Buenos días, colegas. La sesión está abierta. He recibido una solicitud de votación de la Izquierda, S&D y Verdes, con umbral medio, para entrar en negociaciones sobre los siguientes puntos: la aplicación del concepto de país tercero y el establecimiento de la lista de países terceros seguros. La votación se va a celebrar hoy mismo, precedida por una ronda de intervención de los líderes de grupo político. En principio, también han solicitado lanzar las negociaciones según el artículo 71.1. No he recibido otras solicitudes para votaciones que alcancen el umbral medio, así que estas dos comisiones pueden comenzar las negociaciones.
Vamos a empezar con las declaraciones del Consejo y de la Comisión. El próximo Consejo se llevará a cabo del 7 al 19 de diciembre, abordando temas como la autonomía estratégica y Ucrania. Continuaremos con el nuevo formato del debate, sin lista de oradores. Después de la primera ronda de intervenciones, los grupos políticos obtendrán tiempo. Por favor, echen un vistazo a la pantalla para estar al tanto y acudan a la tribuna cuando vean su nombre. Se aplican las normas habituales para la tarjeta azul y para las intervenciones libres.
Vamos a comenzar con el Consejo, el ministro de Asuntos Exteriores, o ministra de Asuntos Exteriores, mejor dicho. Señorías, presidenta de la Comisión, mañana los líderes europeos se reunirán en Bruselas para el Consejo. Hay varios temas que se van a tratar, y se pondrá el foco en dos cuestiones: Ucrania y el marco financiero plurianual (MFP) del 2029 al 2034. Este Consejo estará precedido por la cumbre de los Balcanes Occidentales. Como siempre, comenzará con un intercambio de puntos de vista con la presidenta del Parlamento Europeo. Después, se escuchará al presidente Zelensky.
Ucrania sigue siendo una prioridad para el Consejo. Las últimas novedades dejan claro que es necesario que la Unión Europea actúe con rapidez. Como saben, se están desplegando esfuerzos diplomáticos para acabar con la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. En este contexto, los líderes debatirán sobre cómo reforzar la posición negociadora de Ucrania para llegar a una paz justa y duradera, y también para seguir defendiendo los intereses de Europa. Una parte importante de todo este proceso debe ser ejercer más presión ante Rusia.
Los líderes también tratarán la cuestión de las necesidades financieras de Ucrania del 2026 al 2027, en concreto para los esfuerzos militares y de defensa. Es muy importante que se encuentre una solución a este respecto, y la presidencia danesa ha trabajado para coordinar los esfuerzos de cara al Consejo, para que el resultado sea positivo. Otro tema importante en el orden del día es el marco financiero plurianual. Esta reunión del Consejo será la ocasión de hacer balance de los avances registrados hasta ahora y también para ofrecer orientaciones para la siguiente fase de las negociaciones. La presidencia danesa ha avanzado en su trabajo de preparación, lo cual debería hacer posible un acuerdo antes de que termine el 2026 sobre el MFP y su financiación. Es crucial ceñirse a este calendario para que la Unión Europea cuente con los programas de financiación desde el principio del 2028, lo que demostrará que la Unión Europea es capaz de trabajar de manera prudente y oportuna sobre bases sólidas para sus acciones. Además, se abordará el tema de reforzar la capacidad de defensa y de preparación de la Unión Europea.
Reunión de seguridad. Bielorrusia y Rusia han intensificado su campaña de ataques híbridos en Europa, lo que nos recuerda la necesidad de acelerar nuestros esfuerzos para reforzar nuestra preparación. Otro punto que estará en el orden del día del Consejo es el enfoque basado en el mérito, ya que las reformas están realmente cambiando y transformando los países candidatos. Los líderes celebrarán un debate sobre cómo abordar el futuro. Ayer aprobamos las conclusiones de la Presidencia sobre la ampliación, apoyadas por veintiséis Estados miembros. Por desgracia, no ha sido posible llegar a las conclusiones del Consejo debido al bloqueo de uno de los Estados miembros.
Los líderes también debatirán sobre la migración y harán un balance del progreso alcanzado en este punto. Durante la presidencia danesa, se ha dado prioridad a hacer frente a la migración ilegal y a garantizar el control real de las fronteras externas de la Unión, con éxito. En el último Consejo JAI se han establecido enfoques generales sobre diferentes expedientes, incluyendo el reglamento de países seguros de origen, países terceros seguros y retornos. Esta semana comenzaremos el trílogo.
