Senado · Sesión de Sala

Tuesday 07 de January, 2025 · 16:00 · 44h 12m

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Señoras senadoras, señores senadores, los invito a ponerse de pie. En nombre de Dios y de la Patria, se abre la sesión. Nuestro prosecretario dará lectura a la cuenta. Gracias, señor Presidente. Los documentos recibidos para la cuenta son los siguientes: 44 mensajes de su excelencia el Presidente de la República con los que retira. Ya se presenta la urgencia en el carácter de discusión inmediata, suma y simple urgencia, respecto a las iniciativas que señala. Se toma conocimiento de los retiros y de las calificaciones y se manda agregar los documentos a sus antecedentes. Oficios. Dos de la Honorable Cámara de Diputados. Con el primero, comunica y ha prestado su aprobación al proyecto de ley que otorga un aporte único a los profesionales de la educación que indica, correspondiente al prototipo número 17.269-04. Pasa a la Comisión de Educación y a la Comisión de Hacienda en su caso. Con el segundo, informa que ha aprobado los mismos términos que le hiciera el Senado el proyecto de acuerdo que aprobó la Convención Relativa a la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación Marítima, adoptada en París el 27 de enero de 2021.

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Correspondiente al Boletín Número 17.296-10. Se toma conocimiento y se manda a comunicar el proyecto a su excelencia el Presidente de la República. De la señora Ministra del Medio Ambiente, con el que remito documento con respuestas a las consultas formuladas por los honorables senadores en la sesión especial de la corporación celebrada con fecha 10 de diciembre del 2024, en la que se recibió la cuenta pública del Ministerio del Medio Ambiente sobre el reporte de Acción Nacional del Cambio Climático de conformidad con lo dispuesto en el artículo 10 de la Ley Número 21.455, Ley Marco de Cambio Climático. Se toma conocimiento y queda a disposición de sus señorías informes de la Comisión de Seguridad Pública y de la Comisión de Hacienda recaídos en el proyecto de ley en primer trámite constitucional que modifica diversos cuerpos legales con el objeto de modernizar el escalafón de los agentes policiales de la Policía de Investigaciones de Chile y su estatuto del personal. De la Comisión de Cultura, Patrimonio, Artes, Deportes y Recreación recaído en el proyecto de ley en segundo trámite constitucional que declara el 16 de octubre de cada año como el Día de las Bandas y Orquestas Infantiles y Juveniles de Chile, Jorge Peña Jem. Quedan para la tabla mociones de los honorables senadores señor Osandón, señora Núñez y señores Flores, Kuchel y Velázquez con la que inician un proyecto de reforma constitucional que modifica la Carta Fundamental en materia de conocimiento y juzgamiento de causas relacionadas con terrorismo, narcotráfico y crimen organizado. Pasa a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento de los honorables senadores señor Keitel, señora Sepúlveda y señores Durán, Acusano y Velázquez con la que inician un proyecto de ley que modifica diversos cuerpos legales para consagrar el concepto de deporte profesional. Pasa a la Comisión de Cultura, Presidente. Pasa a la Comisión de Cultura, Patrimonio, Artes, Deportes y Recreación. Todo, Presidente. Gracias. Muchas gracias, señor Prosecretario. En tiempos de la cuenta ofrezco la palabra al senador Rafael Proes y luego al senador Núñez. Más adelante la tabla. Perdón, Presidente. ¿Sobre la tabla o más adelante? Más adelante. Entonces, para la tabla. Muy bien. Senador Rafael Proes. Presidente, quiero solicitar a la Sala para autorizar un plazo de indicación al proyecto de ley que modifica el Código de Aguas con el objeto de facilitar la construcción de tranques de uso agrícola. Este es el Boletín 16.193-01 hasta el día jueves 16 del presente a las 12 horas. ¿Habría acuerdo para proceder como lo ha solicitado el senador Rafael Proes? ¿Habría acuerdo? Así se acuerda. Así se acuerda. ¿Habría acuerdo para que pueda ingresar a la Sala la subsecretaria de la Secretaría General de la Presidencia, Macarena Lobos? Así es. Habría acuerdo. Muy bien. Señoras senadoras, señores senadores, quisiera pedirles que tributemos homenaje, guardando un minuto de silencio, en memoria del exdiputado don Sergio Elgueta Barrientos y también del exdiputado don Gonzalo Yusef. Gracias. Muchísimas gracias. Entrando en la orden del día, corresponde que nos aboquemos al proyecto de reforma constitucional en primer trámite constitucional que modifica la Carta Fundamental en lo relativo al sistema político y electoral con informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento. Discusión en general. Boletines 17.253-07 y 17.298-07 refundidos.

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A ver, nos ha pedido la palabra el senador Daniel Núñez. Senador, ¿me da, por favor, un segundo? Es porque en el día de ayer quedó pendiente un acuerdo relativo a un plazo para presentar indicaciones. A ver, fue aprobado en general el proyecto en segundo trámite constitucional que modifica la Ley 21.325 de Migración y Extranjería y otros cuerpos legales, quedando pendiente, tal como señalamos, el acuerdo relativo a presentar indicaciones. La propuesta es 12 horas del viernes 17 de enero de 2025. 12 horas del viernes 17 de enero. ¿Habría acuerdo? La senadora Pascual había planteado este tema, pero entiendo que estamos todos de acuerdo en este plazo. 12 horas, viernes 17 de enero. Así se acuerda. A ver, había solicitado la palabra la senadora Rincón, el senador Núñez, senadora Alejandra Sepúlveda, senador Jaime Quintana, senador Iván Flores, senador Juan Castro. En ese orden, senadora Rincón. Sí, está bien, presidente. Antes de informar ningún proyecto, nosotros como comité queremos pedir segunda discusión a esta iniciativa. Básicamente porque no nos parece que discutamos esta reforma electoral, que creo que es ambicioso llamarlo reforma al sistema político, que estamos dispuestos, por cierto, a discutir y votar, antes de tramitar la reforma al voto obligatorio, que quedó suspendida su votación. Así que hacemos la solicitud como comité para una segunda discusión de este proyecto. Muy bien, vamos a dar comienzo igualmente a los informes y luego a la primera discusión. Y vamos a proceder. Senador don Daniel Núñez. Sí, presidente, aunque la solicitud ya la hizo la senadora Rincón, creo que es importante para la historia se digna la ley de este debate, que quede establecido que cuando este proyecto de ley, la reforma constitucional al sistema político, se acordó en los comités del día lunes, nosotros, presidente, nos opusimos. Porque creemos que algo tan importante como ajustes o cambios al sistema político requiere un acuerdo más amplio del que se ha llegado hasta ahora. Y por eso mismo, presidente, que queremos pedir y sumarme a la solicitud de segunda discusión, porque creemos que es posible hacer ajustes, es posible mejorar lo que tenemos hoy día del sistema político, pero eso requiere este acuerdo más amplio que no se ha generado hasta este momento, y obviamente imponer de esta manera la discusión es algo que no nos parece pertinente. Así que me sumo a la solicitud de segunda discusión, presidente. Muy bien, gracias, senador Núñez. Es un derecho de los comités, así que vamos a proceder de esa manera, una vez que cumplamos los trámites que correspondan. Senadora Alejandra Sepúlveda. Muchas gracias, presidente. Mire, dadas todas las complicaciones que tiene este acuerdo, un acuerdo con no sé quién, pero acuerdo, parece, nosotros también estamos pidiendo una segunda discusión. Yo sé que hay complicaciones, que hay, yo diría, varios detalles que son gigantescos que hay que revisar y la verdad es que nosotros nos sumamos y pedimos a la sala que, por favor, presentemos un proyecto como corresponde, con las visiones de cada uno de los sectores, pero, por sobre todo, ojalá pudiéramos llegar a acuerdo en otras materias que son más importantes y más relevantes para la ciudadanía, como es la materia de pensiones, presidente. Así que yo pedimos, en conjunto con el senador Velázquez, la segunda discusión en este proyecto. Muchas gracias. Gracias a usted, senadora. Senador don Jaime Quintana tiene la palabra. Sí, presidente. La Comisión de Educación, por la unanimidad de sus integrantes, acordó solicitar a la sala que se abra un nuevo plazo para formular indicaciones al proyecto de ley en primer trámite constitucional que modifica la Ley 21.040 y fortalece la gestión educativa. Este es el boletín 16.705-04, hasta las 12 horas del próximo martes 14 de enero en la comisión. Algo presente a este nuevo plazo que solicita la sala tiene por finalidad preferentemente presentar propuestas por parte del Ejecutivo en relación con temáticas que ya han sido discutidas en la comisión, cuya aprobación ha quedado supeditada a los textos que le corresponde presentar a quien por corresponder ha insistido exclusivamente. Ampliación de plazo para presentar indicaciones hasta el martes 14 del presente mes. ¿Habría acuerdo? Senadora Yanna Proboste.

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Para que quede absolutamente claro en que este es un plazo para presentar indicaciones de todos, no es un plazo para que el Ejecutivo presente indicaciones, porque desde ya adelanto presentación de indicaciones. Es como usted dice, senadora, el plazo se abre para todos, para el Ejecutivo y, por supuesto, para cada una de las senadoras y de los senadores. Senador Don Iván Flores. Muchas gracias, señor presidente. Una inquietud. Todos reconocemos la importancia que tiene el Congreso del futuro y todas las actividades conexas, pero nos hemos quedado sin sala de una convocatoria para tratar un proyecto que tiene plazo. No podemos conseguir salas. Yo creo que es algo que debe ser considerado cuando se faciliten los espacios. No puede ser al 100%. Algo tiene que quedar para aquellas comisiones que tienen proyectos con discusión inmediata o algo. Estamos tratando de resolver con salas en la Cámara, en fin, buscando algún espacio y le rogaría que Secretaría General pudiese ver algo para que podamos sesionar. Lo segundo es que frecuentemente, presidente, y esta es una cuestión que nos afecta a todos, cuando necesitamos hacer un trámite en la Cámara o viceversa, y particularmente aquellos funcionarios que traen oficios, que traen informes, en fin, nos quedamos incomunicados porque nuestras credenciales, excepto los parlamentarios, no funcionan y nos quedamos encerrados para tratar de regresar o para poder circular. Me decían que siempre hubo una puerta que está por encima de la testera del salón de honor que permitía a los funcionarios transitar con documentos de manera expedita. Eso se cerró. Sería bueno que lo pudieran ver porque de verdad yo estuve encerrado, me costó regresar al Senado tratando de buscar a alguien que me pudiera abrir alguna puerta y esperar que llegue un funcionario. Sería súper bueno. Somos un solo Congreso Nacional, presidente, y deberíamos, con nuestras credenciales, poder circular en ambas cámaras. Gracias, presidente. Muchas gracias, senador Flores. Vamos a tomar el asunto en nuestras manos en las dos materias que usted ha señalado. Senador Don Juan Castro. Gracias, presidente. Presidente, yo creo que todos creemos de verdad en este Senado que es necesaria una reforma al sistema político. Pero lo que no se puede entender es que aquí un grupo de personas, un grupo de senadores, se sientan poderosos por sobre los demás. Y yo creo que una reforma tan importante para el país tiene que tener mucho consenso, hay que conversar más. Acá se pasa a llevar la voluntad popular con esta iniciativa y creo que no es el camino. Creo que aquí lo que hay que cuidar es la democracia, presidente, y por lo demás, también, si queremos hacer una reforma al sistema político, partamos también reformando los partidos políticos. Si los partidos políticos no están a la altura de la necesidad del país, los partidos políticos están obsoletos y creo que nosotros tenemos una responsabilidad. Si queremos trabajar bien, responsablemente, tenemos que ser capaces de hacer todos los cambios que se necesiten. Seguramente hay que reformar el CERVEL también, pero no puede ser que aquí, como digo, un grupo de senadores quieran pasar a llevar a los demás porque se sienten más especiales, se sienten dueños de la verdad, creo que no es el camino, presidente. Yo también estoy de acuerdo con una segunda discusión, porque este proyecto a mí no me parece. Yo no sé si acaso los senadores justifican tener 50 senadores y tener 155 diputados. ¿Se justificará, presidente? Yo creo que no se justifica. Si acaso queremos hacer una reforma, hagamos una reforma de verdad, pensando en el bien de Chile y de los chilenos. Eso, presidente. Gracias, senador Juan Castro. ¿Senadora Yanna Proboste? ¿O era sobre el tema que planteó el senador Quintana? Me parece inscrita aquí. ¿No? Ya, disculpe, senadora. Muchas gracias. Senador Sebastián Keitel. Quiere hablar, quiere hablar. Ah, perdón, va a hablar, perdón. Ya, senadora Yanna Proboste. No, presidente, quiero sumarme a las voces que de manera muy transversal están solicitando esta segunda discusión respecto de la modificación a la Constitución, de manera que efectivamente esto permita recoger opiniones que son muy claves. Esta es una reforma... La propuesta tiene muchos problemas. Uno de esos problemas fue el que evidenció el propio presidente del CERVEL, Andrés Tagler, en donde claramente y fue explícito que no apoyaba esta iniciativa por las dificultades que tiene. Entonces, a mí me parece que más bien este es un proyecto voluntarista que no recoge las dificultades que tiene hoy día nuestro sistema político electoral y por eso que pedimos una segunda discusión. Muchas gracias.

