Sesión de la Comisión Especial Multipartidaria de impulso y seguimiento del proyecto terminal multipropósito de Chancay. Pido las disculpas del caso por no haber llegado a la hora, debido a una situación extraordinaria. Agradezco la puntualidad y el compromiso de los diferentes representantes de las entidades convocadas, tanto del sector público como privado, así como de académicos presentes.
Conforme a la convocatoria, iniciamos la décima sesión extraordinaria con fecha 26 de enero de 2026. Señor Presidente, buenos días. Señores congresistas, buenos días. Procedo a tomar la lista nominal según sus indicaciones.
Congresista Roberto Sánchez Palomino. Presente.
Congresista Rocío Torres Salinas. Confirma asistencia virtualmente.
Congresista Viviana Olivo Martínez.
Congresista Kelly Portalatino. Confirma asistencia virtualmente.
Congresista Paul Gutiérrez. Consigna asistencia a través de la plataforma.
Congresista Luis Cordero Yontay. Confirma su asistencia virtualmente.
Señor Presidente, han contestado cinco señores congresistas, por lo tanto, cuenta usted con el quórum para la sesión presente. Muchas gracias. Con el quórum respectivo de los integrantes de la Comisión Especial, iniciamos nuestra sesión siendo las 12:05 minutos.
En el orden del día, queremos dar la bienvenida a dignísimos representantes de diferentes entidades convocadas para esta mañana. El embajador Alejandro Neyra Sánchez, director general de Estudios y Estrategias de Política Exterior de nuestra Cancillería; Glauco Cebane Burns, director del Centro de Estudios Globales y Estratégicos del Ministerio de Relaciones Exteriores; Daniel Singuesa Chávez, funcionario diplomático de la Dirección General de Estudios y Estrategias de Política Exterior; Joaquín Ramos Ordóñez, funcionario diplomático de la misma dirección; Francisco Javier García Lara, también funcionario diplomático de la Dirección General de Estudios y Estrategias de Política Exterior.
Asimismo, saludamos la presencia del investigador Omar Narria, director del Centro de Estudios sobre China y Asia Pacífico y Observatorio de Chancay de la Universidad del Pacífico; el alcalde Juan Álvarez Andrade de la Municipalidad Distrital de Chancay; Carlos Aquino, especialista en Economía y Política Asiática de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; y el coronel E.P. Ricardo Roberto Vizcardo, representante del Ministro de Defensa, señor Jorge Chávez, así como al representante de la Autoridad Portuaria Nacional y a la señora María Elena Lucana.
Representante de la Ministra de Comercio Exterior y Turismo, a todos y todas los presentes. En la agenda política hay una situación que desde diferentes aristas se ha venido colocando como de interés público. Tiene diversas entradas y perspectivas, y cada una de ellas, en este contexto de alternancia y elecciones en el gobierno, nos plantea algunos énfasis, reflexiones y visiones que queremos hoy compartir desde un sano interés nacional y democrático, que afiance la apuesta de desarrollo nacional que tiene el país en el concierto mundial.
Es por ello que hemos pensado en ustedes, que son conocedores de activos intelectuales e institucionales muy importantes para una visión de Estado. Desde la Comisión Especial Multipartidaria de impulso y seguimiento al terminal portuario de Chancay, consideramos que es un desafío mayúsculo, ya que no solo se trata de miradas técnicas y sectoriales, sino también de perspectivas desde la ciudadanía y nuestras responsabilidades como parlamentarios, ciudadanos y peruanos.
Pretendemos que haya una socialización de las reflexiones institucionales en torno a la visión estratégica, geopolítica y geoeconómica del megapuerto de Chancay. Le otorgamos una implicancia geoestratégica, geopolítica y geoeconómica, dada la coyuntura muy especial que está ocurriendo en el mundo. Hay un rediseño en las estructuras de las relaciones políticas y económicas mundiales que se encuentra en un momento singular y especial.
