Senado · Investigación sobre la interrupción del suministro eléctrico y de las comunicaciones el 28 de abril de 2025
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Log inNosotros estimamos que esto es un incremento de costes del sector. En cuanto al día del apagón, concretamente, no tenemos valoraciones aún, ya que los clientes no han reclamado o lo han hecho en cantidades muy pequeñas. Era otra pregunta que le iba a hacer: ¿tienen ya reclamaciones de clientes? Sí, tenemos algunas reclamaciones, pero estamos hablando de pocos millones de euros. En cualquier caso, también hay una parte de lucro cesante, entiendo, ¿no? Claro, esto es sobre todo de la industria, que tendrán que valorarlo. Han salido algunas noticias de prensa, de refinerías, con algunos impactos importantes, pero que todavía no tenemos constancia de una reclamación directa. Perfecto. En cualquier caso, esto se extendió por toda España, lo cual es un evento de gran magnitud. Yo lo llamo el gran apagón. Como usted bien sabe, señor Bogas, Red Eléctrica les echa la culpa a ustedes. Han estado aquí tanto la presidenta como el consejero delegado y varios directivos de Endesa, y ellos les echan toda la culpa sin ningún tipo de reparo. Además, utilizan una retórica muy propia del gobierno de buenos y malos, en la que los malos son ustedes. Por tanto, queremos darle la oportunidad de que se defiendan, porque nosotros, en principio, no estamos ni con uno ni con otro; solo queremos intentar conocer qué pasó. Si no han seguido las comparecencias de los directivos de Red Eléctrica, se las resumiré en cinco sencillos puntos. La primera es que Red Eléctrica Española no es responsable de nada, lo cual nos choca, porque es la que tiene, según la ley del sector eléctrico, el encargo de garantizar el suministro a todos los españoles. Además, dicen que si había pocas nucleares operando ese día en el sistema es porque, literalmente, sus dueños decidieron no ofrecerlas al mercado, omitiendo que ellos pueden decidir, es decir, tienen que autorizar si se desconectan o no. Hablaron incluso de experimentos en una planta fotovoltaica de Badajoz y de desconexión irregular de al menos 12 centrales antes de que se alcanzaran los umbrales de sobretensión. Además, acusaron a las hidroeléctricas de incapacidad para arrancar desde cero una vez empezaron a haber perturbaciones severas. Con su permiso, dado que usted es un experto en los sistemas eléctricos, le pregunto directamente: ¿cuál fue, según su opinión experta, la causa central y determinante del gran apagón? La causa central y determinante del gran apagón tiene que ver, desde mi punto de vista, con que tenemos un sistema que se programó por parte de Red Eléctrica con un número reducido de grupos con capacidad de gestionar dinámicamente la tensión. Este hecho, junto con el que las centrales renovables intermitentes, es decir, la eólica y la solar, no están habilitadas para gestionar la tensión de forma dinámica, conllevó una situación de riesgo. Esta situación de riesgo, como bien decía usted, tiene que ver con la responsabilidad de la seguridad y continuidad del suministro a través de las herramientas que tiene. Se hizo una determinada programación que, más allá de lo que Red Eléctrica pueda opinar, nuestra opinión es que no pueden fallar tantas centrales simultáneamente y en el mismo momento. Puede ser que concurrieran. Si le parece, vamos paso a paso. Usted ha dicho que esto tiene unas causas estructurales y un factor desencadenante. Digamos que el factor desencadenante fue el disparo de una central, pero usted nos está diciendo que el diseño del mix de generación de ese día era un diseño arriesgado. Por tanto, le iba a preguntar qué había distinto ese día. Ese día se hizo un diseño del mix que se venía haciendo en los últimos tiempos. Hubo ya avisos de situaciones de oscilaciones de tensión durante el año 2025. Llegaremos a eso. Primero, en este día, parece ser que había un diseño arriesgado. Red Eléctrica dice que el mix energético del día lo fija el mercado, lo fija la subasta del día anterior. Eso es exactamente así. No es así, en mi opinión. Hay primero una subasta económica que decide qué grupos tienen que funcionar, y la obligación de Red Eléctrica, para eso tiene sus herramientas, es con las restricciones técnicas decidir qué grupos no tienen que funcionar.
Falta estabilidad en el sistema, bien sea de frecuencia o bien sea de tensión, y que, por consiguiente, sustituye por otros grupos. Por tanto, la última palabra sobre la seguridad del suministro energético de ese día en concreto no la da el mercado, sino que la da la Red Eléctrica, que tiene que garantizar que esta... Red Eléctrica es quien decide quién funciona y quién no. El propio día 28, según Red Eléctrica Española, no pasó nada relevante antes de las 12 de la mañana. ¿Comparte usted esa opinión? No podemos compartir esa opinión de que antes de las 12 de la mañana no pasó nada. Desde las 9 de la mañana empezamos a tener muestras y señales claras de una inestabilidad en la tensión. Creo que, antes de las 11, incluso, comunicamos a Red Eléctrica esta situación. Sin embargo, Red Eléctrica no le dio la importancia que nosotros creemos que tenía. Es cierto que había ocurrido en otros días y no había pasado nada, pero que no hubiera pasado no quiere decir que no pudiera pasar. Usted lo que está hablando es de una situación arriesgada. Si en un momento hay una eventualidad o un incidente, al final, cuando uno va a 200 por hora en un camino secundario, puede pillar un bache y estamparse. Desde mi punto de vista, esto es lo que ocurrió, porque hubo dos oscilaciones de frecuencia que no eran absolutamente imprevistas. Una tenía que ver con una central fotovoltaica en Badajoz y otra con una alteración en la conexión con Francia. Para corregir este problema de frecuencia, se utilizaron herramientas que permitieron corregirlo rápidamente, pero esas herramientas consistían en modificar la topología de la red y los intercambios tanto con Portugal como con Francia. Esto se tradujo en una reducción sustancial de las herramientas para controlar la tensión, quedándose sin recursos para resolver problemas futuros. Si teníamos un sistema ya con poca generación síncrona, las actuaciones que tuvieron equivalían a haber retirado 20 ciclos combinados, ya que solo había 6 ciclos combinados en todo el sistema. Los primeros expertos que vinieron a la comisión indicaron que habitualmente había entre 15 y 20 grupos síncronos funcionando, y que ese día solo había programados 9, lo que representa menos de la mitad de lo habitual. De hecho, el primer experto nos dijo que ese día se estaba produciendo un 69% de la potencia mediante energías renovables intermitentes y, por lo tanto, no síncronas, y que cuando hubo problemas, el sistema no tuvo capacidad de reacción. Usted lo está matizando un poco, indicando que de primeras sí reaccionaron, pero precisamente las herramientas de reacción lo dejaron desprovisto de futuras reacciones. Entonces, en la segunda incidencia, ya fue cuando se cayó el sistema. Es algo así, ¿no? Sí, efectivamente, había poca potencia síncrona. Este incidente de frecuencias obliga a la Red Eléctrica a realizar una operación que la realiza correctamente, reduce la frecuencia, pero deja el sistema en una situación de debilidad extrema. Entiendo, pues, que Beatriz Corredor dijo aquí en esta comisión que, aunque hubiera habido más centrales convencionales, el apagón se habría producido igualmente. Entiendo que usted no está de acuerdo con eso. No, absolutamente no. Creo que la prueba tangible es que desde que ocurrió el apagón ha comenzado la operación reforzada, que para mí sería la operación normal. El modo reforzado implica que vuelven a operar con 15 o 20 grupos síncronos todos los días, en lugar de los 9 que tenían ese día. Para mí, una operación reforzada sería si hubieran cambiado alguna metodología o añadido más herramientas. En el modo reforzado, cuando hemos preguntado, si ustedes piensan que lo hicieron todo bien, ¿por qué operan ahora con modo reforzado? Lo que nos han venido a decir es que no se fían de ustedes. Y paso a la siguiente parte, ¿qué pasó después? Según el relato que cuenta Red Eléctrica, todos los directivos, en sincronía, afirman que hicieron todo perfecto, que la programación del mix era fantástica y que había total seguridad. Sin embargo, cuando llegaron las incidencias, las centrales desconectaron de forma irregular. Por lo tanto, operan en modo reforzado porque no se fían de que ustedes desconecten de modo irregular. Debe ser que llevan 25 años sin fiarse de nosotros.
Así, porque dicen que a partir del gran apagón, el CEO de Red Eléctrica afirmó que hasta doce centrales distintas, en diferentes puntos, desconectaron y dispararon antes de que se alcanzaran los rangos críticos de sobretensión. Por ello, ahora tienen que operar en modo reforzado, ya que no se fían de que ustedes... Y yo le pregunto, ¿quién tiene que vigilar que ustedes disparan antes de tiempo? No, tiene que vigilarlo la propia red. Por tanto, si no tienen responsabilidad, tendrán en la otra. Evidentemente, me llama la atención el hecho de que disparen, si fueron doce centrales al mismo tiempo. Esto es una causa sistémica; puede fallar una central, puede fallar dos, pero son doce centrales en distintos puntos de la geografía, de distintas compañías y de distintos modos de generación. Por tanto, o son todos ustedes unos piratas, o realmente el que vigila no vigila, o esto no es cierto del todo. En todos los informes se indica eso, y por eso ahora operan en modo reforzado. Le voy a hacer una pregunta clara y directa: ¿Se desconectaron las centrales de Endesa dentro de los rangos que deberían seguir operando? ¿Actuaron conforme a las normas vigentes, sí o no? Puedo afirmar que, con los datos que tenemos disponibles, todas las centrales de Endesa cumplieron rigurosamente con las normas de seguridad, ya que no se dispararon hasta que se superó el umbral. Por tanto, como vendrán el resto de compañías, entiendo que todos dirán lo mismo; esas doce centrales no habrán disparado en condiciones irregulares y, por tanto, el relato de Red Eléctrica se cae. Además, aunque hayan disparado de forma irregular, son ellos quienes deben vigilarles. Disparar de forma irregular doce centrales seguidas no es creíble. Todo esto es el factor desencadenante, el día en que comenzaron las oscilaciones. Nos preguntamos si hay una causa estructural, ya que técnicos han indicado que la red se deteriora cada vez más. Además, el Gobierno fija una política energética que prioriza ciertos modos de generación. Nos han dicho que cada vez hay más episodios de inestabilidad y que existe un diseño estructural en el MIS. Con las condiciones actuales de operación del sistema, ¿podría volver a repetirse un apagón? A la última pregunta, no, creo que no. Pero si repitiéramos las condiciones del día 27 de abril, ¿podría volver a repetirse un apagón? Sí, podría volver a repetirse, porque teníamos pruebas evidentes de señales de inestabilidad de tensión. Varios expertos han afirmado que esto se veía venir. ¿Cree usted que esto se veía venir? Es difícil de decir. Lo que se veía era una inestabilidad tremenda. El mix energético ha proporcionado muchos beneficios en términos medioambientales y económicos al país, pero estaba regulado y se actuaba con normas obsoletas que no se habían actualizado. A lo largo de 2025, ¿le consta que hubo episodios previos de inestabilidad en el sistema que fueron comunicados a Red Eléctrica Española? Yo prefiero llamarlos avisos, porque si hubo inestabilidades que pusieron en peligro el sistema, eso es un aviso. Es como lo de los maquinistas; si dicen que hay problemas en las vías y luego el tren se descarrila, son avisos. ¿Tiene usted constancia de que haya habido avisos a lo largo de 2025? A lo largo de 2025 hubo muchos avisos, señales claras de que algo estaba ocurriendo. Los primeros más significativos fueron el 31 de diciembre, luego uno en marzo y después al menos dos días, el 23 y el 25. Se desconectó Escombreras en Cartagena y Adif; hubo varios episodios. Pero es que Red Eléctrica dice que eso no tiene nada que ver con esto. Las oscilaciones de tensión eran el producto de lo que ocurría.
