A continuación y conforme al orden del día, conocido por todos y cada uno de los portavoces, al igual que sus señorías, corresponde aprobar, si procede, el acta de la sesión anterior celebrada los días 2 y 3 de diciembre de 2025. Consiguientemente, pregunto a los señores portavoces si existe alguna observación hacia la misma. No existiendo ninguna observación, ¿puede aprobarse por asentimiento? Así queda aprobada.
Buenos días, se abre la sesión. Lamentablemente, iniciamos esta sesión plenaria en recuerdo y memoria de seis mujeres víctimas de violencia machista. Se trata de Oriana, de 29 años; Rosemary, de 39; Jennifer, de 30; Sayuri, de 36; Natividad, de 48; y Brocha, de 36. Con estos nuevos casos, las mujeres asesinadas por violencia machista ascienden a 47 a lo largo del presente ejercicio y a la insoportable cifra de 1.342 desde el año 2003. Desde el Senado seguiremos trabajando hasta el día en el que erradiquemos esta lacra de nuestra sociedad y no tengamos que lamentar ningún asesinato más por violencia machista. Expresamos nuestro más absoluto rechazo, nuestra más absoluta condena, y mostramos nuestra solidaridad y cariño con los familiares y seres queridos de todas y cada una de las víctimas. Señorías, les ruego se pongan en pie para guardar un respetuoso minuto de silencio. Gracias, señorías.
A continuación, vamos a abordar la moción sobre medidas de control en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, cuya iniciativa corresponde al Grupo Parlamentario Popular. Informo a sus señorías de que a esta moción, consecuencia de interpelación, se ha presentado una enmienda del Grupo Parlamentario Mixto, iniciativa del senador Carbonell Tatay. Para la defensa de la moción, tiene la palabra, por tiempo de hasta cinco minutos, en representación del Grupo Parlamentario Popular, la senadora Castillo López.
Gracias, presidente. Buenos días, señorías. Hoy debatimos una moción clave para garantizar la implicación y la asunción de responsabilidades por parte del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y, por tanto, de la ministra Morant, en la supervisión de los organismos de investigación de nuestro país. Esta moción no busca revancha política, señorías; busca algo mucho más serio: restaurar la credibilidad institucional, garantizar la integridad de los fondos públicos y dejar claro que la investigación contra el cáncer no se puede gestionar ni desde la opacidad ni desde la irresponsabilidad. El mensaje de este Pleno debe ser claro: la ciencia exige rigor, la gestión de fondos públicos exige transparencia y la responsabilidad política no se delega ni se posterga. Por eso, señorías, no fallemos en lo que más duele: en la confianza de los investigadores, en la esperanza de los pacientes y en el compromiso del Estado con la lucha contra el cáncer. Hoy hablamos de supervisión política.
De control de los fondos públicos y de algo que debería estar por encima de cualquier disputa partidista: la correcta gestión del dinero destinado a la investigación contra el cáncer y la obligación del Estado de protegerlo. El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas es un instituto estratégico del Estado, financiado mayoritariamente con fondos públicos y depositario de la confianza de investigadores, pacientes y familias que esperan que cada euro sirva para avanzar en la lucha contra una enfermedad devastadora.
El Ministerio de Ciencia no puede presentarse como un mero financiador. Cuando fija las reglas, condiciona las carreras y decide quién progresa y quién no. Lo que está ocurriendo en el CENIO no es un hecho aislado ni una excepción puntual; es una consecuencia directa de un modo de gobernar, su modo de gobernar, señorías del Partido Socialista, en el que el discurso sustituye la responsabilidad y la propaganda tapa los problemas reales. El Gobierno del señor Sánchez aparenta ser un gobierno que escucha, que defiende la ciencia y que practica un supuesto feminismo institucional, pero cuando las denuncias por abusos, precariedad o malas prácticas incomodan al poder, o cuando se cuestiona la gestión política de instituciones emblemáticas del Estado, este relato se desmorona.
No, ustedes no escuchan a los investigadores que alertan del deterioro de centros públicos de excelencia. No se escucha a las mujeres cuando denuncian abusos, irregularidades o situaciones de desprotección. Y lo más grave, si no escuchan a los suyos propios, a esos cargos, militantes o responsables del Partido Socialista que les advierten de que se han sobrepasado determinadas líneas rojas, ¿cómo van ustedes a escuchar a los investigadores o a los universitarios de este país? El silencio, la inacción y la negativa a intervenir no son neutralidad, señorías del Partido Socialista, son una forma de complicidad. En la ciencia, en la igualdad y en la defensa de las instituciones públicas, mirar hacia otro lado también es una decisión política.
