Buenas tardes, queridos colegas. Vamos a empezar. Bienvenidos a los miembros titulares y suplentes de la Comisión SANT. Tenemos interpretación en varias lenguas, entre ellas el español.
Punto 1. Aprobación del orden del día. ¿Podemos aprobarlo tal cual? Aprobado. Gracias.
Comunicaciones de la Presidencia. Nombramiento de ponentes: Giorgos Georgiou, del grupo The Left, ha sido nombrado ponente para el informe de iniciativa propia de SANT sobre reglas modernizadas para los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronteriza. Asimismo, se ha nombrado a un ponente para el expediente relativo al Fondo de Competitividad, incluidas las actividades de innovación.
Además, en la reunión de hoy la Dirección General de Traducción nos ofrece un servicio de transcripción automática y también de traducción. Si desean utilizarlo, pueden escanear el código QR y se abrirá una página en la que podrán seguir la transcripción en directo; para la traducción, pueden escoger la lengua que deseen en el menú de opciones. Si la transcripción se detiene, por favor refresquen la página. Como la herramienta está todavía en desarrollo, la Dirección General de Traducción agradece cualquier comentario que deseen remitir.
El siguiente punto del orden del día es la presentación del proyecto de opinión sobre la aprobación de la gestión. Nuestra comisión emite dos opiniones en este procedimiento: una sobre la Comisión y otra relativa a las agencias que entran en el ámbito competencial de SANT, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Daremos la palabra, en primer lugar, a la ponente, luego a los ponentes en la sombra y, a continuación, a quienes deseen intervenir en el debate espontáneo. Si desean intervenir, indíquenlo, por favor.
Antes de nada, tiene la palabra la señora Konečná para referirse a los dos informes. Adelante.
Gracias. Buenas tardes, señorías. Me alegra que, después de años sin contar con el tiempo y el espacio para hacerlo en ENVI, podamos abordar la gestión de la política sanitaria en la Comisión en general y en dos agencias importantes: el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades y la Agencia Europea de Medicamentos. Es positivo que contemos con una comisión específicamente creada para ocuparse de estos asuntos.
Empezaré por lo más difícil. Según el Tribunal de Cuentas Europeo, el presupuesto de 2024 se ve materialmente afectado por errores, con una tasa de error estimada del 3,6%. En mi informe lamento esta situación y exhorto a la Comisión a adoptar medidas correctivas, con un mejor y más preciso seguimiento de cómo se utilizan los fondos de la Unión Europea en los Estados miembros, por ejemplo en la digitalización del sector sanitario, donde todavía nos falta una visión completa.
Al mismo tiempo, reconozco el valor añadido de la acción de la Unión, especialmente en el programa EU4Health. No obstante, solo el 29% de los pagos fueron ejecutados, y la cifra es similar en el caso de los compromisos.
Hasta 2026 va a recortarse en mil millones de euros. Esto va en contra de nuestro compromiso político de convertir la salud en prioridad después de la pandemia de la COVID. Aun así, aplaudo los esfuerzos en preparación ante emergencias, resistencia a los antimicrobianos, salud mental, salud digital, etc. Soy muy crítica con la decisión de la Comisión de recortar créditos operativos a las ONG que participan en el programa EU4Health. Espero que podamos abordar esto pronto con el comisario.
En cuanto a HERA, ha mejorado el nivel de preparación y la capacidad de respuesta de la Unión Europea, pero comparto las preocupaciones por posibles solapamientos, por la definición insuficiente de los papeles del ECDC y de la EMA y por la confusión en la comunicación externa. Por ello pido una mejor cooperación dentro de los servicios de la Comisión, con buena gobernanza y mayor control parlamentario, antes de que se proceda a la revisión en 2025. HERA debe estar sometida al control parlamentario. Aun así, no es todavía una agencia plenamente desarrollada, sino un socio de la Comisión. En consecuencia, debemos recordar la necesidad de una revisión completa de su funcionamiento y pensar en una posible modificación de su estructura y gobernanza para convertirla en una auténtica agencia con presupuesto autónomo.
