La sesión está abierta. Se abre la sesión. Punto del señor Potnac. Drones, nuevos sistemas bélicos, la necesidad de la Unión Europea para adaptarse y estar preparada para los retos actuales. Le doy la palabra al ponente. Gracias, presidente, estimados colegas. En primer lugar, quiero dar las gracias a todos los ponentes alternativos y a la Secretaría por el ingente esfuerzo que han realizado para elaborar este informe. No es un informe político, es un proyecto sobre lo que tiene que hacer la Unión Europea para hacer frente a estas amenazas crecientes, más allá de las creencias políticas. Amenazas que ya no son hipotéticas o distantes; algunos de estos miembros ya se están enfrentando a estas amenazas hoy día. La situación no hará más que empeorar, por lo que debemos estar preparados con mayor celeridad ante esta situación en evolución.
Los drones no solo han cambiado el campo de batalla, sino también la guerra híbrida. Pueden ser utilizados por cualquier régimen agresivo o por organizaciones terroristas para atacar infraestructuras, paralizar aeropuertos o sociedades. Debemos estar preparados, pero no en 2030, sino mucho antes. Este informe incluye más de 300 recomendaciones concretas que se pueden agrupar en pilares. Primero, crear un entorno en el cual la industria pueda desarrollar drones punteros para hacer frente a estas capacidades.
Debemos abordar las dependencias de la cadena de suministros; el 60% de los componentes provienen de Estados Unidos y China, y las materias primas están cada vez más expuestas. Necesitamos un instrumento europeo con asignaciones, ayudas y subvenciones mucho más accesibles, de acuerdo con una mayor eficiencia. Los procedimientos de certificación y los reglamentos deben ser adoptados no solo para acelerar, sino para garantizar que las pymes que están en el frente tecnológico no se vean paralizadas por las normas tecnológicas. Asimismo, es necesario hacer frente a la capacidad de fabricación para aumentar la producción.
Los sistemas de drones financiados por la Unión deben seguir las normas que permitan que los componentes provengan de varios proveedores, conforme a las normas europeas, ya que la tecnología de drones evoluciona. Aquellos que nos protegen deben tener acceso siempre a las mejores soluciones técnicas. Las licitaciones y los contratos deben adaptarse. Es esencial establecer una serie de órdenes de prioridad y acelerar los pedidos para que los sistemas de drones lleguen al campo de batalla sin retraso. La cooperación es fundamental; la OTAN y la Unión Europea deben trabajar de la mano, fortaleciendo sus papeles complementarios en disuasión. La Comisión debe proponer instrumentos vinculantes para asegurar que estas normas se cumplan.
Todo lo mencionado sería inútil sin las personas que saben cómo operar estos sistemas que proporciona la industria. Debemos fomentar que los Estados miembros y Ucrania formen y entrenen a los operadores certificados con normas equivalentes en relación con los drones. Las transferencias de tecnología entre la Unión Europea, la OTAN y Ucrania deben institucionalizarse a través de estos programas de formación y entrenamiento.
Por último, debemos ser honestos con nosotros mismos. Las tecnologías avanzan rápidamente; ninguna solución será segura al 100%. Será una carrera entre drones y antidrones, y nunca estaremos completamente a la cabeza. Por ello, las infraestructuras deben desarrollarse de la mano de la preparación civil. Los ciudadanos deben saber qué hacer en todo momento y a dónde acudir en caso de un ataque de drones. Esperemos estar preparados para lo peor en todo momento. Muchas gracias, señor Potnac. Ahora, en nombre de la Comisión, tiene la palabra la señora Minsatu. Gracias, señorías.
Los drones son una prioridad fundamental. El alto comisionado, la autoridad exterior y la Comisión ya prepararon este mapa en octubre. Este peligro de los drones afecta a toda Europa y forma parte de la caja de herramientas de la guerra híbrida, dado que hay incursiones, conculcaciones y vulneraciones del espacio aéreo en Polonia, Alemania y Rumanía. Esto está alterando muchos aeropuertos y amenaza las infraestructuras críticas y la seguridad interna de la Unión Europea. Rusia y otros actores malévolos están poniendo en peligro la seguridad y las cadenas de suministro de la Unión, sometiendo a prueba la preparación de la industria.
