Y en ese espacio, efectivamente, estábamos dos o tres compañeros. Ya, pero el Bancal de Rosas se salía del sistema. ¿A usted le pareció raro que una asociación sin ánimo de lucro recaudase fondos al margen del partido para un candidato? Era novedoso, pero efectivamente había un movimiento político de apoyo a una candidatura y cada uno participaba de una manera. Hubo muchos compañeros y compañeras que contribuyeron con sus donativos para financiarlo. Finalmente, el partido organizó sus primarias.
Me consta que tanto lo del fiscal de Rosas se trasladó a la Cámara de Cuentas como que el partido también tiene su auditoría de financiación en ese aspecto. En ningún caso vi nada inconveniente ni irregular.
Sí, le preguntaba si le parecía raro. ¿Usted hizo aportación a ese bancal? Sí. ¿Y le dieron un recibo o algo? Sí. O sea, ¿tienen un recibo? No es que tenga yo un recibo, pero podía pedirlo; no lo pedí, pero era una transferencia de una cantidad probablemente pequeña. La mayoría eran... O sea, que hay trazabilidad de sus gastos del bancal; me consta que tiene todos los ingresos y se puede fiscalizar, porque sí existe.
¿Hubo aportaciones de personas jurídicas? No lo puedo asegurar, pero a mí no me suena. ¿A Pedro Sánchez, si su suegro, Sabiniano Gómez, hizo alguna aportación o alguna empresa de obras públicas? Es que nunca tuve ni tengo acceso a esa información, no puedo saberlo.
Lo que sí es cierto es que a Pedro Sánchez le daban cuenta de las aportaciones y de las donaciones que se hacían a través del bancal. Yo, desde luego, no, porque no tenía esa responsabilidad. Cada candidato tiene un equipo de personas que se relacionan con el partido y que se encargan de coordinar la campaña. Mis relaciones como representante de la candidatura de Pedro Sánchez con el partido, jamás hablé con nadie de financiación.
En ese tiempo, como también hemos sabido, compartió piso con Santos Cerdán. Compartimos en alguna ocasión alojamiento, porque éramos activistas voluntarios. Era esporádico, los dos teníamos responsabilidades. Nosotros, en un caso, creo que fue que lo alquilamos, pero fue durante dos semanas; también estuvimos en algún hotel o apartamento. Santos Cerdán tenía responsabilidades como parlamentario en Navarra y yo también tenía responsabilidades en Dos Hermanas, en Andalucía. En nuestro tiempo libre hacíamos nuestro activismo y nos desplazábamos a Madrid.
¿Conoció, entonces, a Anchón Alonso? Nunca. Me suena de haber escuchado en la prensa, pero no lo he tratado nunca. Era un amigo de Santos Cerdán que también compartía en Madrid. Estoy convencido de que el piso donde yo me alojé no era de Servín Navarro. Con el señor que me menciona, no he tenido nunca relación.
Al final, estas personas con las que he trabajado codo con codo están en la situación que están. Hoy están dos en la cárcel, Ábalos y Koldo, y Santos Cerdán, pues ya sabemos también que está.
A usted, ¿esto le ha sorprendido? ¿Le parece algo impensable de lo que usted conocía de ellos? Totalmente. Algunas de las maneras de hacer del propio José Luis Ábalos, compartiendo tantos momentos, ¿usted observó alguna cosa extraña? Jamás. ¿Mantiene relación en la actualidad con ellos? No, desde hace ocho meses, prácticamente no mantengo relación con nadie de exdirectivos o directivos del partido. La última vez que hablé con alguno de ellos, Santos Terdán, podría ser hace nueve o diez meses, probablemente antes de ir a la cárcel.
Hemos sabido también que tanto Luis Ábalos como Córdoba han cobrado en efectivo en el partido. También el propio Sánchez dijo, ¿usted también cobraba en efectivo? Sí, cuando hacíamos un desplazamiento o servicio del partido en los territorios, no solo los directivos, sino también los empleados del partido. No lo hacían por transferencia, les daban un sobre. En mi caso, tengo ambas situaciones: cantidades pequeñas que podrían ser en efectivo y otras, igual de pequeñas. Yo era de los que menos viajaba por el territorio y había meses en los que no tenía ninguna factura que aportar. A veces hacían transferencias. En mi caso, he recibido de la tesorería del partido, contrafactura evidentemente, de gasto, tanto por transferencia como en alguna ocasión en efectivo. ¿Y algún efectivo mayor de mil euros o de dos mil quinientos? En mi caso no. No tenía gastos tan grandes.
