Committee on Foreign Affairs - Committee on Foreign Affairs Extraordinary meeting Exchange of views with HR/VP Kaja Kallas - Room: SPINELLI 1E2
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Muy buenos días. Les pido, por favor, que vayan tomando asiento. Nos gustaría empezar ya la reunión de AFET de hoy.
Punto número uno: aprobación del proyecto de orden del día. Si no hay objeciones por su parte, propongo que lo aprobemos.
Punto número dos: comunicaciones. Nuestra reunión de hoy se retransmite, como de costumbre, por internet. Hay servicio de interpretación; la cabina española está en el canal número ocho. Pueden hablar y escuchar en español. Les damos los buenos días.
Punto número tres. Me gustaría dar una calurosa bienvenida a la Alta Representante/Vicepresidenta Kaja Kallas. Estimada Kaja Kallas, le damos la bienvenida al Parlamento Europeo y le agradecemos que esté hoy con nosotros para compartir cómo ve los próximos tiempos en el ámbito de la Política Exterior y de Seguridad Común. Como sabrán, el 2 de diciembre aprobamos en nuestra comisión el informe anual sobre la aplicación de la PESC de la Unión Europea para 2025. Este informe establece una orientación clara y estratégica para la política exterior de la Unión en un momento de inestabilidad creciente. No hace falta recordar que estamos asistiendo al auge del autoritarismo, a un debilitamiento del sistema multilateral y a un aumento de la competencia global. La Unión Europea debe responder con más unidad, resiliencia y capacidad de acción.
Nuestro informe es una respuesta al informe del Consejo sobre los principales aspectos y las opciones básicas de la PESC y la PCSD. La votación en el Pleno siempre se combina con un intercambio con usted en el marco del debate del artículo 36, y ahora estamos esperando con ansias escucharle. Una vez más, les recuerdo cómo funcionará el debate: la Alta Representante tomará la palabra durante quince minutos; a continuación habrá una primera ronda de intervenciones de los coordinadores, y después la Alta Representante/Vicepresidenta responderá. Si queda tiempo, daré la palabra al resto de diputados de conformidad con el turno libre. Esperamos concluir la reunión puntuales a mediodía.
Sin más dilación, tiene la palabra la Alta Representante/Vicepresidenta Kaja Kallas. Bienvenida, estimada Kaja, a esta comisión AFET.
Presidente, señorías de esta comisión:
Es un placer estar aquí para concluir el año. Nos reunimos por primera vez en noviembre del año pasado y todos sabíamos que sería un año muy duro. En primer lugar, quiero darles las gracias por el apoyo que han prestado al papel de Europa en el mundo a lo largo de este año tan difícil.
Espero que las cosas sean más fáciles en el futuro, pero, si somos realistas, creo que el año que viene no será el caso. Nos enfrentamos a desafíos quizá entre los más importantes de nuestra era: una guerra en nuestro continente; actores que quieren cambiar el orden internacional basado en normas; y tensiones en el sistema global. Pero también hay oportunidades para ampliar nuestra política exterior y nuestra huella: apoyando a Ucrania, construyendo nuestra defensa de manera colectiva, trabajando con nuestros aliados y en estrecha cooperación con nuestros socios para fomentar la integración económica y la estabilidad regional.
Hemos avanzado sustancialmente en varios frentes y les daré tres ejemplos. En primer lugar, la seguridad y la defensa europeas. Hemos conseguido financiación récord para sostener la defensa de Ucrania, así como paquetes de sanciones importantes contra Rusia, que han mermado su capacidad para financiar la maquinaria de guerra. Hablamos de millones de euros. Pero no podemos bajar los brazos: la guerra continúa porque Rusia se niega a detenerse. Putin sigue siendo un obstáculo para la paz.
