Muy buenos días, queridos colegas. Proseguimos la reunión de la Comisión de Control Presupuestario con la audiencia sobre el MFP, rúbrica 3: Recursos Naturales y Medio Ambiente. Ya celebramos el 20 de noviembre una sesión centrada en la aplicación de la PAC.
Por parte de la Comisión Europea nos acompañan Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para la Transición Limpia y Justa —bienvenida, señora Ribera—, y el comisario de Acción por el Clima, el señor Hoekstra. Gracias a ambos y a sus equipos por haber respondido por escrito a nuestras preguntas. Creo que para ustedes es la primera vez que participan en la audiencia de aprobación de la gestión (descarga). Gracias por estar aquí y por el trabajo preparatorio.
El Tribunal de Cuentas está representado por Klaus-Heiner Lehne, quien nos ha indicado que esta será su última comparecencia ante la comisión. Muchas gracias, señor Lehne, por sus servicios y por presentarnos las conclusiones del Tribunal sobre la rúbrica 3. Bienvenido.
Seguiremos el método de ping‑pong, es decir, pregunta‑respuesta. Cederé la palabra a la Comisión y al Tribunal de Cuentas y, tras cada intervención, responderán directamente; no acumularemos preguntas. Empezamos, como siempre, por el Tribunal de Cuentas. Señor Lehne, tiene la palabra. Siete minutos.
Muchas gracias, señor presidente; señora vicepresidenta; señor comisario; señoras y señores diputados. Ya informé a esta comisión de las constataciones del Tribunal de Cuentas bajo la rúbrica 3 de Recursos Naturales y Medio Ambiente para el ejercicio 2024. Para esta rúbrica, nuestra estimación arroja una tasa de error del 2,6 %. La rúbrica incluye, entre otros, los gastos de la UE en el marco del programa LIFE para la política climática, por un importe de 4,6 mil millones de euros, alrededor del 1 % de los pagos de 2024.
En la muestra que examinamos se incluyeron tres expedientes del programa LIFE; no se detectaron errores cuantificables. Mi colega presentará en pocos días un informe sobre la eficiencia de los proyectos LIFE Strategic, concebidos para tender puentes entre los planes medioambientales y su aplicación. No puedo adelantar resultados, pero estoy seguro de que suscitará su interés.
En general, constatamos que las condiciones de ayuda en la rúbrica 3 fuera de la PAC son más complejas que en los pagos directos; por lo tanto, el riesgo de error es más elevado, y este ámbito de gasto presenta una tasa de error relativamente alta.
Quisiera aprovechar para llamar su atención sobre tres informes clave. En el Informe 14/2024, el Tribunal analizó el mandato para la creación de un instrumento para la transición ecológica, que prevé como objetivo que los Estados miembros destinen al menos el 37 % de sus gastos a objetivos climáticos; de hecho, la Comisión lo calculó en más del 42 %. En un informe anterior, el 9/2022, el Tribunal ya criticó la metodología utilizada para calcular estos gastos climáticos.
Los gastos se basan en unas cifras determinadas. Una cuantificación exacta de las contribuciones climáticas es muy difícil. Quisiera señalar también que, en el marco del informe anual sobre el ejercicio en curso, examinamos si las recomendaciones se han ejecutado. Así, en el marco de los coeficientes climáticos del MFP —0, 0,4 o 1—, o una medida no contribuye, o contribuye en un 40%, o al 100% a la protección climática. Es una ponderación muy elevada, por lo que conviene subdividir las intervenciones en medidas o submedidas. Además, el Tribunal ha constatado que casi la mitad de las medidas no se han subdividido y se han valorado de manera global. Las medidas no divididas tenían todas el factor 1, considerándose plenamente relevantes para el clima sin que estuviera claro qué partes contribuían efectivamente. Tememos que, en conjunto, haya una fuerte sobreestimación.
Asimismo, al Tribunal de Cuentas no le queda clara la atribución del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) a los objetivos climáticos y si realmente se alcanzan dichos objetivos, habida cuenta de su ambición. Es algo que nos preocupa.
