Colleagues, can we start our meeting, please? Muy buenas tardes, estimados colegas. ¡Qué silencio, de repente! Dear Executive Vice Presidents, dear Commissioners, dear colleagues, I am delighted to welcome you today to the first joint committee meeting of the Committees on Budgets, the Committee on Regional Development, and the Committee on Agriculture and Rural Development of the European Parliament on the regulation for national and regional partnership plans, the well-known NRPPs. I would like to take this opportunity to wish you all a happy and healthy new year.
If there are no objections, the draft agenda is deemed adopted. No objections. Cuentan ustedes con interpretación sobre toda una serie de idiomas; les invitamos a que intervengan en su idioma materno. La reunión se retransmitirá por Internet.
El procedimiento abarca y reconoce la gran cantidad de políticas que involucran los NRPPs. También demuestra la importancia que le atribuye el Parlamento a estos planes, habiendo creado, según prevé el reglamento, esta comisión conjunta. Hemos nombrado tres ponentes con la ayuda de las secretarías de cada una de las tres comisiones. En nombre de los tres presidentes, les aseguro que estamos más que dispuestos a respaldar su trabajo, así como el de los coordinadores de cada una de las comisiones y los ponentes alternativos. Todo ese esfuerzo estará también complementado con las diez opiniones que van a emitir diez comisiones aparte.
Esta propuesta de reglamento desempeña un papel clave en el próximo marco financiero plurianual 2028-2034 y representa el 44% del marco financiero, dada su importancia. Introduce muchas novedades, fusiona el gasto tradicional en la agricultura, incluye la cohesión y abarca una serie de políticas que van desde el ámbito social, empleo, seguridad, pesca, medio ambiente, hasta la respuesta ante emergencias y defensa. Los Estados miembros podrán acceder al fondo creando un plan único y contarán con la financiación que se les haya preasignado. El NRPP también incluye una serie de flexibilidades para poder responder a cuestiones no previstas y nuevas prioridades, permitiendo que se adapte el presupuesto anual y los planes.
Ahora comenzamos con la fase de estudio en comisiones, pero la publicación de estas propuestas ya ha sido objeto de debate y ha suscitado preocupación en el Parlamento, lo cual ha llevado a algunas concesiones que han sido bien recibidas por los presidentes de las tres instituciones. Se puede decir muchísimo más sobre los planes, y estoy seguro de que hoy, a lo largo de la reunión, se hablará mucho de todo ello. Voy a ceder la palabra a mis dos copresidentes. Adelante, gracias.
Estimados comisarios, vicepresidente ejecutivo, para mí también es un placer desearles todo lo mejor en el nuevo año. Esta reunión es una señal clara de la determinación del Parlamento Europeo de desempeñar plenamente el papel que le atribuyen los tratados. La propuesta del fondo es compleja y plantea dificultades, pero estamos dispuestos a tratarla de manera seria y responsable. La política de cohesión después del 2027 está en una encrucijada. El próximo marco financiero se negociará bajo una gran presión, con nuevas prioridades políticas y en un contexto geopolítico muy complejo.
Y con una tendencia a llevar las decisiones a las capitales nacionales. En este contexto, quiero ser muy clara: la Comisión está muy comprometida a defender la política de cohesión en la que creemos, una política que genere prosperidad, competitividad y desarrollo sostenible para todas las regiones. El fondo que se propone es uno de los elementos de mayor alcance de la propuesta del marco financiero plurianual de la Comisión. Reúne una serie de políticas, desde la cohesión, agricultura, pesca, migración y seguridad, entre otras.
