Buenos días, tomen asiento. Venga, silencio. Celebramos nuestra reunión conjunta ECON–LIBE. Si no hay objeciones, queda aprobado el orden del día. Contamos con interpretación a doce lenguas.
Pasamos a la aprobación de las actas. Si no hay objeciones, quedan aprobadas las actas de las reuniones del 20 de marzo y del 30 de junio.
A continuación, el punto relativo a la directiva incluida en el paquete Ómnibus IV. Compete a ECON y versa principalmente sobre la Directiva MiFID. La Comisión propone extender algunas medidas disponibles para las pymes y para las pequeñas empresas de mediana capitalización (small mid-caps). Tiene la palabra la Presidencia de LIBE.
Gracias, Presidenta. Como saben, la Comisión LIBE se encarga de la parte relativa a la Directiva sobre la resiliencia de las entidades críticas. Recuerdo que, según la normativa vigente, los Estados miembros deben prestar asistencia a entidades críticas que estén calificadas como pymes para su resiliencia, y se propone ampliar esta asistencia a las pequeñas empresas de mediana capitalización. Gracias.
Muy bien. Pasamos al ponente de ECON, la señora Vivaldini, para la presentación. Tiene usted cinco minutos. Adelante.
Gracias, Presidenta. Queridos colegas, buenos días a todos. Ante todo, quiero dar las gracias a mi colega Vigenin por su cooperación y a todos los ponentes en la sombra aquí presentes por el debate que vamos a tener.
Con las modificaciones previstas para el cuarto paquete Ómnibus, la Comisión Europea pretende favorecer el desarrollo económico y garantizar la competitividad de las empresas europeas sin obstaculizar su crecimiento, introduciendo en particular la categoría de small mid-caps, que permitirá a muchas empresas que hasta ahora estaban clasificadas como grandes beneficiarse de las mismas ventajas de las que se benefician las pymes. Esta medida les permitirá acceder a un régimen normativo simplificado, con una reducción importante de las cargas administrativas, eliminando burocracia superflua y mejorando su eficiencia operativa.
En general, estas medidas persiguen dos objetivos: en primer lugar, eliminar obstáculos y liberar recursos que puedan destinarse a fomentar el crecimiento empresarial y a atraer inversiones. Según la Comisión, el conjunto del paquete Ómnibus y las demás simplificaciones generarán 8.600 millones de euros de ahorro.
En el Ómnibus IV —centrado, en particular, en las small mid-caps y en la facilitación digital— acogemos favorablemente esta propuesta, que llega en un contexto de necesidad de cambio, simplificación y alivio de la carga burocrática de las empresas, a fin de eliminar barreras al crecimiento. Nos encontramos en un contexto geopolítico que exige decisiones valientes: la industria europea crece lentamente y resulta difícil crear grandes empresas capaces de competir con los gigantes estadounidenses y chinos.
Un dato ilustrativo: en los últimos cincuenta años, en la Unión Europea no se ha fundado ninguna empresa que supere los 100.000 millones de euros de capitalización bursátil; en Estados Unidos, por el contrario, todas las empresas que rebasan ese umbral se han creado precisamente en ese mismo periodo. Esta divergencia pone de relieve un problema estructural de estancamiento, de insuficiente capacidad de crecimiento y de generación de auténticos cambios.
Además, demuestra que las grandes empresas suelen ser más productivas con respecto a las más pequeñas. En este marco, el objetivo de la Unión Europea debe estar bien claro: generar las condiciones que permitan que estas empresas puedan crecer, expandirse, llenar ese vacío y competir en las economías más dinámicas. Para fomentar el crecimiento es necesario eliminar los obstáculos y dar a los emprendedores los medios necesarios para dar pasos adelante. Esos pasos son esenciales para reforzar la competitividad mundial, fomentando un entorno financiero, industrial y legislativo que aliente a las empresas a nacer y a desarrollarse.
Apoyamos esta propuesta de la Comisión con el objetivo de ayudar y acompañar a las pymes en su proceso de crecimiento, evitando el efecto cliff que supone estancamiento y parálisis. Como ponente, una de mis preocupaciones ha sido evitar que las medidas previstas para las small mid caps no tengan una influencia negativa en las pymes. En este sentido, he presentado enmiendas para que las exenciones previstas se limiten a las directivas que cubre el paquete ómnibus y que de ninguna manera se toque la asignación de presupuesto del marco financiero plurianual.