Por ejemplo, la desconexión que hubo de las refinerías cumbleras en Cartagena o de toda la red de ADIF, dicen que no tienen nada que ver con este episodio, que son causas completamente distintas. No, yo creo que son causas exactamente las mismas, y la única cuestión absolutamente diferencial son estos dos incidentes de frecuencia que obligan a Red Eléctrica a corregirlos y que disminuyen aún más la capacidad. Ellos se están fijando en el microdetalle de la primera oscilación, pero no en la causa sistémica, que al final es que no hay capacidad suficiente para controlar la tensión. Me gustaría preguntarle, ¿cómo valora usted la mayor presencia de generación renovable intermitente, es decir, solar y fotovoltaica, en nuestro mix de generación y los efectos que tiene este cambio sobre la estabilidad del sistema? Es claro que, cuanta más energía renovable haya en el sistema, más difícil es controlar la tensión. Dicho esto, hay herramientas que pueden mitigar esto. Estas herramientas fueron advertidas por la propia Red Eléctrica desde finales de los años 2020, en manifestaciones clarísimas, diciendo que el sistema era insostenible si no se cambiaban los procedimientos de operación. Sin embargo, no se llegaron a cambiar. Se hizo un intento por parte de Red Eléctrica de elevar el nivel de tensión, tratando de pasar de 420 a 435. La Comisión Nacional de la Energía en aquel momento dijo que no, porque no podía ser una operación normal por encima de 420. Luego, se consiguió que el Código de Red Europeo reconociera una excepción única en Europa para España, permitiendo el límite de 420 a 435. Se trató de modificar los procedimientos, pero como no se modificaron, se llegó a un acuerdo entre Red Eléctrica y las empresas eléctricas para que, entre 420 y 435, hubiera unas determinadas medidas que no se aplicaron en este caso. Todo esto hace que estuviéramos funcionando, llamando normal a algo que en Europa no es normal. Supongo que estamos hablando del famoso procedimiento operativo 7.4, que curiosamente fue aprobado justo un mes después del apagón. Si lo he entendido correctamente, usted está diciendo que se inició un despliegue de renovables, que las renovables per se generan inestabilidad en el sistema, y que esa inestabilidad se puede paliar con cierta regulación, pero que aquí la regulación llegó tarde. Esto se debe a que la CNMC la aprobó tarde, entre otras cosas. Además, la propia Red Eléctrica, cuando esos avisos que usted menciona, ellos dicen que son solo planificación y no avisos. Entendemos que lo que está ocurriendo es que se despliegan las renovables, sabiendo que eso genera inestabilidad. Lo lógico es que la regulación acompañe ese despliegue, pero si la CNMC se retrasa en la aprobación de esa regulación, se frena el despliegue. Sin embargo, ellos continuaron desplegando de una forma temeraria que desembocó en el Gran Apagón. ¿Es correcto esto que le estoy diciendo? Sí, es correcto. La responsabilidad no es únicamente de la CNMC, sino que también hay que considerar a Red Eléctrica, que se demoró más de dos años en aprobar un procedimiento operativo que, si se hubiera aprobado antes, podría haber mejorado la situación. Nos llama la atención que, mientras Red Eléctrica opera en modo reforzado, la CNMC aprueba un procedimiento operativo que tenía aparcado desde hace dos años, y que, además, por lo visto, todavía no se ha terminado de desplegar. Hablando de cambios, también se ha modificado el intradiario horario a cuarto horario. ¿Ha podido tener esto alguna influencia en el apagón? Seguro que no es la causa del apagón, pero ha tenido influencia con absoluta seguridad. Estas centrales renovables intermitentes entran y salen del sistema bruscamente, y cuando esto ocurre, como tienen un factor de absorción de reactiva fijo, producen picos enormes. Cuando se hacía hora a hora, esos picos estaban más espaciados; al hacerlo cada cuarto de hora, se tienen de forma continua. Esto era una especie de barra libre, donde todo el mundo hace lo que le da la gana, sin regulación, y eso, al final, acaba perjudicando al sistema entero.
El derecho a la red eléctrica, desde mi punto de vista, es una operación segura, y una operación segura es lo que ahora han denominado el modo reforzado. Esto implica operar con un número adecuado de centrales síncronas, en lugar de arriesgarse a operar solo con nueve, como se hacía anteriormente, y ahora con veinte, ¿verdad? En este sentido, lo que usted viene a decir es que la red ha ido deteriorando su calidad debido a una serie de decisiones políticas, ya que, al final, el diseño de generación y la regulación dependen del Gobierno. En este contexto, el presidente de Naturgy ha declarado que considera que hay razones suficientes para revisar el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, el famoso PENIEC, especialmente en lo que respecta a la parte de generación y los calendarios impuestos por el Gobierno, particularmente en relación con el cierre de las centrales nucleares. ¿Comparte usted esas reflexiones? Yo considero que el PENIEC es un buen plan, un plan muy ambicioso que, de cumplirse, nos llevaría a una situación favorable en España. Este es el primer punto. El segundo punto es que, aunque se diseñó en el año 2020 y ha tenido algunas actualizaciones, la realidad presenta problemas nuevos que deben ser gestionados. Es decir, es un problema de gestión; planificar es importante, pero si no se controla y se adapta el plan a la realidad, se corre el riesgo de que no funcione adecuadamente. De hecho, el presidente francés, Macron, ha señalado recientemente que el sistema eléctrico español es inestable. Le pregunto, ¿no cree usted que el despliegue de renovables y el cierre de nucleares han avanzado de una forma poco ordenada, por no decir desordenada, y que el gran apagón es un toque de atención que lo evidencia? El primer toque es que la responsabilidad de garantizar el suministro recae en Red Eléctrica, que debería haber planificado y previsto las cosas de manera diferente. Esta es mi primera reflexión. La segunda es que debemos seguir avanzando en la normativa que se está implementando sobre los elementos que deben incluirse en un sistema con un alto porcentaje de renovables. Por tanto, Red Eléctrica Española debería haber sido más cauta, el Gobierno debe realizar una planificación más realista y menos desordenada, y la CNMC debe ser más ágil al aprobar las operaciones. Ese es el resumen. Una pregunta: ¿cuánto está costando el modo reforzado? Según nuestros cálculos, el incremento del coste de los servicios complementarios debido a esta operación reforzada asciende a 1.100 millones de euros. ¿Y quién va a pagar esta fiesta? Si me permite la expresión, esta fiesta la paga finalmente el ciudadano. El Gobierno está trasladando a los ciudadanos la carga de pagar 1.100 millones de euros de sobrecoste por su irresponsabilidad en el despliegue de renovables, que puede sonar bien en los titulares, pero es un auténtico desastre en términos de estabilidad del suministro. Es decir, 1.100 millones de euros que todos los ciudadanos tendremos que asumir. ¿Cree usted que la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia y Red Eléctrica han llegado a algún tipo de acuerdo para cubrirse mutuamente? Yo confío en las instituciones y pienso que no. Otra cosa es que cada uno se defienda como pueda. Permítame hacer unas pequeñas conclusiones. Agradezco su claridad, porque lo que estamos viendo los españoles es atónitos: lo que antes funcionaba, ahora con el Gobierno de Sánchez ya no funciona. Lo que antes era impensable, como un apagón, ahora se ha convertido en una realidad. Además, el Gobierno y su representante en este tema, Beatriz Corredor, han hecho todo lo posible por eludir responsabilidades. Esto ha sucedido no solo con el apagón, sino también con los trenes, con la DANA, con el COVID, en fin, con todo. Existen dos realidades incuestionables que usted ha afirmado: la primera es que no es normal que se produzca un apagón, y la segunda es que no pueden obviar que es responsabilidad del Gobierno y de Red Eléctrica Española. El Gobierno es el encargado de diseñar la política energética, y esto es un resultado de una política energética fallida. Por otro lado, Red Eléctrica es la única entidad con el mandato de garantizar la continuidad del suministro eléctrico, conforme al artículo 30 de la Ley del Sector Eléctrico. Quieren ahogar este asunto en un debate técnico, pero esto es mucho más sencillo.
