Buenos días a todas y a todos. Damos comienzo a la sesión plenaria. El primer y único punto del orden del día está constituido por el debate y votación del dictamen emitido por la Comisión de Economía y Presupuestos sobre el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para 2026. Informo a sus señorías de que el debate se va a realizar de la siguiente manera: intervención del Consejo de Gobierno por tiempo máximo de quince minutos; intervención de la ponente designada por la Comisión para la defensa del dictamen por tiempo máximo de quince minutos; intervención del Grupo Parlamentario VOX para la defensa de sus votos particulares por tiempo máximo de diez minutos; intervención del Grupo Parlamentario Socialista por la defensa del dictamen por tiempo máximo de diez minutos; intervención del Grupo Parlamentario Popular en cada uno de sus bloques restantes para la defensa de sus enmiendas por tiempo máximo de diez minutos.
Intervención del Grupo Parlamentario Socialista en cada uno de los bloques para la defensa del dictamen, por tiempo máximo de diez minutos. Turno de fijación de posiciones de los grupos parlamentarios, por tiempo máximo de diez minutos, de menor a mayor. Intervención final del Consejo de Gobierno, sin límite de tiempo. En consecuencia, por el Consejo de Gobierno, tiene la palabra don Juan Alfonso Ruiz Molina, por tiempo máximo de quince minutos.
Gracias, presidente. Señor Núñez, lo más importante lo voy a decir ahora. Un año más, iniciamos lo que sería el último trámite, el último paso para la aprobación definitiva por estas Cortes del presupuesto de la Junta de Comunidades para el año 2026, y lo hacemos en un marco de estabilidad y certidumbre que, por otra parte, es la marca y seña de identidad de nuestra comunidad autónoma. De esta manera, el 1 de enero del próximo año podrán entrar en vigor unos presupuestos que nos permitirán continuar avanzando en la senda de prosperidad que iniciamos en el año 2015 para mejorar la calidad de vida y el bienestar del conjunto de la ciudadanía. Lo hacemos con el principal instrumento que tiene el Gobierno, que son precisamente estos presupuestos.
El proyecto que sus señorías han estado debatiendo en estos casi dos meses de trámite parlamentario tiene un importe de más de 12.903 millones de euros y se sustenta en cuatro objetivos. El primero es consolidar el estado de bienestar para reforzar la cohesión social de nuestra región, constituyendo, como bien saben sus señorías, el gasto social el principal eje de este presupuesto, en el que se destinará el 72% al gasto no financiero, precisamente para consolidar los servicios públicos en los que se sustenta el estado de bienestar. Estamos hablando de 7.500 millones de euros.
El segundo objetivo es impulsar la actividad empresarial y la creación de empleo para contribuir al crecimiento económico, y para ello el presupuesto contempla más de 3.250 millones de euros. Es verdad que cuanto más riqueza seamos capaces de generar, más capacidad tendremos para financiar los servicios públicos, al menos los fundamentales.
El tercer objetivo es acelerar la transformación digital y la transición ecológica como palancas fundamentales de una economía cada vez más competitiva y sostenible. Y el cuarto y último objetivo es la lucha contra la despoblación, haciendo frente al reto demográfico. En este sentido, la estrategia que este Gobierno ha diseñado en materia de despoblación contempla más de 2.100 millones de euros. Debo recordar a sus señorías que estamos a la vanguardia tanto en España como en Europa en establecer políticas transversales para hacer frente a este reto.
Es un presupuesto, como bien habrán analizado sus señorías, que es inversor, en el que destinamos 1.560 millones de euros para favorecer la actividad productiva y ampliar las infraestructuras en el ámbito de los servicios públicos. Además, es un presupuesto que es compatible con los objetivos financieros que se ha marcado el Gobierno. En primer lugar, se busca el equilibrio presupuestario, evitando la necesidad de solicitar más préstamos para el próximo año. Lamento, en este sentido, el seguidismo del Partido Popular, que parece favorecer más los intereses de Génova que los de nuestra región. Rechazo, asimismo, los objetivos de estabilidad presupuestaria que el Gobierno de la Nación presentó por segunda vez la semana pasada, que permitía que las comunidades autónomas pudiéramos incurrir en un déficit del 0,1% del PIB en el año 2026.
