Congreso de los Diputados Otros

Congreso de los Diputados - Otros - 17 de noviembre de 2025

17 de noviembre de 2025
09:30
Duración: 2h 0m

Contexto de la sesión

Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro - Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro - Sala: Prim

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Buenos días. Abrimos la sesión y vamos a tramitar el orden del día, que consiste, como todos ustedes saben, en la celebración de la siguiente comparecencia para informar en relación con el objeto de la Comisión. Tenemos a don Carlos Mazón Guixot, presidente en funciones de la Generalitat Valenciana. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 64.4 del Reglamento del Congreso, la comparecencia se desarrolla en régimen de publicidad. Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado al compareciente la posibilidad de comparecer acompañado de la persona que designe para asistirle. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de velar, como dispone el artículo 1.2 de la citada Ley Orgánica, porque queden salvaguardados el respeto a la intimidad y el honor de las personas, el secreto profesional, la cláusula de conciencia y los demás derechos constitucionales. Le recuerdo, igualmente, la obligación contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la verdad en su testimonio. En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la Comisión en su reunión del día 21 de octubre de 2025, las comparecencias se atendrán al siguiente formato: cada grupo parlamentario, de menor a mayor, dispondrá de un tiempo máximo de 20 minutos para la formulación de sus preguntas y para recibir, a su vez, las correspondientes respuestas del compareciente. Le recuerdo que el objeto de la Comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara de 13 de marzo de 2025, es el expresado en su requerimiento de comparecencia. Antes de iniciar la comparecencia, les emplazo a ser muy rigurosos.
5:00
En el uso del tiempo voy a ser taxativa por razones de equidad. Les ruego que formulen sus preguntas y permitan contestar, del mismo modo que solicito al compareciente que responda de manera concreta y sin interrupciones entre ustedes, por favor. Ruego silencio en la sala a los no intervinientes para poder desarrollar la sesión con las máximas garantías para todos, y confío en no tener que hacer uso del Reglamento para mantener el orden. Se concede el turno de palabra a los portavoces, de menor a mayor importancia numérica de los grupos parlamentarios, para que formulen sus preguntas al señor Mazón Guixot. Como he dicho, disponen de 20 minutos en total. Interviene en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Mixto, la señora Belarra por un tiempo de 15 minutos, dado que han solicitado compartir sus 20 minutos. La señora Belarra tendrá 15 minutos y la señora Amicó 5 minutos. Cuando quiera, señora Belarra. Muchísimas gracias, señora presidenta. Buenos días, señorías. Señor Mazón, quiero recordarle en primer lugar que usted tiene la obligación legal de decir la verdad en esta comisión de investigación parlamentaria y que, de no hacerlo —de mentir, como ha hecho a lo largo de todo este año, desde el 29 de octubre de 2024—, puede exponerse a penas de seis meses a un año de prisión. Se lo recuerdo porque desde el 29 de octubre de 2024 usted no ha parado de mentir, de humillar a las víctimas y, sobre todo, de repartir dinero público, especialmente el de la reconstrucción, a empresas amigas y empresas vinculadas a los casos de corrupción del Partido Popular. Usted se atrevió incluso —y me parece una ignominia, una humillación innecesaria a las víctimas— a acudir al homenaje de Estado hace unos pocos días, a pesar de que las víctimas le habían pedido expresamente que no fuera a ese funeral. Hace falta ser mala persona, señor Mazón, para ir a un funeral de Estado cuando las víctimas le han pedido que no vaya, porque de ese modo las revictimiza. Ha sido absolutamente obsceno lo que ha hecho usted durante todo este año. Hoy podremos profundizar en todo ello, pero me gustaría que mis primeras palabras fueran para que usted escuche aquí, en alto, y que consten en el “Diario de Sesiones”; ojalá resuenen durante toda su vida en su cabeza: usted es el responsable de la muerte de 229 personas. Si usted hubiese hecho lo que tenía que hacer, si hubiese estado donde tenía que estar, esas personas estarían hoy aquí viendo crecer a sus hijos y a sus nietos. Y creo que hablo en nombre de todas las personas que están ahí fuera manifestándose y también del conjunto de la ciudadanía española. Su gestión ha sido homicida y espero que no solo tenga que asumir responsabilidades políticas, como en esta comisión, sino que además, por una vez, la justicia española funcione y usted termine en la cárcel. Como no tengo mucho tiempo y todo el mundo sabe ya muchas cosas —como que usted, en plena riada, en vez de estar donde debía, estuvo comiendo durante cuatro horas con la periodista Maribel Vilaplana—, y dado que usted ha dicho en su comparecencia en Les Corts hace unos días que estuvo todo el tiempo informado y contestando mensajes, le haré una pregunta muy concreta: ¿por qué en esas cuatro horas solo habló una vez, durante dos minutos a las 17:37 horas, con la persona que era el mando único al frente de la emergencia en ese momento, su consejera Salomé Pradas? Buenos días. Bueno, hace usted una serie de valoraciones sobre las que no puedo contestarle. Obviamente no me son nuevas ni me son ajenas, porque las he venido escuchando —iba a decir soportando— durante demasiado tiempo. No voy a entrar en esas valoraciones, porque no me parece que tengan que ver con el objeto de esta comisión ni, siquiera, con el respeto debido a las víctimas. En eso discrepo con usted: a todas, a todas las víctimas. En mi opinión, no creo que haya diferenciación entre víctimas; ni unas de una manera ni otras de otra. Creo que todas tienen el mismo derecho, todas comparten nuestro dolor y cuentan con nuestro acompañamiento.