Dice la gente que no sabemos cuáles son las causas del gran apagón. Voy a hacer un resumen y, si usted no está de acuerdo, me lo dice. El gran apagón es consecuencia directa de las políticas del Gobierno, con un factor desencadenante que fue una programación inadecuada ese día, que impidió actuar o responder ante las inestabilidades, y por eso ahora operan en modo reforzado. También tiene una causa estructural, que es un despliegue desordenado y sin control de energías renovables, con poca energía estable de respaldo y sin actualizar los controles, como el procedimiento operativo 7.4. Esto ha generado una frecuencia mayor de episodios de inestabilidad que han sido desatendidos sistemáticamente hasta que se cayó el sistema, momento en el cual todos comenzaron a reaccionar. Ahora se han asustado y han puesto en marcha este modo reforzado, que nos va a costar 1.100 millones de euros que vamos a pagar entre todos. Nos han metido en una carrera suicida fuertemente ideologizada, en la que se han dedicado a demonizar fuentes de generación convencional, especialmente la nuclear, pero también la hidroeléctrica, y han puesto en un altar las renovables, que no tenemos nada en contra de ellas, siempre y cuando se gestionen con control. Han hecho una especie de barra libre que ha generado un montón de episodios de inestabilidad, desatendidos hasta que se cayó el sistema. Todo esto ha generado un enorme sobrecoste de 1.100 millones de euros que vamos a pagar todos los españoles. Por tanto, creo que hace falta un giro drástico en estas políticas para que España vuelva a funcionar con normalidad. No creo que sea una mala política energética, sino una buena política mal gestionada. Para mí, la política energética es correcta, aunque tengo mis discrepancias en algunos puntos. A esto se une que el despliegue realizado se ha hecho sin los elementos que deberían haber acompañado a esa política energética para que realmente sea un éxito. Mi mayor deseo es que se realice ese despliegue y que seamos capaces de desarrollar un plan de integración de energía climática con los matices que tengo. Esperemos que el gran apagón sirva para que las conclusiones de esta comisión lleven a los gestores del sistema eléctrico a dejar de tirar balones fuera y a dedicar esfuerzos a poner en marcha todos los elementos de control necesarios para una buena gestión del sistema y una adecuada planificación. Muchas gracias, buenos días. Ahora tendría la palabra, por el mismo plazo de treinta minutos, la señora Gómez Enríquez. Muchas gracias, señor presidente. Buenos días, señorías. Buenos días, señor Boga. De nuevo, bienvenido a esta comisión del Senado. Esta comisión de investigación fue constituida para esclarecer las causas y consecuencias de un apagón que puso de manifiesto la vulnerabilidad de nuestro sistema eléctrico, afectando a millones de usuarios, a infraestructuras críticas y a la actividad económica de todo un país. No basta con reconstruir lo que sucedió desde el punto de vista técnico; también es necesario analizar cómo actuaron los principales operadores del sistema y qué decisiones estratégicas tomaron antes, durante y después del incidente, así como las prioridades que establecieron. Endesa es uno de los actores centrales de nuestro sistema eléctrico, no solo por su tamaño, sino por la composición de su parque generador, su papel en la red y su influencia en inversiones, planificación y estabilidad del suministro. En este contexto, el análisis de su actuación ante un evento de tal magnitud tiene importantes implicaciones estructurales para todos los ciudadanos y para la economía española. Un elemento clave en este análisis es la posición de Endesa respecto al papel de la energía nuclear en el mix energético, particularmente tras el apagón. La compañía ha señalado que resulta crítico reconsiderar el calendario de cierre de las centrales nucleares a la luz de lo aprendido con el apagón, destacando la contribución de estas instalaciones a la estabilidad del sistema y a la competitividad de los precios de la electricidad. Además, Endesa ha emprendido reclamaciones patrimoniales ante la Administración Pública en relación con aspectos conexos a la gestión de residuos nucleares, lo que ejemplifica la dimensión jurídica y económica que rodea su actividad más allá de un apagón técnico. La ciudadanía, señor Bogas, espera que, en situaciones críticas, las grandes compañías del sector actúen con sentido de Estado, priorizando la seguridad del suministro y la cooperación institucional por encima de cualquier interés particular. Desde este marco, le formularé preguntas concretas, esperando respuestas que ayuden a comprender no solo qué falló, sino cómo reforzar el sistema para que no vuelva a fallar. Señor Bogas, ¿cuál era el papel operativo?
¿Qué infraestructuras gestionadas por Endesa se vieron afectadas, directa o indirectamente, y si usted considera que la compañía tenía una responsabilidad especial en garantizar la estabilidad de suministro ese día? Bueno, empiezo por el final. Endesa y el resto de operadores no tenemos una responsabilidad en garantizar la estabilidad del sistema. Es Red Eléctrica quien tiene que garantizar esa estabilidad, siendo quien, conociendo todos los datos del sistema, decide qué centrales funcionan y cuáles no. Ese es el primer punto. El segundo punto es que efectivamente las centrales que Red Eléctrica decidió que funcionaran, porque creía que eran las que realmente garantizaban la continuidad y la seguridad del suministro, funcionaron correctamente ese día, cumpliendo todas las normativas y respondiendo a todas las señales o indicaciones que Red Eléctrica nos pudo ir dando. Es más, nosotros lo único que hicimos fue advertir a Red Eléctrica de que veíamos una situación muy complicada. Debo señalar que técnicos de Endesa hablaron con técnicos operativos de Red Eléctrica y coincidían en la opinión de que algo extraño estaba sucediendo y que no eran capaces de controlarlo. Esto está documentado en grabaciones de conversaciones que evidencian que realmente existía una inestabilidad en el sistema y que era conocida. ¿Se valoró inadecuadamente esa inestabilidad por parte de Red Eléctrica? Pues pienso que sí, que se valoró inadecuadamente. ¿Usted cree que se le escapó de las manos la situación? Que no tuvieron la agilidad de reacción que deberían haber tenido. Continúo, señor Boga. ¿Cuándo tuvo Endesa conocimiento de la situación crítica y qué información manejaba en esos momentos? ¿Qué decisiones operativas concretas adoptó la compañía desde el inicio del evento hasta la normalización del suministro? Bueno, nosotros seguimos en todo momento las órdenes que nos dio Red Eléctrica, porque no puede ser de otra manera. La única cuestión significativa es que realizamos llamadas al centro de control de Red Eléctrica para informarles de que las tensiones se estaban yendo y que esto podía derivar en un problema mayor. La respuesta de los técnicos operativos de Red Eléctrica fue que estaban entrando y saliendo las centrales fotovoltaicas y, fundamentalmente en el sur de España, no teníamos elementos que pudieran corregir la situación, es decir, unidades con generación síncrona que pudieran absorber o generar potencia reactiva. Endesa ha anunciado un plan de inversiones histórico de casi 10.000 millones de euros para afrontar los retos de la transición energética y modernizar las redes. ¿Cómo influyeron estas inversiones en la capacidad de respuesta ante el apagón? ¿Considera que la planificación de Endesa antes del apagón fue adecuada para gestionar eventos de gran escala como este? Sí, la planificación de Endesa fue adecuada. Debo matizar que tenemos un problema en la red, pero este no es el problema que causó el apagón. El problema en la red es que está saturada, en el sentido de que no hay capacidad para aceptar nuevas conexiones. Esto requiere un reforzamiento y un incremento de los elementos de la red. Sin embargo, desde mi punto de vista, esto no influyó en el apagón. Fue la gestión con una alta proporción de energía renovable, sin capacidad de control de tensión, y con poca generación síncrona, lo que, junto a dos eventos que hicieron maniobrar a Red Eléctrica, redujo las capacidades del sistema, provocando el disparo en cascada de varias centrales. Con respecto al impacto del apagón en su compañía, en Endesa, ¿qué impacto técnico, económico y reputacional ha tenido este apagón para su compañía y qué medidas ha adoptado para compensar o mitigar repercusiones sobre sus clientes, sobre la industria y otras partes interesadas? Bueno, aquí hay que señalar que gran parte de la industria tiene precios indexados de los servicios complementarios, lo que significa que se les traslada a la industria.
Por contra, por poner otro ejemplo, están los clientes domésticos que tienen normalmente al 100% un precio fijo y en ese precio fijo no se les traslada. Entonces, ahí sí que hay un impacto económico en Endesa. Nosotros calculamos que ese impacto económico de un mayor coste que hemos tenido por este hecho nos impacta en 230 millones. Ahora me quiero centrar un poco en la energía nuclear y en el mix energético, porque me parece un tema muy interesante después de haber vivido el apagón del día 28 de abril. Endesa ha señalado que es crítico reconsiderar el calendario de cierre del parque nuclear tras las lecciones aprendidas por el apagón. ¿Puede explicar con detalle por qué considera que esa reconsideración es necesaria? Bueno, ni siquiera considerábamos que era necesaria reconsiderar el tema de las centrales nucleares por varios motivos, no solamente por el hecho del apagón. El hecho del apagón creo que viene a reforzar algunos de los argumentos que tenemos, pero no es el hecho fundamental. En un determinado momento se decide el cierre de las centrales nucleares, creo que es en el año 2019, y se establecen unas fechas concretas. Va pasando el tiempo y llegan esas fechas. Las circunstancias han cambiado; hay problemas de todo tipo, problemas geopolíticos, hay que reducir el consumo de combustibles fósiles y hay que reducir emisiones. Entonces, nosotros decíamos que, en este momento, parece que para dar el servicio que se pretende y el objetivo que se busca, son necesarias las centrales nucleares. Además, hay razones técnicas que deben considerarse. Todo esto hay que cuadrarlo, y cuadrarlo significa que, por ejemplo, el grupo 1 de Almaraz cierra en el año 2027 y el grupo 2 en el año 2028. Esto, si me permiten, no tiene sentido; habría que cerrar ambos en el 27 o en el 28. Y cuando uno dice "cierro en el 27" o "cierro en el 28", se plantea: "bueno, ahora paro, ¿y qué hago?". Necesito tener los contenedores y una serie de cosas listas. ¿Van a estar listas para el 2027 o el 2028? No, estarán listas como pronto en el 2030. Por lo tanto, parece lógico que esto, y no tiene nada que ver con el apagón, se reajuste al menos. Yo no digo que se cancele la decisión de cerrar las centrales nucleares, pero sí que se posponga, al menos unos años. La lección que hemos tenido con el apagón es que la generación nuclear es una generación síncrona que puede aportar, de una forma dinámica, el control de reactiva y, por tanto, el control de tensiones. Es una razón más para repensar la posibilidad, sin modificar la política energética, de posponer el cierre, por ejemplo, tres o cuatro años. Yo soy partidario de posponerlo diez, pero bueno, dicho esto, se sabe que Francia hace uso de la energía nuclear y funciona fantásticamente bien. Sinceramente, creo que aporta beneficios económicos muy importantes y que el cierre de las centrales nucleares lo que va a hacer es incrementar el precio de la energía. Por otro lado, al hilo de lo que estamos hablando, he leído en prensa, preparándome para esta comparecencia, que su compañía, Endesa, junto con la compañía Iberdrola, le han propuesto al Estado, mediante la SEPI, participar en las centrales nucleares como propietarios. ¿Es cierto? Y si es cierto, ¿qué le ha contestado el Gobierno viendo su interés por cerrar a toda costa las centrales nucleares? No, no, nosotros no hemos propuesto que participe la SEPI nunca. Hablo por Endesa y creo que Iberdrola tampoco. En prensa le pasaré el artículo porque es interesante. ¿Puede indicar con detalle si su compañía, directamente o a través de filiales, UTEs, contratos o participadas, ha intervenido o participado en decisiones, financiación, ejecución o impulso del desmantelamiento, demolición o destrucción de presas, azudes, centrales térmicas o centrales nucleares en España en los últimos años? Y en su caso, ¿cuántas actuaciones han sido y en qué instalaciones concretas, con qué autorización administrativa y con qué motivación?
