Parlamento Europeo ECON – Asuntos Económicos y Monetarios

Parlamento Europeo - ECON – Asuntos Económicos y Monetarios - 3 de diciembre de 2025

3 de diciembre de 2025
13:35
Duración: 2h 59m

Contexto de la sesión

Committee on Economic and Monetary Affairs - Committee on Economic and Monetary Affairs Ordinary meeting - Room: SPAAK 1A02

Vista pública limitada

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5:00
Buenos días a todo el mundo. Hoy tengo el placer de acoger por cuarta vez este año a la presidenta del Banco Central Europeo, la señora Christine Lagarde. Los diálogos monetarios como el de hoy, así como los trabajos sobre el informe de actividad y la visita anual de los miembros de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios al Banco Central Europeo, son fundamentales para el ejercicio del control parlamentario por parte del Parlamento Europeo sobre el Banco Central Europeo. Estos, además, forman parte del acuerdo que tenemos con el BCE sobre las prácticas de interacción entre nuestras instituciones en el ámbito de la actividad del Banco Central. Y ahora, volvamos al inglés, dice la oradora, y se pasa al inglés. En cuanto al contenido del diálogo de hoy, se centrará en dos temas: en primer lugar, la evaluación trimestral de la situación económica y de la política monetaria del BCE; y, en segundo lugar, los instrumentos de política para la estabilización del mercado de la zona del euro, con una revisión de la “caja de herramientas” del BCE. En materia de política monetaria, desde nuestro último diálogo monetario de octubre, la inflación general en la zona del euro ha seguido moderándose y se sitúa ligeramente por encima del objetivo a medio plazo del BCE del 2%. Las proyecciones de los servicios del BCE prevén que descienda al 1,7% el año que viene y que posteriormente aumente hasta el 1,9% en 2027. En este contexto, el 30 de octubre, la Junta de Gobierno del BCE decidió mantener sin cambios los tres tipos de interés por tercera vez consecutiva. Al mismo tiempo, el BCE reiteró que no se compromete con ninguna senda preestablecida y que el balance seguirá reduciéndose dentro del Eurosistema. En lo relativo a los instrumentos de estabilización, la caja de herramientas se ha demostrado fundamental para la transmisión de la política monetaria en periodos de tensión, por ejemplo durante la pandemia. Los efectos disuasorios han surtido efecto, pero su mecanismo de activación y su uso práctico siguen siendo ambiguos. En particular, el programa OMT no se ha activado; el PEPP, que fue decisivo durante la pandemia, no tiene aún claramente definida su disponibilidad de cara al futuro; y el TPI, introducido en 2022 como nuevo backstop antifragmentación, carece todavía de criterios de activación plenamente claros. En cualquier caso, se ha ajustado el marco de garantías, pero sin una estrategia ex ante sobre cómo se aplican las flexibilidades. Esta ambigüedad puede debilitar la eficacia de los instrumentos, así como la rendición de cuentas y la confianza. En este contexto, el diálogo de hoy debe contribuir a aportar claridad y transparencia sobre las cuestiones operativas, la gobernanza de la activación y la división de responsabilidades entre las autoridades fiscales y monetarias. Como siempre, todos los documentos preparados por la mesa de expertos del Parlamento para estos dos temas estarán a su disposición en la página web de la Comisión ECON. Presidenta Lagarde, tendrá diez minutos para sus palabras introductorias y, a continuación, abriremos una primera ronda de preguntas. Les ruego que se ciñan estrictamente al tiempo asignado. Presidenta Lagarde, estamos impacientes por oír su intervención. Tiene diez minutos y tiene la palabra. Muchas gracias por darme la palabra. Voy a intentar ceñirme…
10:00
