Podemos dar comienzo a la sesión. Creo que están todos los grupos presentes. Antes de comenzar, comentarles que el primer punto del orden del día será el que aparece como número cuarto, por petición del Grupo Parlamentario Popular, para que pueda defenderlo el diputado que tiene a continuación otra actividad. ¿Algún problema en que se pase al primer puesto del orden del día? Si no hay problemas, damos entonces comienzo a la sesión.
Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías. Especialmente sus señorías de la izquierda, hagamos un ejercicio de reflexión conjunta, matemática, para que no se pierdan. Hablemos de precios de la luz, hablemos del apagón y de lo que, gracias al Gobierno, está suponiendo la política energética para España.
Primera pregunta: ¿saben qué tienen en común los precios de la energía desde junio de 2018, en 2019 y así sucesivamente hasta nuestros días? La respuesta: en junio de 2018 llega Pedro Sánchez al poder y, desde entonces, los precios no han hecho más que subir. Desde junio de 2018 hasta el día de hoy la luz ha subido un 46%.
Segunda pregunta: ¿saben cuánto es el sobrecoste de la luz por el apagón, lo que nos está costando a los españoles el apagón del 28 y 29 de abril? Solo en servicios de ajuste, desde mayo hasta octubre de 2025, pagamos 1.100 millones de euros más. Esto es un 85% superior a lo que se pagaba en el mismo periodo del año anterior.
Tercera pregunta: ¿saben cuáles son los ingresos tributarios del Gobierno en lo que llevamos de año a cuenta de la luz? A septiembre de 2025, que son los últimos datos publicados, por el impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica, el 7%, 1.301 millones de euros; eso son 870 millones de euros más que en el mismo periodo del año pasado. Por el impuesto especial eléctrico, 1.418 millones de euros; eso son 400 millones de euros más que en el mismo periodo del año pasado. Un IVA del 21%, cuando el año pasado era del 10%.
Es decir, el Partido Socialista y su marca ayer hicieron un nuevo alarde de ineficacia en la gestión de lo público, aprobando dos comisiones de investigación por el apagón.
permiten y están permitiendo disparar la factura eléctrica. Una familia de tres personas ha pagado en octubre 65 euros de factura; el año pasado hubiese sido 55; cuando ustedes llegaron, se pagaban 45 euros. Además, también se ha prometido añadir ingentes cantidades de dinero vía impuestos a través de la factura eléctrica a su recaudación. Esa es la metodología que utiliza el Partido Socialista. Se la resumo.
Uno: el sectarismo ideológico provoca apagones. A nadie le cabe ya ninguna duda de que el apagón es una consecuencia directa de la política energética del Gobierno. Con las dos comisiones de investigación que el PSOE ha aprobado en ese alarde de eficiencia en la gestión de lo público, lo demostraremos.
Dos: una vez que se ha causado el apagón, el Gobierno dice que hay que activar un “modo seguro”, esto es, utilizar la tecnología más cara para producir electricidad.
Tres: una vez que se utiliza la tecnología más cara, todo esto lleva a un aumento del precio de la energía, que está gravada con un 7% del valor de la producción eléctrica, con un 5,1% por el impuesto especial eléctrico y con un IVA del 21%. ¿Quién gana de todo esto? El Gobierno. ¿Quién es el mayor beneficiario del apagón? El Gobierno de España, que no aprueba presupuestos —es incapaz—, pero que nos saquea el bolsillo con una recaudación récord a cuenta del apagón. Cuando más cara es la luz, y no por factor externo alguno, sino por incompetencia, más recauda el Gobierno. Qué casualidad.
Si no hacemos nada, el coste de la luz nos hará menos competitivos y más vulnerables, en una situación en la que la pobreza energética de nuestro país está disparada desde que llegaron al Gobierno en 2018. No han actualizado los indicadores por vergüenza, porque los resultados que arrojen sonrojarán al Gobierno.
Nosotros proponemos revertir la situación. El Gobierno no puede aprovecharse de estos precios de la energía. Además de una subida disparada por el apagón, está una recaudación récord que se hace vía impuestos. El apagón no puede ser el pretexto recaudatorio por la falta de presupuesto de un Gobierno que no saca ni una ley ni aprueba presupuestos. Por eso, solicitamos una vez más un IVA reducido, la supresión del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica o situar el impuesto especial eléctrico en el mínimo permitido por la Unión Europea.
Miren, ayer el portavoz de Sumar decía que se creaban dos comisiones de investigación sobre el apagón porque era el mandato que había dado el Congreso. ¿Saben cuántas veces el Congreso ha pedido al Gobierno que reduzca el IVA de la luz, que suprima el impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica? Exactamente las mismas veces que ustedes, desde el Gobierno, no han hecho ni caso.
También queremos pedir que el sectarismo del Gobierno no lo pague la industria, sobre todo aquella sobre la que impactan los más de mil millones de euros de servicios de ajuste. Y pedimos que todo el saqueo fiscal fruto del aumento del precio de la energía sea revertido al sistema eléctrico y a los usuarios para abaratarles el precio de la energía.