Política y económica. En las centrales mencionadas no ha habido ninguna actuación. Otra actuación han sido las demoliciones de centrales térmicas convencionales de carbón que han cerrado, y el desmantelamiento ha conllevado demoliciones. Sin embargo, en lo demás no hemos participado absolutamente en nada. Otra cuestión distinta es que la ley obliga ahora a una serie de centrales hidroeléctricas, que una vez que cumplan su periodo de concesión, haya que, si es el caso, demoler las presas, entre otros. Esto, hasta el momento, no nos ha afectado. Considero que sería un error llevar a cabo la demolición de presas tal y como se plantea, especialmente porque soy andaluza y en mi tierra sufrimos mucho de sequía; eso significaría destruir parte de nuestro país. Continuando, ¿considera que el sistema eléctrico español presenta una dependencia excesiva de la energía renovable en términos de seguridad de suministro, estabilidad de red y precios? ¿Qué medidas concretas propone su compañía para reducir riesgos? Para reducir riesgos, proponemos el desarrollo del procedimiento operativo 7.4, y que, tras las lecciones del apagón, se introduzca la normativa suficiente y necesaria, así como la habilitación para las centrales renovables intermitentes, de modo que puedan gestionar las variaciones de tensión, tal como está recogido en el código de red europeo desde 2016. Creo que hemos avanzado muy rápido sin lograr un progreso real en estos términos. Si se implementara adecuadamente, el sistema podría gestionarse de una forma distinta y con mayor seguridad. Dicho esto, sigo pensando que las nucleares juegan un papel fundamental dentro del mix eléctrico español. En cuanto a los cambios adoptados por Red Eléctrica y la CNMC tras el apagón, considero que son medidas de urgencia que van en la dirección correcta, pero será necesario conocer bien las causas del apagón para revisar las medidas actualmente en operación. Algunas de estas medidas afectan a otros aspectos, y por el bien mayor, deben ser evaluadas. El objetivo es hacer lo que sea necesario para, tras la operación reforzada, contar con un sistema más estable y seguro. Desde mi punto de vista, deberíamos revisar las actuaciones una vez que comprendamos exactamente qué ocurrió. Respecto a la demolición de centrales y presas, tengo una anotación sobre la central térmica de Andorra, que pertenece a Endesa. ¿Cuál ha sido el impacto de su demolición en la generación, estabilidad de la red o precio de suministro? Considero que no ha tenido ningún impacto. Esa central, que funcionaba con carbón lignito pardo, cumplió su función y, dentro del programa de reducción de emisiones, no afectaba a la seguridad de suministro, por lo que su demolición fue una decisión correcta. Sin embargo, es importante considerar los planes necesarios para compensar la incidencia social y económica en la zona donde estaba situada la planta. Retomando el tema del apagón, en relación con la participación de Red Eléctrica en el grupo de trabajo que redactó el informe del ENTSO-E sobre el suceso, ¿ha podido condicionar dicho informe? Creo que es una mala práctica que una parte implicada en el apagón, que consideramos tuvo una responsabilidad significativa, sea también quien lo juzga. No creo que esto sea algo realmente aceptable.
Estructuralmente, está mal organizado, porque es el propio Enzoe el que tiene estos miembros y, entonces, creo que es una asimetría, ya que Red Selectica está participando en el grupo que está analizando desde un punto de vista europeo cómo ha sido el fallo, y los demás agentes no tenemos acceso a esa información, ni sabemos lo que ocurre, ni lo que se dice ni lo que no se dice. Ahora me gustaría introducirme un poco en el bloque de las acciones judiciales. Ustedes han obtenido una victoria parcial en la justicia, es decir, la sala del contencioso del Tribunal Supremo ha estimado parcialmente la demanda que interpuso su compañía contra el Gobierno para que se le indemnice por su inversión en el mantenimiento de la red eléctrica en los ejercicios 2017, 2018 y 2019. Ustedes reclamaban 98 millones de euros, pero al final van a recibir solo 51. ¿Puede esta decisión del Supremo de reconocer una indemnización a ustedes, a Endesa, por el mantenimiento de la red, estar relacionada con posibles deficiencias en la inversión y en el mantenimiento de la red que influyeron en el apagón? No, la primera cuestión es que ya estaban hechas las inversiones. La otra cuestión es que nos paguen o no nos paguen las inversiones. Hay una normativa, y la discrepancia que tenemos es que creemos que hay una serie de cosas que están recogidas en la normativa y que deberían pagarnos. El Tribunal ha admitido una parte, el 50%, en números redondos, y otra parte no ha sido admitida. Reclamaremos esa otra parte y veremos qué es lo que pasa. Normalmente, son cuestiones por las cuales lo que te dicen es que esto que has hecho está contemplado en otra partida y, por tanto, en esta no te la tengo que pagar. Discrepamos de que si está recogida en una partida o en la otra y, por tanto, lo reclamamos, pero no ha influido para nada, absolutamente para nada, en lo que... Otra cuestión distinta es la seguridad regulatoria. En ese sentido, queremos dar estabilidad y previsibilidad a las retribuciones reguladas que recibimos por parte de la CNMC. Por otro lado, la batalla legal que han iniciado ustedes con Iberdrola, a la que otras compañías eléctricas se han sumado, intenta tumbar la validez jurídica del informe elaborado por el comité que el Gobierno creó para esclarecer las causas del apagón. Este comité fue creado dos días después del suceso y sus conclusiones se dieron a conocer el 17 de junio, en las que el Gobierno repartía responsabilidades sobre las causas del apagón, pero a través de un informe anónimo. Es decir, ese informe no está firmado por nadie, no hay nombres, no sabemos quién lo ha redactado. Entre otras cosas, decía que el corte masivo de luz se produjo por un problema de sobretensión con un origen multifactorial. Señor Boga, según su experiencia y sólida trayectoria, ¿qué opina sobre ese informe y sobre ese comité de expertos y qué credibilidad tienen? Primero le agradezco que se haya quedado sorprendida, esto es el único mérito de los muchos años que llevo en el sector. Dicho esto, lo que nosotros tratábamos de expresar con esta impugnación es que no conocíamos los datos que tenían. Hicieron un informe que estaba anonimizado. Entendemos que anonimizar los datos de terceros es correcto, pero los nuestros no. No sabemos en ese comité si se nos acusa de algo o no, porque está tachado. No sabemos qué dice de nuestra instalación y, por tanto, nos encontrábamos indefensos. El sistema eléctrico es muy complejo y aprobar o dejar pasar un informe del que no conocíamos ni las consecuencias que iba a tener ni lo que se nos imputaba, creíamos que nos dejaba en indefensión. Por ello, decidimos recurrir ese informe. La depuración de responsabilidades, aún lejos de resolverse, anticipa una larga batalla en los tribunales, porque el Supremo ahora dice que no es el órgano competente y lo ha pasado a la Audiencia Nacional. Y es en ese punto en el que nos encontramos ahora, en una batalla de señalamientos.
De autoexculpaciones entre los grandes actores del sistema eléctrico para determinar quién o quiénes fueron los culpables de ese colapso. ¿Cree usted quién es el responsable? A lo mejor aquí no se quiere mojar, pero estoy totalmente segura de que usted lo sabe. Yo sé dos cosas: una, que las centrales de Endesa y los equipos de Endesa funcionaron correctamente; dos, que Red Eléctrica no actuó con la agilidad suficiente ni en la previsión, ni en la programación, ni en la corrección de los errores. Esto me lleva a pensar que, además, la causa es multifactorial y habría que hablar de la causalidad. En el sector eléctrico se producen todos los días multitud de fallos de centrales, lo cual es normal, pero eso tiene que ser controlado con la previsión, programación y actuación de Red Eléctrica, que no se hizo. Nuestras centrales funcionaron correctamente y, por tanto, me parece que la causa principal de esto tiene que ver con la gestión que hizo Red Eléctrica. Señor Bogas, voy terminando. Si mañana se produjera un apagón similar, ¿puede afirmar ante esta comisión que Endesa priorizaría, sin reservas, la estabilidad del sistema eléctrico y la cooperación institucional, incluso si ello supusiera renunciar a determinadas posiciones jurídicas o económicas de su compañía? Bueno, no sé lo de posiciones jurídicas, pero priorizamos siempre lo que es la seguridad de suministro, y lo hacemos a través de las órdenes que nos da Red Eléctrica. Es decir, si Red Eléctrica me dice que tengo que parar dos centrales o que tengo que arrancar una, pues paro las dos centrales y arranco la otra, porque él es el responsable absoluto y quien tiene las herramientas para gestionar esto. Siempre he pensado que Red Eléctrica actúa correctamente en el sentido de realizar todas las actuaciones posibles para gestionar adecuadamente el sector eléctrico. Creo que cometió un error importante en esa gestión, pero siempre contribuimos y colaboramos dentro de las responsabilidades y capacidades que tenemos. Muchísimas gracias, señor Bogas. Muchas gracias, señor presidente. Ahora tendría la palabra, también por 30 minutos, el señor López Torre. Muchas gracias, señor presidente, y bienvenido, señor Bogas. Le iré haciendo algunas preguntas que quizás ya se han realizado a lo largo de las intervenciones anteriores. Para empezar, me gustaría saber cómo vivió sus primeros momentos de la interrupción del suministro eléctrico. ¿Cómo fueron? Bueno, pues era tal la incredulidad que pensé que había fallado el suministro de las oficinas de Endesa donde estaba. Debo decir que entraron los grupos electrógenos en un minuto o dos, y pensé que era una cosa normal, un problema de la red o cualquier cosa. A los pocos minutos, me advirtieron que parecía que había un cero nacional y no daba crédito a que pudiera haber un cero nacional. Esto me alarmó, ya que habíamos visto estas inestabilidades de tensión y habíamos advertido a Red Eléctrica y al operador del sistema de la situación que teníamos, pero nunca pensé que llegaríamos a esta situación. Como decía antes, creo que el sistema eléctrico se estaba operando con un nivel de riesgos muy elevado y, desafortunadamente, aquel día ocurrieron dos incidentes de frecuencia, no de tensión, para lo cual actuó correctamente Red Eléctrica, pero disminuyó la capacidad de gestionar las tensiones y eso provocó el disparo de todas las centrales y que se fuera el sistema. Posteriormente, tuvieron una reunión las compañías, en este caso con el presidente Pedro Sánchez, quien se comprometió a ciertas cosas, pero también les pidió a ustedes un compromiso: lo primero, para ayudar a la recuperación del suministro eléctrico y volver a poner todo el sistema en marcha; y, por otra parte, a colaborar en las investigaciones aportando todos los datos y las telemetrías. En algún momento se ha señalado que no aportaron...
