Buenos días a todas y a todos. Vamos a dar comienzo a la sesión plenaria. Anuncio que antes de la votación guardaremos un minuto de silencio por el trágico accidente ferroviario.
El primer punto del orden del día es la ratificación del juramento o promesa de acatamiento a la Constitución y al Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha de doña Ana María Cantarero Fresneda. Informo a sus señorías que, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 7.3 del Reglamento de la Cámara y una vez recibida y calificada por la Mesa la correspondiente credencial de diputada, ha prestado juramento o promesa ante esta Presidencia doña Ana María Cantarero Fresneda, quien sustituye por renuncia a su condición de diputada a doña María Roldán García.
Requiero a doña Ana María Cantarero Fresneda. Si se pone de pie, ¿se ratifica en el juramento o promesa prestado ante esta Presidencia? Sí, me ratifico. Señorías, habida cuenta de que la nueva diputada ha cumplido los requisitos a los que se refiere el artículo 7.3 del Reglamento de la Cámara, informo de que ha accedido al pleno ejercicio de su condición de diputada y, por tanto, le damos la enhorabuena.
El segundo punto del orden del día está constituido por el debate y votación de la resolución de la Comisión de Igualdad en relación con el informe de la Ley 4/2018, de 8 de octubre, para una sociedad libre de violencia de género en Castilla-La Mancha, correspondiente al año 2024. Les informo que, por acuerdo de la Mesa, a propuesta de la Junta de Portavoces el pasado día 2 de febrero de 2026, se estableció un único turno de intervención de los grupos parlamentarios para la fijación de posiciones, de un máximo de cinco minutos, en el que se intervendrá de menor a mayor y tras el cual tomará la palabra el Consejo de Gobierno.
En representación del Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra don Luis Juan Vázquez. Con su permiso, señor presidente. Buenos días, señorías. Bienvenida, doña Ana María, y felicidades. Quería hacer una breve referencia a lo sucedido esta mañana, y es que debemos felicitarnos al Grupo Parlamentario VOX por el trabajo realizado, que ha propiciado la presión al Grupo Parlamentario Popular y al Partido Popular para que se atreva a presentar una enmienda al Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, con el fin de mantener el número de diputados establecido y no aumentar así el número de diputados.
Dicho esto, hoy debatimos una resolución que, bajo una apariencia institucional y maniqueísta, vuelve a insistir en uno de los grandes problemas de esta legislatura: la utilización ideológica por parte del Partido Socialista del dolor de las víctimas. Quiero empezar dejando algo muy claro: toda violencia es reprochable; toda agresión, todo maltrato, toda coacción contra una mujer, un hombre, un niño o un anciano merece nuestra condena más rotunda. No hay matices, no hay cálculos políticos y no hay espacio para el relativismo.
Precisamente porque la violencia es algo demasiado grave como para convertirlo en un eslogan, tenemos la obligación de hablar con rigor y con la verdad, aunque duela, y no con dogmas como hacen habitualmente ustedes desde el Partido Socialista. Esta resolución no se limita a reforzar los recursos y a mejorar la atención de las víctimas, cuestiones en las que siempre estaremos de acuerdo y dispuestos a colaborar, pero va mucho más allá. Introducen de nuevo una visión ideológica única, una lectura cerrada de la realidad que convierte una ley en un instrumento de confrontación política de forma permanente. También se nos habla de negacionismo.
Señorías, cuestionar la eficacia de las políticas públicas no es negar la violencia. Pedir que se evalúen los resultados no es justificar las agresiones ni a los agresores, y defender que todas las víctimas merecen la misma protección no es restar importancia a ninguna de ellas. Lo que es peligroso es convertir una política pública en un dogma incuestionable, como hacen ustedes, porque cuando una política no se puede evaluar, no se puede mejorar, y cuando no se puede mejorar, las que pierden siempre son las víctimas.
Después de años de aplicación de la ley, ¿alguien puede afirmar seriamente que el problema está resuelto? ¿Se ha reducido el número de víctimas? ¿El enfoque que han aplicado ha dado todos los resultados esperados? Si la respuesta es que no, y lo es, entonces lo responsable es abrir el debate, revisar estrategias y escuchar a quienes planteamos verdaderamente alternativas. Sin embargo, ustedes prefieren permanecer en su negacionismo más rotundo.
Esta resolución también insiste en la misma línea: más estructura ideológica, más lenguaje doctrinal, más división social entre quienes están dentro del marco y quienes ustedes consideran sospechosos. Desde luego, señorías, la violencia no se combate señalando a la mitad de la sociedad; se combate con educación, respeto, familias fuertes, prevención real, justicia eficaz y, sobre todo, con recursos bien gestionados.
Nos preocupa la constante aplicación y ampliación de estructuras, observatorios, campañas y programas sin ningún tipo de evaluación clara sobre su impacto. No basta con anunciar partidas presupuestarias; hay que demostrar que llegan realmente a las víctimas, que son necesarias y que son eficientes. A la vista está que no están funcionando.