En el Informe Especial 15/2024 sobre el cambio climático y la adaptación al cambio climático, el Tribunal constató en primer lugar que el marco establecido por la UE para la política de adaptación es viable. Los problemas, como suele ocurrir, se encuentran en la ejecución a nivel nacional o regional. Las estrategias nacionales de adaptación cumplen el marco europeo, pero en parte los Estados miembros han utilizado datos obsoletos; los costes de la adaptación no se han estimado suficientemente o no se han indicado las prioridades. Además, una muestra de proyectos apoyados mostró que alrededor del 40% de las medidas no han contribuido en absoluto o muy poco a la adaptación, y algunos pocos incluso han entrañado riesgo de mala adaptación, es decir, un aumento de los daños provocados por el cambio climático. Un ejemplo de ello es la irrigación de superficies cada vez más grandes. Tampoco se han generalizado soluciones que tengan en cuenta adecuadamente el cambio climático y las condiciones locales. Esto debe corregirse, porque, de lo contrario, la política europea de adaptación no irá al mismo ritmo que el cambio climático.
El Informe Especial 20/2024 sobre los planes estratégicos de la PAC 2023‑2027 también contiene críticas. El clima y el medio ambiente se tienen más en cuenta que antes, pero no de manera suficiente; en conjunto, los planes no responden a las ambiciones de la UE en estos ámbitos. Cabe constatar, no obstante, los esfuerzos de la Comisión por alentar a los Estados miembros a objetivos ecológicos más elevados. Falta una armonización con el Pacto Verde, y los avances dependen sobre todo de medidas ajenas a la PAC.
Quisiera terminar con el informe sobre el Fondo de Innovación relativo a la transición ecológica en Europa. No les puedo adelantar nada del contenido, pero en febrero lo leerán ustedes con interés. Muchísimas gracias por su atención.
Muchas gracias. Tiene la palabra la Comisión para su presentación. Si entiendo bien, empieza la señora Rivera, por favor.
Gracias. Muchas gracias, presidente, ponentes en la sombra, señor Lehne, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo, aquí presente. Gracias por la invitación sobre la aprobación de la gestión de la Comisión Europea 2024. Como saben, la Comisión valora mucho...
La contribución del Tribunal de Cuentas a la efectividad de nuestras políticas es fundamental. Por ejemplo, su primer informe especial sobre las emisiones de vehículos aporta conocimientos valiosos para la mejora de la legislación. Hay, además, otras contribuciones del Tribunal que nos ayudarán a adoptar medidas alineadas con los objetivos actuales, así como a impulsar la innovación. Todo ello garantiza que los fondos —incluido el Fondo de Transición Justa— se gasten de manera adecuada y eficaz.
Un elemento clave en este ámbito son los objetivos de biodiversidad para garantizar la neutralidad climática hacia 2050, cumplir nuestros compromisos internacionales y aumentar nuestra resiliencia. Este marco ofrece una base para inversiones en energías renovables, eficiencia energética, economía circular y resiliencia hídrica. La transparencia, la sostenibilidad y el control externo nos ayudan a integrar correctamente estos objetivos en la ejecución presupuestaria. La descarbonización y la protección de la biodiversidad son dos caras de la misma moneda. Los océanos y los bosques absorben calor y carbono, y unos ecosistemas sanos nos ayudan a adaptarnos.
En 2024, una parte sustancial del presupuesto europeo, incluido NextGenerationEU, se dedica a la acción por el clima y el medio ambiente. El apoyo a la biodiversidad se canaliza, entre otros, a través del programa LIFE, que es un instrumento clave para abordar los retos medioambientales. En paralelo, los planes del Fondo de Transición Justa facilitan una transición ordenada hacia la neutralidad climática en las regiones más afectadas, mitigando sus impactos socioeconómicos.
Nuestro presupuesto refleja nuestras prioridades y valores. Por ello me interesa este intercambio, para seguir mejorando el presupuesto climático y medioambiental, junto con el comisario Hoekstra y el señor Rosberg. Gracias.
Señor Hoekstra, tiene la palabra.