Esto afecta directamente a los ciudadanos, generando un incremento del temor y el cierre de aeropuertos, así como impactando a los actores económicos, incluyendo entidades críticas. Es imperativo desarrollar capacidades punteras para detectar, rastrear y neutralizar los drones que se nos presentan. También necesitamos drones para defender y disuadir. Ucrania, por ejemplo, ha detenido el avance ruso y ha obligado a la armada rusa a replegarse en los puertos. Se requiere integración y cooperación, con vigilancia por radar y mando conjunto, lo que añade valor a la Unión.
Por ello, en octubre propusimos proyectos de defensa buque insignia, con coaliciones estratégicas dirigidas por los Estados miembros, apoyados por la Comisión y el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. La defensa con capacidades antidrones de varias capas, como se mencionó en la cumbre de septiembre, es esencial para avanzar en el proyecto de buque insignia del flanco oriental, por tierra, mar y aire. Los Estados miembros han incluido la defensa de drones en sus propuestas de ayudas, con mil millones de euros que ya se están utilizando para estos fines.
El programa de industria de defensa europea ofrece ayudas para limitar riesgos, incluyendo la producción de drones. El EDIP también contribuirá a establecer las bases para los componentes estratégicos de las industrias, a través de materias primas y chipsets. Los sistemas de drones y antidrones, así como otras tecnologías bélicas, evolucionan sin precedentes. El campo de batalla cambia y nuestra industria debe adaptarse en consecuencia. El plan de desarrollo de la industria, aprobado por el Consejo, junto con el hub de defensa en materia militar en la Unión Europea, seguirá apoyando a los actores para desarrollar tecnologías de drones y antidrones a través de un sistema intermodal de operadores. Las pymes, startups y scale-ups deben ser parte de este esfuerzo y recibir el apoyo necesario.
La primera mesa redonda sobre este tema se llevará a cabo en noviembre, enfocándose en drones y antidrones, y presentará un mapa y una hoja de ruta para desarrollar un sistema de defensa más preparado que vincule a innovadores, industria y soldados en el campo de batalla. Debemos acelerar la implementación de programas a medida, con plazos de seis a doce meses. Aprendemos de Ucrania, que posee la industria bélica más dinámica de Europa, y es esencial compartir conocimiento y know-how con empresas ucranianas a través de una alianza en drones que estamos estableciendo.
Además, se han propuesto 90.000 millones de euros en ayudas a Ucrania, y agradezco la aceleración del proceso para proporcionar rápidamente esta asistencia. Los drones y sus ecosistemas ofrecen oportunidades no solo para la industria, sino también para la seguridad interior, incluyendo la protección fronteriza y la respuesta a los recientes incidentes de invasiones por parte de drones en infraestructuras críticas, incrementando la visibilidad de las acciones para un enfoque global. La Comisión presentará una propuesta que abordará los aspectos multidimensionales de los drones y sus capacidades, destacando la preparación de la Unión Europea para hacer frente a incidentes, detectar actividades maliciosas y desplegar las capacidades adecuadas.
Se pueda responder con mayor celeridad a las amenazas. Los drones ofrecen oportunidades para las economías y para la sociedad. Ya contamos con el marco jurídico más avanzado para los drones civiles del mundo; 45 Estados nos han solicitado que seamos un mercado líder en esta materia. Podemos hacer que esto ocurra, porque lo que es beneficioso para los drones civiles también lo es para la defensa, permitiendo que Europa se posicione como líder en el ámbito de los drones, en beneficio de todos y de nuestra protección.
Muchas gracias, señora comisaria. En nombre del Grupo PPE, señor Zoido. Muchas gracias, presidente. Vicepresidenta, ya en 1903, el New York Times afirmó que las máquinas voladoras eran inventos innecesarios y pronosticó que tardarían entre uno y diez millones de años en convertirse en una realidad. Apenas dos meses más tarde, los hermanos Wright lograban con éxito el primer vuelo de la historia. Unos años después, el ataque aéreo a Pearl Harbor demostró que estas máquinas voladoras no solo eran una realidad, sino el factor decisivo que determinaría vencedores y vencidos en las guerras del siglo XX.
