Hola. Buenas tardes a todos y a todas. Vamos a empezar estas jornadas con un minuto de silencio, por favor, para las personas migrantes que no pudieron llegar, los que se quedaron en el desierto, en el mar, y las personas que enfermaron después de haber estado aquí con nosotros. Al menos en el recuerdo, porque este día también es de ello. Gracias.
De nuevo, buenas tardes, compañeros, compañeras, amigos y amigas. Bienvenidos y bienvenidas al Congreso de los Diputados, que es la casa de todos y de todas. Gracias por estar aquí. Estas jornadas las celebramos conmemorando el Día Internacional del Migrante, que fue ayer, el 18 de diciembre. También, como sabéis, cada año el Partido Socialista publica un manifiesto, que podréis encontrar en la página del partido y en las redes sociales. Lo hacemos para resaltar dos ideas principales, porque nos enfrentamos a un gran reto.
La inmigración es una oportunidad; nunca, jamás puede ser un problema. Sin embargo, hay quienes la ven como un problema. Hablo de la ultraderecha, que nos señala, acusándonos de ser los causantes de todos los males de esta sociedad, y lo hace a través de las redes sociales para amplificar sus mensajes racistas, utilizando bulos y mentiras. Por eso, compañeros y compañeras, tenemos que seguir defendiendo los derechos humanos y hacer ver a esta sociedad que España no es ultraderecha. Son muchos más los españoles y las españolas que desean una sociedad basada en el respeto de los derechos humanos y en la solidaridad.
Y lo digo, se hace desde todos los ámbitos, para conseguir una sociedad más justa, más igualitaria y más libre. Estas jornadas persiguen que estemos informados.
Formado, sobre todo, de las políticas que desarrollamos, porque estamos en el gobierno. Tenemos a nuestra presidenta de partido, Cristina Narbona, que va a abrir las jornadas. Después será el turno de Pilar Cancela, la secretaria de Estado del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Posteriormente, tendremos otras dos mesas donde participarán los compañeros. Quisiera recordarles que estas jornadas son jornadas de formación. Disponemos de cuatro horas y no podremos permitir preguntas ni debate. Quizás el año que viene organicemos jornadas con más tiempo, donde sí podrá haber debate, preguntas y hasta elevar propuestas al partido. Pedimos disculpas por ello. Una vez que concluyan las jornadas, dado que estamos en la casa de todo el pueblo, iremos a sacar la foto de familia dentro del hemiciclo. Hoy nos sentiremos más como diputados y diputadas. Sin más, cedo la palabra a nuestra presidenta, Cristina Narbona.
Gracias. Muchas gracias, querido Luc, queridas compañeras y compañeros, amigos y amigas, querida secretaria de Estado. Quisiera, en primer lugar, agradecer sinceramente la presencia hoy con nosotros de hombres y mujeres nacidos fuera de España, que en estos momentos están trabajando dentro del Partido Socialista, contribuyendo a que seamos capaces de hacer frente con éxito a lo que antes comentaba Luc al inicio de su intervención.
Vivimos en un mundo acosado por una auténtica ola de neofascismo, racismo, xenofobia y negacionismo. Si nos miramos alrededor, esto está sucediendo no muy lejos de nuestras fronteras; está ocurriendo en muchos países de la Unión Europea, en Estados Unidos y en América Latina. Ayer mismo, pudimos escuchar a Milei y al recién elegido presidente de Chile, el señor Katz, que anunciaban la urgencia de expulsar inmigrantes a través de un corredor humanitario para liberar a sus sociedades de lo que consideran un peligro.
Estamos en España. En España somos hijos y nietos de la migración. Muchas de nuestras familias tuvieron que emigrar, algunos mucho más atrás, incluso en épocas de extraordinaria pobreza y subdesarrollo de este país, en circunstancias que la gente más joven no se puede ni imaginar. También durante la etapa de la dictadura franquista, hombres y mujeres que desde España tuvieron que buscarse la vida en otros países, y que lo hicieron en muchas ocasiones, tremendamente condicionados por su origen y rechazados en los países donde iban a trabajar.
