Sesión del Parlamento de Canarias
Tipo: Sesión
Fecha: 2026-02-05
Sala: Sala de Biblioteca
Sanidad
Vista pública limitada
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Buenos días a todas y a todos. Bienvenidos a esta primera Comisión de Sanidad del 2026. Quiero dar la bienvenida a la consejera y a su equipo, a sus señorías, y también a los alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna. Vamos a comenzar comprobando las sustituciones.
Por el grupo VOX, Nueva Canarias, me acompaña Esther, que va a hacer una pregunta, y luego me quedaré como portavoz. Gracias.
Por el Grupo Socialista, don Morlabrante sustituye a doña Nira Fierro, y doña Anaira Alemán sustituye a don Gustavo Santana.
Por la agrupación socialista gomera, Melody Mendoza sustituye a Jesús Ramos.
Por el Grupo Popular, Susana Martínez y doña Mónica Muñoz.
Por el Grupo Nacionalista, gracias.
Bien, hay una propuesta que va a hacer la presidencia de esta comisión, y es revertir el orden del día. Pasaríamos a que la primera pregunta que se vería sería la de la señora diputada Esther González González, del Grupo Nueva Canarias, Bloque Canarista, y después seguiríamos con el orden normal del día. Si alguien tiene alguna objeción, ¿estamos todos de acuerdo? Muy bien, comenzamos con el orden del día, con la pregunta de la diputada Esther González González sobre el protocolo que aplica el Servicio Canario de la Salud respecto a las personas con problemas de salud mental y tentativas suicidas recurrentes. Tiene la palabra.
Gracias, presidente. Doy la pregunta por reproducida.
Gracias. Tiene la palabra el Gobierno.
Gracias, señor presidente. Muy buenos días a todos y a todas, especialmente a los alumnos de Derecho, que a nosotros, que ya tenemos una determinada edad, nos hace muchísima ilusión que la gente joven se ilusione con todos los procedimientos del Parlamento y con todo lo que tiene que ver con la normativa, que al final es lo que dirige nuestras vidas. Sean bienvenidos, y esperemos que los podamos enamorar para que se metan en política y sigan nuestros pasos.
A la diputada, la señora González, preguntaba usted por el protocolo que aplicamos para la salud mental y las tentativas de suicidio. En respuesta a su pregunta, me gustaría informarle que el protocolo o la metodología de trabajo seguida por nuestros profesionales consiste en una valoración clínica especial de los pacientes, prestando especial atención a las personas afectadas por trastornos graves y tentativas suicidas recurrentes. Este abordaje cuenta con un consenso a nivel internacional y nacional, y por lo tanto se aplica esta normativa en el Servicio Canario de la Salud, además de contar con guías de práctica clínica, como es el caso de la guía práctica clínica de prevención y tratamiento de la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, publicada en el año 2020.
Gracias. Tiene la palabra.
Gracias, presidente. Consejera, le he hecho esta pregunta porque entiendo que la salud mental no puede ser una estadística ni un titular, sino la voz de quienes viven cada día la desesperación, porque el sistema falla. Voy a leerle una carta que me ha entregado un amigo cuya pareja tiene problemas de salud mental, depresión crónica y tendencia suicida. No es el único caso que conozco, pero sí es el más cercano, y la voy a leer literalmente, porque entiendo que no hay discurso que pueda mejorar lo que expresa este testimonio.
La carta comienza diciendo: "Tengo 42 años y escribo desde la desesperación, la preocupación constante, la improvisación y un profundo sentimiento de desprotección. Nunca pensé que tendría que exponer públicamente una historia tan íntima, pero siento que ya no puedo callar. Mi pareja tiene 28 años, es venezolana y lleva 11 años viviendo en Gran Canaria. Aquí no tiene familia ni red de apoyo alguna más allá de mí. Hace aproximadamente un año comenzó a apagarse, con desgana, falta de motivación y desinterés absoluto por la vida. Acudió a su médico de familia para pedir ayuda psicológica, pero la respuesta fue un protocolo rígido. Antes de derivarlo a la unidad de salud mental, debía pasar por distintos tratamientos farmacológicos durante meses, y ninguno de esos tratamientos funcionó. Su estado empeoró y con él, nuestra angustia."
