985-21-2360 Participa en nuestros programas y sigue conectado con ADN. ADN, actualidad de perches y noticias para todo Chile. ADN 91.100 Debate, ahora y a toda hora. En ADN abrimos un espacio para discutir y escuchar las propuestas de las cuatro candidaturas oficialistas que concurren a las primarias 2025. Edición especial de ADN Hoy. Junto a Janet Jara, Jaime Mulet, Carolina Tohá y Gonzalo Vinter. Conversación, debate y la conducción de Paula Bravo y Mauricio Bustamante. Aquí comienza el debate presidencial de las fuerzas de gobierno, primarias 2025. ADN: actualidad, deportes y noticias para todo Chile. Muy buenos días, bienvenidas, bienvenidos a esta edición especial de ADN Hoy, con este primer encuentro radial de los candidatos y candidatas de la primaria presidencial del oficialismo. No fue fácil, existen problemas de agenda a ratos, pero ya están todos con nosotros acá en los estudios de ADN a exactas cinco semanas de la elección del próximo domingo 29 de junio. Paula Bravo: ¿Cómo te va, Mauricio Bustamante? Muy buenos días. ¿Cómo están todas y todos? Ese día, sabemos, podrán votar voluntariamente las personas afiliadas a alguno de los ocho partidos políticos del Pacto Unidad por Chile y todos los independientes sin militancia; solo no podrán hacerlo aquellos miembros de partidos que no son parte de ese proceso. Durante la próxima hora y media la idea es conocer algunas definiciones de los candidatos y candidatas, en lo que esperamos sea una exposición que muestre sobre todo sus diferencias para ayudar a quienes nos escuchan y van a participar en esta primaria, y que de esta manera puedan decidir mejor. Claro, hay que precisar que los candidatos y candidatas solo conocen los temas generales que vamos a tratar, pero no el detalle de las preguntas. Algunas, bien marcadas por la contingencia, tendrán poco más de un minuto para responder a cada una y tiempo para replicar. Además, en caso de ser interpelados o aludidos, podrán también rebatir cuando no estén de acuerdo con alguna respuesta, pero solo una vez por cada segmento. Cabe señalar que el orden de cada intervención ha sido sorteado previamente y aceptado por sus equipos. Dicho eso, comenzamos y agradecemos que hayan aceptado la invitación de Radio ADN y de Prisa Media. Janet Jara, administradora pública, abogada, exministra y candidata presidencial del Partido Comunista y Acción Humanista: – Muchas gracias, buenos días. Con un poco de introducción, en una frase, ¿por qué la gente tendría que votar por usted y no por sus otros tres compañeros de primaria? – Bueno, yo creo que porque tenemos experiencia y podemos hacer cambios con convicción. La pregunta es la misma: ¿por qué usted debería ganar la primaria, Gonzalo Vinter, abogado y actual diputado por el Distrito 10, candidato presidencial del Frente Amplio? – Buen día. Uno se tiene que hacer la pregunta de qué está en juego en esta elección. Y yo creo que en esta elección está en juego la posibilidad de hacer realidad los cambios que Chile necesita desde hace mucho tiempo, por los cuales mucha gente viene peleando y que hoy día se manifiestan en la frustración. En esta elección se juega entre mirar al pasado con nostalgia o mirar al futuro de frente. La gente se tiene que preguntar quién de nosotros es el mejor para enfrentar a una derecha que se excita con el autoritarismo, que niega la ciencia, que niega el cambio climático, que niega el terrorismo de Estado y que, creo, hay que enfrentarla con carácter, con convicción y de frente, sin titubeo. Se irá avisando con una señal sonora cuando los tiempos vayan acortando durante el segmento de preguntas y debate. Damos la bienvenida a Jaime Mulet, abogado, actual diputado por el Distrito 4 y candidato presidencial de la Federación Regionalista Verde Social. Esta es la única vez en que les vamos a hacer a todos la misma pregunta: ¿por qué la gente debiera escogerlo a usted en esta primaria y no a sus compañeros de lista? – Yo creo que porque tenemos la mejor propuesta programática y la más amplia representación de los sectores que normalmente no están en el poder, además de una propuesta regionalista, territorial y verde, muy interesante y nueva para nuestro país. La pregunta es la misma para Carolina Tohá Morales, cientista política, exministra y candidata presidencial del Partido por la Democracia, del Partido Socialista, de los liberales y del Partido Radical: – Muy buenos días. Diría que es muy importante la primaria, pero la elección de fondo es contra la derecha, y no cualquier derecha, ya que hoy es más agresiva, más extrema y más populista. Entonces la pregunta que hay que hacerse es quién tiene mejores condiciones para…
Votar esa derecha y para construir una mayoría y ganar la elección presidencial. Janet Jara, Jaime Mulet, Carolina Tohá y Gonzalo Vinter, los presidenciables del oficialismo en un solo lugar: ADN, actualidad, deportes y noticias para todo Chile. Reiteramos lo que ya planteábamos al principio: el orden de las preguntas y el orden de cada intervención ha sido sorteado previamente y aceptado por los equipos de los candidatos y las candidatas. El primer tema a tocar es el de la seguridad, el combate a la delincuencia en Chile. Partimos con usted, diputado Gonzalo Vinter. Pese a que, según los datos del último informe de homicidios consumados en Chile en 2024, la tasa de este delito disminuyó un 4,8% en comparación con 2023, sigue aumentando la presencia del crimen organizado en el país, ha crecido peligrosamente el uso de armas de fuego, y las propias autoridades de gobierno en algún momento han reconocido que Chile vive en lo que es una crisis en materia de seguridad. La gestión de seguridad de este gobierno, de la administración del presidente Gabriel Boric, ¿es para usted un lastre o un activo para un candidato? Decimos que, sin problemas, se ha declarado el candidato de continuidad de esta administración. Yo lo primero que quiero plantear es que nuestro país efectivamente vive una crisis de seguridad y que uno de los problemas de esa crisis es que nuestros adversarios, a quienes voy a enfrentar en noviembre, están agitando de manera indolente esta crisis sin proponer nada concreto, sino solo con eslóganes vacíos. Voy a poner algunos ejemplos concretos: esta idea de repartir armas entre los civiles en vez de controlarlas; quienes caminamos por las calles de Santiago sabemos que, en una cuadra dominada por el narco, más armas entre los civiles son más armas en las manos del narco. Cuando se oponen a toda costa a perseguir el dinero, lo que están haciendo es apuntar a la punta de lanza, pero no atacar el problema de fondo, que es el crimen organizado, que a esta altura es transnacional. Además, se dice cosas tan absurdas como que una persona que maneja una organización transnacional de droga es una persona que no tiene una tarjeta de débito. Esto es mentira. Yo defiendo que este gobierno ha generado una institucionalidad con nuevas leyes y con nuevas instituciones que, el día de mañana, harán mejor la persecución del delito. Sin embargo, debo ser claro: lo que es un lastre es una derecha que se opone a perseguir el dinero, lo que supone discusiones de fondo como el uso de tecnología en la frontera, el uso de drones submarinos para detectar la droga –que sabemos que en San Antonio entra en los cascos de los barcos–, y que además niega la condición integral del problema de seguridad. Sabemos que este problema es también de niñez. Un dato: ¿cuántos de los actuales delincuentes son desertores escolares? Si se desatienden todas estas dimensiones, como propone la derecha, con puro eslóganes tipo “¡Se acabó la fiesta! ¡Mano dura!”, no vamos a solucionar nuestros problemas. Ya les habíamos indicado que nos pusieran los audífonos, ya que tenemos una señal sonora que nos dará cuenta de cuándo se termina el tiempo de intervención. A continuación, una pregunta sobre temas de seguridad al diputado Jaime Mulet. Se han mencionado diversas encuestas, entre ellas la CEP, que ratifican que la seguridad y el crecimiento son hoy día, diputado, las principales preocupaciones de la ciudadanía; dos temas que han sido tradicionalmente parte del discurso de la derecha. El gobierno y el presidente Boric, en particular, comenzaron a abordar estos temas pasadas algunas semanas del inicio de la administración. No eran parte de las prioridades con las que llegó el gobierno a la moneda. En ese escenario, ¿cree usted que el sector que inicialmente apoyó al mandatario –el socialismo democrático y el propio presidente Boric– llegó al gobierno con complejos en materia de seguridad? Yo creo que tenían una mirada distinta, indudablemente. Había falta de experiencia y de claridad en algunos aspectos de las propuestas programáticas iniciales. En términos generales, no cabe duda de la necesidad de perseguir el crimen, pero desde el punto de vista práctico, sí, digamos, había deficiencias. Creo que en los equipos iniciales del gobierno hubo deficiencias, particularmente en este tema tan relevante como la seguridad. Sin embargo, a medida que el gobierno fue avanzando, se fue centralizando la gestión y las propuestas públicas, implementándose una serie de medidas y proyectos de ley que se avanzaron con mucha fuerza para enfrentar, particularmente, los crímenes más graves, con el objetivo de al menos impedir que la curva de delitos graves siga creciendo y estabilizar la situación. Cuando se pregunta qué rol tendría la seguridad en ese gobierno, considero que es prioritario. Otro punto que me molestó mucho fue que, durante mucho tiempo, desde el norte se señalaba el aumento de la violencia, algunas veces asociada, justa o injustamente, a la inmigración, y desde el centro del país no se escuchaba con la fuerza que debía. Esto ocurre, en parte, porque a las regiones se las deja de lado. Fue cuando el crimen y los delitos graves llegaron a la región metropolitana, fundamentalmente asociados a situaciones críticas, que se generó una reacción.
Más fuerte. Generalmente, esto hace cinco o seis años atrás, yo estaba en Iquique, en Arica, y habían problemas graves de delincuencia, muy graves, que no estaban en la región metropolitana. Cuando llegaron acá, como que el sector político, en general, el mundo político centralista reaccionó, y creo que fue un poco tarde; se podría haber hecho eso mucho antes. Muchas gracias. Carolina Atuá, bueno, ex ministra de Seguridad Pública, este fin de semana se conoció íntegramente la declaración ante Fiscalía del ex subsecretario del Interior, Manuel Monsalve. Detalla cómo conoció a la víctima, qué pasó el día de los hechos, cómo el presidente Gabriel Boric le informó primero sobre la denuncia penal en su contra y cómo usted no le instruyó que fuera al hotel, sino que le avisó que había diligencias ahí de la Fiscalía. Más allá de la denuncia, de la que ya hemos hablado varias veces, en materia estrictamente de seguridad, ¿supo usted de las sospechas que tenía Manuel Monsalve sobre Carabineros en relación al manejo de las imágenes de seguridad? Eso es lo que revela su declaración hoy, cuando dice que la PDI, al llegar al hotel, le dijo que antes había llegado Carabineros, información que posteriormente fue confirmada por dicha institución. Hay testigos de eso. O sea, lo que él dice, que usted no le dijo “vaya al hotel”, no es cierto. No es cierto. Pero yo creo que es porque está equivocado, confundido. No busco establecer otras intenciones. Y, más allá de que usted no sabía lo de Carabineros, ¿qué representa, en materia de riesgo para la seguridad, que alguien que tenía a cargo, desde el mundo civil, a las policías, sospeche de Carabineros? A él se le pregunta directamente por un montaje, pero dice que evita hablar de eso, aunque sospecha de Carabineros. Yo creo que todo el mundo puede tener sospechas. El tema es qué hace con esas sospechas. Hay formas legales y formas no legales de enfrentar la sospecha, y creo que, al haberse recurrido a la Policía de Investigaciones para que su sistema de inteligencia vigilara las cámaras, claramente no fue prudente, siendo una de las razones por las cuales esto fue visto de manera tan crítica desde el primer momento. Sale Cristina Vilches, pero esto afecta al sistema, porque estamos hablando de seguridad y de la confianza, por ejemplo, en la PDI; y en este caso, ahora, se plantea sin pruebas, en contra de Carabineros. No, yo creo que no, porque la Policía de Investigaciones actuó correctamente, recibió una instrucción y, creo, lo que faltó fue hacer una consulta, un re chequeo; pero no creo que la Policía de Investigaciones esté en sospecha. Creo que Néstor ha sido un activo en llevar adelante la investigación y lo ha sido, en general, en el país. En estos años, las policías han enfrentado un desafío enorme. Al inicio del gobierno estaban debilitadas, sin recursos, sin equipamiento y sin apoyo político. Y eso se cambió. En este período se fortalecieron las policías, se les dio recursos, se les ofreció tecnología y se llevaron a cabo importantes operativos. La verdad es que los indicadores más importantes de seguridad tuvieron un cambio de tendencia. Los homicidios y los delitos de alta connotación social hoy son menos que en 2019. La violencia en el sur, los ingresos irregulares, y otros indicadores mejoraron debido a un trabajo conjunto en el que las policías fueron claves. Pero es totalmente insuficiente; la gente sigue sintiéndose insegura y hay mucho por hacer. Una de las razones para postular a la presidencia es precisamente para hacer lo que queda por hacer. Muy bien, en materia de seguridad nos escuchan en todo Chile, en Radio ADN y también en la zona sur del país, donde la preocupación por la situación de violencia en la macrozona es constante. Este mes de mayo se cumplen tres años del Estado de Excepción Constitucional en la macrozona sur. Hablamos de 56 prórrogas y de mil funcionarios desplegados. Si bien los hechos de violencia han sido los más bajos, según la Fiscalía, desde 2018, los tres años de vigencia de la medida han tenido costos monetarios y logísticos. Si usted llega a La Moneda, ¿va a mantener esta medida? A ver, en primer lugar, creo que el rol que ha jugado el Estado de Excepción Constitucional en la macrozona sur ha sido muy relevante para poder traer, en buena medida, la paz y la tranquilidad que se requerían. Lo cierto es que, en las últimas semanas, hemos tenido atentados graves que hacen replantearse cualquier posibilidad de desescalar inmediatamente los Estados de Excepción, lo cual, a mí, en un principio me habría gustado porque había demostrado resultados. Sin embargo, si uno piensa en desescalar estos Estados de Excepción y, además, en el marco de los acuerdos suscritos —en el acuerdo por la paz, claro— debiera pensarse en un proceso que fuera un poco más gradual, más integral, considerando que en la Araucanía —durante mucho tiempo en la novena región— hemos tenido dificultades de convivencia grave, además de delitos que se han cometido y que hoy en día generan una tensión en la región, debiendo resolverse a través del camino de la paz y el diálogo, en el que los militares han jugado un rol. Y eso ha sido ineludiblemente necesario reconocerlo. Los delitos han disminuido y ha sido con motivo del Estado de Excepción. Lo que no puede ocurrir es que la excepción se convierta en la regla.
