Gracias, colegas. Son las diez, así que vamos a empezar. El siguiente punto de nuestro orden del día es la presentación de un estudio preparado por el Servicio de Investigación del Parlamento Europeo con un consultor externo, que aborda el refuerzo de la garantía para los jóvenes. Nuestra comisión parlamentaria también está preparando un informe sobre este tema.
Vemos que la garantía se creó en 2013 y se reforzó durante la pandemia. Su objetivo es conectar mejor a los jóvenes con el mercado de trabajo, lo que constituye uno de nuestros compromisos: crear una oferta de empleo de calidad y mejorar la formación continua y profesional dentro de los cuatro meses que siguen a la finalización de los estudios.
Nuestros colegas nos van a presentar este estudio. Nora Hangenberg van der Polke, consultora de políticas de la Unidad de Evaluación Ex Post en el Servicio de Investigación, nos ofrecerá comentarios introductorios. Tiene dos minutos. Gracias, presidenta. Vamos a ver si logramos proyectar las diapositivas.
Gracias, señorías. El estudio que presentamos hoy es una evaluación de la ejecución de esta política a nivel europeo. El Servicio de Investigación Europeo lleva a cabo estas evaluaciones para apoyar el trabajo de las comisiones parlamentarias y tiene por objetivo informar a la Comisión EMPL sobre el informe de aplicación del refuerzo de la garantía para los jóvenes. La Unidad Ex Post ha realizado esta evaluación en colaboración con distintos expertos.
La evaluación consta de dos partes: primero, una introducción preparada de forma interna por el EPRS, y después el estudio preparado por Milieu. ¿Qué es la garantía para los jóvenes? Tras la crisis de 2008, los Estados miembros se enfrentaron a altas tasas de desempleo juvenil. La garantía entró en vigor en 2013 para integrar a los jóvenes poco después de que perdieran su empleo o finalizaran sus estudios.
El público objetivo son los jóvenes conocidos como "ninis", es decir, aquellos que no tienen trabajo ni están estudiando, así como un grupo más amplio de jóvenes que no trabajan, no participan en ninguna actividad de educación formal y no buscan empleo de forma activa.
¿Qué ocurre con los ninis en la Unión Europea? La buena noticia es que en la última década se han reducido las tasas de ninis a un 11% en 2024, aunque en algunos Estados miembros esta tasa sigue siendo alarmantemente alta, como en Rumanía, donde alcanza el 19% en 2024. Además, observamos una brecha de género persistente: desde 2014, las tasas de ninis en mujeres han sido más altas que las de los hombres. Por lo tanto, es más probable que una mujer sea nini que un hombre, y tienen un mayor riesgo de quedar fuera del mercado de trabajo, especialmente cuando tienen hijos.
De no buscar de forma activa un empleo que un hombre en esta misma situación, esto lleva a barreras estructurales y a la desigualdad en la forma de asumir las cargas familiares. Ahora le voy a dar la palabra a mi colega. Muchísimas gracias por presentarnos el estudio. Gracias a mi colega por la introducción y por darnos la posibilidad de presentar hoy el estudio.
Cuando los jóvenes no acceden adecuadamente al mercado de trabajo, se verán penalizados a lo largo de su vida. Hay más presión sobre los trabajadores y los distintos servicios. Vamos a proyectar la siguiente diapositiva. Ya hemos hablado de las tasas de personas "ninis". Aquí vemos cómo van evolucionando estas cifras en el tiempo, con un 20% en 2013. En ese año, el Consejo creó la Garantía de los Jóvenes. Esta garantía no es vinculante, pero proporciona apoyo para actuar en los distintos Estados miembros, ayudando a la transición desde la etapa de la educación a la del empleo para los jóvenes. Se trata de mejorar la eficiencia de las políticas y de formular recomendaciones a escala de los Estados miembros.