10:00
La responsabilidad política que puede asumir un presidente de la Generalitat —renunciar a su cargo— la hemos contemplado en todo momento. Todo nuestro trabajo y esfuerzo, muchas veces en soledad… quizá haya tiempo de hablar de ello a lo largo del día de hoy. Ya dije en las Corts Valencianes que, la inmensa mayoría de las veces, era yo quien realizaba las llamadas, no quien las atendía, porque quería estar pendiente en todo momento. Estuve haciendo llamadas en el restaurante, sin ninguna duda, y no solo hablé una vez: hablé varias veces con la consellera. ¿Cuántas veces? He hecho público mi listado de llamadas, cosa que no ha hecho ninguno de los responsables políticos del Gobierno de España, ni de la Delegación del Gobierno, ni de la Confederación Hidrográfica del Júcar, ni de AEMET; ningún ministro, ni siquiera la ministra Ribera. Están a su disposición en fuentes abiertas. Hablé varias veces: en el restaurante, después del restaurante, desde el Palau de la Generalitat y camino del centro de coordinación, atendiendo al punto que durante toda esa tarde preocupaba y se estaba atendiendo, que era el foco de Utiel, fundamentalmente. Y, por tanto, no solo hablé a las 17:37 —apenas unos minutos después de que hubiera comenzado el CECOPI—, sino unas cuantas veces más. ¿Cuántas? No lo recuerdo con exactitud; debe constar en el listado; no sé si fueron dos o tres. En alguna ocasión también hablé con otras personas que estaban en el CECOPI. ¿Con quién? Con el presidente de la Diputación de Valencia y con el diputado de Emergencias de la Diputación. En alguna de esas llamadas, con el altavoz, fuimos haciendo el seguimiento de lo que iba ocurriendo y, sobre todo en aquellas horas, de cómo avanzaba el despliegue de la UME en el foco de Utiel. ¿Hablaron de algo más, aparte del despliegue de la UME? No, solo de eso. Estábamos pendientes del despliegue de la UME durante todo aquel momento. A lo largo de la tarde, conforme avanzaba, el riesgo de desbordamiento o incluso ruptura de la presa de Forata —como se ha declarado y se ha dicho en sede judicial y en distintas comisiones de investigación, por ejemplo la de la Diputación de Valencia— fue ganando protagonismo. Y, por tanto, al foco de Utiel se sumó el foco de Forata. Es verdad que en las primeras horas de la tarde la propia AEMET, incluso a las 17:00 —hora en la que comenzaba el CECOPI—, se ratificó en sus previsiones; previsiones que, afortunadamente, han quedado acreditadas para bien de la verdad: a las 18:00 la tormenta se desplazaría a la Serranía de Cuenca. Sobre eso versaban las conversaciones a las que usted se refiere, señoría. A pesar de toda la información que se manejaba —miles de llamadas al 112, y À Punt cubriendo la situación en directo—, ¿no consideré necesario cancelar esa comida y dirigirme inmediatamente al CECOPI? Mire, normalmente el flujo de la información es al revés: cuando estás en contacto con el Centro de Emergencias, la información veraz, verificada y técnica con la que se toman las decisiones llega por esa vía. Las decisiones se adoptan en función de la información real disponible, de los cuerpos operativos desplegados y de lo que informan las agencias del Gobierno. Sabíamos que había inundaciones en Utiel, que era el foco; de hecho, fue el único motivo por el que se convocó el CECOPI. Imagino que hablaremos a lo largo de esta mañana del barranco del Poyo. No hubo ninguna información sobre el barranco del Poyo, desde luego sobre su desbordamiento, como ha quedado acreditado. Sí que hubo otro tipo de información, por cierto mucho más tranquilizadora, hasta bien avanzada la tarde, incluso la noche. Desgraciadamente, en el Mediterráneo estamos acostumbrados a episodios de gota fría; en los últimos ocho, nueve o diez años ha habido catorce, quince, dieciséis episodios de este tipo.