Por ello, si me permitís, una de las experiencias que más me ha enseñado en materia de convivencia con la inmigración fue durante mi etapa como diputada por Almería, cuando ya había un número muy elevado de personas nacidas fuera de España que trabajaban en los invernaderos, en condiciones muchas veces realmente difíciles desde el punto de vista de su salud y seguridad, pero también de la forma en que les toca vivir, hacinados y faltos de derechos. Recuerdo que me llamaba mucho la atención que esto sucediera en Almería, porque la inmensa mayoría de los propietarios de invernaderos allí tienen esos invernaderos porque sus padres o abuelos trabajaron fuera de España y consiguieron los recursos suficientes para emprender esta actividad.
Había claramente un rechazo a ese recuerdo. Por tanto, creo que nosotros, al contrario, igual que hablamos de memoria democrática en términos de lo que se vivió en nuestro país con la dictadura de Franco y antes con la Guerra Civil, debemos estimular la memoria de nuestra sociedad. En muchas familias españolas, la migración ha sido una palanca de crecimiento y progreso.
Y ahora lo que toca es ser capaces de construir este país, que va cambiando día a día, con el esfuerzo de tantas personas que no han nacido aquí, pero que viven y trabajan aquí. Así que para el Partido Socialista, esta es ahora mismo una prioridad. Desde el punto de vista de nuestra estrategia política, en un año con distintas citas electorales, hemos considerado urgente trabajar en el seno de la dirección federal para conseguir tener los argumentos, las propuestas y las experiencias más valiosas para garantizar una convivencia positiva para todas las partes. Contando con algunos ejemplos que hoy mismo vais a tener aquí, en el Ayuntamiento de Fuenlabrada, por ejemplo, y en el Ayuntamiento de Parla, donde se está consiguiendo construir esa convivencia, que es algo distinto de la simple integración. Todos tenemos que integrarnos unos con otros, y por eso me merece muchísimo interés y el máximo apoyo el trabajo que realiza nuestro gobierno en estos momentos, preparando un plan nacional de convivencia que tiene que ayudar e impulsar experiencias positivas en términos de convivencia entre distintas comunidades.
Para ello, es fundamental que quienes han nacido fuera de España vayan acumulando la capacidad de desarrollar su vida en nuestro país y, a su vez, ayudar a los que llegan, a quienes no tienen todavía esa experiencia que comienza su camino aquí. Debemos ayudarles para que su viaje tenga éxito y cumplan sus sueños, que es de lo que se trata. Todos aquellos que no han cumplido sus sueños, como ha recordado con acierto Luc al inicio de su intervención, merecen que trabajemos para que cada vez haya menos personas que se queden a las puertas de comenzar una vida con esperanza y con un horizonte nuevo.
El Partido Socialista tiene como principal seña de identidad la defensa de la igualdad y de la justicia. La igualdad no tiene fronteras ni tiempos. Debemos luchar para garantizar derechos y exigir responsabilidades tanto a los ciudadanos que viven hoy en cualquier parte del mundo como a los que vivirán mañana. Sabemos que el futuro será un tiempo en el que los flujos migratorios serán más intensos, debido a muchos desafíos y circunstancias que empujan hacia un país como el nuestro, donde afortunadamente tenemos un gobierno progresista que lucha por los ideales de justicia social y de derechos humanos.
Por eso, contamos desde la Ejecutiva Federal con el Ministerio de Inclusión, con el de Asuntos Exteriores, con el de Interior y con varios delegados del Gobierno en cuyas comunidades vamos identificando dónde hay que actuar. Además de combatir la desinformación, los bulos y las mentiras, debemos ser capaces de actualizar nuestro estado del bienestar para ofrecer a todos, a los que han nacido aquí y a los que han nacido fuera, aquello que les permita disfrutar de una vida digna.
No quiero terminar estas breves palabras sin señalar la vergüenza que nos produce a muchos lo que ha sucedido en las últimas horas en Badalona. Hasta Naciones Unidas ha mandado un mensaje de rechazo a lo que ha hecho el Ayuntamiento de Badalona, en manos del Partido Popular, que ha desalojado a doscientas o trescientas personas, la mayoría de ellas con trabajo, pero con un sueldo que no les permitía tener una vivienda digna, dejándolos en la calle sin ofrecerles ningún tipo de recurso, y encima se vanagloria de ello. Contra esa deriva, que va totalmente en contra de lo que defendemos y por lo que han peleado generaciones anteriores, vuestra ayuda nos es imprescindible para que hagamos las cosas bien, para que sintáis que estamos con vosotros y con vosotras.
