Señorías, vamos a dar comienzo a la sesión de la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo. En primer lugar, deseo dar la bienvenida a la señora ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, doña Arancha González Laya, quien comparece a petición propia y de los Grupos Parlamentarios Popular y Republicano para informar sobre las líneas generales de la política de su departamento en materia de cooperación internacional para el desarrollo. Sin más, tiene la palabra la señora ministra.
Señorías, buenas tardes a todos y a todas. Se abre la sesión, procediéndose a tramitar el orden del día, que es el debate y votación de las siguientes proposiciones no de ley.
En relación con la tramitación de las diversas proposiciones no de ley de los diferentes grupos parlamentarios, esta Presidencia recuerda que la distribución del tiempo será de cinco minutos para el autor o la autora de la iniciativa, tres minutos para los o las enmendantes y dos minutos para la fijación de posiciones de los grupos parlamentarios. ¿Me oyen ahora? Vale.
Se ha solicitado a esta Presidencia un cambio en el orden del día, de forma que las proposiciones no de ley números 1, 2 y 5 se traten al final de la Comisión. Hay acuerdo de todos los grupos. Por lo tanto, señorías, empezamos con la proposición no de ley número 3. Les ruego, asimismo, que, si se produjeran acuerdos plasmados en enmiendas transaccionales, se hagan llegar a la Mesa para su distribución y posterior votación.
Empezamos, como les he dicho, con la número 3: proposición no de ley por la que se insta al cese de las ayudas de cooperación internacional en países que no colaboren en la lucha contra la inmigración ilegal y organizaciones que la promuevan, presentada por el Grupo Parlamentario Vox. Se ha presentado una enmienda del Grupo Parlamentario Popular. Interviene, para su defensa, por el Grupo Parlamentario Vox, el señor Alcaraz Martos, por un tiempo de cinco minutos.
Muchas gracias, presidenta. Señorías, el Informe Anual de Seguridad Nacional 2023, elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional y en el que han participado expertos provenientes del sector público y privado, señala en su apartado de análisis de riesgo que la tercera amenaza para la seguridad de España es la inmigración ilegal. Asimismo, el citado informe indica que la tendencia de esta amenaza a cinco años es de crecer y que se mantenga como una de las principales amenazas para la seguridad nacional en España. De hecho, en 2023 entraron de forma ilegal 57.000 personas y de ellas solo fueron expulsadas 3.000. Otro factor que llama poderosamente la atención es que muchos de estos países, a pesar de recibir fondos de cooperación internacional, son reticentes a admitir la devolución de inmigrantes ilegales o, lo que es peor, que ni siquiera establezcan medidas...
...para evitar la salida de estos inmigrantes de sus territorios. No podemos cooperar con quien no coopera con nosotros, además de causarnos un grave daño a todos los españoles. Así las cosas, los datos oficiales son clarificadores: entre el 1 de enero y el 15 de octubre de este año han llegado más de 45.000 inmigrantes ilegales a este país, lo que supone un 22% de aumento en relación con el mismo periodo del año pasado. El 25%, tal como advierte Seguridad Nacional, viene por vía marítima.
Atendiendo a los datos, se puede concluir que el Gobierno de España está ejecutando un porcentaje mínimo de órdenes de expulsión. De hecho, de los casi 172.000 inmigrantes ilegales que han llegado a nuestro país entre 2020 y 2023, apenas 9.500 han sido expulsados en virtud de órdenes de expulsión. En este mismo sentido, nuestro país cuenta con convenios de readmisión de inmigrantes ilegales; entre las naciones con las que existen dichos acuerdos se encuentran Mauritania, Marruecos y Argelia, todos ellos países emisores de inmigración. En el caso concreto de Marruecos, se firmó en 2019 un convenio de cooperación en materia de seguridad y lucha contra la delincuencia. Entre los puntos clave de la cooperación se citan el terrorismo (incluida su financiación y colaboración), la trata de seres humanos y la inmigración ilegal.
No obstante, y atendiendo a estas cifras, no existe una voluntad de hacer valer este tratado por parte del Ejecutivo español y, por otro lado, persiste la negativa de los países emisores a aceptar a sus nacionales. De hecho, estas naciones instrumentalizan la inmigración con el objeto de conseguir concesiones y contrapartidas del Gobierno español.
A tenor de lo mencionado, es necesario que el Gobierno frene la invasión migratoria que padece nuestro país y, sobre todo, que acabe con la financiación de programas de cooperación en aquellos países que no solo no colaboran con nuestro país en la lucha contra la inmigración ilegal, sino que además la instrumentalizan y la promueven. Al amparo de lo expuesto, desde nuestro grupo hemos presentado esta proposición no de ley con cuatro puntos: primero, suspender la cooperación al desarrollo con cualquier país que no colabore con la gestión de los flujos migratorios y hasta que no se desarrollen y cumplan los acuerdos bilaterales suscritos con el propósito de impedir la llegada de inmigrantes ilegales. Segundo, endurecer las penas contra las mafias de la inmigración ilegal, así como contra las personas, ONG o particulares que colaboren con ellas, y promover sanciones a aquellos Estados que promuevan oleadas masivas de inmigrantes o lo utilicen como arma diplomática. Tercero, auditar todos los programas de cooperación internacional y desechar todos aquellos que se desarrollen en países que no colaboren con el nuestro en la lucha contra la inmigración ilegal. Y, por último, revisar la política de concesión de ayudas y fondos de nuestro país, y que, en ningún caso, sean perceptores de estos fondos aquellos países que pongan impedimentos a la devolución a sus territorios de sus nacionales que han entrado en nuestro país de forma ilegal.
