Damos inicio a la sesión dándole la palabra a la congresista y presidenta de la Comisión de Defensa del Consumidor, Jacqueline Katy Ugarte Mamani. Hola, hola. Bien, muchas gracias, y un saludo para todos los asistentes en esta audiencia descentralizada, la quinta audiencia pública, sobre la problemática de los usuarios de agua potable en Barranca. Es un honor inmenso para la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso de la República, que me honro en presidir, iniciar esta audiencia en esta hermosa ciudad de Barranca. Agradecemos a las autoridades de la Universidad Nacional de Barranca por facilitarnos este magnífico espacio.
Estoy contentísima de llegar a esta tierra generosa y llena de historia, y tengo muchas expectativas por el tema que nos convoca: la problemática de los usuarios del agua potable. Esta audiencia busca dialogar abiertamente sobre los desafíos que enfrentan los usuarios de agua potable en Barranca, representando un espacio vital para escuchar sus preocupaciones, conocer las acciones de entidades como SUNAS y las EPS de Barranca, y proponer soluciones concretas que garanticen un servicio eficiente y de calidad.
Expreso mi profundo agradecimiento al presidente de la Comisión Organizadora de la UNAP, señor Carlos Reyes Sulce, por su cálida bienvenida. También agradezco a los expositores presentes: los directores de SUNAS, José Luis Patiño Vera y José Miguel Maquecahua; el gerente general de la EPS Barranca, ingeniero José Luis Mendoza Sánchez; y el presidente de la Federación de Estudiantes de la UNAP, Hans Príncipe Moreno. Asimismo, reconozco la presencia de la licenciada Consuelo Tello Macavilca, gerente regional de Desarrollo Social del Gobierno Regional de Lima. Gracias por su asistencia.
Desde la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso de la República, afirmamos con claridad nuestro compromiso con la defensa de los derechos de los consumidores, que en este caso son los usuarios y la población en general. Estos derechos deben estar en el centro de la política pública, porque la problemática del agua potable en Barranca se caracteriza por un servicio deficiente de la EPS, con agua turbia, presencia de lodo, parásitos y baja presión. Los vecinos denuncian constantemente cobros excesivos, falta de tratamiento adecuado y una infraestructura deficiente, lo que genera protestas constantes y problemas de salud.
Tengo conocimiento de denuncias que indican que la población recibe agua poco saludable, turbia y contaminada, lo que genera enfermedades estomacales. También hay denuncias de cobros excesivos, a veces triplicados, y presiones para instalar medidores. Es importante evaluar si la planta de tratamiento de la EPS es eficiente, y si cuenta con un reservorio tratado adecuadamente. La situación de escasez y la mala calidad persisten desde hace años, afectando el derecho fundamental de la población a un agua limpia y segura.
Por ello, nuestro deber es fiscalizar, proponer y exigir respuestas oportunas y eficaces por parte del Ministerio de Vivienda, el organismo regulador y los actores privados. Cuando los servicios públicos, como el agua potable y el saneamiento, no llegan a los hogares con la eficiencia y calidad que merece la población, o cuando se ven interrumpidos, esto requiere políticas intersectoriales que integren al Ministerio de Vivienda y comunidades locales.
Reflexionar sobre este derecho no solo resguarda la salud pública, sino que también fomenta la equidad social en un país con brechas regionales marcadas. Así, espacios como el de hoy impulsan compromisos concretos para la plena realización de estos derechos. Invito a todos los asistentes a participar activamente en las intervenciones y preguntas. Hoy hablemos en esta audiencia, pregunten, opinen y pidan cuentas. Así, el Estado invierte más, mejora los servicios y establece reglas justas para todos.
