Bienvenidas, bienvenidos de nuevo. Tenemos un largo día por delante, pero nos queda una tarde de lo más movidita. Nos encontramos ante el punto número 13, que aborda las prioridades de la Unión Europea y los preparativos para la sesión número 70 de la Comisión de la ONU sobre la condición jurídica y social de la mujer. En este sentido, quiero darles la bienvenida y ceder la palabra a las compañeras, la señora Irina Mozová, de la Comisión, y la señora Odmayo Koliche, del CAE.
Hoy podremos discutir las prioridades de la Unión para esta sesión, que se celebrará del 9 al 19 de marzo en Nueva York. El enfoque de esta sesión se centrará en garantizar el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas, promoviendo una asistencia jurídica y eliminando las barreras estructurales, así como la normativa discriminatoria.
La Comisión FEM participará, como lo hacemos todos los años, de manera significativa en la elaboración de la postura que defenderá la Unión Europea. Es esencial que participemos de forma anticipada y considerable en este proceso, junto con una cooperación interinstitucional saludable, para garantizar una postura robusta. Este enfoque inclusivo asegura la coherencia entre las instituciones, potencia la credibilidad de la postura de la UE y contribuye a una participación más creíble y efectiva a nivel internacional.
Dicho esto, quisiera ahora dar la palabra, en primer lugar, a la señora Irina Mozová, directora general adjunta de la Dirección General de Justicia y Consumo, en nombre de la Comisión, y posteriormente a su excelencia, Odmayo Koliche. Me disculpo por no siempre cumplir con las convenciones del protocolo. Es la embajadora de la UE en materia de igualdad en el CAE. Cada una tendrá cinco minutos de turno de palabra. No somos muy numerosas en sala, así que seguramente habrá más tiempo.
Muchísimas gracias por esta cálida presentación y por darme la oportunidad de intervenir junto a su excelencia. Esto demuestra que, aunque representemos a distintas instituciones, estamos unidas en la diversidad, y además, nos une el tema del debate y el enfoque de nuestras instituciones. Esta oportunidad me viene como anillo al dedo, ya que vemos nuestra participación desde una perspectiva excelente.
Proyecto de informe. Me gustaría dejar muy claro que comparto su visión. Es esencial la justicia para empoderar a todas las mujeres y las niñas y hacer avanzar el acceso a la justicia. Es muy importante que el sistema judicial tenga perspectiva de género. Es oportuno que este tema forme parte al cien por cien de nuestras competencias. El acceso a la justicia es un elemento esencial del sistema democrático y del Estado de Derecho. Es primordial permitir que toda mujer y hombre pueda hacer valer sus derechos fundamentales. Este enfoque basado en derechos implica que la justicia es esencial para hacer valer la igualdad de género y abordar la violencia de género. Esto es lo que nos ha movido siempre en la Unión.
Contamos con un acervo extenso en materia de igualdad de género. Hemos dado pasos adelante muy importantes en el mandato anterior de la Comisión, por ejemplo, con la directiva para eliminar la violencia doméstica y con la adhesión de la Unión al Convenio de Estambul, gracias también a la participación de esta casa tan importante. Así que, muchísimas gracias por su participación, apoyo y compromiso, además de su labor incansable.
El contexto geopolítico hace que la Unión Europea deba demostrar la importancia que le damos a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres y las niñas, a pesar de los ataques que sufrimos. Hablo en nombre de la Unión y también del panorama mundial general. Probablemente sea una sesión complicada. Es fundamental mostrar nuestro pleno apoyo a la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer como pilar esencial del sistema multilateral. Se trata de la reunión más importante que aborda temas de los derechos de la mujer, y creo que esta reunión va a diferir mucho de otras anteriores.