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Ante la urgencia y con un enorme esfuerzo económico, recurrimos a profesionales privados. El 25 de agosto, intentó suicidarse mediante una sobredosis de medicamentos. Fue atendido en urgencias y valorado por psiquiatría, quienes reconocieron que sufría una depresión muy severa, y le dieron el alta con una cita urgente en la unidad de salud mental tres días después. Desde entonces, por seguridad, asumí el control de su medicación. En esa consulta, mi pareja pidió encarecidamente que lo ingresaran, porque no se sentía capaz de controlar sus impulsos, y el psiquiatra coincidió y recomendó su ingreso. Aceptamos esta decisión con dolor, pero convencidos de que era necesario. Sin embargo, menos de 24 horas después, fue dado de alta nuevamente. A pesar de reconocer la gravedad de su depresión, se nos dijo que el hospital no era su sitio y que debía volver a responsabilizarse de su medicación y de su vida.
El 1 de septiembre, volvió a intentar quitarse la vida. Tras salvarle, permaneció dos días en urgencias, donde sufrió comentarios, cuestionamientos y burlas que aumentaron nuestro sufrimiento, justificándose que no todo el personal estaba formado para atender estos casos. El 3 de septiembre, volvió a casa sin que la mejoría fuese real. Las ideas suicidas han continuado pese a las intervenciones. El 9 de diciembre, una médica de familia sustituta llegó incluso a incitarle a ejecutar sus pensamientos suicidas, provocando un nuevo intento de suicidio esa misma noche. El 13 de enero, volvieron a urgencias por otra sobredosis de pastillas, en este caso, de la medicación que le habían prescrito para la depresión.
Esta situación me resulta tristemente familiar. El sistema no protegió a mi padre, que consiguió quitarse la vida, y ahora tampoco está protegiendo a mi pareja. Frente a tantas campañas sobre salud mental, mi experiencia es que este sistema genera más abandono que cuidado. Parece que solo hay espacio para ingresar a quienes resultan peligrosos para otros, pero no para quienes solo quieren acabar con su propio sufrimiento. Y en medio de todo esto, temo que, por pura impotencia y soledad, el próximo paciente de salud mental acabe siendo yo.
Consejera, mientras el Gobierno de Canarias anuncia, con buen fundamento, planes y aumenta financiación, la realidad es que los suicidios siguen creciendo y los protocolos fallan. No basta con más presupuestos si el sistema no protege vidas; no basta con campañas si quienes piden ayuda siguen desprotegidos. Frente a la propaganda o a los discursos, yo le pregunto: ¿van a seguir celebrando planes que no salvan vidas o van a asumir que los protocolos han fracasado y deben cambiarse para proteger de verdad a quienes piden a gritos protección ante una enfermedad que los deja indefensos? La salud mental no puede ser un cartel ni un titular; debe ser un escudo que abrace y salve vidas antes de que otra carta como esta tenga que ser escrita.
No podemos olvidar que a los pacientes con depresión grave e instinto suicida no se les ingresa, salvo que sean violentos. Y esa es la prueba.
Muchas gracias, señor presidente. Señora diputada, lamento realmente la situación de esta familia. Es un caso que no conozco directamente, por lo tanto, escuchando lo que usted dice, antes que nada, presento mis disculpas por lo que ella está sintiendo y comentando. Realmente, hemos desarrollado un programa de prevención de la conducta suicida. También tenemos que considerar que somos 35.000 trabajadores, de los cuales hemos formado casi a mil en esta área.
Respecto a la afirmación de que un profesional le incita al suicidio, debo decir que no es la norma ni lo común. Me gustaría que me pusieran en contacto con esta familia para poder aclarar la situación y saber dónde está la falta de atención a la que ella hace referencia en su carta. Por lo tanto, expongo mis disculpas y la apertura a que quien me pueda contar directamente su caso para ver dónde estaba el fallo. Debemos tener en cuenta los criterios clínicos y médicos. Como políticos, ustedes saben que soy psicóloga clínica.