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Y esta guerra se desarrolla en territorio europeo, así que cómo acabe esta guerra es algo importante para los europeos. No va en interés de nadie que Rusia quiera más. Y yo creo que, si viéramos lo que deberíamos gastar en el caso de una guerra en la Unión Europea, sale rentable el apoyo a Ucrania. Hemos aprovechado nuestra influencia, pero la influencia realmente solo funciona cuando se utiliza bien. Ahora tenemos que trabajar también en ese préstamo de la Unión para las reparaciones e imponer más sanciones. Se estima que se necesitarán 135.000 millones para 2026 y 2027. La Comisión ha propuesto estas cifras, incluido el préstamo para las reparaciones. Todas estas decisiones tienen que tomarse de forma colectiva, a la manera europea. Dar a Ucrania los recursos que necesita para defenderse no es prolongar la guerra, sino ayudar a acabarla.
Mientras tanto, hemos adoptado la reforma más importante en materia de defensa desde la creación de la Unión Europea: del Libro Blanco a la hoja de ruta y a la Estrategia de Preparación 2020, incluida la movilidad militar. Europa está invirtiendo cifras históricas en defensa, y esto significa que nos vamos a dotar de las capacidades necesarias para mantener en seguridad a la ciudadanía. También hemos creado partenariados en materia de seguridad y defensa con ocho países, incluido el Reino Unido. Estos partenariados ya están dando frutos, por ejemplo en la financiación a Ucrania junto con Noruega. Trabajamos también con Japón en operaciones militares que protegen la libertad en el mar.
Si vemos las cifras, el año pasado, gracias al apoyo europeo, se evitó un ataque en la costa de Somalia. Eso demuestra la importancia de nuestras operaciones militares y civiles. Pero coincido en que tenemos que tener más misiones y operaciones centradas en objetivos claros.
Señorías, mi segundo ejemplo del trabajo que hemos hecho en el último año para defender el multilateralismo es el siguiente. El multilateralismo significa que en la mesa hay varias voces y es el antídoto al conflicto. Significa que tenemos que actuar todos ante los desafíos. Es una celebración de la diversidad y la prueba de que incorporar distintas perspectivas crea mejores políticas para todos. Y, a pesar de que es imperfecto, es el mejor sistema internacional que tenemos. Algunos lo cuestionan abiertamente, pero creo que nosotros no deberíamos hacerlo. La Unión Europea debería reforzar su defensa, y pueden contar conmigo para conseguirlo.
Si pensamos en la reunión ministerial para la dimensión meridional, donde estuvo Siria por primera vez tras 14 años, fue la primera reunión de este tipo en la que estaban Estados del norte de África, Israel, etc., tras los terribles ataques en Israel. Yo la presidí: hubo más de 100 delegaciones y más de 70 ministros presentes. Una de esas reuniones fue con la Unión Africana, centrada en lograr una mejor cooperación y en una mayor dotación de materias primas para la inteligencia artificial, para la movilidad, etcétera. Nuestros proyectos Global Gateway siguen ofreciendo oportunidades en las que todos salen ganando, en África y también en el resto del mundo.
Luego está el Foro de la Región Indopacífica. Allí participaron países desde la costa africana hasta las islas del Pacífico, y nos centramos en la seguridad marítima y la protección de infraestructuras submarinas. Vi un compromiso firme para proteger el cableado de datos y mejorar la resiliencia frente a posibles amenazas, y ese trabajo seguirá adelante.
Señorías, mi tercer ejemplo: el trabajo que hemos llevado a cabo con nuestros socios en todo el mundo. Empezando con los vecinos más cercanos, tenemos ahora una política de ampliación clara. Las perspectivas de la Unión Europea con más de 27 Estados miembros para 2030.
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Ahora es una perspectiva realista. Habrá debates entre los líderes para tratar la ampliación ya la semana que viene. Quería mencionar también un aumento importante en la alineación de los países candidatos con la política exterior y de seguridad de la Unión Europea. Esto no es un ejercicio meramente de rellenar casillas, sino de alinear realmente valores y actitudes, y hacerlo juntos. Y creo que eso es algo que debemos acoger favorablemente.
