Si sus señorías ocupan dos escaños, reanudaremos la sesión. Muchas gracias. Continuamos entonces con las preguntas dirigidas al Gobierno, conforme al orden remitido por él mismo. Empezamos con las preguntas dirigidas a la señora Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda.
La primera pregunta la formula la diputada doña Concepción Gamarra Ruiz Clavijo, del Grupo Parlamentario Popular, que tiene la palabra. Cuando quiera.
Gracias, presidenta.
Señora Montero, están aprovechando la crisis de los aranceles, que perjudica a tantos sectores económicos y a tantos millones de españoles, para beneficiar a Junts. ¿Era esta su respuesta de Estado a un asunto que tiene en vilo a todos los españoles?
Mire, lo que se necesita es, en primer lugar, unidad desde Europa; nadie puede ir por libre. En segundo lugar, igualdad entre todas las empresas, tengan donde tengan su CIF; y, por supuesto, criterios objetivos acordes con las necesidades. Pero, mire, cuando ustedes tienen que elegir entre España y sus socios, siempre eligen a los segundos, a sus socios. Si lo vuelven a hacer, no contarán con nosotros.
Pero claro, ¿qué se puede ya esperar de este Gobierno? Se han pasado 11 días desde que usted misma atacó uno de los principales pilares de nuestra democracia, la presunción de inocencia, y aún no ha dimitido. Fíjese, si hay alguien a la que le interesa defender la presunción de inocencia, esa es usted, rodeada como está de tantos presuntos delincuentes por todos los lados. No se trata de un lapsus; desprestigiar nuestro sistema judicial es la mejor defensa que ha encontrado Pedro Sánchez, y usted lo que hace es ejecutarla obedientemente. ¿Qué más tiene que ocurrir para que usted dimita?
Muchas gracias, señora Gamarra.
Señora Vicepresidenta Primera, cuando quiera.
Muchas gracias, presidenta.
Señora Gamarra, desde ayer por la tarde y ahora por la mañana, parece que el Partido Popular está intentando buscar una excusa para votar en contra de las medidas que pretende el Gobierno poner en marcha para protegernos de los aranceles, de las medidas arancelarias promovidas por el Gobierno de Estados Unidos. Por tanto, la pregunta que se hacen los españoles es: ¿van a votar a favor de los españoles o, como siempre, intentarán sacar rédito político partidista de una situación en la que el conjunto del país requiere la unidad de las fuerzas políticas? En definitiva, lo importante es saber si el Partido Popular justamente va o no a apoyar y a tener sentido de Estado en esta crisis.
Muchas gracias, señora Vicepresidenta.
Señora Gamarra: Mire, señora Montero, quienes tienen que elegir entre España o sus socios son ustedes, no nosotros. Yo le preguntaba cuándo va a dimitir usted. Lo que ya está claro es que usted ya está cesada de facto. La mayor prueba de ello es que ha sido cesada de todo lo que tiene que ver con la crisis de los aranceles. En definitiva, usted ya está en la oposición; y no me refiero solo a Andalucía, ha quedado para ministra de mítines y vetos.
Por eso, un día se dedica a atacar el sistema judicial, otro a dividir a los españoles entre los que estudian en la universidad pública o la privada, o a atacar a miles de médicos. Mire, si lo que quiere es dedicar todos sus esfuerzos a hacer el ridículo en mítines socialistas, no seré yo quien se oponga. Pero, si usted es incapaz de aprobar unos Presupuestos Generales del Estado o respetar a millones de españoles, no está capacitada para ocupar un cargo público. Dimita, señora Vicepresidenta Primera.
Muchas gracias, presidenta.
Pues, señora Gamarra, para estar cesada no he visto mayor preocupación que la que ha mostrado el Partido Popular; lo nervioso que se han puesto, y la prueba son las sesiones de control, las pruebas, son los...
Que, por tanto, para estar cesada, vaya, si tienen ustedes y están empleando tácticas para intentar desgastar mi posición o mi imagen. Por tanto, no tiene razón de ser. Pero verá, señora Gamarra, hablando del respeto que hay que tener a los distintos poderes, para tan poco respeto, para no pedir disculpas, por ejemplo, el de su líder, que cuando se refirió a una situación de maltrato por violencia de género, habló de “divorcio duro” y todavía no le hemos escuchado pedir disculpas. Justifica la violencia y el señor Feijóo no pide disculpas al conjunto de las mujeres.
Y, por otra parte, señoría, es evidente que no existe ningún tipo de acuerdo que beneficie a un partido o a algún territorio frente a otro. Creo que el ministro tuvo ocasión ayer de conversar con uno de sus representantes políticos y así se lo transmitió. Por tanto, ustedes tienen el conocimiento, la información y la propuesta. ¿Qué necesitan ustedes para comprometerse, por una vez, con todos los españoles? ¿Qué necesitan para decir sí cuando la patria los necesita? Veremos sus respuestas. Muchas gracias, señora vicepresidenta.