Este nivel de agilización puede parecer atractivo, pero también despierta grandes preocupaciones que han manifestado ya las regiones y las ciudades, y que han compartido con el Parlamento Europeo. En particular, la idea de fusionar la política de cohesión y la PAC en un fondo único plantea dudas muy serias que yo comparto. Se corre el riesgo de centralizar excesivamente la financiación europea en las capitales, dejando de lado a las autoridades regionales, que son las que están más cerca de los ciudadanos y que mejor comprenden las necesidades de cada territorio. A pesar de las explicaciones que recientemente ha aportado la Comisión, el riesgo lo seguimos observando y nos parece que persiste. También se puede generar competencia entre los agricultores y las regiones, o entre las regiones y los gobiernos nacionales, precisamente en un momento en que Europa necesita más que nunca la unidad, no la división. La cohesión no es solo una cuestión de dinero, sino que también es una cuestión de gobernanza, colaboración y confianza. Sin la implicación de las autoridades locales y regionales, las políticas no tendrán un carácter inclusivo ni territorialmente efectivo.
Vamos a trabajar estrechamente con nuestros colegas de la Comisión de Agricultura y Presupuestos, y a cooperar con responsabilidad con la Comisión y el Consejo. Defenderemos una política de cohesión con la financiación adecuada, con el enfoque correcto y que esté arraigada en una gobernanza multinivel y de verdadera colaboración.
Cedo la palabra a la señora Brechonova. Muchísimas gracias, gracias por cederme la palabra, estimados colegas y comisarios. Es para mí un placer acogerles aquí hoy, y también aprovecho la ocasión para desearles un muy feliz año nuevo. Ya debatimos las propuestas de la Comisión para el próximo periodo de programación con el comisario Hansen en varias ocasiones. Sin embargo, esta es la primera vez que tenemos la oportunidad de ver al mismo tiempo a los tres comisarios para entender mejor el valor añadido que tiene la lógica de la programación conjunta.
Parece que hay quien no oye bien; parece que hay un problema con el francés. Esperamos que en español nos oigan correctamente. Gracias, continuamos entonces. Mis colegas presidentes de las otras comisiones les han explicado que estamos analizando esta nueva estructura para la financiación, y quiero dar las gracias a los ponentes por su compromiso y por las ideas que ya nos han sugerido para superar los escollos que tenemos por delante.
En lo que se refiere a la PAC, ya saben ustedes que el Parlamento Europeo el año pasado aprobó su opinión, en la que no voy a detenerme ahora, porque allí ya les dejamos muy claro que queremos un presupuesto de la PAC más reforzado, sin recortes, sin renacionalización de la política, y sin fusión de fondos con otros instrumentos europeos. Queremos garantizar para los agricultores unos ingresos, asegurar el relevo generacional, y también esos elementos comunes de la PAC que garanticen a los agricultores una igualdad de trato. Todo ello es clave y son nuestras preocupaciones fundamentales a la hora de negociar la nueva PAC.
Algunos artículos del reglamento NRP para llevarlo al reglamento de la PAC, como ha propuesto la presidenta, pueden ser importantes para la consecución de los objetivos anteriormente mencionados y esperamos poder ponernos de acuerdo sobre este particular. Bien, quisiera también invitar a nuestros distinguidos invitados de la Comisión Europea a que nos presenten la propuesta del fondo. Cedo en primer lugar la palabra al señor Serafín, comisario para el presupuesto. Adelante.
Gracias, señora presidenta. Me olvidé decirle que le concedemos siete minutos para su intervención. Muy bien, gracias por esa aclaración. Es la primera vez que nos reunimos aquí en el Parlamento Europeo este año, así que les deseo un muy feliz año nuevo. Con la aceptación de mis colegas, yo me voy a centrar en algunas cuestiones transversales de las propuestas. Es cierto que es la primera vez que nos reunimos en esta configuración conjunta de tres comisiones, pero no es la primera vez que hablamos de esta propuesta. De hecho, quiero agradecer el gran compromiso e interés del Parlamento Europeo, interés que ya se ha demostrado en todas las negociaciones en base al artículo 334 y la carta que dirigió la presidenta von der Leyen al Parlamento Europeo.
