Muy bien, vamos a empezar nuestra audiencia común. Les pido que se vayan instalando, por favor. Empezamos con la aprobación del orden del día. Si no hay problemas, se considerará aprobado. Y así es.
Le doy la palabra a mi colega, el señor Trapp.
Gracias a todos.
Señorías, es un placer recibirles en esta audiencia común, centrada en la falta de cualificaciones en el sector de la construcción. Contamos con expertos de la industria de la construcción, con la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo y con responsables políticos para analizar posibles soluciones a esta carencia de cualificaciones, un tema acuciante. La escasez de mano de obra cualificada está agravando la crisis de la vivienda en Europa: faltan trabajadores, los proyectos se posponen o se cancelan y ello hace subir los precios de la vivienda y de los alquileres, complicando aún más la situación de la ciudadanía. Como ya hemos debatido, los cambios demográficos están afectando tanto a la accesibilidad como al precio de la vivienda. Debemos responder a esta demanda y es esencial garantizar vivienda asequible para todos los europeos.
Esta audiencia es una plataforma para contribuir a la elaboración de estrategias y políticas que respondan a la escasez de vivienda, analizar el impacto de la falta de cualificaciones en el mercado y explorar posibles soluciones para abordar esta temática. También debatiremos el papel de la educación y la formación para disponer de operarios que respondan a la demanda.
Como presidenta de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, voy a copresidir los debates de hoy. Reforzar nuestra fuerza laboral para responder a las necesidades de los ciudadanos es uno de los retos más importantes de la Unión Europea. Esta es otra de la serie de audiencias que hemos organizado para demostrar la complejidad del problema de la vivienda en Europa. La construcción está en el centro: sin obreros y técnicos cualificados no dispondremos de la infraestructura suficiente para responder a la demanda. Para la Comisión, la cuestión de la construcción y las cualificaciones no es solo un problema sectorial, sino también social. Hay que reforzar la formación profesional, la movilidad, la atracción de los jóvenes —incluidas las mujeres— hacia el sector y apoyar a las pymes, que son las que más dificultades encuentran para atraer talento. Tiene que haber una política...
…laboral equitativa. Estamos abiertos a soluciones basadas en el intercambio con nuestros miembros y la Comisión, para ver cómo llevar a cabo acciones que respondan a estos desafíos.
Muy bien, sin más, vamos a introducir a nuestros oradores. En primer lugar, Jorge García Montoro, ministro de Desarrollo e Infraestructura de la Región de Murcia, que va a compartir sus conocimientos desde la perspectiva regional. Tina Weber, investigadora en Eurofound, que ofrecerá una visión global del impacto de la transición verde y digital en el sector de la construcción, el empleo, las cualificaciones y la organización del trabajo. Roberto Capobianco, presidente nacional de Conflavoro PMI, que expondrá su experiencia sobre las necesidades de las PYMES en el sector de la construcción y las dificultades derivadas de la falta de cualificaciones. Y, finalmente, Tom Deleu, secretario general de la Federación Europea de los Trabajadores de la Construcción y la Madera, que dará la perspectiva europea sobre esta carencia de cualificaciones en el sector de la construcción. Gracias a todos por su participación. Señor García Montoro, tiene la palabra.
Buenas tardes, señora presidenta de la Comisión de Empleo y Vivienda, señora Silje Andersson, e Irene Tinagli. Quiero agradecerles su amable recibimiento y felicitarles, en nombre del Gobierno de la Región de Murcia, por la oportunidad de celebrar esta jornada en la que hablaremos de uno de los grandes desafíos: la vivienda.
Les agradezco particularmente que nos tengan en cuenta, sabedores de que las regiones y ciudades somos actores clave para responder al reto de una vivienda más asequible y más sostenible. La vivienda conserva valores intrínsecos que siempre la han caracterizado como el cimiento sobre el que desarrollamos un auténtico proyecto de vida.
Actualmente, la vivienda se sitúa entre las primeras preocupaciones de los ciudadanos españoles, ya que nos encontramos ante una auténtica emergencia residencial. La falta de suelo disponible, el aumento de los costes de producción, la complicada burocracia, la permanente pérdida de poder adquisitivo, la falta de seguridad jurídica que favorece la ocupación y la escasez de mano de obra cualificada en este sector hacen que nos encontremos ante la generación perdida de la vivienda.
