Senado · Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía

Wednesday 11 de December, 2024 · 09:30 · 4h 44m

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Buenos días a todas y a todos quienes nos acompañan. Muchas gracias por la presencia en esta reunión que es la Comisión de Recursos Hídricos y Desarrollo que va a sesionar y en conjunto la realización de este seminario. Queremos saludar en primer lugar a la Senadora Yanna Provoste, Presidenta de la Comisión de Recursos Hídricos y Desarrollo del Senado, a la Senadora Isabel Allende y al Senador Juan Castro, miembros de la Comisión e integrantes de esta Comisión. A la Señora Dinka Liliana Acevedo, que viene en representación del Vice Rector de Investigación de la Universidad Autónoma. A Don Rodrigo Sangüesa, Director General de Agua. A la Doctora Paola Volados, Directora del Proyecto y quien ha sido el artífice de este seminario y la coordinación. A quienes nos acompañan de los gabinetes de los senadores, de la Comisión misma. Muchas gracias por todo el apoyo que nos han brindado. A los académicos y académicas de las universidades que están integrando los proyectos de investigación. Y por supuesto agradecer a la Biblioteca del Congreso Nacional, esta posibilidad que nos brinda no solo estar en este espacio, sino que todo lo que ha significado el apoyo de ellos en términos informáticos y en términos de coordinación como ustedes pueden ver lo que está hoy día funcionando acá. Y lo mismo a TV Senado que está transmitiendo directamente esta reunión de la Comisión. Para iniciar un breve comentario sobre el sentido del seminario mismo. El seminario tiene como propósito abrir un espacio de reflexión y diálogo sobre la construcción de un modelo de gobernanza del agua en Chile. A partir de los aportes de tres proyectos de investigación asociativos que buscan entregar evidencia sobre dimensiones que debieran estar en una política de agua en Chile. En un marco normativo y político crucial en la discusión del agua en Chile en los últimos cinco años, nos parece relevante debatir sobre las posibilidades de potenciar un modelo de gobernanza del agua en un contexto de cambio climático que nos identifica como uno de los países con mayores estrés hídricos para el 2040. En estos tres proyectos participan más de 10 universidades de diversas regiones del país cuyo objetivo es contribuir a dar respuesta a la actual crisis del agua que experimenta el país. Para dar inicio entonces a la sesión, dejamos con la palabra a la Presidenta de la Comisión, Senadora Yanna Provoste. Muy buenos días, muchísimas gracias Fernando. Saludar a nuestras colegas Isabel y Juan Castro que formamos parte de la Comisión de Recursos Hídricos. Saludo también de manera muy especial a las y los investigadores que nos acompañan, académicos, a la universidad con quien desde la Comisión hemos organizado este seminario. Quiero saludar especialmente al Director General de Aguas, a María Graciela, a Carlos como Coordinador de Recursos Hídricos del Ministerio de Obras Públicas y agradecer a todos quienes a través de televisión del Senado están siguiendo esta transmisión. En el día de ayer teníamos la posibilidad en una sesión especial del Senado de recibir por primera vez el informe de la Ministra de Medio Ambiente respecto de los avances en materia de la estrategia de cambio climático que forma parte además de lo que está establecido en la propia Ley de Cambio Climático en el artículo 10, en donde se tiene que entregar esta cuenta pública y en donde el factor hídrico ocupa un lugar muy importante. Entonces, creo que tanto la actividad del día de ayer, de escuchar el balance de la Ministra de Medio Ambiente, como en el día de hoy, de estar desde la Comisión de Recursos Hídricos promoviendo también este diálogo, esta democratización de la información en materia de investigación hídrica, está en coordinación muy estrecha con los desafíos que hoy tenemos que enfrentar como país a propósito de la estrategia de cambio climático y particularmente sobre la crisis en materia hídrica. Y para nosotros como Comisión de Recursos Hídricos es un honor poder compartir con las y los investigadores que hoy día nos van a compartir la presentación de tres proyectos que forman parte de estos anillos, proyectos de investigación que han sido todos financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), y que abordan de manera integral y desde visiones muy distintas los desafíos hídricos que enfrentamos en nuestro país. Y estos proyectos, anillos, que por un lado nos permiten enfrentar desde una mirada de la crisis social del agua, también algo que nos ha llamado mucho la atención, los pluriversos climáticos y los consejos de cuenca, que estas tres iniciativas ofrecen soluciones que son interdisciplinarias, que desde visiones distintas, desde ángulos distintos, desde enfoques diferentes, abordan un mismo desafío común, y que es cómo Chile enfrenta este futuro sostenible para el agua. Y aunque cada una de estas iniciativas aborda el problema hídrico desde una mirada distinta, es claramente posible complementar y generar una mirada mucho más armoniosa respecto de la gobernanza participativa y sostenible que promueve la equidad y la gestión en el agua, y la complejidad además que tenemos que abordar a partir del cambio climático. Y por eso que el reconocimiento a la diversidad del territorio en nuestro país, cada uno de nosotros representamos territorios muy distintos, el Senador Castro en la región del Maule, la Senadora Allende en la región de Valparaíso, y quien habla en la región de Atacama, y por lo tanto también este reconocimiento a la diversidad territorial y social que son los enfoques de los proyectos anillos son muy importantes porque es el desafío y la necesidad de ir integrando a las comunidades locales cada vez más en la toma de decisiones. Y por eso que para la Comisión de Recursos Hídricos, de Certificación y Sequía ha sido muy importante el trabajo en conjunto y quiero agradecer particularmente a la Unidad de Vinculación Ciudadana a través de Fernando Silva. La Biblioteca del Congreso, acá está nuestro asesor permanente en la Comisión de Recursos Hídricos a la Televisión del Senado que permite la difusión. Esto se está transmitiendo y va a quedar grabado, de manera que el esfuerzo que hemos señalado inicialmente de democratizar el conocimiento es algo que a través de la Televisión del Senado también va a quedar disponible para todos y todas. Y por lo tanto, creemos que también este esfuerzo de ir vinculando a la Comisión con la academia, con los territorios, asegurando que las soluciones en materia hídrica sean cada vez más pertinentes, más inclusivas, más viables en el largo plazo, es algo que nos convoca a cada uno de nosotros. Quiero una vez más destacar la relevancia de cada una de las iniciativas, felicitar a las y los investigadores, porque la crisis que estamos enfrentando en materia hídrica también nos invita a reflexionar sobre una gobernanza más colaborativa como una herramienta para abordar la sequía en los territorios más críticos, como lo que nos toca vivir permanentemente en nuestros territorios. Así es que agradecemos que cada una de estas iniciativas y particularmente tenemos gran interés en cada uno de ellos, desde los consejos de cuenca, desde el pluriverso climático y también desde el enfoque que nos van a permitir en esta discusión. Cada una de las iniciativas que nos van a permitir los investigadores poder conocer y difundir va a ser también un elemento muy central para el trabajo de esta Comisión. Quiero insistir en la coincidencia en donde, en el día de ayer, hemos tenido a la Ministra de Salud, hoy a las y los investigadores, y todo va en un propósito común en donde es necesario con urgencia construir también instituciones mucho más sólidas que gestionen no solo nuestras cuencas con una perspectiva democrática, adaptativa, sino también el cómo nuestra labor como legisladores y legisladoras se alinea con los desafíos que hoy tenemos y cómo la academia nos nutre también para poder realizar mejores iniciativas legales. Así es que muchísimas gracias, bienvenido y damos por iniciada esta sesión seminario. Muchas gracias, Senadora Proboste. Quiero invitar a quien viene en representación del Vicerrector de Investigación y Doctorados de la Universidad Autónoma, la Doctora Dinca Liliana Acevedo. Bueno, buenos días a todos, a todas, repito los vocativos. Como Universidad Autónoma de Chile queremos darle la bienvenida a este encuentro organizado por la Comisión del Senado en conjunto con el Proyecto Anillo que lidera la Doctora Paola Volados, denominado la crisis social del agua. Este espacio nos convoca a reflexionar sobre un desafío crucial que es la crisis social del agua y las propuestas colaborativas sobre gobernanza que promuevan su gestión justa, equitativa y sostenible. En nombre de la Vicerrectoría de Investigación y Doctorados, queremos expresar nuestro orgullo y nuestro compromiso con este proyecto que encarna nuestra misión de generar conocimiento relevante y aportar soluciones a problemas urgentes de nuestro país, todo esto basado en tomar decisiones en conjunto con la evidencia. Muchas gracias por ser parte de esta conversación y les deseamos una excelente jornada. Agradecer a los integrantes también del Senado por esta oportunidad. Muchas gracias, Dinca, por las palabras. Queremos invitar ahora al Director General de Aguas del MOP a hacer un saludo inicial. Buenos días a todas y a todos. A la Senadora Diana Provoste, por esta invitación, a esta comisión, al Senador Castro, a la Senadora Allende. Hemos conversado largo rato de materia de recursos hídricos en las distintas regiones, mirando el concepto de gobernanza, mirando los temas de seguridad y con un mandato súper potente del año 2022, un mandato en la modificación del Código de Aguas del año 81, una ley de marco de cambio climático que sustenta y hace más potentes los cambios que tenemos que realizar. Y la pregunta hoy es cómo construimos esto. Mantenemos la misma gobernanza existente en el territorio, hacemos mirada efectivamente a quienes son los otros usuarios existentes. Y hoy día el Código de Aguas dice que el abastecimiento de la población tiene que estar asegurado, el Estado tiene que avanzar hacia eso. ¿Y por qué lo menciono? Porque es relevante. Nuestra ley no estaba mencionada y hoy día es la punta de flecha de donde tenemos que avanzar en la seguridad para nuestra gente. Pero el Código no solamente se quedó allí, habló de un instrumento, que son los planes estratégicos de recursos hídricos, planes que tienen objetivos definidos, concretos y que en definitiva se tienen que construir. Pero un plan no se construye y no logra tener vida si no es con la participación activa desde el territorio. Y hoy día las instancias de gobernanza, los consejos de cuenca, de los cuales hemos conversado y de los cuales se presentará acá, también hoy día la DGA, la instalación de la mesa estratégica de recursos hídricos con los usuarios del agua tradicional, en nuestras organizaciones de usuarios, pero también incorporando otras miradas, las miradas de la academia, de la sociedad civil, de nuestros pueblos indígenas también que viven en el territorio, recuperar también el conocimiento ancestral que ellos realizan. Esto también es importante. Agradecer finalmente a este seminario la importancia que tiene para la relevante tarea que el Estado tiene que construir, desde el mundo público y también con los privados. Este trabajo tiene que ser colaborativo, tiene que trascender efectivamente a lo que hemos construido durante mucho tiempo. Hoy día la crisis climática a la cual nos estamos viendo enfrentados presenta desafíos y esos desafíos tenemos que estar a la altura para poder resolver y construir cierta seguridad para nuestra gente. Muchas gracias por la invitación y que sea una excelente jornada. Agradecemos al Director General de Aguas, Rodrigo Sangüesa, sus palabras y saludos. Y por último, queremos invitar a la directora, a quien ha coordinado el proyecto, la Doctora Paola Volados, a que nos haga un saludo y también nos explique un poco la metodología del desarrollo del seminario. Muchas gracias a todas y a todos los presentes, particularmente a quienes han venido de territorios, desde el Maule. Sabemos lo difícil de la Quinta Región, también de Catemu. Los territorios presentes hoy día acá son uno de los temas para mí centrales de este intento, este esfuerzo y de este hito en donde estamos todas y todos muy demandados en cada uno de nuestros campos, el académico, el político. Por lo tanto, encontrar estos espacios de intersección, de interseccionalidad, de intercambio, me parece relevante. Sobre todo si van a quedar grabados y va a servir para ir avanzando en un desafío que hemos intentado aportar desde los diversos ámbitos. Por eso hoy día nosotros propusimos un espacio, un seminario denominado Propuestas para una Gobernanza Colaborativa del Agua en Chile, con dos mesas que buscan aportar desde el campo académico, pero especialmente desde las ciencias sociales. Y eso yo creo que es un hito desde el punto de vista del aporte a los temas y problemáticas del agua. Todas y todos sabemos y discutimos y también contamos con la evidencia de otras ciencias, de las ciencias agronómicas, de las cuales también van a estar presentes hoy día acá. No obstante, el enfoque de las ciencias sociales en la discusión del agua ha sido más marginal, ha estado de alguna manera un poco más, yo diría, desnivelada respecto a las otras ciencias en su aporte. Por lo tanto, hoy día mi objetivo y mi propósito ha sido poner en el centro la discusión social. Por eso nosotros hablamos de la crisis social del agua y vamos a exponer un poco en qué consiste y qué hemos ido encontrando durante estos dos años de proyectos, antes de finalizar el año 2025, que esperamos también deje múltiples instancias e ideas para poder avanzar en esta temática, que para el caso de nuestro país va a ser una temática que se va a ir agudizando desde el punto de vista crítico, no solucionando. Por lo tanto, hay que irse adaptando. La segunda mesa tiene como objetivo relevar experiencias colaborativas que están en curso. Nosotros estamos señalando y sostenemos desde el proyecto que la gobernanza y los modelos, hablamos en plural, de modelos de gobernanza deben estar situados a las condiciones territoriales. Y no obstante, como lo decía bien el Director General de Aguas, estamos en un escenario normativo nuevo, marcado por la reforma, la Ley de Cambio Climático, y también las reflexiones y críticas a la Ley de Servicios Sanitarios Rurales, de la cual vamos también hoy día a conversar. Entonces, esta segunda mesa lo que propone es compartir estas experiencias colaborativas que ya están en curso desde algunos territorios, a fin de ir también pensando y entregando las herramientas, tanto de los territorios como de la academia, para las tomas de decisiones políticas que son fundamentales. Por lo tanto, aquí agradezco a quienes han aceptado participar en este seminario, en esta primera mesa, que son directores de proyectos ANILLO: Bárbara Jérez Enríquez, que viene en representación del ANILLO Pluriversos Climáticos, y Guillermo Donoso, del proyecto ANILLO Consejo de Cuencas. Muchas gracias por participar en esta primera mesa. Esta mesa va a ser moderada por Tatiana Selume, que es parte integral y fundamental de nuestro proyecto ANILLO, a quien agradezco también sus tremendas contribuciones durante estos años de trabajo colaborativo. Y en la segunda mesa tenemos la experiencia que nosotros consideramos como una experiencia nacional, a representación de Carlos Esteves, como también para tener un marco, digamos, de los esfuerzos a nivel nacional que se están haciendo por establecer estos modelos de gobernanza. Rufino Evia, de parte de APR, va a compartir lo que ha sido también la experiencia colaborativa en la Mesa Única Nacional, que ha dado sus frutos y lo sigue dando. Y también vamos a tener la oportunidad de conocer las experiencias que se están desarrollando en el Maule, a partir de los aportes de Fanny Lobos y Mónica Ormazábal, de Anamury, y donde también vamos a conocer experiencias que en contextos territoriales se están dando como articulaciones y que debieran considerarse a la hora de una política nacional y regional del agua. Muchas gracias. Voy a pedirle entonces ahora a los senadores que puedan ocupar la primera fila, porque vamos a constituir entonces la primera mesa de trabajo. Invito entonces a Tatiana Selume y a quienes van a integrar esa comisión y esa mesa. Perdón, perdón. Muy buenos días a todas y a todos los presentes, a los senadores, especialmente a la senadora Jasna Provoste, presidenta de la Comisión de Recursos Hídricos y de Certificación, también a la senadora Allende y al senador Castro. Autoridades presentes, muy buenos días. Vamos a comenzar esta primera parte del seminario. Y para ello vamos a darle esta primera mesa de presentación de los avances y propuestas para una gobernanza colaborativa del agua desde estos tres proyectos ANILLO de investigación. Vamos a comenzar con el primer proyecto ANILLO de crisis climática, cuya directora es Paola Volados García. Señora Paola, por favor, tiene la palabra, son 15 minutos máximo. Gracias. Bueno, muchas gracias. Voy a comenzar compartiendo con ustedes algunas propuestas y resultados de nuestro proyecto. Lo hago representando a un equipo grande territorial que se despliega en las tres cuencas y territorios hidrosociales que nosotros estamos trabajando: Concagua, Maule y Toltén. Un equipo interdisciplinar y también que cuenta con una colaboración muy importante de postdoctoras y también de estudiantes de magíster y de pregrado. Acá participamos las universidades autónomas, la Universidad de Chile, Alberto Hurtado y San Sebastián. Por lo tanto, también implica un esfuerzo institucional muy relevante. El objetivo de este proyecto brevemente es investigar la crisis social del agua en estos tres territorios hidrosociales. Ahora voy a explicar a qué me refiero. Que están afectadas por la mega sequía y la aproximación es entenderla como una crisis social multidimensional en donde relevamos al menos las dimensiones socioculturales, las dimensiones de género, las dimensiones económico-productivas y las dimensiones normativas. Pero además entendemos que esta es una crisis social interescalar en donde las escalas locales, provinciales, regionales y nacionales deben estar presentes en nuestro análisis. Entendemos que el agua es un catalizador de la crisis social en Chile. Eso es algo también relevante. Entendemos la crisis entonces del agua no sólo como una crisis natural asociada al cambio climático, sino un modelo de gobernanza hídrica que ha deteriorado los sistemas ecológicos y con ello la posibilidad de un desarrollo sostenible para los territorios y comunidades del país. En tanto, crisis social multidimensional e interescalar, para analizar la complejidad de esta crisis y su canalización se requieren esfuerzos interdisciplinares donde las ciencias sociales juegan un papel central. Del punto de vista conceptual voy a referirme muy brevemente a cuáles son los conceptos centrales de nuestra propuesta. Por un lado, la crisis social del agua aborda la mega sequía, el estrés