Intentaré ceñirme a los diez minutos que me han concedido, aunque no se lo puedo garantizar. Es un gran placer estar aquí, comparecer por cuarta y última vez este año ante esta comisión. Como recordarán, en comparecencias anteriores hemos abordado los cambios en el entorno mundial y sus repercusiones en la economía europea, sobre un trasfondo de grandes transformaciones estructurales, geopolíticas y tecnológicas que siguen redefiniendo nuestra economía. Hoy me centraré en temas de especial interés para ustedes: los instrumentos de nuestra caja de herramientas. Sé que han recibido distintos documentos elaborados por académicos y profesionales que se les han facilitado. Pero antes, permítanme referirme a la coyuntura económica mundial y de la zona del euro, teniendo en cuenta que dentro de unas dos semanas, los días 17 y 18 de diciembre, se celebrará una reunión del Consejo de Gobierno en la que se decidirán las políticas monetarias y se producirán nuevas proyecciones elaboradas por el BCE y los bancos centrales nacionales. Por ello, voy a mencionar una serie de cifras que previsiblemente se revisarán con ese ejercicio de proyección. Lamento que no nos reunamos dentro de dos semanas; en cualquier caso, no puedo comentar aún esas cifras porque todavía no las conocemos en detalle. En el tercer trimestre del año, nuestra economía creció un 0,2%, impulsada por una sólida demanda interna. El sector servicios se vio favorecido por la recuperación de los servicios digitales; el turismo sigue siendo un motor activo de la actividad en servicios, y la mejora de las infraestructuras informáticas, junto con la inversión en inteligencia artificial por parte de muchos operadores que la han incorporado a sus procesos, también ha contribuido a ese crecimiento. Por el contrario, la manufactura y las exportaciones, debido a los aranceles, a la incertidumbre y a la fortaleza del euro, han sufrido algo más. En el documento que tienen ante ustedes pueden ver un gráfico con la evolución reciente de la actividad y del crecimiento. De cara al futuro, el crecimiento de la actividad económica debería beneficiarse de un mayor gasto de los hogares y de un mercado laboral resiliente y más inclusivo, con la tasa de participación más alta desde la introducción del euro. De nuevo, en el documento se incluye un gráfico sobre desempleo y vacantes: es un mercado algo menos dinámico, pero todavía en una tendencia positiva. Además, las infraestructuras y la defensa han registrado inversiones importantes que previsiblemente apoyarán la actividad económica. Se espera que el entorno sea positivo, aunque el impacto de los aranceles incrementados sigue notándose en las exportaciones y en la manufactura. Los riesgos en la coyuntura se han equilibrado gracias al acuerdo alcanzado este verano entre la Unión Europea y Estados Unidos, al alto el fuego en Oriente Próximo y a los progresos en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China. Al mismo tiempo, persiste la incertidumbre: el entorno comercial mundial sigue siendo incierto, puede deteriorarse el sentimiento en los mercados financieros y continúan las tensiones geopolíticas. En cuanto a la inflación, se acerca al 2%, nuestro objetivo a medio plazo. Según la estimación flash de Eurostat, la inflación registró un ligero repunte hasta el 2,2% en noviembre, tras situarse en el 2,0% en septiembre y en el 2,1% en octubre, debido a una mayor inflación en los servicios y la energía. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo estable en el 2,4%, y nuestros indicadores de inflación subyacente siguen siendo coherentes con el objetivo del 2% a medio plazo. La reducción de la inflación hacia nuestro objetivo se ha visto respaldada por una moderación gradual del crecimiento salarial, que pasó del 5,7% en el segundo trimestre de 2023 al 3,9% en el mismo trimestre de este año. Estas cuestiones se actualizarán debidamente en nuestro próximo ejercicio de proyecciones.