Asimismo, se llegó a un acuerdo sobre la decisión de ejecución del Consejo, estableciendo la reserva de solidaridad tras muchas negociaciones. Este acuerdo se produce seis meses después del Consejo de junio, donde se nos animó a seguir trabajando en estos temas, y es un ejemplo del esfuerzo de la presidencia danesa en los diferentes consejos en el último semestre. En este periodo, la presidencia danesa ha trabajado por una Unión Europea unida y decidida, que asume la responsabilidad de su propia seguridad y mejora su competitividad.
En este contexto, saludamos el debate que se va a celebrar sobre la situación económica y sus repercusiones para la competitividad. A principios de este año, los líderes debatieron la dimensión interna de la mejora de la competitividad, especialmente a través de la simplificación. Quiero destacar el acuerdo alcanzado con el Parlamento Europeo la semana pasada para simplificar las directivas sobre las obligaciones de información corporativa y de diligencia debida, limitando las obligaciones para las pequeñas empresas. Me alegra que este acuerdo se haya refrendado en sede parlamentaria.
Es un buen ejemplo de cómo podemos tomar nuestras propias medidas para mejorar nuestra competitividad. Sin embargo, debemos ser conscientes de que la competitividad europea no existe en un vacío. Es necesario debatir sobre las presiones y oportunidades que surgen en un mundo de competitividad global. Los líderes debatirán la diversificación, el comercio, la autonomía estratégica y cómo la Unión Europea puede defenderse mejor de las presiones económicas externas. También se abordará la competitividad el 12 de febrero en ese retiro y en el Consejo de marzo.
Finalmente, y no por ello menos importante, Oriente Medio será otro de los temas que debatirán los líderes. La aprobación de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 2803 nos ofrece una oportunidad. La Unión Europea tiene una responsabilidad en la aplicación del alto el fuego en Gaza y en garantizar el tránsito hacia una paz duradera basada en la solución de los dos Estados, para que sea viable. Concluyo. El Consejo se centrará en algunos de los temas más acuciantes y se tomarán medidas para mejorar la competitividad.
Y seguridad europea en un mundo cada vez más cambiante. Muchas gracias. Aprovecho para agradecer a la Presidencia danesa por la cooperación que hemos mantenido en los últimos seis meses, mientras nos preparamos para la presidencia chipriota. Doy la palabra a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Presidenta Metsola, estimada Roberta, ministra Vera, señorías. El consejo de esta semana se va a ocupar de la realidad del momento: un mundo más peligroso, más transaccional, un mundo de guerras y de depredadores. La realidad de este mundo supone que los europeos debemos defendernos y depender de nosotros mismos. Llevamos mucho tiempo en este planeta, incluso antes de la gran llamada de atención que supuso la invasión de Ucrania en febrero de 2022 por parte de Rusia. La paz de ayer ya no existe y no tenemos tiempo de pensar en el pasado. Lo único importante es centrarnos en el presente. No podemos permitir que sean otros quienes impongan su visión del mundo.
Que nadie se sorprenda por lo que dicen otros sobre Europa, pero quiero señalar lo siguiente: no sería la primera vez que se demuestra que lo que opinan otros sobre Europa es obsoleto, ni tampoco será la primera vez que el mundo, después de la Guerra Fría, cambia completamente. La Estrategia de Seguridad Nacional tiene razón al afirmar, y cito, que Europa ha ido perdiendo una parte del PIB mundial, del 25% en 1990 al 14% actualmente. Fin de cita. Lo que no aparece en el documento es que las cifras para Estados Unidos siguen una tendencia similar; ha pasado del 22% en 1990 al 14% actualmente. No estamos hablando de economías separadas por el Atlántico, sino de un cambio en la economía global.
Pensemos en China, cuya proporción del PIB ha pasado del 4% en 2019 al 20% ahora. Por ello, Estados Unidos ha tenido claro que sus intereses estratégicos y prioridades están cambiando con el auge de China. Lo que intento demostrar es que esta estrategia no es la causa de las disrupciones a las que se enfrenta la Unión Europea, sino más bien un síntoma de la realidad del mundo en el que vivimos.