Primera, la siguiente pregunta es la formulada por el diputado don Jaime Eduardo de Olanovela, del Grupo Parlamentario Popular, que tiene la palabra.
Sí, gracias, presidenta.
Señora Montero, para desgastar su imagen, se va a hacer usted sola; no necesita para nada al Partido Popular. Pero, en estas últimas semanas, la verdad es que usted se ha pasado de frenada, pisoteando la Constitución. La realidad es que se ha convertido en un estorbo para el señor Sánchez. Verá, si ante una crisis de aranceles —que no dejan de ser impuestos al comercio— Sánchez decide arrinconar a la ministra de los Impuestos —y, por ahora, ministra económica— a usted, señora Montero, ya me dirá si está arrinconada o no.
Y le diré: si no le sirve para las crisis fiscales, si tampoco le sirve para aprobar un presupuesto —al haber citado al Gobierno en rebeldía constitucional, sin presentar a esta Cámara los presupuestos que la Constitución exige—, ¿para qué le sirve usted al señor Sánchez? Muchas gracias, señor Olano, señora vicepresidenta primera.
Muchas gracias, presidente. Insisto: para estar cesada o para no contar nada en este Gobierno, están ustedes todo el día dedicados a intentar desgastar al Gobierno a través de mi persona y de otros ministros de esta sala. Pero vamos a ver, señor Olano, efectivamente, de lo que se trata no es de servir a alguien que parece encarnar la cultura del Partido Popular, debe ser que usted sirve al señor Feijóo. Yo no, yo no sirvo a nadie; yo sirvo a los intereses de España, de mi país.
Muchas gracias, vicepresidenta.
Señor Olano, sí, gracias, presidenta.
Esta oposición sirve, por ejemplo, para evitar que ustedes le suban 6.500 millones de euros en impuestos a los españoles. Señora Montero, la economía necesita estabilidad y ustedes solo ofrecen improvisación e inestabilidad. Los presupuestos son necesarios para afrontar los cambios económicos, aplicar nuevas políticas públicas, conocer los compromisos internos y externos a los que ha llegado el Gobierno —incluidos los de defensa— y también para atraer inversiones.
Por el contrario, la prórroga de la prórroga —que es en lo que nos ha situado, señora Montero— deteriora la seguridad jurídica y ataca frontalmente la separación de poderes, pues impide a esta Cámara ejercer una de sus funciones principales, a saber, decidir democráticamente sobre la política económica. Y es a la democracia a la que ustedes tienen verdadera aversión, señora Montero.
Lo cierto es que no tienen política económica alguna, más allá de las transacciones corruptas consistentes en comprar tiempo en Moncloa con el dinero de todos los españoles. Y la última transacción corrupta... la conocimos ayer. Sería razonable que, en un gobierno democrático, se pensara que la financiación para hacer frente a la crisis de los aranceles fuera destinada a las empresas que lo necesiten, sin importar dónde residan. Pero ustedes no son un gobierno democrático, señora Montero. Además, Sánchez ha vuelto a usar el dinero de todos para garantizar a los independentistas un nuevo cupo, el 25% de los créditos.
¿Le ha explicado ya a los andaluces que, para usted y para Sánchez, son ciudadanos de segunda? ¿O tendrán que esperar al mítin de este fin de semana, señora Montero? Verá, lo suyo, todo su gobierno, es pura corrupción política. Y se lo tengo que decir, señora Montero: ustedes son una banda, una banda peligrosa para la democracia y para el bolsillo de los españoles.
Muchas gracias, señora vicepresidenta primera. Muchas gracias, señora presidenta. Señor Olano, la banda ha vuelto. Les recuerdo que era el lema del señor Rivera. Les recuerdo que el señor Rivera no está en esta Cámara. A lo mejor es que quiere seguir usted las telas. Verá, verá, señor Olano. La política económica de este Gobierno objetivamente es un éxito. Ahí están los indicadores: tenemos el crecimiento económico más alto entre los países avanzados, en concreto, cuatro veces por encima de la media de la zona euro. El éxito está en que tenemos récord de afiliación en nuestro país, según la última EPA 21 —1,8 millones de personas en este país ocupadas y más de 10 millones de mujeres trabajando—. El éxito económico consiste en haber combatido la inflación y en situarnos en cifras mucho más moderadas, o en estar bajando la ratio de déficit y de deuda, como pusimos de manifiesto en la semana anterior. Por tanto, señor Olano, la política económica de este Gobierno es un éxito, una política participada también por los empresarios, los agentes sociales y por todos aquellos que quieren arrimar el hombro para la situación de nuestro país.
Muchas gracias, señora vicepresidenta.
