Gracias. Comprobando sonido... De acuerdo, colegas, creo que estamos listos para empezar.
La reunión de esta tarde se beneficiará de un proyecto piloto de DG TRAD de transcripción del discurso a texto. Escaneen el código QR que ven en sus pantallas, ábranlo en su teléfono o tableta y podrán leer los discursos en tiempo real. Pueden escoger la lengua que deseen para la interpretación. En caso de que utilicen la transcripción, DG TRAD les agradecerá sus comentarios al respecto.
La Comisión de Empleo organiza este seminario, por lo general, en torno al 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad. ¿Por qué organiza el Parlamento Europeo esta Semana? Durante el pasado mandato se reforzaron las redes de las personas con discapacidad, y uno de los objetivos para simplificar estas acciones fue crear una Semana de promoción de los derechos y necesidades de las personas con discapacidad. En esta edición se organizan un 25 % más de eventos, implicando desde la Vicepresidencia a distintos miembros del Parlamento. El Parlamento intenta ser una Cámara lo más inclusiva posible. Contamos con interpretación en lengua de signos aquí en la sala —como pueden ver en la pantalla— y también en las transmisiones en línea, así como con la transcripción de discurso a texto en varias lenguas.
En primer lugar, me gustaría presentarles el discurso de la presidenta Metsola sobre esta Semana de la Discapacidad 2025. Vamos a ver si conseguimos proyectarlo.
Señoras y señores,
La Semana de las Personas con Discapacidad de esta Cámara es una fecha marcada en nuestros calendarios para reflexionar sobre los desafíos que tenemos ante nosotros y para renovar nuestro compromiso de construir una Europa para todas y todos. Conocemos las estadísticas: más de 100 millones de personas en nuestra Unión viven con una discapacidad, visible o invisible. Cada una es hija o hijo de alguien, colega, vecina o vecino, amistades; personas que deben enfrentarse cada día a barreras que no deberían existir: en el acceso a la educación, al empleo, a la movilidad y al disfrute de los espacios públicos.
Como representantes elegidos, estamos comprometidos a derribar esas barreras y a ayudar a que cada europeo y cada europea alcance su pleno potencial humano, social y económico. Como Presidenta, estoy orgullosa de cómo este Parlamento está afrontando este desafío. El grupo sobre discapacidad está contribuyendo a que la Unión sea más accesible, y agradezco a las y los colegas que, año tras año, organizan una semana tan valiosa. Ahora nos corresponde a todas y todos mantener ese impulso, no solo cuando el foco está puesto en nosotros, sino cada semana y cada día.
Esta Cámara también desea conocer la actualización por parte de la Comisión de la Estrategia Europea sobre la Discapacidad. Asimismo, seguimos trabajando para que todos nuestros edificios e infraestructuras, incluidas las salas de conferencias, sean mucho más accesibles. Es un avance, pero queda mucho por hacer y no podemos dejar de esforzarnos por mejorar. Les pido que continúen trabajando con la misma dedicación: Europa solo cambiará si cambiamos nosotros mismos, y solo avanzaremos hacia un futuro más igualitario si trabajamos codo con codo. Gracias.
Muchas gracias. Además, hemos recibido un mensaje de la Presidencia danesa. La ministra desea intervenir. Sofie Anderson, ministra de Vivienda e Integración, tiene la palabra.
Es un placer para mí poder intervenir en este evento, que promueve la calidad de vida y el apoyo a las personas con discapacidad en los lugares de trabajo y en la comunidad. Me complace compartir con ustedes algunos de los avances realizados durante la Presidencia danesa en este ámbito. Es esencial destacar los derechos de las personas con discapacidad, así como las cuestiones que todavía están sobre la mesa para lograr su plena inclusión. Agradezco al Parlamento Europeo por arrojar luz sobre este tema tan importante.