Algo similar está ocurriendo en el siglo XXI con los drones, siendo Ucrania un dramático ejemplo de ello. Según numerosos analistas, más del 70% de las bajas en la guerra de Ucrania han sido causadas por drones, y su impacto no se limita al campo de batalla. Hemos observado drones rusos merodeando infraestructuras críticas europeas, espiando bases militares e interrumpiendo el tráfico en nuestros aeropuertos. Europa, por tanto, necesita responder de manera urgente a esta amenaza.
Los proyectos industriales que estamos desarrollando, como el Eurodrón, acumulan años de retraso, y el llamado muro antidrón europeo, que será lanzado en las próximas semanas, es un buen punto de partida, aunque no estará plenamente operativo hasta dentro de dos años. Necesitamos, señora vicepresidenta, acelerar y escalar. Ucrania es capaz de producir hasta cinco millones de drones al año, mientras que toda la Unión Europea apenas alcanza hoy el 10%. Los europeos tenemos mucho que aprender de la industria de drones ucraniana, con mayores inversiones en innovación, cadenas de suministro más sólidas y una permanente coordinación entre la industria y las Fuerzas Armadas.
Ucrania ya vivió en 2022 su particular Pearl Harbor de drones. Debemos asegurarnos de que la Unión Europea jamás llegue a sufrirlo. Esto es lo que hemos sugerido en el INI que hoy estamos aprobando.
Por otro lado, no podemos pasar por alto el peligro estratégico de la dependencia de fuentes no europeas de piezas y materias primas. Es fundamental apoyar una industria autónoma en Europa en materia de drones, contar con una cadena de suministro robusta y fomentar la producción dentro de la Unión Europea. Este es un tema clave para nuestra seguridad.
Estimados colegas, algunas innovaciones militares son más que simples tecnologías que integran el repertorio de las Fuerzas Armadas; requieren una revisión profunda en cuanto a su implementación y desarrollo.
La garantía de nuestra visión de seguridad es el caso de los drones y de la lucha antidrones. El informe lo demuestra claramente. No hemos integrado todas las adaptaciones que implican los drones. Baste ver cómo están desamparados los países ante estas invasiones del espacio aéreo en infraestructuras críticas. Es una estructura compleja, pero el dron puede paralizar. Es esencial repensar la protección del territorio, la robustez de nuestros sistemas de defensa y facilitar la lucha antidrones. Cuando lo permita la situación, abatir un dron no debería ser un procedimiento burocrático, sino una simple formalidad.
Otro imperativo tiene que ver con nuestras fuerzas armadas y nuestras industrias de defensa. Debemos ser capaces de producir masivamente y de manera autónoma medios de defensa antidrones con nuestro mercado. Este es el futuro de la defensa aérea: asociar armas de altas prestaciones con capacidades de coste bajo, cuyo coste de emisión esté controlado. Señor ponente, muchas gracias por este informe, que es muy útil y debe ayudarnos a concienciarnos sobre este fenómeno total que es el dron.
En nombre del grupo ECR, señor Wojcik. La dimensión y la escala del ataque ruso a Ucrania nos debe hacer reflexionar sobre cómo plantear tres desafíos clave. Primero, incrementar y fomentar un ecosistema bélico que no dependa de componentes y materias primas de China o Estados Unidos. Esto sería una política miope; sin una cadena de suministro, no podemos garantizar una producción autónoma. Debemos desplazar la producción al territorio europeo y reforzar proyectos de uso dual para que la innovación civil sea la locomotora de nuestras capacidades militares.
Por otra parte, el campo de batalla actual debe cambiar radicalmente nuestros sistemas para que funcionen con mayor celeridad. De momento, los procedimientos europeos están funcionando con criterios y planteamientos de otros tiempos. Necesitamos alejarnos de los capitales privados y contar con capitales públicos, aumentando la capacidad de nuestras infraestructuras. Además, debemos tener un mando que esté en condiciones de preparar un escudo de drones en materia de defensa y estar preparados para una guerra de futuras generaciones, con un sistema efectivo de disuasión.
En nombre del Grupo Renew, señora Vautmans. Señorías, los colegas ya lo han dicho: los drones son los soldados del futuro. Esto está muy claro. Baste con observar cómo Ucrania ha utilizado estas pequeñas máquinas que pueden causar grandes daños. Esto también ocurrió en Bélgica, donde el aeropuerto de Zaventem quedó paralizado. Además, se utilizan para espiar a los ciudadanos, lo que demuestra el peligro que representan estos dispositivos.