La siguiente pregunta la formula el diputado Elías Bendodo Benasayac, del Grupo Popular, que tiene la palabra. Señora Montero, buenos días. Usted se molesta por todo, y como se molesta por todo he pensado que hoy podemos hablar de fútbol. Le digo: porque si le digo que usted es la delegada del independentismo de Pedro Sánchez, usted se molesta; si le digo que usted es la heredera política de los heres de Chávez y Griñán, usted se molesta; si le digo —y esto es una verdad incontestable— que usted le cortó, como consejera de Sanidad, a 7.773 profesionales sanitarios y 1.000 millones de euros del presupuesto de la sanidad pública andaluza, usted se molesta. Por tanto, hablemos del fútbol. Mire, hoy juega el Barça contra el Borussia Dortmund a las 9 de la noche. Imagínese que el Borussia viene a Barcelona con el banquillo dividido, con mal ambiente en el vestuario, y plantea a la Liga de Campeones que se suspenda el partido, alegando que van a perderlo. Sería un escándalo monumental, ¿no? Pues bien, eso es exactamente lo mismo que hacen usted y Pedro Sánchez con los presupuestos generales del Estado. ¿Por qué? Porque usted no presenta los presupuestos generales del Estado como le obliga la Constitución, porque no tiene los apoyos de esta Cámara, porque los van a perder. Por tanto, le vuelvo a preguntar: ¿cuándo va a presentar usted los presupuestos generales del Estado ante esta Cámara?
Muchas gracias.
No sé si le tengo que contestar desde un conocimiento —se lo reconozco, escaso— sobre la dinámica del fútbol. No sé qué tengo que decir del vestuario, no me he enterado, no me he enterado, señor Bendodo. Pero, en cualquier caso, miren: el momento del país es extraordinariamente importante. Yo creo que se requiere, como en otras crisis, altura de mira. Nos pasó en el momento de la pandemia, pasó posteriormente con motivo de la guerra de Ucrania y la crisis de inflación.
¿Está ocurriendo ahora, con motivo de esas medidas arancelarias que no benefician a nadie y que perjudican al conjunto de la economía, el momento de que todos nos pongamos de acuerdo para intentar llegar a un conjunto de medidas que protejan nuestro sector productivo? Le vuelvo a hacer la pregunta, señor Bendodo: hoy lo que se preguntan los españoles es qué va a hacer el Partido Popular. En esta ocasión… ¿se va a poner el Partido Popular en el lado correcto? ¿Se va a poner del lado de los agricultores, de los productores, de los empresarios de este país o va a seguir haciendo política de tierra quemada?
Gracias, señora vicepresidenta.
Señor Bendodo: aparte de molestarse por todo, parece que no se entera de nada. La pregunta es: ¿cuándo va a presentar usted los Presupuestos Generales del Estado? Su líder Sánchez dijo que un gobierno sin Presupuestos Generales del Estado era tan útil como un coche sin gasolina. Mire, lo que le pasa, y no se moleste, por favor, es que usted lleva muchas cosas para adelante y, la verdad, no da más de sí. Mire, usted ha impuesto la Semana Montero. ¿Qué es la Semana Montero? La Semana Montero es venir los fines de semana a mi tierra, Andalucía, darnos “tres voces”: montar mal ambiente, meter la pata y luego dedicar el resto de la semana a intentar sacar la pata que ha metido. Esa es su jornada laboral de toda la semana. Por tanto, señora Montero, de andaluz a andaluza, le digo una cosa: céntrese, cumpla la Constitución –muy importante– y déjese de ofender a médicos, a jueces y, sobre todo, al sentido común.
Muchas gracias.
Muchas gracias, señora vicepresidenta primera.
Muchas gracias, señora presidenta.
Pues, para ir los fines de semana a Andalucía, para meter la pata y sacarla luego, según usted, ¿por qué están tan preocupados entonces por mi candidatura a la Junta de Andalucía? ¿Por qué están todo el día nerviosos, señor Bendodo? Motivos tienen, motivos tienen. ¿Para estar nerviosos? ¿Por qué prestan tanta atención a mi agenda, si en teoría mi agenda, según ustedes, favorece los intereses del Partido Popular, lo cual es mentira? Señor Bendodo, ¿por qué están preocupados? Porque efectivamente se interpela una forma de gobierno, la que ustedes tienen en Andalucía, donde no se responsabilizan de nada, no se encargan de nada y lo que hacen es confrontar con el presidente Sánchez o conmigo misma. Y, por cierto, señor Bendodo, retire esa superioridad moral y ese tono machista que utiliza al dirigirse a mí. Puedo con la tarea que tengo; ya lo digo.
Muchas gracias, señora vicepresidenta primera.
La siguiente pregunta se la formula el diputado don José María Figaredo Álvarez Sala, de Grupo Parlamentario Vox, que tiene la palabra.
Señora Montero, desde que llegaron ustedes al Gobierno han subido o creado hasta 97 impuestos o figuras fiscales similares. Ustedes han subido el SMI y, a causa de la inflación, no han ajustado el sistema de recaudación del IRPF, es decir, han subido el IRPF. También han modificado el sistema de las cotizaciones sociales de los trabajadores autónomos, con el apoyo del Partido Popular; y, por cierto, muchos autónomos que nos escuchen hoy estarán recibiendo en los últimos días un ajuste para pagar de más por las cotizaciones del año 23, a raíz de aquella modificación que ustedes llevaron a cabo.
