Estimados colegas, vamos a tratar de empezar esta reunión paso a paso. Primero, vamos a aprobar el orden del día, que sería el punto más fácil. Si no hay objeciones, daremos el orden del día por adoptado. Les comunico que la interpretación está disponible en varios idiomas, y espero que todos los diputados que vayan a utilizar la interpretación lo hagan.
Aprobamos también las actas del 5 de noviembre y del 24 de noviembre; si no tienen comentarios, las damos por aprobadas. ¿Alguien desea comentar? No, bien, queda así decidido.
Punto cuatro: diálogo sobre recuperación y resiliencia. Bienvenido, querido vicepresidente de la Comisión, Rafael Lefito. Este diálogo se organiza en virtud del artículo 26 del Reglamento 2021-241, que establece el mecanismo de recuperación y resiliencia. Quisiera dar la bienvenida al vicepresidente ejecutivo, el señor Cito, y más adelante, al comisario Dombrovsky, a este vigésimo segundo diálogo.
Desde el inicio de la ejecución del Mecanismo 2021, este es el sexto diálogo en esta legislación. El mecanismo está en su última fase, y todos los hitos y objetivos se han de cumplir de aquí al 31 de agosto de 2026, con las últimas solicitudes de pago previstas para el 30 de septiembre de 2026. Todos los desembolsos deberán ser realizados antes del 31 de diciembre de 2026. Desde el último diálogo del 24 de noviembre de 2025, se han revisado planes adicionales. Creo que tenemos más planes revisados que planes a secas.
Los Estados miembros han recibido más de la mitad de lo que les corresponde, con algunas excepciones. A día de hoy, a los Estados miembros les quedan menos de seis meses para cumplir con los hitos y objetivos, y un mes suplementario para solicitar los desembolsos. El Parlamento va a seguir muy de cerca la aplicación de este mecanismo, inclusive a través del grupo de trabajo especial dedicado.
A este mecanismo, ¿cómo? Organizando misiones a los Estados miembros, claro, y en cooperación con la Comisión de Control Presupuestario. Tenemos previsto un viaje a Croacia y a Portugal. Doy la palabra al presidente. Yo también doy la bienvenida a esta reunión; es una tradición. Estamos casi en la recta final y vamos a escuchar al señor comisario. No vemos la hora de que nos informe sobre la aplicación de este mecanismo y, en fin, qué ha ocurrido desde nuestra reunión de noviembre.
Nos gustaría centrarnos sobre todo en los siguientes puntos: las simplificaciones en el número de hitos y objetivos que hay que complementar, y la reducción de los fondos disponibles para algunos Estados miembros, para disminuir el componente de préstamo y no donación. También queremos saber cómo han progresado los Estados miembros hacia el cumplimiento de los objetivos y de los hitos, ya que en algunos casos estamos a medio camino en la realización. Sería oportuno ver si vamos a poder conseguir un cumplimiento al cien por cien. Además, se evaluarán los retrasos y las medidas que se han tomado para corregir, así como las solicitudes de pago realizadas por los Estados miembros desde el último diálogo y las últimas revisiones de los planes nacionales y sus consecuencias.
Antes de iniciar este diálogo, señorías, me gustaría recordarles algunas reglas de funcionamiento. Los comisarios tendrán la oportunidad de hablar durante siete minutos cada uno. Sin embargo, como todos sabemos, el señor Fito, el vicepresidente ejecutivo, está con nosotros, por lo que le otorgaremos catorce minutos. Tiene usted la palabra.
Honorable presidente, honorables miembros, es un placer estar aquí con ustedes. El señor Dombrowski se unirá a nosotros muy pronto. Me gustaría proporcionarles toda la información que pueda. Hemos entrado en lo que sería el último año de la aplicación del mecanismo. Estamos preparando esta recta final y es importante examinar qué consecuencias ha tenido para la economía y la sociedad en su totalidad. Mantuvimos una conferencia sobre el impacto de este mecanismo el 29 de enero y, junto con el apoyo de los círculos académicos, hemos iniciado una evaluación del impacto.
La lección que he extraído de esa conferencia es que hay un consenso en que el mecanismo ha sido fundamental para garantizar la recuperación de Europa. Las reformas y las inversiones en energía limpia, infraestructura digital y habilidades han sido cruciales para que Europa mantenga su competitividad, resiliencia y soberanía en un mundo en constante cambio. No veo la hora de profundizar en estos puntos con ustedes.