Tengamos en cuenta que el 60% de los componentes y materias primas provienen de China, y el que es dependiente es vulnerable. Si queremos estar preparados de cara al futuro, debemos ser más ambiciosos y estar más unidos. Este informe presenta tres aspectos muy importantes. Primero, Europa debe desarrollar su propia industria de drones. Contamos con el know-how y la industria necesaria; el 80% de la industria de drones son pymes, pero están asfixiadas por una burocracia excesiva. Aceleremos los procedimientos y los permisos; ya está bien de burocracia.
Cinco millones de drones al año provienen de Ucrania. Ellos tienen los conocimientos y los instrumentos; si tenemos relaciones con ellos, aprovechemos esa conexión. Además, debemos considerar el doble papel de los drones para aplicaciones civiles. Es una tecnología fundamental.
Veamos cómo se utilizan incluso para el transporte de órganos para trasplantes. Y habrá necesidad de un escudo antidrones europeo. Esto hay que hacerlo con mucha celeridad, el tiempo apremia. Gracias, presidente, señor comisario, señorías. En la situación geopolítica actual, es imprescindible tener un suministro interno para no depender de Estados Unidos ni de China. China es quien suministra el 60% de los componentes de drones hoy en día, y los drones son la clave de la guerra moderna. Lo vemos perfectamente en Ucrania, y por eso hay que desarrollar la capacidad de producción de drones europea en estrecha colaboración con Ucrania, que son los líderes en la materia. Aparte del nivel militar, también hay que permitir que se utilicen drones para fines civiles y de protección civil, desarrollando las capacidades de los drones que nos permitan luchar contra ataques con sistemas de defensa antidrones, con mucha mayor cooperación en toda Europa y una normalización de nuestra producción. Todo ello lo cubre este informe, por eso es tan importante, y estoy seguro de que dará lugar a acciones concretas. Muchísimas gracias al ponente por la excelente cooperación.
La señora de la izquierda. Gracias, presidente, señorías. Yo voy a hablar de una decepción. El objetivo del informe tenía un propósito legítimo: garantizar la soberanía y la seguridad de los europeos utilizando los drones. Se trataba de definir una hoja de ruta clara y ambiciosa para concebir y utilizar estas tecnologías de manera plenamente autónoma. Sin embargo, está clarísimo que hay una sola referencia a la OTAN cada cuatro párrafos. No sé si eso es autonomía estratégica europea o si seguiríamos dependiendo del control de Estados Unidos, especialmente a pocos días de las amenazas de Trump de atacar un territorio de un Estado miembro de la Unión Europea. En el texto se insiste en regalar a Estados Unidos todos los secretos de nuestros drones. Mientras se mantenga esta actitud en el ámbito de defensa, nuestras normas no nos van a proteger; lo que hacen es alinearnos y socavar nuestra fuerza.
En cuanto a los usos civiles de los drones, tampoco se abordan suficientemente en el texto. Habíamos propuesto enmiendas, ya que es una tecnología esencial que se puede utilizar para fines muy concretos, como la lucha contra incendios y la búsqueda de víctimas de catástrofes nacionales. Pero no, la prioridad siempre es la misma: el uso de drones para buscar a exiliados y a personas que huyen. El texto es mortífero. Nosotros tenemos un planteamiento muy distinto: una seguridad europea que se emancipe de la carcasa de la OTAN, con una tecnología al servicio del bien común y la seguridad de todos.
Muchas gracias. En nombre del Grupo SN, tiene la palabra el señor Neuhoff. Señoras y señores, este informe sobre drones del señor Posnatz está marcado por un conocimiento muy profundo de la tecnología, pero no acaba de resolver los problemas reales en los que nos encontramos. Europa ahora mismo está en un punto de inflexión en su política de seguridad. Durante décadas, creíamos que como potencia económica podríamos ejercer peso geopolítico, pero solo puede hacerse una política de seguridad eficaz con una potencia militar detrás. La tecnología y la industria tecnológica de defensa europea son fundamentales, y el SN apoya esta línea. Sin embargo, se debe partir para cada decisión de una valoración muy concreta de la situación. Hay que distinguir entre riesgos y amenazas.