Con esfuerzo compartido, lograremos que el agua llegue a cada hogar peruano. Juntos construiremos caminos para resolver esta problemática y fortalecer la defensa de los derechos de los consumidores en materia de servicios públicos esenciales. Sé que esta mañana será muy provechosa para todos y deseo llevar las exigencias de cada parte involucrada. Me comprometo, como Comisión de Defensa del Consumidor, a hacer un seguimiento constante hasta el cumplimiento de los compromisos establecidos. Agradezco a todos los participantes por su valiosa presencia en esta jornada y, finalmente, doy por inaugurada la quinta audiencia pública descentralizada, esperando que las conclusiones a las que lleguemos fortalezcan el marco de defensa de nuestros ciudadanos. Muchas gracias.
Seguidamente, le cedemos la palabra al señor Carlos Reyes Ulfe, presidente de la Comisión Organizadora de la Universidad Nacional de Barranca.
Buenos días, señora congresista Jacqueline Kathy Ugarte Mamani, presidenta de la Comisión de Defensa del Consumidor y de los organismos reguladores de los servicios públicos del Congreso de la República. Estimados representantes de las organizaciones sociales y de las bases de la provincia de Barranca, participantes de esta quinta audiencia pública descentralizada que se realiza en la majestuosa ciudad de Barranca, específicamente en este centro superior de estudios que los acoge con beneplácito. No estamos ajenos a la problemática de los usuarios de los servicios de agua potable en Barranca, siendo este un tema controversial y una necesidad del pueblo de Barranca. La universidad, dentro del desarrollo académico y de investigación, se encuentra comprometida en la búsqueda de soluciones a los problemas más álgidos de nuestra ciudad. Por ello, damos este primer paso, siendo la universidad partícipe de esta quinta audiencia pública, con el objetivo de escuchar cada propuesta plasmada. Que esta estancia breve en esta casa superior de estudios sea la más beneficiosa para este evento. Bienvenidos a todos. Gracias.
Agradecemos las palabras del señor Carlos Reyes Ulfe. A continuación, le cedemos la palabra para su exposición al señor José Luis Patiño Vera, director de Usuarios de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass).
Muy buenos días, señora presidenta de la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, señores autoridades de la Universidad Nacional de Barranca, señor representante de la empresa prestadora de agua de Barranca, estimados autoridades, vecinos, ciudadanos y ciudadanas. El tema que nos convoca debería ser el primer punto de la agenda pública, porque al hablar de agua, siempre resalta su importancia en la vida, la economía y el medio ambiente.
Etcétera, ¿no? Sin embargo, en la realidad, el tema de los esfuerzos por cerrar la brecha aún es muy tímido. Parto con una cifra que todos deberían conocer: ¿cuánto creen ustedes que del presupuesto público cada año se destina al cierre de brechas? ¿Veinte por ciento? ¿Quince por ciento? Solamente el dos por ciento. Es importante este dato, porque es el porcentaje con el cual el Estado prioriza un servicio básico, que es la inversión en agua potable y saneamiento. Entonces, ese dos por ciento, más lo que recaudan las empresas de agua vía tarifa, alcanza para financiar la mejora de los servicios y el cierre de brechas. Lamentablemente, la respuesta es no.
Partiendo siempre de un contexto básico, ¿qué problemas enfrentan las empresas de agua y que, obviamente, los usuarios sufren? Primero, es el tema del acceso a las fuentes de agua. ¿Las empresas de agua son dueñas de las fuentes de agua? No, son un usuario más en la cadena de usuarios del ciclo hidrológico. ¿Quién regula el acceso, la calidad y la cantidad en las fuentes de agua? Existe una Autoridad Nacional del Agua, la ANA, que, de acuerdo a la Constitución, debería priorizar el acceso humano para consumo. Sin embargo, la ANA depende del Ministerio de Agricultura.
¿Quién controla las fuentes de agua y los cauces en caso de Barranca, por ejemplo? Las juntas de usuarios de riego. Las empresas de agua, como EPS Barranca y otras a nivel nacional, no todas, dependen de lo que se decida arriba para tener o no tener agua. En Chiclayo y Trujillo, por ejemplo, se paralizan durante una semana completa sin agua porque deben limpiar los canales de regadío.