15:00
Periodos de gota fría y son habituales distintas imágenes. ¿Cuántas veces ha decretado su gobierno el nivel 2 de emergencia? Aquella vez, sí. ¿Y en los últimos años, en las últimas legislaturas, lo sabe? Yo creo que ninguno. Muy pocas veces, muy pocas veces, señor Mazón. Era una situación absolutamente excepcional y desde el mediodía se tenía ya información de que la situación se estaba complicando a toda velocidad y, aun así, usted decidió mantener la comida y permanecer en un sitio en el que no tenía que estar. Una pregunta muy concreta: ¿por qué, si desde las 18:37, según las informaciones que manejamos, ya había un borrador del mensaje de alerta, el mensaje no se envió hasta las 20:11? Porque su consellera intentó localizarle, sin éxito, a las 19:10, a las 19:36 y a las 20:19. Tres veces su consellera intentó localizarle en el momento crítico en el que se tenía que estar enviando el mensaje de alerta que hubiera salvado decenas de vidas, porque en ese momento crítico era cuando se iban a producir la mayoría de las muertes y ese mensaje no se envió a tiempo. Entonces díganos dónde estaba, por qué no atendió esas tres llamadas y por qué, si el borrador del mensaje estaba a las 18:37, no se envió hasta las 20:11. Pues mire, tendrá que preguntárselo a los responsables operativos. Son muchas preguntas en una; permítame que se lo contextualice bien. Durante toda esa tarde hubo trabajo técnico y hubo trabajo en sala. Una cosa es el CECOPI; permítame explicarle lo que es el CECOPI. El CECOPI no es la Generalitat Valenciana. ¿Cuándo se convoca el CECOPI? El CECOPI se convoca cuando, con los medios que hay a disposición de la Comunidad Valenciana, se entiende que no son suficientes y que se necesita una fuerza exterior, en este caso la UME. Exclusivamente por la situación de Utiel —insisto, nada que ver con el barranco del Poyo— se convocó y se movilizó a la UME en función de la información que los mandos operativos tenían en ese momento. Cuando se convoca a la UME sabíamos que la situación de Utiel era de inundaciones, sí, como las que estaban previstas, no como las que nos había pronosticado AEMET ni como las que AEMET había puesto bajo observación. Señor Mazón, el mensaje. Porque tengo muy poco tiempo, concrete, por favor: por qué el mensaje estaba preparado a las 18:37 y no se envió hasta las 20:11. Es una pregunta muy concreta. Es bastante fácil de responder. La consellera Salomé Pradas nunca se negó a que se mandara el mensaje, nunca me solicitó consulta para autorizar el mensaje; no me corresponde a mí, ni siquiera le corresponde a ella esa autorización. Ha quedado demostrado y se ha dicho expresamente. El CECOPI funcionaba como un todo, lo han dicho todos los mandos operativos. Usted lo que me quiere decir es que un presidente de la Generalitat, en plena catástrofe con el nivel 2 de emergencia declarado, es un florero. Es lo que me está diciendo: que no sirve para nada, que usted no tomó ninguna decisión, que piensa que no tenía que tomar ninguna decisión. No hay más que ver el Plan de Inundaciones, no hay más que ver el Plan de Emergencia. Cuando hay técnicos de más de treinta años de experiencia, nadie —alguien que no tiene la capacitación profesional, no solamente por normativa, no solamente por competencia—, alguien que no tiene la capacitación profesional... Señor Mazón, yo he sido ministra del Gobierno de España. No nos tome por tontos, señor Mazón. Si me permite, le contesto. Siento decirle que no es así, señora. No es así. Era usted un florero. No. Desde el punto de vista de la excelencia... ¿Cuál era su función entonces en la emergencia? Señora presidenta, por favor, ordene el debate. Silencio en la sala. Les ruego que no interrumpan. Están haciendo las preguntas y el señor Carlos Mazón tiene derecho a contestarlas. Señor de Rosa, señor Sánchez y señora Goyo, no interrumpan. No le quiero llamar al orden, pero no tiene usted la palabra. Cuando quiera, señor Mazón. En ningún momento. No especulen sobre la intención de la consellera Pradas. Ha quedado ya demostrado; lo ha dicho ella expresamente.
20:00
¿Conoce usted el protocolo del ES-Alert? ¿Lo conoce? Explíquenoslo. ¿Usted era la última responsable a cargo? Se envió cuando los mandos operativos entendieron que era el momento adecuado para hacerlo. Todo el mundo sabe lo que pasó; ha quedado demostrado. Se había caído ya el puente de Paiporta; lo había dado À Punt. Ustedes no sabían lo que estaba pasando y lo sabía toda España, salvo ustedes, que estaban a cargo de la emergencia. Si me hace preguntas seguidas no le puedo responder a la anterior; es absolutamente imposible. Hombre, si miente, tengo que contestar. No, no estoy mintiendo. Quien está faltando al rigor y al protocolo, si me permite, señora Belarra, es usted. Porque no sé si conoce el protocolo del ES-Alert. ¿Lo conoce? Me imagino que se lo habrá leído, lo habrá visto... Pues es que es imposible porque no existe. No existe protocolo del ES-Alert. No forma parte del plan de emergencias; es que no existe. Era la primera vez en la historia. Usted no es la víctima aquí, señor Mazón. Me está diciendo cosas que yo no estoy diciendo. Yo lo que le estoy diciendo es que puedo no haber escuchado una llamada, pero estuve en contacto y actué de forma proactiva; hice 16, 17 o 18 llamadas para ir sabiendo la evolución y recabar información de cómo iban las cosas. No me parece ni estar ausente ni tener ningún tipo de falta de responsabilidad. Ahora, si usted lo que quiere trasladar es que pudo haber más víctimas o más daños en función de la ubicación geográfica desde donde yo podía hacer las llamadas, a mí eso sí que me parece un insulto a las víctimas, señor. Gracias, señor Mazón. Tiene la palabra ahora, por un tiempo de cinco minutos, la señora