hídrico, la escasez hídrica como una construcción social. Por otro lado, nos referimos no solamente a cuencas como una limitación geográfica, sino que hablamos de territorios hidrosociales para relevar las dimensiones socioculturales involucradas en los territorios. Y por último, nos referimos a la gobernanza como una gobernanza colaborativa que propone, en el fondo, entender los modelos o las articulaciones para construir un modelo en torno al agua horizontal que transforme el actual modelo que está basado en asignación de derechos. Aquí, como bien muestra esta lámina, el modelo de gestión basado en asignación de derechos, ya la literatura señala que es uno de los problemas que tenemos en donde impide el reconocimiento de otros usuarios de agua y su participación en la gestión del agua. Por otro lado, para transitar a un modelo colaborativo se requieren muchos pasos intermedios que debieran ir hacia un modelo integrado basado en la cuenca, que es algo que se está intentando hoy día a través de los consejos de cuenca, pero también para asegurar la sostenibilidad del agua, que creo que es la propuesta que se está desarrollando a través del Ministerio de Medio Ambiente, pero también de la Dirección General de Aguas con los planes estratégicos de recursos hídricos. Nosotros, sin embargo, entendemos que la gobernanza colaborativa va incluso más allá de eso e incorpora o debiera incorporar las heterogeneidades territoriales, las historias sociales y culturales, pero también ecológicas y las formas en que la crisis climática está afectando a los territorios de manera diversa. Una breve caracterización de los tres lugares y de los tres espacios territoriales donde estamos trabajando involucra, de alguna manera, mirar las cuencas como unas unidades más amplias que lo geográfico, pero también consideramos que, desde el punto de vista de la política hídrica, hoy día debiera pensarse en unidades más pequeñas, que serían las subcuencas, como un camino intermedio para transitar hacia los territorios hidrosociales. Esto también tiene que ver con la naturaleza de estos territorios en donde, pese a que los datos muestran que son cuencas o territorios hidrosociales eminentemente urbanos, la ruralidad en ellos es un elemento muy radical o muy importante, que también está en una transformación muy abrupta. Esto define las demandas del agua y la demanda hídrica que hay en cada una de estas cuencas que, pese a ser distintas, comparten elementos comunes. Y aquí lo voy a mostrar principalmente porque en todas ellas, las dos principales demandas de agua las tiene el sector forestal y el sector agrícola. Son estas dos grandes, digamos, actividades económicas que generan demanda de agua mayor en estos tres territorios hidrosociales. Lo que también produce es que los usos del suelo no siempre corresponden a esa demanda. Y ahí se produce también una crisis social del agua como vamos a plantear. En esta zona macro centro sur que llamamos nosotros, hay dos de las cuencas territorios hidrosociales que Aconcagua y Maule forman parte de la zona centro. ¿Qué quiere decir esto? En donde vive más del 62% de la población nacional. Eso marca y define la demanda hídrica que también debiera ser considerada. A nivel nacional uno debe tener en cuenta no solamente la pluviometría diferencial extrema que tenemos entre la zona norte y la zona sur, sino también el nivel de población que vive en la zona central que es prácticamente más de la mitad. Respecto al uso de suelo, si ustedes miran estos mapas solamente para caracterizarlo, porque nosotros desde el proyecto nuestro, los mapas nos ayudan a pensar la crisis. Nos pueden mostrar claramente que pese a que los usos del agua son de dos actividades, el uso de suelo sin embargo está concentrado en una de ellas, que es la actividad agrícola. Agrícola intensiva, particularmente si ustedes se dan cuenta en cada una de estas cuencas, ella se manifiesta de manera muy diversa y genera también o se relaciona con actividades también extractivas diversas. Por ejemplo, en Aconcagua tenemos una variedad de actividades que generan esta crisis, entre ellas la presencia de la minería es importante en Aconcagua, cosa que muchas veces no está siempre tan relevado. En cambio, en la cuenca del Toltén, la actividad de la piscicultura es una actividad que está muy presente y que genera también parte de la crisis. Acuérdense que los datos sobre la situación de Villarrica particularmente y la contaminación tiene que ver con elementos de la piscicultura como lo señalan algunos estudios de las universidades del sur. Mientras tanto, las actividades en la cuenca del Maule más importantes son la agrícola, la gran agricultura y también las hidroeléctricas como se muestran en estos mapas. Este mapa nos muestra los sectores hidrológicos de aprovechamiento común para mostrar solamente una diferencia sustancial de Aconcagua y de su crisis, respecto a que es el lugar donde ya no existe, está todo zona de prohibición y zona de restricción. Y en el Maule y Toltén, pese a que la crisis no se manifiesta de esta forma, sí, y esto es un elemento que creo que debiéramos relevar, el problema de la contaminación del agua es uno de los temas más centrales en estas dos últimas cuencas. Vamos a mostrar también aquí en el mapa siguiente el estado hidrológico y su capacidad de almacenamiento que es coherente con los problemas que muestran los mapas anteriores, señalando que prácticamente los rojos indican el déficit hídrico, es decir, a mayor intensidad del rojo, mayor es el balance negativo. Y ahí podemos ver en el fondo Aconcagua nuevamente crítico respecto a su situación y disponibilidad de almacenamiento del agua, pero el Maule también de alguna manera tiene esta tensión respecto a su capacidad de almacenamiento que además sabemos y vamos a ver ahora, coincide con la presencia de APRs en esos mismos lugares donde mayor crisis hay. Aquí están la distribución de derechos de agua otorgados por cada uno de ellos, vamos también a mostrar cómo y dar cuenta de lo que nosotros hemos planteado aquí, que el uso intensivo ha generado también una monopolización, digamos, de los derechos en ciertos sectores económicos, generando también una crisis para aquellos sectores que no tienen derechos y que hoy día están tensionados por la obligación de inscribir sus derechos en el marco de la reforma al código. Aquí está el mapa de distribución de las APRs, Aguas Potables Rurales, como verán, y pese a que hay mayor disponibilidad, entre comillas, en el Maule es donde más presencia de APRs hay y en donde además en el Maule se cruzan problemas de inundación y sequía propio del cambio climático que generan también problemas de abastecimiento y de calidad y aseguramiento. La calidad del agua que se entrega por las APRs debido a justamente las inundaciones que han ocurrido estos últimos dos años. Entonces, nosotros queremos respondernos frente a este escenario y a esta descripción que hemos hecho de estos territorios y de estas cuencas, es que el modelo de agua ha priorizado históricamente entonces el uso productivo del agua. Creemos que eso es parte de los conflictos sobre los usos y valoraciones del agua que se manifiestan en estas cuencas, que estas están centradas en el sector agrícola y forestal, que invisibilizan otros usos como los relacionados con la biodiversidad, el consumo humano y las valoraciones solidarias del agua en la gestión comunitaria, por ejemplo, de parte de las APRs, como también las valoraciones espirituales del agua desde las cosmovisiones de los pueblos indígenas. El Toltén tiene más de 400 comunidades indígenas, para que los digamos decirlo. Los conflictos se explican entonces en parte por un modelo de agua jerárquico y excluyente, el cual solo considera los usuarios de agua con derechos de agua. Por otro lado, los usos intensivos para actividades generan un estrés y escasez que ha dejado a varias cuencas bajo amenaza. Esto lo refuerzo para incluir, cuando hablamos de sequía, los otros conceptos, porque en general, en los mapas que se muestran, se tiende a reforzar la idea de la sequía, cuando en el fondo lo que tenemos es un sobre-otorgamiento de derechos, pero también un sobre-uso intensivo del agua. Por otro lado, tenemos que ya las APRs, muchas de ellas han entrado en una crisis por el agotamiento de sus pozos, por lo tanto, a la DOH le ha tenido muy tensionada por crear y generar nuevos proyectos. Por otro lado, nosotros nos hemos encontrado de manera transversal en los tres territorios un gran desconocimiento de las implicancias al Código y particularmente grandes tensiones con la implementación de la Ley de Servicios Sanitarios Rurales, de eso va a referirse después Rufino. Gracias. Y por último, la segunda parte de la pregunta que nosotros nos hemos hecho en este proyecto es ¿qué lecciones podemos traer de estos conflictos para diseñar modelos de manejo o gobernanza colaborativa considerando las dimensiones y escalas que queremos estudiar y que están involucradas? Y hemos ido levantando de que de acuerdo a las realidades hidrosociales de las cuencas se requiere una mirada en unidades más pequeñas, como decía en la subcuenca, que debieran reflexionarse y trabajarse el escalamiento, digamos, de estas experiencias como ellas pasan de niveles locales a niveles provinciales y de provinciales a regionales y de regionales a nacionales, potenciando la diversidad de historias organizativas de las comunidades, pero también de los servicios estatales. Los servicios estatales cumplen, tienen una historia en cada uno de los territorios y ella define muchísimo el tipo de experiencias que se están dando hoy día. A nivel local también se observa una experiencia de articulación relevante entre los municipios y las APRs, por lo tanto, yo creo que allí hay todo un horizonte de trabajo político de darle. Los municipios han entrado a la discusión del agua un poco obligados por la situación sobre todo del agua de emergencia, no obstante las APRs también han tenido que recurrir a ellos por la falta o problemas de agua o para gestionar proyectos con la DOH o la DGA, por ejemplo. A nivel regional en Aconcagua quiero resaltar la experiencia regional de la mesa hídrica, las mesas hídricas provinciales que han dado curso a una política hídrica regional marcada por el interés y el trabajo colaborativo entre servicios públicos, comunidades, organizaciones de usuarios, juntas de vigilancia, que pese a tener conflictos judicializados, como se sabe y se conoce en la zona alta, no obstante se sientan a conversar y a trabajar colaborativamente, esto creo que hay que recogerlo. Finalmente quiero recalcar, por ejemplo, que en el Maule el sector salud y el sector agrícola manifiestan especial interés de la vinculación del agua con los problemas de salud, pero también del agua con la alimentación y la soberanía alimentaria. Por último, bueno, señalar que las características hidrológicas deben ser, digamos, consideradas. Para finalizar brevemente solamente quiero señalar que entonces en términos de la dimensión sociocultural hay que reconocerlas como visiones campesinas e indígenas que están involucradas, los cambios que se están produciendo por los usos de suelo, por los parcelamientos que han impactado a las tres cuencas y a los territorios. Es un parcelamiento que ha generado un gran cambio de uso de suelo, esto es algo que está en curso hoy día. En perspectiva de la dimensión de género, las mujeres actualmente están a cargo de gestionar el agua de emergencia en comunidades donde no hay agua. Ellas relevan las dimensiones de salud y cuidados, y los problemas de acceso al agua para las mujeres tienen que ver con el acceso a la tierra, que todavía persiste eminentemente en manos de los hombres. Las mujeres relevan también la interdependencia de la vida con el cuidado del ecosistema, mientras los hombres se focalizan en las dimensiones productivas del agua. Por último, las mujeres tienden a cumplir un rol central en la gestión comunitaria del agua. Solamente para terminar, la dimensión productiva, que creo que los mapas lo muestran, las actividades económicas intensivas son parte central de la crisis y están generando problemas de sustentabilidad de la biodiversidad. Las fuentes de agua que están en las zonas altas están involucradas, y por último, los cambios económicos y la pérdida de las economías tradicionales. La dimensión normativa la dejo aquí porque va a ser algo que se va a desarrollar. Creo que es muy importante pensarla y repensarla, cómo se está implementando el Código de Agua, la reforma, la Ley de Servicios Sanitarios, cómo se está modificando y también la Ley de Cambio Climático que presiona por una seguridad hídrica para todos y todas los territorios. Muchas gracias. Agradecemos la exposición de la doctora Paola Volados. Y ahora le damos la palabra a la expositora número 2, doña Bárbara Jerez Enríquez, investigadora principal del anillo Pluriversos Climáticos. Bárbara. Muchas gracias. Buenos días a todos y todas. Agradecer la invitación del proyecto de anillo de crisis social del agua. También saludar a las autoridades presentes. Mi nombre es Bárbara Jerez, soy una de las investigadoras principales del proyecto Anillo Pluriversos Climáticos. Es un proyecto en el que estamos trabajando la Universidad de Concepción, la Universidad del Biobío y también la Universidad Católica de Valparaíso. Un equipo de geógrafos, trabajadores sociales, biólogos, que estamos trabajando sobre las experiencias que están llevando a cabo múltiples comunidades para responder a la crisis climática. Desde ahí traigo algunos avances que hemos realizado en este primer año de tres años que llevamos como proyecto. Y desde ahí, cómo plantear algunas propuestas frente a la crisis social del agua desde la mirada de las comunidades, que es lo que hemos estado encontrando en este camino. Y bueno, también acá está presente Patricio Pérez, que es uno de los profesionales de nuestro proyecto. Así que nosotros venimos acá en representación de este anillo. Hay un pequeño problema técnico. Muchas gracias. Bueno, un poco contarles más de nuestro proyecto. El nombre completo es Pluriversos Climáticos, una perspectiva decolonial desde las geomanidades para el diseño de territorios alternativos en contextos de cambio climático. También muy breve, el objetivo que nosotros buscamos es generar espacios colaborativos entre diversos actores que posibiliten el diseño de Pluriversos Climáticos, que ya vamos a explicar de qué se trata este concepto, a partir de diálogos interdisciplinarios y transdisciplinarios entre el mundo científico, las ciencias ambientales y los saberes ambientales que tienen las comunidades frente a la crisis socioambiental que hay en nuestro país, donde la crisis climática tiene un rol central. Utilizando algunas metodologías de las geomanidades, que es un diálogo entre la geografía, sobre todo la geografía que tiene una mirada más crítica, más humana, las humanidades y las ciencias sociales ambientales, para enfocarnos a la resiliencia al cambio climático. Entonces, desde ahí nosotros estamos analizando experiencias co-creativas de Pluriversos Climáticos, buscamos promover prácticas socioecológicas de carácter comunitario, así transformadoras también. Dentro de ese contexto igual no nos olvidamos de analizar lo que comprendemos como las geopolíticas del cambio climático, que son las políticas globales, cuáles son sus tensiones, sus propuestas y los impactos que eso produce en los territorios. Y finalmente proponer metodologías de planificación ambiental en los territorios que puedan contribuir a la resiliencia climática a nivel local. Nosotros estamos presentes en la cuenca del río Aconcagua, acá en la región de Valparaíso, en la cuenca del río Marga Marga, del cerro Margamarga, y en el sur en la cuenca del río Biobío. Gracias. Y bueno, desde ahí nosotros estamos pensando esta crisis, no solo pensar la de norte a sur, que es como un poco las geografías tradicionales, políticos-administrativas, sino que también pensar esta crisis de cordillera a mar. ¿Y eso qué significa? Pensar al país desde las cuencas, todas sus particularidades, las cuencas que tienen, una cabecera que viene de las cordilleras, que interactúan con la paz subterránea, que llegan a la costa donde hay humedales, donde hay otro tipo de afluentes, y que toda la cuenca tiene también marcos culturales que habitan la gente a través de ciudades grandes, de pueblos pequeños, y donde hay distintas formas de uso del agua que hoy día están en juego. Muchas gracias. Y bueno, desde ahí nosotros planteamos que es importante pensar las territorialidades que están en cada cuenca, las formas de usar el territorio, contemplarlas dentro del debate que hoy día está en juego en torno a la crisis social del agua y a la crisis climática, y que no se puede pensar esto solamente desde las esferas de política-administrativa, ni solamente desde los principales usos económicos, sino que también desde las diversidades que hoy día los territorios están expresando, donde la gran parte del país está habitando. Bueno, a empezar un poco a nivel teórico, el concepto de pluriversos. Cuando hablamos de pluriverso, estamos hablando de un mundo plural. Entonces, desde ahí la invitación a pensar todas estas crisis, y muy en conversación con lo que están planteando los colegas del otro proyecto, desde las diversidades de los saberes de los territorios, y trascender como las miradas homogéneas de cómo pensar la crisis ambiental y la crisis climática desde ámbitos solamente de saberes expertos, sino que conversar más allá de aquellos. Y desde ahí buscar la construcción de mundos que coexisten desde los territorios, con la diversidad de saberes, de seres, y las formas de habitar los espacios que hoy día las comunidades están mostrando, y desde ahí surgen muchas alternativas. Y que desde las políticas públicas, eso hoy día todavía tiene un lugar muy limitado, donde hay un campo de posibilidades extenso por toda la creatividad territorial que hoy día se está manifestando en escenarios de crisis. Y consideramos que eso es fundamental hoy día, ponerlo en el relieve. Así que bueno, sigamos. Y bueno, cuando hablamos de pluriversos climáticos, estamos apostando a un esfuerzo colectivo como proyecto de comprender esta crisis ambiental global desde las respuestas que están construyendo las comunidades, estudiar cómo se expresan, quiénes son estos actores, de qué forma están produciendo una resiliencia de manera autónoma, también en interacción con otras instancias, con redes y también con la academia, incluso en conversación con organismos públicos. Y desde ahí nosotros buscamos ir más allá de los saberes expertos del cambio climático, que son muy relevantes, pero que también desde los saberes expertos hay aspectos que no son visibles y que las comunidades lo están produciendo de manera permanente. Entonces, desde ahí cómo ampliar las posibilidades para responder a estos escenarios. La siguiente. Entonces, ¿con qué nos estamos encontrando? Como el proyecto lleva solamente un año, aquí traemos algunos resultados preliminares de algunos relatos que hemos estado recabando en la región del Biobío, particularmente en el río Biobío. Nosotros, bueno, por un lado nos encontramos con una cuenca que es muy heterogénea, que es