Recordemos que se ha revitalizado esta Comisión. Esto permite que participe más y mejor la sociedad civil organizada, cuyo papel es esencial en la promoción de la igualdad de género. He tenido el placer de presentar nuestra estrategia en materia de sociedad civil en la Comisión LIBE. Durante esta sesión de la Comisión, escucharemos las perspectivas, buenas prácticas y preocupaciones de la sociedad civil. Es muy importante acercarnos a la sociedad sobre el terreno y tomarle la temperatura para saber cuál es el avance de la igualdad de género.
El gobierno estadounidense y sus decisiones son algo que debemos seguir de cerca. Puedo mencionar, por ejemplo, que se han retirado de ONU Mujeres y las consecuencias que esto acarrea. En términos prácticos, la Comisión coordina la delegación. Achalabi será la jefa de delegación y, por supuesto, iremos nosotras también para acompañarlas, entre otras colegas. Me alegra que la delegación del Parlamento también participará en la primera semana. Esto es esencial, porque envía un mensaje sobre la importancia que le brindamos en la Unión Europea y en las distintas instituciones a esta reunión y a la igualdad de género. La delegación, como el año pasado, incluirá a representantes del CESE y dos representantes de las organizaciones de la sociedad civil que representarán asociaciones que luchan por la igualdad de género en la Unión y en el mundo. De la misma forma, participarán dos representantes de la juventud.
Por supuesto, habrá representación de la Presidencia de Chipre, y nos vamos a centrar en la ciberviolencia contra las niñas. Como suele ser habitual, organizaremos eventos al margen para eliminar la violencia de género. Recordemos que han pasado cinco años desde el llamamiento que se hizo desde la ONU para acabar con esta pandemia en la sombra. Me gustaría reflexionar sobre este proyecto de resolución, totalmente de acuerdo en que el acceso a la justicia es una cuestión de derechos fundamentales y es una condición previa para gozar de derechos como la igualdad de género. Las mujeres y las niñas de todo el mundo, no obstante, se enfrentan a obstáculos de acceso que les impiden hacer valer o defender estos derechos.
Seguimos el mismo enfoque en la comisión, también en nuestra estrategia de igualdad de género, que ha quedado obsoleta, ya que abarcaba hasta finales de 2025. El acervo comunitario se centra en la lucha contra la discriminación directa e indirecta, así como en proyectos legislativos como la Directiva sobre Conciliación Profesional, la paridad de género en altos puestos y la lucha contra la violencia de género y la violencia doméstica. Insisto, me parece fundamental que el Parlamento brinde su apoyo al acervo comunitario para que incluya la igualdad de género. Sin embargo, los instrumentos jurídicos por sí solos se quedan cortos para garantizar el respeto de los derechos de las mujeres.
En este sentido, queda muy claro que en la hoja de ruta por los derechos de la mujer resulta esencial construir capacidades y centrarnos en el sistema judicial para que haya una transformación real. Estamos dentro de nuestra cartera y, por lo tanto, estamos financiando talleres de formación para la judicatura mediante un programa en coordinación con ERA. También hemos creado una red de prevención de violencia de género que conecta a los Estados miembros para que intercambien ejemplos y buenas prácticas, por ejemplo, de concienciación.
Por último, la integración de la perspectiva de género es esencial para hacer avanzar la igualdad. Se centra en el empoderamiento de mujeres y niñas, que incluye el acceso a servicios públicos, además del trabajo remunerado. La hoja de los derechos de la mujer contó con el apoyo firme de esta casa, y me gustaría hablar del principio 1, derecho a la vida sin violencia; el 7, derecho a la representación pública; y el 8, la importancia de un mecanismo institucional que cumpla con los derechos de la mujer.
Muy brevemente, porque veo que me quedo sin tiempo, quisiera decir que estamos muy centradas en seguir trabajando sobre la base de la hoja de ruta para nuestra próxima estrategia de igualdad de género. La Comisión se ha comprometido, como sabrán, antes de esta comisión de la ONU, para que podamos presentar esta estrategia con orgullo en ese momento, que lleva cinco años de trabajo. Deseando escuchar sus opiniones de cara a la Comisión y de cara a la futura estrategia de igualdad de género. Muchísimas gracias. ¡Excelencia, adelante! Muchísimas gracias, su muy honorable señoría.