diputada del Grupo Mixto. Gracias, presidenta. Hoy no quiero ni esconder que vale la pena todo el trabajo y el esfuerzo que hemos hecho para que esta comisión de investigación esté en marcha. Esta comisión de investigación la propusimos desde Compromís aquí en el Congreso porque sabíamos lo que iba a pasar en las Cortes Valencianas: una pantomima. Lo que vimos la semana pasada en la comisión de investigación de las Cortes Valencianas fue una estafa, porque no hubo capacidad de hacer preguntas ni de formular respuestas. Fue una burla para las víctimas y para el pueblo valenciano. Así que hoy sí que en esta comisión de investigación se deberá contestar, y tendrás que contestar lo que no le contestaste a mi compañero Joan Baldoví la semana pasada en las Cortes en Valencia, y tendrás que contestar lo que todos y todas las valencianas nos estamos preguntando desde hace mucho tiempo. Mazón, ¿dónde estabas el 29 de octubre del año 2024 entre las 7 y las 8 de la tarde mientras la gente se estaba ahogando en Valencia? En primer lugar, si me permite, las valoraciones que hace las entiendo también como preguntas o como reflexiones. Son valoraciones. La pregunta es muy clara: ¿dónde estabas el 29 de octubre, desde las 7 a las 8 de la tarde? ¿Dónde estabas, Carlos Mazón? ¿Dónde estabas? Estamos en el Congreso. Soy diputada del Congreso. Quiero que me respondas dónde estabas entre las 7 y las 8 de la tarde. La pregunta es muy clara. He hecho público un itinerario, cosa que no ha hecho nadie más. He dicho hasta el nombre... Diez itinerarios públicos. ¿Dónde estabas de 7 a 8? He tenido la obligación de responder a muchos bulos, a muchas teorías que casi el decoro me impide reproducir en esta comisión. Y he dicho... Es fácil la pregunta, Carlos. Contesta. Es fácil. Contéstame, por favor. Le he dicho que mi itinerario fue desde el restaurante a la calle de la Paz y, desde la calle de la Paz, andando hasta el Palau de la Generalitat; y que, desde el Palau de la Generalitat, con posterioridad, me trasladé al Centro de Emergencias de la Eliana. Ese fue mi itinerario. Si me pide el minutaje exacto de en qué minuto... Bien, ya sabemos dónde estabas. Repregunto: ¿por qué a las 7 y 10 y a las 7 y 36 te llama la consellera Salomé Pradas y no le coges el teléfono? Si estabas en un itinerario, o en el Palau, o caminando por la calle para ir al Palau, ¿por qué te llama dos veces tu consellera y no le coges el teléfono? No sé si estaba andando y tenía el móvil en la mochila en ese momento. No lo sé. Lo que desde luego no cabe ninguna duda...
25:00
Desde luego, lo que no cabe ninguna duda es que mi actitud es exactamente la contraria a la que se ha dicho en muchísimas ocasiones en esta sede parlamentaria; incluso el presidente… Es que no está contestando, señor Mazón. No me está contestando. Está diciendo que no cogió el teléfono a su consellera porque iba caminando y no la escucharía. ¿Me dice eso? ¿El presidente de la Generalitat Valenciana, en alerta roja, no atenderá ninguna de las veintitantas llamadas que le hice? No significa estar incomunicado, como se ha dicho. No significa apagar el teléfono. Es que, justamente, su consellera a las 19:10 y a las 19:36 le llamó. Conteste. Yo entiendo que la de las 19:36 fuera difícil cogerla porque estaba hablando probablemente en ese momento con otras personas. Tiene usted el listado de llamadas. Insisto: soy el que más explicaciones personales ha dado de todos los responsables políticos involucrados en la gestión de esta cuestión, y, por cierto, el que más responsabilidades ha asumido. Con respecto a la de las 19:10, no lo sé. Cuando vi la llamada perdida, le devolví la llamada a continuación a la consellera Pradas y hablé con ella. En esa llamada, creo que fue la de las 19:43, me trasladó… Por si me quiere preguntar por alguna otra llamada con Salomé Pradas, de las muchas conversaciones que mantuve con ella —muchas de ellas a iniciativa mía—, esa fue para responder a la llamada previa que no atendí. Pero quiero decirle que durante todo ese tiempo yo también estaba haciendo llamadas, interesándome por la situación con otros compañeros. Sí, claro, como ha explicado ya tantas veces. No tiene ninguna credibilidad, señor Mazón. Para terminar, presidenta, lo único que quiero decir es que el día que dimitió dijo: “Espero que cuando baje un poco el ruido la sociedad pueda distinguir entre un hombre que se ha equivocado y una mala persona”. ¿Sabe qué? Una persona digna hoy hubiera venido aquí a contestar preguntas, y usted no lo ha hecho. Y creo que no es solo una equivocación: es de ser mala persona. No es que esté solo equivocado, sino que es mala persona, señor Mazón. Pues con valoraciones así es difícil poder aclarar las causas de la DANA y trabajar para que esto no se vuelva a producir. Es muy difícil. Perdón. Señora presidenta. Señor Gil Lázaro, ¿por qué me pide la palabra? Una cuestión de orden. ¿Cuál es? El Reglamento establece que los diputados están obligados a respetar en sus intervenciones la cortesía. Señor, ya ha planteado la cuestión. Señor Gil Lázaro, ya ha formulado usted la cuestión de orden. He leído, antes de que iniciáramos la comparecencia, cuáles son los preceptos en los que se basa esta comparecencia, y en ese marco entra la intervención que considere cada diputado, en su libertad de expresión, siempre que no ofenda ni menoscabe los derechos del compareciente ni de ninguno de los diputados. Muchas gracias. Gracias, señor Gil Lázaro. Vamos a pasar al siguiente grupo parlamentario, y sería, en todo caso, el Grupo Parlamentario Vasco, pero creo que no… Ay, perdón, perdón, perdón. Cuando quiera, tiene usted la palabra, señora diputada. Discúlpeme, que no la había visto. Gracias, presidenta. Bueno, yo creo que hoy no es un día fácil