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Gracias, senadora Provoste. Senador don Sebastián Keitel. Senador Sebastián Keitel tiene la palabra. Gracias, presidente. Presidente, como presidente de la Comisión de Deporte y Cultura, solicito a la sala para poder discutir en general y en particular en el trámite del primer informe el proyecto de ley que modifica diversos cuerpos legales para consagrar el concepto de deporte profesional. El boletín número 17331-37. Este proyecto se estaría viendo el lunes 13, o sea, el siguiente lunes de la próxima semana. Muy bien, para tramitarlo en general y en particular. Esa es la solicitud, senador Keitel, ¿verdad? Sí. ¿Habría acuerdo en proceder de esa forma? Así se acuerda. Senador Alejandro Kuzanovic. Ya está solicitada la segunda discusión por varios comités. ¿Perdón? Senador Kuzanovic. Gracias, presidente. La verdad que yo quería intervenir con el tema del proyecto este de la reforma política. Si bien yo tengo muy claro que los partidos... Senador, cuando abramos la palabra, por favor, inscríbase de nuevo si es tan gentil. Senador Coloma. Desde un punto de vista reglamentario, ¿cuántas veces hay que pedir la segunda discusión? Porque aquí ha habido una cosa muy sorprendente, ha habido una especie de inflación, en la cual todos quieren decir, todos quieren reforma política, y todos se la arreglan para decir que no quieren política. Aquí hay una discusión general y otra en particular. Yo invito a que todos los que tienen objeciones porque no quieren reforma política, lo hagan legítimamente votando en contra y la discusión particular argumentará lo que les parece, pero no impidan una forma de legislar que es perfectamente legítima en democracia. Esto es mayoría y minoría. ¿Se cumplirán las labores o no se cumplirán las labores? Pero no busquemos esta reiteración de pedir sucesivamente lo mismo para argumentar cosas que al final significan que no quieren cambio del sistema político. Lo dicho, presidente. Gracias, senador Juan Antonio Coloma. Entonces, ofrezco la palabra a nuestro secretario general para que nos haga la relación respecto al proyecto que modifica la Carta Fundamental en lo relativo al sistema político y electoral. Señor secretario general. Gracias, señor presidente. El señor presidente pone en discusión, en general, el proyecto de reforma constitucional que se encuentra en primer trámite constitucional, iniciado a moción de los honorables senadores señor Durresti, señora Evans-Perger y señores Galilea, Lagos y Saavedra. Y en moción de los honorables senadores señora Núñez y señores Coloma, Cruzcoque, Flores y García, que modifica la Carta Fundamental en lo relativo al sistema político y electoral, iniciativa correspondiente a los boletines 17.253-07 y 17.298-07 refundidos. Este proyecto de reforma constitucional tiene por objetivo disminuir la fragmentación política en el Congreso Nacional mediante la exigencia de que los partidos políticos deban obtener un porcentaje de votos a nivel nacional para que sus candidatos a diputados puedan acceder a escaños parlamentarios y sancionar con la pérdida del cargo al diputado o senador que renuncie al partido político que declaró su candidatura. La Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento consigna que, por la mayoría de sus integrantes, acordó solicitar la autorización de la sala para refundir en una sola iniciativa los referidos proyectos, instancia que, con fecha 18 de diciembre de 2024, accedió a dicha petición. Asimismo, la comisión hace presente que, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 38 del reglamento del Senado, discutió solo en general este proyecto de reforma constitucional. La referida comisión deja constancia, además, de que aprobó la idea de legislar sobre la materia por la mayoría de sus integrantes presentes, pronunciándose a favor los honorables senadores señoras Evans-Perger y Núñez y señor Durresti, en tanto que se manifestó en contra la honorable senadora señora Pascual. Finalmente, la comisión hace presente que las disposiciones de este proyecto de reforma constitucional deben ser aprobadas con el voto conforme de las cuatro séptimas partes de los senadores en ejercicio, en virtud de lo dispuesto en el artículo 127 de la Carta Fundamental. Esto es, se requieren de 29 votos favorables para su aprobación. El texto que se propone aprobar en general se transcribe en las páginas 88 y 89 del informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento y en el boletín comparado que sus señorías tienen a su disposición. Es todo, señor presidente. Muchas gracias, señor secretario general. Ofrezco la palabra al presidente de la Comisión de Constitución.

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legislación, justicia y reglamento. El senador Alfonso Durri para que nos entregue el informe de la Comisión Técnica. Gracias, presidente. Como corresponde a una moción parlamentaria de reforma constitucional, corresponde emitir el informe de la discusión en la Comisión y eso es lo que voy a realizar. Señor Presidente, esta tarde la Sala del Senado debe pronunciarse sobre el proyecto de reforma constitucional que modifica la ley fundamental en lo relativo al sistema político y electoral. Boletines 17.253.07, 17.298.07 refundidos para este proyecto de reforma. En el estudio de esta iniciativa participaron el Ministro Secretario General de la Presidencia, señor Álvaro Lizalde, los exintegrantes de la Comisión Experta Constitucional, señor Antonio Rivas, Leslie Sánchez, los señores Juan José Osa, Gabriel Osorio, Francisco Soto y Sebastián Soto. Igualmente, la comisión que presido escuchó al presidente del Consejo del Servicio Electoral, señor Andrés Tagle, y a los profesores universitarios, señora Catalina Salem y señor Andrés Dockendorf, y a los representantes del Instituto de Libertad y Desarrollo, señores Jorge Ramírez y Simón Pinto, de la Corporación Chile 21, señor Daniel Grimaldi, y de Espacio Público, los directores, señora Julieta Suárez Cao y señor Javier Zajuria. A todos ellos quiero agradecer su tiempo y colaboración en el debate en general de este proyecto de reforma constitucional. Señor Presidente, este proyecto procura introducir modificaciones al funcionamiento de nuestro sistema político. Desde hace tiempo viene presentando, como lo ha detectado la ciudadanía, la academia, los actores sociales y económicos de nuestro país, significativos problemas de gobernabilidad que en menor o mayor grado han afectado a los últimos gobiernos de nuestro país. Estos problemas entorpecen de manera significativa poder avanzar de manera progresiva y eficaz en el tratamiento de las políticas públicas que necesita nuestra nación. Deseo recordar que nuestro país ya ha dado dos pasos en este sentido. Se logró un avance significativo en la dirección de democratizar nuestro sistema político que sustituyó el sistema electoral binominal por uno proporcional y en el mismo sentido se avanzó cuando se estableció la obligatoriedad del deber de sufragar de todos los ciudadanos. Sin perjuicio a lo anterior, es indispensable y urgente seguir evolucionando en esta dirección y corregir algunos aspectos que afectan la gobernabilidad y la correcta interrelación que debe existir entre el gobierno y el Congreso Nacional, cuando se discuten las leyes y se aprueban las políticas públicas. Este es un asunto que ha venido analizándose desde hace tiempo en el mundo político, académico, y que estuvo presente, quiero señalar, presidente, y esto es muy importante, en los dos ensayos constitucionales que se efectuaron en el último tiempo en este país. En efecto, desde hace años ha existido un debate acerca de cómo perfeccionar el sistema democrático y en particular acerca de sus componentes políticos y electorales. En ambos momentos constitucionales, las materias electorales y el perfeccionamiento del sistema democrático ocupó un tiempo muy valioso del trabajo que se realizó. El diagnóstico que surgió de este trabajo es que la excesiva fragmentación política que ha venido afectando a nuestro país y la práctica parlamentaria del denominado discolaje son elementos que deben ser subsanados a la brevedad, ya que entorpecen las prácticas parlamentarias y desprestigian el quehacer político de nuestro país. La Comisión Experta, y en esto quiero señalar por lo que me referiré posteriormente, la Comisión Experta del pasado proceso constituyente detectó este problema y acordó por la unanimidad, reitero, por la unanimidad de sus integrantes, personas que se inspiraban en ideas de izquierda, centro y derecha, que a lo menos era indispensable realizar los siguientes cambios a nuestro sistema político. En primer lugar, establecer que deberían tener representación en la Cámara de Diputados sólo aquellos partidos políticos que alcancen al menos el 5% de los votos válidamente emitidos a nivel nacional. En segundo lugar, sancionar con la pérdida del escaño el senador o diputado que renuncie al partido político que hubiera sido declarado en su candidatura. Porque es necesario para esto dar dos pasos. En primer lugar, quiero dejar claro en eso que excluye a quienes han sido electos independientes como independientes fuera de pacto, entre los cuales tenemos acá un honorable senador y al menos en la Cámara de Diputados un diputado, no sé si alguien más, pero por los que me vienen a colación. Es necesario dos pasos. En primer lugar, debido a la excesiva fragmentación partidista. A esta fecha existen 21 partidos constituidos y 6 en formación, lo que dificulta claramente la posibilidad de llegar a acuerdos en el Congreso Nacional que afecta la labor gubernamental en el Parlamento. En segundo lugar, la alta proporción de parlamentarios que son elegidos por una pequeña fracción de votos. En tercer lugar, la falta de disciplina parlamentaria.