Me gustaría ahora echar la vista atrás al 2025 para hacer un balance de lo que se ha conseguido. En 2025, nos centramos en apoyar a los Estados miembros para que revisaran sus planes y racionalizaran sus hitos y objetivos, con el fin de reducir las cargas administrativas. Aquello que no se podía lograr antes de agosto de 2026 fue retirado y se sustituyó por alternativas. Los hitos y objetivos redundantes fueron eliminados y se racionalizó la redacción para que estuviese más concentrada en lo que es realmente políticamente importante, con el objetivo de poner orden y eficacia en la última recta final de la aplicación del mecanismo.
Voy a darles ahora algunos ejemplos. En primer lugar, algunos Estados miembros sustituyeron aquellas medidas inalcanzables con contribuciones nacionales a la defensa europea y a los programas de seguridad. Por ejemplo, quinientos millones de euros de...
La cuota de Polonia se va a introducir en el programa Conectividad Iris II, mediante fondos que se movilizarán para asegurar comunicaciones por satélite seguras y mejorar la conectividad. Muchos Estados miembros han fusionado los hitos y los objetivos con los objetivos finales. Quedan un par de solicitudes de pago para este año, por lo que ya no es importante demostrar o evaluar los hitos y objetivos intermedios.
Por ejemplo, también se han utilizado fondos en la agricultura, la alimentación y en planes forestales. Se han tomado otras medidas que se implementarán para mediados de 2026. Estos dos objetivos se han fusionado en uno solo que prevé 32 servicios digitales que se establecerán para 2026. Se revisaron los hitos y los objetivos para garantizar su claridad y concentración en lo que es realmente relevante.
Hemos seguido recopilando pruebas sobre especificaciones que no se consideran importantes. Hemos aprobado 18 planes nacionales simplificados y 6 planes nuevos desde principios de 2026. Además, la Comisión ha finalizado la evaluación del Plan Nacional de Lituania y estamos a la espera de su aprobación por parte del Consejo Ecofin en febrero. Esto significa que algunos Estados miembros aún necesitan finalizar la revisión de sus planes nacionales de recuperación y resiliencia, y deben hacerlo rápidamente.
En términos generales, la revisión de los planes ha dado buenos resultados. El número de hitos y objetivos que aún están por cumplirse ha disminuido en un 20%, y hoy la redacción en estos planes nacionales es un 25% más resumida. Esto obedece a la agenda que persigue el objetivo de reducir las cargas administrativas. Esta simplificación ha llevado a que algunos países retiraran compromisos, reduciendo la cuota a 218.000 millones de euros, puesto que España retiró 60.000 millones de esta cantidad.
A través de este proceso de simplificación, lo que buscamos es que estos planes nacionales sigan siendo ambiciosos y cumplan con todos los criterios de evaluación establecidos en el reglamento del mecanismo. El mecanismo pretende cumplir los objetivos verdes y digitales, ayudando a los Estados miembros en este empeño y protegiendo los intereses financieros de la Unión. Este trabajo colectivo ha sido exigente y difícil, pero prepara el terreno para la culminación de este mecanismo a finales de este año.
Veamos un poco más de cerca las cifras. En 2025, hemos desembolsado 87.000 millones de euros, 40.000 millones en forma de donaciones y 47.000 millones en forma de préstamos, a través de 34 solicitudes de pago. Hoy, de un total de 577.000 millones de lo que se comprometió la Comisión, se han desembolsado 394.000 millones a los Estados miembros, lo que representa el 68% del total. Si desglosamos entre préstamos y donaciones, llegaríamos al 71,5% para los préstamos y al 66% para las donaciones. Además, la Comisión ha evaluado 3.194 hitos y objetivos hasta el momento, de los cuales 934 han sido cumplimentados por los Estados. En total, son 4.128 hitos y objetivos que se han establecido.
Que han culminado lo que representa el 64% del total. Creo que ha llegado el momento de redoblar esfuerzos y poner sobre la mesa resultados. Los próximos siete meses van a ser rápidos y son muy importantes. De aquí al 31 de agosto de 2026, los Estados miembros deben haber logrado todos los hitos y objetivos en sus planes nacionales. Esta fecha límite se aplica también a las suspensiones, o sea que ninguna acción posterior al 31 de agosto se tendrá en consideración. Los Estados miembros tendrán, por tanto, hasta el 30 de septiembre para entregar todas las solicitudes de pago pendientes y todas las pruebas necesarias para su evaluación. Los Estados miembros, claro, no tienen por qué esperar a esa fecha límite; deberían ir entregando la documentación pertinente en cuanto la tengan disponible. La Comisión después tendrá hasta el 31 de diciembre para hacer los pagos a través del instrumento.