Señorías, las fundaciones deben perseguir fines de interés general y gestionar su patrimonio con diligencia, transparencia y sometimiento al control público, especialmente cuando los fondos proceden del Estado, tal como establece el artículo 4 de la Ley de Fundaciones. Y eso no es retórica, es una obligación legal, una obligación que tiene la ministra Diana Morán como presidenta de honor, con responsabilidades concretas. No hablamos de un cargo simbólico, sino de un cargo con responsabilidad política real.
Han habido fallos prolongados de supervisión, control y reacción política. La ministra conocía sobradamente, durante meses, las alertas internas, las denuncias y las señales evidentes de deterioro institucional, y no hubo una actuación eficaz por su parte. Este Gobierno dice defender a la ciencia, pero abandona a los investigadores cuando alzan la voz. Dice ser ejemplo de ética pública, pero solo reacciona cuando el escándalo es imposible de ocultar. Dice escuchar a las mujeres, pero mira hacia otro lado.
Señorías del Partido Socialista, estos escándalos se les acumulan de norte a sur y de este a oeste, y a las mujeres socialistas se les debería revolver el estómago con cada caso, con cada indefensión, porque esto no es defender a la ciencia, ni a la buena gestión pública, ni al feminismo. Esto se llama sordera política. Y termino, presidente. Cada euro mal gestionado no es solo una cifra, es una oportunidad perdida para la ciencia, un avance que no llega y una quiebra de la confianza pública. Por eso exigimos claridad, responsabilidad y una gestión a la altura de lo que la sociedad española espera.
Para la defensa de la enmienda, tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Mixto, el senador Carbonell Tatay. Tiene la palabra, señoría. Con su permiso, señor presidente. Señorías, muchas gracias. Muy buenos días a todos ustedes. Estamos tratando un tema importantísimo.
Hemos presentado una enmienda, senadora Castillo, que no debilita su moción, sino que la hace más completa, más garantista y más eficaz jurídicamente, evitando que el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) quede atrapado en una pura batalla política. Hablamos de una de las instituciones científicas más importantes de nuestro país, y cuando se menciona el CNIO, no se trata solo de una fundación pública, sino de esperanza, de ciencia, de excelencia, de miles de pacientes, de investigadores y de dinero público invertido en salvar vidas.
Por esa importancia, nuestro grupo ha presentado esta enmienda para que esta Cámara, este Senado, esté a la altura de la gravedad de lo ocurrido, y no para rebajar la exigencia de responsabilidades, sino, repito, para completarla, reforzarla y hacerla verdaderamente eficaz. Espero que lo comprenda, senadora Castillo. La moción que se debate señala con claridad una crisis institucional, científica y ética, y nadie puede negar esa crisis. Pero frente a la gravedad de los hechos, no basta con el reproche político, la denuncia pública o el señalamiento. Hace falta, y esto es lo que aporta nuestra enmienda, investigar con rigor, depurar responsabilidades con pruebas y proteger sin fisuras la continuidad de la investigación oncológica en España.
Nuestra enmienda introduce algo esencial: una auditoría externa e independiente para esclarecer si los fondos públicos del CNIO han sido destinados a fines ajenos a su objeto estatutario. Esto es clave, porque cuando se trata de dinero público, no valen insinuaciones, rumores ni relatos cruzados; valen los hechos, los informes técnicos y las responsabilidades bien acreditadas, y solo así se construye la verdad institucional.
Junto a esta exigencia de investigación rigurosa, incorporamos algo que para nosotros es irrenunciable: la protección expresa de las líneas estratégicas de investigación y de los profesionales del CNIO. La protección a los investigadores es fundamental, ya que las posibles irregularidades de unos pocos no pueden convertirse jamás en la condena de cientos de científicos que cada día trabajan con excelencia para combatir el cáncer. Nuestro deber es doble: exigir responsabilidades, sí, pero también blindar la ciencia, el conocimiento y a quienes la sostienen.
Nuestra enmienda, por tanto, no es una enmienda contra nadie, no es una enmienda contra ustedes; es una enmienda a favor del CNIO, a favor de la ciencia, del rigor institucional y del dinero de todos los españoles. Es una enmienda que busca la verdad, la justicia, la transparencia y la protección de la investigación. Por eso les pedimos a todos ustedes que la apoyen, porque no se trata de quién gana un debate parlamentario, si se abstienen o si votan en contra. Hoy se trata de que nuestra Cámara, que el Senado, esté a la altura de una institución que representa lo mejor de nuestro sistema científico y, sobre todo, la esperanza de miles de personas.
