Buenos días, queridos colegas. Bienvenidos a la primera reunión de esta comisión parlamentaria en el año 2026. Vamos a comenzar aprobando el orden del día. ¿Observaciones o modificaciones? Si no hay, lo damos por aprobado. Lo habrán recibido en sus buzones de entrada. También tenemos que aprobar las actas de las reuniones del 3 y 4 de diciembre del año pasado. Si no hay objeciones, las damos por aprobadas.
Pasamos al punto número 4 directamente. El primer punto de nuestro orden del día es la votación sobre el proyecto de opinión relativo a la aprobación de la gestión o descarga 2024 del Presupuesto General de la Unión Europea. Durante este trabajo se han presentado 55 enmiendas y 7 transacciones que se han negociado entre los distintos grupos políticos. Quiero agradecer a la señora Ghezheni, la vicepresidenta, y también a los ponentes en la sombra por el trabajo que han realizado en la preparación de estas transacciones.
Antes de pasar a las votaciones, me gustaría ceder la palabra a la señora Ghezheni, la ponente. Gracias. Seré breve y no repetiré el número de enmiendas y transacciones que ha mencionado el presidente. Quiero hacer hincapié en los temas principales en los que nos hemos centrado, incluyendo las distintas metodologías que se aplicarán en la Comisión y el Tribunal de Cuentas, especialmente en lo que respecta a los índices de error. Es importante señalar que el error no es sinónimo de fraude. También hemos considerado la importancia del estado de derecho, conforme a los principios generales que abordamos en otros temas en el Parlamento Europeo.
La Comisión REGI se preocupa, sobre todo, por la arquitectura actual y el modelo propuesto para la política de cohesión. Agradezco sinceramente a todos los colegas que han participado en este proceso y a los asesores, cuyo trabajo ha sido fundamental.
Ahora, vamos a votar. ¿Tenemos quórum? Sí. Comenzamos con la transacción 1. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Enmienda 8. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Enmienda 16. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Rechazada. Enmienda 17. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Rechazada. Transacción 2. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada.
Y pasamos ya a la enmienda veinticuatro. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Bueno, comprobamos. Se abre la votación. Se cierra. Pues aprobada. La enmienda tres treinta, ¿a favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Transacción tres. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Transacción cuatro. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Transacción cinco. ¿A favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. La enmienda cuarenta y uno, ¿a favor? En contra. Abstenciones. Aprobada. Pues la comprobaremos, la cuarenta y uno. Se cierra la votación. Aprobada. Enmienda cuarenta y dos, ¿a favor? No oímos en la cabina. No se puede repetir la votación. Sin micrófono, lo oímos en la cabina. Si el voto es en contra, entonces es un empate. El voto sería en contra. Entonces, rechazada la cuarenta y uno. Lo siento, al señor Novakov, él no tenía su tarjeta, ¿vale? Pero es que sin la tarjeta no se ha votado, y esto ha sido una comprobación. A ver, el problema que tenemos es el siguiente: cuando se produce un problema para votar porque alguien no tiene la tarjeta, yo lo entiendo, pero con todo su respeto, antes de la verificación, nuestro colega hubiera debido pedir una interrupción y que le esperásemos, porque ahora pedir que se anule una votación simplemente porque ya se ha visto el resultado, no me parece aceptable. Es mi responsabilidad, mi falta. Perdimos la votación, ya está. Venga, sigamos. Enmienda cuarenta y dos. ¿A favor? ¿En contra? Abstenciones. Comprobamos. Se cierra la votación. Rechazada.
Número seis. A favor. En contra. Abstenciones. Aprobada. Y ahora la transacción siete. A favor. En contra. Abstenciones. Aprobada. Y ahora vamos a votar la votación final. Votación nominal, se abre la votación. Voting cards. The vote is open. Se cierra la votación. Pues aprobado. Solo un voto en contra. Enhorabuena, señora Kessim. Opinión en la forma. Y ahora pasamos a las orientaciones para el presupuesto 2027, opinión como una carta, sección 3, y ponente de opinión, Irmil Bolsdorf. ¿Dónde está? No está aquí. Pues votamos. Votación nominal, me dicen. Se abre. Se cierra. Y se aprueba.