Además, esta resolución vuelve a insistir en una visión exclusivamente ideológica de la igualdad, desligándola de la realidad social, familiar y educativa. La igualdad no se impone desde consignas; se construye desde la responsabilidad, el respeto mutuo y la estabilidad social. Proteger a las mujeres no puede significar dividir a la sociedad ni señalar a la mitad de ella. Defender a las víctimas no puede implicar silenciar cualquier crítica a sus políticas, y luchar contra la violencia no puede convertirse en un instrumento de ingeniería social permanente.
Las víctimas necesitan más eficacia, más justicia ágil, más medios policiales y judiciales, más control del gasto y menos propaganda. Desde el Grupo Parlamentario de Vox, abordamos todos los temas, y este especialmente, con seriedad. Queremos políticas que protejan a todas las víctimas, que castiguen con firmeza a los agresores, que se evalúen por sus resultados y no por su carga ideológica, y que no utilicen el sufrimiento de las víctimas como arma política.
Por todo ello, no podemos apoyar una resolución que insiste en el mismo enfoque ideológico de forma excluyente, que es acrítica y que no ha logrado erradicar el problema, fracturando el consenso social imprescindible para combatirlo. Las víctimas merecen unidad, eficacia y verdad, y no charlas, cursillos, consignas y etiquetas ni dogmas.
Nada más y muchas gracias.
Gracias, señoría. En representación del Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Asenjo. Buenos días y muchas gracias, vicepresidenta. Antes de entrar en materia, dos cuestiones muy breves. Primero, decirle al Grupo Vox que, por lo que ha dicho su portavoz, están difundiendo bulos sobre una supuesta encuesta que les da una subida electoral importante. Quiero decir que esto es mentira, y por lo tanto, no tienen que venir aquí a hablar del Partido Popular cuando ustedes están difundiendo bulos.
Y otra cuestión para el Partido Socialista: tampoco creo que estén en condiciones de dar lecciones cuando constantemente en el Congreso de los Diputados votan en contra de lo que aquí dicen, y lo único que ha hecho el Partido Popular ha sido presentar una enmienda en el Congreso. Por lo tanto, lecciones de unos y otros nos sobran.
Entrando en materia, que no quiero perder más tiempo, debo decirles, señorías, que hoy estamos debatiendo un informe que debería, y estoy seguro de que estarán de acuerdo conmigo, señora consejera, situarnos a todos en un mismo plano. Sin embargo, vimos, por desgracia, en la comisión que esto no fue así. El consenso es fundamental, efectivamente, para erradicar la violencia de género, y con esto entiendo que también estarán ustedes de acuerdo. Por lo tanto, no entendemos por qué el Partido Socialista en la comisión votó en contra de la propuesta presentada por el Partido Popular. Nosotros nos abstuvimos, se lo recuerdo, y es que la propuesta del Partido Popular era una propuesta con 14 puntos, totalmente injustificable votar en contra de ninguno de ellos. No sé en qué punto de esos 14 no está de acuerdo el Partido Socialista. No puedo comprenderlo, de hecho, y espero que me lo puedan aclarar, porque siempre están presumiendo de unidad y consenso. Esta mañana afirmaban ser un ejemplo de diálogo y acuerdo, pero, cuando llega la hora de la verdad, vemos que esto no ocurre.
Fíjense, en el punto 9 de la propuesta que presentaba el Partido Socialista se hablaba de voluntad de unidad institucional y parlamentaria, pero, sin embargo, cuando llega la hora de votar, ustedes votan en contra de lo que dicen. Porque una cosa es hablar de consenso y otra cosa es, cuando llega el momento, votar en contra, que es lo que hicieron, algo que es frecuente en Castilla-La Mancha. Estamos cansados de ver cómo incluso el propio presidente Emiliano García Page tiene un discurso, pero cuando hay que votar en el Congreso, votan de forma totalmente distinta a lo que dicen.
Hay situaciones que no se pueden permitir, y en esto me imagino que también estarán de acuerdo conmigo, tanto los diputados como la consejera. No podemos permitir que ocurra lo que sucedió con el asunto Paco Salazar; vimos cómo las mujeres del Partido Socialista se callaron entonces. Me imagino que ustedes no estarán conformes con esta situación. La lucha contra la violencia de género, señorías, no es solo para decirlo cuando conviene; también influye lo que se hace y lo que se calla, porque si se habla, el resultado podría ser incómodo.
Desde el Partido Popular sí hemos impulsado los consensos. Espero que hoy sean capaces de rectificar, porque el consenso es posible cuando hay voluntad real y voluntad política. Esto quedó claro con el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, donde se alcanzaron 200 medidas con una gran mayoría parlamentaria. Lo que no puede pasar es lo que ha hecho el Partido Socialista, que es todo lo contrario a este pacto, aprobando leyes como la ley del CSI, en la que hemos visto cómo se han reducido penas y cómo violadores han salido a la calle. Esto no puede volver a ocurrir, y eso sin hablar de los sistemas de protección que no funcionan, responsabilidad también del Partido Socialista.