La investigación analiza en profundidad la aplicación en diez Estados miembros que hemos seleccionado para reflejar la diversidad de circunstancias en la Unión Europea. Se ha consultado a expertos de la UE y de los Estados miembros mediante distintas encuestas y otros métodos de análisis. Hemos observado mucha diversidad en la forma de aplicar la garantía para los jóvenes. En Italia y Holanda, se ha integrado completamente la garantía en las políticas, mientras que otros, como Irlanda, han creado iniciativas más específicas, centrándose en un público objetivo muy concreto.
Las estructuras para aplicar los programas también varían. En Países Bajos y Finlandia, tenemos modelos descentralizados, mientras que en Hungría y en Irlanda hay mecanismos de coordinación más centralizados. También la oferta varía; en España, por ejemplo, tenemos un sistema de subsidios y subvenciones, con un 66% de ofertas. En Alemania, los enfoques también son más diversos.
La recomendación del Consejo planteaba una ejecución más efectiva. Vemos que hay sistemas de inscripción o de registro que siguen desfavoreciendo a parte de la población joven. Para la fase de preparación, se ha trabajado para una mayor individualización en los Estados miembros, pero además se ha evolucionado hacia sistemas más generalizados.
Por último, en materia de calidad y sostenibilidad de las ofertas, también hay variaciones entre los Estados miembros. Con respecto a la eficacia, aunque haya bajado la tasa de "ninis" de forma general, en 2024 tenemos un 11%, lo cual también disimula la situación. Las tasas de cobertura son de menos del 50%, es decir, hay una parte que no se beneficia de todo esto. Los planes nacionales también son un reto. Es verdad que la garantía habla de ofertas en un plazo de cuatro meses.
Las ofertas en el año 2023 superaron este plazo. Para terminar, hemos identificado diferencias en la eficacia en los diferentes segmentos de la población, con tasas de salida positivas que favorecen más a hombres que a mujeres en seis puntos, y una disminución de 20 puntos para aquellos que tienen edades entre 25 y 29 años, en comparación con los más jóvenes. También hemos observado que las zonas rurales y los grupos vulnerables, incluidos los jóvenes migrantes, siguen siendo difíciles de alcanzar a través de los programas nacionales.
Para evaluar el impacto del refuerzo, examinamos las deficiencias identificadas por el informe del Tribunal de Cuentas Europeo antes de 2020. Primero, se certificó la adecuación de la financiación. En respuesta a ello, el esfuerzo ahora exige que los Estados miembros con tasas de jóvenes que superen el 12,5% dediquen fondos del FSE Plus para los jóvenes. Nuestras conclusiones muestran que los niveles de financiación son adecuados, pero el reto ha cambiado, pasando de la adecuación a la capacidad de utilizar esos recursos.
En segundo lugar, se ha señalado la falta de calidad en las ofertas. En respuesta, el refuerzo alineó las ofertas con temas de formación y aprendizaje. Sin embargo, las partes interesadas indican que persisten retos, y algunos reconocen que las prácticas tienen objetivos de aprendizaje muy pobres. En tercer lugar, se ha introducido un sistema de indicadores, pero aún existen lagunas, especialmente en el seguimiento de los resultados de los programas.
Luego, observamos el impacto de los elementos reforzados a partir de las recomendaciones del Consejo de 2020. La ampliación de la edad a los 29 años se ha aplicado con pocas excepciones, y hemos visto que este mapeo se ha implementado de forma limitada en los Estados miembros. Cuando hablamos de divulgación, cuando existe, tiende a ser más localizada en lugar de constituir reformas sistémicas. Además, el énfasis en el refuerzo de las competencias digitales y ecológicas ha tenido un impacto en otras medidas dentro de los marcos nacionales.
Nuestra evaluación general es que los elementos reforzados de la recomendación del Consejo se han adoptado de forma desigual. Se ha progresado en algunos sectores, así como en la individualización de los servicios, pero persisten retos como la divulgación, la calidad de los servicios y las deficiencias en el seguimiento.