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parlamentaria mínima acarrea graves problemas o dificultades para constituir grupos políticos estables y, en consecuencia, mejorar la posibilidad de aprobar las iniciativas que espera la ciudadanía. Señor Presidente, el proyecto en comento, fusionado, busca establecer un equilibrio entre representatividad y gobernabilidad. Con ese objeto se debe incentivar la cooperación entre poderes y se debe mitigar el bloqueo legislativo en relación entre el Ejecutivo y el Congreso. En otras palabras, esta reforma persigue mejorar el funcionamiento de nuestro sistema político, lo que debería ayudar a fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones. El texto que proponemos sugiere los siguientes cambios constitucionales. En primer lugar, se modifica el artículo 47 para establecer una actualización periódica de escaños parlamentarios. Se dispone que el Consejo Directivo del Servicio Electoral deberá ajustar la distribución de escaños cada 10 años sin modificar el número total de diputados. En segundo lugar, se incorpora un nuevo artículo 51 bis al texto constitucional para establecer un umbral electoral de 5% con el que definir a los partidos que tienen arraigo significativo en la ciudadanía y deben tener representación parlamentaria en la Cámara de Diputados. Los votos de los partidos que no alcancen tal umbral se distribuirán proporcionalmente entre aquellos que integren el pacto electoral que así lo superen. A los independientes que integren una lista o pacto se les aplicarán las reglas ya indicadas. Los candidatos independientes no podrán conformar listas electorales. En tercer lugar, se agregan incisos nuevos al artículo 60 para sancionar con la pérdida del escaño al parlamentario que renuncia al partido por el que fue elegido. En síntesis, los parlamentarios que renuncian al partido que los postuló perderán su cargo. Los independientes electos por una lista partidaria no podrán cambiar de partido o renunciar al comité parlamentario sin perder su escaño. Los ciudadanos que reemplacen a los renunciados serán designados por el partido político correspondiente de acuerdo a las normas constitucionales vigentes. Finalmente, señor Presidente, esta iniciativa considera una disposición transitoria que establece que en la próxima elección parlamentaria que se realizará el 2025, el umbral señalado en el artículo 51 bis corresponderá al 4% de los votos obtenidos a nivel nacional. Igualmente, se permite la fusión o constitución de una federación entre aquellos partidos de un mismo pacto que no cumplan individualmente el indicado umbral. Señor Presidente, en conclusión, este proyecto busca resolver algunos de los problemas derivados del actual sistema electoral mediante reformas acotadas que promueven la construcción de mayorías parlamentarias, reduzcan la fragmentación partidaria y fomenten algo muy importante, la gobernabilidad. Su implementación apunta a legitimar las instituciones democráticas y a responder a las demandas ciudadanas por un sistema político más eficaz y representativo. Por las razones antes dichas, proponemos a la sala la aprobación en general del proyecto de reforma constitucional. He dicho, señor Presidente. Muchas gracias, senador Alfonso Durresti. Iniciamos, por lo tanto, la primera discusión. Se han inscrito para intervenir el senador Alejandro Cusanovic, el senador Matías Walker, Gastón Saavedra, la senadora Jimena Rincón, la senadora Paulina Núñez. Comienza, entonces, la primera discusión. También se han inscrito la senadora Luce Vensberger y la senadora Alejandra Sepúlveda. Senador Cusanovic tiene la palabra. Gracias, presidente. La verdad que yo creo que todos estamos de acuerdo en que los partidos políticos son muy necesarios en el desarrollo y la construcción de un país. Pero tenemos un problema en Chile. En Chile tenemos un problema, primero, de representatividad y de conexión con la ciudadanía de parte de los partidos políticos. Y tenemos un problema de fragmentación de los partidos políticos. Pero, ¿acá se ha hecho un buen análisis de cuáles son las causas o queremos solucionar el problema con un decreto? Hay cosas que no se solucionan con un decreto. Al contrario, lo que vamos a crear es más repulsión de los ciudadanos con la clase política y con los partidos políticos. Acá hay que hacer un mea culpa. Los partidos políticos tienen que hacer un autoanálisis de lo que ha pasado. Acá cuando faltan mecanismos para tomar decisiones, los partidos políticos, mecanismos transparentes que no generen heridos que después se retiran y forman un partido. Cuando pasa esto, el primer paso es generar un mecanismo para solucionar conflictos dentro de los partidos políticos, un sistema transparente que no genere heridos que después generan un partido político por los lados. Entonces, cuando queremos solucionar esto con un decreto y queremos transformar esto en una tiranía de los partidos políticos, es un tremendo error. Yo estoy de acuerdo con los partidos políticos y creo en los partidos políticos, pero acá tiene que haber un autoanálisis. Tiene que haber una reflexión de los partidos políticos de por qué llegamos a esto. A lo mejor hay cosas que tenemos que arreglar por decreto o por ley, pero esa no es la base fundamental del problema que estamos viviendo. Esto es mucho más profundo.

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a llevar gente que ha hecho una carrera dentro de los partidos políticos y le ponen un candidato encima. Entonces, ¿qué quieren? Yo, si me hacen eso, formo un partido político también, pues. Hay que analizar por qué pasan estas cosas. Hay que tener conciencia real de por qué llegamos a esto y por qué la gente no nos cree, no nos considera. Los partidos políticos están mal evaluados y con esto les aseguro que van a estar más mal evaluados. Porque esto es... generar una tiranía en los partidos políticos. Así que, por estas razones, señor presidente, este proyecto de ley requiere una reconsideración profunda, un rediseño que atienda no solo las consecuencias inmediatas de la fragmentación política, sino también las raíces estructurales de la crisis de representatividad que enfrenta nuestro sistema político. Solo a través de un enfoque cuidadoso y reflexivo podemos avanzar hacia un sistema que realmente represente la diversidad y las necesidades de todos los chilenos. Gracias. Muchas gracias, senador Alejandro Kuzanovic. Ofrezco la palabra al senador don Matías Walker, luego al senador Gastón Saavedra. Senador Walker, tiene la palabra. Muchas gracias, presidente. Si el objetivo de este proyecto de reforma constitucional es mejorar la representatividad, no se entiende que vaya sin estar aparejado, que no haya aparejado de establecer de manera permanente el voto obligatorio. Por eso quedamos muy preocupados después de escuchar la intervención de la sesión de ayer. Y eso nos hace dudar de que la real intención de este proyecto sea mejorar la representatividad. Yo voy a votar a favor la idea de legislar este proyecto de reforma al sistema político, que como ha dicho la senadora Rincón, más que una reforma al sistema político, es una reforma electoral que tiene que ver con el umbral que se requiere para la elegibilidad de los diputados y senadores. Pero creo que si de verdad queremos mejorar la representatividad, no se entendería que no se estableciera el voto obligatorio con sanciones de manera permanente. Y por eso es que pedimos una segunda discusión, porque tienen que ser simétricos ambos proyectos, tienen que ir absolutamente de la mano. Sobre el fondo del proyecto a mí me parece positivo que se establezca un umbral del 5%, que se establezca además la posibilidad que los partidos que no logren ese umbral puedan fusionarse entre sí, entre partidos que formen parte del mismo pacto, por lo tanto estamos hablando de una asociación no por conveniencia, sino que por convicción. Si determinados partidos comparten un mismo pacto electoral, una misma coalición política, es lógico que de no conseguir el umbral puedan fusionarse, como lo establece el proyecto y como por lo demás lo establecía la última propuesta constitucional. En el caso de Demócrata, este proyecto no nos preocupa en el sentido de no poder cumplir ese umbral, porque en la reciente elección municipal junto con Amarillos obtuvimos un 7,5% de los votos en las comunas donde competimos. Entonces, no se trata de calculadora, pero sí se trata de aprovechar la oportunidad de hacer un cambio sustantivo, si de mejorar la representatividad se trata. Y por lo tanto, no puede haber cambio al sistema político o al sistema electoral para ser más preciso, como ha dicho la senadora Rincón, sino va de la mano de la reposición del voto obligatorio con sanciones de manera permanente, si es que de mejorar la representatividad se trata. Y lo digo por tercera vez, porque parece que algunos quedaron muy asustados porque participó mucha gente en las últimas elecciones. Y qué bueno que haya participado mucha gente. Y qué bueno tener alcaldes, gobernadores empoderados con un tremendo respaldo popular. Y eso gracias al voto obligatorio que insistimos algunos desde la Cámara de Diputados, liderados por la diputada Giovanna Pérez en su momento y acá en el Senado.

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...con el proyecto que presentamos junto a la senadora Ximena Rincón, la senadora Luz Evans-Perger y el senador Manuel José Osandón. Segundo, presidente, no puede haber cambio de régimen político sin una reforma de modernización y de profesionalización del Estado. No podemos resolver solamente los problemas de la política sin resolver los problemas a los ciudadanos. Al ciudadano que se enfrenta al Estado todos los días, al dueño de la PyME que se enfrenta a la burocracia del Estado. A propósito del proyecto de permisología que espero que podamos ver en esta sesión y, por supuesto, aprobarlo. Forma parte del fast track legislativo en materia de reactivación económica. Ya que, como ha recordado el presidente Eduardo Frei, estamos creciendo a un mediocre 1 a 2% al año en nuestro país. Lo recordaba el presidente Frei hoy día, cuando crecíamos en su gobierno a tasas del 6, 7, 8%. Lo mismo el gobierno del presidente Patricio Elwin. Claro, sobraba la plata y recaudábamos más porque el país estaba creciendo. Tiene que haber profesionalización del Estado. Un Estado sin pitutos fue una de las iniciativas ciudadanas en el último proceso constituyente que apuntaba a través de movimientos ciudadanos por tener una verdadera profesionalización y modernización del Estado. Nada de eso siquiera menciona este proyecto. Por eso es que tenemos que ser más ambiciosos. No podemos conformarnos con una mera reforma al sistema electoral. Nada dice el proyecto de la necesidad de mejorar la formación en los partidos, la formación de los jóvenes, las prácticas internas de transparencia, de democracia interna. Tampoco podemos generar caudillos dentro de los partidos que hagan y deshagan y que, teniendo la campanilla del partido, expulsen a quienes no están de acuerdo con una determinada decisión. Y fue el caso de quienes renunciamos al partido de toda nuestra vida, el partido que fundó mi abuelo, el Partido Demócrata Cristiano, cuando nuestro antiguo partido, desgraciadamente, tomó la decisión de respaldar un mamarracho de propuesta constitucional que hoy día a todos les da vergüenza. A todos les da vergüenza. Y nosotros dijimos, no vamos a echar por la borda la historia constitucional de Chile. No estábamos de acuerdo con eliminar este Senado. Perdónenme, no estábamos de acuerdo con eliminar este Senado. El mismo Senado que va a llegar a un acuerdo en materia de pensiones en dos semanas más gracias al excelente trabajo de los senadores de la Comisión de Trabajo. Para eso existe el Senado, el Senado que defendemos. Y algunos, claro, nos expulsaron de nuestro partido por querer defender la historia democrática constitucional de Chile. No nos arrepentimos. Entonces, ojo con crear caudillos y caudillas a quienes les demos la campanilla del partido para expulsar al que nos cae mal o al que no pertenece a mi lote. Tenemos que, de verdad, si queremos llamar a este proyecto Reforma al Sistema Político, mejorar la democracia interna. Para eso estamos plenamente disponibles, presidente. Muchas gracias. Muchas gracias, senador Matías Walker. Se encuentran inscritos para participar de esta primera discusión. Senador Gastón Saavedra, senadoras Jimena Rincón y Paulina Núñez y Claudia Pascual, senadora Luz Evans-Perger, senadora Alejandra Sepúlveda, senadores Francisco Chaguán, Rojo Edwards, Luciano Cruzcoque, José Miguel Insulza, Juan Castro, David Sandoval. Senador Gastón Saavedra tiene la palabra. Gracias, presidente. Mi intervención está destinada no solamente, en principio, a fundamentar el voto favorable a esta reforma que la considero apropiada, oportuna y necesaria, además, sino que, además, a establecer algunos puntos respecto del cuestionamiento o de los dichos que a veces no coayudan a zanjar una situación que, a todas luces, es necesaria que se resuelva por parte del Senado, de la Cámara de Diputados, del Congreso, en definitiva. Desde el retorno de la democracia hemos tenido cuestionamientos y debate en torno a nuestro régimen político. Ayer, nomás, tuvimos un debate en torno a la inscripción voluntaria.