Toda la información requerida, en su caso, ¿lo hicieron o no lo hicieron? No, aportamos absolutamente toda la información que nos requirió tanto el operador del sistema como la Comisión Nacional de Energía y la Competencia, el Comité de Crisis, el ENTSO-E, que es el europeo, y algunas administraciones públicas, incluso aquellas que nos advertían que no teníamos la obligación de hacerlo. A lo que se refiere usted es que, en un determinado momento, lo que nos dijeron era si podían hacer pública la información que les habíamos enviado e incluso estudios que pudiera realizar Red Eléctrica a partir de la información que nosotros habíamos proporcionado. Nosotros solicitamos a Red Eléctrica que nos diera el estado de la red en cada momento para poder hacer nuestros análisis. Sin embargo, Red Eléctrica se negó a proporcionarnos esa información y nosotros, sin saber qué datos se iban a utilizar, nos encontramos en una situación de indefensión. Normalmente, en la práctica administrativa, cuando se presenta un documento, se indica qué datos son confidenciales y se eliminan. Aquí no había un documento específico, era una cuestión general. Se nos pedía que dejáramos todos los datos, y nosotros no podíamos saber cómo se iban a utilizar. Por ello, manifestamos que, si esos datos iban a ser para el PSOE, se los pasaríamos directamente a ellos, pero no autorizábamos a hacer públicos nuestros datos ni a que se realizaran estudios sin conocer el propósito de desanonimizar esa información. El Gobierno también tomó ciertos compromisos. Evidentemente, lo primero fue tratar de recuperar rápidamente el suministro eléctrico en las primeras 24 horas, lo cual considero un ejemplo de colaboración ejemplar entre el sector privado y el público, ¿no le parece? Sí, creo que ahí funcionaron las cosas correctamente. De nuevo, es Red Eléctrica quien debe marcar los distintos pasos. Discrepábamos con ella en algunos aspectos, pero lo cierto es que se recuperó el sistema muy rápido. La pena es que, en esas circunstancias, sí se dio esa colaboración, mientras que en otras es más complicado que haya una colaboración adecuada entre el sector público y privado. Por otra parte, Red Eléctrica es responsable. En su informe se mencionaba que los incumplimientos de las generadoras se debieron a la falta de absorción de reactiva y a que algunas centrales se desconectaron. Usted ha manifestado que el hecho de que una central tenga un problema y se desconecte no puede ser razón para que se caiga el sistema. ¿Es así, verdad? No, no es así. El sistema eléctrico es muy complejo y todos los días ocurren incidentes. Estos incidentes deben estar contemplados en la programación y previsión de Red Eléctrica, y el día a día debe tener la agilidad suficiente para dar las instrucciones correspondientes y paliar esos problemas. Yo creo que hubo un error de apreciación y una inacción por parte de Red Eléctrica ese día, lo que llevó a la situación que se produjo. Además, se ha indicado que el desencadenante fue una escasa planificación de generación síncrona o insuficiencia de grupos síncronos, lo que significa que el operador tiene la capacidad de modificar el mix de generación y programar la red cada día. En ese sentido, el problema puede ser tanto el mix energético como la falta de adaptación de la generación renovable para absorber o generar reactiva y controlar la tensión. Creo que son dos problemas. El mix es adecuado y el camino que llevamos es el correcto.
Ha faltado habilitar a las centrales solares y eólicas para controlar la tensión. Se ha gestionado, desde mi punto de vista, de manera incorrecta una situación que ya era débil en términos de la fortaleza del sistema eléctrico. Ante perturbaciones imprevistas, Red Eléctrica se vio obligada a utilizar una serie de recursos que, aunque solucionaron el problema, debilitaron aún más el sistema. Anteriormente, usted ha mencionado las herramientas necesarias y los elementos que deberían haber acompañado el despliegue de las energías renovables. Ese control dinámico de la potencia reactiva debía haber estado presente. En este sentido, se puede afirmar que las renovables pueden adaptarse para generar potencia síncrona y, además, aportar inercia física y control preciso de la frecuencia y de la tensión al sistema eléctrico. Es lamentable que esto no se haya hecho antes, y entiendo que, según sus palabras, la falta de una regulación adecuada ha sido un obstáculo. España está abriendo camino en el ámbito de las renovables, y los problemas que enfrentamos son, en muchos casos, inéditos en otros lugares. Por ello, desde mi perspectiva, deberíamos haber cambiado alguna normativa, habilitado las renovables y operado de manera normal y segura. Ser pionero, sin duda, conlleva tropiezos y desafíos que no se habían encontrado previamente, y aquellos que vienen detrás aprenden de esa experiencia. En este sentido, ser pionero en energías renovables puede dar lugar a situaciones imprevistas que no se han valorado adecuadamente. Además, como se ha mencionado, ha habido numerosos avisos. Desde el año 2020, la propia Red Eléctrica y el operador del sistema intentaron elevar las tensiones. Para ilustrarlo, si se permite el símil, es como si un paciente llega con 39 grados de fiebre y el límite está en 37. Se intenta elevar la temperatura a 40 grados, pero la Red Eléctrica se asustó y determinó que no se podía operar en esas tensiones, llegando a un acuerdo con otros agentes para aplicar un "paracetamol" temporalmente. Posteriormente, se volvió a señalar que el sistema necesitaba reformas, ya que con la situación actual no somos capaces de gestionar adecuadamente. Aunque en sus escritos se sugiere que esto es un problema a futuro, realmente se estaba advirtiendo de la necesidad de implementar una serie de medidas que no se llevaron a cabo. La responsabilidad recae en Red Eléctrica, que no supo comunicar adecuadamente la urgencia de estas reformas. Siguiendo el símil, se puede entender que estábamos constantemente con 38 o 39 grados de fiebre, y eso era evidente. Desde 2020 y 2021, Red Eléctrica lo iba advirtiendo.
No es, aunque se declarase normal hasta los 40 de fiebre, en este caso hasta los 435 kilovoltios, lo cual no es normal. Fíjense que las centrales tienen que disparar, esto es por normativa europea, a 440. El resto de sistemas europeos, entre 420 y 440, aplica medidas. Nosotros, entre 435 y 440. Es decir, una disminución que, en cualquier momento, puede llevar a una situación crítica, como ocurrió aquel día, y se te va el sistema de las manos. Entre otras cosas, una de las cuestiones que se tendría que haber adaptado y no se adaptó era la regulación, y también ha salido a colación el procedimiento de operación 7.4, que es cierto que estaba a punto de aprobarse la modificación cuando se dio la interrupción del suministro eléctrico. A posteriori, se han adaptado normativas, pero es verdad que son normativas que venían de principios de siglo, de los años 2000, y que realmente, sobre todo a partir de 2020, las circunstancias han cambiado. Hoy día, la sociedad, la economía, la tecnología, la necesidad de descarbonización y la evolución de las energías renovables avanzan mucho más rápido de lo que lo hacen las regulaciones. La administración, en general, enfrenta un grave problema de burocracia y de ser capaces de reaccionar a tiempo a la velocidad a la que actúa especialmente el sector privado y la propia sociedad. Aquí nos encontramos en un reflejo más de ese asincronismo entre la realidad social y económica y la realidad administrativa. La regulación ya ha sido objeto de reflexión, y si desea, puede comentar al respecto. La regulación sí se ha adaptado, quizás parcialmente, lo cual sugiere que es necesaria una mayor adaptación normativa. ¿Qué cree que habría que adaptar en cuanto a regulación para responder a la situación actual y a lo que nos viene por delante? La primera cuestión que considero que refleja claramente la situación es que los procedimientos operativos que teníamos vigentes el día del apagón eran sensiblemente iguales a los que se implementaron inicialmente en el año 2000. Del año 2000 al año 2025 han cambiado múltiples aspectos, y los procedimientos operativos en España eran sustancialmente los del año 2000. En cuanto al mix de generación que se plantea para el futuro, hay una serie de actuaciones que deben abordarse, fundamentalmente relacionadas con los cambios necesarios en tecnologías de almacenamiento, como las baterías. Estas tecnologías parecen avanzar, pero no al ritmo que esperábamos. Esto es otra de las razones por las cuales es necesario evaluar en qué situación nos encontramos y ser pragmáticos. Se habla mucho del hidrógeno verde; tengo mis temores al respecto. Creo que será una solución para descarbonizar la economía, pero actualmente avanza a un ritmo más lento del que inicialmente se había previsto. Todo esto implica que es necesario repensar el plan y ajustarlo, que es un buen plan, pero que requiere ajustes en los tiempos. Además, en esta cuestión de los plazos, insisto en que Alemania nos está dando un ejemplo con su autopista regulatoria en el ámbito energético, reduciendo el tiempo de años a meses cuando hay un interés general en las redes de transporte de energía. En Alemania, se genera en un lado del país, pero se consume mucho más en otro. En cambio, en las tecnologías de almacenamiento, como el almacenamiento por bombeo, desde que se decide o se busca el lugar hasta que realmente está operativo, puede tardar tranquilamente una década. Volvemos al mismo problema de antes: el tema de los plazos administrativos, que es una cuestión de fondo que también deberíamos considerar. Estoy totalmente de acuerdo en que el Plan Nacional Energético de Energía y Clima es un buen plan. Siempre he señalado que tengo algún matiz, pero en esencia, es un buen plan.