En el momento de su adopción, la Garantía Juvenil contó con el respaldo de una financiación específica de la Unión Europea, que ha sido esencial para apoyar la formación profesional, las oportunidades de prácticas subvencionadas y la creación de empleo. Esta iniciativa de empleo juvenil se creó como parte del Fondo Social Europeo con este fin. En el año 2021, esta iniciativa se fusionó con el FSE Plus, orientándose más a objetivos específicos, en respuesta a lo que habían solicitado los Estados miembros, que presentaban un alto porcentaje de NINIs. Como se puede observar en las cifras, la financiación ha sido estable desde entonces, con 16.000 millones para cada periodo de financiación en toda la Unión Europea, teniendo en cuenta que la financiación 2021-2027 incluye cantidades que aún no se han gastado.
Otra fuente importante de financiación después de 2021 ha sido el mecanismo de recuperación y resiliencia. Es cierto que el Consejo de la Comisión ha instado a los Estados miembros a que asignen más fondos a las medidas de empleo juvenil. Trabajamos con estas posibilidades. En el informe también se aborda el tema de los mecanismos de seguimiento y gobernanza. En este ámbito, observamos lagunas en los Estados miembros, por ejemplo, en los Países Bajos y Finlandia, donde no tenemos datos de seguimiento desde 2020. Los últimos datos de Alemania son de 2022, y, aun cuando existen datos, hay una alta proporción de resultados desconocidos.
Hemos observado cómo el desempleo juvenil se redujo en 2024 a un indicador auxiliar que está en el procedimiento de desequilibrio macroeconómico. Asimismo, el semestre no ha emitido prácticamente ninguna recomendación específica por país desde 2020. Esta aparente pérdida de prioridad en las herramientas de seguimiento puede deberse al descenso constante de este desempleo juvenil en las tasas de NINIS desde 2013.
Basándonos en nuestras conclusiones, proponemos las siguientes recomendaciones. Primero, es fundamental reforzar las capacidades administrativas. Aunque contamos con buena financiación, las autoridades nacionales deben poder utilizar esos fondos de manera efectiva, lo cual es más limitado. Los servicios públicos de empleo suelen carecer de las competencias especializadas necesarias para ofrecer un apoyo individualizado. Por tanto, los Estados miembros deben mejorar su coordinación y contar con personal mejor formado. A nivel de la Unión, la Comisión puede trabajar en el desarrollo de recomendaciones y capacidades para los Estados, así como a través de reuniones con la DG Empleo y los coordinadores nacionales.
En segundo lugar, es necesario invertir en infraestructuras de divulgación. Muchos programas dependen de sistemas basados en registros que excluyen de forma estructural a los jóvenes más difíciles de alcanzar. Los Estados miembros deberían invertir en infraestructuras de divulgación descentralizadas y basadas en las comunidades, mediante asociaciones con servicios públicos de empleo, servicios sociales y organizaciones locales.
Nuestra tercera recomendación aboga por un reequilibrio de las vías de la garantía juvenil hacia el desarrollo de competencias. Los Estados miembros deberían reducir el énfasis en las ofertas de empleo y ofrecer una oferta más equilibrada entre la educación continua, el aprendizaje y las prácticas. A nivel comunitario, la Comisión debería considerar la posibilidad de aplicar condiciones de financiación alineadas con los marcos de calidad de la Unión Europea.
Finalmente, nuestra última recomendación se centra en el seguimiento y control. Sin datos fiables sobre los resultados, será imposible evaluar si la garantía juvenil logra su objetivo de integración sostenible en el mercado laboral. En respuesta a esto, la Comisión debería proporcionar asistencia técnica a los Estados miembros para abordar los problemas de calidad de los datos, centrándose en el apoyo a la vinculación de los conjuntos de datos entre los sistemas. Las reuniones entre la DG Empleo y los representantes nacionales podrían facilitar un intercambio de información sobre estos retos técnicos, así como identificar las lagunas de datos y reducir la elevada proporción de resultados desconocidos.