15:00
En cuanto a cómo se espera que evolucionen los salarios, esperamos que la inflación se mantenga alrededor del 2% en los próximos meses. Los riesgos para la coyuntura siguen estando en ambos sentidos, pero son más estrechos. La incertidumbre continúa siendo mayor que antes de la COVID. En el ámbito político, la situación ha mejorado con el acuerdo Unión Europea‑Estados Unidos. Las próximas proyecciones del Eurosistema, del 18 de diciembre, arrojarán más luz sobre el crecimiento y la inflación. En lo que respecta a nuestra evaluación de la coyuntura inflacionaria, que no ha cambiado en gran medida, hemos mantenido también nuestros tipos de interés sin variación. Seguimos adoptando un enfoque dependiente de los datos y de las reuniones: nuestras decisiones sobre los tipos se basarán en la evaluación de la coyuntura de la inflación y sus riesgos, de las dinámicas de la inflación subyacente y de la fortaleza de la transmisión de la política monetaria; no preanunciamos trayectorias. Pasemos ahora a los instrumentos del BCE. Hemos confirmado de nuevo en nuestra reciente evaluación de la estrategia que estamos comprometidos con establecer una política que contribuya a la estabilización de la inflación en el 2% a medio plazo, que es nuestro objetivo. Esto no ha cambiado desde 2021 y, a nuestro juicio, ha servido hasta el momento. Nuestro primer instrumento son los tres tipos de interés oficiales. Además, disponemos de otros instrumentos que podemos utilizar según proceda para asegurar una transmisión fluida de nuestra orientación de política monetaria en toda la zona del euro. Es fundamental vigilar las diferencias entre países y el impacto de nuestra política en las principales variables económicas para detectar y prevenir posibles problemas de transmisión. Para ello hemos desarrollado varias herramientas; me referiré a tres: las Outright Monetary Transactions (OMT), el Transmission Protection Instrument (TPI) y el Pandemic Emergency Purchase Programme (PEPP). Podría añadir también las TLTRO, utilizadas durante la pandemia para estabilizar la economía y fomentar la financiación de la actividad, pero me centraré en las tres primeras. En primer lugar, las OMT, anunciadas en agosto y septiembre de 2012, que dieron continuidad al “whatever it takes”, están destinadas a salvaguardar la transmisión de la política monetaria en todos los países del área del euro. Permiten abordar distorsiones graves en los mercados de bonos soberanos basadas en temores infundados de los inversores sobre la reversibilidad del euro. Quizá recuerden que mi predecesor afirmó en varias ocasiones que “el euro es irreversible”. Las OMT, por cierto, nunca se han utilizado. Una condición necesaria para su activación es una condicionalidad estricta y eficaz, vinculada a un programa del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), con el fin de abordar las debilidades fundamentales de la economía afectada. En segundo lugar, el TPI, anunciado en julio de 2022, puede activarse para combatir dinámicas de mercado desordenadas e injustificadas que amenacen la transmisión de la política monetaria en la zona del euro. Por último, el PEPP, anunciado en marzo de 2020, se diseñó para hacer frente a las tensiones derivadas de la pandemia y apoyar la transmisión de la política monetaria en todas las jurisdicciones.
20:00
En los mercados de valores emitidos por países que sufran un deterioro de las condiciones de financiación, el Consejo de Gobierno va a considerar una serie de criterios para verificar si los países en los que se puede comprar dentro del Eurosistema, sujetos al TPI, siguen políticas razonables; entre otras cuestiones, que aborden los desequilibrios macroeconómicos. Por último, contamos también con el programa de adquisiciones de emergencia frente a la pandemia (PEPP), que se lanzó y utilizó en respuesta a la COVID-19, que afectó a todos los países de la zona del euro en distintos grados. El TPI está listo para su uso, pero nunca se ha utilizado. El PEPP se concibió con un cometido dual: por un lado, apoyar el funcionamiento de los mercados y, por otro, respaldar la transmisión de la política monetaria. Asimismo, facilitó una relajación sustantiva de la orientación de la política monetaria para contrarrestar los riesgos a la baja para la estabilidad de los precios planteados por la pandemia. Ante una perturbación financiera y económica tan extraordinaria, la flexibilidad del programa permitió ajustar el ritmo y la composición de las adquisiciones, algo muy importante, y demostró ser fundamental para estabilizar los mercados, abordar los impedimentos a la transmisión y apoyar la recuperación económica, protegiendo la estabilidad de los precios. El tamaño y el ritmo del PEPP se recalibraron y se suspendió a partir de diciembre de 2024, contribuyendo a la normalización de nuestros balances, como pueden ver en las fichas. La caja de herramientas del BCE puede adaptarse a desafíos inéditos, manteniéndonos dentro del alcance de nuestro mandato de política monetaria. En coherencia con nuestro compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas, nos hemos comprometido con esta comisión a explicar nuestras evaluaciones y responder a sus preguntas sobre estos instrumentos. Nuestro diálogo en curso subraya esta dedicación. En nuestras páginas web figuran todas las condiciones y los criterios de las evaluaciones que llevamos a cabo en el marco de estos instrumentos. Para concluir, como subrayamos en nuestra estrategia de política monetaria, el Consejo de Gobierno seguirá respondiendo con flexibilidad a los nuevos desafíos conforme vayan surgiendo. Procuraremos que no solo la política monetaria, sino también el resto de políticas en Europa contribuyan a reducir las vulnerabilidades ante futuras perturbaciones. Para ello, necesitamos condiciones favorables que permitan a nuestros puntos fuertes económicos desplegar todo su potencial, especialmente haciendo que el mercado único sea realmente único. En este contexto, vemos con muy buenos ojos el futuro paquete de la Comisión Europea sobre la integración y la supervisión de los mercados de capitales. Estas propuestas serán fundamentales para superar la fragmentación y mejorar la eficiencia de los mercados de capitales, impulsando la innovación. Tenemos soluciones a nuestro alcance: algunas están en nuestra caja de herramientas, como acabo de describir, y otras están en manos de terceros. Muchas gracias. Muchísimas gracias. Ahora pasamos a la ronda de preguntas. Vamos a comenzar con el PPE, Markus Ferber, un minuto y medio. Después escucharemos la respuesta; luego, una pregunta de seguimiento, un minuto, y otra respuesta de un minuto. Adelante. Muchas gracias, presidenta. Bienvenida, presidenta. Ha presentado los instrumentos y constatamos un endeudamiento creciente en los Estados miembros. A menudo se dice que el BCE debería bajar los tipos o comprar bonos para reducir los costes de financiación de los Estados más endeudados. Esto se afirma dentro de la Unión Europea y también fuera; por ejemplo, hay presión sobre el Banco Central Europeo desde Estados Unidos. Mi pregunta es: ¿cree que podremos mantener los tipos ante la presión exterior e interior y no plegarnos a la dominancia de la cuestión militar? Gracias.