Comisión, por supuesto, estamos aquí exagerando el protocolo. Muchísimas gracias, es un placer poder estar aquí hoy con ustedes y con Irene, solemos ser compañeras de viaje. Agradezco la invitación y la convocatoria de esta reunión. Gracias por proporcionar este espacio para el diálogo en esta comisión sobre la mujer y para hablar de esta sesión número 70 sobre la Comisión CSW.
Nos gustaría garantizar que se tenga en cuenta la visión del Parlamento de cara a las negociaciones en Nueva York, y es estupendo que también estén presentes. Agradecemos que compartimos el mismo objetivo: un mundo sin violencia de género donde se hagan valer los derechos de la mujer.
El tema de esta sesión es garantizar y reforzar el acceso a la justicia para todas las mujeres y las niñas, incluida la promoción de sistemas jurídicos inclusivos, la eliminación de normativa y prácticas discriminatorias, así como el abordaje de las barreras estructurales. El acceso a la justicia es la piedra angular de cualquier sistema democrático y es esencial proteger y hacer avanzar la igualdad de género y los derechos humanos de todas las mujeres y las niñas. Los sistemas judiciales deben ser accesibles e iguales en cuanto al género, en virtud de los tratados internacionales de derechos humanos. Es fundamental insistir en que esto es una cuestión de derechos humanos.
El acceso y la accesibilidad son esenciales para garantizar el principio de igualdad ante la ley. Quisiera dar la enhorabuena al Parlamento por haber adoptado esta resolución. Mi compañera y yo hemos estado siguiendo muy de cerca este proceso y creemos que proporciona directrices importantísimas de cara a esta sesión. Compartimos buena parte de las prioridades y quisiera mencionar algunas que serán focos de atención en las próximas negociaciones en Nueva York.
En primer lugar, el acceso igualitario a la justicia. Las mujeres y las niñas, cuando no pueden acceder a la justicia, no pueden proteger plenamente sus derechos, lo que impide la existencia de una sociedad justa basada en el estado de derecho y en el goce pleno de los derechos humanos. Necesitamos sistemas jurídicos inclusivos y libres de todo tipo de discriminación. Con demasiada frecuencia, se sigue dando discriminación en procedimientos y en las leyes, además de en la vida diaria. Es importante que la normativa refleje una sociedad sin discriminación a todos los niveles.
Además, la discriminación se basa con frecuencia en la desigualdad. Es igualmente importante reforzar el acceso a la justicia para las víctimas y supervivientes de distintas formas de violencia de género y violencia sexual, tanto en zonas de conflicto como en la vida diaria. Esta violencia adopta múltiples formas: violencia política y económica, matrimonio forzado, mutilación genital femenina y violencia de género facilitada mediante la tecnología.
Por último, la Unión Europea y los Estados miembros han acordado centrarse también en la dimensión de género en la justicia de transición, reconociendo que las violaciones de los derechos humanos y los conflictos afectan de forma específica a las mujeres y las niñas. Las víctimas y las supervivientes contribuyen a una paz y sostenibilidad duradera. Por lo tanto, apoyamos la agencia, el liderazgo y la participación de las mujeres en períodos de transición. Queremos incluir estas prioridades, entre otras, en las conclusiones finales de la Comisión CSW, teniendo en cuenta el contexto actual en el que se va a celebrar la Comisión.
De actores que desean socavar el marco normativo actual y los derechos de la mujer. Seguimos enfrentándonos a todo tipo de tácticas para descafeinar principios y redacciones acordadas previamente. No vamos a ceder; mantendremos nuestros compromisos para garantizar apoyo del mayor número de miembros de la ONU. Para ello, hemos movilizado a colegas de todo el mundo, a setenta delegaciones, miembros de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) que tienen influencia en sus grupos geográficos. Como sabrán, todos los miembros de la ONU tienen derecho a asistir a la CSW y todos forman parte de las negociaciones.