Agradecemos su atención y estamos a su disposición para responder a sus preguntas. Ahora pasamos a la sesión de preguntas y respuestas. Intentaremos tener tres rondas de intervención, comenzando con los ponentes de Emple y los ponentes en la sombra. También daremos la oportunidad a los representantes de CULT, y si hay tiempo e interés, abriremos el turno para el resto de los miembros.
Empezaremos con los ponentes de Emple. Las preguntas se formularán en bloque, y todas pueden ser enviadas para respuestas posteriores. Tendremos un minuto y medio por pregunta. Comenzamos con el señor Petrov, ponente de Renew. Gracias, señora presidenta. Primero, agradezco a los autores de este estudio y a los colegas del Parlamento Europeo del EPRS por su trabajo. Como ponente sobre la aplicación de la garantía juvenil, mi enfoque se basa en hechos y estudios, ya que necesitamos la información más reciente sobre las obligaciones de este instrumento.
Mis preguntas se centran principalmente en las recomendaciones que aparecen en el estudio. Al hablar de la cobertura de la garantía, se describe un instrumento que no alcanza a todos los jóvenes objetivo. Hablamos de una cobertura del 50% en algunos países, lo cual es aún más difícil en zonas rurales, especialmente para los grupos más vulnerables. Mi pregunta se centra en la eficacia de cómo acercarnos a esos grupos más frágiles. ¿Deberíamos incrementar la capacidad de las autoridades nacionales de los servicios de empleo o externalizar esto a otros servicios, como por ejemplo, ONG?
Jugadores juveniles que trabajan en las comunidades, ¿qué solución sería la más eficaz, creen ustedes? Y ahora, cuando hablamos de creación de capacidades a nivel nacional, su recomendación sobre la coordinación entre ministerios me parece una prioridad. La información que he recibido regularmente a través de las consultas parte de ahí. Esta coordinación es importante también entre los diferentes niveles locales, regionales y nacionales. Me gustaría saber si ustedes, a través de su investigación, han visto modelos de cooperación que funcionen bien en cuanto a esta garantía juvenil a nivel nacional. Gracias.
A continuación, en nombre del señor Goerke, la señora Pritzkine. Gracias, señor presidente. En primer lugar, me gustaría felicitar al Servicio de Estudios del Parlamento por este documento tan importante sobre la garantía juvenil reforzada. Es una ley rigurosa que muestra tanto el avance como los límites de una política que es un eje central para Europa. El estudio es claro: la garantía joven ha canalizado reformas e innovaciones. Sin embargo, los datos indican que ese objetivo de los cuatro meses no se ha conseguido más que en la mitad de los casos. Falta monitoreo y se ha debilitado la influencia del semestre europeo desde 2014. No es un tema de recursos; la financiación de la Unión Europea es adecuada. Lo que falta es la capacidad administrativa, la gobernanza y la calidad.
Vamos a verlo de primera mano porque, en calidad de vicepresidente de la región de Calabria, he seguido el programa de la garantía juvenil y he observado los problemas vinculados a la capacidad administrativa que falta en las corporaciones locales. Para nuestro grupo parlamentario, hay tres ejes: la calidad de la oferta, centrarse en el aspecto digital, y asegurar que llegue a los más vulnerables, incluidos los rurales, así como un monitoreo transparente. Otro punto crucial es que el éxito depende de otras políticas complementarias: la familia, la educación, la vivienda y la asistencia a la infancia. Si esto sigue siendo débil, no hay garantía que pueda realmente aprovechar todo su potencial.
La señora Kulemans. Muchas gracias y efectivamente, agradezco al Servicio de Estudios de nuestro departamento en el Parlamento. Por desgracia, no cubre todos los Estados miembros, y en particular el mío, y no muestra lo que ha indicado mi colega sobre las diferencias regionales. Vemos en Bruselas, donde está este Parlamento Europeo, una tasa de desempleo juvenil del 12%. Es decir, un joven de cada diez se encuentra en una situación intolerable, lo que reproduce las desigualdades de una generación a la siguiente. Esto hace que esos jóvenes que no tienen acceso a un empleo, ni mucho menos de calidad, ni siquiera a la formación, se queden atrás para toda su vida.