Durante los últimos seis meses, la Presidencia danesa se ha centrado principalmente en la vida independiente de las personas con discapacidad, porque garantizarla es esencial para mejorar sus vidas y respetar sus derechos humanos. Como recordarán, el derecho a vivir de forma independiente está recogido en el artículo 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. En octubre de este año, el Consejo de la Unión Europea aprobó Conclusiones sobre la inclusión social de las personas con discapacidad mediante la promoción de una vida independiente. En noviembre, la Presidencia danesa organizó en Copenhague una conferencia de alto nivel sobre este mismo tema.
Si miramos atrás, en 2021 el Consejo respaldó una estrategia de diez años para los derechos de las personas con discapacidad, que sirve de marco de políticas y aborda los desafíos que enfrentan. Hasta la fecha, todas las iniciativas emblemáticas ya han comenzado. Sin embargo, permítanme señalar que siguen existiendo barreras que impiden la participación plena de las personas con discapacidad en nuestra sociedad. Los testimonios de las propias personas ponen de relieve situaciones de discriminación; además, siguen afrontando un mayor riesgo de pobreza y exclusión social. El número de personas con discapacidad que residen en instituciones no se ha reducido en la última década.
Sinceramente espero que nuestro trabajo y el suyo en esta cuestión marque la diferencia, ahora y en el futuro. Confío en que tengan en cuenta esta perspectiva en sus debates.
Espero también que los debates sean muy fructíferos durante toda esta tarde. Muchas gracias.
En el segundo informe de la Unión Europea publicado recientemente se menciona el empleo de las personas con discapacidad en el mercado laboral ordinario, con salarios iguales y condiciones idénticas, así como el acceso a una vivienda a un precio razonable. El Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad también apela a que las personas con discapacidad y los padres de personas con discapacidad puedan contar con apoyo suficiente para educarlos en la comunidad. Disponer de una vivienda a precio razonable es uno de los elementos principales para asegurar la plena participación de las personas con discapacidad en el puesto de trabajo, y este principio se extiende también a los padres de niños y niñas con discapacidad.
Hoy vamos a escuchar distintas experiencias prácticas, como el caso de Sarah Hayden, de la organización Autism-Europe, y de la señora Catherine Naughton, del Foro Europeo de la Discapacidad, sobre los desafíos que las personas con discapacidad y sus familias todavía siguen teniendo ante sí en los puestos de trabajo y en la comunidad, y el tipo de apoyo que necesitan por parte de sus empleadores y de los servicios de apoyo, en relación también con el acceso a una vivienda adecuada. En la segunda parte, examinaremos con representantes de la Asociación Europea de Proveedores de Servicios y con la próxima Presidencia, la presidencia chipriota, otras acciones que es necesario adoptar en la estrategia renovada para las personas con discapacidad, que abarca el período 2021‑2030, tales como la iniciativa emblemática sobre un marco de servicios sociales de excelencia.
Le voy a dar ahora la palabra a nuestro primer experto, el señor Jan Šiška, de la Universidad Carolina de Praga, para que nos trace las líneas maestras en los próximos cinco minutos.
Muchas gracias por esta invitación. En mi breve presentación me centraré en el tema de las personas que proporcionan cuidados. Hemos realizado un estudio junto con la EASPD sobre los desafíos que estas personas tienen ante sí y las experiencias que viven, en algunos casos experiencias positivas, con respecto a los cuidados informales. Lo que sabemos por la literatura existente es que los cuidados informales —los que proporcionan familiares, amigos y vecinos— constituyen el 80% o más de los cuidados que se prestan en toda Europa. Estos cuidadores informales son esenciales para permitir que los niños y los adultos con discapacidad o con condiciones de larga duración puedan relacionarse en sus propias comunidades.
A medida que la población europea envejece y las estructuras familiares cambian, esta situación es cada vez más insostenible, especialmente en el caso de las mujeres entre los 35 y los 64 años. Las cuidadoras informales están en una situación compleja para poder cuidar debidamente, lo que debería motivar cambios en las políticas y en las actuaciones de los distintos actores implicados. Lo que sabemos de las investigaciones actuales es que las experiencias de los cuidadores indican que sufren inseguridad, estrés, cansancio y aislamiento social. Con frecuencia asumen simultáneamente el cuidado de hijos e hijas y de personas mayores, y sabemos por la práctica que los riesgos de problemas de salud mental son mucho más altos en estos casos en comparación con el resto de la población.
