Empezamos con la reunión de hoy. Aprobamos el orden del día. ¿Objeciones? No. Pues este proyecto de orden del día lo damos por aprobado. Pasamos a las comunicaciones de la presidencia. En veinte idiomas hay interpretación, el español como siempre, por la cabina número ocho, por el canal número ocho, y les invitamos a hablar su propio idioma. Si tienen la interpretación, recuerda amablemente la presidenta. También les recomendamos que no lean muy rápido, porque es muy difícil interpretar así. Es mejor hablar libremente o con notas y no leyendo. Los intérpretes, dice la presidenta, recalcan que les agradecen el que lo hagan así. Como siempre, todo esto lo tienen electrónicamente con la aplicación eMeeting y se retransmite por Internet. Audiencia pública recibida.
Recursos propios para el futuro: revisión crítica y oportunidades. La Comisión BUDG ha confirmado que se organizará una audiencia pública sobre los recursos propios para el futuro, y esta revisión crítica y las oportunidades se llevará a cabo el 28 de este mismo mes, entre las diez y las doce. Como comisión ENVI, vamos a emitir una opinión sobre la decisión de recursos propios. Por ello, todos ustedes están invitados a participar en esta audiencia. Les repito la fecha: veintiocho de enero.
Seguimos con las comunicaciones de la Presidencia sobre las recomendaciones de los coordinadores del 13 de enero de este mes. Las recomendaciones de los coordinadores las tienen ustedes, se les ha hecho llegar electrónicamente. Si no hay objeciones, las damos por aprobadas.
Siguiente punto: actas. Tenemos que aprobar las actas de distintas reuniones: 13 de octubre, 20 de octubre, 4 de noviembre, 10 y 11 de noviembre. Si no hay objeciones, las damos por aprobadas sin modificaciones.
Ahora pasamos a la votación. Vamos a verificar si hay quórum y si funciona bien el sistema. Vamos a realizar una votación de prueba.
Anuncio que tenemos dos sustitutos: Falca por el señor Montrou y en el grupo socialista, el señor Moretti.
Procedemos a la votación. En primer lugar, la propuesta del reglamento del Parlamento Europeo sobre detergentes y tensioactivos. Es una votación nominal. Se abre la votación.
Se cierra. Aprobada, ¿no? Sí, con 61 a favor, 2 en contra y 13 abstenciones.
Pasamos al siguiente punto que vamos a votar: la modificación del reglamento por el que se establece el marco para lograr la neutralidad climática. El ponente es Ondřej Knotek. Se abre la votación, también de forma nominal.
Se cierra. Aprobado, con 50 a favor, 26 en contra y una abstención.
Y ahora, invitemos a la comisaria Roswall para que entre.
Hoy tenemos un intercambio de pareceres sobre el ómnibus del medio ambiente. Silencio, por favor. Si no participan, les ruego que se retiren en silencio. El ómnibus medioambiental tiene como objetivo simplificar los requisitos administrativos relacionados con la legislación medioambiental y alcanzar un equilibrio entre la reducción de cargas y la salvaguarda de nuestras normas y ambiciones medioambientales.
El marco de bioeconomía se centra en cómo podemos desarrollar una bioeconomía sostenible y competitiva en la Unión Europea, apoyando a nuestras empresas. Comisaria, lo que deseamos es que nos informe sobre estas iniciativas y esperamos tener un diálogo constructivo con nuestros diputados. Tiene la palabra, adelante. Tiene todo el tiempo que necesite, pero a las ocho y media nos retiraremos.
Señorías, quiero expresar muchas cosas, pero no estaré hasta las nueve y media. Agradezco la oportunidad de abordar dos de las prioridades fundamentales de la Comisión para este año, en cuanto a cómo podemos ser competitivos y resilientes, y cómo nuestras normas pueden implementarse de manera eficaz.
Como todos sabemos, nos encontramos en una encrucijada geopolítica, y los retos son enormes. Aunque no es el tema de hoy, creo que refuerza la necesidad de llevar a cabo una transición económica fundamental en Europa, y las normas medioambientales son esenciales para ello. Por ello, solicité este debate sobre la estrategia de bioeconomía y el marco que tenemos.