En cuanto a la propuesta MiFID, consideramos que hay que alinear los requisitos para la definición de pyme, de modo que más empresas puedan calificarse como tales y, con ello, contribuir a su cotización y mejorar su acceso a la financiación. Así, un mayor número de empresas podría cotizar en los mercados de crecimiento de las pymes. La propuesta, además, debe verse a la luz del fenómeno de delisting en la Unión Europea, que ha supuesto una reducción del 12 al 15 % de empresas cotizadas en los últimos años.
Como conclusión, las modificaciones propuestas suponen una buena oportunidad para simplificar el entorno legislativo y favorecer un crecimiento más dinámico de las empresas. Sin embargo, cualquier reforma tiene que estar bien equilibrada para evitar efectos negativos sobre las pymes, que son un pilar fundamental de la economía europea. El objetivo ha de ser crear un entorno favorable para pymes y grandes empresas, promoviendo la innovación y la competitividad sin generar disparidades. Le llaman la atención para que vaya concluyendo. Si trabajamos juntos, podemos afinar la propuesta, encontrando soluciones que respondan a las exigencias de todos con un enfoque que privilegie la sostenibilidad y la equidad. Gracias por su atención.
Muchas gracias, ponente. Pasamos al ponente libre, el señor Beguenin, que va a proceder con su presentación. Adelante.
En primer lugar, me gustaría agradecer a la colega Vivaldini y a su equipo, incluida la Secretaría de ECON, por la buena cooperación en este ejercicio, que no es sencillo al trabajar conjuntamente sobre dos directivas muy diferentes. En el marco del paquete Ómnibus IV, la propuesta modifica dos directivas existentes con un objetivo claro: simplificar y ampliar determinadas medidas de facilitación.
La Comisión LIBE se centra en la enmienda a la Directiva sobre la resiliencia de las entidades críticas. Los Estados miembros deben incluir en sus estrategias una serie de medidas de facilitación no solo para pymes, sino también para empresas de pequeña y mediana capitalización. Ahí reside la propuesta de cambio: se amplía el número de empresas que, al operar infraestructuras críticas —por ejemplo, en energía, transporte, servicios digitales, gestión del agua y sanidad—, podrán beneficiarse de la simplificación de requisitos, así como de orientación y apoyo.
Puede parecer que la simplificación es muy directa y que reduce la carga administrativa de las empresas; sin embargo, hay una cuestión horizontal importante que debemos tener en cuenta.
Una definición clara de qué es una empresa pequeña de capitalización mediana. La simplificación es el principio clave del paquete ómnibus y una de las prioridades del mandato: garantizar que se introduce una categoría nueva de empresas sin que ello conduzca a fragmentación, sino que quede plasmado claramente en la legislación presente y futura, porque, de lo contrario, se crearían nuevas inconsistencias. Por eso la discusión va más allá de las entidades críticas y de la directiva: estamos definiendo una nueva categoría de empresas. Hay un punto de referencia que influirá en las decisiones políticas en los próximos años. En mayo de 2025, la Comisión emitió una recomendación sobre la definición de pequeñas empresas de capitalización mediana, y nosotros nos aproximamos a la visión de la Comisión. Los grupos políticos han empezado a negociar el informe, y no hay que perder de vista que no es solo una cuestión de números. Cualquier revisión al alza de los umbrales tendrá un impacto desproporcionado en los Estados miembros, habida cuenta de las diferencias en la estructura y el tamaño de sus economías y de su panorama empresarial. Poner el nivel demasiado alto puede atentar contra el objetivo en sí, generando un entorno legislativo que no sea adecuado para las pymes. Si más empresas entran en estos regímenes simplificados, podemos vaciar de contenido la normativa, debilitando las protecciones y obligaciones para los operadores mayores. Por último, en aras de la coherencia dentro del proceso legislativo, el Parlamento Europeo no debe tener definiciones divergentes en distintas comisiones o en distintos expedientes. La definición de empresa pequeña de capitalización mediana no debe ajustarse a la conveniencia política. Colaboraremos con los ponentes en la sombra y con las otras comisiones para que haya un resultado coherente y apto para el futuro.
