Señoras y señores, comenzamos por aprobar el orden del día, como suele ser habitual. Si no hay ninguna modificación, queda aprobado. Hoy contamos con interpretación en doce lenguas. Buenos días desde cabina española. Bien, las recomendaciones de los coordinadores las habrán recibido por correo electrónico, así que, si no hay objeciones, en principio quedan aprobadas. Pasamos a aprobar también las actas de la reunión del 1 y el 2 de diciembre, y de otras fechas. Si no hay más comentarios, quedan aprobadas.
Pasemos, entonces, a la presentación del proyecto de informe de esta comisión especial. Una presentación muy esperada, al igual que la comunicación de la Comisión. Me gustaría agradecer al señor Tobé y a todo su equipo por el trabajo realizado. Tenemos un informe bastante denso que trata numerosos puntos que hemos debatido ya en repetidas ocasiones en esta comisión especial. Espero que, sobre la base de estas propuestas y del trabajo realizado con el ponente y los ponentes alternativos, esta comisión especial esté en disposición de encontrar una mayoría para estas propuestas ambiciosas y concretas que abordan la cuestión de los ataques a nuestra democracia, algo que está en aumento y que, lamentablemente, seguirá haciéndolo.
Sin más dilación, doy la palabra al compañero Thomas Tobé, que va a presentar su proyecto de informe durante diez minutos. Adelante, Thomas.
Muchas gracias, señora presidenta. En primer lugar, me gustaría empezar indicando que Europa está siendo atacada. Este ataque no es solamente un ataque militar en Ucrania, sino también mediante sistemas de desinformación sofisticados y constantes que interfieren y manipulan nuestra democracia. Los regímenes autoritarios están invirtiendo de manera masiva para desestabilizar Europa, debilitándonos desde dentro. Esto, en cierto modo, se realiza en línea, a través de fábricas de troles y bots rusos. Estas operaciones se ven facilitadas por la ausencia de responsabilidad de las grandes empresas tecnológicas chinas y norteamericanas, y esto es un cóctel, como pueden entender, extremadamente peligroso.
Es necesario dejar claro que los troles y los bots rusos no son un ejemplo de libertad de expresión. Debemos adaptarnos a esta nueva realidad, que requiere una adaptación política y mental. Entendemos que la defensa militar es necesaria y está justificada, pero si dispusiésemos una fracción del tiempo, energías y recursos que gastamos en la defensa militar para abordar estos desafíos, podríamos fortalecer nuestra democracia de manera significativa.
También luchar contra esta ofensiva contrainformativa. Europa estaría mucho mejor ubicada de lo que está a día de hoy. La Comisión, con su instrumento Escudo Democrático Europeo, es un muy buen primer paso que nos proporciona una visión global sobre las amenazas que padecemos y lo que debemos hacer. Sin embargo, es necesario reiterar que el nivel de ambición no es proporcional a la escala de la amenaza que enfrentamos. Lo que necesitamos es no solamente un marco de debate, sino, en mi opinión, un programa, una agenda que permita proporcionar capacidades operativas y de responsabilidad, así como preparación a largo plazo.
A día de hoy, tengo el honor de presentar mi borrador de informe. No entraré en los detalles, pero me gustaría destacar una serie de propuestas clave. Comenzaré con el Centro Europeo para la Resiliencia Democrática. Me congratulo por esta iniciativa, al menos en principio, ya que una estructura de este tipo era algo que solicitamos en nuestro primer documento de trabajo desde esta comisión. Dicho esto, soy del parecer que la propuesta del centro, tal y como aparece presentada, es excesivamente débil y existe el riesgo de que acabe quedando en papel mojado. Tal y como está en estos momentos, el centro carece de base jurídica, de presupuesto específico y de autonomía organizativa. Además, carece de tareas organizativas claras, limitándose a una vaga coordinación. No creo que esto sea suficiente.