Con respecto a la financiación de su partido, ¿tiene ahora alguna sospecha de que pueda haber financiación ilegal? Estoy convencido de que no. He tenido acceso a cómo se funciona, y se opera de una manera con control interno, además de auditorías externas, y se pasa por la Cámara de Cuentas. Es un partido que tiene, en la parte que yo he vivido. Claro, sí. Pero habrá visto usted, como todos, que hay gastos que no cuadran, que hemos visto sobres con cantidades importantes, gente que no es del partido que iba a recogerlos. No tengo ninguna constancia de nada de eso.
Usted tenía amistad con María Jesús Montero, ¿no? La conozco, llevo muchos años en la dirección y conozco a mucha gente del partido. ¿Y a Vicente Fernández, expresidente de SEPI, también? No, no tuve la oportunidad de tratar con él.
Cuando Sánchez llegó a la presidencia, su cometido cambió y fue a Moncloa. Exactamente, ¿cuál era su papel? Era asesor del presidente, pero de alguna materia concreta. He tenido varias responsabilidades distintas en Moncloa. En una etapa, la dirección en la que trabajaba hacía análisis y estudios, los trasladaba a petición de la dirección de gabinete, a veces a demanda y a veces porque pensábamos que era interesante y hacíamos algún informe para el director de gabinete. En otra etapa, era más sobre planificación y organización. Tenga presente que yo, a su vez, tenía responsabilidad ejecutiva en el partido y había espacios de coordinación vinculados a la agenda y a la actividad del partido.
En todo este tiempo que ha estado con Sánchez en Moncloa, ¿era usted una persona de confianza total? Se puede decir que, además, tenía amistad personal. He trabajado muchos años con el presidente, se crea un vínculo, pero mi responsabilidad era darle cuentas al director de gabinete, que es con el que tenía el mayor trato diario, semanal y mensual. Cuando salió a la luz el informe de la UCO de Santos Cerdán, ¿a usted le pilló por sorpresa o ya lo estaba esperando?
Quiero decir, usted se veía ya como posible sustituto, ¿no? No estaba en mi cabeza ningún espacio para eso. Habrá visto que me ha costado muy poco. ¿No lo estaba esperando? No, no era mi intención. Yo, que no tengo nada que ver con su partido, había oído su nombre antes de que saliese el informe de Santos Cerdán. Mi nombre se escucha muchas veces en clave interna en diversas cuestiones, pero no era la... Ya, pero lo que quiero decir es que, si salía afuera, es que la gente estaba esperando que Santos Cerdán iba a salir el informe, iba a caer y usted era un candidato sustituible, ¿no? Yo creo que mis responsabilidades en aquel momento en Moncloa eran de mayor ocupación que para dedicarme a la cuestión orgánica del partido. De hecho, trataron de nombrarle a usted. ¿Nos puede explicar un poco cómo se produce esa designación como sustituto y sucesor inmediato? ¿Quién se lo comunica, Pedro Sánchez o...? Yo no fui sustituto de Santos. No, pero fue nominado a sustituir y al minuto no dejó de... No. Eso quiero que nos explique cómo se produce eso para que todos tengamos claro que, en realidad, usted ni era candidato ni tuvieron que nombrarle.
Para ser secretario de Organización, ¿no era usted? No. Pero para ser adjunto, hubo un momento que estuvo nominado, ¿no? Eso no es sustituir a Santos. No. ¿Era adjunto? Sí. ¿Y eso se lo informa quién? ¿Pedro Sánchez le ofrece ese puesto directamente? Creo que, no sé si es la vicesecretaría general o quien me lo propone, pero probablemente sí, en nombre del secretario general, claro. ¿Pero tuvo conversación ese día con Pedro Sánchez para proponerle o para no proponerle? No hablé con él de eso. No habló con él en ningún momento ese día.
¿Ni ha vuelto a hablar con Pedro Sánchez desde el 5 de julio? Le insisto en que no he contactado prácticamente con nadie. Bueno, más o menos, con Pedro Sánchez, ¿cuándo puede creer que ha hablado con él? Probablemente desde hace ocho meses que me retiré de todos mis cargos directivos.
A usted, efectivamente, existen más denuncias por acoso de compañeras de trabajo, que al margen de la gravedad, lo que más nos sorprende es el tratamiento que se le ha dado desde su partido. Y me gustaría, por tanto, que me contestase esta cuestión: saber si usted acordó con el presidente o con la nueva secretaria de organización, Rebeca Torró, o con alguien, alguna cuestión relativa a esas denuncias. En este caso, me gustaría comentar una cosa. No tengo que decir si esto es objeto o no de la comisión, pero me suena, presidente, que no. En cualquier caso, sí le voy a decir que a todas las compañeras con las que he trabajado, siempre las he respetado como profesionales y como mujeres.