También vemos que cuanto más cerca está un país de la Unión Europea, más alejado está de la influencia rusa. Rusia y sus aliados están redoblando sus esfuerzos en campañas de injerencia; lo hemos visto en Armenia y en otros lugares. Hemos fijado objetivos claros, y la mejor prueba es que, si actuamos juntos, podemos superarlas. La lucha contra las injerencias es una prioridad para la Unión Europea y vemos cómo la ambición y los recursos para combatirlas aumentan cada vez más.
Vamos a seguir movilizando los activos del SEAE, todos los instrumentos que hemos creado en la última década, apoyando también a la sociedad civil y la libertad de los medios. En el caso de Moldavia, hemos comprobado que combatir las injerencias y fomentar la integridad electoral exige un enfoque de toda la sociedad. Quiero celebrar la misión de observación electoral realizada. La Unión Europea atesora una amplia experiencia, ofrecida en todo el mundo en el ámbito de la democracia, y espero que nuestros futuros intercambios puedan abundar más en este tema tan importante.
Pasando ahora a los socios en el Golfo y Oriente Medio: estuve en Catar y en Jordania la semana pasada, y en todos los contactos vi la necesidad de consolidar nuestras relaciones con esa región de cara al futuro. Es una región en el centro de nuestros trabajos, llena de desafíos, pero también de oportunidades.
La Unión Europea es el principal facilitador de la solución de los dos Estados, porque seguimos manteniendo el foco en requisitos prácticos. Por ejemplo, para Gaza: que sea gobernada por los palestinos. La Autoridad Palestina, en ese caso, tiene que funcionar adecuadamente y ser capaz de gestionar la seguridad de la Franja. Por ello, somos el principal respaldo financiero de la Autoridad Palestina y quienes pedimos más reformas. Nuestras fuerzas policiales están preparadas para dar formación a la policía palestina y también estamos abordando toda la cadena de justicia penal. Podemos formar a fiscales y jueces para ayudar a las autoridades judiciales en Ramala y también prestar apoyo en Cisjordania.
Más allá de Gaza, contribuimos a la seguridad regional mediante medidas de creación de confianza a nivel militar en el Líbano y a través del diálogo con la sociedad civil. Fuimos los primeros en ajustar nuestro régimen de sanciones —o, mejor dicho, en levantar determinadas sanciones— para poder apoyar reformas serias en ese país.
En cuanto a Estados Unidos, la Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense nos transmite que debemos ser más conscientes de nuestra posición: desde luego ante Estados Unidos, que es aliado, y también ante Rusia y China. Como ciudadana que ha vivido en un régimen autocrático —y sé que aquí hay muchos que han vivido experiencias similares—, puedo decirles que la Unión Europea representa la esencia de la libertad. Por ello, cualquier crítica que se haga en relación con nuestras libertades va desencaminada. Vemos, por ejemplo, en Rusia, que no hay libertad de expresión ni libertad de medios, y donde X (antes Twitter) también está prohibida.
Los 27 Estados de la Unión Europea eligieron voluntariamente trabajar de la mano, y hay otros países que desean adherirse a este ejercicio, lo cual, por sí mismo, demuestra la fuerza de nuestro proyecto común.
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Señorías, la Unión Europea tiene peso económico en el mundo. Tenemos más influencia frente a China de la que solemos pensar. Nuestra estrategia enumera los instrumentos a nuestra disposición; si los usamos de forma proactiva, podemos proteger nuestras economías y nuestra industria. También hay que tener en cuenta que esa acción no es gratuita: si queremos aumentarla, debemos incrementar los recursos y emplearlos de manera más estratégica.
Cuando empecemos a negociar el próximo marco financiero plurianual, confío en poder contar con el Parlamento para garantizar una dotación adecuada para Global Europe y suficientes recursos para gestionar nuestras casi 150 delegaciones repartidas por todo el mundo.
Quiero referirme a la investigación iniciada en el SEAE, que ha suscitado dos dimisiones. Confío plenamente en las autoridades, que mantendrán la presunción de inocencia de las personas investigadas, y también confío en el personal del SEAE, que trabaja cada día en defensa de nuestros intereses en todo el mundo.
