Hola, buenos días. Bienvenidos a la cuarta jornada de sostenibilidad y biodiversidad en plantas fotovoltaicas que organizamos desde UNEF. Tenemos la suerte de contar con el apoyo de Recyclia y Ecoasimelec para poder llevar a cabo este evento. Muchas gracias.
Voy a comenzar presentando a Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, quien dará la apertura y, además, tendrá el honor de entregar los sellos de sostenibilidad el día de hoy tras la apertura. Bienvenido y muchas gracias.
Bueno, yo no soy el secretario de Estado de Medio Ambiente, pero me toca, por protocolo, empezar yo, primero, dando las gracias al señor secretario de Estado de Medio Ambiente, que una vez más nos acompaña en esta cuarta jornada, siendo ya tres consecutivas, para entregar estos premios a la excelencia. Muchas gracias, señor secretario de Estado, señor alcalde de Belinchón y demás presentes. Con vuestra presencia estamos demostrando el interés que hay sobre este tema, fundamentalmente el interés que tiene el sector por hacer las cosas bien. Como digo siempre, no solo por hacerlas bien, sino por hacerlas excelentes.
Es fundamental que, en todos los aspectos, tanto de la biodiversidad como en el ámbito socioeconómico, nuestro sector deje el mayor impacto socioeconómico positivo en los territorios donde estamos trabajando, donde estamos aportando futuro para nuestro país. También es importante trabajar en el concepto que desarrollamos hace ya unos años, de que las plantas fotovoltaicas sean unas reservas de la biodiversidad. La intuición que teníamos era que un territorio en el cual, durante 25 a 30 años, la actividad humana va a ser muy limitada, podría convertirse en una auténtica oportunidad para que la biodiversidad se desarrolle.
Por ello, desarrollamos primero unas guías de excelencia y, posteriormente, dimos una vuelta de tuerca para que la sociedad conozca quién hace las cosas bien o excelentes. Espero que todos hagáis las cosas bien, pero sobre todo que quienes las hacen de forma excelente sean reconocidos. Comenzamos a conceder estos certificados de excelencia, de los cuales tenemos ya setenta y dos plantas certificadas, con un total de setenta y dos gigavatios, de los cuales treinta están en operación.
Y cuarenta y dos que están en desarrollo. Este año tenemos quince nuevas plantas certificadas. Es un placer ver que todos los años sigue habiendo este interés: cinco en desarrollo y diez en operación. En este momento, tenemos en estudio, pasando los criterios de evaluación, otras veintidós plantas. Es decir, el sector sigue queriendo hacer las cosas de forma excelente, como no puede ser de otra manera.
En paralelo, todos los años realizamos un estudio de seguimiento sobre lo que ocurre en una muestra de plantas, tanto en el entorno de la planta como dentro de ella. Es fundamental conocer la realidad, no solo tener la intuición, sino constatarla y verificarla. Los informes del estudio que publicaremos en unos días, junto con el IDAE, son muy positivos desde el punto de vista del impacto sobre la biodiversidad.
Hemos observado que especies que antes se consideraban incompatibles, como el cernícalo primilla, anidan en los nidales que estamos instalando en las plantas. No solo viven tranquilas y felices, sino que son compatibles con el entorno. Asimismo, hemos visto con satisfacción que especies esteparias, que también se pensaban incompatibles, están buscando refugio en estas instalaciones.
Esto no quiere decir que todo valga, ni mucho menos. Los estudios de impacto ambiental, adecuadamente realizados, son un requisito imprescindible para la implantación. La ventaja de la energía fotovoltaica, en comparación con la eólica, es que el recurso es homogéneo en un territorio muy amplio. Por lo tanto, no tenemos excusa para desarrollar plantas en territorios inadecuados. Es recomendable optar por terrenos fáciles para promover, asegurándonos de que no estén demasiado alejados de una subestación, minimizando así el impacto en las redes.
Este es el trabajo de orientación y apoyo que venimos ofreciendo desde la asociación. Hasta hace poco, éramos nosotros quienes lo decíamos, pero han comenzado a aparecer otras universidades en España y en el mundo. Cuando lo dice la Universidad de Cambridge, suena más convincente. De hecho, habíamos invitado a sus expertos a que vinieran a compartir su visión, pero por problemas de agenda no han podido asistir. En cuanto tengamos la oportunidad, los invitaremos para que nos cuenten lo mismo que nosotros, pero con acento inglés.