¿Cuál es nuestra tarea en este consejo de esta semana? Debemos demostrar que nos centramos en nuestra estrategia, intereses y prioridades. Desde el mismo lugar en el que pronuncié el discurso del Estado de la Unión, este es el momento de la independencia de la Unión Europea. Muchos se han mostrado escépticos sobre este concepto o sobre su viabilidad. Sin embargo, pensemos en lo que hemos logrado hasta la fecha en defensa y energía. Hemos hecho algo que parecía imposible y ha sido posible dentro de esta nueva realidad. Podemos hacer mucho más, porque en nuestra independencia conseguimos ser más fuertes, y una Europa más fuerte es un socio más sólido para fomentar y garantizar un mundo más seguro.
Pensemos también en el progreso que hemos alcanzado. Estamos entrando en una nueva era: la independencia energética de la Unión Europea en relación al gas ruso. Esta casa ha sido líder en esta materia desde el primer momento, y sus esfuerzos han dado frutos. Gracias a REPowerEU, las importaciones de GNL y de gas de gasoducto han aumentado significativamente.
Pasaron del 40% al 13%. Las importaciones de crudo han pasado a cero y al 13,5% de petróleo a prácticamente nada ahora. Es decir, vamos a eliminar el gas ruso para siempre. Hace pocos años, todo esto era impensable, pero actuamos y nos ganamos la independencia de Rusia. No es una independencia fácil, ha sido fruto de un gran trabajo conjunto, impulsado por lo que nos hace europeos: nuestro sentido de historia y nuestra identidad.
En materias críticas, a través de ResourceEU y en la estrategia de diversificación de la cadena de suministro, con acuerdos comerciales ambiciosos que van desde Latinoamérica hasta el Indo-Pacífico, creo que la era de la independencia europea debe ser imparable. Tenemos que hacer mucho más, ir más allá y trabajar con rapidez, especialmente en seguridad y defensa. El mensaje principal es evidente: Europa debe ser responsable de su propia seguridad. Esto ya no es una opción, es una obligación.
Sabemos cuáles son las amenazas que existen y vamos a lidiar con ellas. Necesitamos nuevas capacidades para participar en una guerra híbrida moderna, y aquí también estamos haciendo lo indecible. Después de décadas con poca inversión, estamos cambiando el paradigma. Nuestra base industrial de defensa podrá ofrecer tecnología punta en una época de guerra. Este año hemos hecho más por la defensa que en las últimas décadas. En los últimos diez años, hemos dedicado ocho mil millones de euros al fondo de la defensa. Este año hemos destinado ochocientos mil millones de euros en inversión hasta el 2030.
Vemos que nuestro programa SAFE tiene un gran número de interesados. La mayoría de los Estados miembros ha mostrado su interés y están pidiendo una nueva edición de SAFE. Esto demuestra el compromiso europeo con la seguridad de nuestro continente. Permítanme decirles, señorías, que la defensa se está reforzando, pero no se trata solo de defensa; tiene que ver con la libertad, nuestra defensa y nuestra independencia.
Si realmente queremos defender Europa, lo más importante es apoyar la defensa de Ucrania. Los próximos días serán cruciales para que esto sea posible. Tendremos que decidir cómo financiar la lucha de Ucrania. Todos somos testigos de lo que está ocurriendo. Se está negociando la paz, pero al mismo tiempo se intensifican los ataques rusos. El FMI y nuestras estimaciones indican que para 2026 y 2027, Ucrania necesitará 137.000 millones de euros. Europa debe cubrir dos tercios, es decir, 90.000 millones. Y esto va más allá de las cifras; estamos hablando de reforzar la capacidad de Ucrania para garantizar una paz real, justa y duradera, una paz que proteja a Ucrania y, por ende, también al resto de Europa.
Es igualmente importante seguir enfrentando a Rusia. Por ello, propongo dos opciones para el próximo Consejo: una que se basa en los activos y otra que se centra en los créditos y préstamos. Debemos decidir por qué camino vamos, pero lo que está claro es que tenemos que tomar la decisión de financiar a Ucrania en los próximos dos años en este Consejo.
(Aplausos)
Gracias. Ya hemos hecho algo muy importante. La semana pasada acordamos la inmovilización de los activos rusos, y eso envía un mensaje político muy claro: esos activos seguirán congelados hasta que decidamos lo contrario, hasta que Rusia ponga fin a la guerra y compense a Ucrania por el daño ocasionado. Será una congelación indefinida, también para garantizar que Ucrania pueda conseguir una paz verdadera, justa y duradera, que proteja a Ucrania y a Europa.