General. Una más. Ya, ahí están los temas de seguridad, la primera ronda de este debate. Cambiamos de tema a esta hora; solo reiterarles, como una intención, que el objetivo de este debate de Radio ADN es que puedan replicarse en caso de ser aludidos o interpelados, pero también pueden enfrentar la propuesta o lo que ha dicho el otro o la otra candidata si están en completo desacuerdo. A Carolina. Yo he visto y me preocupa mucho el tema del narcotráfico. He estado anoche leyendo las estadísticas del Centro de Estudio de Análisis de Delitos de la Subsecretaría de Previsión Social, y los delitos han seguido aumentando asociados al narcotráfico, con menos impulso que antes; han aumentado, no se han estabilizado ni han disminuido. Creo que es el principal flagelo, o uno de los principales flagelos que tenemos hoy día en materia de delincuencia, porque la mayoría de los delitos de robo y asalto tienen que ver con personas angustiadas que asaltan para comprar droga, y los delitos propiamente ligados a la droga, como los narcofunerales y otros hechos relacionados. ¿Esta es una crítica a la gestión del gobierno? Más que nada, digo yo, ha subido, poco, pero ha subido. Por ejemplo, en 2022 se registraron 15.530 casos policiales, en 2024 15.932, mientras que en 2005, que era la estadística más antigua, hubo 4.000 casos; es decir, se han quintuplicado en veinte años. Y sigue subiendo, lo cual me preocupa. Y respecto a Janet Jara, le hago una consulta directa: Janet, estoy de acuerdo con lo que tú dijiste, pero ¿por qué la bancada del PC vota dividida y no autoriza el estado de excepción? Creo que ahí hay una contradicción, porque considero que el estado de excepción ha sido valioso y todos lo hemos valorado. De hecho, la ministra, cuando era ministra de Carolina, todavía iba a pedir el voto, y siempre hay sectores del PC, y algunos mínimos del Frente Amplio, que lo votan en contra. Janet Jara: Mire, yo creo que es muy importante señalar que la bancada del PC ha aprobado todas las normas relativas a seguridad pública que se han discutido en el Congreso Nacional, como la ley del sicariato, la de la narcoseguridad, la notificación de expulsión migratoria y la de reconducción. Hemos tenido algunas diferencias, por ejemplo, en cuanto a la proporcionalidad de las normas de la RUF y, en un caso excepcional, hubo dos diputadas que votaron en contra de los estados de excepción, lo que se debe a que, en su posición, consideraron que no procedían. Me parece normal, dentro de una democracia, que distintas formas de expresión se manifiesten; pero la verdad es que el PC, así como también el Frente Amplio, han apoyado con fuerza a la gente de seguridad, no por una posición ideológica necesariamente, sino porque vemos la realidad. En Chile los delitos han aumentado, la gente se siente intranquila y, efectivamente, el narcotráfico se ha adueñado de todos los espacios. Quiero decir algo: una de las cosas más importantes que voy a impulsar en mi gobierno va a ser levantar efectivamente el secreto bancario para seguir la ruta del dinero, porque, si ustedes ven, Pablo Escobar no vivía precisamente consumiendo cocaína; lo que conseguían los narcotraficantes era el dinero, y esa ruta del poder es la que hay que destrabar. Si uno mira los datos en detalle, hay muchos elementos preocupantes: el acceso a las armas, la cantidad de niños y niñas que se ven involucrados como víctimas en delitos de homicidio; hay regiones del país que, en este cuadro general, no han mejorado. Aunque la tendencia general haya cambiado después de siete años de empeoramiento, al hacer foco se aprecian muchos temas problemáticos, y el narcotráfico es uno de primer orden. Creo que lo importante, como ya mencionaba Janet, es cortar el acceso a la plata de la economía criminal, controlar el acceso a las armas y, sobre todo, impedir que los jóvenes se vean involucrados, ya que de ellos se nutre la delincuencia. Por mucho que la justicia sea efectiva, si se detienen delincuentes y hay jóvenes dispuestos a reemplazarlos, el círculo no se rompe. Por eso, es fundamental trabajar en la prevención social, trabajando con los jóvenes que hoy viven en condiciones adversas, expuestos a la droga, que viven solos, pegados a un celular, cuyos padres no están presentes y casi no tienen hermanos, lo cual hace que el narcotráfico los busque para conquistarlos. Es un trabajo de prevención muy importante para cortar también este mercado de las drogas, que causa un daño atroz. Gracias. Gonzalo Vinter: Perfecto. Pasamos a la segunda ronda de este debate, de este encuentro, siendo el primero de los candidatos oficialistas a la Presidencia de la República, en las primarias del 29 de junio. A este ítem le hemos puesto "Políticas Públicas". Ya partimos. Con usted, diputado Jaime Mulet. En su programa de gobierno, el presidente Gabriel Boric Font hablaba directamente de la descentralización sin letra chica y, entre otras cosas, prometió eliminar la figura del delegado presidencial; luego, el compromiso...
Desde Echa, la ministra Tohá, presente acá hoy como candidata del PP, dijo en julio de este año que, administrando el del dos mil veinticuatro, el gobierno llegó a la conclusión de que no tener delegados presidenciales en las regiones no era una buena idea. ¿Comparte ese criterio de que no tener delegados presidenciales en las regiones no era una buena idea? ¿Y cree que de alguna manera influyeron las investigaciones del caso Convenios en el incumplimiento de este compromiso por el involucramiento de los BORE, por ejemplo? No, la verdad es que yo estoy muy decepcionado por ese incumplimiento del presidente Gabriel Boric respecto de terminar con los delegados presidenciales regionales. Era parte, él era un presidente que, obviamente, entre otras cosas, señalaba que era de regiones, era magallánico, o es magallánico. Y la verdad es que el hecho de no avanzar en el proceso de centralización, en el que más bien había un retroceso, a mi juicio, es grave; pero yo estoy convencido de que la descentralización es fundamental para la democracia y para administrar mejor el país. ¿Este gobierno ha retrocedido en materia de descentralización? Ha retrocedido en materia de descentralización, porque, por ejemplo, todo el sistema de seguridad, el Ministerio de Seguridad Pública, traspasó funciones y prácticamente no le dio funciones a los gobernadores regionales, sino que lo centralizó, lo que evidentemente genera un daño en la región y resulta más ineficiente. En segundo lugar, lo que me preocupa es todo el sistema de administración de los recursos públicos, que se ha ido centralizando. Han ocurrido situaciones de retroceso, particularmente en la Dirección de Presupuestos, donde un gobierno regional hoy ni siquiera puede administrar el Fondo Nacional de Desarrollo Regional, ya que los proyectos llegan para girar los cheques, en fin, a la Dirección de Presupuestos; eso obviamente genera un retroceso bastante grande, una lentitud en la inversión y muchas veces esos proyectos son podados, digamos, con propósitos que no son los que las regiones desean. Entonces, es fundamental profundizar la regionalización y, obviamente, traspasar recursos y también responsabilidad. Una parte de su pregunta era si el caso Convenios influyó o no. Yo creo que sí influyó en el ambiente político, claramente. Pero las defraudaciones las hay en las regiones, en las comunas y también a nivel central. Perdón, ¿cuando uno dice que no está de acuerdo con lo que se ha dicho, es al final de la ronda? No, no, aquí mismo, pero antes había tenido la palabra Carolina Tohá. Sí, por lo mismo, porque creo que es complejo el proceso de descentralización, tiene muchos oponentes y a veces no sinceramos dónde están los problemas. En este gobierno se aprobó el Royalty, que es un salto gigantesco; se presentó el proyecto de Regiones Más Fuertes, y se presentó un proyecto para dar capacidades a los gobiernos regionales en prevención del delito, pero esto último se trabó por el caso Convenios. Y, por el caso Convenios, desde el Parlamento se pusieron una serie de obstáculos a la gestión financiera más autónoma de los gobiernos regionales. Eso no fue una iniciativa del gobierno; fue una embarrada muy grande que afectó mucho este proceso. Y creo que, para retomar el ritmo, hay que ponernos de acuerdo en qué descentralización queremos. Yo no quiero una descentralización en la que las policías tengan doble mando, como sucede en muchos países latinoamericanos y que funciona pésimo. No quiero una descentralización en la que no haya delegados y el gobierno central quede sin cabeza y no funcione bien, sino una descentralización en la que se traspasen facultades a los gobiernos regionales y las áreas que hoy están en el gobierno central se le entreguen a los gobiernos regionales, porque ahí estarían mejor. El ordenamiento territorial, el fomento productivo, el manejo de los parques urbanos, la gestión del tránsito y la gestión del transporte público son cosas que se podrían hacer mucho mejor desde los gobiernos regionales, y así lo voy a impulsar. Y Anés Jara, sobre este mismo tema, mire: sobre la descentralización hay que tener clara una cosa. Para ceder poder hay que tener la disponibilidad de entregarlo a las regiones, ¿y no hubo? Lo que hay en todas las personas, cuando son candidatos o cuando son parlamentarios y no tienen el poder del Ejecutivo, es hablar de descentralización; pero, a la hora en que les toca ceder competencias –como se denomina, es decir, entregar el poder para administrar las regiones– es donde paramos, es donde están las trabas y, generalmente, las excusas. Lo que nos pasó ahora en este proceso es que, efectivamente, el caso Convenios le ha pegado a la línea de flotación no solo de los gobiernos regionales, sino también, en buena medida, de todos quienes están en el sistema político. Y yo espero que se investigue hasta el fondo y se fijen responsabilidades, no como ha ocurrido en otros casos, como los del financiamiento ilegal de la política, que tan mal nos hacen hasta hoy. Yo sí quisiera hacer un pequeño matiz a todos: tratemos de hacer intervenciones más cortas cuando respondamos a los argumentos de los otros para… No, no, no, diputado. Ahora tiene... Voy a hacer una intervención corta. Ahora tiene chivelibre, mentira. ¿Chivelibre? No, no, no. Yo quería hacer un punto muy menor. Yo creo que la ley que se hizo, que crea los gobiernos regionales, es una ley que nunca terminó de hacerse, que nunca terminó de implementarse. Es una ley que genera una anomalía en donde se le entrega al gobernador regional una presión social frente a los problemas por haber sido lectura.
Democráticamente, sin embargo, no le traspasa facultades realmente; lo que hace es transferir ciertos dineros que se pueden establecer mediante convenio. Es una situación muy compleja. Yo creo que debemos avanzar para que los gobiernos regionales tengan el poder que la gente espera de ellos al momento de votar, porque, de lo contrario, tendremos a los gobernadores regionales dando la cara por situaciones que realmente no pueden resolver, y eso es muy complicado. Bueno, en este segmento de políticas públicas queremos seguir avanzando en la conversación y abordar un tema que, sobre todo en estos últimos días, ha estado en la mesa: el aborto. Sabemos que en Chile la historia de la regulación legal del aborto ha sido compleja y que se rige por la despenalización en tres causales. En la Cuenta Pública del 2024, el presidente Gabriel Boric manifestó estar convencido de la necesidad de un debate democrático en materia de derechos sexuales y reproductivos, pese a que algunos diputados hombres se opusieran, y prometió ingresar el proyecto en el segundo semestre del año pasado. De ahí surge la historia que ya conocemos: se incumplieron los plazos y, recién este viernes, se anunció que el proyecto debiera ingresar esta semana a la Cámara de Diputadas y Diputados, justo en un año electoral, con solo 10 meses para el final del gobierno. Por lo mismo, Carolina Tohá, ¿entiende a quienes creen que esto es solo un saludo a la bandera? Creo que es un compromiso y es importante que se cumplan los compromisos dentro del mandato, y que los debates se den, porque este tema genera discusión en todo el mundo. Yo creo que en Chile estamos maduros para enfrentar este debate, ya que a las personas –especialmente a las mujeres afectadas por un embarazo en un momento en que no tienen condiciones para asumirlo– les afecta profundamente. Quizá para algunos no sea prioritario, pero para esas mujeres es fundamental. Ahora, lo importante es no perder de vista que, en este marco de discusión, hay muchas aristas en juego en relación a la mujer. Tenemos una derecha que impulsa agendas que significan retrocesos tremendos, que incluso piensa en eliminar el Ministerio de la Mujer, o la candidata Matei –quien, apenas superados los paranceles, propuso renegociar la reforma previsional a pesar del avance logrado para las mujeres–. Un compromiso que tengo como candidata es que, en nuestra propuesta de gobierno y en nuestro gobierno, no retrocederemos en ningún tema relacionado con la mujer. Si usted llega desde La Moneda, ¿persistirá en promover este debate y legislar en esta materia? Veremos cómo actúan las mayorías parlamentarias. Eludir esta discusión no es bueno para el país; estamos en capacidad de sostener este debate sin que nadie se ofenda. ¿Se cumple el compromiso simplemente ingresando un proyecto de ley? ¿Usted cree que la ciudadanía lo entiende así? No, no. Se debe ingresar, tramitar y generar las condiciones necesarias para que se discuta y se cumpla el compromiso de debate. A estas alturas, en Chile, estamos preparados para discutir cualquier tema. Es un error pensar que, por debatir este proyecto, se dejarán de lado otras prioridades; no veo por qué al hablar de este proyecto vaya a dejarse de mencionar la inteligencia del Estado o a paralizarse la agenda de la permisología. Hay que hacer frente a todas las exigencias que se plantean en la agenda. En cuanto a los candidatos, si alguno se opusiera a promover este debate, yo, siendo el único parlamentario oficialista en contra del aborto libre, afirmo que la despenalización implica que no haya pena para el aborto, es decir, se pueden fijar condiciones y plazos sin penalización, abarcándose así las tres causales. Lo he dicho con claridad: soy partidario de las tres causales, aunque reconozco que es un tema muy sensible, indudablemente, y quizá no sea el momento oportuno. Me hubiera gustado que se cumpliera el compromiso de la descentralización, tan demandado por las regiones. Lo menciono porque he recorrido todo el país y, salvo en Aysén y Arica –a donde iré luego– ninguna región me ha planteado con urgencia la necesidad de presentar un proyecto de aborto. Quisiera añadir un matiz: creo que es importante sostener estos debates, pues en Chile, a partir del importante avance logrado en el gobierno de la presidenta Bachelet con la despenalización del aborto en tres causales, la situación es muy diferente a la que existía antes de esa legislación. Antes, quienes podían pagar un aborto en una clínica clandestina lo hacían con seguridad, mientras que la mayoría recurría a lugares irregulares y peligrosos, poniendo en riesgo su vida. Hoy se busca avanzar hacia un aborto legal, no hacia el aborto libre; sin embargo, me habría gustado que este debate se iniciara con antelación en el ámbito parlamentario. ¿Para usted, entonces, existe un saludo a la bandera? No, quiero decir que si un tema es más prioritario, debiera presentarse primero.