25:00
Presidenta: Muchísimas gracias por su pregunta, señor Ferber. Le garantizo una cosa: cuando tomamos decisiones sobre la orientación de la política monetaria, hacemos lo que le he explicado anteriormente: nos fijamos en todos los datos. Estudiamos los riesgos conexos con las perspectivas de inflación y analizamos con mucho cuidado los instrumentos. Tenemos un gran historial y también herramientas que nos permiten anticipar lo que probablemente ocurrirá en el futuro. Reunión tras reunión, vemos las perspectivas de inflación y sus riesgos, la inflación subyacente y la transmisión de la política monetaria. Examinamos todos estos factores, miramos los objetivos que nos hemos planteado —ese 2 % a medio plazo—, nos centramos en nuestro objetivo fundamental, la estabilidad de los precios, y entonces tomamos una decisión. Vemos esto como una misión fundamental del Banco Central Europeo. Tenemos otros cometidos igualmente importantes, pero que competen a otras instituciones. Cuando hablamos de finanzas públicas, el banco central no es quien debe intervenir ni diseñar políticas al respecto. Los responsables de las finanzas públicas son quienes deben seleccionar las inversiones que funcionen para su economía, hacerla más productiva y velar por la sostenibilidad de sus cuentas, no nosotros. No somos nosotros, desde el banco central, quienes tenemos limitaciones presupuestarias. Pregunta: Existe una serie de normas fiscales a nivel europeo que hablan del gasto —por ejemplo, para que algunos gastos de defensa no se contabilicen dentro de determinadas reglas—, y vemos que los Estados miembros se están endeudando. Usted dice que tiene en cuenta todos los factores, pero ¿cómo valora esta capacidad de endeudamiento de los Estados miembros y qué implicaciones tiene para la política monetaria a la hora de tomar decisiones? Presidenta: Veamos, como ejemplo, el país que mejor conoce usted, donde he tenido el placer de vivir. Lo que buscamos es entender bien cuál es el programa de inversión: cuándo dará frutos para la economía y qué tipos de inversiones se van a hacer. Nos fijamos en si serán inversiones que aumenten la productividad, si tendrán sus fuentes en Europa o fuera de Europa. Intentamos anticipar las repercusiones que ese programa tendrá en la economía para poder ajustar nuestras proyecciones de crecimiento. Claro que esto tendrá efectos en el nivel de deuda, en su sostenibilidad y en el servicio de la misma. Pero el modo en que se inviertan esos fondos puede cambiarlo todo. Hay muchos factores que tenemos en cuenta en nuestro análisis: la efectividad y la productividad de las inversiones para la economía del país de que se trate. Además, hay que considerar el efecto dominó que puede darse en otros países de la vecindad o con vínculos estrechos con ese país. En nombre del S&D, Jonás Fernández: Bienvenida, Presidenta. Hablaré en castellano. Es cierto que en los próximos días conoceremos la propuesta de la Comisión para avanzar en la consolidación de los mercados de capitales, y estará bien. Pero en las últimas semanas he percibido en algunas de sus declaraciones públicas una posición muy vocal a favor de avanzar más rápido en otros sectores vinculados al mercado único. La competitividad pasa por más mercado único; el objetivo primario de su institución es la inflación, y más mercado único también ayudaría a contenerla. Me gustaría preguntarle qué respuesta encuentra a esas exigencias de más mercado único, porque algunos creemos que son un poco vagas todavía. Gracias. Presidenta: Muchas gracias por su pregunta, señor Fernández. Tiene razón. Para poder contrarrestar la inflación, para poder...