Consecuentemente, lo que propongo es una alternativa: el centro debería asumir responsabilidades con las estructuras e instrumentos existentes en la Unión Europea. Si realmente estamos comprometidos en el proceso de fortalecer nuestra democracia, debemos consolidar lo que ya existe y adaptar nuestra organización según convenga. El informe también solicita un enfoque más ambicioso para apoyar a nuestros Estados miembros, sin que se imponga la capacitación nacional. La Unión Europea debe mejorar su capacidad para respaldar a aquellos Estados miembros que deseen invertir en estos ámbitos. Para tal fin, propongo que la Comisión establezca una hoja de ruta para aquellos Estados miembros que deseen capacitarse en este ámbito, con una línea presupuestaria dedicada al centro y la posibilidad de explorar un mecanismo de financiación que involucre a las principales plataformas en línea. Existen ya este tipo de arreglos en otros sectores, por lo que no sería algo sin precedentes.
Entrando en cuestiones del ámbito digital y las normas en línea, incluso en tiempos turbulentos como estos, debemos ser claros al indicar que la Unión Europea es quien decide en la regulación de su mercado interno. Lo que ocurrió en las elecciones rumanas, donde se registraron 175.000 cuentas falsas, es inaceptable. Es imposible defender una situación así y denominarla como una defensa de la libertad de expresión. Debemos poner en práctica la Ley de Servicios Digitales plenamente, para garantizar que nuestras normas sean objeto de cumplimiento adecuado. Además, es fundamental que nuestras elecciones y nuestra resiliencia electoral sean objeto de fortalecimiento. Las elecciones se organizan a nivel nacional, tal como debe ser. Sin embargo, debemos asegurarnos de que haya una revisión de la directiva sobre la resiliencia y de las entidades críticas. Esto implica clasificar las infraestructuras electorales como infraestructuras críticas.
Finalmente, apelo a un fortalecimiento sustancial de las redes de cooperación electorales, aumentando sus recursos y personal, así como la creación de un subgrupo especializado que se centre en la resiliencia electoral y la seguridad de los actores políticos.
Gracias. La política sigue siendo un problema muy grave. En particular, el uso de criptomonedas muestra una clara vulnerabilidad. ¿Por qué? Porque estos activos no pueden ser controlados con el diseño legislativo actual y es necesario incluir salvaguardas para el sistema político en este aspecto. Señorías, hagamos hincapié en que, para proteger la democracia, debemos también apoyar a la sociedad civil y a los medios de comunicación. Esto significa invertir en alfabetización mediática y en cuestiones temáticas de esta índole.
Presidenta, me gustaría concluir indicando que el trabajo que he realizado en la redacción de este borrador ha sido gracias a los ponentes en la sombra, así como a otros colegas en esta comisión. Creo que el trabajo realizado incluye propuestas muy importantes. Tal vez no se incluyan todas sus sugerencias, al menos no todavía, pero espero que muchas de ellas puedan ser incorporadas en el futuro. En tiempos tan desafiantes como los que vivimos, es importante que esta institución muestre que somos capaces de construir una mayoría estable y de unirnos para luchar ante una amenaza tan grave como esta para nuestra democracia.
Los votantes son quienes deben elegir la dirección de Europa, pero no podemos continuar haciéndolo siendo blanco de interferencias extranjeras que intentan mezclarse con nuestra democracia. Es algo peligrosísimo y es el momento de dejarlo claro. Entiendo la propuesta de la Comisión, como he mencionado al principio, como un primer paso importante. También comprendo que el informe que les presento puede afectar la estructura interna de cómo trabajamos hoy en día, pero lo hago firmemente convencido de que es necesario un cambio de rumbo. Si continuamos de la misma manera en que hemos trabajado durante tantos años, no creo que logremos muchos objetivos. Debemos adaptarnos a la nueva situación.