Gracias. Señora Vivaldini, señor Bigagnin. A continuación, damos la palabra a los ponentes en la sombra de cada grupo político de ambas comisiones. Tendrán un minuto cada uno y, luego, daremos de nuevo la palabra a los ponentes para que puedan responder brevemente. Gracias. Vamos a empezar con el grupo del PPE: Isabel Benjumea, en nombre de la Comisión ECON, y el señor Dupont, en nombre de la Comisión LIBE. Dos minutos cada uno.
Muchísimas gracias a los dos ponentes y, muy en especial, a la señora Vivaldini, por la buena cooperación y el buen entendimiento. Creo que estamos ante una buena propuesta. Las small mid-caps son uno de los motores del crecimiento europeo; son empresas innovadoras que crean empleo y compiten en mercados globales. Y, si queremos una Europa competitiva, necesitamos un marco regulatorio que no les ponga barreras, sino que les permita crecer. El Parlamento ha propuesto ampliar la definición de small mid-caps, con un impacto positivo para estas empresas. No es una cuestión técnica, sino una apuesta estratégica por la competitividad europea. Hemos sido muy claros: esta nueva definición no puede ni debe afectar al ámbito de aplicación ni a la financiación de las medidas específicas para las pymes. El fin que buscamos es eliminar obstáculos para que las empresas puedan acceder a los mercados de capitales, captar mayor inversión privada y competir sin depender de la financiación bancaria. A su vez, se ha incorporado una cláusula de revisión cada cinco años, porque en un mercado dinámico las definiciones no pueden quedar congeladas. Además, en cuanto a la nueva Directiva MiFID en ECON, hemos mantenido la definición de capitalización de mercado propuesta por la Comisión, tal y como ha hecho el Consejo. En conclusión, estamos ante una reforma orientada a una Europa que quiere más inversión, más innovación y empresas capaces de crecer. Muchas gracias.
Gracias. Pido disculpas en nombre de la ponente de LIBE porque no puede estar hoy aquí; voy a leer sus notas. En primer lugar, quiero dar las gracias a los ponentes por este enfoque tan ambicioso y por el proyecto de informe. La propuesta de la Comisión aborda un reto al que se enfrentan muchas empresas: cargas administrativas desproporcionadas, sobre todo cuando empiezan a mejorar.
La oradora lee a una velocidad muy alta; los intérpretes harán lo posible.
Para nosotros, como PPE, las prioridades están claras: reforzar la competitividad, reducir la burocracia innecesaria y garantizar que las empresas puedan trabajar en la Unión Europea. Dicho esto, la ponente en la sombra celebra el reconocimiento de las empresas de mediana capitalización (mid-caps) como motores clave de la competitividad, pero al mismo tiempo quiere velar por que las medidas sean equilibradas, complementarias y no vayan en detrimento de la legislación ya en vigor para las pymes. Agradecemos a los ponentes que hayan tenido en cuenta este punto en el informe. Es un paso importante en la buena dirección y la ponente en la sombra espera que haya una buena cooperación en los próximos meses. Gracias.
En nombre del S&D, el señor Bajada: Gracias. En primer lugar, quiero dar las gracias a ambos ponentes por su trabajo. Estamos atravesando momentos complicados, por lo que agradezco su disponibilidad. Celebramos el principio de simplificación en mi grupo político, pero no debería transformarse en una desregulación a ciegas. He entendido la lógica de la propuesta de la Comisión: relajar los requisitos para las empresas de mediana capitalización a fin de facilitar su acceso a los grandes mercados y ampliar la definición de pequeñas y medianas empresas. No obstante, siguen siendo frágiles para competir y esto dificulta que sigan aumentando su actividad, lo que desincentiva a este segmento de empresas. Celebro el informe del Parlamento, que no modifica la definición en la parte MiFID omnibus, reflejando también lo acordado por el Consejo. Aun así, observo que, como sucede en otros expedientes omnibus, la Comisión no ha conseguido presentarnos una verdadera evaluación de impacto. La Comisión sostiene que esto solo implica pequeñas enmiendas, aunque muchos de nosotros lo vemos de otra manera. Por ello, presentaremos enmiendas en este sentido para preservar a las pymes en este mercado. Gracias.