En definitiva, señorías, los españoles pagamos impuestos —por cierto, muchísimos impuestos— y, si esos impuestos se destinan a la solidaridad con otros países, es de recibo pedir reciprocidad. Es de recibo pedir que esos países cumplan los acuerdos que tienen con España para acoger a los inmigrantes expulsados. Lo que no puede ser es que estén con las manos abiertas para recibir todas las ayudas que estamos dando con los impuestos de todos los españoles y, en cambio, nos envíen una inmigración ilegal y masiva que, además, mantiene en España aproximadamente a 20.500 inmigrantes ilegales presos en las cárceles. Y si tenemos en cuenta que cada inmigrante puede llegar a costar —cada preso, perdón— en España 7.000 euros al mes, como en la cárcel de Tarragona, y una media de 2.300 a 2.600 euros en el resto de cárceles de España, no es de recibo que, además, tengamos que pagar de nuestro bolsillo la inseguridad a la que nos someten estos países. Gracias.
Seguidamente, interviene por un tiempo de tres minutos la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, que ha presentado enmienda a esta proposición no de ley, la señora Raquel Clemente.
Gracias, presidenta. Señorías, España debe combatir con firmeza la inmigración irregular, reforzar nuestras fronteras y velar por los acuerdos con países de origen y tránsito. Y, por supuesto, debemos perseguir a las mafias que trafican con personas y ponen vidas humanas en riesgo. Pero combatir la inmigración ilegal no es incompatible, ni debe serlo jamás, con mantener una política responsable y estratégica de cooperación internacional. Y lo digo claro: la cooperación no es un premio, es una herramienta de Estado, una herramienta que España utiliza para estabilizar regiones...
...evitar conflictos y mejorar las condiciones de vida en países donde precisamente se originan los flujos migratorios ilegales. La política exterior y la política migratoria no se pueden dirigir a golpe de ocurrencia. España debe actuar con firmeza, sí, pero también con inteligencia estratégica. Ni el inmovilismo del “que entre quien quiera”, ni el simplismo del “hay que echarlos a todos” ofrecen respuestas a la altura de un gran país como es España.
Por lo tanto, hay que saber ser coherentes y tener una visión de Estado al hablar de inmigración, porque no es la inmigración el problema en sí. El problema son las políticas socialistas que no protegen las fronteras de nuestro país. El problema son las políticas socialistas que no velan por el cumplimiento de los acuerdos internacionales en materia de retorno. El problema son las políticas socialistas que no trabajan por la integración ni cooperan con los países de origen. El problema son las políticas de inmigración de este Gobierno, que se pone de perfil para obtener rédito político.
Por eso, el Partido Popular defiende una cooperación internacional evaluada, vinculada a resultados y alineada con los intereses de España y de la Unión Europea. Y también defendemos exigir a los países socios compromisos verificables en readmisiones, control fronterizo y lucha contra las redes ilegales que condicionen nuestra ayuda. Porque, señorías, cuando España coopera no está financiando gobiernos, está financiando estabilidad, control migratorio desde el origen, oportunidades para jóvenes, programas de seguridad, proyectos de desarrollo rural o educación para mujeres. Es decir, España está invirtiendo en su propia seguridad y en su propia estabilidad.
Del mismo modo, debemos ser claros con otro punto. Si existen organizaciones que promueven la inmigración ilegal, que colaboran con las mafias o que vulneran nuestra legislación, España tiene ya mecanismos para frenar su financiación. No hace falta vaciar la cooperación internacional para actuar contra ellas. Hace falta voluntad del Gobierno para hacer cumplir la legislación y no ponerse de perfil, como hace el Gobierno de Sánchez. Hace falta eficacia, control y Estado de derecho.
Señorías, el Partido Popular apuesta por orden, legalidad y cooperación útil; una cooperación alineada con nuestros valores, pero también con nuestros intereses; una cooperación que reduce la inmigración irregular porque actúa donde empieza el problema, no donde termina. La inmigración ilegal se combate con fronteras seguras, con acuerdos eficaces, con presión diplomática, con cooperación útil e inteligente y con política migratoria seria, no con soluciones que suenan rotundas pero que nos debilitan como país. Muchas gracias.
Seguidamente, intervienen los y las portavoces de los grupos parlamentarios de acuerdo con el siguiente orden, de menor a mayor. Y por el Grupo Plurinacional Sumar, interviene el señor Sierra Caballero.