Cuando yo me retiro o renuncio a mis responsabilidades institucionales y orgánicas, lo hago por una sola razón: mi familia. El silencio también es una respuesta. Aprovecho la ocasión para decir que no pensaba preguntarle sobre el fondo de la cuestión. Lo que sí me preocupa de este tema es saber, primero, por qué no se ha defendido, y segundo, si tiene algo negociado con su partido para no hablar, algún silencio comprado, para que en el partido no se haya seguido el trámite normal, independientemente, porque ahí tenía usted un derecho de defensa, de haber alegado, y no se ha dado curso a unas denuncias. Quiero saber si usted lo ha pactado con alguien.
Insisto, no he pactado absolutamente con nadie. Porque usted se supone que es una persona que sabe muchas cosas. Simplemente tomé mi decisión en base a mi familia. Es tan fácil como renunciar a toda mi responsabilidad y alejarme de un sitio donde tenía un papel y ahora ya no lo tengo. Tengo otras responsabilidades. Usted sabrá que María Jesús Montero, como Pilar Alegría, fueron dos de las dirigentes socialistas.
Dice que cuando se publicaron las primeras denuncias, participaron en la caza de brujas que se desató en Moncloa en busca de las denunciantes. Esto salió en el diario.es, escrito por la periodista Esther Palomera. Yo le pregunto, ¿por qué tenían ellas tanto interés en tapar estas denuncias? ¿Habló usted con ellas de este tema? En ningún caso hablé con nadie del partido sobre este asunto.
¿Cree que puede ser el propio secretario general el que les encargó? Creo que ya le he dado mi respuesta. Insisto, creo que esto no forma parte de los objetos de esta comisión. No estoy hablando de las denuncias, estoy hablando de una cuestión muy concreta. Si verdaderamente hay alguien en el partido que a usted le ha comprado o quería comprar el silencio de unas personas que denunciaban, es una pregunta que tiene bastante lógica, dado que usted ha conocido muchas cuestiones del partido, ha compartido momentos con el presidente y puede saber cosas de la financiación que los demás no conocemos.
Sus señorías pueden preguntarme sobre cualquier etapa donde yo he tenido responsabilidad. No creo que puedan preguntarme sobre mi vida previa ni sobre un suceso que no encaja en el objeto de esta comisión. Es lo que pienso. En cualquier caso, intentaré cumplir y darle la respuesta a su señoría en todo lo que pueda.
También hemos sabido que se hizo pública la comida suya con Pilar Alegría, una vez que usted rompió con el partido. Quería saber si esta reunión fue casual o si hubo anteriormente otras reuniones. No, creo que fue en esa ocasión. ¿Y le llamó usted o fue ella quien le llamó? Fue en un ámbito familiar, preguntándonos por la familia, sobre todo en mi caso, y sobre mi destino profesional futuro, que iba a ser Latinoamérica. No hablamos absolutamente nada de política, ni de Aragón, ni de la campaña. No he hecho ningún encargo a Pilar Alegría. No he participado en ninguna actividad política del partido desde que renuncié hace ocho meses.
¿Y no le pareció raro que a los dos días de esa comida Pilar Alegría calificase de vomitivas sus actitudes? ¿Le comentó algo a usted? No he tenido más oportunidades de hablar con ella. Lo único que recuerdo es que se interesó por cómo estaba mi familia, mis hijos, mi madre y mi mujer. Creo que es lógico que se interese por la familia de uno.
Sin embargo, lo que parece raro es que, cuando esto sale a la luz, ella se sume a las acusaciones duras contra usted. Le vuelvo a insistir y pido amparo al presidente, ya que se está hablando de otro asunto que no está en esta comisión.
Le voy a preguntar por la empresa que ha creado a posteriori. El presidente es quien corresponde dirigir la comisión. Si ustedes quieren que les recuerde la cantidad de veces que el Partido Socialista ha intervenido fuera del objeto de la comisión, yo creo que el 85% de sus intervenciones están fuera de lugar. Este presidente ha tenido siempre cierta magnanimidad con todos los grupos parlamentarios, y hoy lo voy a hacer igual. No voy a hacer como en el Congreso, porque ustedes, posiblemente, en esta comisión no podrían hablar ningún día.
Señor presidente, el Partido Socialista no ha emitido en ningún momento un juicio sobre su actuación. Señor Gil, le llamo al orden por primera vez, porque si usted cree que puede hablar sin pedir la palabra, no se lo voy a consentir.
Lamento llamarle a usted especialmente al orden. Le agradezco muchísimo la labor y la imagen de esta comisión, una vez que he visto otras comisiones recientemente, sobre todo esta semana. Mire, usted creo que le quería decir sobre la empresa Servicios e Ideas Estrategias Sociales, que es una consultora desde el 1 de septiembre. ¿Se dedica solo a asesorar a partidos políticos? Desarrollo mi actividad fuera de España, en América Latina, en cualquier cosa que tenga que ver.