Si vemos esos desembolsos, esperamos que el ritmo se incremente significativamente gracias a la revisión completa y el trabajo de simplificación. En torno a una tercera parte de los fondos se desembolsarán en 2026. Hoy por hoy, tenemos bajo evaluación doce solicitudes de pago que ascienden a 35.400 millones de euros. Desde inicios de 2026 hemos aprobado una valoración positiva para cinco solicitudes de pago, con lo que ya estaremos en disposición de desembolsar en torno a 3.400 millones de euros a estos Estados miembros en breve. Esperamos que la mayoría de los Estados miembros presenten dos solicitudes de pago este año, antes de la fecha límite del 30 de septiembre de 2026. Además, esperamos desembolsar 181.700 millones de euros en 2026. Dos terceras partes aproximadamente de esa cantidad se asignarán en el segundo semestre del año.
Permítame ahora que hable sobre transparencia y auditorías. Todos los 27 Estados miembros han actualizado sus datos sobre los últimos grandes beneficiarios dos veces ya en 2025, con lo que tenemos el marcador disponible de recuperación y resiliencia. Como resultado del compromiso de la Comisión con los Estados miembros, la información es ahora más coherente, actualizada y fiable. Paralelamente, la Comisión está trabajando activamente en poner en práctica las dos recomendaciones que ha hecho el Tribunal de Cuentas en su informe anual. También estamos colaborando con el Tribunal en ocho auditorías de rendimiento, lo que incluye la lucha contra el fraude y la rastreabilidad de los fondos del Instrumento de Recuperación y Resiliencia. Resumiendo, seguimos trabajando para garantizar una gestión financiera sólida y para proteger los fondos europeos de las irregularidades.
Señorías, ya hemos avanzado mucho. Ante un momento crítico y ante los retos que tenemos por delante, Europa está demostrando que puede actuar con rapidez, con decisión y poner sobre la mesa resultados tangibles. La competitividad de Europa, su resiliencia y su modelo social se ven reforzados mediante el impacto de la solidaridad, las reformas y la inversión. Ahora hemos llegado por fin al último año y los próximos años van a ser fundamentales. Tanto Valdis como yo estamos plenamente comprometidos con garantizar que se complete con éxito este instrumento. Requerirá colaboración estrecha en todos los niveles y continuaremos apoyando a los Estados miembros en la aplicación de sus planes nacionales para lograr nuestros objetivos compartidos.
Muchísimas gracias. Pasamos a las preguntas y respuestas. Dos miembros de cada grupo, uno de la Comisión de Presupuestos y uno de la Comisión de Asuntos Económicos, tendrán la palabra, dos minutos cada uno, para plantear su pregunta. Las dos preguntas se podrán plantear una detrás de otra y el comisario tendrá la palabra para responder. Y luego habrá la posibilidad de repreguntar, pero con un minuto solo para cada pregunta. Les pido, por favor, que respeten el tiempo asignado. Con esto doy por abierto el debate. Tiene la palabra en primer lugar el señor Ressler.
Yo soy un Lupo, porque sustituyo a otro colega que está en el Pleno. Adelante. Gracias, vicepresidente ejecutivo Fito. Como usted ha mencionado, el RRF entra en la recta final con todas las reformas que deben completarse, pero el trabajo que queda por hacer es enorme en varios Estados miembros. Harán falta más hitos todavía este año, y en 2026, se requerirán más hitos que en todos los años anteriores juntos. Esto ocurre en un momento en el que tratamos de aprender de todo este ejercicio para el próximo marco financiero plurianual, especialmente en lo que respecta a los planes de asociación basados en el rendimiento regional y nacional.
Sé que vamos a ir a Croacia la semana que viene, como dijo Mónica. Vamos a liderar la misión RRF en Zagreb para ver cómo funciona todo directamente in situ. La aplicación, sin embargo, es muy diversa entre los distintos Estados miembros. Algunos han logrado más del 80% de los hitos, mientras que otros están por debajo del 40%. Si esta divergencia persiste, la Unión Europea se arriesga a tener velocidades de aplicación muy distintas, lo que podría poner en peligro los objetivos del instrumento de recuperación y resiliencia.