En relación con el sector de la construcción, la Región de Murcia ha experimentado en el último año una caída del desempleo cercana al 10%, consolidándose como uno de los sectores más dinámicos de nuestra economía, pese a retos como la escasez de mano de obra o el encarecimiento de materiales. La construcción es hoy uno de los sectores con mayor inserción laboral en la Región de Murcia: más de la mitad de quienes se forman encuentran empleo en los seis meses siguientes.
Desde el Ejecutivo regional seguimos reforzando la cualificación profesional en la construcción para dar respuesta a la creciente demanda de las empresas y atraer a jóvenes y nuevos profesionales a este sector. Somos muy conscientes de la importancia de las competencias y de mejorar las cualificaciones de los trabajadores, con objetivos de mejora y reciclaje profesional, en línea con el Pacto Europeo por las Competencias en Construcción.
El Ejecutivo de la Región de Murcia apuesta de forma decidida por la formación en construcción. Estamos prestando apoyo financiero de 5,5 millones de euros a la Federación Regional de Empresarios del Metal para la promoción del nuevo Centro de Capacitación Industrial en la ciudad de Cartagena, destinado a mejorar el aprendizaje en el sector de la instalación y el acabado de obra. Un centro que, sin duda, permitirá la reindustrialización de muchas de nuestras empresas, en una línea de trabajo que, además, coincide con la estrategia europea.
El paquete europeo sobre vivienda asequible que presentará en pocos días la Comisión Europea, sin duda, profundizará en la necesidad de seguir invirtiendo en formación y recualificación profesional como tratamiento contra el déficit de trabajadores en el sector de la construcción. A nuestro juicio, sería oportuno que esta medida se acompañe de otras, como ayudas para la innovación en la industrialización de la construcción, ya que desmitifica el perfil del obrero en la medida en que el proceso constructivo se profesionaliza. También proponemos subvenciones para equipamientos y maquinaria en centros educativos y de formación, e incluso, en el ámbito europeo, la promoción de campañas para que los jóvenes apuesten por este sector y se favorezca la movilidad educativa y laboral.
Son medidas de carácter formativo que proponemos a la Comisión Europea y que pretenden, sin duda, estimular la creación de mano de obra cualificada en el sector, con el objetivo de permitir a los municipios y a las regiones europeas un alto grado de ejecución de los fondos europeos. A este respecto, quiero mencionarles algunos casos de éxito en la Región de Murcia en la gestión de líneas de ayudas cofinanciadas con la Unión Europea. El programa de rehabilitación energética de edificios de los fondos Next Generation EU está teniendo muy buenos resultados: ya se nos han concedido 42,3 millones de euros, de los que están ejecutados 21,3 millones, y el resto del importe se encuentra en fase de fiscalización previa a su concesión. Dado el alto grado de cumplimiento realizado por la comunidad autónoma, a la Región se le dotó de fondos adicionales para este mismo programa el pasado mes de julio. Y, dada la existencia de solicitudes que no se van a poder atender por falta de crédito, se ha solicitado al Ministerio que se redote y se reasignen remanentes.
Por supuesto, también ponemos los fondos de la política de cohesión al servicio de estos objetivos. El programa de erradicación del chabolismo y la infravivienda, financiado con fondos FEDER y Fondo Social Europeo, está siendo otro caso de éxito en la Región de Murcia. De hecho, nos han condecorado con el premio Estrella de Oro del concurso “Europa se Siente”, al considerarlo el mejor proyecto financiado por la Unión Europea.
A pesar de los esfuerzos económicos de las instituciones públicas —europeas, estatales y regionales—, la vivienda sigue siendo el mayor factor de desigualdad en este momento, porque no hay vivienda más inaccesible que la que no se puede construir. Fruto del compromiso del Gobierno de la Región de Murcia, en 2021 nació el Aval Joven de la Región de Murcia, una medida de mejora del acceso a la vivienda para los jóvenes, con la que el Ejecutivo regional fue pionero en toda España y que han replicado otras comunidades autónomas, así como el propio Gobierno central. También diseñamos ayudas al alquiler para colectivos vulnerables, que dotaban de un hogar a aquellas familias que habían perdido el suyo o que estaban en riesgo de hacerlo.