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Y sí les podría hablar como psicóloga clínica al respecto de un ingreso o no de una persona con intentos de suicidio. Sin embargo, creo que no es mi papel aquí en este Parlamento, sino que mi deber es informar que estamos formando un programa específico para la prevención del suicidio. Hemos capacitado a más de mil profesionales, no solo en el ámbito de la sanidad, sino también en contextos comunitarios y ayuntamientos, porque entendemos que todas estas personas viven en comunidad y deben estar formadas en la atención a la prevención del suicidio.
Es cierto que el paciente tiene dos maneras de acceder a la atención: una, por el servicio de urgencias, como bien hizo esta paciente en un segundo intento, o en un tercer intento, y lo primero que hizo fue acudir a su médico de cabecera. Este médico, que no es especialista en psiquiatría, está capacitado para diagnosticar depresiones no profundas, pero esas deben ser derivadas a la unidad de salud mental. Es verdad que los médicos de cabecera, así como los psicólogos en muchos de los centros de salud, dan ese primer paso de atención al paciente. Si la depresión es recurrente y profunda, debe haber una inmediata derivación a psiquiatría, ya que la medicación que pueden recomendar los médicos de cabecera, como antidepresivos o ansiolíticos, no es suficiente en esos casos.
Es cierto que hay un procedimiento que hay que seguir, pero los servicios de urgencias están formados para atender estas situaciones. En principio, tenemos un plan de acción, aunque reconocemos que se nos escapan muchos casos. Siempre intentamos atender a todos de la mejor manera posible, y en esos casos determinados, lamentablemente, fallamos, por lo que pido disculpas y solicito que me facilite el contacto con esta familia.
El Grupo Nacionalista había pedido la palabra para una sustitución, ¿puede ser? Sí, señor presidente. La columna vertebral de la salud es un aspecto que quizás no sea el más llamativo y, a menudo, no es protagonista de los grandes titulares en cuanto al sistema de salud, pero es fundamental para enfocar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de los problemas de salud.
Se trata de un concepto integral cuyas características clave son precisamente ese primer nivel de atención y un enfoque en la prevención, que significa no solo prevenir la enfermedad, sino también promover la salud. La atención integral considera a la persona en su conjunto, incluyendo aspectos físicos, psicológicos y sociales, así como la accesibilidad y la continuidad en todo el proceso.
Así es como se estructuran los servicios, tanto en consultas médicas y de enfermería, como en la atención de urgencias, la vacunación y la educación para la salud, en la que nunca insistiremos lo suficiente. También se busca mejorar la atención a los pacientes crónicos y en la salud mental, con el objetivo de reducir la carga de la enfermedad, mejorar la calidad de vida y disminuir la necesidad de hospitalizaciones, así como mejorar la eficiencia y efectividad del sistema.
En cuanto a reducir los ingresos y reingresos en hospitalización, creo que podemos enfocar perfectamente esta iniciativa, que es un concepto moderno, proactivo y no meramente reactivo. Este programa de atención primaria está especialmente dirigido a los pacientes que ya han recibido el alta hospitalaria y que disponen de un informe de cuidados desde el punto de vista de enfermería.
Dentro de este conjunto de planes, estrategias y programas específicos que ha puesto en marcha la Consejería, se ha dado un especial protagonismo a la cronicidad, no solo en personas de avanzada edad, que son especialmente vulnerables, muchas veces por carecer de una red familiar de apoyo. Es fundamental garantizarles esa primera atención de enfermería, y no solo hablamos de humanizar ese trato, sino que también debemos considerar la rentabilidad en la gestión. Quiero que se entienda bien este aspecto.