para nadie, y mucho menos para las valencianas y los valencianos, porque todos esperan que responda usted con claridad y no con evasivas. Y lo digo con toda franqueza: creo que hoy tampoco está usted respondiendo. No está aclarando las cosas y, como acabamos de ver, lo que ha hecho es señalar a otros y eludir su propia responsabilidad. Mire, yo he sido concejala en mi pueblo y, aunque no viví —gracias a Dios— un episodio como la DANA, sí hemos tenido muchas veces que enfrentarnos a situaciones de emergencia. Y en aquellos momentos, de verdad, no necesitábamos una llamada oficial —que la hacía la Ertzaintza—; pero nos avisaba cualquier concejal, nos avisaba un vecino, nos llegaban mensajes de WhatsApp o de grupos de amigos o de madres del colegio. Porque cuando hay una emergencia grave, el teléfono echa humo. La gente se activa y los grupos arden, ¿verdad? Pero es que usted nos ha dicho que, a pesar de que recibió mensajes de WhatsApp, no les hizo caso. ¿Por qué no reaccionó? ¿De verdad pretende que la ciudadanía crea que, mientras los teléfonos de toda una comunidad echaban humo, usted no fue capaz de reaccionar? Usted nos ha dicho que estaba esperando datos veraces, pero cuando hay tanta información, tantas llamadas, tantos mensajes de WhatsApp, ¿no le dio que pensar?
30:00
Ojalá hubiéramos conocido la gravedad de lo que estaba ocurriendo. Ojalá hubiéramos tenido la información en el seno del CECOPI. No he podido explicar antes lo que es el CECOPI: es un órgano de coordinación donde no está exclusivamente la Generalitat Valenciana. De hecho, son mayoría las fuerzas y cuerpos y las agencias del Gobierno, incluida la delegada del Gobierno, AEMET, la Confederación Hidrográfica, la UME, la Guardia Civil, la Policía Nacional, etcétera. Así funciona: como una unidad de trabajo y de coordinación. Antes y después del CECOPI se toman decisiones; que nadie piense que solo se decide durante la sesión, que es básicamente una puesta en común. Ojalá en el seno del CECOPI se me hubiera trasladado toda la información, porque yo no hacía más que llamar y estar pendiente de la gravedad del asunto. El problema es que la inmensa mayoría, desgraciadamente, de las víctimas vinieron por el desbordamiento mortal de un barranco del que nadie avisó que estaba ocurriendo, el barranco del Poyo. Estábamos con el foco en Utiel y, luego, con el riesgo —que afortunadamente no se produjo— de la presa de Forata, que hubiera convertido esta tragedia tan tremenda en algo de muchísimo mayor calado. Y, por tanto, cuando uno está en contacto con las personas que están en el CECOPI, lo que tiene es la información que está llegando verazmente. Porque una de las cosas que señalan todos los expertos en emergencias es que la sobreinformación puede alterar la capacidad de tomar las mejores decisiones posibles. Por eso hay un órgano que centraliza, por eso existe y por eso siempre se recomienda atender a las recomendaciones oficiales. Durante todo ese tiempo —no solamente el día 29, sino durante muchos días y meses después— ha habido muchos bulos; no todos malintencionados. Bueno, los dirigidos contra mi persona, desde luego que sí. Recuerdo los días en los que incluso se decía que en el Centro Comercial Bonaire podían haber hasta mil muertos. Había una sobreinformación propia de ese estado. Pero a quien hay que hacer caso es a los mandos operativos. A mí no se me ocurriría nunca ir a un puesto de mando avanzado a dar instrucciones. Yo he sido presidente de Diputación y he estado en incendios, en granizadas… No se me ocurre dar instrucciones a quienes tienen la información. Y, esta es la clave, en base a la información de que se dispone se toman las medidas. Usted me dice: ¿por qué no reaccionó? Yo no sé a qué llama usted reaccionar. Para mí, reaccionar es estar pendiente, buscar información, acudir al CECOPI y, desde luego, atender todas las llamadas. Le vuelvo a repetir que yo no estaba esperando llamadas; era yo quien las realizaba, tantas como las que he hecho públicas. Insisto: nadie más lo ha hecho salvo yo. Aquí compañeros suyos han pedido las llamadas de responsables del Gobierno y no se ha respondido. Convendría saber cuáles fueron las comunicaciones entre las agencias del Gobierno y la delegada del Gobierno para saber si, efectivamente, tenían información sobre el barranco del Poyo. Pero es que al CECOPI no llegó información sobre el barranco del Poyo. Al principio lo decíamos y nadie nos creía. Afortunadamente hoy, doce o trece meses después, ha quedado acreditado que lo que estoy diciendo es exactamente así. El propio presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar señaló que llegó a tener información, pero que no le pareció relevante. Y, por tanto, no soy yo quien se lo está inventando en estos momentos. No, no es el presidente de una comunidad quien tiene que dar instrucciones operativas, instrucciones de emergencia, instrucciones de gestión o dar órdenes en ese sentido. No le corresponde. No está planteado así en el plan de emergencias, no está planteado así en la normativa. Además, sería una temeridad por mi parte. Hablaba usted antes de la responsabilidad política. He renunciado al cargo de presidente de la Generalitat; más responsabilidad política que esa, no sé cuál puede haber. Fui el primero en comparecer en las Cortes Valencianas, aunque a algunos les parezca una pantomima. Yo sí creo en el autogobierno. De hecho, creo en el órgano de fiscalización; no voy a hacer alegaciones sobre los dictámenes del Consejo de Estado ni sobre las reformulaciones que ha habido. Pero insisto: creo en el autogobierno. Siempre he pensado que quienes defendemos el autogobierno… Parece mentira que tenga que decírselo a usted, alguien del Partido Popular. ¿Me está hablando de autogobierno?
