Buenos días, señoras y señores. Si les parece, vamos a empezar con nuestra reunión ordinaria de la Comisión de Presupuestos del miércoles 28 de enero. Tenemos un proyecto de orden del día. ¿Tienen alguna objeción? No. Bien, pues queda aprobado. A ver, contamos con interpretación en varios idiomas, como suele ser habitual.
Pasamos ahora al cuarto punto en el orden del día: audiencia pública sobre recursos propios para el futuro, revisión crítica y oportunidades. La Comisión ha presentado una propuesta de decisión sobre nuevos recursos propios en julio de 2025, que introduce cinco nuevos recursos, así como ajustes en el sistema actual, lo que generaría unos ingresos adicionales anuales totales estimados de 58.200 millones de euros. En línea con la posición establecida por el Parlamento Europeo, algunos de los nuevos recursos están directamente vinculados a las políticas y objetivos de la Unión Europea y permitirían financiar gastos adicionales sin recortes en los programas que se están ejecutando.
El objetivo de esta audiencia es entender las consecuencias que tendrá la nueva lista de recursos propios, tratando de identificar las desventajas, los puntos débiles y anticipando los desafíos que podrían impedir su adopción. En la segunda parte de la audiencia, evaluaremos las propuestas de nuevos recursos propios alternativos o adicionales, así como otras fuentes de ingreso.
Me complace dar la bienvenida a nuestros oradores: la señora Verónica Solilova, profesora asistente en la Universidad de Economía y Empresa de Praga, y la señora Margit Schratzenthaler, economista principal e investigadora del Instituto Austriaco de Investigación Económica, el WIFO, quien está conectada a distancia. En el segundo panel contamos con la presencia del señor Apostolos Tomadakis, investigador y jefe del Departamento de Mercados e Instituciones Financieras del Centro de Estudios Políticos Europeo, el CEPS, y Julián Desiderio, asesor político de Oxfam Bélgica. También nos complace contar con la participación de miembros de las comisiones ECOM y ENVI.
A ver, un par de palabras en relación con la organización. Al principio de cada panel, los oradores podrán intervenir durante diez minutos. Luego, daremos la palabra a los componentes y a los ponentes alternativos de los recursos propios durante un minuto y medio.
Las preguntas de los representantes de cada comisión invitada se realizarán durante un minuto y medio, y si tenemos tiempo, organizaremos un turno libre de intervenciones. Después de cada ronda de preguntas, los expertos dispondrán de seis minutos para cerrar la audiencia. Es de suma importancia que no excedan el tiempo de palabra asignado, ya que queremos aprovechar al máximo esta audiencia y este intercambio de pareceres tan significativo.
Con ello, le doy la palabra a la señora Nerudova y a la señora Sandra Gómez López para algunas observaciones introductorias. Señora Nerudova, tiene la palabra.
Muchísimas gracias, señor presidente. Quisiera expresar mi agradecimiento a todos los expertos que participan en esta audiencia, que nos permitirá proceder a un intercambio de pareceres sobre este tema tan relevante esta mañana. Desgraciadamente, tengo la impresión de que los recursos propios son a menudo considerados como el pariente pobre del marco financiero plurianual. Se habla mucho de los gastos, pero no se discuten lo suficiente los ingresos. No debemos olvidar que, a partir del 1 de enero de 2028, comenzaremos a pagar tanto el capital principal como los intereses del préstamo que hemos contraído, que asciende a 146.000 millones hasta 2030. Por ello, es imperativo que lleguemos a un acuerdo lo antes posible.
Además del reembolso de la deuda, el Parlamento ha solicitado nuevos recursos propios para poder responder a futuras crisis y para reducir la contribución basada en la renta nacional bruta, enfrentándonos a los desafíos actuales. Por eso, es muy importante que, junto con ustedes, los expertos, estudiemos de manera pormenorizada la propuesta que ha hecho la Comisión. Quedo a la espera de reflexionar junto con ustedes sobre diversas propuestas, algo que considero fundamental para todos los miembros de la Comisión de Presupuestos y para los ponentes alternativos. Es necesario arrojar luz sobre ciertos elementos, y en base a esta audiencia, elaboraremos un documento. Sin embargo, no se trata simplemente de redactar documentos, sino de adaptar los recursos propios.
Si queremos tener éxito, debemos estar completamente convencidos de que las propuestas presentadas son factibles desde el punto de vista político y que cubren todas las necesidades, siendo compatibles con otras políticas.