Lo que hemos explorado en este estudio es que las familias luchan para conseguir, en el momento oportuno, información adecuada, algo que es crucial y vital para proporcionar cuidados de calidad. A menudo los cuidadores son sus propios coordinadores y tienen que navegar por sistemas fragmentados para poder obtener la información debida. Las madres, por lo general, suelen comentar en las reuniones que no quieren ser las gestoras de los cuidados de su hija o de su hijo, sino que quieren tener la seguridad de que los servicios que reciban sus hijos sean adecuados y estén garantizados.
Asimismo, se señaló que hay pocas personas dedicadas a centralizar la información y que existen limitaciones en el acceso a vivienda asequible e incluso a la educación; ya no digamos al empleo, especialmente para las personas con discapacidad. Nos centramos también en experiencias y ejemplos de buenas prácticas recogidos en nuestro informe y aportados por los participantes en entrevistas y grupos de trabajo. En el taller, los participantes subrayaron la necesidad de servicios de intervención coordinados; de apoyo a las personas que necesitan cuidados y también a sus hermanos, un tema muy mencionado en el marco de los grupos de apoyo entre hermanos. Se señalaron asimismo oportunidades para que los miembros de la familia de personas con discapacidad puedan participar en deportes y en actividades sociales y culturales, y se mencionaron modelos creativos de vivienda. La política de empleo activa fue destacada como una vía para facilitar la participación en el empleo de los miembros de la familia, con oportunidades laborales flexibles, al igual que para los proveedores de cuidados informales, que necesitan permanecer en el mercado laboral. Estos fueron algunos ejemplos de buenas prácticas; sin duda mis colegas mencionarán otros. Muchas gracias. Doy ahora la palabra a la representante de Autism-Europe, que nos hablará de sus experiencias, de los problemas relacionados con el trabajo y la vida privada, y de cómo superar estas barreras. Tiene la palabra por cinco minutos.
Estimados miembros del Parlamento Europeo, antes de nada, muchísimas gracias por invitarme para hablar de la experiencia de las personas autistas. Soy representante de Autism-Europe, que aglutina 19 organizaciones de personas autistas en Europa. Soy miembro de la Asociación de Personas Autistas de Irlanda y, por lo tanto, de la red. Tengo autismo y estudio Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de Dublín. Estoy aquí para hablarles de las barreras que afrontan las personas autistas en la sociedad y en el mundo laboral, y también de soluciones en materia de vivienda, tanto para mí como para la comunidad autista.
Cada persona autista es diferente; cada una tiene sus preferencias. Yo, por ejemplo, necesito previsibilidad, estructura y un lugar en el que pueda hacer las cosas a mi manera. Tengo muchos sistemas y planes para facilitarme la vida. El lugar de trabajo adecuado para mí, el ideal, debe comunicarme de forma clara y constante los procesos y la realidad, y debe aceptarme como soy.
Por desgracia, mis primeras experiencias en el mundo laboral se alejan mucho de estos ideales. A los dieciséis años me presenté a todos los trabajos posibles, pero fue imposible, a pesar de que mis amigos sí lo conseguían: no pasaba de la entrevista. Me rechazaron muchas veces y finalmente intenté averiguar por qué me ocurría. La razón era que yo era demasiado franca: mis respuestas en la entrevista no se correspondían con las expectativas. A menudo me perdía matices que no conocía, lo cual limitaba mi acceso al lugar de trabajo. Y esto fue un problema durante mucho tiempo, incluso después del diagnóstico de autismo a los dieciséis.
La situación no ha mejorado para muchas personas autistas. Entender las normas sociales y responder a lo que se espera de nosotros por parte de la sociedad es muy difícil. Realizar tareas cotidianas puede resultar realmente complicado. Es necesario cambiar las mentalidades y las actitudes de todo el mundo sobre lo que pueden hacer las personas con autismo y sobre lo que podemos aportar en un empleo que realmente nos gusta.