El problema del Partido Socialista es que nunca reconoce sus errores. Después de que se produjeron fallos técnicos, nos dijeron en reiteradas ocasiones que eso no era así y que no era un bulo. Luego, hemos tenido que ver cómo se han modificado esos dispositivos porque evidentemente no funcionaban de forma correcta. Por lo tanto, entendemos que la protección real exige reconocer errores, corregirlos y, por supuesto, no ocultarlos.
La posición del Partido Popular en este ámbito es clara: políticas públicas eficaces, evaluables, control y transparencia, y un consenso institucional que les pedimos hoy, centrando siempre nuestra atención en las víctimas. La lucha contra la violencia de género exige coherencia, leyes bien elaboradas, sistemas de protección que funcionen y valentía política para reconocer y corregir errores. Por eso, hoy le pedimos al Partido Socialista que abandone el doble discurso, anteponga la protección real y llegue a un consenso y acuerdo. Ustedes, que tanto presumen de diálogo, hoy tienen una oportunidad para demostrarlo. Les insto a sentarnos y alcanzar un acuerdo, y, por favor, que recapaciten respecto a lo que hicieron en la comisión.
Nada más y muchas gracias.
Muchas gracias, señora Asenjo. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra doña Rosario García Saco. Muchas gracias, presidente. Fíjense, el informe anual de la Ley 4/2018 vuelve a recordarnos la dimensión real de la violencia machista en nuestra región, y lo hace como cada año, con datos.
Con evaluaciones técnicas, con el reflejo del trabajo diario de cientos de profesionales, en este caso en 2024. Pero además hay una cifra que trasciende cualquier análisis: seis mujeres han sido asesinadas en lo que llevamos de 2026, y desde que existe registro oficial, 1.349 mujeres han sido asesinadas, 1.349 vidas. Así que no podemos normalizar asesinatos, porque estas cifras no admiten excusas, ni desvíos, ni banalización. Nos obligan política y moralmente a actuar con responsabilidad.
Cuando descendemos al detalle del informe de 2024, encontramos la magnitud del trabajo realizado, que no es poco. Quiero destacar a las mujeres que han tenido que ser acogidas en recursos asistenciales, con sus hijas e hijos, que representan cada día la cara más extrema de la violencia. Mujeres que han tenido que dejar su casa, su vida, su entorno, porque permanecer en ellos suponía arriesgar su vida. Gracias a estos recursos, el Gobierno de Castilla-La Mancha les proporcionó refugio, una oportunidad y una red que les salvó la vida. Esta es la prueba de que las políticas públicas funcionan, cuando se sostienen con recursos, con leyes y, sobre todo, con compromiso.
Por eso me desconcierta y me preocupa mucho lo que hemos escuchado en la tribuna hoy, porque mientras el informe se centra en la violencia machista, en estos datos, en la protección y en los recursos, Vox presentó una resolución que no tiene absolutamente nada que ver con el informe y vuelve a negar la violencia machista, la mal llamada violencia de género. El diputado de Vox decía que ellos no niegan la violencia machista, pero en este caso, no sé si esto es negarla o no, pero se refiere a la mal llamada violencia machista. La mal llamada violencia de género no es una invención ideológica, es una desigualdad estructural acreditada por los órganos oficiales. La realidad es tozuda: las mujeres son asesinadas mayoritariamente por los hombres con quienes mantienen o han mantenido una relación afectiva. Y eso no es violencia doméstica, señorías de Vox, es violencia machista, es violencia de género, es violencia contra las mujeres. Nombrarla es el primer paso para combatirla y ustedes todavía no han sido capaces.
Por eso es tan grave la petición reiterada de derogar la Ley Integral para una Sociedad Libre de Violencia de Género en Castilla-La Mancha, porque funciona, señorías, salva vidas, garantiza recursos asistenciales, asistencia psicológica, ayuda jurídica y coordinación profesional. Derogar estas leyes sería dejar solas a las víctimas. Eso es el respeto que ustedes están pidiendo. Esto es utilizar el sufrimiento, como dicen ustedes, es dejar solas a las víctimas y empoderar al maltratador.
Quisiera detenerme también en la petición de eliminar las subvenciones a asociaciones feministas y entidades que trabajan por la igualdad. Muchas de ellas gestionan recursos, programas de emergencia, acompañamiento, asesoramiento y proyectos de inserción laboral. Eliminar esas ayudas sería recortar derechos y poner en riesgo la vida de muchas mujeres. No son charlitas, como ha dicho usted, ni son cursitos, como también ha dicho. Son vidas que se salvan gracias a esos recursos asistenciales gestionados por asociaciones feministas, que parece que les da miedo la palabra. La igualdad no es una amenaza, señorías de Vox, y el feminismo no es un problema, es una solución para una sociedad democrática donde mujeres y hombres tengamos las mismas oportunidades. Eso es el feminismo, y a ustedes parece que les da miedo mencionarlo.