Gracias a este estudio, que muestra la evolución de la garantía juvenil, hay puntos en los que se avanza, pero también se evidencian carencias. En particular, aquellos jóvenes que están más alejados del mercado de trabajo deberían ser los que se galvanicen, al igual que las mujeres, los migrantes y los jóvenes de extracción social más desfavorecida. Se habla de estructuras, pero lo que necesitamos son recomendaciones específicas para llegar a esos jóvenes. ¿Cuáles serían sus recomendaciones a este respecto? Por otro lado, estamos en una comisión en la que también deberíamos trabajar sobre la calidad del empleo. El hecho de que se ofrezca una formación o un trabajo de mala calidad no es una solución. Debe ser una buena formación que capacite para un trabajo a largo plazo y que dé acceso también a empleo sostenible. Entonces, ¿cuál es la recomendación para garantizar que estos jóvenes, a través de esta garantía juvenil, puedan beneficiarse adecuadamente?
Realmente, es fundamental que se encuentren ofertas de formación de calidad y de empleo de calidad, que es lo que nos interesa hoy por hoy. Gracias. P.F. La señora De la pieza Carrión. Micrófono, por favor. Gracias, presidente, señorías. Agradezco al Servicio de Estudios del Parlamento, ya que nos proporciona una visión clara sobre la situación de España. Mi país, España, es la nación de la Unión Europea que más dinero percibe del Fondo Social Europeo Plus, nada menos que 2.800 millones de euros durante el periodo 2021-2027. Sin embargo, también se destaca que España es uno de los países donde el empleo está más subsidiado, dando preferencia a inmigrantes y al colectivo LGTBI. A la vez, España lidera el desempleo, especialmente el desempleo juvenil.
¿No creen que estos fondos deberían dirigirse a promover oportunidades de emprendimiento, innovación, creatividad o formación que generen ocupación y empleo? Sin embargo, los datos indican que en España estos fondos se utilizan para subsidios que no son transitorios hacia la reincorporación, sino que están cronificando la situación de los jóvenes. Esto demuestra que el subsidio se está convirtiendo en un obstáculo para la búsqueda de empleo. De hecho, el instrumento de la garantía juvenil o el fondo social está teniendo el efecto contrario al deseado, desincentivando a los jóvenes a estar activos y a buscar trabajo. En España se presentan dos realidades: tenemos la mayor tasa de desempleo y los mayores subsidios, pero las empresas no encuentran personal para cubrir vacantes.
¿Qué exigencias se podrían plantear para evitar este efecto nocivo que desincentiva a nuestra juventud en lugar de activarla? Por otra parte, el estudio analiza las limitaciones de los servicios públicos de empleo en España. ¿Qué acciones deben introducirse en nuestro país que puedan estar funcionando en otros para que los servicios sean más eficaces y el importe de los fondos mencionados no caiga en saco roto o incluso esté perjudicando a la juventud por ser un desincentivo? Gracias.
Muchas gracias. A nombre del Grupo Parlamentario ECR, la señora Gemma. Gracias, señor presidente. Agradezco este estudio que nos aporta material valioso para la reflexión. La Garantía 2020 tenía un objetivo claro: no limitarse a paliar los efectos de la crisis, sino crear una estructura que permitiese el acceso al empleo y la autonomía vital. A cinco años vista, nos preguntamos si se ha conseguido o no. Algunas señales son positivas, como la ampliación de la edad hasta los 29 años y la reducción del número de personas en esta situación al 11%. Sin embargo, la actuación no es homogénea de un Estado miembro a otro, y este es el mensaje político esencial sobre el que debemos trabajar.
