Presidencia:
Muy buenas tardes, señorías. Vamos a dar comienzo a la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad. Pido disculpas en nombre de toda la comisión a los comparecientes por el retraso acumulado debido a la celebración del Pleno. Y, sin más dilación, damos comienzo, conforme al orden del día, a la comparecencia de doña Carmen Bonet Borrás, presidenta de la Plataforma Democrática de la Diversidad Funcional, para compartir información y propuestas sobre dicha diversidad funcional. El autor de dicha comparecencia es la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad. Por tiempo de 20 minutos dispone la compareciente y luego los grupos parlamentarios realizarán las intervenciones por un plazo de cinco minutos que estimen oportunas o las preguntas que le quieran formular. Sin más dilación, hace uso de la palabra doña Carmen Bonet Borrás. Adelante.
Carmen Bonet Borrás:
Buenas tardes, señorías. Antes de empezar, quiero agradecerles que nos hayan dado la oportunidad de expresarnos, nada menos que ante el Parlamento, que en definitiva es la institución que mejor refleja la voz popular y es una institución que valoramos y respetamos como grupo. Mi intervención va a ser oral; no creo que haga falta por su contenido un soporte visual. Y, además, así de paso, comparten conmigo la experiencia de estar un rato atendiendo solo con las orejas.
Está organizada en seis puntos, que son: quiénes somos, por qué diversidad funcional, objetivos, recursos, cómo trabajamos y qué pedimos. Yo creo que es la secuencia que voy a seguir.
¿Quiénes somos? La Plataforma Democrática de la Diversidad Funcional es un colectivo de personas que compartimos la voluntad de contribuir con nuestro esfuerzo y nuestra lucha a una sociedad más inclusiva, desde una perspectiva diferente y con una concepción bastante nueva, que se apreciará en el desarrollo de mi intervención. Dicho en sentido amplio, creo que aportamos un punto de vista suficientemente diferente al conocido que ofrecen los grandes grupos de personas con discapacidad —digamos ONCE, CERMI, Plena Inclusión, etc.—, hay algunos más, que es tan diferente como para asumir el esfuerzo de empezar un camino desde abajo en solitario, con todo el esfuerzo que esto significa, siendo como somos un grupo pequeño.
¿Por qué diversidad funcional? El nombre de la Plataforma Democrática de la Diversidad Funcional ha sido elegido con intención y con mucho cuidado. Somos plataforma para facilitar la participación. Se puede participar a título individual como persona exclusiva o también como grupo. Lo de democrática, aunque ya sabemos lo que es, lo hemos querido poner de relieve porque es un valor que nos parece irrenunciable y que, según nuestra observación, no es el más común de los valores en las grandes organizaciones de la discapacidad. Lo de diversidad funcional hay que explicarlo un poquito más, porque de hecho es una de nuestras señas de identidad, de ahí el haberlo puesto en el nombre.
Concebimos la persona como un todo, con todas sus características, entre ellas la discapacidad, que no queremos ni negar ni disimular. Discapacidad, por supuesto, que como condición transversal hace necesario “funcionar” de manera diferente a los estándares. Se debe, por ejemplo, hablar de leer. Si eres persona ciega, leerás por un sistema diferente llamado braille, pero seguirás haciendo lo mismo que todos los demás, es decir, leer. Sí es importante resaltar que se funciona de manera diferente —entre comillas de nuevo—, pero no nos parece necesario poner la carencia en primer plano. Por eso, diversidad funcional nos parece un término mucho más aséptico y el más adecuado. Yo no me llamo ciega...
sino Carmen Bonet Borrás. Y con ser ciega no me parece ni lo primero ni lo más importante para definirme o para resaltar mi persona. Soy blanca, soy mujer, soy madre, estoy en el lado rico del mundo, tengo una familia sin la cual no sería la persona que soy hoy, y todo esto cuenta.
En febrero tuve la oportunidad de estar en los campos de refugiados de personas saharauis, y les aseguro, sin rubor y sin titubear, que ser persona ciega en Tindúf no tiene nada, absolutamente nada que ver con ser persona ciega en España. Como ser persona ciega en España no tiene nada que ver con serlo en Estados Unidos, donde conducir es bastante más imprescindible que aquí, por ejemplo.
Sabemos que legalmente somos personas con discapacidad. Bueno, nosotros preferimos diversidad funcional, pero en cualquier caso persona con discapacidad es un avance sobre «minusválidos», «discapacitados», «disminuidos», o sea que les agradecemos el cambio constitucional que se ha hecho no hace mucho tiempo.
