Buenas tardes, presidenta, señores congresistas. A continuación, procederé con el registro de asistencia.
Congresista Portalatino, presente a través del chat. Congresista Picón, presente. Congresista Paredes Castro, presente a través del chat. Congresista Arriola, presente. Congresista Bustamante, presente. Congresista Córdoba, presente a través del chat. De la misma manera, el congresista Echeverría ha presentado licencia.
Congresista Gutiérrez, presente. Congresista Huamán, presente. Congresista Infantes, presente. La congresista Santisteban deja constancia de su asistencia a través del chat. Congresista Jáuregui, presente a través del chat. Congresista Camiche, presente. Congresista Marticorena, presente. Congresista Mori, presente. La congresista Paredes Piqué ha presentado licencia en la presente sesión.
Congresista Robles, presente. Congresista Taipe, presente. Congresista Varas, presente. Congresista Zegarra, presente a través del chat.
Presidenta, voy a hacer un segundo llamado a los congresistas que no han dado respuesta al primero. Congresista Picón, presente a través del chat. Congresista Gutiérrez, presente. Congresista Huamán, presente. Congresista Jáuregui, presente. Congresista Marticorena, presente. Congresista Mori, presente. Congresista Robles, presente. Congresista Taipe, presente. Congresista Varas, presente.
Han registrado su asistencia doce señores congresistas. El quórum para la sesión es de once congresistas. Presidenta, cuenta usted con el quórum de reglamento.
Muchas gracias, secretaria técnica. Entonces, colegas congresistas, siendo las 2 de la tarde con 17 minutos del día lunes 9 de febrero del 2026, y de manera semipresencial en la sala Luis Bedoya Reyes y a través de la plataforma Microsoft Teams, damos inicio a la sesión.
Del Congreso de la República, contando con el quórum reglamentario, damos inicio a la cuarta sesión extraordinaria de la Comisión de Salud y Población del periodo anual de sesiones 2025 y 2026. Agradecemos al congresista Ernesto Bustamante, quien se encuentra aquí presencialmente en nuestra sala.
Bien, continuando, señores congresistas, antes de dar inicio a la sesión, quiero informar que hemos realizado visitas coordinadas a los hospitales San José de Chincha y el Hospital Regional de Ica, los días 22 y 23 de enero del 2026. En estas visitas, junto con sus respectivos directores, se evidenciaron una serie de dificultades, siendo las más urgentes las siguientes: el equipamiento adecuado del banco de sangre para el Hospital San José de Chincha, la necesidad de cubrir turnos de médicos especialistas, y las dificultades para el pago de los profesionales contratados por terceros. Además, se identificaron deudas que tendría el Seguro Integral de Salud con ambos hospitales y otros establecimientos de salud pública a cargo del gobierno regional.
Es necesario superar estos serios problemas que generan dificultades para la correcta atención de los pacientes. Se conversó tanto con el vicegobernador regional como con su gerente regional en la sede institucional del GORE, y se solicitó que nos hagan llegar a la brevedad posible un informe por escrito, a fin de poder realizar las gestiones necesarias ante las entidades correspondientes y contribuir a superar estas dificultades en beneficio de los pacientes que se atienden en estos establecimientos de salud. Hasta la fecha seguimos esperando este informe, y hacemos un llamado a la pronta respuesta. A veces nos comentan que nosotros solamente estamos de paso; sin embargo, las gestiones se retrasan porque no se nos hace llegar la documentación necesaria para realizar los trámites correspondientes. Este problema no es exclusivo de Ica, colegas congresistas, es a nivel nacional.
Asimismo, el día miércoles 4 de febrero recibimos a la Federación Médica Peruana, encabezada por el director Godofredo Talaveras Chávez, con el objetivo de impulsar una iniciativa legislativa que garantice el cálculo justo de las CTS para los profesionales asistenciales del sector salud. La propuesta busca aplicar los mismos criterios del Decreto Legislativo 276, promoviendo equidad y reconocimiento al trabajo del personal de salud. Nos alegra que, con la intervención del Colegio Médico, tengamos más sustento para poder trabajar y viabilizar esta iniciativa.
También, colegas congresistas, queremos informar que este jueves 12 de febrero realizaremos una visita al Hospital Regional de Chiclayo y una campaña de salud coordinada con el MINSA en Pimentel, con el fin de colaborar con la atención de salud de la ciudadanía. Esto es un resumen del trabajo que hemos venido realizando en las semanas recientes.