Hay un resumen claro de todo esto, y termino. El Gobierno no es capaz de aprobar una ley que evite apagones. Las propuestas que trae son reiteradamente tumbadas y no hacen más que acumular derrotas en las votaciones. Plantean soluciones disparatadas que no cuentan con el preceptivo informe de impacto económico o el informe de impacto negativo. Ese es el camino equivocado que están siguiendo. Ese es el resumen de su política energética. Eso es todo lo que dan de sí. Al menos tomen en consideración esta proposición no de ley. Hagan caso a quienes de verdad queremos ayudar. Gracias.
Tiene la palabra la señora Rueda para presentar la enmienda del Grupo Vox.
Buenas tardes. El Partido Popular nos trae una iniciativa en la que habla de incrementar la demanda eléctrica eficiente, protegiendo a consumidores y a empresas, y hace mención a aquel gran apagón del pasado 28 de abril. Creo que debe estar en la memoria de todos las consecuencias nefastas de aquel apagón, que puso en tela de juicio nuestra red eléctrica, además de sumir en la oscuridad a millones de españoles. Hay que hablar de responsabilidades, y es cierto que este Gobierno las elude, pero me sorprende escuchar a un Partido Popular decir que está muy preocupado cuando, en realidad, hasta hace muy poco su posición estaba alineada con el Partido Socialista en cuanto al cierre de las centrales nucleares. Y se ha demostrado —y lo dicen científicos, ya que a la izquierda más radical le encanta hablar de ciencia— que la energía nuclear es una energía...
Recientemente Bruselas incluso ha reconocido lo que ya Vox defendía, una energía verde, para sencillamente garantizar lo que hoy se pone en tela de juicio y es un sistema eléctrico eficiente, seguro y estable. Nosotros hemos preparado una serie de enmiendas que esperamos que tenga en consideración el Partido Popular y que tienen que ver precisamente con implementar una estrategia nacional frente a esta vulnerabilidad del sistema eléctrico, porque se vuelve a hablar de un apagón, un apagón que ya sabemos que costó miles de millones de euros, un apagón que costó vidas y un apagón que deterioró la imagen de España. Y dentro de esa estrategia nacional lo que Vox exige es una evaluación técnica independiente sobre la capacidad real de la red eléctrica nacional, identificando cuellos de botella, carencias estructurales y garantizando el suministro en áreas rurales y zonas con restricción de potencia. Pedimos ejecutar de forma urgente las infraestructuras necesarias para reforzar la red de transporte, especialmente en territorios con fallos recurrentes, saturación o riesgo de desconexión. Pedimos revisar el diseño e independencia de los nodos del sistema eléctrico, estableciendo medidas técnicas para evitar los fallos en cascada y esos colapsos que ya sabemos que se produjeron en ese apagón del 28 de abril. Reconocer la energía nuclear como esencial, algo que siempre hemos defendido desde Vox, y reforzar, por supuesto, todo lo que tiene que ver con esa seguridad. Por supuesto, le pedimos que se reviertan las políticas derivadas del Pacto Verde que tanto daño hacen a España. No es cuestión de darse golpes en el pecho, es cuestión de exigir responsabilidad a los que son los culpables y es cuestión de poner en marcha esta estrategia nacional que garantice el suministro de la energía.
Muchas gracias, señora Rueda. Pasamos a la posición de los grupos. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Mixto, señor Rego. Por el Grupo Parlamentario de Euskal Herria Bildu, el señor Otero.
Aunque sea brevemente, yo creo que esta iniciativa parte de una preocupación que creo que es legítima, porque estamos viendo que, a pesar de que las energías renovables están entrando muchísimo en el sistema eléctrico, estamos empezando a tener unos cuellos de botella y estamos viendo que la demanda eléctrica no sube. El problema es que el porqué de que no suba la demanda de energía eléctrica está vinculado a muchísimos factores, y tengo la sensación de que al Partido Popular le pasa un poco aquello de que el que solamente tiene un martillo, pues todos los problemas le parecen clavos. Entonces, las únicas o prácticamente las únicas propuestas que hacen es rebajar impuestos, bajar impuestos, quitar impuestos, y parece que por ahí es por donde puede venir un aumento del consumo. Sin embargo, yo creo que, a pesar de que ahí puede haber una parte de verdad —que no lo niego—, en la planificación de la red eléctrica, en los cuellos de botella, en el colapso de muchos de los nodos y en la falta de capacidad también encontraríamos muchas de las explicaciones.
Y, a partir de ahí, creo que ha obviado el Partido Popular una cuestión que es muy importante: que en el Real Decreto-ley 7/2025 de medidas antiapagón —o se llamó así— ya había también unas cuantas cuestiones que estaban vinculadas a un aumento de la demanda. Por ejemplo, las ayudas a las electrointensivas o, por ejemplo, algunas medidas que también metió el Grupo Euskal Herria Bildu, vinculadas a un cambio de fiscalidad del Impuesto sobre Actividades Económicas, en las que se decía que no solo los hornos vinculados a los combustibles fósiles tienen que quedar exentos de tributación, sino que también los hornos eléctricos. Es decir, ha habido medidas propuestas, incluso aprobadas en un Real Decreto-ley, y, sin embargo, el Partido Popular no tuvo a bien apoyar ese Real Decreto-ley en el que había medidas que ayudaban a la electrificación y a la reducción de las facturas de algunas de las industrias, como las electrointensivas, que más lo necesitaban.