Espero que tengamos un trabajo constructivo con sus comentarios, observaciones y enmiendas, y que al final haya una votación en esta comisión con una voz clara y fuerte que demuestre que estamos preparados para proteger la democracia europea. Gracias.
Muchas gracias, Tomás, por esta presentación de su informe y por este llamamiento que creo que todos o la mayoría de nosotros compartimos, a pesar de nuestras diferencias políticas. La protección de nuestra democracia frente a interferencias extranjeras debería ser un elemento esencial y una prioridad para esta casa.
Me gustaría ahora dar la palabra a los ponentes en la sombra para una primera ronda de intervenciones. Tres minutos cada uno, comenzando por el ponente en la sombra, Ana Catarina Mendes. Buenos días. Estimadas señorías, quería en primer lugar felicitar al ponente, a su señoría Tobe, no solo por su trabajo, sino también por su disponibilidad a lo largo de todo el proceso para debatir y absorber ideas de otros grupos políticos. Tal vez esa sea la última parte de la intervención que acabamos de escuchar: la democracia no se hace con trincheras, se hace con compromisos, y los compromisos son aquello que nosotros podemos ofrecer en este informe.
Me gustaría también agradecer en este primer punto haber aceptado muchas de las sugerencias que hemos realizado desde mi grupo político. Creo que partimos de una buena base para debatir todo aquello que el 11 de febrero permita presentar una serie de enmiendas que mejoren, si cabe, el trabajo de esta comisión.
Tal y como acaba de indicar el ponente, podemos hacer las cosas de maneras diferentes y mostrar la utilidad de esta comisión a lo largo de este año. Por eso, entrando ya en materia directamente, apoyo, en líneas generales, este proyecto de informe, especialmente resaltando una serie de puntos que creo que deberían ser objeto de mayor profundización y mejora.
El primero tiene relación con el Centro Europeo de la Resiliencia Democrática. Me gusta el nombre y también que la Comisión lo haya presentado. Creo que la propuesta que nos presenta Thomas Tobé lo mejora, si cabe. Sin embargo, no sé si hay enmiendas sobre algo que me parece débil. No sé si vale la pena insistir en este centro o si deberíamos encontrar otro instrumento alternativo, porque en este informe, a pesar de estar mejorado, deja una serie de preguntas en el aire, como las competencias. ¿Cómo podemos garantizar que no creemos una institución que solape? ¿Cuál será la financiación de este centro? ¿Será necesario dividir la gestión y la aplicación entre la Comisión y el centro?
Continúo con la misma duda. Si es para crear un Centro Europeo de Resiliencia Democrática, este no puede tener un carácter voluntario para los Estados miembros, porque si tuviese un carácter voluntario, sabemos qué es lo que va a ocurrir: la mayoría de los países no se van a adherir y no será funcional. Estaremos encantados por haberlo presentado, pero carecerá de consecuencias. Desde mi punto de vista, tenemos que encontrar una forma, ya sea con este centro o con otro instrumento.
El problema no son solo las injerencias externas; hay ataques a nuestras democracias internas en el espacio europeo y es necesario responder ante estas amenazas. Hablamos de la autonomía estratégica europea en el ámbito digital y de la información. Esto implica tener en consideración los ataques de Rusia y también los de Estados Unidos, pero también que podamos observar las cuestiones algorítmicas que aparecen recogidas en este informe y que deberían ser tratadas con mayor profundidad. Los algoritmos modifican nuestras vidas y afectan a la democracia.
En último lugar, me gustaría congratularme por la importancia de la sociedad civil. Desde el Partido Popular Europeo, consideramos que es fundamental trabajar más en el ámbito de la juventud, para que se interesen por la democracia. No solo debemos alfabetizarlos digitalmente, sino hacerles entender que la democracia es donde residen sus libertades; si no existiese la democracia, no existirían sus libertades. Por ello, creo que es necesario trabajar más con la juventud.