Señorías, me dirijo expresamente al Partido Popular en relación con las finanzas de la comunidad autónoma. Espero que cambien de actitud y, cuando se presente el proyecto de ley de condonación de la deuda, voten a favor de los intereses de la región y no de los intereses de Génova.
Porque les recuerdo que esa condonación de la deuda supone un ahorro de más de 700 millones, concretamente 760 millones de euros en intereses para los próximos años. Va a ser muy difícil que expliquen a la ciudadanía el por qué rechazan el perdón de un importante volumen de deuda, concretamente 5.000 millones de euros, siendo además la comunidad autónoma a la que más deuda se le va a condonar si lo hacemos en términos per cápita.
Además, este presupuesto es compatible no solo con la congelación de la presión fiscal, que es el compromiso que adquirió el presidente Page con los agentes sociales en 2015, sino que también podemos hablar de que es compatible con reducciones fiscales. Estas reducciones se enmarcan en la política que más preocupa al Gobierno, que es el tema de vivienda, para favorecer que los jóvenes puedan adquirir o tener más facilidades para acceder a la vivienda. Unas desgravaciones que se suman a las ya aprobadas por este Gobierno en los últimos diez años, lo que nos ha permitido duplicar, con creces, los beneficios fiscales a los contribuyentes de Castilla-La Mancha desde 2015. Para 2026, calculamos que estos beneficios fiscales supondrán un ahorro para la ciudadanía de más de 390 millones de euros.
Estos presupuestos se han elaborado en un escenario económico-financiero muy positivo para Castilla-La Mancha. Las dos principales agencias internacionales de calificación, Moody's y Fitch, han mejorado la calificación crediticia de nuestra comunidad autónoma, un escenario que se sustenta en numerosos indicadores, como el del mercado laboral, con tasas de paro y ocupación a niveles de 2007. Los datos de creación de empresas superan ya las 25.000 desde 2015, y la inversión extranjera ha alcanzado más de 2.100 millones en el mismo periodo. Además, los datos relacionados con la exportación y el turismo son cifras históricas. Me alegra que esté presente la consejera de Economía para aprovechar y felicitarla por estos datos tan positivos, que se sintetizan en el índice de confianza empresarial, en el que Castilla-La Mancha sigue encabezando con más de 12 puntos por encima de la media, reflejando que el empresariado está de acuerdo con la política económica que desarrolla este Gobierno regional.
Podría seguir aportando datos económicos positivos, aunque también existen algunos negativos que son los que aprovecha el Partido Popular. El reglamento de la Cámara me lo impide, y el presidente también, por lo que agotaría toda mi intervención dándoles datos de optimismo sobre la situación económica en la que nos encontramos. Lo cierto es que, en este marco de estabilidad política e institucional y con unos datos económicos muy positivos, se ha elaborado este presupuesto con rigor, prudencia y responsabilidad, conscientes de que administramos recursos que pertenecen a la ciudadanía y que deben dirigirse a mejorar la vida de las personas y contribuir al progreso de Castilla-La Mancha.
Ante este presupuesto, el Partido Popular ha presentado 1.150 enmiendas que han superado, desde luego, el número habitual.
El número de enmiendas que habían presentado en ejercicios anteriores ha sido analizado con detenimiento, con el interés de aprobar alguna, pero sinceramente, señorías, es imposible, y lo es por dos razones. Primero, porque el conjunto de sus enmiendas constituye un catálogo de recortes. Sus enmiendas suponen un petardazo, si me permite la expresión, a la línea de flotación de estos presupuestos, un tijeretazo descomunal en el gasto social que, precisamente, apoya a los colectivos más vulnerables de la sociedad.
Las primeras bofetadas se las dan a los propios empleados y empleadas públicas de la Administración regional, a los que habría que despedir, algo que saben ustedes hacer, como lo hicieron cuando estuvieron gobernando, y lo hicieron bastante bien en los sectores de educación y sanidad. En este caso, volverían a hacerlo si aprobáramos sus enmiendas, porque prácticamente hacen desaparecer determinados servicios públicos. Por lo tanto, los primeros perjudicados serían los funcionarios y funcionarias de la Administración regional.
El contenido de las enmiendas del Partido Popular nos presenta un modelo de sociedad que asusta, porque, básicamente, no creen en los servicios públicos, en especial en aquellos que sustentan el estado de bienestar. En vez de atender a las personas más vulnerables, el sector público las abandona. En este sentido, les hago un resumen muy básico de sus enmiendas. Por ejemplo, castigan la dependencia y eliminan la financiación de las 32.000 prestaciones económicas que están en vigor, así como las 3.400 previstas para el año 2026.