Algo que también nos caracteriza como grupo es que entre nosotros hay personas con diversidad funcional intelectual, diversidad funcional física o sensorial, familiares, profesionales. En realidad es bienvenido a nuestra plataforma cualquier persona que comparta nuestros valores y nuestros objetivos. No queremos guetos, no nos gustan. No nos gustan grupos integrados, por ejemplo, solo por personas ciegas o únicamente con personas sordas. La diversidad funcional como ingrediente social hay que trabajarla como un todo, sea del tipo que sea. Evidentemente, en un segundo nivel se podrán prestar servicios especializados para atender necesidades específicas de cada tipo.
¿Cuál es nuestro objetivo? Estamos por el punto 3. Pues, dicho globalmente, peleamos por una sociedad inclusiva, entendiendo que la sociedad en la que vivimos sí está discapacitada porque no es capaz de atender todas las necesidades de todos sus individuos. Buscamos que esa sociedad sea inclusiva, entendiendo como tal justo lo que se puede imaginar: la sociedad que da cabida a todas las personas, sin discriminación y sin exclusiones, con igualdad de derechos y, por supuesto, con igualdad de deberes y de oportunidades. Queremos que se respeten y se cumplan los derechos humanos y, en concreto, los derechos reconocidos en la Convención Internacional de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. Aquí sí decimos discapacidad porque es un término legal, evidentemente.
Vamos a medios. Este será el apartado más chiquitito. Carecemos de todo tipo de subvención. Tanto es así que el domicilio que figura en nuestros estatutos es el mío personal como presidenta; me tocó ponerlo porque ni tenemos local ni tenemos medios de trabajo ni nada. Trabajamos exclusivamente con voluntariado: cada cual aporta sus conocimientos, su tiempo y su trabajo y, como consideramos que la suma de esfuerzos multiplica los resultados, esa es la gran ventaja y la razón que explica que trabajemos juntos, partiendo, evidentemente, siempre de valores compartidos como la empatía, la solidaridad y el respeto a la diferencia.
¿Cómo trabajamos? Desde nuestras posibilidades vamos abordando temas puntuales, pegados al terreno, problemas de proximidad o de cercanía. Pero cada vez más procuramos trabajar en común con otras entidades y asociaciones cuando coincidimos en valores y en objetivos. Por ejemplo, trabajamos con la Plataforma de Familias por la Diversidad Intelectual de Alcalá de Henares, con el Grupo Fridas, con la Marea Naranja, con la Asociación Puedo de la ONCE y también con el Consejo Español por la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia. Nos involucramos en reivindicaciones generales y apoyamos a título personal a una persona si conocemos un problema y podemos ayudar. Aprovechamos recursos económicamente gratuitos como...
y legales, y perdón, y espacio legales, como esta comparecencia, ¿verdad? Es que no quería incurrir en el riesgo. Recursos ante el Defensor del Pueblo, recursos ante el Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid presentados por registro. Procuramos hacer denuncias ante la sociedad en general por diferentes cauces, como por ejemplo en redes sociales; estamos en Twitter y en Facebook. Aquí sería muy deseable contar con los medios de comunicación, pero hay que reconocer que esa oportunidad se presenta muy escasamente, en muy pocas ocasiones.
Hace tres años contribuimos a constituir, y desde entonces estamos participando muy activamente en la Comisión de Diversidad Funcional y Accesibilidad de la FRAM, es decir, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, que por cierto, hace un par de semanas más o menos, el Parlamento reconoció la importancia del trabajo vecinal, algo que compartimos y también agradecemos. Dimos este paso porque creemos que el barrio es el entorno idóneo para integrarse, para ejercer como ciudadano o ciudadana, como vecino o vecina, y, desde el terreno, hablar con la gente. La inclusión bien entendida empieza por uno mismo. Es un modo de sensibilizar, de concienciar y de hacer que nuestras reivindicaciones se comprendan, se compartan y se conviertan en reivindicaciones de todos.
Aquí quiero decir que cualquier problema que se solucione para una persona con discapacidad es casi al 100 % seguro beneficioso para el resto de la gente. Pondré un ejemplo muy sencillo. El rebaje de los bordillos en principio era para que las personas que tienen que desplazarse en silla de ruedas puedan cruzar la calle, ¿verdad? Pero qué bien nos viene con el carro de la compra, el carro del bebé o la maleta del aeropuerto. Es decir, cualquier cambio que se haga en pro de mejorar la vida de la gente con diversidad funcional es casi garantizado que es bueno para todos.
De la mano de la FRAM participamos en la Comisión Técnica de Accesibilidad, Urbanismo y Edificación y también en la Comisión Técnica de Modos de Transporte, ambas comisiones pertenecientes al Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras de la Comunidad de Madrid, donde, como tal consejo, también tenemos una persona participando. Procuramos hacer campañas de sensibilización rompiendo tópicos, compartiendo con vecinos y vecinas nuestra forma diaria de vivir. Queremos que se nos conozca, que se pierda el miedo a lo desconocido, que suele ser uno de los factores que más conducen a la discriminación.