Entonces, bueno, si el Partido Popular lo que quiere es que pasemos todos por su embudo —es decir, por las soluciones que ellos proponen, que van básicamente a reducir impuestos y poco más—, bueno, pues si ustedes quieren recibir, ustedes también tendrán que dar. Lo que pasa es que ustedes no están dispuestos a dar nunca nada cuando los demás proponen o proponemos soluciones. Entonces, entendemos que aquí hay una asimetría. Y, para terminar, con respecto al tema de la reducción de impuestos, podríamos discutir si se podían reducir algunos o aminorar algunos de los impuestos. Desde luego, nosotros estaríamos dispuestos a una...
Hablar de bajar el IVA hasta un punto razonable está bien, pero bajar el IVA al 5%, suprimir el de generación, reducir el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5% y, además, trasladar a los Presupuestos Generales los ajustes que está suponiendo el aumento de la factura provocaría inmediatamente un desajuste fiscal inasumible. En ese sentido, compartiendo la preocupación de fondo, entendemos que las recetas que nos ofrece el Partido Popular ni solucionan completamente la situación —porque no lo hacen— y, además, afectarían gravemente a otras cuestiones. Por lo tanto, no lo vamos a apoyar. Nada más, muchas gracias.
Señor Otero. Señora Jordà, por el Grupo Republicano, no. Señor Vidal, por el Grupo Plurinacional Sumar.
Gracias, presidenta. Yo creo que cada grupo tendrá que asumir sus responsabilidades. Se han creado dos comisiones de investigación y ahora intentamos abordarlo con estos sistemas, pero queda muy claro que aquí no hay nada nuevo, porque el mismo día que se produjo el apagón generalizado el Partido Popular ya salió a defender las nucleares, y ese día ya se activaron las nucleares antes de que volviese la corriente. Hay que saber que algunos hablan como lobistas de las nucleares; no pasa nada. Simplemente espero que pronto se regule la actividad de lobby y se expliquen las relaciones entre el Partido Popular y los lobbies de las nucleares, siempre con la misma receta mágica: da igual lo que pase en este Estado, la solución es bajar los impuestos.
A mí eso me sorprende, porque si ha habido un apagón generalizado, hay que buscar soluciones para ese apagón, y no bajar los impuestos. En el IVA podríamos estar de acuerdo en una rebaja y en otras cuestiones que ustedes plantean, pero no en los términos en que lo hacen, porque hay que recordar que, cuando correspondía, ustedes votaron en contra. Y otra cuestión que me gustaría aclarar a la ciudadanía de las Islas Baleares y Canarias, Ceuta y Melilla: cuando nos dicen que mi formación es poco solidaria por reivindicar más financiación para nuestro territorio, aquí lo que ustedes proponen es que, para bajar la factura a todo el mundo, nos quitemos de encima a Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, que queden fuera y que la inversión se cargue a los Presupuestos Generales del Estado. Ustedes, que siempre hablan de todo esto, explíquennos si lo que pretenden es que el suministro eléctrico en las Islas Baleares y en Canarias sea más caro que en el resto del Estado, porque eso es lo que están defendiendo. Y no es la primera vez: también lo han hecho en el Senado, y cada vez que plantean su modelo energético consideran a las islas una carga de la que hay que desprenderse. Por tanto, votaremos en contra.
Muchas gracias, señor Vidal. Pasamos entonces al Grupo Parlamentario Socialista. Su señoría, el señor Martín.
Gracias, presidenta. El Grupo Parlamentario Popular presenta una proposición no de ley que es la historia de una petición, un compromiso y diversas traiciones y desdenes, todo ello aderezado con cortinas de humo y maniobras de distracción. Una vez más, el Grupo Popular se ríe de esta comisión y del Pleno, jugando a una política partidista que da la espalda al interés general y a la ciudadanía. Y esto no puede pasar sin nuestra denuncia. Vamos a poner luz a su oscura actuación.
En la parte dispositiva de la proposición no de ley instan al Gobierno con nueve puntos que son absurdos en la práctica parlamentaria de estas Cortes e incoherentes con su actuación cuando gobiernan y, asimismo, cuando votan en contra de iniciativas en el Pleno, como ha sido el caso en todos estos últimos meses. De todo ello se infiere que el Grupo Popular no tiene un plan para nuestro país. De hecho, no tienen un plan: lo que tienen es un amasijo de ocurrencias populistas. Finalmente, lo que quieren hacer es electrocutar la financiación pública, esquilmando los Presupuestos Generales del Estado y, por tanto, los servicios públicos de la ciudadanía. No tienen un plan económico ni les interesa. No tienen un plan para la industria ni se comprometen con la ley de industria y autonomía estratégica. En lo que se refiere al modelo energético, su única propuesta es mantener las nucleares sin visión estratégica, poniendo en riesgo inversiones en proyectos de miles de millones de euros.