una de las cuencas más grandes del país, también una de las más habitadas, estamos junto con la cuenca de acá del río Aconcagua, y la cuenca del Maipo. Y cómo también esta zona está muy tensionada con múltiples proyectos a gran escala, no de centrales hidroeléctricas, grandes plantaciones forestales, y también la demanda inmobiliaria de las ciudades, lo cual eso está también tensionando la sustentabilidad de la cuenca. Pues también las cuencas son cuencas humanas, son cuencas de experiencia, son cuencas de organizaciones y son cuencas de historias locales en las cuales nosotros apostamos que hay claves para superar estas crisis. Entonces aquí nosotros, bueno, estas imágenes son de testimonios de distintas personas que representan experiencias de pluriversos climáticos tanto en la zona de Concepción, de Gran Concepción, también en comunas rurales como Santa Bárbara, en el Alto Biobío, Quilaco y también hay actores de comunas de secano como Mulchén y también de Laja. Y desde ahí, como la misma gente con sus tradiciones, con sus saberes indígenas, campesinos, con la creatividad que permite el territorio, están produciendo en esos paisajes que ustedes ven resiliencia a todos estos escenarios de crisis que estamos conversando. Entonces, ¿cómo podemos rescatar desde las políticas públicas y desde las discusiones académicas lo que aquí está surgiendo? Aquí estamos encontrando múltiples experiencias, múltiples tipologías que estamos empezando a analizar, como cuidados de humedales y de lagunas. Los humedales hoy día están tomando un rol muy relevante en cuanto a la protección ambiental frente a las crisis que estamos conversando. Cuidados de los ríos, cada vez hay más personas que están cuidando los ríos con distintas prácticas, restauración de bosques nativos y ahí hay mucha participación también de las universidades, de ONGs ambientales, y las mismas comunidades. Iniciativas agroecológicas que también tributan a poder generar resiliencia local, permacultura, la bioconstrucción, como pensar ahí la construcción del habitar en términos materiales con métodos que son mucho más amables y más sustentables. Cuidado y recolección de medicinas, no de ventas medicinales, la apicultura, educación ambiental en los más amplios ámbitos y que eso también ha sido promovido por las políticas públicas ambientales. Entonces, eso las comunidades también lo toman para poder fortalecer esos procesos de autoeducación. Intercambios de semillas. Cada vez las comunidades están cuidando más las semillas como una garantía de poder fortalecer la soberanía, la autonomía alimentaria para el futuro, porque eso también, el cambio climático, la alimentación es un tema también muy delicado. Y bueno, casi todos estos actores expresan autoformación. La gente está permanentemente aprendiendo, estudiando técnicas ecológicas a través de internet, de preguntas a expertos, intercambios de experiencias con otros actores locales y el conocimiento transgeneracional, de cómo también a través de sus abuelos, de sus padres, van también adquiriendo conocimientos que hoy día son importantes para la resiliencia del territorio. Entonces, desde aquí algunos hallazgos preliminares. Por un lado, los perfiles de esta experiencia son protagonizados por las comunidades, principalmente mujeres y jóvenes. Hay otros actores, pero digamos lo que más nos estamos encontrando son aquellos. Hay un arraigo profundo al territorio y la crisis ambiental como que cataliza el cuidado. Y de ahí la tierra va mostrando el camino. Todas estas personas nos están diciendo, nosotros a medida que vamos buscando respuestas, la tierra nos va mostrando qué hacer. Entonces, desde ahí también cómo vamos tomando esos aprendizajes para conversar con las políticas públicas. Los conocimientos locales del territorio en diálogo con conocimientos científicos, muchas de estas experiencias se nutren de lo que están haciendo las universidades, del acercamiento a través de proyectos de investigación, y también de cómo se van dando diálogos de saberes que hoy día en momentos de crisis en algunos lugares están creciendo. La colaboración con distintos actores, la sociedad civil, universidades, gobiernos locales que también hay experiencias que ponen atención. Cada vez hay más experiencias de cuidados del territorio que está llevando la gente. Cada vez hay más interés en estos temas, pero principalmente porque hay una emergencia climática que eso está como cada vez tensionando más a las comunidades que busquen autosustentar soluciones que les permitan una subsistencia mínima. Y bueno, miradas heterogéneas respecto al futuro de los territorios, muchas de estas personas tienen una mirada pesimista, ven que cada vez todo empeora, pero también hay actores que tienen esperanza y dicen, bueno, estamos en un escenario de crisis grave, pero también tenemos la oportunidad de cambiar, de tomar conciencia y tomar acciones concretas. Entonces, eso como también apelar a la capacidad de agencia. Y bueno, para terminar esta presentación, algunas contribuciones para pensar la gobernanza del agua desde este camino. Primero que nada, comprender la crisis hídrica como un resultado por un lado del cambio climático, que eso es indiscutible, pero también de los usos extractivos del territorio, porque la crisis climática también se refuerza por la sobreexplotación, que es algo que no se puede pensar de manera separada, sino que también hay que tener una mirada conjunta que permita comprender lo que está pasando en cada lugar. Por otro lado, seguir fortaleciendo los marcos legales que protegen las fuentes hídricas, los humedales, las cabeceras de cuencas, que es algo avanzado desde los marcos regulatorios, pero también hay desafío de que esto se avance, que no haya retroceso, y como en esas propuestas hayan diálogos más estrechos con los habitantes locales, que no solamente lleguen estos marcos a los territorios, sino que también cómo se refuerza el diálogo con lo que está sucediendo a nivel local. Es fundamental en los procesos de gobernanza contemplar la diversidad de actores, de cultura y territorialidades, que también lo mencionaba acá Paola, y no mirar al país de una manera homogénea, porque cada territorio, cada cuenca tiene muchas particularidades donde hay propuestas que funcionan en un lugar y en otro no. Entonces, ahí también cómo nos situamos para pensar este proceso de gobernanza mucho más plural. En cuarto lugar, las experiencias comunitarias frente a la crisis climática son cada vez numerosas, y eso representa un campo de expansión de conocimientos y de propuestas que son escasamente contempladas por las políticas públicas, que eso igual, de alguna manera, está presente, pero tiene un lugar marginal. Y hoy día nos parece que hay que conversar con mayor fuerza con estas experiencias. En quinto lugar, se requieren procesos de gobernanza que tengan proyecciones en los territorios y no solo participaciones puntuales, porque muchas veces en las comunidades se percibe que estas propuestas son a un plazo muy acotado. Aquí necesitamos pensar el país al futuro, entonces, cómo se generan procesos de colaboración que sean más permanentes y no solamente coyunturales. Y finalmente, generar mayor cantidad de información no solamente de las grandes cuencas, sino que también de las microcuencas que hay en cada territorio. A veces la información que falta se puede complementar con los saberes que tiene la gente y cómo desde ahí también se puede producir mayores conocimientos científicos y aportar a las políticas públicas que sean resultado de esos diálogos. Así que, bueno, eso sería por nuestra parte y muchas gracias por este espacio. Agradecemos a la doctora Jerez por sus palabras y ahora le damos el paso al expositor número 3, el doctor Guillermo Donoso, director del Proyecto Anillo Consejo de Cuenca. Muchas gracias. Muchas gracias, muy buenos días. En primer lugar, quisiera agradecer a la Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía por esta oportunidad que representa una de las instancias más importantes para nosotros porque permite acercar la ciencia a las políticas públicas. Quiero presentarles a continuación nuestro proyecto que se titula Consejos de Cuenca, una gobernanza policéntrica como enfoque participativo y democrático para las sociedades resilientes. La hipótesis detrás de esto es que la gobernanza democrática policéntrica, que considera todos los saberes como nos han presentado previamente, lleva a una sociedad más resiliente y esto es particularmente importante frente a situaciones de cambio climático. Entonces, como algunos antecedentes del por qué planteamos esta hipótesis. Primero, la gobernanza del agua es fundamental para la resiliencia de la sociedad, particularmente frente a los cambios climáticos adversos que ya se están evidenciando. Hay evidencia en la comunidad científica internacional, también nacional, que los enfoques tradicionales de gestión del agua... no han abordado de forma adecuada las complejidades, incertidumbres que enfrentan las sociedades. Los enfoques centralizados, por ejemplo, descendentes sectoriales de los sistemas socioecológicos, estos son sistemas ecológicos, hídricos, sociales, considerando todos integrados, limitan la resiliencia de la sociedad. Y en esa línea, si uno analiza, no ha habido un avance efectivo en la adopción de una gobernanza participativa policéntrica que se conoce como una gestión integrada de recursos hídricos. Al respecto, no ha habido avance, sin embargo, no es un tema nuevo. En esta figura les muestro, desde el año 1993 al presente, todas las distintas iniciativas que han habido en empujar la gestión integrada de recursos hídricos en el país. Las últimas, los proyectos pilotos del Consejo de Cuenca, que no fructificaron, y actualmente las mesas estratégicas de recursos hídricos que hizo referencia el director general de aguas. Por lo tanto, esto no es un tema nuevo, pero aquí se evidencia la falta de avances, avances que se deben a diversas visiones, opiniones y dificultades en llegar a consensos. En la práctica, en el lado izquierdo están todos los programas de manejo de recursos hídricos a partir del año 98, en la cual la DGA empujó distintos planes directores que luego se llamaron planes maestros. Como pueden ver, hay múltiples iniciativas. En el lado derecho ya podemos ver los distintos proyectos en terreno de diseño de sistemas de gobernanza de gestión hídrica integrada para gobernanza a nivel de Cuenca. Presento en esas cuatro iniciativas que partieron en el año 95 hasta el 2017. Han habido algunas adicionales desde ese año, pero nuevamente termina el proyecto, se llega a propuestas y no se ha logrado implementar estas iniciativas. ¿Y en qué estamos hoy? Aquí presento la última iniciativa que hizo referencia el director general de aguas, que tiene que ver con las mesas estratégicas de recursos hídricos. Aquí mostramos las distintas mesas estratégicas que se han planteado, con los avances en cada una de ellas. Se observa que se ha empezado a avanzar, todavía es tímido, y se requiere seguir fortaleciendo esta iniciativa, que es un primer paso hacia una gestión colaborativa, democrática, policéntrica. ¿Y en este contexto cuál es el objetivo de nuestro proyecto Anillo? Primero es comparar y recomendar estrategias para los Consejos de Cuencas Hidrográficas de Chile, de manera de promover una gobernanza del agua democrática, participativa, policéntrica, sustentable y resiliente. Una aclaración, Consejos de Cuencas Hidrográficas, ese término ha levantado bastantes diferencias de opiniones, interprétenlo como gobernanza a nivel de cuenca y pónganle el nombre que estimen más conveniente, organismos u otros. Por lo tanto, no quisiera que a través del proyecto nos entrampemos nuevamente en la discusión de consejos propiamente tal. Tenemos cuatro objetivos específicos. Identificar y analizar las preguntas claves que debemos respondernos para poder avanzar en estos sistemas de gobernanza participativa. Segundo, evaluar la gobernanza, la gestión colaborativa a nivel de cuencas, particularmente focalizado en las organizaciones de usuarios de agua, identificando posibles mejoras institucionales. Tercero, con los aprendizajes del segundo, entender cómo la gobernanza democrática policéntrica puede generar mayor resiliencia. Y acá, tomando los aprendizajes del segundo objetivo específico, identificando cuencas donde hay gestión colaborativa efectiva y cuencas donde no hay, analizar la resiliencia en cada una de estas. Y la última era evaluar las ventajas comparativas de los distintos enfoques de gestión y desarrollar recomendaciones para la participación inclusiva y la gobernanza adaptativa. ¿Quiénes somos? Este es el grupo de investigadores. Participa Daniela Rivera, abogada. Anaí Ocampo, experta en territorios y ciencias ambientales. Cristian Rojas, abogado. Y como investigadora asociada, Pilar Barría, hidróloga, que complementa nuestra visión desde las ciencias sociales. Contamos con seis colaboradores internacionales. No voy a repasar cada uno, están en la presentación. Estos son críticos para nosotros porque viven en zonas donde hay experiencia en este tipo de gobernanza. La metodología. Proponemos cuatro grandes áreas de trabajo que responden a cada uno de los objetivos específicos. La primera es identificar y analizar cuestiones claves que deben abordarse para la gestión colectiva. Evaluar la gestión colaborativa a nivel de organizaciones de usuario. Evaluar su efectividad en resiliencia. Y lo último, las recomendaciones. Esta figura trata de mostrar la interacción entre los cuatro objetivos específicos o cuatro áreas de trabajo. No son áreas estancas. Cada una contribuye a otra y, por lo tanto, tenemos una interdisciplinaridad en esta investigación. Lo que es clave, porque si queremos avanzar en gobernanza policéntrica, necesitamos una visión interdisciplinaria para poder abordar temas geográficos, productivos, sociales, hidrológicos y otros. Algunos avances que tenemos, y me voy a centrar en el Work Package 1. El Work Package 1 son aquellas cuestiones fundamentales. Y aquí planteamos tres preguntas claves que debemos responder para poder avanzar en esta gobernanza. El primero es por qué. ¿Por qué queremos una gobernanza policéntrica? Y eso tiene un mensaje. Esta gobernanza es un medio, no es un fin en sí mismo. Por lo tanto, tengo que tener claridad por qué lo necesito. Definido el por qué, ¿para qué? ¿Cuáles van a ser sus objetivos? Y, por último, el cómo. ¿Qué funciones va a tener? Algunos resultados preliminares de análisis internacional comparativo. El por qué en general en casi todos los temas es avanzar en la seguridad hídrica. Presentaban problemas serios de crisis y de creciente escasez. ¿El para qué? Establecer y mantener el equilibrio entre disponibilidad y consumo de agua. Impulsar la conservación y mejoramiento de ecosistemas. Aumentar la participación. Promover el valor ambiental. Y el cómo se centra en una planificación a nivel de cuenca. Planificación que debe ser participativa con todos los sectores y todas las visiones. Algunas ideas preliminares para generar debate. Son algunas disruptivas. Necesitamos regulación y una elaboración de instrumentos de planificación hídrica. En el país no tenemos una planificación hídrica nacional y menos descentralizada. Hemos tenido políticas, hemos tenido estrategias, son planteamientos de deseos, no son vinculantes y es necesario contar a nivel nacional con una planificación hídrica a mediano y largo plazo. La bajada de esto es que necesitamos planes a nivel de cuenca, a nivel de territorio, de tal manera que sea participativo. Y esto genera que la cuenca es el territorio que corresponde para esta planificación. En general, en Chile están dentro de divisiones administrativas, pero no siempre hay cuencas grandes que comparten regiones. Entonces, ¿qué necesitamos? Reordenar y articular la institucionalidad. Esto es una reordenación profunda, no es un cambio cosmético, hay que repensar porque si en nuestra institucionalidad fragmentada y dispersa incorporamos una nueva institución, esto va a generar mayores conflictos y descoordinación. Aquí el Director General de Aguas se me va a poner nervioso. Reformular la DGA descentralizando su presencia y competencia en el ámbito territorial, alejarnos de una gestión centralizada. Y acá la idea de esta descentralización no es a nivel regional. Si queremos consejos de cuenca, lo primero que tenemos que darnos cuenta es que 101 cuencas, 101 consejos, no es factible. Entonces, hay que agrupar las cuencas y un modelo exitoso es España, en algunas autonomías, y Portugal, que trabaja con organismos con cuencas agrupadas. Y armando un territorio que no es la región, podemos agrupar las cuencas y eso tiene una ventaja de romper el círculo administrativo político y ampliar la visión. Estos organismos deben ser técnicos, transparentes, y cierro con un tema central para no alargarme más, requieren de recursos. A modo de ejemplo, la Confederación Hidrográfica del Ebro en España, la más exitosa en España, cuenta con 700 personas en su institución. Ahora, es una cuenca muy grande. Entonces, si queremos avanzar, tenemos que generar efectividad, porque si no, vamos a tener resultados que no cumplen con las expectativas, y volvemos a lo que uno siempre escucha, otra propuesta más de gobernanza que no avanza en lo que queremos. Muchas gracias. Muchas gracias al doctor Donoso por sus palabras. En estos momentos, vamos a abrir un espacio de alrededor de 15 minutos para preguntas. Para eso, contamos con un micrófono inalámbrico a efectos de que puedan ir haciendo sus distintas preguntas. Hola, buenos días. Daniela Albornoz, de la Municipalidad de Catem, por acá, también participante de Organizaciones Ambientales del Valle de la Concagua. Muy agradecida por todas las presentaciones. La verdad que desde los movimientos ambientales, hace unos cinco años, soñábamos con que la academia, con la toma de decisiones, con los movimientos, pudieran conversar, y hoy día eso está sucediendo, y a la vez está sucediendo que diferentes investigaciones están conversando entre ellas también, lo que encuentro que es maravilloso. Y que se han acercado a los territorios también, muy bueno. La pregunta va, ¿cómo hoy día podríamos pensar en armar espacios más allá de las mesas estratégicas de recursos hídricos? Porque si bien en su conformación hay bastante participación, digamos, de diversos sectores, por ejemplo, esas mesas no van a tratar temas de redistribución, y hoy día, cuando hemos tenido crisis, por ejemplo, el 2022, que tuvo que interceder la DGA, ya que las juntas de vigilancia no eran capaces de ponerse de acuerdo, pero tiene que darse ese contexto de máximo estrés para que tengamos la mesa Concagua y nos sentemos todos a conversar. ¿Cómo hoy día generamos ese espacio? Tenemos que tener modificaciones legislativas para que eso ocurra, porque si en las MER no se va a hablar de redistribución, ¿dónde se va a hablar de redistribución? Si hoy día, por ejemplo, participando durante años ya en mesas hídricas, en diversas instancias, todos los sectores y todos los territorios reconocen como un grave problema el cultivo en laderas, por ejemplo, ¿cómo hoy día, cuando hablamos de gobernanza hídrica, separamos a la pequeña agricultura familiar campesina, que