El siguiente punto en el orden del día es un intercambio de puntos de vista con Matías De Clercq, que es el presidente de Eurocities y el alcalde de Gante. Todo ello sobre la agenda de la UE para las ciudades y sobre el marco financiero plurianual posterior a 2027. Quiero dar la bienvenida, en primer lugar, al señor De Clercq, a la Comisión de REGI, y muchas gracias de verdad por estar aquí con nosotros. Este intercambio se produce en un momento muy importante. La propuesta de la Comisión para ese período financiero plurianual posterior a 2027 y esos planes de asociación regional constituyen una nueva arquitectura en la estrategia de aplicación e implementación que va a dar forma al futuro de la política urbana en la Unión Europea. Antes de la pausa de Navidad, la Comisión Europea presentó una nueva agenda para las ciudades. Esta iniciativa será fundamental en los debates que llevemos a cabo en relación con el apoyo que tienen las ciudades, sobre todo en la nueva generación de los programas de la Unión Europea.
Señor De Clercq, tiene la palabra. Doce minutos. Muchas gracias. Gracias, señor presidente, señorías de la Comisión REGI, muchísimas gracias por esa invitación para dirigirme a todos ustedes. Hablo como alcalde de la ciudad de Gante, una ciudad que está aquí al lado, a 50 kilómetros de Bruselas, y también como presidente de Eurocities, que es la red de ciudades más grande que tenemos. Este año es un hito muy importante, ya que celebramos nuestro cuadragésimo aniversario en Utrecht, en los Países Bajos. Espero que el viernes podamos tener un nuevo gobierno en nuestro país. Durante cuatro décadas, Eurocities ha traído una voz urbana fuerte en Europa y hemos compartido nuestras experiencias cotidianas. Si queremos entender el futuro de Europa, debemos observar dónde vive la gente, dónde trabaja y dónde crea. Es fundamental empoderar a las ciudades en nuestros pueblos, en nuestras ciudades y en nuestras regiones. Las políticas de la Unión Europea se materializan donde esas ideas se convierten en realidad.
Desde luego, es un ejemplo de por qué tenemos Europa, y como alcalde de más de doscientas ciudades que representan a más de 40 millones de personas, lo sabemos por nuestra propia experiencia. Durante los últimos siete años, he tenido el privilegio de ser el alcalde de Gante, he sido reelegido y ahora tengo otros cinco años. Cuando la gente me pregunta qué hace un alcalde, muchas veces es más fácil decir lo que no hacemos, porque tenemos que abordar una amplia gama de temas. Desde la crisis de refugiados hasta la emergencia climática, la guerra de Ucrania, la crisis energética, las tensiones crecientes entre distintos barrios y los precios de la vivienda, esta presión está presente en nuestras calles, escuelas, comunidades y barrios. Las ciudades son el primer lugar donde llegan estos desafíos mundiales y donde golpean más fuerte.
No son solo lugares de presión; son, en primer lugar, espacios de oportunidad, innovación, creatividad y talento. Además, son el lugar donde nacen voces críticas y donde hay barrios muy dinámicos. Las soluciones del mañana se construyen en nuestras ciudades, día tras día, por nuestros habitantes y comunidades. Como presidente de Eurocities, puedo afirmar que los alcaldes de toda Europa son fundamentales para que estas ambiciones no decaigan, desde el Pacto Verde hasta la vivienda asequible. El alcalde de Barcelona, que es vicepresidente de Eurocities, ha liderado el tema de la vivienda, un asunto que nos afecta profundamente en Europa y que debemos abordar desde la inclusión social hasta la defensa de los valores democráticos.