Tienen la palabra ahora los representantes de Patriotas por Europa. La señora Győri: Gracias. Hablo en nombre de Jorge Martín Frías, que se encuentra en Honduras en una misión de observación electoral. Gracias por el trabajo a los ponentes. Estamos de acuerdo en incluir salvaguardias para que las empresas de pequeña y mediana capitalización sigan presentes en el mercado; es importante para nosotros. Este es un principio fundamental y agradecemos que se ponga en práctica. Creemos que todo el proyecto apunta en la buena dirección, porque es una pieza importante de este proceso de simplificación. Ahora bien, tengo un dilema con la definición de pymes en el informe. Si la comparamos con la propuesta de la Comisión, en el Consejo los umbrales acordados eran más elevados: mil empleados. Esto daría más oportunidades a las empresas de pequeña y, sobre todo, de mediana capitalización para encajar en esa categoría y permitiría una simplificación más ambiciosa. Por tanto, pregunto a los ponentes: ¿por qué insisten en la propuesta de la Comisión?
La Presidenta interrumpe a la oradora.
El señor Leggeri: Gracias, señora Presidenta. Quiero dar las gracias a los dos ponentes de la Comisión ECON y de la Comisión LIBE por su trabajo y su contribución, porque avanzan en una dirección que compartimos. También quiero, desde el punto de vista de LIBE, como ha hecho mi colega de Patriotas en ECON, señalar que nuestro grupo desea favorecer la competitividad de las empresas europeas. Tal como puso de relieve el informe Draghi, una burocracia excesiva obstaculiza hoy el crecimiento económico en Europa. Por eso estamos plenamente comprometidos con liberar energías y potenciar la competitividad de las empresas. Este informe, esta reglamentación, avanza en la buena dirección y, por lo que se refiere a los umbrales, coincidimos con lo dicho por mi colega de la Comisión ECON.
Podríamos pensar en umbrales más elevados, por ejemplo, para el personal o el volumen de negocios, y en ese sentido voy a preparar enmiendas que presentaré en la Comisión LIBE. Gracias.
Gracias. Tiene la palabra el Grupo Renew Europe. El siguiente orador figura en la lista, pero no está presente. En ese caso, tiene la palabra la señora Ana Vasconcelos. Un minuto.
Gracias; creía que no me iba a dar la palabra. Buenos días. Me gustaría empezar dando las gracias a los ponentes por su trabajo. La propuesta de la Comisión es un paso necesario que agradecemos para ayudar a las pequeñas empresas y para que no tengan que cumplir requisitos reglamentarios tan estrictos, siguiendo las recomendaciones, por cierto, del informe Draghi. Las medidas de simplificación para las empresas de mediana capitalización son un paso importante para corregir ese “efecto cliff” que se produce cuando una empresa crece más allá de la categoría de pyme y se enfrenta a los mismos requisitos de cumplimiento que las multinacionales. Solemos olvidar que, cuando aumentamos la complejidad reglamentaria, desaventajamos a estas pequeñas y medianas empresas frente a grandes corporaciones que cuentan con más recursos y equipos jurídicos. La rectificación que introduce esta propuesta es muy relevante para este sector. Las empresas de mediana capitalización son fundamentales para nuestra soberanía en sectores como el aeroespacial y la electrónica. Por lo tanto, apoyo el proyecto de informe y la clarificación de las disposiciones que se aplican a las pymes y para las pymes. Sin embargo, también debe quedar claro que la proporcionalidad nunca debe convertirse en un incentivo para seguir siendo una empresa pequeña. Europa necesita más empresas de este tipo, y debemos ayudarlas en su recorrido para que crezcan, permanezcan en Europa y creen empleo.
Gracias. Pasamos ahora al Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea. No veo a sus representantes. Continuamos con el Grupo de La Izquierda: el señor Saramo y el señor Barrena estaban en la lista, pero ninguno de los dos está presente. Doy, por tanto, la palabra a la representante de la Comisión, la señora Pradines. Dispone de un minuto.
Gracias, señor presidente, y gracias a todos los diputados que han intervenido por su apoyo a la propuesta. Esto nos anima a pensar que avanzamos por el camino correcto. Como tengo poco tiempo, me centraré en dos puntos. Primero, la importancia de no tocar lo que ya existe para las pymes. Quiero tranquilizarles: ya tenemos una definición específica para las empresas de mediana capitalización, con un enfoque diferenciado respecto de las pymes, precisamente para evitar confusiones y para que las pymes sigan siendo una categoría bien definida. Todo lo relativo a las pymes, que está en el centro de las propuestas políticas de la Unión y es una prioridad, no se modifica. Las pymes, por lo tanto, no se verán afectadas. Segundo, con respecto a los umbrales. La mayoría apoya nuestra propuesta, lo agradezco, pero también han surgido preguntas sobre por qué no umbrales más elevados, especialmente en personal y volumen de negocios. Debemos encontrar un equilibrio adecuado entre la necesidad de acompañar a las empresas en su crecimiento y desarrollo y el objetivo político en materia de exenciones, mostrando sensibilidad y equilibrio a largo plazo.
