Buenas tardes a todos. Me parece que deberíamos dar comienzo a nuestra reunión, Señorías, señoras y señores.
En primer lugar, procede aprobar el orden del día de la reunión de hoy, que ha sido distribuido. Si no hay objeciones, queda aprobado.
Comunicaciones de la Presidencia. Esta reunión se retransmite por internet. Contamos con interpretación; nuestro régimen lingüístico cubre diecinueve idiomas.
Pasamos al punto número 3: intercambio de puntos de vista sobre la promoción de la inclusión de las personas con discapacidad en el sector agrícola, con el ejemplo de La Canopée, en Bélgica.
Estimados colegas, vamos a empezar con un evento organizado en el marco de la Semana de los Derechos de las Personas con Discapacidad en el Parlamento Europeo. Quiero recordar que el 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad y que es el tercer año consecutivo que el Parlamento Europeo marca esta ocasión con actividades específicas. A lo largo de esta semana varias comisiones parlamentarias acogen eventos relacionados; estas iniciativas pretenden afirmar y corroborar el compromiso del Parlamento Europeo de armonizar e integrar las políticas y los derechos de las personas con discapacidad, para que todas ellas puedan estar en pie de igualdad en la vida cotidiana.
Comenzaremos con un saludo de la presidenta Roberta Metsola, que introduce la importancia de esta semana:
Señoras y señores, esta Semana de los Derechos de las Personas con Discapacidad es un momento que siempre hemos marcado en los calendarios para reflexionar sobre las oportunidades, ver cuáles son los desafíos y comprometernos de nuevo para que Europa funcione para todos. Conocemos las estadísticas: más de cien millones de personas en la Unión viven con una discapacidad, visible o invisible. Cada una de estas personas es el hijo de alguien, un colega, un vecino, un amigo. Muchas deben seguir luchando contra barreras que aún existen en la enseñanza, el empleo y la movilidad en el espacio público. Como sus representantes electos y responsables de mejorar su vida, es nuestra obligación como legisladores derribar estas barreras sociales, económicas y humanas. Como presidenta, me enorgullece que el Parlamento esté a la altura de este desafío y a la vanguardia de los esfuerzos de nuestra Unión para que sea más accesible. Les agradezco esta semana y les pido mantener este esfuerzo no solo esta semana, cuando la atención se centra en nosotros, sino todas las semanas, todos los días. También esperamos la actualización, por parte de la Comisión, de su Estrategia sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. También hemos mejorado nuestra infraestructura, pero debemos hacerlo aún mejor. Mi petición hoy es que sigan con el buen trabajo. Debemos continuar, porque Europa solo mejorará si cambiamos, y solo lo lograremos si avanzamos juntos.
Muchas gracias.
Muy bien. La Comisión de Agricultura ha decidido mantener un intercambio de puntos de vista con la directora de La Canopée, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la formación adaptada para personas con discapacidad motriz, sensorial, cognitiva o psicológica, así como para personas que han experimentado dificultades.
…dificultades para participar en programas de formación ordinarios. La misión de La Canopée es formar, orientar y apoyar a las personas, acompañándolas hacia el mercado laboral mediante una formación técnica personalizada y con acompañamiento social. Cada participante se beneficia de un itinerario de integración individualizado y es un placer dar la bienvenida a la señora Valérie Legrand, directora de La Canopée. Señora Legrand, nos alegra oírla hablar de La Canopée para ver cómo se pueden incorporar las personas con discapacidad en el sector agrícola, conocer los desafíos concretos y las posibles soluciones. Tiene usted ocho minutos. Tras su presentación, sus señorías podrán formular preguntas y usted dispondrá de tiempo para responder. También doy la bienvenida al señor Heiss Schildhaus, de la DG AGRI, que nos ofrecerá una breve declaración una vez que la señora Legrand haya respondido a las preguntas. Señora Legrand, tiene usted la palabra.