La Unión Europea no aceptará un lenguaje que aspire a socavar las obligaciones que tienen los Estados con arreglo al derecho internacional o debiliten la universalidad de los derechos humanos. Pienso en los intentos de socavar el Estado de Derecho y nuestros sistemas democráticos. Es determinante que la igualdad de género no se vea erosionada y que cualquier brecha se cubra a mayor celeridad. Mantendremos ojo avizor ante el lenguaje empleado en todo lo tocante a la igualdad de género, los derechos de la mujer y el empoderamiento de la mujer. A través de nuestra presencia en la CSW, aspiraremos a forjar alianzas con todos aquellos países que compartan nuestros principios, objetivos y compromiso con el multilateralismo.
Con estos objetivos en mente, en la preparación de la Estrategia de Igualdad de Género, junto con la DG Just, la dimensión externa de todo este expediente es esencial. No podremos mantener políticas de igualdad de género sólidas en la Unión Europea si trabajamos solos. Debemos seguir haciendo incidencia y promoción de la igualdad de género en todo el mundo; son dos caras de la misma moneda.
Teniendo esto presente, me gustaría concluir dándoles las gracias a todas y a todos por defender nuestras prioridades y los derechos de la mujer. Muchas gracias. Efectivamente, la dimensión internacional es fundamental. Mencionaba que esta comisión también va a visitar la India, ahora que tenemos casi un acuerdo comercial. Creo que será interesante ver cómo se exploran estas cuestiones y cómo llevamos nuestra perspectiva de igualdad de género a la India. Estaremos en contacto con las representantes de la delegación de la CSW.
Ahora me gustaría ceder la palabra a los ponentes en la sombra, personas que van a sumarse a esta misión. Veo que María Walsh no está presente. Cedo la palabra a Helen Fridson, de S&D. Les pido, por favor, un minuto, porque no tenemos tanto tiempo. Gracias, querida Lina. Intentaré ser breve. Muchísimas gracias por sus arduos esfuerzos y por la colaboración, así como la presentación.
Efectivamente, es importante alzar la voz y que sea una voz creíble en la conferencia. Este Parlamento y la Comisión FEMM desempeñan una función crucial a la hora de definir esa voz y forjar alianzas. Totalmente de acuerdo. En cuanto a las prioridades que ha esbozado, incluyendo el acceso a la justicia, estoy muy de acuerdo; debemos seguir presionando sobre estas cuestiones, porque están cargadas de significado para la mujer, especialmente el acceso a la justicia.
También cabe destacar, como bien se menciona en nuestro informe, que no solo se trata de cuestiones ideológicas; estamos hablando de derechos humanos, a fin de cuentas. Hay que llamar las cosas por su nombre, sobre todo teniendo presente lo que sucede en distintos rincones del mundo. Conozcamos cuál es el estado de la cuestión; la igualdad de género en su estado actual.
Ha tomado cincuenta años a nivel de la Unión Europea, pero tomaría trescientos años a nivel mundial. Es importante ser conscientes de ello ahora que nos acercamos a la conferencia. Es una situación inaceptable a nivel mundial. Es inaceptable que mujeres y niñas tengan que esperar tanto tiempo para tener igualdad de derechos y de protección. Sabemos que sin justicia no hay igualdad y sin igualdad en la toma de decisiones no hay progreso.
Quería ser breve, como les he dicho al principio, como te he dicho, Lina. El Consejo debe tomarse muy en serio esta postura que presentamos como Parlamento Europeo. Nuestro compromiso con las Naciones Unidas debe reflejar nuestros valores, los valores que defendemos en Europa, porque si no, no podremos enorgullecernos de ser una unión de la igualdad, no solo en palabras, sino también en nuestras acciones. Espero estar presente en la conferencia en Nueva York en marzo.