Además, tengo muchas dudas sobre la financiación del centro a partir de las plataformas digitales. No hemos conseguido imponer sanciones a las grandes plataformas digitales, y dudo que este fondo vaya a ser financiado por dichas plataformas. Dicho lo cual, estamos dispuestos a seguir trabajando y dejo aquí un reto sobre la mesa: el miedo está corroyendo a las sociedades democráticas. Estas tienen miedo a arriesgarse, y mi llamamiento es que esta comisión no tenga miedo de ser más ambiciosa en relación con las propuestas que tenemos que hacer. Las cosas no funcionan y Europa está siendo atacada.
Gracias. En primer lugar, agradezco al ponente por la labor realizada y por el fondo del informe. No puedo decir que me guste el informe, porque va mucho más allá de lo que proponía la Comisión. Deberíamos hablar de un centro voluntario o un hub de información, como se discutió con la Comisión. El ponente, no obstante, sugiere que debería ser más institucional. No niego que haya amenazas; por supuesto, hay amenazas híbridas a nuestra seguridad.
No estamos de acuerdo con el enfoque. Podemos hablar de cualquier centro, pero es que yo no quiero que China, Rusia ni ningún país pueda meter mano en nuestro sistema electoral, y la Comisión tampoco, porque no tiene derecho a inmiscuirse en nuestro sistema electoral. Las elecciones las celebramos el año pasado, y oímos hablar de esta injerencia extranjera. Nuestro sistema electoral es bastante robusto, y la cosa fue bastante bien, así que no entiendo por qué tiene que inmiscuirse. No quiero que la Comisión participe en estas misiones de observación.
Hablemos ahora de los medios de comunicación. ¿Qué es lo que nos propone la Comisión? Nos propone lo que nos propone, y yo puedo estar de acuerdo o no. La señora Von der Leyen nos decía que nosotros elegimos los medios, elegimos medios independientes. Veamos cuáles son realmente independientes y sentémonos a decidirlo. Ayer daba un ejemplo: en Estados Unidos, si eres demócrata, ves CNN; si no, ves Fox News. Lo mismo ocurre en los Estados miembros. Para empezar, debemos determinar qué medio de comunicación es independiente y cuál no. ¿Es independiente? ¿Por qué? ¿Porque barre para casa? No puede ser. La mayoría de los medios de comunicación tienen sesgo. La prensa escrita, también; en mi país, en 1989, la prensa y el papel que tenía ya no son los mismos. Ahora la prensa es digital, es un negocio, y lo que importa es el dinero, ni más ni menos. Cuando hablamos de libertad de medios, debemos ver cuáles son.
La sociedad civil es la otra cara de la moneda. En mi país, en 1989, su papel era esencial, pero ya no es así. Recibimos muchos mensajes de ONGs como diputados de la sociedad, pero ahora las ONGs son un negocio. No digo que no haya muchas ONGs que hacen una labor excelente; en la República Excelente tenemos un ejemplo clarísimo para personas vulnerables. Sin embargo, debemos sentarnos a decidir dónde está la línea, cuál es su objetivo, porque puede haber cien ONGs que se dedican a lo mismo. ¿Y para qué? ¿Para qué vamos a financiarlas, para que todas tengan un empleo de sus allegados? Vamos a sentarnos a revisar las ONGs.
Muchísimas gracias. Mariusz Gawinski, en nombre de la primera ministra Beata Szydło, que no ha podido estar en esta reunión, me ha pedido que lea este discurso. Gracias, señor Tobé, por su proyecto de informe. Estoy a favor de apoyar la resiliencia democrática, proteger las elecciones y la libertad de expresión. No hay duda. Ahora bien, el Escudo Democrático Europeo es perfectible. Hay interrogantes sobre la soberanía, la subsidiariedad, etcétera. Hay amenazas reales, sobre todo las que provienen de Rusia, para socavar desde dentro nuestra democracia. Lo que debemos hacer es reforzar a los Estados miembros y no intentar suplantarlos. Por ejemplo, en la organización de las elecciones, el Centro Europeo de Resiliencia Democrática debe ser voluntario. Que haya cooperación, sí, muy bien, pero supervisión política y centralización, no. Me niego a darle más poder a Bruselas. Europa debe defenderse.