Es importante que el usuario, cuando abra el caño, se pregunte: ¿esta agua de dónde viene? ¿Y de dónde vendrá en el futuro? Porque ahí está el primer gran problema: la cantidad de agua que la empresa de agua recibe para distribuirla, primero para tratarla y eliminar toda la contaminación. Esto es una pelea constante entre la empresa prestadora y los agentes políticos y económicos en la parte alta y media de la cuenca.
El segundo gran problema, como ya lo mencionó la congresista en la introducción a esta problemática, es la calidad del agua. Cada vez las empresas prestadoras tienen que aumentar la tarifa. ¿Una de las razones? Porque la cantidad de contaminantes en el agua cruda que reciben aumenta. Hay más actividad económica en la parte alta, lo que obliga a limpiar agroquímicos. A veces, la minería informal también afecta las condiciones de calidad, así como los desagües en la parte alta que no reciben desechos.
Por lo tanto, el segundo gran problema es la calidad del agua que reciben las empresas. Las plantas de tratamiento de agua potable han sido diseñadas hace veinte o treinta años, con un nivel de limpieza de contaminantes distinto a lo que hoy enfrentan. Es crucial que el usuario identifique esta problemática y coordine con sus autoridades para que la cantidad de contaminantes que se da en la parte media y alta de la cuenca no se incremente más. Cada día, los usuarios tienen que pagar un poco más de su bolsillo para que la empresa prestadora compre insumos o amplíe su capacidad de sofisticación para el tratamiento del agua.
Entonces, para ir avanzando, el tercer problema que enfrentan los usuarios es la cantidad de agua, el segundo es la calidad y el tercero es la continuidad. ¿Cuántos de aquí en Barranca tienen 24 horas al día de agua? Ni qué hablar de Supe. El promedio en Barranca de continuidad es de veintidós horas, mientras que en Supe es mucho menor. En sectores críticos de Supe, solamente tienen dos o tres horas de agua. ¿Y eso por qué? Porque a la empresa no le interesa ampliar la dotación de agua a esa población, lo cual requiere recursos. Los sistemas de agua que datan de treinta o cuarenta años atrás muchas veces colapsan, y por eso ustedes ven roturas de tuberías, tanto de agua como de desagüe, lo que afecta la continuidad del servicio.
Otro problema es el crecimiento urbano desordenado. ¿Cuántas invasiones hay en Barranca? Un proyecto de agua, desde el momento que arranca el expediente técnico hasta que culmina, en el Perú, en promedio, dura quince años. En esos quince años, la empresa, al iniciar el expediente técnico, puede decir que un sector no tiene agua y que va a hacer un expediente para darle agua a cien familias. Pero como se demora cinco, diez o quince años, ya no son cien familias, son quinientas. Así no se puede trabajar. El tema de continuidad está estrechamente relacionado con la planificación urbana. Las empresas prestadoras de agua potable y saneamiento pertenecen a los municipios porque estos deberían planificar las inversiones vinculadas a las necesidades de su población, pero no lo hacen.
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNAS) tiene la obligación de hacer un diagnóstico integral de la calidad de la prestación de los servicios de cada empresa prestadora a nivel nacional. Hay cincuenta empresas, y una de ellas es la EPS Barranca, que se preocupa por la problemática del agua en su ciudad. Revisen el estudio tarifario de la empresa para obtener mayores luces sobre la situación de los usuarios.
El año pasado, se realizó un estudio de la realidad de los servicios de agua potable en el ámbito de la EPS Barranca, identificando problemas críticos y aprobando una tarifa para que la empresa pueda contar con los recursos necesarios para atender esos casos. Entre 2025 y 2028, la EPS Barranca tiene que invertir catorce millones de soles, de los cuales cuatro millones se destinarán a asegurar una nueva fuente de captación. Es decir, se necesita determinar de dónde se obtendrá el agua para limpiarla y distribuirla, ya que actualmente depende de un canal.