La bioeconomía implica que la innovación se traduzca en valores y empleos europeos. Nuestro objetivo es construir una Europa circular y explorar cómo la gestión de nuestros recursos puede crear nuevas oportunidades para las empresas. Hay aspectos de los que podemos sentirnos orgullosos, como la capacitación de los trabajadores, la investigación y muchas otras iniciativas.
En un mundo en el que buscamos mejores maneras de vivir, la bioeconomía, utilizando tecnologías biológicas, es clave para mejorar nuestra competitividad. Europa debe liderar la revolución biotecnológica, lo que requiere más innovación y más inversión. Contamos con muchas ideas, como el uso de microalgas para crear alimentos y cosméticos, así como el aprovechamiento de bacterias y residuos animales, aunque aún no lo hemos desarrollado adecuadamente.
Si queremos que las startups se conviertan en scale-ups en Europa, necesitamos una nueva respuesta que integre estas biosoluciones. Debemos comenzar con un marco legislativo más ágil. La estrategia debe eliminar las barreras en el mercado único, estableciendo normas más rápidas para que las empresas innovadoras puedan crecer.
Queremos apoyar a las pequeñas y medianas empresas para que sean pioneras en innovación y crecimiento, creando soluciones efectivas en bioeconomía. Es crucial que haya financiación de la Unión Europea para que la inversión se dirija a estas tecnologías. El segundo pilar se centra en crear y liderar mercados que generen beneficios tanto para la economía como para el medio ambiente. Esto significa maximizar el potencial de los materiales de construcción y químicos.
Fertilizantes y otras tecnologías. Queremos que haya más demanda para estos productos y tecnologías. Para alcanzar todo esto, tenemos unos objetivos para los bioplásticos y para los textiles, y vamos a promover su inclusión en las contrataciones públicas. Estamos creando una alianza bio en Europa para ofrecer soluciones de bioeconomía, y estamos hablando de un monto muy importante de aquí al año 2030.
El segundo pilar es la sostenibilidad. Debemos ser más competitivos, pero para ello es necesario construir la resiliencia del futuro. Hoy, Europa es autosuficiente en biomasa, y debemos asegurarnos de que siga siendo así. Combinar la utilización económica con el cuidado del medio ambiente es fundamental. Si no tenemos un ecosistema saludable, no puede haber una bioeconomía. La circularidad es esencial; esto implica que debemos ser más innovadores y crear nuevos modelos empresariales. No debemos limitar la innovación solo a fertilizantes o a la ganadería; los textiles viejos, por ejemplo, pueden ser utilizados para aislar nuevos edificios.
Estamos hablando del medio ambiente, pero también de elecciones más inteligentes. Por ello, es crucial que esta economía incorpore medidas para utilizar los residuos y no desecharlos. La sostenibilidad de la bioeconomía comienza con los custodios de nuestro medio ambiente, como los bosques y los mares. Apoyamos los esfuerzos en este sentido y hemos creado iniciativas para estimular la demanda en el mercado, especialmente para aquellos que más se preocupan por el medio ambiente.
Es importante llevar a cabo todo esto a través de créditos bio de la Unión Europea. El cuarto pilar, la ambición en el planeta, implica que la biomasa y los biocambios son globales; no se puede actuar en solitario. Por ello, es fundamental el acceso a los mercados globales y establecer relaciones que reduzcan nuestra vulnerabilidad en la cadena de valor. La estrategia de resiliencia garantiza que Europa no dependa de una única región o de un recurso exclusivo.
Presidenta, señorías, si construimos esto con cuidado, la bioeconomía proporcionará más prosperidad a Europa, incrementará nuestra competitividad y reducirá nuestra dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, entre otros. Espero trabajar junto con todos ustedes para implementar esta estrategia y enviar un mensaje contundente: el futuro debe depender menos de los fósiles y ser más circular y resiliente.
Ahora, paso a los esfuerzos de simplificación. Brevemente, quiero presentar el informe de progreso en simplificación, implementación y aplicación. Este informe ofrece una visión general del progreso en la simplificación de la legislación de la Unión Europea en materia de medio ambiente, desde enero hasta julio del año pasado. Esto nos ha permitido identificar oportunidades de simplificación importantes, que están reflejadas en el ómnibus medioambiental y en el futuro Economic Act.