De la manipulación rusa, y para ello, tenemos que hablar de nuevas estructuras, credibilidad y responsabilidad de las instituciones europeas. Quisiera señalar qué es lo que echo en falta en este informe: no hay referencia a las desigualdades. Por ejemplo, tenemos un caso en el que se acusa a una persona de blanqueo de capitales, conectada con Beripaska, un oligarca ruso. Lo hemos visto en Polonia, donde se ha arrestado a un espía, ni más ni menos. En el Parlamento Europeo tuvimos el Qatargate, y también el escándalo de Nathan Joe, quien representaba a los servicios especiales del Parlamento Europeo. Quizá, entonces, este centro deba abordar la falta de resiliencia de la Unión Europea y de sus instituciones. Cualquier injerencia en nuestras elecciones es un ataque a nuestra soberanía, y vamos a luchar por nuestra independencia.
Bien, ¿hay alguien de Renew como ponente alternativo? Si no, paso ahora al debate espontáneo. Es el momento de intervenir. Quien lo desee, levante su cartel para indicar su intención de hablar. Los Verdes, ¿quién va a intervenir?
Ponente estimado Tomás, muchísimas gracias por este proyecto de informe. Creo que toda esta labor ha sido excelente y que el informe aborda muchos de los temas fundamentales tratados en esta comisión. Estoy totalmente de acuerdo con tu ambición de crear una agenda de reformas. Teniendo en cuenta el contexto geopolítico, creo que hay más apoyo que nunca para luchar por la democracia, y me alegra que se reflejen muchas de nuestras prioridades. Estamos encantados de otorgar más medios, competencias y fondos a este centro, no solo para que se centre en las ciberamenazas, sino para que pueda actuar. Este informe es una base muy sólida, y tengo una serie de propuestas que deseo añadir.
Primera prioridad: abordar la manipulación del debate democrático. No podemos aceptar que nuestras democracias sean vulnerables a la manipulación mediante algoritmos y clics. Las elecciones rumanas nos han mostrado que es muy fácil, y Rusia se jacta de poder influir en las elecciones con la precisión de un cirujano. Pueden inventar historias que captan la atención, generando suficiente interacción y clics, y así es como se crean movimientos en contra de ciertos candidatos. Esto, al final, envenena nuestras democracias. Ha llegado el momento de que actuemos con un frente común.
Segunda prioridad: queremos crear tecnología, tecnología hecha en Europa. Hablabas de las empresas chinas y estadounidenses. Es crucial que las analicemos con ojos críticos para evitar dependencias, ya que representan un riesgo de seguridad. Necesitamos una estrategia de resiliencia. Deberíamos estudiar ejemplos concretos basados en los valores europeos, en lugar de los intereses de las partes. Demos poder a las democracias europeas. Por ejemplo, en los Países Bajos, las universidades han cerrado filas para...
Defender su propio software. Así pueden compartir y proteger el conocimiento propio. Además, tenemos un acuerdo entre los medios neerlandeses para crear un ChatGPT de la mano de expertos. Queremos un modelo europeo con datos de altísima calidad. Cada vez hay más iniciativas a favor de redes sociales europeas, y esto habría que estudiarlo.
Nuestra tercera prioridad es reforzar la prensa libre e independiente. No hay duda de que los medios de comunicación libres están bajo asedio. Es fundamental la presencia digital para que no se queden atrás, ya que hay personas que ni siquiera acceden a los sitios web de prensa, permaneciendo en las redes sociales. También debemos considerar la publicidad en línea, porque prácticamente todo el dinero va al bolsillo de Google, que tiene un monopolio. Es necesario desarrollar modelos de ingresos, como la publicidad no basada en el rastreo, para garantizar que estos recursos lleguen a la prensa libre.