Señora Caballero, esto ya no es objeto de la comisión. Quería saber si el Partido Socialista le ha pactado su retiro a cambio de que le hiciese algún encargo. ¿Puede usted formular la pregunta de otra manera? Vale, pues eso es. Quiero saber si el Partido Socialista Obrero Español es su cliente. No. Hemos sabido que han llamado a embajadas para que le contraten a usted. Algo se ha publicado y quiero saber si es cierto que desde el partido han intermediado para buscarle alguna solución laboral. No. Responder a todo es algo increíble. Creo que conoceré a uno o dos embajadores en los nueve años que estuve aquí, porque mi actividad no tenía responsabilidad con ellos. Creo que he coincidido una o dos veces con alguno, y en ningún caso. Yo sí tengo contactos, amigos y compañeros en distintos países de América Latina, y no necesito que nadie me presente a un embajador. De hecho, he desarrollado mi actividad allí porque puedo hacerlo y tengo los contactos.
O sea, que usted niega que el PSOE haya llamado a ninguna embajada para que le contraten. Si lo han hecho, yo no lo sé. O sea, le han podido hacer sin decírselo. Sí, pero a mí no me consta ni yo he necesitado eso. Vale. O sea, que usted quiere decir que ha roto totalmente y laboralmente con el Partido Socialista. No son mis clientes, no trabajo para ellos, ni voluntaria ni profesionalmente. Ni está participando, como ha dicho. Y esa es la última pregunta que le hago: ¿sí o no está participando en algo de la campaña de Pilar Alegría en Aragón? En ninguna campaña, ni en la campaña de Aragón ni en ninguna otra, ni de manera directa ni indirecta. Desde que renuncié a mi responsabilidad en instituciones orgánicas, creo que hace aproximadamente ocho meses. Por mi parte, nada más y muchas gracias.
Muchas gracias, señor Gordillo. Tiene la palabra. Muchas gracias, señor presidente. Buenos días, señorías. Buenos días, señor Salazar. En primer lugar, le diré que todas las preguntas que yo le haga se realizarán para esclarecer esta trama que investigamos en esta comisión de financiación ilegal del Partido Socialista, así como la compra de material sanitario, todo lo que se ha venido a llamar la operación Delorme, que abarca amplias y diversas áreas del partido con el que usted, no sé si sigue perteneciendo o perteneció, o con el que colaboró estrechamente. Y todo lo que yo le pregunte lo haré siempre respetando la más escrupulosa presunción de inocencia. Esto no es un tribunal, como siempre me gusta repetir.
Usted, señor Salazar, ha sido director general de Análisis y Estudios de la Presidencia del Gobierno, director adjunto de Presidencia, secretario general de Planificación Política, secretario general de Coordinación Institucional del Gabinete del Presidente, ocupando altísimos puestos de confianza política y de dirección estratégica, cuya actuación compromete políticamente también a la presidencia del Gobierno. Además, ha sido alcalde de Montellano y técnico municipal. En fin, es usted una persona muy destacada de la organización del Partido Socialista y ha tenido cargos de representación pública. También fue presidente del Hipódromo de la Zarzuela, propuesta de la SEPI, es decir, de la Administración y, por supuesto, del presidente del Gobierno. No es un cargo secundario, ni fue un cargo secundario el suyo, ni alguien ajeno a los centros del poder del Gobierno de Pedro Sánchez. Tenía acceso, agenda, información y relaciones.
Y claro, usted comparece hoy aquí desprovisto de cualquier responsabilidad pública. Y yo le quería preguntar: ¿por qué, de un día para otro, usted pasó de serlo prácticamente todo en un partido como el PSOE a no tener ninguna responsabilidad? Si es tan amable de contestarme.
Mi familia, señor Salazar. Si me lo puede contestar, quiero preguntarle si esto estaba relacionado con algún caso de interés público, es decir, con la gestión que usted realizaba. Porque en la prensa han trascendido otros motivos, ¿no? ¿Por qué no podía usted atender a su familia? Si lo desea, puede contestar. No tengo ningún inconveniente en hacerlo. En un momento determinado, podía haber ocupado una responsabilidad adicional en el partido, pero decidí no hacerlo para dedicarme a mi familia y desarrollar otra actividad, incluso fuera de España, porque creo que era lo más saludable para mi familia.
Sin embargo, resulta que esta decisión coincidió temporalmente con acusaciones bastante sólidas de compañeras suyas del partido acerca de un presunto acoso sexual. La coincidencia temporal llama la atención, y quería saber si fue ese el motivo relacionado con su familia o si hubo algún fallo en su gestión detectado por el Gobierno, o algo que usted nos pueda compartir aquí, que le llevó a apartarse de la política. Seguramente me habré equivocado en alguna ocasión, pero no es este el caso por el que yo renunciara.