Además, una segunda prioridad del programa de inversiones de la empresa es la renovación de las redes de distribución, muchas de las cuales están conformadas por tuberías de asbesto-cemento, lo cual representa un riesgo para la salud. Por lo tanto, es fundamental comenzar con la renovación de estas redes, aunque los recursos no alcanzan para todos los sectores.
Justamente voy a llegar. ¿Y el resto qué, cuándo, cómo? El otro aspecto es el tema de asegurar la calidad del agua, lo que comentaba al principio la congresista. Hay que mejorar las condiciones técnicas de la planta de tratamiento de agua, y ahí la empresa ya tiene un dinero destinado para mejorar la calidad.
El otro tema es la continuidad, que tiene que ver con el monitoreo permanente de los sistemas de distribución de agua. Existen equipos llamados data loggers que miden la continuidad y la presión del agua, y gracias a estos equipos, la empresa sabe exactamente cuántas horas de agua recibe un sector, ya sea en Barranca o en Supe. Sin estos equipos, los usuarios pueden estar figurando en sus recibos que tienen agua entre las ocho y las seis de la tarde, cuando en la práctica no la reciben. Estos equipos permiten a la empresa identificar si efectivamente los sistemas de distribución están funcionando bien y están entregando agua en ese horario, para que tomen las previsiones respectivas.
Después está el tema del pago justo. ¿A quién no le gusta pagar por lo que realmente recibe? Muchas familias, tanto en Barranca como en Supe, pagan una tarifa plana, es decir, se les asigna una cantidad fija de consumo y pagan todos los meses lo mismo. La pregunta es: ¿ese es el valor de lo que realmente consumen? ¿Eso es un pago justo? Y la respuesta es no. Para que haya un pago justo, debe haber un medidor en cada casa.
He conversado con el gerente general de la empresa, y a veces muchos se oponen a la micromedición, argumentando que el medidor les va a generar un costo elevado. Sin embargo, los datos demuestran que una parte importante de aquellas familias a las que se les coloca un medidor por primera vez pagan menos de lo que estaban pagando con una tarifa plana. Aquellos hogares que tenían una asignación y consumían más, evidentemente deben pagar más, lo que se traduce en un pago justo.
No obstante, para instalar un medidor, se deben cumplir las condiciones de infraestructura adecuadas. No se puede instalar un medidor si no hay válvulas de purga de aire en el sector, por ejemplo, ya que existe el temor justificado de que se esté facturando aire. Por ello, es necesario asegurar las condiciones técnicas para la instalación de medidores, y ahí SUNASS verifica esos aspectos.
Parte del programa de inversiones está en la compra y adquisición de tres mil doscientos medidores. ¿Para qué? Para alcanzar cerca del 100% de medición en Barranca, de modo que gran parte de los usuarios cuenten con medidor, y avanzar al menos en la mitad de los usuarios de Supe que paguen lo justo, siempre y cuando se den las condiciones técnicas para garantizar su instalación.
Igualmente, en cuanto a la renovación de medidores, muchos de ellos están viejos. ¿Qué sucede cuando un medidor tiene siete, ocho o diez años? El sistema de medición es mecánico y, debido al desgaste, puede registrar o subregistrar el consumo. Gran parte de los análisis realizados indican que los medidores antiguos subregistran. Es decir, una familia puede estar consumiendo treinta metros cúbicos, pero solo factura entre veinte y veinticinco. Esto es importante, ya que representa una pérdida para la empresa, que está cobrando menos de lo que realmente debería.
Finalmente, el otro tema está en la macromedición, que busca optimizar la continuidad. Son sistemas y equipamiento que la empresa de agua debe proporcionar. Aquí está el avance; son datos que la empresa actualizará posteriormente, pero reflejan lo que se está invirtiendo en el primer año del programa. El 2025 fue el primer año de este programa de inversiones, y se está avanzando en el cambio de redes en algunos sectores de Barranca, como en el pasaje Tulipán, por ejemplo.