Esas serían nuestras tres prioridades, y estoy encantada de ponerme a trabajar con usted y con el resto de partidos europeístas y prodemocráticos. Gracias.
A continuación, el señor Dalino de la Valle, en representación de la izquierda. Buenas tardes. Muchísimas gracias al ponente por su labor, que es de gran importancia. Estoy de acuerdo con la mayoría de las conclusiones y análisis presentados. Sin embargo, creo que las propuestas que se hacen son un excelente punto de partida para que este informe sea valioso.
No cabe duda de que debemos ir más allá, promoviendo más cooperación y más inversión en seguridad, algo que no hemos realizado hasta ahora. Este tema abarca un amplio espectro, incluyendo la flota, la sombra rusa y la injerencia de las redes sociales en las elecciones. Debo reconocer el mérito del ponente. Desde mi cocina, veo el mar Báltico, que cuenta con cables que han sido atacados por Rusia. Nuestros sistemas GPS están paralizados, lo que afecta a las ambulancias; somos víctimas de ciberataques y debemos plantarle cara a esta situación.
Es necesario poner freno a nuestros vecinos. ¿Ven cómo surcan sus cielos los aviones rusos? Estoy de acuerdo en que debemos centrarnos en Rusia, pero no debemos olvidar a Irán, China y otros actores que no se quedan atrás. Echo en falta algo en este informe; está redactado como si no hubiese llegado al poder Trump. El panorama ha cambiado con Estados Unidos, cuya administración actual es abiertamente hostil y busca debilitar nuestra cooperación. Se alía con nuestros oponentes, traiciona a Ucrania y se sienta a la mesa con Putin para repartirse el territorio ucraniano.
Además, se asocia con partidos antieuropeístas, y vemos cómo intervienen en las redes sociales, así como el abuso que se ha hecho en las elecciones europeas. Este es solo un ejemplo entre muchos otros. Creo que hay un amplio margen de maniobra y mejora en este ámbito. Es un reto muy diferente, ya que dependemos de Estados Unidos por encima de cualquier otra potencia mundial, con diferencia. Esto incluye tecnología, métodos de pago, redes sociales y la cooperación militar.
Gracias, Presidenta. Gracias, señor Tobé, por su informe. Aquí se hace hincapié en la resiliencia, la coordinación y la lucha contra la interferencia, sobre todo en el ámbito informativo. Todo esto está muy bien, pero la verdad es que me convence un poco menos cómo propone avanzar con estos temas. Utilizan unos términos que para mí no son del todo acertados, ya que no son conceptos jurídicos definidos en la legislación comunitaria. Entonces, ¿cómo se puede utilizar esto para desactivar consecuencias legales? Se habla de campañas de movilización política, de un discurso que puede no gustar, pero todo esto no es ilegal; aquí todo está permitido hasta que se prohíba de manera explícita por la ley.
La lucha contra la narrativa aquí en casa se presenta como una comunicación estratégica, y es importante que quede claro que esto, de facto, es para luchar contra la propaganda hacia nuestros propios ciudadanos. Cuando la Unión Europea empieza a decidir cuáles son las narrativas que hay que corregir, ya no estamos defendiendo la democracia de interferencias exteriores, sino manipulando la opinión pública de nuestros países, lo que yo denomino interferencia ilegítima.
Asimismo, se habla de alfabetización en relación con los medios de comunicación, lo cual es problemático, ya que no sé hasta qué punto la Unión Europea puede interferir en la educación de jóvenes o adultos en relación con la información política. En el informe también hay una misión clara, y se menciona a Europol, pero si somos serios respecto a cómo funcionan estas organizaciones criminales, hay que luchar contra el espionaje, y para ello necesitamos financiación y control. Desgraciadamente, esto es competencia de los Estados miembros y no de la Unión Europea.