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¿Por qué no ha asumido entonces las competencias que tiene la autonomía? Porque usted lo que ha hecho ha sido echar balones fuera en ese sentido. No, ningún balón fuera, todo lo contrario. ¿Para qué quiere entonces una autonomía? Lo que entiendo es que en un CECOPI hay una responsabilidad... Tiene un autogobierno que asumir responsabilidades, señor Mazón. Y hay una gestión compartida. Vengo aquí después de haber renunciado a la presidencia de la Generalitat Valenciana por responsabilidad política. Por tanto, más responsabilidad política que esa, cuando nadie más ha asumido ninguna otra responsabilidad. En el foro donde se fiscaliza a la Generalitat Valenciana, que en mi opinión no es este —aunque he venido con todo respeto a esta Cámara—, sino las Cortes Valencianas, es donde he comparecido y donde yo mismo solicité una comisión de investigación. Ha habido otros casos gravísimos, por ejemplo, de abusos a menores, donde partidos que están en este Congreso, en las Cortes Valencianas, se negaron a que hubiera una comisión. Aquí no estamos hablando ahora mismo de ese tema, señor Mazón. Estamos hablando de responsabilidad política. Yo creo que asumir responsabilidad política es ser el primero en comparecer, aun cuando no se tenía toda la información, quince días después; ser el primero en proponer comisiones de investigación; ser el único en remodelar su gobierno; ser el único en poner en marcha las ayudas. Señor Mazón, yo eso no se lo quito. Pero la cuestión es contestar y decir la verdad, y hay muchas lagunas en todas sus versiones, sobre todo cuando se contrastan con otras personas que también han comparecido o que han tenido responsabilidad o que están anunciando. Hasta la fecha han comparecido víctimas aquí, sí. Y permítame una reflexión: no entiendo por qué se ha vetado a otras víctimas que sí han querido participar. En la comisión de las Cortes Valencianas, sede de nuestro foro del autogobierno, no se ha vetado a ninguna asociación ni a ninguna víctima o damnificado que haya querido participar. Lo que le quiero decir es que, según su versión, si no hay responsabilidad, ¿para qué existen las autonomías? No lo acabo de entender. Pero, en fin, ¿cuál es la versión exacta que mantiene hoy sobre su paradero y sus acciones durante el día de la DANA? Porque hemos escuchado muchas. Yo lo que he escuchado han sido muchos bulos; lo que he tenido que desmentir han sido muchos bulos. Me ratifico en las entrevistas que he hecho, en el paradero que ya he hecho público en sucesivas ocasiones: no hubo ningún otro. Cualquiera que diga que estuve en otro lugar, que hice algún otro trayecto o que realicé alguna otra actuación, simplemente falta a la verdad. ¿Podría explicarle al pueblo valenciano el itinerario completo que siguió ese día —lugares concretos, horas, decisiones— y por qué han surgido discrepancias en las versiones oficiales? Porque ha habido muchas discrepancias. Insisto en que lo que ha habido han sido muchos bulos que ha habido que desmentir. Le ratifico que el debate del minutaje no es que lo haya evadido, pero es muy difícil para mí precisar si salí del establecimiento a las seis y, si viene un notario y dice que fue a las seis y treinta y tres, pues podría ser; o que fue a las siete y siete, también podría ser. No sabría decirle. Pero mi itinerario durante todo ese tiempo, hasta aproximadamente las ocho —cuando salí desde el Palau de la Generalitat hacia el Centro de Coordinación de Emergencias—, fue el trayecto a pie entre el establecimiento de la calle Bonaire y la calle Caballeros, donde está el Palau de la Generalitat Valenciana. Fíjese que he tenido que hacer frente durante muchas semanas y meses a teorías de todo tipo, algunas de un machismo atroz que no puedo compartir y que me parece extraordinariamente injusto. Y lo que sí he tenido que enfrentarme no son a mis versiones, sino a una barbaridad y una sarta de bulos cuyo único objetivo es hacer creer —no solo a las víctimas, sino a la sociedad en general— que la ubicación geográfica, estar a quince minutos del Palau de la Generalitat o estar en el Palau desde donde se realizan las llamadas, pudiera ser determinante. Nada hubiera cambiado si yo hubiera llegado antes al CECOPI. Nada hubiera cambiado. La información no hubiera llegado antes porque no estaba disponible, porque ha quedado acreditado que no estaba. Además, la ubicación geográfica de alguien que no tiene la capacitación, la habilitación ni la competencia para dar instrucciones operativas, técnicas u órdenes en la emergencia no está contemplada en ningún plan ni en ninguna normativa, y, en mi opinión, tiene todo el sentido del mundo. Yo me moriría del miedo si las decisiones operativas —cuántos medios hay que mandar a un punto concreto— recayeran en el máximo responsable político; me moriría del miedo si quien toma las decisiones de confinar o evacuar tuviera que ser el máximo responsable político. El CECOPI es un organismo de coordinación y, por lo tanto, podría usted haber tomado las decisiones coordinadamente junto con ellos y ser mucho más rápido en todo esto. Durante toda aquella tarde estábamos convencidos de que la reunión del CECOPI iba a ser corta, porque AEMET nos decía que a las seis acababa la tempestad y que se desplazaba a la Serranía de Cuenca.