De que si el umbral es demasiado elevado, serán muchas las empresas concernidas y la intención de la medida perdería parte de su sentido. Por eso la cifra que hemos propuesto podrá revisarse a medio plazo, en base a la experiencia adquirida, para favorecer la coherencia y la proporcionalidad de las medidas propuestas, algo que ya han señalado varios de ustedes. Y, para terminar, prevemos una revisión cada cinco años. Quisiera recordar que la recomendación adoptada por la Comisión el 21 de mayo para las empresas de pequeña y mediana capitalización prevé ya una evaluación a más tardar el 31 de mayo de 2030, y es algo que habrá que hacer con regularidad, como lo hacemos, por cierto, para las pymes: la recomendación es de 2003, pero se realiza una evaluación periódica; la última se hizo en 2021. En cuanto al análisis de impacto, como ha recordado uno de ustedes, presentamos un documento de trabajo de los servicios de la Comisión y consideramos que hay suficientes elementos que nos llevan a aplicar estas medidas. Por un lado, está la urgencia política. —El Presidente le interrumpe: tiene que concluir.— Muy bien, eso es todo. Lo dejo aquí.
Gracias, señora Pradinès. Las representantes de las comisiones para opinión no están presentes, así que concluimos este punto. Les informo de que el plazo para la presentación de enmiendas es el 8 de diciembre, a las 11.00 horas. Y ahora continuamos y pasamos al siguiente punto del orden del día. —¿Perdón?— Tiene usted toda la razón, señora Sippel. Es verdad, los ponentes; pido disculpas, me los he saltado. Voy a darles la palabra a los ponentes para que concluyan el debate. Un minuto. Señora Vivaldini, ¿quiere usted intervenir?
Yo simplemente quería dar las gracias a todos los ponentes en la sombra por sus constructivas contribuciones y por sus observaciones y también preocupaciones planteadas. Todo esto va a ser fundamental para mejorar el texto y para garantizar un equilibrio, para que sea bueno para las pequeñas y medianas empresas y para las de pequeña y mediana capitalización. Creo que también es importante encontrar un punto de encuentro sólido que nos permita simplificar pero crecer al mismo tiempo, con una seguridad normativa. Por eso celebro que en las próximas etapas de la negociación se pueda avanzar con este espíritu de colaboración y con el objetivo de reforzar la competitividad de nuestro mercado interior, defendiendo una Europa que pueda ayudar a sus propias empresas y mirar al futuro con ambición. Gracias a todos por este intercambio.
Gracias, señora Vivaldini. Señor Bigenin.
Gracias, gracias a todos por las observaciones. Estoy totalmente de acuerdo con la señora Vivaldini y con sus últimas palabras. Ahora, quisiera recordarles que juntos cambiamos varias directivas. La MiFID tiene su propia definición única de lo que son empresas de pequeña y mediana capitalización; no pasa lo mismo con las otras directivas de las que se ocupa LIBE. Así que me gustaría decir que deberíamos ser un poquito más conservadores con los cambios que introduzcamos. No aumentar demasiado los umbrales —lo vuelvo a repetir— quizá porque provengo de una tradición legislativa en la que los parlamentos nacionales se precipitan en la adopción de cambios y luego nos vemos obligados a volver a modificarlos. Espero que esto no vaya a ocurrir en el Parlamento Europeo. Además, tenemos que ver cuál puede ser el impacto de los cambios que proponemos.
Antes de introducir cambios más profundos en la propia legislación, mantengámonos firmes en la idea inicial de la Comisión y ampliemos únicamente el alcance de las medidas especiales de las pequeñas empresas a las de mediana capitalización. Considero que la posibilidad de revisar en el futuro la definición nos da flexibilidad suficiente en la legislación europea y, en este sentido, coincido con las estimaciones de la Comisión en relación con los umbrales. Gracias.