No solo desde la academia, la política y la economía, necesitamos ponderar esos impactos desde diferentes posturas. Siento que hay una ausencia de un abordaje serio sobre la cosa pública y lo que está aconteciendo, que no se resolverá evidentemente en treinta días. Sin embargo, en este momento de alternancia por las elecciones, es pertinente ponderar, al menos, dentro de un esquema de riesgo y oportunidades, cómo consolidamos nuestro país, su economía y sus alcances.
Por ello, las nociones de soberanía, seguridad, el frente externo y la política exterior peruana son aspectos fundamentales que quisiéramos enriquecer. Hoy es un evento público, está siendo transmitido, y queda además la evidencia de nuestras reflexiones como un insumo para el ejercicio político de alta gestión pública, que es el desafío actual.
Estamos a poco más del primer año de operaciones del megapuerto de Chancay. Comprendemos que las perspectivas, luego de este primer año, siguen siendo desafiantes desde el punto de vista del desarrollo sostenible y la integralidad del desarrollo. Seguramente, esto lo ha sentido con mayor tensión el ciudadano de Chancay, el ciudadano de Huaral y, evidentemente, su señor alcalde.
En ese contexto, viene ocurriendo una serie de situaciones de las más descabelladas, por no decir otras. Uno imagina que en el país del liberalismo se respeten esos valores; sin embargo, como suele suceder en los hechos históricos, las contradicciones también se presentan. Podemos tener nacionalismos extremos o políticas proteccionistas totalmente fuera de contexto en países que, marcadamente, se reconocen como liberales. En el Perú, esto nos marca una realidad muy relevante. El mercado peruano no es el mercado de Brasil; tiene sus bemoles en cuanto a la ubicación geoestratégica y los recursos naturales. Es decir, el Perú en América Latina y en el mundo tiene un lugar importante, por la conectividad y otros elementos.
Con esa introducción, disculpen lo extensivo, quisiéramos invitar al embajador Alejandro Neyra Sánchez para que comparta con nosotros una reflexión desde Torre Tagle en torno a estas preocupaciones. Esto nos incidirá en algunos aspectos que luego serán complementados por la academia y la investigación, tanto de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos como de la Universidad del Pacífico. Asimismo, contaremos con la reflexión relevante del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, y desde la visión local de la autoridad del distrito de Chancay, así como de los entes rectores en materia de política portuaria.
Creo que enfocaremos desde el propio sector defensa, a propósito de algunos hechos públicos que ya se han puesto en coyuntura. Sin embargo, es importante señalar que hace años se viene trabajando en torno a la Marina y la Naval, en un esfuerzo que, aunque sea de coyuntura, no deja de ser significativo. El Perú debe afianzar su mirada de soberanía, lo que implica potenciar también sus aspectos ligados a la defensa.
Señor embajador, tiene usted la palabra. Muchas gracias, señor presidente de la comisión, congresista Sánchez, por su intermedio. Un saludo a todos los congresistas miembros de esta comisión y a los representantes de las distintas instituciones del Ministerio de Defensa, del Ministerio de Comercio Exterior, de la Autoridad Portuaria, al señor alcalde del distrito de Chancay, un gusto verlo, así como a mis colegas de la academia, Omar Narrea y Carlos Aquino, y a mis colegas de la Cancillería.
Creo que usted ha comenzado con un tema importante e interesante: el complejo escenario internacional que existe en la actualidad, que algunos describen como incierto, fluido y en constante cambio. Lo relevante en este contexto es que contamos con una política exterior seria y responsable, que se mantiene con un análisis permanente de las situaciones que se presentan, siempre poniendo el interés nacional antes de cualquier cosa para tomar las decisiones que tenemos frente a nosotros en la Cancillería.
Quisiera también extender las disculpas del canciller Hugo Becerra, quien me ha enviado un afectuoso saludo. Por cuestiones de agenda, no ha podido estar presente en esta ocasión, pero es alguien que siempre está preocupado e interesado en analizar el escenario internacional y, sobre esa base, pensar cuál es el rol que le corresponde al Perú en este contexto. Comienzo con una reflexión que considero está más vinculada al puerto de Chancay, en términos de cómo explicamos su importancia geopolítica y estratégica.