Cabe destacar que nuestro certificado de excelencia ha sido pionero a nivel mundial. Las directrices que hemos desarrollado han sido copiadas y nos han invitado a presentarlas en Bruselas, en Francia y en Australia. Lo que queremos es que no tenemos copyright; deseamos que todos sigan esta línea también fuera de España, ya que cuando una planta fotovoltaica actúa de manera incorrecta, perjudica la imagen del sector en su totalidad.
Este año, como somos muy curiosos por naturaleza, hemos querido conocer la realidad de la imagen del sector en la sociedad española. Vivimos en un momento complejo. Como bien sabe Hugo, un político de raza, cuando nos acercamos a un ciclo electoral, la sensibilidad de los políticos hacia todo aquello que pueda ser conflictivo se convierte en un problema. Siempre lo he dicho: será complicado el día en que un político no quiera hacerse la foto con nosotros.
Somos un sector regulado, dependemos de la regulación. Y, como tal, si el político no quiere hacer la foto, si el político no quiere apoyarnos, no tenemos futuro. Es muy importante esa unidad de acción, que nosotros hagamos las cosas bien y le demostremos al político que somos una respuesta a los problemas de nuestro país, una solución a los desafíos que enfrenta. A veces, frente a los lobbies en contra o a los grupos de oposición, necesitamos que también tengan el coraje de apoyarnos.
Queríamos saber qué piensan realmente los españoles, por lo que encargamos a Sigma 3 una encuesta con un perfil muy amplio, similar a las que se utilizan para los sondeos electorales, con más de mil encuestas. El resultado nos ha sorprendido positivamente, aunque preferiría que fuera aún más positivo. El 84,2% de los españoles considera que la energía solar fotovoltaica es una alternativa viable y sostenible para generar electricidad en España, una fuente inagotable, limpia y clave para reducir la dependencia energética. Además, el 70% considera que el almacenamiento es imprescindible. Sin embargo, la preocupación por el cambio climático es del 6,9%, lo que me parece demasiado bajo.
De todas las tecnologías, la fotovoltaica es la que más apoyo tiene, con diferencia. Sin embargo, hay un trabajo importante que hacer, ya que, al igual que en otras encuestas, vemos que tenemos más apoyo en la población de más edad. En los jóvenes, paradójicamente, hay una franja del 10 al 17% que se muestra escéptica respecto al cambio climático y que presenta un menor apoyo hacia las energías renovables. Ahí tenemos mucho trabajo que hacer desde el punto de vista educativo.
Quisiera mencionar un dato que me ha sorprendido. El apagón del 28 de abril fue un hito, un antes y un después en la historia del año pasado. Hubo consecuencias tanto positivas como negativas. La positiva fue la aceleración de la aprobación de algunas medidas, como el P7.4 y la regulación del autoconsumo, que llevábamos tiempo esperando. La negativa fue el sistema reforzado de red eléctrica, que ha hecho que nuestras plantas tengan un mayor vertido de lo previsto. Además, la campaña de comunicación fue brutal para intentar echar la culpa a las energías renovables, en particular a la fotovoltaica, por ese apagón. Afortunadamente, todos los informes posteriores han demostrado que no fue así. Nuestra sorpresa es que más del 70% de los encuestados achacan el apagón a otras circunstancias, y solo un 32% piensan que fue culpa de las renovables. Esto demuestra que, cuando se trabaja y se intenta difundir adecuadamente la verdad, esta permea en la sociedad. Eso es lo que intentamos con estas jornadas: permear en la sociedad y evitar la difusión de bulos.
De pie ante estos bulos y estas campañas en contra, muchas gracias a todos por vuestra presencia. Le doy la palabra al señor secretario de Estado. Bueno, pues muchas gracias. Gracias por la invitación, un año más. Ya me siento como de la familia.