En el ámbito social, dejan sin financiación la necesaria reposición de mobiliario y electrodomésticos para los centros de atención a las personas mayores y con discapacidad, lo que impactará directamente en la calidad del servicio que se puede prestar a estas personas. En cuanto a la sanidad pública, dejan a cero las partidas dirigidas al mantenimiento de hospitales y centros de salud, y sería importante que explicaran cómo pretenden reducir en un 70% el gasto de la luz en estos centros.
En materia educativa, proponen una rebaja de los gastos de mantenimiento de los centros educativos e incluso sugieren obras de rehabilitación en centros que llevan años cerrados. También en investigación, se eliminan todas las dotaciones dirigidas a la nueva sede del Centro Tecnológico Industrial de Castilla-La Mancha, ITECAN. En relación con la igualdad, reducen en más de un 80% la partida que financia numerosos servicios para las víctimas de violencia de género.
Si nos referimos al ámbito de las emergencias, se eliminan todas las actividades formativas que desarrolla la Escuela de Protección Ciudadana, dirigida a los integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil de Castilla-La Mancha. En desarrollo sostenible, se cargan la contratación de maquinaria pesada y medios aéreos para la lucha contra incendios.
En materia de empleo, y como ya lo hizo Cospedal, se eliminan los fondos del plan de empleo, que estaba dotado con 48 millones de euros, además de minorar en un 30% los créditos destinados a financiar la formación profesional dual, que consideramos desde el Gobierno como una herramienta fundamental para facilitar el acceso de los jóvenes al mercado laboral.
En vivienda, se reduce en 47 millones de euros la inversión en políticas que queremos desarrollar para 2026. En cuanto a movilidad, se quejan del estado de las carreteras, pero se eliminan 15 millones de euros destinados a su conservación. Además, se pone en peligro el convenio recientemente firmado con la Comunidad de Madrid para facilitar el transporte de los más jóvenes, que afecta a 35.000 personas. Si se aprobaran sus enmiendas, tendríamos que cerrar la autovía de Los Viñedos. En el sector primario, también se verían afectados los presupuestos de la PAC y se eliminarían partidas, por poner un ejemplo.
Señor Serrano, de verdad, ¿alguien se ha leído las enmiendas que ha presentado el Partido Popular? Porque yo a usted le tengo mi máxima consideración, aunque no puedo decir lo mismo de los demás. Desde el punto de vista financiero, sí se la tengo. ¿Alguien ha coordinado estas enmiendas? Porque a mí me daría, sinceramente, vergüenza presentarme ante la sociedad con este catálogo de recortes. Me imagino, señor Serrano, que para los próximos presupuestos ponga usted orden, porque, insisto, le tengo en mi máxima estima, pero en este caso se le ha ido de madre, ¿no? Eran 1.150 enmiendas, pero podrían haber sido 2.000; para recortar es fácil.
El problema al presentar las enmiendas es que no solo recortan, sino que, además de aceptar sus enmiendas, que estaríamos encantados de llegar a un acuerdo, supondría un déficit para la Administración de 613 millones de euros. No digo ni 611 ni 614, exactamente 613 millones de euros. Tendríamos que incurrir en un déficit de esta categoría, que es diez veces más del que se le podría haber permitido a la comunidad autónoma de haber aceptado, de haber votado a favor la senda de déficit por parte del Partido Popular, que estábamos hablando del 0,1% del PIB, y que para Castilla-La Mancha, en términos brutos, serían unos 60 millones de euros.
Por lo tanto, tenemos un catálogo de recortes por un lado y, desde luego, un incremento del endeudamiento. Así que tengo que decir que hay algo positivo en la presentación de sus enmiendas, y en este sentido, tengo que señalar que es coherencia. Lo mismo que hicieron cuando gobernaron, lo hacen ahora que están en la oposición, lo que significa, en primer lugar, aplicar importantes recortes, fundamentalmente a los sectores más vulnerables, y aumentar el endeudamiento. No nos han engañado, desde luego, cuando han presentado las 1.150 enmiendas, porque han hecho exactamente lo mismo que durante la época de Cospedal: un catálogo de recortes que en ese momento sí pudieron ejercer e incremento del endeudamiento.