Gracias, presidenta. Señorías de Vox, ustedes siguen con su relato emulando a Goebbels: repetir una mentira cien y mil veces hasta que resulte creíble. Hablan de invasión, de seguridad, de personas ilegales, de amenazas, de crimen organizado, de delitos, de expulsión, de dejación de funciones y de la política de orden. Toda una exposición de motivos más propia de una novela de Renaud Camus, “El gran reemplazo”, que de un informe razonado de exposición de motivos.
Sepan que en el año 2000 las propias Naciones Unidas publicó el estudio “Reemplazo Migratorio”, documentando la necesidad de migración, un fenómeno recurrente en la historia de la humanidad. Ustedes son mestizos, por si no conocen la historia de España. Según Naciones Unidas, la inmigración es la única forma de mantener la economía y por ello fluye; y porque los procesos de sometimiento y abuso colonial que ustedes tanto pregonan con su retórica grandilocuente e imperial han llevado a los pueblos de África y de América a una expulsión continua para sobrevivir.
Pero vayamos a su propuesta. Instan al Gobierno a revisar los criterios de concesión de ayudas, suponemos que para favorecer entidades afines a su cruzada medieval. Señorías de Vox, son, como dijo mi compañero Manuel Lago, anuméricos y, lo que es peor, iletrados, porque si leyeran los informes del Estado como corresponde y no se remitieran a fuentes periodísticas de dudosa credibilidad como The Objective, descubrirían elementos muy importantes que demuestran el despropósito de su iniciativa. Deberían conocer los programas existentes en el Magreb, específicamente con Marruecos y Argelia, antes de hacer este tipo de propuestas pensadas para un minuto de gloria en las redes o en sus canales digitales.
No dispongo del tiempo necesario para entrar en detalle, pero quisiera exponer algunos razonamientos básicos. Ustedes argumentan que no hay voluntad del Ejecutivo de cumplir los acuerdos suscritos, especialmente los tratados con algunos gobiernos como el de Marruecos. Los datos del Ministerio del Interior demuestran exactamente lo contrario, al igual que los informes periódicos de la sociedad civil independiente. Pero, claro, para ustedes, con esa pulsión esquizoide instalada en una realidad paralela, estos son datos manipulados. Los únicos poseedores de la verdad son ustedes, y así les va, señorías.
Afirman, en segundo lugar, que hay una invasión, una oleada migratoria, y no es verdad. Los datos empíricos contrastados demuestran, aquí y en otras regiones, que la cooperación ha contribuido a reducir los procesos de movilidad. Aun así, defienden una propuesta tan inconsistente que pide suprimir las ayudas con algunos socios con los que se viene trabajando en buena línea, lo que daría lugar a un incremento de la migración. Consulten los informes de la Unión Europea, de Eurostat, por ejemplo, para que les quede meridianamente claro.
E insisten, en tercer lugar, en el endurecimiento de las penas a ONGs y actores locales que hacen labores humanitarias. Una prueba más de su desconocimiento del derecho internacional y humanitario, al que estamos obligados. Amantes del punitivismo, instalados en la indigencia moral e intelectual, debieran saber que hay una relación directa entre el endurecimiento de las penas y la criminalidad. A ver si se enteran. Estudien su modelo de referencia, Estados Unidos, que incluso con pena de muerte no deja de ver incrementar los índices de delincuencia e inseguridad ciudadana.
Para su conocimiento, la cooperación y el apoyo a los países originarios de los flujos migratorios es una política necesaria, sostenida desde hace años, y ha contribuido a desarticular redes de trata de seres humanos. Hablamos de un 40% menos de salidas irregulares. Usen bien el diccionario, que brilla y da esplendor: irregulares, no ilegales, a ver si se enteran. En concreto, más de 20.000 vidas humanas libradas de morir en las aguas del Estrecho, en la Ruta Atlántica o en el Mediterráneo.
La cooperación bilateral es eficaz —insuficiente, bien es cierto—, pero es la vía de mejora junto a la cooperación multilateral; dejen ustedes y sus aliados de asfixiar, con resultados negativos, las políticas que se vienen desarrollando a este respecto. Queda claro, por razón y justicia —aunque no esté en su programa político—, que esta es la política adecuada, congruente con el Pacto de San José; y, como diría en este caso Blas Infante, hay que seguir apostando, frente a la prepolítica, por la mediación, el universalismo de raíz, la fraternidad y la construcción de humanidad. Cooperación como se viene haciendo hasta ahora. Muchas gracias.
Por el Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra el señor Gabriel Blanco.
Gracias, presidenta. Bueno, hoy el Grupo Parlamentario Vox trae a debate en esta comisión esta PNL que pide poner fin a los acuerdos internacionales de cooperación en materia migratoria firmados por España con otros países. Y lo hace aduciendo una serie de argumentos —o de palabrería, mejor dicho— que no son sino la expresión de la intolerancia y la xenofobia que empapan los postulados de ese partido.