Sin embargo, los retos en materia de vivienda persisten y, más aún, se agravan en España y en toda Europa. En la Región de Murcia hemos decidido no quedarnos de brazos cruzados ante un tema tan crucial y estamos impulsando un nuevo modelo de vivienda protegida, denominado “vivienda asequible de la Región de Murcia”. Durante más de un año hemos trabajado con el sector del suelo y la vivienda para llegar a un texto sólido y viable, fruto de un intenso diálogo, que se plasmó en un decreto-ley de medidas urgentes en materia de vivienda y ordenación urbanística que nos situaba a la vanguardia nacional, pero que fue bloqueado por la oposición en el Parlamento regional.
Pese a ello, el Gobierno regional se ha puesto manos a la obra de nuevo y está impulsando la tramitación del proyecto de ley de vivienda asequible, que ofrece soluciones reales y útiles a la sociedad. Introduce una serie de novedades: la “vivienda asequible de la Región de Murcia”, modernización del concepto tradicional de vivienda protegida; la aceleración de los trámites de concesión de licencias y de todo tipo de procedimientos relacionados con la vivienda protegida asequible; la incorporación de nuevas figuras de planeamiento para reactivar zonas urbanas o semiurbanas y poner suelo a disposición de los ciudadanos, incrementando la oferta de viviendas en el menor tiempo posible; y la dotación de primas de edificabilidad como estímulo al promotor para ofrecer más viviendas protegidas al mercado. Además, es muy importante el papel de los ayuntamientos, que podrán regular bonificaciones fiscales que favorezcan estas viviendas.
Todas estas medidas pretenden, en definitiva, aumentar el parque de viviendas asequibles, adaptadas a las necesidades del siglo XXI. La colaboración de los ayuntamientos, la colaboración público‑privada y la participación del tejido empresarial y social son fundamentales en este nuevo impulso y, siempre, por supuesto, escuchando al sector, incluida la Federación Regional de Empresarios de la Construcción (FRECOM), que nos alerta de los retos que amenazan la viabilidad del sector.
Solo desde la cooperación, la corresponsabilidad y el compromiso social de todos los agentes e instituciones podremos transformar esta norma en realidades palpables. Por ello, esperamos con optimismo que el Plan de Vivienda Asequible Europeo incluya incentivos que nos permitan impulsar en la Región de Murcia este nuevo modelo de vivienda protegida asequible, así como medidas efectivas para paliar el déficit actual de mano de obra cualificada que nos permita construirla. Concluyo, a modo de resumen, con tres puntos: inversión inteligente haciendo uso del mix de financiación existente a todos los niveles; políticas eficaces de impulso, flexibles e innovadoras, que favorezcan la simplificación; y colaboración y escucha activa con jóvenes, sectores, ayuntamientos y empresas. Para el futuro, cuentan con las regiones y las ciudades como socios leales y comprometidos con este reto. Muchas gracias.
Muchísimas gracias, señor Montoro. Dina Weber, investigadora de Eurofound.
Muchas gracias por su invitación para presentar, y es un placer estar aquí hoy porque Eurofound publica un nuevo informe, Building on Growth Potential: Preparándose para la Transición. Como ya se ha dicho, el sector es clave para lograr la transición verde y sus objetivos en la Unión Europea, y para abordar la carencia de viviendas que afecta a tantas familias en la Unión.
Se trata de un escenario complejo, porque es un sector que encarará una elevada demanda de mano de obra entre 2021 y 2035. Se estima que el empleo en el sector tendrá que aumentar en 7 millones para reemplazar a los trabajadores que se jubilan y atender al incremento de la demanda. Al mismo tiempo, es un sector que ha disminuido en los últimos años; debemos recuperar su potencial. Está muy impactado por las transiciones: hay nuevas tecnologías que aplicar y el sector debe responder a los objetivos de renovación del parque de viviendas, que requieren nuevas cualificaciones. Así pues, hay que reforzarlo.
