidente, llamo a aprobar este proyecto. Tiene una amplia transversalidad, y es importante que este sea un derecho adquirido. En mi paso por la educación superior me marcó mucho la experiencia de padres y madres MAPAU de la Universidad de Chile, y creo que este proyecto hace justicia con ello. Llamo a aprobar con toda la convicción. Muchas gracias.
Muchas gracias, diputada. Tiene la palabra el diputado Hotuiti Teao.
Iorana. Muchas gracias, señor Presidente. Hoy abordamos un proyecto que no es solo educativo, sino profundamente humano y necesario: proteger los derechos de los estudiantes de educación superior que son cuidadores. Como representante de Valparaíso y desde la mirada Rapa Nui, donde la comunidad y el cuidado son pilares, valoro que avancemos en corresponsabilidad y en asegurar condiciones reales de conciliación.