…sustituirlas e ignorando las funciones del Consejo de Seguridad Nuclear en el procedimiento de renovación de la actividad de las centrales nucleares, con el consiguiente riesgo irresponsable para la seguridad de la ciudadanía. En definitiva, carecen de un liderazgo solvente y han perdido el norte de sus funciones como principal partido de la oposición. En esta proposición no han perdido la ocasión de volver a demostrarlo.
Ustedes nos proponen diversas iniciativas en esta propuesta que tienen relación directa con el Real Decreto-ley que el 22 de julio se votó en las Cortes y en el que ustedes votaron en contra. Y votaron en contra pese a la petición expresa de los empresarios para que les ayudasen a que esa ley, que era urgente y contenía muchas de las iniciativas que ustedes recogen en diferentes puntos, saliese adelante. Se comprometieron y luego les dieron la espalda. Y, una vez que reciben la reprimenda pidiéndoles explicaciones de por qué no han permitido que ese Real Decreto-ley se apruebe, intentan arreglar ese desaguisado con una proposición no de ley. Así no se hacen las cosas, señorías del Partido Popular. Ustedes tuvieron su oportunidad en la propuesta que trajo el Gobierno al Pleno, que es como se hacen bien las cosas. Y si algo no les parece bien, se proponen enmiendas, se negocia y se acuerda en beneficio de todos. Porque los Reales Decretos-ley no son del Partido Socialista: son de un Gobierno y de una mayoría parlamentaria que ponen por delante las necesidades del país.
Por tanto, para finalizar, señores del Partido Popular, les digo que el futuro de las empresas, los trabajadores y la ciudadanía no puede estar a su servicio ni esperar un día más para ser la prioridad de trabajo de los grupos parlamentarios. El Grupo Parlamentario Socialista va a continuar trabajando por un progreso justo y sostenible. Muchas gracias.
Muchas gracias, señor Martín. El portavoz del Partido Popular, del Grupo Popular, para intervenir… ¿Se aceptan o no las enmiendas, señor Requena? ¿Acepta o no las enmiendas? —No, no las acepta.— Muy bien.
Pasamos entonces al siguiente punto, que es el primero del orden del día de hoy: medidas para evitar la extinción del visón europeo, del Grupo Parlamentario Socialista. Defiende la proposición no de ley por el grupo proponente, el señor Díaz.
Sí, muchísimas gracias, presidenta. De entre 35 y 42 centímetros, de cuerpo estrecho, sufridor de una persecución tradicional —tanto a nivel nacional como internacional— por su pelaje, vive en una situación extremadamente crítica. Estamos hablando de la Mustela lutreola, el visón europeo, señorías, que no es un mustélido más: es el mamífero más amenazado de toda Europa. Se trata de una especie en situación crítica de extinción; pasó de ocupar una gran parte de la extensión de nuestro continente hasta el siglo XIX a que actualmente apenas existan poblaciones y, además, lo hagan de manera muy aislada y dispersa. Tal es el nivel de gravedad que su área de distribución se ha reducido en un 95%.
¿Casualidad o causalidad? Resulta que aquí, en España, contamos con la mayor parte de los ejemplares que sobreviven, pero incluso estos se han reducido en los últimos cuatro años, pasando de medio millar a, según el último censo, tan solo 142 ejemplares. Señorías, tenemos que hacer algo. No podemos quedarnos impasibles mirando cómo se degrada nuestro hábitat natural. No hace falta insistir en esta comisión —se lo decía antes al portavoz del Partido Popular— y, desde luego, huelga decir que aquí la importancia de la protección de la biodiversidad y del entorno natural está más que sobradamente consolidada.
Pero esta situación crítica del visón europeo nos tiene que interpelar a todos los que estamos hoy aquí, puesto que los ejemplares supervivientes se concentran en Burgos, Álava, Navarra, Aragón y, especialmente, en la comunidad autónoma de La Rioja, que alberga la tercera parte de los ejemplares de esta especie. Los riojanos lo sabemos bien; los riojanos queremos mucho al visón europeo, y diferentes gobiernos, de distintos signos políticos, han trabajado siempre por su protección. Desde 1994, año en que se censó la primera muestra, pasando por 2003, cuando un Gobierno —por cierto, del Partido Popular— introdujo al visón europeo en el currículo educativo y lo llevó a las aulas de la comunidad autónoma de La Rioja, hasta lo que está haciendo el actual Gobierno de España, que ha finalizado —a falta simplemente de concretar la fórmula de gestión— el Centro Nacional para la cría en cautividad del visón europeo en Ribavellosa, en el Camero Nuevo riojano.
Con esta moción vamos a pedir su puesta en marcha y que se ponga en pleno funcionamiento y a pleno rendimiento; que los ejecutivos nacional y autonómico trabajen conjuntamente en la programación para la conservación y la salvación de la especie.