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Porque si se hace de manera adecuada y planificada, se evitan reingresos hospitalarios, trámites innecesarios, reatenciones en urgencias y problemas en la administración de los medicamentos, que tantas veces conducen a nuevas atenciones. Ahora bien, señora consejera, siendo muy importantes estos objetivos, y creo que generalmente compartidos por todos los grupos, también resulta imprescindible para el éxito de la iniciativa una hoja de ruta clara, así como un seguimiento y evaluación que nos indique, y de ahí la comparecencia, los datos de actividad actualizados sobre cuántos pacientes con alta hospitalaria e informe de enfermería se les ha aplicado este sistema. ¿Cuál es el grado de satisfacción? ¿Cuál es la opinión de las personas atendidas en cuanto a acompañamiento y atención? ¿Cuál es también ese grado de satisfacción o de evaluación por parte de los profesionales que están atendiendo? A raíz de todas estas evaluaciones, podremos aplicar, mejorar y profundizar lo que estamos buscando.
Gracias, señor presidente. Tiene la palabra la consejera por un tiempo de diez minutos.
Muchas gracias, señor presidente. Señor diputado, atender de forma integral, coordinada y personalizada a los pacientes, y de manera muy especial a aquellos que tienen enfermedades crónicas, como usted comentaba, es uno de los principales retos, no solamente del Servicio Canario de Salud, sino también a nivel internacional. La pirámide poblacional se ha invertido y, lógicamente, la cronicidad va unida a ese crecimiento y envejecimiento de la población. Por tanto, en esta legislatura se le dio vital importancia a la cronicidad, y de hecho se creó la Dirección General del Paciente y Cronicidad, considerando que era absolutamente necesario abordarlo con una hoja de ruta clara.
Una de estas acciones es el programa pionero denominado AP Cuidador, al que también usted hacía referencia, que va dirigido a todos los pacientes que reciben el alta desde su hospital de referencia y, como decía, disponen de un informe de cuidados de enfermería. Aunque está dirigido a toda la población general, es especialmente útil para pacientes crónicos, de edades avanzadas y personas vulnerables, a quienes se garantiza en menos de 48 horas un primer contacto con el personal de enfermería de Atención Primaria, de ahí el nombre AP, de Atención Primaria Cuidados.
De esta manera, se facilita la continuidad asistencial tras el alta, un factor determinante para evitar reingresos, visitas a urgencias no deseadas y problemas relacionados con la medicación. También optimizamos los cuidados de enfermería y gestionamos trámites necesarios, como la solicitud de una prestación social por parte del equipo de atención primaria que se desplaza a casa del paciente. Este programa no es una iniciativa aislada, sino que se enmarca dentro de una estrategia de abordaje a la cronicidad en esta comunidad autónoma, que establece la continuidad asistencial como una de las líneas principales estratégicas para alcanzar este objetivo. Asimismo, se encuentra el plan 5C, orientado a mejorar la atención a las personas con cronicidad de alta complejidad.
Por tanto, AP Cuidados tiene ventajas muy importantes, ya que establece atención posalta y un seguimiento de los pacientes, rápido y coordinado, además de reducir desplazamientos innecesarios a los centros de atención primaria, mejorar la accesibilidad a las prestaciones sanitarias y evitar situaciones adversas de reingresos y atención en urgencias, que en muchos casos hemos podido evitar. También se agiliza la coordinación con trabajo social para prestar ayudas sociales que interfieren en la salud.
La metodología de trabajo del programa consiste en que a todos los pacientes dados de alta tras un proceso de hospitalización y con este informe de cuidados se les genera una cita telefónica automática en el primer hueco disponible en la agenda del profesional de enfermería de referencia, con el objetivo de que contacte con la persona antes de las 48 horas, a ser posible. Esta consulta tiene como objetivo establecer una actuación proactiva para identificar necesidades clínicas y cuidados, así como cuestiones administrativas. En este primer contacto, se programa la atención clínica y se organizan las posibles demandas y necesidades del paciente.
Según los datos de la actividad de diciembre del año 25, el número de pacientes dados de alta con informe de cuidados de enfermería asciende a un total de 135.555 informes, de los cuales 134.000 fueron citados por su enfermera o matrona de referencia, lo que representa el 90%.
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Casi el 100% del total de las personas seguidas en esta línea. Por áreas de salud, estos pacientes se distribuyen en un 75% en las islas de Gran Canaria y Tenerife, y del 25% restante que residen en islas no capitalinas, con un porcentaje que va desde el 10% de los pacientes de Lanzarote hasta un 0,70% en los pacientes del Hierro.