Dígame, señor Salazar, ¿nadie le pidió desde el Partido Socialista, a raíz de ese momento temporal que le he descrito, que dejara sus ocupaciones o cargos en el partido? ¿Nadie se lo sugirió, absolutamente nadie? Me llama mucho la atención que un partido que se autodefine como feminista no le pidiera ningún tipo de explicación acerca de las supuestas conductas denunciadas por compañeras suyas. Creo que alguien se habría puesto en contacto con usted para ello, ¿no? ¿No le dijeron absolutamente nada? ¿No le hicieron ninguna observación?
En el caso que usted menciona, ya he respondido y vuelvo a apelar a la presidencia. Señor Gordillo, ya vale, por ahí no vaya más. Le preguntaré otra cosa. En fin, entonces, ¿no fue esa la causa? O quizá la causa fuera porque están saliendo muchas informaciones acerca de lo que aquí investigamos, con la llamada banda del Peugeot. Usted ha dicho que no cabe tanta gente en un coche, y eso es una metáfora, ¿no? Es el coche que utilizó el señor Sánchez para su campaña de primarias, de la que hay mucho que hablar y hablaremos.
Por supuesto que no cabe tanta gente en un coche, ni en un coche ni en un piso tampoco en la plaza de España, como el que tenía el señor Ábalos con la señora Jessica. Son muchas las personas involucradas de su partido en esta trama. Prescindiendo del nombre de lo que se ha venido a llamar la banda del Koyot, quien colaboró en la campaña de primarias del señor Sánchez, quizá el motivo de su cese fue su relación con el señor Cerdán, estrecha como usted ha descrito aquí.
No sé si conoce al señor Ábalos o al señor Koldo. Por cierto, ¿conoce usted al señor Koldo García Izaguirre? Coincidí con él en una etapa bastante posterior a las primarias, y hasta que se produjo la moción de censura, porque él era conductor del secretario de organización y yo era coordinador de organización. Durante el periodo de primarias, ¿no lo conoció usted? Pero claro, sí coincidió usted con el presidente del Gobierno, que duda cabe, porque era su campaña de primarias, y con don Santos Cerdán también, y con todos los que se han descrito, ¿no? El señor Ábalos también, ¿verdad? Sí, correcto.
Entonces, por eso era mi pregunta, dado que tres personas de las que iban en ese grupo ya han pasado por prisión y las otras dos permanecen en ella, nada más y nada menos que los secretarios de organización del partido. Podría ser que esa fuera la causa de su cese, como una medida preventiva. También, claro, el hecho de que coincidió temporalmente con las denuncias que se han descrito. Pero usted dice que nadie le hizo la observación de que dejara los cargos.
A sus cargos, por los motivos que fueran, nada menos que la portavoz del Gobierno, la señora Alegría, se reunió con usted. ¿Me podría decir si la reunión con la señora Alegría tenía algún tipo de relación con la financiación de la campaña de primarias del señor Sánchez? Hombre, nada menos que la portavoz del Gobierno reunirse con usted después de lo que se salió a la luz, ¿no? Parece un poco extravagante. Dígame usted si me puede aclarar cuál era el objeto de esa reunión con la señora Alegría que ha trascendido.
Creo que esa pregunta ya la ha respondido al anterior portavoz, se lo vuelvo a decir: en ningún caso, si es lo que intenta saber, ha sido por nada profesional ni por la campaña de Aragón. En cualquier caso, presidente, esa reunión que ya se ha contestado tampoco formaba parte de esta comisión.
Señor Salazar, yo entiendo que tendrá que volver a escuchar preguntas similares, pero el hábito o la costumbre en esta comisión es la obligación que existe del compareciente de contestar a todos los interpelantes, aunque sean cuestiones parecidas o similares. Así que seguimos. Muchas gracias por la aclaración, señor presidente. Como usted comprenderá, lo importante es que usted responda a las preguntas a esta comisión, pero lo que pretendemos los que aquí participamos es que nos las contesten a nosotros, no a otros grupos que tendrán naturalmente sus preguntas que hacer.
Insisto, el Partido Socialista y nada menos que el Gobierno, por boca de su portavoz, es decir, la señora Alegría, que no dudó su partido en señalarle públicamente, como todos sabemos, por el caso que aquí se ha descrito. Se reúne con usted. Claro, tratándose de un partido como el Partido Socialista, que lleva como galardón el feminismo y tal, y dada la peculiar situación de usted, y no estoy hablando de ese caso, sino en relación con lo que aquí se investiga, es raro que se reúna con usted si no hay un motivo suficientemente potente. Y yo sospecho que el motivo era sugerirle a usted o pedirle que, por favor, no hiciera referencia o mención al periodo de su trabajo en relación con las causas de corrupción de su partido. ¿Fue así? ¿Le pidió la señora Alegría en algún momento algún tipo de silencio o discreción acerca de lo que aquí investigamos en esta comisión?