Por cierto, el problema, señora portavoz del PP, no son todas esas cuestiones que ha mencionado. El verdadero problema es el seguidismo que un partido que debería ser de Estado, como el suyo, hace de las propuestas xenófobas e irresponsables de Vox día sí, día también. Lo acabarán lamentando.
Miren, desde el Grupo Parlamentario Socialista vamos a ser muy claros: todo lo que Vox propone en materia de inmigración debe ser automáticamente rechazado y denunciado, porque se sostiene sobre una base de inhumanidad absoluta, y nada aceptable puede construirse —ni en política ni en ningún otro ámbito— desde la inhumanidad. A ustedes, señor Alcaraz, no les preocupa España ni los españoles, como dicen en esta PNL. A ustedes, de hecho, no les gusta España, porque España es un país diverso, formado por personas que han nacido aquí y otras que han nacido en lugares muy diferentes, de orígenes y procedencias diversas. España habla cientos de lenguas distintas, tiene credos diferentes, ve la vida de miles de formas diversas, y eso no les gusta. A ustedes lo que les preocupa es una falsa España que no existe, que no es real; una España que es una fantasía que tan solo se da en sus cabezas y que no se corresponde ni se ha correspondido nunca con la España real, con la España que está ahí fuera.
Ustedes hablan permanentemente de defender a España de un fenómeno que está en la base, en el corazón y en el alma mismos de lo que este país es. España es, en sí misma, el producto de siglos de migraciones, el producto del cruce de millones de personas distintas, venidas de mil lugares diferentes y cuya suma ha dado lugar a lo que somos hoy: un país diverso, plural, rico, acogedor y solidario.
Miren, el apoyo a los países de origen y tránsito de los flujos migratorios, dando continuidad a esos acuerdos de cooperación en materia migratoria en vigor con los que ustedes quieren acabar, es una línea de trabajo que se lleva desarrollando ininterrumpidamente desde el año 2006. Y lo es porque supone la mejor herramienta para el control migratorio y la lucha contra las redes de trata de seres humanos y de tráfico de personas que aparentemente tanto les preocupan. Esta política con la que ustedes quieren acabar funciona, porque está demostrado que evita en origen el 40% de las salidas irregulares; esto es, evita al año más de 20.000 llegadas irregulares, lo que significa más de 20.000 vidas que no se embarcan en una patera y se exponen al riesgo de morir en peligrosas travesías en el mar. Más de 20.000 hipotéticas vidas salvadas que pasan a tener una oportunidad de vivir dignamente en sus países de origen.
Y me voy a permitir decirles una cosa: si ustedes no quieren que esas...
No quieren que esas personas lleguen a España, pero tampoco quieren que se colabore con los países donde se origina el fenómeno migratorio para que los migrantes puedan quedarse y vivir una vida digna allí. Dan ustedes a entender, como mínimo, que les es indiferente, que les da igual que esas personas se suban a un cayuco y corran el riesgo de desaparecer en el fondo del mar. Es terrible, pero es lo que ustedes dan a entender presentando este tipo de iniciativas del todo inhumanas. Les recomiendo que repasen las declaraciones del almirante Antonio Piñeiro, jefe del Estado Mayor de la Armada, en respuesta a su compañero Ortega Smith. Es mandato de la ley del mar salvar a los migrantes. Jamás, ante un cayuco, se puede tener otra actitud que no sea la de ayudar. Y que se empapen, aunque sea un mínimo, de la humanidad de nuestra Armada española, de la que estamos profundamente orgullosos los socialistas por su profesionalidad y por su defensa del bien común. Acabo ya, presidenta. Miren, señorías de Vox, ahora que son ustedes muy amigos del Estado de Israel, por los motivos que todos conocemos, les recomiendo que completen ese acercamiento al judaísmo conociendo, pero sobre todo poniendo en práctica, una frase maravillosa recogida en el Talmud, el texto sagrado de los judíos, que dice que quien salva una vida, salva al mundo entero. Pueden estar ustedes seguros de que el Gobierno de España no va a poner fin a una política que contribuye a salvar cada año a miles de ellas. Muchas gracias.
Gracias, señor Blanco. Y cierra el debate de esta proposición no de ley el grupo proponente, el señor Alcaraz. ¿Se acepta o se rechaza la enmienda presentada por el Grupo Popular? Se votará en sus términos. Gracias.
A continuación, la proposición no de ley número 4, relativa a la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista. A esta proposición no de ley se ha presentado una enmienda por el Grupo Plurinacional Sumar. E interviene para la defensa de esta proposición no de ley, por el Grupo Parlamentario Socialista, el señor José Lozada, durante un tiempo de cinco minutos.