La simplificación se ha centrado en los impactos prácticos, la información, permisos más eficaces, menos cargas y una mayor interoperabilidad en los distintos datos. Estamos hablando de un reglamento más inteligente y eficaz. Estoy convencida de que implementaremos estas políticas para proteger la naturaleza, fomentar una economía circular y aumentar la resiliencia. En todos estos aspectos, se pueden observar resultados significativos basados en acciones colectivas.
Por supuesto, las cosas no son perfectas, pero hemos logrado avances en numerosos ámbitos. Nuestros esfuerzos continuos para promover la economía circular han reducido considerablemente los vertederos en la Unión Europea, gracias a la protección que hemos implementado en los sitios de Natura 2000 y en aquellas áreas con menor protección jurídica, que se han reducido en un porcentaje significativo desde 2015. En cuanto a la resiliencia, hemos observado que, para el año 2025, hemos disminuido la falta de conformidad con las normas de residuos de la Unión Europea, lo que indica que hemos logrado muchos avances. La calidad del aire ha mejorado significativamente.
Lo que respecta a las partículas, las normas han pasado de 120 a 35, y las zonas que superan los límites de óxido de nitrógeno han pasado de 26 a simplemente 12. Y no olvidemos la economía y el coste de no actuar. Las brechas en la aplicación son costosas. Cada año, la Unión Europea pierde 180.000 millones de euros debido a una aplicación incompleta de la legislación medioambiental. Así pues, una mejor aplicación y el próximo MFP serán claves para colmar estas brechas. Es un esfuerzo compartido. Estoy preparada para trabajar con ustedes y con otras comisiones parlamentarias para garantizar una aplicación coherente y efectiva de la legislación medioambiental en toda la UE.
Presidenta, señorías, una amplia mayoría de nuestras empresas dependen de forma directa de al menos un elemento del ecosistema, el agua. La mayoría de nuestra legislación medioambiental es demasiado compleja para las empresas. El ómnibus está diseñado para resolver este problema. Se basa en una serie de aportaciones de partes interesadas con las que he dialogado a lo largo de los últimos años, así como con eurodiputados y representantes de los Estados miembros. Muchas gracias a todos por sus aportaciones. Desde el mes de julio pasado, se han recibido más de 200.000 aportaciones, lo que destaca la importancia de esta cuestión. Muchos ciudadanos y empresas han enfatizado la necesidad de preservar las elevadas normas medioambientales de la UE. Hemos recibido sugerencias concretas para mejorar la legislación específica.
En primer lugar, simplificamos la legislación relacionada con la economía circular. Los requisitos de responsabilidad ampliada del productor establecen que los productores deben designar un representante autorizado cuando venden productos fuera de su país de origen. Esto supone un coste y perjudica el funcionamiento fluido del mercado único. Consideramos que se puede dar más flexibilidad a los productores, lo que beneficiará especialmente a las pymes. También vamos a dejar de utilizar la base de datos SCIP sobre sustancias peligrosas, ya que no ha sido útil para facilitar la información adecuada para el reciclaje y ha supuesto un coste elevado para los productores. Poco a poco, la legislación química y digital irá supliendo esas funciones.
Asimismo, simplificaremos la legislación sobre emisiones industriales. Los agricultores y los operadores de acuicultura quedarán exentos de algunas obligaciones de información. Los Estados miembros también podrán facilitar más información en nombre de agricultores individuales para reducir sus cargas. Con la directiva de emisiones industriales, proponemos que el sistema de gestión medioambiental pueda prepararse a nivel de empresa, no de instalación, y simplificaremos el contenido de este sistema. También eliminamos la obligación de planes indicativos, dado que información similar ya se facilita en el marco de otra legislación.
Propondremos modificaciones específicas a la legislación sobre baterías, envasado, etcétera, para reducir los requisitos de financiación o facilitar la concesión de licencias. Es importante hacerlo al mismo tiempo que se mantiene un elevado nivel de protección del medio ambiente. También estamos acelerando los procedimientos para proyectos estratégicos en materias primas y energías renovables. Necesitamos tener en cuenta las consideraciones medioambientales, por supuesto, pero de forma efectiva y eficiente. Este paquete tiene el potencial de reducir la burocracia innecesaria para las empresas y las administraciones públicas, aproximadamente mil millones de euros al año, sin que se vean afectados nuestros objetivos ecológicos.
Sin embargo, la simplificación no pasa solo por el ómnibus. La comunicación adoptada el 10 de diciembre explica cómo la Comisión desea abordar algunas de las sugerencias de partes interesadas que no se han incluido en el ómnibus. Algunas sugerencias se pueden abordar a través de directrices, mientras que otras ideas requieren más análisis.