Sin tener en cuenta cómo evolucionan una serie de hipótesis o parámetros dentro del propio sistema, efectivamente, esta es la obligación que tiene el Gobierno de considerar esos aspectos y ajustar el plan, manteniendo el mismo objetivo inicial, pero ajustándolo para poder llegar a esos objetivos. Luego, precisamente, creo, corríjame si me equivoco, que ayer, e incluso hoy, se están dando, en cierta forma, las mismas circunstancias que se dieron el 28 de abril. Esto es, mucha generación renovable y baja demanda, que fue una circunstancia de fondo también en aquel día. Hay circunstancias que hoy han cambiado o son diferentes respecto a aquel 28 de abril, ¿verdad? La operación segura, mal denominada operación reforzada, ha llevado a un péndulo que oscila de un extremo a otro. Estábamos constantemente tomando paracetamol con 39 grados de fiebre sin atajar el problema de fondo, y ahora hemos pasado quizás al extremo contrario, lo que puede suponer sobrecostes importantes, como usted también ha mencionado, tanto para los consumidores particulares como industriales. No obstante, creo que es la operación adecuada que había que hacer una vez que no se habían implementado o habilitado las centrales renovables intermitentes con la capacidad de gestión de dinámica de tensión. Esta es responsabilidad de la red eléctrica, y supongo que está haciendo correctamente su trabajo. El problema anterior es que no se valoró adecuadamente la situación en la que estábamos. Entiendo que es una forma de operar que debería ser transitoria mientras se toman otro tipo de medidas para dar estabilidad al sistema. Es la forma segura y normal de operar, no reforzada ni nada. Le pregunto sobre una noticia que no sé si fue un bulo o no. La verdad es que tampoco he oído hablar mucho sobre ello, porque me parece extraño. Se refiere a un supuesto pacto que ofreció el Gobierno a las grandes compañías energéticas, entre las que está la suya, para diluir la responsabilidad. ¿Es cierto o no es cierto esto? No, no es cierto. Nunca nos han pedido diluir la responsabilidad. Otra cuestión es que, cuando leí que había sido una causa multifactorial, pensé en la causalidad. Si usted revisa qué pasa cada día en el sistema eléctrico, puede identificar múltiples factores, pero eso no es razón suficiente para que se produzca un apagón. Discrepo en que se pueda llevar a equívocos al decir que es una causa multifactorial. El apagón no es una causa multifactorial; es una cuestión sistémica por las razones que hemos discutido anteriormente. En ese sentido, entiendo que considera a su empresa, por supuesto, no culpable o incluso víctima. Efectivamente, Endesa cumplió todos los requerimientos que el operador del sistema le requirió e incluso comunicó las inestabilidades que había observado por escrito. El primer incidente significativo ocurrió el 31 de enero, y ese día enviamos una carta al operador del sistema pidiendo la convocatoria del Grupo de Análisis de Incidentes (GRAI). La respuesta de Red Eléctrica fue que no consideraba necesario convocar el GRAI. Por tanto, había una perspectiva muy distinta desde nuestro punto de vista y desde el de Red Eléctrica, que consideraba que aquello no tenía la suficiente entidad como para abordar el problema. De alguna manera, estaban viendo que había un problema estructural.
Lo estaban comunicando. Evidentemente, luego es muy fácil decirlo, ¿no? Después de haber pasado, pero ¿hay algo más que podrían haber hecho y que no hicieron? Bueno, esto, primero, con toda sinceridad, nunca pensé que pudiera ocurrir un apagón. Esto es la verdad, nunca lo pensé. Sin embargo, me daba cuenta de que había inestabilidades en el sistema y que existían mecanismos para corregirlas. Incluso había un grupo de análisis de esos incidentes para poder, entre el operador del sistema y el resto de las empresas, analizar qué estaba pasando y cómo podíamos corregirlo. La valoración del operador del sistema fue, desgraciadamente, equivocada. No consideró necesario convocar el GRAI, a pesar de que posteriormente le hemos escrito requiriéndole que era necesario. En alguna ocasión nos dijo que estos incidentes no tenían nada que ver y que habían desestabilizado puntualmente el sistema, pero no era algo sistémico, por así decirlo. Eran distintas apreciaciones de quien tenía la responsabilidad y de quienes debíamos responder a las instrucciones que nos daba el operador del sistema. Ya para ir concluyendo, especialmente cuando se habla del PNIEC, creo que se ve con buenos ojos la necesidad de descarbonizar la actividad en general, la economía y el Estado. Además, España es pionera en este sentido, tiene una posibilidad de generación energética propia, sin dependencia de terceros, lo que representa una oportunidad única para ser autosuficiente en gran medida, incluso ser exportadora de energía, en este caso eléctrica. En este sentido, España puede tener una gran capacidad de respuesta tanto al mercado como a las necesidades de descarbonización y a la propia industria. No solo se trata de descarbonizar la industria, sino también de generar nueva industria o atraer nueva actividad industrial que, al fin y al cabo, genere empleo y bienestar para la ciudadanía, que es lo más importante y por lo que debemos estar aquí. Todo esto, evidentemente, hay que hacerlo con seguridad para el suministro. Le rogaría que lo que acabo de decir, si está de acuerdo o no, lo matice si lo considera necesario y si realmente cree que estamos ante una oportunidad. Es verdad que hemos tenido un traspiés, pero estamos o no estamos ante una oportunidad y una ventaja competitiva. Yo creo que estamos en un momento crucial, en una línea de respaldo a la descarbonización de la economía, a la reducción de precios y al incremento de la competitividad. En el tiempo transcurrido desde ese primer PNIEC del año 2020, han ocurrido acontecimientos geopolíticos que ustedes conocen perfectamente. Hemos comprendido que en el año 2019, el precio del mercado mayorista en España era un 20% mayor que en Alemania, y hoy es un 20% más barato. La decisión del cierre de nucleares en Alemania ha influido en esto, y para mí son lecciones aprendidas. Con respecto a la competitividad en España, se tendría que mantener la nuclear. Si cerramos la nuclear, lo que se va a incrementar es la producción con ciclos combinados, lo cual va a resultar en mayores emisiones. Las baterías aún no están consolidadas para su uso masivo, aunque están avanzando lentamente pero de manera correcta. Incluso en algún ejercicio interno que hemos realizado en Endesa, hemos considerado la posibilidad de reproducir el suministro de una nuclear.
Con energía solar y baterías costaría el doble, el doble de lo que cuesta hoy una central nuclear. La verdad es que es un debate que habría que realizar con cierto sosiego. Quizás deberíamos abordarlo más con datos y con la cabeza, teniendo claro los objetivos a largo plazo y cuáles son los pasos intermedios que se deben dar y los que se pueden dar. Evidentemente, hay cuestiones que no son factibles a corto plazo, pero quizás sí a medio plazo, y mientras tanto, hay que seguir avanzando. Yo creo que el objetivo es correcto y que hay que ser pragmático; es mi palabra preferida en este contexto. No debemos renunciar a los objetivos que están bien marcados y ajustar las actuaciones para conseguirlos. Se nos agota el tiempo, así que muchas gracias. Agradezco a ambos por su intervención. Ahora tiene la palabra el señor Balbuena. Muchas gracias, presidente. Buenos días, señor Boga, y bienvenido al Senado, que es su casa. Estoy aquí para aportar la opinión de Red Eléctrica ante lo sucedido el pasado 28 de abril. Antes de entrar en detalles, es importante tener en cuenta la situación actual. Somos conscientes de que la energía no es un bien cualquiera; es un bien estratégico para la seguridad nacional del país. Las políticas energéticas que ha desarrollado el Gobierno se sustentan en varios pilares, pero hay dos fundamentales: garantizar la competitividad de España como país atractivo para nuevas industrias y oportunidades de negocio, y la justicia social. Sabemos lo que suponen las políticas energéticas para garantizar la justicia social, que se refleja en la necesidad de evitar estampas de pobreza energética que no son aceptables en un país como España. Quiero aclarar que la batería de preguntas que le voy a formular no se hace con el afán de someterla a un careo virtual con anteriores comparecientes de esta comisión, ya que eso generaría indefensión para ambos. Si otro compareciente pusiera en su boca lo que ha dicho, eso podría resolverse en otros escenarios. Si hay un informe que realmente va a poner negro sobre blanco lo que ha sucedido, es el que debe elaborar la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia. El resto son informes de opiniones técnicas con las que se puede estar más o menos de acuerdo, pero que no sientan cátedra. Es cierto que hemos escuchado por parte de Endesa algunas afirmaciones críticas sobre la actuación del operador del sistema en el momento del 28 de abril. Me gustaría que desarrollase los argumentos en los que sustenta tal afirmación. Efectivamente, nosotros creemos en todas las instituciones y, por delante, quiero expresar que cuento lo que creo que ha ocurrido. Normalmente hay otras personas y entidades que pueden ofrecer diferentes perspectivas, y el debate es lo que realmente puede clarificar el punto en el que estamos. Sustento que la responsabilidad de la continuidad y seguridad del suministro recae en Red Eléctrica, por ley. Además, Red Eléctrica tiene las herramientas suficientes para llevar a cabo esa gestión. Me hubiera gustado que contara con más recursos, como el desarrollo de procedimientos operativos para la gestión dinámica de las renovables intermitentes. En ese momento, lo que se debe hacer es prever lo que va a ocurrir, programar y tomar decisiones en tiempo real. Creo que no se valoraron adecuadamente los hechos de inestabilidad de tensión de días anteriores.