Voy a hablar en español. Quiero agradecer a las personas que nos acompañan en la realización de este hearing, que acogemos con gran expectación, conscientes de que nos enfrentamos a un escenario excepcional, con nuevos retos y prioridades que exigen un marco financiero mucho más ambicioso del que tenemos actualmente. Además, somos conscientes de que esto ocurre en un momento en que los presupuestos nacionales están bajo mucha presión. Es en este contexto donde los recursos propios juegan un papel fundamental, ya que deben ser parte de la solución al problema. Deberían permitir a la Unión financiar sus prioridades con autonomía, sin aumentar la presión sobre los presupuestos nacionales ni sobre los ciudadanos y ciudadanas europeas.
Al mismo tiempo, debemos ser claros: sin ingresos adicionales de otras fuentes, cualquier aumento del gasto se traducirá automáticamente en mayores contribuciones nacionales, dado que el recurso propio basado en la renta nacional bruta sigue siendo la principal fuente de ingreso y de partida del presupuesto de la Unión. Por ello, es absolutamente necesario que seamos creativos y que abramos...
Las puertas a nuevas ideas que nos permitan ser más autónomos son fundamentales, pero también debemos tener en cuenta que cualquier nuevo recurso debe ser eficiente, justo y sostenible. No nos vale cualquier propuesta o solución, y es imprescindible que nos proporcione ingresos estables y predecibles. Más allá de la financiación exclusiva del presupuesto de la Unión, los nuevos recursos deben reforzar la resiliencia y estar plenamente alineados con nuestros objetivos políticos, garantizando que la generación de ingresos y la ejecución de políticas vayan de la mano, lo que tendrá una repercusión positiva en los ciudadanos europeos.
En este sentido, acogemos con satisfacción la propuesta presentada por la Comisión, teniendo en cuenta las demandas reiteradas del Parlamento sobre la necesidad de nuevas ideas y recursos propios genuinos. Sin embargo, queremos ir un paso más allá, y por ello esta audiencia debe permitirnos analizar si se pueden dar más pasos y, por lo tanto, poner sobre la mesa nuevas ideas. Además, es crucial examinar con detenimiento y detalle las propuestas que ya ha presentado la Comisión.
Agradecemos a los ponentes por su intervención y esperamos que esta contribución fortalezca y enriquezca el debate que estamos llevando a cabo en la Comisión de Presupuestos.
Señora Solilova, tiene la palabra. Señorías, buenos días. Voy a presentarles los resultados de nuestro estudio. A saber, hablaré de las contribuciones por Estado miembro y por industria, así como de una revisión crítica y las conclusiones finales.
Como pueden ver en esta tabla, los ingresos posibles totales de los nuevos recursos CORE podrían generar unos 7.500 millones de euros. Los principales contribuyentes están en la categoría uno, con 100.000 euros. En la última categoría, que participa solo el 7% de las empresas, se registra una contribución del 29%, que representa más de 2.000 millones de euros.
Aquí tienen el desglose de las contribuciones por Estado miembro. Los principales contribuyentes son Alemania, Francia, Italia y España, que juntos representan más del 54% de las contribuciones CORE. Los contribuyentes más pequeños son Estonia, Letonia, Chipre y Malta, que también son los menores contribuyentes al presupuesto europeo.
Si analizamos la contribución de todas las categorías, veremos que Alemania contribuirá casi con un 17%, Francia con casi un 16%, Italia con casi un 13% y España con casi un 10%. En cuanto al desglose por industrias, la manufactura y la venta al por menor son las que aportan la mayor parte de la contribución, superando el 50%. El sector financiero, que corresponde al sector K, contribuye con más del 13%. Por último, el sector que abarca actividades científicas y proveedores de servicios contribuye con un 7,5%.
Se centra, sobre todo, en empresas grandes y muy grandes. Dichas empresas tienen una actividad determinada en la que participa toda una cadena de proveedores y distribuidores; también participan en los mercados financieros, lo que les confiere una envergadura considerable. El 75% de las contribuciones CORE las sostienen estos cuatro sectores. Las categorías de la uno a la cuatro se reparten entre manufactura y venta al detalle, que son los dos principales sectores. Esta es la panorámica del nuevo mecanismo CORE y las contribuciones al mismo de los Estados miembros.