La importancia de contar con un puerto radica en nuestra aspiración de convertirnos en un hub portuario internacional. Existe un término que se utiliza actualmente, que es "port power", el poder que tienen los puertos desde el punto de vista geopolítico. La inauguración del puerto de Chancay, hace poco más de un año, nos sitúa en esta visión internacional.
Es fundamental explicar, desde la perspectiva de la política exterior, cuál es la importancia y el origen del puerto de Chancay. En primer lugar, debo mencionar que el puerto de Chancay es un puerto eminentemente peruano, de gran interés para nuestro país, que cuenta con inversiones que originalmente fueron de capitales peruanos. La idea fue planteada por el almirante Juan Ribaudo y la empresa Volcan, y se buscó una empresa internacional para atraer inversiones, Lazard Investment Management, reconocida a nivel internacional para identificar posibles interesados en el puerto. Esta propuesta se presentó en Estados Unidos y Europa, y finalmente fue Costco Shipping la empresa que mostró interés en invertir.
Este aspecto es algo que siempre explicamos. Recuerdo que el congresista Sánchez estuvo con nosotros en Washington, en mi anterior puesto diplomático, y lo recibimos tras su visita a los puertos de Los Ángeles y Long Beach, junto al congresista Salguana. Discutimos la necesidad de comunicar el origen y la peruanidad del puerto de Chancay, lo cual es crucial para entender de dónde surge esta idea y su relevancia para nuestro país.
En segundo lugar, la inversión en los puertos forma parte de una política de Estado. Aunque se contrató una empresa y se buscaron capitales e inversionistas de diversos países, el Perú es un país abierto a las inversiones y al comercio. Desde el inicio de la concepción del puerto, se buscó capital en distintos lugares, y finalmente Costco Shipping decidió asumir la inversión. Esto refleja un interés que tiene el Perú en su política exterior, que hemos diseñado como estrategia desde las ideas de Carlos García Bedoya en la década de los setenta, buscando el posicionamiento del Perú sin alineamientos, con una visión estratégica y de autonomía, sin cerrarnos a ningún tipo de relacionamiento.
Además, hemos buscado inversiones donde sea posible encontrarlas, algo que se ha acentuado en este siglo y a finales del siglo pasado, con nuestro ingreso a la Organización Mundial del Comercio y la suscripción de tratados de libre comercio, que promovieron la diversificación de nuestro comercio en las distintas regiones del país.
Es importante destacar que la inversión portuaria también está diversificada. Así como Costco Shipping invierte en Chancay, APM Terminals y Dubai Ports son empresas que, con orígenes europeos y del Emirato de Dubái, invierten en el puerto del Callao. También contamos con inversiones norteamericanas, como en Matarani, que tiene un proyecto de crecimiento y nuevas inversiones por parte de BlackRock.
El interés por seguir promoviendo los distintos puertos es parte de la estrategia de nuestro país para no cerrarse a ningún tipo de inversiones y buscar capitales, manteniéndonos como una economía abierta al mundo. La inauguración del puerto de Chancay nos permite consolidar un avance positivo en esta dirección.
Promover una sana competencia entre los puertos es fundamental. En este sentido, una de las medidas que se han tomado con relación al puerto de Chancay por parte de los operadores es la nueva ruta que ofrece Mediterranean Shipping Company (MSC) desde el puerto del Callao, conocida como la ruta Alpaca. Esta ruta surge como un complemento a la nueva oferta de Chancay y Costco Shipping. Esto genera una genuina competencia, pero también actúa como un soporte al interés de Perú de convertirse en un hub portuario, lo cual es estratégico en el contexto de la política exterior sudamericana.
Es interesante observar cómo se desarrollará esta situación en los próximos años. El interés por invertir en puertos, no solo en Chancay, sino también en otros que podrían ser complementarios, como Matarani o Ilo en el sur, y Salaverry y Paita en el norte, crea condiciones más auspiciosas para el desarrollo de los principales terminales del Callao y Chancay.