Gracias, presidenta. Las enfermedades tropicales desatendidas, ETD, conocidas también durante mucho tiempo como enfermedades olvidadas, son un grupo de diversas enfermedades causadas por diferentes patógenos —virus, bacterias, parásitos, hongos y toxinas— cuyas consecuencias sociales, económicas y para la salud son devastadoras. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, las ETD tienen un impacto muy importante sobre más de mil millones de personas, entre las más pobres del mundo. Es decir, alrededor del 12,5% de la población mundial, distribuida en zonas del sur de Asia, Sudamérica y África, pero particularmente concentrada en el África subsahariana.
La epidemiología de las ETD es compleja y suele guardar relación con las condiciones ambientales. Muchas de ellas se transmiten por medio de vectores, tienen reservorios animales y se asocian a ciclos biológicos complejos. Todos estos factores dificultan su control en el ámbito de la salud pública. Es verdad que los avances de la medicina han cambiado el panorama de la salud global en las últimas décadas, pero también es cierto que las desigualdades en este ámbito se acrecientan. Y el impacto de la pandemia de la COVID-19 nos hizo retroceder: los programas sobre ETD fueron algunos de los más afectados por los recortes. Así, en 2020, las personas beneficiarias de intervenciones de tratamiento se redujeron a 798 millones, en comparación con los 1.207 millones de 2019. Y aunque en 2021 se reanudaron las actividades, todavía en 2022 estaban muy por debajo de los niveles de atención anteriores a la COVID. En 2023, 1.500 millones de personas necesitaron intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas.
Dada la dimensión del problema, las ETD están incluidas como una meta principal de la Agenda 2030. En concreto, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 recoge para 2030 poner fin a las epidemias del sida, la tuberculosis, la malaria y también las enfermedades tropicales desatendidas, así como combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles. La cooperación española juega un papel importante para mejorar la calidad de vida de muchas de las personas afectadas, que se encuentran entre las más vulnerables del mundo.
Es cierto que hemos avanzado después de muchos años: de los 2.190 millones de personas que lo necesitaban en 2010, hemos pasado a 1.499 millones. Pero ello supone únicamente un tercio del camino hacia el objetivo de 2030. Una meta importante es lograr que, para 2030, al menos 100 países hayan eliminado algunas de las ETD; hasta ahora, solo lo han conseguido 54. España mantiene su firme compromiso con la OMS. Y, de hecho, este año...
Se han aumentado las contribuciones realizadas a la OMS. Como expresa el Plan Director de la Cooperación Española para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global 2024-2027, la salud es un derecho humano fundamental y una condición sin la cual no hay desarrollo posible. Y afirma que la cooperación española trabajará prioritariamente en el ámbito de la salud global mediante actuaciones multilaterales, concertadas y solidarias. Se tiene previsto, durante la vigencia de este Plan Director, la elaboración y aprobación de la Estrategia de Salud Global. La AECID y la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi, por sus siglas en inglés) firmaron un memorando de entendimiento con el objetivo de reforzar los ecosistemas de innovación en salud en los países de ingresos medios y bajos, lo que permitirá contribuir a la salud pública y al desarrollo social y económico en América Latina y el Caribe, el África subsahariana, el norte de África y Asia. España ve aumentado su compromiso con su entrada en el Consejo Ejecutivo de la OMS, que será efectiva a partir del próximo mes de mayo en la Asamblea Mundial de la Salud, donde la ministra de Sanidad entrará a formar parte de dicho Consejo Ejecutivo. La lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas es un asunto de derechos humanos, porque hablamos de luchar contra el hambre, la malnutrición, la falta de vivienda digna y el acceso a otros servicios básicos. Enfermedades que afectan mucho más a los más débiles entre los débiles, la población infantil. Enfermedades, además, que causan estigmas, especialmente en niñas y mujeres, y también exclusión social, provocando, si cabe, aún más discriminación. Enfermedades que muchas de ellas pueden prevenirse o erradicarse con mejor acceso al tratamiento y un mejor diagnóstico, y por ello debemos seguir trabajando. Por ello, para dar voz a los más olvidados y por la necesidad extrema de seguir avanzando en los programas y proyectos desarrollados para combatir las ETD, es por lo que presentamos esta proposición no de ley. Gracias.
Gracias, señor Lozada. A continuación, interviene por un tiempo de tres minutos el portavoz del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, que ha presentado una enmienda a esta proposición no de ley, el señor Antonio Valero.
Gracias, presidenta. Coincidimos con los objetivos y también con el enfoque de esta proposición no de ley, porque la cooperación debe atender el problema de las enfermedades tropicales que afectan a los más desfavorecidos, quienes padecen una desigualdad estructural, porque entendemos que fortalecer la salud global es condición de posibilidad para alcanzar la justicia global. En este sentido, España está plenamente comprometida con la OMS, en un contexto en el que es más necesario que nunca ante la salida de los Estados Unidos y los ataques permanentes de la internacional reaccionaria a la misma. No en vano, este año el Gobierno de coalición ha aumentado las contribuciones a la OMS y la propia ministra de Sanidad entrará en su Consejo Ejecutivo. Tenemos claro que este compromiso por la salud global será eficaz si se rompen las relaciones de poder que condenan a millones de personas a no tener agua potable, atención médica o medicamentos. También hay que cambiar la arquitectura farmacéutica internacional que encarece diagnósticos y tratamientos y apostar, en su contra, por licencias abiertas, producción local de medicamentos y por un comercio justo que fomente la soberanía sanitaria del sur global.