Experiencia como ex ministra, así trabajamos en los temas que de verdad debían discutirse antes, como las cuarenta horas o la reforma previsional. Y este tema, tan relevante para la autonomía de las mujeres, para su seguridad, su salud y su libertad, debió haberse puesto antes en discusión. Esa es mi opinión. Yo quiero retomar este tema porque me llama la atención que mi estimado colega Jaime Moulet plantea que ha recorrido todo el país y que nadie habla de esto, como si este problema no existiera. Este problema existe, y no solo se trata del debate entre quienes creen que la mujer debería tener el derecho y la libertad sobre su cuerpo y quienes no lo creen, sino que además se enfrenta a un problema sanitario: las mujeres que abortan clandestinamente en pésimas condiciones, poniendo en riesgo su salud, su vida e inclusive perdiéndola. Plantear que este tema no existe me parece que se fundamenta en un recorrido demasiado selectivo a la hora de escuchar a los chilenos. Con esto, también quiero plantearle a Carolina que ayer escuché al senador Juan Luis Castro, quien forma parte de las bancadas que apoyan este tema, decir que está en contra del aborto. Por ello, quería preguntarle si el sector del socialismo democrático que ella representa se posicionará a favor de esta ley o si se mantendrá en un punto intermedio, capaz de alinear posturas. Porque, por lo que yo observo, el Frente Amplio estará a favor de este proyecto. En este tema, como en otros —tal como sucede con el Frente Amplio en cuestiones de seguridad o con el Partido Comunista—, hay personas con opiniones diversas; por ello, es importante fomentar el debate sin imponer una única instrucción. Lo relevante es que estamos maduros para discutirlo, aunque probablemente no se concluya en este gobierno, es bueno que se inicie el debate. Para cerrar esta intervención y en respuesta a lo que expresaba el diputado Inter, debo decir que, en mis amplios recorridos y dialogando con mujeres, he constatado que, aunque el tema es importante, no es prioritario para ellas. Las mujeres quieren trabajo, seguridad, acceso a créditos, emprender, vivienda y terminar con las listas de espera. No niego que el tema tenga trascendencia, pero mi posición valórica es distinta y, por eso, exijo también el respeto a mi perspectiva. Avanzando con la sección de políticas públicas, Janet Jara, ex ministra del Trabajo, expone lo siguiente: Saben ustedes del informe de la Contraloría que reveló que más de 700 instituciones públicas están siendo investigadas por irregularidades en el uso de licencias médicas; y, por lo pronto, se conoce el caso de 25.000 empleados fiscales que salieron del país haciendo uso de este derecho. Evidentemente, estas irregularidades no son nuevas; hace años las autoridades sospechaban e intentaban comprobar estas prácticas. Sin embargo, se supo en las últimas horas que la Superintendencia de Seguridad Social, que depende precisamente del Ministerio del Trabajo, lleva una década sin aplicar, por ejemplo, el convenio con la PDI que permitía fiscalizar estas situaciones. ¿Se hizo todo lo necesario en esta materia? ¿Cuánto se controló o dejó de controlar este ítem durante mi período como ministra del Trabajo? En materia de políticas públicas, es importante precisar lo que son atribuciones de un ministerio y lo que no lo es. En primer lugar, las superintendencias son entidades autónomas y descentralizadas; las autoridades ministeriales no pueden darles órdenes, ni al revés, la superintendencia puede dar órdenes a los ministerios. Aun así, yo creo firmemente que la responsabilidad nunca se delega; aunque uno carezca de atribuciones, sigue siendo responsable. Durante mi gestión tomé tres medidas, junto con toda la agenda laboral que abracé —que incluyó, además de la importante reforma previsional, el alza del salario mínimo, las cuarenta horas y la ley Karin, entre otros— que me gustaría destacar. La primera fue incrementar la dotación de médicos para la revisión de licencias médicas apeladas en segunda instancia. La segunda consistió en fijar metas para que la Superintendencia se pusiera al día con el enorme stock de licencias médicas apeladas, producto del atraso generado durante la pandemia. Y la tercera fue impulsar, legislativamente junto al Ministerio de Salud, el proyecto de ley que se acaba de aprobar para sancionar a los médicos que emiten licencias médicas sin fundamento o de manera fraudulenta, generando también el requerimiento de reembolso económico por parte de los funcionarios públicos o, en el sector privado, quienes hayan hecho uso fraudulento de estas licencias. Desde sus atribuciones se hizo cargo de este tema, que hoy se encuentra en marcha. Pero yo creo que nadie estaba preparado...
Para saber que había gente tan fresca, que lo que iba a hacer era tomarse licencia médica para irse de vacaciones, pero que hay personas que se están tomando licencia médica sin tener, efectivamente, una enfermedad, es algo que hace tiempo viene dando vueltas y es cosa de ver lo que está pasando en redes sociales, y por eso se tomaron estas medidas. Pero lo cierto es que esta modalidad, derivada de irse de vacaciones, realmente es algo, yo diría, bastante fraudulento, y espero, como lo he señalado, que si son 25.000 funcionarios o menos –porque algunos de ellos habrían hecho este uso más de una vez– hayan 25.000 sumarios y 25.000 destituciones. Esta es una falta grave, gravísima, y atenta contra el seguro laboral. Diputado Vinter: En esto de las políticas públicas, hablemos también de las distintas investigaciones de lo que se ha llamado el caso Fundaciones, que involucran al Gobierno central, a gobiernos regionales, a organismos, a fundaciones y, particularmente, a militantes del Frente Amplio, partido que usted representa, que aparecen involucrados en Democracia Viva, La Moneda y otras reparticiones, salpicadas en el caso Pro Cultura. Es cierto también que en este tema el único diputado desaforado –y que ha cumplido incluso prisión preventiva, imputado por Fernando Dolfís, con la arista “manicure” (ahí en la Ucanía es un ex republicano)– ha sido mencionado. Pero hay también militantes de partidos de la oposición involucrados; incluso sus socios de coalición han criticado al Frente Amplio por haberse instalado en este y en otros temas desde una superioridad moral. De bien lo sabe. ¿Le fallaron al presidente Boric? Sí, claro. Quiero conectar lo que se estaba hablando antes con lo que se está hablando ahora. Cuando las personas se adjudican tareas para las cuales no están preparadas –lo que es el origen del caso Democracia Viva– o cuando funcionarios públicos finalmente defraudan al sistema para tomar vacaciones, están haciendo un Estado ineficiente. Y el Estado ineficiente, en la medida en que es el Estado el que está a cargo de la salud pública de los trabajadores chilenos, mata. Es un asunto de vida o muerte que el Estado funcione bien. Y con esto quiero ser muy claro: cuando hay una persona en Chile que es citada a las 8 de la mañana al consultorio o a una hora médica y espera una, dos, tres horas –ni siquiera le informan, porque no hay funcionarios, dado que pueden estar de vacaciones con una licencia fraudulenta–, ¿cuánto tiempo falta para que la atiendan? Nosotros, desde mi gobierno, nos vamos a poner del lado de esa persona y no del funcionario, siendo implacables para perseguir estas irregularidades. Pero cuando hay personas de su sector vinculadas e investigadas en estos casos –fundaciones y otros–, ¿no pierden fuerza y potencia sus propuestas en materia de...? Yo he sido bastante claro: fui el primero en condenar todas estas acciones. Las condené sin ningún tipo de matices. Estas personas fueron expulsadas inmediatamente del partido. Yo no me he guardado ninguna expresión para referirme al tema y lo he enfrentado de frente, mirando hacia el futuro. Creo que estos casos hacen mucho daño, no solamente a mi partido, sino a la política en general, y debemos ser implacables y duros con ello. También creo ser muy claro con algo: en todos los gobiernos hemos visto que situaciones de estas características ocurren. Lo importante es que tengamos un Estado eficiente, rápido, que funcione bien para poder hacerse cargo de estas situaciones. El presidente dijo inicialmente que esta generación entraba a la política con las manos limpias; de ahí la pregunta: ¿le fallaron a él? Por supuesto. De hecho, yo usé un adjetivo. Dije que una determinada persona, que esté involucrada en un caso –independientemente de que yo respete y considere fundamental la presunción de inocencia, a pesar de haber participado en estas irregularidades–, se ha convertido en algo característico durante el mandato del presidente. Carolina Tohá había pedido, y también Jaime Boletín, comentar de forma general sobre esto y sobre las intervenciones, porque nosotros somos de un sector progresista que defiende el Estado, y hoy el Estado está siendo atacado. Hay una ultraizquierda que quiere desmantelarlo, aprovechándose de cada uno de estos escándalos para delegitimar la acción del Estado. Desde nuestro sector tenemos que ser muy contundentes en tomar en serio que aquí no se juega la viabilidad de defender el sector público. La verdad es que en estos temas hay que ponerle mucho más volumen y firmeza de la que se ha mostrado hasta ahora. Nosotros, en nuestro programa, hemos abordado el tema de las licencias médicas antes de que apareciera este escándalo. Está claro que hay un problema serio en el país, especialmente en el sector público, y no solo se trata de las licencias médicas, pues en general los “pitutos” y la evasión tributaria son todas formas de fraude social. Lo que debemos hacer en Chile es acordar un pacto contra el fraude social en todas sus formas y recuperar esa antigua tradición chilena de apego a la norma, que hoy está vulnerada porque la gente cree que saltarse la fila es más conveniente. Rapidito, sí, pero es muy importante el tema de la corrupción. Y yo le quería preguntar a Gonzalo Vinter si él se arrepiente o asume la culpa, porque el Frente Amplio se constituyó y creció criticando la corrupción, en lo sucedido con SQM, el PPD y otros partidos políticos.
Hicieron, la verdad, una crítica muy dura. Llegan al Gobierno y caen en lo mismo. En el caso de corrupción, ¿qué están haciendo? Entonces, ¿harías un mea culpa? Sí, una línea, Gonzalo Vintero. Porque, la verdad, se construyeron y crecieron con eso. Quiero que analicemos la pregunta del diputado Mulet, con todo el respeto, cariño y hasta admiración. Dice que, si me arrepiento de haber hecho una crítica implacable a la corrupción y al caso SQM de financiamiento ilegal de la política, por supuesto que no. Fui implacable en la crítica cuando SQM financió ilegalmente la política para obtener regalías contra el pueblo de Chile, como he sido implacable en mi crítica a los casos de corrupción que afectan a mi país. Janet Jara comenta: “Yo lo que más lamento del caso Democracia Viva es que, en definitiva, se vio afectada a las personas de los campamentos. Y creo que ese daño, que se le hace a partir de este caso a la gente más vulnerable del país, va a ser muy difícil de recomponer. Es cosa de ver: el plan de emergencia habitacional, lamentablemente, no avanzó todo lo que debía en la línea de campamento, y tengo la percepción de que puede ser por hechos como el daño que ha hecho Democracia Viva a la fe pública.” Jaime Mulet, Janet Jara, Carolina Tohá y Gonzalo Vintero son parte de este debate de los candidatos oficialistas a la primaria presidencial. Hacemos una pequeña pausa y ya volvemos con esto: “Mis candidatos oficialistas frente a frente. Escuchas el debate de las primarias presidenciales 2025 en ADN hoy.” ──────────────────────────────────────────── No despiertes pensando en un banco, sino en un viaje o en un auto nuevo. Ahí piensas: “necesito un banco”. Te presentamos Banco Internacional. No vas a acumular puntos, pero el punto es que tengas tu casa propia. ¿Descuentos en restaurantes? Sí, pero sabemos que prefieres remodelar tu cocina. Si te preguntas por la tasa, compara y ven con nosotros. Banco Internacional, el banco cuando necesitas un banco. Infórmese sobre la garantía estatal de los depósitos en su banco o en www.cmfchile.cl. Todos me dicen que soy un bien portado, y no solo por ser el primero en llegar al trabajo o porque vaya a visitar a mi mamá todos los fines de semana, sino porque contraté un crédito de consumo y porté todos los seguros de mi crédito en mueveseguro.cl. Como me porté bien, recuperé todo el dinero que pagué de más y me mantengo asegurado. Como yo, porta tu seguro desde el grabado en el CESANTÍA y recupera dinero ya con modeseguro.cl. ──────────────────────────────────────────── Contraste en Netfina 600 por solo 16.990 pesos al mes por 12 meses y vive una mejor conexión con Wi‑Fi 6 en BTR. Nunca dejes de descubrir. Oferta válida hasta el 31 de mayo de 2025. Infórmese previamente de las condiciones comerciales y de la ley 21.046 en BTR.com. ──────────────────────────────────────────── Con el renovado Latam Pass viene un gran poder: el saber elegir. Elige beneficios adicionales con los bonos Latam Pass. Descubre más opciones de acumulación y panque en tu día a día. Disfruta de los Lans Latam. Yo te envío a tu cabina premium. Latam Paz. Sus líneas, tú eliges. Para más información, visita latampaz.latam.com. ──────────────────────────────────────────── En Banco Estado cumplimos 170 años. ¿Y en qué están? Te cuento: en cada comuna de Chile, donde muchos no llegan, y acá, al lado, a la vuelta de tu casa, está Banco Estado, la app que simplifica tu vida, en cada negocio que se moderniza y en ayudarte a elegir una casa amigable con el medio ambiente en cada rincón donde se necesite una banca pública para transformar el futuro de Chile. Banco Estado. Banco Estado, 170 años siendo el banco de todos y de cada uno. Infórmese sobre la garantía estatal de los depósitos en su banco o en www.cmfchile.cl. ──────────────────────────────────────────── Somos Fuerza Bruta con Tragedia. Púbrelo tú mismo. Conócela en chevrolet.cl. Somos FICAP. Somos Filiberado. Propuestas, visión y liderazgo. Así se vive el cara a cara oficialista en ADN hoy. Ocho de la mañana con cuarenta y cuatro minutos, estamos de vuelta en esta edición especial de ADN hoy, también de ADN.cl, con este encuentro de los candidatos y candidatas a la primaria oficialista en materia presidencial. Estamos en las redes sociales, por cierto, en el hashtag ADN debate. Ya hemos entregado las condiciones para los candidatos; pueden replicar cuando se sientan aludidos o interpelados, pero además, como lo han hecho, debatir cuando no estén de acuerdo con algo que plantea alguno de sus contrincantes. Este bloque o eje temático lo dedicaremos a hablar de la migración, un tema que está asociado a tantos otros debates en Chile. Hoy, vamos a partir con usted, Carolina Tohá, exministra del Interior, porque en Chile pueden votar todos los extranjeros.