Han creado la tasa de servicios digitales, han creado la tasa –o impuesto– a las transacciones financieras, redujeron ustedes determinadas exenciones del impuesto de sociedades; por lo tanto, han subido el impuesto de sociedades, el IVA a las bebidas azucaradas, el impuesto sobre los residuos, el impuesto al plástico, el impuesto de matriculaciones, y el impuesto para los vehículos de tracción mecánica, porque han ajustado los coeficientes calculadores. Han ajustado también los coeficientes calculadores del valor de los inmuebles; por lo tanto, han subido el IBI y la plusvalía municipal, y así hasta 97. Y el resultado, señora ministra, es que España recauda más que nunca. Cada español paga más impuestos que nunca y, si la media del pago de impuestos en el año 2009 era en torno a los 5.000 euros, con ustedes está en torno a los 10.000 euros por español.
¿Y esto para qué?
¿Fiscal, para qué? ¿Para qué hacen ustedes esto? Gracias, señor Figaredo. Señora vicepresidenta primera, cuando quiera. Por favor, un poco de silencio. Muchas gracias, señora presidenta.
Señor Figaredo, lo que no puede ocurrir es que, cuando los gobiernos progresistas impulsan una dinámica económica que permite una mayor recaudación, ustedes digan que subimos los impuestos, cuando son los gobiernos conservadores los que impulsan esa dinámica. Ustedes dicen que la economía va como un tiro. ¿En qué quedamos entonces? La recaudación es fruto del dinamismo económico, de tener reconocimiento como el crecimiento más importante de la zona euro y de haber puesto en marcha medidas que realmente están permitiendo mejorar el crecimiento y la competitividad de nuestro país. Usted ha intentado hacer el relato de cuáles son –fíjese que usted dice 97 figuras tributarias– y yo le vuelvo a preguntar, señor Figaredo: ¿puede usted decir en qué página del acta de estas sesiones se han aprobado 97 nuevos impuestos? ¿Puede usted decir dónde están esas páginas? Porque se lo digo yo, porque es falso. Usted ha comentado solo siete impuestos, de los cuales todos van dirigidos a grandes sectores: impuesto a las energéticas, impuesto a la banca, impuesto sobre las transacciones financieras o –se le ha olvidado decir– subida del IRPF para las rentas mayores de 300.000 euros.
Y en la otra parte de la moneda, señor Figaredo, una bajada fiscal sin precedentes en nuestro país ha permitido el ahorro –escuche– de 38.000 millones de euros para las clases medias y las clases trabajadoras. Por tanto, señor Figaredo, de 97 figuras tributarias, ni hablar.
Muchas gracias, señor Figaredo, cuando quiera.
Miente usted más de lo que habla, señora ministra, y lo cierto es que los españoles nunca jamás pagaron tantos impuestos como pagan hoy en día. Y ustedes, ese dinero, en lugar de emplearlo en cuestiones necesarias e importantes a lo que se dedican, es a regar con fondos a los medios de comunicación, amigos; a regar con subvenciones a todos los chiringuitos cercanos. Sin ir más lejos, en el Consejo de Ministros de este martes regaron ustedes con 35 millones de euros –nada más y nada menos que a un fondo para la Agenda 2030, al Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos–; la semana pasada, al Centro Regional para el Fondo del Libro del Caribe. En eso dedican ustedes los impuestos de los españoles: en tomar al asalto telefónico a una empresa privada, gastando 2.000 millones de euros de los españoles para, acto seguido, modificar su presidencia, en dinerales en RTVE, 17.000 millones a los separatistas. Y es que ustedes no gobiernan para los españoles, ustedes gobiernan para el PSOE, porque, como usted dijo, su patria es el PSOE, no es España.
Señora vicepresidenta primera, cuando quiera tiene la palabra.
Señor Figaredo, mal día para Vox para hablar de impuestos, porque evidentemente son ustedes los que se abrazan al señor Trump, los que le hacen la propaganda a aquel que está planteando, ni más ni menos, una subida de los aranceles –y, por tanto, a los productos europeos de más de 20 puntos–. Son ustedes los que se abrazan a aquellos que están intentando subirle los impuestos al conjunto de los europeos y al conjunto de los ciudadanos del mundo. ¿Qué van a hacer ustedes, señor Figaredo? ¿Van a seguir apoyando a la administración americana o se van a poner del lado de los agricultores? ¿Eso que ustedes decían “proteger”, o se van a poner del lado de los empresarios o a favorecer a las pymes? Elijan estar en el lado correcto de la historia.
Muchas gracias, señora vicepresidenta.