Con estos planes nacionales y regionales, lo que proponemos es un instrumento de 865 millones de euros. Es un presupuesto y un fondo clave en el próximo marco financiero plurianual. Reúne toda una serie de políticas de interior, pesca, agricultura y cohesión, todo ello reunido en los planes nacionales y regionales. Pretendemos con ello dar más flexibilidad tanto a los Estados miembros como a las regiones y a los beneficiarios dentro del importe total. Prevemos importes mínimos para dar predecibilidad, porque desde un inicio somos conscientes de que tiene que haber un equilibrio entre la flexibilidad y la predecibilidad. Por lo tanto, 294.000 millones de euros para la PAC, 2.000 para la pesca, 280 para las regiones menos avanzadas y 34.000 para migración y gestión de fronteras.
En esta propuesta también incluimos una serie de objetivos para que haya una dimensión europea: objetivos sociales del 14%, más de 300 millones para inversión social, de manera que la inversión social se pueda generalizar en el presupuesto. También objetivos verdes, 33% para clima y biodiversidad en ambas acciones, para cumplir los objetivos en todo el marco financiero. En noviembre también propusimos un objetivo rural del 10% para que las zonas rurales puedan disfrutar de un planteamiento global y puedan responder a sus desafíos.
Tenemos también un marco que nos permitirá realizar un seguimiento y supervisión de los gastos y para evaluar los avances en la consecución de los objetivos anteriormente mencionados. En lo que se refiere a la condicionalidad, el estado de derecho seguirá siendo básico en el próximo marco financiero, una condición firme. Esta condición, el reglamento de condicionalidad del estado de derecho, se aplicará a lo largo de todo el marco, incluyendo en los NRP, y en el reglamento NRP hay salvaguardias adicionales e incentivos para garantizar que el fondo se aplique siempre vigilando el principio del estado de derecho.
En lo que se refiere a la gobernanza, uno de los aspectos que debatimos en profundidad junto con los colegas de la Comisión de Presupuestos, el Parlamento y el Consejo, irán siguiendo todas las decisiones sobre las prioridades en las que tiene que centrar el presupuesto y tendrán también un impacto en las decisiones.
En septiembre propusimos siete medidas para reforzar la gobernanza y con el mecanismo de orientación, el steering. Veamos ahora el instrumento europeo. El EU Facility es un elemento clave. No lo van a tratar los dos comisarios que me acompañan, pero es muy importante porque dispone de casi 72.000 millones de euros. Basándonos en la experiencia del fondo Home Affairs, es un mecanismo fundamental que tiene dos componentes: las acciones de la Unión y el colchón de presupuesto, con asignaciones en tres ámbitos. Se multiplica por tres el apoyo para desastres naturales y por dos las intervenciones de mercado en el marco de la política agrícola común (PAC), además de aumentos notables para Justicia e Interior.
También proponemos un mecanismo que llamamos "Catalizador de Europa" (Catalyst Europe), para permitir a los Estados miembros tomar préstamos o endeudarse cuando deseen dar más capacidad. Por último, existe un mecanismo de crisis para situaciones no previstas, que puede ser activado por el Consejo, pero solo después de recibir el visto bueno del Parlamento Europeo. Este elemento es fundamental y está mucho más reforzado que en la situación actual.
Con esto, creo que he cumplido con el tiempo que se me había asignado. Muchas gracias, me sobraba un minuto.
Rafael Fito, tiene usted la palabra. Gracias, señorías. Es un placer estar aquí junto con el comisario Serafín y el comisario Hansen para debatir sobre el próximo marco financiero. La política de cohesión es clave para el desarrollo del proyecto europeo y tiene como objetivo reducir la disparidad entre las regiones, que lamentablemente todavía persiste. A lo largo de los años, la política de cohesión ha permitido que las regiones europeas respondan a desafíos a largo plazo. Gracias al trabajo conjunto con el Parlamento Europeo, esta política se utilizará cada vez más para abordar nuevos desafíos no previstos, como la crisis de refugiados por la guerra de Ucrania y la crisis de la pandemia, así como ante desastres naturales, incendios e inundaciones.