Lo que me preocupa es que, como la Unión Europea no tiene competencias en materia de inteligencia, la respuesta se limitaría a plataformas narrativas y discursos, lo cual me parece un mal sustituto, francamente. En cuanto al periodismo, el informe menciona el periodismo independiente y establece unas normas mínimas y medidas para proteger ciertos modelos periodísticos, pero la independencia no se puede lograr únicamente con normas o financiación sin riesgos. Esto puede llevar a la dependencia, que moldea comportamientos incluso sin presiones explícitas.
Finalmente, hay comentarios en el informe sobre derechos fundamentales, donde se habla de intereses que hay que equilibrar para lograr una resiliencia colectiva. Esta es una tradición europea que me parece adecuada. Las libertades fundamentales no pueden limitar la acción institucional, sobre todo cuando son buenas intenciones. Sin embargo, si con este escudo queremos proteger la democracia, debe haber una línea de demarcación clara entre lo que los ciudadanos no pueden hacer porque es ilegal y lo que pueden hacer de manera legal, aunque sea poco popular o no nos guste. Entre la interferencia extranjera y la decisión interna, entre la coordinación y la supervisión, entre nuestras ideas ilusorias y las competencias de la Unión Europea, y entre la contrainteligencia y la gestión de los discursos. De lo contrario, este escudo no salvaguardará la democracia, sino que emulará los mismos métodos de aquellos estados de los que se dice que queremos protegernos. Gracias.
Ahora comienzo el turno de intervenciones con el grupo EPP, Mika Aaltola. Gracias, Thomas, por un trabajo excelente. He estado hablando con varias personas y les parece un informe muy sólido y válido, que aborda las necesidades urgentes que tenemos.
En vez de vaguedades y propuestas cojas de la Comisión, me parece que has apostado fuerte y propones una serie de ideas muy sólidas. Es un buen trabajo por parte del Parlamento. Por ello, quisiera elogiar tu labor y estoy encantado de que hayas destacado la necesidad de recursos y un mandato claro para proteger nuestra resiliencia democrática. Esto lo veo como una serie de actividades que ya existen. Tenemos a Frontex, Europol y Eurojust. Ahora es necesario proteger las fronteras, tanto las democráticas como las físicas, en cuanto a actividades peligrosas de distinto tipo. Esto ya no es un juego de niños; la Unión Europea ha sido objeto de amenazas muy recientemente. Por ejemplo, los rusos atacaron a las autoridades belgas con drones y desinformación, en una operación que se llevó a cabo de manera muy efectiva, dejándonos totalmente impotentes ante tal situación. Por lo tanto, debemos dotarnos de un sistema para luchar contra estas fuerzas antidemocráticas.
Christel Schaldemose, del grupo S&D, expresó su agradecimiento a Tomás por su discurso contundente y por el proyecto de informe. Destacó que este informe debería contar con el apoyo de las fuerzas políticas del Parlamento que consideran que la Unión Europea es parte de la solución y no del problema. Como proveniente de Dinamarca, ha vivido en carne propia los ataques contra nuestras democracias, los valores y el respeto del derecho internacional y la integridad territorial, y considera que la Unión Europea es parte de la solución; de lo contrario, no estaríamos donde estamos.
En relación con el informe, consideró muy inteligente que se hable de los sistemas electorales y que se incluya la protección de las infraestructuras críticas, ya que esto nos permitirá entender la importancia de proteger estos sistemas. La señora Bentele ha señalado que la sociedad civil puede desempeñar un papel muy importante, y es fundamental trabajar mejor con los jóvenes, quienes se informan a través de las redes sociales. La resiliencia y la educación de los jóvenes son esenciales. Ahora, cómo se lleva a cabo esto está por verse.
Además, es importante centrarse en lo esencial para que el mensaje sea más contundente. Es lógico que queramos incluir una variedad de aspectos, pero creo que deberíamos reducir el número de recomendaciones a unas pocas, pero de sustancia. Agradezco nuevamente y seguiremos trabajando.