Es un sector fragmentado, integrado mayoritariamente por pequeñas y microempresas, lo que dificulta la formación de la mano de obra. Para que vean la tendencia: entre 2010 y 2023 hay 120.000 menos autónomos y empleados en el sector, en un momento en que necesitamos aumentar la fuerza laboral. Es un sector que de forma recurrente padece carencias de mano de obra por encima de la media de la Unión.
Esto también es resultado del cambio en el perfil de edad en la construcción. En el periodo 2010-2023, el sector ha perdido 1,1 millones de trabajadores en edades centrales, mientras que el segmento de trabajadores más veteranos ha aumentado en una cantidad similar, lo que incrementa el reto demográfico. El sector sigue luchando para atraer y retener a las mujeres, aunque ha habido una ligera mejora en los últimos años.
La fragmentación se ha agravado en los últimos años: las microempresas han aumentado en un 30 %, mientras que las más grandes solo lo han hecho en un 10 %, lo que dificulta aún más la formación. El cambio de las cualificaciones en el sector de la construcción ya se refleja en las cifras del nivel de formación de la fuerza laboral del sector.
La cualificación ha aumentado entre 2010 y 2023 y probablemente esta tendencia seguirá con la transición verde y digital. La transición verde, ¿qué significa? No solo que habrá más trabajadores necesarios: se estima que un 25% de la fuerza laboral requerirá una formación especializada para la sostenibilidad, la eficiencia energética y la economía circular en los próximos cinco años. Eurofound ha intentado medir la amplitud de los retos a los que se enfrenta la mano de obra y ha evaluado que alrededor del 24% de los trabajadores posee ya destrezas cuya demanda aumentará; en torno a una cuarta parte tendrá que actualizar sus competencias y aproximadamente un 20% corresponderá a nuevos oficios o nuevas competencias vinculadas a la transición verde.
En cuanto a las destrezas digitales, según el último estudio europeo sobre condiciones de trabajo, el uso de diferentes herramientas digitales —como wearables o la inteligencia artificial generativa— está aumentando también en el sector de la construcción, aunque no tanto como en otros sectores de la economía. Aun así, observamos una creciente necesidad de trabajadores con conocimientos en BIM, así como en el uso de drones, sensores, detectores, robótica y competencias STEM. Se trata de perfiles cualificados más exigentes que no se incluyen tanto como sería necesario en los planes de estudio de las escuelas y centros de formación de este sector.
Aquí, la fragmentación del sector impacta: las complejas cadenas de suministro que caracterizan los proyectos de construcción hacen que los grandes empleadores sean quienes tienden a ofrecer formación en estas nuevas tecnologías, pero dicha formación no siempre llega a las pymes y a los autónomos que participan en la cadena de suministro.
Por otro lado, la transición digital ofrece grandes oportunidades de mejora de las condiciones de trabajo mediante el uso de robots y otras herramientas que pueden aliviar las tareas físicamente pesadas, que actualmente disuaden la entrada de algunas personas en este sector. Sin embargo, estas herramientas no se utilizan tanto como podrían.
Es alentador que, según el estudio europeo sobre condiciones de trabajo, la formación se ofrezca cada vez más en el sector de la construcción. Ha aumentado más que en otros sectores entre 2015 y 2024; aun así, sigue por debajo de lo necesario y de la formación que se ofrece en las empresas.
La principal barrera para mejorar las destrezas entre los trabajadores reside, por un lado, en la elevada presencia de migrantes, trabajadores temporales y autónomos; por otro, en la escasa representación sindical y en la proporción significativa de empresas —especialmente pymes— que utilizan poco las herramientas digitales, además de las largas cadenas de subcontratación que complican la situación. Como recordatorio, se trata de un sector en el que la representación formal de los trabajadores —ya sea mediante comités de empresa o reuniones regulares para expresar sus puntos de vista— sigue por debajo de lo observado en otros sectores. Por tanto, será muy importante reforzar el diálogo social.
…de reforzar la formación también necesaria en el sector. Muchísimas gracias. Y ahora quisiera dar la palabra a Roberto Capobianco, presidente nacional y cofundador de Conflavoro PMI. Tiene la palabra durante ocho minutos.