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Al Gobierno de España, que creo que es para lo que está el Congreso de los Diputados, para rendir cuentas y fiscalizar al Gobierno de España, le podrán decir que el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar no es que haya dado varias versiones, es que ha estado callado durante mucho tiempo, hasta que por fin ha confirmado que no informó de la principal causa de la tragedia, que fue el desbordamiento del barranco del Poyo. Por tanto, le reitero, como ya he explicado a sus compañeras, lo que hice. He tenido que enfrentar bulos ignominiosos que nadie tiene por qué soportar cuando se está pendiente de la emergencia, de la recuperación y de la mayor movilización de recursos que jamás un gobierno autonómico ha hecho. La transparencia no es un eslogan; se demuestra con hechos. Y los hechos son que, desde el principio y hasta hoy, han existido versiones muy contradictorias. Me remito a lo que ya le he contestado. Parece que no ha cometido ningún error. Me gustaría saber si cree que hay algún error concreto que reconozca en su gestión. Y aquí, de verdad, no le pido culpas ajenas, porque ya lo ha hecho. Le pido algo que solo puede salir de su conciencia: la autocrítica. ¿Va a hacer algo de autocrítica? De hecho, soy el único que la ha hecho. Soy el único que ha pedido perdón. Soy el único que ha renunciado a su máxima responsabilidad. Fui, y soy aún en funciones, el presidente del único gobierno que se ha arriesgado a ser remodelado. Sí soy responsable de permitir, probablemente por ingenuidad, que se trasladara la imagen de un presidente ajeno a la emergencia cuando no hay nada más lejos de la realidad. Esa imagen pública me llevó a asumir esa responsabilidad. El día que anuncié mi renuncia al cargo, dije que probablemente a las tres de la tarde podría haber intentado desplazarme a Utiel para estar allí; es lo habitual. Pensábamos que a las seis acababa todo. Pensábamos que la UME ya estaba activada. No es que un presidente de la Generalitat pueda hacer algo que no pueda hacer la UME; es exactamente al revés. Y esos son los errores que le puedo transmitir: un error de imagen pública, de poder parecer alejado de la emergencia cuando no fue así, porque todas mis llamadas demuestran lo contrario. No es habitual que los presidentes autonómicos vayan a los CECOPI. Usted lo sabe. No es habitual que vayan a tomar decisiones a los centros de coordinación, porque es un órgano técnico, operativo, de emergencia. En las inundaciones por lluvia, desde luego, se hizo todo lo contrario. Por parte del Lehendakari, allí no tuvo que intervenir la UME, sino que hubo una coordinación, etcétera. Entonces, quizá si hubiera conocido esa experiencia… Ojalá hubieran llegado antes las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ojalá. No era imprescindible que llegaran para poder hacer sus funciones; y si llegaban, estupendo. Si es una pregunta, permítame responderle. Si no éramos conscientes de la magnitud, porque no había información ni en tiempo ni en forma —ni previsiones adecuadas ni aviso del desbordamiento del barranco—, ¿cómo se iba a dimensionar la respuesta? Si por la mañana AEMET dice que van a caer 180 y acaban cayendo 800; si hasta a las cuatro y cuarto de la tarde la propia Confederación certifica que el barranco está seco y unas horas después llega un gran desbordamiento que jamás nadie pudo prever; si AEMET no fue capaz de prever que se batirían todos los récords hidrológicos de la historia de España, no se puede dimensionar igual la respuesta a una emergencia con unos datos que con otros. Es absolutamente imposible dimensionar para una previsión y para otra. Yo respaldo las decisiones que tomaron los técnicos, incluida la propia Salomé Pradas, porque, en función de la información disponible, se fue reaccionando; se actuó de forma proactiva en todo momento. Lo que es imposible de gestionar es una información que no se tiene: no se puede informar de lo que no se sabe, ni con precisión ni con antelación. Nadie pudo imaginar lo que iba a ocurrir en el barranco del Poyo; entre otras cosas, porque en l’Horta Sud ni siquiera llovía. No fue un asunto de lluvia, fue una riada absolutamente estratosférica que nadie pudo prever. A mí me da la sensación, señor Marzón, y perdóneme, que esto fue un asunto de otros, pero que no iba nada con usted. No, no he dicho eso. Y una última pregunta. Usted ha dicho que su figura ha sido utilizada políticamente. ¿Puede asegurarnos que su conducta de verdad honró...