En cuanto al Partido Popular, que el año pasado aún pudo mantener el consenso, este año ha decidido, no sé si apartarse, abstenerse o presentar un texto que poco o nada tiene que ver con el informe de violencia de género. Han aprovechado ese informe para introducir cuestiones que nada tienen que ver. De lo que le he oído hablar a la señora San Joaquín, nada tenía que ver en esa resolución, porque hablaban incluso de financiación autonómica, que nada tiene que ver con el informe y con los recursos presentados desde el Instituto de la Mujer para la lucha contra la violencia de género. Convertir el informe de 2024 de la Ley para una Sociedad Libre de Violencia de Género en una excusa para desgastar al Gobierno es no entender o no querer entender el propósito de la ley del trabajo contra la violencia de género. Es realmente preocupante, señorías del Partido Popular, porque no se puede pretender desde la tribuna hoy defender...
Las mujeres deben defender la lucha contra la violencia de género, pero en los mismos presupuestos que hemos tramitado hace apenas un par de meses, ustedes eliminaban los fondos destinados a esta causa y hoy vienen a reclamar más servicios. Nuestra resolución nació con el espíritu del consenso, un acuerdo que se alcanzó en 2018, cuando esta ley fue aprobada por unanimidad. Parece que se nos ha olvidado cuál es la función de los diputados y diputadas de esta región, que al final es defender Castilla-La Mancha, algo que creo que a las señorías del Partido Popular se les ha olvidado. Esa resolución, que es muy parecida a la apoyada en años anteriores por el Partido Popular, este año ha sido desestimada porque les han indicado desde Génova que no podían apoyarla.
La resolución parte del informe y de los datos, pidiendo reforzar las políticas que funcionan y reconociendo a las víctimas. Señora García, tiene que concluir. Termino, presidente. Para concluir, diría que esta Cámara debería ser un lugar donde las mujeres encuentren una respuesta unánime. No siempre pensaremos igual, pero hay asuntos que están por encima de los cálculos políticos, y la violencia de género es un terreno donde deberíamos marcar la diferencia. Sin embargo, ni con esas, señores del Partido Popular. Solo quiero recordar que el 900 100 114 es un teléfono gratuito y confidencial de información y atención a las mujeres víctimas de violencia de género. Muchas gracias.
A continuación, en representación del Consejo de Gobierno, tiene la palabra la señora consejera, doña Sara Simón. Muy buenos días a todas y a todos, muchas gracias, presidente. Lo primero que me gustaría hacer es dar la bienvenida a la nueva diputada, Ana María Cantarero, y saludar a todos los presentes.
Debo comenzar agradeciendo la resolución aprobada en la Comisión de Igualdad y presentada por el Grupo Socialista, relativa al informe de la Ley 4/2018 para una sociedad libre de violencia de género, que fue objeto de la comparecencia del Gobierno de Castilla-La Mancha ante estas Cortes el pasado 16 de enero, en este caso, por la directora del Instituto de la Mujer, a quien aprovecho para saludar en este momento.
Me van a permitir que traslade nuevamente y públicamente mi reconocimiento y agradecimiento a todas las personas que hacen posible el cumplimiento de la ley regional más avanzada en materia de lucha contra la violencia de género que existe en este país y también en el conjunto de Europa. Esta ley nació de un contexto hoy tristemente inexistente, y desde luego, nació también desde el consenso, algo que hoy sería imposible.
Mi agradecimiento va para todas las trabajadoras y trabajadores del Instituto de la Mujer, a todas las compañeras y compañeros del Consejo de Gobierno, a la acción de la justicia, a la Policía Nacional, a la Policía Local, a la Guardia Civil, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en su conjunto, así como a las diferentes entidades, colectivos y asociaciones que contribuyen a construir una sociedad libre de violencia de género. En definitiva, a toda esta sociedad civil organizada que lucha contra la violencia machista.
Esta es, sin duda, una parte importante de la resolución aprobada en la comisión, que esta mañana toma en consideración el Pleno y ante la que, por supuesto, el Gobierno regional vuelve a manifestar su claro y rotundo compromiso contra la violencia machista y en favor de la igualdad, encabezado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. Cada ejercicio del Gobierno da cuenta de las herramientas que pone a disposición para el desarrollo de la ley y de los efectos que consigue. El objetivo último es que no exista ningún tipo de violencia machista, algo que hoy sigue siendo muy lejano, a pesar de los avances que hemos logrado como sociedad y que no debemos olvidar. Ojalá alcancemos el día en que no sean necesarias leyes que protejan especialmente a las mujeres, porque no exista una violencia estructural que se ejerza sobre nosotras.