Para mí, lo más importante a la hora de tener en cuenta a las personas neurodivergentes en el lugar de trabajo es aplicar un modelo psicosocial con prácticas afirmativas. Las barreras al mercado laboral no empiezan cuando una persona solicita un puesto de trabajo; empiezan ya en el sistema educativo. Las personas con autismo y con discapacidad tienen derecho a la educación, pero también a una educación que responda a sus necesidades personales. La inclusión no es una cuestión de estar presentes, sino de sentirse parte del grupo y de contar con apoyo. A menudo se habla de igualdad de oportunidades, pero ¿qué ocurre con la igualdad de resultados?
Las barreras en la educación no se superarán sin un sistema verdaderamente inclusivo, para que todos puedan estar en el mismo centro educativo, mano a mano. En el colegio me decían que fuese “más normal”; que leer en los recreos era una forma de portarme mal. Al final aprendí a estar callada, no pedía ayuda y no luchaba por mis derechos. Ahora, la vivienda es uno de mis derechos como adulta, pero no es una realidad, y no estoy sola. De hecho, el 70% de las personas autistas no cuentan con apoyo para obtener adaptaciones en el lugar de trabajo.
Esto se considera casi como una discapacidad añadida, porque nos cuesta mucho que se realicen adaptaciones, y eso enmascara el problema. Como persona autista, he aprendido a enmascarar prácticamente todos mis rasgos: contengo mis emociones e intento parecer lo más profesional, fiable y aceptable. Muchas personas con autismo perciben diferencias sensoriales también en el lugar de trabajo. Por ejemplo, la luz: sufro fotofobia y a menudo la iluminación es demasiado dura o fría, lo que altera mi desempeño cotidiano. Al mismo tiempo, muchas personas autistas tienen dificultades para permanecer quietas y necesitan moverse para concentrarse; poder moverme me ayuda, sobre todo en las tareas más difíciles. Pero esto no son déficits, son diferencias, y con las adaptaciones necesarias en el lugar de trabajo no tienen por qué convertirse en barreras.
Debemos adaptar nuestros lugares de trabajo y la legislación, por una cuestión de derechos humanos y para fomentar nuestra dignidad en nuestras carreras profesionales. Para ello es necesario escuchar. Es imprescindible aplicar adaptaciones, pero no generales: dependen de las necesidades de cada persona; lo que funciona para mí no funciona para todo el mundo. Debemos promover entornos inclusivos en los que se acepten las particularidades de cualquier persona autista, lugares en los que todos se sientan seguros.
Necesitamos una legislación general a nivel europeo sobre los derechos de las personas autistas. Actualmente deciden los gobiernos regionales y nacionales. En 2024, la Unión Europea constató una brecha salarial del 24% entre personas autistas y no autistas, con diferencias muy importantes entre los Estados miembros. Esto no puede continuar así. Si queremos garantizar que las personas autistas estén plenamente integradas en la sociedad y en el mundo laboral, necesitamos una estrategia global.
Termino con una cita: una sociedad se mide por cómo juzga y cómo trata a las personas que se alejan de la norma. Muchas gracias; espero haber aportado información e ideas útiles sobre este tema.
Muchas gracias, señora Hayden, por compartir con nosotros todas estas ideas. Vamos a escuchar ahora a la directora del Foro Europeo de la Discapacidad (EDF), Catherine Naughton. Tiene usted la palabra durante cinco minutos.
Muchas gracias. Bien, represento al Foro Europeo de la Discapacidad, una organización paraguas de personas con discapacidad en Europa, y no voy a repetir lo que ya se ha dicho.
Lo explicó mejor que nadie: qué es necesario hacer en el lugar de trabajo para que el mundo del trabajo sea inclusivo. Además, estas medidas no son especialmente costosas; basta con modificar y organizar de otra manera el lugar de trabajo.