O encajan en la preparación de nuevas iniciativas, como la Ley de Economía Circular o la revisión de la Directiva Marco de Estrategia Marina. La Comisión también va a realizar pruebas de resistencia de toda la legislación de la UE a lo largo de esta legislatura, con el fin de identificar duplicaciones, incoherencias y simplificar las normas.
Para terminar, quisiera hablar del reglamento sobre deforestación. Garantizar la estabilidad jurídica y la previsibilidad para los operadores económicos es fundamental, y es una tarea que nos piden las empresas. Quisiera dar las gracias a Christine y a todos los que han trabajado arduamente para conseguir resultados. No vemos con buenos ojos que se vuelva a abrir el reglamento; muchas empresas han invertido, están preparadas para ponerlo en práctica y necesitan un marco jurídico estable. Queremos, no obstante, que la cláusula de revisión de abril de 2026 sea un éxito. Ha llegado el momento de actuar.
Contamos con el documento de directrices, de preguntas frecuentes y el acto de ejecución sobre sistemas informáticos. También vamos a trabajar en un nuevo acto delegado para incluir las simplificaciones que se propusieron el año pasado. Señorías, estoy comprometida a alcanzar nuestros objetivos en la transición ecológica, que tiene sentido económico y social. Las empresas necesitan un entorno sano y el mundo necesita empresas que funcionen. Sin embargo, el mundo está cambiando rápidamente y debemos adaptarnos; necesitamos más claridad y normas fáciles de aplicar, algo beneficioso para el medio ambiente y para nuestra economía. Espero poder debatir sobre cómo llevar el ómnibus adelante junto con el Parlamento y también con el Consejo.
Muchas gracias, comisaria, ha sido un placer escuchar su intervención. Pasamos a los coordinadores o sus representantes que estén aquí en la sala. Cada uno tendrá la palabra durante dos minutos. Empezamos por el PPE. Señora Polfiart, repito, dos minutos.
Gracias, presidenta. Gracias, comisaria, por haber venido y por dedicarnos su tiempo. Gracias por habernos presentado la nueva estrategia de bioeconomía. Todos somos perfectamente conscientes de la importancia de la bioeconomía para la transición ecológica; es crucial sustituir los productos elaborados con combustibles fósiles y mejorar la utilización de los recursos renovables. Ha mencionado usted toda una serie de ejemplos de lo que se puede conseguir fabricar en Europa y cómo podemos innovar muchos más productos en el futuro, como las baterías y los envases, que son ejemplos de utilización de nuevos materiales en la transición.
Las estrategias son importantes, por supuesto. Sin embargo, me gustaría saber cómo se va a poner esto en práctica y cómo se van a conseguir cambios reales. Tengo dos preguntas: ¿Qué cambios legislativos concretos tiene previstos? ¿Cómo van a conseguir un cambio en el trabajo de la Comisión en los temas que ha presentado? ¿Cómo evitar que sea un documento político más?
La segunda pregunta es: ¿cómo va a trabajar para garantizar que la futura legislación de la UE permita más que limite el acceso a materias primas sostenibles, como materiales forestales, para la bioeconomía, de modo que pueda tener éxito?
Gracias. A continuación, el señor Chamín tiene la palabra. Dos minutos.
Gracias, será complicado. Gracias, comisaria Ruswal, por haber venido para debatir con nosotros el ómnibus medioambiental. Este modifica instrumentos de la legislación clave sin evaluación de impacto. Organizaciones de la sociedad civil y el Defensor del Pueblo Europeo lo han expresado con claridad: así se infringen procedimientos y salvaguardias muy importantes, y no se llevan a cabo las consultas públicas necesarias. Muchos de nosotros ya lo hemos dicho en esta Cámara: no aceptaríamos una...