Por lo tanto, algo positivo tienen sus enmiendas: coherencia en el ámbito presupuestario, haciendo lo mismo en la oposición que cuando están gobernando. En este sentido, tengo que decirles que ya no engañan. Es verdad que solo engañan en un aspecto que considero importante, y es que siguen prometiendo rebajas fiscales cuando están en la oposición que no cumplen y hacen todo lo contrario cuando están gobernando. Por lo tanto, coherencia en cuanto a las enmiendas y decir también a la ciudadanía que el engaño, desde luego, se reduce al tema impositivo, porque, como digo, cuando están en la oposición proponen rebajas fiscales que no cumplen, sino todo lo contrario cuando están gobernando.
En este sentido, tengo que decir que las enmiendas del Partido Popular evidencian un año más un modelo de sociedad que no compartimos, un modelo de sociedad con menos estado de bienestar, con menos riqueza, con menos empleo y que, a nuestro juicio, empeora notablemente la calidad de vida del conjunto de la ciudadanía. Frente a ese modelo de sociedad está el modelo de este Gobierno y del partido que lo respalda, que es un modelo que pretende hacer partícipes a toda la ciudadanía de la riqueza que entre todos somos capaces de generar. Ese es, desde luego, el objetivo que persigue este Gobierno, no solo con este presupuesto, sino con los presupuestos de los años anteriores.
Muchas gracias. A continuación, tiene la palabra doña Silvia Fernández García como ponente designada por la Comisión para la Defensa del Dictamen, por un tiempo máximo de 15 minutos.
Señorías,
Hoy comparecemos ante esta Cámara para cumplir con una obligación esencial y, al mismo tiempo, para dar una muestra de responsabilidad política. Antes de que finalice el año, y como no ocurre en todas las comunidades autónomas, traemos a la aprobación los presupuestos de Castilla-La Mancha. No es fruto de la casualidad, sino el resultado directo de un gobierno serio, estable y comprometido con su tierra. Todo ello gracias al liderazgo del presidente Emiliano García Page y a la estabilidad política que impera en nuestra región.
Castilla-La Mancha cuenta con unos presupuestos en tiempo y forma, pensados para dar certidumbre, generar confianza y seguir mejorando, año tras año, la vida de los castellano-manchegos y de las castellano-manchegas. Estos presupuestos no son solo cifras; son hechos, son servicios públicos reforzados, son oportunidades y son futuro para nuestra tierra. Cubrir las necesidades de la ciudadanía fue, desde el primer momento, el objetivo central del gobierno de Emiliano García Page. Ese compromiso nació de la necesidad de reconstruir lo que los recortes brutales azotaron esta región.
El gobierno de García Page vuelve a traer unos presupuestos para recuperar derechos, servicios y oportunidades. Hoy podemos decir con orgullo que Castilla-La Mancha está mucho mejor porque el gobierno de Emiliano García Page ha sabido reconstruir, mejorar y avanzar. Este proceso presupuestario comenzó, como marca la ley y el sentido común, con la aprobación del techo de gasto en el mes de septiembre, un techo de gasto de 9.000 millones de euros, casi 700 millones más que el año anterior, con un incremento del 8,2%. Cifras que no hablan de milagros, sino de algo mucho más incómodo para algunos: fortaleza económica, estabilidad política y buena gestión.
Para seguir con el proceso que se ha llevado a cabo hasta llegar a este día, es necesario hablar de las enmiendas a la totalidad que fueron rechazadas. Por un lado, la enmienda del Partido Popular denotaba no estar en desacuerdo con estos presupuestos, sino que constituía un ataque directo sin fundamento al gobierno de Emiliano García Page y un ataque sistemático a nuestra comunidad autónoma. Por otro lado, la enmienda a la totalidad del Grupo Parlamentario Vox era un argumento que no se fundamentaba en los intereses del conjunto de los castellano-manchegos, sino en su programa político nacional.
La semana pasada debatimos y votamos las enmiendas parciales presentadas por el Grupo Parlamentario Popular, que no solo carecen de rigor, sino que demuestran un profundo desconocimiento en materia presupuestaria. Presentan propuestas cuya cuantía supera claramente las partidas existentes en el propio presupuesto, algo que vulnera cualquier principio básico de seriedad y viabilidad económica. No se puede enmendar un presupuesto inflando cifras sin respaldo, sin financiación y sin respeto a los límites reales de las cuentas públicas, y eso es lo que presentó el Partido Popular.