Muchas gracias, señor presidente; gracias al ponente y a los ponentes en la sombra; y gracias también al señor Lene, del Tribunal de Cuentas. Señorías, señoras y señores: la Unión Europea tiene ambiciones climáticas muy altas. Esto está en nuestro programa de trabajo, figura en la labor del Tribunal de Cuentas y se ha reflejado en los últimos años. Cuatro de las cinco cámaras del Tribunal han trabajado en distintos temas relacionados con el clima, desde el hidrógeno hasta la adaptación, entre otros.
Permítanme decir con toda claridad que valoro enormemente las aportaciones del Tribunal para reforzar y mejorar la gestión del presupuesto de la Unión Europea, así como la supervisión del Parlamento Europeo. Esto garantiza que los fondos para la transición verde se gasten, y que se gasten bien. Y esto es importantísimo, porque da tranquilidad a los contribuyentes. Podemos debatir políticamente dónde gastar el dinero, pero debemos estar alineados en que hay que gastarlo con eficacia.
Y, desde luego, a los contribuyentes, cuando pagan impuestos, hay que demostrarles que ese dinero se gasta bien y gestionarlo correctamente. Para ello necesitamos las políticas apropiadas y garantizar que movilicemos los recursos necesarios de la manera más eficaz posible.
En materia de política climática, la DG CLIMA lidera los esfuerzos de la Comisión para luchar contra el cambio climático, también en el plano internacional. Impulsamos una legislación eficaz en términos de costes para acelerar la descarbonización y reforzar la resiliencia, que por desgracia es necesaria. Debemos alcanzar el objetivo de cero emisiones netas y reforzar nuestra independencia y competitividad. Hemos trabajado de la mano con los Estados miembros para orientar inversiones eficaces que hagan realidad la transición verde a través de los Planes Nacionales de Energía y Clima, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF), el Semestre Europeo y, por supuesto, los planes sociales para el clima.
En los últimos meses hemos evaluado la primera parte de esos planes sociales para el clima. Nos hemos centrado en la tecnología limpia y la descarbonización para proponer objetivos climáticos para 2040, también en consonancia con el Clean Industrial Deal. Consideramos que esto permite que la Unión Europea sea el mascarón de proa no solo en ambición climática, sino también en innovación y tecnologías limpias.
Al aprobar y desarrollar todo esto —incluido el sistema de comercio de emisiones y la promoción de la reducción del carbono— facilitamos además la cooperación internacional. La estrategia de fijación de precio al carbono es fundamental, pero ponerla en práctica es otra cosa. La transición verde requiere y seguirá requiriendo inversiones muy importantes, tanto públicas como privadas.
En cuanto a la financiación, los fondos de la UE para objetivos climáticos provienen sobre todo del Marco Financiero Plurianual y de NextGenerationEU, así como de los ingresos del sistema de comercio de emisiones de la Unión Europea (ETS). En 2024, el gasto de la UE destinado a objetivos climáticos fue de 60.600 millones de euros, el 31,9 % del presupuesto. Para 2021‑2027, la proyección es de 662.000 millones de euros para objetivos climáticos, el 34 % del presupuesto total, superando el objetivo mínimo del 30 %.
La innovación y la modernización financiadas por el ETS desempeñan un papel muy importante. En 2024, el Fondo de Innovación movilizó 11.200 millones de euros, contribuyendo de forma decisiva a la descarbonización con eficiencia de costes, al aumento de la competitividad industrial y a la seguridad energética. Además, en 2024 se cumplió el cuarto año de operación del Fondo de Modernización, que ha destinado 15.000 millones de euros a proyectos de modernización de los sistemas energéticos, incluido el almacenamiento y la mejora de la eficiencia energética.
El ETS se ha reforzado para incluir también al transporte marítimo y, en el futuro, será esencial para poner precio al carbono en los combustibles utilizados en los edificios y el transporte por carretera (ETS2). Recientemente hemos anunciado medidas para reforzar la previsibilidad de los precios, especialmente en el ETS2, incluida la preasignación vinculada al Fondo Social para el Clima. Queremos un lanzamiento gradual y ordenado del segundo ETS. Por supuesto, el ETS va de la mano del nuevo Fondo Social para el Clima, dotado con 86.000 millones de euros, para que la transición climática sea justa y nadie se quede atrás.