Señorías, esta semana también tendremos que ponernos de acuerdo sobre los temas que la ministra ha mencionado. En ese debate, trataremos mucho sobre la independencia europea y cómo la conseguimos. La decisión sobre Ucrania es parte central de esa reunión. ¿Por qué es tan importante la independencia en el mundo de hoy? Porque se trata de libertad: la libertad de decidir, de legislar como queramos, de actuar como queramos, de buscar nuestros propios intereses, crear relaciones de asociación, aliarnos con quien queramos sin que nos presionen o nos manipulen a través de información. También la libertad de optar por la diversidad, por la democracia y, sobre todo, la libertad de vivir como queramos. Esa es la forma de vida europea.
Nuestras culturas y tradiciones son tan variopintas y fundamentales para nuestro modo de vida que son lo que nos une. Cuando actuamos con unidad, no hay quien nos pare, y estoy muy orgullosa de eso. Celebramos nuestra diversidad cultural; no nos divide, nos une como europeos. El orgullo de ser europeos es lo que nos une también. Por lo tanto, les insto a tener confianza en nuestro camino hacia esa independencia. Gracias y viva Europa.
Empezamos con los grupos políticos. En primer lugar, el presidente del PPE, Manfred Weber. Estimada señora presidenta, señora Metsola, señora von der Leyen, Consejo de Dinamarca, señoras y señores diputados, hoy vivimos una semana histórica y lo primero que podemos mencionar son las últimas novedades con respecto a Ucrania. A mí me gustaría que, en cuanto a la financiación de Ucrania, este Consejo no fracasara. No debe fracasar; sería un fracaso histórico y no debe producirse. También quiero dar las gracias a la presidenta de la Comisión por las distintas opciones que nos ha presentado.
Para nosotros, en el PPE, el principio que hay que aplicar es que quien ha causado estos daños tiene que compensar por ellos. Apoyamos, por lo tanto, que se utilicen los activos rusos para financiar los costes de la reparación. Por otra parte, es justo que Bélgica pretenda que la posible carga sea compartida por todos los europeos. Es una solución que tenemos que encontrar esta semana. También hay conversaciones en Berlín sobre un alto el fuego o incluso sobre una paz duradera. Es importante que, en este sentido, Europa esté en el candelero, que esté sentada en esa mesa y que Zelensky esté incluido en esa solidaridad europea.
Para nosotros, este conflicto ya empezó hace décadas en el Maidán, cuando los jóvenes ucranianos se echaron a la calle para defender la libertad y la democracia, porque querían llevar a su país hacia Europa, hacia la democracia, y lo han hecho. Después, por primera vez en Crimea en 2014, se produjo...
Evento de violencia militar. Putin no quiere democracia, esta es la cuestión, y todo lo que se ha producido después de 2014. Como europeos, nosotros, como alemanes, hemos hecho distintos intentos por pacificar la situación y quitar tensión. Cuando concluyan las conversaciones de Berlín, la pelota estará en el campo de Moscú, y ya veremos cómo reaccionan. Creo que nadie, ni desde la izquierda ni desde la derecha, nos puede acusar de no haber hecho todo lo que estaba en nuestra mano desde el punto de vista democrático. No se nos puede decir que no hayamos hecho todo para apoyar a Ucrania.
Por otra parte, el otro gran tema de la semana es Mercosur. Somos un continente comercial y, tras observar que como socios comerciales China y Estados Unidos presentan cada vez más dificultades, debemos buscar nuevos socios. Si podemos aglutinar a 750 millones de personas para crear ese espacio libre a nivel mundial, eso es una oportunidad de oro para nosotros. Como Partido Popular Europeo, también nos ocupamos de los intereses de nuestros agricultores y, por lo tanto, apoyamos las salvaguardias. Sin embargo, no deberíamos dejar que dominara el miedo a cómo irá el mercado. En todos los segmentos deberían dominar las oportunidades. El DDI y Confindustria se han manifestado claramente en este sentido. Tiene que haber salvaguardias, una red de seguridad, sí, pero al mismo tiempo también hay que decir que sí a Mercosur, porque es una oportunidad histórica y en este tema nos jugamos muchísimo.