Por ello, señorías, considero fundamental reforzar el papel de las ciudades en las políticas de la Unión Europea. No pedimos algo especial, sino que se implementen las acciones que funcionan y se proporcionen las herramientas necesarias para llevarlas a cabo. Hoy, si Europa busca resultados, necesita a las ciudades. En junio del año pasado, participé en Cracovia en el Foro de las Ciudades, donde estuve con el vicepresidente ejecutivo de la Comisión, el señor Fito. Mostramos nuestra esperanza, ya que percibimos una voluntad de construir una asociación importante entre la Unión Europea y las ciudades.
Desde entonces, como ha mencionado el señor presidente, la Comisión presentó a comienzos del mes pasado la agenda para las ciudades, lo cual consideramos un reconocimiento esencial de que las ciudades son clave para lograr resultados en las prioridades de la Unión Europea: competitividad, cohesión social y el Pacto Verde. La agenda se centra, con razón, en una serie de retos urbanos fundamentales: el clima, la vivienda asequible, la inclusión y la apertura. Además, hemos incluido instrumentos que se han solicitado durante mucho tiempo, como un mejor diálogo entre las ciudades y una plataforma de la Unión Europea para reducir la fragmentación y mejorar la coordinación y el acceso a la vivienda.
Sin embargo, el reto es considerable y aún no hemos llegado a donde necesitamos estar, aunque estamos avanzando. Esta agenda es un punto de partida, no un punto final, y debe materializarse. ¿Cómo se logra esto? A través de una gobernanza real en la que las ciudades tengan un lugar en la mesa para debatir, junto con una financiación adecuada que esté a la altura de lo que las ciudades requieren. Actualmente, la agenda no garantiza esto ni asegura un papel real de ejecución para las ciudades. La financiación sigue siendo vaga y los riesgos se concentran a nivel nacional. Observamos una renacionalización, o mejor dicho, una recentralización de estos asuntos, mientras que las ciudades necesitan lo contrario: descentralización y desnacionalización. Deseamos un diálogo efectivo entre la Comisión Europea y las ciudades.
En Bélgica, que es un país con un gobierno decente, hay otros países que van en contra de las ciudades, y eso lo vemos en muchos sitios. Ese vínculo directo entre la Comisión y las ciudades es fundamental; no puede quedar todo en manos de los gobiernos estatales. Ese es el futuro, y por eso estamos luchando. El Parlamento Europeo y las ciudades son aliados, porque somos amigos a la hora de intentar dar respuesta a estos retos en Europa.
Como les he dicho, el capítulo urbano es lo que queremos en los planes de asociación nacional o regional. Es muy importante que se sepa, ya que es una manera de incluir esa garantía europea para las ciudades. Por ello, el trabajo que se realiza aquí es tan importante. Somos asociados y trabajamos juntos. El punto fundamental de la agenda de la Unión Europea para las ciudades es qué va a pasar con el 27, con el presupuesto y las normas de esos planes de asociación regional y nacional. Queremos dar resultados; las ciudades quieren dar resultados. Vamos a trabajar en clima, inclusión y pacto verde, pero para lograrlo necesitamos tres condiciones básicas: en primer lugar, una financiación directa y predecible; en segundo lugar, gobernanza simple, con una auténtica asociación de facto; y, por último, normas que se puedan implementar, que permitan a las ciudades cumplir con las ambiciones digitales y medioambientales que tenemos.
Además, propongo cuatro propuestas concretas para que esto sea una realidad. En el debate sobre los NRPPs, esos planes nacionales y regionales, el objetivo que tenemos es que haya más simplicidad y mejores resultados. Sin embargo, existe un riesgo muy importante: si todo se decide a nivel nacional, estamos debilitando el enfoque que tenemos de basarnos más en ese otro nivel. Las ciudades, al final, pueden quedar relegadas a ser solo la última fase de implementación, y eso es algo que no queremos; debemos estar involucrados desde el principio.