Propuestas sin evaluación de impacto. ¿Qué opinan de esto los distintos grupos políticos? Sobre la Directiva de Emisiones Industriales, es uno de los expedientes en los que he trabajado. Ya en 2002, redujimos la ambición en aspectos clave; se eliminó el ganado y se establecieron algunas restricciones. El señor Kánef trabajó muy duro, y ahora vemos cómo se retiran algunos elementos. Los planes de transformación son indicativos, ya no forman parte del acuerdo y los requisitos de inventario ahora cambian. Primera pregunta: ¿qué le dice a las empresas que ya han invertido a lo largo de los años en mejores instalaciones? Ahora se les castiga, pierden su ventaja competitiva. En su propio documento de trabajo, se menciona que eliminar los requisitos de niveles de instalación y de planes de transformación tendrá un impacto significativo. También ofrecen tres años adicionales para el cumplimiento de las normas de los sistemas de gestión medioambiental, con lo cual el plazo pasa de 2027 a 2030. ¿Cuántas explotaciones van a quedar fuera del ámbito debido al recuento que se hace de los lechales y de las cerdas? Se dice que no hay un impacto medioambiental, pero sí que lo tiene. ¿Qué va a pasar con las explotaciones mixtas? ¿Tienen en cuenta el impacto ahí? Gracias.
La siguiente oradora es la señora Frigo. En noviembre del año pasado, votamos el ómnibus que permite aligerar el monstruo administrativo europeo. Este es un gran logro político. Durante años, los ecologistas y los centristas han inundado Europa de normas, limitaciones y formularios cada vez más complejos. Se nos decía que era el futuro, que toda crítica era populismo e ignorancia, y ahora se avanza por el camino contrario. Después de habernos insultado, la Comisión Europea reconoce por fin esta pérdida de tiempo y esta pérdida de competitividad, así como el retraso industrial en comparación con nuestros competidores en Estados Unidos o China. Este paquete ómnibus es un primer paso. La hostilidad de la izquierda hacia este texto lo deja claro; normalmente, cuando están enfadados, quiere decir que las decisiones van por el buen camino. Sin embargo, sigue habiendo un poder tecnócrata excesivo en Bruselas. Estas normas no tendrían que haberse adoptado nunca. Las empresas en la bioeconomía también se enfrentan a una competitividad feroz. Si queremos tener futuro, debemos pensar en sectores como los biocombustibles y en nuestro peso industrial en el mundo. Sin embargo, utilizan este paquete de simplificación para incluir nuevas restricciones que antes no existían y que ahora aparecen sin una verdadera evaluación de impacto. Da la impresión de que la Comisión no quiere renunciar a nada, y las empresas con las que hemos hablado lo saben. El Pacto Verde sigue siendo intocable, y la Comisión se niega a incluir en esta simplificación textos como la restauración de la naturaleza o las aguas residuales. Comisaria, esperábamos que este paquete ómnibus supusiera un cambio de rumbo y que se eliminaran normas inútiles, pero desgraciadamente no es así.
Gracias, señor Vondra, por su intervención. Dos minutos. Gracias, presidenta, gracias, comisaria. En general, considero que es un paso en la dirección correcta. Valoro que se eliminen los planes de transformación, ya que son un vestigio de la economía comunista y no tienen cabida en este contexto de competitividad. Aunque es un paso positivo, el documento de trabajo menciona un plazo medio de veinte meses. Si se habla con los Estados miembros y con las empresas, ese plazo acaba siendo el doble de largo, y habría que reducir esos tiempos.
Renovables, muy bien. Pero también hay que pensar en la energía nuclear y en la minería. Es prácticamente imposible abrir minas nuevas y, en este contexto, con China y Estados Unidos, tenemos un problema. La responsabilidad ampliada del productor sí, algunos ámbitos se cubren, lo que está muy bien, pero hay otros que no, como los plásticos de un único uso, el tratamiento de aguas residuales urbanas y los envases. Vamos a recibir otro ómnibus sobre estos ámbitos, lo cual sería deseable.
El documento de trabajo estima veinte mil millones de euros al año en concepto de tasas, pero los ahorros serían de trescientos millones al año. Hay una brecha enorme. ¿Qué medidas van a tomar en ese sentido? Gracias. A continuación, Renew. No sé si el señor Canfin o la señora Frisse van a intervenir. Adelante.
Muchas gracias, comisaria Rosbach, por haber venido esta tarde. Podemos decir que estamos viviendo muchas crisis, y no hablo solo de la solución política, sino también de las crisis planetarias que están vinculadas. Vemos la presión sobre los recursos naturales que llega de distintos sitios. Nadie va a actuar por nosotros. La legislación medioambiental robusta de la UE es una de las maneras de proteger a las personas, la naturaleza y nuestra estabilidad económica a largo plazo.