Además, es importante que esta discusión se enmarque en la posibilidad de desarrollar sinergias, economías de escala e integración tanto dentro de nuestro país como con otros países de la región. Con miras a atraer inversiones, ojalá con nuevas tecnologías, para las zonas de influencia de Chancay y el Callao, esto resulta crucial.
Desde un enfoque geopolítico y geoeconómico, es evidente que estas iniciativas formarán parte de nuestra dirección en estudios y estrategias, con un enfoque analítico y medidas concretas de política exterior. A medida que este escenario evoluciona, esperamos que se ajuste y desarrolle de manera positiva para el crecimiento de nuestro país, especialmente en lo que respecta a inversiones portuarias y temas económicos y comerciales.
Recientemente, se aprobó la Ley 32449, que establece las Zonas Económicas Especiales Privadas. Este marco normativo busca promover el desarrollo estratégico, atrayendo empresas que generen inversión con tecnología y que contribuyan al desarrollo del capital humano, no solo del capital o de productos primarios.
Por último, es pertinente mencionar que existen genuinas preocupaciones sobre el uso final del puerto de Chancay, que es un puerto eminentemente comercial. Ante los intereses y preocupaciones de otros países, se ha promovido el desarrollo de inversiones y la posibilidad de generar apoyos en materia de seguridad. Esto es fundamental, no solo desde el punto de vista de la seguridad ciudadana, que es un tema en el que este gobierno está trabajando, sino también para garantizar la seguridad general de nuestro país. El canciller está completamente comprometido con estas iniciativas para promover la cooperación en materia de seguridad, lo que brindará mayor seguridad ciudadana y, en general, para el país.
Lo que se ha logrado con los Estados Unidos es la posibilidad de que los escáneres que se utilizan actualmente para la seguridad en el puerto de Chancay sean de tecnología norteamericana. Esto es fundamental para garantizar que este puerto cumpla con todos los requerimientos necesarios para consolidar una seguridad frente a los lamentables ilícitos que puedan producirse, los cuales, como sabemos, pueden afectar zonas de los puertos nacionales. Este hecho es un buen ejemplo de la apertura que existe por parte de nuestro país para colaborar en materia de seguridad, algo que, en este caso específico, se realiza con Estados Unidos, pero que también hemos estado haciendo con otros países.
Cabe mencionar que el desarrollo de las tecnologías del Servicio Industrial de la Marina se realiza con tecnología coreana, lo que refleja un esfuerzo continuo en este ámbito. Tuvimos la oportunidad de visitar el puerto de Callao y las instalaciones del CIMA, lo cual es un aspecto muy visible y positivo para nuestro país. Así, hay una apertura en este sentido, asegurando que, desde el punto de vista de la soberanía, la seguridad y la regulación, la Cancillería mantiene una preocupación permanente por garantizar que estos puertos y la seguridad que los rodea sean óptimos para todos los países.
Es importante señalar que estamos en un escenario internacional complejo, como se menciona en documentos recientes, como el de política exterior de China para América Latina y el Caribe, y la estrategia de defensa de Estados Unidos. Estos documentos abordan la posible confrontación entre las principales potencias, lo cual tiene implicancias para todos los países en el hemisferio occidental. Esto forma parte de las responsabilidades que tenemos en la Dirección de Estudios y Estrategias de la Cancillería.
Podemos confirmar que la Cancillería actúa con plena responsabilidad y confianza en la capacidad de brindar seguridad a toda la ciudadanía. Agradezco, por su intermedio, la oportunidad de participar en esta sesión. Contamos con especialistas en nuestra dirección, y estaremos dispuestos a responder cualquier pregunta o participar en el diálogo, que consideramos especialmente importante, ya que permitirá obtener visiones desde la academia, la autoridad portuaria y el Ministerio de Defensa, para entender las distintas aristas de este problema en beneficio del ciudadano.
Muchísimas gracias. Me parece relevante invitar ahora al Ministerio de Defensa para que comparta su reflexión institucional en torno a esta discusión. Asimismo, creo que sería oportuno incluir al Ministerio de Comercio Exterior. Luego, dejaremos espacio para que la autoridad local y la academia nos ilustren, permitiendo así un feedback colectivo sobre las inquietudes planteadas, ya que estas participaciones son insumos relevantes para el país.