Muchas gracias por acogerme aquí. Usted ya ha dicho mucho. La Canopée es una asociación sin ánimo de lucro dedicada a la formación adaptada. Aquí ven el programa que voy a seguir en mi presentación. Somos un CFISPA: es decir, un centro de formación de inserción socioprofesional adaptada. Hemos sido homologados y somos subvencionados por la Región de Valonia; el Servicio Público de Economía, Empleo, Formación e Investigación nos ha homologado, y también contamos con el apoyo del Fondo Social Europeo, apoyo que deseo agradecer.
Nuestro centro tiene una homologación para 40.000 horas, y este volumen de horas determina la subvención, ya que se calcula por hora de formación. Nos ocupamos de la formación con vistas al acceso al mercado laboral. En Bélgica, en Valonia, existen trece centros de formación de inserción específicos, y nosotros gestionamos el único de nuestra provincia, la de Luxemburgo. En el mapa de Valonia pueden ver la distribución de los centros de formación específicos: al principio estos centros surgieron por iniciativas privadas de familias y asociaciones, por lo que la distribución no era ideal y se concentró en torno a los grandes núcleos urbanos; hay pocos centros de este tipo en el medio rural.
Somos, pues, un centro de formación específico con personalidad jurídica. Nuestro objetivo es prestar ayuda moral, social y profesional a las personas desfavorecidas para lograr su reinserción social. Nuestra misión consiste en organizar un proceso de inserción socioprofesional individualizado y adaptado a las capacidades de cada persona que pasa por nuestra formación. A quienes participan los llamamos beneficiarios y les ofrecemos, por una parte, un balance de formación —para valorar su empleabilidad y las posibilidades de colocación en el mercado laboral— y, por otra, una formación práctica. Tenemos, por un lado, una línea orientada a personal de ayuda y limpieza y, por otro, una formación para trabajar en parques y huertos.
¿Cuáles son las discapacidades que nos…
Reconocemos aquí la elegibilidad para personas mayores de 18 años que presentan dificultades físicas, sensoriales, deficiencias intelectuales, dificultades psíquicas o de salud mental —en particular tras la COVID—, así como personas dentro del espectro autista, ámbito en el que contamos con instrumentos de detección cada vez más precoces. Asimismo, atendemos a quienes enfrentan problemas sociales. Parece que voy demasiado rápido; lo siento. Pero sigo, ¿verdad?
Los beneficiarios obtienen un reconocimiento del organismo AViQ, que es el que reconoce la discapacidad, siempre que se cumpla uno o varios de los siguientes criterios: tener más de 18 años, encontrarse en situación de desempleo y contar con una decisión válida de dicho organismo; o, en su defecto, condiciones asimiladas, como haber seguido una formación especializada, contar con un reconocimiento por parte del Servicio Público Federal de Seguridad Social, percibir primas sociales adicionales, tener una aptitud laboral limitada reconocida por la Agencia Nacional de Empleo o haber sufrido un accidente profesional.
Disponemos de dos itinerarios formativos, en medio ambiente y en servicios, con una misma estructura. La pedagogía y la metodología son idénticas: se trata de una formación centrada en la práctica, con trabajos prácticos dentro y fuera de nuestro centro, y con destinatarios reales que abonan el servicio. La persona en formación tendrá que hacer frente a situaciones reales, a ritmos de trabajo y a exigencias por parte de los destinatarios, con lo que toma conciencia de las expectativas del mercado laboral.
También proponemos estancias en empresas: negociamos con las empresas, para las que la acogida será gratuita; es un incentivo que permite evaluar la adaptación de la persona, si su aportación justifica un salario y la eventual firma de un contrato laboral. En el centro ofrecemos igualmente cursillos teóricos, aunque limitados, porque el aprendizaje es principalmente sobre el terreno.
Disponemos de un huerto ecológico con siete invernaderos, donde se siguen todas las etapas, desde la siembra hasta la cosecha. Trabajamos asimismo otras aptitudes sociales que son fundamentales para acceder al mercado laboral.