La Comisión está dando prioridad al buen uso del gasto y a la transparencia.
A la hora de aplicar la metodología de estas contribuciones, en lo que se refiere al reglamento de resultados del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP), queremos que sea coherente y que existan informes sobre los impactos de las inversiones en todos los fondos de la Unión Europea. Por último, si me permite, señor presidente, todas las agencias están sujetas a este tipo de supervisión de la gestión financiera. La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructura y Medio Ambiente (CINEA) ha gestionado las dotaciones para tres programas financieros: el Fondo de Innovación, Horizonte Europa y, por supuesto, LIFE. Además, supervisamos a la Agencia Ejecutiva, participamos en las reuniones de su consejo de administración y hacemos seguimiento de su gestión, que consideramos satisfactoria. Debemos, no obstante, mantenernos vigilantes ante posibles riesgos financieros y seguir trabajando de manera continua para mejorar. Con este fin, estoy encantado de escuchar sus sugerencias y espero poder responder a sus preguntas. Muchas gracias.
Gracias, señor Hoekstra. A continuación, el ponente para el descargo 2024, el señor Freund.
Gracias, y muchas gracias al miembro del Tribunal de Cuentas y a los comisarios por estar aquí y por sus palabras de introducción. Quisiera empezar con la financiación LIFE y sus beneficiarios. Como saben, algunos diputados han iniciado una campaña en torno a la línea presupuestaria específica, y la Comisión ha dicho claramente, tanto por escrito como oralmente en el pasado, que en algunos casos los programas presentados por ONG, de conformidad con los acuerdos de LIFE, incluirían acciones de lobby indebidas. Cuando presenté una pregunta oral pidiendo un ejemplo —uno solo— de este tipo de prácticas, la Comisión me respondió que no había ninguno. Pese a ello, se formularon declaraciones en el contexto de las preocupaciones de distintos grupos del Parlamento Europeo sobre los acuerdos con ONG en los últimos años. Tras recibir esa respuesta por escrito, reitero mi pregunta: ¿puede la Comisión —señor comisario— aclarar este punto y ofrecer algún ejemplo concreto de ese “undue lobbying”? Y, si no existe tal ejemplo, ¿puede la Comisión manifestar claramente que este tipo de prácticas no se da?
Muchas gracias por la pregunta. Puedo responder de forma directa: la Comisión ha informado al Parlamento de que las actividades de lobby no han cruzado ninguna línea ilegal. En cuanto a las subvenciones operativas, valoramos positivamente que las organizaciones de la sociedad civil participen, pues ello nos ayuda a ser más conscientes de los retos de la acción medioambiental y climática. Es cierto que el Reglamento LIFE prevé financiación para ONG que contribuyen a la aplicación y el impulso de las políticas de la Unión Europea. La participación de las ONG contribuye a una buena gobernanza medioambiental y, por supuesto, cualquier utilización de dinero público procedente del contribuyente europeo debe estar sujeta a una supervisión estricta y a la máxima transparencia. En ese sentido, estos son los elementos principales que podemos aportar sobre este punto. Gracias.
Hasta ahora, el debate se ha centrado mucho en las ONG beneficiarias de LIFE, pero hay otros beneficiarios, como empresas, que también han recibido fondos de LIFE. Si lo he entendido bien, algunas de esas empresas realizan igualmente actividades de apoyo o de presión (lobby), y sobre esto no se ha dicho nada. Les pido, por favor, que aborden también esta dimensión, porque algunos beneficiarios de LIFE, o sus estructuras corporativas, emplean igualmente estas prácticas.
Me gustaría preguntar a la Comisión si ha comprobado si los beneficiarios de los fondos de la Unión Europea, en el marco del programa LIFE, han empleado a diputados del Parlamento Europeo u otros funcionarios de las instituciones de la Unión, y si ello puede constituir un conflicto de intereses.