Otro modo de concienciación en el que estamos trabajando puntualmente en este momento, desde hace un poco de tiempo y que apunta a acabar bien, es la publicación de un libro de relatos que familiarice a quien lo lea por su temática, sin drama ni trauma, con la diversidad funcional como una circunstancia más de la persona.
Y vamos a lo que pedimos; iremos de un poco de mayor a menor. Primero, pedimos trabajo. La inserción laboral es fundamental para alcanzar una vida digna y la correspondiente y necesaria autonomía personal. Y nos encontramos con la realidad de que ni el mismo Estado cumple con la reserva del 2 % o 3 % de puestos de trabajo que marca la LISME, que es una ley aprobada hace más de 40 años. Se calcula que en el entorno del 80 % de las empresas tampoco cumplen. O sea, que tenemos aquí mucho por mejorar, simplemente cumpliendo, ni siquiera legislando de manera novedosa. Por otra parte, también observamos que los centros especiales de empleo no cumplen su función; no sirven como puente para la integración en el mercado ordinario de trabajo. Y aquí creo que también hay una labor muy fina que hacer de mucha profundidad.
Segundo, educación. Pues pedimos que la educación pública disponga de recursos suficientes para atender a todas las niñas y niños con necesidades especiales, que garantice, por tanto, la inclusión de todo el alumnado. Y, luego, es fundamental que se refuerce la atención temprana. Creo que no es necesario aclarar lo importante que es empezar la casa con unos buenos cimientos.
Un niño con diversidad funcional que, desde muy pequeño, desde el primer día que sea posible, se le ayuda a superar esas diferencias, crecerá mejor. Pedimos, atención, desinstitucionalización. Creo que es la palabra más larga que he visto en mi vida y que, me parece, tenía 23 letras. Hay que potenciar la figura del asistente personal y otras medidas sociales para facilitar que todos puedan vivir en su propio domicilio y no, de ahí la palabra, en instituciones que raramente permiten el desempeño personal en función de la propia personalidad, valga la redundancia.
Pedimos adaptación de entornos. Aquí, además de lo ya conocido por todos, como la supresión de barreras arquitectónicas o físicas en general, hay otros espacios a considerar. Pondré un ejemplo: hospitales o centros de atención primaria de la sanidad que no disponen de elementos adecuados para atender a personas con movilidad reducida. Hablo de camilla hidráulica, básculas para control de peso; incluso, en muchas ocasiones, ni siquiera están los baños adaptados.
Y vamos ya un poco a cosas más concretas: pedimos que el tiempo de respuesta cuando se pide el reconocimiento del grado de discapacidad o, en su caso, la revisión del mismo sea razonable. La ley marca seis meses y se está tardando hasta dos años, a veces, alguna vez más.
Y ya más locales todavía: pedimos que el servicio de Eurotaxi se restablezca, por lo menos, a lo que marca la ley. Nos comentaba un compañero el otro día, usuario de este servicio, que se siente peor atendido que hace 15 años.
Otra cosa muy paradójica: pedimos que los semáforos sonoros cumplan su función. Pues ya la hacían. Recientemente —hace unos meses—, por alguna razón que no hemos conseguido conocer, se ha bajado el volumen del sonido y, si hay una moto, un autobús o un camión —no digamos si hay dos o tres de estos elementos—, simplemente no oyes el semáforo. Intentamos racionalizar este asunto; hay soluciones, semáforo con mando, bueno, no sé… no nos podemos parar a profundizar en estos temas.
Pedimos también que se solucionen diferentes problemas en el transporte de Cercanías. Les puedo contar la anécdota: di plantón a mi familia porque quedé con ellas a comer en El Escorial y no me pude subir al tren; pasó de largo en mis narices porque no había una persona que me ayudara y no tuve la oportunidad de poderme subir.
Pedimos que ADIF, que es la que presta el servicio de Cercanías y antes se llamaba Atendo, mejore sus prestaciones, porque a veces ves a una sola persona con cinco o seis usuarios con diversidad funcional detrás; es ingestiónable y tienen tiempos de espera tremendos.
Pedimos que los damaftáfonos vuelvan a ser accesibles; otro caso igual: lo eran, pero la última remesa distribuida a los diferentes negocios ha dejado de serlo. Pues mal vamos.
Pedimos otra cosa tan sencilla que tampoco se les ha ocurrido a nadie todavía: baños en los que, además de poder cambiar a un bebé, se pueda cambiar también a una persona de mayor tamaño, adolescente o adulto. Nos consta y conocemos personas que necesitan este servicio.
Y, luego, pedimos que no se den casos como el referido en un medio de comunicación —creo recordar que era El País— según el cual se obligó a una persona sorda a quitarse los audífonos en un examen de oposiciones. Esto es una verdadera humillación, porque es dejarla sin contacto con el medio.