30:00
Para ahondar en la estabilidad de los precios, debemos considerar múltiples factores: la actividad económica y su riesgo asociado, el mercado laboral y, por supuesto, las expectativas. En cuanto al crecimiento y la actividad, en los últimos años hemos sufrido numerosas perturbaciones; la más reciente, la cuestión de los aranceles. Pasamos de un pequeño porcentaje a un 13,4%, una perturbación de gran magnitud para nuestra actividad comercial con uno de nuestros principales socios. Ante ello, cabe preguntarse cómo enfrentamos una previsible reducción de la actividad comercial, uno de los vectores de nuestro crecimiento. Cada país debe examinar su mercado y el potencial de su mercado interno. Desde el Banco Central Europeo, hemos analizado el conjunto de la zona del euro para identificar márgenes adicionales de crecimiento. Permítanme recordar un estudio del FMI que concluía que, dentro de la zona del euro, existe un equivalente arancelario del 40% en el comercio de bienes y del 100% en los servicios. Cuando vimos ese estudio, nos sorprendió constatar la magnitud de los obstáculos y barreras que nos autoinfligimos. Hemos procurado realizar un análisis propio, con mayor profundidad, y hemos llegado a cifras de orden similar o incluso superiores. El estudio más reciente —creo que publicado en el Economic Journal— estima un equivalente arancelario cercano al 65% para los bienes y del 100% para los servicios, todo ello debido a obstáculos internos. Economistas de primer nivel se plantearon qué sería necesario para compensar los efectos negativos de esos “aranceles” internos y la consiguiente menor actividad. El resultado es revelador: si todos los miembros de la zona del euro redujeran sus obstáculos internos hasta el nivel existente en los Países Bajos, neutralizaríamos los efectos negativos de los aranceles adicionales que puedan imponerse desde Estados Unidos a las exportaciones de la zona del euro. Es más, con un cuarto de ese esfuerzo, ya compensaríamos íntegramente el impacto. A la luz de ello, sostengo que el mercado único no solo sirve a fines monetarios; debe ayudarnos a cumplir las promesas de Jacques Delors: libre circulación de capitales, personas, bienes y servicios. No lo hemos alcanzado plenamente y queda un potencial considerable por desplegar. No entraré ahora en los informes Letta y Draghi, que contienen abundante documentación, pero es evidente que hay mucho por hacer y que también nosotros nos imponemos demasiados obstáculos. Pregunta de seguimiento: A la vista de estas cifras del FMI o del propio BCE sobre los “aranceles” internos del mercado único, ¿no considera que la agenda de la Comisión, centrada casi exclusivamente en simplificar las normas estrictamente comunitarias, aunque necesaria, es en el fondo marginal respecto de los problemas que debemos resolver para el correcto funcionamiento del mercado único? Respuesta: No deseo interferir en políticas que exceden mi mandato. No obstante, la Brújula de Competitividad se concibió, si no me equivoco, para trasladar las recomendaciones del informe Draghi; es un conjunto de medidas destinadas a mejorar la competitividad y a profundizar el mercado único. No creo que todo pueda reducirse a la “simplificación”, un término demasiado amplio y, por sí solo, insuficiente. Yo puedo hablar de lo que conozco bien: de lo que hacemos en el Banco Central Europeo.