Concluyo: como ponente, pienso que en el ámbito de la salud pública, para 2024 podemos otorgar la aprobación de la gestión a la Comisión, pero debe ir acompañada de un mensaje político claro para corregir errores, aplicar recomendaciones, apoyar a la sociedad civil y reforzar la gobernanza de la seguridad sanitaria de la Unión Europea.
En cuanto al ECDC, concluyo que su gestión financiera es generalmente buena, con un alto nivel de ejecución del presupuesto y una excelente tasa de consecución de los objetivos previstos. Aplaudo la respuesta ágil y coordinada de la agencia ante amenazas para la salud manifestadas recientemente, por ejemplo con un brote de mpox (viruela símica), en el que se ha apoyado eficazmente a los Estados miembros. El ECDC, por otra parte, debe mejorar su comunicación pública para que sea más accesible y comprensible para el público no especializado y avanzar hacia un mayor equilibrio de género en los altos estamentos administrativos.
En cuanto a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), reconozco sus logros reguladores en nuevos medicamentos, terapias avanzadas y la inclusión de medicamentos en la lista de medicamentos de importancia crítica, lo que contribuye a la Unión Europea de la Salud. Al mismo tiempo, hay dos preocupaciones estructurales: la elevada dependencia de tasas abonadas por las empresas farmacéuticas, que plantea dudas a largo plazo sobre su independencia, y la situación aún no resuelta relativa a las oficinas en Londres, que entraña costes financieros y administrativos. Por ello pido salvaguardias para evitar conflictos de interés, incluidas normas muy estrictas sobre las puertas giratorias, y una solución política duradera a las oficinas ubicadas en Londres.
Recomiendo la aprobación de la gestión para las dos agencias, al tiempo que formulamos estas expectativas.
Mis exigencias hacia el futuro son muy claras: transparencia, independencia y recursos humanos. Les invito, señorías, a que estudien estas conclusiones cuidadosamente, contribuyan, respondan y nos ayuden a convertir nuestra reacción en una señal creíble a las agencias y a la ciudadanía, en el sentido de que reconocemos los logros conseguidos, pero que también insistimos en un escrutinio parlamentario y en avances continuos.
Gracias, señora Konečná, por su informe. Paso ahora a los ponentes en la sombra. No veo al señor Hadjipantela, del PPE, así que vamos con el S&D: Marta Temido.
Obrigada, presidente, vou falar em português. En primer lugar, quisiera dar las gracias a la ponente, Kateřina Konečná, por el trabajo realizado y por la forma en la que ha estructurado sus opiniones. Quisiera hacer una precisión y una serie de comentarios generales.
En cuanto al EU4Health, dos apuntes. Primero, los recortes de mil millones de euros para el periodo 2025‑2027 nos parecen contrarios al compromiso asumido en el MFP de dar prioridad a la salud. Segundo, el programa EU4Health ha generado resultados interesantes respondiendo a emergencias como la viruela del mono, impulsando las redes europeas de referencia, la lucha contra la resistencia antimicrobiana y el desarrollo del Espacio Europeo de Datos Sanitarios. Una serie de logros que hace aún más incomprensible la idea de reducir su financiación, además del riesgo de que el programa acabe fusionándose con otros ámbitos en el futuro.
En cuanto a la HERA, tres puntos fundamentales. Uno: su papel como socio europeo clave en la preparación, prevención y detección de emergencias sanitarias. Dos: la evaluación de la Comisión sobre la ejecución de sus operaciones indica que la mayoría de las partes interesadas consideran que las ventajas de la HERA superan con creces los costes, lo que refuerza la idea de que la inversión en preparación es económicamente ventajosa. Tres: la complejidad de su gobernanza ha quedado de manifiesto; existen demasiadas estructuras de decisión. Debe simplificarse y mejorar también la calidad de su comunicación. La preparación, además, es transversal a otros ámbitos.