Muchas gracias por escucharme. Gracias, senador Carbonell. Tiene la palabra, en representación del Grupo Parlamentario Popular, autor de la moción originaria, para indicar si acepta o no la enmienda presentada, la senadora Castillo López.
Gracias, señor Carbonell Tatay. No vamos a aceptar su enmienda y le voy a explicar por qué. Con sus enmiendas, señoría de Vox, el debate deja de centrarse en la ciencia y pasa a convertirse en una confrontación partidista que no beneficia ni a los investigadores ni a la institución. La moción original defiende alto y claro la transparencia, la colaboración con los órganos de control y la mejora de la gobernanza, pero anticipar conclusiones no aporta claridad, genera inseguridad institucional y puede dañar injustamente la reputación del centro. Los investigadores del CNIO necesitan estabilidad, continuidad en sus líneas de trabajo y seguridad en la financiación y en un entorno institucional fiable.
Incrementando la tensión y trasladando incertidumbre al personal científico, y eso no mejora ni el trabajo ni la credibilidad del centro. ¿Usted cree que este es el principal motivo para reprobar a la ministra? La ministra tiene muchos motivos para ser reprobada, entre otras cosas, la falta de su labor diaria en el ministerio al que representa, o la cantidad de homologantes que llevan años esperando ser homologados sus títulos y que están trabajando en empleos para los que están sobrecualificados. No obstante, creemos que personalizar responsabilidades políticas ahora mismo no es necesario, ni para mejorar la gestión ni para proteger la investigación, y menos aún mientras los procedimientos están en curso.
Por todo ello, rechazar estas enmiendas no resta gravedad a los hechos, señor Carbonell Tatay; al contrario, permite que la moción siga siendo un instrumento útil, facilita el apoyo transversal y refuerza un mensaje claro: la prioridad es la ciencia, la investigación y las instituciones públicas, no la confrontación política. Esta moción no nace para señalar adversarios políticos, sino para proteger a quienes investigan, trabajan y sostienen uno de los centros científicos más importantes del país. Introducir reproches partidistas no ayuda a la ciencia, no ayuda a los investigadores y no mejora la gobernanza. Por eso no podemos aceptar unas enmiendas que desvirtúan el objetivo principal de la iniciativa.
Muchas gracias, señorías. Iniciamos el turno de portavoces. Por el Grupo Parlamentario Mixto, le corresponde el uso de la palabra a la senadora Caballero.
Gracias. Buenos días. Efectivamente, es muy preocupante todo lo que estamos viendo en estos últimos tiempos en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, un centro clave en la investigación del cáncer en España. Una crisis institucional y reputacional sin precedentes, marcada por denuncias de corrupción, mala gestión, malestar interno del personal y auditorías externas en marcha. Ante esta situación agravada por la dejación del Gobierno, el objetivo ahora debe ser aclarar responsabilidades, reorganizar la estructura del centro y, sobre todo, recuperar la confianza pública y científica.
A nuestro parecer, estas son las cuestiones claves en las que hay que insistir: transparencia y buen uso de los fondos públicos. Es inaceptable que los recursos públicos destinados a la lucha contra el cáncer terminen bajo sospecha de mala gestión y presuntas irregularidades. No se puede mercadear con la esperanza que tenemos depositada en los avances de la investigación para luchar contra el cáncer. La transparencia en la contratación y en el gasto debe ser absoluta en instituciones financiadas con el bolsillo de todos, y más en las que tocan temas tan sensibles.
La segunda cuestión clave es la necesidad de reformas estructurales. Esta crisis demuestra que no basta con financiar la ciencia; hay que garantizar un marco de buen gobierno, auditorías periódicas e independencia real de los órganos de control interno y externo, reforzar la cultura de cumplimiento y protección de la reputación de la ciencia española, así como el apoyo a los investigadores. Queremos mostrar nuestro apoyo total a la comunidad científica honesta y rechazar a quienes han dañado su reputación. Por tanto, apoyaremos esta moción.
Muchas gracias.
Gracias, senadora Caballero. Senador Carbonell, le corresponde el uso de la palabra.
Con su permiso de nuevo, señor presidente. Buenos días, senadora Castillo. Siento que usted no haya leído bien el texto o no haya interpretado correctamente el mismo. Una gran pena. Fíjese, es una pena que nosotros tengamos pocas intenciones políticas, que a pesar de que ustedes no nos han aceptado la enmienda, cosa incomprensible, porque exige auditoría externa, responsabilidad y apoyo a los investigadores. Yo no sé qué tiene esto de malo y qué política y qué partidismo ven ustedes ahí. Pero, a pesar de todo eso, nosotros vamos a votar a favor, porque nos parece una cuestión intolerable lo que ha sucedido.