Estos resultados se han evaluado porque hemos querido conocer la opinión de las personas atendidas y también de los profesionales, tanto en el momento de arrancar el programa como una vez puesto en marcha, para poder corregir, mejorar y adaptar a las necesidades reales de los pacientes. Según una encuesta realizada recientemente sobre las personas que participaron en este primer momento del programa, el 95% valoró como muy útil el contacto realizado en el momento del alta. En concreto, este seguimiento permitió que un 40% de los pacientes pudiera aclarar dudas relacionadas con los cuidados y con su medicación, mientras que un 28% manifestó haberse sentido acompañado en ese proceso de transición hacia su domicilio, que sabemos que a veces es complicado para los pacientes.
Además, este seguimiento permitió resolver de forma telemática trámites administrativos, procesos de incapacidad temporal, atención domiciliaria o incluso solicitudes de cita, evitando así que estos pacientes tuvieran que desplazarse a su centro de salud. Hemos conseguido que un 12% de los casos no tuvieran que desplazarse, lo que también ha reducido la presión asistencial en los servicios de atención primaria.
En relación con las necesidades detectadas tras el alta, un 57% de las personas precisó seguimiento en continuidad de cuidados, fundamentalmente curas, ostomías, sondaje e incluso en muchos casos la administración de la medicación. Por su parte, los profesionales participantes en esa primera parte del pilotaje han valorado de manera muy positiva esta intervención, destacando que les ha permitido acercarse a los pacientes en un momento especialmente vulnerable, prevenir complicaciones asociadas a los cuidados y programar de forma anticipada el seguimiento posterior.
Por lo tanto, la Consejería de Sanidad está satisfecha con los resultados obtenidos por este programa, fruto del trabajo del personal de atención primaria, que es quien se encarga prácticamente de todos estos cuidados una vez que el paciente sale de la atención hospitalaria. Seguiremos avanzando en este modelo centrado en la persona y apostando por la innovación, el trabajo en red y el acompañamiento del paciente.
Gracias, tiene la palabra el Grupo Mixto. Gracias, presidente. Buenos días, señorías. Bienvenida, consejera, a usted y a su equipo. Está claro, no solo por sus palabras hoy aquí, sino también por los hechos que avalan, que el programa AP Cuidado 2 se ha convertido en una de las experiencias más sólidas y mejor valoradas en materia de continuidad asistencial dentro del Servicio Canario de Salud. Los resultados conocidos dan fe de ese camino que se emprendió en el año 2024, con más de 134.000 pacientes que ya se han beneficiado, y un 99% de los pacientes dados de alta conforme a cuidados de enfermería citados automáticamente con su profesional de referencia y atención primaria, además de un alto grado de satisfacción por parte de los pacientes y los profesionales.
Estos datos reflejan que el sistema funciona, que llega a todo el territorio y que aporta un valor real a la atención sanitaria. Desde nuestro punto de vista, este programa representa el modelo de sanidad hacia el que debemos avanzar: una sanidad más coordinada entre los niveles, más cercana a las personas y que aproveche la tecnología digital no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para mejorar los cuidados y la experiencia de los usuarios. Que este programa haya sido reconocido a nivel nacional en los premios de informática y salud es una buena noticia para el sistema sanitario canario y un respaldo al trabajo realizado por todos los profesionales que están detrás.
Ahora bien, señora consejera, si hablamos de consolidación y perspectiva para el 2026, creemos que el reto ya no está tanto en demostrar la utilidad del programa, que está más que acreditada, sino en profundizar en su alcance. Valoramos positivamente que uno de los objetivos planteados sea la incorporación progresiva de otros dispositivos a la red asistencial, incluidos centros concertados, especialmente en el seguimiento de aquellos pacientes que son crónicos tras procesos de alta hospitalaria. También consideramos clave seguir reforzando el papel de la enfermería y la atención primaria como un eje sobre el que pivota este modelo.