En Pampa de Lara y en la calle Belén, se están ejecutando programas de inversión en cumplimiento al compromiso de la empresa en el tema de las inversiones. Estas son las metas que tiene que cumplir la empresa, relacionadas con el monto de remuneración de trabajo que ustedes observan, el cual es cada vez menor. Esto se debe a que el saldo debe ser inversión. Cada vez más, la empresa tiene que mejorar la eficiencia de lo que recauda, para que le quede un poco más para invertir.
El tema de la micromedición y la calidad del agua es importante; hay varias metas que la empresa debe cumplir para garantizar que lo que están pagando los usuarios se traduzca en una mejora de la calidad del servicio. Quiero agradecer la preocupación de la Comisión de Defensa del Consumidor, ya que este es un tema que hemos planteado el año pasado. En materia tarifaria, se han cambiado las reglas de juego. La autonomía regulatoria, que antes era estrictamente de SUNAS, quien fijaba la política regulatoria y las tarifas, ha sufrido modificaciones en la ley de servicios de agua potable el año pasado, en 2023.
Lamentablemente, se hicieron varias modificaciones y, gracias a la CODECO, he visto el dictamen, señora congresista, donde se están tomando finalmente esas recomendaciones para evitar tres cosas. En el caso de Barranca, hay un incremento tarifario previsto para el próximo año 2027, el cual estará sujeto al cumplimiento de metas, como era antes de la modificación de la ley 1280. Es decir, si una empresa no cumple con las metas, no hay aumento en la tarifa, ya que estas metas están asociadas a la mejora del servicio.
Los cambios promovidos por el Ministerio de Vivienda indicaron que SUNAS debía permitir que las empresas aplicaran su tarifa sin condicionamiento alguno. Esto genera la pregunta: ¿dónde está el incentivo para que la empresa de agua pueda, con el incremento tarifario, satisfacer las expectativas de los usuarios? Un aspecto que el dictamen de la Comisión de Defensa del Consumidor ha aprobado es vincular nuevamente el incremento tarifario, siempre y cuando la empresa prestadora cumpla con las metas de mejora del servicio.
Además, si los usuarios se agrupan y demandan a la empresa por mal servicio o incumplimiento de condiciones, el caso pasa a SUNAS, donde se aplica todo el proceso administrativo sancionador y, finalmente, se genera una multa. Adivinen quién paga ahora esa multa: los usuarios. Esto es inaceptable. Otro aspecto que ha recogido el dictamen de la CODECO es que las multas no deben recaer sobre los usuarios.
En materia tarifaria, SUNAS tenía autonomía tarifaria al cien por ciento, fijando la tasa de interés y los componentes de la tarifa. A partir de los cambios legislativos, ya no es SUNAS quien define un componente importante de la tarifa, sino el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, quien debe indicarnos qué tasa de rentabilidad aplicar a las empresas prestadoras.
Cuando revisamos el proyecto el año pasado, aún no se había emitido el decreto supremo que aprueba esa tasa de interés, que resultaba ser tres puntos mayor a la que estaba aplicando SUNAS. Esto significa que, por cada punto de tasa de interés que se proponga aplicar, las tarifas subirían diez puntos porcentuales. En el caso de Lima, por ejemplo, si se aprueba el decreto supremo y se nos indica aplicar esta tasa de interés, tendríamos que prever un aumento de la tarifa del treinta por ciento.
...de defensa del consumidor, lo recogido para que esa fijación de la tasa de rentabilidad nuevamente vuelva a SUNAS. Son aspectos que ustedes tienen que conocer, porque finalmente, ustedes son los que pagan por el servicio. En este sentido, se requiere una inversión de catorce millones de soles por parte de la empresa de agua, que debe realizarse entre el 2025 y el 2028, en un periodo de cuatro años. Esto se traduce en un promedio del valor del metro cúbico, tanto en agua potable como en alcantarillado. Es importante señalar que actualmente no cuentan con una planta de tratamiento de aguas residuales, por lo que en la tarifa que se fija no puede incluirse ese componente hasta que se concrete el proyecto de vivienda que se discutirá más adelante.
