Senado · Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía
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Log inEn nombre de Dios y de la patria, se abre esta sesión. Muy buenos días a todas, a todos. Quiero señalar, en nombre de la Comisión de Recursos Hídricos de Certificación y Sequía, que tengo el honor de presidir, que es para quienes la integramos, representados acá por el senador Sergio Gaona, senador por la Región de Coquimbo, y el senador Juan Castro, senador por la Región del Maule. Es un honor poder estar aquí en la Región de Atacama, en medio del desierto más árido del mundo, abordando temas de gran relevancia para nuestra región y para el país. Quiero partir saludando a quien nos ha acogido en su casa, al rector de la Universidad de Atacama, Forlín Aguilera. Muchísimas gracias. A nuestro delegado presidencial regional, Rodrigo Illanes, a quien nos acompaña en representación del gobernador. Se me olvidó decir que pudiésemos silenciar nuestros teléfonos celulares. Gracias, Sergio. A Alejandro Escudero, en representación del gobernador regional. Quiero saludar al subdirector de la Dirección General de Aguas, a Cristian Núñez, que se encuentra con nosotros; a Carlos Esteves, que es el coordinador hídrico del Ministerio de Obras Públicas. Quiero, además, agradecer muy especialmente al equipo de la Secretaría del Senado, a Jorge Genque, a don Luis y a Pamela, que está también con nosotros; al equipo de Televisión del Senado y al equipo de Informática. Esta sesión se transmitirá en línea, como se hace habitualmente en las comisiones del Senado. Quiero saludar a los señores secretarios regionales y ministeriales que nos acompañan, al Ceremi del Ministerio de Obras Públicas, al Ceremi de Minería y, muy especialmente, al subdirector norte de la CONADI, que atiende desde la Región de Arica y Parinacota hasta, no sé si la Región de Coquimbo o la Región de Atacama, y a los representantes de los alcaldes presentes, del sector privado, a quienes serán nuestros expositores y expositoras. Muchísimas gracias. Por parte del Gobierno también lo harán Alejandro Escudero, la Dirección General de Aguas, la Directora Regional de Corfo, Andrés Parker y la Universidad de Atacama. Vamos a abrir la palabra a todos quienes deseen hacer consultas. Quiero saludar al concejal de Diego Almagro, que nos acompaña, y a quienes, desde las Juntas de Vigilancia, desde la CASUB y desde los distintos espacios, están presentes aportando en temas hídricos. La elección de la Región de Atacama para realizar esta sesión de la Comisión de Recursos Hídricos refleja, sin duda, una gran oportunidad y desafíos. Estamos en una zona desértica en donde el agua es un bien escaso y, por lo tanto, tenemos que ser aún más eficientes. Una forma de expresar estas dificultades es a través de la alta fragmentación que tenemos en la información y en los datos, por lo que ha sido muy importante poder conocer la experiencia y colaborar con otras prácticas que se realizan. En este sentido, la Biblioteca del Congreso juega un rol muy importante en cada una de nuestras comisiones. Nos acompaña algún representante de la Biblioteca del Congreso, en este caso el ingeniero agrónomo Eduardo Baeza, quien hace seguimiento permanente a las comisiones de recursos hídricos tanto de la Cámara como del Senado, y en el día de hoy está aquí con nosotros. Muchas gracias, Eduardo. Nosotros sabemos que el agua es, además, el factor de desarrollo más importante para las actividades productivas que conviven en un territorio como el nuestro, como lo es la agricultura, la minería y otros. Y, por lo tanto, hoy la región tenemos esta encrucijada que hemos ido abordando con plantas desaladoras, con esfuerzos que se hacen desde las propias comunidades, desde las Juntas de Vigilancia y del esfuerzo público, pero tenemos que ser mucho más eficientes aún y lo que esperamos es que, efectivamente, ...
Esta fragmentación que hoy día tenemos, la Comisión de Recursos Hídricos del Senado contribuye para ir generando un sistema de unificación de los datos que permita colocar a la región de Atacama en un escenario distinto y que posibilite hacer una experiencia innovadora, un laboratorio que se convierta finalmente en un ejemplo del manejo de datos en materia hídrica que acompañe al desarrollo de las comunidades. Por ello, era importante que también los municipios, los servicios y el sector productivo estuviesen presentes. Agradecemos a quienes, desde el ámbito de la minería y de la agricultura, nos acompañan, ya que la calidad de los datos hídricos es una información muy relevante para la toma de decisiones. Así es que, sin más, queremos ofrecerle la palabra al señor rector de la Universidad de Atacama, don Forlín Aguilera. Quiero saludar de manera muy especial a la Comisión de Recursos Hídricos del Senado, a los senadores que nos acompañan y a la Presidenta de la Comisión, Senadora Roboste. Asimismo, saludo a nuestro delegado presidencial, representante en este caso de nuestro gobernador regional, a los secretarios regionales ministeriales, a los directores de servicio, e invitados e invitadas especiales. Quiero darles la cordial bienvenida a todos y todas a la Universidad de Atacama, que es la casa de estudios superiores del Estado en nuestra región. Esto significa un tremendo honor para nosotros, pues esta sesión se desarrolla en nuestra universidad y aborda temas tan relevantes, en este caso, el recurso hídrico. Cabe destacar que hay otras sesiones de comisiones que también se han desarrollado y que han sido temas sensibles. La Comisión de Educación del Senado, por ejemplo, sesionó justamente en la región de Atacama, demostrando que son realidades que se viven y que no se pueden esconder, sino que debemos asumir. Tal como señala la Senadora Roboste, tenemos tremendos desafíos por delante. Como casa de estudios superiores y como universidad del Estado en la región, hemos instalado capacidades de acuerdo a nuestra pertinencia territorial. Es por ello que, en temáticas de agua, hoy día existe un arduo trabajo. Contamos con investigadores del ICA y, en particular, con el profesor Diego Aravena del Departamento de Geología, quien está desarrollando un gran trabajo al respecto. Por lo tanto, en temas de agua, de cuestiones hídricas y de cuencas, hay experiencia y capacidades instaladas en nuestra universidad, que ponemos a disposición del crecimiento y del desarrollo sostenible de nuestra región y de nuestro país. La Senadora Roboste lo indicaba: Atacama corresponde a un laboratorio natural con tremendas particularidades, y son esas particularidades las que, de una u otra manera, nosotros como gobierno universitario –que estamos prácticamente entrando al último año y medio de gestión– hemos relevado y definido como una intensificación de esfuerzos. Las líneas de investigación y las líneas de desarrollo que impacten de mayor manera y con mayor fuerza en el desarrollo de nuestra región y en nuestras particularidades territoriales serán aquellas que se sigan potenciando y para las cuales se buscará el apalancamiento de recursos, lo que tendrá un impacto mucho más directo y con mayor pertinencia en nuestro territorio. Quiero nuevamente agradecer que se haya definido a nuestra universidad. Siéntanse en su casa, porque es la casa de todos y todas, pues insisto, es la universidad del Estado en nuestra región. Así que, nuevamente, bienvenidos y bienvenidas, y deseo que sea todo un éxito esta jornada. Gracias, Senadora. Muchísimas gracias, rector, no solo por sus palabras, sino también por el compromiso. Uno de los roles de la Universidad del Estado es ocuparse de aquellos temas que le importan a la comunidad en general. Sin duda, el agua en nuestra región es un tema de Estado, y agradecemos el liderazgo de la universidad, así como también de nuestro delegado presidencial, Rodrigo Illanes, a quien le ofrecemos la palabra. Muy buenos días. Senador Gaona, senador Castro, bienvenidos a la región de Atacama. Senadora Roboste, bueno.