Sabemos que no ha habido un auténtico avance en la adaptación de los lugares de trabajo. El ministro competente en Suecia señalaba recientemente que no hay menos personas con discapacidad en instituciones; en algunos países, incluso, ha habido un retroceso. Hay unas 1,5 millones de personas con discapacidad que no están en el mercado de trabajo. A pesar de que no disponemos de datos suficientemente completos, las perspectivas en cuanto al acceso a un empleo de calidad no son buenas. Según Eurostat, el 50% de las personas con discapacidad tienen un empleo, frente al 75% de las personas sin discapacidad. Sabemos también que las personas con discapacidad suelen ocupar puestos peor remunerados y a menudo trabajan a tiempo parcial. Solo el 29% de los hombres con discapacidad trabajan a tiempo completo. Esto incide en los derechos de pensión y en la inclusión social, entre otros aspectos.
Nuestro experto mencionaba el papel tan importante que desempeñan las mujeres en el cuidado de las personas con discapacidad, debido a que los sistemas públicos no están suficientemente financiados. Al final, el número de cuidadores es demasiado limitado. En los hogares donde hay una persona con discapacidad, el coste de la vida es un 23% más alto que en una familia sin una persona con discapacidad.
Esta comisión parlamentaria desea saber qué medidas adicionales se pueden aplicar para garantizar que toda la red de cuidadores informales sea reconocida y valorada correctamente. ¿Qué puede hacer la Unión Europea ahora mismo sobre estos temas? Tres mensajes: en primer lugar, la próxima estrategia sobre discapacidad; en segundo lugar, el próximo presupuesto, que prevé recortes hasta 2029; y, en tercer lugar, el Semestre Europeo.
En cuanto a la estrategia sobre discapacidad, contamos con una estrategia vigente hasta 2030 y una serie de iniciativas ya concretadas, algunas muy importantes y muy pertinentes para esta audiencia, como el paquete de empleo para personas con discapacidad y las orientaciones sobre vida independiente. Han sido acogidas favorablemente por su calidad, pero lo que necesitamos, y lo que ocurrirá el año que viene, es que la Comisión publique nuevas acciones hasta 2030. Ahí requerimos medidas para que los primeros pasos se conviertan en realidad, por ejemplo en materia de empleo. Mi organización pide que, en la segunda parte de la estrategia, se cree una Garantía de Empleo financiada con el Fondo Social Europeo para personas con discapacidad. También es necesario aprovechar la Garantía Juvenil en este sentido. Así, la Unión Europea podrá ayudar a las personas con discapacidad mediante subvenciones; formación, también para los empleadores; fomento del espíritu empresarial y de la formación continua; adaptaciones en el lugar de trabajo; y apoyo a los empleadores para acoger favorablemente a los trabajadores con discapacidad.
Las recomendaciones del paquete de empleo para personas con discapacidad deben traducirse en medidas que creen más oportunidades laborales para este colectivo. Asimismo, las orientaciones sobre vida independiente deben hacerse tangibles. En concreto, consideramos muy importante recoger datos de forma sistemática sobre las personas con discapacidad que viven en instituciones en Europa. Sé que la Comisión se ha fijado este objetivo y nos gustaría que figurase en la estrategia. En cuanto al presupuesto europeo...
Entrará en vigor en 2028. Necesitamos más claridad. Los fondos europeos no deben servir para renovar o crear nuevas instituciones; el dinero debe utilizarse para mejorar los planes de asistencia individual, el apoyo en el hogar y a las familias, así como programas de presupuestos personales, de modo que las personas con discapacidad puedan elegir el presupuesto o el apoyo financiero que necesitan. Todo ello para ofrecer apoyo a la vida independiente en la comunidad.
En cuanto al Semestre Europeo, la Comisión emite recomendaciones económicas para los Estados miembros. Ahora y en el futuro, cuando se utilicen los programas nacionales y regionales, nos gustaría que hubiese orientaciones más claras en las recomendaciones nacionales sobre el empleo y la adaptación laboral. La situación no ha avanzado todo lo que esperábamos, pero estamos en un momento clave para que el Parlamento actúe: en la próxima estrategia, en el próximo presupuesto y en relación con el Semestre Europeo. Muchísimas gracias por su atención.