por supuesto que todos queremos defender, que son el motor de la ruralidad? ¿Cómo eso lo separamos de los grandes exportadores frutícolas? Porque cuando se limita el agua para la primera y segunda sección, por ejemplo, el 2022, para abastecer a la población humana de las grandes urbes, le limitamos el agua a los regantes de lechuga, de poroto, de chacra, y no le limitamos el agua a los grandes agroexportadores de paltos, cítricos y nogales, o a la minería, que lamentablemente todos sabemos que están subestimadas las cifras del consumo de agua de ellos. Por ahí va un poco la pregunta, gracias. Muchas gracias, vamos a recoger las preguntas y luego vamos designando quién las va contestando. ¿Más preguntas? Acá hay otra pregunta. Adelante. Hola, buenos días todavía. Mi nombre es Daniela Gag, soy académica de la Universidad de Chile. Primero, valorar mucho esta instancia y justo en ese marco va también la primera pregunta que queremos hacer junto con el profesor Marcos Vili, que tiene que ver con esta oportunidad de que se junten y se articulen tres proyectos anillos de mucha relevancia dentro de la cuenca de la Concagua, pero también en otras cuencas, de poder pensar en mecanismos y formas articuladas de distintas aproximaciones, porque son distintas aproximaciones a pesar de ser interdisciplinarios, de buscar oportunidades, de generar propuestas y acciones, sobre todo desde la normativa, que por lo menos es lo que transversaliza la discusión hoy día, pero también desde la ciudadanía. Entonces, esa es como la primera pregunta, ¿cuáles son las oportunidades? Pensando que también nosotros venimos en representación de otros proyectos que se están haciendo en la cuenca que trabaja justamente el tema de la gobernanza y siguiendo las palabras de Daniela Albornoz, de todas estas instancias, ¿cuáles son como la posibilidad de pensarse desde la ciudadanía, pero también desde la colaboración y oportunidades de incidencia pública? Y por otro lado, en el tema del proyecto anillos presentado por el profesor, uno de los temas que a nosotros nos interesa mucho es el tema de la participación, la agencia y qué mecanismos de participación están pensando, dando cuenta de que hoy día hay muchas instancias de participación, pero pocos mecanismos de participación efectiva y de participación vinculante, y cómo ven si esto puede ser una oportunidad en el desarrollo de estrategias. Lo mismo queda si ustedes han podido identificarlo, sobre todo en el proyecto de Pluriverso y el tema de la agencia en la ciudadanía. Muchas gracias. ¿Alguna otra pregunta? Sí, la senadora Allende tiene una pregunta. Bueno, agradecer por su vuelta a las presentaciones. Me gustaría si pudiese profundizar más, profesor, que tengo aquí a mi lado, sobre lo que llama el agrupamiento de las cuencas. Creo que es interesante conocer más profundamente, eso es lo primero. Lo segundo, no se habla de las cabeceras de cuenca. También me interesa, yo tengo particular inquietud y me gustaría alguna vez encontrar apoyo del Ejecutivo para una moción que yo tengo en el sentido de proteger las cabeceras de cuenca, donde no debería haber, por ejemplo, actividades productivas como una minera que pretende instalarse en la región de Aconcagua, que creo que no le hace bien a una cabecera de cuenca. Eso es interesante, me gustaría si pueden profundizar. Y lo tercero... En realidad se ha hablado mucho de participación, sin embargo, poca referencia a nuestros APRs. Los voy a llamar APRs porque es como más los conocemos, los sistemas rurales, digamos, de agua potable, porque creo que es una de las formas más novedosas, quizás, y únicas que existen y que le da una respuesta al mundo rural, pero que está con bastantes dificultades. Hemos logrado hacer una ley, corta comilla, intentar facilitar las inscripciones, las regularizaciones, pero yo creo que se habla poco. Ustedes han hablado mucho de colaboración, de participación, pero no han aludido mucho a los APRs, y yo que están aquí presentes los saludo y me alegro mucho que estén, porque creo que es una forma muy novedosa y debiéramos apoyarlos más y facilitarles más la vida porque dan la respuesta a ese mundo rural que de otra manera no accedería. Eso sería. Muchas gracias. Bueno, comencemos con la respuesta. La primera pregunta se refiere a redistribución de las aguas. ¿Quién quisiera contestar esta respuesta? El profesor Donoso, adelante. Esa es una muy buena pregunta y es dentro de las expectativas que nacen muchas veces con esta visión. Lo primero, y aquí el director general de Aguas me puede corregir, en la reforma del 2022 la Dirección General de Aguas tiene atribuciones ampliadas que consideran redistribución de aguas y no solo bajo el decreto 314, tengo entendido. Por lo tanto, existen las herramientas. Ahora, ¿cómo una gobernanza participativa puede aportar a eso? Primero, el objetivo es un plan de cuencas, no es un plan hídrico, es un plan donde definimos lo que queremos como territorio para la cuenca. ¿Cuál es la visión? Y en esa visión hay que hacer la bajada. Bueno, ¿la actualidad aporta o me está generando dificultades? Si es lo segundo, que es lo más probable, ¿qué acciones debo tomar? Y en ese sentido, las experiencias internacionales muestran que es el organismo de cuenca, que es un organismo administrativo público, una vez que tiene un plan vinculante que requiere redistribución, implementa esa redistribución. Entonces, es posible, hay que avanzar. Las mesas estratégicas, como dije, es un paso intermedio, pero las mesas estratégicas tienen un objetivo que es validar el Plan Estratégico de Recursos Hídricos, y ahí hay una participación muy relevante en ese tema. Muchas gracias, profesor Donoso. ¿Podemos quizá sugerir respuestas que integren todas las preguntas? ¿Cómo? Que podamos sugerir respuestas para todas las preguntas, digamos, en general. Sí, sí. No una por pregunta. Bueno, entonces le doy la palabra a la profesora, a la doctora Bolado, para que complemente. Es que yo quería comentar, en general, quisiera solamente responder, hacer una respuesta para todas estas preguntas que me parecen relevantes, porque ellas, lo que plantean para mi gusto, son interpelaciones a distintos actores, a la academia, a la política y a las comunidades también en los territorios. Entonces, desde el punto de vista, yo creo que hemos compartido la necesidad de que haya un rediseño institucional. Ahí ya han habido experiencias, Recursos Hídricos 2030 planteó y propuso, yo creo que hay coincidencia, y ahí, por ejemplo, para mí hay una interpelación a la política, ¿no? Se debería trabajar en este organismo administrativo, como dice el doctor Donoso, que haga una mayor integración de todas las normativas de agua que actualmente están dispersas, que son múltiples, y que probablemente requieran mejorar del punto de vista administrativo a través de esta figura, en donde también, legalmente, creo que falta avanzar en una ley de protección de glaciares, que está muy vinculado con lo que dice la senadora Allende, porque las cuencas de agua son las más intervenidas hoy día y más en riesgo. La piscicultura, en el caso del Toltén, la situación es muy grave, pero también en nuestra región Aconcagua, ¿cierto? Sabemos, hemos estado en el Juncal, a propósito de los problemas que se dieron este año por la intervención de la minería, pero sabemos que la minería ya está en la cuenca, en la zona alta, y, de hecho, el problema de agua ya está en las zonas altas, es decir, las zonas medias ya no tienen agua. Eso significa que las zonas bajas, imagínense, ¿no? Nada. Y, por otro lado, ese rediseño, todo ese institucional que se requiere, debía estar alimentado por toda esta evidencia que estamos trabajando a nivel de la academia, interdisciplinar, obviamente, tomando en cuenta que la participación no basta, o per se no es la respuesta, porque puede haber participación consultiva y no vinculante, puede haber participación desigual, que es la cual teníamos hasta ahora, teniendo en cuenta que los protagonistas o interlocutores reconocidos eran las juntas de vigilancia exclusivamente, hacía que otros actores, y sigue siendo, pero se está, digamos, generando un cambio en eso, haya mayor participación y articulación, como yo lo señalé en mi presentación, ¿no? Y, en ese sentido, el trabajo que han hecho APR, por ejemplo, y no lo nombré a propósito de que ellos van a exponer en la segunda mesa, es un ejemplo de mostrar que la gestión comunitaria del agua es un pilar histórico, pero también central para sostener la vida rural en los territorios, que muchas veces es mucho más amplia que lo geográficamente reconocido, como dice el profesor Donoso, desde el punto de vista de lo que se reconoce como el mundo rural, y cuyos límites muchas veces no están del claro definidos. Entonces, yo creo que acá hay una interpelación a legislar en estos ámbitos. Necesitamos un modelo de aguas que amplíe a la perspectiva de infraestructura, que está actualmente relacionada al MOP. Yo creo que el agua es más que infraestructura, y eso, recoger esas otras valoraciones y usos, debe ser a través de un organismo más amplio, también, que trabaje a nivel territorial, pero también permita, favorezca la vida y el agua que está hoy día en nuestro país en crisis. Gracias. Gracias, doctora Bolado. Otro tema muy interesante que ha salido en esta ronda de preguntas es el tema relativo a la agricultura familiar campesina. Me gustaría saber si alguno de los exponentes puede explicarnos esta vinculación que tiene la agricultura familiar campesina con la función de subsistencia del agua, o con la función más bien productiva de la misma. ¿El profesor Donoso? Yo partiría haciendo un reconocimiento que, en términos de números, la pequeña agricultura y la agricultura familiar campesina es muy alta. Hay muchísimos más productores, productoras de agricultura familiar campesina que grandes productores. Ahora, siendo mayor en número, su superficie total es menor a la grande. Sin embargo, es un área productiva crítica que se debe mantener. Esa área aporta conocimientos en formas productivas históricas de aprendizajes culturales que muchas veces son más resilientes que las otras formas de producción. Hay muchos aprendizajes ahí, y si uno mira otros países, particularmente los europeos, su agricultura se basa en la pequeña agricultura. Por lo tanto, es un área que se debe proteger, y dentro de la discusión a nivel territorial se debe considerar el cómo no llevar continuamente a su reducción y a su desaparición. Lo mismo con las APR. Las APR, como bien dijo la senadora Allende, es una gestión colectiva que es un ejemplo para otras zonas rurales. Ha tenido dificultades, sin embargo, no por las dificultades reinventaría otro sistema. Esas APR tenemos que ver cómo potenciarlas, cómo ayudarlas a hacer la gestión y cómo protegemos sus fuentes de agua. Muchas gracias, profesor Donoso. Por último, había una pregunta relativa al agrupamiento de cuenca, cómo proteger las cabeceras de cuenca. Lo que nosotros estamos pensando es una agrupación inicial, que uno haría fácilmente, es una agrupación a nivel región. Tengo la región de Coquimbo, que es la que más se necesita. Tiene tres cuencas, la Región Metropolitana tiene una grande, pero el problema con esa aproximación son dos: hay cuencas muy grandes que tienen partes territoriales en otras regiones, por lo tanto estaríamos en conflictos entre gobernadores, entre visiones de regiones, y además terminaríamos con 16 Consejos de Cuenca, que en términos de escala no es la mejor aproximación. Lo que uno puede pensar es en zonas hidroclimáticas similares, sin olvidar que cada cuenca es particular, pero hidrológicamente son similares. Hay diversos estudios que hablan de macro zonas climáticas hidrográficas que uno podría evaluar con mayor fundamento. Si esa macro zona es donde debiese operar el organismo, pero una de las funciones del organismo es gestionar planes de cuencas individuales, no es una visión del macro territorio. Entonces hay que definir el territorio sobre el cual nosotros agruparíamos las cuencas y en temas de cabeceras de cuenca, usted tiene toda la razón, es un servicio ecosistémico muy importante en generación de aguas. Si no lo protegemos, vamos a tener más problemas de disponibilidad y eso tiene que también entrar en esta planificación, porque si yo miro los aspectos ambientales, los aspectos ecosistémicos, levanto esa prioridad, debemos empezar a tomar acciones para protegerlas. Y ahí sería muy importante vincularlo con instrumentos de ordenamiento territorial, que también tenemos que avanzar fuertemente, porque si yo tengo un instrumento fuerte, yo puedo definir estas áreas de protección y con ese instrumento de ordenación, tenemos la seguridad jurídica de esa protección. Muchas gracias, doctor Donoso. Bueno, el senador Castro, perdón. La verdad que quiero hacer una consulta para saber, por tener información, las universidades postulan para estas investigaciones a fondos públicos, ¿no es cierto?, ¿lo hacen separado o conjuntamente? Esa es una consulta. Y lo otro, si las conclusiones se las entregan a algún servicio del Estado, o sea, a los gobiernos regionales o a los gobernadores regionales, entregan estas conclusiones para poder también tener información, aparte de, obviamente, de exponernos a nosotros para tener esa información. La doctora Jerez. Es una muy buena pregunta, muchas gracias. Bueno, los proyectos anillos son convocatorias asociativas donde las universidades nos asociamos distintos equipos de académicos, académicas, de manera interdisciplinaria, para presentar iniciativas que respondan a determinados ámbitos temáticos. En el caso de nosotros, respondimos a llamados sobre el cambio climático. Entonces, desde ahí, las universidades se agrupan distintos equipos. En el caso de nosotros, estamos tres universidades, ustedes son cuatro, si no me equivoco, y trabajamos de manera conjunta. Y la idea es que estos proyectos no solamente tributan a la generación de información para la investigación, sino que también cómo se genera incidencia pública, por eso estamos acá. Y también las universidades están asociadas con organismos públicos para presentar estas iniciativas. Entonces, cada proyecto está apoyado por organismos públicos, por organizaciones comunitarias, por ONG. Se realiza un trabajo colaborativo durante los tres años que duran los anillos. Y también, en cuanto a información desde la Agencia Nacional de Investigación, se nos solicita que haya una base de datos de la información que nosotros producimos. Entonces, en la página web de cada proyecto, ahí hay un repositorio donde va a estar disponible la información que vayamos generando. Pero así como también esa transmisión de datos se puede hacer a través de invitaciones, como estos eventos, también la publicación de artículos científicos, que tenemos que hacer todos los proyectos, y colaboraciones con Policy Brief, que son sugerencias a políticas públicas, que también es parte de la producción que realizamos. Así que, bueno, son muy importantes esas preguntas. ¿Esa conclusión se la entregan ustedes a un ministerio o la dejan solamente en las plataformas? ¿Y son fondos regionales o fondos de investigación? Son fondos nacionales del Ministerio de Ciencias, de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo. Y se ha aumentado muchísimo la obligación, digamos, de disponer toda esta información en plataformas públicas de ANID. Por lo tanto, cualquiera de ustedes, cualquiera de nosotros, podríamos acceder a esta información en los repositorios, como dice Bárbara, de la Agencia y de los proyectos. Independiente de esto, dentro de los criterios de evaluación de estos proyectos, la mayoría tienen o relevan las dimensiones de vinculación con el sector público, con el sector privado y con los territorios. Entonces, cada uno de nuestros proyectos considera múltiples acciones, pero también mecanismos, sistemas. Por ejemplo, nosotros estuvimos realizando muchos talleres de formación en el tema de la reforma al Código durante los tres cuencas territorios y también hemos generado mucho material informativo de la reforma, calendarios y también cuadernillos informativos, por ejemplo, de fácil acceso y público. Entonces, está al interior del proyecto, está esa demanda de generar información pública y, por otro lado, la misma Agencia de Investigación Nacional nos obliga a dejar público toda la información. Muchas gracias, doctora Olado. Y con estas intervenciones, las preguntas, su cierre, ya le damos cierre a este primer panel del Seminario de Propuestas para una Gobernanza Colaborativa del Agua en Chile. Muchas gracias. Ah, bueno, vamos ahora a un café y luego ya retomamos con el segundo panel a las 11:35 relativo a experiencias de gobernanza colaborativa del agua en Chile. Bien, muchas gracias. El Senador aprobó, se tuvo que hacer algo. Después tiene una comisión de educación, así que probablemente no nos acompañe, pero estamos junto al Senador Castro. También el Senador Castro es de otra comisión, pero bueno, yo he postergado algunas de mis reuniones para poder acompañarlo, porque creo que es lo que corresponde, representando a la Comisión de Recursos Hídricos. Lo importante es que sigamos ahora con nuestra segunda parte. Así que si gusta usted, la va a definir, o ya la digo de una vez. Perfecto, vamos. Gracias, Senadora. Ya tenemos la testera a quienes van a participar, así que esta es una mesa que coordina Octavio Bendeño, a quien le vamos a dar la palabra. Ya están presentes Carlos Esteves, Rufino Evia y Fanny Lobos con Mónica Ormazábal. No sé si están... Allá hay otra silla ya, si quieren la apunta, con gusto. Eso por mientras para que expongan... Y entonces le entregamos la palabra al moderador, a Octavio Bendeño, para que él nos coordine en los tiempos que están previstos para esta segunda mesa de trabajo. Adelante. Bien, muchas gracias. Muy buenos días a todos y a todas. Mi nombre es Octavio Bendeño, soy investigador principal del Proyecto Anillo que organiza este seminario. Soy también director del Departamento de Sociología de la Universidad de Chile. En esta ocasión hemos organizado la mesa Experiencias de Gobernanza Colaborativa del Agua en Chile y van a exponer Carlos Esteves, encargado de Recursos Hídricos del Ministerio de Obras Públicas, Rufino Evia, representante de APR Chile, Fanny Lobos Castro, investigadora del Proyecto FONDECID 11-2207-83, titulado Agricultura y Desigualdades Socioecológicas, y finalmente Mónica Ormazábal, lideresa campesina del sector El Carmen e integrante de Anamuriñuble. Las exposiciones, tal como ocurrió en la mesa anterior, van a tener un tiempo de 15 minutos y posteriormente, una vez que finalicen las cuatro presentaciones, vamos a dejar un tiempo para que puedan hacer intervenciones y preguntas. Vamos a partir con Carlos Esteves, como señalé anteriormente, encargado de Recursos Hídricos del Ministerio de Obras Públicas, cuya exposición es Avances Institucionales en la Política Hídrica. Carlos, tiene la palabra. Muchas gracias. Agradecer también a la Comisión de Recursos Hídricos, representada por la Presidenta Yasna Provoste, junto al Senador Allende y al Senador Castro, por la buena idea de hacernos reflexionar. Siempre es buena una pequeña pausa para poner el acelerador en otra dimensión. Y, a su vez, al