Por todo esto, desde la coincidencia con los objetivos de la proposición no de ley presentada, consideramos que puede ser mejorada en sus objetivos, modificando, por una parte, el punto 4 de su parte dispositiva por el siguiente texto: impulsar, en el ámbito internacional y europeo, políticas activas de acceso universal a diagnósticos, vacunas y tratamientos para las enfermedades tropicales desatendidas mediante licencias abiertas, flexibilización de la propiedad intelectual y apoyo a la producción pública y local de medicamentos esenciales. Y, también, para reforzar el sentido horizontal de la cooperación española, consideramos que en el punto 6 se podría añadir: garantizar la participación de organizaciones sociales, comunidades locales y agentes comunitarios de salud en el diseño, ejecución y evaluación de los programas contra las enfermedades tropicales desatendidas, asegurando un enfoque de cooperación basada en la demanda y en la soberanía de los países socios. Gracias, señor Valero.
A continuación, en fijación de posición por los grupos, tiene la palabra por el Grupo Parlamentario Vox el señor Alcaraz Martos.
Gracias, presidenta. Señorías del PSOE, se lo he dicho en varias ocasiones: la única iniciativa a la que ustedes moralmente están legitimados para traer aquí es la convocatoria de elecciones. Viniendo del Gobierno más corrupto de la historia de España, que me vengan ustedes aquí a decir que se quieren solidarizar con las personas que padecen enfermedades en otros países, las mujeres, ¿qué mujeres? Porque les recuerdo que ha habido mujeres que han pedido la ayuda...
Mujeres españolas como la que tuvo que ser ayudada por todos los españoles, abandonada por el Gobierno de España, y fueron las donaciones de cada uno las que permitieron traerla aquí, a Valencia. ¿Ayuda? ¿Qué ayuda? ¿La que le dieron ustedes al profesor de Córdoba en Vietnam, que pedía ayuda al Gobierno y que finalmente ha muerto en Vietnam sin recibirla? Pues, señorías, díganme realmente hacia dónde quieren dirigir esa ayuda internacional. Porque para la flotilla sí que había dinero para enviar ese buque, con un coste de 90.000 euros y 20.000 euros diarios; y luego traer a los que iban en la flotilla, incluidos algunos terroristas, pagando todos los españoles el coste de los aviones públicos y privados. Señorías del PSOE, ustedes son Gobierno. No nos traigan aquí proposiciones no de ley cuando ustedes, en el Consejo de Ministros, semana tras semana y cuando quieren, dotan presupuestariamente los proyectos que van a llevar a cabo, incluso en las propias regiones o en los ayuntamientos donde están ustedes, financiando toda esa sarta de barbaridades que, en la siguiente PNL, les voy a recordar. Lo mejor que pueden hacer, señorías, es pedir a su presidente Sánchez que convoque elecciones y que el pueblo español le ponga en su sitio. Gracias.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Rosa Quintana.
Muchas gracias, presidenta. Señorías, en el Grupo Popular consideramos fundamental reforzar la cooperación internacional en salud, especialmente en países donde las enfermedades tropicales desatendidas siguen causando sufrimiento, pobreza y desigualdad. Pero, dicho esto, lo que el PSOE trae hoy a esta comisión no es una estrategia real de cooperación; es una declaración bienintencionada, difusa, sin compromiso presupuestario y sin una sola medida concreta y verificable. Una vez más nos presentan una PNL que suena muy bien, pero que no cambia nada.
Señorías del PSOE, llevan siete años al frente del Gobierno: siete años para haber impulsado proyectos de investigación, alianzas internacionales o programas con la AECID en países prioritarios. ¿Y qué ha pasado? Muy poco o prácticamente nada. No han fortalecido la cooperación bilateral en salud con países como Mozambique, Senegal o en Centroamérica, donde organizaciones y actores de la cooperación han señalado una menor presencia técnica española. La ejecución en materia de acción humanitaria y salud global ha sido claramente mejorable, con desviaciones entre lo anunciado y lo ejecutado.
Su iniciativa está llena de verbos genéricos —reforzar, impulsar, favorecer, cooperar—, pero no fija países prioritarios, recursos disponibles, instrumentos concretos, calendarios, ni siquiera indicadores evaluables. Señorías, una política pública sin objetivos, sin presupuesto y sin plazos no es una estrategia: es un folleto.
El Grupo Popular defiende una cooperación internacional seria y eficaz, basada en programas evaluables, con impacto real en los países socios; alianzas científicas estables con nuestros centros de investigación; una AECID reforzada, con más capacidad técnica en el terreno; una coordinación real entre ministerios para no dispersar esfuerzos; y un enfoque claro hacia el fortalecimiento institucional de los sistemas sanitarios locales. Estas son las bases de una cooperación útil, no declarativa.