Pasamos a la primera ronda de preguntas. Esta parte de la audiencia se desarrollará en formato de ping‑pong: pregunta‑respuesta, pregunta‑respuesta. Un minuto y medio por pregunta y dos minutos para las respuestas. Empezamos con la señora del PPE. Hablaré en polaco, si me lo permiten. Szanowni Państwo, muchas gracias. Antes de nada, gracias por haber escogido este tema para la audiencia de hoy. Hablamos de un asunto fundamental para nuestra sociedad: cómo ayudar a las personas con discapacidad. ¿Cómo podemos ofrecer un apoyo real en los quehaceres cotidianos?
Ayer, durante la Semana de los Derechos de las Personas con Discapacidad, organicé un seminario en el Parlamento titulado “Por qué la vida independiente y autónoma es tan importante”, y quiero repetir ese mensaje: la vida autónoma no es un privilegio, es un derecho. Como decíamos ayer, el artículo 19 de la Convención de Naciones Unidas no se aplica en muchos países. Haber ratificado la Convención no significa que se cumpla. Muchas veces se dice que es imposible, que es inviable, pero la gente no puede esperar más. Necesitan una vivienda con asistencia a un precio digno, con soluciones que les permitan reincorporarse al mercado laboral, porque ambos ámbitos deben ser autónomos. En esta sesión debemos hablar de estas cuestiones. Necesitamos políticas concretas y financiación que refuercen la autonomía y no conduzcan a la exclusión. Permítanme hacer un llamamiento: espero que el MFP no apoye únicamente a las instituciones ni a la institucionalización. Cuento con usted, cuento con la comisaria. La gente de la que hablamos no quiere compasión; lo único que quiere es poder vivir con normalidad. Gracias.
¿Algún comentario? Muy bien. Tiene la palabra el señor Agius Saliba. Gracias por los testimonios de nuestros invitados. Quisiera hablar de los cuidadores, que desempeñan un papel muy importante. Debemos hacer mucho más en materia de cuidados, porque es un derecho del que todas las personas con discapacidad deben poder disfrutar. Son pocos los Estados miembros que reconocen el derecho a la asistencia personal. Y los cuidadores, como decía, desempeñan un papel esencial también en el caso de las personas con discapacidad, pero sus condiciones laborales con frecuencia son muy precarias.
Las condiciones de trabajo de los cuidadores son difíciles y les dificultan llevar a cabo su labor. El salario, además, es bajo; hay falta de formación, un estatus laboral poco claro y poco reconocimiento. No puede haber atención de calidad a las personas con discapacidad si se basa en cuidadores en situación precaria. Por lo tanto, ¿qué tenemos que hacer a nivel europeo para garantizar que las condiciones de los cuidadores sean adecuadas, que estén formados y cuenten con protección social y financiera? ¿Cómo podemos garantizar que mejorar sus condiciones de trabajo vaya de la mano de aumentar la autonomía y los derechos de las personas con discapacidad, en vez de incrementar su dependencia o remitirnos a antiguos modelos de cuidados? Gracias.
La Presidenta: Gracias. Pasamos a los expertos. El señor Šiška.
Sr. Šiška: No sé si la pregunta era para mí, pero, en cualquier caso, es muy importante que las agencias cooperen y que no haya fragmentación en el sistema, como usted ha señalado, entre educación, sanidad y servicios sociales; que no trabajen en silos. Sabemos que la cooperación es fundamental. ¿Qué papel debería desempeñar la Unión Europea en esta línea? Quizá sea una cuestión a la que puedan responder mejor los gobiernos nacionales o las distintas comunidades, que conocen más de cerca la situación sobre el terreno.
La Presidenta: Gracias. Señora Norton.
Sra. Norton: Gracias por su pregunta. La Unión ya ha tomado medidas para reconocer a los cuidadores con la Directiva de conciliación, pero no basta. Debemos fijarnos en los marcos jurídicos de empleo y de formación, entre otros. Sé que muchos cuidadores pierden derechos de pensión, por ejemplo. A través del Semestre Europeo es posible formular recomendaciones a nivel nacional. Además, los fondos europeos pueden utilizarse para invertir en servicios sociales, y es algo en lo que podemos trabajar de cara al próximo presupuesto.