Con mi experiencia como miembro de la Comisión, siempre se ha planteado la necesidad de simplificar y reducir la burocracia para que los instrumentos puedan responder con mayor facilidad a las necesidades reales. Por ello, la Comisión propuso una primera revisión de la política de cohesión que incluye dos aspectos: primero, aumentar la focalización de la política hacia nuevas prioridades emergentes, como energía, defensa, vivienda, competitividad y resiliencia hídrica; y segundo, introducir una mayor simplificación.
Agradezco que hayan aprobado tan rápidamente el reglamento. Las cifras se están confirmando y estas modificaciones ya están generando un impacto. Los resultados de la revisión a medio plazo se comunicarán una vez finalice la evaluación. Las nuevas RPP siguen exactamente ese mismo enfoque, al igual que hicimos con la política de cohesión. Hemos ajustado y corregido aquellos elementos que no estaban adaptados, pero hemos mantenido los valores básicos de la cohesión. Con el objetivo de modernizar los NRPPs, se genera primero una mayor simplificación. Esto lo hemos discutido muchas veces juntos, y el Parlamento nos lo ha solicitado en numerosas ocasiones. Hoy contamos con muchos programas y fondos, y se trata de simplificar.
En segundo lugar, un enfoque global. La organización de la Comisión en clústeres y grupos me permite coordinar varias carteras, incluyendo agricultura y alimentación, así como pesca.
Economía azul, transporte y turismo. Este nuevo enfoque refleja la importancia de generar sinergias entre todas estas políticas. En tercer lugar, un enfoque basado en el rendimiento. La política de cohesión debe orientarse más a los resultados, pero seré claro: la propuesta mantiene los objetivos esenciales de los principios rectores de la cohesión. Las ayudas se seguirán centrando en las regiones que más lo necesitan. Se asignan fondos a las regiones menos desarrolladas, así como a las regiones en transición, las ultraperiféricas, de baja densidad de población y fronterizas. La gobernanza se basa en una gestión conjunta y una colaboración clara con las autoridades locales y regionales. Me consta que estos planes y la propuesta generan dudas.
Me gustaría dejar muy claro una cuestión pragmática: de los 27 Estados miembros, menos de la mitad cuentan con programas regionales gestionados por las autoridades regionales. Numerosos Estados miembros cuentan con programas nacionales en línea con sus constituciones nacionales. Por ello, la propuesta aclara en el artículo 21 que los Estados miembros deberán preparar y aplicar los planes según su marco jurídico y financiero nacional. Por lo tanto, las regiones serán clave para diseñar y aplicar los planes. Van a interactuar de forma directa con la Comisión, y también habrá salvaguardias para las regiones en transición y las más desarrolladas, porque respondemos a los retos emergentes, no solo en Bruselas, sino en las regiones, las ciudades, las islas, las zonas rurales y todas ellas.
Con los planes, los Estados miembros podrán empoderar a todos los territorios para que puedan responder de forma más eficaz a los nuevos retos económicos, políticos y de seguridad, y así cumplir con las prioridades, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de cada Estado miembro y sus regiones. Estoy deseando lanzar el debate.
Muchísimas gracias. Ahora me gustaría darle la palabra al señor Christoph Hansen. Siete minutos. Muchísimas gracias, presidenta. Buenas tardes, señoras y señores, señorías. Se ha hablado ya del futuro de la PAC, largo y tendido, en numerosas rondas de debate. Sé que muchos de ustedes forman parte de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, y también hemos escuchado las voces de los agricultores en los últimos meses, en las protestas que hemos visto. Su voz se ha oído de forma alta y clara.
Sigue siendo un reto, teniendo en cuenta el contexto geopolítico, la situación del mercado y el cambio climático. Por supuesto, esto lo hemos discutido con los Ministerios de Agricultura en nuestra reunión del 7 de enero. Los elementos que vamos a tratar hoy se discutieron también en esta reunión. Estoy encantado de estar aquí para hablar con los miembros de las comisiones REGI, BUDG y AGRI sobre el futuro de la PAC dentro de la propuesta NRP, esta propuesta más amplia. Esto refleja el enfoque estratégico de este futuro marco. Nos da una oportunidad de abordar las prioridades con financiación pública, sinergias y para buscar complementariedades. La propuesta, al mismo tiempo, reconoce plenamente el papel específico de la PAC. Sabemos que el sector agrícola cuenta con necesidades muy específicas, como conservar las rentas y el apoyo a la renta.