Gracias, señor Benini. Señora Sippel, corríjame si me equivoco; creo que no me olvido de nada y podemos concluir este punto del orden del día y pasar al siguiente, el punto cinco.
Señorías, por favor, tomen asiento. Pasamos al siguiente punto: intercambio de puntos de vista con la AMLA, la Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo. Un reglamento de 2024 creó esta Autoridad, que inició sus operaciones en 2025. Abordaremos el papel de la AMLA en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. El Parlamento Europeo ejerce un papel esencial de control.
Recientemente, la Autoridad nos ha consultado su programa de trabajo plurianual, al que hemos presentado observaciones. Este encargo forma parte del diálogo periódico entre la Autoridad y el Parlamento Europeo, que debe permitir a los miembros examinar con mayor detenimiento las prioridades en materia de LBC, sus tareas de supervisión, las relacionadas con las UIF y su papel en la aplicación del nuevo marco regulador.
Damos la bienvenida a la señora Bruna Cego, presidenta de la Autoridad, y voy a dar la palabra al presidente de la Comisión ECON para que abra este debate.
Muchísimas gracias, señor copresidente. Bienvenidos a esta audiencia conjunta de ECON y LIBE. Tendrán dos minutos para la intervención inicial y, a continuación, celebraremos dos rondas de oradores. Cada orador dispondrá de dos minutos para sus preguntas y, posteriormente, la señora Cego contará con tres minutos para sus respuestas. Sé que está habituada a este formato, así que le doy ahora la palabra.
Muchísimas gracias a todos. Es un honor estar hoy aquí con ustedes.
Señorías, en esta reunión conjunta de las comisiones ECON y LIBE. Cuando estuve aquí ante ustedes el año pasado, expuse mi visión de construir la AMLA en torno a cinco objetivos a largo plazo: ambición, cooperación, tecnología, comunicación y liderazgo mundial. Hoy me gustaría informarles sobre nuestros avances en algunos de ellos y compartir nuestros planes para avanzar.
Nuestro primer objetivo es lograr un marco sólido de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en toda Europa, que incorpore las mejores prácticas teniendo en cuenta, al mismo tiempo, los costes de cumplimiento. Para ello, en 2026 nos centraremos en cuatro prioridades.
En primer lugar, los mandatos clave. A la AMLA se le han encomendado numerosos mandatos, por lo que ha sido necesaria una fuerte priorización. Estamos empezando por los que tienen mayor impacto para el sector, como la diligencia debida del cliente (DDC) y la autoevaluación.
La segunda prioridad es la supervisión directa. La preparación para la supervisión directa en 2028 requiere pasos críticos en 2026 y 2027, todos ellos en paralelo: finalizar y evaluar el modelo de evaluación de riesgos heredado de la Autoridad Bancaria Europea (ABE); proteger y procesar los datos para probar y calibrar dicho modelo; implementar y aplicar herramientas informáticas sólidas que apoyen el proceso de selección; elaborar un manual de supervisión que instruya a los equipos sobre cómo llevar a cabo la supervisión directa; y, en última instancia, ejecutar la propia selección de las entidades sujetas a supervisión directa. Se trata de un trabajo muy complejo y delicado, y las decisiones que adoptemos configurarán nuestro enfoque de la supervisión en los próximos años. Necesitaremos un marco analítico sólido, equipos experimentados y tecnología avanzada que trabajen de forma concertada. En paralelo, desarrollaremos herramientas similares —un modelo de evaluación de riesgos y un manual de supervisión— para los supervisores nacionales, a fin de que la supervisión en materia de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo se lleve a cabo de manera coherente en toda Europa.
Tercera prioridad: seguiremos desarrollando normas y herramientas para reforzar la eficiencia y la cooperación transfronteriza entre las UIF. El próximo año pondremos en marcha las primeras revisiones entre pares y trabajaremos en los primeros análisis conjuntos piloto.
Por último, desarrollaremos la capacidad de análisis de riesgos para comprender mejor las amenazas de BC/FT y profundizar en nuestra evaluación a nivel de los Estados miembros y de la Unión Europea.