Muchas gracias. Gracias, Margarita, de Patriotas Adelante. Transversalización de género y presupuestación con enfoque de género son, según la Comisión de la Mujer, las supuestas prioridades de las mujeres europeas. Y permítanme decirlo con claridad: las mujeres nos han dejado de escuchar porque no entienden este lenguaje y, sobre todo, no se reconocen en él. Las mujeres europeas no viven en declaraciones, viven en barrios. No viven en marcos conceptuales, viven en hogares. No viven en discursos, viven en realidades.
¿De qué tenemos que hablar entonces? Tenemos que hablar del valor que aporta la mujer en la sociedad a nivel profesional, pero también en la familia, y repetirlo sin complejos hasta que cuidar, educar y sostener deje de verse como una carga. Tenemos que hablar de seguridad para garantizar que las mujeres podamos volver a casa, caminar por nuestros barrios y usar el transporte público. También debemos hablar de la dignidad de la mujer, que cada vez es más agredida en nuestro suelo, incluso con prácticas como matrimonios forzosos, mutilación genital femenina, códigos de vestimenta o acceso a la educación.
Dejemos de utilizar las políticas públicas para dibujar quiénes somos las mujeres, con agendas alejadas de nuestra vida cotidiana, que además muestran infinitas contradicciones. Este año, la conferencia de Nueva York, de la que hablamos ahora mismo, habla de democracia, habla de igualdad, habla de no discriminación, y a la vez está discriminando a las diputadas de mi grupo político para poder asistir. ¿Tiene sentido hablar del acceso de la mujer a la política y a la justicia, discriminando a las diputadas que representamos a millones de europeas? Yo pregunto, ¿tiene sentido hablar de no discriminación mientras se discrimina?
Me interesa mostrar esta contradicción porque creo que esto debe hacer reflexionar a esta comisión. En este caso, justo hablando de una conferencia que aborda el acceso de la mujer a la política, clama todavía más al cielo y debe clamar más a nuestras conciencias el hecho de que en esta casa se nos esté apartando, no solo de la participación en esta misión de Nueva York, sino que también se nos haya excluido de poder ser parte de las mesas, de poder ser parte de puestos que, por ser el tercer grupo político de esta casa, nos correspondería democráticamente. Creo que es una grave contradicción que debe ser replanteada la decisión en ese caso.
Gracias, Margarita. Veo que no tenemos a nadie de ECR. Kira Jama no está aquí. Muchas gracias por las ponencias, me han parecido muy interesantes. Tenía toda una serie de preguntas, pero veo que tengo que limitarme porque ya se ha dado respuesta a algunas, pero no a otras. Como bien se ha dicho, nos encontramos en tiempos muy difíciles ahora que intentamos defender la igualdad de derechos. Hay tantísimos actores que hacen todo lo posible por echar por tierra todos nuestros logros hasta el momento. Debemos mantenernos firmes para que esto no suceda y presentar un mensaje compartido en nombre de la Unión Europea ante estas instituciones.
Al llegar a la conferencia, ¿podemos enorgullecernos de haber cumplido con todos los deberes, incluyendo el acceso a la justicia en toda la Unión? Tengo mis dudas, sobre todo teniendo en cuenta los casos de acoso en línea. ¿Qué mensaje podemos presentar en la conferencia sobre estos ámbitos? ¿Con qué podemos comprometernos para garantizar la justicia para las víctimas? Es importante reforzar la participación.
La emancipación de la mujer y su acceso a puestos de liderazgo, en particular en la judicatura, es un tema de gran relevancia. Observamos que las mujeres se ven muy poco representadas en este tipo de instituciones, incluso en sus niveles más bajos. Por ello, me pregunto cuál será la función del SEAE y la Comisión para fomentar la participación de las mujeres en otras profesiones y puestos de liderazgo, y qué puede hacer la Unión Europea para que las voces del hemisferio sur, en particular los movimientos de la sociedad civil, sean incluidas en la postura de la Unión Europea en estas sesiones a las que acudiremos. ¿Tendremos iniciativas para respaldar a redes y organismos de defensa de los derechos de la mujer?