En relación con el ECDC, formularé enmiendas, pero adelanto dos observaciones. Primero, coincido en la necesidad de una comunicación pública más clara; no obstante, conviene reconocer el esfuerzo realizado en la diversificación de campañas y en la participación de periodistas e “influencers”, tanto en la Unión Europea como a nivel internacional, en temas de salud pública. Segundo, se justifica incluir una mención explícita a la necesidad de seguir trabajando bajo el enfoque de “Una sola salud”; por muchos mecanismos de cooperación que introduzcamos, solo una óptica más general permitirá que todas las agencias y entidades que trabajan en salud mejoren su desempeño.
Por último, respecto a la EMA, respaldo la necesidad de aclarar el asunto del edificio en Londres. Los recursos involucrados deben destinarse a su misión de salud pública y será necesaria una intervención pública para desbloquear el asunto. Apoyo, asimismo, la importancia de una transparencia total sobre el origen de los ingresos de la Agencia, fundamental para la confianza en el sistema regulatorio, si bien habrá que estudiar vías específicas de financiación que le permitan cumplir adecuadamente sus cometidos.
Gracias, señora Temido. Tiene la palabra ahora el señor Skouria, del PPE. Por favor, respeten los tiempos de intervención.
Gracias. El vuelo del señor Hadjipantela está retrasado, así que intervendré en su nombre. Señor Presidente, señorías, es muy alentador que el Tribunal de Cuentas Europeo haya presentado una serie de opciones claras sobre la base y la legalidad de los pagos de las dos agencias. Debemos reforzar los controles del gasto y pasar de la discusión sobre la mera viabilidad a una mejor gestión financiera. Se han detectado procedimientos de contratación de bajo importe con puntos débiles; además, ciertas descripciones de contrato no coincidían con las ofertas y las autorizaciones no siempre fueron coherentes con las decisiones adoptadas en las licitaciones. Por ello, debe abordarse la gestión de la contratación electrónica para evitar estas vulnerabilidades. Tampoco podemos olvidar los retrasos en los pagos y los numerosos remanentes (carry-overs) observados en varios programas de salud y en la gestión de las agencias, lo que reduce el impacto de los fondos europeos en proyectos esenciales de prevención y preparación. El señor Hadjipantela insta a la Comisión a seguir trabajando para reducir los cuellos de botella mediante una planificación de la contratación que garantice buenos resultados en proyectos plurianuales, de modo que cada euro se gaste con eficacia en beneficio de los ciudadanos. Presentaré una serie de enmiendas al ejercicio de aprobación de la gestión con una actitud constructiva y rigurosa.
Señora de la Pisa Carrión: Gracias, señora Presidenta. Señorías, agradezco a la ponente, la señora Konečná, su borrador. La cuestión no es gastar más, sino gastar mejor. Es necesaria la trazabilidad de los fondos europeos en salud para garantizar que se destinan a necesidades reales y urgentes. Es útil analizar las diferencias de ejecución entre países para aprender de los buenos usos de los recursos y corregir problemas de eficacia, bloqueos burocráticos y estructuras intermediarias que restan agilidad. En lugar de reclamar aumentos presupuestarios, debe priorizarse la reasignación de fondos desde proyectos ideológicos o de escaso impacto hacia la atención directa, la digitalización útil y el refuerzo de unos sistemas tensionados. También han de abordarse la escasez de profesionales sanitarios y una mejor cohesión de los recursos entre regiones. Nos preocupa que el entramado de organismos como HERA u otras agencias genere duplicidades y un coste administrativo elevado, cuyo coste marginal pueda superar el beneficio sanitario aportado. La Comisión debe garantizar que cada nueva estructura aporta un valor medible y no solo más capas de gestión de difícil coordinación. Por último, ante las grandes bolsas de fondos sin ejecutar, sistemas al límite y la falta de información clara sobre el destino del dinero, es legítimo preguntar cómo asegurar que los recursos refuercen la verdadera sanidad y no estructuras opacas o proyectos de dudosa utilidad. Esta confianza se ganará con plena transparencia en los datos de ejecución, simplificación administrativa y una evaluación estricta de resultados. Muchas gracias.