Ya de la casa, nuestra senadora. Obviamente, rector, muchas gracias, obviamente, dueño de casa, por este espacio de permanente discusión, análisis y vinculación bidireccional, para ponerle el apellido. Queridos expositores, bienvenidos. Hace tiempo que no nos veíamos con algunos; a nuestro gabinete regional, que, obviamente, siempre está desplegado no solo en el territorio, sino también en reuniones de estas características. Un gran saludo a las comunidades de agua que se encuentran presentes. Tremendamente importante, obviamente, la participación en este tipo de reuniones. Hace un par de semanas, casi exactamente dos semanas, tuvimos la Comisión de Agricultura, donde la discusión en torno al recurso hídrico se plantea de forma constante, y eso no es baladí, ya que el tema es estratégico. En ese sentido, se informa que en la región, como medida de gobierno, contamos con 40 medidas. Una de ellas es la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos que se va a exponer hoy, donde se desarrolla un trabajo en el Valle del Huasco articulado entre las funciones públicas, privadas y la academia, representada por la Universidad de Atacama. Particularmente, como gobierno nos encontramos abocados a disponer de todos aquellos instrumentos y mecanismos que ponemos en funcionamiento a través de nuestro articulado, desde el gabinete y sus direcciones de servicio. Es importante mencionar la Comisión Nacional de Riego, del mismo Ministerio de Agricultura, la CORFO y la Dirección de Obras Hidráulicas, en el orden de mitigar los efectos del cambio climático, en virtud de ya diez años de haber vivido aluviones. Son inversiones de alta cuantía que estamos desarrollando; se trata de un trabajo proyectado, sistémico y consistente a través de la Dirección de Obras Hidráulicas, también en la cuenca del Gobiapó. Además, cabe destacar el rol de la CORFO, tremendamente importante, en el orden de poner y disponer de tecnología para poder resolver los problemas y desafíos del recurso hídrico. El año pasado tuvimos que exponer, en el seminario realizado junto con el Gobierno Regional, cuando se hablaba del día cero. Afortunadamente, en Atacama contamos con una planta desaladora de respaldo que nos permite afrontar esa eventualidad, situación que en otras regiones no se puede asegurar. Creo, en consecuencia, que la Región de Atacama ha abordado este tema con mucha responsabilidad. Hay hombres y mujeres detrás de la gestión del recurso hídrico que pueden dar cuenta de un trabajo consistente, y me siento muy agradecido por poder contar con este tipo de sesiones, ya que no solo nos sitúan en el centro de la discusión de este y otros temas, sino que también nos releva como gestores de los recursos hídricos. Muchas gracias, senadora. Bien, muchísimas gracias al delegado regional. Y para conocer el contexto del trabajo en la región, queremos ofrecer la palabra a Alejandro Escudero, en representación del Gobierno Regional. Señoras y señores, honorables senadores de la República, señor rector, señor delegado, invitados e invitadas especiales, en nombre del gobernador regional Miguel Vargas Correa, quien se encuentra fuera de la zona por razones del servicio, sean ustedes bienvenidos a la Región de Atacama. Más que solo un lugar en el mapa del país, somos la suma.
De muchos esfuerzos que han contribuido a la historia, la sociedad, la diversidad, la gobernabilidad y el desarrollo de Chile, Atacama es un territorio y una sociedad resiliente, que en medios de sequías cada vez más severas y prolongadas, y que ha dado prueba de su capacidad para levantarse luego de aluviones que, al cumplirse, como se señalaba ya casi 10 años de su dramático paso, nos recuerdan nuestra vulnerabilidad frente al cambio climático. Es una región que representa una fracción importante del territorio nacional, cerca del 10%, pero con una participación proporcionalmente más baja en la población, concentrada fundamentalmente en zonas urbanas y en su capital regional, lo que es expresión de su extrema aridez, por las escasas precipitaciones que recibimos y tan variables año por año. También somos una región de ingreso medio en el país, pero lamentablemente entre las de mayores pobreza multidimensional, donde el desempleo es el más alto de la nación, situación que desafortunadamente no es una novedad para la zona. Por ello, Atacama necesita inversión, crecimiento y más y mejores fuentes de empleo, pero en que la sostenibilidad sea el estándar común y no la excepción, porque nuestros recursos son finitos y frágiles, y serán también necesarios no solo para las futuras generaciones, sino también para nosotros y nosotras en un futuro no tan lejano. Entre ellos, destaca el agua, ya sea por lo fundamental que resulta para las actividades productivas, pero también por su escasez. Esto ha obligado a autoridades, empresas y comunidades a esforzarse por extremar la eficiencia, reducir pérdidas, buscar nuevas fuentes, investigar sobre reservas, recursos y cauces, impulsar regulaciones más pertinentes y una institucionalidad más adecuada con el territorio, así como fortalecer gobernanzas, diálogos y acuerdos para enfrentar un escenario cada vez más desafiante que exige el mayor entendimiento posible como herramienta por excelencia para acometer esta tarea. Por ello, nos sentimos honrados de haber impulsado la primera planta desalinizadora del Estado para el abastecimiento del consumo humano en más del 78% de los hogares de la región, y de haber acompañado a organizaciones como las comunidades de agua subterránea que hoy día nos acompañan en su constitución, fortalecimiento y modernización en la gestión. También contamos con una hoja de ruta para la gestión y eficiencia hídrica que estamos actualizando, y fomentamos la telegestión y la tecnificación del riego para producir alimentos. Además, favorecemos inversiones privadas en minería que se traduzcan en menor consumo y mayor protección de la calidad de las aguas continentales, así como en incrementar la recirculación y uso de aguas industriales, propendiendo también al desarrollo de las ciencias aplicadas al conocimiento avanzado, la inversión tecnológica y la innovación de vanguardia en recursos hídricos del desierto, donde destaca el apoyo, como señalaba el Rector, al Laboratorio de Investigación en Criósfera y Agua de Atacama, probablemente el más destacado en su ámbito en todo el país. Asimismo, estamos muy contentos de haber co-construido una estrategia regional de desarrollo y un plan de gobierno regional en el que el acceso al agua es un elemento central. Los aprendizajes de estos casos de éxito y la convicción de que es necesario llegar a todo el territorio con una mirada económica, social y ambiental equilibrada nos exigen avanzar en soluciones escalables, considerando los distintos ecosistemas, comunidades y sectores productivos que constituyen nuestra identidad. Por ello, estamos empeñados en apoyar con asesoría técnica a nuestros comités de agua potable rural, en abastecer de agua desalinizada y agua de la atmósfera, y también a caletas, localidades rurales aisladas y pymes, implementando soluciones a escala para generar condiciones que incentiven la inversión en iniciativas de continuidad operacional empresarial bajo modelos de excelencia en sostenibilidad del agua, y acelerar una transición hídrica con sentido de urgencia pero inteligente a través de reforzadas capacidades de I+ D y transferencia tecnológica a nivel académico, empresarial y de los servicios públicos atingentes. Para ello, necesitamos una institucionalidad moderna, con procedimientos administrativos más simplificados y pertinentes, sin renunciar a la probidad y la transparencia.