Para los agricultores, es necesario un enfoque diferente a las inversiones. La PAC forma parte de la programación conjunta y mantiene, no obstante, su naturaleza diferenciada en sus herramientas. Por ejemplo, la ayuda a las rentas no está sometida a las mismas condiciones que otros fondos, como el NRP. La razón es muy clara: los agricultores no se basan en los ciclos de financiación para llevar a cabo su trabajo. Necesitan un marco presupuestario que empodere al sector para que sea más competitivo y resiliente, sin dejar de lado la sostenibilidad.
Por lo tanto, nuestro objetivo común debe ser una negociación compartida respecto a los objetivos de la PAC. Queremos simplificar. Recordemos que la última reforma de la PAC coincidió con las elecciones europeas. Hubo un cambio de los equipos de negociación, y al final se pisó el acelerador, quedando cosas por el camino. Esto, en lugar de simplificar, complicó aún más la situación.
Me gustaría destacar una serie de elementos esenciales en nuestra propuesta. En primer lugar, el nivel de apoyo financiero para la PAC. Por ejemplo, se dedican 300.000 millones de euros específicamente a la PAC para apoyar la renta de los agricultores y la reserva de crisis en momentos de perturbaciones del mercado. Es decir, vamos más allá del pago por hectárea del Pilar 1 y los pagos del Pilar 2, incluyendo los pagos por superficies con limitaciones.
La asignación de cada país permite a los Estados miembros utilizar los planes nacionales para abordar las necesidades de las comunidades rurales y de la industria agroalimentaria. Las partes interesadas han recibido propuestas concretas de la señora von der Leyen, la más reciente discutida con los ministros el 7 de enero. La Comisión ha propuesto una nueva línea presupuestaria para otorgar más fondos a los agricultores dentro de los fondos nacionales. Es decir, 45.000 millones de euros se pueden dedicar de forma inmediata para apoyar a las comunidades rurales y a los agricultores.
Además, se garantiza un enfoque estratégico en las zonas rurales. En noviembre, propusimos que los Estados miembros dediquen un mínimo del 10% de la demanda no asignada a las zonas rurales, incluido el sector agrícola. Esto implica que se podrían destinar 48.700 millones de euros o incluso más, hasta 63.000 millones, si incluimos la posibilidad de créditos.
Si hacemos cuentas, veremos que combinar las herramientas de política y de presupuesto mejorará la vida de los agricultores y de las comunidades rurales. Podemos comprobar cuál es la situación respecto a la PAC actual y veremos que los agricultores podrán tener acceso a una cuantía superior. También hemos atendido los llamamientos a las ayudas adicionales. Por ello, propusimos en noviembre una transferencia de ciertos artículos de la propuesta NRP a la PAC. Las comisiones encargadas discutirán la base jurídica para que sea coherente. No olvidemos que la financiación es esencial, pero el impacto y la efectividad tienen el mismo peso.
La arquitectura de las propuestas del MFP permitirá a los Estados miembros abordar problemas complejos y satisfacer las necesidades de las comunidades agrícolas. Necesitamos una nueva estrategia para que las zonas rurales sean atractivas para generaciones futuras. Esta planificación conjunta nos ayudará a cumplir con este objetivo. Por ejemplo, podemos pensar en proyectos de irrigación, de resiliencia hídrica, de conectividad, de seguridad alimentaria y de servicios para mejorar la calidad de vida en las zonas rurales. Todo esto es de especial importancia para los agricultores y sus familias.
Estoy deseando trabajar de forma constructiva con el Parlamento sobre la propuesta NRP para analizar las disposiciones en detalle y abordar cualquier fleco que quede. Gracias.