La ciencia es una cadena de conocimiento que se transmite, se perfecciona y se proyecta hacia el futuro, y esa es su grandeza, pero también su responsabilidad. Esta responsabilidad es aún mayor cuando hablamos de investigación contra el cáncer. Nuestro sistema científico se apoya hoy en una base de precariedad, con investigadores jóvenes y no tan jóvenes que tienen contratos inestables, mal remunerados, a pesar de contar con trayectorias internacionales brillantes, pero atrapados por una burocracia que asfixia el talento. Muchos de ellos, formados con recursos públicos, se ven obligados a marcharse fuera de España, y esta es una de las grandes heridas silenciosas de nuestra ciencia.
Por ello, cuando un centro que simboliza lo mejor de nuestra capacidad investigadora, el CNIO, entra en una crisis como la que hoy conocemos, el daño es doble: científico y moral. Porque robar siempre es grave, muy grave, pero desviar fondos destinados a la lucha contra el cáncer es una forma especialmente intolerable y asquerosa de corrupción. No hablamos solo de dinero público, sino de la esperanza de pacientes y de vidas. No se trata de rumores, sino de denuncias ante la Fiscalía Anticorrupción, de procedimientos judiciales admitidos a trámite, de auditorías en marcha, de indicios de fraccionamiento de contratos para eludir controles, de adjudicaciones reiteradas y de estimaciones de millones de euros presuntamente desviados durante años. Mientras tanto, se deterioraba el clima laboral, se perdía el talento y se dañaba el prestigio internacional del CNIO.
En este contexto se presenta esta moción. Nuestra posición es clara y doble: tolerancia cero con la corrupción, protección absoluta al núcleo científico del CNIO y exigir responsabilidades, no para destruir la institución, sino para depurar, corregir, fortalecer y devolver al CNIO el prestigio que nunca debió ponerse en riesgo. Es inexplicable que no hayan aceptado estas tres cuestiones. La ciencia exige verdad, método y evidencia, y la política exige responsabilidad. La lucha contra el cáncer exige algo aún más alto: dignidad moral. Esta dignidad es la que hoy estamos obligados a proteger.
Muchas gracias por escucharme. Muchas gracias, señor Carbonell. Izquierda Confederal. Señora Delgado, todas las señorías que están de pie pueden ocupar sus escaños, por favor.
Señora Delgado, sí, muchas gracias, señor presidente. Antes que nada, muy buenos días, don Eloy Suárez Lamata y don Alejo Miranda de Larra. El 2026 ya está a la vuelta. Miren, señorías, ustedes traen hoy aquí una moción consecuencia de interpelación que, no por poco creativa, es menos oportunista, señora Castillo, o sea, marca Partido Popular. Hace dos semanas estuvo en este Pleno la ministra Diana Morán, y les explicó que el CNIO está regido por un patronato, dando cuenta de las acciones de dicho patronato. Además, se comprometió en esta misma tribuna a cooperar con la justicia, en caso de que el ministerio sea requerido para ello, algo que aún no ha ocurrido, como todos ustedes saben.
Piden ustedes explicaciones cuando la ministra se las dio aquí, y el día 10 compareció en la comisión del Congreso, una comisión en la que las señorías de Vox, allí presentes, haciendo gala de toda su buena educación, mandaron a la ministra a la mierda, literalmente, y se fueron de la comisión. Posiblemente, a ver qué hacían con el dinero que le habían robado a las víctimas de la Dana, seguramente. Piden ustedes colaboración con la justicia, y efectivamente, es algo que esperamos todos, algo que es más que lógico. Pero, miren, es que la justicia aún no...
Igual que ustedes, que tienen por costumbre anticipar las decisiones judiciales, ya que parece que tienen mejores informaciones que el resto de los españoles sobre quién va a ir, como dice Miguel Ángel Rodríguez, casi siempre, por cierto, a altas horas de la madrugada. Y por último, piden ustedes transparencia y fiscalización, piden explicaciones cuando durante años no se las han pedido a los representantes de las comunidades autónomas en ese patronato del CNIO, que son de su partido. Sí, los cuatro: Baleares, Castilla y León, Extremadura y Murcia, para llamar a sus compañeros de partido y pedirles cuentas. Parece que ahí se les ha parado el reloj, señorías.