Gracias por su pregunta. Algunas de las cuestiones planteadas van de la mano con el trabajo que realizamos y, por supuesto, con el de CINEA, por ejemplo, para evaluar hasta qué punto el dinero se gasta o se invierte de la mejor manera, es decir, evitando conflictos de intereses y cualquier uso indebido o ilícito. Es cierto que los proyectos LIFE pueden implicar a distintos tipos de actores, y nuestra intención es lograr una mayor apropiación de las acciones que queremos llevar a cabo, así como identificar las distintas maneras de garantizar una buena utilización de los fondos y una adecuada concienciación pública. Los fondos de la Unión Europea están sujetos a normas muy estrictas. Se han formulado comentarios sobre determinadas organizaciones de la sociedad civil y es justo recordar que son fundamentales para garantizar una mejor comprensión de las acciones de la Unión en el ámbito medioambiental. Hay distintas entidades, incluidas empresariales, que participan en este tipo de iniciativas con el objetivo de impulsar el bien público y la implementación de los objetivos de la Unión Europea. Para todo ello, como ya he indicado, deben estar registradas legalmente, operar a nivel de la Unión Europea y ser transparentes y claras en sus objetivos y en la eficacia de sus acciones. Es nuestra obligación seguir de cerca lo que ocurre y cómo se ejecuta, de conformidad con lo presentado en las distintas solicitudes.
Gracias, comisaria. La siguiente pregunta se refiere a la aplicación de la legislación de la competencia. Me sorprende que no se actúe frente al monopolio de los medios de comunicación en Hungría. Existe un control casi total por parte de una estructura denominada KESMA, y hasta ahora las respuestas recibidas de la Comisión, incluso de su antecesor en esta función, han venido a decir que ello no tiene impacto significativo en la situación de los medios. Dada la concentración que observamos, y considerando que las autoridades de competencia húngaras no intervienen en este monopolio, ¿no debería la Unión Europea examinarlo con mayor detenimiento? Usted, como comisaria de Competencia, ¿podría decir algo más?
Gracias por esa pregunta. Es una buena oportunidad para recordar hasta qué punto es importante contar con medios de comunicación independientes y libres, esenciales para que la ciudadanía esté bien informada. Hemos seguido el funcionamiento del mercado de los medios de comunicación en todos los Estados miembros. La Comisión conoce la evolución del sector en Hungría, incluida la creación de esa fundación de prensa y la concentración de más de 400 medios de comunicación, así como el hecho de que la autoridad de competencia húngara fue excluida de la supervisión por una decisión gubernamental que declaró dichas operaciones de interés público. Sin embargo, tener una posición dominante por sí sola no basta para emprender acciones con arreglo a la legislación de competencia. Lo que puedo decirle, señor Freund, es lo siguiente: somos plenamente conscientes de lo que ha señalado, seguimos muy de cerca este asunto y es fundamental que llevemos a cabo una supervisión clara para evitar cualquier tipo de abuso derivado de posiciones dominantes en la Unión Europea.
…donde estuviera prohibido, porque puede afectar el comercio entre los Estados miembros. De momento, como le digo, estamos siguiendo el caso; no podemos hacer más, y ello no significa que haya pruebas de que se haya producido.
Una pregunta sobre las asignaciones dentro de la DG COMP. Es la pregunta 30. Usted ha dicho que se ha establecido una nueva dirección para la aplicación del DMA, con 48 puestos, procedentes de otros departamentos de la DG COMP. Apoyo plenamente la aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA), pero, si el personal procede de otras unidades que realizaban otras tareas, agradecería que nos precisara de dónde se ha detraído ese personal y si existe algún riesgo en los ámbitos de origen.