Por cierto, procesos de tramitación ambiental más oportunos, sin sacrificar la rigurosidad en su evaluación y con una más efectiva descentralización de recursos y competencias hacia las regiones. No es coherente seguir esperando años reglamentos para poder ejecutar recursos o programas de ordenamiento territorial, o que por cada tres pesos que se invierten o se quieren invertir en la región, solo uno se concrete en el mismo período. Tenemos que avanzar en eso. Finalizo señalando que Atacama es y ha sido un laboratorio natural para anticipar lo que representará para otras zonas del país y, por qué no decirlo, del mundo: la alteración significativa del régimen de precipitaciones, consecuencia de la emergencia climática global; el avance de la desertificación y sus impactos; la necesidad de descarbonizar, reducir la huella hídrica y asegurar plena operatividad, ¡qué oportunidad para decirlo!, de la matriz energética; y extremar la responsabilidad en el manejo de los recursos que serán cada vez más escasos e imprescindibles para la sociedad. Por ello, queremos seguir transformándonos en referentes en materia de gestión hídrica sostenible, lo que solo será posible si reforzamos lo que hemos sabido construir y si somos capaces de involucrar en este esfuerzo colaborativo a todos los rincones y familias de nuestra querida región. Muchas gracias. Bueno, muchísimas gracias. La idea era poder tener este contexto y, a continuación, vamos a dar paso a las presentaciones que dan cuenta de lo que señalábamos en el comienzo. Hay mucha información de gran calidad, pero muy fragmentada, que no necesariamente contribuye a una toma de decisión oportuna. En primer lugar, quiero ofrecer la palabra al Ministerio de Obras Públicas para que realice su presentación de la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos en la Cuenca del Río Huasco. Le ofrecemos la palabra, distintamente, al Subdirector de la Dirección General de Aguas, Cristian Núñez, y a Rodrigo Sáez, Director Regional de la DGA. Ahí se escucha, sí. Buenos días, presidente, y por su intermedio me gustaría empezar nuestra exposición. La vamos a hacer aquí en conjunto con el Director Regional y quisiéramos hacer una visión muy general, solo de cómo estamos hoy día y cuál es el trabajo y el desafío, que, como usted mencionaba al principio y también han señalado aquí las distintas autoridades, este trabajo de fragmentación o coordinación es también un desafío geográfico, no solamente de nosotros como parte del Estado o de las distintas instituciones que participamos en la administración del agua. Nuestro país, geográficamente, ¿no es cierto? La naturaleza nos ha dado bastante riqueza, pero no necesariamente está donde la necesitamos. Muchas veces, al mirar el país, contamos con bastantes ríos y muchos glaciares. De hecho, vamos a hacer una mención breve, pero importante, a lo que es el Día Mundial del Agua, que es el próximo sábado formalmente, aunque ya todos estamos con actividad en estos días, y a este ser el Año Internacional de los Glaciares. Es importante también recordar –y creo que calza con la región– lo que han sido los dos años previos, cuyos lemas fueron, en un momento, «agua para la paz», un concepto muy amplio, que no se comprende únicamente en términos de paz y guerra, sino que, en nuestras regiones con escasez hídrica, es esencial la coordinación, la gestión y el acceso a buena información para evitar conflictos. Yo creo que ese fue el concepto manejado hace dos años, y el año anterior se destacó la idea de “gestionando lo que no se ve”, en referencia al agua subterránea, elemento esencial en las actividades y en el desarrollo particular de esta región. Sin embargo, si miramos la realidad de nuestro país, tenemos más de 740 sectores acuíferos y solamente 15 comunidades de agua subterránea; eso ya es parte del desafío. Tenemos muy pocas comunidades de agua subterránea. Acá se observa una particularidad en la región, donde existen más comunidades; nosotros contamos principalmente con las de Copiapó y estamos tratando de conformar otras en el norte en general. Pero esos son los desafíos: tenemos cuatro decretos de escasez vigentes este año, pero hemos tenido 15 años en los que un número importante de la población del país ha vivido en condición de severa sequía, y a partir de eso hemos ido implementando…
Fomentando esta modificación al Código de Agua, también la Ley Marco Cambio Climático, que es lo que nos da el paraguas, si podemos avanzar, por favor, a lo que son las Mesas Estratégicas de Recursos Hídricos y los Planes Estratégicos. Y estos planes, aquí tenemos los grandes números en términos de glaciares, que ahí está la información después de que es disponible, pero me gustaría mirar la última línea nomás para dejar todo lo que después va a comentar el Director Regional, en cuanto a cómo se ha desenvuelto la Mesa Estratégica de Huasco. Y es que tenemos el 70% de los glaciares, o mejor, de esos “glaciaretes” que uno tiene en la mente, no como los que tenemos acá en el norte, que principalmente son glaciares en roca; está el 70% en Magallanes y en Aysén. O sea, el 70% de esas reservas de agua, que son súper importantes y que tenemos que proteger, pues están por ley y no se pueden otorgar derechos de agua, pero se ubican en zonas donde no tenemos las actividades principales o donde no reside nuestra población. De ahí, yo creo que toma otra relevancia que no siempre la vemos, que es donde más necesitamos hacer nuestra planificación estratégica, con las Mesas Estratégicas, en las cuales tenemos, efectivamente, un desbalance, pues no contamos con toda el agua que necesitamos para desarrollarnos. Las Mesas Estratégicas tienen un rol esencial. Más allá de la definición, escuchando lo que estamos comentando, creo que tiene algo muy importante que subrayar: que estas Mesas y estos planes están siendo construidos tanto por los actores de las cuencas como por las autoridades regionales. Por lo tanto, eso tiene un valor esencial. Cuando veamos aquí que contamos hoy día con once Mesas conformadas – se entiende, según el reglamento, cuál es el rol de las Mesas, ya sea en instancia pública o privada – se está trabajando con la gente que vive en esa cuenca, con las actividades productivas, las comunidades, los SCR, los municipios y los gobiernos regionales. Eso representa un primer cambio relevante que debemos capitalizar y llevar a la práctica, dado que antes no teníamos este escenario. Ahora, realmente estamos en un mejor escenario desde el punto de vista de las herramientas que poseemos. ¿Y qué es lo que buscamos con estas Mesas y estos planes? Aumentar nuestra seguridad hídrica. La seguridad hídrica tiene varios prismas, varias miradas; no es seguridad hídrica a secas. Necesitamos seguridad hídrica para mejorar el consumo humano y la subsistencia, así como para las pequeñas actividades. Las actividades productivas también requieren su propia seguridad hídrica, que incluye la conservación y preservación de los ecosistemas, y la resiliencia. Nosotros, a veces autocríticos por tener memoria de corto plazo, solemos enfocarnos en las sequías; sin embargo, también debemos considerar que de repente vienen los aluviones u otros eventos extremos que nos afectan. Por ello, le ponemos el “más” – antes estaban separados, pero ahora se deben analizar de forma conjunta – ya que no podemos tener uno sin el otro. Esto es lo que hemos estado trabajando y es un esfuerzo que, a diferencia de lo que ha sido nuestra historia, en la que siempre habíamos tenido planes, hoy se da en otra dimensión. Cuando implementamos las distintas Mesas Estratégicas, lo primero que dice la gente de las regiones es: «¿Van a hacer de nuevo otro plan? Vamos a participar y tenemos la mejor disposición, pero nos preocupa que esto no se concrete». Por lo tanto, ha surgido algo distinto: estos planes estratégicos terminarán en un decreto, y veremos a los ministerios mencionarlos; en particular, el Director Regional expondrá cómo se organizarán acá en la región, trabajando en esa línea, en la proyección de acciones y en gestiones coordinadas, que formarán parte de nuestra planificación anual. Esto ya supone un cambio, pues antes nos obligaba a mejorar nuestra coordinación entre los ministerios, nuestro primer paso. Estamos trabajando en conjunto con los ministerios de Ambiente, Agricultura, Ciencia y Tecnología, Minería y Energía, y, según el caso, se suman otros a nivel regional, como parte del Comité Regional de Cambio Climático, presidido por el Gobierno Regional.
Están participando activamente los municipios también. Entonces, nuestro escenario de trabajo ha cambiado. Estamos en otra disposición. Y este es el alcance de los planes de estrategia de recursos hídricos, para tratar de explicar, no vamos a partir de cero. No es que ahora, probablemente, estemos haciendo licitaciones como la Dirección General de Agua en distintas cuencas para hacer esto. Para nosotros, más bien, es cumplir con lo que establece la ley, pero utilizando todo lo que ya tenemos. No es que vamos a trabajar de cero modelaciones hidrológicas, ni de cero los balances. En gran parte, lo que necesitamos ahora es hacer esta actualización, tener una mirada distinta, y lo que está abajo es esencial. Si se fijan, la MER (Mesa de Estrategia de Recursos Hídricos) está abajo, porque sustenta todo esto para no hacerlo desde el punto de vista tradicional técnico. Es porque necesitamos incorporar la visión, los problemas y hacia dónde quieren avanzar también las comunidades que viven en estas cuencas, los actores, por cierto, y nosotros, los organismos públicos, tenemos que estar ahí en conjunto. Antes, eso… y también yo creo que a gran parte de los que estamos acá les ha tocado ver: teníamos cuatro o cinco, y probablemente en algunos lados todavía hay seis mesas que tienen alguna relación con el agua, porque la articulábamos para enfrentar la crisis, algo súper importante, pero siempre activábamos mesas para el juicio. Estas mesas son un trabajo permanente, es un compromiso que implica construir este plan estratégico, pero a medida que se avance, esta misma mesa tiene que verificar que se esté cumpliendo lo que figura en el plan, que sea efectivo; y, de no ser así, volver a analizarlo y actualizarlo, lo que lo transforma en un trabajo conjunto permanente. No es una mesa para enfrentar una urgencia, sino para trabajar en la gestión integrada de los recursos hídricos de estas cuencas de manera permanente, y eso también es algo distinto en nuestro enfoque de trabajo. Si podemos pasar a la siguiente, por favor. Entonces, hoy día hemos trabajado y estamos ya con 11 mesas activas; creo que eso es lo más relevante. Si podemos pasar al tiro a la siguiente, porque creo que es importante dejarle tiempo a nuestro director general también para que cuente la experiencia de Huasco. Avancemos nomás, por favor, hasta ver el mapita del país, porque lo esencial hoy es que estamos trabajando en 11 mesas y, ahí, ustedes pueden ver que tenemos prácticamente una en cada cuenca del país. Voy a nombrarlas rápidamente: Cotapito, Nenarica y Parinacota; en la región de Tarapacá tenemos la cuenca Camiña; en Huasco, en Atacama, tenemos Huasco; en Coquimbo tenemos dos mesas, por una razón: tratar de responder lo antes posible a la emergencia y a la crisis hídrica que afronta la región, donde las tres cuencas se ven muy afectadas por la sequía, y estamos trabajando para conformar una tercera mesa en los próximos meses, que sería Elqui. En Valparaíso tenemos Concagua y Maipo; después saltamos a Valdivia y Los Ríos, donde se encuentran Mauyín y Los Lagos; en Aysén y Costera, entre el Seno de Andrú y Punta de Desengaño, que, para ubicarse geográficamente, es Puerto Natales. En los próximos meses, estamos trabajando para conformar Salta de Atacama; viene Biobío, Matequito y Maule. Esperamos, ya dentro del año, terminar con todas las regiones del país, al menos con una mesa estratégica, y luego avanzar con los planes estratégicos que reforzarán esta información. También deberíamos, a final de año, estar trabajando en todas las regiones, apuntando a tener los primeros planes a principios del próximo año. Esto no quita, y aquí ya le dejo la palabra al director, ya que esperamos, en las distintas mesas, contar con el plan para empezar a trabajar. Cuando se identifiquen acciones necesarias, estaremos iniciando labores con los distintos ministerios y actores, de manera que el plan nos pueda dar el sustento necesario.