Tenemos la experiencia y la gente, y es que sin la gente no hay Europa. Tengan esto en mente: Europa necesita a la gente, y el 75% de los ciudadanos de la Unión viven en ciudades. No hay contradicción entre la región y la ciudad; para nada. Debemos trabajar de manera conjunta y ofrecer más respuestas conjuntas. Es esencial que la visión urbana sea visible y obligatoria. Proponemos que cada plan incluya un capítulo urbano que explique claramente cuáles son los retos fundamentales en las ciudades, las prioridades, el presupuesto destinado a estas inversiones y cómo las ciudades se involucran en el diseño, la aplicación y la supervisión de todo esto. No se trata de más burocracia; lo que queremos es una manera práctica de dar resultados a la agenda de la Unión Europea en favor de las ciudades.
Un segundo mensaje: lo que no aparece protegido en el presupuesto puede desaparecer. Las ciudades necesitan inversiones estables si queremos resultados. Renovar las casas y gestionar las cuentas de la luz requiere claridad. Si pedimos que se preasignen todos esos fondos para garantizar respuestas sostenibles, podremos tener una previsión de programas a largo plazo que serán mucho más estables. Esto facilitará la medición y contabilización de todos estos recursos. También es crucial que esta financiación se considere en la nueva agenda de la Unión Europea y que se dé una respuesta práctica.
Finalmente, queridos miembros, la política de cohesión funciona mejor cuando se basa en la asociación; no es un eslogan. Esa colaboración es fundamental, y las ciudades deben participar desde la primera etapa, durante la implementación y después, cuando los planes se actualizan. Además, debe haber un mínimo de normas. Hablamos de confianza: los ciudadanos confían más en Europa cuando buscan cooperación a nivel local. El índice más alto de confianza en la política se encuentra en las ciudades, en los alcaldes y en los vicealcaldes. Utilícenlo, porque es importante.
Este tipo de cooperación es fundamental. El mensaje final, el cuarto, es que, aparte de una gestión compartida, las ciudades también necesitan un fuerte apoyo a nivel de la Unión Europea para la innovación, la creación de competencias y mejores soluciones. Por lo tanto, necesitamos herramientas concretas, y ese es el motivo por el que pedimos una iniciativa europea urbana fuerte con presupuestos significativos. Las ciudades pueden avanzar con soluciones de prueba y compartir los resultados en toda Europa.
Me gustaría dar un pequeño ejemplo de mi ciudad, Gante. Trabajamos en la transición ecológica y la cohesión social al mismo tiempo, renovando viviendas, reduciendo las facturas de energía, mejorando el transporte público y la protección frente a los riesgos climáticos. No se trata de proyectos únicos, sino de programas a largo plazo con varios socios que requieren financiación estable, buena coordinación y reglas claras. Cuando la financiación es incierta, los resultados se reducen; si la colaboración es débil, los planes ya no son realistas, y cuando las reglas son demasiado complejas, perdemos tiempo.
Por lo tanto, estimados miembros, voy llegando al final y concluiré con tres solicitudes claras. Primero, hagan este capítulo obligatorio en los planes nacionales y regionales. Segundo, protejan las inversiones urbanas con capítulos dedicados y con un apoyo reforzado para las ciudades en la Unión Europea. Desde Eurocities, estamos dispuestos a trabajar con ustedes. De hecho, ya colaboramos con muchos de ustedes de forma muy positiva y queremos hacerlo de manera constructiva para que este marco no solo esté bien diseñado sobre el papel, sino que también sea viable en la práctica.
Agradezco su atención y estoy a su disposición para las preguntas. Luis, de Eurocities, está aquí para responder a las cuestiones más técnicas. Ahora le voy a dar la palabra a nuestros miembros, comenzando con los coordinadores de los grupos políticos. Empezaremos con el PP, el señor Andrei Novakov. Muchas gracias, presidente. Me gustaría ceder mi tiempo de intervención a la señora Isabel Leclerc.