Estimados colegas, nos encontramos en un momento político a finales de año en que nuestros ciudadanos y ciudadanas encaran este fin de año con mucha inseguridad. La cuestión de la prosperidad y la democracia nos presenta muchos grandes temas en el candelero, y por lo tanto creo que hay que subrayar que vamos a avanzar y a conseguir resultados. No nos conformaremos con hablar de éxitos. Hemos hablado de desburocratización, un tema en el que hemos conseguido grandes logros, por ejemplo, conjuntamente con la presidencia danesa, a la que doy las gracias. Ayer nos presentaron las propuestas para el paquete de la automoción, y también el plan de recuperación y resiliencia nos permitirá recuperar dinero para nuestra prosperidad.
En la cuestión de la financiación europea, no debemos ver solo quién paga y quién recibe, sino que tenemos que identificar dónde está el valor añadido europeo. También hemos reducido las cifras notablemente en materia migratoria. Tenemos ese objetivo 2040 en materia climática. En el ámbito social, hemos puesto en marcha ese paquete de la vivienda, y también en el campo de la defensa hemos tomado decisiones realmente históricas. Si vemos todo esto en conjunto, creo que el único mensaje posible de cara al ciudadano es que Europa arroja resultados y consigue cosas.
Además, ya para acabar, en el año 2026, nosotros como PPE vemos que hay dos pilares principales: la prosperidad y la reducción de la burocracia, que no nos sirve directamente para crear más mercado y más prosperidad, pero debemos invertir en paralelo en el mercado interior, reforzar el mercado interior y creer en el comercio. En muchos ámbitos, Europa ha conseguido éxitos, pero en las conversaciones con Ucrania se ha puesto claramente de manifiesto que la arquitectura que tenemos en este momento no se adapta a los tiempos que corren. Ya mencioné la semana pasada que esa reunión del G3, Merz, Macron y Starmer, está muy bien; quizá nos lleve adelante en la consecución de la paz, pero ese G3 no es Europa, y necesitamos estructuras que realmente puedan representar a la Unión Europea en una mesa de negociación. Este gran tema de la arquitectura es algo que tendremos que abordar en 2026.
Les deseo también feliz Navidad. Casi se me escapa Pascua, no. ¡Feliz Navidad! Gracias. Ahora, en nombre del SID, Irache García Pérez. Gracias, presidenta. La nueva estrategia de seguridad nacional de Donald Trump no es un malentendido ni una ocurrencia, es una declaración de hostilidad contra la Unión Europea. Nos señala como adversarios, legitima a la extrema derecha y abraza un mundo gobernado por autócratas y multimillonarios sin escrúpulos. Nuestra obligación histórica es clara.
La estrategia de seguridad nacional de Trump en la declaración de independencia de la Unión Europea. Quiero dirigirme a usted, señor Weber. No se puede afirmar que se defiende el proyecto europeo mientras se pacta con los aliados de Trump en esta Cámara, con los falsos patriotas de la extrema derecha que desean destruir Europa. Cuando usted se alía con los extremistas, hace suyos los valores de Trump. Por ello, me pregunto, ¿son esos los valores que defiende el Partido Popular Europeo? Los valores de quienes desmantelan medios de comunicación, atacan universidades y amenazan a jueces y periodistas. No hay equidistancia posible entre la democracia europea y el autoritarismo trumpista; tengámoslo claro.
Me dirijo también a usted, señora von der Leyen. La adulación ha fracasado, el apaciguamiento ha fracasado. La historia europea es clara: apaciguar a los autócratas nunca ha traído paz, solo más agresión. Ayer, volvíamos a ver cómo la administración norteamericana de Trump amenazaba a la Unión Europea por legislar para defender los derechos de los ciudadanos europeos frente a los tecnócratas de las grandes tecnológicas, y no he escuchado ni una sola palabra en este debate. El silencio no es la solución. Vamos a decirlo claro: los socialistas y demócratas dejaremos claro que si defendemos la libertad en Europa, es la libertad de legislar como consideramos y proteger nuestra legislación frente a aquellos que desean atacarla.
Por eso, el Consejo que se celebra mañana tiene una responsabilidad histórica. La Unión Europea debe utilizar los 210.000 millones de euros en activos rusos congelados. No es solo una cuestión de solidaridad, es una cuestión de justicia y seguridad. A iniciativa del Grupo Socialdemócrata, el Parlamento ha aprobado el procedimiento de urgencia. Porque los crímenes de Putin no pueden quedar impunes. No puede quedar impune la matanza de Bucha o de Mariupol, ni el sufrimiento de más de siete millones de refugiados, ni el secuestro de veinte mil niños ucranianos. Quien destruye, ¡paga! Putin debe pagar por la guerra que ha desatado, y si no lo detenemos en Ucrania, también estará en juego nuestra propia seguridad.