Por tanto, ¿qué tiene previsto hacer la Comisión para garantizar que los Estados miembros cumplan y logren los hitos en el plazo establecido? Además, como usted ha señalado, el RRF ha mostrado carencias. Ahora que estamos en las negociaciones del nuevo MFP, debemos aprender la lección para desarrollar un marco financiero plurianual más estratégico. ¿Dónde están los eslabones débiles, según la Comisión? ¿Dónde hay que mejorar y cómo podemos hacerlo para que el próximo marco sea más eficaz?
Gracias, presidente. Agradezco al comisario por su disponibilidad. Creo que los resultados presentados demuestran que las inversiones conjuntas serían la receta adecuada para reforzar la economía europea y la de los distintos Estados miembros. La experiencia de la Next Generation Europe confirma que el endeudamiento común, cuando se gestiona adecuadamente, es el camino a seguir para apoyar las inversiones, la competitividad, el crecimiento económico, la cohesión social y la cohesión de la Unión Europea.
Por ello, considero que el endeudamiento conjunto para inversiones debe ser un elemento estructural, equilibrado y controlado. Sin embargo, a mi juicio, no está suficientemente contemplado en el nuevo marco financiero plurianual que Europa necesita para afrontar desafíos como la competitividad y la defensa conjunta. Espero que la experiencia de este instrumento permita a la Comisión reflexionar sobre esta cuestión y que marque el rumbo para el futuro de la Unión.
También me gustaría recibir algunas precisiones sobre los plazos. Conocemos estos plazos, pero sabemos que hay municipios en Cerdeña, Sicilia, Calabria, así como en Malta, Grecia, Portugal y otros países que han sido víctimas de ciclones devastadores, lo que ha causado una catástrofe natural. Estos municipios deben dar prioridad a su recuperación, reparando lo que se ha dañado, como las canalizaciones de agua. Mi pregunta es: ¿cómo puede la Comisión valorar, y con qué instrumentos, esas necesidades específicas de ayuda a estos territorios si no logran respetar los plazos fijados por este instrumento? Muchas gracias.
La experiencia actual y cómo puede servir para el próximo MFP es fundamental. Es importante aprender las lecciones para mejorar los resultados del RRF y también en cohesión. El próximo MFP debe abordar de manera conjunta estos dos instrumentos, siendo este uno de los objetivos de la comisión, especialmente al proponer esta nueva oportunidad para el próximo MFP. La propuesta del próximo MFP está bajo codecisión; el resultado final dependerá del trabajo que realicen el Consejo y el Parlamento.
En los preparativos de la propuesta, la Comisión tuvo en cuenta todo lo que funciona adecuadamente con los programas actuales. Los planes de asociación nacionales y regionales se basan precisamente en las lecciones extraídas de la gestión de muchos fondos, como los de la política agrícola, de interior y otros, también en cohesión. El espíritu del RRF se utiliza para acelerar y maximizar el impacto de todos los euros invertidos, asegurando que esos fondos de las reformas vayan de la mano con la potenciación de la gobernanza multinivel y una dimensión regional fuerte.
Además, la Comisión ha considerado las recomendaciones del Tribunal de Cuentas, que en sus informes propone mejoras para incrementar la transparencia, la flexibilidad y el grado de control en los requisitos de auditoría. En cuanto a la transparencia, la Comisión entiende el consenso en torno a la definición de quiénes son los beneficiarios de los fondos. En el contexto del MFP 2028-2034, los criterios de transparencia se aplicarán después de 2027, con la obligación de publicar todos los beneficiarios a través de una página web centralizada de la Comisión.
El nuevo sistema debe permitirnos reaccionar mejor ante imprevistos, con nuevas prioridades que permitirán a los Estados miembros tomar decisiones sobre los hitos y objetivos que deben presentarse en función de su propio ritmo de aplicación. Por último, la propuesta incluye salvaguardias robustas para garantizar una protección eficaz de los intereses financieros de la Unión.
Estamos trabajando actualmente en esta propuesta, que se podrá verificar mediante los planes nacionales de asociación. Reconocemos que existen dos planteamientos diferentes: uno es el RRF y el otro es la cohesión. En cohesión, estamos tratando de crear las condiciones para aprovechar más y mejor los recursos, con un método que nos brinde mayor flexibilidad y simplificación. Esta es nuestra mayor prioridad, y la revisión intermedia de las próximas semanas lo demostrará.