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Dado que la extensión del programa vaya acompañada de recursos suficientes y de una planificación que evite sobrecargas en estos equipos, la consolidación debe ser homogénea, equitativa y adaptada a las diferentes realidades insulares, especialmente en aquellas islas donde el seguimiento domiciliario y la reducción de desplazamientos tiene un mayor impacto.
En definitiva, señora consejera, desde nuestro grupo valoramos positivamente lo realizado en relación a este proyecto. Compartimos el objetivo de seguir avanzando en 2026 hacia un modelo que sea más integrado, más coordinado y, sobre todo, más centrado en las personas. Recuerdo las palabras de Jesús Delgado, un gran profesional y un referente en la atención primaria, cuando me empezaba a hablar de este programa y de lo que iba a suponer. Hoy estamos recogiendo los frutos de ese trabajo de personas como Jesús, que con su esfuerzo y dedicación hacen que proyectos como este puedan ser una realidad. Ese es el modelo y el ejemplo a seguir. Muchas gracias.
Gracias, señora Acosta. Señora Mendoza, gracias, presidente. Buenos días, señorías, buenos días a la señora consejera y también buenos días a quien la acompaña.
Consejera, el programa Cuidados nace de una idea sencilla, pero poderosa: que la continuidad de cuidados no sea una excepción, como era antiguamente, sino una parte estructural del sistema público de salud. Hoy sabemos que este programa ha pasado del pilotaje a una implantación prácticamente normalizada, que ha llegado a todas las áreas de salud y que está demostrando resultados tangibles.
No hablamos solo de cifras; estamos hablando de personas que, tras una alta hospitalaria, reciben una llamada, orientación, una revisión de su medicación, una detección precoz de problemas y, en muchos casos, la tranquilidad de sentirse acompañados. Ese valor no siempre se mide en indicadores clásicos, pero se percibe claramente en la experiencia del paciente y de sus familiares. Desde nuestro grupo queremos reconocer ese trabajo, y muy especialmente el papel de la enfermería de atención primaria, que se ha convertido en un pilar fundamental en este programa.
El seguimiento al alta no es un trámite administrativo, es una intervención clínica, educativa y humana que requiere tiempo, formación y coordinación. Cuando funciona, evita reingresos, reduce visitas innecesarias a urgencias y, muchas veces, mejora la adherencia a los tratamientos. Es importante que el despliegue del programa tenga la misma intensidad, calidad y tiempos de respuesta, independientemente del lugar de residencia, garantizando así la igualdad en todas las islas.
Por otro lado, el reto ahora es profundizar en la coordinación con los servicios de urgencias, el ámbito sociosanitario y otros dispositivos asistenciales, incluidos los centros concertados. Nos interesa saber qué pasos se están dando en esta dirección y cómo se va a integrar el programa en una visión más amplia de atención a la cronicidad y la fragilidad.
Señora consejera, cuidado es un buen ejemplo de cómo la innovación no siempre significa hacer cosas más complejas, sino simplemente hacer mejor lo que es esencial: acompañar, coordinar, anticipar problemas y, sobre todo, poner a las personas en el centro. Ahora estamos en un momento clave, que es pasar de la implantación al afianzamiento de la experiencia positiva hacia la política estructural. Desde la Agrupación Socialista Gomera creemos que esta comparecencia es una buena oportunidad para reforzar la idea de que la continuidad de cuidados no es un complemento del sistema sanitario, sino que es una de sus columnas vertebrales.
Termino con una reflexión final: muchas veces evaluamos la fortaleza de un sistema sanitario por su capacidad de atender en momentos críticos, pero también deberíamos medirla por cómo se acompaña después. En ese "después", en la vuelta a casa, en la llamada que llega a tiempo, en la coordinación que evita complicaciones, es donde realmente se construye la confianza de la ciudadanía. Ese creemos que es el camino que merece que sigamos avanzando.
Gracias. Tiene la palabra el portavoz de Vox. Buenos días, consejera. Este es el camino, realmente es el camino. Vemos las grandes ventajas que tiene este tipo de aplicaciones, sistemas y protocolos, porque a nadie se le escapa que estamos envejeciendo.