Pedimos, ya vamos a un par de cositas más filosóficas que podrían dar la pista del resto: que no haya marcha atrás en lo ya conseguido y que se cuente con todos y todas los colectivos.
Carmen Bonet Borrás:
y todas las personas interesadas en definir las necesidades y para también testar o evaluar productos o soluciones con carácter general. En resumen, pedimos que la diversidad funcional sea del tipo que sea, no suponga discriminación ni exclusión de una persona, que se aprenda, se conozca, se respete a todas las personas sin exclusiones. Todos somos diferentes. Y acabaré con mis gritos de guerra, que me gusta hacerlo siempre. No me ignores, conóceme. No me admires, quiéreme. Cuenta contigo, cuenta conmigo. Muchas gracias. No sé si me he pasado el tiempo, pero... No, perfecto. El tiempo estuvo cuadrado. Ya quisiéramos los parlamentarios tener ese ajuste de tiempo. Ya se lo digo yo.
Presidenta:
Pues muchísimas gracias a doña Carmen Bonet por su amable y minuciosa intervención, que desde luego se deduce que estaba bien documentada, bien preparada y bien vivida. Por lo cual, yo creo que todo se transfiere con absoluta calidez. A continuación, harán uso de la palabra los grupos parlamentarios que estén presentes en la sala y que así lo deseen. En primer término y de menor a mayor, lo haría el Grupo Mixto, si estuviese presente en la sala, que no está. En segundo término, sería el Grupo Parlamentario Vasco, pero su portavoz, la señora Rentería, me dice que está presente, pero que no hará uso de la palabra, que se queda con su presentación. En tercer lugar, Euskal Herria Bildu, que no está en la sala y, por tanto, no podrá hacer uso de la palabra. En cuarto lugar, Junts per Catalunya, que tampoco están presentes y no podrán hacer uso de la palabra. El Grupo Parlamentario Republicano tampoco se encuentra en la sala y, por tanto, no podrá hacer uso de la palabra. Y sí lo hará el Grupo Parlamentario Plurinacional de Sumar. Tiene la palabra don Rafael Cofiño.
Rafael Cofiño:
Sí, buenas tardes, Carmen. Muchísimas gracias por venir. Lo primero también es disculparme porque voy a tener que ausentarme y no voy a poder quedar al final de la intervención, pero la seguiré con mucho interés y cariño en la grabación de la comparecencia. Comentamos varias veces en varias de las comisiones que la grandeza de un país viene cuando una persona, en este caso con una diversidad funcional, creo que es muy bonito lo de poner las riquezas como elemento de partida. Decimos que la riqueza de un país es cuando, a partir de las riquezas que tiene una persona y su discapacidad también en este sentido, la pone en valor y trabaja por el bien colectivo, no solamente por el bien individual. Entonces, gracias por el trabajo que viene realizando durante toda su vida y gracias por el esfuerzo desde su plataforma. Ha señalado algo al principio, qué era el tema de la importancia, bueno, que había una diferencia entre el trabajo que se hacía desde su plataforma y esta es mi pregunta, ¿no? Desde el trabajo que se hacía desde su plataforma en relación con los grandes grupos, ¿no? Y mencionaba la ONCE, CERMI y demás. Ponía algún ejemplo en concreto, uno era este también, el tema del enfoque desde la riqueza, la diversidad funcional, y luego ponía también algún ejemplo de práctica como muy territorial también, ¿no? Alianzas en el contexto más territorial y demás. Me gustaría, y sería mi pregunta, esas diferencias también, ¿no? ¿Qué diferencias o cómo se ve desde una entidad más pequeña, más humilde, más autónoma o sin subvenciones, cómo se ven a las grandes entidades? Y en qué sentido tendríamos que mejorar en el país con todo lo que nos ha señalado. Nos ha señalado varios ejemplos relacionados con barreras, inclusión, atención integrada, atención temprana. Algunas de ellas ya han salido en esta comisión o en otras comisiones, pero sí quisiera igual matizar algo más en este sentido. E insistir en el agradecimiento a su trabajo y a todas las personas de su plataforma. Muchas gracias.
Presidenta:
Gracias al portavoz de Sumar, don Rafael Cofiño. A continuación, hará uso de la palabra, en nombre y representación del Grupo Parlamentario Vox, la señora Armario González. Tiene la palabra.
Blanca Armario González:
Muchas gracias, señora presidenta. Señora Bonet, muchísimas gracias por haber esperado, que hemos tardado un poco más del pleno. Bienvenida a esta casa. Muchísimas gracias por su comparecencia. Bueno, tristemente que es más de lo mismo, ¿no? Llevamos una legislatura en la que distintos comparecientes nos vienen a señalar el poco compromiso muchas veces de ciertas instituciones, de la poca voluntad política. Seguimos viendo desde nuestra fuerza política...