La Presidenta: ¿Alguien más? No. Muy bien, pasamos al señor Szekeres, de Los Patriotas.
Sr. Szekeres: Muchas gracias. Me gustaría intervenir en húngaro. En primer lugar, quiero agradecer a quienes día a día nos cuidan. Quisiera subrayar que necesitamos una red compleja que abarque la formación, la vivienda, y el acceso a actividades deportivas y de ocio; que elimine barreras y garantice una provisión de servicios de manera holística. Debemos dar mayor visibilidad a las discapacidades invisibles, porque las discapacidades pueden ser visibles e invisibles. Coincido en que la estrategia debe formular pasos concretos para identificar medios claros que aporten un valor específico a las acciones que se emprenden. En lo tocante al empleo, debemos eliminar barreras para que los colegas puedan trabajar. Esto no solo redunda en interés de las personas con discapacidad, sino de la sociedad en su conjunto, para que puedan ser profesionales activos. Tenemos que combinar medidas de apoyo con intervenciones orientadas, incluido el apoyo personal a quienes asisten a las personas con discapacidad, así como el acceso a las nuevas tecnologías, la digitalización y la inteligencia artificial, que deben estar al servicio de las personas con discapacidad.
En los puestos de trabajo, especialmente desde la perspectiva del empleador, ¿deben imponerse sanciones si no se tienen en consideración las necesidades de las personas con discapacidad o si el puesto presenta barreras? Gracias. Señora Hayden, para contestar.
Señora Hayden:
Es que me he perdido la pregunta, lo siento. En cualquier caso, las discapacidades que no se ven muchas veces se pasan por alto, como en mi caso. Muchas personas me han dicho que no soy autista, que miento o que no soy suficientemente autista, etc. Si queremos que todo el mundo esté incluido, hay que incluir todos los aspectos de la discapacidad, cualquier necesidad, cualquier preferencia. Y estas preferencias hay que aceptarlas e incorporarlas; eso es ser humano, eso es democracia. Si lo tenemos en cuenta también en el ámbito de la discapacidad, estaremos más cerca del ideal europeo. Gracias.
Señor Szekeres:
Usted ha hablado de la calidad; sin duda es muy importante. En los Estados miembros aún no contamos con un marco de calidad adecuado; está en curso. Creo que ese marco serviría para entender mejor qué queremos decir por calidad. Usted ha mencionado penalizar a quienes no cumplan con estas directrices; a mi juicio, esa debería ser la segunda medida. La primera debe ser fijar el marco de calidad.
La presidenta:
Gracias. Señora Norton.
Señora Norton:
En la primera parte de la Estrategia sobre Discapacidad, el paquete de empleo, vemos contenido positivo, pero su aplicación es insuficiente. El señor Szekeres ha hablado de penalización; hablemos también de incentivos o desincentivos. En esencia, debemos adoptar medidas para que las empresas sean más inclusivas: por ejemplo, formación profesional inclusiva. En el caso de las viviendas adaptadas, vemos que se conceden solo cuando el empleo está específicamente orientado a personas con discapacidad y no en otros supuestos; esto habría que generalizarlo. Para ello necesitamos financiación también a nivel nacional. Los resultados en materia de empleo se han estancado, aunque observamos bastantes buenas prácticas a nivel local. Gracias.
Señora Magoni (ECR):
Ayer, en la Comisión CULT, tuvimos también a un invitado invidente que nos dijo: “Antes veía pero estaba ciego, y hoy estoy ciego pero veo”. Eso nos dio mucho que pensar. Hoy nos hemos entrevistado con más personas con esa experiencia de vivir con discapacidad, personas que, sin embargo, han encontrado en ello un sentido para su vida. Muchos están muy satisfechos con lo que hacen sus países y también con lo que se hace desde Europa, pero querrían resultados más tangibles que mejoren su vida. En cuanto a los cuidadores, en Italia se ha aprobado una ley para ayudar a quienes cuidan de personas con dependencia o discapacidad, porque a menudo renuncian a todo para prestar esos cuidados. Yo misma fui la cuidadora de mi marido. Creo que todos nosotros, en algún momento de nuestra vida, nos vamos a encontrar en una situación similar.