Gracias. Es muy importante reforzar los recursos dedicados a los asuntos a los que se ha referido su señoría y poder evitar los grandes problemas que pueden surgir en los mercados digitales. Si esos colegas vienen de otras unidades, se reubican en la nueva estructura. Ahora bien, las limitaciones generales de personal en la Comisión —la escasez de recursos y las nuevas tareas asumidas en los últimos años— han generado una enorme presión. Por ello, la Comisión ha solicitado más puestos en la revisión del MFP; de momento no se ha aprobado. En la propuesta del nuevo MFP, la Comisión vuelve a proponer un incremento de plazas, a la luz de las nuevas tareas que le incumben, para responder a estas prioridades, dada la complejidad y el número de expedientes digitales. Esperamos contar con una respuesta positiva en los próximos meses, especialmente en lo que respecta a perfiles especializados y a la combinación adecuada de capacidades dentro de la DG.
Acabo ya. Dos preguntas al comisario Hoekstra. En primer lugar, el principio de «do no significant harm» —no causar un perjuicio significativo (DNSH)—: ¿existe un mecanismo de seguimiento que garantice que, en el presupuesto de la Unión Europea, no haya actividades o subvenciones que perjudiquen la biodiversidad o el clima? ¿Se supervisa su cumplimiento? Y, en segundo lugar, hay estudios que señalan la existencia, en el marco de la PAC, de subvenciones muy perjudiciales para la biodiversidad, en particular a través de pagos directos a los agricultores. ¿Cómo podemos garantizar que estos pagos no contribuyan a causar un perjuicio significativo al clima o a la biodiversidad? ¿Debería establecerse algún tipo de seguimiento específico?
Muchas gracias. Sobre la primera cuestión, señor presidente: el principio de no causar un perjuicio significativo es central. Permítanme precisar lo que hacemos, por ejemplo, en el Fondo de Innovación. Disponemos de criterios de cribado técnico que son verificados por los Estados miembros, y estos deben detallar cómo se llevará a cabo la verificación durante la ejecución de los proyectos o de los distintos regímenes. Todos los proyectos aprobados con cargo a estos fondos hasta 2025 se han ajustado al principio de no causar un perjuicio significativo. Por ello, es muy importante que, para los desembolsos de inversiones aprobadas después de 2023, se tenga en cuenta la fecha de entrada en vigor del mandato previsto en la Directiva ETS, que incorpora también este principio.
Fondo de Innovación: la primera convocatoria, la de 2025, se abrirá el 3 de diciembre, mañana, y todas ellas contarán con una supervisión técnica que tendrá en cuenta los objetivos y su conformidad con los principios establecidos. Para el Fondo Social Climático hemos aprobado una guía técnica sobre el principio de no causar un perjuicio significativo, que ofrece directrices mucho más sencillas de aplicar en comparación con lo que teníamos en el RRF. Personalmente considero que está funcionando muy bien: estamos situando la evaluación a un nivel lo más ajustado posible para los Estados miembros beneficiarios, lo que me parece una buena manera de estructurar todo esto.
Pasemos a la PAC, aunque intervendré con una reserva porque ni la PAC ni la biodiversidad forman parte de mi cartera de competencias. Lo que sí podemos decir es que va de la mano con los objetivos de gasto ecológico. El principio de no dañar de forma significativa desempeñará un papel clave para garantizar que los gastos en los distintos programas no perjudiquen nuestros objetivos climáticos y que se ajusten al Reglamento Financiero de la UE. Además, este principio servirá para apoyar inversiones futuras de alta calidad que refuercen la competitividad y la resiliencia. Este principio se verá, además, apuntalado por un documento de guía sencillo y proporcionado que la Comisión prevé aprobar para el 1 de enero de 2027.
Muchas gracias. Pasamos a los ponentes en la sombra. Empezamos con el señor Heinäluoma, de S&D.
Muchísimas gracias por las presentaciones y por las respuestas a nuestras preguntas por escrito. Aún tengo algunas cuestiones.
En primer lugar, sobre la metodología de seguimiento del cambio climático. Estas metodologías se aplican con un enfoque ex ante, basadas en los efectos esperados. ¿Cómo garantiza, por lo tanto, la Comisión que no solo invertimos en acciones de clima y biodiversidad, sino que estas inversiones también producen resultados tangibles? Este es uno de los elementos realmente importantes: ¿cuál es la contribución del gasto y cómo nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos climáticos y de biodiversidad, por ejemplo en la reducción de las emisiones?