Provisión de recursos de medio y largo plazo, pero las acciones que se necesitan ya las estamos empezando a implementar. Después quedarán formalizadas en los planes, pero no estamos esperando construir ese proceso. Así que dejo al director regional. Muchas gracias, senadora presidenta, senadores, asistentes, autoridades y a los usuarios de agua y servicios públicos que están presentes. Yo les voy a contar un poco la historia de Huasco. Hay que recordar que todo esto viene de la reforma al Código; se implementaron varios nuevos articulados y dentro de eso estaba la gestión y la gobernanza. A partir de la construcción de los PER, nacen las MER como soporte, como asistencia. Y a nosotros, como DGA Regional, nos tocó una tarea bien difícil: lograr que todos los que están ahí atrás, mirando, se pongan de acuerdo, porque ese es el mayor desafío. Es complejo que organizaciones de usuarios, la sociedad civil y los servicios públicos logremos conversar sobre cuáles son las directrices y cómo queremos delinear el desarrollo de la cuenca del río Huasco. En ese sentido, les quiero contar la experiencia de Huasco, que fue de las primeras mesas que se instaló, de hecho creo que fue la primera, y ha sido bastante buena. Y no ha sido buena solo porque lo digamos nosotros como DGA, sino porque en general la participación ha sido súper alta. Este año, el 27 de marzo, vamos a realizar la quinta sesión. Hay que recordar que, históricamente, han existido muchas mesas del agua y siempre decaían por diversas divergencias respecto de discusiones sobre materias que decidimos no incluir, porque no eran apropiadas, como por ejemplo, las materias de distribución de agua. Quienes han estado en las sesiones de la MER saben que les he señalado que las discusiones sobre distribución de agua se llevan a cabo a través de las instancias normativas existentes, que son las organizaciones de usuarios supervigiladas por la Dirección General de Agua. Lo que íbamos a discutir en las mesas eran cuestiones de futuro: acciones, planes y programas, tratando de darle una dirección con una visión conjunta. Colocamos normas de funcionamiento y de respeto por las opiniones, lo cual es fundamental para una gobernanza participativa. Asimismo, evitamos la sobrerrepresentación, ya que muchas organizaciones están bien representadas, y formalizamos su participación: cada organización tiene un titular y un subrogante; quien no cumple con esa titularidad o subrogancia no puede participar activamente en la mesa. Esto ha proporcionado coherencia y una estructura orgánica al trabajo. Lo que ustedes ven son sesiones de trabajo de la mesa. Aunque de los 31 integrantes no todos asisten a cada sesión por diversas razones, la asistencia en promedio es de casi un 63%. Realizamos un ejercicio de promover la participación y creemos que ha sido efectivo. Reconocemos, sin embargo, que aún existe un desequilibrio, especialmente en la baja participación femenina, siendo la principal representación la de hombres. Esta es una tarea pendiente que esperamos superar, tanto en esta mesa de Huasco como en otras mesas del país. Una de las cuestiones tratadas en la mesa fue el análisis sobre si incluir únicamente la cuenca del río Huasco o también sus cuencas adyacentes. Inicialmente se manifestó un arraigo territorial para limitar la discusión solo a la cuenca del río Huasco; sin embargo, tras una amplia discusión en la que se presentaron diversos argumentos —incluso se realizó una votación en ese momento— se estableció, por consenso, que era prudente incluir cuencas adyacentes, sobre todo aquellas al norte y al sur, correspondientes a la parte media-baja de la cuenca, dada su relación hidrológica y territorial con el Valle del Huasco. Hubo temor en un principio a que se percibiera una redefinición de la cuenca, pero en realidad se trata simplemente de una cuestión de orden territorial y del adecuado funcionamiento del PER.
Las relaciones territoriales que existen en ella. Así que, de alguna manera, así quedó el alcance territorial que tiene el Plan Estratégico de Recursos Hídricos del Río Huasco. Y desde ese punto de vista, todos los estudios, análisis complementarios y las discusiones de la MER, de la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos, están vinculadas a estos territorios. La siguiente, por favor. Bueno, aprovechando que entiendo que se va a demorar un poquito, esto fue un tema interesante de discusión, porque generó mucha turbulencia, pero permitió asentar la MER. La MER en el Huasco se ha ido transformando en la instancia de participación y en la instancia de discusión de la gestión del recurso hídrico y, además, le hemos dado un toque regional, porque incluso la MER ha establecido y ha promovido procedimientos sancionatorios, indicando qué territorios podemos ir a fiscalizar. No hemos hecho una cacería de brujas e individualizado a quién hay que ir a buscar, pero sí hemos definido ciertos territorios y ciertas materias que para la Mesa es relevante fiscalizar, y lo hemos hecho, terminando incluso en sanciones cuando correspondieron. Y aquí está, diría yo, la lámina más importante, a mi juicio, que tiene que ver con la construcción de un año de trabajo. Este fue un año de trabajo con la discusión de toda la Mesa, donde definimos cuáles son las brechas que existen en la cuenca del río Huasco. Es importante, y para los que son parte –ya que aquí hay integrantes de la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos–, que siempre tratamos de promover el hecho de que uno de los grandes problemas de las mesas, y en general de las instancias de participación, es que se transforman en espacios de permanente reclamo. Es muy fácil posicionarse en la vereda del reclamo, de manifestar cuáles son los problemas, pero muy difícil colocarse en la vereda de las soluciones. Entonces, llegamos a un acuerdo como Mesa de establecer dos instancias: una de discusión de catarsis y otra para relevar cuáles eran los problemas reales de la cuenca, para, posteriormente, sistematizarlos, organizarlos y trabajar en ellos, que es lo que debemos hacer este año. Estas son las brechas, las diferencias que hay a juicio de la Mesa, de la organización. Por ejemplo, nosotros lo dividimos en ejes. El eje uno es el uso productivo y eficiente del recurso hídrico. Voy a repasarlos muy rápido, porque sé que el tiempo es escaso, pero había muchos temas asociados a la regularización de derechos de aprovechamiento, al acceso a la información y a la insuficiencia de fiscalización; también se discutieron materias relacionadas con dudas respecto de la calidad y la cantidad de los recursos hídricos. Una de las grandes críticas que se intenta subsanar con la Mesa era la falta de articulación entre los servicios públicos. Según la Mesa, la CNR decía una cosa, INDAP otra y DEGIA otra. No se trataba de una crítica exclusiva para ningún servicio, sino que abarcaba en general, sobre todo en el ámbito de agua, sustentabilidad y cambio climático. En la cuenca del río Huasco se manifestó, en particular, el crítico problema de la extracción de áridos; asimismo, se resaltaron las dificultades en materia de monitoreo de glaciares y permafrost, y el control insuficiente sobre la agricultura extensiva de monocultivos. Cabe señalar que esto no necesariamente es letra escrita en piedra, sino que básicamente refleja la opinión del conjunto. Posteriormente, será DEGIA la encargada de analizar esta información en conjunto con los estudios complementarios, para definir y guiar su rol en la Mesa. Finalmente, en el ámbito tecnológico, se identificaron temas de vital importancia, como la deficiencia en la calidad de las obras para la prevención de inundaciones y la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza; la deficiencia en la calidad de las obras de riego, en el almacenamiento de nuevas fuentes como la desalación, la deficiente articulación entre actores públicos y privados, y la falta de incentivo a la formación de capital humano avanzado. Además, también se destacó la educación ambiental como un aspecto muy relevante para la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos del Río Huasco. Y todos estos ejes, o estas brechas —que son las raíces de nuestros problemas— convergen en un elemento que es la desconfianza, y esto es una de las materias que