Sí, muchas gracias, presidente, y gracias, Andrei. Muchísimas gracias por su presentación, señor alcalde. Yo también fui alcaldesa de un municipio bretón de 20,000 habitantes y una aglomeración de 46 municipios. Comparto totalmente lo que ha dicho sobre el compromiso de los alcaldes y el papel de las ciudades en la implementación del proyecto europeo.
Usted ha mencionado que desea mantener lo que funciona y ha presentado una lista. Creo que la política regional debe seguir siendo regional y que los municipios tienen un papel preponderante. Al igual que usted, creo que hay que corregir lo que no funciona. La financiación, como usted ha señalado, sigue siendo muy abstracta. Hemos comenzado a estudiar el contenido de las reglas del futuro MFP y compartimos su inquietud.
Personalmente, creo que hay que partir de las necesidades de los beneficiarios según el principio de subsidiariedad. Los Estados miembros, las regiones, las autoridades locales, las empresas y las asociaciones conocen sus necesidades, ya que tienen proyectos locales y de la Unión Europea que esperan financiación y ayuda concreta. Esta debe ser la regla: partir de las necesidades de los beneficiarios y no imponer condiciones desde arriba.
Quisiera hacerle una pregunta al respecto. Hay una serie de condiciones anunciadas por la Comisión Europea. Ya no se trata de criterios de coste de los proyectos, sino de indicadores de resultados y de realización, lo que puede parecer bastante vago y a veces poco objetivo, dependiendo de si se observa desde el punto de vista de la Comisión o de las autoridades locales. ¿Qué opina usted de esos indicadores que se han anunciado? La Comisión también ha presentado los principios horizontales, como los objetivos climáticos y la dimensión social, que podemos compartir totalmente. Sin embargo, ¿no cree usted que falta un objetivo económico?
El desarrollo sostenible consiste en tres pilares: medio ambiente, aspectos sociales y económicos. En nuestros municipios y regiones, debemos crear riqueza y empleo para poder redistribuirlo entre los ciudadanos. Finalmente, ¿qué opina usted de ese portal centralizado, que parece ser una buena idea? ¿Y qué opina de la metodología de evaluación de los proyectos? Insisto en la cuestión de los criterios, que me parece crucial. ¿Cuántos colectivos o empresas renuncian a presentarse a un proyecto a nivel europeo porque no pueden rellenar todos los puntos del formulario, ya que es demasiado complejo o porque no corresponden al conjunto de criterios? Considero que sería útil que los colectivos y sus asociaciones participen junto con la Comisión y con nosotros, el Parlamento, para elaborar esos criterios, asegurándonos de que vamos bien encaminados y que la Unión Europea es útil. Naturalmente, siempre quedará la cuestión del control, porque efectivamente debemos verificar cómo se emplea el dinero en Europa.
Muchas gracias. A continuación, el señor Marcos Sempere. Gracias, presidente, y gracias, señor Leclerc, por venir aquí esta mañana a contarnos el papel y la visión que tienen desde Eurocities sobre la nueva agenda para las ciudades de la Unión Europea, que se presentó en diciembre con un discurso que suscribo al cien por cien. Nuestros municipios y ciudades no son un mero conjunto de infraestructuras y edificios; son los espacios donde se construye el día a día, donde la ciudadanía siente las políticas de la Unión Europea en su vida cotidiana, donde realizan sus proyectos de vida y donde se teje, al final, el futuro de nuestra Unión Europea.
La realidad es que más del 70% de la legislación europea que aprobamos aquí en este Parlamento solo cobra sentido y se implementa a pie de calle gracias al trabajo de los gobiernos locales y regionales. Si no tenemos ciudades y municipios fuertes, bien financiados y bien integrados en el proceso de diseño de las políticas, los objetivos de la Unión Europea se quedarán en papel mojado. Ustedes afrontan barreras reales, desde recursos financieros insuficientes para adaptar todas estas normativas hasta una implicación muy limitada en la aplicación de todos estos fondos. Ustedes lo dicen siempre: se sienten meramente consultados, pero no partícipes del proceso de diseño, implementación y ejecución de las políticas reales. No son meros receptores; las ciudades deben ser partícipes de ese diseño.