Por el mero hecho de ser mujeres. El camino es largo, pero no vamos a aceptar que algunos utilicen el argumento de que todo lo que nos queda por hacer para acabar con estas herramientas, que desde luego son absolutamente necesarias. Es decir, que aún hoy exista violencia no significa que esta ley o el conjunto de leyes que tenemos en nuestro país y los marcos internacionales, y que todos los instrumentos que se desarrollan en torno a ellas, hayan fracasado. Al contrario, estas leyes nos permiten seguir identificando y aflorando la violencia machista, nos ayudan a combatirla y nos permiten acompañar a las víctimas para ayudarlas a tener una nueva vida.
Seguí con mucha atención la comparecencia de la directora del Instituto de la Mujer y, por supuesto, de las intervenciones de los grupos. La verdad es que no voy a profundizar en argumentos ya explicados en muchas ocasiones, pero lamentablemente resulta comprobar cómo el consenso en torno a la violencia machista se ha difuminado por culpa de un partido como Vox y también del Partido Popular, que blanquea y da espacio a quienes niegan e insultan a las víctimas. Hablaba la señora Asenjo del consenso, y claro, el consenso hay que practicarlo y hay que comprometerse con él. Porque lo he dicho muchas veces, no se puede estar pactando con una mano con un partido como Vox, que niega la violencia machista, y luego con la otra mano estar firmando acuerdos o pidiendo consenso al Partido Socialista. Yo, de verdad, espero y confío, como lo hacía usted, en que podamos volver a ese consenso, pero para poder volver a ese consenso, se lo he dicho muchas veces, ustedes tienen que romper todos los acuerdos que tienen con Vox y, desde luego, no pueden dejarse manipular por Vox como lo suelen hacer a menudo. Hoy es un buen día para poner esto como ejemplo.
Así que, señorías, disponen del correspondiente informe de la información aportada en la comparecencia de la directora en la comisión y, por tanto, no me voy a reiterar en la cantidad de cifras dadas, aunque sí que quiero quedarme con una muestra importante. Hay 343 mujeres y 275 menores que están a su cargo, que fueron protegidos en el año 2024 en nuestros recursos de acogida, mujeres que huían de sus agresores por un riesgo extremo. Muchas de ellas, probablemente, si no hubiesen sido acogidas en estos recursos, hoy no podrían contarlo. Los centros de la mujer atendieron a 31.000 consultas por violencia de género y realizaron 779 acciones de sensibilización con la participación de 178.398 personas, mujeres y hombres, un 56% mujeres y un 44% hombres. Podríamos tomar muchas otras cifras para poder efectivamente evaluar estas políticas. Hoy aquí se ha dicho que no teníamos cifras para poder evaluar; pues yo le he dado unas cuantas y en la comisión la directora del instituto le dio muchísimas más. Igual es que no estaba el señor Blázquez muy atento. Pero estas cifras están para poner en valor el esfuerzo que se realiza y las miles de vidas que se salvan. Y esto no es para ponernos una medalla, pero sí para decir que algunos argumentos, como los que ha dado aquí el señor Blázquez, no se sostienen y que hay algunas consignas que se realizan, que se amparan o que sirven para blanquear a estos argumentos que realmente atentan contra las víctimas.
Y ha venido aquí a decir la señora Asenjo que las mujeres del Partido Socialista han callado frente a algunas cuestiones que han ocurrido en nuestro partido. Como mujer y como socialista, a mí, desde luego, no me puede acusar de no haber levantado la voz, porque creo que lo he hecho y con la suficiente contundencia. Pero fíjese qué cuestiones y qué cosas más sorprendentes salen hoy en las noticias. Podemos hablar, por ejemplo, del alcalde de Móstoles y cómo le dijo Ana Millán, vicesecretaria de Organización del Partido y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, cuando denunció un caso de acoso, y leo textualmente: "el amparo del partido pasa porque te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia. Una denuncia pública te perjudicará. Protegerte es no hacer nada". Que vengan ustedes a pedirnos explicaciones o a tratar de darnos lecciones es, desde luego, bastante curioso.
Pero desde luego que por parte del Gobierno que no quede. Retomamos la unidad, solicitamos la unidad y el consenso, y apoyamos esta resolución de la comisión. Mandamos un mensaje unitario a todas las mujeres y a toda la sociedad en torno a la lucha contra la violencia de género. Nos necesitamos a todas, nos necesitamos a todos para aislar a los maltratadores, para concienciar a nuestros niños y niñas en el respeto y en la igualdad. Es fundamental transmitir un mensaje claro a las personas adolescentes que hoy están construyendo su futuro, para que aprendan a convivir basándose en estos principios. Asimismo, es necesario trasladar un mensaje a todas las mujeres que son víctimas de la violencia machista, ya sea de la violencia de género ejercida por su pareja o expareja, o por cualquier tipo de violencia sexual. El Gobierno de Castilla-La Mancha está aquí para respaldarlas, poniendo a su disposición todos los recursos que tenemos. Así lo vamos a seguir haciendo, aunque haya quien se niegue a reconocer esta injusticia social que es la violencia que sufrimos el 51% de la población por el mero hecho de ser mujeres.