Olivier Chastel: Presidente, voy a intervenir en francés. En primer lugar, muchísimas gracias a la señora Konečná por el trabajo realizado como ponente en esta primera versión de nuestra opinión de SANT sobre la aprobación de la gestión. Agradezco que en el texto se recojan de manera equilibrada las conclusiones del Tribunal de Cuentas para el ejercicio 2024, tal como ya se reflejaba en el informe especial publicado ese mismo año sobre la respuesta de la Unión Europea a la pandemia de la COVID-19. El Tribunal señala que las agencias de la Unión, dentro de sus cometidos, gestionaron bien la situación dadas las circunstancias.
Gracias. Es muy difícil identificar pistas de mejora para prepararnos ante futuras crisis sanitarias. En este sentido, quisiera proponer algunos añadidos para destacar más el trabajo operativo realizado por nuestras agencias en 2024. Basándonos en los informes anuales de actividades y en el informe especial del Tribunal de Cuentas Europeo, me parece fundamental que nuestra opinión recoja la contribución concreta de estas agencias y la importancia de apoyar su capacidad para prepararse ante futuras crisis sanitarias. Gracias.
Gracias. Tenemos dos solicitudes de intervención. En primer lugar, el señor Hauser.
Gracias, señor presidente. Estamos hablando de evaluaciones por parte del Tribunal de Cuentas, pero lo más llamativo es que la mayor entidad, que maneja más de 30.000 millones de euros, no ha sido auditada por el Tribunal de Cuentas. Cabe preguntarse por qué no se ha procedido hasta ahora a una evaluación o auditoría de la HERA. La HERA fue fundada por la Comisión y, por lo que parece, no está sometida al Tribunal de Cuentas, aunque dispone de mucho más dinero que todas las agencias juntas. El presupuesto de la HERA asciende a 6.000 millones de euros del MFP de la Unión Europea y del instrumento NextGenerationEU. Además, hay 24.000 millones de euros procedentes de otros programas de la Unión Europea. Me gustaría saber de qué fuentes específicas provienen esos 24.000 millones. Asimismo, ¿qué va a pasar y qué se ha hecho hasta ahora con esos 30.000 millones si no ha habido auditoría? En tercer lugar, dado que esta institución escapa al control parlamentario y a otros tipos de control, ¿qué se va a hacer de cara al futuro para que la HERA, que dispone de créditos impresionantes, esté sometida a escrutinio parlamentario y a una fiscalización adecuada? Aquí no nos cansamos de decir que la Unión Europea defiende la transparencia. Repito: HERA, 30.000 millones, sin control. ¿Qué transparencia? Los ciudadanos tienen derecho a saber lo que pasa, máxime cuando los sistemas sanitarios en nuestros países están renqueantes y cuando ese dinero podría gastarse mucho mejor en nuestros Estados. Pido respuesta a estas preguntas, también en defensa del interés de la ciudadanía.
Tiene la palabra la señora Bosse.
En primer lugar, muchísimas gracias a la ponente; me parece un informe excelente. Su calidad demuestra que nuestra comisión está trabajando bien y que el trabajo que hacemos tiene importancia. Todas las agencias —HERA, el ECDC y la EMA— necesitan más financiación, no menos. Permítanme un par de comentarios sobre el futuro: creo que vamos a tener que hacer muchas más cosas juntos, mejor e incluso más barato. En este sentido, debemos hablar de más inversiones si queremos pensar en el futuro. Por ejemplo, en el caso de la EMA: mientras que la FDA en Estados Unidos se está aligerando, nosotros tendríamos que hacer lo contrario, reforzarla. Y, si sirve de cierto consuelo, con el presupuesto para 2026 conseguimos que el Consejo retirara de la mesa su idea de recortes masivos y logramos incluso un pequeño incremento. Creo que la Comisión puede estar dispuesta a seguir en esa dirección y que algunos Estados miembros se están planteando cambiar de actitud.