La Comisión ha presentado una nueva agenda para las ciudades que hemos estado esperando mucho tiempo y que celebramos que esté sobre la mesa. Lo más importante es que esta legislatura vamos a tener debates sobre las ciudades, y de eso hoy deberíamos estar todos aquí muy contentos. Esa nueva agenda se basa en tres pilares: diálogo, financiación y simplificación, sobre los cuales tenemos muchas dudas. En cuanto al diálogo, ya lo hemos mencionado. No queremos solo diálogo; queremos institucionalización, participación, gobernanza compartida y partenariados. Las ciudades quieren ser partícipes desde el principio hasta el final. No queremos un City Forum para que las ciudades vengan cada dos años a Bruselas, cuenten lo que les pasa y luego otras instituciones elijan las políticas que deben implementarse. Queremos que las ciudades estén en el proceso de diseño, y eso no lo vemos con la nueva propuesta de marco financiero que nos han presentado, donde se ha recentralizado y ha desaparecido el rol de las regiones y también de las ciudades.
En segundo lugar, la financiación. La Agenda para las Ciudades habla de financiación y acto seguido pasa a otro capítulo, porque no hay nada. Básicamente, lo tenemos en el marco financiero. Ahora nos toca a este Parlamento luchar para recuperar el porcentaje que necesita el desarrollo sostenible urbano. En tercer lugar, hablamos de simplificación. Compartimos bastante con la agenda, las propuestas y la plataforma en cuanto a la simplificación de los instrumentos. Creo que hay mucho margen de trabajo, porque al final, algo de lo que se quejan siempre las ciudades es de que...
Se pierde todo en un marasmo de fondos, de direcciones generales, de justificaciones y de tramitación administrativa que puede ser caótico. Llevábamos mucho tiempo esperando esta agenda y celebramos que esta sea la legislatura para las ciudades. Sin embargo, nos toca trabajar arduamente para mejorar esta propuesta. Cuenten con nuestro grupo, que estará trabajando para que las ciudades, al final del proceso normativo del marco financiero plurianual que estamos llevando durante estos dos años en el Parlamento Europeo, tengan el lugar que necesitan. Porque solo con unas ciudades fuertes, integradas en el proceso de diseño y bien financiadas, los ciudadanos que viven en ellas se seguirán sintiendo parte de este proyecto europeo.
Muchas gracias, presidente. Siento mucho que no haya interpretación al neerlandés hoy, pero agradezco sus palabras sobre el nuevo gobierno que comenzará a funcionar pronto en los Países Bajos. Desde Renew, me gustaría agradecerle por su presentación, que no solo ha aportado puntos importantes para las ciudades, sino también soluciones políticas muy concretas que usted desea que incluyamos en el próximo marco financiero plurianual (MFP).
Me gustaría hacerle dos preguntas concretas sobre cómo ayudar o apoyar el papel de las ciudades en el próximo ciclo de política de cohesión regional y en el presupuesto de la Unión Europea. La primera pregunta es: ¿cómo ve usted el papel de las herramientas integradas de inversión territorial? Como ha mencionado, no solo se trata de las ciudades, sino de las ciudades en colaboración con las regiones circundantes. Hemos visto que el reforzamiento de las ITIs podría ser muy útil para abordar los diferentes retos que enfrentan las ciudades y las regiones a su alrededor.
La segunda pregunta se refiere a la delimitación de los presupuestos en el próximo MFP. Hemos comprobado que hay una limitación para las regiones menos desarrolladas en la Unión Europea, y en este Parlamento hay mucho apoyo hacia esa idea. Sin embargo, en mis conversaciones con las ciudades, he observado que muchas de ellas no se encuentran en regiones menos desarrolladas, sino en regiones en transición o incluso en las más desarrolladas de la Unión. Esto plantea el riesgo de que los problemas que afectan a algunas grandes ciudades en Europa, como la pobreza, caigan en una especie de zona gris, dado que no son consideradas regiones menos desarrolladas, aunque enfrentan problemas socioeconómicos que podrían clasificarse en esa categoría.