Permítanme unas breves reflexiones, porque supongo que algunos y algunas ya habrán tenido ocasión de participar en actos de este tipo en convocatorias anteriores, y uno corre el riesgo de acabar resultando pesado diciendo las mismas cosas todos los años. Sobre el dato que comentabas, José, el 6,9% de cada diez ciudadanos considera que el cambio climático es un problema central. Que siete de cada diez personas consideren que el cambio climático debe formar parte del eje central de las preocupaciones del conjunto de la sociedad, y especialmente de la responsabilidad de las administraciones, dice mucho en favor de la sociedad española. Debemos preocuparnos por esas tres de cada diez que no lo entienden así y saber por qué no lo entienden.
En este ámbito se mueven dos elementos que condicionan esa posición, a mi entender. Por una parte, está el planteamiento puramente ideológico, respecto al cual es complicado intervenir; quien tiene una posición preconcebida y es refractario a los argumentos es difícil que cambie de posición. Pero entre esos tres hay también una base bastante amplia de desconocimiento e ignorancia. Muchas veces, es precisamente el desconocimiento el que en algunos ámbitos se aprovecha para difundir teorías que no se corresponden con la realidad.
Para salvar ese gap de esas tres de cada diez, el hecho de que haya capacidad de difusión sobre datos ciertos, empíricos, científicamente contrastables y visibles sobre el terreno, es muy importante. Por eso, esta acción que viene llevando a cabo UNEF desde hace unos años podemos englobarla en el ámbito de la capacidad de aportación de información al conjunto de la ciudadanía, para conseguir que haya cada vez más una conciencia social de amplio consenso en relación con cuál debe ser la línea de actuación de un gobierno, del conjunto de las administraciones y de los sectores económicos, en resumen, del conjunto de la sociedad.
Con lo cual, un año más, felicito a UNEF por esta iniciativa y animo a toda la gran familia de UNEF a que siga ejerciendo ese activismo de difusión de informaciones ciertas para que la ciudadanía tenga la capacidad de acceso a datos fidedignos que luego le permitan hacer una composición de lugar razonable.
Hay tres factores que, a mi entender, definen con claridad la traducción del concepto de sostenibilidad al ámbito de las energías fotovoltaicas. Esos tres elementos forman parte de un proceso sucesivo a lo largo de la vida de una planta fotovoltaica. Si hoy echan una ojeada a los medios de comunicación a nivel internacional, pueden constatar que, en el caso de la Unión Europea, sigue habiendo una fuerte demanda de los expertos, de los académicos y del conjunto de la sociedad, para que Europa alcance niveles de autosuficiencia energética que, de alguna manera, la liberen de los riesgos.
Que supone en la coyuntura geopolítica actual la dependencia de terceros países, de terceros territorios, y la dificultad que supone basar sus sistemas energéticos sobre recursos que no son autóctonos. Ese llamamiento, que no por repetido debe apartarnos de considerar su importancia estratégica, es el que convierte a la energía fotovoltaica en el primer elemento de traducción del concepto de sostenibilidad a la aplicación práctica del mismo. La energía fotovoltaica constituye uno de los sistemas de generación de aportación al mix energético más sostenibles de los que en estos momentos se dispone con carácter general en el conjunto de las tecnologías.
En su fase intermedia, una de las preocupaciones que ha venido formando parte desde el principio de las reticencias, que en algunos casos se han puesto de manifiesto en relación con el avance de la tecnología fotovoltaica, es precisamente el de la compatibilidad medioambiental, el impacto que una planta fotovoltaica genera sobre el espacio y el ámbito en el cual se desarrolla. Bien, el acto de hoy es precisamente la exposición de un diagnóstico de recorrido ya bastante largo, en el cual se demuestra que, en el cálculo coste-beneficio en términos de impacto a la biodiversidad, la generación fotovoltaica constituye una de las tecnologías de generación que menos impacto generan en el ámbito de la preservación de la biodiversidad. En algunos casos, introduce elementos compensatorios que, frente a los impactos, que básicamente son visuales, permiten compensar de alguna manera ese coste medioambiental que indefectiblemente tiene cualquier actividad humana.
Asimismo, es importante señalar que cualquier actividad de tipo económico, pero también personal, que desarrollamos acaba generando unas externalidades en términos de generación de residuos que requieren ser gestionados de tal manera que los costes ambientales en términos de generación de residuos que produce la actividad hoy no se conviertan en una hipoteca para quienes tienen que gestionarlos mañana. En ese sentido, hemos puesto en marcha, como parte del paquete de iniciativas al que hacía referencia José Donoso en su intervención, la necesidad de implementar procesos de gestión de los residuos de las plantas fotovoltaicas que permitan reintroducir, en la medida de lo posible, en el ciclo económico los elementos que forman parte de la aplicación de este tipo de energías.