Y que estamos todos trabajando por una sociedad mejor, más justa y más libre. Así que muchas gracias, Luc, por organizar esta jornada, y enhorabuena a todos los que estáis hoy aquí con nosotros. Vamos a pasar con la primera interviniente, compañera de partido, a quien conocí allá por el año dos mil diecisiete. En la hemeroteca lo podréis comprobar. Aquello que montó el presidente del Gobierno, el equipo en la sombra, donde estuvimos dieciocho personas trabajando para el proyecto que quería desarrollar Pedro Sánchez como secretario general del Partido Socialista. En aquella época es cuando conocí a Pilar Cancela, quien asumía la responsabilidad de secretaria de migraciones y yo llevaba refugiados. Hoy en día, Pilar asume la responsabilidad de secretaria de Estado del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones. Así que os dejo con la compañera secretaria de Estado, Pilar Cancela.
Gracias, querido Luc. Compañero y amigo, esto es lo que tiene cuando tienes a un amigo que te presenta, que se nota el afecto. Querida presidenta, querida Cristina, siempre es un placer y un honor escucharte. Gracias por permitirme la oportunidad de estar hoy aquí, además en esta casa, a la que siempre me resulta agradable volver. Esta ha sido una semana muy intensa; ayer, precisamente, como bien decía Luc, se conmemora el Día de las Personas Migrantes, y hemos venido acompañándonos mutuamente con muchos actos. Aquí veo a muchas personas con quienes hemos coincidido en esos actos.
Quiero también agradecer a las entidades con las que colaboramos permanentemente en el día a día en el sistema de acogida de protección internacional y en el trabajo que hacemos cada día para diseñar una política migratoria eficaz, con una perspectiva de derechos humanos, que es el buque insignia de las políticas migratorias de este Gobierno. También agradezco a todas las organizaciones y asociaciones de personas migrantes que estáis aquí en España, quienes mejor que vosotras y vosotros para representar y plantear por dónde debemos encaminar nuestra política. Creo que en el diálogo y en la escucha activa es como podremos acertar.
En la línea de lo que comentaba la querida Cristina, hay que reivindicar como primer paso importante que la política no es neutra. No es indiferente quién hace la política, y eso nos lo demuestra cada día la realidad que vivimos. Hay muchos ejemplos de lo duro que significa, en un momento como este, donde a nivel internacional y multilateral, uno de los argumentos fundamentales para la ultraderecha y el fascismo es la deshumanización de la persona migrante, desposeyéndola de su parte humana y de derechos. Fundamentalmente, lo utilizan como un arma arrojadiza y como un instrumento para tejer y sembrar el odio, el racismo y la xenofobia. De esto tenemos demasiados ejemplos a nivel internacional; ojalá no hubiera ninguno, pero es la realidad con la que tenemos que convivir. Por tanto, esa dimensión exterior de la política migratoria no nos puede resultar indiferente.
...porque nos impacta directamente, nos interpele directamente, no solamente en el trabajo que hacemos en el día a día, sino en un contexto internacional cada vez más convulso y complejo, donde se cuestiona, para empezar, el propio corazón del multilateralismo, que es Naciones Unidas. ¿Para qué? Precisamente para reducir derechos y atacar personas, porque de eso se trata al final. Por tanto, en este sentido, España, con un posicionamiento valiente, es el único que podemos asumir desde un partido progresista y desde un gobierno presidido por el presidente Pedro Sánchez. Este es un posicionamiento firme, sólido y contundente a favor de los derechos humanos.
La primera afirmación contundente es que la política no es neutra y nosotros hacemos una política migratoria con una perspectiva de derechos humanos. Esa otra mirada de la política migratoria desde una perspectiva de seguridad no significa que no tengamos que cumplir los marcos convencionales internacionales; pertenecemos también a la Unión Europea, donde estamos obligados a cumplir los marcos normativos acordados. Uno de los principales retos es la implementación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, donde también debemos poner en valor la política que estamos llevando a cabo.
Somos el único país que tiene un programa específico de ayuda humanitaria; no hay ningún otro país que lo tenga. No dejamos a nadie varado en nuestras costas cuando llegan. Para nosotros no hay personas irregulares, hay seres humanos que simplemente llegan a España en busca de una oportunidad de vida. Cuando se dice que este Gobierno hace una política migratoria de efecto llamada, permítanme que aclare brevemente cuál es ese efecto llamada que implica España en Europa y en el mundo. El efecto llamada más importante es que España es un país que está creciendo económicamente, que crea empleo, donde se respetan los derechos humanos y es un país seguro, donde la palabra fundamental es acogida.