Mi pregunta es: ¿considera que hay alguna posibilidad de ampliar los indicadores para clasificar las regiones más allá del PIB? ¿Deberíamos incluir otras consideraciones, aparte del PIB, al clasificar una región como menos desarrollada, en transición o más desarrollada?
Muchas gracias, señor alcalde. Bienvenido a la Comisión REGI. En nombre de los Verdes, puedo afirmar que apoyamos todas las propuestas que ha presentado ante esta comisión y realmente espero que podamos encontrar una mayoría en las negociaciones para entregar a las ciudades lo que merecen. Usted sabe que esta comisión ha votado en varias ocasiones a favor de la financiación directa de las ciudades, y creo que ahora, con el mecanismo europeo, hay posibilidades muy reales para conseguir esta financiación. Sin embargo, el problema más importante aquí en el Parlamento es el Consejo, donde la lucha sobre la posición de las ciudades debe ser librada nuevamente.
Volviendo a sus propuestas, tengo una pregunta sobre la asignación de partidas para las ciudades. En la política de cohesión, los Estados miembros no pueden dedicar o gastar ese dinero sin la participación de las ciudades; el dinero tiene que ir a parar a ellas.
El 75% de la población vive en las ciudades y no hay un enfoque tan amplio de infraestructuras que pueda absorber todo este dinero fuera de ellas. Por lo tanto, ya tenemos recursos que fluyen hacia las ciudades. Si dedicamos un 8%, sería fácil para el Gobierno transferir un 8% para las ciudades, pero lo más importante sería diseñar esa prioridad de financiación junto con el Gobierno, y eso es lo que echamos de menos. Nos gustaría que las ciudades estuvieran sentadas a la mesa, que expresaran cuáles son sus necesidades, obtuvieran ese dinero y que no fuera al revés.
De ahí mi pregunta: ¿han sido incluidas en el mecanismo de consultas que ya existe para definir las prioridades en la política de cohesión? ¿Han podido participar en esas conversaciones con el Gobierno? Nos llegan informaciones de muchas ciudades, sobre todo aquellas en las que no hay regiones. En la mitad de los Estados miembros hay regiones, pero en otros países no existen estructuras regionales para distribuir el dinero, quedando las ciudades solas ante el Gobierno. ¿Cómo se podría mejorar este mecanismo de consulta? ¿Debería ser obligatorio? Podríamos soñar con que no habrá un enfoque adecuado de estos planes regionales si las ciudades dicen que no han sido incluidas.
Muchísimas gracias, señora Valentina Parmisano. Gracias por comparecer aquí hoy y por todo el trabajo que realiza en el seno de Eurocities. Me gustaría referirme a una cuestión de esta agenda europea para los municipios, que a mi parecer es clave para la vida urbana: la seguridad en los espacios públicos. En las grandes ciudades hay una crisis en la percepción de seguridad y también una brecha de género inaceptable. Las mujeres se sienten menos seguras, lo que limita su libertad de movimiento y su participación en la vida pública.
Al leer esta agenda, observamos ciertas carencias, ya que hay demasiados proyectos que se centran en videovigilancia, iluminación y otras soluciones pasivas. Aunque pueden ser esenciales, a nosotros nos parece que no son suficientes. Puede haber luz y farolas en una calle, pero esta puede seguir considerándose insegura si alrededor hay un verdadero desierto humano. La seguridad no depende tanto de la iluminación como de la presencia y la vida en el barrio.
Cuando hay servicios, actividades y lugares abiertos, la sensación de seguridad aumenta. Entonces, a usted como alcalde, ¿qué le parece? ¿Considera que es así? Por ejemplo, si hay una biblioteca abierta hasta tarde, un jardín gestionado por una asociación o servicios y asociaciones vecinales, eso me parece mucho más efectivo que una mera solución tecnológica, como una videocámara o un sistema de videovigilancia.