Que resida legalmente en el país, al menos por cinco años, independientemente de si esa residencia es temporal o definitiva. El gobierno, sin éxito hasta ahora, intentó en el Congreso exceptuar de la multa a los inmigrantes que se encuentran incorporados en el padrón electoral, de modo que los extranjeros solo puedan ejercer el derecho a sufragio en las elecciones municipales y en los plebiscitos comunales, entre otras cosas. A nivel sudamericano, incluso esto se lee y existe cierto consenso de que se trata de una anomalía a nivel internacional. ¿Sostiene la idea de que los extranjeros solo puedan votar en elecciones municipales, pero no en elecciones nacionales? Primero, déjenme aclarar que estoy con una gripe y por eso tengo una voz rara; se escucha como si me estuviera desmayando. No, no, no. Estoy plenamente en pie, pero con una voz poco habitual. En el tema de la migración, lo primero es decir que tenemos un enorme debate en este ámbito. En la derecha se habla de los migrantes como si fueran todos delincuentes, e incluso se sugiere que vinieran a burlarse de Chile. Yo no comparto esa idea en lo más mínimo, pero creo que la migración tiene que respetar las reglas que tenemos en el país. Es fundamental para que quienes llegan puedan integrarse a la sociedad de acuerdo a nuestras normas, y el Estado debe prepararse para ello. Hemos avanzado mucho, ya que al asumir el gobierno se evidenció el mayor descontrol en materia migratoria que ha conocido Chile en su historia, con una capacidad insuficiente para atender la situación. Ahora, ¿cuál es el tema en este debate de los votos? Chile no tiene ninguna razón; no he escuchado ningún fundamento para que nuestro país sea el más generoso del mundo en otorgar el voto a los extranjeros, con menos requisitos que en ningún otro lugar. Según lo previsto y legislado, todas las elecciones presidenciales recientes que se han dirimido en segunda vuelta podrían haber sido decididas exclusivamente por extranjeros. Por ello, no soy partidaria de que Chile se sitúe en ese extremo, sino a favor de que se mantenga en el estándar internacional: permitir el voto en elecciones locales cuando se acredite la residencia, y que quienes deseen participar en las elecciones políticas lo hagan adquiriendo la nacionalidad, la cual en Chile es muy fácil de obtener. No se trata de un cálculo político, sino de la soberanía de Chile, de que nuestros destinos políticos sean determinados por quienes forman parte de la comunidad política. Para ello, los extranjeros que quieran participar deben nacionalizarse, y ese proceso no resulta muy difícil en nuestro país. Tampoco existe un cálculo político claro sobre a quién conviene que voten los migrantes; se plantea esta cuestión a pocos meses de una elección, algo que no se discutió en su momento cuando se legisló el voto obligatorio y se pasó por alto el tema del voto extranjero, sin prever el impacto que tendría. Además, aunque las cifras oficiales no entregan datos concluyentes, distintos estudios de opinión muestran un porcentaje cada vez mayor de personas que asocian migración con delincuencia. Esto se observa en la aparición de grupos como el Tren de Aragua, o en delitos cuyo nivel de violencia era poco frecuente hace algunos años en nuestro país. ¿Se puede afirmar que la migración ha traído problemas de seguridad a Chile? Considero que es evidente. Han llegado personas con las mejores intenciones, dispuestas a aportar, trabajar y sacar adelante a sus familias; sin embargo, también se ha registrado el ingreso de bandas organizadas, lo cual ha generado situaciones bastante dramáticas. Creo que el tema de la migración debe abordarse de manera integral. Actualmente, en Chile conviven cerca de un millón de migrantes, muchos de ellos en situación irregular, no por opción propia, sino por la falta de un proceso de regularización ordenado. Sería conveniente implementar medidas como un proceso de regularización acotado a quienes efectivamente están aportando y trabajando en el país, complementado con un plan de relocalización laboral. La mayoría de los migrantes que hay en nuestro país, Mauricio, disculpe, se encuentran en la zona norte y en la Región Metropolitana, pero la realidad es que en muchas regiones se necesita fuerza de trabajo. En mi experiencia, por ejemplo, con la Sociedad Nacional de Agricultura, hemos observado el flujo migratorio desde Bolivia hacia Brasil para trabajos de temporada, que luego, de forma regular, vuelve a su país por decisión propia. En definitiva, existen varias medidas que se pueden tomar, y cerrar los ojos a esta realidad es un grave error.
Perfecto. Gonzalo Vinter, en un ítem de sus lineamientos programáticos, de estos que entrega el CERVEL, denominado Integración Migrante, usted propone la regularización del estatus migratorio, algo que ya planteaba Janet Jara, de personas extranjeras, con mecanismos extraordinarios para que las personas extranjeras en situaciones regulares, que son un aporte para el país y que han venido a trabajar y a criar a sus hijos, regularicen su situación migratoria. ¿Qué viabilidad hoy día tiene una propuesta como esta en términos, por ejemplo, de plazos deseables, cuando el sistema muestra grandes retrasos en estos trámites? ¿Y cómo se hará cargo, además, de los barrios y regiones que tienen alta recepción de personas migrantes y que tienen una percepción muy distinta en relación a esto? Varias cosas. Uno, que algo sea extraordinariamente difícil no significa que no sea extraordinariamente necesario. En segundo lugar, no puede significar que sea extraordinariamente difícil de cumplir en plazos razonables. Claro, pero hay que hacerlo. ¿Por qué hay que hacerlo? Porque yo considero que todo país tiene el derecho y el deber de controlar su frontera. Como cualquier familia en Chile, se decide quién entra a la casa y quién no. Y eso no es un acto discriminatorio, sino que es algo natural. Cuando esta coalición llegó al gobierno, teníamos una migración totalmente desorganizada; habían llegado cantidades de personas de manera irregular. Eso requiere una organización. Y aquí hay tres factores que generaron eso: el primero, la dictadura de Nicolás Maduro, sin lugar a dudas; el segundo, el llamado del presidente Piñera en Cúcuta; y el tercero, que no se menciona mucho, es que en gran parte esto fue un proyecto paulatino del gran empresariado para reemplazar la mano de obra por mano de obra barata de otros países. Y eso, por alguna razón, nunca se dice. Por eso, por ejemplo, aquí tengo un titular de El Mercurio: "Evópolis promueve indicación para que el 50% de trabajadores sean extranjeros". Eso no significa que no tengamos que hacer la distinción de que, al igual que los chilenos, hay extranjeros y, en su mayoría, son personas honestas que vienen a trabajar y a sacar adelante a sus familias. Yo propongo una inversión importante en tecnología para el control fronterizo; segundo, la regularización, porque Chile tiene el derecho a exigirle a todos los que están en el país que sus huellas y su rostro biométrico estén ingresados en el sistema; y tercero, un trato como corresponde, ya que vamos a expulsar a quien, por ley, deba ser expulsado, siempre respetando los derechos humanos. Porque es verdad que algunos dicen: "Oiga, usted ha puesto medidas restrictivas", pero lo que pasa es que nosotros no hemos promovido la migración como lo hizo Piñera en Cúcuta ni como lo hizo el gran empresariado; lo que nosotros sí hacemos es respetar los derechos humanos. En este tema, Jaime Bulet, leí una entrevista suya hace algunos días en la que planteaba que en Chile no caben más migrantes, que cuando uno invita a alguien a su casa solo puede invitar una cierta cantidad. Desde ese punto de vista, ¿qué hará entonces con los que quieran seguir viniendo, junto con las familias de las personas que ya están aquí? Mire, es un tema grave, extremadamente grave. La gente está muy molesta y con razón. Hay 1,9 millones de extranjeros en el país, casi el 10% de la población extranjera. Del total, 1,4 millones llegaron a partir del año 2017 en adelante; es decir, había 400 o 500 mil inmigrantes regularmente y esa cantidad se cuadruplicó. El balance, más o menos, lo tenemos, pero por eso la pregunta directa es: cuando se dice que no caben más migrantes, ¿se va a cerrar la puerta? Yo creo que, si hay que cerrar la frontera, hay que cerrarla. ¿Sabe por qué? Pues porque la casa se llenó. Me gusta el ejemplo de la casa, y lo he dicho muchas veces: cuando uno tiene una casa y la casa de visitas se llena, se afecta la vida de los que ya están en ella y de los que llegan, ya que al final todo termina deteriorándose. Aquí hay una situación en la que se han colapsado los servicios de salud, de educación, de vivienda y otros servicios sociales, que son extremadamente complejos. Por eso creo que hay que tratar este tema con mayor firmeza, ya que no se ha abordado con el rigor que requiere. La verdad es que hay responsabilidades; por ejemplo, Piñera fue el principal responsable, ya que más del 40% de los inmigrantes llegaron durante su gobierno. Sin embargo, creo que hoy hay que tener mucha claridad en ello, y considero que la propia ley chilena permite repatriar a quienes entran de forma irregular, porque el que entra por la ventana de tu casa o se salta la tapia, evidentemente, tienes derecho a repatriarlo. Carolina Tohá: Yo quisiera aclarar algo, ya que el concepto de "cerrar la frontera" es muy utilizado por la derecha, pero lo que hay que hacer es controlar la frontera. El problema en el país es que a través de pasos irregulares ingresan personas sin ningún permiso del Estado, y para controlar eso se requiere un Estado presente y capaz. Para ello es necesario contar con personal, y por eso se implementó una reforma.
Constitucional para poder tener militares, antes no se podía. La tecnología ha avanzado mucho, pero hay que seguir de manera intensiva en ese camino. Se establecieron acuerdos con países vecinos: hoy tenemos acuerdos con Bolivia y también con Perú, lo que permite reconducir a las personas y hacerse cargo de la migración que ya está en Chile. Por ello, hay que responder al impacto que esto tiene en las personas. ¿Es populista hablar de cierre de fronteras? Es un desconocimiento, porque no existe una llave para cerrar la frontera; hay que controlarla, estar presente, contar con personal, tecnología y helicópteros. Lo importante es hacerse cargo de la migración que está aquí y, para eso, se pueden tomar medidas. Lo primero es que las comunas con alta migración deben establecer un trámite más rápido para resolver la carencia de servicios (jardines infantiles, consultorios, etc.). Y, en segundo lugar, hay que profundizar el camino que se ha dado para combatir a las bandas internacionales de crimen organizado. Se logró detener a más de 300 miembros del Tren de Aragua y de otras bandas, pero esto debe profundizarse. Son los primeros pasos de un Estado que no estaba preparado. Solo para cerrar el punto, retomando lo dicho por Jaime Moulet y Janet Yara: «No, yo no acepto que me digan desconocimiento. Yo creo que, si hubiera sido tan fácil, ¿por qué no tomaste la medida antes? Porque no es tan fácil. Y tomé la medida antes. Yo creo que un país puede cerrar la frontera, la podrá cerrar en una semana. Lo importante es dar señales políticas, y las señales no se han dado con claridad. Una señal política es que el presidente de la República, así como Piñera, fue a buscar gente a Cúcuta. Yo he pensado: si soy presidente, el primer discurso sería decir: "Mire, Chile ya está lleno, no va a recibir o no puede recibir más inmigrantes", y comunicar eso al resto del mundo, a Latinoamérica especialmente. ¿Usted sería como Trump? No, no; yo respeto el estatuto de derechos humanos, creo que Trump no lo hace. Ese es el límite, pero hacer una declaración y decir que no caben más inmigrantes en el país es lo responsable y es lo que hay que hacer hoy día.» En segundo lugar, es muy importante lo que decía Janet. Yo le pido: he pensado en el tema, tenemos entre un 8 y un 9 por ciento de desempleo. Entonces, seguir regularizando inmigrantes para que entren al mercado laboral genera más desempleo, y eso hay que tenerlo en cuenta. Un empleo en el que, obviamente, se podría abrir la puerta a regularizar gente si estuviéramos en un 4 o un 5 por ciento, lo que se denomina pleno empleo. Cierto que siempre debe haber cierto margen de movilidad, pero ahora no, porque el desempleo es alto. Jaime, necesitamos todos acotar un poco la respuesta a las interpelaciones. Vamos a ir con Carolina y con Gonzalo Vinte, pero antes estaba bien. Lo que pasa, y para poner en común con todos, es que las estadísticas de desocupación miden a los trabajadores, estén regulares o irregulares. Entonces, lo que se está diciendo es que esta gente, que está irregular y ya forma parte de la fuerza de trabajo, no implica que estemos llamando a más gente que venga del extranjero, como lo hizo efectivamente Piñera; es decir, la gente que ya está debe incorporarse al sistema para que cotice y tenga seguridad y salud en el trabajo. Por otro lado, no se puede cerrar los ojos y dejar que la gente siga trabajando en negro, haciendo que el Estado se haga leco. Yo no respaldo esa política. A propósito del tema del cierre de fronteras, quisiera hacer un comentario breve. Dentro de los candidatos de la derecha he escuchado expresiones como “sellar la frontera”, como si la frontera fuera una bolsa Ziploc. Me parece francamente un absurdo, y espero que las personas que escuchan este debate sepan que tanto la reja, como el muro, las bombas antitanque y todas las propuestas hechas desde la derecha y la ultraderecha, no solo no son efectivas, sino que constituyen una burla para el control efectivo de fronteras, que es lo que se debe hacer. Para cerrar, intervienen Gonzalo Vinte y Carolina Tohá: — Sí, dos cosas. Efectivamente, la expresión “cierre de frontera” debe tener un contenido claro. ¿Qué significa, por ejemplo, que nunca más nadie pueda entrar a Chile por el aeropuerto, o que no se ocupe, de cierto modo, el territorio? Lo que propongo es que debe haber un control de la frontera y un cierre de los pasos ilegales. En eso hay que ser tajante, drástico: invertir en tecnología, desplegar militares, lo que sea, para que nadie entre ilegalmente a nuestro país. — En segundo lugar, el llamado de Piñera en Cúcuta es tremendamente relevante, pero también lo es el llamado que, durante mucho tiempo, hizo inclusive la Sociedad Nacional de Agricultura, la SOFOFA, etc., no para que vengan ilegales, sino para reemplazar la mano de obra chilena por mano de obra más barata de otros países, y me extraña que nadie lo mencione. Además, hay un candidato de derecha que anda diciendo que expulsará a medio millón de migrantes. Creo que, desde el progresismo, debemos decirle con todas las letras: señor, usted que dice que va a expulsar a medio millón de migrantes, es un mentiroso. Es un mentiroso que juega con los sueños de la gente, porque no tiene ninguna posibilidad de hacerlo. Carolina Tohá concluye: — Yo quisiera invitar a… ¿Por qué no lo hiciste antes? —dijo Jaime Moulet—. Sí, es que eso es lo que encuentro impresionante. Bueno, yo no estoy hablando de “hay que”; lo que expongo es lo que hicimos. En Chile, constitucionalmente, no se podía llevar militares a la frontera.