equipo Proyecto Anillos, que ha desarrollado esta iniciativa. Muchas gracias. Si bien se me pidió, y estoy haciendo un poco de trampa, pues si bien se me pidió que pusiera un énfasis más bien en los avances, yo me quedé pensando de que no era una buena idea detenerse mucho con poco tiempo en uno, dos o tres proyectos, y como hay espacio para preguntas luego, contar que ahí pueden, a los que les interese, aparecer esas preguntas y responderlas. Entonces, me centré más bien en gobernanza y algunos elementos que pueden ser útiles para la conversación. Lo primero es que hace un tiempo alguien me dijo que la palabra gobernanza existe, me preguntaron, y en la RAE existe, y se define así: gobernanza, no gobernanza al agua, arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de economía. A mí me sorprendió esta definición. De hecho, tiene un sesgo ideológico incluido en la definición, pero ahí está. Si bien hay muchas definiciones de gobernanza al agua, yo me quedo con una que básicamente entendía como la capacidad de las instituciones públicas de concordar e implementar junto con las organizaciones privadas y de la sociedad civil una política hídrica eficiente, con respaldo financiero para mejorar la gestión y posibilitar un equilibrio entre las principales funciones del agua: garantizar el derecho humano al agua potable y al saneamiento, preservar la función ecosistémica de las aguas y potenciar su función productiva. Una cosa es que esté en la ley y otra cosa es que esté en la cuenca. Luego, recogiendo también lo que la OCDE ha dicho hace mucho tiempo, la primera vez en el año 2011, y lo hago básicamente porque así uno discute menos, porque está recogiendo elementos que ya están consensuados. Entonces, la gobernanza al agua requiere hacerse cargo de sus brechas y ellos plantean un conjunto de brechas: la brecha de rendición de cuencas, de financiamiento, la brecha de capacidades tanto duras como blandas, capacidades duras que están vinculadas con inversiones, capacidades blandas, fortalecimiento de comunidades, etcétera. Las brechas de información, de transparencia, la brecha administrativa que es súper importante, recién se estuvo hablando de eso, no se suele mencionar explícitamente, pero cuando se habló del caso de Coquimbo, que es un caso interesante, una cosa que tiene Coquimbo es que las tres grandes cuencas exorraicas coinciden con provincias. Y esto tiene alguna relación con el hecho de que sea la región donde hay más juntas de vigilancia, más asociaciones canalistas, más comunidades de agua, más embalses, más infraestructura, porque no está en una disputa eterna entre un gobernador que tenía un pedazo de cuenca versus otro, distritos parlamentarios que en esa época no eran de toda la región, etcétera. Y esto permitió un avance muy importante, a diferencia de Valparaíso, por ejemplo, que hidrológicamente tienen similitudes, pero en Valparaíso, por ejemplo, la distribución de las provincias y las cuencas está atravesada por la cuenca, la cuenca supera naturalmente estas divisiones administrativas. Entonces, la brecha administrativa dice básicamente cuando la frontera hidrológica no coincide con la frontera política, y ahí estamos hablando de una cuenca que puede ser o transfronteriza o transregional, etcétera. La brecha de objetivos y la brecha de políticas que es donde me voy a detener yo. Y la brecha de políticas tiene dos elementos asociados, el elemento regulatorio, la brecha regulatoria y el elemento institucionalidad. Pero además es necesario agregar al menos, pienso yo, la brecha ambiental y la brecha de género como parte de la gobernanza, de la gestión del agua y de la tarea. Dicho aquello, entonces, entre los principales retos de la gobernanza del agua, entre otros, está asumir la existencia de distintas valoraciones del agua o visiones del agua, concordar una visión de la cuenca, o sea, qué es lo que queremos, identificar y priorizar la gestión de las principales brechas para cumplir con esto y darle una factibilidad política, financiera, legal y social a la estrategia de acción. Entre personas lo que uno va escuchando, yo puse algunas cosas que en una reunión me tocó a mí escuchar, vinculado con esta temática, entonces hay algunas frases que recogí, ¿no? ¿Qué es lo que se vincula con la gobernanza? Entonces, uno se señalaba en implementar el derecho humano al agua potable y saneamiento, priorizarlo, garantizar su acceso y el bienestar de las personas. También se nos señalaba que al ser la gestión del agua parte del interés público, era importante definir deberes públicos que involucran al Estado y también a los ciudadanos, o sea, los derechos asociados a responsabilidades, que la gobernanza del agua debe partir desde la gestión integral de los recursos hídricos con un enfoque de cuenca y también la necesidad de desarrollar un enfoque de gestión sostenible del agua sobre la base del conocimiento y del cuidado de las fuentes hídricas. Quiero aclarar, por si acaso, que en general Naciones Unidas y los organismos internacionales siempre tienen dos metas grandes, que son la seguridad hídrica, por un lado, y la gestión sostenible del agua. Entonces, por ejemplo, en la Agenda 2030, el acuerdo de todos los países del mundo fue trabajar sobre la gestión sostenible del agua. Entonces, el ODC-6 básicamente lo que hace es trabajar eso, el ciclo hidrológico completo del ODC-6, el 6.1, el derecho humano al agua potable, el 6.2, el derecho humano al saneamiento e higiene, el 6.3, la calidad de las aguas en el territorio, el 6.4, la eficiencia en la gestión y gobernanza, el 6.5, el instrumento de la gestión integral de los recursos hídricos, el 6.6, el cuidado de los ecosistemas que propician y posibilitan la generación de nuevos recursos hídricos, y el 6.a y 6.b, que tienen que ver con el fortalecimiento de las comunidades en el territorio. Esos elementos están vinculados con lo que Pero la seguridad hídrica es muy similar, la diferencia es que hay elementos que están en otro ODS que tienen que ver justamente con inundaciones y están recogidas en seguridad hídrica. Pero el concepto de seguridad hídrica es mucho más amplio que solamente la sequía y las inundaciones. Incluye la ecohidrología, tiene varios componentes, son seis componentes de lo que plantea Naciones Unidas y UNESCO particularmente al respecto. Entonces, vamos a hablar de uno o de otro, y perdón por esa digresión. También se señala, se escucha mucho que es indiscutible que los sistemas hídricos naturales, glaciares, humedales, ríos, lagos, acuíferos son parte del patrimonio ambiental de la Nación y que pertenece a la sociedad toda. Sabemos que en materia de glaciares hay algo pendiente en materia de regulación, sin duda alguna. También la necesidad de regular constitucionalmente el agua, o sea, hoy en día tenemos una constitución que la palabra agua aparece dos veces y las dos veces vinculadas con propiedad. No se trata de hacer una carta extensa en esta materia, pero existe una cosa en la que Chile está bastante atrás. De hecho, la legislación ha ido poniéndose por delante, la propia reforma del Código de Agua avanzó en esa dirección. El derecho humano al agua y saneamiento no está en la Constitución, pero está en el Código. También se señala mucho mandatar a la ley en la mejora de la calidad del agua en su fuente natural, en el reuso de las mismas, en la regeneración y en la devolución de aguas sobrantes a cauces o napas vía recarga. También entender la seguridad hídrica como un componente central de la seguridad nacional y también se escucha habitualmente la importancia de contar con una nueva institucionalidad del agua tanto a nivel nacional como desde las cuencas, participación de los territorios en la planificación de sus recursos hídricos. Yo recogí lo que fue un acuerdo del Senado el año 2023, 33 senadores y senadoras que le solicitaron al gobierno constituir un equipo técnico, público y privado de amplia representatividad a fin de elaborar una propuesta de un Pacto de Estrategia Nacional del Agua. Este es un instrumento para distintos instrumentos de acción y se propuso por los senadores y senadoras que esto considere medidas administrativas y legislativas para enfrentar a corto y largo plazo la crisis hídrica y la amenaza del cambio climático. Me detengo unos segundos en esto. Si alguien señala, es central poner, destacar que estamos en una crisis hídrica. Hay dos tipos de respuestas naturales. La primera es, pero si llevamos 15 años hablando de esto. Claro que hay una crisis hídrica, está puesto, pero está en el discurso. No está siempre en la praxis. Si uno mira nuestros ministerios, no estamos organizados en función de la crisis. La crisis es una constante. Entonces tenemos funcionarios que están trabajando para llenar, terminar presupuestos, muchas acciones. Pero los equipos que están trabajando la urgencia de la crisis son pocos o somos pocos. Y esto ocurre en todas partes, no solamente en el Ministerio de Obras Públicas. Ocurre también en las otras instituciones. Y por tanto uno habla de la crisis, algunos no hablan de la crisis, algunos no la ven. Pero cada vez más es común que la gente entienda esto, entienda que este es un cambio que es una realidad. Que más allá de la variabilidad climática, la tendencia climática nos lleva a una situación muy compleja donde se requiere generar una resiliencia en todos los ámbitos. Y perdón que me haya detenido en eso. La necesidad también de una articulación público-privada, mejorar la gobernanza del agua, disminuir la dispersión administrativa en la gestión hídrica, implementar una gestión integrada de recursos hídricos. Es decir, como un borrador de hacia dónde podríamos movernos. Incorporar las soluciones basadas en naturaleza como herramientas de acción y aumentar la resiliencia y la capacidad de adaptarse a los efectos del cambio climático. Eso es lo que recomienda el Senado al respecto. Y sobre esto señalar que lo que se propone es valioso, es necesario y es complejo. De partida, esto no se resuelve como un proyecto de ley. Es decir, no es que el Ejecutivo venga y diga voy a enviar como una propuesta, un mensaje como de pacto. No basta con un mero impulso gubernamental. Hace poco estuvimos en una instancia parecida a esta con la Senadora Allende y le señalábamos que era súper buena idea hacer algo como lo que hoy día se está haciendo, que es súper positivo. Quizás también invitar a distintos actores para ver si esta idea de avanzar en un pacto y una estrategia nacional es plausible. Y yo agrego estrategia nacional porque cuando alguien te habla de pacto muchos se asustan. ¿Qué es lo que vamos a transar? ¿A qué acuerdo me vas a llevar? ¿Esto es un acuerdo vinculante o no es vinculante? Porque además tiene que trabajarse de un modo que no sea entre los mismos de siempre y obviamente no con un enfoque de arriba hacia abajo, que todos los que estamos aquí sabemos eso. Tampoco algo que se pueda hacer así en poco tiempo porque requiere tiempo, requiere un proceso de involucrar a muchos y a muchas. Y hay que hacerse cargo de desconfianzas y contar con tiempos que traspasen los mandatos presidenciales. Es decir, la propuesta que uno comienza a construir tiene que ser intersectorial para que tenga la capacidad de traspasar dichos mandatos. Cinco minutos, Carlos. Gracias. Y para eso las preguntas que tenemos que hacernos son simples, pero sus respuestas son complejas, que son: ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué se propone? ¿Cómo se hace? ¿Y con quién o con quiénes? ¿Cuál es tu política de alianza? Normalmente el qué queremos ya lo tenemos relativamente claro y el por qué y el para qué también. Pero si nosotros lográramos saltarnos el por qué y el para qué y en el qué, en términos gruesos, apuntar a gestión sostenible del agua o seguridad hídrica, el cómo lo hacemos y con qué lo hacemos nos va a tomar mucho tiempo. Y más aún si no partimos. Entonces lo que yo planteo en esta dirección, ya sea pacto por una estrategia nacional del agua u otra fórmula en materia de gobernanza, es que el primer elemento es entender el agua, medir y monitorear. Y sobre todo, porque nosotros medimos y monitoreamos bien, pero el traspaso a la generación de conocimientos es débil. Entonces, ¿cómo generar conocimientos desde esta información y entender el agua? Segundo, valorar el agua en sus multidimensiones. Es que el agua para mí es un bien económico, es que para mí es un bien cultural, patrimonial. Las distintas dimensiones del agua tienen que estar en la cuenca, en el organismo de cuenca, en la discusión. Planificar la gestión y las inversiones en infraestructura multipropósito por cuenca, lo que ya afortunadamente el parlamento ya lo ha resuelto. Hay legislaciones que ha sacado, que ha fortalecido al MOP en esa dirección. Fortalecer la institucionalidad del agua, sin duda alguna. Desarrollar una política nacional de recursos hídricos, una gestión inclusiva del agua en condiciones de cambio global y una gobernanza basada en el conocimiento para la mitigación, para la adaptación y la resiliencia. Y en función de los dos objetivos principales: primero, capacidad de garantizar el acceso al agua y saneamiento, y brindar una gestión sostenible de recursos hídricos. Espero que Rufino sobre el primer punto se detenga, estoy seguro que lo va a hacer. Y también avanzar hacia tener un Chile resiliente y con seguridad hídrica. Y espero... Muchas gracias, Carlos. Seguimos con la presentación de Rufino Hevia de APR Chile. Antes de la... Se lo dije a él personalmente, pido las excusas, pero a las 12 comienza la Comisión de Educación, estamos votando un proyecto de ley. Así es que les agradezco a los miembros de la comisión que puedan también quedarse. Tenía muchas ganas de escuchar a Rufino, pero lo vamos a ver después. Diferido por la señal de TV Senado. Muchas gracias a todos. Bueno, buenos días a todos y a todas. Gracias por saludar a la Senadora que se despide, a la Señora de Leyenda, al Senador Castro y a todos. Ahora, gracias por la invitación a este importante seminario. Interesante para nosotros los APR poder ir ocupando estos espacios. Desde hace un par de años los APR vienen asomándose de otra manera al país, producto de la implementación de la ley, que es una ley que se busca con tanta ansiedad para tener un marco regulatorio que resguarde la función y las áreas operativas de los APR. Bueno, producto de esta ley que surge, nosotros es como nos empezamos a dar cuenta de qué es lo que tenemos, qué es lo que nos entregó el poder ejecutivo y legislativo para nuestra función del agua potable rural. Nosotros preparamos una, o la invitación que nos hicieron es a contar la historia de la Mesa Única Nacional. Creo que vamos a pasar rápido un poco los hitos porque queremos centrarnos en algunas cosas que son más de la coyuntura que nos están pasando hoy en día y que obviamente tienen que ver con el ejercicio mismo. Las razones de haber dado esta pelea de modificar la Ley 20.998. Hay una, como se gesta esta historia, lo vamos a dejar en la presentación. Pueden mirar después con más paciencia. Pero hay la reacción que tenemos nosotros, pues cuando empezamos a conocer la ley, la ley se demora 17 años en surgir. La participación de todo el mundo rural fue muy escasa. Hay una organización que hizo un esfuerzo muy grande y que se valora mucho, se agradece mucho porque respondió a esta arremetida de la sanitaria por analizarse territorios operativos del mundo rural. Ese es el sentido, el origen de la ley. Se demora 17 años con todo un trayecto. Ahí hay ciertos hitos. Nosotros tuvimos ciertas reuniones para avanzar en una modificación, nos costó mucho que el Ministerio o el Estado en su conjunto entendiera nuestras propuestas. Había una ley, había que aplicarla, pero nosotros en un grupo de dirigentes logramos leer la coyuntura política. Hay una elección y logramos que el candidato a la presidencia en ese momento firmara un compromiso. Entendemos que ese compromiso se firma porque los equipos jurídicos o técnicos leyeron la ley y dijeron que hay que revisarla, hay que modificarla. Ahí se gesta la ley y hay un momento de diálogo, pero también hay una porfía del ministerio que nos obliga a movilizarnos. Creo que ese hito cambia y pone en escena de otra forma al mundo rural. Hay un contexto de modificación, como decía, lo voy a pasar rapidito, las fechas, los hitos que están marcados ahí, lo pueden leer después. Aquí es importante señalar que el ministerio de repente presenta a la institucionalidad pública como que este acto de modificación de la ley es una convocatoria del MOP. No, hay un previo a eso, hay una que nos permite a nosotros obligar a que el Estado se movilice y también tensionar para que los dirigentes de todo el país nos movilicemos y hagamos este trabajo. La mesa se sionó durante ocho meses con un cuadro importante de diálogos entre 33 dirigentes de todas las regiones del país, dirigentes también de representantes de asociaciones. Un diálogo muy interesante donde logramos interactuar. Los dirigentes escasamente, a veces conocemos el APR o los de la comuna o de la región, como mucho, pero saber las realidades de Aysén, de Arica, son diferentes. Interactuar con los dirigentes para medir cómo nos afecta la ley o cómo nos beneficia esta ley. Nosotros sacamos algunas lecciones que es muy importante señalar. La primera lección para el mundo APR, lo estamos trabajando todavía, tiene que ver con que hay que estar organizados para poder hacer los cambios. Si no estamos organizados, no tenemos ninguna posibilidad y ahí el Estado también tiene que hacer un giro, digamos, de entender que tiene que dejar de relacionarse con el uno a uno y constituir las capacidades asociativas. Las circunstancias climáticas y de gestión hídrica demandan ese tipo de trabajo. Y la segunda lección tiene que ver con que hay una posibilidad, en la mesa única hay una posibilidad de hacer un marco regulatorio definitivo que aborde en forma estructural toda la problemática del mundo APR. Y la tercera lección es que este proceso de la mesa única nacional no hay que soltarlo, tiene que seguir en el tiempo. Es el punto de partida para avanzar en el corto plazo, dado que hay objetivos, lo señalaba acá recién, los objetivos de desarrollo sostenible al 2030 y creemos que Chile está lejos de cumplir esos objetivos en el tema del mundo rural. Esta mesa única ampliarla y sostenerla en el tiempo es fundamental para que podamos avanzar en eso. Obviamente hay una participación muy interesante, mucho aprendizaje. Lo señalaba, no nos vamos a detener ahí. Las modificaciones que vienen, decimos nosotros, no van a actuar por sí solas. Obviamente, en un momento le escuché a Carlos decir de un artículo que es muy bonito, que es el artículo del derecho humano al agua, pero en el fondo es poesía, si no la tenemos aplicada y no la estamos gozando. Hemos recibido la minuta del anteproyecto de la ley. Nosotros, como APR Chile, Federación Nacional de APR Chile, hemos leído esa minuta, concuerda con nuestras propuestas. Nosotros hicimos un trabajo de estudio de la ley, hicimos una propuesta, incluso articulado, donde le dimos una nueva estructura a la ley, le dimos una nueva forma de entenderla, una reducción de artículos que nos permita realmente tener una ley que sea leíble en el mundo rural. Esta ley