Por lo tanto, estaríamos dispuestos a financiar no solo esas infraestructuras, ese hardware, sino también el software municipal, es decir, las asociaciones que dan vida a las ciudades. Los alcaldes son fundamentales a la hora de diseñar los proyectos, no solo en su implementación, porque conocen mejor las necesidades y reivindicaciones de los ciudadanos y cómo atender mejor a la ciudadanía. Muchos hemos luchado para lograr que todos los instrumentos ITI cuenten con esa visión y esa información.
Ese punto de vista de las ciudades es fundamental para evitar que se centralice todo y se excluya la perspectiva de los alcaldes. Nosotros vamos a luchar para que no queden marginados. Los alcaldes estamos totalmente de acuerdo en que debéis tener no solo un acceso directo a la financiación, sino que se os implique desde el inicio en la proyección y el diseño de los planes. ¿Cómo lo veis, sobre todo, en relación con la seguridad y la calidad de vida en las ciudades?
Gracias, la vicepresidenta Gabriela Geischnik. Muchas gracias, presidente. Voy a continuar en húngaro, por lo tanto, utilicen sus auriculares. Agradezco al presidente de Eurocities por su presentación. Usted ha mencionado una serie de principios y expectativas muy importantes. Gante, efectivamente, es una ciudad maravillosa. He estado allí varias veces y recientemente participé en una conferencia en Roma, aunque solo pude conectarme online. Fue la organización ESPON la que organizó esta conferencia para discutir los resultados del proyecto Úrdico, que ayuda a las ciudades europeas. Se examinó el caso de Gante, que fue un ejemplo muy positivo debido a su enfoque innovador en las políticas de cohesión y los fondos de cohesión.
La capital húngara, Budapest, también formó parte de este proyecto, pero desafortunadamente con resultados menos positivos. La situación en Budapest no es buena, ya que el gobierno es muy centralizado, lo que dificulta la operatividad de los ciudadanos y los municipios. La oposición de estos municipios es castigada con la retirada de fondos. Como probablemente bien sabe, tenemos un procedimiento contra Hungría por vulneración del Estado de Derecho, y se han suspendido muchos fondos de la Unión Europea que nunca han llegado a Hungría o a los municipios húngaros.
Apoyo que en estos nuevos proyectos de colaboración se asignen fondos al desarrollo urbano y a los proyectos urbanos. En Hungría no existen regiones; los gobiernos locales son responsables de toda la zona alrededor de las ciudades, y el acceso a los fondos debería facilitarse. Sería también conveniente aumentar el importe de fondos directamente disponibles para los gobiernos locales y municipios en el nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP).
No voy a hacer ahora una lista de lo que ya ha dicho el presidente, pero estoy de acuerdo con él. La implicación de los gobiernos locales y de las ciudades no solo debería ser posible en el diseño y la preparación del proceso, sino también en la aprobación y el seguimiento de la implementación de estos proyectos. También se ha mencionado la importancia de la cooperación entre las ciudades y entre estas y los gobiernos. Las instituciones de la Unión Europea deberían proporcionar apoyo directo, y necesitamos un marco para ello.
Otro aspecto muy útil es que el proyecto mencionado subraya la importancia de compartir buenas prácticas y experiencias. Confío en que habrá muchos proyectos similares en el futuro. Muchas gracias. Ahora quisiera dar la palabra a la representante de la Comisión, la señora Kadri Uustal, de la DG REGI.
Muchas gracias, presidente, y gracias por invitarnos a este debate sobre la financiación de las ciudades y la agenda de las ciudades. Hemos trabajado arduamente en la preparación de esta agenda, reuniéndonos con muchas ciudades de toda la Unión Europea, tanto a nivel de trabajo como con presidentes y vicepresidentes ejecutivos. Se organizó el foro de ciudades, donde pudimos observar lo bien organizadas que están las ciudades a nivel europeo, gracias también al trabajo de Eurocities.