Tanto de la disposición como de la capacidad de ejercer daño, eso es una amenaza. ¿Los miembros de la OTAN acaso se pueden considerar sometidos a amenazas militares en este momento? Pues no, no es el caso. Tampoco lo es Rusia, independientemente de lo que se diga erróneamente. Rusia no tiene ni la intención ni la capacidad de atacar con éxito o conquistar un Estado de la OTAN. Si en cuatro años no ha conseguido controlar plenamente el Donbás, que es un objetivo marcado por ellos expresamente, ¿qué va a atacar, Berlín o París, señora Zimmermann? ¿Lo cree de verdad? ¿Para qué le hará falta a Rusia más territorio? ¿Necesita quizás tierras raras europeas? No sé, señorías. Es un escenario absurdo, clarísimamente, que solo sirve para generar miedo y controlar a las poblaciones en nuestros países.
Algunos sugieren que se puede impulsar a Rusia a volver a las fronteras de hace varias décadas. Se dice que derrotar a Rusia en Ucrania es la mejor y más rentable inversión en la seguridad europea; sin embargo, este es un planteamiento equivocado en términos de política de seguridad. Nosotros, en el AFD, abogamos por una política de seguridad que parta de realidades tangibles. Clausewitz, en su obra "De la guerra", afirmaba que, a la hora de decidir quién gana el campo de batalla, lo define el peso militar y la voluntad de la sociedad que libra la batalla. Pero no es la voluntad de un político u otro la que lo decide; la gente debe saber a quién y de quién se protege.
En una Europa con masas de inmigración ilegal, que se permite que ocurra, y la islamización, que se mira para otro lado en vez de evitarla, esta Europa, en la que las élites atacan la libertad de expresión con propaganda contra los jóvenes en lugar de impulsar el amor a la patria, está perdiendo su sentido y cayendo en el desencanto. Una Europa así no logrará que la población se levante a defenderla. Recientes encuestas en Alemania indican que solo el 38% de los encuestados estarían dispuestos a apoyar a la Bundeswehr, el ejército nacional, en caso de que fuera necesario; el 59% respondió que no. Esto se ha señalado claramente en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde se afirmó que la amenaza más grave contra Europa no es ni Rusia ni China, sino la erosión de los valores definitorios internamente en Europa.
Señorías, mientras las élites políticas europeas, y este Parlamento Europeo es una de ellas, sigan haciendo dejación de responsabilidad en la defensa de los valores culturales, los jóvenes nunca estarán dispuestos a luchar por Europa. Lo primero que debemos redefinir es qué es lo que queremos defender, y solo después podremos desarrollar capacidades militares como las que describe tan claramente el señor Posselt en su informe.
Muchas gracias. Para el segundo bloque del debate, el primer orador es el señor Demeo. Adelante. Gracias, presidenta. Cuando decimos que el mundo ha cambiado, hay que reconocer que han cambiado las amenazas y, por lo tanto, las exigencias de nuestra seguridad también. La guerra en Ucrania y la utilización no autorizada de drones en nuestros territorios demuestran que se imponen un cambio de paso cultural y operativo. Los sistemas no tripulados permiten vigilar, proteger o atacar el espacio aéreo, así como infraestructuras críticas de transporte, energía y datos. Por lo tanto, debemos estar preparados para reaccionar ante cualquier emergencia. Se necesita una inversión industrial para una industria innovadora, fuerte y competitiva, capaz de reforzar nuestra autonomía estratégica y desarrollar tecnologías de doble uso, permitiendo así que haya defensa y protección civil. El mundo ha cambiado y, por lo tanto, la Unión Europea no puede permitirse quedar a la zaga, sino que debe ir por delante. Tenemos que construir una seguridad europea más integrada.
De mantener tecnología, evolución y responsabilidad institucional. Solo así seguiremos siendo fieles a los valores y creíbles en un mundo que cambia.
Muchas gracias, querido presidente y amigo, comisaria. La verdad es que Europa está en guerra, lo tenemos que saber: guerras comerciales, guerras cinéticas, guerras híbridas. Pero la realidad es que este informe hace bien en mirar al espacio, hace muy bien en mirar al cielo. Sinceramente, hemos pasado de la guerra de las trincheras, muy cinética, a un escenario similar al de Star Wars, donde realmente estamos utilizando drones como un sistema de coerción bastante potente.