En cuanto al estatuto, los participantes mantienen su estatuto inicial —personas desempleadas con subsidio de desempleo o beneficiarias de ayudas sociales—, y lo único que solicitamos es una pequeña indemnización para cubrir parte de los costes de la formación y, a la vez, que actúe como incentivo para su continuidad.
Había previstos dos vídeos, pero no creo que podamos presentarlos. A lo mejor el último, tal vez; aunque no se pueda interpretar, podría proyectarse. Ça vous pouvez passer, parce que le temps est déjà écoulé, je pense. Se trataba de una proyección sobre la agricultura; es un entorno formativo idóneo.
Se trata de un trabajo que valoriza y es muy positivo para las personas con discapacidad, con tareas modulables que además se ajustan al ritmo de las temporadas. Estar a la intemperie, seguir el ritmo de las estaciones y realizar actividades físicas son elementos muy beneficiosos, con efectos sociales y psicológicos que facilitan después la inserción.
Esta es la última proyección que quiero presentar, para que ustedes reflexionen sobre cómo mejorar ulteriormente la inclusión de estas personas con discapacidad. Me parece que un evento como el que están organizando es muy interesante y, lógicamente, hay que mantener este grado de sensibilización a todos los niveles. También se podría apostar por proyectos piloto y crear un marco favorable en el mundo de la agricultura, con ayudas financieras para los productores que acojan a personas con discapacidad. Ya existen ayudas en Bélgica para que los empleadores acojan a este tipo de personas, y sería oportuno apoyar a los Estados miembros para crear un estatuto específico para las granjas sociales y las empresas de la economía social, que son un buen instrumento de inserción.
Algo muy importante para nosotros es la formación, en la que se puede intervenir en dos niveles: por un lado, para que estas personas puedan trabajar en el mundo agrícola, y por otro, sensibilizando a los pedagogos que imparten formación para que adapten sus cursos y su metodología, de modo que sirvan a las personas con discapacidad.
Muchas gracias, señora Legrand, por su presentación sumamente interesante. Y ahora les toca a mis colegas. Pueden intervenir. En primer lugar, tiene la palabra un señor diputado.
La discapacidad es algo que no se tiene muy presente, pero hay muchas personas que conviven con ella todos los días. Como responsables políticos, tenemos que insistir aquí, en el Parlamento, para que en los Estados miembros las personas con discapacidad puedan beneficiarse de la plena integración. En Irlanda, el año pasado se concedieron 200.000 euros para las granjas de inclusión, donde se pueden escoger diferentes actividades, como la ganadería, entre otras. Los programas de desarrollo rural también son esenciales para preservar la vida en el medio rural; por ello, debemos garantizar una financiación adecuada para el mundo rural. Son inaceptables los recortes previstos, porque se trata de programas inclusivos que están amenazados. Este debe ser nuestro mensaje. Nuestra responsabilidad es lograr un presupuesto justo y que nuestros Estados miembros canalicen una financiación que, además, es muy necesaria. Muchas gracias.
La señora Singer tiene la palabra.
Muchas gracias por esta presentación. Quisiera informarles de que también en Baviera hay ya algunos primeros intentos, sobre todo para personas mayores y niños, pero también para personas con discapacidad, adaptando el trabajo y el puesto de trabajo. Me gustaría referirme a las personas con discapacidad psicológica, mental o física: necesitan una estructura cotidiana previsible y una adaptación del puesto de trabajo, lo que sería un gran alivio para ellas. Estas personas podrían trabajar en las granjas en tareas que se ajusten a sus necesidades: el trabajo con los animales y el trabajo en la naturaleza.
