Visita del presidente de la Rada Suprema de Ucrania, Ruslan Stefanchuk - Visita del presidente de la Rada Suprema de Ucrania, Ruslan Stefanchuk - Sala: Hemiciclo
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Presidente, diputados, diputadas, senadores y senadoras, miembros de la mesa del Senado que también nos acompañan, y un agradecimiento especial al presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, que nos acompaña desde la tribuna. Muchísimas gracias. Es un honor enorme recibir aquí, en el Congreso de los Diputados, casa de la soberanía del pueblo español, la visita del señor Ruslan Stefanchuk, presidente de la Rada Suprema de Ucrania. Resulta además un privilegio poder escuchar sus palabras en este hemiciclo, lugar donde se debate y se dialoga por la democracia. Sin duda, este es el reflejo más claro de las excelentes relaciones que su país y el nuestro abrazan desde hace años, el fruto que se desprende de unos vínculos que van más allá de meras asociaciones diplomáticas. Fue en noviembre del año pasado, ni siquiera hace tres meses, cuando tuvimos el privilegio de recibir la visita del presidente de Ucrania, el señor Volodímir Zelenski, aquí en el Congreso de los Diputados, y en este mismo mes, unos días más tarde, pude encontrarme también con el presidente de la Rada Suprema de Ucrania en Estocolmo, con motivo de la cumbre parlamentaria.
10:00
Gracias, señora presidenta. Quiero trasladarle en persona el amparo de España. Porque España, ya lo saben, apoya a Ucrania sin fisuras. Lo ha hecho desde el principio de este conflicto que ha transformado nuestra realidad internacional y que todavía hoy mantiene a Europa en jaque con una guerra en su territorio. Una terrible e injusta guerra que ya va a cumplir cinco años y que en los últimos meses se está adentrando en el peor de los inviernos. El sistema energético de Ucrania está siendo destruido y Rusia sigue bombardeando. Kiev, Járkov, Sumy, Odesa, Dnipró, Vinnytsia y otras regiones fueron atacadas con 500 proyectiles la pasada semana, cuando los termómetros marcaban menos 20 grados centígrados. El pueblo ucraniano sobrevive a oscuras, sin gas, sin calefacción, con las infraestructuras energéticas destruidas y ataques a zonas residenciales. La crueldad del invasor alcanza cotas indescifrables.
Poco antes de que se acabara el año, recibí una carta del presidente Stefanchuk en la que me anunciaba su visita a España para este febrero y en la que me detallaba el terror al que se ve sometido su pueblo. Me hablaba de la tremenda urgencia por mejorar la defensa de sus infraestructuras críticas, especialmente las relacionadas con la energía, la calefacción y el suministro de agua, tan esenciales en los meses de frío y de vital necesidad para la población civil. También mencionaba la necesidad de recibir ayuda militar inmediata para reducir el número de víctimas y garantizar unas condiciones de vida dignas. Estos requerimientos son vitales y, desde el Congreso de los Diputados, y no me cabe ninguna duda, también desde el Gobierno de España, se están haciendo lo posible para paliar esta terrible situación.
No es la primera vez que manifiesto mi profunda admiración al pueblo ucraniano y a sus Fuerzas Armadas. Su lucha por la libertad, la soberanía y la independencia son encomiables, y la resistencia que han demostrado durante estos años refuerza al resto de Europa en la convicción de que debemos mostrarnos como un pilar irreductible. La Unión Europea, a día de hoy, mantiene un fuerte apoyo a Ucrania con un nuevo paquete de 90.000 millones de euros para 2026 y 2027, a través de la emisión de deuda a cargo del presupuesto comunitario aprobado el diciembre pasado. España se comprometió a finales de año a movilizar 817 millones de euros, un paquete que combina recursos para apoyo militar, financiero y humanitario, con el fin de reforzar la defensa de Ucrania y acelerar su reconstrucción.