Es fundamental conocer el sistema y el precio de los drones. Los drones rusos, por ejemplo, los tipos kamikaze, como el Shahed o el Gheran 2, cuestan prácticamente 50.000 dólares. Los señuelos de observación, como los tipos Yerbera, cuestan 10.000 dólares. El Orlan-10, 120.000 dólares. Y nosotros, los nuevos drones europeos, prácticamente cuestan decenas de millones de euros. Debemos colocarnos a ese nivel, porque es muy importante también pensar en una red satelital necesaria en este momento, que Europa no tiene. Creo que ahí está el futuro: desarrollar y utilizar Galileo y Copérnicus con una cierta proactividad, ya que la red satelital es la que realmente nos dará cobertura eficaz y potente al sistema de drones que queremos implementar. La seguridad está en riesgo y, desde luego, Europa tiene que hacer un esfuerzo por proteger a todos los ciudadanos.
Tras la invasión total de Ucrania por Rusia a gran escala, el mundo ha visto cómo la tecnología barata de drones ha cambiado completamente el campo de batalla. Sin embargo, da la impresión de que aquí, en la Unión Europea o en la OTAN, nos hemos quedado dormidos y no lo hemos visto. Las incursiones de drones que hemos tenido han tenido como reacción el lanzamiento de aviones de combate que cuestan miles de millones por ataque, y eran ellos los que tenían que atacar los drones. Lo vimos en Dinamarca; habíamos cerrado el espacio aéreo y, meses después, no fuimos ni siquiera capaces de explicar la manera de atacar realmente a los drones con éxito si se hubieran detectado a tiempo. Nos hemos quedado con el pie cambiado, y van pasando los años. En este continente no podemos seguir ignorando el cambio radical que supone esta tecnología barata de los drones.
Debemos ser capaces de reaccionar de manera rápida y eficaz. Uno de los puntos flacos que tiene Europa, y que vemos en Ucrania, es que nuestro mercado no está adaptado; no está en condiciones de dar los resultados en materia de capacidad militar que queremos desarrollar para enviar armas a Ucrania y también para defendernos. Tienen que cambiar las tornas desde ya; hay que actuar desde ya.
Los drones, los nuevos sistemas de guerra, ya no son tecnologías experimentales ni futuribles. Están en el centro de conflictos actuales en Ucrania, Oriente Medio y Rusia. La ventaja estratégica pertenece a quien tiene el control aéreo en cuotas reducidas, con drones, ciber, inteligencia artificial y un despliegue a gran escala. Los conflictos recientes nos han dado una lección clara: los drones han reducido el coste de la guerra, han aumentado la rentabilidad y han hecho vulnerables a las grandes potencias, además de reducir el número de pérdidas de los atacantes. Un dron de pocos miles de euros puede destruir un tanque, atacar infraestructuras críticas, paralizar un puerto o una base militar. Por lo tanto, la disuasión hoy día pasa por aquí.
Europa sigue siendo vulnerable a causa de la dependencia tecnológica, la fragmentación industrial y los retrasos en materia de inteligencia artificial militar. Tenemos que adaptarnos. La defensa antidrones es una prioridad estratégica. Debemos pasar de prototipos a producción industrial. Queda el tema de la ética; el control humano tiene que ser central.
Impone límites rígidos mientras los demás avanzan sin escrúpulos, pues vamos a desarmarnos solitos. Es necesario pragmatismo en este ámbito y no ideologías. Gracias, señora presidenta.
Tenemos ante nosotros una gran estrategia para que Europa pueda responder a las amenazas de drones. Es evidente que apoyo esta estrategia y que sea ambiciosa, sobre todo en estos tiempos en los cuales la seguridad transatlántica está sufriendo graves problemas en sus cimientos. Sin embargo, hay otros problemas. El ministro de Defensa, cuando habla de drones, no menciona la amenaza rusa, y muchos otros hacen lo propio.
La protección antidrones es una prioridad. Desde Estados Unidos quieren que se desarrolle sin interferencia de la Unión Europea, con sus propios socios económicos e inversores. Eslovaquia y Hungría no somos iguales que Fico o Orbán, ni que nuestros primeros ministros. Cuando se cambie el Gobierno, estaremos dispuestos a sumarnos a la defensa europea con todos nuestros expertos. No queremos ser una zona oscura dentro de Europa, y mucho menos en la Europa de la defensa.