Es la Conferencia de Presidentes de Comisión. Estuvimos la semana pasada y a la presidenta Metsola le interesa mucho nuestra agenda; dijo que para el año que viene esto será un tema prioritario. Es una muy buena señal.
Estoy de acuerdo con lo que acaba de señalar el señor Hauser. También me ha parecido entender algo que, de alguna manera, se entrevé en el informe. Debemos evitar una serie de problemas que nos podríamos ahorrar; si no este año, el próximo, tendremos que ver cómo enfocamos todo esto. Hay temas que convendría analizar con más detenimiento.
La ponente, para concluir. Antes quisiera recordarles que HERA forma parte de las competencias de la Comisión. Tenemos que controlar su trabajo, pero formalmente depende de la Comisión. Compartimos muchas de las observaciones formuladas, señora Konečná.
Ahora voy a hablar en checo; creo que tenemos la traducción, ¿verdad? Muchísimas gracias por sus observaciones, señoras y señores diputados. Agradezco sus comentarios y me interesan mucho las enmiendas que van a presentar. Alguien ha dicho que todo esto se entrevé en mi informe; hay diplomacia y nadie quiere poner en peligro la actividad de estas agencias, pero tampoco podemos cerrar los ojos ante las deficiencias detectadas. Debemos intentar mejorar, porque la EMA dispone de recursos propios y el 97% de sus ingresos proceden de las grandes farmacéuticas.
En cuanto a los colegas que se refirieron a la falta de transparencia, estoy de acuerdo con ustedes y me gustaría saber qué está pasando con estos treinta mil millones. Como HERA forma parte de la Comisión, desde el Parlamento, en principio, no podemos intervenir. Yo estuve en la legislatura anterior, cuando se creó HERA, y por eso no estaba de acuerdo con que dependiera de la Comisión: luego no podemos controlar la financiación. Podría suscribir lo que han dicho, pero, por otra parte, nosotros, como miembros de este Parlamento, tenemos una serie de limitaciones. Es lo que hay. No nos queda otra.
Los representantes de HERA vienen a veces a nuestra comisión; sería oportuno entablar un diálogo con ellos para ver cómo se utilizan todos estos recursos de manera eficiente y transparente. Estaré encantada de trabajar con ustedes; examinaré con mucha atención las enmiendas y estoy convencida de que en enero podremos dar por finalizado este informe. Con diplomacia y con mucho tacto, incluiré en mi informe todo lo que ustedes han señalado.
Gracias, señora Konečná, por su trabajo. Gracias a todos los diputados y diputadas por su colaboración. El plazo para la presentación de enmiendas es el 5 de diciembre a las 11. Y ahora tenemos un intercambio de puntos de vista con Christian Ehler, que representa a la STOA. Bienvenido.
Les invito a acercarse a la tribuna.
Queridas y queridos colegas, el STOA es una estructura que ofrece a las comisiones parlamentarias y a otros órganos de la Cámara información independiente, imparcial y accesible sobre los avances científicos y tecnológicos, las oportunidades que brindan, los riesgos que entrañan y sus implicaciones éticas. En SANT debemos nombrar a un miembro para el Panel STOA y hoy damos la bienvenida a Christian Ehler, presidente del Panel STOA, para que nos ponga al día de sus actividades y nos explique cómo pueden contribuir a dar forma al trabajo de nuestra comisión. En primer lugar, cedo la palabra al señor Ehler por ocho minutos; a continuación intervendrán sus señorías.