Además, nuestro apoyo a Ucrania no se enmarca solo en el ámbito económico. España es el cuarto país con mayor diáspora ucraniana bajo protección temporal en la Unión Europea. Desde el inicio del conflicto, hemos acogido a 236.000 ucranianos y ucranianas que gozan de protección temporal en nuestro país. Ucrania ha mostrado su agradecimiento a Europa en reiteradas ocasiones por el aliento recibido, y también ha puesto de manifiesto su agradecimiento a España concretamente. Lo ha hecho, por ejemplo, a través de la medalla de la Orden de la Princesa Olga de Grado Tercero, que tuve el privilegio de recibir a manos del presidente Stefanchuk, a quien le agradezco enormemente. Esta distinción simboliza la gratitud de Ucrania hacia España por el apoyo ante la invasión rusa. Es una condecoración para todo este Parlamento y también para el pueblo al que representa, emblema de la confianza, la cercanía y la lealtad entre nuestros países, y un reconocimiento de los valores que tenemos en común: la fe en la cooperación interparlamentaria para preservar la dignidad de los pueblos soberanos, la democracia y un orden internacional basado en reglas.
Hoy, desde aquí, desde esta casa parlamentaria, hemos de comprometernos una vez más con la defensa a ultranza de la Carta de las Naciones Unidas y los principios de independencia, soberanía e integridad territorial. El derecho internacional en estos momentos está en entredicho, con un orden mundial que cada día muestra más grietas y abismos. La agresión a Ucrania, lo sabemos bien, no solo es un problema de Europa; es una agresión mundial, es una guerra contra unos valores determinados, contra un orden establecido que amparaba los derechos humanos. Pero no podemos cejar en nuestro empeño. Como potencias democráticas, desde una Europa garante de la justicia y la solidaridad, debemos trabajar para conseguir la paz y exigir un alto el fuego.
15:00
Igual que debemos exigir la rendición de cuentas del agresor, porque defender a Ucrania es defender la democracia. España soñó hace muchos años con la entrada en la Unión Europea. Este año cumplimos cuarenta años de la adhesión a la Unión Europea. Creo que es bueno soñar con la futura entrada de Ucrania a la Unión Europea.
Escribió el escritor y activista cívico ucraniano Iván Frankó un poema que dice: "Campo infinito, manta de nieve, dame tu espacio, tu libertad". Es una prioridad para toda Europa y para el resto del mundo que Ucrania recupere su tierra, el invierno blanco que siempre le ha pertenecido, su dignidad. El poema acaba así: "Yo voy huyendo de mis dolores, y el alma rota busca la paz". Con esta paz, con el derecho internacional y con los derechos humanos, estamos comprometidos: con la paz, con la justicia, con la futura reconstrucción y con Ucrania.
Muchísimas gracias. Estimada señora presidenta del Congreso de los Diputados, querida Francina. Estimados diputados y diputadas, estimados representantes del Senado, queridos amigos. Permítanme agradecerles ante todo por el honor que me han concedido al poder dirigirme hoy en el Congreso de los Diputados al gran pueblo de España, el pueblo del Greco, Miguel de Cervantes, Francisco Goya, Antonio Gaudí, Federico García Lorca, Pablo Picasso y Salvador Dalí.
Este es un pueblo que, sin dudarlo ni un instante, ha apoyado a Ucrania y a los ucranianos en su lucha por la libertad y la independencia, en su lucha contra la brutal agresión rusa, en su lucha por un futuro europeo y euroatlántico. Quiero dedicar este aplauso a cada ciudadano español como muestra del profundo agradecimiento y aprecio del pueblo ucraniano.
De hecho, la palabra "gracias" sonará con razón y muy a menudo hoy en mi discurso ante ustedes, al igual que durante toda mi estancia en la hospitalaria tierra española. Doy las gracias a la familia real, a las Cortes Generales, al presidente del Gobierno y al Gobierno de España por su sincera empatía y por su apoyo constante y fiable en estos tiempos difíciles.
Tras el inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia, España ha proporcionado un refugio seguro a un cuarto de millón de ciudadanos ucranianos, siendo el primer país de la Unión Europea en poner en marcha un programa de protección temporal. Señorías, les agradezco su firme apoyo político y su inquebrantable solidaridad en la arena internacional.
Quiero agradecer especialmente por la eficaz presidencia de España en el Consejo de la Unión Europea, ya que fue precisamente durante la presidencia española cuando se tomó la decisión de iniciar las negociaciones para la adhesión de Ucrania a la Unión Europea.
Queridos amigos, conmemoramos sus cuarenta años de experiencia como miembro de la Unión Europea. Aprendemos de ustedes en el camino hacia una Europa unida. Queremos formar parte del conjunto de la familia europea como ustedes lo hicieron en su momento.
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