tiene 98 artículos más la cantidad de artículos provisorios y los reglamentos 120 artículos, por lo tanto, se imaginan que es imposible a las condiciones que tenemos. Hay ciertos contenidos de la ley que son muy importantes, están señalados ahí, pero hay dos cosas que quiero recalcar, que tienen que ver con la incorporación del derecho humano al agua. Esta ley no la contemplaba y que es una obligación que tiene que estar dada por el Estado. La ley 20.098 es anterior a la modificación del código de agua, por lo tanto, no la contemplaba. Había mucha exigencia ahí, era imposible de cumplir, pero la modificación, como digo, abre una ventana importante y nosotros queremos que de ahí queremos plantear ciertos desafíos también como se garantizan los derechos de agua para el mundo rural. Y el otro tema central que quiero remarcar es la responsabilidad del Estado en dotar los elementos en infraestructura, en capacidades técnicas, en gestión, para que los OAPR podamos cumplir esa función. Creo que si esos dos elementos se toman como un peso, lo demás puede decantar por sí solo en un nuevo articulado. Aquí quiero detenerme porque este dentro de la coyuntura hoy día que lo está pasando tiene que ver con un par de semanas o la semana anterior y ayer sucesivamente la Comisión de Recursos Hídricos de la Cámara apareció en escena una situación que justamente vemos nosotros con mucha preocupación y que esta ley fue y se discutió en la Mesa Única Nacional y tiene que ver con que la posibilidad es que las sanitarias vuelvan de alguna forma a actuar en el mundo del agua potable rural. Nosotros hemos hecho un punto de inflexión, un llamado de alerta porque la Mesa Única acordó esto que está escrito ahí, digamos, define el rol de los OAPR y habla claramente de que ninguna empresa sanitaria podrá operar en nuestro mundo. Y eso queríamos señalarlo porque está hoy día latente, está en el debate, está en la Comisión de Recursos Hídricos. Fue citado ayer el Ministerio de Obras Públicas a responder a esta presentación que hizo el gerente de Sanitarias Bio, derechamente a la Comisión de Recursos Hídricos, para que el Poder Legislativo abra esta posibilidad. Ahí hacemos el llamado también al mundo académico, el rechazo clarísimo que hay de todo el mundo OAPR con respecto a que por cualquier tipo de ventana se le abra la posibilidad a la sanitaria. Los problemas de las brechas que tiene el mundo rural no se resuelven con abrirle la ventana a la sanitaria, sino que se resuelven con fortalecer la subdirección con sus equipos técnicos, profesionales para que den respuesta a nuestra urgencia. Bueno, ¿qué esperamos en este futuro de la ley? Hay una transición que hoy día se está aplicando, creemos que es importante hacer una detención ahí. Nosotros tenemos una ley que hoy día se aplica sin mirar los acuerdos que están en la Mesa Única Nacional, se aplica no acorde a las condiciones para mejorar la situación de los OAPR, por lo tanto, hacemos un llamado a que tiene que haber alguna relación, algún sentido de objetivos relacionados. Y en esto nos tomamos justamente el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 de las Naciones Unidas, y que habla que al 2030 se debe dar el acceso, lograr el acceso universal y creativo al agua potable y saneamiento a un precio asequible para todos. La pregunta que hacemos es si el Estado, si vamos a cumplir eso. Entonces, nosotros vemos que es necesario la aplicación de la Ley 20.098, incorporar un proceso de transición que se enfoque en incluir materialidades, más que en aplicar legalidades que hoy día están fijadas en registro de operadores, área operativa, en fin, consejos consultivos, que en el fondo no aportan a una cuota más de agua en el territorio, sino que simplemente nos tienen sometidos a dar respuesta a la parte jurídica de la exigencia de la ley. En el contexto actual, todo lo han señalado, el cambio climático es una necesidad fuerte, por lo tanto, la Ley 20.098 no llegó a tiempo, no hizo las condiciones preparatorias para acondicionar los APR, para mejorar su estructura, sus derechos de agua, sus condiciones operativas, la capacidad de los dirigentes, y no queremos que esta ley tampoco pase lo mismo, sino que hay que avanzar para preparar los APR y las comunidades rurales para recibir la ley. Estamos hablando hoy día solamente de agua, el saneamiento está incorporado, pero es un tema que no tenemos ningún, y eso es lo que está tomando la sanitaria esta brecha fuerte, ofreciéndose como la expertise que existe en el sistema para poder socorrer al mundo rural en ese tema. Nosotros decimos, no, aquí hay un rol que hay que cuidar, que es integral para nosotros, pero la capacidad está en fortalecer el Estado. Estos temas ya los han anunciado ustedes, el tema del agua APR no es solamente un tema de dar agua, es un tema de pertenencia, de cultura, de la identidad, la vida, hay algo más de fondo y que no se puede perder, son las únicas aguas comunitarias que tiene el país, entonces hay un rol fundamental. Y el aporte que pueden hacer los APR en sostener las cuencas, en participar en estos espacios, son sumamente importantes. Hay que fortalecerlos para eso sí. Bueno, lo hablábamos, el ejercicio del derecho humano está lejos de ser un ejercicio real para nosotros, por más que esté implementado y el código agua lo incorpore, y estemos en el lenguaje, sigue siendo. ...para algunos APR una poesía real. Es una aspiración que no la vamos a abandonar, obviamente, pero involucra dar de respuesta urgente a lo que tenemos hoy día. Estamos, nosotros decimos, y esto es un espacio, lo valoramos con ese sentido, a una oportunidad histórica al mundo académico, a los dirigentes, al mundo político, al ejecutivo, para abordar de forma estructural una salida al desafío que tiene el agua potable rural con el agua y con el saneamiento. Y eso significa mejorar las condiciones técnicas, etc. Abrirnos otros espacios de debate y mirar con otro ojo el mundo APR. No hay otra posibilidad para nosotros. Las problemáticas del mundo APR superan cualquier ley. Hay 2.422 realidades, 2.300.000 personas que se abastecen con una labor colaborativa de dirigentes, voluntarios, a honores. Esto no es menor. Eso no se puede perder en función de dirigentes que se ofrecen para prestarle un rol al Estado. Ahí hemos hecho algunos alcances en el articulado que nosotros tenemos que cambiar. La forma de concentrar la licencia, decimos que es un contrato público comunitario donde el Estado tiene un rol y los dirigentes tenemos también un rol. Ojalá la ley lo incorpore con nuestro elemento. Ahí Carlos tiene el desafío de redactar el artículo. Nosotros debemos hacer un giro estratégico que establece el objetivo de desarrollo sostenible. Lo nombraba Carlos, el objetivo 6.1 y 6.2, agua y saneamiento, hay que tomarlo con el peso que significa eso. O lo contrario, hay un peligro en los dirigentes de que continúe la labor dirigencial comunitaria. No hay dirigentes para el recambio. Y si no hay calidad en estas herramientas, en capacitación, no capacitando a los más viejos, hay que capacitar a los más jóvenes para que reciban estas en nuevas condiciones, con herramientas tecnológicas, profesionalizando un poco más el tema, pero sin perder el carácter de voluntarios y dirigentes a honores y sin fines de lucro. Manteniendo eso, con todos esos avíos son bastante fuertes que hay que lograrlo. Hay una inversión pública urgente, suficiente, eficiente para esto. O sea, la autoría nos atrevimos, nosotros como APR Chile, a hacer algunas indicaciones a todo el mundo para el presupuesto del año 2025, para justamente fortalecer la capacidad de la subdirección de servicios sanitarios rurales. No nos pescaron mucho, pero está ahí, porque si no dejamos abierto al campo aquel Estado, la única forma de solucionar los problemas es licitando y licitando las capacitaciones, la asistencia técnica y quiénes están a la puerta de esto, quienes no fueron capaces de cumplir con nosotros las empresas sanitarias. Entonces, hay que pagarlo con recursos, no hay otra forma, y con capacidad de que el Estado mire con otro ojo nuestra función. Fortalecer el nexo a agua y energía. Para nosotros nos ha dejado un ejemplo clarísimo, los temporales. Se nos murió un trabajador por falta de atención de las compañías eléctricas, en demorarse en responder. Entonces, el trabajador interviene en algo que no le corresponde, pero si no hay atención, está preocupado con su comunidad, con el gesto solidario que significa que el mundo rural actúa de causa de la muerte. Pero no solamente eso, la sobrecarga que tenemos con respecto a eso es muy fuerte. Estuvimos en la Comisión de Energía durante los últimos dos meses, trabajando con el Ministro de Energía en el tema del subsidio para los APR, directo, no el subsidio a las personas, sino que un subsidio al APR, para que puedan solventar las alzas en las tarifas eléctricas. Lamentablemente, en la Comisión de Recursos Hídricos, por alguna línea política, fue rechazado, y, por lo tanto, nos quedamos a la espera, y los APR están ahí mirando qué pasa. La única forma es traspasar las alzas a los usuarios. Ya tienen una alza propia en su hogar, por cada familia, y una alza en el consumo de agua es imposible. Algunos APR creemos que van a entrar en insolvencia económica. Esperamos, en la Comisión de Hacienda, ser capaces, con el Ministro de Energía, de revertir esta situación, y cosa que se asigne un subsidio a las alzas de tarifas eléctricas directas para los APR. Necesitamos desarrollar un plan estratégico de agua de saneamiento hacia el 2030. O sea, tomar los objetivos y los compromisos que tiene el país con la Nación Unida para trabajar en eso. Creemos que es un momento oportuno, presentar todos los elementos, es decir, aquí no podemos seguir tomando la situación del agua potable rural como se está trabajando. Hay compromisos, y salen en los discursos, además. El otro día fuimos a un seminario en Santiago de Conza, nos colamos porque nos enteramos por las redes sociales, pero estaba, como decimos nosotros, perdón el lenguaje, pero la crème de la crème, digamos, de la academia, del mundo político, todos hablando del mundo del agua potable rural. Si no hubiésemos ido, no hubiésemos enterado que se están tirando líneas políticas para abrir los espacios de la sanidad y hacia el mundo rural. Entonces, creemos que es el momento que se nos tome en cuenta. Sí, Carlos Té nos defendió. Y nos anunció que estábamos presentes en ese escenario. Pero ese es el tema que estamos viviendo, la urgencia de poder abordar. Entonces, por eso es que agradecemos estos espacios. No tenemos la expertise para hacer estas presentaciones, porque nosotros en la función, pero de a poquito vamos a ir adquiriendo ese rodaje. Y ahí hay unos registros fotográficos de nuestras actividades para que puedan ver que vamos por todos lados tratando de poner en escena nuestra función. Eso es. Muchas gracias. Muchas gracias, Rufino. La última exposición lleva por título Agricultura y Desigualdades Socioecológicas. Y va a estar a cargo de Fanny Lobos Castro y de Mónica Urmasábal. Se van a dividir el tiempo de la exposición. Bien. Como bien dijeron, nos vamos a dividir el tiempo. Mi nombre es Fanny Lobos Castro y estoy en compañía de la compañera Mónica Urmasábal. Y yo vengo a representar a un proyecto de investigación que está finalizando, que es un Fondesit, en donde el investigador principal, la persona con la que yo trabajo, no puede estar presente, que es el profesor Alexander Panes. Y, bueno, nosotros trabajamos en investigación y docencia en la Universidad del Bío Bío. Esta investigación tuvo como objetivo analizar los impactos socioecológicos de la expansión del agronegocio en dos regiones, que es Ñuble y Maule. Porque la verdad que ya veníamos viendo cambios en los territorios. Y como dichos impactos repercutían en el ciclo hidrosocial, pero también en el cuerpo y en las relaciones de quienes estaban habitando esos territorios. Esto quiere decir que veíamos que existía una reproducción constante de la desigualdad en espacio rural. ¿Cuál fue la propuesta de investigación? Fue de tipo colaborativa. Intentamos en estos tres años, ya les digo, nos quedan tres meses y ya estamos con el final de nuestros hallazgos. Es de tipo colaborativa, entonces, desde un principio estuvimos trabajando y acompañando a las organizaciones sociales, a campesinos y campesinas de a pie, trabajando con APR, tanto en Ñuble como en Maule. Con Anamura en Ñuble, las mesas rurales campesinas de Ñiquén y de Longaví en Maule, las asociaciones de agua potable rural, la agrupación Ñuble Libre o CAEL, el Centro Agroecológico de Longaví. Entonces, intentamos que ese paraguas se fuese ampliando, pero no venía desde la academia. Venía desde los propios territorios quienes nos decían estamos aquí y necesitamos también dialogar y entendernos. Entonces, en todo este proceso investigativo partió de una manera y terminó buscando, poniendo el ojo en un tema en el que nosotros recién nos estamos empezando a involucrar y eso es que campesinas, sobre todo mujeres rurales, nos comenzaron a decir que en los espacios donde ellas habitaban aquí, Mónica va a poder contar mejor, rodeada de monocultivos, de esta agricultura de exportación que lamentablemente se ha elegido, habían malos olores, habían dolencias en la salud, les estaban cercando sus tierras. Entonces, con ese argumento, nosotros dijimos, bueno, aquí tenemos que ir un poquito más allá y vamos a ver qué es lo que está pasando realmente con las aguas. Y nos metimos en un tema bastante nuevo para nosotras que tiene que ver con los plaguicidas, con el uso de plaguicidas en Chile. Pensando que, bueno, que si tomábamos muestras en aquellas cabezas de las cuencas, como tú decías, nos iban a aparecer esas aguas prístinas, esas aguas cordilleranas y si avanzábamos nos íbamos a ir encontrando con los agroquímicos. En los meses de marzo y abril hicimos las muestras de agua las cuales enviamos a un laboratorio especializado en compañía con una... con un equipo de geólogas, geógrafos y para nuestro asombro, la presentación de plaguicidas en esas cuencas, tanto tomamos en las cuencas del Maule y Ñuble, en Putagallo en comillas, Ñiquel, Ñiquen y Changaral. Nos encontramos en la Putagallo en comillas, Ñiquel, la presencia de un herbicida que se llama diuron, pero muy, muy, estaba por sobre el límite permitido, en una fecha que tampoco es que se utilice tanto. Entonces, ¿qué estaba pasando con ese diuron? Y en las cuencas de, en los altos de la cuenca de Loncomilla-Putagán y también en Changaral nos encontramos con un fungicida que es fosetilal. En nuestra inocencia pensábamos que en alguna parte de la cuenca íbamos a encontrar agua limpia. Lamentablemente, la muestra que fue tomada en la última casa habitada de aquí a la cordillera de los Andes, es decir, en Maule, a la cordillera de los Andes, la última casa que encontramos tenía presencia de fungicida fosetilal. El plaguicida diuron es un herbicida de efecto prolongado y está clasificado según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la EPA, como posible cancerígeno. La EPA publicó en el 2021 una revisión de estas evaluaciones para los riesgos de la salud y los riesgos ecológicos de este herbicida. Sin embargo, estas evaluaciones arrojaron que era de suma preocupación empezar a conocer cuáles eran los efectos en las comunidades en donde se utilizaba diuron, qué es lo que estaba ocurriendo. Es por ello que la Unión Europea tiene el herbicida como no aprobado en sus datos oficiales. O sea, algo que aquí se utiliza habitualmente, es más, se puede comprar en el comercio común. Cualquier agricultor puede acceder a estos plaguicidas, lo cual es más preocupante aún porque no existe ninguna restricción, está ocurriendo en el país. Por otra parte, el fungicida sistémico fosetilal está clasificado con letra H. ¿Qué quiere decir esto? Que es la indicación de peligroso, nocivo para los organismos acuáticos, tiene efecto sumamente duradero, además tiene la letra P, que eso significa una indicación de precaución, y lo que se pretende es evitar su liberación en el medio ambiente. La legislación europea lo que ha hecho es la prohibición del uso del fosetilal incluso en agricultura ecológica. ¿Qué es lo que a nosotros nos preocupa? Que cuando entramos en este mundillo, del cual éramos bastante ajenos porque andábamos viendo qué ocurría con la apropiación de las aguas, qué estaba pasando con el agua y el sistema agroexportador del país, nos encontramos con que las dosis eran sumamente altas en nuestras cuencas. La peligrosidad de las comunidades rurales que habitamos el territorio, porque yo sí, a mí si bien me atraviesa la academia, vengo de zona campesina, de la zona precordillera de Chile y estoy en esto porque me preocupan mis comunidades y mi territorio. Por lo tanto, aquí nos toca hacer una llamada de alerta ahora más que nunca, en primer lugar a la Dirección General de Agua, también a la Superintendencia de Medio Ambiente y al MinSAL, porque necesitamos la creación por parte de la DGA de normas primarias de calidad de agua que aborden explícitamente la problemática de la contaminación de aguas provocada por plaguicidas. En segundo lugar, la restricción del uso de plaguicidas altamente peligrosos y que se establezcan los límites máximos de residuos para esto. Todo esto que estoy nombrando no existe, no está. La fiscalización de esta situación por la Superintendencia de Medio Ambiente, la realización de análisis de residuos de plaguicidas en el agua superficial, en las cuencas en que se detectaron estos agroquímicos y un monitoreo continuo de las aguas superficiales, pero también de las subterráneas. Necesitamos que se hagan pruebas de las aguas subterráneas. ¿Qué es lo que está ocurriendo en los pozos domésticos de las cuencas de Maule y Ñuble? Por lo tanto, esta investigación revela unas profundas desigualdades que, acompañada de toda esta expansión de agroquímicos en nuestras aguas, revela que está cada día más difícil habitar los territorios rurales, porque son generaciones enteras que están expuestas no simplemente a un consumo de agroquímicos, sino a un envenenamiento de nuestras niñeces, de nuestras comunidades y de nuestras poblaciones. Y eso acarrea un peligro vital para estas comunidades. Antes de llegar aquí, en mi campo, es el último momento en el que nos toca plantar. O sea, ya estamos en la última etapa de plantación. O plantamos ahora o no funciona. Entonces, viajé de noche para llegar aquí, junto con Mónica, y tenía las uñas repletas de tierra, entonces no me salía, no me salía. Decía, ¿cómo voy a ir al Senado con estas uñas? Y creo que es algo que nos gusta, que nos gusta a los territorios campesinos tener las uñas con tierra. Y para que sigamos teniendo las uñas con tierra, necesitamos un respaldo, porque históricamente en los territorios campesinos sí hemos defendido la tierra, sí hemos defendido el agua y sí hemos defendido los bosques. En su conjunto, estamos en la defensa, se está resistiendo, pero necesitamos un respaldo, un respaldo normativo que no permita que nos sigan envenenando para poder seguir sosteniendo la vida en las comunidades campesinas de los territorios rurales. Muchas gracias. Bueno, yo me pinto las uñas para que no se me vea la tierra. Somos las mujeres que