Esta cadencia recurrente es muy positiva para la estabilidad mental y el bienestar de estas personas. En consecuencia, todos salen beneficiados, pero para ello necesitamos ayudas: quien asume la acogida de estas personas, con todo lo que ello conlleva, necesita no solo reconocimiento moral, sino también una remuneración, una indemnización. Estos modelos deberían facultarse a nivel europeo, sin burocracia, centrados en el trabajo y en la realidad sobre el terreno, y ajustados a las necesidades de nuestras granjas familiares.
Señora Metz, a continuación.
Gracias. En primer lugar, gracias por la presentación, que ha sido muy interesante. Vengo del Gran Ducado de Luxemburgo y allí tenemos proyectos semejantes, más especializados en relación con la discapacidad. Me interesan los aspectos agrícola y pedagógico. Dado que hay distintas discapacidades —autismo, físicas, intelectuales—, ¿existen planes de inserción individual? Las capacidades son distintas.
De cara al futuro, en general, ¿cómo colaboran ustedes con los agricultores y las agricultoras? ¿Hasta qué punto lo que proponen se corresponde con sus necesidades? Y, con el avance de la maquinaria y la digitalización, ¿temen que los trabajos que pueden realizar las personas con discapacidad se reduzcan, o al contrario? ¿Pueden las explotaciones agrícolas desempeñar un papel social en el futuro?
¿Tienen datos sobre la integración de estas personas en las explotaciones agrícolas y sobre la fase posterior? Por último, celebro que hayan optado por la agricultura biológica y querría saber si venden sobre todo en tiendas especializadas o en mercados. ¿Dónde comercializan principalmente sus productos?
Gracias. Señor Flanagan, tiene la palabra.
Muchas gracias. A menudo oigo decir que este es un tema importante, pero lo que importan son los hechos. Hace unos quince meses me diagnosticaron autismo. Tengo tres hijos autistas; dos de ellos tienen TDAH. Es un tema del que me ocupo a fondo desde hace tiempo.
Se suele afirmar que hay responsabilidades adicionales y que quizá se necesite financiación adicional. No me gusta ese enfoque. Deberíamos ver las oportunidades adicionales: que todo el mundo pueda participar en la sociedad y lo que eso aporta. Las personas autistas pueden tener ciertas limitaciones en algunas áreas, pero también poseen talentos en otras que pueden generar beneficios enormes. La cuestión es facilitar que puedan aportar sus capacidades y competencias, y que puedan beneficiarse de las de los demás.
Quisiera añadir que resulta muy estimulante oír a la ponente hablar del diagnóstico tardío y del impacto que tiene en las personas. Es crucial abordar esta cuestión y también hablar de la aceptación. Se tiende a pensar que aceptamos a las personas autistas, pero mi experiencia no lo confirma. La gente habla mucho; otra cosa es pasar a la acción.
Los horarios, por ejemplo, son cuestiones que pueden afectar mucho a las personas autistas. Las alteraciones alimentarias, que yo misma sufro, y todas estas circunstancias tienen un impacto claro a la hora de trabajar y desenvolverse en un entorno laboral. Me gustaría ver mucho más avance en este sentido, además de las granjas sociales que se han mencionado. Como señalaba el señor Cowen, si va a haber recortes, será difícil: con un 21% menos de fondos será complicado lograr todo esto. Concluyo: deberíamos hablar de oportunidades y no solo de responsabilidades; no desde la perspectiva de que esto va a dificultar las cosas. Igual que cuando se hablaba de las mujeres, hoy nos suena ridículo; cuanto más en pie de igualdad estemos, mejor. Es una oportunidad, no una dificultad. Gracias, señor Waitz.
Puedo ser breve porque mi compañera Tilly Metz ya ha comentado varios puntos que quería mencionar. Mi pregunta es la siguiente: ¿a cuántas personas ayudan a encontrar un trabajo y qué porcentaje de ellas se mantiene empleada? Y, tercera pregunta: más allá de los fondos de la agricultura y del desarrollo rural, ¿existe en Bélgica un apoyo a la renta para las personas con discapacidad en general, en todos los sectores?