Muchísimas gracias y buenos días. Muchas gracias, señora Simón.
El tercer punto del orden del día está constituido por el debate general relativo al absentismo y la prevención del abandono educativo. Se acumulan las siguientes iniciativas parlamentarias: el debate general presentado por el Grupo Parlamentario Socialista y la interpelación presentada por doña María José Gil Martínez, diputada del Grupo Parlamentario Popular. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 197.2 del reglamento de la Cámara, procedemos al turno de los grupos parlamentarios por un tiempo máximo de quince minutos.
En representación del Grupo Parlamentario Vox, tiene la palabra don Luis Juan Blázquez. Con su permiso, señor presidente.
Bueno, ya se nos ha ido la consejera de Igualdad, pero me gustaría, seguro nos escucha, decirle que no sé cómo tiene la vergüenza de referirse a un agresor sexual de otro partido político, en este caso del Partido Popular, cuando dentro del Partido Socialista hay numerosos casos de corrupción y agresiones sexuales denunciados, y no se refiere a ninguno de ellos, ni los condena ni reprocha. Esa es la realidad y la falta de parcialidad de la consejera del Gobierno regional socialista de Castilla-La Mancha.
Ahora vamos a hablar de educación, no de cifras en una memoria, no de titulares optimistas, ni de planes que suenan bien en rueda de prensa. Hablamos de algo mucho más serio: el futuro de miles de niños y jóvenes de Castilla-La Mancha que se están quedando atrás. Castilla-La Mancha es la tercera peor región de España en cuanto a abandono escolar y una de las peores de Europa. El absentismo y el abandono educativo temprano no son conceptos técnicos, son nombres elegantes para una realidad muy dura: chicos que dejan de ir a clase, adolescentes que se descuelgan del sistema y jóvenes que llegan a la edad adulta sin formación, sin expectativas y sin rumbo.
Ante esto, señorías, el Gobierno regional socialista vuelve a ofrecernos su receta habitual: más programas, más planes, más estrategias, más propaganda y los mismos problemas de fondo sin resolver. Porque el abandono escolar no es un fenómeno espontáneo, no surge de la nada; es el resultado de un sistema educativo que ha ido perdiendo autoridad y sentido a lo largo de los años. Se ha trasladado a los alumnos un mensaje muy peligroso: que el esfuerzo es opcional, que la disciplina es autoritarismo, que el profesor no tiene autoridad y que suspender es casi una injusticia social. Y el resultado lo estamos viendo. Tenemos aulas donde el docente dedica más tiempo a mantener el orden que a enseñar, centros donde la indisciplina se ha normalizado, profesores desprotegidos ante agresiones, insultos y faltas de respeto, y alumnos que aprenden en un ambiente de caos.
Estudiar no tiene consecuencias reales, señorías del Gobierno regional socialista. Señor Pastor, ustedes hablan de inclusión, pero han abandonado algo fundamental: la cultura del esfuerzo. Sin esfuerzo, desde luego, no hay aprendizaje; sin aprendizaje, no hay oportunidades, y sin oportunidades, lo que hay es frustración y desigualdad real.
El absentismo escolar no se combate solo con mediadores y protocolos; se combate también cuando la escuela vuelve a ser un lugar de autoridad, con normas claras y expectativas altas. El comportamiento tiene consecuencias. Sin embargo, hay otro elemento que el Partido Socialista evita mencionar: el papel fundamental de las familias. La educación no empieza en el aula, empieza en casa. Cuando el sistema sustituye a la familia en lugar de apoyarla, el resultado es el que tenemos: padres desautorizados, docentes desbordados y menores sin referentes claros.
Necesitamos políticas que refuercen la responsabilidad de las familias, que impliquen a los padres en el seguimiento real de la asistencia y el rendimiento, y que no tengan miedo a decir que la primera obligación de los menores es formarse. También debemos hablar de orientación académica y profesional. Muchos jóvenes abandonan porque no encuentran un sentido a lo que están estudiando. Se les empuja a itinerarios teóricos que no encajan con sus capacidades ni con sus intereses, mientras que la formación profesional sigue sin el prestigio que sería deseable y la conexión con el empleo debería ser más directa.
Castilla-La Mancha necesita dignificar la formación profesional. Sabemos que se están haciendo avances en esa línea, pero necesitamos seguir reforzándola, conectarla con el tejido productivo y ofrecer alternativas reales a quienes no van a seguir un camino universitario. Y mientras tanto, el Partido Regional Socialista, ¿qué está haciendo? Nos presenta balances, muchas veces triunfalistas, hablan de reducción de tasas, de planes estratégicos, de inversión, pero la realidad que trasladan docentes y familias es otra muy distinta: burocracia creciente, recursos mal distribuidos y una sensación general de pérdida de rumbo.