La única respuesta posible frente a Trump y Putin es derrotar la adulación con autonomía estratégica. Autonomía en defensa, ejecutando de manera urgente el programa EDIP y el instrumento SAFE; autonomía energética, con una propuesta inmediata para prohibir el petróleo ruso; autonomía comercial, concluyendo sin más dilaciones el acuerdo con Mercosur; y autonomía tecnológica, defendiendo sin complejos nuestra soberanía digital y nuestras leyes, como la ley de servicios digitales. Señora von der Leyen, esta autonomía estratégica no será posible sin un marco financiero plurianual fuerte, porque los recortes solo benefician a los enemigos de Europa.
Hoy no se decide solo una posición política, se decide qué Europa somos y qué Europa queremos ser. Frente a la Europa del miedo, de la sumisión y del repliegue, construiremos la Europa del coraje, de la justicia y de la autonomía. Frente a la Europa de aquellos que desean una Europa débil y dividida, nosotros construiremos una Europa fuerte, soberana y fiel a sus valores. Esa es la Europa que está en juego y esa es la Europa que vamos a defender.
Les deseo a todos una feliz Navidad. La Navidad es un periodo del año que deberíamos destinar a la reflexión, a mirar dentro de nosotros mismos e intentar orientarnos y encontrar el camino adecuado, un camino que claramente nos debe llevar a la paz y no a atizar la guerra. Y al señor Weber le digo que efectivamente no estamos en Pascua, sino en Navidad, y por lo tanto, insisto, debemos intentar encontrar durante estos días de reflexión y de introspección el camino adecuado hacia adelante. Debo señalar que los discursos de los señores Weber y von der Leyen han sido discursos de guerra, no de paz. No he visto ni asomo de paz.
En ninguna frase. No estamos de acuerdo, cierto, en nuestras posiciones, pero tenemos 350.000 muertos ya en esta guerra, tenemos miles de presos, tenemos niños que han perdido a sus padres. Se han producido situaciones trágicas y yo entiendo que es necesario condenar a Putin por lo que ha hecho. Sin embargo, estos paquetes de sanciones no han servido absolutamente para nada; nos han perjudicado a nosotros como europeos y no han servido para acabar con esta guerra. Me parece que ya va siendo hora de encontrar una nueva senda para abordar esta cuestión. De cara al Consejo, debemos pedir que las voces a favor de la paz sean más fuertes. Veo que gritan por parte de los escaños de Renew. Me gustaría saber quién está de parte de quién en esta guerra. Hay voces claramente a favor de la paz, como la de Viktor Orbán, a quien agradezco su postura. También quiero mencionar al primer ministro de la República Checa, el señor Babiš, quien también se pronuncia a favor de la paz, al igual que el señor Robert Fico. Espero que pronto tengamos en Austria a un canciller federal, el señor Kickl, que haga lo mismo. Aquellos que deben reforzar una alianza en este sentido.
Ahora, volviendo al final de mi discurso y a la Navidad, solo la paz es la senda correcta. La guerra nunca es una solución aceptable y espero que nuestra Europa levante la voz a favor de poner fin a esta matanza y no echar más leña al fuego. A pesar de todo, ¡Feliz Navidad!
Señor Procaccini, gracias, presidenta. Presidenta von der Leyen, este Consejo Europeo llega en un momento crucial. En el caso de Ucrania, nuestro grupo acoge favorablemente el objetivo de una paz justa y duradera. Es importante que Europa coopere con Estados Unidos, porque hacernos los valientes nosotros solos no sirve de nada. Necesitamos una estrategia común que garantice la seguridad y la estabilidad en Ucrania y en la estructura euroatlántica. La paz se construye con la fuerza de la disuasión y con la lucidez de la diplomacia.