Coronel, muchas gracias, señor congresista. Dignas autoridades.
Señor Embajador, es para mí un placer y una gran responsabilidad participar de esta comisión multisectorial que usted tan dignamente preside, señor congresista Roberto Sánchez. Expreso el saludo del señor Ministro de Defensa, Francisco Díaz Peche. Quien habla es el Coronel Roberto Vizcardo Benavides, asesor del despacho ministerial. Soy doctor en Ciencia Política, magíster en Economía y graduado en Seguridad y Defensa Nacional. Como tal, he seguido el tema de Chancay y tengo publicados artículos en España, México y Santo Domingo sobre el mismo.
Es importante no perder de vista, señor congresista, que la entrada en escena internacional del megapuerto de Chancay ha significado, probablemente, una de las mayores disrupciones del siglo XXI en la región sudamericana. Afirmo esto porque, en efecto, el mundo antes de Chancay estaba siendo atendido en el comercio internacional por lo que se denomina el triángulo de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica. En Asia-Pacífico, los puertos de Shenzhen, Shanghái, Busan, Hong Kong y Singapur; en Europa, los puertos de Róterdam, Hamburgo, Valencia y algún puerto griego; y en Norteamérica, los puertos de Los Ángeles, Seattle y Long Beach, además de Manzanillo y Lázaro Cárdenas en México. Este triángulo del comercio internacional conformaba las principales rutas marítimas para atender el comercio mundial, mientras que el resto de rutas, incluyendo Sudamérica y Centroamérica, eran consideradas secundarias.
Con la entrada en operación de Chancay, se inaugura al mismo tiempo la cuarta ruta principal que conforma lo que se llama el cuadrilátero de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica, donde Sudamérica, específicamente Chancay, juega un papel crucial. ¿Y por qué Chancay? La construcción de Chancay como un megapuerto se debe a la visión de nuestros vicealmirantes, Rivaudo y otros de la época, por una razón sencilla: el Perú tiene una ubicación geoestratégica única en la región, lo que se conoce como determinismo geográfico. Esto implica que la posición del Perú es privilegiada, ya que no hay una ruta más corta entre Asia y América del Sur que parta de nuestro país. Las diferencias en tiempo de travesía desde otras latitudes, como Chile o Colombia, son enormes.
Estamos hablando de que una travesía desde Sudamérica, específicamente desde Chancay a Shanghái, presenta un promedio de diferencia en tiempo de diez días respecto a lo que era anteriormente. Teniendo en cuenta que por cada día de travesía, un buque portacontenedores de dieciocho mil TEUs consume aproximadamente doscientas cincuenta toneladas de combustible diésel, y considerando que el megapuerto de Chancay es totalmente automatizado, este puede atender buques en jornadas de un día, a diferencia de otros puertos que requieren de tres a cuatro días, ni hablar de los puertos chilenos, que enfrentan limitaciones por razones de ubicación y climatológicas.
La detención en un buque, en promedio, es entre tres y cuatro días. Por cada día de estadía en un puerto, el costo es de cincuenta mil dólares. En Chancay, se atiende en un día. Esto es en cuanto a las bondades y a la ubicación geoestratégica que tiene nuestro país, y cómo todas estas características impactan efectivamente en la geopolítica, en la geoeconomía y, por supuesto, en el posicionamiento de nuestro país como centro, como hub, como nodo fundamental del comercio regional.
El primer impacto geoeconómico es el de costos versus tiempo. Hablamos ahora de que el transbordo que antes se realizaba en el norte del continente, ya sea de Long Beach o Manzanillo, ahora se realiza en Chancay. Estamos hablando de que el desarrollo portuario de Chancay ha significado una revolución geopolítica y geoestratégica en la región. Por consiguiente, los retos de seguridad también se han incrementado. No hay que perder de vista que el megapuerto de Chancay tiene un impacto sobre la seguridad, y consecuentemente, en nuestro país, que se ha convertido en un actor relevante en la región, y esto va en ascenso.