Día 28. Creo que, valorando no correctamente esto, se hizo una programación que debería estar bien, pero muy al límite de la seguridad del sistema eléctrico. Quizá se hizo una valoración de que, si no ocurría nada, porque si no llegan a ocurrir los dos incidentes de frecuencia, lo mismo no ocurre nada, ya que no se rebajan los recursos para poder paliar ese problema y no se incrementa el riesgo en lo que eran las tensiones. Además, viendo cómo iba el sistema después de la programación, debería haberse tomado decisiones más ágiles y rápidas para asegurarlo. Por ese motivo, considero que fue un error de apreciación. Por lo tanto, tal como se ha mencionado anteriormente, no hay una explicación de un evento multifactorial, al menos no lo entiendo como el motivo principal. Me gustaría saber si, por parte de Endesa, se ha realizado algún tipo de informe técnico interno para evaluar, con el nivel de datos que ustedes tienen, que se limita a las instalaciones de las que son responsables, lo acaecido el pasado 28 de abril. Nosotros, para poder reproducirlo, hemos solicitado a Red Eléctrica el estado de la red, que es una información que poseen y que nos daría las tensiones en distintos puntos y cómo estaban funcionando el resto de centrales. Sin embargo, no nos lo han proporcionado. Con eso, no somos capaces de reproducir todo. Lo único que hemos hecho son estudios forenses de nuestras instalaciones, que nos indican que todas cumplieron con la normativa. El pasado 28 de abril, sesenta minutos antes del incidente, ¿se podría determinar qué grupos de Endesa estaban acoplados a la red? Por parte de Endesa teníamos acopladas dos centrales nucleares y, creo, dos ciclos combinados. Uno de ellos falló por un incendio, el de San Roque, el día anterior, y se comunicó a Red Eléctrica. Aquí, Red Eléctrica decidió no sustituirlo por otro ciclo combinado. También teníamos algunas centrales hidráulicas y renovables, tanto eólicas como solares. A raíz de una pregunta hecha por el Grupo Popular, Endesa afirma que cumplió íntegramente con las obligaciones aplicables en materia de control de tensión, tanto en sus equipos de generación como en los puntos de evacuación a la red. Me gustaría saber si ustedes tienen algún tipo de registro de trazabilidad para sustentar tal afirmación y, en caso de que los tengan, si estarían en disposición de aportarlos a la Comisión. Nosotros tenemos los registros de todas nuestras instalaciones y los hemos aportado a Red Eléctrica y a la Comisión. Lo menciono porque es cierto que, por parte de distintos informes, se alega que se produjo un problema en el cumplimiento de las obligaciones y los controles de tensión por parte de determinados grupos de generación. Si Endesa afirma que no fueron parte de ese problema, es evidente que es un agente importante en la generación de este país. Por lo tanto, eso podría ayudarnos a acotar dónde se produjeron los problemas que algunos informes han puesto sobre la mesa. Me gustaría saber si, el 28 de abril, antes del apagón, alguna de sus instalaciones alcanzó límites técnicos de potencia reactiva o restricciones operativas. Sí, las variaciones de tensión que estaban sucediendo hacían que nuestras instalaciones respondieran de acuerdo a la normativa. Efectivamente, lo que observábamos eran oscilaciones de tensión que subían y bajaban, como si fueran ondas, lo que provocaba que los grupos estuvieran cambiando de generar reactiva a absorber reactiva. No obstante, nuestros grupos funcionaron correctamente. Por eso, antes también mencionaba que se haga un informe anonimizado de los datos de Endesa; nosotros, con los datos que tenemos, están bien. Nos gustaría haber visto qué dice el informe sobre nuestras instalaciones para revisarlo.
Gastar, discutir, pero eso no hemos sido capaces de tenerlo. Vale, eso me dice usted que se le comunicó al operador del sistema. ¿En qué formato se le comunicó al operador del sistema? El día 25, o sea, días anteriores, no fue por escrito, sino que fueron llamadas telefónicas. La primera fue justo antes de las 11 de la mañana. Y le quería entender que están registradas. ¿Y el día 28? También hay otras, pero el día 28 sí que se registran estas llamadas. La pregunta del operador de Endesa era: ¿qué pasa con la red? No sabemos qué ocurre. La respuesta del operador del sistema era que estaban entrando y saliendo muy bruscamente las centrales renovables intermitentes, consecuencia de ese cuarto horario que las hacía entrar y salir. Esto significa que, con un coseno de phi fijo, había aportación o absorción de reactiva, con cambios de mil a mil quinientos megavatios. Estas renovables intermitentes hacían unos cambios increíbles que tenían que compensar las centrales síncronas. Esta situación la comentamos y el operador técnico del sistema indicó que en ningún caso eran plantas de renovables de ustedes. No, nuestras no eran, pero podría haber alguna que fuera, porque la normativa es esa, entonces entraban y salían. En el momento de la restitución, evidentemente, juegan un papel fundamental todos los elementos que componen el sistema eléctrico en su totalidad, tanto los grupos de generación como las redes de transporte y distribución. Una de las conclusiones del apagón, que se refleja en algunos informes, es que en la redistribución todavía no tenemos el nivel de datos que, a lo mejor, sí tenemos por parte de las redes de transporte. Se habla de una redistribución un tanto ciega. El 28 de abril, no todas las subestaciones, especialmente las que están saturadas por autoconsumo solar, que sabemos que están sometiendo a estrés al funcionamiento de las subestaciones, supieron discriminar y desconectar zonas enteras por protección de sobretensión. Tal vez algunas de forma innecesaria; no estoy diciendo que sean las de ustedes, sino en general en el mapa de la redistribución. Esto podría estar motivado porque buena parte de los elementos que componen la redistribución siguen siendo analógicos, como los mecanismos de control de las estaciones transformadoras. Me gustaría saber en qué situación se encuentra el proceso de digitalización de los mecanismos de control del conjunto de elementos que componen la red de distribución. Lo primero, los problemas, quizás, de la red de distribución, que se dice que está un poco ciega. Fíjense ustedes, cualquier central renovable de más de un megavatio, que son la mayoría, quien tiene la visualización, aunque esté en la red de distribución, es el operador del sistema. No lo vemos, lo ve el operador del sistema. Por tanto, nosotros veíamos que había alteraciones de demanda, y esas alteraciones de demanda podrían ser entradas y salidas de estos grupos de más de un megavatio que están en la red de distribución, pero que la observabilidad la tiene el operador del sistema. Por tanto, nosotros esto no lo conocíamos, este es el primer punto. Después, todas nuestras estaciones tienen los elementos de protección, que son los automatismos correctos, autorizados, etcétera. También es cierto que esos elementos, cuando sube la tensión, baja la tensión, realmente están sometidos a un estrés muy importante. Lo que hemos comprobado es que ninguna de nuestras instalaciones desconectó por motivos de sobrepasar la tensión, solamente al final, cuando realmente se produce la desconexión. Hablo en el momento de la restitución, una vez que se ha producido el apagón y estamos en un proceso de restitución de la red.
Hay subestaciones que no responden de manera adecuada y me gustaría saber, que era la pregunta que le hacía exactamente, cuál es el nivel de digitalización de sus equipos. Actualmente, el nivel de digitalización está en un proceso de mejora continua, cada día es más elevado, aunque esto es algo relativamente reciente. Lo que todavía no está digitalizado tiene los equipos analógicos, pero cuentan con los elementos suficientes para controlar la tensión. Fundamentalmente, la digitalización nos ayudará a comprender mejor la red y a telemandarla, lo que será un buen elemento para su gestión. En el momento de la reposición, no soy consciente de los detalles, pero creo que se realizó de acuerdo con las instrucciones que estaba dando Red Eléctrica. Esta reposición debe hacerse de arriba a abajo, lo que significa que a una subestación le tiene que llegar, desde la parte de transporte, la tensión suficiente para poder energizarla. Es cierto que en algunas zonas nos quejamos a Red Eléctrica de que no nos llegaba la tensión. Entiendo que Red Eléctrica tenía prioridades y, supongo, acertó en su gestión, ya que la reposición se hizo de manera efectiva, priorizando la energización de ciertas centrales antes que otras. El 28 de abril estaban disponibles todas las centrales térmicas ubicadas en la zona de Levante Sur. En el sur, teníamos el grupo de Cristóbal Colón indisponible por una reparación, y el grupo de San Roque, que estaba programado para el día 28, sufrió un incendio el día 27, lo que llevó a comunicar a Red Eléctrica que ese grupo estaba indisponible. Sin embargo, había centrales hidráulicas disponibles y, si no recuerdo mal, de todos los operadores había unas seis centrales de ciclo combinado que podían haberse acoplado. En el momento en que se solicitó por parte de Red Eléctrica la acoplación de los distintos grupos, Endesa respondió en tiempo y forma. Puede ser que algún grupo, fundamentalmente hidráulico, tuviera problemas por la cuestión de las baterías, ya que cuando un grupo sale del sistema, sus baterías pueden descargarse. Estas fueron cuestiones mínimas que se resolvieron más tarde, aunque en algunos casos se trató de una hora más tarde. Es importante tener en cuenta que, en un apagón, al intentar reiniciar un sistema, pueden surgir problemas que requieren reparación. En cuanto a la potencia de los grupos, estábamos hablando de unos 40 megavatios. De todas formas, si pudiese hacer una evaluación sobre esta pregunta y remitirnos la información a la comisión, se lo agradecería. Finalmente, respecto al sistema reforzado del que tanto se ha hablado aquí, evidentemente tiene un sobrecoste. El año pasado, creo que estaba en torno a los quinientos y pico millones de euros, según datos auditados, pero también es importante tener claro cómo funciona.