Y sin duda, lo que me parece el descaro mayor es que se atrevan a hablar del Tribunal de Cuentas, justamente cuando el mes pasado la comisión mixta del Tribunal de Cuentas tuvo que decidir entre dos solicitudes de fiscalización. Una, la suya, la del Partido Popular, que solo pretendía auditar las cuentas del centro desde el año 2018 hasta el 2024, que casualmente es el periodo de mandato de este gobierno. La otra era del Partido Socialista, que quería fiscalizar todos los ejercicios relativos desde el año 2011, que es precisamente el periodo que ha durado el mandato de la dirección saliente al que se refieren los hechos y abarca el mandato del equipo directivo anterior.
No creo que nadie se vaya a sorprender de la decisión del PP de utilizar la fiscalización del Tribunal de Cuentas como arma arrojadiza contra el Gobierno en lugar de buscar la transparencia. Por eso, señorías, me temo que han perdido ustedes toda la credibilidad en este asunto. Ni les importa el CNIO, ni la investigación oncológica, ni los enfermos, y mucho menos sus familias. A ustedes se les nota demasiado las ganas de atacar al Gobierno por tierra, por mar y por aire, pero ya les digo que nadie les esperaba a ustedes en otro sitio que en este, porque esta es la manera que han tenido siempre de hacer oposición: ni una idea, ni una propuesta, y sí, por supuesto, una ayusada cada semana para mantener el circo en marcha.
Ya saben ustedes aquello de que esta cámara se merecía más, y los pacientes oncológicos todavía más. Entre ellos, seguro que hay muchos votantes del Partido Popular, y también se merecían mucho más de ustedes que todo esto. Muchas gracias.
Grupo Nacionalista Vasco, señor Uribe-Echevarría, ¿no desea intervenir? Grupo Plural, señor Ten. Gracias, presidente. Buenos días, senadoras y senadores. Miren, uno tiene la sensación de que cuando no es el Cervantes y la RAE, es esto del Zenio y si no, la impunidad de las togas. Pero me parece que hay un enlace en todo esto, en estos ejemplos, que está lo que hay detrás: algo moral del régimen del 78 que trae implícito una sensación de impunidad, de "yo me lo guiso, yo me lo como", de cortijo, de dinero fácil y de corrupción o de corruptelas.
No se puede separar el estado en descomposición, que decía el señor Feijóo, de este régimen del 78. Es evidente que esto no es una democracia plena, como les gusta decir a los señores del PSOE. Una democracia plena no permitiría todo lo que está pasando en el ámbito de sus partidos, de sus empresas y de sus mentalidades. Por favor, pongan orden en todo esto.
Patronato, Fiscalía, Tribunal de Cuentas, auditorías externas. Pero esto del CENIO y a nosotros, a los de Junts, no nos busquen en todo esto. Se tiene que poner orden. El Estado tiene que garantizar la buena gestión de las cuentas públicas. Corrupción cero, corruptela cero, sombras de dudas no más, abusos de poder. Mire, ha habido en la política unas generaciones de estafadores terribles de dinero fácil, y esto no se puede separar del régimen del 78, que, dicho con otras palabras, es del bipartidismo. El colmo de la miseria es que haya gente dispuesta a enriquecerse a partir del cáncer o de la investigación sobre el cáncer.
Miren, otra cosa más o menos relacionada con esto: este fin de semana en Cataluña hemos celebrado la maratón, una fiesta de la solidaridad, de la donación y de la buena gente, donde se han recogido 10 millones de euros. Durante todas las maratones de la historia se han recaudado más de 260 millones para investigación. 1.084 proyectos de investigación se han podido desarrollar, y algunos de ellos, no pocos, participaban en el CENIO. ¿Qué tenemos que explicar a la gente después? Me ha gustado leer en la web de la maratón que su visión y misión es mantener el coste cero en todas las actividades organizadas, porque los gastos propios de la fundación no deben significar un gravamen de los donativos. Este es el espíritu que hay que tener en las subvenciones y en las ayudas.
Acabo, presidente. Ha habido una convocatoria que se ha licitado últimamente de la Generalitat para infraestructuras científicas. El señor Illa y la consellera Núria de Montserrat deben pensar que solo se hacen buenas investigaciones en Barcelona y en sus centros. Supongo que saben que es falso. El paisaje de la investigación es de ámbito catalán y no solo de Barcelona. No ha habido proyectos fuera del área metropolitana de Barcelona. En las universidades de Girona, Tarragona y Lleida se hace alta investigación, y el gobierno no puede practicar el centralismo en este ámbito. Es un menosprecio y una falta de sensibilidad para la vertebración del paisaje de la investigación, consellera Núria Montserrat. También hay impacto transformador; se trata de sacar talento y fomentar la transparencia del conocimiento en toda Cataluña. ¿O es que no hay infraestructuras científicas y tecnológicas fuera de Barcelona? Nada más, pero también nada menos. Muchísimas gracias.