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y en el marco del plan de transformación y resiliencia de fondos europeos, decidimos en su momento impulsar una línea de subvenciones y ayudas, precisamente para fomentar los trabajos en materia de gestión de residuos generados por las energías renovables, tanto por la tecnología fotovoltaica como por la tecnología eólica. Tenemos, en ese sentido, una expectativa razonable de que, más allá del primer objetivo que nos marcábamos, que era reducir los impactos de los residuos resultantes, consigamos que las propias plantas y los materiales resultantes de estas se reintroduzcan, en la mayor medida posible, al ciclo económico, reduciendo así lo que, en última instancia, muchas veces condiciona la capacidad de intervención en la implantación de tecnologías de estas características, que es la dependencia exterior.
La economía circular es capaz de reaprovechar el mayor porcentaje posible de los residuos que genera. Como consecuencia, permite reducir en el mismo porcentaje la dependencia de terceros a la hora de acceder a la compra de materiales imprescindibles para hacer viables este tipo de inversiones. Así, tres elementos definen el ciclo de la sostenibilidad en términos prácticos y, si lo dijese José Donoso, podría afirmar que hace a la tecnología fotovoltaica imbatible respecto a cualquier otra. Probablemente sea así, ya que hay muy poca posibilidad de conseguir esta especie de triángulo virtuoso en algunas de las otras tecnologías que forman parte del mix de generación energética en nuestro país.
En la medida en que seamos capaces de difundir las bondades de una tecnología que ha venido para quedarse, que forma parte de la vida diaria y económica de cada uno de nosotros, y que tiene la vocación de aumentar su capacidad de respuesta a las demandas del conjunto de los ciudadanos, todo lo que seamos capaces de comunicar en términos de información probablemente ayudará a que esos tres de cada diez, a la vuelta de poco tiempo, se conviertan en dos de cada diez y, en último término, en uno de cada diez. Siempre habrá alguien que, por razones de carácter ideológico o predisposición, no esté dispuesto a aceptar los postulados de la mayoría, pero esa es una realidad social con la cual debemos convivir.
Así que, muchísimas gracias y un año más, enhorabuena a quienes recibirán el reconocimiento a sus buenas prácticas y a todos los que seguís empeñados en esta tarea. El año que viene, seguramente, alguien reconocerá esas buenas prácticas en otros, lo que significará que completamos una cadena interminable. Les deseo una buena jornada, que por delante tienen un poco de trabajo.
Agradezco también al secretario y a todo su equipo, así como a la gente de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y a las comunidades autónomas, por el ímprobo trabajo que han realizado y que siguen haciendo al evaluar los proyectos. Es un reconocimiento que la sociedad hace, ya que se hacen muchos chistes sobre los funcionarios y pocas veces se les reconoce el trabajo fundamental e imprescindible que llevan a cabo para el desarrollo de nuestra actividad. Así que, muchas gracias, Hugo.
Ahora procederemos a la entrega de los certificados. Como hemos decidido que una imagen vale más que mil palabras, en lugar de contaros qué dicen los estudios, os pasaremos un vídeo de las plantas en las que hemos hecho este seguimiento este año.
Vamos a dar inicio a la entrega de los sellos de excelencia en sostenibilidad. Los representantes de las empresas, por favor, si se van acercando. La primera empresa en recibir el reconocimiento es Sonedix, por las plantas fotovoltaicas Cobatillas 1, Cobatillas 5, Cobatillas 6 y Portachuelo. Enhorabuena, Sonedix. La siguiente empresa es Renovalia, por la planta fotovoltaica Bloque 2 y Bloque 3.