Confío en que seremos capaces de mostrar cómo se pueden utilizar los recursos actuales con los programas existentes para adaptarlos a las necesidades de hoy: defensa, vivienda, energía y competitividad. Un último punto relativo a la situación en diversas partes de Europa es que la única solución que podemos aportar es crear las condiciones para recurrir al Fondo de Solidaridad Europeo. Es el momento de hacerlo, y con las autoridades nacionales y regionales tendremos que encontrar también otro tipo de soluciones.
Muchísimas gracias. Pasamos al grupo PFE. ¿Hay alguien de PFE de la Comisión de Presupuestos?
Adelante, señor Buczek, tiene la palabra. Muchísimas gracias, señor presidente, y gracias por la pregunta. Señor Comisario, lo más probable es que Polonia no vaya a ser capaz de gastarse todo el dinero; no podrá invertir todo el dinero recibido por una serie de cuestiones, entre otras, porque la Comisión Europea ha bloqueado el pago de los fondos. Entonces, ¿podemos contar con una prórroga de los plazos? ¿Qué normas rigen ahí?
Gracias, señora Giori. Es una pena que no le pueda preguntar al señor Dombrovskis, ya que mi pregunta tiene más que ver con sus competencias, pero no me queda otra opción que preguntársela al vicepresidente. Gracias por su intervención. Si vemos las cifras de finales de enero, el 66% de las subvenciones y el 40% de los préstamos se han desembolsado ya. Sin embargo, el 77% de los préstamos se han desembolsado, pero las cifras no son como para echar las campanas al vuelo; estamos en una fase de ahorro y me da la impresión de que estamos ante un ejercicio de maquillaje para mejorar las cifras, que tienen un aspecto bastante artificial. Entiendo que la Comisión quiera ahorrarse el dinero junto con aquellos Estados miembros que son los que reciben estos fondos.
Mi pregunta es: ¿están ustedes seguros de que esto puede servir de método y base para el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP)? ¿Es serio que el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF) sirva de modelo para el próximo marco financiero plurianual? ¿Creen ustedes que la base para ese marco financiero plurianual puede ser un ejercicio de maquillaje de las cuentas?
Quiero referirme a Hungría, mi país, que, como saben, no está disfrutando de fondos del Instrumento de Recuperación y Resiliencia. Varias fuentes han indicado que hasta que Hungría no cumpla las normas, no va a recibir estos fondos. Esto no se asemeja a las expectativas y a los criterios de condicionalidad. ¿Cree usted que es justo que Hungría no tenga acceso al RRF? Y, ¿es justo que Hungría siga incluida en el presupuesto, es decir, que se nos impongan tipos de interés y que continuemos contribuyendo al presupuesto europeo sin recibir estos fondos? ¿Cree usted que es justo?
En cuanto a la primera pregunta, el RRF finaliza en el año 2026. Habría que modificar los recursos propios y el reglamento del RRF. La incertidumbre política que conllevaría proponer este tipo de modificaciones es considerable, y la Comisión no se plantea una prórroga de los plazos de aplicación del RRF. Es importante tener en cuenta que la Comisión Europea tiene la misma actitud hacia todos los Estados miembros en cuanto a sus procedimientos. Siempre se puede trabajar con los Estados miembros para revisar lo que haga falta. Polonia presentó sus datos y propuso una revisión; estamos trabajando en ese sentido y creo que vamos a poder conseguir resultados. Hay posibilidades para los Estados miembros, y existe cierta flexibilidad para varios de ellos.
Han propuesto soluciones que luego ha aceptado la Comisión. En cuanto a Hungría, diré que la Comisión aplica las normas del MRR por igual a todos los Estados miembros, independientemente de los cambios en el gobierno. La prioridad que tenemos es que Hungría cumpla los 27 hitos de conformidad con el Plan Nacional. La Comisión está plenamente comprometida a velar por que se cumplan los derechos fundamentales para recibir los fondos europeos. Esta norma es aplicable al resto de los Estados miembros. Hungría ha recibido fondos para RepowerEU, y debe cumplir con los 27 superhitos. A fecha de hoy, Hungría aún no ha presentado la primera solicitud de pago. Tendrá que proceder a cumplir esos 27 superhitos y a presentar a continuación una petición de pago. Hungría tiene de plazo hasta finales de agosto, igual que el resto de los Estados miembros, para presentar su plan nacional si desea la aplicación rápida de todos los superhitos. La Comisión está en estrecho contacto con el gobierno húngaro; he mantenido reuniones con ellos. Si se cumplen las condiciones que acabo de describir, podremos superar las dificultades con Hungría, como también las hemos superado con otros Estados miembros.