Señorías, gracias por la oportunidad que me dan para reflexionar no solo sobre el futuro de la construcción europea, sino también sobre un presupuesto fundamental para lograr el Green Deal: hay que hablar de seguridad y de la atractividad del sector de la construcción.
Estamos discutiendo la transición ecológica: edificios de cero emisiones, digitalización e innovación. Pero también hay que tener en cuenta los desafíos humanos: sin mano de obra cualificada, sin relevo generacional, ninguna directiva ni inversión podrá ser eficaz.
Hace falta un esfuerzo sin precedentes y recursos crecientes, pero la fuerza de trabajo no solo disminuye, también envejece. De aquí a 2030 faltarán 2.700.000 obreros y, ya hoy, en Italia, más del 5% de la demanda de mano de obra no encuentra respuesta.
No debemos ver esto como una simple estadística. El 23% de los accidentes mortales se concentra en la construcción, y eso no atrae a los jóvenes ni a los talentos, ni permite que el sector se convierta en motor de la transición verde. Tengo una hija de 10 años que un día me dijo: “Papá, yo no quiero ser empresaria ni operaria”. “¿Por qué?”, le pregunté con sorpresa. “Porque no quiero morir en la obra”. A esto debemos prestar atención.
El elemento más importante para atraer fuerza laboral es la seguridad en el lugar de trabajo, que debe formar parte de la competitividad: trabajos más atractivos, más cualificados y mejor remunerados. La “patente” italiana debe hacerse en clave europea, de modo que las obras públicas deban cumplir determinadas condiciones para acceder a los fondos europeos. Y las empresas deben demostrar capacidad real de gestión de la seguridad en las obras, mediante trazabilidad, prevención y seguimiento. La seguridad ha de convertirse en una competencia certificada, no en un añadido burocrático.
La seguridad es fundamental para el relevo generacional. Hoy tenemos trabajadores de más de 60 años soportando el peso de la transformación del patrimonio europeo; no es sostenible. Es preciso introducir la obligación de transferir competencias a nuevos aprendices: que los trabajadores más veteranos transmitan su saber artesanal.
Asimismo, debemos asegurar la eficacia de la estrategia de renovación de edificios para responder a las exigencias ecológicas. Solo así tendremos un sector en el que valga la pena trabajar y proyectar una vida.
Europa atraviesa una profunda crisis demográfica, e Italia figura entre los países con la tasa de natalidad más baja. Si queremos fuerza laboral, debemos crear estabilidad y perspectiva. Hace falta un plan que tenga por objetivo la formación, también incorporando plenamente a las mujeres, y con una gobernanza bilateral y pluralismo sindical, a la luz de la experiencia italiana.
Muchas gracias.
El sistema está estructurado en un modelo privado, rígido, no pluralista, en el que las empresas no tienen capacidad de elección; de lo contrario, no pueden operar. Es un sistema privado que termina obligando al sector público a sufragar costes que corresponden a las empresas. Por ello, pedimos una intervención para atajar la contratación precaria: a las empresas que no remuneran lo necesario debe exigírseles responsabilidad, incluida la contribución a las asociaciones que luchan contra los riesgos en la construcción. El pasaporte de formación y competencias hará de la formación un instrumento vinculado a las personas. Con un fondo de competencias, queremos que las inversiones tengan en cuenta a las partes sindicales y que, además, una “patente” de la Unión Europea responda a las exigencias de seguridad y a los cambios demográficos. Nuestra confederación, junto con el Gobierno italiano, está desarrollando proyectos de formación con África, en particular en Kenia, en colaboración con organismos internacionales, para crear bolsas de formación tanto en sus países como en Europa, a fin de responder a la falta de mano de obra, elevar las cualificaciones y favorecer la integración.
Señorías, los derechos europeos de las y los trabajadores no pueden asentarse sobre bases frágiles. Si falta empleo seguro, si no hay relevo generacional, si no hay actividad y un sistema abierto y dinámico, el enorme capital financiero que Europa ha movilizado quizá no produzca los resultados deseados. Además de la política ambiental, debe existir una verdadera política europea de la construcción, centrada en la seguridad, las competencias, la dignidad y la estabilidad de la persona trabajadora. Estamos dispuestos a contribuir con propuestas, competencias y experiencia. Gracias por su atención y buen trabajo a todas y todos.