Los drones no son una tecnología del futuro; los necesitamos ahora mismo para la seguridad, tanto militar como civil. Rusia ataca nuestra infraestructura con drones, busca paralizar aeropuertos, lo cual es facilísimo. Debemos poder reaccionar con rapidez y eficacia. Mi país, Letonia, puede convertirse en un referente en términos de drones, a pesar de ser pequeño. Estamos proporcionando, con la coalición de drones, cientos de miles de unidades a Ucrania con financiación europea. Estas inversiones nos permiten obtener ventajas para toda Europa.
Hay tecnología antidrones desarrollada en Letonia que se exporta al resto de los países de la Unión. Bélgica, por ejemplo, ha visto los beneficios, y contamos con la infraestructura de prueba de drones más grande en una de nuestras regiones. Hay un centro de drones donde se ponen a prueba nuevos prototipos, partiendo de la experiencia de Ucrania. Este es solo un ejemplo de las posibilidades que podemos desarrollar en Europa, y debemos potenciar toda nuestra capacidad de drones.
Señorías, los drones no van a resolver todos los problemas que enfrentamos, pero tienen posibilidades y son amenazas a la vez. Debemos mejorar nuestra capacidad de desarrollo y uso, además de luchar contra ellos. El informe señala que enfrentamos un problema grave: China, como productor importante de componentes y materiales para drones, utiliza su posición para controlar el mercado y apoya la guerra de Rusia y su sector industrial en el desarrollo de drones que atacan a civiles y militares en Ucrania. No podemos permitir que se desarrollen otras empresas que ayuden al sector ucraniano y, al mismo tiempo, debemos darnos un margen de tiempo para desarrollar nuestra capacidad interna de drones.
Sabemos que, en este momento, Rusia no es una amenaza seria contra Europa, pero eso no significa que Putin no tenga la intención y voluntad de intentarlo. Por lo tanto, debemos poner en marcha una capacidad de respuesta a las amenazas desde ya.
La agresión brutal de Rusia contra Ucrania ha causado casi tres cuartas partes de las víctimas mortales y está transformando radicalmente la forma de hacer la guerra. Este es un reto al que la Unión Europea debe adaptarse en sus capacidades de defensa, aprendiendo las lecciones de la situación y reforzando nuestra cooperación con Ucrania para aprender de sus mejores prácticas. Sin embargo, los drones también se están utilizando como provocación, lo que constituye una gravísima violación de los espacios aéreos de varios Estados miembros, causando daños significativos. Este es un método para socavar la Unión Europea que debemos abordar con seriedad. Gracias.
Las amenazas híbridas de desinformación, interferencia e injerencia son cada vez más preocupantes. Es imprescindible desarrollar nuestras capacidades antidrones, invertir en formación operacional y adaptarnos a los nuevos retos. La necesidad máxima debe ser proteger nuestras infraestructuras críticas, que son vulnerables, y reforzar nuestra resiliencia. Muchas gracias.
Tiene la palabra el señor Nikolic. Adelante.
Hace dos meses, el jefe del Estado Mayor del Ejército francés, con el apoyo del señor Emmanuel Macron, afirmó que teníamos que aceptar perder a nuestros hijos para que fueran a la guerra. La verdad es que esto nos inquieta mucho, ya que entendemos cómo será la guerra del futuro. Hoy hay decenas de soldados que mueren debido a la lluvia de drones. Las grandes potencias utilizarán drones terrestres, aéreos y marítimos. Rusia y Ucrania tienen cuatro millones, China ocho millones, y Estados Unidos desea fabricar un millón anualmente, mientras que nosotros, Francia, solo hemos encargado mil el año pasado. Así que la guerra parece que va a depender del número de vidas que se perderán.
Muchísimas gracias. Tiene la palabra el señor Coles.
Estimados colegas, en primer lugar, enhorabuena al ponente por su excelente informe. Las capacidades son muy importantes. He trabajado en la Guardia Nacional y en la política, y sé que los drones cambian el ritmo de la guerra. Quien ve primero, decide y actúa primero. La velocidad es fundamental, así como la compatibilidad y la interoperabilidad. Hablando de comunicación y conectividad, nuestra misión principal es ponernos de acuerdo en normas europeas para tener un sistema de drones interconectados. Si cometemos el error de estar fragmentados, avanzaremos más lentamente y nuestras capacidades no serán tan eficaces. Gracias.