Si analizamos los últimos años, observamos que hay distintos picos en los flujos migratorios que llegan a España. ¿Cuándo hay más flujos? Cuando el país crece, cuando hay oportunidades de vida para las personas y sus familias, para quienes les acompañan o para quienes quedan en sus lugares de origen. Esto es fundamental.
Además, es importante hablar de democracia. Cuando hablamos de una política migratoria de derechos humanos, estamos afianzando los valores democráticos de convivencia. Cuando debilitamos esos valores, debilitamos nuestro propio marco de ideales democráticos. Por ello, aunque después habrá una intervención específica del compañero Rafa Simancas sobre los discursos de odio, racismo y xenofobia, es crucial que tengamos la fortaleza y valentía de contrarrestar esos discursos que relacionan a personas migrantes con inseguridad.
Este miedo, especialmente hacia las mujeres y nuestras hijas, debe ser combatido de manera contundente. Este odio y racismo tienen un coste, no solo en valores democráticos y de convivencia, sino también en el PIB. Según un informe elaborado por Overaxe, las trabas de discriminación en los ámbitos laboral y educativo que sufren las personas migrantes nos cuestan a España 17.000 millones de euros, un 1,3% de nuestro PIB. Si alguien no lo quiere ver desde una perspectiva de derechos humanos, que lo vea desde el punto de vista economicista, aunque no sea el que nos gusta. Esa es la realidad: el valor que deja de percibir un país por las dificultades que enfrentan para avanzar y desarrollarse.
En conclusión, nuestro eje fundamental de trabajo es esta perspectiva de derechos humanos.
Fundamental a ultranza de derechos humanos. ¿Y cómo lo hacemos? Creo que hay que empezar por algo muy importante. ¿Cuál es el marco normativo? ¿Cuáles son las leyes y normas que regulan en el ámbito de la extranjería? Cualquier otra disposición, bien sea legal o reglamentaria, se refiere a las personas que están en nuestro país provenientes de otros lugares, da igual el lugar de donde vengan.
Hay una cuestión que era fundamental: se planteaba que era oportuno reformar la Ley Orgánica de Extranjería. Sin embargo, hemos sido muy pragmáticos. La composición actual del Congreso de los Diputados y de las Cortes es la que es, por lo que era más difícil conseguir un acuerdo, especialmente con la oposición de determinados partidos políticos que son absolutamente contrapuestos a las políticas migratorias que estamos abordando. Por ello, hemos decidido reformar el reglamento de extranjería, que necesitaba una adaptación a los nuevos tiempos y, sobre todo, un objetivo muy importante: facilitar que las personas que estuvieran en España provenientes de otros lugares tuvieran oportunidades para incorporarse a la regularidad de una manera mucho más rápida y ágil, suprimiendo trabas e impedimentos, y garantizando que ello pudiera hacerse con muchas más garantías.
Eso es lo que hemos logrado con el nuevo reglamento de extranjería. Hemos intentado, y creo que hemos conseguido, dialogar con prácticamente todos los actores del sistema, y lo que perseguimos es la incorporación y la integración de las personas que están haciendo país con nosotros y con nosotras al ámbito de la ciudadanía plena. Esto se consigue fundamentalmente a través del trabajo y, especialmente, mediante una figura que no existe en ningún otro país de Europa, que es la figura del arraigo.
Se han reducido los plazos; ahora es suficiente con dos años de permanencia en España para poder acceder a la regularidad a través de las distintas modalidades de arraigo que hemos establecido. Hemos atendido las sugerencias que nos habéis hecho, hemos incluido una perspectiva de género que imbuye toda la política migratoria de este gobierno. Las víctimas de violencia sexual, acoso sexual y violencia de género también tienen preferencia y una autorización específica para la incorporación a la regularidad, para ellas y para sus hijos e hijas, de modo que puedan desarrollar su proyecto vital con todas las garantías.
En un primer análisis del impacto que ha tenido el reglamento de extranjería desde su entrada en vigor en mayo, los resultados son realmente significativos. De mayo a noviembre de este año, las solicitudes de permisos para residir y trabajar en España han aumentado un 50% en comparación con el periodo de enero a mayo, pasando de 495.000 solicitudes a más de 724.000. Más de 95.000 personas han regularizado su situación a través de las distintas vías de arraigo, y las solicitudes de autorizaciones de estancia por estudios se han triplicado, pasando de 32.000 a 93.000.