Por responsabilidad votaremos a favor, pero dejamos claro que esta PNL no compensa años de falta de prioridad en salud global. Señorías, esta PNL no compromete al Gobierno a nada que no haya podido hacer ya, y el sector de la cooperación, la salud global y los países socios no necesitan más poesía política: necesitan recursos, planes, presencia y liderazgo internacional. Eso es lo que el Partido Popular seguirá defendiendo aquí y fuera, para que la cooperación española esté a la altura de su historia y de su potencial. Muchas gracias.
Gracias, señora Quintana. Y para cerrar el debate de esta proposición no de ley, le pregunto al grupo proponente, al señor Lozada, si acepta la enmienda presentada.
Estamos estudiándola.
A continuación, pasamos a la proposición no de ley número 6, por la que se insta a proceder con urgencia a la realización de una auditoría integral de los fondos destinados a la cooperación española al desarrollo.
Presentada por el Grupo Parlamentario Vox. Se ha presentado a esta proposición no de ley una enmienda por el Grupo Parlamentario Popular. Y ahora interviene, para la defensa de esta proposición no de ley por el Grupo Parlamentario Vox, el señor Alcaraz Martos, durante cinco minutos.
Muchas gracias, presidenta. La política española de cooperación internacional para el desarrollo ha sufrido una desfiguración al desbordarse el objetivo que dicha política debe perseguir. La Ley 23/1998, de 7 de julio, de Cooperación Internacional para el Desarrollo, definía la cooperación como el conjunto de recursos y capacidades que España pone a disposición de los países en vías de desarrollo con el fin de facilitar e impulsar su progreso económico y social y contribuir a la erradicación de la pobreza en el mundo en todas sus manifestaciones. No obstante, esta norma fue derogada por la Ley 1/2023, de 20 de febrero, de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global. Así, esta ley rompe con la soberanía del Estado español al subordinarse a lo establecido por una suerte de gobierno mundial. De hecho, una de las ideas más centrales es la transición desde la soberanía nacional hacia la construcción de una gobernanza y de una democracia globales.
En definitiva, la voluntad del Ejecutivo de introducir nociones ideológicas impuestas por el globalismo resulta en un marco normativo que va en contra de los intereses generales y que se encuentra guiado simplemente por el interés partidista y espurio, lejos de resolver algunos de los problemas de la cooperación española. Esta ideologización de una política de Estado es la causa de múltiples ejemplos, como el de un reparto de ayudas y subvenciones que, cuando menos, son cuestionables. Es el caso de los más de 11 millones de euros que recibió el Ministerio de Medio Ambiente y Agua del Estado Plurinacional de Bolivia en el año 2023. El objeto de la ayuda es la ampliación y mejora de los servicios de agua y saneamiento en núcleos urbanos mayores de 2.000 habitantes. Esta situación se contrapone con la falta de inmediatez de la ayuda del Ejecutivo para destinar ese dinero a los municipios afectados por la gota fría el pasado mes de octubre en Valencia.
Otro ejemplo son los 300.000 euros destinados al proyecto “Mi Casa Fuera de Casa. Protección y promoción de derechos, atención integral y acciones de mitigación” para población LGTBI+ en situación de movilidad humana y comunidades de acogida, gestionado por la Fundación Diálogo Diverso, y cuyo objetivo es brindar asistencia integral especializada a la población LGTBI+ en situación de movilidad humana y a las comunidades de acogida de las ciudades de Quito y Cuenca, en Ecuador, mediante la implementación de centros de información y atención de referencia.
Asimismo, se puede destacar la hipocresía del Gobierno a la hora de conceder ayudas o subvenciones frente a las posiciones políticas que mantiene. Por ejemplo, el caso del apoyo al gobierno dictatorial de Venezuela, encabezado por Nicolás Maduro, que ha cometido crímenes de lesa humanidad contra su propio pueblo. Pero, a pesar de que diversos ministros niegan este extremo, lo cierto es que a su vez otorgan 4,5 millones de euros para la protección de la población venezolana en situación de vulnerabilidad en Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Todo ello evidencia la realidad del éxodo masivo de venezolanos que se han visto forzados a abandonar su patria por culpa de la dictadura chavista.
Otro ejemplo sangrante del derroche del dinero del contribuyente es la subvención de 500.000 euros, en 2023, a la Sociedad Marroquí de Ingeniería Turística, una institución pública creada en diciembre de 2007 para aplicar la estrategia de desarrollo del producto turístico en Marruecos. Señorías, 500.000 euros para promocionar el turismo en Marruecos.
En resumen, el marco normativo que rige la cooperación internacional para el desarrollo está impregnado de ideología. Y podemos ver, por ejemplo, en estos últimos días, 700.000 euros para la producción sostenible del café con perspectiva de género. 700.000 euros que, los españoles que nos estén viendo, sepan que salen de su bolsillo para la producción de café con perspectiva de género en Etiopía. Seis millones de euros de los impuestos para sanear las aguas del Caribe, y Valencia todavía sin tener solucionado el programa de saneamiento. Trescientos mil euros para promover la bolsa de ecosistemas en Malí, mientras ustedes tienen que pagar la bolsa si quieren una bolsa de plástico en su tienda.