Muchas gracias. De los Verdes, Mélissa Cámara. Veo que contamos con poco tiempo, así que no me centraré en las cuestiones tratadas esta mañana, pero me alegra que hayamos alcanzado una resolución ambiciosa. En tiempos en los que se reduce el espacio para la sociedad civil, las ONG están sufriendo ataques que afectan a minorías y mujeres, y no es anodino que esta conferencia se celebre en Nueva York, en Estados Unidos, con el trasfondo de las políticas de Donald Trump.
Una cuestión práctica: el año pasado se celebró en la segunda semana, y ahora lo tendremos en la primera semana. ¿Qué podemos hacer para que la Unión Europea trabaje de manera conjunta para que esta resolución sea tenida en cuenta, llegue a buen puerto y nosotras podamos tener una buena representación en nombre del Parlamento en todas las negociaciones futuras?
Y en segundo lugar, usted ha hecho referencia a las ONG y a la sociedad civil. Yo hablo de ataques. ¿Qué van a hacer las instituciones europeas para alzar la voz de la sociedad civil que tanto se ha visto atacada?
Carolina Morace, de La Izquierda. En un momento como el actual, en el que la ONU y otros organismos internacionales se ven afectados por el ataque de muchos gobiernos, es fundamental que nosotros, como defensores de la democracia, defendamos el derecho internacional y las instituciones globales. Debemos reflejar las preocupaciones reales de las mujeres en toda Europa.
Sabemos que hay demasiadas víctimas de violencia de género que se ven excluidas del sistema judicial por su clase social, por sus ingresos y por la complejidad de procedimientos legales que son hostiles y muy sexistas. Ninguna mujer debería carecer de acceso a la justicia porque no puede permitirse un representante legal o porque no logra orientarse en un sistema judicial intimidatorio. La asistencia legal es clave para garantizar estos derechos.
Todas las formas de violencia, ya sea psicológica, emocional, económica o el control coercitivo, deben ser reconocidas por nuestros tribunales, y se deben desmantelar los obstáculos que impiden la denuncia. Cuando una mujer entra en una sala de un tribunal, nunca debería ser traumatizada. Queremos señalar aquí la importancia de la participación de las mujeres, la formación obligatoria de los jueces y un apoyo concreto a las organizaciones de base que generan confianza en las víctimas y que son auténticos salvavidas sobre el terreno.
También somos conscientes del impacto de la guerra y de los conflictos. Las mujeres y las niñas sufren de manera desproporcionada: violaciones, violencia sexual y otros tipos de relaciones forzadas. La agenda de militarización desconsiderada que algunos apoyan en este Parlamento es algo que inevitablemente dañará a las mujeres y a las niñas.
La compañera venía de Irlanda; yo no vengo de Irlanda, pero sé muy bien cuál es la importancia de la paz y de que el proceso de paz sea inclusivo. Este Parlamento debe aprender de esas experiencias y fomentar la paz en Naciones Unidas. Estoy muy satisfecha de que en nuestro informe hayamos incluido al Tribunal Penal Internacional y hayamos reconocido el papel extraordinario que desempeñan aquellos que facilitan la paz.
Situaciones tan peligrosas en un momento en el que se está abandonando el derecho internacional y el genocidio se acoge con silencio. La justicia, la paz y la responsabilidad deben ir de la mano. Esto tiene que ser algo prioritario para nosotros. Y disculpe que me haya prolongado. Veo que Irmhild Boßdorf no está presente en sala. Me temo que solo teníamos tiempo para ponentes en la sombra, porque tenemos otros dos puntos previstos en el orden del día, así que le devuelvo la palabra para las respuestas, cumpliendo con el límite de dos minutos.
Muchas gracias, señorías, por haber intervenido y mostrado interés, porque demuestra que no solo tenemos unidad entre instituciones y una voz unida al seno de las instituciones, sino que también hemos dado constancia en el informe. Nuestras prioridades están en la misma línea, y no solo eso, sino que también vamos a poder comprometernos con esa brújula que definimos en la hoja de ruta. Sobre esa base, vamos a poder avanzar.