Con esos catorce millones, se evidencia cómo se aplica la tarifa aprobada, que es de dos soles con cincuenta y nueve centavos por metro cúbico. Esta tarifa es media, dado que existe una estructura tarifaria donde los usuarios domésticos pagan un poco menos y los industriales y comerciales un poco más, lo que genera un subsidio cruzado. Sin embargo, el Ministerio ha señalado que la tarifa está muy baja, a pesar de los estudios tarifarios realizados, y que debe contribuir al cierre de brechas.
Hemos realizado un cálculo que indica que se necesitarían seiscientos treinta y cuatro millones de soles para el cierre de brechas en Barranca y Supe. La pregunta es, ¿se puede pagar eso con la tarifa actual? Si se cumple lo que plantea el Ministerio, tendríamos que aumentar la tarifa cinco veces en el caso de Barranca, lo cual es inviable. Es fundamental recordar que, aunque SUNAS es un ente técnico, también tiene un enfoque social, y la tarifa no puede exceder el cinco por ciento de la canasta básica familiar de un hogar. Esto hace que la situación sea insostenible.
Los proyectos que describen esos seiscientos treinta y cuatro millones incluyen una parte importante, cerca de cuatrocientos millones de soles, que están en un proyecto actualmente paralizado. Este proyecto permitiría garantizar veinticuatro horas de agua a la localidad de Barranca, con una planta de tratamiento residual, renovación de redes y mejora de la presión. Lamentablemente, este proyecto está detenido, y en Supe la situación es similar; el gerente general ha indicado que el proyecto también enfrenta problemas debido a la falta de recursos para avanzar.
Los temas de mejora están íntimamente relacionados con la disponibilidad de recursos y la gestión. Por ello, como parte de la responsabilidad de SUNAS, quiero invitar a Dayan Torres, representante de SUNAS en la parte norte de la región Lima, quien se encarga de gestionar los problemas que ustedes demandan. Le cederé unos minutos para que nos explique algunos casos emblemáticos. SUNAS no solo fija tarifas, sino que también supervisa, y es importante que se conozca cómo se lleva a cabo esta supervisión.
En el día a día, nos encontramos con problemas donde los usuarios informan que la empresa les exige pagar un monto elevado antes de poder reclamar. Esto no debe suceder, ya que no está en las reglas del juego. Si se inunda una calle y afecta un predio, la empresa debe asumir esos costos de responsabilidad. Los plazos de reparación de las vías y de las redes están normados, y todo esto lo supervisamos desde nuestra oficina.
Sin más, le doy la palabra a Dayan. Ante todo, muy buenos días, señora congresista Katy Ugarte, representantes de la mesa, usuarios y todos los asistentes presentes.
Quien les habla es Dayana Torres, representante de la Oficina de Atención al Usuario de Huacho, la cual está encargada de brindar orientación y atender los reclamos de primera mano cuando los usuarios tienen problemas con los servicios de saneamiento. Esta oficina abarca cinco provincias de la región Lima, siendo Barranca una de ellas.
Durante el periodo de 2021 a 2025, hemos observado un incremento en las atenciones y reclamos percibidos tanto de la ciudad de Barranca como de Supe. Los casos atendidos por SUNAS entre los años 2021 y 2025 evidencian un incremento acumulado del 21%. La mayoría de estos reclamos y orientaciones son recepcionados a través de diferentes canales de atención que ofrecemos, siendo el FonoSUNAS 1899 y WhatsApp los más utilizados para reportar problemas operacionales, como la falta de agua, así como correos electrónicos.
El mayor número de casos atendidos por SUNAS en esta zona proviene de llamadas telefónicas, seguido de los canales de atención presencial. Este aumento refleja una mayor demanda de atención por parte de los usuarios y un incremento en la gestión de reclamos por los servicios de saneamiento. En 2025, la EPS Barranca registró 1,666 reclamos, que incluyen tanto reclamos comerciales como operacionales.