Las dos palancas fundamentales, que son el empleo y la formación, están dando resultados positivos. Somos conscientes de que hay aspectos que mejorar en los procedimientos y en la tramitación. Estamos trabajando en un plan de refuerzo en las oficinas de extranjería, y ya se han incorporado un primer volumen de efectivos, que se incrementará en el primer trimestre del año con otro contingente de personas para ampliar los recursos disponibles. Desde luego, sabemos perfectamente dónde tenemos que ir.
Incidir y dónde tenemos que mejorar. Sabéis que, desde el primer momento en que solicitáis un arraigo, es compatible el hecho de poder trabajar; se puede compatibilizar el trabajo por cuenta ajena y el trabajo de autónomo. Se dan facilidades para que esto sea posible y, desde el primer momento, se puede trabajar. Creo que esto va a suponer un ámbito tremendamente importante.
Voy a ir terminando. Tenía más cosas, pero creo que antes de que alguien me apague el micrófono, quiero hacer una mención. En esta casa, nunca solemos rehuir ningún tipo de planteamiento ni debate. Creo que hay una cuestión pendiente en tramitación: la iniciativa legislativa popular que se ha planteado para la regularización en España. Aunque solo sea porque es una figura constitucional, es una de las maneras en que la ciudadanía puede acceder al legislativo y trasladar sus peticiones o demandas. Tiene detrás un volumen muy importante de firmas, asociaciones, entidades y fuerzas vivas de la ciudadanía, que son el motor y la raíz de nuestra democracia. Por ello, es muy importante la tramitación, el correspondiente debate y la consecución de esta iniciativa legislativa popular. Este Gobierno no se opone a esta ILP; nunca lo hemos hecho.
Es importante diferenciar esta iniciativa de otras regularizaciones que se han llevado a cabo en nuestro país. En cualquier gobierno de la época democrática ha habido regularizaciones, pero siempre se llevaron a cabo desde el gobierno con el requisito de tener una oferta de trabajo o un contrato para poder regularizarse. En este caso, el planteamiento es mucho más amplio. Por eso, vale la pena luchar por él, porque estamos hablando del ámbito legislativo y de la soberanía del pueblo español, donde se puede llevar a cabo una norma que no solo contemple esa perspectiva, sino que sea tan amplia que incluya a todos aquellos colectivos y personas en situación de vulnerabilidad que tienen derecho a formar parte de la ciudadanía plena de este país.
Creo que sería muy oportuno e interesante llevar a cabo este debate y alcanzar un acuerdo. Hemos dialogado con todos los grupos parlamentarios y con muchas de las entidades que apoyan esta iniciativa legislativa. También creo que es importante que quienes no estén de acuerdo se retraten y expresen su oposición, para que la ciudadanía lo sepa. Estamos ante una enorme oportunidad para este país.
En este momento, España va a seguir defendiendo esta perspectiva ante la Unión Europea. Nos estamos quedando solos en esta posición. La semana pasada hubo un acuerdo en el que se propuso la derivación a terceros países seguros de personas migrantes, donde prácticamente todos los países de la Unión Europea estuvieron de acuerdo, pero nosotros no. Creemos que es peligroso utilizar ese tipo de conceptos. No sabemos qué es un país seguro. ¿Qué es exactamente un país seguro? ¿Qué significa externalizar a personas migrantes de un país o de los países de la Unión Europea?
Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué es Europa? ¿Qué quiere ser Europa en el mundo? El papel de Europa necesita ser reivindicado más que nunca. Debemos defender los principios y valores por los que nació la Unión Europea, y lo haremos a ultranza, como sigue haciendo este Gobierno, con toda la fortaleza en el ámbito internacional. Simplemente, quiero señalar que en este momento más de tres millones de personas extranjeras están afiliadas a la Seguridad Social, lo que supone el 14% del total de personas cotizantes, y que desde 2022, el 45% del empleo nuevo generado ha sido...