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La reforma constitucional concordada durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos, que eliminó a los senadores vitalicios y designados, y por otra parte, la Ley 20.840 de abril de 2015, que cambió el sistema electoral binominal por uno de carácter proporcional inclusivo, superándose así los amarres que posibilitaban que un 65% fuera igual que un 35%, y promoviendo la participación y representación de las mujeres en el Parlamento. Este debate permanente y la falta de acuerdo se apreció en los procesos constitucionales fallidos, en donde las mayorías respectivas no evitaron la tentación de establecer sistemas parlamentarios o de representación intentando sacar un beneficio inmediato. Desde eliminar el Senado hasta intentar volver al sistema binominal, el momento constituyente que hemos vivido entre el año 2020 y 2023, finalmente sepultó iniciativas que pudiesen mejorar nuestra institucionalidad democrática, como el fortalecimiento de los partidos, la promoción de la participación ciudadana o la profundización de la descentralización. Primó la desconfianza en el sistema democrático representativo o el ánimo de retornar a la constitución pinochetista de los ochenta. Sin perjuicio de los rechazos a ambos proyectos constitucionales inspirados en aires refundacionales, en el segundo proceso constitucional se concordó establecer una instancia previa y designada, la Comisión Experta, esto a la par de establecer doce ejes o bordes que determinaban los límites de la discusión, pero que también relevaban los consensos en cuanto al contenido de la futura constitución que las fuerzas políticas considerábamos esenciales. Quiero destacar que este trabajo de la Comisión Experta fue respaldado transversalmente por el arco político. Allí se aborda en su propuesta de texto en el capítulo tercero denominado Representación Política y Participación, la necesidad de que los partidos políticos que alcancen al menos el 5% de los votos válidamente emitidos a nivel nacional en la elección de los miembros de la Cámara de Diputados y Diputadas respectivamente tendrán derecho a participar en la distribución de los escaños de dicha Cámara, y entre otras materias se obliga a los partidos a instalar mecanismos para prevenir infracciones de probidad y transparencia, así como el cese de las funciones del diputado o senador que renuncie al partido político que hubiere declarado su candidatura. Estos son algunos mínimos que particularmente la izquierda y la centroizquierda reivindicó en la discusión del segundo proceso constitucional. Por eso es llamativo que ante esta reforma que toma aspectos esenciales de dicho texto de propuesta constitucional aparecen voces descartándola aludiendo a que es insuficiente. Estas mismas voces critican para luego proponer cambios que saben que son inviables por falta de acuerdo político o mayorías para su propuesta. Pareciera que los que nos acusan de que buscamos retomar el binominal, incluso hablaron, comillas, lanzazo a la democracia, cierre comillas, para referirse a esta propuesta, lo que ocultan es simplemente su rechazo a toda reforma que no les convenga en lo inmediato. Pareciera que los que descartan esta reforma para reivindicar las listas solo de los partidos no supieran que en más de 30 años hemos conformado un sistema político y electoral en base a los pactos. Lo que uno aprecia es que aparecen más bien excusas de voces interesadas en mantener las pymes, en mantener su fracción del 2% en la Cámara para negociar algo más que en el fortalecimiento de la democracia, en reivindicar el Congreso de la Nación para allí contraer acuerdos que finalmente den cuenta de las necesidades más urgentes de la población. Argumentarán que algunos especialistas han sido críticos con esta reforma, pero insuficiente. Por supuesto que esta iniciativa es acotada, pero es realista, lejos del discurso maximalista que pretende que en un escenario político en donde no tenemos grandes acuerdos y que es un factor de varias muestras actuales de nuestra crisis, se resuelva todo. Esta es la posibilidad de determinar mínimos para avanzar en una reforma que mejore nuestro sistema político. ¿No se resuelven todos los problemas del debate político? Claro que no, es cierto, pero de paso es la necesidad de establecer grandes acuerdos. El camino del encuentro político, el camino que exige hoy día.

00:50:00

El país para seguir avanzando en resolver grandes situaciones que por años languidecen y esperan de la voluntad política de este Congreso, como es la reforma previsional que hago un llamado de paso para que en las próximas semanas, antes que termine el mes de enero, tengamos la expresión clara y nítida del Congreso de la Nación y particularmente del Senado, que estamos con una demanda que llevaría tres gobiernos sin resolverse y si fracasamos, reitero, serán los poderosos de siempre los que sacarán adelante la tarea en desmedro de dos millones y medio de chilenos. He dicho, presidente, muchas gracias. Muchas gracias, senador Gastón Saavedra. Le ofrecemos a continuación la palabra a la senadora Jimena Rincón. Gracias, señor presidente. Recibo con profunda preocupación este proyecto de ley, especialmente, presidente, y lo hemos dicho ayer, lo repetimos hoy, usted también lo ha dicho, tras la petición impulsada por sectores oficialistas ayer, que impidió avanzar en la tramitación del proyecto destinado a garantizar el cumplimiento efectivo del voto obligatorio en las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales. Y lo hemos dicho una y otra vez, no podemos avanzar en ninguna reforma electoral si antes no concretamos el voto obligatorio. Por eso hemos solicitado una segunda discusión para este proyecto, porque no podemos darle prioridad a esta reforma por sobre el cumplimiento de un mandato constitucional que nos vincula o debe vincular a todos y todas los senadores y senadoras, y también, por cierto, al gobierno. Este mandato no es opcional. Tenemos la responsabilidad de hacer efectivo el deber ciudadano que acompaña al derecho al sufragio, un pilar fundamental para la legitimidad de nuestra democracia, el valor del sufragio y de la representación que tenemos. Por ello, no podemos guardar silencio. Llama profundamente la atención la urgencia de esta propuesta, que en la práctica busca intervenir la voluntad expresada en las urnas, que como coloquialmente se dice, viene a meter no una mano en la urna, viene a meter las dos manos en la urna. Una para sacar de la competencia a un candidato que fue legítimamente electo, que logró el respaldo ciudadano y la otra para meter a quien no logró fidelizar el voto popular, al alterar así los efectos de las decisiones que adoptan las distintas regiones del país. Mientras que no observamos, presidente, la misma urgencia, la misma ansia de parte de estos sectores, del oficialismo y tampoco del gobierno para dictar normas que garanticen año a año el voto obligatorio. Esa debiera ser nuestra principal prioridad. Pero también esta reforma castiga con expulsión al parlamentario que renuncia a un partido y traslada con esto, como han dicho los expertos, la fragmentación externa a una fragmentación interna. Señor presidente, si no fuera por la moción presentada por Demócratas y los senadores Osandón y la senadora Bensperger y el avance que le dio la Comisión de Gobierno, no existiría ningún proyecto de ley que se haga cargo de concretar el voto obligatorio. Agradezco a mis colegas por aquello. Hace diez años se puso fin al sistema binominal. En su reemplazo se creó un sistema representativo y proporcional. Pero en relación a qué surge una pregunta representativa y proporcional en relación a qué. Durante toda la vigencia de este sistema electoral hemos estado bajo las reglas del voto voluntario. Es decir, este Congreso Nacional refleja la voz de menos del 50% de los chilenos que decidieron ir a votar. Hoy, gracias a la reforma, y lo ha dicho usted también, impulsada por la diputada Joana Pérez en la Cámara de Diputados, tenemos por primera vez la oportunidad de observar cómo funciona este sistema electoral en su verdadera dimensión, con un voto obligatorio, respaldando así, a través de la voluntad de hombres y mujeres, su real interés o su real respaldo. Sin embargo, hay quienes parecen no tener tiempo para esperar un análisis responsable del comportamiento de la representación bajo este nuevo sistema electoral y prefieren adelantarse con miras a las próximas elecciones, apresurando la aprobación de una reforma que ya ha sido objeto de múltiples críticas por parte de expertos de distintas corrientes políticas. Lamentablemente, esta reforma se ha hipersensibilizado frente al diagnóstico de fragmentación y multipartidismo. En cambio, otros estamos profundamente preocupados del peor de los males que aqueja la vida política, el que advierte a la gente desde sus casas, el que advierte a la economía, al desarrollo de nuestro país, la polarización que ha capturado al sistema político. Y esta reforma guarda silencio frente a este problema. En concreto, esta reforma le habla más a los partidos políticos.

00:55:00

Ciertos partidos políticos, y le habla poco a la gente, a las personas que representamos. ¿Acaso no recordamos, presidente, los dos últimos procesos constitucionales? ¿Acaso dichos órganos no concentraban dos importantes bloques políticos sin fragmentarse? Izquierdas y derechas, o derechas e izquierdas eran las principales fuerzas políticas, dos grandes bloques. Las propuestas que algunos sueñan concretar en este proyecto, pero el resultado está a la vista. El resultado fue malo. Dos grandes bloques que fueron incapaces de salir de sus trincheras, de sus propias ideologías, de la lógica de amigos y enemigos, incapaces de pensar en el país como principal objetivo, olvidando poner a las personas en el centro. Esta es la principal crítica que tenemos y que coincide con una serie de estudios y publicaciones de diversos centros de estudios, intestas políticos y académicos. Inclusive, presidente, esta reforma puede estar muy lejos de la solución y más cerca de aquellos factores que podrían terminar agudizando nuestra crisis, perpetuando el estancamiento del país. Por ello, me sorprende profundamente que se esté impulsando este proyecto, cuyo eje central no es una reforma al sistema político, como veíamos en la segunda propuesta constitucional, es la imposición de un umbral del 5%, impidiendo que cualquier partido político obtenga representación si no alcanza ese porcentaje a nivel nacional. Se opta por esta vía, que en la práctica equivale a excluir representación por secretaría cuando podríamos estar discutiendo, por ejemplo, y lo hemos dicho, y usted lo ha repetido también, la alternativa mucho más democrática y coherente, un umbral natural mediante el fin de los pactos políticos, lo que concretaremos en su oportunidad mediante la presentación de indicaciones. Hoy tenemos partidos políticos que se valen de los pactos, de las listas conformadas por distintos partidos políticos para aumentar el número de escaños. Partidos con el 5% tienen casi igual número de diputados que partidos que alcanzan el doble de votación al utilizar estrategias electorales. Presidente, como demócratas creemos firmemente en respetar la voluntad que manifiestan las personas al momento de votar. Por ello, además de insistir en concretar el voto obligatorio para estas elecciones, pondremos todo nuestro esfuerzo en garantizar que sea la ciudadanía y no la clase política quien defina realmente qué partido prefiere y quiénes serán sus representantes en el Parlamento. Gracias, presidente. Muchas gracias, senadora Jimena Rincón. Ofrezco la palabra a la senadora Paulina Núñez. Muchas gracias, presidente. Uno de los principales fundamentos de esta reforma al sistema político y electoral, del que soy autor en uno de los proyectos que terminaron funcionando, es enfrentar la fragmentación al sistema político. Es un fenómeno que ha demostrado graves consecuencias a la gobernabilidad y eficacia legislativa, y por supuesto también a la gobernabilidad del país. Para poner un ejemplo, a quien le toque gobernar el próximo año, le va a ser muy complejo tener una mayoría, construir una mayoría, o al menos aspirar a construir una mayoría para asegurar esa gobernabilidad, si seguimos con el escenario que hoy día tenemos. En las últimas elecciones parlamentarias participaron 27 partidos políticos, 12 de estos partidos se extinguieron por no cumplir requisitos mínimos de votos y escaños. Lo anterior ha generado dificultades en la construcción de los acuerdos y el avance en políticas públicas coherentes. Por lo tanto, insisto, ¿cuál es el problema? La dispersión de ideas, de individualismos, los bloqueos legislativos y, en definitiva, la imposibilidad de gobernar, o al menos que esta se haga muy compleja. Somos una sociedad, por tanto, funcionamos como un todo y para ello se debe avanzar en comunidad. ¿Con qué fin? Pensando en el bien común de todas y todos. Diez años, por lo tanto, no estamos acelerados, diez años han pasado desde la implementación de las últimas modificaciones al sistema electoral y es sabido que las normas y reglas de una sociedad se deben adaptar a las comunidades que evidentemente evolucionan. Chile no es la excepción. Durante este tiempo la experiencia nos ha dejado importantes lecciones sobre las limitaciones al sistema actual, limitaciones que evidencian la necesidad de incorporar reformas orientadas a garantizar una mayor eficacia del Congreso Nacional, fomentando, insisto, la gobernabilidad y, sobre todo, acercando la política a las verdaderas demandas de la ciudadanía a través del robustecimiento de la democracia y también a través de una mayor participación ciudadana, y que, obviamente, esa participación ciudadana se traduzca en representación en el Congreso. No podemos olvidar que el sistema electoral se encarga de traducir el voto de los ciudadanos en escaños, y esos escaños son la voz y la representatividad de cada uno de nuestros territorios. Respecto al contenido del proyecto, que también, por supuesto, por quienes no gustan de este, ha sido criticado, busca modificar el artículo 47 de la Constitución Política de la República para establecer una actualización periódica de escaños parlamentarios. ¿Por qué quise nombrar esta parte del contenido del proyecto?