Senador Matute. Buenos días, presidente. Buenos días, señorías. Miren, tras escuchar otra vez los mismos argumentos, me remitiría a la intervención que hace tan solo unos días hizo aquí la ministra, cuando contestó de manera clara y concisa a todo lo que vuelven ustedes a traer hoy aquí. Pero como lo principal para ustedes al final es hacer ruido, pues estamos aquí otra vez.
Me gustaría continuar con una afirmación que debería unirnos a todos: el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, el CENIO, es una institución esencial para España, para nuestra ciencia, pero sobre todo para la lucha de miles de personas contra el cáncer. Desde el Grupo Socialista le damos la mayor importancia a lo ocurrido y tenemos el compromiso firme, que ya trasladó aquí la ministra, de investigar a fondo y, si se prueban irregularidades, perseguir con contundencia a los responsables. Precisamente por eso, lo que hoy debatimos exige rigor, responsabilidad y altura institucional, y no brochazos gruesos ni oportunismo político.
Lamentablemente, ese es el enfoque que nuevamente adopta el Partido Popular con esta moción, porque su moción parte de una premisa equivocada. Confunde deliberadamente responsabilidad política con gestión directa y supervisión con intervención diaria. El CENIO es una fundación pública cuyo órgano de gobierno es un patronato colegiado, formado por varios ministerios, asociaciones privadas y también por comunidades autónomas, precisamente cuatro comunidades autónomas gobernadas por ustedes: Baleares, Castilla y León, Extremadura.
Y Murcia. Fíjense, ustedes hablando de mala gestión y resulta que forman parte del órgano de gobierno que establece las directrices generales y aprueba los presupuestos. Aclarado todo esto, cuando surgieron los problemas recientes, el mecanismo correcto no era la intervención política directa, sino la activación del Patronato, y eso es lo que se hizo. Se recabó la información, se paralizó la aprobación de las cuentas y se adoptaron decisiones para abrir una nueva etapa. Porque miren, como hemos dicho, el Patronato es un órgano colegiado que toma decisiones por mayorías, y todas las decisiones adoptadas en torno a estos asuntos se tomaron por unanimidad, es decir, con el visto bueno de las comunidades autónomas gobernadas por ustedes. No existe, por tanto, inacción, sino respeto a la legalidad y a la buena gobernanza institucional.
El Ministerio ejerce una función de supervisión estratégica y de garantía institucional, pero lógicamente no gestiona el día a día del centro. Ese es el punto en el que el Partido Popular insiste deliberadamente construyendo un relato político falso. Pretender trasladar que el Ministerio es responsable de la gestión operativa del CNIO es, por tanto, una distorsión interesada de los hechos. Y es que, señorías del Partido Popular, no nos engañemos, a ustedes la ciencia y el CNIO no les interesan. Ya lo demostraron cuando gobernaron, con políticas de recortes, de austeridad y despidos masivos, y lo demuestran a día de hoy con sus pactos con Vox en diferentes gobiernos autonómicos, donde niegan hechos tan increíbles como el cambio climático. Tampoco les preocupan las personas. Aquí tenemos el caso del hospital de Torrejón, de Madrid, como ejemplo de su modelo de sanidad que prioriza el negocio frente a las personas. O el ejemplo de Andalucía y los cribados del cáncer de mama, donde el señor Moreno Bonilla parece estar solamente preocupado por las encuestas mientras minimiza las cifras de las mujeres afectadas.
Miren, frente a esto, el Partido Socialista ha apostado como nunca por la ciencia y por la lucha contra el cáncer. Entre 2018 y 2024 hemos destinado cerca de mil millones de euros a la investigación para el cáncer, la mayor inversión histórica en nuestro país. Esta inversión se canaliza a través de diversas iniciativas y proyectos, como Conexión Cáncer, el Programa Estratégico Ramón y Cajal y el Programa ATRAIE, que permite atraer y retener talento internacional. Igualmente, esta inversión récord está permitiendo avances en terapias pioneras y en nuevas tecnologías para el diagnóstico de tratamientos.
Termino ya. Señorías, mientras algunos buscan culpables y generan alarma, nuestro compromiso es claro: apostar por la ciencia, proteger a los investigadores y garantizar que cada euro de los impuestos de la ciudadanía se invierte en mejorar la vida de los pacientes. Porque esto no va de política, señorías, va de vidas humanas, de futuro y de conocimiento. Y el Gobierno estará siempre del lado de la ciencia, de los científicos, de quienes luchan contra el cáncer, sin ceder a la demagogia ni al ruido que prefieren atacar en lugar de construir. Muchas gracias.