Debemos congratularnos por lo alcanzado este año, especialmente a la luz de la presión que hemos soportado. Al mismo tiempo, debemos reconocer que esto no ha hecho más que empezar. Les agradezco su apoyo en materia de relaciones exteriores y me comprometo a mantener un contacto permanente con ustedes. Gracias, señor presidente.
Presidencia: Muchas gracias, estimada Kaja Kallas. Tras sus palabras introductorias, damos la palabra a los coordinadores. Dos minutos para cada intervención, 120 segundos, por si alguien lo hubiera olvidado.
Michael Gahler: Puedo suscribir todo lo que usted acaba de decir, pero no se ha referido a algunos detalles y me centraré en ellos. No somos un obstáculo para la paz, eso parece evidente, y espero que en Estados Unidos se entienda también que seguimos siendo sus socios. Mi pregunta sobre Ucrania es: ¿en qué medida sabemos lo que está pasando? Teníamos un plan de 28 puntos que, gracias a nuestra participación, quedó en 20 o 19. Después, dos interlocutores se reunieron en Moscú y volvieron a negociar otra cosa; los rusos rechazaron nuestra propuesta. ¿Dónde nos encontramos y qué es lo que podemos y no podemos aceptar? En términos de la influencia que podemos hacer valer, ¿qué sabemos sobre el fondo para las reparaciones? ¿Podemos esperar una solución que nos permita ofrecer a Ucrania algo tangible para su reconstrucción?
Además, Estados Unidos quiere que, para 2027, nos hagamos cargo de todo el segmento convencional de nuestra estructura de defensa. ¿No deberíamos replantearnos nuestra planificación financiera en ese sentido, tanto en el MFP como en el programa SAFE, así como los esfuerzos que tendrán que desplegar los Estados miembros en sus presupuestos nacionales? Nos parece urgente coordinar mejor nuestros esfuerzos nacionales en materia de defensa, porque lo incluido en el plan de seguridad nacional de Estados Unidos es casi una amenaza.
Nacho Sánchez Amor: Arreglar el mundo en tan poco tiempo es muy difícil, pero voy a intentarlo. Suscribo totalmente lo dicho por el señor Gahler sobre Ucrania. En general, estamos de acuerdo con lo que nos ha presentado, pero tengo preguntas sobre nuestras colaboraciones en materia de seguridad y defensa. ¿Cuál es la situación actual, por ejemplo, de la solicitud de Turquía para participar en el programa SAFE? Antes habría que firmar algún tipo de acuerdo de cooperación. Y, en segundo lugar, Estados Unidos nos está presionando de forma intensa.
20:00
No es una diatriba política; no es que nuestras estrategias sean distintas: es una amenaza existencial la que dirige el Gobierno de Estados Unidos contra la Unión Europea. Tenemos que encontrar un terreno común de consenso. La Presidenta de la Comisión, el Presidente del Consejo y usted tienen que presentarse ante el mundo de forma coherente y mostrar un frente común ante este tipo de ataques. Llevamos mucho tiempo en modo de espera y creo que esa espera ha llegado a su fin; ahora tenemos que reaccionar. Insisto: no se trata de diferencias de perspectiva política; es una amenaza existencial contra la unidad y la coherencia de la Unión Europea, y por eso necesitamos una respuesta más contundente a lo que ha hecho el Gobierno de Estados Unidos.
Gracias, señor Sánchez Amor. En nombre de los Patriotas, tiene la palabra el colega António Tânger Corrêa.