Presentar enmiendas a los presupuestos, señores del Partido Popular, exige algo más que repartir cifras al azar; exige responsabilidad y, sobre todo, respeto a los castellano-manchegos y a las castellano-manchegas. Una vez más, las enmiendas del Partido Popular demuestran que no están pensadas para ser ejecutadas, sino para simplemente ser anunciadas. Y una vez más, el Partido Popular demuestra que en la oposición se puede prometer cualquier cosa, pero en los presupuestos, los números no mienten y las calculadoras tampoco.
La única enmienda presentada por Vox fue descartada por ser una iniciativa de control o dirección política, ya que se refería a actuaciones cuyo coste no se cuantificaba y era ajena al contenido de la ley de presupuestos. Hoy se traen unos presupuestos de Castilla-La Mancha con una redistribución de la riqueza lo más justa posible, porque aquí no se trata de hacer promesas grandilocuentes sin respaldo, sino de sumar, cuadrar las cuentas y poner los recursos donde más falta hacen y su urgencia, para seguir impulsando el desarrollo económico y social de nuestra región.
Es fundamental subrayar que este presupuesto ejemplifica una gestión financiera responsable. No se recurre a la deuda con el objetivo de mantener un déficit cero. Esto se traduce en una realidad concreta: se incrementa la inversión social sin subir los impuestos, manteniendo la presión fiscal congelada mientras se refuerzan los pilares del estado del bienestar. Esta es la estrategia del Gobierno de Castilla-La Mancha: combinar rigor y sensibilidad, equilibrio presupuestario y justicia social.
Los presupuestos impulsados por Emiliano García Page demuestran seriedad económica y compromiso social, ofreciendo un plan equilibrado y prudente. Esto consolida la confianza de empresarios, trabajadores y familias, permitiéndonos afrontar el futuro con seguridad y paso firme. Este presupuesto refleja el compromiso del Gobierno de Emiliano García Page con el campo, la educación, la sanidad, la juventud, el acceso a la vivienda, el bienestar, la igualdad y, cómo no, en la lucha contra la despoblación.
Cada proyecto rural es una oportunidad, cada euro invertido es futuro, y cada bonificación y reducción fiscal es posibilidad. La apuesta por llevar la digitalización, la conectividad, el transporte, la educación y la sanidad, así como leyes específicas para llegar al pueblo más pequeño de nuestra región, busca llenar de oportunidades hasta el último rincón de nuestra tierra.
Probablemente, después de mi intervención, los señores del Partido Popular y de Vox presentarán nuestra región como lo peor para vivir, formarse, trabajar y atraer empresas. Quiero decirles que eso es deslealtad con Castilla-La Mancha. Es desleal no reconocer las virtudes de nuestra región y los avances logrados en estos diez años. No puede ser que los señores del Partido Popular hayan votado presupuestos durante la legislatura de la señora Cospedal, en los que se despidieron a 200 orientadores en la oficina de empleo, sin planes de empleo ni programas operativos de empleo juvenil. Se despidieron a 5.100 trabajadores en la dependencia, se redujo el apoyo a la inversión empresarial, se abandonó a las empresas de economía social, y no se convocaron ayudas a la promoción del sector artesano en cuatro años.
Se suprimió la oferta de empleo público, se produjeron despidos ilegales, se despidieron a 3.000 profesionales de la sanidad, se paralizaron las construcciones de hospitales en Toledo, Guadalajara, Albacete y Cuenca, y se cerraron casi 700 camas en la región. Hubo una disminución del presupuesto general de dependencia, recortes a la red de residencias de mayores, se implementó el copago sanitario a pensionistas, y se rebajaron más de 10.000 prestaciones económicas de cuidados en el entorno familiar para personas dependientes. A más de 5.000 personas se les eliminó o rebajó la prestación de discapacidad, se redujeron contratos de teleasistencia, y se recortaron los presupuestos de políticas de inclusión en un 70%. No se financiaron los programas de terapia familiar de los ayuntamientos, y se recortó un 60% la aportación de los servicios sociales municipales.
No se financiaron las ludotecas, hubo reducción de financiación en los centros de día, cero inversión en infraestructuras educativas, cierre de escuelas rurales, y reducción de financiación en enseñanza universitaria. Así, se implementaron un sinfín de medidas de recortes y despidos. A esos sí que les votaba el Partido Popular.