No. Y usted, naturalmente, no nos va a decir para qué se reunió nada más y nada menos que la portavoz del Gobierno del señor Sánchez, después de su dimisión voluntaria por causas familiares, ¿no? No nos lo va a contar. Ya lo he comentado. No, a mí no. Se lo habrá comentado al señor Caballero, pero yo lo que le susurraría es que me lo dijera a mí.
Bien, me ha dicho usted que conocía al señor Coldo García Izaguirre, que coincidieron después de las primarias. También mantuvo usted relación con el señor García Izaguirre cuando actuaba como asesor del señor Ábalos, ¿verdad? En ese contexto, prácticamente había encuentros alguna vez en algún evento, pero no teníamos la misma relación que antes, porque, obviamente, trabajábamos en el mismo departamento, escuchábamos la oposición en el partido. Él era conductor del secretario de organización y yo era coordinador. Así que había una relación personal y profesional de coincidir, de estar. A partir de que yo tengo mis responsabilidades en Moncloa y él tiene sus responsabilidades en el ministerio, prácticamente no coincidíamos.
A ver, pero dice usted que el señor Coldo era conductor del secretario de organización, pero ¿conductor de qué? ¿Del coche? En la época que estábamos en la oposición, era ayudante y conductor del señor Ábalos. Ah, ayudante también. O sea, claro, es que dice que las gestiones del señor Coldo y las gestiones de usted, entonces, claro, un conductor no gestiona, un conductor conduce. En fin, y dígame, ¿usted sabía o conocía lo que aquí profusamente se ha descrito en la prensa? Usted no es una persona ajena a la política de las actitudes del señor Coldo García Izaguirre que han acabado por llevarlo a prisión. ¿Conoció usted en aquel momento algún tipo de las actuaciones del señor Coldo? Porque tenía una relación estrecha, ¿no? En ningún caso vi nada inadecuado ni irregular en el comportamiento de Coldo García, nunca. Ni del señor Cerdán ni del señor Ábalos. Tampoco.
Es decir, usted, de todo lo que se ha descrito del señor Ábalos, teniendo una relación tan estrecha, antes le he apuntado una cosa bastante curiosa, ¿no? Que tenía a una persona enchufada en Praxa y le tenía puesto un piso aquí en la Plaza de España. Usted no sabía nada de eso, usted nunca conoció eso, ¿no? No, y le insisto, yo no tenía responsabilidad en el Ministerio de Transporte ni conocía todo lo que... Pero era usted compañero muy estrecho, ¿no? De estas personas. Hombre, hicieron ustedes nada más y nada menos que la campaña, por cierto, bastante discutible del señor Sánchez juntos, ¿no? Eso une. Yo, con mis compañeros, con los que hago campaña, tengo un vínculo fuerte y potente, supongo que ustedes también. No por el vínculo, sino por el conocimiento de determinados hechos. Y yo le he respondido.
Vamos a ver, entonces usted estaba en el núcleo político del presidente, Pedro Sánchez, por supuesto. Ha trascendido, señor Salazar, que el señor Cerdán ha admitido la existencia de audios comprometedores vinculados a personas muy cercanas del entorno familiar del presidente del Gobierno. ¿Tiene usted conocimiento de la existencia de ese tipo de material sensible que ha salido en prensa? Efectivamente, he tenido conocimiento previo.
Bueno, y usted, entonces, en la campaña del señor Sánchez de las primarias, ¿a qué se dedicaba usted en esa campaña? ¿Qué hacía usted concretamente? Esencialmente, coordinar territorios. Sabe usted que las organizaciones federales y territoriales coordinaron a los activistas. Cuando llegó el momento de recopilación de avales, participé en la recopilación de avales y en la organización de actividades de campaña, o sea, de organización de actos.
Muy bien, ¿y quién se ocupaba de la financiación concretamente? Perdón, la financiación. ¿Quién se ocupaba de controlar ingresos, gastos, trazabilidad del dinero? En la etapa de primarias del partido, el propio partido tiene un sistema de financiación para los candidatos. Hombre, claro, naturalmente, pero ¿quién era la persona que lo llevaba? No sé quién era en el partido que lo llevaba. Obviamente, los candidatos no lo llevaban, era alguien de la dirección actual del partido, la que todavía no se había sucedido.
Hombre, señor Salazar, siendo usted una persona tan integrada en esa campaña de primarias, siendo la financiación de una campaña un elemento esencial, usted no sabía quién era el responsable de esos gastos. No tenía ningún vínculo ni ninguna responsabilidad en relación a la financiación de la campaña. Eso lo he dicho porque es lo que era verdad.