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Y para poner solución al envejecimiento, ya sabe lo que propone Vox: tienen que nacer niños, tienen que ser canarios, a ser posible. Pero la realidad es la que es. Este tipo de programas, si pueden evitar que nuestras personas mayores tengan que desplazarse al hospital, evitar reingresos y hacer un seguimiento integral, son fundamentales, sobre todo en términos de prevención. Reconozcamos que muchas veces nuestros mayores enferman en los propios hospitales, y eso a nadie se nos escapa.
También debemos asegurarnos de que estos programas lleguen a toda Canarias. No puede ser que haya canarios de primera, de segunda o de tercera. En los presupuestos vemos que no se han marcado objetivos potentes o ambiciosos con la hospitalización a domicilio, y creemos que no será posible que en esta legislatura esa hospitalización llegue a cada canario. Es esencial que este programa funcione y, para ello, el personal sanitario juega un papel crucial.
Una vez más, planteamos una nueva exigencia al personal sanitario. La pregunta es: ¿qué estamos haciendo nosotros para favorecer al personal sanitario? Hay nuevas huelgas en el horizonte, y ese estatuto médico parece que no va a salir, o que no se atienden las reivindicaciones que justamente piden, como esa paga adicional que llevan más de diez años esperando. Consejera, hay mucho recorrido por delante, porque detrás de un programa como este hay personas: enfermeras, celadores, médicos, todo el personal sanitario que respalda y mantiene el Servicio Canario de Salud. Sin su apoyo, el sistema colapsa. Estamos viendo una fuga de sanitarios porque se sienten maltratados.
Consejera, muchas de las cuestiones no son competencia suya, pero hay otras que sí. Trabajemos en ellas para que el sistema canario de salud sea un orgullo, no solo para Canarias, sino a nivel nacional. Muchas gracias.
Gracias. Tiene la palabra el portavoz de Nueva Canarias. Muchas gracias, presidente. Buenos días, consejera. Quiero comenzar felicitándole por este nuevo ciclo de sesiones de comisiones. Creo que es importante abordar el cambio de modelo en sanidad. Por mucho dinero que se destine a partidas presupuestarias, si no somos conscientes de la necesidad de un cambio de modelo, esto no será eficiente ni funcionará.
El programa "Cuidado" es un primer paso, ya que permite hacer un seguimiento de los pacientes dados de alta, muchos de los cuales están solos. Es esencial que cuenten con un profesional, sobre todo de enfermería, que les pregunte sobre su recuperación. Es fundamental que los protagonistas sean los profesionales de atención primaria.
Sin embargo, para lograr un verdadero cambio de modelo y evitar que la sociedad canaria se convierta en una sociedad crónica, debemos apostar mucho más por la prevención y la promoción. La continuidad de cuidados tras el alta hospitalaria es importante, pero debemos centrarnos en prevenir antes de que los canarios tengan que solicitar más pruebas diagnósticas y derivaciones a especialistas.
La salud mental es una pandemia que nos afecta cada vez más, y debemos ser conscientes de ello. Es crucial abordar el problema de la carga de fármacos en los pacientes, dando más protagonismo a los profesionales multidisciplinares, como psicólogos y enfermeros de salud mental. Estoy convencido de que si existieran más consultas de enfermería de salud mental, se podría mejorar la eficiencia de los psicólogos.
Asimismo, es necesario contar con más fisioterapeutas y enfermería escolar para fomentar hábitos saludables en los niños, de modo que, cuando sean adultos, no sufran enfermedades crónicas. Este es el camino hacia el cambio de modelo. Así que, permítame felicitarle, porque creo que es una buena noticia que el programa "Cuidado" funcione.
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Hay que seguir apostando por el cambio de modelo, sobre todo en la prevención y la promoción. Muchas gracias.
Gracias, tiene la palabra el portavoz del Grupo Popular.