En la comunicación de la Comisión sobre el paquete medioambiental se decía que se reduciría la carga administrativa en aproximadamente mil millones de euros al año. Al mismo tiempo, se mencionaba también el coste de no actuar, que asciende a 108.000 millones de euros al año. El coste de no actuar supera con mucho el coste de la acción. Por eso no debemos retrasar la actuación, ya que podríamos empeorar el daño medioambiental o social a largo plazo. Es importante señalar que no se ha realizado ninguna evaluación de impacto, pero no se puede aumentar el coste enorme de no actuar. ¿Cómo podemos dar respuesta a la crisis planetaria a la que nos enfrentamos? Me gustaría que profundizara más en el coste de no actuar que mencionaba en su intervención inicial y que nos aclarara también cuáles son los datos utilizados para calcular esas cifras de ahorro anual. Gracias.
Gracias, señora Paulus, dos minutos. Gracias, presidenta, y gracias, comisaria, por estar dispuesta a responder a nuestras preguntas. Es interesante ver quién aplaude este ómnibus y quién señala las consecuencias a largo plazo. Es algo que hay que tener en cuenta al seguir negociando o al analizar otra legislación medioambiental que ya se ha anunciado en la comunicación, como la Directiva Marco sobre el Agua, que usted ha amenazado con revisar. Tengo algunas preguntas jurídicas.
Me parece muy interesante el aspecto que se incluye en este ómnibus. Si alguien lleva a los tribunales un procedimiento de autorización, solo se permite utilizar argumentos que se han presentado desde un primer momento. Si luego surgen más datos, mala suerte, no se pueden utilizar, y esto va en contra del Convenio de Aarhus. Además, va en contra de una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 2021. ¿La Comisión ha evaluado las consecuencias jurídicas de incluir este elemento en la legislación? Porque me imagino que habrá quien vuelva a los tribunales a cuestionar esa decisión. Otro aspecto que me parece muy interesante con respecto a las autorizaciones y licencias es que tenemos un reglamento, pero los Estados miembros tienen niveles...
Diferentes en sus procesos de concesión de autorizaciones. Por ejemplo, en Alemania, son los ayuntamientos los que conceden muchas autorizaciones; en otros casos, son las regiones o se actúa a nivel federal. Por lo tanto, al decir que este es un reglamento y que todo el mundo tiene que comportarse de la misma manera, se crea incertidumbre jurídica, porque no creo que los Estados miembros vayan a cuestionar sus procedimientos y cambiarlos debido a un reglamento que ni siquiera es demasiado específico sobre cómo llevarlos a cabo.
Otro aspecto que me parece interesante es la utilización tan liberal del adjetivo "estratégico". Los Estados miembros van a elegir aquello que consideran que es estratégico, pero esto no se define de ninguna manera. Me imagino que algunos gobiernos pueden decir que las autopistas son estratégicas, otros pueden afirmar que las energías renovables lo son, y otros dirán que el sector químico es estratégico. Sin una definición adecuada, no me parece que haya certidumbre jurídica y me gustaría recibir una respuesta.
Voy a hablar en sueco y referirme al ómnibus. Esta propuesta no es una simplificación. Lo que va a hacer es reducir el nivel de calidad de la legislación europea en muchos ámbitos. La Comisión está haciendo esfuerzos para diluir la legislación que actualmente tenemos en vigor. Esto es algo único. Siempre en Europa promulgamos legislación con un nivel de ambición muy elevado, y hasta ahora, la Comisión nunca se había fijado como objetivo reducir el nivel de la legislación europea.
Estas propuestas que nos hacen van a tener como consecuencia un aumento de la contaminación. Van a reducir también el nivel de calidad de protección del medio ambiente y, en cualquier caso, no nos van a ayudar a alcanzar nuestros objetivos de protección medioambiental. ¿Quieren ustedes, además, deshacerse de la base de datos? ¿Quieren ustedes deshacerse de algunas normas que en realidad tendríamos que seguir desarrollando? Esto es tanto en el sector de las emisiones industriales como en el apartado relativo a las obligaciones que tiene la Comisión de enviar informes sobre la contaminación por productos químicos. Esta manera de actuar no es propia de lo que debería hacer la Comisión, que debe proteger a nuestra ciudadanía.