Y usted conocía, por supuesto, la existencia de la cooperativa Bancal de Rosas, ¿no? Sí, sabía que existía una asociación de activistas. Esa estructura se utilizó naturalmente para apoyar económicamente la campaña. Le voy a preguntar otra cosa. ¿A usted le consta que el entorno familiar del señor Sánchez, en particular don Sabiniano Gómez, el suegro del señor Sánchez, realizara aportaciones económicas a la campaña que pudieran ser provenientes del negocio que el señor Gómez tenía de saunas y parece ser también de prostitución, esa prostitución que dice el Partido Socialista condenar?
Usted sabe si... No puedo saber si lo hizo o no lo hizo, ya lo he comentado, no tuve acceso a esa información ni la tengo ahora. Usted no lo sabía. No, yo no tengo acceso a decirle de quién fue. Yo sí le puedo decir que hice aportaciones personales mías, pero no sé las que han hecho otros.
Bueno, puedo saberlo porque verbalmente alguien me ha dicho que ha aportado, pero no sé exactamente. Es que verá, el señor García Aguirre, don Coldo, ha hablado de una aportación de 100.000 euros vinculada al entorno del presidente. Y en declaraciones del señor García Aguirre, entre comillas, porque quiero ser preciso, dice: «¿Sabiniano Gómez aportó 100.000 euros?», le preguntan al señor Coldo. Y García Aguirre responde: «Pedro Sánchez y Paco Salazar, que es usted, dijeron que Gómez iba a aportar 100.000 euros». Y Sánchez y usted afirmaron: "Eso ya está hecho, ya está gestionado y está todo bien".
No tuvo lugar porque nunca he participado en una conversación de ámbito económico de financiación. Pedro Sánchez y Paco Salazar dijeron que Gómez iba a aportar 100.000 euros. Eso dice el señor Coldo. Y ustedes, delante de Coldo, que lo cuenta, dicen que eso ya está hecho, ya está gestionado, está todo bien, los 100.000 euros. Por lo tanto, usted sí pudo tener, y yo le pregunto si fue así, conocimiento de que el señor Sabiniano Gómez aportó 100.000 euros que pudieran ser provenientes de la prostitución o de las saunas del señor Sabiniano a la campaña de primarias del señor Sánchez. Creo que me he explicado bien. Esa es mi pregunta. ¿Es cierto o no es cierto que usted hizo esa observación con el señor Sánchez?
El señor Sánchez, delante de usted, dice que eso ya está hecho, ya está gestionado, ya está todo bien. No es cierto. Entonces, al decirme que lo que ha afirmado el señor Coldo García Izaguirre es falso, ¿no? Yo no sé lo que ha dicho el señor Coldo, lo ha dicho usted. Bueno, pues ya se verá quién dice la verdad, si el señor Coldo o usted, ya está, eso es todo.
Llevó usted la gestión del Hipódromo de la Zarzuela durante un periodo, casi un año, ¿no? Los medios han publicado que Santos Cerdán utilizaba las instalaciones del Hipódromo de La Zarzuela como centro de operaciones con empresarios. ¿Esto fue durante el tiempo que fue usted presidente del hipódromo, señor Salazar?
En mi etapa no recuerdo haber visto a Santos Cerdán en el hipódromo. No digo que antes o después haya ido, eso no se lo puedo decir. Dicen que se reunía con empresarios en un reservado del restaurante La Cantina, dentro del hipódromo. A ver, si se hubieran reunido para hablar del arte renacentista, yo no tendría nada que decir, pero es que se reunía el señor Cerdán, que ha estado en la cárcel por asuntos relacionados con esta comisión, y ha sido por cohecho, tráfico de influencias y pertenencia a una organización criminal. Y siendo usted el presidente del hipódromo, naturalmente, ¿quién era el señor Cerdán? Aparte de amigo suyo de la campaña y de todo lo que aquí se ha descrito, le iba a preguntar si usted participó en alguna de las comidas del señor Cerdán o le facilitó las reuniones.
Le acabo de decir que en la etapa de mi presidencia no recuerdo haber visto al señor Cerdán, y lo que sí estoy seguro es que ni le facilité comida ni que comí con él en el hipódromo. En el periodo desde el 18 al 23, el hipódromo registró pérdidas acumuladas de unos 41 millones de euros, nada más y nada menos, señor Salazar. La gestión es bastante discutible. Efectivamente, como está a punto de decirme, esto no es objeto de esta comisión, es simplemente un asunto y nada más.
Así, pues, usted me dice que no le consta que Cerdán utilizara el hipódromo como lugar de reuniones habituales con empresarios para intermediar en relaciones de la Administración, ¿no? Durante la etapa que usted me ha preguntado, que yo estuve presidente, no. En otra etapa anterior o posterior no se lo puedo asegurar.