La última pregunta se la formula el diputado don José María Cruzet, del Grupo… Señora vicepresidenta, ¿seguirá aumentando los impuestos a los ciudadanos? Un momento, le he tirado un segundo porque se me había disparado el contador.
Señora vicepresidenta primera, cuando quiera.
Muchas gracias, señora presidenta. Yo vuelvo a comentarle a su grupo, señor Cruzet, dependiendo del día que el portavoz me…
Interpela, vuelvo a comentarle que con la composición de esta Cámara, y a la vista está la composición de esta Cámara, si este Gobierno hubiera subido los impuestos en la medida que ustedes plantean, habría contado con su voto favorable. ¿Quiere usted decir que ustedes han votado favorablemente a esa subida, según ustedes, habitualmente infernal de impuestos? Porque la respuesta es no. Por tanto, señor Crusés, es que no ha habido una subida masiva de impuestos.
Muchas gracias, vicepresidenta primera, señor Cruzado. Esa sería la respuesta, ni tan solo... ni siquiera cotizaba. Señora vicepresidenta, todo el mundo empieza a percatarse de sus trampas. Ustedes utilizan el IRPF para aumentar, con premeditación y nocturnidad, los impuestos a la gente. Su modus operandi es el siguiente: suben el precio de la vida –el cual ha aumentado un 20% en los últimos años– y, al no actualizar los tramos del IRPF en consonancia con ese incremento, hacen que la gente pase a un tramo superior y, en consecuencia, pague más en la declaración de la renta. Por tanto, mediante esta vía, usted se queda con buena parte del aumento de los salarios y de las pensiones.
Hablemos con datos en la mano. Usted tomó posesión como ministra de Hacienda en 2018. La recaudación del IRPF en 2024 es un 30% más desde que usted es ministra; la recaudación del IVA, un 10% más; y la recaudación total de impuestos, un 20% más. Sin embargo, usted nos va a decir que eso se debe a que hacen pagar más a quienes más ganan. ¿De verdad? ¿Es así? Fíjese usted: tomemos, por ejemplo, un salario de 1.600 euros. Hace unos años pagaba un IRPF del 10%; ahora pasa al 16%. Por tanto, ustedes están exterminando a la clase media, haciéndoles pagar hoy un 60% más que hace unos años. Pero usted nos va a decir que eso no afecta a los pensionistas. ¿De verdad que no? Hace unos años, los pensionistas pagaban de media un 6,5%; hoy, un pensionista paga un 53% más que entonces.
En definitiva, usted presume de no subir los impuestos, pero mientras dice eso, está poniendo en riesgo el estado del bienestar. Porque, ya sea que uno sea autónomo, asalariado, empresario o jubilado, cada vez cuesta más llegar a fin de mes o encontrar una vivienda digna. El gobierno del Estado lo está sangrando cada vez más con más impuestos y, a la par, le ofrece unos servicios públicos peores. Y mientras tanto, los 19 diputados del PSC en el Congreso están sin hacer nada, aplaudiendo esta forma que tienen ustedes de hacer las cosas. Para nosotros, no es ninguna sorpresa, ni por el expolio del Estado ni por el papel de los diputados del PSC.
Muchas gracias, señor Cruzet.
Señora vicepresidenta, primera, cuando quiera. (Silencio, por favor).
Muchas gracias, señora presidenta. Pero, señor Crusé, si en materia de política fiscal los diputados del PSC en esta Cámara están votando exactamente lo mismo que su grupo parlamentario, por tanto, no es verdad que esta Cámara haya realizado una subida fiscal en los últimos tiempos; ya no sé de cuánto va la cuenta por su parte, pues según el señor Figaredo, son más de 90 figuras tributarias. Insisto en que me enseñen el libro de actas en el que se planteó esta subida.
Me llama la atención, señor Crusés, y podemos intercambiar ideas políticas –que es para lo que traemos las preguntas– que ahora la parte conservadora de esta Cámara, donde les incluyo, plantee que a mayor recaudación se debe a una mayor presión fiscal. Que yo sepa, en su formación política, también cuando ustedes han gobernado, han pretendido que la dinámica económica de Cataluña permitiera una mayor subida salarial, mayores beneficios para las empresas y, por consiguiente, una mayor aportación. O lo que ustedes están planteando es que haya una cuota fija de contribución en los impuestos, con independencia de lo que gane la empresa o el contribuyente en particular, ¿verdad que no, señor Crusé? Por tanto, a mayor actividad económica, a mayores beneficios por parte de las empresas y a mayores rentas salariales...
Corresponde una mayor contribución económica a la caja común. Por eso, señor Cruzés, se recauda más, porque la economía va bien, porque tenemos un país fuerte, un país competitivo y también vamos a superar esta crisis arancelada.
Muchas gracias, señora Vicepresidenta Primera. Vamos ahora a las preguntas dirigidas al señor Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. La primera pregunta se la formula la diputada doña Miriam Guardiola Salmerón, del Grupo Parlamentario Popular, que tiene la palabra.