Señora Guarda. Muchas gracias; voy a hablar en italiano. Me sumo a lo dicho por mis compañeros y añado una cuestión de cara al futuro de nuestros debates. Para mí, la agricultura es un gran motor de inclusión social, y las experiencias como Canopea demuestran que es posible. En el Véneto, y en Italia en general, se han combinado iniciativas alimentarias con iniciativas de inclusión social para ofrecer oportunidades de realización personal a las personas con discapacidad. Esta realidad, que yo conozco y que imagino que ustedes también conocen, ha recibido un amplio respaldo de fondos europeos como el Fondo Social. En la actualidad estamos muy preocupados: con la nueva propuesta de presupuesto, la Comisión está desmantelando estos fondos y los programas que hacen posible esta inclusión —el Fondo Social, que apoya la inclusión laboral, la PAC; pienso en el programa LEADER, que financia iniciativas locales, y en la política de cohesión para los servicios territoriales—. En su experiencia, ¿hasta qué punto sus actividades se han beneficiado de estos instrumentos y hasta qué punto temen la previsión de recortes y la fusión de fondos? Y, una pregunta para todos: ¿cómo pensamos ampliar las oportunidades para las personas con discapacidad limitando precisamente los instrumentos europeos que las posibilitan y sobre los que se basa la solidaridad europea? Partiendo de la experiencia de Canopea, creo que es un tema muy importante para el debate de los próximos dos años.
Señor Alegrant, tiene usted ocho minutos a su disposición para las respuestas. Tiene la palabra.
No será fácil, pero lo voy a intentar. Ha habido bastantes preguntas sobre las restricciones financieras y presupuestarias. Bueno, es la madre del cordero en el ámbito social, especialmente cuando uno dirige una asociación sin ánimo de lucro.
Se trata de juntar, digamos, subsidios y donaciones para poder contar con un presupuesto que mantenga los equipos existentes. Y esto, al margen del país en el que uno esté, sigue siendo una dificultad en el sector social. Efectivamente, tememos una pérdida en este sentido en Bélgica y a nivel europeo. Habrá que reducir nuestras actividades o bien compensar de alguna manera; pero efectuar reducciones en equivalentes a tiempo completo es complicado, porque queremos mantener un acompañamiento pedagógico y de calidad.
Sobre las compensaciones para los agricultores y empleadores: en Bélgica, efectivamente, hay ayudas al empleo para compensar cuando se tiene contratado a una persona con discapacidad. No sé qué sucede en los demás países, pero probablemente existan dispositivos similares. Ahora bien, cuando se contrata a una persona con discapacidad se pueden obtener ayudas; sin embargo, eso no garantiza su permanencia en el puesto. Puede ser una palanca, pero no debe ser la única. Si el empleador contrata solo porque hay una reducción de cotizaciones o un incentivo económico, esto no se sostendrá en el tiempo. Tiene que haber sensibilización, pedagogía, acompañamiento y un marco adecuado.
Los mejores empleadores, por lo general, son quienes se ven afectados directa o indirectamente por el mismo problema, conocen de qué hablan y están dispuestos a contratar a estas personas. En cuanto a la inserción, multiplicamos las prácticas en distintos empleadores para nuestros becarios o personas en prácticas, hasta que haya una coincidencia y ambas partes estén satisfechas con las dimensiones de la empresa, el ambiente y las tareas. Nos costó más de tres años encontrar un lugar de trabajo para una persona autista, porque había que ajustar el trabajo a la persona y no a la inversa, que es lo que solemos intentar. El empleador debe hacer su parte y adaptar el lugar de trabajo para que encaje y la persona pueda mantenerse en el tiempo.
Mantenemos un contacto durante dos años después de la contratación para verificar si funciona y, en caso contrario, proponer ajustes o buscar un nuevo empleador o un nuevo puesto de trabajo. Es importante acompañar durante ese periodo, porque hemos invertido mucho y debemos poder cosechar los beneficios de esa inversión, reajustando los puestos cuando sea necesario. Hay discapacidades que no son lineales, sino cíclicas, y pueden surgir elementos que obliguen a la persona a gestionar otros problemas; entonces necesita acompañamiento y ayuda, porque sola no puede.