Si nos detenemos en las últimas consideraciones que estamos recibiendo en cuanto a la política exterior de Estados Unidos, como bien lo ha detallado nuestro embajador, Alejandro Neyra, tendríamos que decir que es tan cierto lo anteriormente expresado, que me voy a permitir glosar unas declaraciones del presidente de la Liga Marítima de Chile, el señor Manuel Vergara. Él dice que, por más consideraciones que haya en cuanto al comercio y a la seguridad, el megapuerto de Chancay es lo que es y tiene una importancia vital para la región, y no solamente para el Perú, porque va a permitir desarrollar las economías y el comercio de los países vecinos.
Próximamente, se ha declarado de interés la creación del corredor económico Chancay-Loreto-Brasil. Esa es una gran noticia para la economía nacional y, por supuesto, también incrementará nuestras preocupaciones de seguridad. Glosando lo que decía el señor Vergara, todo nuestro comercio exterior con el Asia-Pacífico podría concentrarse en el megacomplejo portuario de Chancay, que se desarrolla en Perú con capitales chinos. Ese complejo pasaría a ser lo que técnicamente se conoce como puerto hub, lo que limitaría el comercio exterior de Chile a una suerte de cabotaje de ida y vuelta a Chancay y Callao. Esa es una realidad ineludible.
Cualquier otra declaración política o de otra naturaleza responderá seguramente a intereses de grupo o intereses políticos. Esa es la realidad. Todos los otros países vecinos, Colombia, Ecuador, Chile, están obligados, al igual que Perú, a desarrollar flotas mercantes de cabotaje, de ida y de vuelta. Aquellos que no tienen claro esto, como les pasó a los productores de cerezas el año pasado en la campaña de enero de 2025, enviaron sus cargamentos de cerezas a Asia mediante un buque directo que salió de Valparaíso, pero, para mala suerte, ese buque se averió.
Demoramos sesenta días en llegar, y toda la carga de cerezas que era para la inauguración de la campaña anual en China se malogró. Lo más fácil hubiera sido enviar la carga a Shanghái y de ahí trasladarla al puerto chino donde iba. Entonces, que quede claro que Chancay es y será el hub del Pacífico Sur.
Hay otra consideración que hay que tener en cuenta. Se dice que las inversiones de China, porque como ya lo ha detallado nuestro embajador Neyra, Costco invierte, ya que en Davos, en 2019, se realizó la presentación internacional del megapuerto a cargo de Proinversión. Se presentaron inversionistas franceses, americanos, chinos y taiwaneses, y el que ganó fue Costco Shipping, el tercer operador mundial de puertos y una de las flotas más grandes del mundo. Entonces, esto fue en buena ley. No estamos defendiendo a China, estamos siendo realistas.
Se dice que las inversiones chinas, por ejemplo en el puerto de Chancay, son peligrosas para la seguridad nacional. En materia de seguridad, no podemos ser absolutos; no podemos afirmar que no son peligrosas al cien por ciento, siempre habrá alguna posibilidad. Pero vamos a los hechos. En este momento, hasta lo que hemos visto del desarrollo de las inversiones chinas en el país y en específico en el megapuerto de Chancay, no podemos afirmar categóricamente que estas inversiones son peligrosas para la seguridad nacional, porque Chancay podría ser transformada en una base militar al servicio del Ejército Popular de Liberación. Eso creo que es un poco difícil, muy remota la posibilidad.
En primer lugar, está nuestra Constitución Política del Estado, que requiere un amplio debate en el Congreso para que un buque hospital chino militar, de la sanidad militar, ingrese al país. No es así. El tema era que traía un helicóptero de evacuaciones médicas, y ha sido objeto de un amplio debate autorizar la entrada al país de este buque chino. Imagínense que venga una flota inmensa para que quiera apostarse en el puerto de Chancay; eso también es un poco difícil, ¿no es cierto?