En aproximadamente el 50% de los casos, los jóvenes no reciben una oferta en el plazo de los cuatro meses previsto en la recomendación, y no se aborda uno de los objetivos de la garantía, que es el empleo temporal. Muchos jóvenes se encuentran en la transición entre la formación y el empleo, en una situación de limbo, desorientados. La garantía 2020 también buscaba mejorar la calidad de las oportunidades ofrecidas. Los resultados en este aspecto son dispares. Allí donde hay un vínculo sólido entre la instrucción, la formación profesional y la empresa, la garantía efectivamente funciona como un punto de apoyo hacia la autonomía personal. Sin embargo, donde no existe este vínculo, el efecto es solo temporal. Este problema repercute de forma desproporcionada en los jóvenes más vulnerables, como aquellos en paro a largo plazo, los que tienen discapacidades o quienes viven en áreas rurales o remotas. Cualquier retraso tiene un efecto incrementado y ampliado.
Ese retraso reduce la formación, disminuye la competitividad y dificulta la reducción de las diferencias. Le pregunto lo siguiente, aunque ya se han dado algunas respuestas: en vista de la falta de homogeneidad y el hecho de que no se respeta el plazo de los cuatro meses, desde el punto de vista de la administración, el monitoreo y el uso de fondos, ¿qué ejes se pueden reforzar para conseguir que esta garantía sea un instrumento creíble que produzca el efecto esperado en toda Europa? Gracias.
Grupo Parlamentario de los Verdes, muchas gracias por este estudio amplio. Como ya han mencionado otros colegas en la sala, consideramos que es una medida adecuada. El estudio demuestra que podemos aprender los unos de los otros y que hay margen para mejorar, especialmente al observar a aquellos que lo hacen mejor. Aunque Croacia no estaba en el estudio, sabemos que los resultados en este país son positivos.
La cuestión de la vivienda es un problema serio para los jóvenes en la Unión Europea, y la Unión ha reconocido que existe una crisis de vivienda para este colectivo. ¿Piensan ustedes que el derecho a la vivienda podría incorporarse en la Garantía Juvenil? Además, una de las críticas fundamentales a esta garantía es que, al final, los jóvenes terminan trabajando en condiciones precarias. ¿Cree usted que esto se podría paliar con las medidas actuales o se necesita una garantía adicional?
A continuación, el grupo de la izquierda. Señora Funchon, muchas gracias a nuestros invitados por presentar este trabajo. Irlanda es uno de los países incluidos en el estudio. Nos enfrentamos a una situación, similar a la de muchos otros países, donde se observa una reducción en el empleo disponible, lo que resulta frustrante para los jóvenes. Les animamos a completar su formación y asistir a la universidad, pero se encuentran en una situación en la que no logran encontrar trabajo. Muchas veces, incluso tienen una cualificación excesiva para los empleos disponibles o terminan realizando trabajos a tiempo parcial. La falta de experiencia les impide avanzar, creando un círculo vicioso.
Por otro lado, hay personas que se encuentran en situaciones de marginalización, y sabemos que la inteligencia artificial puede ser también un problema. ¿Tienen ustedes datos sobre la repercusión que está teniendo la inteligencia artificial en el empleo? Asimismo, hay algo que nos llama la atención en la referencia a Irlanda. Si fuésemos a cualquier ciudad o pueblo y preguntásemos a los jóvenes, probablemente muchos no conocerían esta Garantía Juvenil. Entonces, ¿cómo podemos aumentar la visibilidad y el conocimiento sobre estas medidas?
Muchas gracias a todos por sus preguntas. Intentaré responder en el orden en que se han formulado. Se ha mencionado la tasa de cobertura y el hecho de que el 50% de los jóvenes que no están en formación ni en empleo no participan en este programa. ¿Qué se puede hacer para mejorar el alcance? ¿Es necesario aumentar la capacidad o el conocimiento? Creo que posiblemente haya que hacer un esfuerzo en ambas áreas.