Comisario, tengo una pregunta adicional. Siempre hay problemas de desembolso en el caso de países con gobiernos conservadores. ¿Es casualidad? Es una pregunta de seguimiento. Dado que no ha utilizado el total del tiempo que tenía previsto, le voy a permitir esta pregunta adicional. La respuesta es evidente: el enfoque de la Comisión Europea es idéntico para todos los Estados miembros.
¿Está presente algún representante del Grupo ECR? No. Bien, entonces, se corta el micrófono del presidente. Muy bien, se lo devuelvo al señor Odor, porque le toca en nombre de Renew esta vez.
Muchísimas gracias, señor Vicepresidente Ejecutivo, por estar aquí esta tarde con nosotros. Quisiera dirigirle tres preguntas. La primera tiene que ver con los cambios introducidos en los programas. Vemos que en la categoría de simplificación administrativa se han introducido numerosos cambios. ¿Se trata de una de esas palabras de moda que se utilizan para bajar el nivel de ambición o tiene que ver realmente con la simplificación? En este último caso, sería algo positivo, evidentemente.
La segunda pregunta se refiere al período transitorio. Tal y como está ahora, podríamos pensar que no habrá penalización en caso de pasos atrás en las reformas después de 2026. ¿Podría aclararnos si esto es así realmente? Porque francamente es muy distinta la situación si los países que reciben dinero revisan sus ambiciones reformadoras y dejan de hacerlas o, digamos, las deshacen.
La tercera pregunta se refiere a las restricciones de capacidades. He observado que muchos Estados miembros tienen retrasos en la ejecución, lo cual normalmente se debe a un problema de capacidades. ¿Ustedes tienen alguna sugerencia para superar este tipo de dificultades, particularmente en el caso de los Estados miembros?
La utilización de fondos europeos tradicionales y de fondos en función de los planes nacionales de recuperación y resiliencia plantea problemas debido a su funcionamiento paralelo. En relación con la conexión entre las reformas y las inversiones, el Reglamento MRR hace referencia a las correcciones y el ajuste de los pagos. Podremos recuperar fondos, por lo tanto, hasta el final de la vida útil del instrumento, siempre y cuando se demuestre que ha habido pasos atrás. Después de 2026, no habrá más peticiones de pago en función del MRR y, a partir de ese momento, el reglamento ya no provee control en relación con los pasos atrás. Esto se debe a la naturaleza misma del instrumento, ya que un mismo programa de financiación no puede ser indefinido y exigir reformas e inversiones en todos los Estados miembros.
Tal y como indicamos en la aprobación de la gestión del 2022, la Comisión ha hecho un resumen de las distintas posibilidades para enfrentarse a la situación en que hubiera pasos atrás después del final de funcionamiento del MRR. La conclusión es que, si bien es cierto que el MRR no nos permite seguir haciendo un seguimiento, hay otros instrumentos que sí lo permiten, como el semestre europeo y las opciones a medio plazo estructurales. Esta información ha sido compartida con el Parlamento y con el Consejo. Además, otros aspectos del acervo comunitario, como el reglamento de condicionalidad, el Estado de Derecho y los instrumentos sectoriales y de políticas específicas, permiten tomar medidas en áreas específicas en relación con inversiones clave.
Con nuestras propuestas de revisión del plan, las orientaciones de junio del año pasado y conjuntamente con el comisario Dombrovskis, hemos propuesto que se cree un vínculo entre la cohesión y el MRR para evitar la duplicación de financiación. Esto es importante para crear las condiciones necesarias para poder desplazar los recursos, dado que, si un Estado miembro tiene un retraso en los proyectos incluidos en el MRR, podría plantearse un desplazamiento de fondos con respecto a la política de cohesión, siempre y cuando esto haya sido objeto de un acuerdo.
A continuación, me dirijo a los Verdes. No sé si Damián quiere intervenir.