Se ha planteado una pregunta sobre la inteligencia artificial y la maquinaria. Han hablado mucho de agricultura. En la provincia de Luxemburgo nunca he encontrado un puesto de trabajo remunerado en una explotación agrícola. Los agricultores acogen a becarios, pero los empleos remunerados se encuentran más bien en pequeñas empresas de horticultura o jardinería, poda de árboles, etc. Hablamos de más del 40%: pequeños independientes y autónomos dedicados a la jardinería y la horticultura; también tiendas de horticultura y centros de jardinería. Otra parte de los empleadores son empresas de trabajo adaptado, especializadas en contratar a personas con discapacidad: entre el 20% y el 25% de los becarios acaban trabajando en estas empresas. Asimismo, hay salidas en jardinería urbana y, en general, en horticultura.
Lo tienen difícil. Ya es complicado ganarse la vida con 40 horas a la semana y, a menudo, también es complejo contratar a una persona con discapacidad que quizá no tenga un 100 % de polivalencia. Ahí nos cuesta encontrar puestos de trabajo, sobre todo en horticultura, centros de jardinería y jardinería urbana.
Registramos una inserción del 60 % y, a los dos años, contactamos con todas las personas formadas: la gran mayoría seguía empleada. Los dos primeros años son decisivos; es cuando se puede perder el empleo, pero estamos para acompañarles y, si hace falta, reconducirles hacia otro puesto. Es fundamental mantener ese seguimiento dos años después de concluir la formación.
La aceptación sigue siendo complicada —autismo u otras problemáticas—; es una lucha diaria con las empresas privadas: sensibilizarlas e informarlas. A menudo existen ideas preconcebidas; por ejemplo, si la persona va en silla de ruedas, algunos se preguntan qué podrá hacer si no se desplaza. Por eso proponemos primero unas prácticas de prueba, sin coste, para que vean qué puede hacer cada persona y ubicarla en un puesto adaptado.
En cuanto a cómo ayudar a nuestras estructuras, la mejor ayuda —dado que trabajamos en el ámbito social— es entender que no generamos ingresos suficientes. En horticultura tenemos una tienda donde vendemos directamente los productos, pero no basta para cubrir semillas, material, arrendamientos de tierras, etc. Además, durante la formación hay pérdidas: quienes aprenden pueden equivocarse —por ejemplo, en la selección de una variedad de lechugas, tirar hojas que creen no comestibles— y se pierde material. Vendemos algo y recuperamos parte, pero las cuentas no salen. Lo interesante es que vean el proceso de principio a fin. En espacios verdes obtenemos ciertos ingresos porque trabajamos para particulares que nos pagan, pero, si contamos las horas invertidas, tampoco es rentable; y esa no es la idea. La idea es que, desde el punto de vista pedagógico, tengan prácticas reales sobre el terreno y comprendan las expectativas de los clientes. Creo que he respondido y he superado con creces mi tiempo de palabra. Gracias a todos.
Muchas gracias, señora Legrand. Señor Heiss, de la DG AGRI, tiene usted brevemente la palabra. Adelante.
Señor presidente, señorías, gracias por la atención que prestan a la inclusión social en el sector agrícola y gracias a la señora Legrand por el proyecto tan interesante que nos ha presentado. Conviene subrayar la gran importancia que tiene para la Comisión la inclusión de las personas con discapacidad, tal y como consagra la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La Estrategia sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Comisión reconoce claramente que los apoyos en las zonas rurales son fundamentales para garantizar que estas personas puedan trabajar en estos territorios. No es solo una cuestión de derechos, sino de igualdad de oportunidades y dignidad.