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...el cargo más alto que puede tener una persona, como presidente de la Generalitat. Puedo decirle que, en función de la información de que se disponía, obramos en consecuencia en todo momento. Y cuando uno está acostumbrado a gotas frías —no diré habituales, pero sí más frecuentes que en muchas otras partes de España—, lo normal es pensar que no ocurrirá la barbaridad que ocurrió. Por tanto, todas las reacciones de todo el mundo se adoptaron en base a la información disponible. Hace poco hemos tenido otras gotas frías; recuerdo, en Pilar de la Horadada, y me desplacé al día siguiente para ver los daños. Con respecto a Utiel, tenía previsto, como todos, que la situación amainara a lo largo de la tarde, que la UME pudiera trabajar con la normalidad y la eficacia que siempre tiene, y desplazarme al día siguiente para empezar a evaluar los efectos materiales y la reconstrucción. No éramos conscientes de lo que se estaba fraguando en el barranco del Poyo; insisto, porque nadie lo trasladó, nadie lo avisó, nadie pudo preverlo ni dio la información en tiempo y forma. Me remito: no son mis palabras, son las que ha acreditado, por fin, la propia Confederación Hidrográfica del Júcar o la propia delegada del Gobierno. Ellos sí estaban conectados al CECOPI, porque son miembros; yo no soy miembro del CECOPI: no lo dirijo, no lo presido, no lo convoco, no formo parte de él. Aun así, busqué la información para poder disponer de la adecuada, porque esa también es mi responsabilidad. Desde luego, mi responsabilidad creció mucho más a partir de los días siguientes, cuando el Gobierno de la Generalitat Valenciana, no solo en clave de emergencia, sino también operativa, funcional y competencial, puso en marcha una recuperación cuyos resultados hoy pueden verse. ¿Ha aprendido algo de esta crisis, de verdad? Espero que todos. Desde luego, yo he aprendido muchas cosas, sobre todo de las reacciones, claro que sí. Si no hubiéramos aprendido, no tendría ningún sentido. Hay muchas lecciones: la importancia de las obras; de tener medidores; de que los caudalímetros funcionen; de disponer de la información a tiempo; de no esperar una buena promesa o una buena palabra del Gobierno pensando que será capaz de movilizarlo todo a tiempo, y de no estar en una posición de espera para ir pidiendo cada cosa. También entender que lo primero son los dolores de las víctimas y tratar de comprenderlas a todas —las que se manifiestan y las que no, las que lo hacen de una manera u otra—, y tener siempre, como creo que he tenido, los brazos y la puerta abiertos a todas y cada una de las víctimas que han querido verse conmigo. Lo he hecho siempre: les he tendido la mano, dijeran lo que dijeran; no he hecho reuniones selectivas de víctimas por mayor o menor proximidad a mí. Creo que son lecciones que debemos aprender todos. Yo, desde luego, también he aprendido que quizá la imagen de cierta lejanía es la que más me ha perjudicado. Pero he tenido que luchar contra muchos bulos, porque nada menos que el presidente del Gobierno, en esta misma sede parlamentaria, llegó a aseverar que apagué el teléfono móvil. Y durante meses he tenido que luchar contra bulos como que estaba incomunicado, que no tenía cobertura o que estaba en paraderos francamente inverosímiles. Creo que también es bueno que todos saquemos lecciones de esto. Es mi opinión; si me pregunta mi opinión, esta es la mía. —Lo mejor que puede hacer es transparencia: decir y acreditar todo lo que está diciendo hoy. Si eso es así, creo que es su mejor defensa, pero, de momento... —Yo creo que deberían acreditar los que se inventan los bulos. Gracias, señor Mazón. Gracias, señora Sagastizabal. Es el turno ahora del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu. El señor Matute tiene la palabra. Muchas gracias, señora presidenta. Señor Mazón, ¿usted sabe lo que es el FOMO o sentir FOMO? —Dígamelo. —Es el miedo a perderse algo; es una expresión que utiliza la gente joven para señalar el miedo a perderse algo. Es la obligación de estar en un lugar aunque no le resulte placentero. Es lo que a mí me está pasando hoy al verle a usted, y sobre todo al escuchar el discurso que está sosteniendo; pero ojalá usted hubiera tenido FOMO el 29 de octubre y no nos encontraríamos con la realidad dramática que hoy le hace venir aquí. En cualquier caso, quiero dejar claro el propósito de Euskal Herria Bildu —y me imagino que el del conjunto de los grupos— para con esta comisión de investigación: la nefasta gestión de las inundaciones de la DANA de 2024 exige dos clases de responsabilidades, las penales y las políticas. Y es cierto que no es aquí donde se tienen que dirimir las responsabilidades penales para todos los que estaban gobernando. Tiempo al tiempo. En cualquier caso, las asociaciones de víctimas han denunciado delitos por homicidio imprudente.
Fragmentos 1-10 de 38 (19 disponibles públicamente)

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