La siguiente empresa es RP Global, por la planta Carril Solar. La siguiente, Naturgy, por las plantas Picones 1, Picones 2, Tabernas 1 y Tabernas 2. La siguiente empresa, Sunovat, por la planta Les Plugues. Y por último, Iberdrola, por la planta Barciense. Enhorabuena a todas las empresas que reciben el sello. Vamos a dar paso al vídeo. Muchas gracias a todos. Como decía nuestro director general, hace más de cinco años que estamos haciendo el seguimiento de lo que consideramos mejores prácticas. Este año, además de tomar fotos y sacar evidencia empírica, hemos preparado un pequeño vídeo. En este caso, se presentará una muestra corta de alrededor de dos o tres minutos por planta, son cuatro plantas, y queríamos mostrarles un poco lo que se está llevando a cabo en el terreno. Así que, si pueden poner el vídeo, por favor. Las infraestructuras energéticas, como esta planta solar fotovoltaica, siempre que estén bien gestionadas y cuenten con un buen plan de manejo, pueden convertirse en lugares amables para la biodiversidad. De hecho, cada vez tenemos más ejemplos de lugares donde hay plantas solares fotovoltaicas en los que, incluso en el interior de la planta, hay mayor número de especies que en el exterior.
Estamos en la planta fotovoltaica Serrillares, en Jumilla, Murcia, donde estamos llevando a cabo un seguimiento de la evolución del suelo. Este seguimiento se centra en la degradación y la pérdida de contaminantes químicos producidos por los fitosanitarios y herbicidas que anteriormente se utilizaban en la zona. Lógicamente, tomamos muestras de control bajo las cubiertas de las placas fotovoltaicas, en el suelo de la propia planta, así como en recintos aledaños que no están cultivados ni manejados, pertenecientes a la interfaz de la planta fotovoltaica con las zonas de cultivo. También tomamos parcelas de control en recintos que sí están cultivados para realizar un comparativo.
Es muy llamativo que, en el transcurso de un solo año de seguimiento, ya se ha notado una disminución significativa de la presencia de glifosato en los recintos fotovoltaicos. Esta cobertura vegetal y las plantaciones están favoreciendo la aparición de una comunidad de insectos; podemos observar ortópteros, coleópteros y mariposas, una multitud de insectos que, sin duda, constituyen un primer eslabón para que, posteriormente, se desarrollen otras comunidades que se alimentan de ellos, refiriéndonos, sin duda, a las comunidades de aves.
Asimismo, estamos en la planta solar fotovoltaica Trujillo, situada en el término municipal de Torrecillas de la Tiesa, en la zona suroeste de la provincia de Cáceres. Esta área está mayoritariamente ocupada por grandes extensiones de pastizal, donde existe una notable cabaña ganadera de ovino y vacuno. La planta cuenta con varias charcas, algunas de las cuales albergan una considerable cantidad de fauna. La fauna que se puede encontrar aquí está mayoritariamente relacionada con los espacios abiertos, destacando aves esteparias, una gran cantidad de fringílidos, cogujadas y alondras. También es habitual observar en los alrededores especies como la avutarda, el sisón y la ganga.
Verícaro Ortega, y especialmente una enorme cantidad de grandes rapaces. Evidentemente, aquí dentro no hay actividad cinegética. Esto significa que las condiciones en la planta son de extrema tranquilidad para una gran cantidad de especies, ya que las plantas no son lugares muy frecuentados por personas. Al no haber ningún tipo de interferencia ni presión, la fauna suele estar en unas condiciones de tranquilidad que habitualmente no se encuentran fuera.
Así, por ejemplo, en sitios como este, en el que nos encontramos, que hay una charca ganadera, es habitual encontrar, como en este caso, una madriguera de zorro que tiene aquí su hábitat óptimo porque nadie le molesta. Una de las cuestiones importantes dentro de las plantas fotovoltaicas es la ausencia de cualquier tipo de producto fitosanitario, debido a que en su interior no hay ninguna práctica agrícola. Esto se traduce en que la diversidad de invertebrados que habitan dentro de las plantas suele ser considerablemente alta.
Ahora, por ejemplo, que han caído las primeras lluvias del mes de octubre, tenemos una explosión enorme de hormigas de la cementera que están saliendo de los hormigueros, individuos alados reproductores, como por ejemplo los que tenéis aquí. Cuando la gestión de las plantas fotovoltaicas está bien pensada, siempre se procura potenciar la biodiversidad y, por supuesto, mantener las zonas de hábitat que primitivamente existían en la zona.