Gracias, presidente. Consejera, queremos comenzar desde nuestro grupo reconociendo el valor de este programa y también el esfuerzo que se está realizando para mejorar algo tan necesario y esencial como la continuidad asistencial tras el alta hospitalaria para los pacientes crónicos, personas mayores e incluso vulnerables, gestionando diferentes recursos para que puedan continuar con su vida de la manera más digna posible. Es una línea de trabajo necesaria y alineada con el modelo de sanidad que defendemos desde nuestro grupo.
Los datos nos demuestran que hay una más que aceptable implantación del programa; 134.000 pacientes reflejan una buena gestión, pero esta gestión debe seguir avanzando. Por este motivo y desde un punto de vista constructivo, creemos que esta comparecencia es una buena oportunidad para profundizar y reforzar este programa, así como para aclarar algunos aspectos que consideramos importantes para su crecimiento.
En primer lugar, consejera, nos gustaría conocer con mayor detalle el tipo de intervenciones realizadas. El hecho de que los pacientes sean citados es un paso muy importante, pero también creemos que sería útil diferenciar entre citaciones administrativas, contactos telefónicos o incluso actuaciones clínicas reales, especialmente en aquellos casos que implican un seguimiento domiciliario.
En segundo lugar, hablamos del 99% de pacientes citados, un porcentaje que se refiere a aquellos que cuentan con un informe de cuidados de enfermería. Nos gustaría tener una visión más completa y saber qué porcentaje de las altas hospitalarias requieren de ese informe y cuáles son las derivadas incorporadas al programa.
También consideramos importante tener una evaluación territorial más precisa y le animo a incorporar ratios ajustados por población, lo que permitiría detectar posibles necesidades y refuerzos, sobre todo en las islas no capitalinas, mejorando así el carácter regional que se desea dar a este programa.
En relación con la valoración de los pacientes, los resultados que hemos visto son claramente positivos, y una vez más, queremos poner esto en valor. Sería interesante estudiar la posibilidad de incorporar indicadores clínicos que complementen esta información, ya que sería muy útil para el futuro, sobre todo para tener datos más certeros.
Por último, consejera, nos gustaría saber si se va a medir el impacto del programa en términos de reducción de ingresos hospitalarios y de la presión en los servicios de urgencia, porque entendemos que este es el fin último de este programa. Una vez más, reiteramos que es una iniciativa valiosa y la felicitamos. Ahora toca, como decimos, consolidarla y dotarla de recursos suficientes para que siga aportando calidad y seguridad a nuestro sistema sanitario. Enhorabuena.
Gracias, tiene la palabra el portavoz del Grupo Socialista.
Gracias, presidente. Señorías, señora consejera, el programa AP Cuidados demuestra que la atención primaria, lejos de ser solo la puerta de entrada al sistema sanitario, debe ser el eje de continuidad asistencial, especialmente en un momento tan duro como es el regreso a casa después del alta hospitalaria para muchos pacientes.
Es cierto que este programa ha conseguido establecer un circuito claro y estable de seguimiento y continuidad en los cuidados. Una vez que el paciente abandona el hospital, no se le deja solo; hay un seguimiento continuo en su centro de salud, contacto proactivo, revisión del tratamiento y apoyo en los cuidados, incluyendo, cuando es necesario, un apoyo de carácter domiciliario. Esto mejora la seguridad del paciente, reduce los ingresos evitables y aporta tranquilidad tanto a los pacientes como a sus familias, especialmente en el caso de los pacientes mayores, polipatológicos y complejos de carácter crónico. El impacto de sentirse siempre acompañado y no abandonado tras el alta es enorme.
Siendo riguroso, es justo decir que el programa ha tenido la virtud de reforzar el papel de la enfermería en la atención primaria, situándola como referente en la continuidad de los cuidados. Este enfoque no solo dignifica la labor de la enfermería, sino que también mejora la eficiencia del sistema, ya que se planifica mejor, se detectan antes las posibles complicaciones y se optimizan los recursos, evitando que el hospital sea la única respuesta ante cualquier descompensación.
Igualmente, es importante señalar que este es un trabajo comenzado en la anterior legislatura, que usted ha implantado y que el actual Ejecutivo cumple al mantenerlo y extenderlo. También quiero reconocerlo.
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