Muchísimas gracias, Christoph. Vamos a comenzar con este intercambio de pareceres con sus señorías. Johan, adelante.
Gracias. Antes de empezar con la ronda de preguntas y respuestas, me gustaría hacer una serie de comentarios. Quisiera recordar a los ponentes en la sombra y a los ponentes de opinión que firmen la declaración sobre conflicto de interés, ya que esto es importante según nuestro reglamento. Por otro lado, por favor, cíñanse al tiempo asignado, porque si no, vamos a tener que pedir desayuno para mañana, lo cual es posible, pero preferible evitar.
Comenzamos la ronda de preguntas con los ponentes, Pepe e Buch, Carlos Verso, adelante. Cuatro minutos.
Excelencias, comisarios, señorías, muchísimas gracias por estar aquí con nosotros hoy. Ahora es cuando empieza la labor legislativa de verdad, y es donde vemos el cambio más significativo en el uso de los fondos europeos. También es muy importante a nivel estratégico y político, como lo hemos visto. Se trata de una serie de elementos muy sensibles dentro del MFP que marcan un antes y un después. El Parlamento ya ha expresado su preocupación por los cambios que nos gustaría ver, como el objetivo rural del 10% que se ha mencionado, y ahora empieza el trabajo de verdad.
A pesar de que los instrumentos financieros sean innovadores, vemos que sigue habiendo un escollo: menos de 800 millones se dedican al marco actual, en comparación con el 65%. Además, consideramos lógico excluir los pagos de Next Generation Europe.
En segundo lugar, los planes nacionales pueden parecer estratégicos, pero necesitamos criterios de referencia claros y coherentes con valor añadido, porque, si no, al final pueden crear confusión y fragmentación, así como imprevisibilidad en la financiación. Veremos que se creará una competencia por los recursos. La propuesta quiere funcionar con el desarrollo de los territorios mediante una financiación en un único modelo, sin los ajustes y aclaraciones necesarias, lo cual será muy difícil de aplicar sobre el terreno. Por lo tanto, hay que abordarlo durante las negociaciones. Esto incluye problemas con los ciclos multianuales de inversión, algo que ya hemos visto con el RRF.
En este sentido, me gustaría saber cómo evalúa la Comisión este alto coste de transición para las autoridades nacionales y regionales que comparten los poderes de gestión, sobre todo cuando estamos hablando de estos contrasentidos o diferencias de lógicas internas. En tercer lugar, flexibilidad. Evidentemente, un buen diseño debería permitir a los Estados miembros que respondan a las necesidades.
Crisis sin poner en peligro la financiación. En ese sentido, se propone el instrumento europeo de financiación. Este 5% de las asignaciones nacionales es un margen bastante importante. Y aquí se plantea una cuestión lógica: ¿cómo garantiza la Comisión que este nivel de flexibilidad no sea a costa de los proyectos europeos y de no mirar solamente a corto plazo? Por último, hay que simplificar los procedimientos en general. En teoría, la simplificación y la consolidación generarían una mayor eficacia, pero no hay que simplificar solamente los procedimientos internos de la Comisión. Como hemos visto hasta ahora, es una simplificación real para los usuarios finales.
Comisarios, creo que estaremos todos de acuerdo en que este ejercicio es especialmente complejo. También son complejas sus restricciones y las responsabilidades compartidas que garantizan que este modelo funcione en la práctica. Esto va a guiar nuestra labor en los próximos meses en coordinación con los componentes del MFP, y espero que al final podamos contar con un marco que, por un lado, modernice el presupuesto a largo plazo de la Unión y, por otro, garantice el papel de las regiones y del Parlamento, dando lugar a una simplificación real.
Señor Novakov, gracias. Comisario Serafín Hansen, vicepresidente Fito, señorías, me gustaría empezar expresando mi pésame a las víctimas de la tragedia que se vivió ayer en España. Esto muestra que debemos comprometernos con una mejor infraestructura, revelando su especial importancia. Por delante, tenemos dos años para hablar de distintos artículos, del fondo, para hablar de disposiciones y del procedimiento legislativo. Estos cuatro minutos los voy a dedicar a otra cosa, por lo tanto.