Pero nosotros como EGEA Regional, como EGEA Dirección General de Agua, hemos tratado de trabajar. Es muy difícil generar confianzas, es muy difícil generar instancias, es muy difícil llegar a una quinta sesión de una Mesa Estratégica de Recursos Hídricos. ¿Por qué? Porque en esas instancias hay muchas diferencias, pues las personas privilegian fortalecer las diferencias más que buscar encuentros. Yo se los cuento: es lo práctico, es lo que ha ocurrido territorialmente, en el día a día, básicamente. Esto genera un problema central, que es la baja seguridad hídrica que tiene el territorio ante eventos extremos. Este es nuestro árbol de problemas y la construcción de la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos. Básicamente, lo que podríamos decir es que así se perciben los desafíos y las brechas de la provincia del Huasco, de la cuenca del Río Huasco, que el Estado debe abordar en los próximos 10 años. Lo que nos queda este año en la cuenca del Río Huasco es transformar esto de manera conjunta, articulando todos los servicios públicos y colaborando con todos los integrantes de la Mesa. Quizá aquí en la lámina no aparezca, pero quiero resaltar quiénes forman parte de la Mesa: está la Universidad de Atacama; está CORFO, representando al mundo público; está el Ministerio de Agricultura; la CNR; Minería; y, obviamente, el Ministerio de Obras Públicas con la Dirección de Obras Hidráulicas y todo el área asociada a Servicios Sanitarios Rurales. Nosotros, como DGA, que nos toca liderar, me disculpo si se me olvida nombrar a algún integrante del mundo público o del mundo privado, contamos también con la Agricultura Familiar Campesina, Comunidades de Agua y la Junta de Vigilancia del Río Huasco, que fue un trabajo que realizamos para que ellos participaran y sintieran que esa instancia no era supletoria a sus facultades. Hemos trabajado con gran disciplina, ya que han asistido prácticamente a todas las sesiones. Además, se suman Los Piqueros, del mundo de la producción de olivos y aceites, y la Asamblea por el Huasco Alto. Esta diversidad lo hace nutritivo y entretenido, pero también complejo, y ese es el rol de la DGA en liderar este proceso. Lo que nos queda de este año es la quinta sesión, que se desarrollará el 27 de marzo. Aprovecho esta instancia para agradecer al rector de la Universidad de Atacama, ya que la sede de Vallenar se ha transformado en la "moneda de la MER", lugar donde hemos desarrollado todas las sesiones. Sabemos que sería interesante hacerlo en distintos lugares de la provincia del Huasco, pero por una cuestión orgánica decidimos establecerlo en un solo lugar. Agradezco también a Juan, quien nos dispone de las instalaciones, reafirmando el rol clave de la Universidad de Atacama en la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos. El 27 de marzo de 2025, en unos días, tendremos la quinta sesión, durante la cual construiremos la imagen objetivo de la cuenca según nuestra visión y comenzaremos el proceso de redacción del plan, siempre vinculado a cómo vamos a solucionar o qué acciones concretas permitirán alcanzar y subsanar las brechas identificadas en la lámina anterior. En paralelo a este desarrollo para 2025, se están realizando estudios complementarios, asociados a materias físicas como hidrogeología, hidrología y componentes territoriales. Estos estudios irán a complementar y a sustentar técnicamente las decisiones que tome la Mesa. Esperamos que la cuenca del Río Huasco sea de las primeras en Chile en contar con una propuesta de plan estratégico que se transforme en decreto, mejorando así la gestión del recurso hídrico en esa cuenca en particular. Sabemos que existe una posibilidad y una oportunidad en la cuenca del Río Copiapó, pero creemos que, si logramos acuerdos con muchos de los presentes, podremos avanzar en ese futuro.
La siguiente creo que está en la última. Eso. O sea, Senadora. Bueno, muchísimas gracias a Rodrigo Saez, a Cristian Núñez, director regional y subdirector nacional, respectivamente, por también generar este marco respecto de las mesas estratégicas de recursos hídricos a nivel nacional, pero tener una expresión muy concreta de lo que ha sido el trabajo acá en la provincia, allá en la provincia del Huasco. Y aprovecho de saludar, a medida que vayamos dando la palabra, a quienes participan también de esta sesión para que quede registro visual: a Maglio Galli, presidente del directorio de la Junta de Vigilancia del río Copiapó, quien viene también acompañado del asesor jurídico, de José y de Cristian Cortés; a Vanessa de Corfo; a Carolina de las comunidades de aguas subterráneas de Cuatro; a la directora regional de Corfo; a Alejandra de Apeco, Alejandra Narváez; ya habíamos saludado a Juan Pablo, subdirector norte de la CONADI; y también agradecer a quienes nos acompañan desde la academia, a los geólogos que fueron muy importantes para nosotros en el marco del proyecto de glaciares, a Jun y a Christopher. Así que vamos a ir saludando en la medida de las pausas de nuestros expositores. Les quiero dejar la palabra a Rosa Román y a Vania para que puedan hacer la presentación respecto al programa estratégico regional “Transforma Materia de Eficiencia Hídrica. Eficiencia Hídrica Sostenible en Atacama”. Directora, tiene usted la palabra. Gracias, Senadora. Buenos días, muy buenos días a todas y a todos. Para contextualizar, vamos a realizar dos presentaciones el día de hoy, que las realizarán los gestores de estos programas de Corfo. Pero antes de eso, contarles y señalarles que, desde Corfo Atacama y junto al Gobierno Regional de Atacama, hemos instalado desde abril del año 2023 el Comité de Desarrollo Productivo Regional. Esta es una instancia que tiene como objetivo focalizar recursos y esfuerzos para que, de forma colaborativa, podamos resolver en nuestro territorio los desafíos económicos y productivos que presenta nuestra región de Atacama. Y es por esto que, desde la Corfo Atacama, hemos enfrentado y tomado un desafío productivo regional, el cual hemos denominado “Gestión y Eficiencia Hídrica para el Desarrollo Productivo Sostenible de Atacama”. ¿Qué queremos lograr enfrentando este desafío? Queremos avanzar en la gestión y eficiencia hídrica de las micro, pequeñas y medianas empresas de los sectores productivos más relevantes de nuestra región, como lo es la minería y la agricultura. ¿Cómo lo estamos haciendo? A través de la colocación de recursos en diversas iniciativas con foco en recursos hídricos y, particularmente, mediante la implementación de un programa estratégico regional de Corfo que a continuación va a presentar su gestora. Este programa, a la vez, viene a resolver problemas de coordinación y articulación; nos articulamos bajo el proceso de gobernanza que claramente ha explicado la Dirección General de Aguas, la cual es liderada a nivel regional. ¿Por qué? Porque queremos aportar a resolver todas aquellas brechas y problemáticas que sean definidas en los planes estratégicos regionales de recursos hídricos. Dado este contexto, dejo la palabra a Vania, quien nos va a presentar el programa estratégico regional que estamos ejecutando y en que estamos actualmente. Vania: Bueno, buenos días a todos y a todas. Primero, agradezco por la participación y por permitirme entregar esta breve presentación de lo que es el programa Transforma, que es un programa emblemático que tiene actualmente…
Me presento, Dania Bersalovic Infanta, soy la gestora del programa y no trabajo sola, ya que trabajamos en una sala con Alex Santander, que está sentado más allá. Él es ejecutivo de este programa y también participa en la gestión territorial. Yo trabajo desde Copiapó y él desde Vallenar. Para contextualizar, este programa surge frente a los eventos climáticos críticos que afectan la región, partiendo por la sequía. La sequía lleva muchos años provocando la degradación de la calidad del suelo y una disminución total de precipitaciones, llegando a un 100% en comparación con otros años. Además, dado el cambio climático, los aluviones se han vuelto cada vez más frecuentes, lo que provoca desbordes en los tranques de relaves, pérdida de infraestructura en los pozos y una caída del 35% en la actividad agrícola, especialmente debido a los aluviones de 2015 y 2017. Cabe mencionar que en 2020 también se registraron complicaciones en el tránsito. Este es el contexto que resalta la importancia de la eficiencia hídrica. Según la Estrategia Regional de Desarrollo de Atacama, alcanzar la eficiencia hídrica es un desafío fundamental para asegurar un futuro sostenible, y es en este punto en el que queremos enfocarnos. Específicamente, como indicó la directora, nuestro rubro inicial es el sector productivo, abarcando los sectores agrícola y minero, aunque a futuro podría ampliarse, dado que se trata de un programa a largo plazo. En ese contexto, la demanda de agua para uso productivo en la región se distribuye en aproximadamente un 79% para el sector agropecuario, 12% para minería, 3% para la industria y 6% para agua potable, de acuerdo al Atlas de la DGA del 2017. Sin embargo, los números han ido variando, registrándose una disminución en el porcentaje destinado a minería y un aumento del 83% según el registro de la DGA. Respecto a los tipos de riego en la agricultura, según el Catastro Agrícola del 2024 de la ODEPA con SIREN, en la región se utiliza un 93% de riego por goteo, un 4,2% de riego por tendido, un 1,7% de riego por surco, un 0,01% de microaspersión y un 0,4% de riego por tasa. Estos son números regionales. En conjunto con aliados estratégicos de la gobernanza, las juntas de vigilancia de los distintos ríos y los agricultores, hemos observado diferencias significativas entre los valles de Atacama, en particular entre Copiapó y Vallenar, donde Copiapó cuenta con un riego tecnificado mucho mayor en comparación con la provincia de Huasco. Por otro lado, de acuerdo a la fuente Cochilco, se proyecta un aumento del 13% en el consumo de agua continental en la región de Atacama en el período 2022–2024, siendo la única región de la macronzona norte que anticipa un incremento en el uso de agua continental frente a otras que recurrirán a agua desalinizada. Este es un dato clave. Para entrar al programa, ¿qué es el programa Transforma? Se trata de instancias de coordinación, cooperación y cocreación para impulsar el desarrollo de un sector productivo o de una plataforma habilitante, con el objetivo de mejorar la competitividad de las empresas de un sector en particular, en este caso, agricultura y minería. Los programas Transforma constan de dos etapas. La etapa número uno, que es la actual, consiste en el levantamiento de un diagnóstico y la co-creación, en conjunto con la gobernanza y el comité estratégico que estamos conformando, de una hoja de ruta a largo plazo de hasta nueve años, para determinar cómo avanzar como región en el levantamiento de las brechas detectadas en el diagnóstico del sector productivo. La siguiente etapa es la de implementación, que se desarrollará cada tres años, con renovaciones por tres meses, en las cuales se pondrá en marcha la hoja de ruta elaborada. ¿Por qué un Transforma? Porque existen fallas de mercado y fallas de coordinación que deben ser superadas.