Por un lado, aumentar la capacidad de los servicios de empleo públicos es uno de los parámetros importantes en la ecuación. Nuestro estudio indica que esto podría ser parte de la solución. En las entrevistas con las partes interesadas, quedó claro que, si bien la disponibilidad de financiación para estos programas había sido un problema, actualmente no lo es. El enfoque debe estar en que los servicios públicos de empleo tengan la capacidad de aplicar estos programas, ya que son los responsables de su implementación. Sin embargo, carecen de los recursos necesarios para la aplicación práctica y de la posibilidad de individualizar los servicios.
Es fundamental también mejorar la comunicación con las organizaciones locales y las ONGs, lo que en algunos casos ha demostrado ser una solución efectiva. Hemos observado modelos exitosos en países como Suecia y los Países Bajos, donde se implementan enfoques descentralizados que incluyen una ventanilla única o una coordinación multiagencia, como en Alemania. Lo importante es que estos servicios lleguen a las personas vulnerables y a las zonas rurales, facilitando así su acceso.
Al examinar la bibliografía del estudio, se evidencia que contar con un interlocutor en las comunidades locales podría reforzar el vínculo con los servicios de empleo público. Esta conjunción de ambos parámetros podría mejorar significativamente la situación.
En cuanto al semestre europeo, se ha mencionado que este ha debilitado la posibilidad de acción desde 2014. Sin embargo, en nuestro estudio no hemos observado una disminución en la capacidad del semestre. Las recomendaciones específicas por país han ido disminuyendo, especialmente en lo que respecta a la garantía juvenil, que desde 2020 no aparece en las recomendaciones por país en el semestre europeo.
Las herramientas de monitorización social, que son parte del ciclo del semestre europeo, como las orientaciones de empleo y el informe conjunto sobre empleo, incluyen indicadores relevantes como el empleo juvenil y la tasa de jóvenes que no están ni en formación ni en empleo. A pesar de esto, la garantía juvenil no se menciona en las recomendaciones, lo que reduce su visibilidad y responsabilidad.
Consideramos que las recomendaciones específicas por país deberían utilizarse como una herramienta para enfatizar la necesidad de dedicar más capacidad administrativa a los servicios de empleo público, lo cual debería ser un objetivo claro.
Se ha discutido también sobre las posibles sinergias con otras áreas políticas, un aspecto que está presente en el estudio, aunque no se ha mencionado en nuestra presentación. Es necesario explorar cómo programas como el programa ALMA pueden establecer sinergias con la garantía reforzada. La integración de diferentes objetivos en estos programas, si están diseñados adecuadamente, puede generar sinergias efectivas. Sin embargo, al hablar con los interlocutores sociales en el terreno, se observa que no queda claro que exista una sinergia real, lo que indica una falta de conexión que debe ser abordada.
Bien. Pasamos al tercer bloque de preguntas. ¿Qué se puede hacer al respecto de aquellos jóvenes a los que no llega esto? Yo recomendaría reforzar una recomendación, es decir, seguir con un modelo más descentralizado para los regímenes de garantías juveniles, llevándolos allí donde sea necesario, idealmente a través de infraestructura física, como oficinas tipo ventanilla única, similares a las que existen en Finlandia e Irlanda, que sean conocidas y accesibles.
Al mismo tiempo, como mencioné en la respuesta a la primera pregunta, es fundamental garantizar un vínculo adecuado entre esos centros administrados por los servicios de empleo público y las organizaciones locales, ONGs, que están sobre el terreno y conocen quién necesita ayuda en la comunidad donde están radicados.
Respondiendo al cuarto bloque de preguntas, se han planteado diversas cuestiones sobre la garantía juvenil en España y los salarios subvencionados, que en algunos casos pueden llevar a una alta precariedad una vez que se agotan dichos salarios. ¿Qué podemos hacer al respecto? También se ha planteado la cuestión de cómo podemos mejorar los servicios administrativos de empleo.