Sandra Kalniete también expresó su agradecimiento a Tomás Tobé por su informe, que considera muy bueno y una continuación de la experiencia de la legislatura anterior. Sin embargo, se mostró decepcionada, ya que el informe corrobora que es difícil actuar. Hemos analizado en detalle los peligros, pero poco se ha hecho para evitar estas amenazas. Quisiera también abordar el tema de la financiación, ya que en este ámbito veo que lo que hemos dedicado desde la Unión Europea a la integridad no ha aumentado.
De hecho, incluso se ha recortado. En 2025, por ejemplo, Rusia invirtió 400 millones en Moldavia en las elecciones moldavas. Y todos los días se gastan en la parte que podemos ver aproximadamente 30 millones, lo que equivale a mil millones al año. Esta es la parte visible; luego hay una parte que desconocemos y que podría ascender a otros mil millones. Por eso creo que debemos ser aún más críticos con la Comisión Europea. Es importante que quede claro que estos recursos financieros son fundamentales.
Luego está el tema de la inteligencia artificial, porque las decisiones electorales las define cada vez más la inteligencia artificial. Hay países como Rusia, China o Irán que enseñan el lenguaje de la desinformación a la inteligencia artificial, lo que significa que ahora tenemos en marcha dos sistemas. En este mundo, ya es muchísimo más barato utilizar granjas de troles y bots para incidir en los resultados electorales. Por ello, creo que habría que reforzar la parte que aborda este tema en el informe.
Gracias. Quisiera hablar en húngaro, señor Dömötör. Muchísimas gracias. Es importante defenderse contra las interferencias extranjeras, pero el problema es que se acallan las voces críticas y se apoya de manera unilateral a la izquierda europea. No sé cómo esto nos ayudará a proporcionar más fondos a las ONGs y a los militantes para luchar contra las interferencias extranjeras. ¿Qué sentido tiene apoyar a los partidos de izquierda si los comprobadores de hechos son de izquierda? El PPE sostiene que deberían ser los contribuyentes europeos quienes financien el medio Europe for Europe, que estuvo financiado en un 90% por el gobierno de Biden hasta que quebró. Pero, ¿qué sentido tiene que nosotros, europeos, paguemos esta factura? Lo que vemos es que esto no tiene nada que ver con la protección democrática. En realidad, lo que queremos es un monopolio de opinión izquierdista. Esto ya nos ha sucedido en el pasado y me parece que estamos en la misma situación.
Gracias, señor Cabaña. Gracias, presidenta. Me gustaría hablar en italiano. Bene, grazie. Muchísimas gracias por el proyecto de informe, gracias a la ponente, a los oponentes y a todos los colegas. También agradezco a usted, presidenta. Tengo algunos apuntes sobre el informe. Estamos a favor de reforzar las medidas para proteger la integridad electoral de las distintas naciones. También nos parece bien que se aumenten los fondos dedicados a la pluralidad de los medios, un tema fundamental en los tiempos que corren. Además, consideramos que se debería involucrar más a los ciudadanos, también a través de cursos de educación cívica, que tal vez falten en varios de nuestros países. También apoyamos el refuerzo de la acción exterior de la Unión Europea.
Sin embargo, vemos algunos aspectos críticos que son fundamentales. Primero, la creación de un centro europeo de resiliencia democrática. Tememos que, aunque todos sabemos que esta idea se ha descafeinado un poco desde su concepción inicial, se convierta en un esfuerzo burocrático excesivo. Se habla incluso de asignar presupuesto a este centro, y tememos que pueda ser instrumentalizado por algunos para perjudicar a otros. No nos parece que esta sea la base de la leal cooperación que nos inspira a todos a nivel europeo y en virtud de los tratados. También considero fundamental proteger la soberanía de los distintos pueblos europeos.