Señorías, la educación no se arregla con eslóganes ideológicos ni con asignaturas cargadas de contenido doctrinal. Se arregla reforzando las materias instrumentales, asegurando que todos los alumnos lean con cierta soltura, que escriban correctamente y que dominen las matemáticas básicas, porque sin esta base ya vamos mal. Y hay una pregunta que debemos hacernos con valentía: ¿estamos preparando a nuestros jóvenes para el mundo real o para un mundo imaginario del discurso buenista? Lo digo porque el mercado laboral no perdona la falta de formación; la sociedad no funciona sin responsabilidad, y la libertad personal solo existe cuando uno tiene las herramientas suficientes para valerse por sí mismo.
El abandono escolar es, en el fondo, una fábrica de desigualdad. Cada alumno que se queda por el camino es una oportunidad perdida, un proyecto de vida truncado y, muchas veces, un problema social futuro. Por eso, desde Vox proponemos un cambio real: recuperar la autoridad del docente, reforzar la disciplina en las aulas, implicar de verdad a las familias en la educación, orientar mejor a los alumnos, potenciar la formación profesional, reducir la burocracia que asfixia a muchos profesores y centros educativos, y devolver al sistema educativo el valor del esfuerzo y del mérito. Esto no es una cuestión ni de derechas ni de izquierdas; es simplemente una cuestión de sentido común.
Los países que avanzan son aquellos que se toman en serio la educación y no los que la convierten en un laboratorio ideológico. Cada joven que abandona podemos considerarlo un fracaso colectivo. Pero ese fracaso no se soluciona negando los problemas ni maquillando las estadísticas; se soluciona con reformas valientes, con claridad en los principios y con un sistema que vuelva a exigir para poder ofrecer. Nuestros jóvenes no necesitan que les digan que todo es muy fácil; lo que necesitan es que alguien les diga la verdad: que su futuro depende en gran medida de su esfuerzo.
y que la sociedad estará ahí para ayudarles, pero desde luego no estará para sustituir su responsabilidad. Si de verdad queremos reducir el absentismo y el abandono, empecemos por recuperar el respeto en las aulas, la exigencia académica y el papel insustituible de la familia. Eso sí que cambia vidas, eso sí que genera igualdad real y no las políticas multimillonarias de género que tanto se han desarrollado durante las últimas décadas. Y eso, desde luego, sí que prepara a nuestros jóvenes para el futuro. Nada más y muchas gracias.
Gracias, señoría. En representación del Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Gil.
Gracias, señora vicepresidenta. Buenos días. Desde el Grupo Parlamentario Popular, hoy de nuevo queremos poner el foco en una cuestión que nos preocupa profundamente, de la que hemos hablado en otras ocasiones y que, a pesar de ello, no solo no avanza, sino que retrocede. Nos referimos a los datos de abandono escolar temprano, los cuales, según la última encuesta de Población Activa, vuelven a ser malos para nuestra región.
Sí, señores diputados y señor consejero de Educación, en 2026, Castilla-La Mancha ha vuelto a ser protagonista de una de las tasas de abandono escolar temprano más altas y vergonzosas de toda España, un 15,7%, o dicho de otro modo, más de 25.000 jóvenes castellano-manchegos entre los 18 y los 24 años que dejan de estudiar antes de completar la educación secundaria obligatoria o su equivalente, sin obtener ninguna titulación que les permita acceder de manera segura al mercado laboral o a estudios superiores. Castilla-La Mancha tiene un porcentaje que es casi tres puntos peor que la media nacional y que, además, empeora año tras año, manteniéndose entre los peores de España.
Dicho así, puede parecer algo lejano, pero la realidad que todos vemos y entendemos es que uno de cada seis jóvenes castellano-manchegos han abandonado sus estudios sin completar la secundaria y sin seguir formación, engordando las listas del paro juvenil que, por cierto, ahora acaban de empeorar. Hagan ustedes cuentas del talento que se ha desperdiciado por falta de políticas eficaces de Page y su Gobierno.
Llegados a este punto, conviene analizar la evolución de este indicador educativo, tanto que a ustedes les gusta mirar hacia atrás, y no dudamos que hoy lo harán. La cuestión es que, según los datos difundidos por la propia Junta de Comunidades y el Ministerio de Educación, en 2024 la tasa de abandono escolar temprano fue de un 14,6% y en 2025 subió hasta un 15,7%, más de un punto de empeoramiento en solo un año.
Algo no se está haciendo bien y no se está funcionando como se debiera, y a la vista está. La realidad es que Castilla-La Mancha no avanza en materia educativa, a pesar del autobombo y los anuncios de Page. Y esto no es una interpretación subjetiva, son datos recogidos de las estadísticas oficiales del Ministerio de Educación, las mismas que dicen que desde 2011 hasta 2015, en cuatro años del Partido Popular, ese porcentaje se redujo en once puntos. Ustedes, en esos mismos años de gobierno, con su método Page, sustentado en muchos anuncios vacíos, únicamente han logrado reducirlo apenas cinco puntos. Y, además, en este último año no solo no mejoramos, sino que empeoramos. Estas son sus políticas educativas, las que, fuera del anuncio propagandístico, se quedan en pura fachada. El método Page en materia educativa no funciona.