Gracias. Por lo tanto, tenemos que hacer todo lo posible para apoyar a los cuidadores, también desde el punto de vista económico y no solo. Muchas personas renuncian a todo para ayudar y cuidar a un enfermo en su casa y tenemos que hacer todo lo posible para ayudarlas. Gracias.
¿Algún comentario de los expertos? No. Bien. Pasamos al siguiente orador de Renew; oradora en este caso, la señora Devaux.
Gracias a nuestros invitados por estar aquí. Demasiadas personas con discapacidad se enfrentan en 2025 aún a obstáculos importantes en su vida cotidiana. Muchas veces los cuidadores —sobre todo las cuidadoras— desempeñan un papel fundamental para ayudarlas, y ese papel hay que apoyarlo y reconocerlo más. El Parlamento aprobó la semana pasada un informe que hace un llamamiento a desarrollar servicios de proximidad y de calidad, y a reconocer mejor la contribución fundamental de los cuidadores. Por eso propugno un pacto europeo por los cuidados que ponga en valor a estas personas dentro de la sociedad. Algunas iniciativas, como los cheques de empleo existentes en Bélgica, podrían aplicarse en el caso de los cuidadores, como se hace con el personal doméstico. ¿Podría un instrumento similar desarrollarse más para apoyar a las familias y profesionalizar el sector? Y, a su modo de ver, ¿qué medidas permitirían mejorar las competencias y las condiciones laborales de los profesionales que trabajan en el ámbito de la discapacidad, evitando que la falta de servicios obligue a las familias a asumir más de lo necesario? Gracias.
Tiene la palabra la señora Estaràs.
Muchas gracias. Gracias a la Comisión de Empleo por organizar este debate. Como ustedes saben, aprobamos el jueves pasado la Estrategia Europea de Discapacidad. Estamos en el ecuador de esta estrategia, que abarca 2021‑2030, y la aprobamos con un 80 % de apoyo del hemiciclo, con una estrategia renovada para los cinco años que quedan hasta 2030 y un apoyo decidido a sus objetivos.
Básicamente, en el ámbito del empleo, aprobamos que se establezca una garantía de empleo, inspirándonos en la Garantía Juvenil, con fondos europeos, lo que, a mi juicio, marcará un antes y un después para reducir la enorme brecha en el acceso al empleo de las personas con discapacidad, que muchas veces no encuentran trabajo y, cuando lo encuentran, no es en condiciones dignas. Aprobamos también que Erasmus Plus, el Fondo Europeo de Solidaridad y otros programas se abran a todo el colectivo de personas con discapacidad; que la accesibilidad digital sea verdaderamente uno de los objetivos, sobre todo en los servicios financieros. Vemos que para las personas mayores con discapacidad no hay accesibilidad digital y, a veces, los bancos cobran por esta accesibilidad. Por ello, en esta transformación digital debemos romper la brecha digital y garantizar la accesibilidad en todos los servicios, especialmente en la salud.
Pusimos asimismo en valor la figura del cuidador y de las familias, tanto del cuidador formal como del informal. Esto conecta con la Estrategia Europea de Cuidados que, previsiblemente, verá la luz en enero en la Comisión de Empleo y en la Comisión de la Mujer, de la que yo también soy ponente. Intentamos romper el sesgo de género en esta estrategia, de tal manera que ser cuidador sea una oportunidad y no una necesidad, y que las condiciones de trabajo de los cuidadores sean realmente dignas, poniendo en valor esta figura para que realmente haya personas que quieran dedicarse a ser cuidadoras, y que estos cuidados sean accesibles, de calidad y asequibles.
Y, por último, pedimos que los delitos de odio se tipifiquen como eurodelitos en la lista de delitos de la Unión y que las discapacidades invisibles —yo soy madre de un niño con una discapacidad invisible— se tengan en cuenta en la Unión Europea en esta estrategia. Gracias.