Ahora me gustaría centrarme en una revisión crítica. El mecanismo CORE utiliza un sistema basado en el volumen de negocios, mientras que el anterior se basaba en los beneficios. Sabemos que este cambio puede presentar problemas. Una empresa, ya tenga beneficios o no, tendrá que contribuir; ese es el nuevo sistema. Hay más de 41,000 empresas que participan en este mecanismo, y más del 10% presentaron pérdidas en el ejercicio 2023, que es el que se analizó. Estas empresas generaron unos 44,000 millones de euros en pérdidas en total y contribuirán con casi 8,800 millones al presupuesto. Esta contribución representa una repercusión considerable para dichas empresas.
Otra consecuencia negativa de este sistema basado en el volumen de negocios es el posible solapamiento en la contabilidad. Un tercio de las empresas que participan en estos datos y en el mecanismo CORE son independientes, sin empresas asociadas o sin pertenecer a grupo alguno. Sin embargo, el resto de los datos se relacionan con empresas que participan en grupos, lo que puede dar lugar a una computación múltiple. Un tercio de estos conjuntos de datos se debe a empresas que han pagado dos veces, representando un volumen del 27%. El último tercio de esos datos representa a empresas que pagarán cinco veces, alcanzando un 132%. Más del 10% de estas empresas pagará más de 21 veces, de entre 21 a 132 veces, y contribuirá con aproximadamente un 20% al CORE.
En total, hay 83 grupos que pagarían 30 veces esta contribución CORE, y tres grupos muy grandes que pagarían más de 100 veces, con unos 1,400 millones de euros de contribución.
Así que hay una contabilidad múltiple, como ven. Luego, otra consecuencia negativa, ya que estas empresas están en grupos, poseen características determinadas. Si las comparamos con empresas independientes, veremos que la repercusión es desigual, porque, obviamente, el impacto es mayor en aquellas empresas que participan en grupos y que, por tanto, pagan varias veces. Esto también tiene un impacto diferente dependiendo de si la empresa es europea o una extranjera que tiene solo una sede en Europa. Esta última pagaría una vez, mientras que las europeas podrían pagar más de una vez. No sabemos si la naturaleza de CORE sería impositiva o no, pero el comportamiento es impositivo. Desafortunadamente, esto no se cubre en la definición, y por lo tanto puede haber una doble imposición. Esta computación múltiple de la contribución CORE podría dar lugar a la elusión fiscal. En definitiva, según esta estructura, el mecanismo CORE podría afectar la competitividad empresarial, la neutralidad económica y la equidad, ya que ese sistema de volumen de negocios, que al final repercute en una computación múltiple, puede generar problemas.
Nuestra siguiente invitada tiene la palabra. Buenos días, presidente, señorías. Les voy a presentar algunas reflexiones sobre los recursos propios de cara al próximo MFP. Si pudieran pasar las transparencias, por favor. Gracias. ¿Cuál es el sistema de ingresos actual en la Unión? Aquí tienen un gráfico. Básicamente, se financia sobre el recurso de Next Generation, mientras que los recursos tradicionales, como las aduanas y el IVA, son recursos propios adicionales, aparte del Next Generation. Necesitamos una reforma del sistema de ingresos en la Unión, porque los recursos propios existentes poco tienen que ver con las tareas y competencias de la Unión, aparte de los aranceles. No contribuyen a alcanzar objetivos y estrategias importantes de la Unión, salvo el recurso propio basado en el plástico, y no constituyen una fuente de ingresos independiente. La autonomía fiscal de la Unión se mantiene baja, ya que el IVA, el plástico y la renta nacional bruta son transferencias del presupuesto nacional. Básicamente, solo los aranceles proporcionan alguna autonomía presupuestaria a la Unión, lo que refuerza el pensamiento neto de los Estados miembros. Además, las lagunas en la deuda del Next Generation requieren nuevas fuentes de ingresos. Por lo tanto, los nuevos recursos propios son una prioridad para las instituciones europeas. Este debate, que lleva diez años en curso, ha conseguido cierta inercia desde 2020, y se trata de sustituir parte de los recursos propios.
Cursos propios actuales y, sobre todo, el de la renta nacional bruta. Es imperativo generar ingresos adicionales para pagar la deuda de Next Generation, evitando así que esto afecte a otros programas del Marco Financiero Plurianual (MFP). También es necesario financiar un presupuesto europeo más alto, que se requiere con urgencia. Existen varias estimaciones que sugieren un presupuesto del 4 % de la renta nacional bruta, necesario para abordar los retos presentes y a largo plazo, tales como el cambio climático, la digitalización, la seguridad y la defensa.