Gracias, señoras y señores. Muchas gracias por su invitación. Podría limitarme a decir “bienvenidos a STOA” y dejarles más tiempo, pero me gustaría referirme al potencial que representa STOA y a cómo puede alimentar el trabajo de esta comisión.
Saben que STOA es una estructura no partidista y transversal. Nuestras decisiones no se rigen por mayorías o minorías políticas; elaboramos opiniones científicas y técnicas con una visión de futuro amplia. Tomamos decisiones colectivas sobre los estudios que queremos realizar. Por ejemplo, ya hace años abordamos temas como la computación cuántica; asimismo, trabajamos desde hace dos legislaturas en la inteligencia artificial y su impacto en el mundo del trabajo. Es decir, intentamos aportar perspectivas a largo plazo.
Ustedes, como diputados, pueden proponer ideas. No obstante, no podemos emprender un número ilimitado de estudios, ni sería viable digerirlos todos. Por ello, realizamos una selección de trabajos que después se presentan en el Pleno. Existe una secretaría que decide cuándo se realiza cada estudio y con qué recursos se financia. Estas decisiones no dependen de las comisiones ni están sujetas a consideraciones políticas. La secretaría identifica universidades u otros centros capacitados, publica una convocatoria, recibe propuestas y, tras el procedimiento correspondiente, se adopta una decisión.
Cuando se presenta un estudio en el Panel, pueden formularse preguntas, a menudo de carácter técnico o sobre su base empírica. Pero los estudios no se aceptan o rechazan por razones políticas, ni puede formarse una mayoría para descartarlos porque no encajen con determinadas posiciones. Este trabajo queda al margen de la política; la secretaría es la que lo gestiona. Muchas gracias.
…y luego esos estudios se presentan ante las comisiones parlamentarias. Es un ejercicio exigente y que lleva tiempo. Primero hay que presentar una serie de temas, después votar y, a continuación, realizar los estudios. Formo parte de la Mesa de este panel y nuestra tarea es organizar la publicación de la convocatoria; al final de la legislatura proponemos todo ello al Pleno, porque necesitamos definir una serie de prioridades. En fin, contamos con presupuestos de entre once y doce millones de euros; en comparación con algunos presupuestos de las comisiones, es una cifra considerable. Pero, si recibimos doscientas propuestas, no podemos llevarlas todas a término. Por eso necesitamos establecer prioridades, que pueden ser, por ejemplo, la inteligencia artificial o la COVID. Y, aun así, incluso si un tema no encaja plenamente en las prioridades, puede abordarse si resulta de interés.
Nuestros estudios pueden ser breves, por ejemplo, ejercicios académicos de recopilación y síntesis de artículos científicos para convertirlos en un estudio; eso puede costar diez o quince mil euros. Pero también realizamos estudios más amplios, de entre ciento cincuenta mil y trescientos mil euros, que nos llevan al menos un año, porque se trata de llevar a cabo investigación empírica sobre un tema concreto.
En resumidas cuentas, aunque no lo teníamos necesariamente previsto, al principio de la legislatura decidimos que una de las prioridades temáticas de STOA sería la calidad de vida. Ya ven, es un tema muy amplio, pero es una de nuestras prioridades. Lo explicamos con más detalle hablando del objetivo general de los cuidados sanitarios y del contexto político general de Europa. Esto lo digo para que se hagan una idea de a qué nos hemos dedicado.
Llevamos muchos años realizando estudios a largo plazo sobre la COVID-19. Empezamos en 2020, con el objetivo de analizar la efectividad de las medidas globales de recogida de datos, el desarrollo de vacunas y los tratamientos a nivel nacional. Ya antes de que la COVID entrara en circulación nos preocupaban estas cuestiones. Habíamos definido las pandemias como la mayor amenaza de seguridad para Europa, por delante del terrorismo u otras amenazas. Era evidente desde hacía años que una sociedad tan integrada como la europea, donde todo el mundo viaja tanto, podría dar pie a una nueva dimensión a la hora de enfrentarnos a una pandemia. Los casos de ébola, por ejemplo, ya habían saltado de África a Europa, algo inimaginable hace pocas décadas.