…de esta especie. Y, por supuesto, vamos a pedir a la Confederación Hidrográfica del Ebro que tome en consideración que, a la hora de autorizar intervenciones en los ríos, uno de los principales indicadores del buen estado ecológico y, en particular, del régimen fluvial, es la presencia del visón europeo, el mamífero más vulnerable de Europa, al que estamos a punto de hacer desaparecer.
Decía Félix Rodríguez de la Fuente, nuestro primer gran divulgador de la biodiversidad, que, y cito, la Catedral de León o las Pirámides de Egipto podemos destruirlas cuando queramos; todo es cuestión de dinamita y reconstrucción, es cuestión de tiempo. Pero cuando desaparece una sola especie animal, la hemos perdido para siempre. Y es verdad que no hace falta ponernos tan categóricos como el maestro, pero sí es importante que todos seamos conscientes de que no todo está perdido, de que estamos a tiempo de salvar al visón europeo y de que, como dijo hace escasos días uno de los principales divulgadores en la materia, un ecólogo y conservacionista que ha trabajado en proyectos de conservación del visón, hemos visto que es posible recuperar sus poblaciones.
Para ello hacen falta tres cosas, señorías: respeto, compromiso y determinación. Primero, respeto: tomarnos este debate en serio, con la importancia que merece el hecho de tener en España la mayor población del mamífero más amenazado de toda Europa. Segundo, compromiso: recabar el de los miembros de esta Comisión y, en general, de la institución parlamentaria más importante de nuestro país. Y, aunque tenga una apariencia menos fiera, el visón europeo tiene que ser —de hecho, ya lo es— el nuevo lince ibérico: un ejemplo de éxito sobre cómo el acuerdo político y el consenso ciudadano pueden salvar una especie amenazada de una extinción casi segura. Y, tercero y último, determinación: exhortar a los ejecutivos autonómicos y al nacional a priorizar proyectos y planes para la conservación de la especie porque, señorías, quienes habitamos hoy el planeta no tenemos ningún derecho a legar a las generaciones venideras un entorno natural con menos especies, menos vegetación y menos biodiversidad. Muchísimas gracias.
Muchas gracias, señor Martín. Para la oposición, por los grupos parlamentarios, por el Grupo Parlamentario Mixto, el señor Rego.
Sí, muchas gracias, señora presidenta. Compartimos la preocupación que expresa la proposición no de ley del Partido Socialista en torno a la situación del visón europeo, de su práctica desaparición en nuestro hábitat y de la necesidad de adoptar medidas para su conservación. Sobre eso no hay ninguna duda, o no debería haberla. A pesar de que las propuestas que se hacen nos parecen limitadas, vamos a votar a favor y, lógicamente, esperamos que esta proposición no de ley salga adelante.
Sin embargo, no deja de sorprender que cuando se habla de la conservación del visón europeo no se haga mención a uno de los elementos que, según abundante información científica, está detrás del declive de este mamífero propio de Europa: la presencia cada vez más generalizada en el mismo territorio del visón americano. Como sabemos, es una especie más grande, más agresiva, invasora, que se estableció entre nosotros como consecuencia de la cría en granjas peleteras. Realmente, la cuestión sería preguntarnos si es necesario seguir manteniendo este tipo de instalaciones de producción de piel de visón. ¿Por qué decimos esto? Porque hoy en día el visón americano es una amenaza para el visón europeo, para muchas otras especies silvestres y también para especies domésticas. El visón americano entra en los gallineros y, a diferencia de otro depredador habitual como el zorro, puede hacerlo a plena luz del día. Y su presencia, como digo, deriva directamente de fugas o de sueltas irresponsables —muchas veces hay que decirlo— en esas granjas peleteras. Pero, además, hubo más riesgos y puede haber más riesgos.
La época del confinamiento por la COVID evidenció los riesgos asociados a estos animales y de que pudiera producirse un retorno del virus. Nosotros defendimos en su día, a través de iniciativas y enmiendas, el cierre de las granjas de visón americano, y lamentamos que en la Ley de Bienestar Animal no se hubiera tomado en consideración la eliminación de estas granjas, vinculadas a un producto lujoso totalmente prescindible. Seguimos creyendo que cerrar las granjas de visón americano es un objetivo clave para que, fuera de estos centros a los que hace referencia la iniciativa, el visón europeo pueda empezar a recuperarse en su hábitat natural. Muchas gracias.
Muy brevemente, para fijar el sentido del voto. Apoyaremos esta iniciativa porque tenemos la sensación de que todo lo que hagamos en favor del visón europeo será poco, y además esta iniciativa se centra en La Rioja. Yo, como diputado por Álava, en la medida en que compartimos cuenca hidrográfica —nuestra agua después pasa por La Rioja—, también quiero decir que entendemos que las protecciones funcionan. De hecho, el visón europeo es una de las pocas especies amenazadas en la Comunidad Autónoma del País Vasco que cuenta con un plan específico de gestión, y ese plan ha hecho que se extreme el cuidado en el tratamiento del visón europeo y, por lo menos, ha conseguido en los últimos años frenar algo la caída. Por tanto, todo lo que se pueda avanzar en la conservación del visón europeo en La Rioja nos parece positivo. Nada más, muchas gracias.