01:00:00

No estamos volviendo a un sistema binominal, como maliciosamente a mi juicio, con mala fe, lo han dicho algunos parlamentarios, incluso en los medios de comunicación, o bueno, desde la ignorancia. Se dispone que el Consejo Directivo del Servicio Electoral deberá ajustar la distribución de escaños cada 10 años sin modificar el número total de diputados. Y eso es muy importante señalarlo porque estamos manteniendo evidentemente el sistema proporcional y me sumo a esto que tanto nos costó recuperar o instalar. En segundo lugar, se incorpora un nuevo artículo 51 bis a la Constitución que establece el umbral electoral del 5% para que los partidos políticos puedan acceder a representación parlamentaria en la Cámara de Diputados. Recién recordada, con más de veintitantos partidos políticos, evidentemente que se hace complejo poder gobernar y lograr acuerdos. Pero además, por favor, a alguien hay que representar. Si un partido político no logra un 5% a nivel nacional en la elección de diputada o diputado, entonces ¿qué se dedica a otra cosa? Porque no está cumpliendo con el mínimo de poder representar con sus ideas a un territorio determinado o a una cantidad mínima de personas en distintos espacios. Esta regla no se aplicará a los partidos que logren al menos ocho parlamentarios entre ambas cámaras del Congreso Nacional. Por lo tanto, allí hay una excepción o más que una excepción, otra regla, cierto, que son compatibles. Los votos de partidos que no alcanzan el umbral se van a redistribuir proporcionalmente entre los partidos del pacto electoral que sí lo superen para que evidentemente la voluntad de la ciudadanía quede al menos en ese pacto. A los independientes que integren una lista de partidos se les aplicará obviamente estas mismas reglas y los candidatos independientes no podrán conformar listas electorales con ello. Se evita fenómenos que aparecieron en la Convención Constitucional, como por ejemplo la lista del pueblo, los independientes no neutrales. En tercer lugar, respecto al contenido, con esto voy finalizando esta parte, se agregan incisos nuevos al artículo 60 de la Carta Fundamental para sancionar con la pérdida del escaño al parlamentario que renuncia al partido por el que fue elegido. En síntesis, se establece lo siguiente en esta materia. Los diputados o senadores que renuncien al partido que los postuló perderán su cargo. Los independientes electos por una lista partidaria no podrán cambiar de partido o renunciar al comité parlamentario sin perder su escaño. Los ciudadanos que reemplacen a los renunciados serán designados, por supuesto, por el partido político correspondiente de acuerdo a las normas constitucionales vigentes. Y esto, presidente, que a lo mejor a algunos les puede parecer una norma muy exigente, a mi juicio es la única que va a permitir que la voluntad de los ciudadanos se vea reflejada hasta el final del mandato de cada uno. Porque si bien evidentemente uno vota por una persona con nombre y apellido, también vota por ideas y vota porque sabe que esa persona va a actuar de una determinada forma o más o menos, ¿cierto? Al momento de que le toque representarlo o representarla. Finalmente, esta iniciativa considera una disposición transitoria que establece que en la próxima elección parlamentaria que se realizará en el año 2025, en el año que ya estamos, el umbral señalado en el artículo 51 bis va a corresponder al 4% de los votos obtenidos a nivel nacional. Me refiero, cierto, al umbral que estamos estableciendo para que el partido político determinado sobreviva. Presidente, oportunidades para nuestra democracia, no oportunidades para un partido, para un parlamentario, con la calculadora en mano. Sinceramente, yo estoy plenamente convencida, oportunidades para nuestra democracia. Mayor estabilidad política y menor fragmentación. Mayor representatividad y, evidentemente, una representatividad real. Por lo tanto, siempre, cada vez que avancemos en una reforma al sistema político electoral, por supuesto que vamos a tener que avanzar en otras cuestiones, y yo comparto aquello como, por ejemplo, modernizar nuestro Estado. Pero también es cierto que si pretendemos hacerlo todo a la vez, difícilmente vamos a poder avanzar en mejorar nuestro sistema político electoral y por lo tanto este conjunto de reglas, de procedimientos que regulan las diversas etapas de los procesos de votación, por los cuales la voluntad de la ciudadanía se transforma en esto, en un Congreso Nacional. Gracias, señor presidente. Muchas gracias, senadora Paulina Núñez. Ofrezco la palabra a la senadora Claudia Pascual. Gracias, presidente. Yo quisiera en primer lugar poder descartar la crítica que se hace de que supuestamente quienes, y al menos es lo que a mí me representa y es lo que manifesté en la votación de la Comisión de Constitución de la idea de legislar, esta reforma constitucional es una calculadora en mano. Quiero descartarlo porque precisamente esta reforma constitucional, que lo que pretende decir que es una reforma al sistema político, es meramente la instalación de un umbral electoral en la Constitución. Y por lo tanto es una reforma electoral de carácter constitucional. En segundo lugar, quiero decir que además se basa y se argumentó profusamente, por quienes están de acuerdo, por cierto, con esta reforma, de que esta reforma le pegaba el palo al gato, para decirlo bien coloquialmente, para combatir la fragmentación.

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...partidista y la indisciplina en el Parlamento y supuestamente que eso es lo que promueve y provoca el no poder legislar en favor de los intereses de la gente hoy día en nuestro país. Mi pregunta, sin ánimo, por cierto, de pelear con nadie, pero súper reflexiva. Lo que se ha demorado este Parlamento durante tres gobiernos en avanzar en una reforma de pensiones, ¿es producto de la cantidad de partidos que existen en este Parlamento o es producto de las diferencias político-ideológicas con respecto al sistema de seguridad social y con respecto al sistema de pensiones en nuestro país? Entonces, ¿yo por qué pongo estos temas? Porque no es que a priori uno no quiera mirar lo que hay como sistema político, sistema de partidos, sistema electoral y modificarlo, si es que hay que modificarlo por cierto. Pero a mí me parece que esta reforma, y así lo dije en todas las comisiones que estuvimos, en todas las sesiones de comisión que estuvimos, es que hace un diagnóstico, pero luego la propuesta no va en directa relación a solucionar el diagnóstico que estima. Es más, aquí se argumenta de que se cortó y se pegó lo que se supuestamente, no supuestamente, es verdad, pero que se explica con media verdad, digamos, de que hubo un acuerdo del Comité de Expertos y Expertas del segundo proceso constitucional que llega a esta propuesta. Pero por favor, eso era en marco de un texto constitucional completo nuevo, que tenía además definiciones de Estado social y democrático de derechos, que tenía definiciones con respecto a derechos sociales, políticos, económicos y culturales, y una serie de otras consideraciones. Entonces, cuando uno no hace la lectura completa y dice, pero si esto ya fue propuesto y estaban todos de acuerdo, porque ahora se... Es que era a cambio también de otras consideraciones. Se dijo también que esto era todo culpa del sistema proporcional. Escuchamos a expertos y expertas decir, inclusive el experto del CEP, que está en un estudio, que no pudo venir, pero yo se los recomiendo a todos para que los lean, que se llama don Luis Eugenio García Huidobro, que también habla de los umbrales y advierte de las falencias que tiene, advierte las problemáticas que tiene, advierte además, no solo él, sino que, por ejemplo, Julieta Suárez, Javier Zajuria, entre otros, también advierten, además de las comisionadas, las expertas, digamos, que vinieron, Leslie y Antonia Rivas, de que lo que se está tratando de hacer acá es trasplantar los umbrales para sistemas que funcionan más bien en términos parlamentaristas que presidencialistas como el nuestro, pero además con distritos que eligen muchos más parlamentarios que nosotros, distritos de alta magnitud, si es que no recuerdo mal el concepto, y por lo tanto que eligen de 10 parlamentarios o más, aquí en nuestro país, con suerte, elegimos 8 como máximo. Por lo tanto no tienen la misma eficacia. Y advirtieron que tenemos otras cosas que revisar, como el sistema de pactos, como la lista abierta. No tenemos que revisar otros temas en donde nuestro país, por ejemplo, independiente del sistema electoral que tengamos, si este país es cada vez más individualista y más personalista y a su vez se premia, lo voy a decir bien coloquialmente, discúlpeme presidente, se premia en la relación de un ejecutivo tras un ejecutivo al parlamentario o la parlamentaria que le hace la vida cuadrito al gobierno de turno, en cada discusión de presupuesto, o en cada otra ley que se necesita sacar, tenemos un problema mucho más grave que esto. Entonces, yo quiero decir estos temas porque, insisto, yo quiero despejar que aquí hay una negativa a discutir, porque nadie quiere cambiar nada. Es que esta propuesta diagnostica cosas y propone una solución que no solo es acotada, es que no va necesariamente en la dirección correcta. Nos demoramos, y yo comparto plenamente que esto no es una reforma que iguala al sistema electoral. Por cierto que no, electoral binominal, quiero decir. Pero sí quiero decir que vuelve a generar guarismos, en este caso a partir del umbral legal, porque el umbral natural funciona a todas las elecciones. Usted necesita cantidad de votos y porcentaje para salir en cada distrito y en cada circunscripción. No es que llego y me presento y salgo, y los umbrales naturales muchas veces son muy por sobre el 5%. Lo que quiero decir es que genera ese umbral a nivel constitucional, no de la ley electoral, y por lo tanto a alguien hoy día le puede...