Alguien ha mencionado la idea de estar cerca de la realidad, reflejando los problemas a los que se enfrentan mujeres y niñas en su día a día. Ser realistas es fundamental. Creo que con las estrategias que tenemos, centrándonos en las poblaciones más marginalizadas, demostramos que estamos ahí por estas personas y que nos centramos en los temas que más importan para las mujeres y niñas en Europa y en el resto del mundo.
En lo tocante a la cuestión sobre la situación de la sociedad civil, es cierto que se enfrentan a muchas dificultades. Queremos darles apoyo al seno de la delegación. También hemos alentado a los Estados miembros a incluir a representantes de la sociedad civil en sus propias delegaciones, para que puedan decir "esta boca es mía", estar presentes y centrarse en estas cuestiones. He tomado buena nota de sus aportaciones para la elaboración de la estrategia de igualdad de género.
Gracias por todas estas observaciones. También desearía dar respuesta a la representante de Renew, que preguntaba qué estamos haciendo para mejorar la participación de la mujer a nivel internacional en política y en el sistema judicial. Pues verá, tenemos toda una serie de programas que hemos aplicado a través de las Naciones Unidas, incluyendo el programa ONU Mujeres para empoderar a mujeres que trabajan como empresarias en el sector privado. También estamos trabajando con redes de defensa de derechos humanos a través del Plan de Acción de Derechos Humanos y la línea presupuestaria sobre democracia, para brindarles apoyo y que puedan hacer su trabajo en cada país. Hemos estado muy presentes en este ámbito.
Además, tenemos un representante de género en cada delegación, lo cual forma parte del plan de acción sobre género. Quería hacerme eco de lo que dijo la representante de The Left. Nuestras prioridades de la comisión sobre la condición jurídica también tienen en cuenta la interseccionalidad, es decir, los casos en los que una mujer enfrenta otros tipos de discriminación, no solo por motivo de género, sino también en cuestiones de acceso social a la justicia por su trasfondo social. Estas son cuestiones que hemos querido incluir plenamente en nuestras prioridades.
Muchísimas gracias por haber cumplido con el tiempo, porque tenemos tres puntos más para esta tarde. Agradezco a ambas por haber estado presentes aquí y les deseo todo lo mejor para la estrategia de acción exterior. Como bien decía Mélissa Cámara, esperamos de veras trabajar codo con codo. Muchas gracias por las aportaciones.
Gracias. Pasemos entonces al punto catorce, que son las directrices para el presupuesto del 2027, sección tres. La ponente es Raquel García Hermida, de Fandavale. Así que le daré la palabra a la ponente de esta opinión. Raquel García Hermida, tiene la palabra por cinco minutos.
Muchas gracias por darme la palabra y gracias a todos los que han apoyado la aprobación de la gestión de esta mañana; fue algo muy importante. Ahora lo que voy a hacer es presentar la opinión de FEM acerca de las orientaciones del presupuesto del 2027. Es decir, ya no miramos hacia el pasado, sino que miramos hacia el futuro. El mensaje principal es sencillo: la igualdad de género tiene que reflejarse plenamente y sistemáticamente en el presupuesto de la Unión. No es algo optativo, es una obligación jurídica bajo los tratados y, además, es una responsabilidad política de cara a los ciudadanos europeos de todos los géneros.
Primero, apelamos a la aplicación efectiva de la presupuestación de género. La transversalidad del género no se puede limitar a declaraciones políticas; debe aplicarse desde la preparación del presupuesto hasta su ejecución, control, seguimiento y evaluación. De lo contrario, no podremos evaluar cómo afecta el gasto en la Unión Europea a hombres y mujeres, y si lo hace de manera diferente. Tampoco podremos garantizar que el dinero público ayuda a mejorar las desigualdades o si las refuerza.