También vimos que enfermedades ordinarias como la gripe adquieren una dimensión sanitaria totalmente distinta en una sociedad envejecida como la nuestra. La gripe lleva trescientos años en circulación, pero con una población envejecida un virus normal y corriente como la gripe puede tener una repercusión enorme, mucho mayor que hace ochenta años.
En 2021 realizamos un estudio sobre la relación entre la contaminación del aire y la transmisión de la COVID-19. En 2022 elaboramos un informe sobre los riesgos para la salud mental relacionados con la pandemia, organizamos un seminario sobre la COVID de larga duración y compartimos información y experiencias prácticas. Llevamos a cabo, por tanto, un análisis en profundidad de la crisis de la COVID.
Asimismo, nos interesa especialmente la innovación farmacéutica. En 2021, por ejemplo, realizamos un gran estudio sobre los mecanismos para incentivar la I+D y salvar las brechas en la asequibilidad y la transparencia de los suministros farmacéuticos.
No nos hemos centrado en la industria farmacéutica en general, porque eso le corresponde a otros. También hicimos una conferencia acerca de tecnologías del ARN: todavía no teníamos en mente las vacunas, pero ya se sabía que serían muy importantes para la investigación de enfermedades como el cáncer, y después llegó el desarrollo de las vacunas.
Otro tema: el impacto de las tecnologías digitales en la salud humana. Hemos realizado numerosos estudios en el contexto laboral, sobre 5G, blockchain e inteligencia artificial; cómo podrían utilizarse la IA y el blockchain para mejorar la eficiencia de los cuidados sanitarios. También preparamos un bloque general sobre la innovación en las ciencias de la salud, cuyo objetivo es producir información que pueda incorporarse al nuevo marco de programación. Es decir, estamos en las primeras etapas de fijación de prioridades para el programa de investigación.
Les pido paciencia. Pero con esto llego al núcleo de mi intervención y me gustaría solicitarles algo. Es uno de los retos principales a los que nos enfrentamos. En los últimos cinco años hemos elaborado unos treinta estudios en materia sanitaria. Para nosotros sería muy útil que los miembros del Parlamento que participan en STOA sirvieran de cadena de transmisión con sus comisiones respectivas. Al final, el Parlamento está realizando estudios de gran magnitud, sin sesgo político, sobre la evolución de ciertas tecnologías, pero esa información no siempre llega a las comisiones. Sería interesante que cada dos o tres sesiones, o al menos una vez por semestre, las comisiones incluyeran un punto permanente en el orden del día sobre STOA, donde se presentaran los últimos estudios; que estos se remitieran a los distintos miembros y que se leyeran, que no se quedaran en la carpeta del correo basura. Ahora mismo, por ejemplo, se están recogiendo aportaciones para el nuevo Horizonte Europa; sería pertinente que, a la hora de formular sugerencias, se tuviera en cuenta lo que ya ha preparado STOA en materia de tecnologías y evaluaciones. Para eso trabajamos. Gracias.
Gracias, Christian. Gracias por esa presentación y por todas las recomendaciones que nos ha hecho. Abrimos la ronda de intervenciones. Stine Bosse, adelante.
Muchas gracias. Christian, gracias por todo su trabajo. STOA tiene un papel esencial en nuestra labor y nos ha apoyado mucho, especialmente cuando la inteligencia artificial era una gran novedad. Ahora buscamos formas de regularla de manera efectiva. La IA puede obrar milagros, pero, al igual que otras grandes tecnologías, también puede causar daños.