Tenemos veintiún ponentes en la sombra, tres ponentes, tres presidencias y tres comisarios. Entonces, o estamos haciendo aquí la tormenta perfecta o una obra maestra; espero que sea lo segundo, porque yo creo que somos capaces. No sé qué dirá el resto de ponentes, pero les garantizo que esas tres comisiones y esta casa harán todo lo posible para que los planes nacionales sean más regionales, más coherentes, más incluyentes, generen menos fragmentación y sean más humanos, ¿por qué no decirlo así?
Les daré un ejemplo de la visión a largo plazo que debemos defender: el bebé que vemos aquí en esta sala irá a segundo de primaria cuando se aplique esta normativa. Esa es la visión de largo plazo. Tenemos que pensar de aquí a diez años. Estamos hablando de casi ochocientos mil millones de euros, y eso va más allá del poder blando de la Unión; creo que ya está bien de poder blando. Estos fondos deben invertirse donde son necesarios de forma oportuna. Estoy hablando de zonas que se ven afectadas por la guerra, donde hay pobreza.
Creo que estos fondos deben invertirse simplemente escuchando dónde están las necesidades de la ciudadanía. Hay que colegislar no solamente entre el Consejo y el Parlamento, con el apoyo de la Comisión, sino que quizás hay que incluir también a los alcaldes y a las autoridades regionales, porque todas las políticas, al final, son políticas regionales. Los votantes, quienes nos envían a Bruselas, viven en zonas rurales y en ciudades de toda talla. Todas nuestras políticas que votamos aquí deben reflejar esas realidades.
Se aplican a nivel regional. Por lo tanto, en estos dos años que tenemos por delante, no tenemos tiempo para indicadores de reformas ni para criterios de todo tipo, porque parece que todo es palabrería generada por inteligencia artificial. Creo que debemos utilizar este tiempo para sentarnos a la mesa y alcanzar una buena transacción, dejando a un lado las cuestiones que ya han sido suficientemente discutidas. No estoy de acuerdo con lo que han mencionado algunos comisarios, quienes esperan que la adopción sea rápida. No va a ser rápida. Ya es hora de dejar de pisar el acelerador y de actuar de manera precipitada. A veces, se abre un expediente con la esperanza de que sea la última vez. Debemos tomárnoslo en serio y dedicar el tiempo necesario para que el resultado sea el mejor posible, para que sea una normativa que las ciudades y los alcaldes de toda la Unión no puedan olvidar.
Gracias, señores comisarios, y gracias a los ponentes por sus intervenciones. Es fundamental mantener una comunicación abierta entre el Parlamento y la Comisión, ya que de esta forma podremos alcanzar un consenso sobre numerosas cuestiones, como lo que nos acaba de mencionar nuestro colega. Estamos ahora en vísperas de examinar una legislación importante. Esta propuesta incluye alrededor del 44% del presupuesto total del Marco Financiero Plurianual (MFP), y la estructura habitual cambiará de forma radical. Creo que esta es una gran oportunidad que se nos brinda y realmente espero que, con un buen talante de cooperación, podamos alcanzar un resultado equilibrado, que es lo mejor para estos sectores de política que son clave.
Es positivo que se ofrezca más flexibilidad a los Estados miembros, pero para que realmente el mercado único sea justo, es importante garantizar que los operadores de la Unión Europea, independientemente de su Estado miembro, tengan las mismas oportunidades para ser competitivos. No podemos permitirnos el lujo de acabar en una situación en la que tengamos 27 sistemas de subsidios diferentes, de los cuales solo se benefician unas pocas empresas. Es importante que esto se tenga en consideración, en particular en cuanto al apoyo a los agricultores.