Muchísimas gracias. Tiene la palabra el señor Tom Deleu, secretario general de la Federación Europea de Trabajadores de la Construcción y de la Madera.
Muchas gracias, señor presidente. Muchas gracias por darme la oportunidad de abordar esta cuestión tan importante en esta audiencia conjunta. En primer lugar, me complace oír que esta Cámara quiere que el sector de la construcción ocupe un lugar central. Y quisiera empezar por ahí precisamente: se trata de trabajadores, se trata de personas; de gente que aspira a una carrera digna, a oportunidades y a crecer en este sector. No se trata de una mercancía.
Lo digo porque recientemente la Autoridad Laboral Europea ha hablado de déficit y superávit de trabajadores en Europa, pero debemos pensar en las personas trabajadoras como en sujetos en los que queremos invertir. Esto es fundamental y debería ser esencial en este debate. El de la construcción es un sector muy fragmentado, como ya ha señalado Tina Weber, y quisiera recalcar otros elementos de esta fragmentación, como las largas cadenas de subcontratación, en las que cada vez intervienen más actores que no son empresas de construcción, sino agencias que actúan como intermediarias y aportan trabajadores, a menudo sin competencias, sin conocimientos ni experiencia. Esto está generando un entorno de dumping social, fraude social y explotación de esos trabajadores. La Autoridad Laboral Europea también ha descrito recientemente el modelo de explotación mediante el cual se traen a trabajadores de terceros países a través de agencias. Esta no puede ser la respuesta.
Si queremos abordar la falta de mano de obra de manera sostenible, debemos hablar de los modelos de negocio en el sector de la construcción. Ahí debe estar el foco.
Tenemos que hablar sobre cuál es el sector de la construcción que queremos para el futuro y, para nuestra federación, es fundamental centrarnos en el empleo directo. Debemos invertir en los conocimientos y las destrezas de los trabajadores, lo que implica abordar también la relación entre los trabajadores y sus empresas.
Esta es una cuestión que hemos tratado en numerosas ocasiones con FIEC, que representa a la parte empresarial del sector de la construcción a nivel europeo, y hemos emitido una declaración conjunta sobre la falta de mano de obra. En esa declaración subrayamos la necesidad de centrarnos en las prácticas, de invertir en el aprendizaje y en la formación de los trabajadores, y de garantizar que estas oportunidades estén disponibles también para las pymes. ¿Cómo hacerlo a escala europea? Mediante una organización paritaria de la formación, con mecanismos de cofinanciación, apoyo a la formación y respaldo a los centros de educación. Es un modelo que ya existe en muchos países europeos —sobre todo en países occidentales y también en algunos nórdicos— y hemos solicitado a la Comisión Europea que se extienda a Europa Central y Europa Oriental. Es un modelo que podría ayudar al sector a avanzar de manera sostenible.
Una formación auténtica y de calidad puede atraer a nuevos trabajadores, a jóvenes y también a mujeres —cuya presencia sigue siendo un reto en el sector—, pero debemos ofrecerles trayectorias atractivas. Nuestros afiliados nórdicos señalan con frecuencia que, pese a contar con muy buenos sistemas de aprendizaje y prácticas, después no encuentran empleo. En algunos países nórdicos hay muchísimo desempleo en la construcción. ¿Qué ocurre? Que a menudo resulta más fácil y más barato traer mano de obra de otras partes del mundo sin derechos ni protección, incorporarla a un proyecto específico y después devolverla a sus países de origen. Muchas veces estos trabajadores descubren que no se les trata de la misma manera, que no reciben el mismo salario y que, si sufren un accidente, no están cubiertos por la protección social, por un seguro o por el derecho a la asistencia sanitaria. Quedan desprotegidos, y esto genera una mala imagen del sector. Por lo tanto, hay que abordarlo de manera sostenible, de forma que los trabajadores tengan un futuro en sus empresas.
Esto es algo que falta en el debate actual. Debemos hablar de cómo apoyar a las empresas constructoras y a las empresas en general. Un aspecto crucial es la contratación pública: la Directiva se revisará pronto y, hoy por hoy, vemos que con demasiada frecuencia el criterio de adjudicación es el precio más bajo, cuando la construcción conlleva costes muy elevados. Como se ve, todos los elementos están entrelazados.