Muchas gracias, señor Otero. Señor Chamorro, por Vox.
Muchas gracias, señora presidenta. Permítanme empezar con claridad. Estamos de acuerdo con los tres primeros puntos de esta proposición no de ley, porque abordan lo que realmente importa en la conservación del visón europeo: reforzar la coordinación científica, mejorar la detección temprana, actuar con rigor frente a especies invasoras y homogeneizar criterios entre administraciones. Nada que objetar; son líneas necesarias, sensatas y alineadas con la protección efectiva de esta especie.
Perdón, ¿puede subir un poquito la voz? —A ver.
También debemos recordar que hace un año se aprobó esto mismo en la Cámara de La Rioja, además por unanimidad, y desde entonces no se ha hecho absolutamente nada por su Gobierno. Esto ya fue aprobado en La Rioja.
Es en el cuarto punto donde aparece, una vez más, una maniobra habitual que ya conocemos: introducir, bajo el paraguas de la conservación, un ataque disimulado contra nuestros regantes y agricultores. Bajo conceptos aparentemente neutros como “restauración de hábitats” o “mejora ecológica de ecosistemas ribereños” se cuela la intención real: más restricciones, más limitaciones al uso del agua, más trabas a la actividad agraria y a los usos tradicionales del medio rural.
Señorías, ya conocemos esta mecánica. Se apela a un objetivo ambiental noble, se usan términos técnicos que nadie discute y, después, se emplean como llave para justificar recortes de caudales, nuevas zonas de exclusión, ampliaciones encubiertas de espacios protegidos o condicionamientos que, al final, terminan haciendo inviable el regadío. Es el mismo patrón que hemos visto en relación con otras especies, como el caso del lobo; con la PAC verde; con la Agenda 2030; y con la normativa hídrica, que al final termina arruinando el campo, y son ellos quienes siempre pagan la factura.
Conviene recordarlo alto y claro. Nuestros agricultores y ganaderos no son enemigos de la biodiversidad; son quienes modelan los entornos, quienes mantienen los corredores ecológicos y quienes sostienen el equilibrio del territorio. Un territorio y un ecosistema que es antrópico y que lleva siendo transformado por la gente que vive en las zonas rurales desde tiempos inmemoriales. Sin ellos no hay paisaje, no hay control de la erosión, no hay mantenimiento del monte bajo, no hay vida en el medio rural. Por lo tanto, sin equilibrio respecto de ellos, evidentemente, no vamos a llegar a ningún punto de encuentro.
Por eso, desde Vox defendemos la conservación del visón europeo sin convertirla en un pretexto para imponer cargas al mundo agrario; no a utilizar esa “restauración de hábitats” como caballo de Troya que termina sirviendo para recortar el agua, limitar explotaciones o condicionar el futuro de regantes, agricultores y ganaderos. España necesita rigor, proporcionalidad y respeto al campo, y no más restricciones camufladas con buenos mensajes, con los que, por otra parte, también estamos de acuerdo.
La conservación de esta especie, la conservación de la naturaleza, pero no atacando a las personas que realmente son las protagonistas porque viven en el medio rural y conservan nuestro patrimonio ecológico y natural. Muchas gracias.
Gracias, señor Chamorro. Señor Vidal, antes no le he dado la palabra.
Gracias, presidenta. Damos apoyo a todas las medidas de protección frente a la pérdida de biodiversidad. La moción comienza respaldando los centros de conservación de fauna, y conviene recordar también a la fauna marina, con frecuencia la gran olvidada. En segundo lugar, debemos reforzar la sensibilización ambiental y el pensamiento crítico, así como el apoyo a los programas estatales y autonómicos de conservación. Si no actuamos sobre las causas que llevan a la extinción de una especie, difícilmente podremos recuperarla. En esta línea, hemos trabajado y reivindicamos que el Estado continúe actuando en las Islas Baleares frente a las especies invasoras que amenazan, entre otras, a nuestros lagartos, y que se mantengan y refuercen los controles en puertos y aeropuertos. Muchas gracias.
Pasamos entonces al señor Gallardo, por el Grupo Popular.
Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hoy abordamos una cuestión que exige rigor, continuidad y una verdadera coordinación institucional. La situación del visón europeo es crítica y conviene recordarlo con claridad. No estamos ante un problema nuevo ni desconocido. Las comunidades autónomas —por ejemplo, La Rioja, como se ha mencionado— llevan décadas trabajando para evitar su extinción, desde aquel plan de recuperación de 2002, pionero y adelantado incluso a la estrategia nacional.
En estos años se han desplegado programas europeos como LIFE Lutreola, campañas de extracción del visón americano —conviene recordarlo—, restauración de riberas, mejoras del hábitat, liberación de ejemplares criados en cautividad y actualización de protocolos. Se han rescatado crías durante la tala de choperas y se han reforzado los trabajos de recuperación. Todo ello demuestra una trayectoria y un esfuerzo institucional sostenidos en el tiempo.