01:10:00

Me parece que es fácil reformarlo, a lo mejor el día de mañana, puesto que los quórums, al calor de los procesos constitucionales anteriores, en particular del primero, se rebajó el quórum constitucional. Pero también pudiera elevarse el día de mañana. ¿Y nos vamos a demorar los mismos 24 años que nos demoramos en terminar con el sistema electoral binominal? Entonces, el problema no es la proporcionalidad, ni la aplicación del DONT. Yo al menos escuché a muchos expertos y expertas que vinieron a la comisión y plantearon que es la segunda aplicación del DONT dentro de los pactos. Pero además, quiero decir dos cosas y con esto voy terminando, para poder dar también paso al segundo punto que tenemos en la tabla. Lo que quiero plantear aquí son dos preocupaciones más. Uno, yo estoy plenamente de acuerdo si queremos fortalecer partidos, si queremos fortalecer ideas y no personalismos con la renuncia por la pérdida de escaños. Sin embargo, en este sistema actual pudiéramos generar inclusive, como contraactuación, digamos, de esa buena intención, que haya partidos en donde nunca renuncien, supuestamente los díscolos o las díscolas, y sin embargo igual no va a haber disciplina partidista. Entonces, creo que las democracias internas de cada uno de los partidos se tienen que resolver de otra manera, porque aquí hay individualismo, hay personalismo, hay estar más preocupado de las redes sociales que de lo que la gente está pensando, y creo que eso no se genera. Pero algo que más me preocupa a mí, que esta actual reforma constitucional, además, puede permitir algo que yo por lo menos lo encuentro que va en contra de todo proceso democrático y de representatividad popular, que el partido que no haya pactado con nadie o que todo el resto de los partidos con los cuales pactó tampoco tienen el 5% a nivel nacional, sus votos se reparten en los demás, y por lo tanto pudiera un elector o una electora votar por un partido o un candidato de un partido con una idea A y su voto terminar en el partido Z de la idea política ideológica distinta y contraria a la anterior. Eso es gravísimo, presidente. Por eso es que no solo pedimos segunda discusión y es por eso que yo no voté la idea de legislar esta reforma, porque quiero que se legisle en función de evidencia, y en eso no somos solo los parlamentarios los que tenemos que pronunciarnos, aquí hay expertos y expertas que tienen que venir a dar esa evidencia. Y en segundo lugar, porque no es comparable la elección municipal a la elección parlamentaria, nunca la ha sido, ni con este sistema electoral ni con el anterior, no son comparables. Entonces no saquen algunos que pueden estar más tranquilos, a lo mejor las cuentas solo con la última elección municipal, porque por primera vez, por primera vez va a haber voto obligatorio, inscripción automática en una elección parlamentaria recién el 2025, y yo creo que tenemos que esperar también esa evidencia. Gracias. Muchas gracias, senadora Claudia Pascual. Ofrezco la palabra a la senadora Luz Evans-Pereguer. Gracias, presidente. Yo creo que actualmente, presidente, existe consenso con que el sistema político chileno está en crisis, y esto se ve reflejado en la fragmentación política y en la creciente polarización que existe en el Congreso Nacional, y particularmente, diría yo, en la Cámara por sobre el Senado. Respecto a la fragmentación, presidente, ya queda de manifiesto al analizar que actualmente tenemos un sistema político altamente digregado, con 22 partidos políticos legalmente constituidos y cuatro en formación, según la información que nos entregó el propio director del CERVEL el 30 de noviembre en la Comisión de Constitución. Lo anterior incide en un Congreso donde a la fecha hay al menos 17 partidos políticos con presencia en la Cámara de Diputados, más de 42 diputados independientes, de los cuales un número importante de ellos fueron electos en listas de partidos. Esta alta dispersión constituye una barrera importante para la discusión política y la negociación con el presidente de la República ante la dificultad práctica de negociar con todas las fuerzas políticas a la vez, existiendo partidos políticos con muy baja representación pero que son capaces de trabar el proceso legislativo. Las causas de fragmentación, presidente, son difusas. Algunos postulan que surge a través del desprestigio de los partidos tradicionales por distintos escándalos. Otros, en las reformas electorales de la presidenta Bachelet del año 2015, que al terminar con el sistema binominal aumentó el número de diputados de 120 a 155, pero disminuyó la cantidad...

01:15:00

La reforma potenció la proporcionalidad del sistema electoral, lo cual permitió al Congreso alcanzar mayor representatividad, pero lo anterior a costa de la gobernabilidad, ya que los candidatos dejaron de tener que buscar la aprobación de grandes mayorías para ser electos. En efecto, con la posibilidad de ser electos con un porcentaje menor de votos en cada distrito, los candidatos supieron apuntar a nichos electorales cada vez más específicos para ser electos, despreocupándose de generar propuestas para sectores más amplios. Lo anterior tuvo como consecuencia el surgimiento de candidaturas que representan identitarismos específicos y que tienden a enfocar su trabajo legislativo en causas delimitadas, en desmedro del bien común de la sociedad toda. A esto se sumaron reformas que redujeron los requisitos para formar partidos políticos y también para competir como independientes. Ello tuvo luego su máximo correlato en la fallida reforma constitucional que creó la Convención Constitucional del Primer Proceso, donde reglas especiales para los independientes se tradujeron en 26 convencionales constitucionales de la Lista del Pueblo y 11 convencionales de independientes no neutrales, con los resultados ya por todos conocidos. Luego ha aumentado la polarización política. Las causas de ello se encuentran o encuentran respuestas globales y nacionales. Por un lado, tras la Guerra Fría se generó una relativa calma mundial con un vaticinado fin de la historia y triunfo de la democracia liberal, equilibrio que rápidamente se terminó con distintas tensiones globales y nuevas ideologías. Antiguas corrientes políticas fueron reestructuradas en movimientos sociales de corte identitario, dividiendo nuevamente a la sociedad entre buenos y malos y perpetuando el conflicto. Asimismo, las redes sociales que prometían interconectarnos como nunca terminaron potenciándose con algoritmos que benefician con los discursos más disruptivos y aíslan a las personas en cajas de resonancia de personas con su misma opinión. Estas lógicas se replicaron a nivel nacional con grupos políticos que cada vez sacan más réditos de discursos polarizantes. De este modo, una política fragmentada sin incentivos para la cooperación y un entorno polarizante terminaron por fracturar el escenario político. Esto dio lugar al ascenso de posiciones más radicales y redujo significativamente el espacio para los consensos en los espacios democráticos. Como resultado, muchos partidos se debilitaron mientras emergieron nuevas fuerzas políticas, muchas veces con discursos extremos populistas o demagógicos. La polarización no solo dificultó la gobernabilidad, sino que también profundizó las divisiones de la ciudadanía, complicando la construcción de acuerdos indispensables para abordar desafíos claves en áreas que requieren un amplio consenso social, como la salud, las pensiones y la educación. En Chile, las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo se han intensificado en los últimos años. Los presidentes, con un poder de agenda limitado, enfrentan un Congreso profundamente dividido y con posturas ideológicas frecuentemente irreconciliables. Esta dinámica se traduce en una constante negociación donde frecuentemente prevalece el bloqueo de proyectos claves o la aprobación parcial de iniciativas que no logran cumplir con sus objetivos originales. Sin duda, hoy existe un problema intenso de gobernabilidad en el país, manteniendo un régimen presidencial en lo formal. Hace varios periodos que los presidentes de la República no han podido mantener un poder de agenda efectivo ni generar amplios acuerdos dentro del Congreso Nacional. Si la política de los consensos marcó el Chile de la transición, la fragmentación y el bloqueo político marcará la generación actual. Así las cosas, y tras dos intentos fallidos de procesos constitucionales que intentaron hacer cambios importantes a los poderes del Estado, se deben valorar los esfuerzos por hacer hoy día cambios al sistema político dentro de la institucionalidad vigente. Estos cambios son muy difíciles de tramitar dentro del Congreso, entre incumbentes del sistema político, por lo que se debe valorar también la transversalidad de los firmantes de esta moción. Respecto al umbral para acceder a escaños, se puede agregar que países con sistemas políticos similares a los de Chile los han adoptado: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, México, Paraguay, República Dominicana y Uruguay. De estos países, cinco cuentan con umbral electoral legal para acceder a algunas de las cámaras: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia y México.

01:20:00

Los umbrales legales son establecidos únicamente para la Primera Cámara, con excepción de Colombia y México, que contemplan umbrales legales respecto a ambas. Se debe recordar que el umbral del 5% no es primera vez que se propone en Chile y que fue también, aunque acá se haya negado, no es cierto, una propuesta transversal de la Comisión de Expertos convocada por el Congreso Nacional para el Segundo Proceso Constitucional, propuesta que luego fue ratificada por el Consejo Constitucional con un amplio apoyo, al igual que la pérdida del escaño por la renuncia parlamentaria. Respecto a la pérdida del escaño por renuncia al partido, se puede señalar que es una sanción fuerte contra el parlamentario, efectivamente, pero que permitirá a los partidos lograr mayor cohesión entre sus miembros y generando un desincentivo al discolaje. Con un sistema de votación en que los candidatos generalmente están agrupados por partidos, muchas personas tienden a optar por una preferencia en base del partido al candidato, por lo que es respetuoso de la voluntad ciudadana que sea el mismo partido el que designe un reemplazante en caso de que el parlamentario renuncie al partido que lo apoyó. Sí se debe dejar constancia de que se podrían incorporar en el proyecto ciertas excepciones acotadas, por ejemplo, cuando el partido por el que fuiste electo cambia sus principios estatutarios. Para concluir, es evidente, presidente, que las soluciones propuestas son muy acotadas porque fueron aquellas en que tenemos consenso y apuntan más a resolver ciertas consecuencias de los problemas actuales y a generar mayores incentivos a la unidad y a la cooperación entre actores políticos, todo ello en beneficio de la ciudadanía. Quedarán pendientes la evaluación de normas sobre requisitos para candidaturas independientes, la evaluación del tamaño de los distritos electorales y la cantidad de parlamentarios electos por distrito, una eventual prohibición de los pactos electorales por razones de mero rendimiento electoral, la forma de votación de los candidatos en listas cerradas, bloqueadas o no bloqueadas, etcétera. Pero creemos que, si bien son pequeñas estas modificaciones, nos parece importante avanzar en ellas. Por eso, presidente, y en resumen, este proyecto no es sólo una respuesta a las dificultades del presente, sino una apuesta para construir un sistema político más fuerte, representativo y funcional para las generaciones futuras. Nuestro diagnóstico es claro, el sistema político chileno en su configuración actual enfrenta serios desafíos. La fragmentación, insisto, del Congreso, potenciada por un sistema electoral proporcional sin umbrales efectivos, ha generado una proliferación de partidos políticos que dificulta la formación de las mayorías estables. Este fenómeno no sólo debilita la gobernabilidad, sino que también amplía la brecha entre el Ejecutivo y el Legislativo, lo cual se traduce en bloqueos y falta de coordinación efectiva, cualquiera sea el poder o el color político de los involucrados. Presidente, este es el actual sistema de financiamiento público, con esto termino, si me da 30 segundos, el actual sistema de financiamiento público ha incentivado también la creación de agrupaciones sin verdadera representatividad, lo que algunos han denominado pymes políticas. Estas dinámicas no sólo erosionan la confianza de la ciudadanía en las instituciones, sino que también fragmentan el debate público. Frente a este diagnóstico, el proyecto de reforma que presentamos se erige como una propuesta integral, transversal, visionaria, aunque acotada. Y por eso, presidente, me parece también muy raro que las críticas recibidas, porque estamos recién en la idea de legislar, falta, como en todo proceso político, el estudio en particular en que todos y cada uno de aquellos que le parecen mal algunas normas de esta reforma podrán hacer presente o presentar sus indicaciones para mejorarla y finalmente deberá ser la democracia, es decir, los votos y los acuerdos eventuales para llegar a una reforma que ojalá suscite el mayor de los consensos. Voy a votar cuando se logre abrir la votación, presidente, a favor de esta reforma para poder entrar a su estudio en particular. Muchas gracias. Muchas gracias, senadora Luz Emmelsberger. Ofrezco la palabra a la senadora Alejandra Sepúlveda. Muchas gracias, presidente. A mí me sorprendió mucho cuando se comenzó a tratar este tema, ¿no? Quizás con la legítima necesidad y los argumentos que se han entregado hoy día aquí, pero a mí me gustaría hablar de la oportunidad en el momento en que se presenta este...