Por parte de personas que han inmigrado y que están trabajando aquí en España con nosotros y con nosotras, se ha observado que de cada diez personas que llegaron a España en el último año, ocho se han incorporado a la población activa. Por tanto, están contribuyendo a construir y a generar riqueza para este país. Es fundamental acompañar el concepto del relevo generacional y de la pirámide demográfica, como bien sabéis. Recientemente, un informe del Consejo Económico y Social (CES) ha señalado que España, en los próximos tres o cuatro años, va a necesitar 2,4 millones de personas extranjeras que nos ayuden a seguir construyendo país.
No me agrada una visión que utilice a las personas migrantes como mero factor de producción; esa no es nuestra perspectiva. El enfoque debe centrarse en el impacto y el resultado de lograr la integración. Hablamos de personas que tienen derechos, expectativas, sueños y esperanzas, y que han elegido este gran país para construirlo con todos nosotros y nosotras. En un país donde conviven más de 170 nacionalidades, a pesar del ruido que intentan difundir algunos, es esencial que trabajemos juntos para convivir, construir y desarrollar una mirada que nos haga diferentes en el mundo. Este es el orgullo de formar parte de este gran país, en el que vosotros y vosotras también tenéis un papel fundamental, así como vuestros hijos e hijas.
Con esa visión, seguiremos siendo revolucionarios, porque hoy en día ser revolucionario o revolucionaria es hablar de derechos humanos. Muchas gracias.
Agradezco a Pilar, quien nos deja porque tiene otros compromisos, y a todos los presentes por su asistencia. Invitamos a los compañeros Alia y Francisco Boquesa a que nos acompañen. A pesar de que han venido a acompañarme, tomen asiento. Vamos a ver un pequeño vídeo de ocho minutos que nos propone la Secretaria de Estado de Inmigración, y después comenzaremos con la primera mesa.
Nosotros salimos de Nicaragua en contra de nuestra voluntad; nuestra situación ha sido una lucha por salvar la vida. Yo estaba en una lista oficial de personas que iban a ser asesinadas. El gobierno de Costa Rica estaba al tanto de nuestra salida, lo que nos otorgó una protección inusual ante la inseguridad y el asedio. No podemos vivir escondidos como delincuentes, ni cambiar constantemente de nombres, ni sacar a nuestros hijos de un colegio y trasladarlos a otro. Esto no es vida.
Se me presentó la opción de viajar con un programa de reasentamiento a España. Reasentar consiste, en primer lugar, en ofrecer protección internacional a aquellas personas refugiadas cuya vida, libertad, seguridad o salud se encuentran amenazadas en los países donde inicialmente buscaron asilo. En segundo lugar, es una solución duradera que pone fin al ciclo de desplazamiento forzoso. Y, en tercer lugar, se configura como una herramienta de solidaridad entre Estados, permitiendo que la comunidad internacional comparta la responsabilidad con aquellos países que asumen de manera desproporcionada la acogida.
La admisión humanitaria en España se articula a través del artículo 38 de la Ley de Asilo, permitiendo que aquellas personas desplazadas en los primeros países de asilo puedan ser admitidas en España con el fin de solicitar protección internacional. El reasentamiento es, por tanto, una pieza clave en este proceso.
La clave del Pacto Europeo de Migración y Asilo radica en la encrucijada entre la dimensión exterior e interior del pacto. El Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) contribuye a las llegadas a través del Programa Nacional de Reasentamiento y las admisiones humanitarias, en virtud de su objetivo 4 de solidaridad. El perfil mayoritario ha sido el de una persona o una familia siria, aunque se han incorporado nuevos perfiles, como las familias y personas de nacionalidad nicaragüense. También es relevante el perfil de una familia afgana admitida humanitariamente en España.
El Ministerio de Inclusión es uno de los actores principales en la ejecución de los programas nacionales de reasentamiento. Participa directamente en la selección de las personas refugiadas que serán finalmente reasentadas y gestiona el sistema de acogida de protección internacional, que acoge a las personas reasentadas durante itinerarios de integración que oscilan entre los 18 y 24 meses. Además, establece acuerdos de cooperación con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el ACNUR, el Ministerio del Interior y las entidades del sistema de acogida de protección internacional.
ACNUR, como agencia con el mandato de protección de las personas refugiadas, supervisa y regula el programa de reasentamiento en los países de primer asilo. Entre las soluciones duraderas que propone ACNUR se encuentran la integración local, cuando es posible, en el primer país de asilo, y el retorno voluntario, en condiciones de seguridad y dignidad, al país de origen. En caso de que ninguna de estas soluciones sea viable, se recurre al reasentamiento, que implica trasladar a una persona desde un primer país de asilo a otro país que la acepte como refugiada. Para ello, ACNUR realiza un análisis de las personas, buscando aquellas con perfiles de mayor vulnerabilidad.