En este marco, la PAC tiene un objetivo específico en este sentido y ofrece a los Estados miembros el marco para diseñar intervenciones que refuercen la inclusión social y el desarrollo en las zonas rurales, incluyendo medidas dirigidas específicamente a las personas con discapacidad.
Quiero mencionar dos ejemplos, si me lo permiten. Primero, la agricultura social. Combina el desarrollo de capacidades, la integración social y la conexión con la naturaleza, el contacto con los animales y el efecto positivo que ello tiene en el bienestar. Para muchas personas con discapacidad, estos entornos brindan espacios para realizar una contribución valiosa a la comunidad. Varios miembros se han referido a este tipo de agricultura. El segundo ejemplo que me gustaría presentarles está relacionado con LEADER. Conocen muy bien este enfoque de abajo arriba que permite identificar necesidades y ejecutar soluciones, y que ya cuenta con un largo recorrido apoyando proyectos que, en las zonas rurales, ayudan a las personas vulnerables, también a las personas con discapacidad. Quiero reafirmar nuestro compromiso de mejorar las condiciones de las personas con discapacidad en toda la Unión Europea, para que puedan vivir con dignidad, participar plenamente y aprovechar de manera real las oportunidades. Gracias.
Muchas gracias a todos, especialmente a la señora Le Grand. Muchísimas gracias por su presentación y por sus respuestas. Le deseamos éxito en sus trabajos futuros. Su labor es de capital importancia y las personas con discapacidad necesitan su implicación. Gracias, señora Le Grand.
Pasamos ahora al siguiente punto del orden del día. Tenemos aquí a nuestro colega, el señor Norbert Lins, que presidirá esta parte de la reunión.
Muchas gracias, Christoph. Podemos intercambiar impresiones más tarde, señora Le Grand. Pasamos al siguiente punto del orden del día, que es el intercambio de puntos de vista con la Comisión sobre Mercosur y sobre la cláusula bilateral de salvaguardia de la Asociación Unión Europea‑Mercosur. Como ya saben, la dimensión agrícola de este acuerdo ha suscitado preocupaciones significativas entre los agricultores y los Estados miembros, en particular en lo que respecta al posible impacto en el mercado del aumento de las importaciones de productos sensibles. El debate de hoy es clave para comprender cómo funcionarían en la práctica las salvaguardias propuestas, si ofrecen el nivel de protección que necesitan nuestros sectores agrícolas y cómo podrían apoyar la competencia leal y la estabilidad del mercado en caso de que el acuerdo avance. Este intercambio también brinda a esta comisión la información necesaria para el próximo trabajo, tanto a la hora de examinar la propuesta como para contribuir a una reflexión más amplia sobre el comercio, la competitividad y la sostenibilidad de la agricultura de la Unión Europea. Estoy ansioso por escuchar un debate constructivo. Tiene la palabra la Comisión para su presentación; después intervendrán las y los miembros.
Tiene ahora la palabra Leopoldo Rubinacci, de la DG Trade.
Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes, queridos colegas. Este acuerdo se ha debatido ya en varias ocasiones. Hubo una presentación del comisario y del vicepresidente Šefčovič en esta comisión. Hemos hablado del acuerdo en sí, pero hay una dimensión muy importante, que es el tema de las salvaguardias, que, con su permiso, voy a explicar con más detalle. Como en todos los acuerdos comerciales, el texto UE‑Mercosur incluye una cláusula bilateral de salvaguardia para proteger los mercados frente a las importaciones preferenciales. Esto es importante, pero es solo una de las distintas características diseñadas para proteger el mercado de la Unión para los productos agrícolas sensibles. La primera es la limitación de las preferencias comerciales para una serie de productos, con un trato arancelario preferencial que se liberaliza solo parcialmente con el tiempo; y la segunda es una cláusula de salvaguardia bilateral que, por primera vez en la historia de los acuerdos comerciales de la Unión Europea, en el texto con Mercosur también se aplica a productos sujetos a contingentes arancelarios (TRQ).