Colegas congresistas, pasaremos al orden del día. Como primer punto, tenemos la invitación a los directores de establecimientos de salud del distrito de Puente Piedra y de Lima Provincias para que informen sobre el estado situacional de sus establecimientos. Esto es previo a las visitas en territorio de las diferentes localidades, una larga tarea para verificar cómo se encuentran los establecimientos. No podemos negar que tras ello también se desea la presencia en esta sesión tan importante como es la de la Comisión de Salud, para que las autoridades competentes puedan tomar conocimiento.
Señores congresistas, en las semanas de representación hemos comprobado la preocupante situación de diversos establecimientos de salud, situación que perjudica a quienes acuden a dichos servicios y, sobre todo, al estado de la salud de la población en general. Hoy nos acompaña el director ejecutivo del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz del distrito de Puente Piedra, el doctor Luis Enrique Ríos Olivos, así como los representantes de los establecimientos de salud La Villa, Efraín Ramos Castilla Minaya, y del puesto de salud 9 de octubre, Anabel Alejo Zapata, del distrito de Sayán, provincia de Huaura, quienes brindarán un informe situacional de sus respectivos establecimientos de salud. También contamos con la presencia del viceministro, quien podrá escuchar la realidad que enfrentan estos centros de salud.
Asimismo, se encuentra presente el alcalde del centro poblado de Irrigación Santa Rosa, Ricardo Mori Ávila, a quien le daremos el uso de la palabra. Por parte del Ejecutivo, también está el director del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz, del distrito de Puente Piedra. Son personal técnico responsable de los centros de salud, así como el alcalde, quienes expresan su preocupación por las necesidades de salud en sus territorios.
Vamos a dar inicio a esta sesión, ya que están presentes. Bienvenidos a todos, tal como habíamos coordinado, y agradecemos su presencia en esta mesa. Nunca cerramos las puertas a nadie; al contrario, damos la bienvenida a todas las directivas y autoridades que buscan este espacio para transmitir las necesidades de sus centros de salud, especialmente a los alcaldes que se preocupan por la población.
Iniciaremos dando el uso de la palabra al director ejecutivo del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz. Doctor, buenas tardes, tiene usted el uso de la palabra.
Buenas tardes, estimada congresista Magaly Ruiz Rodríguez, presidenta de la Comisión de Salud y Población; estimado señor congresista Ernesto Bustamante Donayre, titular de la Comisión de Salud y Población; y a todos los congresistas que nos acompañan de manera virtual. Saludo a todos los funcionarios, entidades y compañeros de trabajo que realizan gestión y trabajo asistencial en los distintos estamentos de salud.
Quiero mencionar que venimos como una entidad pública dependiente del Ministerio de Salud. Hemos estado trabajando articuladamente con el Ministerio para poner en óptimas condiciones el establecimiento de salud que dirijo. El Hospital Carlos Lanfranco La Hoz cuenta con 54 años de antigüedad y ha ido creciendo en infraestructura y en servicios acorde a la demanda poblacional. Actualmente, el hospital tiene una influencia de más de 700 mil habitantes, abarcando el distrito de Puente Piedra y áreas aledañas como Santa Rosa, Ancón, Carabayllo y San Martín de Porres, entre otros.
Esta situación hace necesario que el hospital, ubicado en un corredor vial tan importante a escasos 50 metros de la Panamericana Norte, esté siempre a su capacidad máxima. Sin embargo, esa capacidad ha sido desbordada. A pesar del esfuerzo del Ministerio de Salud por asignarnos presupuesto, la infraestructura y el equipamiento son ya insuficientes. Por tanto, la solicitud va encaminada a su apoyo técnico y, por qué no, de gestión ante el Ministerio de Economía y Finanzas para declarar a este establecimiento de salud como prioritario en la atención, con miras a una construcción y reconstrucción total del hospital.
Con la venia de la señora Presidenta y de nuestro congresista que nos acompaña, solicito que se le dé la palabra por un minuto al equipo técnico para presentar una diapositiva que explique de mejor manera las necesidades reales que tenemos como institución. De esta manera, podrán entender claramente la situación y apoyarnos en este sentido.
Gracias, doctor. Agradezco que el técnico nos haga la presentación a la brevedad posible. Permítanme presentar a la señora Dinela Canta, exsubprefecta del distrito de Puente Piedra, quien tomará la palabra, ya que ha estado generando este proyecto y tiene información relevante que compartir.