Entiendo que Endesa participa aportando potencia al sistema reforzado cuando el sistema se lo demanda. ¿En qué condiciones se abona esa potencia que se aporta a la red? Bueno, tiene una determinada remuneración. Fíjese que el coste de los servicios complementarios, para nosotros, el sobrecoste, era de 230 millones y hemos tenido un incremento de unos 30 millones más de retribución de la generación por aportar esto. Es decir, en neto estamos hablando de un coste de 200 millones para Endesa. En ningún caso le supone a ustedes un sobrecoste que no se haya absorbido por parte del sistema. No, no, no. Esos 230 millones no son absorbidos por el sistema, son aquellos que no hemos podido trasladar. Por lo tanto, el neto para Endesa del conjunto sería un impacto de 200 millones. Sobre el informe al que se alude, que está anonimizado, hablamos del informe del Comité para el análisis de las circunstancias que concurrieron en la crisis eléctrica del pasado 28 de abril de 2025, que se redacta en cumplimiento del artículo 20.3 de la Ley 36/2015. Por lo tanto, no es una improvisación, sino algo que está regulado y que, al final, ha sido aprobado por el Consejo de Ministros. Es cierto que se han criticado muchos elementos que aparecen marcados con una franja negra y, por lo tanto, no conocemos lo que dice o deja de decir. Entiendo que hay parte de la información que ustedes aportaron que no aparece establecida con nombre y apellido, por ejemplo, los grupos que estaban acoplados. Creo, y esto es una opinión, que eso no es bueno para la situación actual, por parte de todos los agentes, no solo de Endesa, sino de todos aquellos que participen en la elaboración de este informe. También el propio informe menciona que hay información que han solicitado y no les ha sido remitida. Me gustaría saber si por parte de Endesa se remitió toda la información que se les solicitó o quedó algo por remitir. Remitimos absolutamente toda la información a la Comisión Nacional de la Energía, al Comité de Crisis, a ENTSOE, etcétera. Nos quejábamos, por ejemplo, de que, con nuestros datos, todo está correcto, pero no sabemos si en ese informe aparece algo que diga que esta central de Endesa estaba mal. Por eso pedíamos desanonimizar la información de Endesa. Una de las cuestiones que nos preocupaba era que, aunque tenemos todos los datos bien, el informe podría decir que no. No sabemos lo que dice el informe y no creo que hubiese sido sano que todos aquellos que se ven afectados por el informe hubiesen dado su autorización para que ningún dato fuese anónimo. Esto es sano para el conocimiento de los españoles, porque al final, esto afectó a todos los españoles. Es la carta que tengo aquí y, si quieren, se la leo. Pero que digan que todos los datos que usted nos ha dado, lo que se puede hacer a partir de sus datos, citando que son sus datos, y todo esto pueda utilizarse para...
¿Todos los datos cuáles son? ¿Utilizarse de dónde y para qué? Por eso dijimos, mire, no, esto va a tener unas implicaciones tremendas a nivel jurídico, económico, etcétera, y queremos saber lo que usted quiere realmente desanonimizar. Hablando estrictamente del informe, no de la segunda parte, ¿ustedes no tendrían ningún problema de que deje de ser anónimo el contenido del informe? No hubiéramos tenido ningún problema. Más lo deseábamos para saber qué decían de nosotros. Vale, después, para reducir los riesgos cara a la posibilidad de que se materialice un próximo apagón, sabemos que está encima de la mesa el procedimiento operativo 7.4. ¿Ustedes en qué grado de desarrollo se encuentran para poder garantizar el cumplimiento del procedimiento operativo 7.4? Es decir, ¿todas sus plantas renovables están capacitadas a día de hoy para poder hacer un control dinámico de la tensión? Prácticamente todas las instalaciones que han entrado después del 2016. ¿Y eso cuánto supone dentro de su parque? El noventa por ciento. Vale, ¿y el resto cuándo creen ustedes que podrán estar? Hubiera dicho al principio en un año, ahora meses nada más. Sí, porque, en principio, por parte de la Comisión Nacional de Mercado de Competencia, parece que se apunta a que en la primavera de este año ya esté vigente y plenamente operativo el 7.4. Es decir, está vigente, pero de forma fáctica, todavía no se está aplicando porque el 90% de nuestras instalaciones lo podrían hacer, lo que supone evidentemente una mayor garantía de integración de las energías renovables en el conjunto de la red. Sí, efectivamente, y es cierto que Red Eléctrica lo que quiere hacer es ir chequeando, por eso van estos plazos. El sistema eléctrico cada vez es más complejo en su gestión, en su diseño, en su día a día. ¿Ustedes apoyarían reforzar la verificación técnica posterior mediante registros auditables para que la evaluación no dependa de interpretaciones, sino de evidencia por parte de un organismo externo? Bien. Después, aquí se ha hablado también sobre el tema de la capacidad de las nucleares. A ver, el pasado 29 de octubre del año 2025 se publicó en El País una carta que ha sido remitida por Iberdrola, Endesa y EDP al Ejecutivo, donde se decía, entre otras cosas, que las eléctricas admiten al Gobierno que las centrales nucleares no están preparadas para realizar un control dinámico de tensión. AELEC, la asociación que representa a Iberdrola, Endesa y EDP, envió el pasado viernes 24 de octubre del año pasado una carta al Ministerio para la Transición Ecológica, en la que se traslada que las centrales nucleares no pueden ser habilitadas para consignar dinámicas de tensión por razones de diseño y seguridad, según revela la carta a la que ha tenido acceso el periódico El País. Por lo tanto, entiendo si esa carta es cierta, si el contenido completo o si el extracto resume el contenido completo, porque sabemos que, algunas veces, lo que se publica no es un reflejo del contenido total de la carta. Pero, atendiendo a esta carta, parece que se desprende que, por parte de las centrales nucleares, se pone en evidencia algo que es obvio: tal como están diseñadas las plantas nucleares en España, frente a Francia, en España funcionan con un modo A, con barras blancas y negras, mientras que en Francia operan con un modo G, con barras grises, lo que les confiere una capacidad de controlar la tensión y una flexibilidad que las españolas no tienen. No es que no puedan, sino que no están diseñadas para ese efecto. Creo que algunas publicaciones mencionan que se necesitarían en torno a 500 millones de euros de inversión en cada una de las plantas para que tuviesen esa capacidad. Entiendo que le quería preguntar si esta información es correcta, si se ha remitido esa carta al Ejecutivo y si esa carta pone de manifiesto que las centrales nucleares no están preparadas o no pueden aportar control de tensión en nuestro sistema eléctrico. No sé si es esa carta o es otra, pero se ha remitido una carta. Y en esa carta que se ha remitido se ha indicado que, cuando empezaban a diseñarse los procedimientos operativos, se hablaba de...
Había que aportar un 30% de la potencia nominal como reactiva, tanto a absorber como a generar. Se habló con los tecnólogos, quienes indicaron que no era posible llegar al 70%, sino a un 20%. En 1999, hicimos las alegaciones correspondientes, las cuales no fueron atendidas. Sin embargo, el procedimiento operativo establece que hay que cumplir con esto, a no ser que se justifique el porqué no. En los años 2001 y 2002 se enviaron las justificaciones técnicas de por qué no podían aportar. No pueden aportar hasta el 30%, pueden aportar hasta el 20%, e incluso en algún momento podrían llegar al 30%, pero deben ser puntuales. Durante los 25 años transcurridos, se ha comunicado a Red Eléctrica, todos los días y a todas horas, las capacidades que tienen las distintas centrales nucleares. Por ello, entendemos que cumplimos en el sentido de que hay una excepción para cuando hay una justificación técnica, y el Consejo de Seguridad Nuclear también indicó que la aportación que teníamos que dar era esta. Así, damos la aportación máxima que puede ofrecerse, que no llega al 30%, sino que se queda en un 20%. Respecto a la carta del pasado 24 de octubre, si ya estaba todo regularizado, ¿cuál es el motivo de dicha comunicación? Red Eléctrica afirmó en un momento determinado que no habíamos aportado el 30%. Me gustaría finalizar con una duda: ¿ustedes, a la hora de trabajar en el mercado intradiario, utilizan algún tipo de bots algorítmicos de alta frecuencia? En el mercado diario, creo que no, pero en intradiario no estoy seguro. Agradezco al señor Boga su intervención en esta comisión. Es evidente que esta comisión debe seguir trabajando, ya que aún quedan muchos aspectos por resolver y aclarar sobre lo sucedido el 28 de abril. Lo que está quedando claro es que el sistema eléctrico nos compete a todos, a todos los agentes que forman parte del sistema, en mayor o menor grado de responsabilidad. Aquí se han puesto sobre la mesa mecanismos de modificación de procedimientos operativos, donde es necesario y vital la interlocución entre todos los agentes. Se ha discutido que la planificación energética es correcta, aunque se es crítico con la forma en que se está desarrollando. En líneas generales, la planificación que marca el rumbo y el objetivo de este país, que está dentro de la Unión Europea, es el de las energías verdes. Por lo tanto, antes o después, el debate sobre la necesidad de las nucleares desaparecerá, y otros debates que actualmente se presentan serán irrelevantes en un futuro cercano. Nada más que agradecer la intervención al señor Boga por el tiempo prestado en esta comisión. Muchas gracias a todos. Esta comparecencia se da por finalizada, a la espera del siguiente compareciente.
Vayan tomando asiento, por favor, que vamos a comenzar ya la comparecencia. Tomen asiento. Bueno, pues comenzaríamos con la segunda comparecencia que tenemos prevista para el día de hoy. Contamos con la presencia de don Mario Ruiz-Tagle Larraín para informar sobre su visión acerca del apagón del pasado 28 de abril y dar traslado de la información con la que cuenta como productor de energía eléctrica. En este sentido, quiero indicarle al compareciente que es un formato de pregunta y respuesta. Yo le agradecería que, en la medida de lo posible, sus respuestas sean lo más directas y concisas, ya que los portavoces tienen un tiempo limitado de treinta minutos y se puede acabar el tiempo sin haber realizado las preguntas pertinentes. Si hay alguna cuestión que no deba contestar, usted no tiene por qué hacerlo. Esto no es ningún juzgado; aquí lo único que se abordan son cuestiones políticas y, en este sentido, intentamos comprender qué es lo que ocurrió y cuáles fueron las causas, a su saber y entender, del apagón que sufrieron todos los españoles. Comenzaría el Partido Popular con el señor Castellón Rubio, por el tiempo de 30 minutos. Muchas gracias, presidente. Bienvenido, señor Ruiz-Tagle, bienvenido al Senado, bienvenido a las Cortes Generales, la casa de todos los españoles, donde el pasado mes de julio constituimos esta comisión de investigación con el fin de intentar despejar algunas de las dudas y las incógnitas sobre este incidente.
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