Este es el contexto sobre el cual la Comisión ha sugerido cinco recursos propios. Conocen esa propuesta, por lo que no es necesario presentarla nuevamente. Ahora me gustaría pasar a una breve evaluación de la propuesta de la Comisión. El potencial de ingresos es mayor, en particular, en el recurso propio de desechos, seguido del TEDOR, el ETS-1, el CORE y el CBAM. La relación con los objetivos y estrategias de la Unión es aplicable a todas las propuestas.
El aumento de la autonomía presupuestaria de la Unión se lograría principalmente a través del CBAM, el ETS-1 y el CORE. Las propuestas, a excepción del CBAM, podrían resultar controvertidas desde el punto de vista político. La rapidez de movilización debe ser alta para todas las propuestas. En cuanto a la distribución de la carga financiera entre los Estados miembros, esta variará según el Estado miembro. Podría haber una carga desproporcionada del recurso propio basado en el ETS y del TEDOR, especialmente en el caso de algunos "nuevos" Estados miembros, mientras que el recurso propio de residuos podría gravar, sobre todo, a los antiguos Estados miembros. El caso del CORE ya ha sido comentado por la oradora anterior.
No tiene sentido calcular la distribución regional de las propuestas de recursos propios, ya que la motivación es que esto se compensará. Debemos considerar esto como una cesta de medidas. En 2023, el Parlamento Europeo presentó algunas propuestas de recursos propios. Varias opciones se han propuesto y debatido, como el BEFIT, las transacciones financieras y la imposición a la economía digital, es decir, el impuesto digital. También se han considerado nuevas opciones, como gravar las criptodivisas, establecer un recurso propio basado en el mecanismo de una frontera justa y recursos propios estadísticos, así como abordar la brecha de género.
No hay estimaciones sobre los ingresos que generarían estas propuestas. La distribución regional de la carga financiera podría ser distinta según la opción que se aplique. La movilización sería alta en el caso de los recursos propios estadísticos, pero menor para los recursos basados en el BEFIT, el mecanismo de frontera justa, las transacciones financieras, las criptodivisas y la economía digital. En cuanto a la viabilidad política, podría ser menos problemático para los recursos propios basados en residuos biológicos y residuos alimentarios. Sin embargo, en el caso de las transacciones financieras y las criptodivisas, podría haber más controversia política.
Para concluir, algunas reflexiones. En general, las negociaciones sobre una nueva cesta de recursos propios deben guiarse por varios principios.
Querían apoyar objetivos europeos y estrategias importantes. Hay que centrarse en nuevos recursos propios genuinos, relacionados con las políticas europeas, que supongan un ingreso directo para la Unión y que no provengan de las contribuciones nacionales. Los nuevos recursos basados en impuestos y gravámenes que no se pueden aplicar adecuadamente en los Estados miembros son una buena idea para implementarse en Europa. Además, el sistema moderno de la Unión debe basarse en un conjunto o en distintos conjuntos de recursos propios para lograr una distribución regional equilibrada y apoyar las diversas estrategias y objetivos europeos.
Las negociaciones venideras han de centrarse en las propuestas de la Comisión, incluida la contribución del sector empresarial o corporativo. Todo esto debe prepararse para el MFP post-2034. No me queda tiempo para pasar revista ahora a las preguntas que surgen de la contribución corporativa, pero supongo que esto se debatirá en el próximo panel y quizás entre ustedes. Por lo tanto, sigamos.
¿Cuáles pueden ser los recursos propios basados en impuestos que se pueden preparar para el MFP post-2034? Podrían incluir contribuciones en el transporte aéreo y marítimo, que pueden tener un alto valor, así como recursos sobre la red, ingresos sobre la riqueza digital y, finalmente, un gravamen sobre las criptomonedas, que podría ser una sustitución del impuesto sobre transacciones financieras. Sin embargo, es necesario evaluar si esto es una vía viable, ya que el tema de la transacción financiera es complejo.
Ahora, vamos a comenzar el debate con la señora Nerudová. Gracias a las dos oradoras por sus presentaciones tan interesantes. En cuanto a CORE, me sorprende que haya más de 4.000 empresas que acumulan una deuda y, aun así, estén pagando el CORE. Esto va en contra de la competitividad. Sé que CORE está basado en el volumen de negocios, pero creo que estas empresas deberían quedar excluidas de CORE.
También resulta muy interesante la información sobre la carga acumulativa, aunque la Comisión nos haya dicho en numerosas ocasiones que no existe este peligro. Aun así, me sorprende que el 20% de los grupos se verán obligados a pagar esta contribución más de 21 veces. ¿Nos pueden explicar cómo se puede evitar este efecto de acumulación?