01:25:00

Este proyecto, Presidente, esta moción parlamentaria, que es una fusión de varios proyectos, ¿cómo ve hoy día la ciudadanía esto? ¿Qué es lo que está mirando? ¿Cómo nos estamos colocando de acuerdo entre dos grandes sectores en cómo tratar de teóricamente mejorar el sistema político? Y para que se coloquen de acuerdo lo antes posible y no tener esta división permanente y las complicaciones permanentes que se tienen. Sin embargo, Presidente, y por eso hablo de la oportunidad, es que hoy día llevamos y deberíamos estar colocándonos de acuerdo en cómo mejoramos las pensiones en este país. Y ese debería ser nuestro primer propósito. Dos millones y medio, dos millones y medio de personas que están esperando esto, pero no lo logramos, pues, Luciano. No lo logramos. Entonces, la preocupación hoy día de que aquí existen los sectores políticos que se colocan de acuerdo en hacer una reforma, donde somos incumbentes, donde además queremos sacar a parlamentarios de una fórmula que no corresponde, porque efectivamente tocamos la urna, efectivamente sacamos la urna de la primera prioridad, la democracia, como corresponde. Entonces, Presidente, las personas, las familias, los chilenos y chilenas no entienden cómo nos colocamos de acuerdo primero en esto tres o cuatro meses frente a la primera prioridad que hoy día tiene el país de sacar la reforma a las pensiones. Nadie entiende cómo no somos capaces de colocarnos de acuerdo en esto primero, en la prioridad del país, y mire cómo estamos dando vuelta el tablero en cosas que por lo menos no tienen que ver con las urgencias que hoy día tenemos. A mí me llamaron a una reunión, a una reunión para ver qué es lo que hacíamos con las cuotas de mujeres. Yo dije, mire, yo no estoy de acuerdo, no voy a participar en esta reunión mientras no avancemos en colocarnos de acuerdo y en sacar la reforma a las pensiones, porque quienes se ven mucho más complicados en esto precisamente son las mujeres que reciben entre un 10, un 11, un 20 por ciento de diferencia en las pensiones. Yo, Presidente, no estoy disponible hasta que estemos de acuerdo los partidos políticos que están presentes hoy día acá y en la Comisión de Trabajo a sacar lo antes posible la reforma que sí le interesa a los chilenos y chilenas. Yo estoy de acuerdo en que los partidos políticos son fundamentales en democracia, absolutamente de acuerdo, y que hay que fortalecerlo, sin duda, sin duda, pero con mayor transparencia, con una democracia interna que corresponda, con elegir bien a los candidatos y candidatas, con tener la posibilidad de que lo que se dice del partido o lo programático del partido efectivamente se refleje en el voto de ese parlamentario o esa parlamentaria. Creo que son muchas otras las cosas que hay que tomar en cuenta y hay que fortalecer al interior de los partidos, fundamentalmente la transparencia y la democracia interna. Yo voy a revisar bien este proyecto, vamos a chequearlo con los expertos que corresponda, pero ¿quién está en la Comisión de Constitución? ¿Qué es la senadora Pascual, que es parte, ¿no es cierto?, de los referentes que nosotros tenemos como aprueba de dignidad en la Comisión de Constitución? La verdad es que, bueno, si bien es cierto que alguno dice que aprueba de dignidad ya no existe, yo todavía creo en ella. Mira, soy capaz de leer tus labios, soy capaz de leerlo. Entonces, creo que es importante hoy día entender que los partidos políticos son absolutamente necesarios y que hay que fortalecerlo, pero no de esta manera, Presidente, por lo menos de la discusión que hemos escuchado hoy día acá. Y lo primero es que ojalá, antes de colocarnos de acuerdo en estas cosas, entendamos que la primera prioridad que tenemos es con la ciudadanía, con la gente, con los adultos mayores y con esta reforma a las pensiones que todavía no hemos podido concretar. Muchas gracias, Presidente. Gracias a usted, senadora Alejandra Sepúlveda. La mesa convocó a Comisión de Régimen Interno para las 18:30 horas, porque tenemos que resolver algunas materias que son urgentes, básicamente vinculadas con la jornada de la próxima semana del Congreso del futuro. ¿Habría acuerdo de la sala para autorizar que sesione en paralelo con la sala la Comisión de Régimen Interno? ¿Habría acuerdo? Así se acuerda.

01:30:00

Muchas gracias. Ofrezco la palabra al senador Francisco Chaguán. Ofrezco la palabra al senador Rojo Edwards. Gracias, presidente. Yo estoy de acuerdo, presidente, con lo que decía por su intermedio la senadora que me antecedió. La verdad es que esto no es la prioridad de Chile, pero uno tiene que ser capaz de analizar a los proyectos en su mérito. Yo creo que la reforma política que hoy día se está discutiendo, más allá de la necesaria reforma política que tenemos que realizar, es una reforma política que solamente tiene un único resultado que es posible, que es el de favorecer a los partidos que la presentan en términos políticos y económicos. Y la considero un error democrático, político de tamaño monumental. Creo que quienes lo proponen, presidente, y voy a explicarlo por qué, han desarrollado la clásica racionalización que da como resultado de que lo que le conviene a la gente, al pueblo, a los más vulnerables, es que ellos, los que la proponen, los iluminados, que realizan el raciocinio, se queden con una tajada más grande de lo común y que llegan a la conclusión de que lo que le conviene a Chile es que ellos tengan más poder. La propuesta en evaluación no resuelve, la verdad, ninguno de los problemas que entendemos como un diagnóstico compartido que produce la efectiva falta de gobernabilidad. Son cinco las materias que generalmente se dan como diagnóstico: la fragmentación política, los parlamentarios del 1%, la polarización, la falta de representatividad, y si consideramos el diagnóstico popular, además, la necesaria disminución de parlamentarios. En la fragmentación efectivamente se pone un umbral, pero el proyecto está redactado de forma no solamente de favorecer a los partidos grandes, sino también darle una salida a quienes pertenecen a partidos chicos, pero que son parte de sus coaliciones. Es una propuesta, por tanto, de eliminación selectiva. No toca la polarización porque no cambia nada estructural. Al proponer quitarle un escaño a un triunfador con votación alta, pero perteneciente a un partido con votación baja, y pasárselo a un candidato de votación baja, perteneciente a un partido favorecido, evidentemente, incentiva la existencia de parlamentarios del 1%. La reforma tampoco hace nada por mejorar la representatividad, ya que, entre otros, no modifica los distritos. Y, lamentablemente, no rebaja la cantidad de parlamentarios, que era el máximo objetivo declarado por años por varios de los partidos que apoyan esta reforma en cada conferencia de prensa que me tocó ver y la única medida política que sí tiene apoyo ciudadano. A mi juicio, presidente, este proyecto de ley como está ahora puede modificarse, por cierto, es un atentado a la libertad, a la democracia y a la razón. Y la verdad es que no tiene grandes diferencias con una colusión como la que hemos visto de algunas empresas en Chile. Busca la creación de una partidocracia, o sea, el poder total de algunas directivas de partidos. Yo quiero proponer, por ejemplo, ¿por qué no discutir un cambio en el sistema electoral que incentive la corrección de lo que es el diagnóstico compartido, de manera sincera, para el bien de los chilenos? Por ejemplo, ¿por qué no simplemente partir por prohibir los pactos electorales, obvio y simple y aplicado a muchas partes? Obviamente eso no lo va a hacer, porque no le favorece particularmente. Pero una reforma más profunda, por ejemplo, la evaluación de la implementación del sistema electoral uninominal mayoritario. Esto es, achicar los distritos y que se elija uno, el de mayor votación, y punto. Mire, en este sistema se elimina la fragmentación política en el acto. Se terminan los parlamentarios del 1% de manera instantánea porque el que tiene más votos. Al achicar los distritos, mejora la representatividad, hay más conexión del parlamentario con su distrito y ningún candidato de una minoría radical, que hablaba la senadora Luce Benzperger, por su intermedio, presidente, lograría el mayor porcentaje, mejorando decididamente la polarización que hoy día existe y además nos permite bajar la cantidad de parlamentarios, por ejemplo, a 100 en la Cámara de Diputados y algo así como cercano a 40 en el Senado. Esto es una solución, puede gustarnos o no, pero es una solución de verdad. No es un cálculo de qué es lo que me conviene, yo que estoy presentando, me refiero a los que están presentando esta propuesta. Antes de seguir, una nota de consistencia para la derecha, mi sector. ¿No era que la derecha se oponía a meter la mano en la urna? Y esto lo digo con... Hasta ahora cuando la izquierda proponía meter la mano en la urna, al menos lo hacía por temas de paridad o representación indígena, pero el cambio de representantes se hacía dentro del mismo proyecto.