En temas de eficiencia y uso estratégico del recurso hídrico, y cómo lo podemos nosotros llegar a solucionar a través de tecnología, infraestructura física habilitante, capital humano calificado y conocimiento científico y tecnológico en proceso. Las fallas de coordinación son un tema de articulación entre distintas instituciones, tanto públicas como privadas, para tener una visión compartida y trabajar en conjunto, dejando de trabajar como islas. El objetivo puntual que tenemos en esta etapa del proyecto, que termina ahora, a fines de mayo y principios de junio, es co-crear de forma consensuada, con este comité ejecutivo, la hoja de ruta que impulse una gestión hídrica en la región de Atacama, con base en el desarrollo productivo sostenible de los sectores base de la economía regional: agrícola y minería, desde una transformación y nuevas perspectivas. ¿Qué queremos llegar a hacer? Es que, a través de los programas que se vayan lanzando, tenemos una cierta cantidad de agua; utilicémosla de la mejor manera posible. Actualmente, la metodología que estamos utilizando consiste en trabajar con una consultora experta que dividió el proceso en tres fases. La fase uno, que es la del diagnóstico estratégico, ya está siendo validada por los actores del comité. Vamos a empezar a trabajar la co-construcción de la hoja de ruta en los próximos talleres, la próxima semana en Vallenar y en Copiapó, 26 y 28 de marzo, para terminar con los planes de implementación y la postulación a la segunda etapa de implementación propiamente tal. ¿Quién conforma nuestro comité ejecutivo del Programa Transforma Hídrico? Tenemos actores públicos, actores privados —como son los gremios y las organizaciones de usuarios de agua—, además de la academia y centros tecnológicos. Concretamente, se integran el MOP a través de la DGA, el Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Medio Ambiente, el Ministerio de Minería, el Gobierno Regional, INDAP y la CNR. Con las organizaciones de agua se trabaja con las tres comunidades de aguas subterráneas de la cuenca del río Copiapó, con las dos juntas de los ríos de vigilancia de Huasco y de Copiapó, así como con gremios de gran relevancia en la región, tanto agrícola como minero, como CORPROA, APECO, Agua Huasco y APAC. También estamos trabajando con los olivicultores. Dentro de la academia colaboramos con la Universidad de Atacama, en Vallenar, directamente con la sede, y en Copiapó, con el ICA y con Johnny Christopher. Además, seguimos buscando nuevos actores, por lo que próximamente hablaremos con Diego Aravena. Desde los centros tecnológicos trabajamos con Elinea, Cesairo y CAPTA, y, por otro lado, con la Universidad de Chile colaboramos con el grupo EGEA, el Grupo Especialista en Aguas. Esto es, a grosso modo, lo que dijo la directora. Nosotros tratamos de no trabajar como islas y nos enmarcamos dentro de esta gran mesa estratégica que lidera la DGA, constituyéndonos como un brazo articulador del sector productivo para poder subir información y, al mismo tiempo, tomar la que ésta ha obtenido en base a sus planes y su mesa estratégica. Para ir cerrando, esto es básicamente el resumen. En la etapa de diagnóstico obtenemos como resultado una gobernanza consolidada, una línea base de las brechas detectadas en los sectores agrícola y minero, la hoja de ruta validada y una agenda de acción corta. En la etapa de implementación ejecutaremos esta hoja de ruta validada por los actores, compuesta por objetivos, lineamientos y acciones concretas que permitirán mejorar la eficiencia hídrica en estos temas. Y, por último, a modo de resumen, ¿en qué hemos avanzado a la fecha desde que se creó el programa Transforma? Se han financiado, desde la CORFO, 45 proyectos ya aprobados. Son dos bienes públicos, de los cuales uno se presentará a continuación.
Nueve de desarrollo e inversión, asociado a la adquisición de activos o habilitación de infraestructura para lo que es gestión hídrica; tres programas de difusión tecnológica, que es transferencia tecnológica a los productores; tres en Nueva Región, dos Viraliza y dos Red GTT. Esa es la suma: 1.452 millones aproximadamente, de los cuales 1.033 vendrían siendo el subsidio de Corfo. Son 433 empresas o beneficiarios de estos programas. Y con eso, yo cierro nuestra presentación. Muchas gracias. Muchísimas gracias a Vanessa Bersalovic y a la directora regional de Corfo. Y, tal como lo han señalado, la comisión ha querido organizar las presentaciones desde lo mayor, que tiene que ver con las mesas, hasta la expresión de cómo podemos ir avanzando en la región con iniciativas. Yo solo quiero comentarles que se está desarrollando también un concurso que lleva ya muchísimo tiempo, en el cual Carlos Esteves forma parte del jurado desde hace años. Junior Agua, y estudiantes de la región de Atacama están entre los tres finalistas; son ellos del Liceo Manuel Blanco Encalada. Lo digo porque esto da cuenta de que en la región están sucediendo cosas muy importantes, hay reflexiones que van desde el nivel escolar hasta quienes son encargados de tomar decisiones en materia hídrica y, por lo tanto, esto es sin duda una oportunidad. Y quiero dejar con ustedes, para seguir, saludar a Nicole Castillo, académica de geología de la Universidad de Atacama; a Denis Santibáñez, de la Comisión Nacional de Riego; a Carlos Araya, de la Comunidad de Aguas Subterráneas de Copiapó, su administrador; a la empresa privada, representada por Ernesto Velasco de Kinrus; y a la Junta de Vigilancia del Río Huasco, que se encuentra presente el día de hoy. Para continuar con la presentación, quiero ofrecer la palabra a Andrés Parker, quien nos va a comentar respecto de uno de estos bienes públicos de los cuales nos hablaba la Corfo. Don Andrés, tiene usted la palabra. Muchas gracias. Parto por saludar a todos y todas y dar las gracias por su intermedio, Presidenta, a toda la mesa hídrica del Senado y a todos los presentes por participar. Previo a iniciar la presentación, voy a generar un pequeñísimo contexto y los invito a reflexionar sobre las siguientes cuatro ideas: Todas las formas de vida en la Tierra necesitan agua. Todos nuestros sistemas de producción o acciones humanas requieren agua; es el agua cotidiana en nuestra vida diaria. Todos los días nos relacionamos con el agua. El agua es lo único que nos une como factor común, como principal elemento en nuestra relación con las plantas y los animales. Súmese que el agua está presente en toda nuestra relación con lo urbano y lo rural. Parece ser que el agua es súper importante; parece ser que todo lo dicho previamente lo recoge, y se reconoce que no es solo para nosotros. Así fue recogido en la estrategia regional, y ahora voy a bajar a lo regional, por la universidad, cuando se comunicó la Estrategia Regional de Desarrollo a fines del año anterior, cuando estaba nuestro delegado presidencial en aquel entonces lanzándola, ¿recordarán? En ese documento se pone énfasis de forma muy importante en los temas hídricos, pero no solo se destaca el tema hídrico por la relevancia misma del agua o lo funcional y productivo, sino por la relación que tiene con toda nuestra comunidad y en todos nuestros ámbitos. Resulta que no somos los únicos que pensamos así, ¿no? Y tampoco hemos sido los primeros. Este programa al que nos vamos a referir ahora, el Gobierno Regional lo viene…