Señor Bolaños, usted sabe perfectamente que esta pregunta estaba dirigida directamente a la Vicepresidenta Primera del Gobierno. Cuéntenos, ¿por qué no contesta ella? ¿No quiere o no le dejan ustedes para que no se meta en otro jardín? Eso sí que es paternalismo machista, señora Montero, eso sí que es paternalismo. Placo, por favor, le hacen ustedes a las mujeres. ¿Es usted mejor que la señora Montero, señor Bolaños, o quieren ustedes taparla y esconderla como con los aranceles?
Mire, la verdad es que ninguno de los dos debería estar sentado aquí hoy. Ninguno de los dos: uno, porque ataca la presunción de inocencia; y el otro, porque le permite que se ataque un pilar fundamental del Estado de Derecho. Miren, han tenido que salir todas las asociaciones de fiscales y de jueces e incluso el Consejo General del Poder Judicial para pedirles respeto y responsabilidad institucional. ¡Qué vergüenza, señor Bolaños! Dice la señora Montero, ¡qué vergüenza! Gritando, no: vergüenza es que ustedes no respeten la separación de poderes y la independencia del Poder Judicial. Vergüenza es que ustedes no respeten las resoluciones judiciales y, vergüenza es que ustedes, continuamente, ataquen y señalen a los jueces. Eso es lo que nos da verdaderamente vergüenza y usted, señor Bolaños, mira hacia otro lado.
¿Presunción de inocencia? Sí, pero solo para quienes ustedes quieren. Sánchez de Goñal, urbanísimo, errejones, monederos y su querido fiscal general del Estado, señor Bolaños. ¿Han vulnerado derechos fundamentales durante la pandemia? ¿Han vulnerado el derecho de igualdad con la amnistía, con el grupo independentista y ahora quieren cargarse la presunción de inocencia? Yo le pregunto al señor Bolaños: ¿plantea el Gobierno acabar con los derechos fundamentales de los españoles?
Muchas gracias, señora Guardiola.
Señor Ministro, muchas gracias, señora presidenta. Pues mire, leyendo su pregunta y habiendo repasado el plan anual normativo que aprobamos el año pasado y el de este año, que vamos a aprobar pronto, es que no encuentro ningún plan. El Gobierno está absolutamente comprometido con los derechos fundamentales y con el Estado de Derecho. El Gobierno en su conjunto, por tanto, ese plan no existe. El que quizá haría falta es un plan… contra las exageraciones, contra las intervenciones delirantes, contra los bulos, contra las mentiras, contra las excusas, que con tanta frecuencia escuchamos en esta bancada del Partido Popular.
Muchas gracias, señor Ministro. Señora Guardiola.
Señor Bolaños, revise el plan normativo que ustedes no cumplen. Lo noto inquieto, señor Bolaños. ¿Tiene alguna cita importante la semana que viene? Son ustedes el peor gobierno en el peor momento: atacan a los médicos, atacan a las universidades, atacan a los jueces y atacan a los pilares de nuestra democracia. Señor Ministro, usted que conoce la Constitución, dígale a la señora Montero que cumpla con la Constitución y presente ya los Presupuestos Generales del Estado, caducados de la legislatura anterior. Porque presentar los presupuestos no es una pérdida de tiempo. Lo que es una pérdida de tiempo para los españoles es el sueldo público que les estamos pagando para que los fines de semana se vayan a hacer campañas electorales. Y, señor Bolaños, si no son capaces de hacer su trabajo, lo que tienen que hacer es marcharse, porque han convertido el Consejo de Ministros en un comité electoral con sede en La Moncloa.
Gracias, señora Guardiola. Señor Ministro, gracias, señora presidenta. Insisto, estamos comprometidos con el Estado de Derecho, por supuesto, como no puede ser de otra manera. Y le pregunto, permítame, señora Guardiola: ¿está el Partido Popular comprometido con el Estado de Derecho, con la igualdad y con los derechos fundamentales, cuando pacta con Vox acuerdos machistas, acuerdos xenófobos, acuerdos racistas, acuerdos contra el Pacto Verde Europeo? ¿Están ustedes respetando los derechos fundamentales de los españoles cuando se abrazan a la ultraderecha? Respóndame; sería un honor para mí que me pudiera dar esa respuesta.
Y, como en esta senda de intervenciones absolutamente exageradas y delirantes que hace el Partido Popular, pues parece que existe un gobierno absolutamente malévolo y completamente contrario a los derechos de los españoles. Pero, oiga, si llevamos unos días trabajando con ustedes para proteger a los españoles, precisamente de los aranceles del Gobierno de Estados Unidos, protegidos aquí por su sucursal de Vox, pero si llevamos unos días, estamos trabajando conjuntamente precisamente...