Reformamos la constitución, hicimos una política para poner militares ahí. En términos prácticos, Chile no tenía ninguna tecnología para controlar la frontera. Hoy día hay puestos de observación fronteriza, hay cámaras nocturnas, hay aviones de observación. Tercero, no teníamos ningún acuerdo con los países vecinos para reconducir; hoy tenemos esos acuerdos. No teníamos colaboración para perseguir el crimen organizado; hoy la tenemos. ¿Cuál es el tema? No es que no lo hicimos; el tema es que hay que hacer más. Hay que hacerlo desde el primer día, planificar el gobierno con esta prioridad y alinear a todas las fuerzas de la sociedad para poner este objetivo, porque aquí no se juega solo el control de la migración, sino la soberanía por el insuficiente cuidado que tenía nuestra frontera. Muy bien, respecto de migración, varios temas sobre la mesa. Nos queda hablar otros más, entre ellos las relaciones internacionales. En primarios dos mil veinticinco venimos a la carrera por la moneda y tú lo vives en esta edición especial de ADN: son las 9 de la mañana y seguimos en este encuentro, el primer radial de los candidatos y candidatas a la primaria presidencial oficialista. En cuanto a relaciones internacionales, ya lo anunciaban Mauricio y Anet Jara. En julio se realizará en Río de Janeiro una nueva cumbre de los BRICS, esa alianza político-comercial que crearon Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Aunque nuestro país ha recibido varias invitaciones a sumarse, aún no se plantea integrar el grupo, como lo está pidiendo, por ejemplo, el presidente de su partido, Lautaro Carmona. Si llega la moneda, ¿con cuál opinión se queda? ¿Sumaría Chile a los BRICS? ¿No pesa, por ejemplo, la actual invasión rusa a territorio de Ucrania, entre otras cosas? Lo primero que quisiera señalar es que el mundo está viviendo tiempos muy convulsos. Efectivamente, está la guerra de Rusia y Ucrania, y el atentado humanitario que se está haciendo en contra del pueblo palestino. Realmente me tiene muy preocupada, y creo que si nosotros pasamos este debate como gente de izquierda y progresista, sin al menos mencionarlo, estaríamos cometiendo un grave error. Porque la situación que están viviendo, sobre todo los niños —con alertas graves de posibles fallecimientos por inanición— no solamente es condenable, sino que insto a que se tomen medidas un poco más radicales sobre el punto. Y, por cierto, también está la guerra comercial que ha impulsado Donald Trump, que nos tiene a todos pendientes de las consecuencias que esto puede tener en las economías nacionales. Digo lo anterior porque, en este mundo tan dinámico y convulso, hay que tomar medidas decididas para el establecimiento de nuevas alianzas de Chile. A mí me parece que, más allá de esperar a lo que Trump decida—ya que lo hemos visto ambivalente en sus posiciones, tomando, fijando aranceles, suspendiéndolos y amenazando con otros—se ha convertido en un peligro importante su política internacional. Creo que hay que avanzar en nuevos pactos comerciales para nosotros. Más allá de la opinión del presidente del partido, del presidente de la República o de quien quiera opinar, la verdad es que, como espero ser yo la presidenta de este país, con las ideas del mundo progresista y de la izquierda, no del centro ni de la derecha, me interesaría mucho que entráramos a los BRICS, porque creo que son mercados importantes que se abren para nuestro país en alianza con naciones estratégicas en el desarrollo mundial, como China e India. En este tema de las relaciones internacionales, Gonzalo Vinter—ya lo mencionábamos en el segmento de migración—señala que, según el último censo, son cerca de 700.000 los venezolanos y venezolanas que han llegado a vivir a nuestro país, representando más del 40% de los emigrantes censados. Y, como sabemos, las relaciones entre Chile y Venezuela están hoy día, en la práctica, en un punto muerto. Si usted llega a La Moneda, ¿restablecería relaciones plenas con Venezuela? Cuando yo sea presidente, y espero que así sea, voy a poner el foco en el supremo interés de la nación chilena. Establecer relaciones con Venezuela es algo que se ha intentado y fracasado; hoy estamos en un punto muerto debido a lo frágiles y poco confiables que han sido las relaciones existentes. Sin embargo, en la medida en que algún acuerdo con Venezuela resulte confiable y beneficioso para el pueblo de Chile, lo exploraremos. Ahora quiero abordar el tema de las relaciones internacionales en general. Respecto a Venezuela, ¿no le complica que algunos de sus socios de coalición, particularmente desde el Partido Comunista, se resistan a tratar a Venezuela como dictadura? Yo tengo claro lo que pienso: pienso que Venezuela es una victoria. Creo que Nicolás Maduro no ganó las elecciones, y eso no es una posición abstracta, sino el resultado de un conteo de votos—él obtuvo menos votos que su contrincante, el mundo González—y eso hay que decirlo con claridad, y lo digo con todo el respeto que me merece. Sin embargo, quiero abordar el asunto: Chile debe, y el presidente debe, poner el interés nacional por sobre todas las cosas junto con los principios y valores de este país. Por eso, hay que rechazar a todas las personas que hoy día están más enamoradas de Milagro y de Planck que del interés de Chile.
Importante lo que está haciendo este gobierno y por qué nosotros lo impulsaremos más. Chile debe diversificar qué exporta para no depender de los vaivenes de un producto, y debe diversificar a quién exporta para no depender de los vaivenes de las guerras comerciales; Indonesia, Vietnam, Brasil, la India y China son fundamentales. Y sobre Palestina creo que es muy importante decir algo. Este es el asunto más importante que está ocurriendo en el planeta Tierra en este momento, el que más divide y nos interpela respecto a qué personas somos, a qué tipo de personas somos y a qué tipo de país somos. Hay un genocidio ocurriendo durante este debate; probablemente hay lactantes que han muerto de hambre. No acepto, y quiero ser muy clara, que alguien me venga a decir antisemita por estar en contra de un genocidio. El antisemitismo existe, es una doctrina esencialmente criminal, y si me plantean que estar en contra de un genocidio y proponer que Chile debe organizarse con otros países para hacerle frente a quienes, de alguna forma, apoyan esto, como los de Estados Unidos, no les reconozco honestidad en este debate. General Jarra, quería responder a parte de lo que dijo Gonzalo. A lo que ustedes consultan respecto a la exposición del Partido Comunista en torno a Venezuela, yo quiero ser bien clara en decir que en Venezuela no hay democracia; lo he dicho varias veces, y tomo la palabra en este momento porque, como no se me consultó al respecto, me gustaría ser precisa. Cuando se habla de los comunistas se nos pone a todos de repente en la misma posición. En algún minuto usted reclamó que le habían preguntado 42 veces seguidas por lo de Venezuela. La verdad son 59. Ya, eso mismo. Vamos en 59, y le agradezco. Pero, dado que se habló de las y los comunistas como un rótulo sobre el tema, yo quiero decir que también hay diversidad de opiniones respecto a Venezuela; lo que hay es una discusión sobre el rol de Estados Unidos en torno a ese país, pero respecto de la falta de democracia en Venezuela, me queda clarísimo. Jaime Muliet, un informe de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales da cuenta de que, en su segundo año de implementación, el Tratado Integral Progresista de Asociación Transpacífico, conocida por sus siglas CPTPP11 o mejor TPP11, facilitó que las exportaciones de Chile a ese bloque subieran más de un 10% y superaran los 14.000 millones de dólares. En el 2022, usted, junto a un grupo de diputados, buscó anular su aplicación con un requerimiento incluso ante el Tribunal Constitucional. ¿Se equivocó o sigue pensando que este acuerdo es perjudicial? La diputada Gael Llamas decía el otro día que no se habían tenido todos los elementos de reflexión y de juicio en relación al TPP. No, fíjese, yo mantuve una postura en contra del TPP11 y la sostengo. Creo que había aspectos de soberanía que me preocuparon mucho en ese tratado, fundamentalmente concesiones en materia de soberanía y temas que tenían que ser discutidos en foros y tribunales internacionales, y eso fue lo que más fuerza me hizo. Además, los hechos que están pasando a nivel global me dan la razón. La fuerza con la que el presidente Trump está desactivando el orden mundial económico evidencia las dificultades que se tienen en esa materia. Rechazaría hoy el TPP, más allá de las cifras, porque creo que Chile debe siempre mantener su soberanía. Es cierto que en estos convenios internacionales hay aspectos en que se cede soberanía en temas de inversión, y eso es algo a considerar, pero sumando y restando respecto a las cifras mencionadas por Paula, he visto gente que desautoriza esos números, aunque el crecimiento en las relaciones comerciales pudo haber seguido. Hay quienes justifican el tratado, lo cual respeto, pero yo no estoy de acuerdo. Chile debe mantener su postura internacional de multilateralismo. Es muy importante participar; si yo fuera presidente, actuaría más activamente en temas como la COP—basura cero, plástico cero—y en organismos internacionales que trabajan sobre la materia. Respecto al BRICS, no me quiero saltar, porque no soy partidaria de que se lo descarte; soy partidaria de mantener relaciones con cada uno de sus integrantes. Se ha avanzado: tenemos tratados con China, por ejemplo, y estamos construyendo una muy buena relación con la India. No considero necesario descartar estos vínculos, aunque reconozco que eso coloca a Chile en una situación más compleja, por lo que debe seguir siendo multilateral. Quiero aprovechar para preguntarle: todos aquí han sido críticos del presidente Trump en sus últimas medidas, pero usted, en particular, fue muy clara cuando, a partir del tema de los aranceles, dijo que el aumento unilateral era ilegal y poco responsable, incluso con las familias norteamericanas. Sin embargo, en ese marco, ¿cómo se trata a Trump? ¿Se le trata como una pretensión de nuevo emperador o se le señala, desde el presidente Boric, que él representa todo lo que rechazo?