Quisiera recalcar que no se trata únicamente de “trabajadores baratos que necesitan vivienda barata”. La crisis de la asequibilidad es también una crisis del coste de la vida. Muchas familias no llegan a fin de mes, no pueden pagar las facturas de la luz, del gas, etcétera. Esto debe situarse en el centro del debate.
Me detengo aquí.
No pasa nada. Todavía nos queda tiempo para el intercambio de puntos de vista, así que si desea añadir algo más adelante, podrá hacerlo sin problema. Pasamos ahora a la fase de preguntas.
La Presidencia:
Tiene la palabra la señora Isabel Kalinecki, del PPE.
Isabel Kalinecki (PPE):
Gracias, señora presidenta. Muchas gracias por estas contribuciones tan ilustrativas. La construcción representa más del 10% del PIB de la Unión Europea y da empleo a más de 13 millones de personas. Es un sector muy diversificado, con más de 35 ocupaciones distintas, y cada vez integra más las nuevas tecnologías y la sostenibilidad. Pero, como ustedes han señalado, las empresas son en su mayoría pymes y les falta mano de obra, lo que perjudica la producción de viviendas.
Los profesionales del sector han fijado una serie de objetivos: hacer el sector más atractivo para atraer nuevos talentos, jóvenes y personas cualificadas; anticipar las necesidades futuras en materia de competencias para preparar a los trabajadores del mañana; formarles y mejorar sus condiciones de trabajo; impulsar el aprendizaje a lo largo de la vida para que puedan adaptarse a la digitalización y a la eficiencia energética.
Las preguntas son sencillas: ¿cómo puede la Unión Europea, de forma concreta, ayudar al sector a afrontar la falta de competencias hoy y mañana? Cuando les escuchamos, no se demandan nuevas legislaciones, sino aplicar las existentes, lo cual va en la buena dirección. También se alerta sobre las reglas de desplazamiento de los trabajadores y se pide mayor simplificación. Además, el sector invierte en productividad e innovación. Por ello, tengo una pregunta a la Comisión: ¿podrán estas empresas beneficiarse del Fondo de Competitividad del próximo Marco Financiero Plurianual? Muchas gracias.
La Presidencia:
Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Marcos Ros Sempere, del Grupo S&D.
Marcos Ros Sempere (S&D):
Gracias, presidenta. Buenas tardes. Disculpo haber llegado un poco tarde a esta sesión. Consejero de mi región, bienvenido al Parlamento Europeo.
Seré breve. Existe un consenso muy amplio en el sector, tanto por parte de las empresas como de los trabajadores: necesitamos invertir en mejorar la cualificación y la formación si queremos construir más y mejores viviendas y dotar al sector de suficiente mano de obra. Más aún en un contexto en el que Europa afronta necesidades masivas de renovación de edificios, en línea con los compromisos del Pacto Verde, la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios y la oleada de renovación. Este reto exige mano de obra muy especializada.
Por eso es importante utilizar bien los fondos europeos, en particular el Fondo Social Europeo Plus, que no es ningún adorno: debemos mejorar la empleabilidad de nuestros trabajadores. La falta de mano de obra cualificada para levantar viviendas es un factor más que agrava la crisis de vivienda que tenemos hoy en toda Europa, especialmente en España y en nuestra región.
Precisamente por ello, en este Parlamento nos hemos empeñado en que la vivienda entrase como prioridad en la revisión del Marco Financiero Plurianual, en que hubiera un comisario de Vivienda y en contar con una comisión especial de vivienda que hoy trabaja y se reúne aquí. Gracias a ese trabajo, a partir de septiembre las comunidades autónomas pueden financiar vivienda asequible —hasta ahora solo podían financiar renovación energética y vivienda social— y ampliar el parque público con una cofinanciación europea del 100% gracias al FEDER. Ese fue un esfuerzo en el que este grupo jugó un papel decisivo: primero con un informe del que fui ponente, pidiendo a la Comisión este esfuerzo legislativo; después, con la reforma que aprobamos el 12 de septiembre en el Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo.