35:00
Hemos estado recientemente trabajando mucho en la simplificación del marco regulatorio, del marco de notificación y del marco de supervisión. Ahora mismo estamos en la bisagra entre dos fuerzas, por así decirlo. Por un lado, la fuerza europea, que intenta armonizar esos marcos y hacerlos más coherentes —los requisitos regulatorios y los de supervisión en el sector financiero—. Por otro lado, la fuerza nacional, la de los Estados miembros, donde, a nivel de cada Estado, se añaden capas adicionales: requisitos específicos, más autorizaciones, licencias distintas. Todo ello se superpone a lo ya armonizado. Si esto ocurre también en otros sectores, tendremos que empezar por nuestra propia casa. Los Estados miembros deben revisar qué han añadido, qué capas y complementos han incorporado —a veces con la mejor de las intenciones, pero con escasos resultados en eficacia y eficiencia—. Y lo mismo cabe decir de las instituciones europeas, incluida la mía: debemos examinar cómo hacemos las cosas para ser lo más eficaces posible, evitando solapamientos, duplicaciones o cargas de notificación innecesarias, por ejemplo. Muchísimas gracias. Enikő Győri: Muchas gracias, presidente. Bienvenida de nuevo. Quiero preguntarle por dos cuestiones de actualidad. Unión de Mercados de Capitales: creo que todos estamos de acuerdo en que necesitamos una unión de capitales funcional para apoyar el crecimiento y las inversiones. Pero la crisis de 2008 es un recordatorio amargo de cómo los riesgos excesivos y los requisitos de capital insuficientes, junto con estructuras de titulización muy complejas, pueden menoscabar la estabilidad financiera con repercusiones a muy largo plazo. En ese sentido, ¿cómo evalúa el BCE el riesgo relacionado con la reducción de determinados requisitos de capital en el paquete de titulización actual de la Comisión? Y, basándose en esa evaluación, ¿cree que la propuesta de la Comisión ha dado con un equilibrio atinado entre la relajación y la estabilidad financiera, o todavía hay margen para mejorar los requisitos de capital para impulsar un poco el crecimiento? Segunda pregunta. En cuanto al impuesto sobre las transacciones financieras, algo de lo que se habla en esta Cámara y que algunos consideran un posible nuevo recurso, ¿cree que esa idea es compatible con el plan de la Unión de Ahorros e Inversiones? ¿Qué tipo de repercusiones tendría en ese plan? Muchas gracias. Muchísimas gracias por esas dos preguntas. A lo mejor me he perdido la primera parte de la segunda pregunta, pero luego le pediré que la repita. En cuanto a la titulización, hemos mantenido conversaciones con los bancos y pensamos que es uno de los componentes de la Unión de los Mercados de Capitales, algo que el sector bancario ve con buenos ojos. Una de las razones es que permite trasladar algunos riesgos fuera de sus balances, lo que podría ayudarles a proporcionar más financiación a la economía y aumentar el volumen de préstamos. Es una herramienta importante que desempeña un papel fundamental para gestionar el capital de los bancos, sus necesidades de financiación y su contribución a la economía real, creando oportunidades. El 11 de noviembre, no hace mucho, el Banco Central Europeo emitió su dictamen y lo remitió a la Comisión respecto a la propuesta de titulización. En general, el BCE la aprueba y aplaude algunos aspectos, como una mayor proporcionalidad, la debida diligencia y la simplificación de los requisitos de divulgación. El BCE también ha planteado sugerencias técnicas sobre ciertas normas de retención, sobre la titulización transparente, concretamente, y sobre la definición de la titulización pública. Prestaremos especial atención al seguimiento que se dé a nuestras recomendaciones y sugerencias, especialmente en lo relativo a los riesgos, que vigilaremos de cerca.