Gracias, señor presidente. Señora Kallas, está muy bien que nos centremos en Ucrania y en Oriente Próximo —no con mucho éxito—, pero estamos mirando hacia otro lado cuando se trata de conflictos que están desgarrando África. Yo voy a hablar de esos conflictos, porque todo el mundo ha hablado de otras cosas. En Sudán tenemos la crisis más grande del mundo, con 14 millones de desplazados que han tenido que abandonar sus hogares y decenas de miles de personas que han perdido la vida. Siete millones de personas están desplazadas dentro del país, y cientos de miles han perdido la vida en el este de la República Democrática del Congo. En Nigeria, decenas de miles de cristianos han sido asesinados; 2,2 millones de personas siguen desplazadas y el año pasado muchas tuvieron que abandonar sus hogares. La violencia yihadista ha desplazado en Cabo Delgado, en Mozambique, a más de medio millón de personas; han expulsado a cristianos y han vaciado conventos. Señora Kallas, hay desplazamientos forzados y fosas comunes. Esto es lo que yo considero una miopía estratégica cuando se trata de África. Y en Brasil tenemos una situación también muy grave que afecta al Estado de Derecho por las acciones arbitrarias de la judicatura, que están desgarrando el país. Todo esto nos tendría que preocupar; no podemos quedarnos solo con unos pocos conflictos, porque en estos otros sí podemos intervenir y cosechar algún éxito, señora Kallas. Por eso se lo recuerdo: es importante que en esas zonas en las que hemos tenido una presencia constante, hagamos sentir nuestra presencia.
Muchas gracias. Intervendré en polaco. Señora Alta Representante, sobre la guerra de Ucrania: usted y otros líderes europeos manifiestan un cierto escepticismo cuando se trata de los esfuerzos de la diplomacia estadounidense. Tengo que confesar que no me gustaría nada que la frontera de Rusia se acercase a la frontera de mi país, Polonia. Pero lo que sí le tengo que decir es que, cuando hablamos de la guerra en Ucrania, la política europea ha sido demasiado timorata. No se quiso ofrecer a Ucrania los carros de combate que necesitaba antes de la guerra; tampoco se autorizó por parte de Alemania transferir sistemas antidrones ni otros equipos militares necesarios. Hoy, Francia y Bélgica se niegan a cooperar con Ucrania cuando se trata de utilizar los activos embargados de Rusia. Entonces, mi pregunta es la siguiente: ¿cree usted que se está ejerciendo suficiente presión sobre esos Estados miembros que se niegan a cooperar?
25:00
Gracias. ¿Podría referirse a la actitud de Alemania respecto a la guerra de Ucrania? Quisiera también abordar la situación en Bangladesh: los campos de refugiados allí se encuentran en condiciones catastróficas y la Unión Europea financia su funcionamiento. ¿Qué piensan hacer para que los países árabes participen asimismo en su financiación? Para concluir, me refiero a lo que se vive en América Latina, por ejemplo en Venezuela: ¿comparte usted la postura de Estados Unidos? Ruego que se respete el tiempo de intervención.
La señora Hilde Vautmans, en nombre de Renew Europe. Gracias, Alta Representante, y gracias por el liderazgo que ha demostrado, porque, como señalaba al inicio, afrontamos graves problemas y también debemos mirarnos hacia dentro de Europa si queremos resolverlos. Acabo de regresar de Washington y me pregunto: ¿cómo vamos a mantener la unidad europea frente a Estados Unidos? Esa es mi primera pregunta.
Por otro lado, me ha decepcionado que no haya hablado de África. Presido la Delegación Unión Europea–África; nos acabamos de reunir en Angola. Hemos visto el acuerdo de paz firmado entre la República Democrática del Congo y Ruanda, pero no es un verdadero acuerdo de paz. Este Parlamento aprobó tres resoluciones y, sin embargo, todo el mundo estrecha la mano a Kagame y nada ha cambiado sobre el terreno. Se sigue matando a gente, más que nunca, a mujeres jóvenes con sus hijos, incluso en hospitales a 50 kilómetros de Uvira. Mi pregunta, urgente, es: ¿qué puede hacer Europa? ¿Qué más puede hacer Europa? Hay millones de personas que han perdido la vida. Sí, hay un acuerdo, pero la paz está más lejana que nunca. Cada día nos llegan vídeos: niños soldado, madres asesinadas. Es de máxima urgencia y espero, Alta Representante, que sea consciente de que Europa y África están condenadas a caminar juntas. Debemos plantar cara a Kagame, que estrecha la mano a Putin y a Trump, acapara los minerales y mata a la población. Actúen con urgencia en Sudán, en el Congo y en Ruanda.