La cooperación es también un objetivo a largo plazo. La AMLA forma parte de un sistema europeo más amplio: cooperamos de forma constante con las autoridades nacionales y con la Comisión Europea, y hemos firmado memorandos de entendimiento con el Banco Central Europeo (BCE) y la ABE. Asimismo, estamos desarrollando acuerdos con las fuerzas y cuerpos de seguridad europeos. Otro objetivo es la cooperación con el sector privado. Hasta la fecha he visitado 25 Estados miembros y me he reunido con supervisores, UIF y representantes del sector. ¿Qué he sacado de estos contactos? Si bien el sector financiero comprende su papel, el sector no financiero va a la zaga. El panorama está fragmentado y muchas entidades obligadas se enfrentan a retos reales a la hora de aplicar incluso controles básicos, debido al coste y a la falta de información fiable. He insistido en que es esencial aumentar la sensibilización y la preparación a nivel nacional, pero también sabemos que diseñar un sistema que sea a la vez eficaz y realista llevará tiempo.
Asimismo, la AMLA debe tener visión de futuro desde el punto de vista tecnológico, tanto para hacer frente a los riesgos derivados de las nuevas tecnologías como para garantizar nuestra propia capacidad digital. En primer lugar, profundizaremos en el mercado europeo de criptoactivos. En segundo lugar, estamos desarrollando soluciones informáticas que atiendan las necesidades de la AMLA a corto plazo y nos ayuden a convertirnos, a largo plazo, en un centro de excelencia en el uso de la tecnología digital.
Mi objetivo final es que la AMLA alcance un liderazgo mundial. El blanqueo de capitales no se detiene en las fronteras y necesitamos que Europa sea un punto de referencia.
Ya hemos empezado a cooperar con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y el Grupo Egmont, y estamos estudiando cómo contribuir activamente a su trabajo y empezar a colaborar con los supervisores y las unidades de inteligencia financiera (UIF) de terceros países.
Permítanme compartir ahora la situación actual respecto a la creación de la Autoridad y las limitaciones que estamos gestionando como organización de nueva creación. Cuando me incorporé, la AMLA solo contaba con un puñado de personas. Hoy somos en torno a cien, de las cuales setenta se han incorporado en los últimos tres meses. La contratación dura unos ocho meses, lo que limita de forma natural la velocidad de entrega.
La tecnología es otra limitación. Somos la primera agencia de la UE creada en la era de la inteligencia artificial, sin sistemas heredados y con una infraestructura informática que construir desde cero. Es clave para lograr resultados eficaces, pero requiere tiempo y hacerlo correctamente, con las mejores soluciones de su clase, para dotar a la AMLA durante años.
Más allá de estas realidades, lograr la convergencia en toda Europa es en sí mismo un reto. En la actualidad existen 27 marcos jurídicos, prácticas de supervisión y enfoques en las diferentes UIF. Su armonización en un único marco común no se hará de la noche a la mañana, pero lo lograremos.
Para concluir, la AMLA ha realizado avances significativos, pero seguimos siendo una organización emergente. Debemos equilibrar el doble reto de crear la Autoridad y, al mismo tiempo, cumplir rápidamente nuestros mandatos. Seguimos siendo, si se quiere, una “startup”: estamos volando un avión al mismo tiempo que lo construimos. A pesar de todo, confío en que, con la base ya establecida, una hoja de ruta clara y un equipo cada vez mayor de profesionales especializados y dedicados, estamos construyendo el sólido marco que Europa necesita, paso a paso y con determinación. Agradezco el apoyo continuo de este Parlamento a medida que trabajamos para cumplir el mandato que se nos ha encomendado. Quedo a su disposición para cualquier pregunta.
Muchas gracias, señora presidenta. Su presencia hoy es una muestra del resultado obtenido tras incalculables horas de negociación que dieron fruto gracias a la ambición de este Parlamento, en las que tuve el honor de participar. Aprovechando su comparecencia, me gustaría preguntarle por el listado de terceros países con alto riesgo en materia de blanqueo de capitales y conocer su opinión acerca del papel que puede desempeñar la AMLA en la elaboración de dicho listado. En todas las revisiones que efectúa la Comisión observamos que nuestro listado depende del GAFI, un organismo intergubernamental cuyas limitaciones han quedado en evidencia en casos como el de Rusia. Si el Estado evaluado no colabora con el GAFI, no pueden alcanzarse conclusiones vinculantes, lo que supone un riesgo grave de bloqueo en la actualización del listado. Recientemente, la Comisión ha realizado una evaluación completa sobre Rusia y ha adoptado un acto delegado independiente para incluir al país en el listado. Elaborar un listado propio, independiente y complementario al del GAFI puede ser un paso muy positivo para reforzar la autonomía y la credibilidad del marco europeo. En este contexto, le pregunto: ¿considera usted viable que la AMLA pueda elaborar un estudio y un listado propio? Y, en caso afirmativo, ¿cree que sería posible que la Comisión dejase de depender exclusivamente de la lista del GAFI para apoyarse también en un listado verdaderamente europeo elaborado por una de nuestras propias agencias? Muchas gracias.