Cómo se despilfarra muchísimo el dinero. Hoy, sin ir más lejos, en el Congreso, en el Pleno, el informe de los presupuestos nos decía cuántos millones se ha gastado ese Gobierno en el uso de los pinganillos, teniendo una lengua oficial para todos los españoles. Vemos cómo muchos millones se despilfarran. Usted nos comenta ahora que necesitan la adaptación de baños, que hay datáfonos que no están adaptados, cómo ADIM no se ajusta tampoco a las personas con esa diversidad funcional. Y, la verdad, queremos pedir disculpas en nombre de nuestra fuerza política por ver cómo personas como ustedes, con esa distinción —como bien ha dicho, todos somos diferentes—, necesitan muchísima más atención y compromiso por nuestra parte, de todas las fuerzas políticas. Y vemos cómo, después de tantas décadas, siguen ustedes teniendo todas esas necesidades. Yo, para finalizar, aparte de darles las gracias, quiero recordar que usted decía que uno de sus objetivos era esa sociedad inclusiva, que tristemente no vemos como inclusiva. Nos gustaría saber qué oportunidades primordiales cree usted que necesitan las personas con esa discapacidad disfuncional. ¿Qué es lo prioritario desde su punto de vista, aparte de la vivienda —que es la que sufren todos los españoles—, pero la más prioritaria para ustedes? Muchísimas gracias, señora Bonet. Me reitero en que es bienvenida. Aquí, desde Vox, estamos para apoyarle, para mostrarle nuestras puertas abiertas de nuestra casa cada vez que lo necesite. Muchas gracias.
Pues muchas gracias, señora Armario, por sus aportaciones y su intervención. A continuación, hará uso de la palabra, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, doña Inés Plaza.
Gracias, presidenta. Bueno, en primer lugar, quiero darle la bienvenida a Carmen Bonet a esta comisión, agradecerle su intervención y, sobre todo, reconocer su ejemplo y trayectoria. Gracias por haber venido hoy aquí a compartir propuestas con tanta claridad, pero también con tanta humanidad, porque usted representa algo que a veces falta en los debates públicos: la fuerza serena de quien ha abierto camino, de una mujer pionera con diversidad funcional, ingeniera autónoma, que ha vivido de forma independiente y que ha demostrado que, cuando el entorno acompaña y los apoyos existen, la autonomía no es un sueño, es un derecho. Su presencia aquí no solamente es valiosa por lo que nos ha contado, sino por lo que simboliza, por lo que ha sido capaz de lograr en un sistema que no siempre estuvo preparado, pero al que usted ha desafiado con convicción, inteligencia y coraje. En nuestro país, miles de personas con diversidad funcional y sus familias han tenido que enfrentarse a una realidad que sigue siendo injusta. Han tenido que justificar cada necesidad, luchar por cada recurso y, muchas veces, recorrer un laberinto administrativo que convierte los derechos en obstáculos. Y, miren, la diversidad funcional no es una categoría médica, como ha dicho usted también aquí, es una forma distinta de estar en el mundo, de comunicarse, de moverse, de aprender, de vivir. No debería ser nunca una fuente de desigualdad, pero lo es cuando las políticas no llegan y cuando los apoyos no están. Lo ha dicho usted misma: al final, la sociedad es la que tiene la discapacidad. Por eso creo que es justo reconocer el compromiso que también tiene este Gobierno de España, que en breve traerá al Congreso la reforma de la Ley de Dependencia y de Discapacidad. Hay que dejar muy claro que no solo es una reforma técnica, sino que es una apuesta política por un modelo que garantice apoyos reales, una vida independiente, una visión alineada con la Convención de la ONU, y que no solo hable de asistencia, sino que también hable de autonomía, de accesibilidad universal y de participación. En definitiva, se trata de un cambio de modelo: pasar de un enfoque centrado en la dependencia a un enfoque centrado en la autonomía personal. Pero todo el mundo debe saber que las competencias son autonómicas; está claro que corresponden a las comunidades autónomas y hay algunas que no están a la altura. Y hay que decirlo claro: el Gobierno de Moreno Bonilla está fallando a las personas con diversidad funcional. Los retrasos de dos años en la valoración de la discapacidad, los tiempos de espera de 600 días para acceder a la Ley de Dependencia, la falta de apoyos suficientes... Usted también lo comentaba: la atención temprana, tan importante para nuestros niños y nuestras niñas, tarda casi un año en Andalucía. Y lo más grave es que hay recursos, pero no se ejecutan, y no se escucha a quienes llevan años reclamando soluciones urgentes. Miren, la autonomía no se proclama, se garantiza con políticas valientes, sostenidas y dotadas. Y el verdadero problema en la sociedad en general radica en que no son las personas con diversidad funcional las que deben adaptarse al sistema, sino el sistema el que debe adaptarse a las personas. En este camino hay muchas cosas que aún deben mejorar, pero también hay decisiones que nos retratan como país, como puede ser la reforma del artículo 49 de la Constitución.