En nombre de Los Verdes/Alianza Libre Europea, Villy Søvndal. Muchas gracias. Gracias por su presencia. Quiero comenzar citando estas palabras: “El tema que más afecta las actividades inclusivas de la Unión Europea y otros órganos tradicionales es socavar la soberanía. Las políticas migratorias están transformando el continente, se está censurando la libertad de expresión y se está acabando con la oposición política, se están reduciendo las tasas de natalidad y se está reduciendo la confianza de los pueblos.” Esto no lo publicó el Kremlin anteayer; lo publicó el Gobierno estadounidense, el Gobierno de Trump. Aquí se plantean cuestiones fundamentales: se nos critica por no ser democráticos, por no permitir la libertad de expresión, por no permitir que este continente se ocupe de sí mismo y de sus necesidades. En todos mis años en política, nunca he visto nada tan insultante si hablamos de un aliado. ¿Qué decimos a esto? ¿Qué consecuencias va a tener? ¿Cómo describiría usted a Estados Unidos en la situación actual? Y esto es grave no solo por el tono insultante, sino porque además tiene consecuencias.
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Las perspectivas no son muy amplias para nuestra colaboración, porque uno puede colaborar con aliados con los que comparte valores. ¿Y qué valores compartimos ahora mismo con un gobierno que no está a favor de organismos internacionales robustos, que no apoya a Ucrania, que no impulsa la transición ecológica y que constituye un obstáculo para la paz en Oriente Próximo?
A continuación, en nombre del Grupo de la Izquierda, tiene la palabra la señora Hassan.
Gracias, presidente. Buenos días, señora Kallas. Tras el anuncio de la presidenta Ursula von der Leyen en su discurso sobre el Estado de la Unión del 10 de septiembre, la Comisión Europea propuso aplicar sanciones contra los ministros israelíes Smotrich y Ben‑Gvir, también contra algunos colonos violentos y, sobre todo, propuso suspender el capítulo comercial del Acuerdo de Asociación. Pero, desde el alto el fuego, usted misma ha reconocido que ese nuevo contexto nos obliga a replantearnos las sanciones contra Israel. Ayer usted recibió al jefe del Gobierno israelí, que afirmó que la línea amarilla que separa la Franja de Gaza y que hace que el 50 % del territorio esté en manos del ejército israelí va a ser la nueva frontera. Es decir, se ha anexionado de hecho más del 60 % de la Franja de Gaza. En Cisjordania ocurre lo mismo: se está produciendo una anexión efectiva de esos territorios por parte de Israel. Hay 10 000 presos políticos palestinos y casos de tortura ampliamente documentados por organismos de Naciones Unidas cuya fiabilidad nadie cuestiona. La intención de cometer un genocidio contra el pueblo palestino la recuerda un estudio reciente de Amnistía Internacional. Entonces, mi pregunta es: ¿para qué sirve invertir todo el dinero que ustedes destinan a apoyar a la Autoridad Palestina si no hacen lo que hace falta para que la Autoridad Palestina pueda prosperar, esto es, sancionar la política israelí? ¿Y qué pasa con el genocidio que lleva usted dos años esquivando, pero que para muchos observadores internacionales sigue ahí?
Muchas gracias, presidente. Tiene la palabra el señor Sell.