Sin embargo, la realidad es tozuda. Las últimas cifras del ministerio reflejan un escenario más grave de lo esperado: 142 ejemplares en España, de los cuales apenas 40 estarían en La Rioja, un 30% aproximadamente. Esto nos obliga a revisar qué está fallando y dónde debemos reforzar la acción. La Rioja no se ha quedado quieta: el año pasado se formalizó una encomienda a TRAGSA por más de 80.000 euros para la restauración de riberas, el control del visón americano y la suelta de visón europeo; y se está preparando inversión en instalaciones clave para mejorar la aclimatación de los animales antes de su liberación. A la vez, se sigue recuperando la vegetación natural, instalando refugios y aplicando protocolos actualizados. Es decir, las comunidades autónomas, como La Rioja, están trabajando y cumpliendo.
Por eso es tan importante que el Gobierno de España asuma su parte en el centro de cría en cautividad de Ribavellosa, que es estratégico. Se necesitan intervenciones, financiación, planificación y una gestión conveniada entre el Estado y la comunidad autónoma. No podemos permitirnos retrasos, señorías socialistas. Y lo digo también respecto a la Confederación Hidrográfica del Ebro: deben instar al Gobierno a actuar.
Además, hay que atender al criterio científico, que ya advierte de una viabilidad genética insuficiente: harían falta más de 200 ejemplares en cautividad para responder a esas necesidades. No lo decimos solo nosotros; organizaciones como WWF han sido claras: se requieren recursos y liderazgo del MITECO para evitar el colapso de la especie. También sería necesaria una coordinación público-privada que cuente con entidades como la Fundación FIEB, en Toledo, que también está trabajando en esta materia.
Esta especie está al límite y estamos en un momento que exige actuaciones conjuntas de las instituciones. El visón europeo no entiende de discursos; necesita actuaciones efectivas sobre el hábitat y sobre las causas que lo amenazan. Por ello, manifestamos nuestra disposición a apoyar la iniciativa; si bien nos gustaría votar por puntos, pues consideramos que el punto número 4 introduce limitaciones a la actividad agrícola, ganadera y cinegética. Es imprescindible salir hoy de aquí con compromisos claros para apoyar al Gobierno de La Rioja y a otras comunidades autónomas que ya están trabajando. Muchas gracias.
Muchas gracias, señoría. ¿El grupo proponente acepta que se vote por puntos? Sí, presidenta. Yo creo que, a tenor de lo que han dicho los portavoces del Partido Popular y Vox, podríamos agrupar los puntos 1 a 3 y dejar un punto 4, y así aligeramos la votación. De acuerdo. Pasamos entonces al siguiente punto del orden del día, sobre la exigencia del cumplimiento del Acuerdo de París, presentada por el Grupo Republicano. La señora Jordà tiene la palabra. Muchas gracias, presidenta. Muy buenas tardes. De hecho, ayer, anteayer y, evidentemente, hoy también, el cambio climático es sin duda el mayor reto de la humanidad. Hace más de cuarenta años que la conferencia del clima celebrada en Ginebra instaba a todos los gobiernos del mundo a controlar y prever los cambios potenciales en el clima, cambios evidentemente provocados por el ser humano. Pero la verdad es que ni las administraciones públicas ni las empresas están haciendo lo suficiente. Se hace muy poco para cumplir los compromisos internacionales que deben garantizar que las temperaturas no superen el umbral científicamente establecido como catastrófico. En 2024, las temperaturas globales superaron el grado y medio. Este año llegó febrero, fecha límite para que los 198 signatarios del Acuerdo de París presentaran nuevos objetivos de reducción de emisiones, pero solo 13 lo han hecho. Es decir, el 95% de los países no han actualizado sus objetivos, incluida, hasta ese momento, la Unión Europea. Ahora bien, ayer la Unión Europea presentó ante Naciones Unidas sus compromisos actualizados, con un objetivo indicativo para 2035. Como habrán leído en el informe, se reitera el objetivo de lograr una reducción neta del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, e introduce una contribución indicativa del 66,25% al 72,5% para 2035, avanzando hacia la neutralidad de carbono en 2050. En definitiva, ante esto, ¿qué está haciendo el Estado español? Pues poca cosa. También quiero recordar que en 2024 las emisiones de gases de efecto invernadero en el Estado español se situaban un 3,2% por encima de 1990. ¿Qué pensamos hacer aquí? ¿Qué piensan ustedes hacer? Estamos convencidos de que no se hace lo suficiente y, además, tenemos ante nosotros muchísimos ejemplos de la intensidad creciente de los fenómenos extremos, una realidad flagrante. No hace falta que les recuerde los efectos devastadores de la DANA en el País Valenciano, los incendios de este verano, la peor sequía del siglo en Brasil o los más de mil incendios registrados al norte de Portugal en solo cinco días. Son necesarias respuestas, y respuestas urgentes. Dicho esto, y hablando de presión fiscal, permítanme decirles que España tiene una presión fiscal más de tres puntos inferior a la media europea, y buena parte de ese diferencial proviene de la falta de figuras de fiscalidad verde, donde el Estado está lejos de los países de Europa central o del norte. Por eso reclamamos desde hace tiempo más valentía; debemos ser más valientes, todos juntos. Hay que limitar los vuelos de corta distancia y priorizar el tren de alta velocidad. Hay que trabajar por un impuesto al queroseno en coordinación con la Unión Europea, y también apostar por un impuesto a las grandes energéticas, que ya presentamos para su aprobación en el Pleno de esta casa. Y para concluir, lo que seguro que no es necesario —si me permiten este último minuto—, y que desde nuestro punto de vista resulta muy incoherente con la proposición de ley que traemos, es, por ejemplo, la ampliación del aeropuerto del Prat para seguir promoviendo un modelo de desarrollo basado en el bajo coste y en la masificación, de espaldas a la ciudadanía de Cataluña y negando la emergencia climática. Es decir, necesitamos una mayor coherencia.