Habrá una red de seguridad que apoyará a los agricultores en caso de que las dos primeras características no funcionen. A continuación, se prevé la plena aplicación de las distintas normas existentes en los ámbitos sanitario y fitosanitario, en el marco de la PAC actual, para la comercialización de productos en el mercado.
La cláusula de salvaguardia requiere un acto jurídico separado para definir cómo se va a ejecutar en la legislación de la Unión Europea. En general, esto se hace incorporando el acuerdo existente a un reglamento de salvaguardia mediante un acto de ejecución de la Comisión. Sin embargo, cuando la Comisión propuso los acuerdos Mercosur para su firma y conclusión, asumió también un compromiso político de presentar un acto jurídico específico y separado que hiciera operativo el capítulo de salvaguardias del acuerdo, de conformidad con el derecho de la Unión Europea y en relación con los productos agrícolas. Este compromiso se adoptó precisamente para abordar las preocupaciones expresadas sobre los aspectos operativos de la cláusula de salvaguardia.
Un mes más tarde, el 8 de octubre, la Comisión propuso el reglamento sobre salvaguardias bilaterales para productos agrícolas que hoy tienen sobre la mesa. Este reglamento establece los procedimientos para garantizar la correcta ejecución de estas medidas bilaterales de salvaguardia e incluye disposiciones específicas respecto a los productos agrícolas sensibles.
La Comisión hará un seguimiento del mercado en lo que atañe a los productos sensibles, evaluará la situación con celeridad y presentará un informe de seguimiento cada seis meses al Consejo y al Parlamento. En segundo lugar, se especifica que una medida de salvaguardia podrá imponerse cuando las importaciones se produzcan en grandes cantidades y en condiciones que puedan amenazar con poner en peligro a la industria de la Unión. La Comisión incoará una investigación a petición de un Estado miembro o de la industria de la Unión.
En tercer lugar, como ya se ha indicado, este reglamento aporta un enfoque concreto para los productos sensibles enumerados en el anexo; se trata de productos sujetos a contingentes arancelarios en el marco del acuerdo. En este enfoque, la Comisión se compromete a un inicio y una conclusión más rápidos de las investigaciones de salvaguardia. Iniciará las investigaciones sin dilación, incluso en ausencia de una queja de un Estado miembro o de la industria, para evaluar sin demora un posible daño futuro; por ejemplo, si de los informes mencionados se desprenden indicios relevantes. La Comisión deberá concluir la investigación más rápidamente para los productos sensibles que para el resto de productos, con un máximo de cuatro meses en lugar de seis. Estos plazos son mucho más ágiles que los de las salvaguardias habituales. La Comisión, además, tendrá mandato para adoptar medidas de salvaguardia provisionales en un plazo de tres semanas si las circunstancias son críticas.
Existen también orientaciones específicas sobre cómo la Comisión tiene intención de apreciar la existencia de daño o de amenaza de perjuicio. Se considerará que concurren las condiciones para iniciar una investigación cuando: el precio medio de importación se sitúe por debajo de la media europea; o el volumen de importaciones preferenciales de productos sensibles aumente en más de un 100%; o el precio medio de importación de productos sensibles procedentes de Mercosur disminuya en más de un 10%.
Las medidas de salvaguardia podrán consistir en una suspensión temporal o en una reducción de las preferencias arancelarias. Estas medidas se impondrán por un período de dos años, prorrogable por otros dos, hasta un máximo de cuatro años. Todos estos procedimientos concretos son plenamente compatibles con el texto tal y como se ha negociado.
Con este acto jurídico, la Comisión considera que agota plenamente el margen político de la Unión Europea para aplicar medidas de salvaguardia cuando sea necesario, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de los compromisos internacionales y de los compromisos asumidos en el marco de la OMC. Hemos trabajado todo lo arduo y todo lo rápido que hemos podido para que este texto esté sobre la mesa lo antes posible.