Creo que hay que tratar a Trump como el presidente de un país, un país muy importante, que está llevando una política muy dañina para el mundo y para ese país también. La vida se está volviendo muy difícil para los norteamericanos y, ciertamente, esto tiene un impacto en todo el mundo. Ahora, yo soy partidaria, soy parte de un sector que ha impulsado activamente todos los tratados de libre comercio que ha tenido Chile; estos han sido promovidos por gobiernos de centro izquierda en los que mi sector ha estado involucrado. Nunca he visto los tratados de libre comercio como una renuncia a la soberanía, sino como una decisión soberana de colaborar con otros países por el progreso económico de nuestros pueblos. Dentro de esos acuerdos, uno puede optar por ser muy amplio y muy abierto. Yo estoy dispuesta a tener acuerdos de libre comercio con todo el mundo, pero hay que elegir los momentos y evaluar el contexto. Creo que en este momento, entrar a los BRICS, cuando Rusia tiene a Ucrania invadida, sería como llegar a un acuerdo de libre comercio con Israel en estas condiciones. ¿Alguien lo encontraría correcto? Un país que tiene las acciones que tiene sobre Gaza. ¿Podríamos hoy día llegar a un acuerdo de libre comercio con Israel? Yo creo que no sería oportuno. No me cierro a tener acuerdos con los BRICS, pero será posible una vez que se resuelva el tema de la invasión de Ucrania. Además, no soy partidaria de cortar relaciones con ningún país. Cortar relaciones no sirve, pero sí es esencial mantener una postura coherente. En un momento en que hay una invasión, donde mueren personas y se atacan hospitales, no lo haría ni con el BRICS, ni con Israel, ni con ningún país que esté actuando contra el derecho humanitario, contra los derechos humanos y contra la ley internacional. ¿Quién es Jara? Mire, creo que es importante pensar en los intereses superiores de Chile con una coherencia internacional. Si uno se fija, estamos en una serie de organismos internacionales en los que muchos tienen conflictos y guerras abiertas; si fuésemos a no relacionarnos con ningún país que alguna vez ha tenido o tiene actualmente un conflicto, tendríamos que salir de Naciones Unidas, de la OMS y hasta del Ministerio de Salud. No me parece un argumento válido no ingresar a los BRICS solo porque alguno de estos países está inmerso en un conflicto bélico que, además, repudio, porque estoy por la paz. Lo que sí creo es que hay que buscar nuevas estrategias, ya que Estados Unidos, con Trump a la cabeza, se ha convertido en un país peligroso para el mundo. Gonzalo Vinter, brevemente, ya que es la respuesta de la interpelación, voy a ser clara con a quién le hablo. Primero, respecto de lo que dice Carolina, efectivamente el mundo es un lugar complejo y durante años Chile tuvo unas relaciones con Estados Unidos totalmente dependientes, mientras ese país violaba los derechos humanos en Guantánamo. Segundo, a Janet, con todo el respeto del mundo, no es que se me ocurra hablar de Venezuela o de la posición del Partido Comunista, ni que a Mauricio Hoffman se le ocurra lo mismo; es el presidente de su partido el que tiene una posición distinta —también lo ha tenido Tamante, quien ocupó este mismo espacio durante mucho tiempo—. Perdón, perdón. No es que se nos ocurra, es el presidente de su partido el que tiene una posición distinta y, a Carolina, en el mismo sentido, la posición sobre Palestina que aquí hemos manifestado es distinta a la que tiene el presidente de su partido. Quisiera preguntarle: ¿cómo se posiciona el PPD en esta materia? Porque el presidente del partido tiene una posición distinta respecto a lo que se vive en momentos de genocidio; el partido aclaró que su posición no es la del presidente, ya que él tiene una opinión personal. Ahora quiero ser clara respecto al otro, ya que salió aprovechando. Una cosa es que uno tenga acuerdos con todo el mundo —yo soy partidaria de tenerlos— y otra es participar en organismos multilaterales. Lo que no soy partidaria es de llegar a esos acuerdos en el momento en que un país actúa violentamente contra un Estado vecino, como sucede hoy con Rusia respecto de Ucrania o, en el caso de Israel, respecto de Gaza. Perfecto, seguimos: se propone en este contexto no relacionarnos con Israel, pero, tengo un comentario, no, con los BRICS sí. Sí, pero Israel no está en los BRICS. Carolina, para que quede claro, en lo que respecta al tema de los BRICS, yo soy partidaria y, al igual que todos, tengo derecho a opinar. Pero ya hemos ejercido ese derecho. Seguimos. Los candidatos del oficialismo se enfrentan en el debate presidencial. Es ADN, junto a Paula Bravo y Mauricio Bustamante. Este temático sobre democracia y sistema político abarca generalidades que engloban parte de la conversación. Gonzalo, interparto con usted, ya que, según distintas encuestas —y para citar una de las últimas del CEP— se presentó un sondeo que, entre otras cosas, vuelve a mostrar las instituciones que generan mayor o menor confianza en la población; la lista la encabeza la PDI, pero me quiero ir al fondo de esa lista porque, una vez más, el Congreso está ahí con un 8%.
En último lugar, los partidos políticos con solo un 3, un 3%. La primera pregunta es, ¿de quién es la culpa? Y si en estos cuatro años de presidencia del Frente Amplio, ¿en qué creen que ha contribuido a mejorar la imagen precisamente de los partidos y del Congreso? Yo creo que este es un tema muy profundo y quiero invitarlos a que lo tratemos como tal. Quisiera agregar dos datos más de la encuesta CEP. Profundidad no es extensión igual, diputado. No, no, no. Creo que lo abordemos con profundidad porque esto es muy serio. De hecho, los tribunales de justicia aparecen con 15 y el Ministerio Público con 14 en la misma encuesta. Si la ciudadanía no confía en quien ejerce la justicia, estamos en un problema que es realmente grave. Yo considero que aquí no hay que mirar esto con nostalgia, sino, por el contrario, pensar en el cambio. La ciudadanía no confía en las instituciones de la democracia porque no le están proveyendo aquello que necesita. Una vez que nosotros decidimos que todos los derechos sociales estuvieran en el mercado, quienes no pueden pagar no han recibido seguridad, vivienda o salud de esta democracia. ¿Y sabe cuál es el problema? Que cuando ni el Estado ni el mercado entregan vivienda, seguridad o salud, es el momento; ese es el espacio por donde se nos mete el narcotraficante, generando una crisis de confianza que es más grave aún. Tampoco hemos cooperado con casos como Pentes, CQM, Acipes, Democracia Viva, etc., donde la gente considera que se está mirando que la política actúa en favor de sus financiistas y no de la gente. ¿Cómo se resuelve esto? Con cosas que hemos avanzado en este gobierno y con garantizar derechos sociales para todos los ciudadanos. Cuando la democracia le entrega un mínimo de salud a quien no puede pagarla, un mínimo de vivienda, un mínimo de educación a quien no puede pagarla, entonces la gente empieza a sentir cierta relación con la democracia. Pero eso no se hace ni con moderación ni con nostalgia, sino que se hace implementando cambios reales que se sientan en la vida de las personas, y para eso hay que creer en esos cambios. Entre esos cambios hay una reforma al sistema político que sigue trabada en su tramitación en el Congreso, y uno de los principales escollos que ha tenido es el umbral del 5% que busca establecer para obtener un escaño en el legislativo. El gobierno presentó una indicación para eliminar este requisito, pero fue repuesto por los senadores que promueven una iniciativa, han dicho, más transversal. Jaime Mulet, hay quienes piensan que la oposición a esta idea es solo un asunto de sobrevivencia por los partidos más chicos. Podría ser ese el caso de la Federación Regionalista Verde Social y que aquí no hay una visión del país. Hay personeros como el expresidente Eduardo Frei. Usted fue demócrata cristiano. El presidente Frei ha dicho que las pymes políticas están matando al país. Bueno, yo creo que el presidente Frei está equivocado en eso y en otras cosas también. Más allá de eso, creo que no hay ningún problema con el umbral, pero hagamos las cosas bien. Hagamos listas nacionales o proveamos pactos y compitamos de igual a igual. No tengo ningún problema con el 5%, pero depende: ahora lo que están haciendo un conjunto de senadores es moldear el sistema a su medida; están impidiendo que entren competidores y eso, obviamente, no lo voy a aceptar. Están metiéndole la mano a la urna en su proyecto, y eso no lo voy a aceptar. ¿Su partido no es una pyme política? No, no, no, ¿por qué va a ser una pyme? Mi partido es un gran partido, está creciendo en todo Chile, avanzando; estamos en las 16 regiones, nos va muy bien, y la verdad es que somos un gran proyecto político. Eso de la pyme política es una burla que hace alguna gente, la verdad, porque no nos rebate con temas de fondo. Eso es absurdo. Entonces, el 5% no presenta problema en sí, veamos cómo: pero yo no voy a aceptar, no voy a tolerar que le metan la mano a la urna, o sea, que un diputado obtenga, no sé, el 30% de los votos y sea reemplazado por uno que saque el 2% porque el partido no logró el 5% a nivel nacional en este esquema. Ese esquema no: son barreras de entrada para los nuevos partidos, y eso asfixia el sistema político. Eso es lo que no entienden. Mandan a la gente a la calle, mandan a la gente a la protesta. Los que están haciendo un conjunto de partidos, que han tenido severos problemas y que han ido decayendo muchos de ellos en los últimos años, tratan de impedir que entren nuevos partidos, y eso, evidentemente, yo no estoy de acuerdo. Además, respecto a la democracia, si me permite un par de cosas, creo que es muy importante señalar que la gente se siente defraudada de la democracia por lo que ha pasado, por la promesa incumplida, porque no le llegaron las viviendas con la rapidez que se esperaba, porque hay 2,6 billones de chilenos en lista de espera; porque tenemos graves problemas en la educación e incluso muchas veces no se pueden proveer los cursos necesarios para garantizarla, debido a los casos de corrupción que han afectado severamente al país, donde actores políticos relevantes involucrados, quienes hicieron la promesa de terminar con la corrupción, también se enredaron en ella. De manera que creo que ese es el problema. Ahora, yo sí creo que podemos hacer las cosas bien y dar un mensaje más esperanzador. Yo creo que es perfectamente posible, sobre todo, distribuyendo el poder, descentralizando el país, que es la propuesta que tenemos nosotros, rompiendo el ritmo. Carolina, todo el avance de la ultraderecha, ustedes han mencionado harto ese avance o ese auge de la ultraderecha en el mundo y en Chile, en otra parte del debate. ¿Se explica por una combinación...?
Son de factores. Incluye crisis sociales, desconfianza en el sistema político, la corrupción, la polarización y la pérdida de confianza, incluso en la propia derecha tradicional. Pero hay expertos que apuntan también a que esa ultraderecha logra aglutinar un voto protesta que surge ante la falta de liderazgo y respuestas claras de gobiernos progresistas o incluso de izquierda en ciertos temas. Habiendo usted cumplido roles distintos en varios gobiernos, se hace cargo de la última parte de ese diagnóstico y la pregunta es: ¿se alejó la centroizquierda en Chile de los temas que le importan, por ejemplo, a los sectores populares? ¿Alimentó ese voto protesta? Sí, yo me hago cargo plenamente. Yo comparto ese diagnóstico. Creo que lo que ha pasado en el mundo es que hay sectores frágiles de la sociedad que no se han sentido protegidos por la política progresista. Esta política, en parte, ha tenido recetas muy pegadas en el siglo XX y le ha costado entender los problemas del siglo XXI; y, por otro lado, no ha escuchado o ha ridiculizado algunas demandas que vienen del mundo social. Por ejemplo, la inquietud con la migración y la inquietud con la seguridad, tanto en Chile como en el mundo. Creo que aquí hace falta una vuelta de tuerca muy grande, repensando el progresismo hacia adelante. En primer lugar, mirando el mundo tal como es hoy, adaptando nuestras políticas de justicia social a la realidad del mundo laboral, de la familia, del territorio y de la cultura, que es mucho más diversa. Además, estas inquietudes sociales deben tomarse como prioridad, profundizando en temas como la inseguridad, los cambios en las familias —especialmente en las más frágiles— y la migración, procesos que se dan por una agenda que no evolucionó a tiempo y por una mirada a veces muy de trinchera e ideológica para enfrentar ciertos temas. Yo creo que en la política, permanentemente, estamos respondiendo a la derecha, pero lo que hay que hacer es responder a la gente. La derecha dice barbaridades sobre la migración y la seguridad, pero el problema es lo que siente la gente, que se ha sentido amenazada. Lo que yo veo como una izquierda que mira hacia adelante, una centroizquierda que propone el futuro, es que ninguna de nuestras recetas del último tiempo —por ejemplo, la gente que mira con nostalgia los años 50, la Concertación o que cree que la mera continuidad del actual gobierno es la solución— resultan adecuadas. La magnitud de los cambios que estamos viendo requiere una potencia de innovación y una apertura hacia otra dimensión. Al momento de hablar de democracia, políticas públicas y sistema político, quiero centrarme por un minuto en lo ocurrido con las investigaciones judiciales. Se han puesto en marcha diligencias solicitadas por la PDI, por la Fiscalía y han surgido diversas filtraciones, poniendo en juego el respeto por la independencia de los poderes autónomos del Estado. Desde el Frente Amplio se ha calificado como espionaje político algunas escuchas solicitadas en el caso Procultura, sobre lo cual se pronunció con contundencia la Corte de Antofagasta. Además, hay parlamentarios del Frente Amplio y del Partido Comunista que pidieron la destitución del fiscal Cooper por el allanamiento a la casa de Karol Cariola. ¿Se está dejando que las instituciones funcionen? Yo creo que, en torno al Poder Judicial, a la Fiscalía y en todo este tema contingente relacionado con Cooper, las filtraciones, el retiro del celular de la casa de la diputada, el allanamiento de dicha casa y la requisición del celular en el momento en que estaba con su hijo, ha surgido una discusión política acerca del rol de las investigaciones. Siempre debiésemos afirmar que los poderes deben estar separados, siendo este el gran legado del constitucionalismo moderno que garantiza el trabajo independiente y libre de la justicia y la Fiscalía. Sin embargo, también se ha notificado que la independencia completa del Poder Judicial —en la cual Chile confiaba, basándose en un sistema meritocrático de nombramiento de jueces— hoy está puesta en cuestión. Lo que se supo a partir de Hermosilla, fiscal Guerra o exfiscal Guerra y de ese circuito de abogados que se nombraban entre ellos a dedo y que intervenían en causas judiciales, ha levantado una profunda preocupación política. Yo espero que las investigaciones se lleven a término de manera rápida y efectiva, porque el legado de lo ocurrido en Penta y en SQM —aun cuando SQM ha realizado una campaña de limpieza de imagen— es muy nocivo para la política. Espero que en estos casos se pueda llegar a la verdad, que existan las condenas que deben haber y que, efectivamente, nadie pueda decir en el futuro que quedó un manto de duda o una sombra de impunidad.