Gracias, senador Matute. Grupo Popular, senadora Esteve. Señorías, esta moción no la han entendido. No va del "y tú más", esto no va de comunidades autónomas, va de responsabilidad y de control en la gestión, porque, sobre todo, esta moción trata de personas. En España, según las estadísticas, una de cada tres personas sufrirá cáncer, y se estima que en 2025 habrá más de 300.000 nuevos enfermos. En nuestra exposición hemos podido comprobar que no hacer tiene enormes consecuencias, entraña una gran responsabilidad. No atender las advertencias también tiene sus consecuencias. No solo hablamos de lo que presuntamente hayan hecho personas, sino también de lo que no se ha hecho. Todo esto lo estamos viendo en el CNIO, porque, señorías, el cáncer se cura con investigación, de esa que se realiza en el CNIO.
Gracias. Centro de Investigación del Cáncer y de Europa, atrayendo a científicos muy reconocidos en el plano nacional e internacional. ¿Cuál fue la actuación, la respuesta del Ministerio de Ciencia, de Diana Morán? No vigilar, una grave negligencia ministerial. En 2021, un informe de la Intervención General del Estado advierte sobre la pérdida de personal investigador, la caída de la producción científica y una fuga de cerebros que se arrastra desde hace años, y que la ministra Morán no ha sabido o no ha querido rectificar.
Ostenta la presidencia de honor del patronato, pero no participa en la toma de decisiones colegiadas. El secretario de Estado o la directora del patronato fueron informados de lo que estaba ocurriendo, pero no informaron al resto de los miembros del patronato del CNIO sobre las irregularidades comunicadas por parte de los trabajadores. ¿Y qué hicieron? ¿Por qué no hicieron nada? ¿Qué sentido tiene, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez prometió traer de vuelta a los investigadores a España y aumentar el presupuesto de I+D?
Lo que está ocurriendo en el CNIO tiene tres consecuencias directas y medibles sobre la investigación del cáncer. Cuando se publican informaciones sobre irregularidades, se resiente la confianza y se caen los apoyos de los donantes. Una reputación científica no se recupera con un comunicado; se reconstruye con años de estabilidad. Hoy el CNIO se encuentra en una situación de incertidumbre jurídica, institucional y reputacional. No trabaja aislado, depende de alianzas internacionales construidas durante décadas. Si se instala la sospecha de opacidad o falta de control, se enfrían las colaboraciones y se vuelve más difícil compartir proyectos estratégicos.
El problema es que cada euro que no se orienta con rigor a la misión científica es un euro que retrasa resultados. En cáncer, retrasar la investigación significa llegar más tarde a diagnósticos, terapias y prevención. En investigación oncológica, perder personas clave no es solo perder nombres, es perder programas, redes y financiación competitiva. Ya se ha constatado una salida relevante de entre 10 y 15 perfiles muy senior, lo que tiene un efecto dominó. Parte de los proyectos y fondos de estos líderes se van con ellos. El resultado es simple: menor músculo científico, menos competitividad y menos logros.
En sus intervenciones, la ministra ha reivindicado una ciencia abierta al servicio de la sociedad, aportando datos de inversión en la lucha contra el cáncer, cerca de 1.100 millones desde 2018. Sin embargo, es crucial preguntarse: ¿se invierte bien o mal? ¿se gobierna bien o mal? ¿se controla bien o mal? Una institución científica no se protege con titulares, se protege con gobernanza, transparencia y rendición de cuentas, para que cada euro público se traduzca en proyectos excelentes, talento retenido y avances reales contra el cáncer. Importa la inversión, sí, pero importa más que esa inversión se gestione con integridad, transparencia y control para maximizar su rendimiento. El ministerio tiene la obligación de crear un entorno estable y garantizar que el CNIO vuelva a ser conocido por lo que produce en sus laboratorios. Si no se actúa con rigor, el coste no lo paga el Gobierno, lo paga el sistema científico sanitario y, en última instancia, los pacientes.
Muchas gracias, señorías. Moción sobre la precariedad vital y emocional de los jóvenes, Grupo Popular, señor Valero. Muchas gracias, presidente, señorías. La semana pasada interpelé a la ministra de Juventud para hablar sobre la precariedad vital y emocional que sufre hoy nuestra juventud. Lo hicimos porque, tras casi siete años de gobierno de Pedro Sánchez, ya no caben más excusas, más diagnósticos ni más anuncios vacíos. Hoy traemos esta moción porque la juventud no puede seguir esperando mientras el Gobierno se limita a gestionar titulares y repetir consignas. España tiene una de las juventudes mejor formadas de su historia, pero también una de las más castigadas por las políticas del actual Gobierno.