Un memorial alcanzado por parte de la comunidad es parte del pedido. Director, buenas tardes. Muchísimas gracias por el pase. Señora congresista Magaly Ruiz, señor Bustamante, congresistas de nuestra República, agradezco el espacio que me están brindando. Mi nombre es Dinela Canta, como lo mencionó el doctor, soy abogada y exgobernadora del distrito de Puente Piedra, donde trabajé casi tres años.
Efectivamente, el Hospital de Puente Piedra es una institución que actualmente enfrenta serias carencias. Para ser breve, en el año 2023 recibí un pedido de la población para establecer una mesa de trabajo con el saliente ministro César Vázquez. Tuvimos la oportunidad de ser escuchados a través de mi gestión con varios dirigentes y hablamos con el jefe de infraestructura, pero todo quedó ahí. En 2024, nuevamente recibí un pedido respaldado por más de mil firmas de dirigentes de Puente Piedra, solicitando la construcción del hospital.
Permítanme un momento para recibir al viceministro, el doctor Leonardo Rojas. Gracias por su paciencia. Como mencionaba, es urgente la construcción del Hospital de Puente Piedra, que cuenta con más de 54 años de fundación. Como dirigente y exautoridad del distrito, he estado impulsando este proyecto. Es fundamental que a través del Ministerio de Economía y Finanzas se brinde el apoyo necesario.
Ya hemos ingresado documentos al Ministerio de Salud en 2023 y, en 2024, nuevamente enviamos solicitudes firmadas por más de mil personas. Actualmente, en coordinación con sus asesores, vamos a presentar un memorial para seguir impulsando la construcción del hospital, que no solo atenderá a Puente Piedra, sino también a los vecinos de Ancón y Carabayllo. Señor congresista Bustamante, le pedimos encarecidamente que se construya este hospital, ya que el pueblo de Puente Piedra se lo agradecerá.
Hay un documento que demuestra que esta solicitud no es nueva; se ha venido pidiendo desde hace tiempo. No entiendo por qué nuestras autoridades no están ejecutando este proyecto. Sé que el Estado tiene los recursos, pero mi prioridad, como ciudadana activa, es promover este proyecto y asegurar su ejecución. Mi respaldo total al director del Hospital de Puente Piedra.
Muchas gracias por el espacio. Para cerrar, señora presidenta, permítame dar la palabra al arquitecto Óscar Gamboa, parte del equipo técnico, quien hará una presentación para concluir nuestra exposición.
Secretaría Técnica, la congresista Jáuregui Gutiérrez ha registrado su asistencia, autorizando a la Secretaría Técnica para su participación. Continúe, por favor. Buenas tardes, congresista, buenas tardes, señor viceministro, y a todos los presentes. No tenemos la diapositiva, pero trataré de explicarlo lo mejor posible.
El hospital, como ya se mencionó, tiene más de 50 años. Muchos hospitales de la década de los 70 están caducados funcionalmente y su estructura está dañada. El principal problema con estos hospitales, como el de Franco Laos, es que su infraestructura ya no puede ser renovada y funcionalmente tampoco se permite. Han pasado más de 50 años de avances en tecnología médica, pero la infraestructura no ha cambiado. Lo que se ha hecho es crecer y tratar de resolver problemas puntuales de atención, pero persiste la falta de funcionalidad.
El hospital actualmente, como terreno, tiene 11,500 metros cuadrados, de los cuales 10,000 metros cuadrados corresponden al área construida. En esos 10,000 metros cuadrados se está desarrollando actualmente el hospital. Este hospital, de acuerdo al nivel que tiene, que es un 2-2, debería contar con 35,000 metros cuadrados, conforme a la normativa. Por lo tanto, la brecha es de 25,000 metros cuadrados, y esto se siente en el hospital. Cuando uno visita el hospital, se percibe que el espacio ya no permite un crecimiento adecuado.
Contamos con consultorios donde se atienden dos servicios, lo que ocurre en todo el hospital. Esto ha llevado a que ya no haya privacidad y que las personas estén hacinadas, lo cual no es una forma adecuada de atender a los pacientes. Normativamente, un consultorio debería tener 13.50 metros cuadrados, y en el caso higiénico, 17 metros cuadrados. Sin embargo, nosotros tenemos consultorios de 14 metros cuadrados donde funcionan dos servicios, lo que impide un tratamiento adecuado a los pacientes.