eliminando por fin el término “disminuido” que durante años redujo a millones de personas a una palabra muy humillante. Pero que todavía haya partidos como vos que se opusieron a esa reforma nos recuerda cuánto nos queda todavía por recorrer. Porque los derechos no se conquistan una vez para siempre y ya no se habla más. Hay que defenderlos cada día y para la derecha, sobre todo para la extrema derecha, para que no nos haga retroceder. Tenemos que estar cada día defendiendo los mismos derechos. La diversidad funcional no es una cuestión técnica, es profundamente política y profundamente feminista. Por eso quiero también ponerlo en valor a usted como mujer, porque las mujeres con diversidad funcional siguen enfrentando una doble discriminación dentro y fuera del mercado laboral, en el acceso a la salud, en la educación, en la vida independiente. Y por eso, señora Bonet, subo hoy aquí no solamente una aportación valiosa, una interpretación, una llamada a actuar, a poner en el centro a quienes durante demasiado tiempo han estado silenciados, han estado en los márgenes, a construir un país donde la diferencia no reste derecho, sino que enriquezca como sociedad.
Quería aprovechar su experiencia para hacerle tres preguntas y ya con esto termino. Desde su visión y su trayectoria, ¿qué medidas concretas considera prioritarias para avanzar en la inclusión en el sentido amplio, en todos los ámbitos de la vida? En todos los ámbitos de la vida, perdón. Y luego, usted como pionera en su incorporación al mundo laboral, en un tiempo que no era habitual que una mujer con diversidad funcional llegara donde llegó usted, ¿qué cree usted que deberíamos hacer desde las instituciones para mejorar de forma real la inclusión laboral de las personas con diversidad funcional, especialmente de las mujeres? Y, por último, sabemos que es una firme defensora del uso del braille como herramienta de autonomía. ¿Considera que hoy en día se está enseñando, promoviendo y aprovechando adecuadamente este sistema? ¿Y qué podríamos hacer para potenciar su uso desde lo público?
Y nada más, ya para terminar, agradecerle su generosidad, su ejemplo y agradecerle que nos recuerde algo fundamental: que no hay inclusión sin participación y que no hay derechos reales si no se ejerce con libertad, con autonomía y con dignidad. Muchas gracias de corazón.
A continuación, y para finalizar el turno de intervención de portavoces, lo hará por el Grupo Parlamentario Popular, don Pedro Samuel Martín García.
Pedro Samuel Martín García:
Adelante. Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes, señora Bonet, y bienvenida a esta comisión de discapacidad. He visto que ha hecho un breve esbozo de su ideario y, antes de prepararme la intervención, estaba sondeando para ponerme en situación y ver qué información podría recabar con respecto a su plataforma. Decirles que el compromiso del Partido Popular y de los gobiernos que ha presidido con las personas con discapacidad es firme e incuestionable; por eso siempre hemos defendido medidas claras que realmente funcionen en esta materia, y se lo dice una persona que es discapacitada.
En esto quiero poner en valor todas aquellas medidas que el Partido Popular ha puesto en marcha —que son muchas— y hacer una breve reseña, de manera somera, del periodo 2013 al 2018, en el que hemos hecho un gran avance para las personas con discapacidad: la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, aprobada por el Decreto 1.013, que supuso que las personas con discapacidad pasaran de ser objeto de políticas sociales y paternalistas a ser sujetos de derechos; las enmiendas al texto de contratación del sector público; la Ley Orgánica 13.025, de modificación del enjuiciamiento criminal para el fortalecimiento de las garantías procesales, que reforzó los derechos de las personas con discapacidad a las que se les atribuya un hecho punible o que sean detenidas; la Ley Orgánica 1.015, por la que se modifica el Código Penal para adecuarlo a la Convención Europea de Derechos Humanos; y un sinfín de medidas, entre ellas la reforma urgente del trabajo autónomo, que incluye también disposiciones para autónomos con discapacidad y para autónomos con hijos con discapacidad. Y, cómo no, el Plan de Vivienda 2018-2021, el Plan de Acción de la Estrategia Española para la Discapacidad 2014-2020, que ha conseguido mejoras muy importantes en la vida de las personas con discapacidad, y el segundo Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia, desde 2016, que ha contribuido a mejorar la vida de los menores con discapacidad. Estas medidas no solo fueron técnicas, fueron políticas de Estado con un impacto real y tangible en la vida de miles de personas.
Señor Martín García:
Y yo en esto sí quería ahora formular una serie de cuestiones. He visto, señorías, que desde hace años el CERMI, como entidad reconocida y voz unificada del sector, defiende el uso del término personas con discapacidad como único término válido, jurídico y homologado internacionalmente y, en cambio, su plataforma opta por la expresión diversidad funcional, ajena al marco legal nacional e internacional. Por eso le quería preguntar si consideran importante corregir esta denominación para alinearse con el consenso institucional, evitar expresiones que no son del todo aceptadas en el colectivo y garantizar una representación legítima.