En cuanto a la defensa, nuestra postura es clara: hay que hacer más, pero mejor. Una mejor defensa europea no se logra concentrando competencias, sino coordinando esfuerzos nacionales, sobre todo en el gasto militar. También está la defensa interior; la seguridad de las fronteras es fundamental para que la inmigración ilegal no se convierta en una bomba social, como vemos con demasiada frecuencia en nuestras ciudades. Hoy votaremos para simplificar la repatriación de los inmigrantes irregulares, lo cual es esencial para acabar con la trata de personas y para diferenciar entre quién tiene derecho a asilo, ya sea porque su vida corre peligro o porque es útil para el crecimiento económico europeo, y aquel que no tiene ese derecho.
No es ni racismo ni xenofobia, y en cambio nos han acusado de ello en años pasados; es sentido común. Nosotros, los conservadores, no olvidamos que la seguridad es el derecho fundamental que permite desarrollar los otros derechos civiles, la defensa de quienes no se pueden defender, aquellos que llevan a sus hijos a un parque público, que no pueden ir a Eurodisney, y aquellos que trabajan por la noche y vuelven solos a casa. Como decía Disraeli, garantizar la seguridad social de los ciudadanos es el primer deber de los gobernantes, y eso es lo que queremos conseguir también en Europa. Gracias.
En nombre de Renew, tiene la palabra su presidenta, Valérie Hayer. Gracias, presidenta. La próxima cumbre europea será fundamental.
Para Ucrania y para la credibilidad de la Unión. Nuestros líderes tienen la obligación de tratar el tema de los activos rusos. Hace meses que pedimos que opten por esa solución. Gracias a la Comisión por su labor. Se trata de la reputación de Europa. Agradezco también a António Costa y a la presidencia danesa por esos seis meses que nos han permitido avanzar en expedientes tan importantes. Es necesario que haya un enfoque europeo sobre esta materia, y a nuestros dirigentes les digo que no duden en movilizar esos 210.000 millones de activos para garantizar reparaciones a Ucrania; es necesario para nuestra credibilidad.
También se trata, sobre todo, de ayudar a Ucrania en un momento clave, porque sabemos que si cae Ucrania, si no conseguimos imponer condiciones de seguridad suficientes, nuestra seguridad estará en peligro y nuestra independencia se verá amenazada. Esta independencia europea de la que hablamos debe ser el núcleo de nuestras relaciones con otras potencias, sobre todo con nuestra contraparte transatlántica. Ya lo ha demostrado la estrategia de seguridad estadounidense. Somos un problema para Trump porque tenemos normas que protegen nuestro modelo económico, y porque exigimos que se respeten nuestras leyes. Queremos evitar que Washington y Moscú acaben con la soberanía ucraniana, y los Veintisiete nos hemos puesto de acuerdo para organizarnos y actuar. Queremos ser un socio de igual a igual con Estados Unidos.
Nuestra estrategia de sosegar a Trump no funciona, presidenta. Debemos optar por relaciones de fuerza, porque eso es lo que ha incluido en su estrategia de seguridad nacional la administración estadounidense. Quieren arruinar nuestra soberanía legislativa, y lo quieren hacer gracias a la extrema derecha aquí en Europa. Quieren, voy más lejos, destruir la Unión Europea y todo lo que hemos conseguido. Así que se lo digo alto y claro: nuestra autonomía estratégica no es una opción, es una necesidad, es la condición para nuestra independencia.
Colegas, en 1776, Estados Unidos cortó con la colonia británica. Está claro que no queremos romper, queremos seguir siendo socios, pero no queremos ser vasallos. Por eso necesitamos consagrar nuestra independencia europea. Para ello, debemos tener en cuenta los informes Draghi y Letta en materia de competitividad, defender un marco europeo más competitivo con recursos propios. Hay que invertir en seguridad para una defensa europea real, desarrollar relaciones comerciales para diversificar a los proveedores y defender nuestra democracia de todas las amenazas, también las internas. Además, ser independientes requiere contar con instituciones adaptadas que puedan reaccionar en tiempos de crisis.
No perdamos el tiempo. Esto de lo que les hablo no entiende de colores políticos; no es Renew contra otros grupos, es Europa contra todos los problemas a los que se enfrenta y contra todos aquellos que nos desean mal. Además, la administración estadounidense actual no durará para siempre; la sustituirán otros, pero la problemática seguirá siendo la misma. Estaremos solos porque ellos irán por su lado. Así que declaremos nuestra independencia y la independencia europea.