tenemos las manos en la tierra, que estamos resistiendo. Soy parte de la Organización de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas en Chile, una de las organizaciones más grandes que hay. Estamos representadas desde Arica hasta la Patagonia y hemos hecho una resistencia y una lucha permanente, 26 años de lucha y resistencia contra un sistema capitalista que nos saquea y que nos depreda nuestros territorios, donde vivimos rodeadas de monocultivos de avellanos europeos, donde tenemos amenazas constantes de las forestales en las puertas de los campesinos y campesinas. Un sistema capitalista que ha sido el gran culpable de la sequía en nuestros territorios, porque hacen pozos profundos. Nosotros, los campesinos y campesinas, hemos vivido por generaciones, nuestras generaciones hemos vivido con un pozo de ocho o nueve metros de profundidad y ahora todos se han secado, vivimos con…, nos entregan agua en camiones aljibes, 500 litros o mil litros, depende de la familia, y que tienen que durarlo la semana. Entonces, esa ya no es vida, no es…, es terrible lo que estamos pasando y amenazas constantes de proyectos eólicos que depredan los territorios, que secan, que contaminan, que nos…, permanentemente nos están haciendo daño y tomando nuestros recursos naturales que debieran ser para las comunidades, que debieran cumplir una labor social, que es la de producción de alimentos, que es lo que nosotros los pequeños campesinos hacemos. Los grandes, ¿qué es lo que producen los grandes privados monocultivos para la exportación? Somos los pequeños, como el profesor endenante lo dijo el señor Donoso, tenemos muy poca tierra en nuestras manos por la culpa de que se ha subdividido la tierra en estas parcelitas de agrado, gente que llega a los campos, pero no va a producir y a hacer pozos profundos que menoscaban la vida en el campo. Hemos sido las mujeres resistentes y cuidando el medioambiente, cuidando la biodiversidad, cuidando la tierra, porque creemos que la tierra tiene que quedar…, nosotros estamos de paso y la tierra tiene que quedar en buenas manos para las futuras generaciones que vienen. Esa es nuestra bandera de lucha, esa es una forma de vida, es una cultura campesina y indígena, porque somos las que estamos ahí permanentemente. y nacionales nos tienen devastados nuestros territorios. Y eso lo voy a decir con fuerza. También el tema de que dependamos de camiones aljibes, porque también ahí los grandes que tienen los camiones se han lucrado del acarreo del agua. Entonces, cada vez se hace más insostenible la vida en el campo y la producción de comida. Y eso es lo que queremos poner con fuerza. Tienen que haber políticas públicas que garanticen y que nosotros sigamos produciendo comida, que esté por sobre. Yo no digo que estamos contra la exportación, pero sí hay que favorecer a quienes producen la comida, porque somos los pequeños los que producimos el poroto, la lenteja, el trigo, la avena, la papa y nuestros cultivos son diversos. Entonces, eso queremos ponerlo en la mesa y que hayan políticas públicas reales para ir en apoyo de seguir manteniendo la vida campesina, la cultura campesina y cuidando la biodiversidad que tienen que quedar en buenas manos para todos y todas. Es por la vida que luchamos, es vida. También nosotros decimos que sin soberanía alimentaria, que es nuestra bandera de lucha, soberanía alimentaria con una producción agroecológica, limpia, sin veneno, sin agrotóxicos y amigable con el medio ambiente. Tiene que estar en buenas condiciones y que sin soberanía alimentaria no hay seguridad alimentaria, no hay seguridad. Eso… No sé si algo me falta. Muchas gracias, Mónica. Muchas gracias, Fanny, por la presentación. Tenemos todavía algunos minutos para preguntas e intervenciones de parte de ustedes. Gracias. Mi nombre es Jorge Morales, del Observatorio de Conflictos Sociosambientales de la Cuenca Laconcagua. Quería agradecer las ponencias porque primero hablamos de la disponibilidad de agua, que por cierto es un gran conflicto, un gran problema. Luego la calidad del agua está un poco invisibilizada. Así que agradezco que nos hayan dado este espacio. Una pequeña reflexión. La cuenca del Maipo hace tres semanas fue decretada saturada en una serie de compuestos. El ser humano está constituido en un 70 por ciento de agua. De la salud de la cuenca, de las cuencas, depende en gran medida la salud de la población. Hemos interactuado con el Ministerio del Medio Ambiente y se nos ha informado que el plan de descontaminación para la cuenca del Maipo va a tardar cuatro años. Mientras tanto, las compañeras que nos alimentan, que les agradezco, porque ellas generan alimento, no exportaciones, generan alimento para los territorios, para las comunidades, van a estar regando con agua contaminada. Los APR que se emplazan en la cuenca del Maipo van a estar abasteciendo agua con una serie de compuestos que probablemente sus procesos de tratamiento de agua no los atajen, no los controlen. Tenemos un serio problema, no solamente de disponibilidad, sino de la calidad de las aguas también. Y solamente me estoy refiriendo a las subterráneas. Yo creo que el desafío aquí es cómo se articulan soluciones, cómo se emplaza al Ejecutivo a objeto que salga al encuentro de esto en plazos que sean definitivamente más razonables para la salud de la población, para la salud de los ecosistemas. Redondeando, la cuenca de la Concagua está en ejecución de la norma secundaria de calidad ambiental de las aguas del río Concagua. Hay 16 áreas de vigilancia, no sabemos cuáles son los valores de los índices que se están midiendo ahí, en circunstancias que han habido eventos de contaminación por titulares como Angloamerican y Coelco, una empresa del estado, sancionadas debidamente por acto administrativo de la Dirección General de Agua que han contaminado los cuerpos del río Concagua. La población no sabe cuál es la calidad del agua del río Concagua, de la cual dependen un millón seiscientas mil personas. Eso está ocurriendo aquí ahora. A pesar de que el legislador percibió la urgencia de normar respecto a la calidad ambiental, la norma secundaria de calidad ambiental, la ejecución de esa visión del legislativo no ha sido lo que las comunidades están necesitando. Entonces, yo no sé cómo se resuelve, estoy planteando, estoy contando ciertos elementos. Creo que es un poco un llamado a la atención para cómo abordamos ahora entonces las calidades del agua. Eso es lo que quería plantear. Gracias. Vamos a acumular preguntas e intervenciones para que luego nuestros panelistas puedan responder. ¿Alguien más? Hola, Daniela Decatemu por acá de nuevo. Quería consultar cómo podríamos tener una coordinación del Estado en ciertos temas. Por ejemplo, sabemos que en todas las comunas hay una falta de ordenamiento territorial. Eso es evidente. En el caso de Catemu tenemos un plan regulador del año 80. Estamos esperando que se apruebe el plan regulador intercomunal Satélite Alta Concagua que va a venir a normar la parte rural. Les pongo un caso concreto. En la comuna de Catemu, que es una comuna pequeña, 16 mil habitantes aproximadamente, hay un proyecto que entró de evaluación ambiental, que es un parque fotovoltaico de 284 hectáreas, de las cuales 201 están emplazadas en suelos de clase 1, 2 y 3. Cosa que cualquiera de nosotros diría que eso es inaceptable, el Estado cómo lo va a permitir. Lamentablemente no tenemos una ley de suelo que se centra en la protección del suelo y el SAC considera como obras temporales a los paneles, porque ellos dicen que van a estar 30 años no más. Entonces se puede pensar que se va a aprobar este tipo de proyectos, donde está comiéndose el 10% del suelo de clase 1 de una comuna. Por otro lado, tenemos un proyecto que ejecutó el GORE, que es el dimensionamiento de sistemas fotovoltaicos para las APR. Nos conseguimos como municipio un terreno de 4.502 metros, media hectárea, con una empresa privada, y el SAC nos dice que no nos sirve para poner paneles para las APR por la pérdida de suelo agrícola. Entonces la verdad es como, hay una incoherencia del Estado tan grande, o sea, vamos a perder media hectárea de suelo, clase 2 por ejemplo, pero vamos a darle energía a las APR de nuestra comuna. Y por otro lado, sí podemos pensar en aprobar 284 hectáreas en suelos clase 1, 2 y 3 para un proyecto que va a beneficiar a tres privados. Entonces ese tipo de cosas que son prácticas y que están ocurriendo hoy día en los territorios, cómo protegemos la vida rural frente a este tipo de incoherencia. Nosotros venimos trabajando con las APR de la comuna, se ha articulado la unión comunal, como en muchas comunas lo que es bastante bueno, pero llegamos a una piedra de tope con la DOH, con sus mejores voluntades, porque aún habiendo presupuesto para ejecutar proyectos de infraestructura para las APR, no cuentan con el personal para poder inspeccionar esas obras. No puede ser que el Estado esté tan disminuido, que haya plata para infraestructura, pero no hayan funcionarios públicos para que puedan fiscalizar las obras. Entonces, ¿cómo le vamos a pedir a las APR que se profesionalicen a nivel de la ley de servicios sanitarios rurales si la brecha es demasiado grande, si tenemos APR que no tienen hace 20, 30, 40 años inversión en infraestructura de parte del Estado? Esas son como algunas incoherencias, pongo estos dos ejemplos, el SAC, la DOH, de nuestros servicios públicos para abordar esta protección de la ruralidad que todos ansiamos. ¿Alguna otra pregunta? Quiero formular una inquietud que creo que Carlos también nos puede ayudar. Yo entiendo y sobre todo me interesa la opinión de Rufino, representando a las APR. Yo entiendo, bueno, por cierto, para nada, desde luego que valoro lo que han expresado aquí ambas expositoras en torno al mundo rural y creo que ahí hay otros temas que se nos escapan un poco, pero que son, no por eso, menos relevantes, que tiene que ver con los plaguicidas, las contaminaciones, la calidad del agua, obviamente que también son temas que debieran estar presentes, pero claro, se han escapado un poco de lo que estábamos eventualmente hablando, pero sí me interesaba preguntarle a Rufino porque yo entiendo que se vence el plazo para ahora, el 6 de abril del 25, para la regularización de los derechos de agua y yo entiendo que la Cámara de Diputados presentaron una prórroga. Quisiera saber, yo entiendo que al Senado no ha llegado o sí, ahora el secretario que está aquí de la comisión, si me puede confirmar si ha llegado o no ha llegado, por lo menos hasta ahora no lo hemos tratado, pero sí me gustaría saber la opinión. representativo, imagino, que es lo que quiero preguntarle a Rufino, de la voluntad de los APR y, por otro lado, la visión que pueda tener Carlos Esteves al respecto. Y, finalmente, que me confirme el secretario de la comisión si estoy en lo correcto. Hasta donde yo sé, no había entrado, por lo menos, al Senado hasta hace poco, pero esto se aprobó en la Cámara de Diputados. OK, está pendiente, se dio cuenta, entonces, acaba de llegar hace poco. Pero esa era una pregunta que quería hacer concreta porque creo que es relevante saber, al final, la prórroga. Yo entiendo que es un poco cómo ayudar y facilitar y lograr que, efectivamente, se regularicen nuestros derechos de agua. Se ha dicho muchas veces que es difícil hacer una buena política y una gestión si ni siquiera tenemos una información real de los derechos de agua, no solo superficiales, sino también, a veces, subterráneos. Pero, en definitiva, necesitamos esa regularización. El no regularizar significa que vamos a seguir una especie incógnita y en un área gris, por no decir de otra forma, de que simplemente no sabemos con lo que tenemos. Entonces, es difícil hacer una buena gestión, una buena gobernanza, tener una buena…, si ni siquiera sabemos cuánto contamos. Entonces, yo creo que esta es una pregunta bien relevante que se la quería hacer tanto a Rufino, como digo, como a Carlos Esteves, si nos pudiera señalar. Y, por otro lado, entiendo que las normativas de la calidad de agua tienen más que ver con…, más que la gestión general de agua, es con el medio ambiente. O sea, le corresponde al Ministerio del Medio Ambiente definir, por supuesto, las calidades del agua. Y son temas que escapan, digamos, a lo que estamos hablando en este momento, pero no, como dije, no por eso es menos relevante. Y, claro, estamos avanzando cada vez más, pero estamos bastante tardados. Hay normas que debieran haberse dictado por parte del medio ambiente y que están atrasadas, y que claramente tienen que ver muchas veces con las calidades, con las contaminaciones, en fin, pero ahí vamos poco a poco, pero claramente están atrasadas. Y también por ahí se mencionó, ni siquiera tenemos la Ley de Suelos, pero, en fin, es tema fundamentalmente de medio ambiente, hay que reconocerlo. Partamos con la pregunta formulada por la senadora Allende, que está dirigida directamente a Carlos y a Rufino. Posteriormente, vamos a dar espacio para que los expositores y las expositoras respondan a otras tres preguntas que se desprenden de las intervenciones del público. Con respecto a la pregunta que hace la senadora, tiene que ver, es claro, los APR no están asociados a los plazos de inscripción, pero sí están asociados a estar inscritos en el catastro público y asociados a una multa. Y ese es el punto para nosotros. Sí, a ver, la reforma del Código de Agua establece cuatro casos distintos que uno puede confundir. Uno tiene que ver con los perfeccionamientos de los derechos, otro tiene que ver con la regularización de derechos o de usos de agua para que pasen a ser derechos propiamente tales, otro tiene que ver con el plazo para inscribir en el Conservador de Bienes Raíces y otro tiene que ver con el plazo para inscribir en el catastro público de aguas. Entonces, la norma que se estuvo discutiendo, yo creía que se estaba discutiendo, pero sí ya está despachada en la Cámara de Diputados, es una prórroga en el artículo segundo transitorio de la Ley 21.485 que modifica el Código de Agua respecto de la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces que trae caducidad. Ahora, en general, yo no comparto esa discusión, no la comparto por varias razones. La primera es que un propósito de la reforma era que no se puede gobernar y gestionar lo que no se conoce, y entre otras cosas, todo lo que está vinculado con los derechos de aprovechamiento de agua hay una parte importante que no se conoce. ¿Quién es quién en esta materia? ¿Quién tiene qué? Entonces, lo que se vio fue justamente establecer un plazo de tiempo que ya se prorrogó hace un año y tanto, un plazo de tiempo para que se inscriban en el Conservador de Bienes Raíces. Entonces, ahora, con el argumento de que la Dirección General de Agua tiene muchos expedientes y por tanto se demora en resolverse, se levanta esto otro, pero la realidad es que esto no pasa por la Dirección General de Agua. Es decir, es una persona que tiene derechos de aprovechamiento de agua que va donde el conservador y dice, si es que no tengo inscritos mis derechos, porque si los tengo inscritos en el conservador, si no los tengo inscritos, tengo un plazo para inscribirlos. Si no los inscribo, estos derechos, yo los puedo perder, porque en el fondo yo podría seguir por un tiempo haciendo uso de las aguas, pero si en el futuro yo quiero vender, en general, no voy a poder porque el conservador va a decir no, ya precluyó esto. Y esto, lo único que hay que hacer es que el conservador luego informa a la DGA, la DGA no tiene que tramitarlo. Otra cosa es que la persona que tiene esto inscrito en el conservador, si es que no estuviese en el Catastro Público de Aguas, va donde la DGA y pide que se inscriba en el Catastro, eso no involucra una caducidad, pero sí puede llevar una multa. Ese es un primer elemento. En el caso de la regularización, el artículo primero transitorio de esa misma ley conversa con los artículos dos y cinco transitorio del Código de Aguas y dice, hay un plazo de cinco años desde que se promulga el Código de Aguas, abril del 2022, por tanto abril del 2027, para que inicie el procedimiento de regularización, no para que regularicen, sino para que inicien el procedimiento. Y el procedimiento se inicia en que yo voy y digo, mire, estos son los usos de agua que nosotros hemos tenido desde antes de la dictación del Código del año 81, y estos usos de agua de aquel entonces, nosotros estamos en un proceso para regularizarlo y aquí entrego mi antecedente. Y eso significa iniciar un expediente. Entonces, me parece bastante razonable que se dé un plazo de cinco años para que se inicie esto, ¿no? Entonces, ¿por qué se hizo una prórroga hace poco y se discutió y se llegó a un acuerdo que se agregara de que el INDAP, la DGA y un mandato a todas las juntas de vigilancia y asociaciones de usuarios de agua, es que puede que la gente nunca se entere? Entonces, hay un mandato de radiales y qué sé yo, para que esto se haga público. Y, por último, respecto de la APR, más o menos, Rufino, corrígeme, yo estimo que un 78%, quizás más, de todos los derechos de agua que utiliza la APR son aguas subterráneas. Respecto de las aguas subterráneas, la modificación del Código de Aguas establece que, por el solo mérito de la ley, podrán tener los sistemas APR un derecho de aprovechamiento sin que tengan que ir a pedirle a la DGA el derecho de aprovechamiento, y sin tener que estar inscribiéndolo de ningún modo, por el solo mérito de la ley. En la medida que estas aguas o estén en un terreno que sea de la comunidad de la APR o en cualquier sitio de un socio de la APR, y que entregue por escrito de que este pozo que se hace en este terreno va a ser de uso de la APR por una cantidad de tiempo, y sobre esa base tienen este derecho, y no le aplica ningún plazo, ni siquiera el de las multas, porque esa es una concesión del legislador. Otra cosa es que hay una reforma que ya viene de la Cámara y que ahora está a la espera en la Comisión de Recursos Hídricos del Senado, aquí, que se establecen normas para proteger esos derechos por el solo mérito de la ley, porque hoy día esos derechos podría venir alguien y decir, no, yo tengo un derecho legalmente constituido y tengo un radio de protección de 200 metros y usted no lo tiene. Entonces, lo que se hace es fortalecer aquello, pero riesgo en materia de caducidad, pérdida o de multa, todos los derechos de aprovechamiento de agua subterránea, aplicándose esta norma, no los van a tener. Esto sin perjuicio de que algunos APR quieran decir, no, yo ya tengo mi derecho de aprovechamiento y quiero usar las normas tradicionales del Código, y en ese caso termina de hacer la pega y básicamente anda donde la DGA y practica la inscripción. Para eso hay un tiempo aún suficiente. Eso es lo que yo podría señalar, Senadora. Muchas gracias, Carlos y Rufino. en el Senado, pendiente de que se fije en tabla, es el Boletín 17.151-33, que prorroga los plazos para realizar los trámites que dispone la Ley 21.435, hasta el 6 de abril del 2027. Tenemos un plazo corriendo hasta el 6 de abril del 2025, quedan pocos meses para cumplir con los trámites, y en ese sentido también es necesario dar cuenta de la realidad de cómo se ha difundido esta información. Se agregó en la última reforma más actores para que difundieran