En cuanto a los pasillos, por ejemplo, tenemos espacios que deberían ser de 2.60 metros de acuerdo a norma, lo cual ya no se cumple, ya que estos espacios están siendo utilizados como corredores. Según la normativa, deberían ser de 3.20 metros, y actualmente solo contamos con 2.60 metros. En realidad, el hospital, como área, ya no es posible reformarlo; se requiere un cambio integral.
El sistema de salud tiene inversiones y financiamiento, en la medida de lo posible, para mantenimiento, pero este mantenimiento solo implica conservar lo que existe, sin posibilidad de crecimiento. Esto representa una limitación. Los I.O.R. permiten ciertas ampliaciones, pero tampoco resuelven los problemas existentes. El problema del hospital es funcional, por lo que se requiere una inversión para abordar todos los problemas que presenta la infraestructura. Por ello, venimos aquí para explicar que el hospital ya está caducado, tanto en infraestructura como funcionalmente. Necesitamos que se realice una inversión, lo que implica construir un nuevo hospital.
En la presentación que tenemos, se puede observar una imagen del hospital, a la izquierda, correspondiente al año 2022. En esta imagen se pueden ver espacios libres entre bloques de hospitalización y consulta externa. En el año 2022, aún se observaban espacios libres que permitían la ventilación. Sin embargo, en los años siguientes, esos corredores o espacios libres han sido construidos debido a la necesidad de atender a más pacientes. Actualmente, en la línea verde de la imagen, se muestra que solo el 26% del área es libre, cuando la norma exige que sea al menos el 50% para casos de eventualidades de emergencia.
En los consultorios, cada uno atiende a dos servicios, lo que está completamente fuera de norma y afecta la privacidad, la higiene y la ventilación. Además, los corredores son muy pequeños, de 2.60 metros, y la gente espera allí, lo que ya no es viable. A la izquierda, se muestra lo que ocurrió en la mañana, donde se inundó un ambiente de hospitalización, una situación que se repite a diario, afectando tanto el suministro de agua como el sistema eléctrico. Todos los días enfrentamos este tipo de emergencias.
Es evidente que la infraestructura está muy dañada en todos sus sectores y siempre hay algo que resolver. La central de esterilización, que debería ser un ambiente muy limpio, presenta condiciones inadecuadas. A pesar de los esfuerzos por mantenerla, el espacio ya no permite una funcionalidad óptima.
En cuanto a la sala de operaciones, como se puede observar en la imagen, está prácticamente apiñada. Esta sala tiene 26 metros cuadrados cuando debería contar con al menos 35. Además, las luminarias instaladas no son adecuadas para un centro quirúrgico, ya que se trata de iluminación doméstica. En estas condiciones, el personal médico realiza su labor.
Asimismo, el servicio de lavandería enfrenta problemas por la falta de buena ventilación. La acumulación de humedad está dañando la estructura del hospital, lo que, sin duda, afecta la calidad del servicio.
En la parte derecha superior de la imagen se puede ver el tanque elevado, que solo tiene capacidad para 8 metros cúbicos. Si no se cuenta con energía eléctrica para reponerlo, esa agua solo serviría para tres horas de servicio. Por lo tanto, es evidente que el hospital requiere una inversión integral.
En los últimos cinco años, hemos aumentado el 35% en el número de atenciones, pasando de 16,000 atenciones anuales en 2021 a casi 24,000 en la actualidad, lo que representa un incremento de 8,000 atenciones. A pesar de este aumento, la demanda de servicios supera nuestra capacidad.
Hemos pasado de tener 33 especialidades a 45, pero aún así no logramos abastecer la alta demanda. Actualmente, ya tenemos citas programadas hasta el mes de mayo. Somos un hospital que realiza alrededor de mil operaciones no ginecológicas, 3,000 partos anuales y 1,300 cesáreas anuales. Sin embargo, las condiciones de nuestras salas de operaciones no son óptimas; contamos con solo cuatro salas, de las cuales tres están operativas en este momento. Es necesario separar una para emergencias, lo que nos deja solo dos salas para cirugías selectivas.
La cantidad de egresos hospitalarios también refleja una alta tasa de uso de nuestras camas. Actualmente, disponemos de 17 camas para cirugías, pero son insuficientes, lo que ha generado un alto embalse de pacientes quirúrgicos, especialmente para cirugías de vesícula. Esta situación resalta la necesidad urgente de mejorar nuestra infraestructura y equipamiento.