La coherencia, como el movimiento, se demuestra andando y con hechos. Esta proposición busca, básicamente, valentía y coherencia, y el establecimiento de los objetivos marcados por la Unión Europea que refuercen el Acuerdo de París. Muchas gracias.
Grupos proponentes de enmiendas. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Socialista, el señor Senderos.
Gracias, presidenta. Hoy el Grupo Republicano nos trae a esta comisión una proposición relativa a la exigencia del cumplimiento del Acuerdo de París. Desde el Grupo Parlamentario Socialista compartimos el fondo, pero no la forma de su proposición. Coincidimos en que el cambio climático es el mayor reto al que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI. Esto ya nadie lo niega, excepto una minoría que también tenemos en este Congreso.
Señorías, España es uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático en la Unión Europea y el octavo a nivel mundial. Lo vemos día sí y día también: olas de calor más intensas y frecuentes, incendios devastadores, inundaciones y, algo muy preocupante, la desertificación de nuestros suelos, con lo que esto supone para nuestro sector primario y la producción de alimentos.
En su propuesta hablan de acelerar la acción climática a nivel europeo, algo en lo que estamos totalmente de acuerdo. Sin ir más lejos, España está liderando esta ambición. Lo hemos visto recientemente, cuando, gracias al impulso de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, se ha defendido en la Unión Europea un objetivo de reducción de emisiones del 90% para el año 2040. También hacen referencia al cumplimiento del Pacto Verde Europeo, y este Gobierno está plenamente comprometido con ello, porque el Pacto Verde Europeo es crecimiento económico, empleo, competitividad, avance y progreso desde la sostenibilidad.
Para hablar de la política climática de España tenemos que ver de dónde venimos y dónde estamos. Venimos de gobiernos del Partido Popular que pusieron nuestro patrimonio natural en manos de los especuladores a través de la Ley de Costas, la Ley de Montes y la Ley de Parques Nacionales, con una política energética basada en el uranio y en el fracking. Afortunadamente, esta política pasó a la historia y ha sido este Gobierno quien ha puesto la lucha contra el cambio climático y el cumplimiento del Acuerdo de París en la primera línea de la agenda política de este país, en un tiempo récord, con la aprobación de distintas leyes y del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que, como ustedes saben, constituye la base de nuestras contribuciones determinadas a nivel nacional para el cumplimiento del Acuerdo de París, siendo el plan más ambicioso presentado ante la Unión Europea.
Por todo ello, hemos presentado una enmienda a su proposición para seguir avanzando conjuntamente en la acción climática y en el cumplimiento del Acuerdo de París, porque el futuro será sostenible o no será. Muchas gracias.
Muchas gracias, presidenta. Señorías, la postura del Partido Popular es muy clara en materia de lucha contra el cambio climático. Así quedó reflejado en 2016, cuando España, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, firmó el Acuerdo de París, un compromiso global para limitar el aumento de la temperatura mundial y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Algunas instituciones ya han advertido de que, al ritmo actual de reducción, España está por detrás de lo necesario para cumplir sus compromisos climáticos, especialmente en lo relativo a la neutralidad climática en 2050. Estamos tratando de un problema global y, pese a los esfuerzos realizados por la Unión Europea, todos los años se alcanzan récords de emisiones mundiales. En ese sentido, España es un país vulnerable a los impactos de los fenómenos climáticos extremos: podemos hablar de sequías severas, inundaciones e incendios.
Ante el debate suscitado en el seno de la Unión Europea a la hora de fijar nuevos objetivos en el horizonte de 2040, es necesario defender objetivos ambiciosos, pero realistas y alcanzables, haciéndolos siempre compatibles con nuestra economía, el bienestar y la competitividad. Es posible y es necesario, además. La propuesta de reducir las emisiones netas en un 90% respecto a 1990 lleva meses generando un fuerte debate entre quienes defienden mantener una alta ambición y quienes consideran que este nivel es excesivo o inviable en el contexto actual. Señorías, es momento de reflexión. La Comisión Europea ha planteado una enmienda a la Ley Europea del Clima para establecer ese objetivo del 90%, introduciendo mecanismos de flexibilidad.