Como, por ejemplo, esta pequeña junquera, que está formada por una radio estacional y que a su vez forma una charca ganadera. Este tipo de pequeños hábitats que se mantienen una vez que se está construyendo la planta son tremendamente importantes para fijar fauna en la zona y potenciar la biodiversidad. También es muy importante mantener estructuras que existían previamente en el territorio donde se instaló la planta fotovoltaica, como aquel edificio que hay al fondo, que es una caseta de bombeo de agua y un pozo, que resulta fundamental, ya que durante el invierno es un refugio donde entran a dormir multitud de pequeñas aves.
Son zonas también en las que pueden nidificar especies interesantes, como el mochuelo o la lechuza. La gestión de la vegetación se realiza mediante el manejo de ganado ovino que se mueve en el interior de la planta. Si a esto unimos una serie de medidas potenciadoras de la biodiversidad, como fomentar la vegetación autóctona dentro de la planta, realizar reforestaciones, establecer setos perimetrales con vegetación autóctona que apoye a numerosas especies, y crear acúmulos de piedra en forma de majanos, que son muy apetecibles para ciertas especies de reptiles o aves, como abomillas o mochuelos, así como implantar cajas nido, se favorece enormemente la biodiversidad.
Hemos podido constatar que estas acciones permiten que la diversidad de especies en el interior de una planta fotovoltaica sea realmente considerable. Muchas gracias. Para la primera sesión del día, para la primera mesa redonda, tenemos a Celia García Seca, de Energías Renovables, quien moderará la discusión sobre la biodiversidad en las plantas fotovoltaicas: de la teoría a los resultados medibles. La acompañan, si se van acercando los ponentes a esta mesa, Fernando Magdaleno Mas, Marc Vilahur, Ángel Sánchez, Cristóbal Martínez Iniesta y Manuel Morales.
Buenos días. En primer lugar, me gustaría dar las gracias a UNEF por contar una vez más con la revista Energías Renovables. Creo que tenemos una relación muy buena y nos hace mucha ilusión poder participar y ayudar en este tipo de jornadas, así que seguiremos estando a vuestra disposición siempre que lo necesitéis.
Para no quitar más tiempo, vamos a comenzar. El vídeo que hemos visto es una magnífica presentación de la mesa que tenemos aquí. Permitiréis que mis compañeros de mesa se presenten uno a uno, ya que no todos nos conocemos. Me han informado que Ángel no ha podido asistir, así que tenemos un poco más de tiempo, lo cual siempre es beneficioso.
Lanzaré el primer bloque, que es una pregunta más genérica para introducir esta mesa. Me gustaría que se hablara sobre la relación entre biodiversidad y fotovoltaica. ¿Cómo se consigue esta relación? ¿Cómo se puede medir correctamente todo lo que hemos visto en el vídeo? Y, sobre todo, ¿con qué objetivos y finalidades trabajamos?
No sé si alguien tiene preferencia por empezar o si decido yo misma. Empezaremos por el final y vamos viniendo hacia acá.
Buenos días, yo soy Cristóbal. Esta es una pregunta muy amplia, y tenemos aquí a Manuel, que es catedrático de Ecología. Comenzar a explicar esto me supone un reto, y estoy seguro de que él podrá abundar mejor en el tema.
Lo relevante, más allá de los métodos y procedimientos que utilicemos para medir la biodiversidad, es ser conscientes de la cantidad de superficie que estamos interviniendo en el paisaje, que seguirá aumentando. Este tipo de uso del suelo permanecerá durante 25, 30 o 40 años, y debemos plantearnos qué efectos y situaciones podemos aprovechar de estas transformaciones.
No podemos perder de vista que, en general, los proyectos se están estableciendo sobre terrenos agrícolas, y debemos considerar los impactos que esto tiene sobre la biodiversidad y la agricultura tal como se practica actualmente. Hacia dónde va la agricultura es fundamental; nos dirigimos a un modelo cada vez más intensivo. Hasta hace 5 o 10 años, había amplias superficies en España con una agricultura extensiva que permitía la conservación de una comunidad de aves agroesteparias rica y única en Europa. Sin embargo, la agricultura ha cambiado, y ahora nos encontramos con una serie de transformaciones en las que las plantas fotovoltaicas representan un nuevo elemento.
Creo que deberíamos aprovechar la gestión que podemos hacer de las plantas sobre los terrenos agrícolas y el paisaje agroestepario.