Tenemos alrededor de quinientos pacientes en espera. Esto se debe a que nuestra capacidad actual se ve limitada, especialmente en términos de infraestructura. Mencioné anteriormente que las atenciones de emergencia son alrededor de cinco mil en un servicio de un hospital de nivel 2-2, ubicado en un corredor vial importante, que es la Panamericana Norte. El fin de semana pasado, tuvimos nueve heridos, tanto por arma de fuego como por arma blanca, y esta situación se repite todos los fines de semana.
Anualmente, alcanzamos aproximadamente veintitrés mil atenciones, de las cuales casi veinticuatro mil son consultas externas, con un promedio de setecientos a mil pacientes diarios. Es fundamental destacar la necesidad sentida no solo de la población, como ya lo explicó nuestra abogada Dinela Canta, sino también el arquitecto Óscar Gamboa, parte del equipo técnico de servicios generales. Aunque contamos con presupuestos para inversiones, la infraestructura es tan añosa que se deteriora con facilidad, y el mantenimiento ha quedado insuficiente para la demanda actual.
Agradezco a la señora ministra, a la señora congresista y al congresista Ernesto Bustamante por su paciencia. También tenemos aquí, de manera virtual, a nuestros colegas congresistas y la presencia de nuestro viceministro, quien ha tomado nota de las necesidades que tiene este hospital de Puente Piedra.
Continuando con la sesión, tenemos la visita del representante del puesto de salud de Villa, el señor Efraín Ramón Castilla Minaya, quien nos expondrá las deficiencias y la atención en su centro de salud. Tiene el uso de la palabra, señor Efraín.
Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes a la presidenta de la Comisión de Salud y Población, la congresista Magaly Ruiz Rodríguez, a los congresistas presentes, y al viceministro. Agradezco esta oportunidad para compartir las dificultades que enfrentamos muchos trabajadores del sistema de salud. Se habla mucho de hospitales, pero poco de los puestos de salud de primer nivel, que somos quienes recibimos al paciente y tenemos el primer contacto con ellos. Estamos trabajando constantemente, pero enfrentamos dificultades en varios aspectos.
Estoy aquí para hablar sobre el puesto de salud La Vía, que pertenece a Irrigación Santa Rosa, actualmente un distrito menor. En este distrito hay cinco establecimientos, y el puesto de salud La Vía actúa como puerta de entrada. Tengo dos establecimientos vinculados: un puesto de salud de nivel 1-2, que es La Merced, y otro de nivel 1-1, que es El Ahorcado, que anteriormente pertenecían al centro de salud. Esto ha generado una mayor necesidad de personal e infraestructura, ya que mi población ha aumentado considerablemente.
Con la implementación de la red integrada de salud, la población que antes no pertenecía a mi establecimiento, que son en promedio entre tres mil y cuatro mil pobladores, ahora sí me pertenece, lo que incrementa la demanda de citas y servicios diariamente. Además, como se observa, compartimos consultorios para diferentes servicios. En La Vía, debemos compartir el área de odontología con psicología, servicio social y nutrición, debido a la falta de consultorios suficientes. Contamos con un consultorio de medicina, uno de odontología, uno de enfermería y uno de obstetricia, además de un triaje y admisión que se adecuó para funcionar como un pequeño tópico.
Agradezco la atención y quedo a disposición para cualquier consulta.
Se acondicionó un pequeño consultorio que, lamentablemente, no cumple con los estatutos necesarios para ser utilizado como tal, pero es con lo que trabajamos. Por lo tanto, muchas veces debemos compartir los espacios para atender varios servicios al mismo tiempo durante los turnos. Es importante señalar que el saneamiento físico legal en la zona, y no solo en Irrigación Santa Rosa, sino en toda Lima Provincias, es deficiente; muchos establecimientos carecen de este saneamiento, lo que impide realizar inversiones en infraestructura.
Contamos con un espacio de aproximadamente 200 metros cuadrados, que corresponde únicamente a un primer piso, donde se distribuyen áreas como la farmacia y la cadena de frío. Sin embargo, si se requiere mantenimiento, no se puede proporcionar debido a la falta de saneamiento. Asimismo, la mejora de un segundo piso tampoco es viable, ya que estamos limitados en ese aspecto. En una ocasión, recibimos la visita de la Dirección Regional de Salud (DIRESA), quienes ofrecieron la posibilidad de ampliar el segundo piso, pero esto requiere documentación que, mientras no se regularice el saneamiento, no será factible.