Además, hablaba usted sobre un posible impuesto sobre las criptomonedas. ¿Qué le parece un gravamen sobre los juegos de azar? La primera ponente ha estado hablando sobre la múltiple contribución y, sinceramente, esto me ha generado ciertas dudas. ¿Por qué lo ha planteado como una contribución por Estados miembros en lugar de una tasa del mercado único? Es importante recordar que estas empresas obtienen facturación y beneficios en varios países, independientemente de su residencia fiscal. Además, cuando se ha añadido el tema de los grupos, es cierto que incluso todas las personas jurídicas que forman parte de un holding empresarial pagan otro tipo de tasas.
Desde luego, de la propuesta o de la explicación que nos había dado el comisario con respecto al CORE, no lo había entendido de la manera que lo ha planteado hoy la ponente, y por eso quería preguntarle al respecto. En segundo lugar, quiero agradecer a la segunda ponente su relato, porque creo que ha ampliado mucho los criterios. Ha realizado un análisis de la oportunidad y las ventajas, ampliando la visión política de cada uno de los recursos propios. En esa línea, ¿podría indicarnos de la propuesta que ha hecho la Comisión cuál cree que tiene mayor valor añadido para la Unión? ¿Qué recursos creen que deberíamos priorizar para avanzar?
Gracias, señora Keller. Lamento haber llegado tarde a las presentaciones; tenía dos reuniones al mismo tiempo y pido disculpas. Sin embargo, quisiera hacer tres preguntas iniciales, y si las pueden abordar las dos expertas, estaría muy agradecida. Primero, ¿qué opinan sobre una ampliación del CEBAM a los productos transformados para evitar fugas y contar con una buena base de cálculo? La segunda pregunta se relaciona con la de la señora Gómez: ¿puede haber otras pistas o nuevos recursos? Y, por último, aunque los aranceles no son recursos propios, son ingresos que van al presupuesto, y ha habido recientemente una revisión. Pienso en el impuesto sobre los pequeños paquetes. ¿Qué les parece este particular?
Gracias. Rasmus Nordqvist. Sí, gracias, presidente, y gracias a las dos expertas. Una pregunta para la segunda ponente: vemos la propuesta actual que está sobre la mesa y ya se está criticando severamente. Usted ha presentado una lista de ideas para el post-2034, incluyendo la posibilidad de gravar criptomonedas, transacciones y un impuesto sobre las grandes fortunas. ¿Podría sustituir algo de lo que tenemos actualmente en la cesta y que se pueda contemplar ya para el próximo MFP, del 2028 al 2034? Creo que el gravamen sobre las grandes fortunas podría ser muy interesante, pero requiere debate. ¿Qué otras soluciones viables ve usted para el próximo MFP?
El presidente, sin micrófono. Señor Geisel, muchísimas gracias por estas dos presentaciones. Una pregunta para la primera profesora: usted criticaba, y con razón, la doble imputación cuando hablamos de empresas en ciertas horquillas en los países europeos. La doble imputación o el doble cómputo significa que el mismo ingreso se grava más de una vez. ¿Qué pretende este sistema, este impuesto, como lo quieran llamar, CORE? Todo se graba una vez, pero si una empresa tiene facturación en varios países, se calcula en cada país y luego se suma, resultando en un cobro múltiple de ese gravamen. No sé si lo he entendido bien, señora. ¿Es un tanto alzado sobre la facturación? Es decir, ¿empresas con un volumen de entre un millón y 250 millones pagarían 100.000 como tanto alzado?
Gracias, señor Oliveira. Muchas gracias, señor presidente. Agradezco a nuestros invitados por sus presentaciones. Me gustaría hacerles una pregunta muy franca y directa: ¿hay alguna evaluación de impacto nacional de la distribución en relación con los nuevos recursos propios que se están proponiendo y también los que se están considerando? Es decir, si tenemos como referencia la contribución de cada Estado miembro al presupuesto europeo, la pregunta que planteo es si la revisión de los recursos propios actuales y los nuevos recursos propios se van a reflejar en los distintos Estados miembros, manteniendo la proporción de las contribuciones nacionales en base a la renta nacional bruta. En esa evaluación del impacto, ¿hay Estados miembros que son contribuyentes netos que ahora cargarán con una parte más pequeña de esos recursos propios, mientras que, por el contrario, Estados miembros que son beneficiarios netos del presupuesto tendrán que pagar más debido a estos nuevos recursos propios propuestos?