Muchas gracias, presidente, y gracias, señora Kallas. Francamente, no entiendo esta incomprensión de la estrategia de seguridad estadounidense, porque es verdad: Europa se está autodestruyendo por una política migratoria fallida, por una política climática fallida que ha destruido nuestra competitividad y nuestra industria, y también se está destruyendo mediante una censura que pretende cercenar el debate democrático en Europa. Todo lo que dice Estados Unidos en ese documento es cierto y las relaciones con Washington son excelentes. Yo represento al partido más fuerte de Alemania; la semana que viene vamos a Washington y tenemos contactos con los niveles más altos del Gobierno. Por desgracia, tenemos que constatar que en las negociaciones de paz la Unión Europea no se ha visto implicada; lo lamentamos, porque también defendemos una Europa fuerte y una voz que se haga oír alto y claro en el contexto internacional. Usted recibió una visita no de los rusos ni de los estadounidenses, sino de la policía belga porque, por lo visto, a su predecesora Federica Mogherini se la acusa de haber desfalcado unos cuantos millones. La Unión ha enviado en estos años 190 000 millones de euros a Kiev, aunque sabemos que en Ucrania hay un grave problema de corrupción. Zelenski tuvo que despedir a su jefe de gabinete por sospechas de corrupción, y se niega a que haya una auditoría específica sobre los usos que se han dado a esos fondos. No solo criticamos a Zelenski, sino que le pedimos a usted: ¿cómo va a garantizar que todos esos miles de millones enviados a Kiev no se estén utilizando para pagar retretes de oro?
Con esto concluimos la primera ronda. Damos la palabra a la señora Kaja Kallas. Luego tendremos una segunda ronda.
35:00
Quienes aún no nos lo han comunicado, por favor, háganlo saber a Mati. A continuación, aplicaremos la regla d’Hondt. Pero antes, damos la palabra a la Alta Representante y Vicepresidenta Kaja Kallas para una intervención de aproximadamente diez minutos.
Muchas gracias por todas sus preguntas.
En primer lugar, en cuanto a Ucrania. Hay conversaciones entre Ucrania y Estados Unidos, y entre Estados Unidos y Rusia. Vemos claramente que no se ejerce suficiente presión sobre Rusia y, por ello, nos ocupamos de esa parte; de lo contrario, podemos acabar en una situación en la que haya un acuerdo de paz que recompense la agresión, lo que conduciría a más agresión. Hemos presentado puntos que fijan nuestras líneas rojas: la soberanía y la integridad territorial, la devolución de los niños a Ucrania, etcétera. Es fundamental seguir insistiendo en estos puntos y ejercer presión sobre Rusia.
En cuanto al préstamo de las reparaciones, los trabajos están en curso. Probablemente logremos un acuerdo la semana que viene, pero, como digo, el proceso sigue su curso. Es muy importante porque podría suponer un cambio sustancial desde muchos puntos de vista: es una señal a Rusia de que no puede hacer todo lo que se proponga y, al mismo tiempo, una señal de apoyo a Ucrania, transmitiendo que quien causa daños debe pagarlos.
Preguntaban por Estados Unidos y la dimensión de defensa. Estamos trabajando estrechamente con nuestros ministros de Defensa; hace poco tuvimos una reunión con ellos y quiero celebrar más encuentros de este tipo, porque es necesario pasar de una perspectiva puramente nacional a una transnacional, como sucede con otros ministros. Disponemos de instrumentos presupuestarios a nivel europeo, pero la coordinación de los presupuestos de defensa es competencia nacional y seguirá siéndolo. Por ello, necesitamos coaliciones de capacidades dirigidas por los Estados miembros, con nuestro apoyo para coordinar y lograr compras y proyectos comunes. Algunas capacidades son demasiado costosas para que un solo país las asuma, y además está el elemento de la interoperabilidad. Estamos trabajando intensamente en ello.
Contamos con una hoja de ruta con la que impulsamos a los Estados miembros. Sabemos que la competencia es nacional y han de ser los gobiernos quienes conduzcan el vehículo, pero el vehículo tiene que avanzar; no se trata solo de sentarse al volante, sino de hacer que el coche se mueva.