Sigo con estas cuestiones que nos interesan. También me parece muy importante y relevante: he visto en su página de Facebook que han desarrollado una trayectoria como activistas políticos durante años y me pregunto si esa vinculación partidista podría comprometer la neutralidad a la que aluden y que exige una organización que pretende representar de forma amplia, plural e independiente a las personas con discapacidad, y si considera que esto puede afectar de alguna manera la credibilidad e independencia del trabajo que realiza la plataforma.
Se nos plantean también dudas sobre su representatividad territorial. ¿Existen mecanismos para garantizar que la voz de las personas con discapacidad en entornos rurales, como el mío, o en las diferentes comunidades autónomas esté adecuadamente representada?
En cuanto a las relaciones con otras entidades, veo que tienen vínculos con la ONCE, pero su página web no es del todo clara, y me surge la duda de si cuentan con convenios suscritos con el CERMI, el Consejo Nacional de la Discapacidad o la propia ONCE. ¿Cómo operan y se coordinan para evitar duplicidades o conflictos de representación?
Y en cuanto a su agenda legislativa, observo que plantean en la web algunas propuestas de medidas, si bien no me quedan muy claras cuáles son las prioridades legislativas de la plataforma en esta legislatura o si van en consonancia con la Estrategia Española sobre la Discapacidad 2022-2030.
Tampoco nos queda claro cuántas entidades componen hoy en día la plataforma, ni qué criterios se aplican para su admisión o qué representatividad tienen respecto al conjunto de movimientos asociativos de discapacidad en España, aspectos que considero fundamentales.
Le pregunto también qué indicadores utiliza la plataforma para evaluar el cumplimiento de la Ley de Accesibilidad Universal, la vida independiente o el empleo.
Asimismo, ¿qué alianzas mantiene con el sector privado, con empresas, para favorecer el empleo protegido y ordinario con ajustes razonables?
Y, por último, ¿qué beneficios reporta su plataforma para las personas con discapacidad y cómo evalúan los resultados? ¿Disponen de auditorías externas o informes de evaluación sobre el impacto de sus actuaciones? Entiendo que han dicho que es una asociación pequeña y que están empezando de abajo hacia arriba, pero creo que todos estos indicadores son muy importantes para valorar el funcionamiento de la plataforma y, si son públicos, poder consultarlos.
Muchas gracias. Le agradezco de nuevo su presencia y espero que responda a estas preguntas.
Presidenta:
Señor Martín García, muchas gracias por sus aportaciones y por su intervención. Para finalizar la comparecencia, doña Carmen Bonet hará uso de la palabra en los términos que ella estime, dando respuesta o remitiendo las cuestiones, en su caso, a los portavoces de los diversos grupos parlamentarios. Tiene la palabra.
Doña Carmen Bonet:
A ver si soy capaz de dar cumplida respuesta, porque a mí sí me gusta hablar de lo que estoy hablando. En principio, creo que al menos tres de las intervenciones me han preguntado por prioridades. Es muy difícil hablar de prioridades, pero yo destacaría principalmente dos: una, poner a disposición de la sociedad los medios suficientes para que seamos conocidos; creo que esa es una parte que requiere una colaboración firme. Una vez que la gente nos conoce, ya nos...
D.ª Carmen Bonet Borrás:
acepta y funcionamos bien, entonces yo creo que hacer énfasis en ese conocimiento objetivo es importante. Y creo que la parte más importante, a fin de cuentas, es el trabajo y la educación, pero no puedo priorizar entre esas tres cosas. La ley es que no se cumple. Entonces, la casuística es tan grande dentro de la diversidad funcional que hay casos más complicados, pero también casos más leves, y casi siempre no aprecio mala voluntad, sino desconocimiento. No creo que quien ha distribuido los datáfonos no accesibles lo haya hecho para fastidiarme; simplemente, esa persona no estaba suficientemente concienciada de la importancia de que un datáfono tenga o no tenga teclas.
Creo que la difusión, el trabajo y la educación son los pilares más importantes para sustentar un buen avance, que de hecho lo ha habido. Yo cogí mi primer bastón cuando tenía 15 años; soy del 55, o sea, que resten ustedes: 70 serán los que cumpla. Y, claro que ha cambiado la sociedad, claro que hay muchas mejoras, claro que hay rebajes de aceras, semáforos sonoros, aunque actualmente estén un poco tocados. Claro que hay muchas cosas que están bien, pero también hay muchas cosas que se tienen que mejorar.