El señor Günther, de la Comisión ENVI, ha mencionado que hay más de cuatro mil empresas que tienen deuda o pérdidas. ¿Podría usted colocar esa cifra en relación con el número total de empresas concernidas? Siempre habrá empresas que acumulen deuda, lo cual es lamentable, pero para conocer la verdadera dimensión del problema, le agradecería que lo contextualizara. Además, usted ha enunciado muchos riesgos sin proponer soluciones. ¿Podría indicarnos cómo se pueden mitigar los riesgos que ha identificado y, por lo tanto, presentar un mejor diseño?
Desde la óptica de ENVI, me preocupa que la Comisión proponga que el 30% de los recursos del ETS pasen al presupuesto general. Quisiera insistir ante las dos profesoras que no lo han mencionado explícitamente: ¿no es esto, en esencia, un juego de suma cero? Porque se trata de un dinero que ya está destinado a un uso específico, ¿es cierto o no?
Buenos días, señor Lewandowski. Todos conocemos la historia de los recursos propios y los esfuerzos del pasado, que han sido poco exitosos. Sabemos que el trabajo de las dos componentes es poco agradecido, pero ninguna institución puede sustituir al Parlamento Europeo en su insistencia sobre este tema. Estoy a favor de establecer una lista de criterios, además del criterio de cuánto va a producir cada recurso propio. Para mí, el gravamen corporativo no es un candidato obvio y tampoco permite una distribución geográfica justa. Además, añadiría otro criterio: la viabilidad política de que prospere la propuesta. Mi pregunta a las expertas es: ¿en qué orden consideran ustedes los posibles candidatos a nuevos recursos propios desde la perspectiva de la viabilidad política? Gracias.
Gracias a las expertas. Entiendo que la propuesta CORE tiene algún efecto distributivo en los Estados miembros. Sin embargo, aquí estamos en un parlamento y no tenemos que reflejar el pensamiento del Consejo. Por ello, me pregunto si hay información adicional sobre las empresas concernidas. Si bien no veo las empresas que quedan cubiertas por esta propuesta y que generan beneficios en varios países, independientemente de su razón social, se les va a cobrar un tanto alzado a las empresas, y esto no va a través de los Estados miembros. Es una contribución del mercado único, aunque tenga algún aspecto nacional. Necesitamos una visión global de qué empresas se verán afectadas y cuáles son las más grandes. ¿Tendría algo que añadir, señora Solilova?
La otra pregunta es cómo podemos rediseñarlo para que sea un gravamen y no un impuesto. Levy y no tax, porque este umbral de 100.000 puede aplicarse a empresas muy diversas. ¿No podría haber más escalones sin que se exprese en un porcentaje? Esto debe analizarse y tal vez haya que enmendar la propuesta, pero en principio me parece plausible como un gravamen en el mercado único.
Además, tenemos que buscar recursos propios plausibles y lógicos. Si vemos las propuestas que están sobre la mesa, ¿cuál de ellas tiene el mayor valor añadido a nivel europeo? También lo pregunto en términos económicos. Gracias, señor Germain.
Este tema suscita debate. ¿Es un impuesto o es un gravamen? ¿Tienen ustedes un criterio jurídico desde la Comisión para que no tenga que pasar por los parlamentos nacionales? Hay distintas maneras de ver las cosas y es importante que haya claridad jurídica sobre esto, así como sobre si se aplicará el tanto alzado o un porcentaje.
Enlazando con mi colega, ¿se puede mejorar lo de los umbrales para evitar que no todas las empresas caigan en esta categoría de impuesto? También me remito a la pregunta del señor Lewandowski sobre la viabilidad política, no propuesta por propuesta, sino el paquete en su conjunto. ¿Podría elaborar un poco su reflexión al respecto?
Me parece que aquí hay una contradicción. Normalmente, los impuestos deben asignarse al presupuesto general y no preasignarse. Sin embargo, para un impuesto, por ejemplo, sobre el tabaco, podría decirse que los ingresos se utilizarían para pagar energía limpia renovable y todos estarían de acuerdo, pero si es para otro cometido, igual no. ¿Sería aceptable un paquete de impuestos para los Estados miembros?
Gracias, señora Solilova. Gracias, presidente. Bueno, muchísimas preguntas. Trataré de agruparlas. En cuanto al sistema basado en la facturación, una empresa que tiene pérdidas tendría que estar excluida. Se podría, además, extraer del cálculo durante cierto período o, si no, podrían aplazar o prorrogar su deuda.