En segundo lugar, las metodologías no incluyen un marcador negativo para hacer un seguimiento del gasto en proyectos perjudiciales para nuestros objetivos. Lamentablemente, parece que una parte del gasto, en particular algunos subsidios agrícolas, puede contribuir a actividades con efectos negativos. ¿No tendría sentido, por tanto, informar también sobre proyectos que tengan un impacto negativo, tal como ha recomendado el Tribunal de Cuentas?
En cuanto a energía, la transición energética es una piedra angular para alcanzar nuestros objetivos climáticos. ¿Podrían darnos más detalles sobre cómo el presupuesto comunitario ha apoyado en 2024 la descarbonización de nuestros sistemas energéticos? ¿Cuán efectivas han sido esas intervenciones y qué podemos mejorar desde la perspectiva del presupuesto de la UE?
Por último, en relación con las cuestiones de lobby, existe un debate en el Parlamento, con ciertos tintes políticos, según el cual es clave para el proceso de toma de decisiones que todas las partes de la sociedad tengan la posibilidad de expresar sus observaciones y compartir sus experiencias durante el diseño de este acto legislativo. Es importante que nuestras actividades se desarrollen con transparencia. Me interesan especialmente las organizaciones de la sociedad civil y sus posibilidades de intervención. Me gustaría saber si, a día de hoy, la Comisión cree que...
¿La sociedad civil y los representantes de la industria están ahora en pie de igualdad? ¿Tienen efectivamente ustedes la posibilidad de escuchar lo que tienen que decir estos representantes, tanto en la Comisión como en el Parlamento? ¿Quién quiere responder?
Vicepresidenta Ejecutiva: Muchas gracias. Empiezo yo y será un placer después dar la palabra al comisario Hoekstra. Sí, creo que hay resultados relevantes y efectivos del Fondo Europeo para el Clima, y esos resultados están reflejados en el informe de progreso climático que publicamos hace un par de meses. Aproximadamente el 42% de las asignaciones del MRR se destinan a esfuerzos como energías renovables, inversiones verdes y REPowerEU conjuntamente. Y, en términos generales, con el Fondo de Innovación contamos con una cantidad muy significativa de recursos para resultados concretos. Por ejemplo: 45 gigavatios hora de ahorro energético al año en edificios públicos y privados; 98 millones de toneladas de dióxido de carbono evitadas cada año a través de NextGenerationEU, mediante inversiones en el reverdecimiento de edificios; y 543 gigavatios adicionales de capacidad de energías renovables instalada. Estoy segura de que el comisario Hoekstra les aportará más datos.
Tiene usted razón: además, debemos prestar atención al posible impacto dañino de algunas inversiones. Esto lo vigilaremos a través del Plan de Acción Medioambiental y del Reglamento de Gobernanza, con el objetivo de velar por que todos los proyectos apliquen el principio de no causar un daño significativo y, así, podamos cumplir nuestros objetivos. La financiación de la energía es clave. En 2024 dimos apoyo al sector energético a través de varios instrumentos: se invirtieron 4.400 millones de euros en ahorro energético; Horizonte Europa aportó 770 millones de euros; el programa LIFE Transición Energética, más de 111 millones; y también la política de cohesión y el Fondo de Transición Justa, con especial atención a las regiones menos desarrolladas. Hay un programa con un valor añadido particular en el que desempeñamos un papel clave: el Instrumento Conectar Europa. La inversión en redes e infraestructuras será determinante; siempre lo ha sido y lo será cada vez más.
Para terminar, una observación sobre sus comentarios acerca de la participación: no solo en la ejecución de los programas presupuestarios, sino también en la elaboración de los reglamentos y en todo el proceso de toma de decisiones. Tomo debida nota de sus observaciones y seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano, en todas las circunstancias. Gracias.
Presidencia: Muchas gracias. Tiene la palabra el comisario Hoekstra.