Dichas esas prioridades, no sé en qué orden contestar. Primero, al señor Martín García le diría que no es una “persona discapacitada”, sino, según probablemente su preferencia, “persona con discapacidad”. En cuanto a territorios, también lo habéis preguntado: estamos dados de alta en la Comunidad de Madrid; no pretendemos ir más lejos. Lo que pasa es que Madrid forma parte del Estado y, si hay cuestiones generales o de Madrid en las que podamos aportar, lo intentamos.
No tenemos ni auditorías ni evaluaciones; no tenemos medios. ¿De dónde los vamos a sacar? Tenemos cero subvenciones y todo se hace a base de voluntariado. En muchos casos, por ejemplo, la secretaria de nuestra asociación se tiene que pasar una semanita en el hospital; no puedo pedirle un rendimiento como si trabajara ocho horas diarias con un gran sueldo. Hace las cosas cuando puede y como puede. No pretendemos competir con las grandes.
Una cosa sí quiero aclarar y puntualizar con toda rotundidad: CERMI, que significa Comité Estatal de Representantes de Minusválidos, solo se representa a sí mismo; no es ningún comité votado estatalmente por todas las personas con discapacidad ni nada parecido. Es una ONG tan importante como la mía. Ellos son más grandes y tienen más recursos, pero no son más importantes que yo, y, desde nuestra percepción, no ejercen la democracia con demasiada fluidez.
¿Qué nos parece muy importante? Que se dé voz, que rompamos la barrera de esa visión globalizada: “uy, los discapacitados, qué buena gente, cómo trabajan; la ONCE qué bien lo hace todo; la CERMI qué estupendo”. Vamos a intentar ser un poco más objetivos y profundizar más. Desde luego, no se nos ocurriría competir con nadie, porque no es nuestro objetivo: nuestro objetivo es aportar lo que podamos de manera positiva para que esto mejore.
Creo que estoy aportando mucho más: he demostrado que he podido trabajar 32 años y medio en una empresa multinacional americana como IBM. Por eso no estamos ni en CERMI ni en ONCE. Señor García Martín, no sé qué página web habrá leído, porque no tenemos. Creo que ha habido alguna confusión de enfoque. Nuestro objetivo es aportar y nuestra capacidad es pequeña; aportamos lo que podemos y ya está.
No sé si había alguna pregunta concreta. Yo no tengo mucha información y no represento a personas que vivan en territorios fuera de las ciudades. No tengo convenios con empresas privadas; tampoco es mi aspiración. Yo quiero reivindicar, aportar y apoyar la reivindicación.
que se puedan hacer. No sé si estoy contestando a todo porque tampoco estoy muy experimentada en estar líder y a veces se te pasan cosas.
No buscamos ningún beneficio personal. Yo ya tengo mi pensión y ya vivo bien. Simplemente mi concepción de que quiero tener voz propia, quiero que se dé paso a las personas con discapacidad de manera normalizada, de lo más estándar posible, y que ocupen su lugar con derechos, con deberes, con obligaciones y con igualdad de oportunidades.
Bueno, finalizo, Carmen.
Sí, venga.
Bueno, pues yo, en nombre de la comisión… Hay pasillos y se puede… Bueno, os di, pasamos un pequeño documento como muestra de un poquito lo que somos capaces de hacer, y estamos a disposición. Nos tenéis ya localizados; tenéis mis datos personales para cualquier duda, cualquier aportación, cualquier consulta. Muchísimas gracias al Parlamento, que esta vez ha dado voz a los pequeños, que no es lo más frecuente. Se lo agradecemos muchísimo.
En esta comisión damos voz a todas las plataformas, asociaciones y fundaciones que así lo solicitan. Eso se lo digo como presidenta y se lo digo en nombre de todos los miembros que componemos esta comisión. Sí guardamos un orden cronológico en función de las solicitudes para que nadie se sienta ni preterido ni pospuesto. Ese es nuestro criterio de actuación.
Y yo decía, en nombre de la comisión, le agradezco sus aportaciones, su intervención. Tenemos su contacto y todo aquello que se pueda seguir colaborando lo haremos y le agradecemos muchísimo sus palabras, su tiempo y su dedicación. Muchas gracias.
Los movimientos demuestran que hay que estar. Claro que sí.
¿Me puedo quedar al resto de ellos?
Claro, por supuesto.
Sí, no desde esa silla, pero sí. Estaba todo gustoso.
A continuación, damos la bienvenida a don Francisco Mesonero Fernández de Córdoba, director general de Fundación Adecco, al cual le concedo la palabra por 20 minutos para que nos haga su exposición.
Buenas tardes. En primer lugar, vaya por delante mi agradecimiento a la comisión por haberme dado la oportunidad de participar hoy aquí. Como verán por mi acento, soy andaluz, soy sevillano, pero llevo 28 años trabajando en Madrid, aunque vivo en Sevilla, y por eso no he perdido el acento. Hoy comparezco para presentar un poco qué es lo que hace la Fundación Adecco y, en base a nuestra experiencia, qué creemos que...