Los casos más emblemáticos que hemos recepcionado en 2025 se generan a través de un programa de SUNAS denominado "Participa Vecino", que busca reunir a los usuarios y a la empresa prestadora para que puedan ser escuchados ante las problemáticas que enfrentan. SUNAS actúa como intermediario entre ambas partes para facilitar la solución y asegurar que la empresa brinde información oportuna ante cualquier reclamo. En ocasiones, los usuarios se quejan de que la EPS no los atiende o no son escuchados cuando necesitan conversar con un área específica. En tales casos, activamos el programa "Participa Vecino".
Un ejemplo de esta situación son los usuarios de la urbanización Independencia en Barranca, donde más de 280 familias se oponen a la instalación de medidores, posiblemente por falta de información sobre la normativa vigente y sus derechos y deberes como usuarios. Ante las deficiencias percibidas en el servicio, se gestiona un espacio de comunicación con la EPS Barranca. Dentro de las acciones ejecutadas, SUNAS proporciona información a los usuarios sobre la normativa vigente en materia de microvisión, así como sus derechos y deberes, para que estén debidamente informados.
La EPS Barranca, en el marco de estas acciones, ha instalado equipos de monitoreo de presión y caudal en las redes de distribución, así como una válvula de purga de aire en la red matriz, mejorando así la operación y evitando la acumulación de aire. Se han instalado 281 medidores para 287 usuarios.
Otro caso relevante se presenta en la calle Espinar y Pasaje Borja, en el distrito de Supe, donde los usuarios comunicaron a la oficina de atención al usuario de Huacho la falta de continuidad y la baja presión del servicio, afectando aproximadamente a 25 familias. Las acciones concretadas con la EPS Barranca incluyen la ejecución de obras de mejoramiento de redes, que contemplan el reemplazo de tuberías.
Permitiendo optimizar la presión del servicio de agua de 8.5 metros de columna de agua a 9.5 metros de columna de agua, se ha mejorado la continuidad del servicio. Asimismo, la EPS se ha comprometido a realizar acciones de mejora en la zona, como la independización de un reservorio para garantizar un suministro más eficiente y confiable.
Un caso relevante es el de la institución educativa Corazón de Jesús, un colegio priorizado por la SUNASS que cuenta con el programa "Colegio con Agua Segura". En esta institución, el director y los padres de familia reportaron problemas relacionados con baja presión y limitación en la continuidad del abastecimiento. Aproximadamente, esta institución alberga más de 120 estudiantes. Gracias a la comunicación con la EPS Barranca, se han ejecutado obras de mejoramiento que han permitido ampliar la línea secundaria y mejorar la continuidad del servicio de dos horas a seis horas. Además, la presión de seis metros de columna de agua se ha incrementado a doce metros.
Otro caso atendido por la EPS Barranca es el de la institución educativa 2526 de Atahualpa, donde directivos, padres de familia y vecinos reportaron afectaciones en la infraestructura debido a aniegos en el sistema de alcantarillado. Más de 100 estudiantes y 30 familias se vieron afectadas. Se logró que la empresa realizara la limpieza y mantenimiento de la red de alcantarillado mediante el camión hidrojet, así como cambios en la conexión de desagüe de aproximadamente 50 metros lineales y la reparación y construcción de un cerco perimetral para proteger las aulas, que estaban construidas con material de drywall.
En el asentamiento humano Cerro Atarraya, parte alta, los usuarios reportaron baja presión del servicio debido a conexiones clandestinas en la parte baja del sector. La EPS Barranca realizó una visita en campo para identificar estas conexiones. En el año 2024, la empresa se comprometió a brindar servicio mediante camiones cisterna, pasando una vez a la semana en un horario de 9 a 1 de la tarde, ya que se percibía que el servicio no era óptimo. En el año 2025, esta zona cuenta con una nueva planta de abastecimiento a través de la red de Buenavista, lo que ha mejorado la presión de agua de 5 metros de columna a 10 metros, garantizando un suministro de 20 a 24 horas al día.