En cuanto a la colaboración en los partenariados de defensa, el plazo concluía a finales de noviembre; por tanto, los países que están, son los que están. Además, cada Estado miembro puede elegir a su socio, con límites a lo que puede comprarse o licitarse. Conocemos las limitaciones: algunos Estados miembros tienen reservas respecto al aumento de la participación de Turquía, y eso se ha tenido en cuenta.
Sobre las otras preguntas relativas a ataques de Estados Unidos en relación con la estrategia de la Unión Europea: debemos tener más confianza en nosotros mismos en Europa. Leemos muchas cosas sobre Europa que sabemos que no son ciertas; a menudo pretenden ser provocaciones para hacernos reaccionar.
40:00
Es un documento escrito para llamar la atención. Se puede entrar más o menos en todas esas estrategias, pero, como sabemos, no todo lo que se afirma es cierto. De hecho, ha habido un artículo en el Financial Times donde se dice que los puntos que ellos recalcan en su estrategia nacional no están en peor situación en Europa que en Estados Unidos. Ya llevamos un año así y creo que hay que mantener la calma al respecto y trabajar con lo que podamos.
Es verdad: las reacciones siempre traen consigo divisiones, en particular con respecto a Estados Unidos, que ha sido y sigue siendo nuestro mayor aliado. Y eso crea divisiones entre los países europeos, algo que no es bueno dada la situación en la que nos encontramos. Por esta razón, cuando sabemos que determinadas afirmaciones no son ciertas —en política sucede—, no hace falta rebatirlo todo. Viniendo de un país que no tenía medios de comunicación libres ni libertad de expresión, conozco la diferencia y puedo confirmar que en Europa hay mucha libertad.
En cuanto a Sudán, el Congo, Mozambique y todos esos conflictos que usted menciona, el problema fundamental al que nos enfrentamos ahora mismo es que las reglas generales sobre las cuales nos pusimos de acuerdo internacionalmente en organizaciones multilaterales no se están aplicando. El mundo claramente está cambiando. Tuvimos un orden basado en normas internacionales hasta ahora, pero este está siendo atacado con gran intensidad. El papel de la Unión Europea tiene que ser defender ese orden internacional basado en normas, la Carta de las Naciones Unidas, que establece lo que se puede y lo que no se puede hacer como Estado con respecto a otro Estado, y, muy importante, la rendición de cuentas. Porque si otros ven que los incumplimientos, los delitos y las guerras suceden sin sanción alguna, habrá más impunidad y más de todo esto.
En concreto, ¿qué tenemos que hacer y dónde intervenir? Es verdad que tenemos misiones y operaciones. Hemos celebrado debates con los ministros de Defensa sobre aspectos más amplios de las misiones y operaciones que tenemos, porque muchas veces lo que hacemos es abrir una nueva misión y desplegar operaciones en nuevos lugares, pero luego todas las misiones requieren recursos. Y aunque los Estados miembros digan “sí, sí, necesitamos una misión aquí para intervenir y ayudar, para mantener la paz sobre el terreno”, con frecuencia no brindan suficientes recursos ni efectivos.
Por eso decía en mi intervención que necesitamos observar de cerca nuestras misiones y nuestras operaciones, establecer objetivos claros y también escuchar a nuestros interlocutores en esos países, escuchar sus necesidades. No se trata tanto de lo que nosotros podemos ofrecer, sino de lo que ellos necesitan para lograr la paz.
Y, en cuanto a la Unión Europea, teniendo en cuenta todos esos conflictos que tenemos en África, uno de nuestros papeles consiste en evitar las tensiones y los efectos de contagio a otros países. Por eso estamos colaborando estrechamente con ellos.
En cuanto a su pregunta sobre el escepticismo respecto a los planes europeos y si nuestra política hacia Ucrania es reticente o dubitativa, diré lo siguiente: si todos nuestros Estados miembros hubieran brindado el apoyo militar a Ucrania en los primeros meses, cuando esta guerra empezó —la ayuda que están brindando ahora—, la evolución de la guerra hubiera sido distinta. Esto es lo que vemos a posteriori, cuando ya llevamos cuatro años.
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