Una Europa dividida es el mayor regalo para Putin y Trump, y este consejo llega en la hora de la verdad. Ya hemos visto cuál es la estrategia estadounidense en materia de defensa. No es una llamada de atención para Europa; esa llamada ya llegó antes. ¿Cuántas llamadas necesitamos hasta despertarnos de verdad? La estrategia estadounidense está clara.
Es la misma de Putin, quiere dividir Europa, quiere debilitarla y va en contra de nuestras democracias liberales. Por tanto, hay que levantarse y luchar por una soberanía europea. El Consejo, por lo tanto, tiene que actuar. En el caso de Ucrania, en primer lugar, necesitamos utilizar esos activos rusos y exigimos una solución y un acuerdo en el Consejo mañana. Háganlo, muestren solidaridad y ayuden a reconstruir Ucrania. También necesitamos garantías de seguridad de verdad para Ucrania. Cualquier paz duradera para Ucrania solo será posible si Ucrania tiene un futuro en Europa.
Pero tenemos también que hablar de nuestra relación con Estados Unidos. Presidenta von der Leyen, usted ha dicho que necesitamos nuestra propia estrategia. Bien, desde el 14 de febrero nos hemos convertido en aún más dependientes de Estados Unidos. Sí, ya no lo somos del gas ruso, pero ahora somos dependientes del gas estadounidense, y eso no es la opción adecuada después del 14 de febrero; eso tiene que cambiar. ¿Cuándo aprenderá la lección Europa? Necesitamos una Europa fuerte y soberana que luche por la libertad de expresión y no una libertad de expresión que decidan los algoritmos de autócratas estadounidenses. Hay que aplicar la ley de servicios digitales porque nuestros ciudadanos tienen derecho a la libertad de expresión y no que se la dicten las grandes empresas tecnológicas estadounidenses. También nuestra economía tiene que ser fuerte.
A ver, PPE, les aplaude el embajador estadounidense por lo que respecta a la diligencia debida. Eso es la agenda de desreglamentación de Estados Unidos que ustedes aplican y pueden estar muy orgullosos de aplicar la agenda de Trump. Y lo siento, presidenta, lo que usted hizo ayer sobre esa propuesta del reglamento automovilístico es el mayor regalo para China. Usted lo que hace es empujar al abismo a la industria automovilística europea. Dice que el futuro es eléctrico. Sí, pero es que ahora usted genera sospecha sobre nuestra industria, y eso es un regalo para China. Por lo tanto, ¿qué haremos? ¿Los produciremos nosotros esos coches o los seguiremos importando? Esa es la opción. Así que replanteese su agenda ómnibus porque es una agenda trampista de desreglamentación.
Último punto. PPE, ustedes durante las elecciones prometieron que solo trabajarían con aquellos europeístas a favor de Ucrania y a favor de la democracia. Pues ya hemos escuchado lo que han dicho sus nuevos amigos, así que reflexionen, no en Pascua, sino en Navidad, al lado del árbol, sobre lo que están haciendo.
Muchísimas gracias. Tiene la palabra Martin Schirdewan, copresidente del Grupo de la Izquierda. Por fin, después de cuatro años de guerra rusa en Ucrania, parece que ha llegado el momento de la diplomacia. Las decisiones que se toman estos días van a marcar nuestro continente de cara al futuro durante muchísimos años. En este proceso, Ucrania necesita nuestro apoyo y Rusia tiene la obligación de pagar reparaciones.
Ahora bien, la forma de hacer lo que usted nos propone es muy arriesgada. Yo no entiendo por qué aquí nadie menciona los riesgos. A diferencia del aprovechamiento de los intereses sobre estos haberes rusos congelados, muchos estados europeos, los bancos centrales, el FMI, han utilizado los activos rusos. ¿Por qué se habla de bonos civiles de reconstrucción que se concederían en forma de créditos a los ucranianos y que podrían reembolsarse con los activos rusos? Esta solución es algo mucho más limpio y ayudaría a los ucranianos. Además, habría que cortar la deuda, habría que condonar una parte de la deuda, como nosotros hemos pedido repetidamente.
Por otra parte, todo esto debería incluirse en una arquitectura de seguridad europea que evidentemente exigiría el visto bueno de ambas partes en conflicto. Y quizá también les sorprenderá un mandato de Naciones Unidas. Nadie menciona que para esto necesitamos una decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Pero la guerra y la paz en territorio europeo no se negocian en Bruselas ni en Berlín, se deciden en Washington y en Moscú.