Con el mismo razonamiento, diríamos que, como Costco tiene intereses y opera puertos alrededor del mundo, por ejemplo, en Grecia opera el puerto de Piraeus, en Países Bajos el puerto de Euromax, en Róterdam, en Corea del Sur opera el puerto de Busan, y en Valencia, España. Entonces, ¿Costco sería una amenaza para la seguridad nacional de Corea, de España, de Grecia, de Países Bajos? Creo que no.
Por último, son muy renuentes a inmiscuirse en los asuntos internos de un país. Nosotros, como un país soberano que tiene bien claros sus intereses nacionales, estamos ubicados en el hemisferio occidental. Recientemente se ha publicado la doctrina de defensa nacional de Estados Unidos, y en diciembre se publicó la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos. Paralelamente, China también publicó su política hacia América Latina. Entonces, estamos en la mirada de los dos hegemones del mundo, y eso para nosotros es una muy buena noticia.
Y con esto voy a cerrar, señor congresista, me quedo con la frase del gran Henry Kissinger, fallecido en el año 2023.
...del 2023, dio una entrevista a la afamada revista The Economist, en la que aseguraba que China y Estados Unidos tienen que sentarse en una mesa a dirimir sus diferencias y ponerse de acuerdo en qué es lo que los separa, porque ambos están destinados a perfilar el destino del mundo. Si no lo hacen, les doy diez años para ello; de lo contrario, el mundo va a ser un caos. Efectivamente, parece que esas aseveraciones de Henry Kissinger están teniendo lugar en nuestro país. Hay políticas chinas, hay inversiones chinas y hay mucho interés de Estados Unidos. Ojalá que el puerto de Corío, en el sur del Perú, sea desarrollado con capitales americanos. De esta manera, tendremos una estabilidad mayor en cuanto a nuestros sistemas de seguridad, así como del desarrollo que largamente perseguimos y cuidamos.
Muchas gracias, señor congresista. Gracias, coronel, por sus reflexiones relevantes en materia que expresa la postura institucional del Ministerio de Defensa, en torno a hechos que han estado en el dominio público y que no todos conocemos en detalle, vinculados particularmente a la autorización extraordinaria que corresponde a raíz de la entrada de este buque de interés sanitario y de salud de nacionalidad china. Agradecemos por socializar esta información, ya que en el equipamiento médico y de salud también había un helicóptero. No porque haya pasado desapercibido del dominio público, está fuera del alcance de estar plenamente informados sobre las implicancias que eso significa.
En este contexto, es importante mencionar que la actividad parlamentaria está en receso hasta marzo, excepto por la coyuntura que nos trae novedades alrededor de otros hechos públicos, vinculados al ejercicio de la presidencia interina y otros actores políticos relevantes. Complementamos estas preocupaciones ahora con el sector del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Sabemos cuál es el expertise del Mincetur, pero es una variable clave dentro de lo que estamos haciendo, ya que el desempeño comercial es un indicador inobjetable de cómo vamos avanzando en este aspecto.
Muy buenos días, congresista Sánchez, y a todas las entidades que nos acompañan. Reciba el saludo de nuestra ministra Teresa Mera. Mi intervención es precisa: en el marco de nuestra política de comercio exterior, recientemente aprobada mediante el decreto supremo 010-2025, el Mincetur viene realizando diversas acciones para consolidar al Perú como un hub regional. En los últimos años, hemos tenido un crecimiento sostenido de nuestras exportaciones, gracias a los 23 acuerdos internacionales comerciales que tenemos. Sin embargo, existen brechas logísticas que afectan la competitividad de nuestro sector.
En este sentido, en el marco de esta política de comercio exterior y del Plan Estratégico Exportador, se están articulando diversas acciones entre el sector público y el sector privado para potenciar nuestros corredores logísticos para el comercio exterior, que conecten estratégicamente con las infraestructuras logísticas desarrolladas a lo largo de estos años, como es el puerto de Chancay, el primer puerto inteligente de la región. Esto es parte del trabajo que se ha venido realizando con las diferentes entidades que nos acompañan, como el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Autoridad Portuaria Nacional.