La política de cooperación para el desarrollo de nuestro país hace tiempo que quedó desvirtuada. Y por ello hemos propuesto los siguientes puntos. Uno, proceder con urgencia a la realización de una auditoría integral de los fondos del Estado que se conceden en el marco de la cooperación al desarrollo. Elaborar un informe que contenga todas las entidades receptoras de fondos destinados a la cooperación al desarrollo.
…y el porcentaje de estos que hayan sido destinados a la finalidad del objeto de cada ayuda, que no pase como lo que ha pasado con la organización o la asociación del señor Ábalos. Ese informe tendrá carácter anual, se remitirá a la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo del Congreso de los Diputados y será presentado por el secretario de Estado de Cooperación Internacional. Asimismo, se propone eliminar cualquier subvención o crédito en el marco de la cooperación al desarrollo que genere competencia desleal para cualquier sector productivo nacional. Señorías, vamos a verlo luego en la próxima PNL. No podemos financiar sectores como el agrícola en otros países que nos hacen competencia desleal, y en eso Vox va a ser tajante. Y, por último, eliminar en la cooperación española su alineamiento con la Agenda 2030 y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que, bajo ese paraguas, lo único que hacen es imponer ideología. Gracias.
A continuación, para defender la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Sandra Pascual.
Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Lo primero que quiero dejar claro es que todos los que estamos aquí compartimos una idea básica: que cada euro de los fondos de cooperación debe estar bien empleado, con transparencia y con control. Pero una cosa es reforzar los controles y otra muy distinta es convertir toda la política de cooperación en un gran sospechoso permanente.
España tiene una cooperación que ha salvado vidas, que ha fortalecido democracias frágiles, que ha abierto oportunidades para nuestras empresas y que forma parte de nuestra política exterior desde hace décadas. Es una política de Estado, no un juguete ideológico ni un cajero automático sin control. Y así lo hemos defendido desde siempre desde el Partido Popular.
Mi grupo lleva años defendiendo algunas ideas muy simples y a la vez muy claras. Cooperación sí, por supuesto, pero eficaz, evaluable y transparente: proyectos con objetivos claros, indicadores de resultados y evaluaciones serias; trazabilidad de los fondos; más control parlamentario y mejor coordinación entre la AECID, los ministerios y las comunidades autónomas. Eso implica auditorías, sí, y también revisar y condicionar la cooperación al desarrollo a que los países colaboren contra la inmigración ilegal, porque, a día de hoy, la inmigración ilegal siega demasiadas vidas. Lo hemos dicho y lo seguimos defendiendo.
Necesitamos auditorías técnicas proporcionadas, integradas en el sistema de control ya existente, no una operación de demolición del sistema de cooperación. España tiene acuerdos que cumplir. No se puede sembrar la sospecha sistemática sobre todas las ONG, grandes y pequeñas, que llevan años trabajando sobre el terreno. No se pueden paralizar proyectos esenciales bajo la excusa de una auditoría permanente. Es convertir la cooperación en un campo de batalla cultural cuando debería ser un ámbito de consenso, de prestigio de España y de defensa de nuestros valores democráticos.
Señorías, el dinero mal gastado en cooperación, como en cualquier otro ámbito, no es de izquierdas ni de derechas; es simple y llanamente un despilfarro. Pero la respuesta al despilfarro no puede ser debilitar una política que funciona ni alimentar el discurso de que toda cooperación es sospechosa. Por eso, el Partido Popular defiende una posición seria: más control, sí; más transparencia, por supuesto; pero también más cooperación, mejor gestionada y mejor orientada a los resultados. Ese es el camino que propone el Partido Popular. Muchas gracias.
Gracias, señora Pascual. Para fijación de posición por el Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar, tiene la palabra el señor Sierra Caballero.
Gracias, presidenta. La semana pasada, en la Comisión de Calidad Democrática, la señora Aguirre descubrió que existen las auditorías ciudadanas. Le resultaba incomprensible, pero es normal: ustedes son lo contrario a toda auditoría. No escuchan, solo vociferan, como en esta PNL que presentan, en la que demuestran, primero, ignorancia. No conocen que hay un procedimiento de funcionamiento ordinario del Estado, la Intervención General de la Administración del Estado, que realiza un control financiero de las subvenciones y demás ayudas públicas del presupuesto estatal. Manifiestan, además, un preocupante desconocimiento del principio de soberanía popular.
Señorías de Vox, la actual ley de cooperación ha sido aprobada por todas las fuerzas del arco parlamentario, a excepción de ustedes, que prefieren que dicte la norma el señor Trump, lacayos como son del imperio. Y se toman, además, la licencia de hablar de desmantelamiento del sistema de cooperación. Me van a permitir hablar de fondo y forma.