Jóvenes que trabajan pero no pueden emanciparse, jóvenes que encadenan contratos precarios. Mientras el Ejecutivo presume de cifras macroeconómicas que no llegan a su día a día, jóvenes que pagan alquileres abusivos. Mientras el Gobierno interviene en el mercado con leyes ideológicas que han reducido la oferta y disparado los precios. Esta es la realidad que el Gobierno de Pedro Sánchez se niega a asumir.
La vivienda es el mejor ejemplo de este fracaso. Tras años de anuncios, planes y propaganda, hoy los jóvenes se emancipan más tarde que nunca. La ley de vivienda del Gobierno no ha abaratado el alquiler, lo ha encarecido. No ha protegido a los jóvenes, los ha expulsado del mercado. Por eso proponemos mejorar la fiscalidad del alquiler para menores de 40 años, reducir la carga impositiva en la compra de vivienda y establecer avales públicos reales. Medidas concretas, eficaces y compatibles con el mercado, no intervencionismo que solo genera más problemas. Porque, señorías, no se puede hablar de derecho a la vivienda mientras se impide en la práctica que los jóvenes accedan a ella.
En materia de empleo, el balance es igual de decepcionante. El Ejecutivo presume de reformas mientras miles de jóvenes siguen atrapados en contratos de baja calidad, salarios insuficientes y sin expectativas de progreso. Se penaliza la contratación y se asfixia a quienes quieren emprender. Por eso reclamamos bonificaciones en las cotizaciones sociales para la contratación de jóvenes y programas reales de apoyo al autoempleo y al emprendimiento juvenil. Porque el talento joven no necesita tutelas ideológicas, necesita oportunidades. Y aquí conviene decirlo claramente, este Gobierno habla mucho de jóvenes, pero legisla poco pensando en ellos.
Si hay un ámbito donde la irresponsabilidad del Gobierno resulta especialmente grave es en la salud mental. La crisis de salud mental juvenil no es nueva, pero sí ha sido sistemáticamente ignorada. Faltan recursos, faltan profesionales y faltan políticas preventivas. Mientras tanto, el Gobierno se limita a declaraciones grandilocuentes y estrategias sin dotación suficiente. Proponemos una nueva estrategia nacional de salud mental centrada en la infancia y adolescencia, con medidas reales contra el suicidio, con protección frente al impacto de las redes sociales y con programas en los centros educativos. Porque, señorías, no actuar en salud mental no es neutral, es negligente.
El abandono del mundo rural es otro de los grandes fracasos del Gobierno del señor Sánchez. No hay relevo generacional porque no hay apoyo real, no hay jóvenes en el campo. El Gobierno les pone trabas burocráticas, inseguridad jurídica y una presión fiscal asfixiante. Nuestra moción propone facilitar la incorporación de jóvenes al sector agrario y ganadero, anticipar ayudas, simplificar trámites y garantizar acceso a la renta y la propiedad. Medidas sensatas que este Gobierno debería haber adoptado hace tiempo y no lo ha hecho.
Mientras tanto, seguimos perdiendo talento joven. 400.000 jóvenes se marcharon al extranjero el año pasado porque aquí no encontraban ninguna oportunidad. El Gobierno lo normaliza, incluso lo maquilla, pero es un fracaso colectivo. España invierte en formar jóvenes que luego desarrollan su vida profesional fuera de nuestro país. Por eso pedimos programas específicos de contratación para facilitar su retorno, porque recuperar talento no es un gasto, es una inversión. Un país que expulsa a sus jóvenes está renunciando a su futuro.
Señorías, esta moción pone sobre la mesa propuestas concretas frente a un Gobierno instalado en la propaganda. No pedimos milagros, pedimos responsabilidad. Tras siete años de Pedro Sánchez, la juventud sigue esperando: esperando una vivienda, esperando un empleo digno, esperando atención en salud mental o esperando poder construir un proyecto de vida en su propio país. Hoy este Senado tiene la oportunidad de decirle al Gobierno que ya basta, que la juventud no puede seguir pagando el precio de su inacción. Por todo esto, señorías, les pido que apoyen esta moción, porque apoyar a los jóvenes es apostar por el futuro de España. Muchas gracias.
Gracias, senador Valero. Enmiendas, Grupo Mixto, señora Gómez. Gracias, señor presidente. Buenos días, señorías. Esta moción que debatimos hoy aquí en el Senado trata un tema muy importante, que es la precariedad vital y emocional de la juventud en España.