Comisario Hoekstra: Gracias, presidenta. La vicepresidenta ejecutiva ya ha dado una respuesta excelente. Permítanme añadir un par de detalles más vinculados a mi cartera. La primera cuestión era si realizamos evaluaciones ex ante y también ex post. Lo ideal es combinar ambas. La buena noticia es que, cada vez más, estamos haciendo análisis ex post, mirando hacia atrás para ver cuáles han sido los resultados. Publicamos cada vez más informes sobre los beneficios climáticos tangibles de la financiación europea. Nuestro informe de progreso más reciente, del pasado mes de octubre, muestra toda una serie de datos sobre los resultados de los programas de financiación de la Unión: ahorro y eficiencia energética, capacidad de energías renovables y almacenamiento, entre otros. Tengo aquí las cifras; no se las voy a leer, pero son realmente impresionantes.
En cuanto a los indicadores, hablamos de las toneladas de gases de efecto invernadero evitadas cada año y de la reducción de emisiones que se espera obtener con los fondos de emisión. Siempre se puede mejorar; este es un proceso en el que constantemente estamos aprendiendo cosas nuevas. Creo que aquí estamos triangulando, de manera que hacemos evaluaciones ex ante y ex post.
Se plantea, con razón, una cuestión que se entiende bien intelectualmente: ¿por qué no hacemos un seguimiento también de los impactos negativos y no solo de los positivos? He hablado de ello con mi equipo; entiendo el argumento. Sin embargo, si tomamos el MFP actual, todos los actos de base imponen aplicar el principio de no causar un perjuicio significativo. Y la Ley del Clima Europea exige que la Comisión evalúe la coherencia de cualquier propuesta de medida o legislativa para verificar el cumplimiento de los objetivos de neutralidad climática para 2050. Si la Comisión considerase oportuno ampliar la metodología para cubrir también posibles impactos negativos, no creo que fuese viable, porque los beneficios serían inferiores a la carga administrativa y de trabajo que ello conllevaría. Aunque el argumento es válido desde el punto de vista intelectual, por razones de equilibrio y de carga de trabajo nuestro enfoque sería distinto. Gracias.
Estaba tan emocionada de que nuestro colega, el señor Sikorski, esté aquí directamente de Honduras, que le había dado la palabra antes. Discúlpeme, señor comisario. Ahora sí tiene la palabra. Adelante, señor Sikorski.
Muchas gracias. Muchísimas gracias por este debate tan importante. Yo también he ido siguiendo este debate desde el principio, en el coche; llevo dieciocho horas de vuelo encima. Este debate es tan importante que creo que tenemos que tratar este tema con mucha más profundidad, porque tiene que ver con nuestro dinero y también con nuestra credibilidad. El fraude, las irregularidades y la gestión de las ONG son cuestiones muy relevantes.
Querría hacer una pregunta a la vicepresidenta ejecutiva. Señora Ribera, usted ha respondido a la pregunta, pero yo no lo he oído. ¿Puede la Comisión aclarar cuáles son los mecanismos que existen y que están en vigor para evitar y detectar posibles irregularidades o conflictos de intereses en la ejecución de los proyectos LIFE? ¿Hay salvaguardas? En ese caso, ¿cuáles son? ¿Cuáles ha introducido la Comisión en 2024 para reforzar la capacidad de los Estados miembros para hacer un seguimiento de posibles casos de fraude en la PAC y en el marco de los programas relacionados con el clima? Último elemento, aunque no por ello menos importante: ¿cómo se coordina la Comisión con OLAF y con la Fiscalía Europea (EPPO) en caso de sospecha de fraude o de irregularidad en el marco del programa LIFE?
Al comisario Hoekstra, querría darle las gracias por todas sus respuestas. También entiendo que el Fondo Social para el Clima va a movilizar unos 86 000 millones de euros y que va a servir para dar apoyo sobre todo a los hogares más vulnerables y a las pymes. Hay grandes diferencias en la capacidad de gestión administrativa de los Estados miembros. En materia de eficiencia energética, ¿cómo va a garantizar la Comisión que todo este gasto se utilice de forma justa y equitativa? ¿Y cómo va a velar para que los planes de justicia social climática se dirijan a quienes más lo necesitan y no se redirijan al apoyo presupuestario general?