Es esencial que se garantice la continuación de una financiación robusta para el desarrollo rural y la agricultura. En primer lugar, la financiación de la futura Política Agrícola Común (PAC) debe mantenerse al nivel de la financiación actual en términos reales. En segundo lugar, los programas aplicados a través del primer y segundo pilar de la PAC actual deben garantizarse. En aquellas zonas rurales o con poca población, es crucial asegurar la seguridad, sin mencionar la seguridad alimentaria que brinda la agricultura.
Las aclaraciones propuestas por la Comisión, respecto a metas específicas para la agricultura y el desarrollo rural, son satisfactorias, pero debemos garantizar que no se trata de transferencias de una fuente de financiación a otra en el mismo sector, sino que estamos hablando de inversiones económicas reales. Quisiera saber si la Comisión se compromete a ello. En cuanto a las negociaciones en el Parlamento, espero que mantengamos un enfoque abierto y centrado, y que realmente alcancemos un consenso para encontrar ese equilibrio que tanto necesitamos. Estoy dispuesta a escuchar todas las posiciones.
Muchas gracias. Ahora daré la palabra a los comisarios para que puedan responder durante tres minutos cada uno.
Parece que seguimos el orden. Adelante, señor Serafín.
Muchas gracias, señor presidente, y gracias a todos por sus preguntas. El señor Ressler ha abordado la cuestión de los fondos y la cantidad. En cuanto al nivel de financiación para la cohesión cultural del MFP actual, esto se va a preservar y replicar en el próximo marco financiero presupuestario. Se trata de un reflejo de las prioridades políticas, el que se aumente de forma significativa nuestro gasto. Es decir, esto es lo que se propone: un aumento en defensa y competitividad, un aumento significativo. Estos son los prerequisitos de la independencia europea en el mundo actual.
En lo que respecta a los pagos de Next Generation EU, esto no está en peligro. Es una cuestión más bien de índole técnica en la que se encuentran estos fondos. No tendrá un impacto negativo para los NRPPs. Serán 24.000 millones de euros cada año, una cantidad que se puede destinar al pago de Next Generation, y se necesitarán unos 14.000 millones para las tasas de interés y unos 10.000 millones para cubrir el principal. Si hay cierto ahorro, se podrá también utilizar, pero no está en riesgo; esto queda claro en el reglamento para los ámbitos políticos que estamos examinando hoy.
En cuanto a la simplificación, esta es una de las razones principales por las que hemos decidido que, en vez de tener 14 instrumentos por separado para las administraciones nacionales, regionales y los beneficiarios finales, sería interesante contar con un único marco jurídico. Pensamos que esto aporta simplificación y debería llevar a la reducción de los costos administrativos y burocráticos. Es cierto que pueden surgir ciertos problemas en cuanto a la transición, pero son cuestiones que ya se presentan en la actualidad. Por un lado, tenemos la política de cohesión y, por otro lado, el mecanismo de recuperación y resiliencia. Espero que con esta propuesta, una vez que se aplique, se permita también ahorrar en lo que respecta a las administraciones a nivel nacional.
Hemos tenido presente que esta simplificación debe llegar también a los beneficiarios finales. Ustedes lo saben tan bien como yo, que muy a menudo existe poca claridad e incertidumbre con respecto a los diferentes instrumentos.
Muchas gracias. Me gustaría centrarme en dos puntos: la simplificación y, si lo he entendido bien, el método que vamos a seguir para brindar cohesión y la capacidad de lograr los objetivos en el marco de la política de cohesión. En cuanto a la simplificación, quizás repita algo que el señor Serafín acaba de mencionar. En la actualidad contamos con 14 instrumentos y más de 500 programas. Esto es una muestra de que necesitamos cambiar el enfoque y que necesitamos más simplificación y flexibilidad.
Otro aspecto que me gustaría resaltar es la participación de todas las partes interesadas: ciudadanos, alcaldes, presidentes de regiones, todos son actores de la política de cohesión. A mi parecer, un buen método es el que se sigue durante el examen o la revisión intermedia, porque todas las partes interesadas se involucran para tomar decisiones en cuanto a las prioridades y también para poder adaptar, si es necesario, las políticas.