En cuanto a las subvenciones, una de nuestras recomendaciones en el informe y en la presentación es la necesidad de reequilibrar las ofertas que plantean los programas de garantías juveniles. En la Unión Europea en general, y en algunos Estados miembros en particular, hay una clara oferta apoyada por subvenciones. Esto genera preocupaciones sobre la sostenibilidad de estos empleos y si conducirán a una integración continua en el mercado laboral. Nuestra recomendación es diversificar este tipo de ofertas, incluyendo también prácticas y aprendizajes profesionales, ya que hemos observado que este componente ha sido un poco descuidado en favor de las ofertas de empleo.
De esta manera, podríamos mejorar la prevalencia de ofertas de prácticas y de formación profesional para los aprendices. Necesitamos, respecto a la cuestión administrativa, mejorar la capacidad de gestión y también la descentralización. Se ha avanzado hacia una perspectiva más individualizada, dado que los servicios no siempre cuentan con el tiempo, la capacidad y los conocimientos necesarios para trabajar con su público objetivo y encontrar ofertas que se correspondan plenamente, que conduzcan a un empleo permanente. Por lo tanto, la prevalencia de éxito es menor.
Consideramos esencial formar al personal encargado de estas tareas. En relación con el hecho de que más del 50% de los participantes no reciben una oferta de trabajo a tiempo, es evidente que el refuerzo de la garantía debe mejorar este aspecto. Se han planteado muchas cuestiones acertadas. Al entrevistar a algunos de nuestros interlocutores sociales, subrayaron que, efectivamente, ha habido una mejora en la calidad de las ofertas, aunque persisten problemas, siendo más evidentes en algunos casos que en otros. A veces, se presentan empleos más precarios, aquellos que solo están subvencionados.
Se pagan mediante salarios subvencionados. Por ejemplo, tenemos que conseguir una cartera de oferta más diversificada, también orientada a las prácticas de los aprendices, y así podremos mejorar y variar la oferta.
En cuanto a la gobernanza y los plazos, debemos mejorar los mecanismos. Se trata de ver cómo podemos mejorar la personalización del servicio, por ejemplo, cuando acude a la ventanilla única. Es fundamental determinar si logramos personalizar la oferta de manera efectiva o si solo se trata de ofrecer un puesto de trabajo lo antes posible, a toda costa.
También se ha discutido la cuestión de la vivienda y cómo se puede integrar en la garantía juvenil. Sin embargo, considero que esto queda fuera del ámbito de aplicación de nuestro estudio y de las entrevistas que hemos llevado a cabo. Esta cuestión no ha sido abordada realmente, aunque podría integrarse más adelante. Nos hemos centrado en el estudio sobre el tipo de ofertas de trabajo y cómo se puede mejorar la oferta de prácticas profesionales. Por lo tanto, es complicado hablar de la vertiente de la vivienda a través de este estudio.
Respecto al último bloque de preguntas, teníamos una sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) y si, al llevar a cabo el estudio, recibimos información sobre su impacto en la precariedad a la que se enfrentan los jóvenes. La IA tampoco formaba parte de los objetivos específicos del estudio, y durante las distintas fases, entrevistas, etcétera, el impacto de la IA sobre la precariedad de los jóvenes no se identificó. Esto no significa que no haya un impacto, pero en el estudio no se detectó.
Por último, se planteó una pregunta sobre los modelos de ventanilla única en relación con Irlanda y el conocimiento que tienen los jóvenes sobre la existencia de estas ventanillas. Hay un aspecto del estudio que hemos abordado, aunque no hemos podido presentarlo hoy por motivos de tiempo. Se refiere al nivel de conocimiento que tienen los jóvenes sobre la garantía juvenil y su existencia. A través de las entrevistas con los interlocutores sociales, en general, el nivel de conocimiento de este programa es bastante bajo. En algunos países, la garantía juvenil no se define de esta manera, sino que se integra en las distintas políticas de los Estados miembros. Muchas personas que realmente obtienen ayuda de la garantía juvenil no lo saben, ya que no conocen su denominación exacta.