01:35:00

Hoy día lo que hace este sistema es meter la mano en la urna, incluyendo la apropiación de un cupo parlamentario de alguien que fue electo en un proyecto político y filosófico distinto del cual finalmente ingresa al Parlamento, habiendo quizás decenas o centenas de miles de personas que apoyaron ese proyecto y personas libres y democráticamente. Esto la verdad es que no solamente meter la mano en la urna, es como meter una retroexcavadora en la cristalería de nuestra democracia. Es simplemente creerse superiores a las decisiones de la gente. Esto no representa la libertad y no representa al sector político donde yo estoy. Esto es de una tremenda inconsistencia. Quiero decir que quienes nos hemos cambiado de partido, acá se propone que se le quite el escaño. Evelyn Matei no se cambió de partido siendo diputada. José Antonio Kast no se cambió de partido siendo diputado. ¿Cuántos lo han hecho? Y vamos a establecer una supuesta superioridad moral, porque ellos, habiendo sido electos por un partido, fueron impuros, fueron díscolos, una especie de bárbaros, pecadores que se cambiaron de un partido y quedaron con esa impureza. Es difícil justificar desde la derecha y los partidos que apoyan a Evelyn Matei como candidata presidencial, quitarle el cupo parlamentario a quienes renuncian al partido porque ella misma lo hizo y lo hizo también José Antonio Kast. Todos tenemos responsabilidad, yo también soy culpable de esa impureza, también he renunciado a un partido político, pero efectivamente creo que todos tenemos responsabilidad. Urge en Chile, por ejemplo, fortalecer la institucionalidad de los partidos, obligándolos a tener mecanismos de resolución de controversias reales y no manipulables. Yo quiero decirle que usted en Chile levanta una piedra en un pueblo, cualquier pueblo de Chile, y existe un defensor de la libertad de derecha que fue injustamente tratado por RN o la UDI porque no existen mecanismos de resolución de controversias razonables y esto es, en parte importante, el porqué se generaron otros partidos, como el Partido Republicano y el Partido Social Cristiano, cuyas militancias son una basada en ex militantes de la UDI y otro muy ligado a ex militantes de la Renovación Nacional. Una buena reforma tiene que fortalecer la institucionalidad de los partidos porque es parte importante de lo que realmente necesitamos. Yo quiero decir que voy a, por supuesto, que como quiero una reforma quiero ver qué pasa con la reforma, porque son las disposiciones específicas las que no me parece que vayan en el sentido de mejorar la política, de darle más gobernabilidad y en general hacer una democracia más plena. Voy a ver qué voto, por cierto, pero yo quiero pedirle sinceramente a los autores de este proyecto que se miren el ombligo y piensen, ¿esto lo hago para favorecerme a mí y a los míos o lo hago por el bien de Chile? Y yo creo que esa respuesta es totalmente negativa. He dicho, presidente. Muchas gracias, senador Edwards. Ofrezco la palabra al senador Chaguán. Ofrezco la palabra al senador Luciano Cruzcoqui. Muchas gracias, señor presidente. Bueno, este es un tema bastante largo. La verdad que el fracaso brutal que ha tenido el reemplazo del sistema binominal, que era un sistema efectivamente muy rígido, que no permitía la participación de partidos pequeños, es cierto, pero mantenía un cierto orden y una cierta proporcionalidad, que ni siquiera este sistema proporcional DONT, ¿verdad?, permite. Este sistema permite, por ejemplo, que en Santiago Centro, y aquí quiero hacerme cargo también de varias cosas que se han dicho, se dice, mira, acá este sistema, esta reforma, que es una pequeña reforma constitucional, hecha con el mínimo minimórum suficiente para poder tener la anuencia de los votos que puedan concurrir a su aprobación, sencillamente establece un marco de un 5%, como decía mi colega Edwards recién, que capaz que no lo entiende bien porque tiene ancestros galeses e ingleses, pero en Alemania resulta que tiene un 4% de marco, precisamente, el sistema alemán, que permite dejar partidos que no logran aquí el marco mínimo de porcentaje de votación, como en muchas democracias, no integren sencillamente el sistema político y proponen soluciones al respecto, y hay partidos que están en riesgo. El partido mío, en la última elección de concejales, Evópoli, sacó 2,5% de concejales, con eso no llega al 4%, o sea, no llega al 4% del transitorio, siendo el 5% en régimen el porcentaje que lo valida. Ergo, muchos entendemos que si bien el sistema binominal tenía problemas, al menos permitía la existencia en un sistema presidencial, particularmente, de líderes de oposición y líderes de gobierno, de la formación de grandes conglomerados, que pactando entre ellos...

01:40:00

Ellos podían darle la posibilidad de gobernabilidad y acuerdos al país. Problemas del sistema. En el distrito 10, el señor Giorgio Jackson saca 100.000 votos, arrastra dos diputados, uno de ellos Gonzalo Vinter, con 5.000 votos, otro, una diputada con 4.000 votos, habiendo sacado él cerca de 100.000. Votos que no alcanzaban o estaban apenas sobre el 1%, dejando fuera, dentro del mismo pacto. Ni siquiera estamos hablando de pactos distintos. Dentro del mismo pacto, un candidato que sacó 25.000 votos, como fue el caso de Alberto Mayor, que además había sido su representado presidencial. ¿Cómo no va a ser una aberración política, finalmente, que por generar un sistema de subpactos, de arrastre, dentro de una misma lista, se deje fuera a quien cuadruplica o quintuplica a los candidatos que salen electos dentro del mismo pacto? Entonces, hoy día tenemos 25 partidos, 12 en formación, o 22 partidos, 4 en formación, para ser más precisos. No hay manera de sacar un proyecto importante adelante, decía la senadora Sepúlveda recién acá mismo. Decía, ¿cómo sacamos proyectos adelante que se prorrogan gobierno tras gobierno? Claro, si esto particularmente desde la pésima reforma del 2015 ha impedido los acuerdos, salvo acá, acá menos, porque acá está más binominalizado, entre comillas, o acá hay una correlación entre las personas electas por las circunscripciones, que son más grandes, sus votantes, y la posibilidad de generar grandes fuerzas que se logren acuerdos. ¿Dónde se están tomando los acuerdos importantes hoy día en Chile? Se están tomando acá, en el Senado, y con dificultades. En la Cámara es imposible hacerlo, imposible. Y eso obedece, finalmente, que tenemos un sistema que está trabado en sí mismo, ¿verdad? Y tenemos hoy día, de los 155 diputados y los 50 senadores, tenemos al menos un número de 40 que, habiendo sido electos en una lista o un pacto, hoy día son independientes, los han dejado. Entonces, o nos hacemos cargo de que los partidos políticos, que obviamente no son populares, y evidentemente, porque acá se dice de forma muy maniquea, mira, aprobemos la reforma de pensiones, creen que no estamos trabajando, ahora se vuelve a que forma parte, además de la misma Comisión de Trabajo en la que estoy yo, en sacar adelante el sistema de pensiones, y probablemente acá lo vamos a sacar, ¿sabe quién? Capaz que lleguemos a un acuerdo acá en el Senado, capaz, pero en la Cámara no, y ahí se va a caer. ¿Y sabe por qué se va a caer? Porque nadie se pone de acuerdo con 22 partidos en funcionamiento, con 40 diputados, o 40 parlamentarios independientes que cada uno hace lo que quiere porque no tienen ninguna línea política, ninguna línea programática, porque finalmente tomaron un cargo con un 1%, se dedicaron luego a filibusteriar o a cambiarse de bancada para buscar, habiendo secuestrado un escaño prácticamente para sí mismos, no para alguna idea política, sino para sí mismos, ¿verdad? y sencillamente hacerse del cargo ad aeternum, sin defender una declaración de principios, sin defender una cierta práctica en política, sin darle al elector ningún tipo de predictibilidad. Entonces me dicen a mí, después de que este país, con gobiernos de izquierda y gobiernos de derecha, hasta el gobierno al menos de Sebastián Piñera I, que tuvo la posibilidad de generar entendimiento en el Parlamento y logramos sacar mucha gente de la pobreza, que este país avanzara, que le fuera bien, que creciera al 7%, hoy día lo decía el Presidente Frey, se crecía al 7%, al 5%, al 6%, hoy día no crecemos nomás, nos va mal, no hay nada que repartir para los que creen en el reparto estatal o en la planificación centralizada porque no hay crecimiento y la población crece incluso más rápido que el crecimiento misérrimo que nosotros tenemos. Entonces tenemos un problema de sistema, tenemos un sistema que está trabado. Yo mismo propuse ya en el año 2018, dándome cuenta de lo que venía, un proyecto con firmas también del PPD, de la oposición, incluso del propio PPAUT, que se dio cuenta de los errores propios que tenía su sistema, que él defendió como padre de la guagua, de este sistema DONT fragmentario pésimo, con dos cifras electorales, con dos cifras repartidoras electorales que permiten arrastres de diputados del 1% que no representan a nadie, que no conocen a los clubes deportivos, que no conocen a las asociaciones sociales, que no conocen a los clubes de adulto mayor, que no tienen idea de nada, salvo que tienen un buen amigo que los arrastra como un árbol para hacer ingeniería electoral y darse por electos dejando fuera a personas que tienen más votación y que sí tienen representación.

01:45:00

El Partido Comunista ha logrado que la democracia sea una forma de vida popular. No logramos ponernos de acuerdo y no vamos a lograr mientras no resolvamos al menos, y tiene razón en eso mi colega Claudia Pascual, que es del Partido Comunista. A veces también hay cosas razonables desde el Partido Comunista. Tiene razón que esto no es solamente una reforma constitucional, esto también tiene que tener una bajada legal. Hemos visto los beneficios que le trae a la democracia la mayor participación con el voto obligatorio. Hoy día algo debemos hacer con el sistema de partidos políticos. Hoy día tenemos una serie de personas que son filibusteros, que secuestran los escaños para sí mismos, que no se adscriben a ningún cuerpo de ideas, que no son predecibles, que hoy día defienden esto y mañana defienden lo otro, y esto tiene también, en términos de legislación comparada, elementos que se están tomando de otros lugares donde sí efectivamente funciona. Esto funciona en Alemania, esto funciona en Nueva Zelanda, y se ha demostrado la mayoría de las veces que con un número más reducido de partidos políticos precisamente se puede ser más representativo y hacer más eficiente y más fuerte la gobernabilidad, y esa es parte del problema que nosotros tenemos. Durante casi una década o más estamos con un letargo generalizado como país, con incapacidad de ponernos de acuerdo. Hoy día el discolaje, el payaseo mediático, el filibusterismo, el argumento de brocha gorda dirigido a un grupo pequeñísimo de personas que nos pueden elegir, nos obliga también a meternos en una trinchera y no a apostar por las grandes mayorías y por ende también por los grandes acuerdos, señor presidente. Y ahí es donde yo digo, perfecto, esto no es el sistema ideal y probablemente a mí también me gustaría una elección por lista y por colores políticos o una elección mixta o una elección eventualmente uninominal, ¿verdad?, como funciona en Inglaterra y me parece que funciona bien en un sistema parlamentario, como funciona también en Estados Unidos. Pero evidentemente que hacer, dado que hay incumbencias y que hay intereses en esto, es evidente que no se pueden hacer esas grandes reformas y va a ser muy difícil mientras tengamos este nivel de fragmentación. Este país no va a avanzar a ninguna parte cuando se dice aprobemos permisología, aprobemos pensiones, aprobemos leyes laborales relevantes, tengamos un estatuto para que vengan personas a invertir. Un país con este grado de fragmentación política no da ninguna garantía para que nadie pueda considerar que es jurídicamente estable, ¿verdad?, y esto pone además en riesgo nuestra democracia porque permite que precisamente los que más réditos saquen de esto son los extremos, son aquellos que están precisamente tratando de tironear la democracia y el mundo más moderado, el mundo que dialoga, el mundo que es capaz de tender puentes para generar acuerdos, está duramente castigado por un sistema fragmentario y que impide acuerdos y gobernabilidad. Por ende yo llamo a este Congreso y a evitar también las figuras maniqueas que de pronto se hacen apelando intereses, mi partido puede desaparecer con esto, y aún así lo estoy haciendo y valoro también lo que hace el PPD porque está en la misma situación y creo que debemos poner primero a Chile antes que los intereses partidarios de cada uno de nosotros. Muchas gracias. Muchas gracias, senador Luciano Cruzcoque. Por tercera vez ofrezco la palabra al senador Francisco Chaguán, ofrezco la palabra al senador Juan Castro. Presidente, yo formo parte hoy día del Partido Socialista y no tengo ningún temor a este proyecto de ley, la verdad que siento que mi partido va a sobrepasar lejos el umbral que se está colocando con este proyecto de ley, pero también entiendo que es importante tener una reforma política porque como parlamentarios, como senadores, creo que no estamos cumpliendo el mandato popular y sin duda que es cierto que no estamos cumpliendo porque aquí se perdió el sentido común, presidente, muchos senadores no tienen el sentido común y se van a la confrontación, no buscan el bien de la gente y creo que nosotros somos elegidos para representar a las personas, para buscar lo mejor para el país y nada de eso ocurre y no ocurre porque el populismo se consumió a la clase política y además de eso, presidente, también hay que entender lo siguiente, que tenemos y elegimos presidentes y la verdad que también no ha sido una buena elección porque no se busca el bien común, se busca la polarización.

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