estos trámites, pero faltó también incorporar a los APRs en la difusión de la información. Hoy no todos los APRs saben que tienen que registrar su derecho del catastro público de aguas, y si no tienen una multa, porque no están exceptuados. Exceptuó a las comunidades indígenas y a los indígenas, y ahí faltó decir a los comités y cooperativas de agua potable rural. Quizás eso podría ingresar a través de una indicación en el Senado para exceptuar a los comités y cooperativas de la multa, pero sin lugar a dudas la necesidad básica que nació incluso en discusión en el MOB está vigente aún, porque la DGA con su poco personal todavía no da cuenta del ingreso de las solicitudes, si están bien hechos los ingresos a la DGA de las solicitudes, y para eso es necesario también dar un tiempo a la institución para que pueda ir resolviendo esas solicitudes. No se han realizado todas las solicitudes a la fecha. Va a quedar mucha gente pendiente, y el temor es que se regularicen los derechos, no quitarlos, no que la gente los pierda, sino que se regularicen los derechos. Y creo que todo esto va a afectar a los pequeños agricultores, a las viudas, a los herederos, a quienes tienen que conocer la legislación de agua, y ahí falta quizás más tiempo. Desde ahí nace la necesidad de la prórroga, hasta el 2027. Solo quería aportar ese punto. Por la aclaración, como les dije anteriormente, se habían formulado un par de preguntas por las cuales vamos a poner fin al seminario. Una de ellas es cómo abordar el problema de la calidad de las aguas. La otra, cómo lograr una mejor coordinación de los organismos del Estado a nivel territorial, sobre todo. Y la última, cómo proteger la vida rural. Esas son las preguntas que pueden responder incluso relacionando o agrupando los temas. Cualquiera de ustedes, como expositores, puede intervenir. Una vez que terminemos con esta ronda de intervenciones, le voy a pedir a la senadora Allende que nos entregue unas palabras de cierre en reemplazo de la senadora Robóste. Vamos con la calidad de las aguas, porque cuando se regularicen todos los derechos de agua y cuando tengamos la mejor gobernanza, nuestras aguas estarán sumamente contaminadas. Entonces, vamos a tener que andar ojo visor ahí con ese tema. Nosotros pusimos una denuncia en la DGA y también en La Moneda con los hallazgos que habíamos encontrado en Maule y Ñuble, Diurón y Fosetilal. Hasta el momento no hemos recibido ninguna respuesta, pero decir que la investigación nos ha llevado a ahondar muchísimo más en qué supone esa calidad de las aguas. Y claro, la calidad de las aguas tiene un soporte, un soporte físico que son las paredes de suelo, y esos suelos también están contaminados. Y el diurón particularmente tiene la facilidad de moverse por muchos kilómetros a través de los microorganismos. Entonces, aquel diurón que yo expando, o que expando en los cultivos, en un lugar 20 kilómetros más allá nos encontramos con este herbicida. ¿Qué es lo que ocurre? Una de las investigaciones más recientes, en el 2023, nos arroja sobre todo con una problemática en los ecosistemas acuáticos, en Australia, por ejemplo, porque aquí los peces, algas marinas y de las cuencas, olvidémoslo, arroja que se están creando mecanismos para limpiar los residuos de diurón, y eso está a cargo de las mismas farmacéuticas que crean el diurón. Así de paradójico está ocurriendo todo este conflicto, este terreno tan delicado que tiene que ver con la utilización de plaguicidas. Es por eso que existe un reclamo a la DGA para encausar esa normativa primaria de restricción de plaguicidas incluso hacia aquellos que se utilizan de forma provisoria. Otro tema importante para la calidad de las aguas tiene que ver con aquello que no vemos, aquel silenciamiento, aquella expansión muy sa que está a través de estos plaguicidas. Por ejemplo, se prohibió el Paracuat, que era muy utilizado por el Avellano Europeo, que está muy extendido en nuestras dos regiones, Maule y Ñuble, hasta el 2024 solamente se puede usar. Sin embargo, sabemos por los temporeros y las temporeras que tienen sus recargas para muchos años más. ¿Qué ocurre con esto? Que hay un mercado negro detrás. Es decir, también tiene que existir una fiscalización de todos aquellos plaguicidas que se están prohibiendo, que se están normando, pero que se siguen utilizando. Y lo sabemos, sabemos que los grandes huertos, sabemos que los grandes monocultivos lo siguen utilizando. Y también los pequeños agricultores, lamentablemente los pequeños agricultores son quienes más están utilizando los plaguicidas, porque hay un desconocimiento, porque existe una presión con el tema de los precios para exportar sus alimentos. Entonces, el entramado es mucho más complejo de lo que nos imaginamos. Es más, ni este propio proyecto de investigación pensó que este herbicida y este fungicida acarrearía tantas problemáticas en los ecosistemas acuáticos, terrestres, en las comunidades rurales y en todas aquellas personas que están consumiendo aquellos alimentos producidos en estos territorios contaminados de plaguicida. Por ahí va. Nosotros decimos soberanía alimentaria y con una producción agroecológica que no permita la utilización de agrotóxicos y agroquímicos que contaminan y que favorecen a los grandes empresarios en nuestras comunidades que saquean y depredan nuestro territorio y nos contaminan los ríos y las napas subterráneas. Entonces, se habla de agroecología en el INDAP, por ejemplo, en nuestras comunas, pero queda ahí en hablar, pero no se promueve, no se valoran tampoco los saberes y los conocimientos del mundo campesino, que también es superimportante, porque somos los que tenemos la experiencia. Las políticas no se hacen dentro de una oficina. Me parece favorable y buenísima esta instancia donde están los académicos, el gobierno y los campesinos también dando su punto de vista de cómo queremos también seguir manteniéndonos en el campo con una educación adecuada también, que los niños, que haya una regeneración campesina, porque también los campos están, aparte de todas las amenazas que tenemos, hay un déficit de recambio generacional importante, y eso menoscaba y cada vez estamos quedando menos o más envejecidos, o hombres y mujeres solas haciendo una producción amigable con el medioambiente, cuidando la biodiversidad y produciendo, porque tenemos una labor social. Si el ser campesino lo tenemos en la sangre, y la tierra nos llama a producir, y queremos seguir produciendo alimentos sanos, sin agroquímicos, limpios y justos para la gente que nos compra nuestros productos. Eso. Y lo último, que es súper importante, la autonomía. Esa autonomía, el mantener nuestras semillas, que las mujeres hemos cuidado, resguardado, hemos recibido en herencia, y estos tratados de libre comercio nos perjudican enormemente, porque sin semillas no hay comida, sin semillas, sin agua, sin tierra, no hay alimentación, y queremos seguir produciendo alimentos y no tener que pedirlo de rodillas en el futuro. Eso. Muchas gracias, le doy la palabra a Carlos Esteves. De todas maneras, por favor. ¿Rufino quiere hablar primero? Disculpe, Rufino. Encantada. Gracias. ...de protección del trinoteo y de coordinación, el rol que tienen los APR. Si queremos hablar de esos temas, hay que proteger y potenciar y fortalecer la actividad del agua potable rural. No hay otra. Y hay una base. Las APR no solamente entregan agua, y nuestra presentación tiene que ver con eso, y nuestra lucha tiene que ver con eso. Tienen un sentido profundamente histórico de pertenencia, de raíz, de cultura, de resguardo de una forma de vida. Y además son aguas comunitarias, en un acto que es único, que es solidario, que es voluntario. No hay otra organización en el país que dirigentes de su comunidad se ofrezcan a colaborar con el Estado en temas tan importantes como la salud, el desarrollo económico y todo lo que depende de eso. La economía en las comunidades rurales depende de la actividad de los APR. La actividad pública depende de la actividad de los APR. Las escuelas, las puestas rurales, hay todo un aparataje que está ahí. Entonces, si queremos hablar, digamos, de coordinación y de protección y de calidad de agua, ahí está la base del trabajo. Entonces, creo que ese sería como un tema, un llamado fuerte. Porque no basta con tener las legalidades que tienen que ver con que tengamos los derechos de agua inscritos en el conservador, tengamos un título, si no tenemos esta otra protección. La protección de las fuentes de agua está justamente... Sufrimos constantemente la contaminación de arsénico, en Cabildo por lo menos, esa ceniza contamina un pozo ahí con arsénico, con todo, 200 millones de pesos, ir a buscarlo y no estar en el país. Se demoró como tres meses ir a buscarlo afuera para poder instalarlo. Entonces, en ese tránsito los APR entran en quiebra, entran en crisis, la comunidad entra en crisis. Y es el APR el que mueve toda la gestión territorial. Y es una oportunidad que tiene el mundo rural de hablar de gestión de cuenca, de hablar de cuidado de las fuentes primordiales del agua. Nosotros hemos estado activos, digamos, no basta con que sigamos defendiendo el pozo al final de la cuenca, tenemos que ir a defender la base donde se genera el agua. Pero para eso es importante que la actividad del mundo rural, los dirigentes se les mire con... El mundo legislativo, político y técnico tiene que decirnos cómo capacitamos dirigentes para que cumplan esa función. Cuando decimos que estamos en peligro es porque no tenemos dirigentes muy acotados a lo local, ni damos a ampliar la mirada cuando hablamos de integrar las cuencas, las macros. O sea, qué desafío. Estamos participando en la mesa hídrica de la Concagua, tenemos 101 APR ahí. Y nos sentamos y nos sentamos así, porque la Junta de Vigilancia va con sus profesionales, van con sus ingenieros, nosotros vamos con dirigentes que apenas sabemos escribir. Entonces, ahí yo pongo el punto de atención. Por eso es que es importante que esta ley que tenemos hoy día, que es el desafío, se le tome el peso, porque hemos logrado que el Estado reaccione. Pero tiene que acelerarse el Estado, porque si no se apura, vamos a tener que aceptar lo que se nos ofrece. La desalación del agua, miren, las comunidades de Nismachi y Olmué, el único camino que tienen es aceptar lo que ofrece la planta Aguas Pacíficas. Cuando tenemos un proyecto de interconexión de los envases de los Aromos, que hay que acelerarlo. ¿Cómo vamos a dejar las comunidades tomando agua desalada, habiendo agua dulce? Es un tema de prioridad política, de acción política en el momento. Entonces, resumen, protección fundamental a los APR, porque cumple un rol fundamental para todo lo que se ha hablado acá. Desde mi mirada, por lo menos. Eso. Perdón, tenía que apagar su bolsillo. Muchas gracias, Rufino. Ofrecemos la palabra a Carlos Estevez. Gracias, Presidenta. Sí, tres ideas. Las cosas que se han dicho, por mi mala memoria, voy a partir por lo último, lo que dijo recién Rufino. El proyecto de Aguas Pacíficas tiene algo interesante, lo que no quiere decir que, porque las cosas nunca son enteramente buenas o malas, bueno, a veces sí, pero en este caso es que ellos lo que ofrecieron y entregaron son estudios para el desarrollo de ingeniería de interconexión entre APR. Entonces, y a mi juicio, a mi juicio, acá yo he regalado en este punto, uno tiene que mirar a los dientes, porque después, más de fondo, el proyecto que trae la Aguas de los Aromos, igual tiene que usar esas interconexiones. Entonces, lo que tendría es un avance, por lo tanto, yo no lo haría competir, sino que más bien presionaría por ambos lados, como principio. Lo segundo es que aprovecho también algo que señaló Rufino, que me parece súper interesante, cuando señaló el desafío de desarrollar un plan estratégico de agua y saneamiento rural 2030. Entonces, eso es parte de los compromisos del crédito que se firmó con el Banco Mundial. Es decir, y ya existe, por tanto, una propuesta que la elaboró Jorge Ducci, que era el antiguo encargado del BIT en el Agua en Chile, como un primer borrador para iniciar este trabajo. Y esta propuesta está con algunas observaciones de parte de la subdirección, pero luego, una vez que se reciba ese trabajo, corresponde justamente con las federaciones y con las organizaciones de agua botánica y rural iniciar esta discusión del desarrollo de esta estrategia, pero aprovechando un instrumento, que ahí está. Y lo tercero y último es que decía Fanny, bueno, hicimos una denuncia al Ejército General de Agua, desgraciadamente ya se retiraron, estaban aquí. Entonces, yo digo, y perdónenme que me atreva a decirlo, Presidenta, que aprovecho esta comisión. Es decir, la denuncia se remite a esta comisión, a la Secretaría, y se señala básicamente qué es lo que se denuncia, y yo recomendaría de que en la comisión esto no solamente lo rebote a la Dirección General de Agua, sino que también al Ministerio de Agricultura, porque cuando la contaminación es difusa, que es el caso que están señalando ustedes, esto está más vinculado con la propia norma de distintos organismos del Ministerio de Agricultura, incluyendo el SAC, perdónenme que lo diga, y que, por tanto, esta respuesta sea una respuesta de conjunto, porque la DGA lo que te va a poder decir es hay una contaminación directa, puede actuar, sancionar. Cuando es difusa, lo que uno tiene que regular son los plaguicidas, y ahí entonces ya no es directamente la Dirección General de Agua. Eso como solo una recomendación, y muchas gracias. Me parece muy atinada la última observación, le acabo de pedir a Fanny que nos haga llegar a la comisión formalmente la denuncia, y nosotros haremos ambos oficios, tanto a la DGA como, por supuesto, a Agricultura, y queremos, obviamente, después hacerle seguimiento. No basta solamente mandar el oficio, sino que hacer seguimiento, y de eso nos encargaremos nosotros, así que respondo por la Comisión de Recursos Hídricos. Miren, yo quiero agradecer, yo creo que todos hemos aprendido, unos de otros, creo que ha sido muy útil, es decir, yo quiero agradecer realmente la presencia de cada uno de ustedes, me ha parecido muy interesante. Nosotros en Recursos Hídricos estamos siempre habitualmente, por supuesto, viendo las legislaciones, los avances, los déficits, en fin, las brechas, lo que sea, del tema del agua, pero aquí estamos viendo un enfoque más de crisis social del agua, creo que eso ha sido muy relevante también, para la participación de las comunidades, escuchar, saber, y lo que se llama colaborativo. Y yo también quiero agradecer mucho a Carlos Estevez, porque creo que fue muy claro, quizás la palabra pacto puede generar ruido, pero la Estrategia Nacional del Agua, que, permítame decirle, pero que yo puse y me lo adhirieron 33 senadores, y creemos que hicimos un hito, porque marcamos efectivamente lo que era hacer, lo que nosotros consideramos una cierta Estrategia Nacional del Agua, donde tenemos claro que hay una dispersión gigante, que eso impide hacer una buena gestión, que estamos perdiendo, digamos, posibilidades, y para qué decir, de reciclaje y otras cosas más, que sería muy largo, así que me parece agradecer de que haya considerado aquello, porque creemos que marcamos un cierto hito con haber dicho, mire, estamos en la oportunidad de hacer algo así, porque además tenemos N informes que nos están diciendo el LID y otros más, no puede seguir Chile teniendo este nivel de dispersión, la falta de una buena gobernanza en relación al agua y la gestión del agua. Así que yo quiero agradecer a todos y a cada uno, felicitarlo realmente, porque creo que ha sido muy valioso para nosotros. Espero que la comisión después, y con la ayuda de nuestro asesor, señor Valls, que lo estoy viendo acá, pueda ayudar a rescatar aquellos puntos que a lo mejor efectivamente ya no son solo temas de oficio, sino que podamos efectivamente tomar en consideración pensando futuras legislaciones, o en fin. Quiero reiterar, que yo voy a seguir insistiendo, requiero de apoyo, sí, del Ejecutivo, porque si no, no tengo la admisibilidad para hacerlo, pero creo que es importante tener una moción sobre Cabeceras de Cuenca. Tengo la absoluta convicción que es necesario, y por lo tanto voy a seguir siendo persistente en aquello. Así que lo quiero anticipar, porque sí, requiero de eso del Ejecutivo y bueno, es una conversación que está pendiente. Pero yo quiero realmente cerrar esto, agradeciéndoles como dije a todos y a cada uno de ustedes, creo que ha sido bien útil para todos nosotros este intercambio. Espero que en el futuro podamos nuevamente juntarnos para seguir viendo temas que realmente son muy concretos. Y yo espero que, por supuesto, lo dije desde el inicio, no me recordaba efectivamente que en la segunda parte íbamos a hablar justamente de la PR, pero cuando vimos la primera parte yo dije, oye, no hemos hablado, cuando es un sistema tremendamente relevante, único, original y que hay que apoyar, fortalecer, por supuesto, y hacerle la vida más fácil para que pueda cumplir, ni más ni menos, que tiene que dar el abastecimiento con calidad y continuidad, ni más ni menos lo que le hemos exigido. Y por lo tanto tenemos que dar todo nuestro esfuerzo para apoyarlos, para que sigan cumpliendo ese rol, pero claro, tienen un problema vital, más allá de la gestión, que es la falta de agua. Y quiero reiterarles que para nosotros fue bastante doloroso perder, hace unos años atrás yo presenté una moción para que fuera una reforma constitucional, que el derecho al agua es un derecho que deberá estar establecido en nuestra Constitución y que tiene que ser un derecho humano, y perdimos la votación a pesar de que en ese momento nosotros éramos oposición, votamos todos los 24 senadores de oposición a favor de esa reforma y fue rechazada. Hoy día al menos está en el Código de Agua, pero yo no pierdo la esperanza que tenemos que... No tuvo el quórum, la mayoría estuvo a favor, pero no tuvo el quórum. No tuvo el quórum, nosotros los 24 somos a favor, pero como votaron en contra, que en ese momento eran gobierno, que era hoy día esa oposición, pero en ese momento eran oficialistas, no alcanzamos el quórum, votaron dos en contra, absolutamente. Y yo sigo creyendo que esto debe estar a nivel de la Constitución, y creo que es un tema que no hay que soltar los futuros, porque refuerza más, no basta que esté solamente el Código de Agua, y por cierto que es un desafío. A mí me parece francamente que es lamentable tener que seguir dependiendo de camiones aljibes, y ustedes lo saben demasiado bien, incluso la pelea tuvimos que dar para que fueran no los 50 litros, sino que 100 litros al menos, y de verdad creo que es un tema que todavía nos duele, está pendiente, es un desafío como país y no está bien, nos habla que hemos fracasado en una buena distribución, gestión, como queramos llamarlo, o sobre otorgamiento de los derechos, las muchas razones o este mercado del agua, todo lo que quieran decirnos, pero lo que no corresponde es que tengamos gente que todavía se tenga que abastecer. Y además, como Chile es tan vulnerable al cambio climático, esto se va a agudizar y no se va a disminuir, así que con mayor razón tenemos que trabajarlo seriamente. Nuevamente, agradeciéndoles muchísimo, y por haberse cumplido el objeto de esta sesión, se levanta.