Muchas gracias. Puede contestar en tres minutos.
Este es un tema que ya abordamos el año pasado. Creo que es muy importante tener una lista europea y nuestro papel en la AMLA es apoyar a la Comisión a la hora de elaborarla. Una de las principales tareas de la AMLA será analizar, evaluar y hacer el seguimiento de todos los riesgos en el ámbito del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, tanto dentro de la Unión Europea como, en la medida de nuestras competencias, en relación con terceros países.
En cuanto a los riesgos que vienen de fuera, de otras partes del mundo, estamos aquí, por supuesto, para apoyar a la Comisión. Los arreglos detallados de cómo AMLA podrá contribuir a la elaboración y actualización de la lista de alto riesgo de la Comisión se definirán mediante un acto de nivel 2, que se prevé adoptar cuando entre en aplicación el Reglamento AML, en julio de 2027. Mientras tanto, estamos creando en AMLA una unidad dedicada específicamente al análisis de riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, que también podrá apoyar la evaluación de esa lista. Todo el enfoque es basado en el riesgo; debemos entender primero de dónde provienen esos riesgos. Estimamos que de aquí a un año y medio estaremos en condiciones de apoyar plenamente a la Comisión. Estamos constituyendo esta unidad y desarrollando nuestras metodologías de evaluación de riesgos para estar preparados.
En nombre del Grupo S&D: Muchas gracias. Bienvenida a la Comisión. La creación de esta autoridad es decisiva para reforzar la capacidad de la Unión Europea de luchar contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Las prácticas fragmentadas entre los Estados miembros ponen en riesgo a nuestros ciudadanos, al Estado de Derecho y a nuestras instituciones. Para la plena operatividad de la autoridad identificamos tres prioridades: disponer cuanto antes de la infraestructura logística, de los sistemas informáticos y de los primeros instrumentos de supervisión; mantener una elevada ambición operativa, elaborando sin demora la lista de entidades de alto riesgo y emitiendo un paquete claro de directrices y normas; y avanzar hacia una supervisión homogénea en toda la Unión, poniendo fin a las prácticas nacionales fragmentadas. La autoridad debe garantizar la aplicación uniforme de las mismas normas en todo el territorio y una cooperación estrecha, a fin de impedir que la delincuencia organizada aproveche las lagunas trasladándose de un Estado a otro. Es igualmente esencial asegurar la financiación adecuada de las Unidades de Información Financiera (UIF) en todos los Estados miembros y promover el intercambio de experiencias para reforzar sus capacidades. Debemos aprovechar al máximo las herramientas analíticas para los casos transfronterizos. Estas UIF necesitan recursos significativos, ya que muchas autoridades no pueden procesar asuntos tan complejos al mismo nivel que los grandes Estados; los más pequeños deben poder beneficiarse. En cuanto a Europa Oriental y la proximidad de numerosos Estados miembros con los Balcanes Occidentales, el Reglamento AML permitirá reforzar la cooperación con estas jurisdicciones, en las que estas cuestiones inciden en los sistemas judiciales y financieros de los Estados miembros de la Unión Europea.
Muchas gracias por sus preguntas. Efectivamente, como se ha indicado, AMLA está aquí para colmar esos vacíos. Desde el punto de vista normativo y regulador tenemos un mandato muy amplio: debemos completar el conjunto normativo único, llenar los vacíos, cerrar lagunas y examinar las diferentes prácticas en los Estados miembros. Una de nuestras tareas centrales es lograr la convergencia de la supervisión. El tercer elemento que han mencionado son las UIF. Doy fe de la heterogeneidad: las he estado visitando y he observado grandes diferencias, algunas más desarrolladas y otras menos. ¿Cómo apoyarlas? Lo primero que estamos haciendo es tomar nota de las condiciones en las que operan.