Hoy, se presentan unos presupuestos, los del Gobierno de Emiliano García Page, que contemplan, como en años anteriores, prioridades claras: estado del bienestar, transición ecológica, transformación digital, lucha contra la despoblación y competitividad. Esto se traduce en 7.555 millones en gasto social, 3.054 millones de euros más que en 2015; 3.232 millones en desarrollo económico, 1.356 millones más que en 2015 para fomentar la actividad empresarial, modernizar el tejido productivo, impulsar el empleo, apoyar el sector primario, acelerar la transición ecológica y transformación digital, facilitar la movilidad y promover la vivienda asequible. En sanidad, se destina un 7,5% más que el año anterior, con un plan de ampliación de plantilla, infraestructuras sanitarias, potenciación de la capacidad resolutiva de atención primaria, red de atención en salud mental y un enfoque claro en la prevención. En educación, se incrementa un 5,3% respecto al presupuesto de 2025.
Destinada a bajar los ratios y mejorar los horarios lectivos, la ampliación de la gratuidad de dos a tres años, más plazas en transporte escolar, apertura de nuevos centros de enseñanza, impulso de la Formación Profesional (FP) y refuerzo en inclusión educativa. Se destinan 2.196 millones de euros a la estrategia de despoblación, siendo Castilla-La Mancha la única comunidad autónoma que tiene presupuestada una estrategia contra este fenómeno, con un incremento del 23,5% desde 2023.
En servicios sociales, se prevé un aumento del 7,7% para incrementar la red de recursos asistenciales, seguir potenciando la atención a la dependencia, consolidar el plan de autonomía digital y ampliar el número de servicios de atención temprana. Asimismo, se incrementarán las plazas de termalismo y turismo social, se establecerán seis oficinas de empleo y se ampliará el centro de formación de Talavera. Se ofrecerán ayudas de hasta 12.000 euros en la contratación de jóvenes y personas desempleadas, así como en la agricultura para la modernización, el relevo generacional y la igualdad. También se contemplan ayudas al sector vinícola y al sector ganadero, partidas para seguros agrarios y un plan director de regadíos, junto con el Bono Emprendimiento Rural, que ha aprobado más de 30.000 plazas y sigue aumentando año tras año.
La capacitación digital para la ciudadanía y el aumento de conectividad en nuestros pueblos son prioridades, con el objetivo de alcanzar el 100% en 2026. Se implementará un bono social para la conectividad de los hogares y se establecerán convenios de colaboración con entidades locales, alcanzando un 82% con corporaciones locales. En materia de seguridad ciudadana, se incrementarán las ayudas en la adquisición de vivienda, así como la inversión en la construcción de viviendas asequibles y un programa de rehabilitación en municipios pequeños para destinar a alquileres asequibles.
Se prevé una inversión en carreteras y mejoras en estaciones de autobuses, además de un aumento del gasto sanitario, con 600.000 metros de nuevas infraestructuras sanitarias y equipamiento tecnológico. Se abrirán oficinas de farmacia, se llevarán a cabo campañas de diagnóstico precoz y se aumentará la campaña de vacunación, así como la financiación de prótesis. No habrá copago sanitario para nuestros mayores, y se realizará una mayor inversión en la Universidad de Castilla-La Mancha para 2026, con 20 grandes actuaciones en infraestructuras educativas.
Se ampliará la red pública de atención a la discapacidad con más de 200 nuevas plazas, gracias a la apertura de seis viviendas con apoyo y 400 de días. Se establecerá un nuevo centro regional para personas con autismo y un servicio de atención temprana en hospitales de Cuenca y Guadalajara. Se inaugurará un nuevo recurso residencial que atenderá a jóvenes con discapacidad, con mil nuevas plazas del SEPAP y la apertura de tres nuevas residencias en 2026, además de dos más en marcha. También se crearán tres nuevos centros de mayores en la red de centros de Castilla-La Mancha.
Guadalajara contará con un proyecto piloto innovador de intervención para adolescentes, y se destinarán 30 millones de euros más al marco de concertación de los servicios sociales, así como dos millones de euros más al servicio de ayuda a domicilio y una red de amparo con cinco centros de atención a mujeres víctimas de violencia sexual. Se ampliarán las becas Leonor Serrano, en un sinfín de mejoras frente a la situación en la que se encontraba Castilla-La Mancha bajo el gobierno del Partido Popular, que se caracterizaba por presupuestos de recortes y castigo.