Aunque los turnos son cubiertos, se necesita mayor personal para atender todas las necesidades, incluyendo la realización de actividades extramurales. Actualmente, tengo personal nombrado que no recibe remuneración por sus guardias comunitarias, a pesar de tener más de dos años en sus puestos. El argumento que se presenta es que no hay necesidad de remunerar estas guardias, a pesar de que nuestro trabajo incluye tanto actividades intramurales como extramurales, lo cual considero prioritario y un incentivo para el personal.
Estamos aproximadamente a una hora del hospital y, para el traslado de pacientes, contamos con una ambulancia del centro de salud de 9 de Octubre, la cual solo tiene un chofer. Una vez que este cumple su turno, no hay posibilidad de trasladar pacientes en emergencias. En muchas ocasiones, hemos tenido que recurrir al apoyo del serenazgo y la policía, quienes, aunque han colaborado en varias oportunidades, también enfrentan limitaciones que les impiden proporcionar asistencia de manera constante. Esto nos obliga a utilizar colectivos o vans, cuyo costo debe asumir el paciente, y muchas veces estos no cuentan con los recursos para pagar un taxi. Además, el trayecto en colectivo puede ser complicado, ya que no siempre va directo al hospital y suele tener múltiples paradas.
No soy el único establecimiento que enfrenta esta situación; muchos otros de primer nivel comparten este problema. Es común que estemos trasladando a pacientes en un colectivo, con su tratamiento en curso, para llegar al hospital. La necesidad es apremiante. Detallar todos los déficits de nuestro establecimiento sería una tarea extensa.
He enfrentado problemas de cortocircuito y, en 2024, incluso se incendió la bomba de agua, lo que nos obligó a llamar al hospital, que en esa ocasión acudió. Sin embargo, hemos tenido que lidiar con fugas de agua por rupturas de tuberías que hemos reparado nosotros mismos, dado que no recibimos mantenimiento adecuado. Necesitamos refaccionar y resanar los daños, pero una caja chica es insuficiente para cubrir los costos, y aunque se nos permite utilizarla para materiales de ferretería, la mano de obra no puede ser cubierta con esos fondos. Hemos tenido que organizar actividades para solventar ciertos gastos y realizar mejoras, pero la situación sigue siendo crítica.
Creo que la gran mayoría de los establecimientos de primer nivel también sufren por lo mismo. Nos gustaría que haya un mayor apoyo en esta parte, tal vez proporcionando más recursos. Sé que nos mencionaron que hemos sido ingresados en una lista para una ambulancia, pero no sé cuándo se podrá efectivizar eso. Siempre hemos buscado un terreno para poder tener una mejor posta, pero el problema del saneamiento persiste; no se consigue un buen terreno y no es el espacio adecuado.
La población, si bien es cierto, pide mucho, tampoco está muy participativa. Con la municipalidad siempre estamos trabajando de la mano, pero este es un proceso largo y engorroso. Hay muchos problemas que creo que, como posta de nivel 1 o 2, debemos abordar. Deberíamos trabajar solamente seis horas de lunes a sábado, de 8 a 2 de la tarde, pero nosotros trabajamos todo el día, casi como un centro de salud, y nuestra demanda es casi al nivel de un centro de salud.
Nuestra población es cambiante debido a la alta migración en la zona, que es una área de muchos fundos. La población registrada, según el INEI, es de aproximadamente 8,124, pero en realidad hay más de 15,000 pobladores, lo que genera una alta necesidad y deficiencia en la atención de los pacientes. Reitero que seguir exponiendo todos los problemas que enfrentamos será largo, pero espero que esto sirva de algo. No creo que esto sea un problema exclusivo de mi establecimiento; muchos otros de primer nivel enfrentan situaciones similares.
Es importante que sepan que somos el primer punto de recepción del paciente, y después lo derivamos al hospital, que actualmente no recibe pacientes de esa zona a menos que sea una emergencia. Efraín, tienes toda la razón; esto es una muestra de lo que puede estar ocurriendo en todo nuestro país. Agradezco tu presencia aquí, que es muy importante. La villa queda en el distrito de Sayán, en la provincia de Huaura, y hemos mencionado la escasez de recursos humanos y las deficiencias de presupuesto limitado.