Mi primera pregunta es sobre la biotecnología. Estamos siendo testigos de una gran revolución. Esta comisión ha declarado la biotecnología como una tecnología crítica. El liderazgo europeo es esencial para nuestro éxito y para la geopolítica, me parece evidente. Es clave para la salud de nuestros ciudadanos, para el clima y para una transición industrial limpia; puede aportar mucho. Tenemos una nueva estrategia de la bioeconomía y se va a elaborar una ley en ese mismo sentido. ¿Cómo podemos aprovechar la biotecnología de modo que Europa y el Parlamento Europeo sean pioneros en este ámbito y puedan desplegar todo su potencial?
Y la segunda pregunta: la brecha de género en el sistema sanitario. La brecha de género va en dos direcciones; está la brecha de la que solemos hablar. No tengo las cifras.
Pero me refiero, por ejemplo, a que las mujeres suelen recibir sus diagnósticos más tarde que los hombres, o a que hay aspectos de la salud femenina sobre los que no se ha arrojado suficiente luz. Pero luego hay otra brecha de género: hay más hombres que mujeres que mueren por suicidio. ¿A qué se debe esa brecha? Me parece muy interesante intentar entender a qué se deben esas brechas. ¿Tenemos esa información? Y, si no es así, ¿se está intentando recabarla? Gracias.
Muchas gracias. ¿Alguien más desea intervenir? Nicolás, adelante.
Muchas gracias por esta excelente presentación; estoy de acuerdo con Stine. Desde la ignorancia, planteo una pregunta: si elaboramos un estudio fantástico que explica al detalle a qué se deben esas brechas de género, ¿qué pasa después? ¿Qué ocurre con ese estudio? ¿Qué hace el Parlamento?
Imagino que muchos de los aquí presentes conocen a miembros de la Comisión de Industria. En STOA lo que hacemos es adelantarnos a las decisiones políticas y decidir qué es lo que queremos saber, y en nuestros estudios no emitimos juicios. En un estudio típico buscamos una visión general y definir la base empírica de un problema, como el sesgo de género en los ensayos clínicos en Europa. No se trata de recopilar datos primarios, sino de centrarnos en los ensayos clínicos.
En Europa, a lo largo de los años, los ensayos clínicos han tenido como sujetos, en muchos casos, a la población penitenciaria —principalmente hombres—, sin incluir a mujeres ni a menores. Y nosotros, como Parlamento, nos preguntamos: ¿cuál es la base empírica? ¿Existe esa base empírica? Y vemos qué aprendemos. En el octavo programa marco constatamos que no disponíamos de esa base empírica y por eso introdujimos ese requisito en el segundo pilar del programa marco, en un programa relacionado con la salud. Ahí decimos: Europa financia estudios sobre la recogida de datos empíricos de calidad, comparables entre los Estados miembros, para poder realizar ensayos clínicos con mayor perspectiva de género.
Puesto que estudiamos la naturaleza de los ensayos clínicos, podemos recomendar que en la legislación correspondiente se respeten ciertas disposiciones, por ejemplo, contar con una base empírica adecuada o respetar el equilibrio de género.
Llegamos así a una nueva dimensión, de la que ustedes hablaban: en Europa cada vez se hacen menos ensayos clínicos porque la industria farmacéutica se está trasladando, por ejemplo, a Asia. Además, sabemos que, aparte de la perspectiva de género, en los ensayos clínicos influyen también diferencias genéticas. Si programamos una inteligencia artificial y solo la entrenamos para que entienda el chino, o si hacemos un ensayo clínico y toda la población es de China, habrá sesgos en los resultados. No pretendo ser ofensivo; simplemente estoy sentando las bases.
Stine decía hace un momento que querría saber cuál es la base empírica y cuáles son las consecuencias de esa brecha de género. Una vez realizado este estudio, la comunidad científica puede hacerse cargo; después, la Comisión SANT puede decidir incluir esa información en la legislación sobre ensayos clínicos y, finalmente, esa información llega a la comisión parlamentaria. Por ejemplo, podríamos analizar qué consecuencias tiene que la industria farmacéutica se esté trasladando de Europa a China o a Estados Unidos y si eso tiene algún impacto en la calidad de los ensayos clínicos.