Tiene la palabra ahora la señora Kalsbro.
Señor presidente, Ucrania necesita a Europa y Europa también necesita a Ucrania. Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia, este país ha desarrollado una industria impresionante de fabricación de drones. Es algo inédito. He visto con mis propios ojos cómo un ejército de voluntarios trabaja las 24 horas del día en sótanos para fabricar y reparar drones, enfrentándose a la amenaza rusa contra Europa. Debemos apoyarlos. La verdad es que Ucrania es un estado muy inteligente, así que ¡viva Ucrania!
Muchísimas gracias. Tiene la palabra ahora el señor Van Lanschot.
Estimados colegas, hace diez años dijimos que necesitábamos un ejército europeo, y en aquel entonces se nos consideró ingenuos. Ahora resulta que los drones de Putin están amenazando a Europa, y lo único ingenuo es pensar que no necesitamos ese ejército europeo. Necesitamos un cuartel general de la Unión Europea. Así que, aunque estoy de acuerdo con el plan en favor de la fabricación de drones, debemos hacer mucho más, sustituyendo con alternativas europeas.
Necesitamos un ejército europeo porque las encuestas indican que eso es lo que desean los ciudadanos. Lo que debemos hacer, en primer lugar, es prevenir que estalle una guerra. Muchísimas gracias. Tiene la palabra el señor Cherba.
Muchísimas gracias, señor presidente. La verdad es que hoy estamos hablando de un tema que no es meramente teórico, sino que es algo muy práctico para mi país, Polonia. Estamos hablando de nuestras fronteras. El año pasado, hubo una violación de nuestro espacio aéreo por parte de numerosos drones. Por lo tanto, los drones son muy importantes para nosotros, y así lo señala el informe que habla de la utilidad de estas aeronaves no tripuladas. Necesitamos partenariados estratégicos entre los Estados miembros y también entre los Estados miembros de la Unión Europea y países terceros. Sin embargo, para ello también necesitamos financiación. Queremos maximizar el aprovechamiento de SAFE y, dentro de SAFE, establecer un programa para combatir los drones.
Muchísimas gracias. Tiene la palabra ahora el señor Rincón.
Muchísimas gracias, señor presidente, estimados colegas. La guerra ha cambiado y los drones ahora sirven como armas de destrucción masiva. En Europa, tenemos una infraestructura fragmentada y dependemos de suministros y proveedores extranjeros en materia de materiales críticos, microprocesadores, etcétera. Por lo tanto, necesitamos sistemas interoperativos, así como reglas; la velocidad y la coordinación a la hora de actuar son claves. Aquí tenemos dos conceptos que nos han acompañado en los últimos años: la iniciativa europea en materia de drones, que forma parte de la hoja de ruta, y una capacidad integrada en materia de drones que aún está en desarrollo. Necesitamos hacer operativas estas capacidades. Gracias.
Tiene la palabra ahora el siguiente orador, el señor Leonard.
A ver, los drones se han convertido en un instrumento central de los conflictos modernos, económicos y decisivos. Sin embargo, esto no puede servir para resucitar una ilusión, es decir, la de la defensa europea. Estamos en contra de la defensa centralizada; es una competencia nacional que depende de los ejércitos de cada país y de su soberanía. Por el contrario, debemos invertir en la investigación y producción de drones para nuestros ejércitos nacionales, así como en la protección de nuestras fronteras y la seguridad de nuestras infraestructuras. Hoy, Europa depende de potencias extranjeras para tecnología militar esencial, lo que representa una vulnerabilidad estratégica muy importante. La respuesta no es la centralización en Bruselas, sino la reindustrialización, el apoyo a las pymes, la preferencia europea y menos burocracia. La defensa se construye y se defiende.
Muchísimas gracias, señor Bartulica. Observamos que la manera de librar las guerras está cambiando rápidamente, como se evidencia en la situación actual en Ucrania. Hemos atesorado experiencia de lo ocurrido durante la guerra en Serbia. A pesar del embargo y de la falta de recursos, se han desarrollado estas aeronaves.