Lo viene promoviendo junto con la CORFO, en este marco, en este contexto de un programa ampliado, desde hace poco más de seis, siete meses, impulsando esta iniciativa que se llama Water Oriental Living Lab. Está en inglés porque es una pesadez, pero la verdad es que es una red de laboratorios vivos asociados al recurso, activa en 33 países con 90 iniciativas. Entonces, ¿cómo es que 33 países vienen haciendo esto, orientándose a buscar soluciones? ¿Soluciones a qué problemáticas? A las que plantea la Dirección General de Agua, a las que plantea la hoja de ruta. Es decir, hay gente que ha venido trabajando ya por años. ¿Y dónde están ellos? Están en la Unión Europea desde hace más de 15 años y se han ido organizando. La Unión Europea ha generado fondos especializados para esto, pero ya, no ahora, sino hace añitos. Por ejemplo, se llama el fondo principal de 400 millones para este año, 400 millones de euros, denominado Agua para Todos. ¿Les suena parecido a lo que hemos dicho aquí? Mucho, ¿cierto? ¿Y qué sentido tiene ese Agua para Todos? Conectar la investigación y la innovación con las problemáticas que plantea la comunidad. Tampoco es algo nuevo, pero ha sido difícil. ¿Cierto, Rodrigo? Porque la estrategia regional también se plantea cómo hacer más eficiente el uso de los recursos que coloca el Gobierno Regional en las investigaciones y las innovaciones, de forma que impacte directamente en la lista de problemas presentada en la penúltima lámina por la Dirección General de Agua, que decía: "Aquí está el inventario de necesidades, tenemos que salir a buscar soluciones." ¿Y dónde vamos a buscar esas soluciones? ¿O vamos a crearlas de cero? Este programa, que se llama Water Oriental Living Lab, conecta a la región con esta red global de 33 países y 90 iniciativas que han encontrado y están buscando soluciones para las problemáticas que se les han presentado. Diez de esos países no son europeos, abarcando desde Israel hasta Brasil. En el fondo, el Gobierno Regional indicó: "Vamos en paralelo viendo cómo vamos a ir a buscar y a encontrarnos con nuevas herramientas, nuevas visiones de cómo hallar soluciones modernas para los problemas que nos han venido afectando durante tanto tiempo." De eso trata este programa: se busca conectarse con esa red y lograr que la región se integre de manera plena en ella. Se exige mucho, porque requiere ser súper disciplinados y que quien se integre sea el que tome decisiones en torno al recurso; tiene que ser el Gobierno y su Gobierno Regional. Son los gobiernos nacionales, subnacionales y locales los que se conectan a la red, y ese es el esfuerzo que se está iniciando, acompañando a la región que decidió intentar sumarse a esta red, pues sabe que va a necesitar nutrirse de lo que está pasando en el mundo de las experiencias internacionales. ¿Y en qué marco? En el marco que corresponde, dentro del programa liderado por Transforma, porque ahí hay que ordenarse. Desde esa instancia se debe trabajar y subordinarse a la mesa, ya que son demandas de soluciones las que atiende esta red. Esta red no hace política; lo que hace es conectar la innovación y la ciencia con las problemáticas. A eso se especializa, y adivinen con quién trabaja principalmente: con las universidades. Además, el principal elemento que aborda cuando parten los Living Labs —como nosotros, jovencitos partiendo— es la data. Es sumamente simple: comiencen con los programas de Big Data, inteligencia artificial e IoT. ¡Digitalícense!
Digitalícense como región, y no solo en el tema hídrico, en el tema gas, en el tema aéreo, en el tema… Construyan su base ambiental, pero háganlo con datos crudos, para que cualquiera pueda usarlos, para que cualquier investigador pueda acceder a la información. Acuérdense que esto surge desde cómo hacer que la ciencia y la innovación se apliquen a soluciones. En consecuencia, todos los que participan en la red tienen que aportar con algo; y nosotros aportamos con datos, con ciencia y con innovación, a las soluciones de los otros, y utilizamos las de estos, en un intercambio colaborativo. La región de Atacama decidió, por primera vez y como iniciativa única, liderar este proceso a nivel nacional. Dijo: «Podemos ser realmente pioneros». ¿Y con qué? No es lo mismo que lo plantee una región que participa de las cuencas del desierto a que sea una región rica. Son problemáticas diferentes; aquí la tenemos de verdad más dura. Bueno, eso es lo que vamos a apostar y a aportar a la red. Avancemos. En lo formal, esto corre para… Disculpen, estoy recién integrando esta tecnología, aunque hable de tecnología. Como les dije anteriormente, esto no está volando en el gobierno regional; no compite con los otros programas del gobierno regional, sino que le viene a agregar una herramienta para encontrar soluciones. No hace política pública, no genera nueva discusión; toma la discusión y dice: «Bueno, ¿qué temas o quiénes son los que están haciendo las mejores modelaciones en el mundo de cuenca hoy día? ¿Con qué tecnología? ¿Qué empresas? ¿Qué experiencias hay?» Tráiganmelas, muéstrenmelas. A eso se dedica un equipo que se llama Equipo de Living Lab, especializado en la captura y conexión en red de ciencia y tecnología. Es experto en eso, porque de lo contrario vamos a tener que pedirle a cada municipio, cuando haga su planificación territorial, que cuente con un experto en tecnologías de planificación territorial; o, cuando queramos evaluar las estrategias regionales de desarrollo en cuanto a su cumplimiento, vamos a tener que contar con un experto. Bueno, los europeos aprendieron. ¿Por qué no mejor nos alineamos y les ponemos un fondo de dinero de 400 millones este año? Pero tienen que ordenarse y hacerlo de determinada manera. Eso es lo que vamos a aprender y, además, vamos a poder acceder a esos fondos. Este es un programa, en consecuencia, que está adherido a la línea del Programa de Desarrollo Productivo Sostenible, mencionado anteriormente por nuestra directora de Corfo, en la línea específica de bienes públicos. Me voy a ir al fondo, donde dice: «¿Y quién es el mandante?» Los bienes públicos son bienes públicos, no son para una empresa, son para la región. En consecuencia, este bien público lo encomendó el gobierno regional, que dijo: «Ayúdenme a desarrollar la herramienta para ir a buscar las soluciones que se están identificando en el plan estratégico y en las mesas regionales». Engánchense. Por eso, este es un programa que es más de corto plazo. Solo tiene dos años, o sea, este año 2025 será para ya estar probando tecnologías y actores que nos faciliten enfrentar las primeras problemáticas identificadas. ¿Cuál fue esa? La construcción de un sistema de datos, que le va a facilitar a todo el mundo el camino. Sabemos que es un tema que requerimos; no tenemos que esperarnos a que la mesa nos diga: «Es que además se requiere modelamiento». Sí, sí, pero va a requerir datos crudos y que nos pongamos de acuerdo para levantar todos los datos necesarios, ya que el municipio va a necesitar contar con ellos para poder planificar, y así cada uno de los usuarios, no solo del recurso, sino de la relación del recurso con el medio. Entonces, ¿qué son estos famosos Living Lab? Es una red.