Los presupuestos que hoy votamos, los de Emiliano García-Page, son de progreso, protección social y futuro. En este proyecto de ley de presupuestos, en materia de fiscalidad, se mantiene el compromiso de congelar la presión fiscal, con 25 desgravaciones fiscales en el tramo autonómico. Se implementará una fiscalidad diferenciada con incentivos para las zonas en riesgo de despoblación, y se añadirán importantes rebajas fiscales con el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. Para la compra de nueva vivienda de alquiler también se establecerán deducciones fiscales, así como para la adquisición de la primera vivienda para jóvenes, lo que supondrá un total de 84 millones de euros en facilidades de acceso a la vivienda, 60 millones en incentivos contra la despoblación y 22 millones de euros para ayudas a personas con discapacidad. Estos no son solo cifras, son una apuesta clara por el futuro de nuestra comunidad.
Por las personas y por el futuro de Castilla-La Mancha. Apoyarlos es defender los servicios públicos, la igualdad de oportunidades y una tierra que avanza con justicia social para no dejar a nadie atrás. El Gobierno de Emiliano García-Page sigue demostrando que gobernar es mejorar la vida de las personas, y año tras año se viene demostrando. Muchas gracias.
Señoría, vamos a proceder al debate de las enmiendas y votos particulares que se mantienen al dictamen, de acuerdo con los trece bloques propuestos por los grupos parlamentarios y que conocen sus señorías. Pasamos, por tanto, al debate de las enmiendas y votos particulares. En el bloque 1 hay seis votos particulares del Grupo Parlamentario VOX, a la enmienda número 1 del Grupo Parlamentario Socialista, artículo 62; a las enmiendas número 1 del Grupo Parlamentario Socialista en las secciones 18, 23 y 27; a la enmienda número 2 del Grupo Parlamentario Socialista, artículo disposición adicional undécima; y a la enmienda número 1 del Grupo Parlamentario Socialista en la sección 70.
Por tanto, tiene la palabra, en representación del Grupo Parlamentario VOX, el señor Sánchez. Con la venia, vicepresidenta. Buenos días, señorías. Estamos hoy para el debate del pleno de presupuestos, y desde el Grupo VOX les vamos a explicar con claridad que votamos que no. Lo hemos dicho claramente, porque de algo no se nos puede tachar, pero de ser claros y transparentes no hay ninguna duda.
Un año más estamos con unos presupuestos que el Gobierno socialista de Emiliano García-Page nos trae de una manera irreal. Por mucho que diga la señora Fernández que somos una región de España que ya aprobamos los presupuestos, en el Gobierno Nacional no se aprueban presupuestos desde hace tiempo, y así suma y sigue.
Desde el Grupo VOX presentamos una única y necesaria enmienda al articulado para priorizar a los españoles. Me gustaría recordarle a la señora Fernández que yo soy muy español y castellanomanchego, y que todos los castellanomanchegos son españoles también. Entonces, eso de que nuestra enmienda no tenía cabida dentro de la región, no sé dónde se pierde, si en castellano-manchega o en española.
Los problemas que atraviesa Castilla-La Mancha no los resuelven los presupuestos que hoy aprobará el Partido Socialista con su mayoría absoluta y su rodillo, al que nos tiene, por desgracia, ya acostumbrados. No los resuelven hoy, no los resolvieron ayer, no los han resuelto en los diez años que llevan gobernando, y está clarísimo que no los van a resolver en los siguientes años que ustedes sigan gobernando.
Por eso, desde VOX decimos que no a este proyecto de presupuestos, porque no resuelven la situación de extrema gravedad que sufre el conjunto de España y la región de Castilla-La Mancha. Una crisis económica, social, habitacional, laboral y demográfica que ustedes se niegan a afrontar con seriedad y con responsabilidad, y, por supuesto, con cero voluntad política.
Estos presupuestos no alivian la carga que soportan los españoles; al contrario, estos presupuestos la agravan. La agravan porque aumentan la carga fiscal sobre las familias, sobre los jóvenes, sobre los autónomos, sobre las empresas y sobre el sector primario de nuestra región. Además, incrementan el gasto político y disparan aún más la deuda pública.