Voy a salir un poco del protocolo, ya que hay una inquietud por parte de los colegas, en particular del congresista Bustamante, quien desea hacer algunas preguntas. Esto es válido, ya que tenemos un representante presente y podemos mostrar cómo podemos ayudar. Congresista Bustamante, tiene la palabra.
Muchas gracias, presidenta. En primer lugar, saludo al señor viceministro de Salud Pública por su presencia. Estoy seguro de que nos ilustrará sobre qué se puede hacer para resolver esta problemática. Tengo algunas preguntas concretas. La primera es para el doctor Luis Enrique Ríos, director del Hospital Carlos Lanfranco. Este hospital es un 2-2 y tiene un terreno de 10,000 metros cuadrados, con un área construida similar. De acuerdo a la normativa, se requieren 35,000 metros cuadrados de área de construcción para un 2-2. Entonces, la pregunta es: ¿se necesita más terreno o se va a construir un segundo, tercero o cuarto piso?
Además, cuando menciona el doctor Ríos que realiza entre 700 y 1,000 consultas externas por día, ¿cuántas de estas consultas podrían ser sustituidas por un establecimiento de salud 1-1 o 1-2? Esto es relevante porque tendemos a ser muy hospitalocéntricos en el Perú, y creo que la solución al problema de salud parte no solo de descentralizar la atención, sino también de asegurarnos de que los pacientes no tengan que esperar para atenderse, como en el caso de pedir citas para mayo para un orzuelo.
La idea es que quien necesite ir a un hospital sea alguien que muy probablemente requiera un especialista, y en dos de los establecimientos hay especialistas. En la exposición del doctor Castilla respecto al Puesto de Salud La Villa, que está en el distrito de Sayán, provincia de Huaura, se mencionaron dos establecimientos: uno que se denomina El Ahorcado y otro, La Merced. Esto está destinado a una población objetivo de ocho mil o nueve mil personas, pero se mencionó que podría expandirse a quince mil por el área de influencia.
La pregunta es: ¿cuántos profesionales tiene este puesto de salud? Si el problema es la falta de profesionales, el pago de guardias, o la necesidad de una ambulancia para trasladar a quienes requieran atención hospitalaria. Además, es importante señalar que el puesto de salud La Villa está fuera de la influencia directa del Ministerio de Salud. Aunque el Ministerio de Salud conserva su posición como ente rector, la descentralización en salud y educación es desastrosa. Por ejemplo, la posta que se encuentra en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez no opera bajo la autoridad del Viceministro de Salud Pública, sino del Director Regional de Salud del Callao, lo cual es un absurdo.
Me pregunto cuánto de lo que se ha mencionado ha sido explicado a la Dirección Regional de Salud (DIRESA) correspondiente al puesto de salud La Villa y cuánto se espera que se gestione a través del Ministerio de Salud. Este comentario lo lanzo como material de exposición, si así lo considera el señor Viceministro de Salud, respecto al área de influencia que debe tener el Ministerio de Salud en relación con las diferentes instituciones en los múltiples niveles que existen en el Perú. La descentralización en salud ha demostrado ser perniciosa, causando dificultades y discriminación, además de evidenciar una incapacidad técnica por parte de las regiones para manejar sus sectores, especialmente en salud y educación.
Hoy estamos hablando de salud y me parece que el señor Viceministro de Salud podría tener información que contribuya a resolver estos problemas. Disculpen el cúmulo de preguntas, pero sería útil recibir una respuesta consolidada de cada participante, señora presidenta. Muchas gracias.
Asimismo, tenemos como invitado al alcalde del centro poblado de Irrigación Santa Rosa, el señor Ricardo Mori Ávila, quien también ha solicitado la oportunidad de exponer sobre su centro de salud. Alcalde, le escuchamos.
Bien, muchas gracias. Quiero saludar a la presidenta de la Comisión de Salud y Población, la congresista Magaly Ruiz Rodríguez, así como al doctor Leonardo Rojas, Viceministro de Salud, y al congresista Ernesto Bustamante, así como a los demás congresistas y funcionarios de salud presentes. Tengan muy buenas tardes.
Agradezco la invitación para poder exponer la necesidad de mi sector, Irrigación Santa Rosa. Para mí es un gran honor estar aquí representando a esta comunidad, que quizás muchos no conocen. Quiero comenzar explicando que, actualmente, Irrigación Santa Rosa representa el 25% de la agroexportación de cítricos en nuestro país.