En general, creo que las instituciones funcionan. ¿En particular? Lo que pasa es que uno siempre puede pensar en que las cosas funcionen mejor, porque una cosa concreta, para no irme por los palos, es que las instituciones funcionan, pero cuando me entero que una de las ministras fue nombrada porque la promovieron entre amigas, en el círculo de Cooper, Hermosilla, Chadwick y compañía, evidentemente genera preocupación. O después, que el exfiscal Guerra termina trabajando en la Universidad San Sebastián, donde van a caer varios de los que estuvieron antes en el gobierno de la derecha, entre ellos Cubillos, con 17 millones de pesos de sueldo. Entonces, las instituciones funcionan, pero con dificultades. Guerra no solo trabajó en la Universidad San Sebastián, sino que también laboró en la Municipalidad de Providencia, nombrado por Evelin Matei, sin motivo alguno. Pero quiero hacer un punto: en Chile, las instituciones funcionan y hay que defenderlas. ¿Por qué? Porque representan a la ley. Pero seamos sinceros y no nos hagamos los lesos. Cuando los que deben actuar en nombre de la ley la violan, también tenemos la responsabilidad de señalarlo con claridad. Cuando un documento está en poder de la Fiscalía, bajo secreto y custodia, y alguien lo saca y lo filtra con objetivos políticos, aplicando la técnica de filtrar la pregunta sin filtrar la respuesta –el fiscal pregunta: “¿Estará esta persona involucrada en tal delito?” sin esperar respuesta–, eso es ilegal. Yo creo que la sociedad chilena, de alguna manera, se ha hecho ilesa con esto. Cuando un fiscal o alguien en la Fiscalía filtra un documento que está bajo su custodia, está cometiendo un acto ilegal, y lo responsable es señalarlo con claridad. Ok, nuestro compromiso era liberarnos más o menos en este horario, pero se han entusiasmado con el debate. Carolina Tohá. Bien. Sobre esto, relacionándolo con la pregunta que respondí, creo que el factor de la corrupción y el mal servicio al Estado alimentan mucho el populismo de derecha. Y pienso que una de las maneras de combatir eso es tratar todos los casos de corrupción con la misma rigurosidad, sin que nadie se ponga en un pedestal diciendo “los corruptos son otros, nosotros no”, sino respondiendo a todos los hechos de corrupción con la misma fuerza y medida. Esa es también una manera de combatir a la ultraderecha, que se aprovecha de todas estas situaciones. Muy bien. Jaime Auret: Solo quiero decir que la reforma al sistema procesal penal, que lleva poco más de 20 años, creo que está en crisis. No ha dado el resultado que se esperaba. Tenemos un alza en la delincuencia brutal, en la que el Ministerio Público, titular único y exclusivo de la acción penal, también tiene responsabilidad. Las filtraciones son extremadamente graves y debilitan el sistema completo. La litigación que se hace por la prensa, partiendo de los propios fiscales y de las filtraciones, es muy grave. Aquí hay que defender principios y es importante pegarle una mirada, porque lo más importante es que, en materia de delincuencia, los delitos existen y muchas veces las investigaciones no avanzan; muchas investigaciones no avanzan y ahí radica la responsabilidad, pues el sistema procesal penal está en crisis. Son las 09:28:00. Vamos a hacer una brevísima pausa. Seguimos en directo desde los dos estudios de Radio ADN en este debate de primarias del oficialismo, con Carolina Tohá, con Janet Jara, con Jaime Mulet y con Gonzalo Vinter. Volvemos en tres minutos. En ADN Hoy, abrimos el espacio para el gran debate del oficialismo. ADN: actualidad, deportes, noticias. ¿No despiertas pensando en un banco? Si en un viaje o un auto nuevo, ahí piensas “necesito un banco”. Te presentamos Banco Internacional: no vas a acumular puntos, pero el punto es que tengas tu casa propia. ¿Descuentos en restaurantes? Sí, pero sabemos que prefieres remodelar tu cocina. Si te preguntas por la tasa, compara y ven con nosotros. Banco Internacional, el banco cuando necesitas un banco. Infórmese sobre la garantía total de los depósitos en su banco o en www.cmfchile.cl. Movistar Empresas presenta Efecto Fibra. ¿Abres tu local? ¿Instalas Fibra Movistar Empresas? ¿Llegan tus primeros clientes? ¿Recibes tus primeros pedidos? ¿Aumentan tus ventas? ¿Tienes más clientes? ¿Creciste y ya estás listo para abrir un segundo local? Con el Efecto Fibra de Movistar Empresas, tu pyme se mueve. Disfruta de una instalación sin costo, conexión estable, segura y un servicio express de hasta 24 horas. Movistar Empresas, conecta con lo que te mueve. Todos me dicen que soy un bien portado, y no solo por ser el primero en llegar al trabajo o porque vaya a visitar a mi mamá todos los fines de semana, sino porque contraté un crédito de consumo y porté todos los seguros de mi crédito en mueveseguro.cl. Como me porté bien, recuperé todo el dinero que pagué de más y me mantengo asegurado, como yo. Porta tus seguros desde Grabamen y Cesantía y recupera dinero ya con mueveseguro.cl.
Los negociadores, sextuos y equidistros, subsecretarios, los nuevos seguros son intermediados por un grupo de ex corredores de seguros SBA, quienes se encuentran debidamente registrados durante el CIMI-EP. ¡Ey, empresario! Estamos en un entorno desafiante, pero tenemos ganas y herramientas al alcance. No basta con mantenerse, hay que evolucionar, dejar atrás los procesos manuales y los datos desactualizados. Digitaliza tu gestión y avanza, porque aquí nos gana el que evoluciona. ¡Vamos! Optimiza tus procesos con Defontana, el único RP de gestión empresarial con inteligencia artificial y que, además, da acceso a financiamiento. Defontana, crecemos contigo. PTR llega a lo largo de la fibra. Contrata Internet Fibra 600 por solo $16.990 pesos al mes por 12 meses y vive una mejor conexión con Wi-Fi 6. PTR, nunca dejes de descubrir. Oferta válida hasta el 31 de mayo de 2025. Infórmate previamente de las condiciones comerciales y de la ley 21.046 en btr.com. Tengo plata, ¿qué hago con la plata? La guardo, la invierto, la gasto, la ahorro, la pongo debajo del colchón. ¡Arriba del colchón, mejor no, la meto al banco! Un depósito a plazo, eso es. Ah, ¿verdad? Que tengo Banco Ripple y mi plata crece con una tasa soñada de 5,40% anual. Ah, qué maravilla. Tus ahorros suman más si los inviertes con nosotros. Súmate a Banco Ripley. Tasa anual equivalente a 0,45% mensual para DAP en plazo de 7 a 30 días. Contratados hasta el 31 de mayo de 2025. Contratación sujeta a normativa, condiciones de mercado y políticas vigentes. Infórmate sobre la garantía estatal de los depósitos en tu banco o en www.cmfchile.cl. La conversación política te toma ADN hoy. Debate presidencial primarias 2025. Nueve de la mañana con treinta y un minutos, estamos de vuelta en esta edición especial de ADN hoy, también en ADN.cl, con este debate, con este encuentro, el primero a nivel radial de los candidatos y candidatas para la primaria presidencial del oficialismo. Nos queda el último eje temático, lo hemos denominado economía, y quiero partir con usted, diputado Jaime Mulet. Diputado Mulet: Porque, a diferencia de Janet Jara, que hasta el momento es la única candidata que ha dicho que prefiere producir litio en Chile sin el sector privado, usted, al igual que TOA y Vinter, ha respaldado el acuerdo entre Codelco y SQM. Dicho eso, ¿qué le parece, por ejemplo, que 10 de los 11 miembros de la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados sobre este tema sigan proponiendo dejar sin efectos este acuerdo, porque ni ellos tenían claro cómo se va a desarrollar este proceso y, en el último tiempo, se hayan instalado en distintos sectores elementos como la falta de transparencia? Me parece raro, en primer lugar, ese acuerdo. Creo que hay gente que, indudablemente, está en todo su derecho a entrar en ese acuerdo, pero yo creo que fue un muy buen entendimiento el que se llegó, dado el contexto político que teníamos. Solo para precisar, ¿le parece raro el resultado de la comisión investigadora? ¿O que el acuerdo de la derecha, izquierda, unida jamás se hayan vencido en esa comisión? Me parece raro, muy raro, y me parece raro que Yanet coincida con Matei en ese tema. Bueno, Yanet dirá su opinión, porque creo que, dado el contexto político, es una de las obras más relevantes que ha hecho este gobierno, pues se toma el control del Salar de Atacama, que es muy importante, ¿cierto? Nos espera el 2030, donde tenemos incertidumbre sobre quién va a gobernar. Puede gobernar la derecha. Si llegamos al 2030, olvídense, el Estado no va a tener participación en la explotación de litio, porque la derecha siempre lo ha planteado. Yo creo que, dado el contexto y, además, habiéndolo estudiado muy a fondo, estuve en contra cuando se entregaron, al principio del 2018, las 450.000 toneladas y se extendió el contrato, manifestando mi postura contraria. Pero ahora no; ¿por qué? Porque se llega a captar el 85% de la renta económica del Salar de Atacama en la explotación que tiene que hacer Codelco con SQM. Codelco toma la mayoría, se lleva más de la mitad de las utilidades –tiene el 50%, se lleva el valor del arriendo, el royalty y los impuestos–, llegando al 85% de captación de renta. Creo que es un muy buen negocio, ya sea esperar o licitar. La verdad es que puede ser interminable la judicialización, como ocurrió con las licitaciones que hizo Piñera, las cuales se prolongaron cuatro o cinco años; por ello, creo que en ese contexto era lo mejor. Pero no puedo en esta materia dejar de decir dos cosas. Mi plan de construcción –aunque no me invitaron a un foro organizado por un grupo de mi comunidad y por mis colegas–, yo no asistí, no sé si fue por falta de honor, pero da lo mismo, porque tampoco me rindieron cuentas. Declaro que mi programa de vivienda es muy importante, pues es el eje central para recuperar y apurar el nivel de crecimiento, con exenciones de impuestos y disminución de la tasa de interés, como lo trabajó un grupo importante hoy en el Parlamento para 40.000 viviendas, además de la reducción, y la verdad, con dos nuevas fundiciones y refinerías en el norte de Chile, con un millón de techos solares, y abordando las listas de espera, etc. Se ha dicho que piensa igual que Matei en esta materia. No, yo creo que usted, Jaime, trata de hacer un punto en el que evidentemente no hay ninguna confluencia de ideas.
Entre Beli Matei y yo. Lo que quiere hacer Matei es que se caiga el acuerdo para licitarlo a los privados, mientras que yo quiero que el litio sea para Chile. Imagínese si el presidente Frei Montalva no hubiese chilenizado el cobre o si el presidente Allende no hubiese avanzado hacia la nacionalización; hoy día el cobre no sería de los chilenos. Yo creo que ese QM tiene deudas pendientes con la sociedad chilena, y no de hace varias décadas, sino de hace muy poco. Y encuentro raro que, siendo gente de izquierda, avalemos un acuerdo con ellos. Si uno piensa en dos, tres o cuatro años más de explotación de litio, se evidencia que se está pensando en el muy corto plazo. Yo creo que los tesoros de Chile son para los chilenos y las chilenas. ¿Se equivocó el gobierno? Así como el cobre en Codelco. El gobierno abrió el debate; yo entregué mi opinión en la instancia que correspondía y, aunque no fui mayoría en esa, hoy que ya no soy ministra puedo manifestar libremente mi criterio. Soy de las personas que expresan su opinión en los espacios que corresponde; no guardo ni reservo mi opinión, ni por conveniencia, ni por oportunismo, ni por no querer caer mal. Pero sé acatar, cuando formo parte de un gobierno, la decisión que se tome en mayoría. Ahora no es el caso y expreso mi convicción de que en Chile tiene que haber una empresa nacional del litio. Las consideraciones que se tuvieron sobre la mesa respecto a cuándo termina la licitación de SQM, que concluye en el 2030, y la amenaza de SQM de vaciar los salares en los próximos dos años para que, cuando el Estado llegue, no quede litio, me parecen chantajes inaceptables. Y la capacidad productiva del Estado para instalarse en ese ámbito es algo cierto: primero dijeron que se demoraría siete años, luego cinco y después dos; esto me genera dudas, y no estoy dispuesta a que el Estado de Chile haga una alianza con SQM, la cual tiene deudas pendientes con este país. ¿Y qué ha quedado más que claro en los últimos años? ¿De qué naturaleza son? Perfecto, 30 segundos. Yo creo que es tarde lo que dice la candidata Janeth Jara. Ella fue subsecretaria del gobierno de Bachelet, responsable de entregar 450.000 toneladas de litio y de extender el contrato hasta el 2030 –de ahí parte el 2030–; además, fue subsecretaria de pensiones. También hubo un ministro comunista en el Consejo de la Corfo, integrante del gabinete de subsecretarios en un tema tremendamente discutido. Pero, más allá de eso, lo que no me gusta es que se plantee como eje fundamental del gobierno la creación de una empresa nacional de litio sin tener claro de dónde se obtendrá el financiamiento, si ni siquiera se tiene plata para salud. Es decir, entreguémoslo a los privados. Si no lo hemos regalado, vamos a captar el 85% de la renta, lo que es mucho más de lo que hoy existe. Mucho, mucho más, y es lo posible, como lo fue la reforma previsional, que también se hizo con lo que era posible. Hay dos matices y una interpelación, y hay que elegir una. 30 segundos. Dijo un diputado que fuimos a un debate para rendir cuentas a ciertas personas. Yo no le rindo cuentas a nadie que no sea el pueblo de Chile, y todos lo tienen claro. Por eso me he metido en problemas con casi todas las personas más poderosas de este país, incluso por cosas que he expresado en este debate y en el debate de la Cámara de la Construcción, donde también dije cosas que no agradaron, pero que eran ciertas. En segundo lugar, quiero decir que soy partidaria de que exista una empresa nacional del litio que genere encadenamientos productivos para que Chile agregue valor al carbonato de litio que produce actualmente. Sin embargo, considero que hay una mirada poco estratégica por parte de quienes afirmán “entréguenselos a los privados” o sostienen que el Estado, de un día para otro –como si fuera tarea de cualquier otro– pueda hacerse cargo. Construir una empresa nacional del litio es extraordinariamente complejo. Perdón, estoy en mi minuto, en mis 30 segundos. Construir una empresa nacional del litio no basta con escribir en un papel: ¡créase la Empresa Nacional del Litio!, lo afirmo. Tener una Empresa Nacional del Litio que exporte a todo el mundo, que produzca carbonato de litio y que encadene productivamente los procesos para agregar valor, es tremendamente complejo. Este acuerdo retoma el control del salar y avanza hacia la construcción de una empresa real, que no sea simplemente un papel. Voy a ir a mis 30 segundos solo para decir que el hecho de que un recurso sea de los chilenos y las chilenas no significa que no puedan participar privados en su explotación. A veces, lo más conveniente para el país es que participen los privados, ya que cuentan con mayores condiciones para invertir, disponen de la tecnología y aportan otros recursos. Creo que, en este caso, hubo audacia, se jugó para que Chile avance rápido y se ponga en el top a nivel internacional; algo que hay que felicitar, pues en política abundan las líneas rojas, los vetos, las trincheras y la excesiva ideología que paraliza. Oiga, a propósito de avanzar, queremos abordar también las preguntas que nos quedan –solamente tres–. Le toca a usted, porque estamos hablando de economía y, en su último informe de la Comisión Mixta de Presupuestos, se trató el tema del Consejo Fiscal Autónomo, que criticó al gobierno.