Sé que la vivienda pública no ha sido una gran prioridad de su Gobierno, porque se han hecho pocas o muy pocas en los últimos años, pero nos gustaría que ahora aprovechásemos la oportunidad que brinda esta reforma para reprogramar fondos antes del 31 de diciembre. Conocemos por los medios que ustedes han reprogramado fondos para resiliencia y...
No conocemos si están trabajando o no en la reprogramación de fondos para vivienda asequible, pero la mejor manera de demostrar ante todos los europeos que la crisis de vivienda importa a todas las regiones es que todas, y por tanto también la Región de Murcia, reprogramen antes del 1 de diciembre fondos para vivienda asequible y para incrementar el parque de vivienda pública. Muchas gracias.
Tiene la palabra ahora Idoia Mendia (S&D, Empleo).
Gracias, señor presidente. Intervendré en español.
Muchas gracias a todos los comparecientes por las explicaciones que nos han dado. Realmente estamos ante un reto enorme, que es la necesidad de mano de obra en este sector y en tantos otros. Yo, que vengo de la realidad autonómica y dado que contamos con un consejero autonómico aquí, quiero preguntar por las políticas sobre el terreno, porque es ahí donde se ve si se funciona o no.
¿Qué han hecho ustedes en la Región de Murcia para reducir la escasez de mano de obra en este sector en concreto? Yo intuyo que solo hay dos vías: la migración o unas políticas activas de empleo innovadoras para incorporar a los desempleados —que tienen un elevado porcentaje en Murcia— al empleo en la construcción. Y debo decirle que, respecto a la primera, la migración, en su región el pasado verano se dedicaron a perseguir y hostigar a los migrantes que necesitamos, no solo en la construcción, sino también en otros sectores, como el de la huerta murciana. En cuanto a la segunda cuestión, el servicio público de empleo, no han hecho nada nuevo que realmente esté produciendo un cambio en el empleo en la construcción, que es donde debemos generar oportunidades de calidad para los desempleados de nuestras regiones y también para las personas migrantes que están entre nosotros.
Sobre vivienda, le he escuchado hablar mucho de futuro, poco de pasado y nada de presente. Para pasar del futurible a la realidad presente, habría estado muy bien que su partido matriz en Madrid hubiera votado el techo de gasto; así contarían seguramente con mucho más presupuesto disponible para invertir en vivienda y los futuribles serían realidades para las personas en Murcia. Gracias.
Tiene la palabra el señor Jorge Buxadé Villalba, en nombre de los Patriotas.
Gracias, señor presidente. Mis primeras palabras son para defender a los vecinos de Torre Pacheco, en Murcia, a los que esta señora, colega nuestra diputada socialista, ha acusado de no se sabe qué. Hay que recordar que, efectivamente, los vecinos salieron a la calle a defender a una persona de 68 años que había sido asesinada, un vecino de Torre Pacheco, un municipio donde más del 30% de la población es de origen marroquí y que, además, sufre una tasa de desempleo muy elevada.
Hablemos de vivienda. Consejero, me ha parecido decepcionante su intervención, porque ha hablado de emergencia habitacional, pero ustedes y el Partido Socialista han gobernado la Región de Murcia desde hace 50 años; luego, la emergencia habitacional la han provocado ustedes. Ha hablado de suelo. En España, las competencias en materia de suelo las tienen las comunidades autónomas; por tanto, los responsables de liberar suelo y de permitir que las empresas promotoras y constructoras puedan construir con altas densidades de población son ustedes. Hicieron una ley en 2005 y volvieron a hacer otra en 2015, con 300 artículos, al estilo Corea del Norte. Han construido 174 viviendas de protección oficial desde 2018: casi el doble de artículos en la ley que viviendas construidas. Creo que es decepcionante que no haya, al menos, explicado por qué no han hecho nada en su región.
Mis preguntas son: siendo ustedes competentes en materia de formación profesional, ¿qué van a hacer para formar a los jóvenes de Murcia? Y, ¿se plantean en algún momento aplicar el principio de prioridad nacional y bajar los impuestos a las empresas para que puedan pagar mejores salarios a los trabajadores? Muchas gracias.