En este contexto, se llevaron a cabo cuatro entrevistas, dos virtuales y dos presenciales, con la OIM y el gobierno de España. La OIM tiene un papel fundamental de apoyo logístico al gobierno español en la preparación previa y el traslado de las personas que reciben protección internacional. Las sesiones informativas son interactivas y participativas, donde las personas beneficiarias reciben información sobre su futura vida en España y se les prepara para un proceso de integración más ágil. Se busca que las personas lleguen preparadas para adaptarse a la cultura española, y se les explica detalladamente el proceso de integración, las diferentes etapas y los requisitos.
A su llegada, las personas reasentadas se encontrarán con un dispositivo de acogida y recepción en el aeropuerto, organizado por el equipo del Ministerio de Inclusión, que incluye a las entidades del sistema de acogida de protección internacional, la Policía Nacional, la Guardia Civil, y la Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior, así como la OIM y ACNUR en España. Al desembarcar, cuatro oficiales de la policía española les darán la bienvenida y realizarán el procedimiento de huella digital con el debido respeto. Se les entregará, por parte de la Oficina de Asilo y Refugio, su resolución favorable al reconocimiento de la protección internacional en España, y con el apoyo del personal de las entidades del sistema de acogida, serán trasladadas.
Los equipos de las ONGs, conocidos como CAPI, trabajan de manera coordinada para conocer las historias de vida de las personas reasentadas, sus motivos de salida, experiencias vitales, problemas de salud y expectativas futuras. Se inicia así un proceso de trabajo que incluye la provisión de toda la documentación necesaria, como la tarjeta sanitaria, y la escolarización de los niños lo antes posible. El objetivo es que las personas salgan de este sistema sin depender de otra administración. El enfoque del sistema de acogida de protección internacional es humano, buscando siempre favorecer el bienestar de los reasentados.
La integración plena al finalizar el itinerario dentro del sistema es un objetivo que jamás imaginábamos alcanzar. Con todo el apoyo que nos han brindado, y el trato que hemos recibido como seres humanos, esto nos recuerda que debemos seguir luchando. Salimos de Nicaragua en contra de nuestra voluntad, y por ello, agradezco al Ministerio y a la Secretaría de Estado por su apoyo.
Me acompañan en esta mesa Ben Hamama, vecina de Parla, secretaria de Diversidad e Interculturalidad del PSOE de Parla, joven activista por la justicia social, estudiante de Ingeniería de la Edificación en la Universidad Politécnica de Madrid y presidenta de la asociación Parla Cuida.
Quiero expresar mi agradecimiento a los compañeros y compañeras del Partido Socialista, así como a mis amigos y amigas que me acompañan hoy aquí. Gracias por este espacio, que considero muy necesario, especialmente por el nombre que se le ha dado: "Jóvenes que transforman la democracia". Este tema lo comentaba anteriormente con Javier Borqueza.
Cuando hablamos de jóvenes que transforman la democracia, no solo nos referimos a aquellos que ocupan cargos institucionales o que están en política. También hablamos de esa amiga que trabaja toda la semana por las tardes y estudia por las mañanas, o de ese amigo que acompaña a sus vecinos en trámites administrativos de forma voluntaria. Además, es importante reconocer que los jóvenes también disfrutan de la vida; no siempre tienen que realizar actos heroicos para ser considerados valiosos.
En relación al Día Internacional del Migrante, quiero centrarme en los hijos e hijas de inmigrantes, como es mi caso y el de Javier. Somos jóvenes que hemos crecido y nacido aquí, desarrollando toda nuestra vida en este país. Vivimos entre dos realidades: la de nuestra casa, donde se refleja la cultura que nos toca, en mi caso, la cultura marroquí, y la realidad externa, que incluye nuestro grupo de amigos, el colegio, la universidad, el instituto y el trabajo. Esta dualidad nos proporciona una perspectiva más amplia y humana.
Asimismo, es importante mencionar que, en ocasiones, los hijos e hijas de inmigrantes hemos pasado por momentos de vergüenza por nuestra identidad. Esta es una realidad que debemos abordar y superar.