Y Castilla-La Mancha, una vez más, se sitúa a la cabeza de ese endeudamiento. Un endeudamiento que no van a pagar ustedes, sino que lo están pagando ya y lo seguirán pagando nuestros hijos y nuestros nietos. Porque mientras ustedes se preocupan, como su presidente, el señor García-Page, en decir que España y Castilla-La Mancha van como un cohete, ese cohete, permítanme que les diga, es una realidad muy distinta. Se ve que el cohete vuela tan alto y, sin embargo, a los españoles y a los castellanomanchegos nos cuesta cada vez más llegar a final de mes, llenar la cesta de la compra, llenar el depósito del coche, pagar la luz, el agua, y además, con su impuestazo, también nos cuesta más pagar el gas, sin hablar de libros, ropa, etcétera.
Mientras los españoles pierden poder adquisitivo, nuestros jóvenes no pueden acceder a una vivienda y, por tanto, no pueden formar una familia. La precariedad laboral aumenta, y acudir a una cita médica deja de estar garantizado, pese a pagar cada vez una cuota de la Seguridad Social más alta. Nuestros mayores esperan ayudas a la dependencia o a la atención domiciliaria, y el Gobierno socialista, es decir, ustedes, vuelve a optar por incrementar el gasto político: más cargos, más coches oficiales, más organismos duplicados que ven aumentadas sus partidas año tras año, y un gabinete de la Presidencia sobredimensionado, blindado y ajeno por completo a la realidad que sufre Castilla-La Mancha. Todo ello financiado con más deuda y más impuestos de los castellanomanchegos.
Esto no lo resuelven los presupuestos que hoy se aprobarán con su rodillo y su mayoría parlamentaria. España sufre un volumen de deuda pública absolutamente insostenible y Castilla-La Mancha se encuentra entre las regiones con mayor deuda en relación a su Producto Interior Bruto. Este endeudamiento no se traduce en mejores servicios públicos, no se traduce en más médicos, no se traduce en menos listas de espera, no se traduce en vivienda asequible, no se traduce en más seguridad para nuestros barrios y para las mujeres. Esto, al final, se traduce año tras año en otro nuevo fraude político de Emiliano García-Page y de su gobierno. Este fraude ha dejado de ser una excepción y se ha convertido en su forma de gobernar.
El modelo político al que nos han sometido durante décadas, el bipartidismo, está teniendo unas consecuencias cada vez más graves. El voto de ambos partidos a la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha ha sido un clarísimo ejemplo de este modelo, porque cuando se trata de incrementar el gasto político o blindar privilegios, PP y PSOE lo hacen de la misma forma. Una política ajena a la realidad de los castellanomanchegos, igual que le pasa a estos presupuestos. Por eso, desde el Grupo Vox no podemos decir que sí a unos presupuestos que apoyan el mismo modelo que lo único que hace es empobrecer a los castellanomanchegos.
El PP ha tenido mejor suerte este año que el año pasado; le han aprobado el doble de enmiendas que el año pasado. El año pasado le aprobaron nada y este año le aprueban nada de nada. Por muchas que presenten y que aprueben ustedes al Partido Socialista, al final ni por clemencia les aprueban una enmienda. Desde que gobierna Emiliano García-Page, la pobreza en Castilla-La Mancha se ha convertido en un problema de primer orden, junto con la inmigración ilegal, porque existen familias que no llegan a final de mes y hogares de españoles que no pueden cubrir ni siquiera las necesidades básicas. Castilla-La Mancha se sitúa entre las regiones más pobres de Europa, una situación que afecta a más de una cuarta parte de la población y que obliga a vivir con ingresos mínimos, inferiores al umbral de la pobreza.
Este deterioro es el resultado de décadas de políticas fallidas. Sin embargo, lejos de aprobar medidas en beneficio de los españoles, la Junta de Comunidades mantiene un sistema asistencial que no distingue entre quienes han contribuido y contribuyen con su trabajo a las arcas públicas y quienes entran y permanecen en España de manera ilegal. Un sistema sin prioridades, injusto e insostenible. Por eso, señorías, el dinero público debe ir primero a las necesidades reales de las familias de nuestra región. Mientras el paro no se reduzca en Castilla-La Mancha y en el conjunto de España, mientras haya jóvenes sin empleo estable, familias españolas en riesgo de pobreza y mayores abandonados por la Administración, no hay cabida para ni un inmigrante ilegal más a costa de los españoles y de nuestros impuestos. Y esto no es insolidaridad, esto es responsabilidad.