Es una red de management, de agencias que pertenecen a los gobiernos, a sus gobiernos nacionales o locales, que es lo que está montando la región y a la que vamos a postularnos como parte. Y existe una red especial, la red europea, especializadísima en Living Lab orientado al agua, al recurso hídrico. Obviamente, hay otros Living Labs orientados al tema de salud, pues los europeos abordan también esas problemáticas. Sin embargo, hoy estamos en el capítulo del agua. Además, han avanzado y hay un Atlas que recoge las 90 experiencias relatadas; este es el del 2024. Nosotros esperamos estar presentes en algún minuto 26 o 25, ojalá siendo miembros al menos y con alguna iniciativa, por ejemplo, en datos, que ayude al mundo a señalar que esta región está presente en el Atlas Mundial de Iniciativas de Innovación y Tecnología, iniciativas que aportan a lo que todo el mundo quiere: seguridad hídrica a gran escala y en el largo plazo. Ese es nuestro desafío, eso es lo que está haciendo el Bien Público. El mandato es: hágase cargo de hacer la presentación, ponga la región en primera fila y respáldela con un caso concreto. Esto no es burocracia, no se trata de llenar una ficha, porque se evalúa qué es lo que va a aportar a la red. Creemos que el tema de data y el sistema de datos, insistimos en ello, debería ser nuestro primer gran aporte a la red. Por ello, la universidad, que ya realizó la línea estratégica de la región y está inmersa en temas de datos, viene trabajando con el tema de la cuenca y el programa; aunque habrá que trabajar ese punto. ¿Qué beneficios trae? La pregunta que normalmente se plantea es: ¿qué aportes tendrá para la región el hecho de estar vinculada y ser miembro pleno de la red? Imagínense que, en primer lugar, no tendremos que inventar todo de nuevo, pues nos conectamos con años de experiencia de una red europea financiada por miles de millones de euros para resolver los mismos problemas que tenemos y que estamos empezando a abordar con presupuestos regionales y algunos nacionales. Así, obtendremos una experiencia recogida de 33 países, que estará a disposición nuestra y motivará a otros a colaborar. Esto nos aporta recursos, recursos inteligentes y lecciones. No me extenderé más, pero suelo decir que para muchos de ustedes esta será una lámina que hará mucha evidencia, porque el Living Lab parte de la identificación de la problemática y culmina en una iniciativa escalable. A ver, lo pongo en blanco y negro: si a esta región le va bien con su centro de datos de línea base ambiental, yo creo que Coquimbo también la va a querer. Eso se llama escalabilidad, y seguramente Maule tampoco se quedará atrás, ya que la tecnología y las metodologías serán parecidas en todas las regiones; los datos cambiarán, pero las estructuras son las mismas. En el fondo, estamos hablando de iniciativas escalables. Cuando, partiendo de los datos, avancemos a la planificación territorial y trabajemos con la mitad de los municipios locales, permitiéndoles tener, visualizar y compartir su planificación en un gemelo digital, seguro que Coquimbo también lo querrá, al igual que Maule y cualquier otra región. En definitiva, es la misma ruta que vive cualquier startup con su iniciativa: se identifica un problema, se buscan soluciones, se prueban y, cuando funcionan, se escalan. Ese es el cómo lo hace un Living Lab.
Ejemplos, en láminas anteriores pusimos un vínculo que nos lleva al Atlas, que está con 90 casos de ejemplos. Ese es un caso especializado en Bélgica, orientado a la agricultura y a la reutilización de agua. Pero, convengamos, todo esto es lo que a ellos les fue interesante desarrollar; no es que sean nuestros problemas. Nosotros tenemos, por así decirlo, un catálogo de soluciones que ya están siendo implementadas por esta red, como por ejemplo esta, que puede no tener nada que ver con nosotros, pero ellos tuvieron el desafío de cómo hacer desalinización competitiva para el sector agrícola. Además, cuentan con 500 plantas desalinizadoras trabajando colaborativamente para bajar los costos de operación y reducir el CAPEX o costo de inversión, para poder llegar de mejor manera, y eso que ellos no cuentan con la energía fotovoltaica que tenemos nosotros. Cierro el capítulo. De alguna u otra manera, todas estas experiencias para nosotros son ilustrativas, son las que tenemos que recoger, traer e ilustrar. Bueno, y acá hay otro ejemplo. En Zaragoza, la palabra clúster, ¿se acuerdan? Ellos trabajan desde la lógica del clúster y se han especializado en la búsqueda de soluciones, también utilizando telemetría. Entonces, las problemáticas que nos plantea la hoja de ruta, las que nos plantea la mesa, deben ser abordadas por un equipo capaz de traer algo que ilustre. Esa es nuestra promesa: ser un Living Lab de gestión hídrica del desierto más árido del mundo. Creo que es bien poco probable que nos digan que no; quieren que estemos en la red de la eficiencia hídrica, cuando somos el exponente más crudo y duro que puede existir en ella. Estamos apostando a que también tenemos mucho que aportar. No sé si me explico: ¿vamos a probar las cosas en un lugar duro? Bueno, va a tener que ser aquí en Atacama. ¿Cómo lo logramos? Un poco ya lo he dicho: vamos atrayendo tecnologías, se van probando. Y aquí haré un pequeño paréntesis: ¿dónde las vamos a probar? ¿Las vamos a probar en la CORFO? ¿Las vamos a probar en la DGA? No; las vamos a probar en las comunidades donde están los problemas. Eso se llama a escala real, por eso se denominan Living Lab o laboratorios reales, porque se realizan en el municipio, en la cuenca, a escala real. Esto no es de laboratorio ni de ensayo, no es para hacer ciencia pura, sino para aplicar la ciencia que pasó a innovación, y esa innovación requiere un lugar para probarse, generando un impacto positivo en nuestras problemáticas. Eso es lo que hace, eso es lo que buscamos. Y para ello necesitamos compromiso, no solo en este caso del gobierno regional que dice “anticípense, sé que voy a enfrentar un montón de desafíos, búsquenme soluciones, pónganse en la fila; cuando le pongan el timbre, vayan y respondan”. Eso es lo que tenemos que hacer nosotros. Pero no basta que actuemos solo por la llamada de la DGA. Permito ocupar este ejemplo, porque fue muy nítido: se puso la lista de problemas y hay que buscar soluciones; nosotros somos parte, no de la solución en sí, sino de la búsqueda de las soluciones. También necesitamos a las empresas, lógico. Si son ellas las que van a pagar estas innovaciones, ¿quiénes son? Si vamos a trabajar en eficiencia hídrica para el sector minero, el concurso para probar las nuevas tecnologías e innovaciones debe ser asumido por los beneficiarios directos. Esto no significa trabajar de gratis para el mundo en general, sino trabajar, en comillas, de gratis para el gobierno que encarga la problemática y se la resuelve. Asimismo, hay que desarrollar el modelo de sostenibilidad, que es uno de los énfasis que señala la CORFO: “Esto no pasa y no se aprueba si no entregan un modelo de sostenibilidad.” Dije que este es un programa corto: son 12 meses para poner en búsqueda las primeras soluciones de los primeros problemas que ustedes identificaron. En este caso, tenemos identificado el tema data. Con ese tema estamos trabajando y lo haremos en conjunto con quienes corresponda, de modo que, al término de un año, ya estemos desarrollando un modelo de data regional de línea base ambiental. Esos son los plazos, porque al cabo de 24 meses ya debemos mostrar los resultados. Esto es parte de lo que se exige en la red.
Piden ejecución, piden un agente que ejecute, que convoque y que tenga autoridad. Por eso no puede estar en el sector privado de este Living Lab; tiene que estar vinculado a la autoridad, porque si ésta no se convence de que el tema de datos es relevante, da lo mismo que tenga soluciones. Lo importante es que la autoridad también lo asuma, porque eso requiere ayuda: reglamentarias, legales, administrativas, etcétera. Obviamente, esta región ha avanzado muchísimo y tiene la problemática muy nítida; acaba de lanzar su estrategia, está todo actualizado, no hay nada que volver a estudiar, es pura ejecución. Claramente está el transforme de eficiencia hídrica como gran paraguas, y esto se transforma en un subcomité de equipo de tarea que se hace cargo de convocar y vincularse con las redes internacionales. Yo diría que, por aquí, ya estamos. Gracias, senadora, senadores, por darnos la oportunidad de contarles este pequeño programa que está en paralelo a lo que está haciendo el esfuerzo regional. Muchísimas gracias a todos. Nosotros ya estamos anotando preguntas y consultas, y luego de retornar haremos una pausa para tomarnos un café y reflexionar sobre todo lo que hemos escuchado. Nos queda una presentación más, que es el proyecto de gobernanza de cuencas en Atacama, de la Universidad. Quiero, antes, agradecer también al equipo de audio del Senado, que está transmitiendo esta sesión en línea, y al equipo de la Universidad de Atacama. Rector, muchísimas gracias por no solo proporcionar el espacio físico, sino también, como muy bien lo señaló el director, la universidad aquí y también en el campus de Vallenar. Aprovechamos para saludar al director del campus de Vallenar, Juan Campos Nacer, quien ha sido un apoyo muy importante, al igual que para nosotros el equipo de televisión de la Universidad de Atacama, que ha trabajado en conjunto con el equipo de la televisión del Senado y que está transmitiendo en directo esta sesión. Así es que, muchísimas gracias. Vamos a hacer esta pausa, pero antes, en nombre de la comisión, le pido a los colegas senadores que nos acompañen para agradecer al rector por toda su acogida y hacerle entrega de un presente. Hacemos una pausa, un café y volvemos en 10 minutos. Gracias. Se suspende la sesión.
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