Además, se atendió el caso del pasaje Santa Cruz de Barranca, donde los usuarios se oponían a la instalación de medidores, manifestando que había presencia de aire en las conexiones. Solicitaron mejorar el horario de abastecimiento y la continuidad del servicio. En respuesta, la EPS Barranca proporcionó información de primera mano sobre la normativa vigente, explicando a los usuarios sus derechos y deberes. A la fecha, el 98% de los usuarios cuenta con medidor, restando solo unos 10 o 15 usuarios sin este servicio.
Presión de continuidad de nueve metros de columna de agua. Estas acciones, más allá de que la EPS Barranca nos informa, nosotros le damos seguimiento a estos casos hasta que el usuario pueda confirmar efectivamente que estas acciones continúan, que su servicio ha mejorado, y eso también permite al usuario ver que hay una mejor percepción de los servicios de saneamiento cuando se hace una coordinación con la EPS Barranca.
Finalmente, como les comentaba, nosotros las SUNAS tenemos varios servicios que brindamos a la ciudadanía a través de nuestros diferentes canales, uno de ellos es nuestra línea gratuita 1899. Nos instalamos también dos o tres veces al mes en la EPS Barranca para realizar campañas de orientación, donde informamos al usuario que si sus reclamos no son atendidos, pueden llamarnos y buscar nuestra asistencia para brindar información oportuna en defensa de sus derechos y cumplimiento de sus deberes como usuarios.
Contamos con un WhatsApp para emergencias, que nos permite atender problemas operativos relacionados con la falta de agua, roturas de tuberías que probablemente hayan generado aniegos o desbordes. Este WhatsApp de emergencia siempre lo difundimos a los usuarios en nuestras campañas de orientación, con el apoyo de la municipalidad, solicitando autorización para instalarnos en las plazas de armas y en lugares de mayor afluencia, con el fin de difundir estos canales de atención de las SUNAS.
Con el apoyo de la Municipalidad Provincial de Barranca y la Municipalidad Distrital de Supe, hemos podido instaurar durante el año 2025 la campaña SUNAS Móvil, que es una oficina itinerante donde brindamos orientación personalizada al usuario. Dentro de las problemáticas que hemos presentado, tenemos el programa Participa Vecino, que busca soluciones concertadas que benefician a los barrios y comunidades, y tratamos de comunicarnos inmediatamente con la EPS Barranca para brindar soluciones e información adecuada al usuario.
Además, trabajamos mancomunadamente con autoridades como las municipalidades, la DREL y la Dirección Regional de Educación, entre otras entidades, donde hemos instalado colegios con agua segura, un espacio donde monitoreamos el cloro residual en las instituciones educativas. En la localidad de Barranca, tenemos cuatro colegios y tres del distrito de Supe, donde monitoreamos quincenalmente el cloro residual, con el apoyo de las instituciones educativas y de la Dirección Regional de Educación de Lima Provincia.
Finalmente, para transparentar toda la información que obtenemos, realizamos foros de rendición de cuentas. En el año 2025, enviamos invitaciones a la ciudadanía y a las autoridades en general para darles un alcance sobre todo el trabajo que abarca SUNAS, incluyendo fiscalización, regulación tarifaria y atención al usuario. Buscamos transparentar toda esta información en nuestras acciones de rendición de cuentas.
Eso sería todo. Quedo atenta a cualquier consulta. Señora congresista, muchas gracias. Creo que hemos cumplido con el objetivo de mostrar la problemática, las soluciones y también la parte de fiscalización. Hemos escuchado atentamente la exposición de los representantes de la SUNAS, y también, haciendo un análisis reflexivo, nosotros como congresistas estamos visitando cada distrito, provincia y región, viajando por todo el Perú. Hace dos días estuve, por ejemplo, en el distrito de San Antonio, en Huarochirí, donde observamos un colegio que no tiene agua y pozos sépticos colapsados, lo que afecta a la población desde hace años.