Evidentemente, el contexto general en España también cuenta, y se da la circunstancia de que a nivel nacional se ha alcanzado un 12,8% de abandono escolar temprano, que continúa siendo un mal dato, sí, porque está por encima de la media europea, que es de un 9,4%, pero que es tres puntos inferior al de Castilla-La Mancha. Lo importante, en todo caso, es que mientras a nivel nacional se mejora levemente, en Castilla-La Mancha empeoramos. La conclusión es evidente.
Ni con Sánchez ni con Page la educación avanza, ni en España y mucho menos en Castilla-La Mancha, porque las políticas de ambos son las mismas. A la vista está cuando Page sustenta con sus votos todo aquello que le pide Sánchez. Los malos datos educativos no son solo apreciaciones del Partido Popular, ni tampoco únicamente de las familias o de toda la comunidad educativa. Son datos oficiales que muestran cómo Castilla-La Mancha, con ustedes, cae en picado mientras otras regiones mejoran.
Además, al abandono escolar temprano hay que sumarle unos datos muy preocupantes de absentismo escolar, que evidencian la falta de medidas eficaces para garantizar la asistencia regular y el seguimiento individualizado del alumnado, tan importante. Todas estas son cuestiones que hay que analizar, y por eso hemos presentado este debate general, para abordar las causas profundas del fracaso escolar en nuestra región, en el sentido más amplio de todas las políticas educativas.
Desde luego, si queremos superar la brecha que tenemos antes del 2030, que es el objetivo que se marca la Unión Europea, mal vamos. Lo que es mucho peor es que, generación tras generación, seguiremos dejando a jóvenes castellano-manchegos sin futuro. Por eso es necesario detectar las causas de estos malos indicadores en nuestra región. ¿Cómo puede ser que exista formación de grado medio y de grado básico con plazas que no se cubren, que el mercado laboral demanda, pero que no arrastra a los jóvenes a que opten a ellas? Es evidente que algo falla.
Cada carencia no tratada, cada recurso que no llega, cada docente que no se sustituye o está sobrecargado son factores que influyen en el mayor desencanto de nuestros jóvenes hacia el sistema educativo y, en consecuencia, en las altas tasas de abandono escolar temprano. Las familias lo saben y les duele ver cómo su Gobierno regional no actúa. Tampoco ayuda que, pese a tanto anuncio, Castilla-La Mancha tenga un nivel de inversión en gasto educativo por alumno bastante insuficiente y mucho peor que otras comunidades de España, por mucho que ustedes presuman de presupuesto. No lo dice el Partido Popular, lo dice el Ministerio de Educación cuando compara los datos de esta región con el resto de España.
Y lo que es peor, el gasto público del que presume Page por cada alumno en centros públicos está por debajo de la media nacional y bastante lejos de otras comunidades. Eso sí, con la demagogia y la doble vara de medir no tienen límite. Señor consejero, mientras su diputada socialista exige más recursos al Ayuntamiento de Albacete, gobernado por el Partido Popular, para apoyar a las familias en gastos de material escolar, aquí, donde ustedes gobiernan y tienen competencia directa en educación, han rechazado una y mil veces poner en marcha esa línea de ayudas para ayudar a las familias que lo necesitan, esas ayudas que ahora ustedes dicen defender.
Su falsedad es tal que reclaman presupuesto en el entorno municipal, sabiendo que los alcaldes hacen todo lo que pueden por sus vecinos, incluso sobre competencias que no les corresponden, mientras que ustedes, que sí tienen competencias en educación, no lo hacen. ¿Por qué esas mismas ayudas, cuando se plantean en esta Cámara, ustedes votan en contra? Es una de las propuestas que le haremos hoy y veremos cómo se retratan. Pedir lo que no hacen y criticar lo que no impulsan son cuestiones que se les dan muy bien.
Cuestiones como las referidas hacen tambalear sus políticas educativas y la efectividad de sus programas, y nos hacen a todos los castellano-manchegos evaluar críticamente si se está invirtiendo adecuadamente en el apoyo para nuestros estudiantes más vulnerables, si existe orientación profesional adecuada desde las etapas tempranas o si se está combatiendo eficazmente la desafección y el mal clima escolar. ¿Qué opina usted, señor consejero, al respecto? Nos interesa su opinión, porque lo que queremos es avanzar y hacerlo con decisión, algo que no estamos viendo ni comprobando con los resultados educativos que una y otra vez nos sonrojan a todos. Sin olvidar tampoco los malos resultados PISA que evidencian cómo Castilla-La Mancha, en estos once años que lleva gobernando Page, es la tercera región con peores datos de abandono escolar temprano y está a la cola de resultados académicos.