Para defender a españoles, a empresas y a trabajadores de los defectos y de los perjuicios que van a generar los aranceles, ¿cómo puede usted plantear que el Gobierno es algo absolutamente malvado? Mire, le voy a hacer una pregunta que, en definitiva, es sencilla: lo que tienen ustedes que responder, sin excusas y sin vaivenes, es que el Partido Popular tiene que decidir si está con Vox, con la ultraderecha y con los que han iniciado la guerra arancelaria o si está con el Gobierno, con Europa, para proteger a los trabajadores y a las empresas españolas. Esa es la pregunta. No hay más.
Muchas gracias, señor ministro.
La siguiente pregunta la formula la Diputada doña Cayetana Álvarez de Toledo Peralta Ramos, del Grupo Popular, que tiene la palabra:
Señor Bolaños, Zapatero ha revelado que por encargo del Gobierno está negociando con Puigdemont el reconocimiento de la identidad nacional de Cataluña. Sin eufemismos, el reconocimiento de Cataluña como nación, contra el artículo 2 de la Constitución, a espaldas de esta Cámara y de los españoles. Es una afrenta insólita que usted tiene la obligación de aclarar aquí, en la sede de la soberanía nacional. Señor Bolaños, ¿confirma las revelaciones de Zapatero, sí o no?
Muchas gracias, señora diputada. Señor ministro.
Gracias, señora presidenta. Sigue siendo usted una nostálgica del proceso soberanista. A usted no le gusta que en Cataluña hoy haya normalidad institucional, política y social; que, gracias a las políticas de este Gobierno, en Cataluña exista el menor número de independentistas de la historia. Escúcheme: ¿sabe cuándo aumentarán? Cuando lo escuchen. Cuando hable usted, señora Vareto Ledo, los independentistas suben; cuando gobierna el Gobierno de España y Pedro Sánchez, los independentistas bajan. Eso es la normalidad en Cataluña. ¿A usted le gustaba más el enfrentamiento, el conflicto, el odio, el estar mirándose cada uno para un lado y estar de espaldas? Muy bien. Es su problema. España ha abierto una nueva etapa y, también, Cataluña lo ha hecho de la mano de Salva Illa.
Muchas gracias, señor ministro.
Señora diputada, es incapaz de contestar lo que le he preguntado. Se lo voy a volver a preguntar porque es grave: ¿están pactando el reconocimiento de Cataluña como nación? ¿Forma parte de ese proceso la reciente sesión de las competencias en inmigración? ¿Va a haber más sesiones después del verano, como las de aranceles? Dígame exactamente cuáles, porque todo esto lo ha contado su emisario, Zapatero, por cierto, un hombre que debería estar proscrito de la vida pública, por traficar con el sufrimiento de los presos políticos venezolanos, por impartir lecciones de democracia mientras una dictadura criminal lo financia –reconocido por él mismo en el país, un lobista y un cínico.
Ahora bien, señor Bolaños, se lo advertí en su día y hasta Conde Pumpido empieza a asumirlo: la amnistía no se aplicará, lo impedirá la justicia, el Supremo en España y el Teju en Europa. Y lo mismo ocurrirá con esos elixires plurinacionales que vende Zapatero. Aunque disfracen el referéndum como consulta no vinculante, aunque conviertan las próximas elecciones en un plebiscito contra la monarquía parlamentaria, van a fracasar. Y también por incompetentes: usted mismo, señor Bolaños, recibe el encargo de Sánchez de blindar a su mujer, y el que acabó citado ante el juez es usted, y no por escrito, como pretendía, retorciendo la ley, vis-à-vis. Dígame, ¿va a llamar al juez, peinado prevaricador, a la cara? Facha con toga, ultra del loafer, como hace Trump. Es el mismo manual populista, con el mismo fin autoritario, de criminalizar a los jueces para gobernar sin el freno de la ley. Ayer le dio su tercer aviso la presidenta del Supremo. Señor Bolaños, sabe que puede acabar imputado, ¿verdad? Si es así, no se inquiete: no haremos como su Gobierno, que condena por ideología y absuelve por afinidad. Hasta el presunto ministro de Justicia tiene derecho a la presunción de inocencia.
Gracias, señora diputada.
Señor ministro, cuando quiera.
Señora presidenta, muchas gracias.