—Sí, quiero, claramente. Tengo un par de preguntas breves. La primera tiene que ver con Italia. En diciembre, Italia recortó el presupuesto de las comunidades energéticas en un 60%, lo que creó incertidumbre para los solicitantes. Nos preguntamos si esto forma parte de los cambios de planes de la Comisión o qué se va a hacer para restaurar esa credibilidad y certidumbre para los inversores.
La segunda pregunta es más personal. En cuanto al avance en el MFP y los planes nacionales, ¿realmente quieren ustedes seguir con las reuniones a altas horas de la noche con el poder blando o prefieren darnos más capacidad de tomar decisiones de verdad?
En cuanto al plan de Italia, creo que la situación es muy evidente; es lo mismo que se aplica al resto de Estados miembros en el caso de la última revisión. Esta se aprobó después de un largo diálogo con el gobierno italiano, igual que hicimos con otros Estados miembros. Es evidente que los planes MRR siguen el mismo enfoque en Italia que en otros Estados miembros. Esto está bajo revisión para el ejercicio en curso y se trata de financiar proyectos que se desarrollen durante este período hasta el final de la vida útil.
El MRR que vence en agosto. Podemos hablar del MRR con el Parlamento Europeo. He sido diputado de este Parlamento durante tres legislaturas y, por lo tanto, hablar con el Parlamento es un ejercicio importantísimo. Creo poder decir que la Comisión está abierta a este tipo de debates con ustedes y también estamos dispuestos a examinar la posibilidad de mejorar la estrategia y cómo funcionan estos trabajos.
¿Estás satisfecho, Damián? Sí, me ha parecido suficientemente claro. A mí también me gustan estas conversaciones; me parece que sería muy beneficioso que, además de estas discusiones, pudiéramos votar a favor o en contra de los planes nacionales en bloque. Pero, bueno, de esto podemos hablar en los diálogos tripartitos. João Oliveira, adelante, tiene usted la palabra en nombre de la izquierda.
Gracias, presidenta. Estimado comisario Fito, ¿cómo es la situación? Parece que ningún país va a conseguir utilizar todo el dinero del plan nacional antes de su vencimiento. Por lo tanto, parece evidente que habrá que alargar los plazos, pero la Comisión se niega. Los planes nacionales de recuperación y resiliencia van a durar lo que tenían que durar. Hemos pasado de 651.000 millones de euros a 676.000 millones. Hay muchísimos millones de euros que se van a quedar a medio camino porque no se podrán utilizar, concretamente 74.000 millones de euros que podrían destinarse a la vivienda, los transportes, las comunicaciones, la energía, para dar apoyo a los sectores productivos y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
En estos días, graves borrascas y tormentas están afectando muy negativamente a distintos países de la Unión, por ejemplo, Portugal. Ahí se podrían utilizar estos millones. Se podría aprovechar este monto no ejecutado de los planes nacionales para ayudar a estas poblaciones afectadas. Esto o ampliar los plazos hasta el 2028, cuando entre en vigor el próximo plan. El Consejo quiere utilizar 90.000 millones de euros de los planes nacionales para prolongar la guerra en Ucrania. Esto me parece totalmente inaceptable; desviar ese dinero que estaba destinado a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos para prolongar una guerra es un sacrificio inaceptable del presupuesto. Le pediría que me diera más detalles sobre lo que acabo de exponer, comisario.
A mí me gustaría empezar con un ejemplo positivo, de tipo totalmente contrario al que usted mencionaba. Ya lo he dicho antes; les he hablado de esta iniciativa que hemos propuesto en la revisión a medio plazo de los programas de cohesión actuales. Hemos propuesto la posibilidad de que todos los Estados miembros y todas las regiones puedan cambiar los programas actuales y que se produzca un desplazamiento de unas prioridades a otras, para el agua, la vivienda, la energía, pero también para defensa. ¿Y por qué esto último? Porque en nuestra opinión es bueno dar un margen de libertad para que puedan decidir dónde invertir, ya que en Europa tenemos distintos tipos de prioridades. La cuestión es que avancemos todos juntos, respetando también las situaciones de unos y otros.
Por ejemplo, la próxima semana vamos a presentar la estrategia para las regiones de la frontera oriental y, cuando presentemos los números de la revisión a medio plazo de la política de cohesión, podremos ver que los países miembros del Este propusieron utilizar estos recursos para defensa. Y defensa no es solo la guerra; defensa es otro tipo de planteamiento, porque hay inversión innovadora en la defensa, en productos de doble uso, por ejemplo.