40:00
Al impuesto sobre transacciones financieras, que es una idea que ha vuelto a surgir en el Parlamento como potencial recurso propio nuevo: ¿considera que es oportuno? Yo tengo muchas dudas sobre el impacto que esto puede tener en la Unión de los Mercados de Capitales y en el ahorro europeo. Como presidenta del Banco Central Europeo, no tengo una opinión fijada sobre la materia, sobre este impuesto, la llamada tasa que, creo, en primer lugar sugirió el señor Tobin. Ya digo, no tengo opinión como presidenta del BCE. Cualquier cosa que facilite la canalización en Europa de los ahorros y de la inversión en instrumentos financieros adecuados y bien calibrados es positiva, y todo lo que vaya en contra no creo que sea muy útil. Gracias por esa respuesta. Y una pregunta al hilo de su intervención: hablaba usted de la importancia de una transmisión efectiva de la política monetaria. ¿Cuáles son, a su parecer, los principales impedimentos para que la transmisión sea adecuada? ¿Podría darnos algún ejemplo, quizá algo que debería desmantelarse? Hay dos elementos que se retroalimentan: por un lado, la orientación de la política monetaria, es decir, qué decisiones se toman para cumplir con la misión de la estabilidad de precios; y, por otro, la transmisión. Se pueden aprobar todas las políticas, pero si luego carecen de efecto en la zona del euro, no se logran los resultados. Lo que queremos es medir si nuestra política monetaria tiene efecto y cómo se transmite: lo analizamos a todos los niveles, desde la decisión hasta su impacto sobre el terreno. Desde hace varios trimestres vemos que la transmisión de nuestra política monetaria es muy buena. Si observamos, por ejemplo, en el sector financiero, la evolución del crédito a los hogares o a las empresas y detectamos que no evoluciona como esperamos, ahí identificamos un problema de transmisión. Entonces analizamos por qué se produce ese fallo y, en cualquier caso, si los hubiera, siempre disponemos de herramientas para responder. Por el Grupo ECR, tiene la palabra el señor Stephen Nikola Bartulica. Gracias. Bienvenida de nuevo, señora presidenta. Tengo una pregunta sobre los casos de “debanking”, es decir, la práctica de los bancos comerciales de la Unión Europea de cerrar cuentas en aras del “de-risking”. Bajo el Mecanismo Único de Supervisión del BCE, los bancos comerciales, de manera repetida, han vulnerado el derecho de los ciudadanos europeos a acceder al sistema financiero, consagrado en la Directiva de Servicios de Pago. Cuando los bancos cierran una cuenta de un cliente sin explicación —algo que ocurre con frecuencia creciente en toda la Unión—, se impide a los ciudadanos vivir de manera funcional en el día a día. ¿Qué puede hacer el Banco Central Europeo para impedir que esto vuelva a ocurrir? Se trata de un abuso de poder por parte de los bancos; a veces sucede incluso por razones relacionadas con opiniones políticas. Organicé aquí un evento en el que periodistas y activistas dieron testimonio de ello. Una vez que a alguien se le cierra una cuenta bancaria, es muy difícil abrir otra en otro banco para ejercer su profesión o para las empresas. ¿Qué puede hacer el Banco Central para evitar este abuso de poder?
45:00
Le iba a contar una historia personal, pero no lo voy a hacer. Solo diré que sufrí algo similar con una cuenta bancaria con un crédito insuficiente y que, dada mi exposición personal y los requisitos que conlleva mi figura, se me pidió que cerrara esa cuenta. Creo que en ocasiones, cuando una entidad analiza el coste‑beneficio de determinadas cuentas, decide cerrarlas porque “no le interesan”. ¿Es una buena práctica? No lo creo. ¿Qué puede hacer el Banco Central Europeo al respecto? Poca cosa, al menos directamente. En lo que se refiere a nuestra función de supervisión, nuestros supervisores pueden vigilar el riesgo de exclusión de una parte de la población. Pero les puedo garantizar que el euro digital, que sí es responsabilidad nuestra, abordará ese problema de la exclusión bancaria, porque será un mecanismo de inclusión que permitirá que aquellas personas que no son ideales para el sistema bancario o que deciden no tener una cuenta bancaria puedan acceder al euro digital y, con sus funciones, contribuir a resolver, al menos en parte, una práctica que está generando una exclusión poco apropiada. ¿Desea formular una pregunta de seguimiento? No. Muy bien. Tiene la palabra, por Renew Europe, la señora Stéphanie Yon‑Courtin. Gracias, presidenta. Señora presidenta Lagarde, gracias por comparecer ante esta comisión. Europa se encuentra en un momento crucial: todas las potencias están invirtiendo cada vez más en inteligencia artificial. Estados Unidos y China están transformando su economía a gran velocidad, y Europa va rezagada, con riesgo de descolgarse. Usted ha dicho que Europa perdió el tren de la IA; tenemos que recuperar ese retraso y superar los obstáculos para no poner en peligro el futuro de Europa. También Mario Draghi acaba de afirmar que la IA está