Mire, sus intervenciones son todas iguales. Una conjunción de insinuaciones, de falsedades y de mentiras. Usted, que fija posición con Cataluña, pues está…
Preguntante – Diputada doña María José Rodríguez Millán Parro, del Grupo Parlamentario VOX:
Tan sola, como estuvo el otro día en la presentación del libro del líder del Partido Popular en Cataluña, usted sola. Porque es que no le cuentan, sus compañeros del Partido Popular, no le cuentan lo que hacen y lo que hablan con Junts, si es que su problema es que usted se ha quedado muy atrás del Partido Popular, que a su vez está muy atrás de la sociedad española. Mire, España y el mundo están viviendo un momento decisivo, crucial, donde lo que estamos hablando es si tenemos un nuevo orden mundial o si tenemos un comercio sin aranceles. Yo le pido a la bancada del Partido Popular, tanto en Cataluña como en materia de aranceles, que escuchen más a von der Leyen que a la señora Álvarez de Toledo, que escuchen más a la ciudadanía que a VOX, que al señor Santiago Abascal, señor Arancel. Estoy pidiéndoles que hablen con nosotros, con el Gobierno, para que demos una respuesta de conjunto, Gobierno y oposición, porque la ciudadanía lo está pidiendo. Y la pregunta fundamental hoy es: ¿se va a dejar el Partido Popular llevar por excusas falsas? Por cierto, allí está el Boletín Oficial del Estado; léanselo ustedes, si no es muy grave. ¿Se puede leer el Boletín Oficial del Estado? ¿O van a apoyar al Gobierno? La pregunta hoy es bien sencilla: señores del Partido Popular, ¿están ustedes con VOX y con los que han iniciado la guerra arancelaria o están con el Gobierno y con Europa para proteger a las empresas y a los trabajadores de España? Esa es la pregunta y no hay más. Sin excusas y sin vaivenes. Les ruego que me respondan. Y también les pido, si tienen alguna duda con las excusas que están planteando, que se lean el Boletín Oficial del Estado, porque el Real Decreto Ley de Lucha contra los Aranceles ya está en vigor y fue publicado esta mañana en el BOE. Muchas gracias.
Continuación – Diputada doña María José Rodríguez Millán Parro:
Muchas gracias, ministro. Desde que llegaron al Gobierno, los manifiestos y resoluciones judiciales evidencian que su único objetivo fue secuestrar las instituciones y los contrapesos al poder. Eso, evidentemente, no se paga solo, y por ello se han dedicado a expoliar a las clases medias y a poner en jaque a las empresas y a las familias. Para eso siempre encuentran una excusa: una pandemia, una guerra y ahora unos aranceles que, para que se enteren de una vez, rechazamos por completo. Así que, entre tanto lío judicial y sus malabares para tapar escándalos con vergonzosas declaraciones sobre la universidad privada o la presunción de inocencia, ¿cómo contribuye su ministerio al bienestar de los españoles? Muchas gracias, señor ministro.
Respuesta – Ministro:
Gracias, señor presidente. Me alegra que me pregunte cómo trabajamos desde el Gobierno para beneficiar el interés general de los españoles, porque está claro que ustedes… no lo consiguen de ninguna manera. Mire, lo que puede hacer VOX, en lugar de criticar y amenazar a los profesores de este país cuando dicen cosas que a ustedes no les gustan, es apoyar la escuela pública y fomentar el incremento de becas, que las hemos aumentado un 80% desde que estamos en el Gobierno. Lo que puede hacer VOX es, en lugar de pedir la eliminación de los sindicatos, apostar por el diálogo social entre empresas y trabajadores. En definitiva, lo que puede hacer es, en lugar de ponerse del lado de quienes han iniciado una guerra arancelaria, ponerse del lado de los españoles, de sus empresas y de sus trabajadores. Eso sí que representaría un gran avance para el beneficio de los españoles y de este país. Muchas gracias.
Réplica – Diputada doña María José Rodríguez Millán Parro:
Señor ministro, nosotros no necesitamos que usted nos diga lo que podríamos hacer. Lo que podrían hacer ustedes, que están todo el día hablando de democracia y de libre comercio, es posicionarse con el mundo libre y con nuestros socios occidentales, en lugar de alinearse con regímenes totalitarios donde hay de todo menos libertad, como Venezuela o el régimen comunista chino – que ahora va a ser su nuevo socio, a su vez, de Rusia. Por cierto, no sé si usted utilizará el cirílico para comunicarse con ellos. Además, los aranceles son el último eslabón de una cadena en la que todo está mal, pues acaban por pillar a España con más de 90 subidas de impuestos de su Gobierno y una Agenda 2030 que contribuye al desarrollo de todo el mundo, menos del nuestro. Y ahora se presentan como paladines del proteccionismo, diciendo que hay que proteger lo nuestro; pero son ustedes quienes abren las fronteras a la competencia del leal de Marruecos, quienes prohíben a los pescadores faenar en el Mediterráneo, quienes desde Bruselas toman medidas y piden que no se impongan aranceles a los coches chinos, mientras aquí se prohíben los coches de combustión siendo el segundo país fabricante de la Unión Europea. Ustedes, y no nosotros, son los que actúan de esa manera. Y dicen que sus valores no se venden – esa es la segunda parte del eslogan – pero resulta que, si sus socios catalanes separatistas les piden que no se envíe inmigración ilegal a Cataluña, ustedes agachan la cabeza; y si se les exige que el 25% de su pírrico plan de choque contra los aranceles se destine exclusivamente a Cataluña, igualmente agachan la cabeza, porque prefieren entenderse con aquellos que dinamitan nuestra convivencia en España y los derechos y libertades alrededor del mundo.