Tenemos que proteger la salud de la ciudadanía europea; eso es más importante que proteger los intereses de la industria. Las empresas, en general, han hecho ya cambios significativos para proteger el medio ambiente y la salud de la ciudadanía. Sin embargo, estas empresas que ya han hecho esfuerzos no van a recibir ningún beneficio con la nueva propuesta legislativa. Quienes van a beneficiarse más son las empresas que no han cumplido con sus deberes, y parece que la Comisión solo escucha los argumentos económicos.
Si no hay algún representante de SN, le vamos a dar la palabra a la señora comisaria para que responda. Tiene diez minutos para responder a la primera ronda de intervenciones. Muchas gracias por las preguntas. Permítame empezar hablando de la economía, un tema que han mencionado al menos dos miembros del Parlamento. Estoy de acuerdo con lo que se ha dicho. ¿Por qué creo que esta estrategia es tan importante para la Unión Europea? Es un sector muy grande que puede crecer aún más, importante para nuestra competitividad, para el medio ambiente, para el cambio climático y también para la resiliencia. Pero es una estrategia también muy importante; es el primer paso. No es la primera estrategia, pero es el primer paso.
Y esto nos permite mostrar que tomamos medidas para alcanzar nuestros objetivos. Por eso estoy aquí hoy, entre otras cosas, para debatir cómo podemos hacer esto. También lo debato con distintas configuraciones del Consejo, porque no hay ninguna que se ocupe de todos los aspectos. La pregunta concreta sería: ¿cuáles son los cambios legislativos que me planteo aquí? Los cambios legislativos no son siempre lo más adecuado. A veces es mejor legislar menos. Esta estrategia se centra en gran medida en facilitar el acceso al mercado único, desde la fase de innovación hasta la presentación del programa de negocios, y hacer que todo esto sea posible, realizable y comercializable en la Unión Europea.
Me complace que me hayan preguntado si esto es una legislación o una estrategia que encaja en muchos de los elementos de los que se encargan mis colegas de la Comisión. No todo está en manos de la Comisaría de Medio Ambiente. Esto también encaja en la brújula para la competitividad, en el Pacto Limpio, en Resource Europe y, evidentemente, en la economía circular. Estoy, por lo tanto, impaciente por seguir trabajando en esta estrategia, ahora también conjuntamente con ustedes.
En cuanto al ómnibus y a la simplificación, si me lo permiten, responderé así a todas las preguntas. Estoy totalmente de acuerdo con ustedes. Un medio ambiente saludable y una Unión Europea sostenible son parte de los valores de la Unión Europea. La población considera que es una cuestión importante y también una ventaja competitiva. Esto es lo que yo veo cuando visito empresas en toda Europa. Debemos admitir que hay algunos actos legislativos que son muy complejos; por ello, hay que simplificarlos para que nuestras empresas puedan operar en un entorno que les permita ser competitivas. Y ahí entra en juego el ómnibus. Hay algunos elementos que son demasiado farragosos, porque tienen una carga administrativa excesiva. Esto debe reducirse sin disminuir el nivel de ambición de la legislación.
Esto enlaza con la pregunta del señor Seim. Hemos recibido doscientas mil respuestas, de las cuales ciento veinte mil provienen de partes interesadas y organizaciones, y seiscientas de otras. Hemos recibido aportaciones que nos piden que simplifiquemos el sistema sin reducir el nivel de ambición. Ese ha sido el hilo conductor que me ha guiado a la hora de navegar en toda esta propuesta, aunque el ómnibus es solo un aspecto de todo este trabajo.
En cuanto a las preguntas concretas, volviendo a lo que ha dicho el señor Seim sobre la falta de evaluación de impacto, esto es correcto, como ya he mencionado. Hemos realizado la convocatoria de intervenciones, muchos diálogos, y la propuesta viene acompañada de documentos de trabajo que explican cuáles son las enmiendas presentadas y el impacto sobre cada uno de los objetivos políticos. Se trata de cambios muy bien definidos y explicados en los debates. En virtud de las normas de mejor reglamentación, no es obligatorio realizar una evaluación de impacto, pero el documento de trabajo que acompaña la propuesta incluye toda la información que estaría contenida en una evaluación de impacto. En cuanto a la Directiva de Emisiones Industriales, agradezco su apoyo. Yo diría que ya hemos hablado de esta cuestión en distintas ocasiones.