muy presente en la economía, mucho más que en revoluciones anteriores, y que la brecha entre quienes estén del lado de la innovación y quienes duden será cada vez mayor. Dos preguntas: ¿qué palancas concretas debe poner en marcha la Unión Europea y qué escollos debemos eliminar para no descolgarnos del tren de la IA frente a Estados Unidos y China? Y, segundo, ¿qué papel desempeña la IA en la misión de estabilidad financiera y en la supervisión bancaria del Banco Central Europeo? Gracias por su pregunta. Le voy a responder en inglés para que haya un mayor número de personas que puedan escuchar en directo sin necesidad de traducción. En cuanto a los obstáculos ante esta innovación crucial y a cómo adoptarla, el primero es la capacidad de inversión. Para poder innovar y mejorar —lo que incrementaría nuestra productividad— se requiere dinero. Tenemos la inteligencia, tenemos el talento; hay innumerables ejemplos en Francia, España, Alemania, donde no falta talento y se genera innovación. Todos conocemos start‑ups que tratan de crecer, no tienen acceso a la segunda o tercera ronda de ampliación de capital y se van a otro lugar. Por ello, les ruego y les animo a que hagan absolutamente todo lo posible para que en Europa seamos capaces de crear una verdadera unión de los mercados de capitales que facilite que los innovadores encuentren financiación aquí, con capital de riesgo, y que dicho capital encuentre en Europa un mercado más sencillo para entrar y salir. Hoy no lo tenemos. Si ven las cifras, vemos que desde la primera…
50:00
Desde la ronda de la innovación generada por internet, con el tiempo hemos ido perdiendo productividad respecto a Estados Unidos. Si vemos cuáles son las causas, claro que tenemos universidades muy buenas como ellos, claro que tenemos talento como lo tienen ellos —estamos comparándonos con Estados Unidos ahora—, pero ¿qué es lo que nos falta? Nos falta ese impulso financiero necesario para crecer, para el scale‑up, y eso es lo que más necesitamos. Al hilo de esto: ¿y el papel del Banco Central Europeo en su competencia de vigilancia de la estabilidad financiera? ¿Utilizan ya la inteligencia artificial? ¿La han incorporado? ¿De qué manera? Sí. Utilizamos la inteligencia artificial y tratamos de supervisar su uso y su impacto; sobre ambas preguntas, la respuesta es sí: la utilizamos en el Banco Central Europeo. Yo no redacto —se lo prometo— con inteligencia artificial; otros lo hacen y lo reconocen con honestidad. Permítanme un ejemplo: hay muchas labores —lectura, recopilación y búsqueda de datos, investigación— que pueden realizarse y analizarse gracias a la inteligencia artificial. Cuando veo, por ejemplo, el volumen de documentos corporativos que deben verificarse para evaluar la estabilidad y el estado actual de las empresas, evidentemente la inteligencia artificial, gracias a sus potentes modelos de lenguaje, puede descifrar, analizar y seleccionar la información más útil. En la detección de fraude, lo mismo. Claro que la utilizamos en muchos casos y tratamos de alentar a los bancos, todo lo posible, a que también lo hagan con el propósito adecuado. Gracias. No hay nadie del Grupo de los Verdes. Pasquale Tridico, de La Izquierda. Gracias, presidenta. Señora presidenta Lagarde, el Gobierno italiano ha propuesto una modificación de la ley de presupuestos del país para declarar que la reserva de oro del Banco de Italia sea propiedad del pueblo italiano, valorada en unos 300.000 millones de euros, y esto podría cubrir algunas brechas del presupuesto. Sobre esta cuestión, usted decía que quizá esto podría influir en la independencia del Banco de Italia. La propuesta parece no estar clara, decía usted, y que no podían intervenir ante esa actuación, pero ha pedido al Gobierno de Italia que reflexione dos veces. Nosotros creemos que esto representa una reserva nacional. ¿Tiene todavía dudas y cree que esto no puede utilizarse para financiar el gasto público o estabilizar la deuda? ¿Qué papel desempeña esta reserva en la zona del euro para garantizar la estabilidad financiera? Gracias por su pregunta sobre el oro de Italia. No es un asunto trivial, porque Italia es el tercer mayor titular de reservas de oro en la familia de bancos centrales. Es un elemento clave. Y es un tema reciente, porque acabamos de publicar nuestro dictamen del 2 de diciembre; está disponible en nuestra página web. No les haré ahora todas las referencias, pero nos basamos en los artículos pertinentes del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y en el artículo 2.1, tercer inciso, de decisiones del Consejo. Ahí citamos todas las bases jurídicas en función de las cuales hemos emitido nuestro dictamen, que en realidad recoge otro dictamen de 2019, cuando se nos planteó una cuestión similar respecto a las reservas de oro en general. Nuestros servicios jurídicos han realizado un análisis, tanto ahora como entonces.
Fragmentos 1-10 de 31 (15 disponibles públicamente)

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