Además, es fundamental analizar la capacidad. Por ello, nuestra opinión insiste en la importancia de que haya recursos suficientes para el Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE), que juega un papel clave para apoyar a las instituciones de la Unión Europea y a los Estados miembros, proporcionándoles datos y herramientas para luchar contra la desigualdad de género. Sin datos, la igualdad de género sigue siendo algo simbólico.
Asimismo, queremos que haya financiación dirigida para programas que fomenten la igualdad de género y luchen contra la violencia y el sesgo de género. También solicitamos compromisos financieros visibles para combatir la violencia de género contra mujeres y niñas y para apoyar a las víctimas. Estos programas salvan vidas y refuerzan derechos fundamentales, pero aún siguen estando infrafinanciados. Queremos señalar también que...
Bien, la necesidad de que haya una inversión con sensibilidad de género en salud y sanidad es evidente. Necesitamos una igualdad de acceso a cuidados sanitarios de calidad; eso tiene que ser una prioridad de la Unión Europea. Y para terminar, un presupuesto nunca es neutral; un presupuesto refleja las opciones políticas. Esta es la opinión de la Comisión FEMM, y por eso pedimos que el presupuesto de 2027 de la Unión Europea demuestre que la igualdad de género es una prioridad clave, respaldada por recursos concretos y compromisos que se puedan medir. Estoy deseando cooperar con ustedes en esta opinión.
Muchísimas gracias. Nosotros apoyamos esta solicitud y estoy de acuerdo con lo que se ha dicho al 200%. Estamos de acuerdo en que la igualdad de género debe ser una prioridad transversal; tiene que estar presente en todos los presupuestos y en todos los programas. Es algo que hay que tener en cuenta siempre. Me satisface mucho ver que también se van a utilizar recursos para medios propios, y quería señalar dos puntos muy importantes. La Comisión debería prestar más atención a cómo se gastan estos fondos. Conocemos las situaciones y sabemos que la Comisión también ha otorgado fondos a organizaciones que van en contra de estos objetivos.
Además, está el tema de la salud sexual y, en segundo lugar, otro asunto muy actual: tenemos que apoyar la iniciativa "My Voice, My Choice". Hemos votado acerca de ello y considero que es un tema urgente. Como ya se ha mencionado, apoyamos plenamente este texto sobre el presupuesto. Opinamos exactamente lo mismo que Raquel, gracias.
Quiero agradecer a la ponente su trabajo. Es un gran proyecto de opinión y lo apoyamos plenamente. También es fundamental que haya una presupuestación de género y una evaluación del impacto de género en todas las políticas de la Unión Europea; esa es la manera de que la igualdad se convierta en una realidad para las mujeres en Europa y no en meras palabras.
Nosotros, como Los Verdes, hemos presentado enmiendas para garantizar financiación suficiente para la EIGE, por ejemplo, y para algunos programas importantes. La partida para DAFNE debería incluir fondos suficientes para luchar contra la violencia de género, prestando especial atención a las mujeres que enfrentan discriminación interseccional. Además, queremos insistir en el desarrollo de una metodología de registro de género para poder hacer un seguimiento de toda la financiación de la Unión Europea dedicada a la igualdad de género.
Queremos también analizar cómo se utilizan los fondos para evitar retrocesos en materia de derechos humanos. Nuestro grupo presentó cuatro enmiendas que refuerzan estos apartados para que el impacto en el presupuesto de género sea más concreto. Estamos de acuerdo en que se aumenten las partidas, considerando fundamental que estos aumentos se acompañen de un seguimiento y una rendición de cuentas. Sin una evaluación real, los riesgos son que la perspectiva de género quede solo sobre el papel.
En lo que respecta a la EIGE, pensamos que hay que reforzar los recursos y el personal, además de vigilar su independencia. En el contexto actual de una ofensiva política conservadora contra la igualdad de género, reforzar el mandato y las experiencias de las mujeres es una opción política que acogemos favorablemente. Apoyamos el aumento de los fondos para el programa DAFNE, pero queremos que eso se traduzca en intervenciones concretas sobre el terreno.