porque en términos muy simples, me perdonarán los entendidos, pero básicamente lo que dice el Consejo Fiscal Autónomo es que el Gobierno está gastando más de lo que recibe como ingresos. Advierten que esta situación pone en duda la capacidad del Ejecutivo para cumplir con sus compromisos fiscales, y el Gobierno, sabemos, cuestionó el tono inusualmente severo y aseguró que genera frustración respecto de esfuerzos genuinos por mejorar la conducción fiscal. ¿Se excedió en sus atribuciones el Consejo Fiscal Autónomo? Lo primero es decir… que no es que el Gobierno esté gastando más de lo que tiene. El Estado de Chile lleva años generando déficit fiscal, porque existen compromisos legales que exceden las capacidades de recaudar, compromisos que no son del Gobierno ni del presupuesto. Lo que se ha hecho en este período es un enorme esfuerzo por incrementar la recaudación y por hacer eficiencia en el gasto del Estado. El tono del Consejo Fiscal Autónomo fue problemático, no porque advierta este problema, sino porque afirmó que no era útil cambiar la legislación, lo que implica que no se puede modificar la parte legal del gasto, que representa más del 80%. Además, se centró exclusivamente en el gasto y no en los ingresos. El equilibrio se logra controlando el gasto y, al mismo tiempo, mejorando los ingresos. ¿Cómo lo haría usted? En primer lugar tenemos que mejorar los ingresos. ¿Y cuál es el mejor camino, dado el contexto actual, para lograrlo? Primero, crecimiento; y segundo, control de la evasión fiscal. Si logramos esas dos cosas, aún no será suficiente, porque, lamentablemente, en Chile existe una derecha que siempre busca, para lograr el crecimiento, achicar el Estado, lo que debilita el bienestar de la familia chilena. Por otro lado, hay sectores de la centroizquierda que no le dan importancia al crecimiento y se enfocan exclusivamente en el gasto, sin preocuparse por los ingresos. Yo pertenezco a una centroizquierda que cree en la importancia del crecimiento, que es fundamental para el empleo, para el bolsillo de la familia y para financiar la justicia social. Por ello, es indispensable el crecimiento y, para ello, se requiere un Acuerdo Nacional por el Desarrollo que surja de la convicción de que no podemos desarrollarnos sin crecimiento ni con un Estado ausente. Janet Jara, en las siete páginas de la plataforma programática —documento que, por obligación, deben presentar al Servicio Electoral al inscribir las primarias— dedica un par de párrafos a sus propuestas económicas. Habla de un modelo de desarrollo guiado por la demanda interna, de seguir aumentando el salario mínimo —algo que ya hemos escuchado durante este debate— y de mejorar el ingreso de las familias. También menciona la participación democrática en las decisiones económicas. Esa es mi primera pregunta: ¿qué significa la participación democrática en las decisiones económicas? ¿Se trata, por ejemplo, de plebiscitos? Cuando se piensa en el rol que juega la economía en el desarrollo de los países, es evidente que es un motor fundamental para mejorar la vida de las personas. Nuestras propuestas de carácter económico parten de la idea de que el crecimiento, sumado a la participación de los sectores empresariales —sin descartar la presencia del sector privado— debe llegar a la mesa de todos los chilenos y las chilenas. En este sentido, proponemos pasar del esquema del salario mínimo legal al salario vital, que refleje realmente lo que cuesta vivir. Asimismo, nuestras propuestas apuntan a combatir la profunda concentración económica en Chile, donde solo el 3% corresponden a grandes empresas. Aunque en el país estamos acostumbrados a un discurso propio, es necesario pensar en mecanismos que fortalezcan una mayor participación en el mercado. Respecto a la participación democrática en las decisiones económicas, es importante señalar que la democracia cuenta con distintos mecanismos de participación. Uno de ellos es la democracia representativa, que es la utilizada en Chile, aunque se espera que sea algo más directa. No tenemos una mirada cerrada sobre estos temas, pero sí creemos que quienes han permanecido ausentes de los debates —la gran mayoría— deben involucrarse más. Esto no solo tiene que ver con la economía, sino también con el sistema político, en cómo se representan las ideas de la gente y se impulsan iniciativas como las mociones populares de ley, los proyectos populares de ley y otros mecanismos similares. Hay que profundizar la democracia y mejorar las condiciones económicas, ya que el crecimiento es un motor esencial de la sociedad chilena. Y a mí, como exministra del Trabajo, me tocó mucho trabajar en ello. Tuve la posibilidad de sacar adelante importantes reformas, como el alza histórica del salario mínimo, la disminución de la informalidad laboral, el aumento de la ocupación laboral y, en consecuencia, la contribución a la disminución de la inflación. Así, avanzar en derechos para las personas y fomentar el crecimiento no son objetivos opuestos. Gonzalo Vinter, en esta misma ruta programática que usted ha presentado ante el Servicio Electoral y que hemos estado...
Aquí varias veces se expone la idea de cada uno de los candidatos sobre una vía chilena para el desarrollo en 25 años, o sea, de transformar a Chile en un país desarrollado al 2050. Se mencionan una serie de prioridades y propuestas, habla de transformar la matriz productiva o de un crecimiento económico que se traduzca en desarrollo humano y justicia social, enfrentando la desigualdad. Respecto al rol de los empresarios, se destaca que es muy importante y que, en nuestro gobierno, el sector privado seguirá siendo el principal protagonista de la economía. Sin embargo, se plantea que Chile carece de una estrategia nacional de desarrollo en la que el Estado tenga el rol de coordinar a los distintos actores hacia objetivos comunes. Eso, según se argumenta, beneficiará al empresariado, ya que el establecimiento de objetivos le dará certezas tanto al gran, como al pequeño y mediano empresariado. Se expone además un diagnóstico: Chile lleva 15 años de productividad estancada, porque su institucionalidad económica y política está diseñada para los años 80 y 90. Mientras tanto, un 1% del país concentra el 50% de la riqueza, al mismo tiempo que hay familias que no logran llegar a fin de mes y reciben la llamada para informarles que, por fin, le darán una operación a un familiar que ya falleció. Se hace un paréntesis para señalar que, al llegar al gobierno, habrá una mayor carga tributaria: se implementará un impuesto a los superricos, fijado en el 0,1% para ser bien claro. Se plantea, además, que el motor económico para poner en marcha la República de Chile no se puede impulsar con nostalgia del pasado, sino de frente al futuro. Por ejemplo, se cree que Chile puede llegar a ser la primera potencia mundial en energías renovables, un comentario técnico y no utópico. También se destaca la necesidad de invertir en encontrar el sustituto del cobre o de preparar la economía para que la eventual aparición del sustituto no tenga un impacto negativo. En ese contexto, se le pregunta al diputado: ¿cuál es la opinión sobre el rol tan importante que tendrán los empresarios? Se reconoce que hoy día existe una gran concentración de la riqueza y que el término “empresariado” es tremendamente diverso, comprendiendo desde el que tiene un local que vende comida en la esquina hasta quienes concentran grandes fortunas. Se plantea que es responsabilidad del Estado poner los incentivos correctos para que el empresariado tenga el comportamiento adecuado. Sin embargo, resulta preocupante que el 1% del país concentre el 50% de la riqueza, mientras que el 50% menos rico concentre al menos el 0,6% de la riqueza, lo que refleja una concentración del poder que, a su vez, genera un problema para la democracia y estancamiento productivo. Muchas gracias. A BN hoy, en el centro del debate presidencial, junto a Paula Bravo y Mauricio Bustamante se le agradece a todos y todas por haber aceptado la invitación a este primer debate de la primaria oficialista para la elección presidencial. Tal como se ha acordado, disponen ahora de un minuto final de libre disposición para referirse a algún tema que consideren quedó pendiente, precisar o simplemente hablar a quienes desean participar el próximo 29 de junio. Partimos con usted, Carolina Tohá. — Bueno, estamos en un tiempo de muchos cambios que generan inquietud y en Chile necesitamos un liderazgo que nos una, que mire hacia adelante y que no esté estancado en peleas chicas o en rencores. He superado esa prueba muchas veces: luché contra la dictadura, lo demostré en la época de la Concertación, que generó muchos avances, y, pese a ello, también propuse la superación de la Concertación antes que nadie. Lo demostré asumiendo el Ministerio del Interior en momentos muy difíciles de crisis, pese a que el núcleo original del gobierno había atacado fuertemente las ideas que yo represento, y lo hice para encarar un tema complejo, sacarlo adelante como prioridad y garantizar la seguridad. Hoy pienso que he demostrado estar donde Chile me necesita. Mi propuesta es avanzar hacia un proyecto nacional para el país, impulsado desde la centroizquierda –y insisto en la centroizquierda, porque sin el centro no seremos mayoría–, que permita a todo Chile avanzar, tener justicia social y desarrollo. Para ello, quiero ser presidenta. Quisiera partir estas palabras dando un abrazo fraternal a los vecinos de Puerto Varas que han sufrido este tornado. Cuando se invisibiliza la realidad en que ellos están, la política se aleja de la ciudadanía y del pueblo de Chile. Creo que este debate ha permitido poner nuestros puntos de vista sobre la mesa y les quiero hablar principalmente…
A mis rivales, que no son quienes están en esta sala, les quiero decir que cuando hablan de las 72 vacunas, cuando quieren construir cárceles donde ya se están construyendo, cuando hablan de las cámaras inexistentes del Estadio Nacional mientras los graban o cuando proponen rebajar impuestos que ya están en esa tasa, lo que están haciendo es mentirle a la gente. Y eso es muy complejo para el país y, sobre todo, para la democracia. Ofrecer división, promesas vacías o irreales en realidad no contribuye a solucionar los problemas de Chile. Desde mi experiencia —que bien es verdad como ministra y como subsecretaria, pero también como dirigente sindical, estudiantil y social— creo que puedo hacer una contribución, porque ya lo he demostrado en el desarrollo del país. En pensiones me tocó recibir una crisis y, bajo el liderazgo del presidente Gabriel Boric y con la colaboración del ministro Mario Marcel, sacamos adelante un acuerdo. En 40 horas me tocó recibir un sueño y logramos construirlo en una realidad. Eso es dar gobernabilidad al país, generar acuerdos con resultados para la gente. Muchísimas gracias. Diputado Gonzalo Vintero: Yo quiero celebrar esta instancia, quiero celebrar que hay un bloque progresista en Chile que está dispuesto a discutir ideas de futuro de la forma en que lo hemos hecho. Porque al frente tenemos una derecha que quiere poco a Chile, que tiene puros esloganes vacíos, una derecha que está sembrando la división, el pesimismo sobre Chile y el miedo. Creo que a esa derecha hay que enfrentarla con convicción, sin nostalgia del pasado, sino mirando de frente al futuro, con audacia y no con tibieza, con convicción y no con cálculo. Quiero llamar a los chilenos a que este 29 voten y voten con alegría, porque ese Chile desarrollado que soñamos, donde es rico vivir, es posible. Porque cuando los chilenos nos unimos, no hay fuerza que nos pueda parar. Muchas gracias. Diputado Jaime Moulet: Cerramos con usted esta ronda de Libre Disponible. Me da pesar por el fallecimiento de Gastón Suplet, un gran humanista, un gran hombre que murió el día de ayer. Y a propósito de Puerto Varas —antes Maule, antes O'Higgins, antes Atacama— el incendio de Valparaíso, el cambio climático es evidente y tenemos, obviamente, que tomar todas las medidas, todas las políticas del Estado y hacernos cargo de ello, ya que los que más sufren generalmente son los más pobres. Yo quiero decirle a quienes nos están oyendo y nos están viendo que otro Chile es posible. Quiero dar un mensaje esperanzador. Yo creo que si hacemos las cosas bien, si construimos y nos abocamos a hacer esas 600.000 viviendas que hacen falta, con incentivos tributarios para mover la economía, si nos hacemos cargo de las listas de espera —donde la gente tiene que partir a las 5 de la mañana a ver si hay hora o no hay— y ahí van quedando 2,6 millones de chilenos y chilenas, eso se puede hacer. Yo no tengo complejos: si el Estado no puede, habrá que ayudarse con el sector privado. No me complica. Soy un hombre de centro izquierda, y esta primaria no es solo de izquierda, sino que es una primaria de la centro izquierda. ¿Por qué? Porque tenemos que tener capacidad para gobernar Chile entre todos y hacer los cambios que el país necesita. Vamos a descentralizar el país también para profundizar la democracia, defender el territorio, lograr soberanía energética, lograr soberanía agroalimentaria y distribuir el poder en las personas. Muchísimas gracias. Gracias a Jaime Moulet, Janet Jara, a Juan Pablo Vinter y a Carolina Tohá. Los habíamos invitado a una hora y media de conversación, se entusiasmaron, fueron casi dos horas de debate, pero gracias por haber aceptado primero la invitación de ADN y también la de Prisa Media. Gracias a nuestros auditores, que estuvieron muy activos en redes sociales hoy, gracias a las diferentes plataformas de ADN y a los medios de comunicación que también se sumaron a esta primera conversación, a este primer debate. Nos vamos a volver a encontrar. De verdad, es muy importante que se haya hecho esto. Cinco semanas faltan; es el primero de muchos debates que vendrán y que creo que es lo que Chile necesita: debatir ideas y no consignas vacías, como ha estado haciendo la derecha. El que gane tiene que volver primero a ADN. Que les vaya muy bien, muchísimas gracias. En ADN cerramos este debate de primaria 2025. Con las ideas y las propuestas de las cuatro candidaturas oficialistas, más información para elegir y tomar sus propias decisiones. Janet Jara, Amy Moulet, Carolina Tohá y Gonzalo Vinter estuvieron en esta edición especial de ADN Hoy. 91.7 ADN, actualidad, deportes y noticias para todo Chile. ¿Cómo podemos proteger a nuestro hogar y a nuestros cercanos? Una forma de ayudar es preparando el entorno de nuestro hogar. ¿Cómo? Por ejemplo, en una zona de dos a diez metros de la casa, lo recomendable es que se preste cuidado.
Les puedo regularmente los árboles dejando 3 metros entre copas y construcciones y elimina todo lo que puede incendiarse. Preparar el entorno de tu hogar también es una forma de protegerte a ti y a tus cercanos de un incendio forestal. Infórmate más en CONAF.cl, CONAF, Ministerio de Agricultura, Gobierno de Chile.