A ver, entonces, usted dice que aportó dinero a la campaña de primarias del señor Sánchez. Vamos a hablar un poco atrás. Señor Salazar, ¿usted tiene idea de si hubo empresas o empresarios relacionados con lo que aquí se investiga que hicieran en aquel entonces algún tipo de aportación a esa campaña? Porque podríamos inferir que después se devolvían favores, ya que todo esto es una colosal trama de corrupción que estamos investigando aquí. No me consta. De hecho, lo que me consta es que eran cantidades muy pequeñas y de personas individuales. Su participación, digamos, en esa campaña de primarias fue...
Diría usted que fue intensa, anecdótica. ¿Cómo la calificaría? En un periodo de tres meses tuve bastante participación. Claro, por eso le preguntaba, si usted conoció en algún momento algún tipo de aportación. Hombre, mire, yo le digo, como le he mencionado antes, he participado en varias campañas de mi partido. Cuando vamos y venimos en los coches, siempre se habla de cosas, en fin, en el caso de mi partido, legales, por supuesto. Pero claro, todo esto del señor Sánchez y su campaña de primarias está bastante discutible, sobre todo hasta el periodo de votación, que se ha reconocido que hubo votos que no correspondían. Muchos o pocos, da igual.
Entonces, usted me dice que no tenía idea de la trazabilidad del dinero. ¿No sabía absolutamente nada de cómo se movía el dinero en esa campaña de primarias? No era mi responsabilidad. No, esa no es la pregunta. Que no era su responsabilidad, ya lo sé, eran otras. Digo, si lo sabía usted, es otra pregunta distinta. No tengo esa información antes ni la tengo ahora. Mantengo que soy consciente de que hice mi aportación y luego del trabajo que se desarrollaba en la campaña. Sí era plenamente consciente de cuándo había un acto, de cuándo se podía hacer, de cuándo se recogía el aval. Esa era mi actividad.
No tengo más preguntas que hacer, señor presidente. Muchas gracias, señor Salazar.
A continuación, por el Grupo Parlamentario Socialista, la señora Martín tiene la palabra. Gracias, señor presidente. Buenos días, señorías. Buenos días, señor Salazar.
Señorías, como bien saben, en el ámbito de la operación Delorme, la presunta trama de corrupción por contratos de mascarillas y de material sanitario durante la pandemia, y todos los añadidos que han tenido a bien sus señorías del Partido Popular de imponer en esta comisión de investigación, verbi gracia de su mayoría absoluta, sin ningún tipo de diálogo y de pacto con los demás grupos parlamentarios, hasta donde nos consta, en este momento ni existe denuncia formal ni imputación judicial contra el señor Salazar por los delitos de corrupción que están siendo objeto de investigación judicial.
Sin embargo, la presencia del señor Salazar hoy aquí, más que una investigación concreta, lo que nos sitúa es ante una degradación a la que sus señorías del Partido Popular están rebajando la institución del Senado y de esta comisión de investigación. Yo les pregunto, señorías, según la lógica de la citación del señor Salazar, ¿deberíamos llamar a comparecer hoy al alcalde de Móstoles, al señor Manuel Bautista? Anoche, concretamente, la portada de El País nos decía que el PP de Madrid presionó a una edil para tapar una acusación de acoso contra el alcalde de Móstoles. El amparo pasa porque te quites de la cabeza cualquier denuncia, con una intervención principal de uno de los miembros de esta comisión de investigación, bueno, dos, mejor dicho. Por un lado, el señor Serrano, que la aconsejaba de acuerdo con... Hasta aquí. Callar y tapar. Eso es lo que hace el Partido Popular con los casos de acoso.
Señora Lirio, le llamo al orden por primera vez. No me gustaría tener que hacerlo por segunda. Tiene usted en esta institución o en otros foros la capacidad suficiente para promover los debates que quiera, pero justo ese no creo que sea objeto de la comisión, y aun así le he dejado dos minutos para hablar de esa cuestión.
Señorías, quiero comenzar reconociendo y destacando la absoluta colaboración de mi partido, el Partido Socialista, con la justicia en el marco del caso Koldo. Desde el primer momento, el PSOE ha facilitado toda la información requerida. Es más, está contribuyendo al esclarecimiento de los hechos y ha puesto a disposición de la investigación todos los datos y justificantes necesarios para ello. En varias ocasiones, el Partido Socialista puso a disposición del Tribunal Supremo datos económicos y contables de los investigados en la causa, así como justificantes de pagos en metálico procedentes de reposiciones bancarias de todos los responsables políticos y del personal laboral de nuestro partido durante varios años.